“HACIA UNA POLÍTICA CENTROAMERICANA DE GESTIÓN INTEGRADA DE RIESGO: UN DESAFÍO REGIONAL DIEZ AÑOS DESPUÉS DEL MITCH”
EL ESCENARIO REGIONAL:
RESUMEN EJECUTIVO:
El Sistema de Integración Centroamericana se encuentra en un franco proceso de evaluación y transformación para desarrollar un estructura institucional que soporte adecuadamente la ejecución de la nueva agenda política regional como consecuencia del mandato que la Reunión de Presidentes formuló en octubre 4 de 2008, en Tegucigalpa, Honduras, reconociendo los avances del Sistema de la Integración Centroamericana, así como la necesidad de contar, para su evolución futura, con una Programación Plurianual, a fin de asegurar el progreso ordenado y sistemático del esquema regional. Esta nueva agenda ha generado el desarrollo y armonización de las agendas de las diferentes unidades regionales que la integran, proceso que se ha fortalecido con la aprobación de agendas políticas sectoriales en los sectores agroalimentario y de salud, cambio climático, recursos hídricos y ambiente.
En este marco de transformación el Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres Naturales en América Central –CEPREDENAC- ha tomado la decisión de actualizar su agenda política y armonizarla con las otras agendas regionales, de manera que esto permita la actualización de las agendas nacionales y un marco de acción común, tanto político, como legal, institucional y normativo.
La construcción y análisis de insumos producidos por los países a partir de los cuales se construye el diagnóstico regional. Luego el concejo de Representantes de CEPREDENAC, la presidencia pro-tempore de SICA y las secretarías involucradas directamente con el proceso especialmente agua y ambiente realizan la validación y aprobación del proceso. En la cumbre de presidentes de junio de 2009 se aprueba el mandato de construcción de la política y la realización del Foro Mitch+10 como el espacio de participación, reflexión y recomendación de los lineamientos de política.
Luego de formulados los lineamientos de PCGIR y formulados los instrumentos y mecanismos de implementación, pasan a una revisión y aprobación del SICA y las Cancillerías para pasar al su adopción e implementación al ser aprobadas durante la reunión de presidentes prevista para diciembre de 2009.
I PARTE: EL CONTEXTO REGIONAL QUE PRECEDE AL FORO MITCH+10 Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA PCGIR
PRESENTACIÓN:
Este informe regional se elaboró con ocasión de la celebración del Foro Mitch+10, evento que conmemora no solo la ocurrencia de este desastre de gran impacto en la Región Centroamericana, sino que además, se enmarca dentro del proceso regional de construcción de la “Política Centroamericana de Gestión Integrada del Riesgo” –PCGIR- liderado por el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en América Central –CEPREDENAC- como parte de un esfuerzo global del Sistema de Integración Centroamericana de generar instrumentos políticos, técnicos y operativos para la mejorar los procesos de gestión del riesgo y su armonización con las otras agendas regionales, que permitan lograr mayor integralidad, eficiencia y eficacia para contribuir al logro de la “transformación y desarrollo sostenible de la región”, por medio de la construcción social de procesos de “desarrollo seguro y sostenible”. (Marco Estratégico, PRRD)
Para su construcción se realizó la revisión de documentos e informes de carácter nacional y regional en lo que se sistematizan los cambios ocurridos en la región centroamericana 10 años después de Mitch o que tienen relación indirecta con el mismo. Además, se utilizó los informes nacionales producidos por los países por medio de consultas sectoriales a través de sus sistemas de coordinación inter-institucional.
En el informe se hace un énfasis en el abordaje de tendencias temáticas, acuerdos internacionales y regionales, cambios institucionales, análisis de actores y participación institucional, brechas, retos y oportunidades, demandas sectoriales y armonización de agendas entre otros temas que se dan dentro del contexto de cambios que experimenta Centroamérica y que por supuesto contribuyen a darle integralidad a los procesos de transición de la gestión de emergencia, hacia la gestión integrada del riesgo y la consolidación de una cultura de seguridad y resiliencia a todo nivel (Hyogo 05).
ANTECEDENTES:
Consideraciones generales del impacto de Mitch en la Región:
A finales del mes de octubre de 1,998 se formó en el Océano Atlántico uno de los huracanes más grandes y reconocido como uno de los más destructivos de la historia centroamericana, rebasando las capacidades de respuesta institucional tanto a nivel nacional, como regional, en tal sentido desnudó los rezagos de desarrollo e hizo evidente las vulnerabilidades de nuestras unidades sociales ante los fenómenos de nuestro territorio y como la gran parte de nuestra infraestructura productiva y medios de vida se encuentran expuestos, ya que en su diseño y ubicación no hemos considerado sus características y ciclos de presentación.
El impacto que causó ha sido de tal magnitud, que ha marcado a la región desencadenando una serie de procesos encaminados a cuestionar la forma en que estamos preparados y organizados para enfrentar los desastres, además de evidenciar la necesidad de resolver estos desafíos dentro de los procesos de desarrollo.
Ahora: ¿Porque Mitch ha sido considerado como el huracán del siglo?... basta conocer algunos detalles de sus características: se formó el 22 de octubre de 1,998 al sur de Jamaica, alcanzando rápidamente una categoría 5, registrando vientos huracanados de 290 kilómetros por hora y con rachas de más de 320. Golpeo el norte de la costa de Honduras presentando un comportamiento errático cambiando su categoría entre 3 y 4, estacionándose sobre el Atlántico al ser detenido su avance por un frente frio, durante tres días causó una precipitación sostenida, para luego internarse en territorio hondureño, salir por el Golfo de Fonseca entre Nicaragua y Honduras, para luego atravesar El Salvador y Guatemala, para finalmente atravesar la bahía de Campeche, impactar Florida y desvanecerse en las Bahamas.
Las pérdidas económicas reportadas por CEPAL ascienden a más de 6 mil millones de dólares, equivalentes en Honduras, al 80% de PIB; en Nicaragua al 49% del PIB y a nivel regional el 13% del PIB. El 51% de estas pérdidas en el sector productivo, es decir, afectando a los medios de vida al afectar a los sectores que generan empleo. En el sector salud se registraron daños por 795 millones de dólares, en el sector vivienda se registró la pérdida de 386 mil unidades, en el sector infraestructura se reportaron daños en 27,754 kilómetros de carretera, 156 puentes destruidos con daños que ascienden a 541 millones de dólares. La industria manufacturera, comercio y el turismo sufrieron pérdidas por 960 millones de dólares.
Los daños indirectos o pérdidas que se dieron como consecuencia de la interrupción de la actividad económica acentuaron las ya graves condiciones de subdesarrollo y marginación de muchos centroamericanos, acelerando los procesos de migración interna. Al desagregar los impactos se percibe que Mitch en realidad produjo según datos de Desinventar unos 1134 impactos casi la mitad de ellos concentrados en dos países Nicaragua y Honduras, luego una tercera parte se dio en Guatemala, es decir que fueron tres países los principalmente afectados. Esto hace de Mitch un evento tan importante, ya que puso en riesgo la economía de una región completa y demostró la alta vulnerabilidad de su infraestructura económica.
Debido las características mencionadas, Mitch marca y acentúa lo que se mencionó durante la década de los 90 durante el Decenio Internacional para la Reducción de Desastres Naturales, en el sentido de pasar de la gestión de emergencias a la gestión para la reducción de riesgo de desastres y pone en primer orden de nuevo esta discusión.
De la asistencia humanitaria y la reconstrucción al diálogo y la negociación:
Vale destacar que de los tradicionales esfuerzos de ayuda humanitaria, se pasó al análisis del costo de la reconstrucción inmanejable para la mayoría de países afectados, para posteriormente, pasar a la consideración de uno de los enfoques más significativos surgidos de este proceso post Mitch, el de orientar la “reconstrucción con transformación” aspecto que ha sido determinante en la incorporación del Análisis de Riesgo en los proyectos y programas de desarrollo y que constituye aún uno de las más grandes desafíos de la región.
Esta cadena de procesos pueden entenderse porque Mitch significó, según se remarca en muchos informes y documentos posteriores: -Monto desproporcionado de pérdidas causadas por un solo evento, -Desnuda los rezagos del desarrollo de la región al impactar en los marginados, desposeídos, -Evidencia los alto niveles de vulnerabilidad de la infraestructura y medios de vida, -Sobrepasó la capacidad de respuesta y recuperación de la región, -Surge en medio de los esfuerzos de paz y reconstrucción del tejido social.
La reconstrucción como una tarea nacional y regional:
Como ya mencionamos anteriormente, la diversidad y magnitud de los daños provocados por Mitch, requiere que las tareas de reconstrucción fueran asumidas al más alto nivel político en los países y en la región, aspecto que tiene ventajas y desventajas.
La ventaja principal es el involucramiento de todos los niveles políticos nacionales y regionales en los esfuerzos para la reconstrucción ya que eso permite orientar recursos para las labores de evaluación de daños y necesidades y el desarrollo de programas de reconstrucción de corto plazo. Otra ventaja de trascendencia fue la conformación del “Grupo Consultivo para la Reconstrucción y la Transformación de América Central” que permite a la región hacer un proceso de negociación articulado con los cooperantes interesados en apoyar los procesos de reconstrucción.
con transformación dentro del desarrollo. Esto hace que en muchos países las organizaciones de emergencia sean desplazadas por comités especiales de reconstrucción, muchos con el fin de reponer lo perdido, sin dimensionar los factores que facilitaron el daño y por consiguiente, en muchos casos reconstruyendo el riesgo.
Mitch por lo tanto origina un proceso de cambio en las estructuras nacionales, principalmente como una consecuencia a las exigencias de los donantes de introducir el criterio de transformación en los procesos de desarrollo, sin embargo, el recurso humano con el que cuentan no está necesariamente preparado para asumir las nuevos roles.
El Marco Estratégico para la Reducción de la Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica: como un instrumento político para la “protección de la singular riqueza de Centroamérica”:
Durante la XX Reunión Ordinaria de Presidentes Centroamericanos, República dominicana y Belice, se reconoce que “las consecuencias devastadoras ocasionadas por los diferentes fenómenos naturales que han afectado a la región, han hecho más evidente su vulnerabilidad y puesto en riesgo la singular riqueza de Centroamérica en materia de biodiversidad, que representa un 10% del patrimonio mundial de este recurso”.
Un elemento trascendental de la cumbre es el reconocimiento de la relación entre sostenibilidad y desastres, y como éstos aumentan las brechas y rezagos de desarrollo existentes, que se evidencian con una mayor vulnerabilidad de la región. También es importante el reconocimiento de la asociación entre la reconstrucción como un elemento para la transformación del nivel de riesgo y como esta contribuye para incrementar la sostenibilidad.
Se reconoce que los desastres incrementan la vulnerabilidad de la región ante enfermedades, deterioro de los aspectos relacionados con la seguridad alimentaria y nutricional, el impacto directo en la infraestructura física de los sectores salud, educación, vivienda y asentamientos humanos, por lo que es imprescindible otorgar a estos aspectos un lugar privilegiado en la agenda de la integración regional.
de pobreza y marginalidad con enfoque de género”, se indica que “constituye el eje rector para la elaboración, actualización, adecuación y desarrollo de planes regionales en materia de Reducción de Vulnerabilidad y Desastres; Manejo Integrado y Conservación de los Recursos de Agua; y Prevención y Control de Incendios Forestales”.
Se crea además el Quinquenio Centroamericano para la Reducción de Vulnerabilidades y el impacto de los desastres para el período 2000-04 y encarga al Concejo de Ministros de Relaciones Exteriores, Consejos de Ministros y foros sectoriales competentes para que con apoyo del SICA den cumplimiento y seguimiento al mismo.
El Marco Estratégico para la Reducción de la Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica: como un instrumento técnico para la elaboración de planes específicos nacionales y regionales.
Indudablemente un paso fundamental ha sido dotar al pronunciamiento político de un instrumento técnico que promueve la planificación y mecanismos de trabajo para el logro de la visión en el corto y largo plazo y que asigna una misión específica y concreta al CEPREDENAC, con el objetivo de coadyuvar en el desarrollo sostenible de los países de la región Centroamericana, mediante la reducción de las vulnerabilidades físicas, sociales, económicas y ambientales, y el impacto de los desastres.
Define el marco estratégico tres objetivos específicos trascendentes, reconocidos posteriormente como visionarios y conceptualmente avanzados a su época, ya que persiguen: -Elevar el nivel de seguridad en los asentamientos humanos y la infraestructura; -Ordenamiento del territorio como medio para reducir la vulnerabilidad; y –La inclusión de las variables de prevención y mitigación, y de preparación y gestión de los riesgos en planes, programas y proyectos de desarrollo sostenible.
Establece 5 componentes: a. Estrategias y planes sectoriales; b. Capacidades locales para la gestión del riesgo; c. Información e investigación; d. Sistemas de Alerta Temprana y e. Fortalecimiento institucional de la gestión de las emergencias. Estos componentes sirven para generar varios proyectos regionales piloto para generar experiencias implementadas en los países y con actores locales, además, constituyen luego la base para definir las mesas de trabajo en el foro mitch+5.
Mitch coincide con la Cumbre del Milenio, sin embargo el tema de Riesgo de Desastres no es un tema que amerita un objetivo específico, consideración que si se hizo en Hyogo 2005 luego del Zunami en Asia. Dentro de los Objetivos del Milenio –ODM- el tema de riesgo está principalmente contemplado dentro de lo relacionado al ambiente, pero si consideramos los demás objetivos se refieren a aspectos que consideramos o llamamos vulnerabilidad, por lo que podemos decir que si se alcanzan las metas de todos los objetivo se estará contribuyendo a reducir la vulnerabilidad, y subsecuentemente el riesgo de desastres.
Quizá lo más importante es que igual que se pretende con la integración de los principios del desarrollo sostenible en las políticas nacionales, la integración de los principios del desarrollo seguro y la seguridad ante las dinámicas territoriales.
En este sentido es importante adjuntar a este documento los indicadores relacionados al medio ambiente y que directamente se relacionan con la reducción de la vulnerabilidad y la exposición de las unidades sociales a los fenómenos naturales, cabe decir que estos indicadores son un ejemplo de una agenda integrada de los sectores agua-ambiente-desastres como se pretende obtener con Mitch+10.
Metas e indicadores:
Meta 7A: Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales e invertir la pérdida de recursos del medio ambiente
7.1 Proporción de la superficie de las tierras cubiertas por bosques
7.2 Emisiones de dióxido de carbono totales, per cápita y por 1 dólar PIB (PPA)
7.3 Consumo de sustancias que agotan la capa de ozono
7.4 Proporción de poblaciones de peces dentro de límites biológicos seguros
Meta 7B: Reducir la pérdida de diversidad biológica logrando, para 2010, una reducción significativa en la tasa de pérdida
7.5 Proporción de recursos hídricos totales usados
7.6 Proporción de áreas terrestres y marinas protegidas
7.7 Proporción de especies amenazadas de extinción
personas que carezcan de acceso sostenible a agua potable
7.8 Proporción de la población que utiliza fuentes de abastecimiento de agua potable mejoradas
7.9 Proporción de la población que utiliza servicios de saneamiento mejorados
Meta 7D: Haber mejorado considerablemente, para el año 2020, la vida de por lo menos 100 millones de habitantes de tugurios
7.10 Proporción de población urbana que vive en barrios de tugurios [La proporción real de personas que viven en barrios de tugurios se mide mediante una variable sustitutiva representada por la población urbana que vive en hogares con al menos una de las cuatro características siguientes: a) falta de acceso a un mejor abastecimiento de agua; b) falta de acceso a un mejor saneamiento; c) hacinamiento (3 ó más personas por habitación); y d) viviendas construidas con material de corta duración. ]
Mitch + 5: como proceso de consulta, necesidades y tareas pendientes: El CEPREDENAC y PNUD hacen una alianza para realizar este evento como una evaluación casi al final de Quinquenio Centroamericano para la Reducción de Vulnerabilidades 2000-04, con el objeto de dimensionar lo que Mitch provoco en el corto y mediano plazo. Este evento es posible además por la suma de otros cooperantes que consideran pertinente reflexionar y redimensionar el escenario, especialmente en las vísperas del proceso de preparación para la segunda conferencia mundial de desastres.
Con el propósito de contar con insumos nacionales, se realizaron diagnósticos por país por medio de procesos participativos, los cuales sirvieron de base para la discusión en las mesas de trabajo, proceso que arrojo entre otras las siguientes conclusiones:
después de Mitch en busca de la transformación y modernización de Centroamérica”.
Que los avances, principalmente “en políticas, programas y proyectos dirigidos al conocimiento y monitoreo de los riesgos, aumento de las capacidades para la gestión local de los riesgos, el manejo de las emergencias, y el desarrollo de estrategias y planes sectoriales para reducir las vulnerabilidades. Sin embargo, persisten debilidades y obstáculos relacionados con la implementación del Marco Estratégico”.
Que realizando “la vinculación con los procesos de desarrollo de la región, se mantienen altos niveles de vulnerabilidad, causados principalmente por los elevados índices de pobreza, desintegración e inseguridad social, manejo inadecuado de los recursos naturales y degradación ambiental y crecimiento desordenado de los asentamientos humanos”.
Se consideró necesario que “en el marco del fortalecimiento de las instituciones democráticas, incrementar los esfuerzos para adoptar las políticas, estrategias y mecanismos necesarios para que la incorporación del análisis y gestión del riesgo sean realmente requisitos indispensables en la planificación de todas las actividades públicas y privadas del desarrollo local, nacional y regional en Centroamérica”.
Se consideró que, “en concordancia con lo anterior, es indispensable que los Sistemas Nacionales de Inversión Pública y los Organismos Internacionales de financiamiento requieran el análisis de riesgos en los proyectos que se presenten a su consideración y que las inversiones en actividades de gestión para la reducción de riesgos tengan una prioridad coherente con los elevados niveles existentes de vulnerabilidad”.
Se recomendó “incrementar los esfuerzos para fortalecer las instituciones responsables de la prevención, mitigación y respuesta ante desastres desde un enfoque sistémico, integral, intersectorial y participativo: a través de la revisión y modernización de los marcos legales y del aseguramiento de los recursos humanos, técnicos y financieros necesarios para su adecuado funcionamiento”.
Se estimó “necesario adoptar las medidas adecuadas para que las organizaciones de la sociedad civil tengan una participación cada vez mayor en la gestión integral de los riesgos y, en particular, para fortalecer el control social sobre estas actividades”.
Se recomendó “impulsar los procesos de ordenamiento y uso del territorio con concepto preventivo como instrumento fundamental para impedir la generación de nuevos riesgos y reducir los existentes y potenciar la descentralización en el nivel local asegurando la transferencia de competencias y de recursos para el manejo integral de los riesgos”.
Además se hizo énfasis en “que todos los gobiernos Nacionales, actualicen, formulen y adopten políticas de Estado y Planes estratégicos durante el año 2004, a partir de los análisis nacionales presentados y de las conclusiones y recomendaciones emanadas del foro regional Mitch+5.
Una necesidad fundamental y recurrente en las discusiones fue la consideración acerca de la “actualización del Marco Estratégico para la Reducción de la Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica a la luz de las conclusiones, recomendaciones y metas establecidas en el foro Mitch+5 y promover su adopción oficial por la Reunión de Presidentes de Centroamérica. El proceso necesario para esta actualización debe ser coordinado por el CEPREDENAC, de acuerdo con sus propósitos y objetivos”.
En cuanto al marco de relaciones internacionales se solicitó que “se fortalezcan cada vez más el compromiso y apoyo de los países centroamericanos y organizaciones regionales, organismos gubernamentales de cooperación, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales con el CEPREDENAC con el propósito de profundizar y optimizar la integración y el aprovechamiento de las capacidades nacionales para la reducción de las vulnerabilidades y los desastres en Centroamérica.
Es importante decir que se resalto “la invaluable cooperación que en este período ha recibido la región por parte de la cooperación bilateral y multilateral, organizaciones regionales, organismos gubernamentales de cooperación, organismos de la sociedad civil y organismos internacionales y les hacen un llamado para que continúen e incrementen sus esfuerzos en los diferentes sectores del desarrollo”.
que se celebrará en Kobe, Japón, en enero 2005, para presentar en forma unificada una visión centroamericana sobre manejo integral de riesgos”.
Considerando la necesidad de tener una reunión quinquenal para evaluar de nuevo el avance temático se “comprometen a organizar un nuevo Foro Regional en el año 2008 en la fecha y el lugar que determinen los países miembros del CEPREDENAC en consulta con los organismos gubernamentales de cooperación, los organismos de la sociedad civil y las organizaciones internacionales”.
Hyogo 2005-15, una agenda de largo alcance:
Para construir la agenda temática de Hyogo se realizo un largo proceso de consultas técnicas especializadas, temáticas, sectoriales y regionales en las cuales los países centroamericanos tuvieron una participación relevante, sin embargo su asistencia al conclave final era incierta, por lo que debe reconocerse a la Agencia de Cooperación Japonesa -JICA- que dentro del marco de su curso anual de Gestión de Desastres incluyó la asistencia a la cumbre y por medio de una convocatoria abierta puso a disposición al menos 3 becas para funcionarios de cada uno de los países centroamericanos, lo que permitió que una delegación de la región asistiera.
La estrategia de Yokohama 94 para un mundo más seguro es el punto de partida para la construcción de la agenda temática de Hyogo y en este sentido debe decirse que “se señala la existencia de deficiencias y retos particulares en las cinco esferas siguientes: a) Gobernanza: marcos institucionales, jurídicos y normativos; b) Identificación, evaluación y vigilancia de los riesgos y alerta temprana; c) Gestión de los conocimientos y educación; d) Reducción de los factores de riesgo subyacentes; d) Preparación para una respuesta eficaz y una recuperación efectiva”.
Cabe decir que en función de este análisis, Hyogo persigue alcanzar para los próximos años “la reducción considerable de las pérdidas ocasionados por los desastres, tanto las de vidas como las de bienes sociales, económicos y ambientales de las comunidades y los países” y se indica que “la consecución de este resultado impone la consagración y la participación plenas de todos los agentes interesados: los gobiernos, las organizaciones regionales e internacionales, la sociedad civil, incluidos los voluntarios, el sector privado y la comunidad científica”.
A. La integración más efectiva de la consideración de los riesgos de desastre en las políticas, los planes y los programas de desarrollo sostenible a todo nivel, con acento especial en la prevención y mitigación de los desastres, la preparación de los casos de desastre y la reducción de la vulnerabilidad.
B. La creación y el fortalecimiento de instituciones, mecanismos y medios a todo nivel, en particular a nivel de la comunidad, que puedan contribuir de manera sistemática a aumentar la resiliencia ante las amenazas.
C. En la fase de reconstrucción de las comunidades damnificadas, la incorporación sistemática de criterios de reducción de riesgos en el diseño y la ejecución de los programas de preparación para las situaciones de emergencia, de respuesta y de recuperación.
Para el logro de estos objetivos se establecen 5 prioridades de acción:
A. Velar porque la reducción de los riesgos de desastre constituya una prioridad nacional y local dotada de una sólida base institucional de aplicación.
B. Identificar, evaluar y vigilar los riesgos de desastre y potenciar la alerta temprana.
C. Utilizar los conocimientos, las innovaciones y la educación para crear una cultura de seguridad y resiliencia a todo nivel.
D. Reducir los factores de riesgo subyacentes.
E. Fortalecer la preparación para casos de desastre a fin de asegurar una respuesta eficaz a todo nivel
Este proceso de nivel mundial y el escenario regional evidencian la necesidad de actualizar el marco nacional y aprovechar las condiciones propicias que Hyogo crea para hacer cambios estructurales en los países, especialmente a través del fortalecimiento de las denominadas Plataforma Nacionales.
La actualización del PRRD: un amplio proceso de consulta, consecuencias y mandatos.
la convocatoria de las plataformas nacionales de los sistemas de atención de emergencias, las cuales incluyeron a diversos sectores, por medio de la cual se obtuvo una primera propuesta que fue sometida a una validación, lo que nos permite inferir que este proceso de actualización tuvo varios efectos importantes, entre ellos, el fortalecimiento de la capacidad de convocatoria de los sistemas nacionales, el involucramiento de los actores emergentes en el tema, el redimensionamiento de las necesidades y su respectiva priorización, que luego concluyen en un proceso de actualización de las áreas programáticas de intervención de CEPREDENAC.
En cuanto a la actualización como proceso político, vale decir que se realiza una armonización del PRRD como agenda regional, con Hyogo como agenda internacional, que subsecuentemente lleva a que los países actualicen sus planes nacionales con este formato, proceso que ha sido un tanto irregular, sobre todo porque los cambios en los niveles directivos de cada sistema, también implica alinear el plan institucional con el plan del gobierno de turno.
Otro aspecto importante dentro de este proceso es la aprobación del Nuevo Convenio Constitutivo de CEPREDENAC que actualiza su fundamento político, legal e instrumental para la efectiva gestión del riesgo de desastres.
Las cumbres de Presidentes, su aval para la nueva agenda regional y el mandato para la construcción de la PCGIR:
La aprobación de agendas regionales dentro del Sistema de Integración Centroamericana en los últimos años ha sido muy beneficiosa para fortalecer la articulación de las diferentes secretarias del SICA, entre ellas la de Cambio Climático, la Estrategia Regional Agroalimentaria y de Salud, Migración, Transporte, etc. pero especialmente constituye un hito el beneplácito dado por la reciente cumbre de presidentes realizada en Nicaragua, el 29 de junio de 2009, que avala la Agenda Estratégica Centroamericana, la propuesta de acciones y reformas para garantizar la modernización del SICA y la propuesta del Plan Plurianual 2009-2011, entre otras agendas.
Como se indica, el Plan Plurianual tiene su valor agregado, en que, “no radica en proponer temas o acciones nuevas, sino más bien en ordenarlos y en dar sentido de conjunto a las distintas agendas y actividades existentes, todo con el propósito de delinear las principales decisiones que la región debe adoptar en los próximos treinta y seis meses en este marco”.
soporte político a este proceso, al “instruir a la SG-SICA para que a través del CEPREDENAC, agilice la ejecución del Plan Regional para la Reducción Desastres Naturales y se realice el Foro Mitch+10, a través de un proceso amplio de consulta con los diferentes sectores nacionales y regionales, para construir los lineamientos de la Política Centroamericana para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres, a ser presentados para aprobación en la próxima reunión ordinaria del SICA.
II PARTE: EL FORO MITCH+10 Y LA CONSTRUCCION DE LA PCGIR EN EL MARCO DEL ESCENARIO ACTUAL
En el escenario actual, la gestión de riesgos es influenciado por algunos procesos internacionales con incidencia regional, nacional y local, que se caracterizan por un nuevo viraje conceptual y cambio de paradigmas, alta complejidad, cambio constante y gran diversidad de actores que tratan de incursionar en el tema, con lo cual los referentes ideológicos y los imaginarios sociales demandan no solo la reducción del riesgo de desastres, sino que ponen la seguridad de la vida, los bienes y especialmente los bienes de vida como un objeto del desarrollo, es decir, como parte de los derechos humanos fundamentales y como parte del cumplimiento de los estamentos constitucionales.
Por otro lado, las institucionales nacionales que manejan las emergencias, se encuentran tratando de consolidarse como sistemas y a la vez haciendo esfuerzos por transformarse de instituciones que atienden emergencia hacia instituciones que gestionan el riesgo, pero con un nuevo discurso que de nuevo las pone a considerar sus misiones, como trabajar dentro de los establecido por Hyogo y el PRRD acerca del Desarrollo Seguro y la cultura de seguridad y resiliencia en todo nivel. Por si fuera poco, las actividades de reconstrucción se están convirtiendo en procesos de recuperación en el marco del desarrollo con una visión prospectiva y evolutiva.
El aparente éxito en el control de las pérdidas y daños a la vida:
durante mucho tiempo se pensó que las estructuras de emergencia por fin habían tenido éxito en evitar la pérdida de vidas humanas, y que el desafío de los últimos años se centraría en disminuir los daños ambientales y las pérdidas económicas, sin embargo esta falsa sensación de éxito se ha visto empañada ante las estadísticas de diversas fuentes que en los últimos años indican un gran aumento en la pérdida de vidas, en especial después del Tsunami en Asia y las estadísticas de los daños del 2009, durante el cual se han estimado 238 mil muertos, el Tifón Nargis en Birmania que ocasionó 138 mil muertos, el terremoto de Sichuan en China que ocasionó 87 mil muertos. Se han estimado 225 mil millones en pérdidas y las compañías de seguros estiman haber pagado 50 mil millones por reclamos en seguros, especialmente en Estados Unidos.
Se destaca también en diversas fuentes que los avances en prevención y preparación son evidentes en Cuba, donde en 2008 pasaron tres huracanes entre grado III y V, sin embargo en dicho país ocurrieron muy pocas muertes, aunque hubo muchos daños a la infraestructura y medios de vida. Contrasta totalmente con lo sucedido en Haití donde los mismos eventos causaron daños devastadores y cientos de muertos. Estos impactantes datos ponen de nuevo la importancia del tema en las agendas mundiales, regionales y nacionales “Dado que la relación del hombre con la naturaleza se ha visto seriamente afectada por el abuso del medio ambiente, en nuestros países los fenómenos naturales se convierten muchas veces en desastres”. (Tomado de “Guía metodológica para la elaboración del Plan de Emergencia Sanitario Local. MINSA-OPS-OMS Nicaragua 2001).
El escenario de inseguridad humana ante los fenómenos naturales, el paradigma de la seguridad territorial:
innovaciones y la educación para crear una cultura de Seguridad y de Resiliencia a todo nivel”.
Los atributos del desarrollo SOSTENIBLE:
Desde hace algunos años se ha dado al desarrollo diferentes características, dependiendo del sector que lo analiza, por ejemplo, se propone que este proceso debe ser productivo ya que la calidad de vida se basa en la posibilidad de lograr un máximo bienestar, o sea el uso adecuado de bienes y servicios para satisfacer las necesidades individuales, familiares y colectivas. No desde el punto de vista del consumismo, sino del uso racional de los recursos y que la riqueza producida, sea distribuida con equidad.
El desarrollo sebe ser limpio, es decir que la producción de riqueza, bienes y servicios debe ser en base a procesos que garantizan ambientes no contaminados, de lo contrario la salud de los ecosistemas se degrada y se producen cambios negativos en el corto y largo plazo. El mejor ejemplo es lo que ahora conocemos como el cambio climático que el Panel Intergubernamental de Naciones Unidas ha reconocido ya como el resultado de la contaminación secundaria de la era industrial.
También debe ser saludable, pues el desarrollo no puede ser a costas de la explotación y degradación de los ecosistemas. El desarrollo debe fomentar la elasticidad o sea la capacidad de que un ecosistema reciba un estrés o impacto y tenga la capacidad de auto recuperación, en vez de hacerlo de una manera irracional que causa fragilidad, es decir que el ecosistema pierde su capacidad de auto recuperarse y necesita la intervención externa para ello. Ejemplo es la desertificación, la deforestación, salinización provocada por el ser humano. Los recursos que utilizamos deben generar ambientes saludables para la vida no solo humana, sino natural. Un ejemplo de producción no saludable es la del tabaco que necesita tierras bajas, vados o humedales que deben deforestarse para su cultivo, la aplicación de biocidas altamente contaminantes del suelo y agua, luego la producción de enfermedades respiratorias en sus consumidores, daños a los fumadores pasivos y CO2 con impacto negativo en las gases de efecto invernadero.
totalidad de la población mundial, y mucho menos por las generaciones futuras, sin destruir el capital natural”.
Entonces, cual es el marco de referencia y conceptual del desarrollo seguro y la seguridad territorial:
Finalmente, el desarrollo debe ser seguro. Un acercamiento para definir este concepto lo encontramos dentro del marco del primer Curso de Postgrado de Especialización en Gerencia de Desastres y Desarrollo Local, impartido en la Universidad de San Carlos en 2003, “Hacia la construcción de municipios seguros”, en donde se define “como aquel proceso en el cual la sociedad se organiza para lograr el bienestar colectivo en condiciones seguras, es decir que toma en cuenta las características del territorio, sus potencialidades, sus limitaciones y las dinámicas/fenómenos que en el suceden, valorando su peligrosidad y orientando las intervenciones humanas en el entorno en función del probable riesgo que este escenario construido implica, desde este punto de vista, la seguridad es un producto social y es además una decisión responsable del ser humano” .
El tema de la seguridad en realidad no es nuevo, ya se hablaba de ella en 1,935 cuando Burton y White reflexionaban acerca de las modificaciones estructurales realizadas en los grandes ríos de Norteamérica, en los cuales la construcción de presas, diques y canales durante años evitó inundaciones dando lo que denominaron “una falsa sensación de seguridad”, lo cual motivo la ocupación de terrenos que antes se inundaban con poblaciones e infraestructura, que luego al fracasar las presas y diques se inundaron nuevamente. Esto dio origen a la teoría de los ajustes múltiples que indica que estas modificaciones estructurales deben acompañarse con medidas no estructurales (como política de uso de suelo, asentamientos humanos, incentivos y prohibiciones, conductas de prevención y riesgo). También plantearon como el recurso lluvia se transforma en amenaza, planteamiento que da inicio a la visión cíclica de los fenómenos y los desastres.
Gilberto Romero y Andrew Maskrey al escribir acerca de “Como entender los desastres naturales” hablan acerca de la seguridad y la protección e indican que “Si los hombres no crean un hábitat seguro para vivir es por dos razones: la necesidad extrema y la ignorancia”...(concluyen luego indicando que)...”el estudio de los desastres entonces tiene la finalidad de concienciar a la población sobre su situación de vulnerabilidad y otorgarle los conocimientos necesarios para poder alcanzar condiciones de seguridad”.
Precisamente, cuando sucede un desastre, se pierde la seguridad y disfrute de los productos del desarrollo, si se daña una carretera o cae un puente se afecta nuestro derecho a la libre locomoción, si se daña o destruye una escuela o un puesto de salud, se restringe nuestro derecho a la educación o la salud, si se dañan o pierden las cosechas se afecta nuestra seguridad alimentaria y nutricional, durante los desastres se afecta nuestras relaciones sociales y productivas afectándose nuestros medios de vida y la seguridad en general ya que aumentan las violaciones a los derechos humanos. Este enfoque hace notoria la relación entre desarrollo y desastres y el pleno disfrute de los derechos humanos y coloca el tema de la seguridad territorial entre las obligaciones constitucionales de protección de la vida, los bienes y los medios de vida. En este contexto he utilizado como lema de mi trabajo la siguiente frase “Hacia la construcción de entornos productivos, limpios, saludables, seguros y sostenibles”.
¿Entonces, Cuál debiera ser el abordaje del desastre y el riesgo en el marco del desarrollo?
En general se reconoce que en la década de los 90s se hace un quiebre o parte aguas conceptual, al pasar del paradigma de la gestión centrada en la emergencia al paradigma de la gestión centrada en el riesgo. A propósito, este paradigma es ampliamente discutido por Beck (1,992/93) en su libro acerca de la “Sociedad del Riesgo”. Indicando que “ La posibilidad de imputar responsabilidades a la propia sociedad, hace que estos riesgos se conviertan en un problema, en una cuestión social y política de primer orden”.
no solo del fenómeno, y efectuar un análisis integral de las relaciones entre estos. Se centro en la “Construcción Social del Riesgo”
La Proclamación del los años 90 como el Decenio Internacional para la Reducción de Desastres Naturales –DIRDN- y la creación de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres –EIRD- por las Naciones Unidas dio reconocimiento a este planteamiento el reconocimiento general a la nueva era conceptual, la de la “Gestión Integral del Riesgo a Desastres”.
La gestión de desastres o de emergencias está centrada en el fenómeno y el daño, la gestión de riesgo está centrada en la relación entre el fenómeno o amenaza y la vulnerabilidad, es decir en los factores y condiciones predisponentes al daño. Sin embargo antes que la sociedad realice una intervención en el territorio podemos evitar la construcción del riesgo, es decir construir la seguridad por medio del uso adecuado del territorio y sus recursos. Este paradigma centrado en el análisis territorial antes de una intervención se fortalece a partir del reconocimiento de la relación entre desarrollo y desastres y su propósito es lograr intervenciones seguras, o sea, el desarrollo seguro.
El nuevo siglo trae consigo una revolución conceptual, el reconocimiento del paradigma de la Seguridad o del desarrollo seguro, es decir el tránsito de la Gestión del Riesgo, hacia el de la Gestión de la Seguridad o del Desarrollo Seguro. Allan Lavell (2004/2005) propuso dos términos que marcan precisamente este cambio de enfoque. La Gestión Prospectiva y la Gestión Correctiva. Propone el ejercicio de prospección es decir planificar tomando en cuenta el largo plazo, tanto cuando hacemos una nueva intervención, como cuando reconstruimos luego de un desastre, y la corrección para reducir la exposición y la vulnerabilidad de la intervenciones existentes de manera que se elimine o reduzca el riesgo.
En el informe mundial de vulnerabilidad PNUD, 2004 se indica que es necesario aplicar la “gestión compensatoria”, con el propósito de compensar todos los desequilibrios construidos por la sociedad.
El desarrollo seguro ha trascendido ya ha documentos oficiales como el Plan Regional de Reducción de Desastres actualizado por el CEPREDENAC en 2006. Durante el proceso de consulta y actualización, quedó plasmado específicamente en el “Objetivo de Desarrollo (que indica que) en el largo plazo, el objetivo del Plan Regional de Reducción de Desastres 2006-2015 es: Contribuir a la reducción del riesgo de desastres como parte integral del proceso de desarrollo sostenible y seguro de la sociedad centroamericana”. Para materializar el objetivo de desarrollo, se deberán alcanzar los tres objetivos estratégicos del plan, cuyo enunciado es el siguiente:
a) Promover la incorporación de la reducción de riesgo de desastres en la legislación, políticas, planes y proyectos de inversión, para el desarrollo sostenible y seguro de la Región Centroamericana.
b) Impulsar y desarrollar mayor resiliencia de la población centroamericana ante los riesgos de desastres
c) Promover la incorporación del análisis del riesgo de desastres en el diseño e implementación de programas de prevención, mitigación, preparación, respuesta, recuperación y reconstrucción con transformación en los países de la Región.
Hacia una nueva visión de la sostenibilidad:
La sostenibilidad ya no solo debe tener la variable ambiental (administración de recursos naturales), económica (socialmente financiable sin endeudamiento y con capacidad de sostenerlo en el futuro), sino que también debe “incluir la variable de seguridad ante los desastres (durable en el largo plazo) y su sostenibilidad en el tiempo es la capacidad de que esa inversión no esté expuesta o bien resista”. Significa no planificar para periodos o ciclos cortos, sino también para los ciclos largos y los fenómenos extremos de hoy día, especialmente cuando hablamos de fenómenos hidrometeorológicos.
En este nivel podemos entonces hablar de los factores de seguridad, protectores o de Resiliencia, entre los cuales podemos mencionar:
Conocimiento de la naturaleza, las expresiones territoriales de sus fenómenos, potencialidades y limitaciones.
Priorización de adaptar las unidades sociales al territorio con el fin de construir un hábitat productivo, limpio, saludable, seguro y por lo tanto sostenible.
Institucionalización de planes, programas y proyectos que fomentan los estilos de ocupación y uso seguro del territorio.
Existencia de un marco legal y normativo que regula las intervenciones humanas en el territorio con estímulos a las conductas seguras y sanciones a las conductas inseguras.
Promoción de la adecuada ubicación de las inversiones y el diseño tecnológico según las características territoriales.
Formación de recursos humanos en planificación segura.
Procesos de concientización y comunicación sobre el territorio y adecuado uso.
Alto nivel de participación social en la toma de decisiones.
Transparencia y rendición de cuentas.
Responsabilidad profesional ante el diseño de las intervenciones territoriales y responsabilidad del ejercicio público ante las decisiones de funcionarios.
Los factores de seguridad, protectores o de resiliencia: esta denominación conceptual es relativamente nueva en el tema del riesgo a desastres, generalmente nos hemos centrado en el daño para planificar, hemos avanzado mucho en medir los daños, en medir los riesgos, pero cuanto sabemos de medir la prevención. En consonancia con lo anterior sabemos planificar para la respuesta, un poco para la reducción del riesgo, pero menos aun para la prevención, que es el verdadero sentir de la Gestión Prospectiva. Sin pretender hacer una clasificación de estos factores podemos indicar que existen:
Factores protectores asociados al uso del territorio: son aquellos que promueven y establecen formas seguras del uso del territorio. Ejemplo: estudio de fenómenos del territorio antes de una inversión, , normativa de uso del suelo, normativa de uso del agua, normativa de construcción por características del territorio, planes de inversión en función de capacidades/vocación del territorio, protocolo de aprobación de proyectos con visión de desarrollo seguro.
institucional para la planificación del desarrollo, la reducción del riesgo y el manejo de emergencias, consenso social de reconstruir de forma segura.
Factores protectores asociados al equilibrio socio-natural: son aquellos que se relacionan a una relación equilibrada de la sociedad con la naturaleza, que facilitan la conservación y uso sostenible de los recursos en función de todas las especies que cohabitan un territorio determinado, sin causar fragilidad en el ecosistema. Ejemplos: diseño de proyectos en función de los medios de vida de las especies, conservación de rutas/cadenas alimenticias de las especies en el territorio, diseño de estructuras que facilitan la libre circulación de especies, acceso de especies a agua, disposición de áreas de colchón y reserva para biodiversidad o especies de valor especial, existencia de contenidos que promueven/enseñan la tolerancia/convivencia ínter especies en los currículos de educación, normativas de conservación de ecosistemas base para especies migratorias, normativa de uso de ecosistemas especiales como manglares, humedales, etc.
En tanto no comprendamos la estrecha relación entre la conservación y salud del entorno, el riesgo a desastres y la supervivencia de la especie humana, no valoraremos lo que podemos llamar la “Producción Social de Ecosistemas Seguros”.
III PARTE: BRECHAS, RETOS Y OPORTUNIDADES EN EL MARCO DEL FORO MITCH+10 Y LA CONSTRUCCION DE LA PCGIR
Las brechas de desarrollo e inseguridad: los retos de la región centroamericana en el contexto de la PCGIR:
En este contexto, en la región centroamericana se han identificado lo que puede denominarse brechas sobre las que debe trabajarse para construir una sociedad centroamericana segura y sostenible, según lo indica el PRRD
Convenios internacionales y regionales:
referente del mismo, de hecho las plataformas nacionales necesarias para su implementación tienen características muy diversas en cada país, tanto en su denominación, coordinación e integración, lo cual reduce la posibilidad de su uso como referentes en la planificación, en este sentido es necesario desarrollar mecanismos para que los marcos políticos internacionales y regionales se usen como instrumentos de planificación en los niveles nacionales y locales para el desarrollo de una cultura de seguridad y resiliencia en todo nivel.
Marcos políticos:
La gran mayoría de países cuentan con un marco político específico que regula principalmente el manejo de emergencias, pero no tienen una política de Estado o por lo menos de gobierno que mandate desde el más alto nivel los aspectos relacionados con la seguridad y protección de la vida, los bienes y los medios de vida. Además, cuando se hacen esfuerzos de planificación regional se observa una gran diversidad de marcos políticos nacionales, tanto en su marco conceptual, como en la visión del problema del riesgo y las estrategias para su abordaje, situación que se complica porque además no hay diálogos sectoriales que faciliten desarrollar agendas compartidas, en este sentido la PCGIR debe perseguir la actualización de los marcos políticos nacionales y regionales y su armonización con otros sectores para el manejo de una agenda compartida.
En cuanto al proceso de desarrollo en general, las políticas relacionadas con la gestión de riesgo y seguridad territorial, están desvinculadas de los esfuerzos relacionados con otros aspectos del desarrollo como pobreza, ambiente, agua, salud, economía, finanzas, género, migraciones, etc. por lo que se requiere hacer mayores esfuerzos para que las oficinas nacionales de planificación faciliten la integración del tema en los planes nacionales y de gobierno.
En tanto no se entienda que el riesgo de desastres se crea en los procesos de desarrollo y que la vulnerabilidad depende de factores estructurales, los niveles de riesgo e inseguridad seguirán aumentando por lo que debe hacerse esfuerzos para definir ejes estratégicos en los planes de desarrollo y visibilizar el eje de manejo integrado de la seguridad y el riesgo de desastres.
Marco legal y normativo:
vinculantes con los aspectos legales, más bien son de observancia discrecional, por ello es necesaria una actualización de los marcos legales y normativos con criterios de seguridad, reducción de riesgo, reducción de desastres y recuperación segura con transformación.
Marco referencial y conceptual:
Debido a que la formación del recurso humano se ha concentrado en el campo del manejo de emergencias, el estudio de las amenazas, poco en el estudio de la vulnerabilidad y menos aun en las relaciones entre riesgo y desarrollo sostenible, existen brechas marcadas en el manejo conceptual en la región, aspecto que dificulta la fluidez del diálogo intersectorial e interinstitucional en todos los niveles de planificación. Estas deficiencias conceptuales son mayores aun en los ámbitos de la planificación técnica, provincial y local, por lo que es muy importante la actualización, difusión y uso de un marco conceptual referencial y conceptual de carácter integral/holístico.
Mecanismos de diálogo, negociación y consenso:
Tanto en los países como en el nivel regional existen muy pocos espacios para el desarrollo de intercambios políticos, estratégicos, técnicos y científicos que permitan articular agendas sectoriales compartidas, definir procesos de desarrollo integrados, especialmente porque los actores sociales no se conocen, trabajan más por intereses que por objetivos. Los procesos institucionales son poco transparentes y el acceso a la información es limitado, lo que dificulta articular consensos, por lo que se deben crear espacios que sistemáticamente faciliten el encuentro de actores temáticos y la construcción de agendas compartidas.
En tanto se tenga poca conciencia de que la participación multisectorial y multiinstitucional en los procesos de planificación se constituye como elementos de validación, transparencia y gobernabilidad de los procesos, será difícil articular agendas multi-institucionales y multisectoriales compartidas para lograr el desarrollo seguro.
Marcos institucionales:
armonización las instituciones nacionales dentro del proceso de integración centroamericana.
Sin embargo para realizar un cambio de esta magnitud debe hacerse dentro del SICA el mismo esfuerzo, ya que la diversidad de nombres y estructuras organizacionales de las secretarias del SICA no facilita los diálogos, ya que los referentes institucionales son estructuralmente diversos, en este sentido debe trabajarse por la armonización de sus secretarias/centros, los procesos de planificación integrada de las mismas y los mecanismos de financiamiento por medio de un aporte único de cada país.
Liderazgo para la RECTORÍA de competencias y responsabilidades institucionales para la gestión del riesgo:
La relación desarrollo sostenible y riesgo de desastres es cada vez más aceptada y el nuevo paradigma de que la seguridad es un producto social evidencia que las instituciones relacionadas con la gestión de emergencias deben transformarse, que los marcos institucionales deben hacer acopio de esfuerzos dispersos de muchas instituciones y lograr una verdadera rectoría de los procesos de gestión del desarrollo seguro, para lo cual es muy importante iniciar procesos de fortalecimiento y transformación de instituciones de emergencia y reducción de riesgo para el liderazgo en los procesos de desarrollo seguro.
Este es un reto muy importante ya que hay en los países experiencias muy importantes en los niveles locales de proyectos y esfuerzos de gobiernos locales por trabajar con responsabilidad en este sentido, sin embargo no encuentran asideros políticos, legales e institucionales para desarrollar procesos de largo plazo que no dependan de las personas, sino de las instituciones, por lo es necesaria la articulación de todas las oficinas de planificación nacional y local en sistemas de planificación segura.
El recurso humano de carácter técnico debe formarse con esta prioridad de manera que se pueda realizar el fortalecimiento de oficinas de gestión y planificación territorial para generar procesos de ocupación territorial seguros, uso sostenible de los recursos naturales e inversiones perdurables.
Generación de conocimientos:
En general las oficinas que generan información en cada país son dispersas, y se ha desarrollado pocas relaciones de asocio productivo entre ellas, especialmente entre las de gobierno y universidades por lo que debe fortalecerse la regulación de las comisiones técnico-científicas en los países para no dispersar y duplicar esfuerzos. Es importante además cambiar el enfoque centrado en el estudio de la amenaza y reorientarlo a la caracterización de las dinámicas territoriales tanto naturales como sociales por lo que el fortalecimiento y articulación de oficinas técnico científicas debe ser una inversión prioritaria.
Otro tema de carácter vital es la transferencia de conocimientos a los usuarios del mismo, especialmente de los sectores productivos que dependen ahora del conocimiento de estas dinámicas para adecuar sus ciclos de operación de proyectos e inversiones. En este sentido la disponibilidad del conocimiento para los sectores productivos debe ser parte de una estrategia especial, especialmente en sectores portuarios, turísticos y agrícolas.
Armonización de los SAT, la gestión territorial y la competitividad:
La reciente preocupación y cuestionamiento de la efectividad de los sistemas de alerta temprana para salvaguardar activos, bienes y medios de vida ha generado una nueva discusión acerca de la necesidad de articular en las zonas expuestas una serie de mecanismos de regulación de ocupación del territorio, no solo en el sentido de reducir los impactos, sino también en el sentido de mantener la productividad y competitividad de los sistemas sociales ante las dinámicas naturales y con ello garantizar la calidad de vida. Es muy importante entonces generar una estrategia integral de articulación de estos tres sectores: riesgo-territorio-productividad.
Cultura de seguridad y resiliencia:
Es importante también fortalecer la formación de recursos humanos técnicos, de grado y postgrado en todas las especialidades relacionadas con el tema del riesgo y en especial para los procesos de planificación territorial segura.
Financiamiento y auditoria de procesos de gestión del riesgo:
Los presupuestos nacionales tienen en general pocos recursos destinados a la gestión del riesgo, están mejor definidos en la atención de la emergencia, además de generar partidas especificas que permitan hacer una inversión transparente y auditable en todo momento. Estos procesos han mejorado debido más bien a la exigencia de organismos internacionales para que los países evidencien su inversión en este rubro como condicionamiento de préstamos y cooperación. Los países en este sentido, necesitan apoyo para transformar sus presupuestos y los mecanismos de gasto y rendición de cuentas.
Indicadores y estimación del daño, el riesgo y la seguridad:
En general se han desarrollado herramientas que valoran la capacidad de reaccionar ante un desastre, sin embargo cuando deseamos estimar el riesgo aun hay un predominio del estudio de la amenaza sobre la vulnerabilidad. El rezago es aún mayor cuando tratamos de valorar los niveles de seguridad y los umbrales de seguridad que el proceso de desarrollo puede brindar ante las dinámicas territoriales, de tal manera que valorar el trabajo de prevención y prospección dentro de los procesos de desarrollo es aún incipiente, por lo que se debe prever estímulos para desarrollar y difundir herramientas que valoran la seguridad, es decir la prevención y prospección del riesgo de desastre.
El análisis de riesgo como herramienta preventiva:
En los diferentes países se ha incorporado el estudio de impacto ambiental como la herramienta para garantizar la adecuada interacción humana con el territorio, sin embargo estos estudios son financiados por los que ejecutan la inversión y se concretan a identificar las medidas para justificar ambientalmente una intervención y muy poco en reducir realmente su impacto. En estos estudios el componente de riesgo de desastres es muy superficial, por lo que se hace necesario incluir con grado de obligatorio el análisis de riesgo en la formulación de proyectos de desarrollo tanto en el orden público, como en el privado.
Mecanismos de transferencia del riesgo:
lo que esta discusión es vital para reducir la vulnerabilidad económica de los países. En el sector privado esta información no se conoce con exactitud. Es urgente desarrollar una estrategia de protección y aseguramiento de infraestructura vital.
Empleo, migración y desplazados climáticos:
La región centroamericana ha demostrada alta vulnerabilidad a los procesos climáticos, de hecho Mitch se da en un entorno relacionado con el fenómeno del niño, asociado a masas frías del norte y en los últimos años hemos alternado en periodos del niño y la niña, o mejor dicho con periodos de oscilación norte sur que han causado períodos de sequias con inviernos copiosos pero irregulares, que han causado diversos impactos que han acentuado los daños en poblaciones de alta vulnerabilidad y causado desplazamiento de pobladores, lo que ya las Naciones Unidas llama refugiados o desplazados ambientales y están desarrollando programas de ayuda humanitaria para este sector. En este sentido se pierde anualmente una gran cantidad de empleos que ponen a los grupos sociales impactados en riesgo y aumentan sus grados de vulnerabilidad, por lo que es urgente el desarrollo de estrategias locales, nacionales y regionales para realizar estudios de caracterización de este problema en primera instancia y luego mecanismos de transferencia de riesgo para pequeños productores, programas de acceso a créditos blandos que reduzcan la vulnerabilidad de los mismos.
Crisis económica y remesas:
El envío de remesas durante años ha sido un motor de las economías centroamericanas y tiene una alta relación con el riesgo de desastres, especialmente por aumentar la capacidad de inversión de los recipiendarios que inician procesos de construcción en terrenos de vocación agrícola, laderas o áreas de inundación, y en algunos casos ampliaciones de vivienda de un nivel a dos o tres niveles sin hacer las modificaciones estructurales necesarias. Por el contrario, la crisis económica tiene un impacto directo en el envío de remesas, lo que ahora incide negativamente, especialmente en la reducción de la capacidad de adquisición de bienes, acceso a servicios como educación, salud, vestido, vivienda lo cual no ha sido estudiado, por lo que es muy importante caracterizar la incidencia de estos fenómenos en el nivel de riesgo y los mecanismos de manejo de las familias que reciben remesas.
Procesos de urbanización acelerada:
secundario a la guerra interna, en otros como consecuencia de la falta de políticas de desarrollo rural, falta de empleo y la concentración de la actividad industrial y de servicios en dichos centros urbanos, sin embargo este proceso se ha trasladado a las provincias de los países que surgen como centros de producción, polos de desarrollo. En el primer caso, las ciudades metropolitanas tienen problemas de administración por ser parte de ellas muchos municipios, los cuales se han abordado creando distritos metropolitanos o mancomunidades, aspectos que no han resuelto el problema por deficiencias legales, tecnológicas y normativas.
En el segundo caso, confluyen municipios con menor capacidad de gestión tanto en la planificación territorial, como en el control de uso de territorio y construcciones lo cual hace muy grave el problema. En ambos entornos, existen graves problemas de transporte, servicio de agua, electricidad, salud, carreteras, áreas recreativas, áreas verdes y de reserva. Se propone en general el apoyo para el desarrollo de recursos humanos, plataformas tecnológicas, normatividad y monitoreo territorial.
Cambios del uso del suelo y actividades productivas:
El modelo agroexportador y de maquila de la región nos hace depender de la demanda de materias primas de los países desarrollados, de esta manera la caída de los precios de café, que coincidieron con Mitch generaron abandono de esta actividad productiva y sustitución por otras u en el mejor de los casos muchas fincas de café introdujeron actividades ecoturísticas y diversificaron su producción. La introducción de cultivos nuevos como palma africana, caña de azúcar, aguacate, entre otras, ha substituido áreas de producción ganadera, bosques en recuperación y terrenos costeros para esta actividad, lo que genera nuevos modelos de relación con la naturaleza y consecuentemente nuevas vulnerabilidades y cambios en los ecosistemas y las dinámicas sociales alrededor de las mismas. Los estudios que permitan entender mejor estos procesos y su impacto en el riesgo son necesarios, además de, ligar estos procesos con los planes de desarrollo local y nacional.
Cambio climático y seguridad alimentaria y nutricional:
comercialización y acceso a mercados, por lo que los productos de la canasta básica sufren serios incrementos en su costo durante los periodos de sequia, lluvias intensas, heladas y desastres asociados a fenómenos de origen hidrometeorológicos. En este sentido es urgente desarrollar programas de trabajo conjunto entre instituciones científicas que generen información climática y los usuarios, almacenamiento de agua, sistemas de riesgo y cultivos tipo invernadero.
PARTE IV: RECOMENDACIONES PARA CONSTRUCCION DE LINEAMIENTOS DE POLÍTICA REGIONAL DE GESTIÓN INTEGRAL DEL RIESGO DE