UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PAMPA
FACULTAD DE CIENCIAS VETERINARIAS
FASCIOLOSIS HEPATICA EN
BOVINOS EN LA PROVINCIA DE
ENTRE RIOS
Cátedra: Clínica de Animales de
Interés Zootécnico
Profesor: Dr. Merlassino, Jorge
Maza, Manuel
GENERALIDADES
La fasciola hepática parasita a los bovinos afectando su producción y economía.
La Fasciolosis o distomatosis hepática es la infección del hígado de los rumiantes, y de otros herbívoros y omnívoros con el trematodo Fasciola
hepática. Este parásito con forma de hoja afecta a los rumiantes pero también se puede encontrar en cerdos, equinos, conejos, humanos y otros mamíferos. El huésped intermediario es un caracol de la familia Lymnaeidae, corrientemente habita en aguas de arroyos y a menudo incrustado en el barro, presente en todo el mundo pero con predominio en las regiones de clima templado, tal como lo es la región mesopotámica de nuestro país.
Esta enfermedad es de gran importancia para el ganado porque ocasiona importantes pérdidas económicas a nivel mundial, en nuestro país es endémica y la cuarta enfermedad más importante para el ganado vacuno; las regiones más afectadas son las de las provincias del norte, en donde las características
geográficas, climáticas y de distribución de los animales, proporcionan el ámbito propicio para la infección, en lugares donde desarrolla el huésped intermediario del parásito (Fuente: Enfermedades Parasitarias de los Animales Domésticos, Omar O. Barriga)
EL PARASITO Y SU CICLO BIOLOGICO
La fasciola es un parásito con forma de hoja de laurel, cuerpo aplanado, mide 18-32 x 7-14 mm, su intestino repleto de sangre aparece más oscuro, y presenta un tegumento recubierto por espinas. Las fasciolas adultas viven en las vías biliares donde ponen tres mil huevos por parásito por día, los que
abandonan el hospedero con la bilis y las deposiciones.
(Fasciolas adultas)
( Fuente: H. Schapiro, Universidad del Salvador)
(Fasciolas inmaduras)
( Fuente: H. Schapiro, Universidad del Salvador)
espiral con su abertura del lado derecho), penetra en este y se convierte en un saco lleno de células germinales llamado esporoquiste. Estas células forman dentro del ésporoquiste unos parásitos juveniles llamados “redias”, las que a su vez, forman dentro de sí otros juveniles llamados “cercaria”. El tiempo
necesario para formar cercarias es de aproximadamente de unas 6 a 7 semanas pero puede tomar varios meses si las condiciones de temperatura y humedad son bajas. Un solo esporoquiste puede formar 300 a 600 cercarias. (Fuente: Manual de Parasitología Veterinaria, Dr. Germinal Jorge Cantó Alarcón, LMVZ-UAQ).
Lymnaea: viatrix, truncatula, collumella, bulimoides, tormentosa
( Fuente: H. Schapiro, Universidad del Salvador)
Por esto el ciclo de vida de fasciola hepática puede dividirse en tres fases: dentro del hospedador definitivo (juveniles, adultos, huevos), dentro del
hospedador intermediario (esporoquistes, redias, cercarias), en el ambiente (huevos, miracidios, cercarias y metacercarias).
Liberado el quiste juvenil, este atraviesa la pared intestinal y migra por la cavidad abdominal alcanzando al hígado hacia el sexto día post-infección.
En el hígado se convierte en adulto aumentando hasta cien veces su tamaño. Hacia la octava semana de infección comienzan a aparecer los huevos de fasciola hepática los que se encontrarán luego en la materia fecal del
huésped definitivo. Luego es necesario que los huevos tomen contacto con el agua para que comience el desarrollo del embrión el cual es rápido entre los 20 a 30°C de temperatura ambiente. Por debajo de los 10°C y por sobre los 37°C queda muy disminuido el desarrollo de los embriones, pero totalmente inhibido cuando se le presentan condiciones de baja humedad en heces o en suelos.
Una vez completado el desarrollo del huevo, emerge una larva nadadora ciliada llamada miracidio, la que no necesita alimentarse, pero debe encontrar su hospedador intermediario en menos de 24 horas antes de que acabe con sus reservas energéticas. Dentro de su huésped intermediario (el caracol de la familia Lymnacea), la larva comienza con su multiplicación asexual para formar el esporoquiste en el que se originaran las redias maduras que saldrán de este rompiendo su pared y desarrollándose en el mismo caracol. (Fuente:
Distomatosis; Dr. Javier Schapiro, Cátedras de Parasitología y Enfermedades Parasitarias, Universidad del Salvador; Enfermedades Parasitarias de los Animales Domésticos, Omar O. Barriga)
Estadios juveniles y adultos Adulto
Huevo Miracidio
Metacercaria Cercaria
este proceso es estimulado por la luz y poseen fototropismo positivo y geotropismo negativo.
Al igual que la primera forma de vida libre de fasciola (miracidio), las cercarias no necesitan alimentarse por lo que su vida libre es de
aproximadamente 24 horas dependiendo de la temperatura, y por esto se dirigen, en el agua, hacia la superficie para poder enquistarse en lugares como hojas, plantas, piedras, etc.
Los quistes o metacercarias son los estadios infectivos para el hospedador definitivo y pueden sobrevivir por mucho tiempo.
LA ENFERMEDAD Y SUS MANIFESTACIONES CLINICAS
El ganado bovino presenta poca susceptibilidad, pero moderado grado de resistencia a la enfermedad, en estos, la amplia variabilidad en la infección depende de la carga parasitaria: 600 fasciolas no causan síntomas; 1400 provocan síntomas en alrededor de la mitad de los animales y una que otra muerte; y sólo unas 5000 generan enfermedad mortal.
La migración de las fasciolas juveniles en su camino hacia los conductos biliares, produce hemorragias, la pérdida de sangre lleva a cuadros de anemias y puede alcanzar la muerte. La enfermedad puede presentarse en forma aguda, subaguda o crónica, dependiendo de la carga parasitaria. Cuando es aguda los animales sufren muerte súbita.
Las fases intestinal y peritoneal no producen manifestaciones clínicas, pero la invasión al hígado causa hepatitis traumática y a medida que los
parásitos crecen, los túneles y las hemorragias se hacen más grandes, la pared de estos túneles muestran hepatocitos degenerados y necróticos; está infiltrada con células inflamatorias y el lumen se llena con fibrina, hepatocitos destruidos, sangre y células inflamatorias; más tarde cicatriza con tejido conectivo. Cuando las fasciolas llegan a los conductos biliares, ya ha comenzado una extensa proliferación del epitelio de los conductos y una fibrosis de su pared. La
presencia de los parásitos en los canalículos acelera estos procesos (colangitis), su hematofagia agrava la anemia y su actividad causa destrucción y necrosis del epitelio. La inflamación pericanalicular puede extenderse al parénquima
hepático.
( Fuente: H. Schapiro, Universidad del Salvador)
Conductos biliares hipertrofiados llenos de fasciolas
( Fuente: H. Schapiro, Universidad del Salvador)
En los bovinos ocurre una abundante calcificación de los conductos y una eosinofilia intensa aparece inmediatamente después de la infección. La fase de migración intrahepática generalmente va acompañada de hiperglobulinemia (probablemente por una reacción de anticuerpos) pero luego se declara una hipoalbuminemia por la pérdida de sangre que es la causante de edemas. La ictericia es ocasionada porque las fasciolas ocluyen los conductos. La anemia es común y puede aparecer ya durante la migración hepática en infecciones
masivas.
La infección se sospecha por los síntomas y las circunstancias
epidemiológicas (épocas del año, o el historial de encontrarse o haber pastado en lugares contaminados o sospechosos).
Los signos generales de la enfermedad son ascitis, hemorragia
La fase subaguda se caracteriza por una marcada letargia, anemia y pérdida de peso en los animales infectados, con presencia de huevos del parásito en las heces.
La fase crónica se caracteriza por desarrollo edema intermandibular, ascitis, extenuación y una gran carga parasitaria en las heces, y los signos clínicos se hacen evidente recién a partir de la vigésima semana post-infección.
Como signos generales a nivel de la explotación podemos identificar además del daño o muerte de los animales, la disminución en la producción de carne y leche, abortos y reducción de la fertilidad en infecciones con altas cargas parasitarias. El control de esta enfermedad produce pérdidas por decomiso y puede ocacionar considerables gastos en drogas
antiparasitarias o molusquicidas. (Fuente: Ecoepidemiología de Fasciola Hepática, Prepelitchi Lucila, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires; Enfermedades Parasitarias de los Animales Domésticos, Omar O. Barriga)
EPIDEMIOLOGIA
En Argentina, los registros de decomiso de hígados del SENASA indican que es la cuarta enfermedad de importancia veterinaria del ganado bovino. Existen pocos estudios sobre la región del sur entrerriano, pero veterinarios refieren sobre la presencia de fasciolosis hepática en la zona. Estudios
desarrollados en campos bajos, naturales, con escaso drenaje, destinados actualmente a la producción de carne, en los departamentos de Gualeguaychú e Islas del Ibicuy , realizados en heces bovinas (copro-parasitológicos),
evidenciaron la prevalencia de fasciola hepática en estas zonas.
Fasciola hepática es considerada una enfermedad endémica en nuestro país, pero existen pocos trabajos oficiales de investigación acerca del tema, y los que se tienen podrían estar subestimando la prevalencia real ya que los
tienen en cuenta lo que sucede en los establecimientos provinciales y municipales, donde se faena gran cantidad de animales.
Para la Provincia de entre Ríos se ha hallado una prevalencia media del 2,7 % sobre la totalidad de los hígados decomisados entre los años 1997- 2002 sin contarse con valores de años posteriores. (Fuente: Prevalencia de Trematodes en Bovinos en Campos del Sur de Entre Ríos, Gasparovic, Blanco, Raffo, Grenóvero, González, Facultad de Bromatología, Universidad Nacional de Entre Ríos).
A continuación, se presentan imágenes del huésped intermediario de fasciola, el caracol Lymnaea, en su hábitat natural:
(Fuente: L. Pretelitchi, UBA, 2009)
(Fuente: L. Pretelitchi, UBA, 2009
(Fuente: L. Pretelitchi, UBA, 2009)
(Fuente: L. Pretelitchi, UBA, 2009)
(Fuente: L. Pretelitchi, UBA, 2009)
(Fuente: L. Pretelitchi, UBA, 2009)
TRATAMIENTO Y PROFILAXIS
El tetracloruro de carbono, el hexaclotoetano y el hexaclorofeno fueron usados por muchos años pero actualmente son obsoletos. En los casos agudos se puede usar triclabendazol o dianfenetidina que matan las fasciolas de una semana de edad. En los casos subagudos se puede usar también rafoxanide, closantel o nitroximil que matan las fasciolas de seis a ocho semanas de edad.
En los casos crónicos se puede usar también oxiclozanide o albendazol que matan los parásitos adultos. Cuando los animales continúan en terrenos contaminados, como sucede en la mayor cantidad de las veces, los tratamientos deben repetirse cada tres o cuatro semanas hasta que dejen de ocurrir muertes.
controlarla. El segundo sería estudiar la epidemiología local de la infección para determinar el modelo de transmisión imperante.
Una vez hecho esto hay tres enfoques principales para controlar la infección: administrar antihelmínticos en épocas estratégicas para evitar la contaminación de los pastos, y la infección de los animales; eliminar caracoles; o evitar el contacto de los animales con metacercarias. Se ha trabajado bastante para diseñar una vacuna contra este parásito pero no parece producir
importante resistencia.
Para los vacunos se recomienda un tratamiento en invierno para eliminar las infecciones producidas durante el otoño y prevenir la contaminación de primavera y otro en primavera para minimizar la contaminación en la época de mayor reproducción de los caracoles. Es conveniente delimitar el área de
aparición de los caracoles, y de ser posible, favorecer el drenaje de los lotes con agua en su superficie (con zanjas o canales).
Aunque el sulfato de cobre es probablemente el molusquicida mas usado, hay otros más eficientes como el pentaclorofenato de sodio, la niclosamida, el tritilmorfoline entre otros. Es importante saber si el molusquicida usado es efectivo contra los huevos de los caracoles o inactivado por sustancias
orgánicas, pH, o luz solar. Estas sustancias son efectivas cuando se usan en la primavera, para evitar la proliferación de los moluscos, o en verano, para matar los caracoles infectados antes de que liberen las cercarias.
Para evitar el contacto del ganado con las metacercarias se deberían cercar las áreas infestadas, pero esto en la práctica es poco visto o demasiado costoso para los productores.(Fuente: Enfermedades Parasitarias de los Animales Domésticos, Omar O. Barriga)
CONSIDERACIONES
del ganado bovino por esta enfermedad, como así también para la salud humana ya que aparece como una zoonosis, sin dejar de lado las grandes pérdidas en materia de producción y por ende económicas, al disminuir la cantidad de animales sanos, a los que les cuesta alcanzar las condiciones óptimas para su comercialización.
En las regiones del norte del país, como lo es la provincia de Entre Ríos, la situación de esta enfermedad se ha visto agravada en los últimos años en
aquellas zonas en las que actividades como las agrícolas, en particular con sus prácticas de monocultivo, han ido despojando a los campos de sus
planificaciones agrícola-ganaderas integrales, forzando a los productores de pequeña escala que tradicionalmente dedicaban sus esfuerzos a la producción de ganado bovino y otras especies, con alta demanda de trabajo familiar, técnico y profesional; a trasladar los animales hacia zonas marginales, de baja calidad de suelos, aguas y por ende de baja productividad.
Se encuentran hoy bovinos en campos anegados y con parcelas
inundadas, lugares propicios para el desarrollo del huésped intermediario de fasciola hepática.
BIBLIOGRAFIA
-Las enfermedades parasitarias de los animales domésticos en la América Latina. Omar O. Barriga. (2002).
-Ecoepidemiología de la fasciola hepática en el norte de corrientes destacando aspectos ecológicos de Lymnaea columella y su rol como hospedador
intermediario. Prepelitchi Lucila. (2009).
-Distomatosis. Dr. Javier H. Schapiro. Cátedra de parasitología y enfermedades parasitarias. Universidad del Salvador.
-Prevalencia de Trematodes en bovinos en campos del sur de Entre Ríos. Argentina. A. Gasparovich, S. Blanco, A. Raffo, S. Grenóvero, E. González. Cátedras: Biología, Bioquímica, Bioestadística, Becarias. Facultad de Bromatología. UNER. (2008).
-Diagnóstico ambiental de la Provincia de Entre Ríos; Consejo Federal de Inversiones 2008.