HACIA UN ESPÍRITU EMPRENDEDOR; PUENTES
ENTRE LA EDUCACIÓN Y EL MUNDO LABORAL
INTRODUCCIÓNLa agitación de los tiempos que vivimos, la falta de estabilidad laboral, el elevado nivel de desempleo, la necesidad de salir del país en busca de un puesto de trabajo, que en el propio país no es fácil obtener para los jóvenes recién graduados, son algunos aspectos que marcan no solo la actualidad sino también las líneas por las que, presumiblemente, transcurrirá un futuro no tan lejano. A lo largo de los siglos el papel de la educación ha sido el de transmitir los conocimientos que legalmente estaban aprobados para alcanzar la titulación oficial perseguida. Actualmente, la acumulación de conocimiento va perdiendo importancia y, contrariamente al modelo clásico, el cultivo de aspectos personales como la empatía, autonomía, capacidad para la resolución de problemas, trabajo en equipo, etc va ganando terreno. Cada vez es más evidente que la sociedad del siglo XXI exige a los jóvenes un tipo de habilidades que hasta hoy no han sido contempladas en los currículums oficiales.
Uno de los aspectos que más notoriedad ha alcanzado en los últimos años, debido principalmente a la difícil situación socioeconómica general, es la necesidad de potenciar en el alumnado el talento para crear y emprender nuevos retos que den solución a distintas situaciones. Es lo que se conoce como el desarrollo del espíritu emprendedor.
¿QUÉ ES UN EMPRENDEDOR?
Es aquel que maneja factores de producción con el fin de crear y producir bienes o servicios nuevos. El emprendedor percibe oportunidades donde otros no ven. Básicamente, detecta una necesidad y, después, reúne la mano de obra, los materiales y el capital necesario para satisfacer esa necesidad. En esencia, lo que hace es crear una organización como medio para ofrecer algo nuevo a clientes, empleados u otros grupos de interés.
¿QUÉ ES PRECISO PARA TRABAJAR EN UNA LÍNEA EDUCATIVA QUE FOMENTE EL DESARROLLO DEL ESPÍRITU EMPRENDEDOR?
Fundamentalmente, el trabajo dirigido a motivar el desarrollo de una actitud emprendedora exige la conexión y coordinación de tres realidades; familia, escuela y mundo laboral. El entorno familiar y el escolar deben estar coordinados de tal manera que la línea educativa llevada a cabo en ellos sea lo menos dispar posible. Por otro lado, la realidad socio laboral marca unas necesidades y exigencias a cumplir por todos aquellos que deben integrarse en el mundo laboral de la manera más satisfactoria posible. La escuela como institución y la familia como esencial agente educativo tienen la función de dotar a los jóvenes de las capacidades necesarias para la mejor integración en el contexto socio laboral del momento.
¿Cómo es esta relación entre las tres realidades? ¿Cuál es el papel de
cada una de ellas dentro de una valoración y posición jerárquica?
¿Es real dicho posicionamiento?
ESCUELA
FAMILIA
MUNDO LABORAL
EL PAPEL DE LA FAMILIA
A modo de símil, vamos a pensar en un elemental circuito eléctrico. Para que éste funcione deben necesariamente existir tres elementos; el interruptor, la bombilla y el enchufe. A su vez, es preciso que las tres partes integrantes se encuentren conectadas de la manera adecuada para que la función del circuito, que es encender y apagar la bombilla, se logre exitosamente.
Se trata de la fuente de energía necesaria para que la bombilla se encienda y nos dé luz para descubrir lo que queremos ser.
¿Ofrecen los padres y madres las herramientas necesarias a los hijos para ir configurando el camino hacia el futuro deseado? En la familia es importante que se les ayude a ser coherentes y críticos. Ambas características les serán de gran utilidad cuando observen la realidad y tengan que contrastar distintas opciones.
EL ENCHUFE
Los padres y madres tienen una alta responsabilidad para que la bombilla se encienda y se mantenga así de forma eficiente. Importa saber qué tipo de bombilla queremos que los hijos/as lleguen a ser o ayudarles a descubrir ellos mismos el tipo de luz que quieren dar.
Para ello, en el entorno familiar debe darse la activación de propuestas innovadoras que les ayuden a descubrir el mundo laboral existente. Cobra importancia la creatividad para descubrir lo novedoso y generar nuevas ideas. La vivencia personal de cada niño ayuda a extraer un aprendizaje de gran valor en las experiencias de fracaso y no tanto de éxito.
Los padres, conocedores de los hijos, pueden jugar un papel de peso a la hora de ayudarles a reconocer sus puntos débiles y fuertes. Así mismo, para generar un espíritu de emprendimiento, la autonomía e independencia del joven son imprescindibles, especialmente cuando han de enfrentarse a situaciones problemáticas.
Es el punto de luz. Para el cual, se requiere eficiencia y no perder energía en otros aspectos que no ayudan a lograr su iluminación.
La motivación de logro, el esfuerzo son aspectos que, en la mayor parte de casos, suponen la clave del éxito.
Experimentar en la toma de decisiones, ponderando las ventajas e
inconvenientes, ayuda a fomentar una actitud analítica. El protagonismo debe recaer sobre ellos, dándoles tiempo para que crezcan en un entorno en el que se equivoquen, aprendan y no sean excesivamente protegidos, para que desarrollen una adecuada tolerancia a la frustración.
Como CRISTIANOS. Es diferente el tipo de luz que queremos que irradie esa
bombilla a otras??
EL INTERRUPTOR
LA BOMBILLA