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seVa

La localidad de seva se sitúa en la falda del montseny, escasos 15 km al sureste de la ciudad de Vic. aparte de seva, cabeza municipal, gran parte de la población del municipio se concentra en el núcleo de sant miquel de balenyà, unos 3 km al oeste. se accede a la población por la carretera C-17, a través del desvío que conecta con la carretera bV-5303 a la altura de tona.

el topónimo Seva o Sevadano aparece por primera vez el año 904. en 978 se documenta, en el

acta de consagración de sant martí del Congost, el mas de Valleorsaria o Vallossera, situado en el sector municipal de l’aclau. a partir de la documentación del siglo x se puede restituir la

exis-tencia de una villa o gran propiedad, conocida como seva, en la que se fijó el núcleo inicial de la población.

de mediados del siglo xi en adelante, la mención de Sevadano se vio sustituida,

paulatinamen-te, por la de in termino castri de Brolio. efectivamente, el castillo del brull fue el centro del dominio

y cohesión del territorio de seva. Paralelamente, hacia 1062, los vizcondes de osona pasaron a intitularse vizcondes de Cardona y trasladaron su residencia a este castillo.

Por el lugar de Caurnies, entre las actuales villas de Pibatlle y Cendra, transcurría una im-portante vía de comunicación que la antigua documentación cita como strata de Caurnias o strata Menresense, que enlazaba con el tramo del camino real de barcelona a Vic.

Iglesia de Santa Maria

l

aiglEsiadE santa maria se encuentra emplazada en el

centro urbano del municipio de seva y es, desde sus orígenes, la iglesia parroquial de la población. a su alrededor se desarrolló, a lo largo de los siglos xiii y xiv, un

atrio cementerial cercado.

en ciertos documentos del siglo x parece reconocerse

la existencia de esta iglesia; así sucede con un documento de 952 que consigna la venta en el lugar de Valldoriola de una viña mencionada como propiedad de santa maria, y también con la venta el año 1000 de otra viña –situada en el lugar de Caurnies– también propiedad de santa maria en el territorio

de Sevadano. al margen de estas referencias, la primera

men-ción irrefutable del templo de santa maria de seva se incluye en el testamento de bermon –vizconde de osona–, fechado a 11 de enero de 1026, en el que consta una donación ad Santa Maria de Seva. tres años más tarde, en 1029, es mencionada

como iglesia parroquial en un documento de compraventa de unas tierras del lugar de Vilanova, perteneciente a la parro-quia de santa maria de seva.

a lo largo del siglo xi se suceden diversas noticias

docu-mentales que hacen referencia expresa a su construcción. en primer lugar, el testamento de un tal ermengol (2 de abril de 1048) establece una donación para su edificación: ad Sancta Maria de Seva ad suum edificium solidos III, et ad edificium Sti. Petri et Sti. Johannis de Seva solidos II. Por otra parte, el testamento

de Guillem Fruia, otorgado el 27 de abril de 1089, indica:

in primis dimitto Domino Deo et Genitrice ejus Sta. Maria de Seva ad suam edificationem sextarios II vini et migeram frumenti de novo veniente, et ad dictos sacerdotes de jam dicto loco eminam frumenti et sextarios II vini. así pues cabe considerar, a partir de estas noticias, que

la edificación de la iglesia pudo iniciarse hacia mediados del siglo xi, y que se hallaba todavía en construcción en el último

cuarto del mismo siglo.

Por otra parte, parece claro que las donaciones a san Pedro y san Juan que aparecen en el testamento de 1048 de-ben relacionarse con la existencia de dos capillas y/o altares presentes en la misma iglesia, puesto que esos dos santos compartían con santa maría la advocación del templo. a mayores, un documento de 1324 hace referencia al cementiri de Seva, davant les portes de la capella de Sant Pere; y en 1348 se

celebra un acto jurídico in capella Sancti Petri de Seva.

a partir de ciertos documentos sacados recientemente a la luz por a. Pladevall i Font, se intuye que hacia mediados del siglo xii se produjo la institución de una canónica regular

en santa maria de seva o, cuanto menos, que fue proyectada su creación. en un pergamino de 1150 consta que el cono-cido como “Camp de batia” se hallaba bajo la propiedad de la Kanonica beate Marie de Seva. Por otra parte, en el testamento

de un cierto dalmau, otorgado el 30 de julio de 1158, se documenta la donación de una propiedad a la mencionada canónica, con la precisión de que si esta no subsistiera, dicha donación pasaría a los presbíteros que servían en la iglesia. La

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canónica agustiniana finalmente no prosperó y su existencia debió de ser efímera; así lo confirma el hecho de que en el conjunto no se observen dependencias canonicales, ni tam-poco se conozca de forma documental su pretérita existencia.

respecto al aspecto original de la iglesia del siglo xi,

se ha tomado en consideración la existencia de un templo de una sola nave rematada por una desarrollada cabecera

compuesta por un ábside principal (dedicado a santa maría) y dos ábsides secundarios y laterales abiertos a un transepto (advocados a san Pedro y a san Juan en virtud de la mención documental ya referida a un edificium Sti. Petri et Sti. Johannis de Seva). en relación con las noticias del siglo xiv anteriormente

citadas, resulta posible que la capilla de sant Pere tuviera un acceso directo desde al exterior.

Vista general

Planta

Fachada sur

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en el siglo xviila iglesia fue recrecida. tiempo después,

en el siglo xviii, se tomó la decisión de demoler el edificio y

sustituirlo por una nueva construcción levantada ex novo; no

obstante, merced a la intervención del obispo de Vic, Fran-cisco de Veyán, se reconsideró el asunto y el templo no fue finalmente arrasado. de hecho, en el acta de la visita pastoral que realizó al lugar en 1786, el pontífice vicense expresaba que el campanario románico debía mantenerse en pie. Final-mente –seguraFinal-mente ante la falta de presupuesto– no solo sobrevivió el campanario, sino la mayor parte de la nave de la iglesia, incluida su bóveda original de cañón que podemos observar en la actualidad bajo un enlucido barroco. de modo que solamente fue renovada la cabecera, con la consiguiente desaparición de los ábsides primitivos; a su vez, se crearon dos nuevas capillas laterales que –suponemos– recogerían los antiguos altares de san Pedro y san Juan sitos en los ábsides laterales.

más adelante, en 1840, fue añadida al templo la capilla dedicada al santísimo, que acabó de desfigurar el aspecto original de la cabecera. en 1877 se llevó a cabo una primera restauración del campanario, que se conservaba en pésimo estado. algunos años después, en 1895, se procedió a una importante intervención que sustituyó material dañado, re-juntó la superficie paramental y dotó de unas ficticias almenas a la torre. de acuerdo a la descripción de J. Camps, erudito que dejó constancia escrita de esta reforma, en ese momento se sustituyó una primitiva ventana alargada que se abría en la parte superior de la fachada occidental por un óculo de notables dimensiones. a principios del sigloxx se actuó en el

espacio de la mencionada fachada, construyendo una nueva portada de carácter neorrománico –que sustituyó a la anterior

puerta de medio punto– y transformando el óculo al que se acaba de aludir por una ventana geminada.

el edificio fue construido con un sillarejo cuidado y bien tallado, dispuesto en hiladas regulares. Las fachadas laterales ornamentan su superficie con la disposición de un friso de ar-querías ciegas, sin lesenas, terminadas en pequeñas ménsulas.

A priori, estas características remiten a una cronología de la

segunda mitad del siglo xi o de inicios del xii.

Por otro lado, el campanario constituye sin duda el resto más importante del conjunto románico. Permanece adosa-do al muro lateral norte de la iglesia y presenta una planta cuadrada de seis pisos, con una altura total de aproximada-mente 26,5 m. en su interior pueden todavía apreciarse los fragmentos de una bóveda. diferentes tipos de vanos jalonan su desarrollo: simples aspilleras en los tres primeros pisos, ventanas de medio punto en el cuarto nivel y ventanas gemi-nadas con mainel central –dotado de capitel y cimacio– en las dos alturas superiores. Los capiteles de estos dos últimos pisos muestran una composición vegetal formada por hojas estriadas que ocupan la mayor parte de la superficie de las cestas. Los cimacios presentan también unos pequeños moti-vos ornamentales moldurados. La talla rigurosa y seca de las piezas parece concordar con una cronología de finales del siglo xii, refrendada por el hecho de que la ornamentación

arquitectónica del campanario difiere notablemente de los tipos más comúnmente empleados en la comarca durante los siglos xi yxii, ya que no presenta arquerías ciegas ni lesenas,

sino que muestra unos paramentos lisos.

Lo hasta aquí expuesto parece indicar que la construc-ción de la iglesia románica de santa maria de seva debe situarse en la segunda mitad del siglo xi, en concordancia con

Alzado sur Sección transversal

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la documentación conservada, aunque no debe descartarse que la fábrica pudiera alargarse hasta entrado el siglo xii. en

cuanto al campanario, de su análisis se deduce que fue añadi-do al templo en un momento avanzaañadi-do del siglo xii.

texto y fotos: Lbr - Planos: sLL

Bibliografia

catalunya romànica, 1984-1998, iii, pp. 590-592; JunyEnti suBirà,

e., 1945-1952, p. 49; pladEvalli Font, a., 1956c; puigi cadaFalch, J.,

FalguEra, a. de y godayi casals, J., 1909-1918, pp. 306, 379; WhitE -hill, W. m., 1973, p. 55.

e

lcastillodE EsparrEguEra, también conocido como de

espargaró o del Fitor, se levanta en un emplazamiento montañoso situado en el sector suroccidental del muni-cipio de seva. Para acceder al mismo se debe tomar la salida de Hostalets de balenyà en la carretera C-17 y, a continua-ción, atravesar el núcleo urbano hasta encarar una pista rural sin asfaltar que parte de la calle tagamanent.

si bien es popularmente denominado “castillo”, parece muy probable que en ningún momento pasara de ser una do-mus o casa fuerte. de hecho, en el primer documento que lo

menciona (año 1201) consta como domus. La primera familia

documentada en ella es la de esparreguera, conocida desde 1189, cuyo apellido dio nombre a la fortaleza. Posterior-mente fue reemplazada, en el siglo xiii, por la familia de los

Vilanova, que hasta ese momento habían sido castellanos menores del castillo de Centelles.

entre los restos conservados cabe distinguir dos estruc-turas fundamentales: la muralla que circundaba y protegía el conjunto y la parte central o residencial, formada por una edificación de planta prácticamente cuadrada. La construc-ción fue seriamente dañada por las lluvias torrenciales del

mes de noviembre de 1984, que provocaron el derrumbe de algunas de sus partes, por lo que las fotografías anteriores a esa fecha se revelan instrumentos inestimables para el estudio de las construcciones.

La domus presenta unas medidas aproximadas de 15 m

x 14,35 m. su estructura o distribución interna resulta de difícil restitución, puesto que solo se conservan los restos de los muros perimetrales. en el interior aún se pueden observar algunas ménsulas lisas que sirvieron como soporte de las vi-gas. el aparejo de los muros todavía en pie está formado por unos bien tallados sillares de tamaño medio que permiten datar los restos conservados en la segunda mitad del siglo xi,

cronología que concuerda con la atribuida habitualmente por la historiografía.

texto y foto: Lbr

Bibliografía

catalunya romànica, 1984-1998, iii, pp. 593-595.

Castillo de Esparreguera

Restos de los muros conservados

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sumiéndose en el estado de abandono y deterioro que man-tiene en la actualidad.

en la construcción pueden distinguirse todavía las dos etapas principales de edificación, una románica y otra conse-cuencia de una reforma barroca del siglo xvii. de la primera

se conservan solamente los muros perimetrales de la nave –hasta una altura aproximada de 2,5 m–, construidos con un heterogéneo sillarejo colocado en hiladas relativamente regulares. Posteriormente, durante el siglo xvii, se recreció la

cubierta y se procedió a la realización de una nueva bóveda, así como a la construcción de un nuevo ojo de buey y una espadaña en la parte superior de la fachada occidental. Por debajo del ojo de buey señalado, encontramos las trazas de otro óculo de dimensiones más modestas, que acaso pudiera pertenecer al edificio primigenio.

en el muro septentrional y el testero oriental de la construcción se conserva una serie de vanos que podrían pertenecer a la fase original románica, entre los que destaca la aspillera abierta en el cierre de la cabecera, que incluye la representación en relieve de diferentes motivos geométricos (rombos, zigzag) y una cruz patada sita en el interior de una circunferencia. Junto a la cruz aparece esculpido un símbolo que recuerda motivos heráldicos, aunque resulta de difícil identificación. a pesar de que estos motivos escultóricos han sido considerados en ocasiones obra prerrománica, to-do apunta a su pertenencia al perioto-do románico en que fue levantada la primitiva capilla, posiblemente hacia mediados del siglo xi.

texto y fotos: Lbr

Bibliografía

catalunya romànica, 1984-1998, iii, pp. 592-593; pladEvalli Font,

a., 1979e.

Capilla de Sant Mamet

E

sta capilla permanece anexa al mas de sant mamet,

que actualmente pertenece al término municipal de Hostalets de balenyà. Para llegar hasta la misma debe-mos entrar en el núcleo urbano de seva y tomar la carretera bV-5301 en dirección a el brull. Pasados pocos kilómetros encontraremos una desviación a la derecha hacia la urbaniza-ción el muntanyà, desde la que parte un pequeño sendero sin asfaltar que conduce hasta la masía.

Parece que existió una vinculación especial entre el tér-mino de sant mamet y el castillo del brull, situado a pocos kilómetros de este lugar, puesto que en 1071, cuando ramon Folch de Cardona infeuda este castillo a Guillem Umbert de les agudes, señor del montseny, le otorga asimismo el domi-nio de sant mamet.

La mención más antigua de la capilla data de 1039. a pesar de que son escasas las referencias documentales conservadas sobre ella, sí sabemos que durante sus prime-ros momentos de existencia era dependiente de la iglesia de sant Fruitós de balenyà, situada dentro del territorio de jurisdicción del castillo de Centelles que, a partir del siglo

xi, también pasó a formar parte de los dominios del castillo

del brull. así, en el acta de consagración de la iglesia de sant Fruitós (1083), la capilla de sant mamet consta como una de sus sufragáneas. el edificio perdió el culto en la Guerra Civil y, posteriormente, fue convertido en un almacén o garaje,

Vista general

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anteriores a 1987 se aprecia que la puerta se abría entonces en la fachada meridional de la iglesia. Por otro lado, el aparejo del edificio es de mampostería, constituida básicamente por cantos rodados.

texto y foto: Lbr

Bibliografía

catalunya romànica, 1984-1998, iii, p. 596; pladEvalli Font, a., 1972d.

Iglesia de Sant Antoni de les Codines

Capilla de Santa Fe d’Esparreguera

l

a iglEsiadE sant antoni dElEs codinEs pertenece en

la actualidad al término municipal de Centelles. Para llegar a ella se debe tomar la salida de Centelles de la carretera C-17.

el templo no se halla en su emplazamiento primitivo, que estaba situado en el término municipal de seva. su proximidad a la carretera C-17 provocó que en 1965 buena parte de su estructura fuera modificada en beneficio de este trazado viario. años más tarde, en 1987, debido a las obras de ampliación de la C-17, la iglesia fue definitivamente desmontada y trasladada a su emplazamiento actual, dentro del término municipal de Centelles. a las pérdidas materiales sufridas por el edificio en la década de 1960, debe sumarse el hecho de que su desmon-taje y recolocación motivaron determinadas anomalías.

La primera mención documental del templo data de 1291, momento en que consta su advocación a san antonio y santa maría. Hacia 1320 Gilabert de Centelles dispuso la institución de un hospital de peregrinos anexo a la capilla, regido por un sacerdote y diversos laicos. La situación del establecimiento hospitalario en el camino real de barcelona a Puigcerdà motivo el auge de la institución durante el siglo

xiv, favorecida –entre otros bienes– con la tercera parte de

los derechos del mercado de Granollers.

La iglesia románica era un edificio de planta rectangular, de nave única de testero recto. el interior permanece cubier-to por una bóveda de arista. La fachada occidental acoge su puerta de acceso –de arco de medio punto–, un ventanal de medio punto y una espadaña, todos ellos fruto de reformas posteriores al período románico. no obstante, en fotografías

E

stapEquEñacapillase erigía a poca distancia de la domus

de esparreguera y, desde sus orígenes, quedó vinculada a ella y a sus señores. se hallaba dentro del término jurisdiccional del castillo del brull y de la demarcación pa-rroquial de sant martí d’aiguafreda. aparte de las menciones documentales alusivas a la domus, la primera referencia

explí-cita de la capilla no data sino de 1279. en la visita pastoral realizada por el obispo de Vic –antoni Pasqual– en 1686 no figura como dependiente de ninguna parroquia, lo que parece confirmar que estuvo vinculada en todo momento a la potestad de la domus de esparreguera. su advocación puede

explicarse en virtud de la expansión del culto de santa Fe en la diócesis de Vic durante el siglo xi, ejemplificado por el

intento de establecer un priorato de sainte-Foy de Conques en santa maria de tagamanent a partir de 1099.

actualmente no se conserva ningún rastro de su edifica-ción, habiendo sido sus restos reutilizados en la construcción

de la masía contigua. solamente pueden apreciarse algunos fragmentos en determinadas partes de la vivienda, en los que se distingue un aparejo similar al de la domus, lo que justifica

su ubicación cronológica en la segunda mitad del siglo xi.

algunos autores han lanzado la hipótesis de que pudiera haberse tratado de una capilla de planta rectangular y nave única con ábside semicircular, si bien resulta imposible en-contrar ningún vestigio de la antigua edificación que pueda confirmarlo.

texto: Lbr

Bibliografía

catalunya romànica, 1984-1998, iii, pp. 595-596; solài morEta, F.,

1932 (1987), pp. 80-81.

Referencias

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