SAN PEDRO DE GAÍLLOS
Iglesia de San Pedro
Unas
pinceladas de historia
En los territorios al sur del Duero, “Extremadura Cas-tellana”, reconquista (conquista y ocupación de territorios que pertenecían al poder musulmán en la Península Ibérica) y repoblación, fueron procesos inicia-dos en los s. IX y X, periodo en el que los condes de Castilla cumplieron un papel fundamental. Sin embargo, en los territo-rios que conforman la actual provincia de Segovia, estos pro-cesos se consolidaron ya avanzado el s. XI y a lo largo de todo el s. XII gracias a las iniciativas de los reyes de León y Castilla. La repoblación supuso atraer población a unas tierras muy ru-ralizadas (no despobladas) y reorganizar el territorio a varios niveles (administrativo, jurídico, político, económico, religioso, etc.). Con el fin de impulsar el aumento de la población entre el sur del Duero y el Sistema Central, los monarcas fueron con-cediendo una serie de derechos y privilegios que eran recogi-dos en los denominarecogi-dos “fueros”, consolidando así territorios de frontera.
En estos territorios se optó por una organización basada en las denominadas Comunidades de Ciudad o Villa y Tierra, es decir, un conjunto de aldeas que dependían de una localidad de ma-yor entidad. Aquellas Comunidades de mama-yor extensión solían ser divididas en territorios más pequeños, llamados “sexmos” u “ochavos”, siendo este último caso el que se aplicó al terri-torio de Sepúlveda. Estas Comunidades eran gobernadas por agrupaciones vecinales denominados Concejos. De este modo, San Pedro de Gaíllos quedó integrado en la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, dentro del ochavo de Cantalejo. Los cambios en la configuración social citados, unidos al pro-gresivo retroceso de la frontera de guerra contra el islam, contribuyeron al fortalecimiento social y económico del te-rritorio. En este clima, se renovaron y construyeron nuevas iglesias, ajustadas a otro orden eclesiástico, y adaptadas a una liturgia diferente impuesta desde Roma por el Papa, siguiendo un nuevo estilo, el románico.
Es una de las iglesias más significativas del románico de la Tierra de Sepúlveda aunque se encuentre algo desvirtuada respecto a su configuración original debido a las reformas, ampliaciones y, en definitiva, transformaciones que ha sufrido a lo largo de su historia, más acusadas en el interior. A pesar de ello, al exterior del templo aún son visibles ele-mentos románicos como la cabecera, con dos ábsides y parte de lo que pudo ser una primitiva torre románica, y la galería porticada.
La obra románica de la cabecera se construyó combinado la mampostería (piedras irre-gulares de pequeño tamaño), y la sillería caliza, que está presente en la parte central y superior del ábside mayor así como en otros puntos de la misma. La galería porticada se levantó enteramente en sillería.
La nave de la iglesia se encuentra rehecha prácticamente en su totalidad debido a las significativas reformas del siglo XVIII acordes con el estilo barroco. En ese momento se rehízo el muro occidental, al menos la parte superior del muro sur y la totalidad del muro norte, con sus grandes contrafuertes. De este modo se configuró una nave de mayor tamaño a la original de época románica. Según la inscripción que podemos ver en la actual torre campanario de la iglesia, fue realizada en 1749. Esta torre del s. XVIII se levantó en el mismo lugar donde anteriormente se habría arruinado otra torre por falta de cimentación. También tenemos constancia de las reformas realizadas hacia 1790 que configurarían el actual aspecto barroco de su interior. Igualmente existe documentación sobre diferentes arreglos y reformas realizadas en la iglesia ya en el s. XIX. En 1855 se realizaron obras en la galería porticada, las bóvedas de la iglesia y la casa parroquial. En 1884 se tiene noticia del trabajo de canteros de Sepúlveda que reformaron el interior de la capilla norte (actual sacristía) imitando el estilo románico (posiblemente estas últimas obras pudieron afectar exclusivamente al arco de acceso a la sacristía desde el presbite-rio[ 4 ]). En el siglo XX se acometieron también importantes restauraciones, quizás la más trascendental fue la realizada hacia la década de los años 70/80, cuando, entre otros, se procedió a la apertura y restauración del atrio, cuyos arcos se encontraban cerrados y ocultos por muros de cerramiento, junto al derribo de una estancia adosada al muro sur del presbiterio [ 4 ] que ocultaba la portada este de la galería porticada. Es en este momento cuando se reconstruyeron o repusieron muchos de los elementos del atrio hoy visibles (fustes de columnas, capiteles, arcos, etc.)
Iglesia de San Pedro
[ 4 ]
Panorámica desde el sureste
En blanco y negro quedan diferenciadas las partes de la iglesia ajenas al románico. En el ábside ma-yor se aprecia una ventana abierta en un momento posterior a la edad media, y una segunda ventana
rectangular practicada en el muro del presbiterio [ 4 ] para la iluminación del retablo mayor a su
instalación. La parte superior de los muros del ábside y del presbiterio quedan rematados por una cornisa con un alero decorado por tres filas de billetes, también denominado ajedrezado.
La cabecera románica
A la izquierda vemos el ábside mayor, asociado a la desaparecida nave románica. Dispone de tres ventanas que en la actualidad se encuentran cegadas debido a la instalación del retablo barroco en su interior.
A la derecha vemos un segundo ábside, de perfil poligonal, con una ventana rectangular abierta en el paño central ajena al románico. No podemos afirmar que la parte superior de los muros de este ábside sean originarios del momento de su construcción, puesto que, quedan ocultos por un enfos-cado del siglo XX (en la parte superior del enfosenfos-cado podemos leer “año 1979”). Se trata de un ábside que se añadió a la iglesia como remate del muro este de lo que pudo ser una torre primitiva, de la que vemos parte de su alzado truncado por encima de la cubierta del ábside. En el muro oriental del cuerpo de la posible torre, sobre el actual tejado del ábside poligonal, existe un vano, cegado en la actualidad, que comunicaría con la segunda planta de este volumen.
Capiteles de la ventana norte
Los capiteles de esta ventana presentan una talla y temática más sencilla. Debido al grado de erosión del capitel de la derecha es irreco-nocible su escena, sin embargo en el ubicado en la izquierda, observamos con facilidad su temática vegetal de sencillas hojas lisas de va-rios tamaños.
En la cesta de la izquierda se han tallado dos parejas de grifos (animales fantásticos con cuerpo de león alado y cabeza de águila) que vuelven sus cabezas hacia atrás uniendo sus picos. En el otro capitel se representa una pareja de aves que alargan sus cuellos hacia la esquina del capitel para pi-cotear un fruto. Esta imagen simboliza la salvación de las almas por medio del fruto de la eucaristía.
Capiteles de la ventana sur
En el capitel de la izquierda, bastante deterio-rado, se aprecian lo que pudieran ser dos per-sonajes, uno de ellos de aspecto demoniaco, sobre un fondo de hojas. En el de la derecha se observa una pareja de grandes aves que picotean un fruto que cuelga en el ángulo del capitel, evocando nuevamente la salvación de las almas por medio del fruto de la eucaristía.
Ventana central del ábside mayor
Las tres ventanas del ábsi-de central poseen el mismo esquema. Formadas por una saetera (ventana de vano es-trecho) y enmarcadas por un arco de medio punto sobre columnas laterales con capi-teles con ornamentación es-cultórica.
Capiteles
Galería porticada
Elemento que se adosó a la fachada sur de la iglesia en un momento no muy lejano al término de la construcción de templo. Posee dos entradas, una ligeramente descentrada por el sur y otra desde el este. La esquina sureste del pórtico se encuentra achaflanada y decorada por una fina columnita con capitel vegetal. El frente sur consta de dos arquerías a cada lado de la portada. Los arcos se apoyan so-bre columnas dobles (la mayor parte de los fustes son una reposición del momento de su restauración), coronadas por capiteles, y que a su vez apoyan sobre el banco corrido o murete que cierra el pórtico. La galería se remata en su parte superior por una cornisa con un sencillo alero liso sobre canecillos lisos con perfil de nacela.
Canecillos de la cornisa
A pesar de que la mayoría de los canecillos de la cornisa de la cabecera se encuentran bastante mal-trechos, en algunos de ellos se distinguen varias representaciones humanas y de animales: un ave des-cabezada con el plumaje muy bien definido; otra ave con el cuello vuelto hacia atrás; un personaje sentado con capirote que sostiene un libro sobre su regazo; un personaje que se apoya sobre un bastón; un saltimbanqui que encuentra haciendo una acrobacia boca abajo;
un par de bustos humanos, uno de ellos descabezado. Quizás uno de los canecillos más interesantes sea el que representa un cantero que porta en la mano derecha una escuadra o baivel, mientras que con la otra sostiene un trinchante o hacha de cantero, herramienta que usaban para trabajar la piedra y que deja las incisiones oblicuas que podemos ver en los sillares de esta iglesia.
Portada sur de la galería porticada
Las dos portadas de la galería porticada poseen una configuración muy similar, aunque la oriental presenta muchas piezas nuevas, repuestas durante su restauración. Son portadas basadas en el
arco de medio punto, compuestas por cuatro arquivoltas [ 6 ] en las que se alterna la decoración de
boceles [ 8 ] entre medias cañas [ 9 ] (arco interior y arquivolta intermedia); y con boceles quebrados
o en zigzag. Todo el conjunto queda remarcado por una fina chambrana [ 7 ] recorrida por un bocel
central que descansa sobre dos cabecitas humanas en los laterales. En el caso de la portada sur, este esquema se repite de manera más simplificada en su cara interior.
[ 7 ] [ 6 ]
[ 8 ] [ 9 ]
Capitel 1
La galería porticada cuenta con una colec-ción de seis maltrechos capiteles. Comen-zamos su descripción por el más oriental. En la cara de mayor tamaño del capitel se representan dos demonios, de rostros deformados, patas de cabra, cuernos, y grandes alas que nacen de sus espaldas. En la cara exterior vemos un personaje, que parece llevar algo en las manos, con
vestido largo, capa y una especie de capirote con barboquejo sobre su cabeza. En la cara del interior del pórtico encontramos dos figuras humanas (una de ellas descabezada) con vestidos largos y capas. Una de ellas lleva collar y junta sus manos en actitud de súplica.
Capitel 4
Se trata del único capitel de temática vegetal, presenta dos filas de grandes hojas de acanto, con un fruto (granada) entre las hojas.
Capitel 2
Presenta grandes similitudes con ciertos capiteles del pórtico de la iglesia de la localidad de Duratón (Segovia), representa la epifanía de los reyes magos. En la cara oriental, bajo un arco apuntado, encontramos a uno de los reyes magos montado a caballo. En la cara que da al interior del pórtico y continuando la escena por la cara occidental del capitel, aparecen los tres reyes magos de pie que van al encuentro de la Sagrada Familia. El capitel ha perdido la escena de la Virgen con el Niño, que estaría a continuación del primer rey mago, que se inclina en gesto de reverencia.
Capitel 3
Tan sólo podemos distinguir debido a su estado de conservación, un personaje, en la cara ex-terior, de melena ondulada vestido con túnica larga y toga. Si lo relacionamos con el capitel anteriormente descrito y los capiteles presen-tes en la iglesia de la localidad de Duratón, podría tratarse del ángel de la escena de La Anunciación.
Capitel 5
En este capitel se representa una lucha de guerreros, vestidos con cota de maya y portando escudos con forma de cometa.
Portada de la iglesia
El acceso está determinado por un arco de medio punto cuyas dovelas (piezas de sillería que for-man el arco) están decoradas con una gran riqueza y variedad de motivos geométricos y vegetales: espirales, discos solares (ruedas de radios curvos), motivos florales, palmetas y diversas clases de hojas dentro de círculos, un gran tallo del que cuelgan frutos (vid), etc. El arco queda enmarcado en su parte superior por una pequeña moldura decorada con parejas de hojas puntiagudas. Sobre
el arco descrito encontramos dos arquivoltas [ 6 ], la primera recorrida por un grueso bocel [ 8 ],
mientras que la arquivolta exterior queda decorada por un tallo ondulante del que van surgiendo flores. Entre las dos arquivoltas existe una fina moldura de ajedrezado, motivo que se repite en la chambrana [ 7 ] exterior.
Tanto el arco interior como la arquivolta exterior apoyan en jambas prismáticas, mientras que la arquivolta que queda entre medias apoya en sendas columnas con capiteles. En el capitel de la izquierda, aunque muy mutilado, se distinguen dos caballeros sobre sus monturas (uno de ellos prácticamente desaparecido). El mejor conservado de los dos permite apreciar algunos detalles de su representación: el manto que los cubre, la montura o albarda del caballo o uno de los pies del ca-ballero apoyando sobre un estribo. En el capitel de la derecha, solo podemos intuir la representación de cuatro figuras humanas bajo una arquería.
La parte superior de la fachada queda rematada por una cornisa con canecillos muy dañados.
[ 7 ]
Capitel 6
En el último capitel, el más occidental, encontra-mos esculpidas, sobre un fondo de tallos vegetales, cuatro arpías (seres fantásticos con cuerpo de ave, cabeza de mujer, patas de cabra y cola de dragón o serpiente). Para el hombre medieval estos seres re-presentan el mal y los pecados.
[ 8 ] [ 6 ]
Pila bautismal románica
De copa semiesférica está decorada con gruesos gallones, sobre ellos, se ubica un cordón sogueado que rodea todo el perímetro de la pila. Aunque la base o tenante se encuentra recibida en cemento se observa que también está decorado por un motivo sogueado.
[ 5 ]
Interior de la capilla norte
Única estancia del interior de la iglesia que conserva parte de lo que pudo ser su aspecto románico.
Compuesta por un espacio rectangular cubierto por bóveda de medio cañón [ 1 ] que arranca de una
lí-nea de imposta [ 5 ], este habitáculo se correspondería con la planta baja de la primitiva torre (el acceso a la planta superior se realizaría desde el exterior, seguramente desde las cubiertas de la iglesia). Por el este se abre el ábside poligonal (tres lados), también cubierto por bóveda de cañón [ 1 ] traspasando un arco doblado (arco al que se le sobrepone otro de mayor tamaño) que apoya sobre columnas con capiteles vegetales.
Inscripciones y otras marcas lapidarias en la galería porticada
En el suelo del pórtico, frente a la puerta, y en un lugar que no era su ubicación originaria, podemos ver el fragmento de una inscripción tallada sobre una losa de granito rojo. Datada por Leonard A. Curchin, de la (Universidad de Waterloo, Canadá), a principios del s. XIII. Conserva tres líneas incomple-tas de texto: […]TANA / […]URA PRO / […]ARONA. El citado autor la interpreta y traduce como: “Aquí yace Montana, mujer pura, matrona recta”. Podemos ver una segunda inscripción, también fuera de su lugar originario, en el muro interior del pórtico, junto a la puerta. Labrada en una pieza de caliza, se puede leer lo siguiente: “AÑO DE MDVI (1506) FIZO ESTA SACRISTANIA JUAN DE VALLADOLID”. Parece
estar relacionada con la sacristía que existió adosada al muro sur del presbiterio [ 4 ] derribada
du-rante los trabajos de restauración del pórtico en la década de 1970/80. También podemos encontrar diferentes tableros del juego de alquerque (un juego de fichas similar a las tres en raya o las damas), una espiral y diferentes marcas o signos de cantería.
[ 4 ] Presbiterio
Espacio que precede al ábside de una iglesia.
[ 5 ] Línea de imposta
Moldura horizontal, algo voladiza, que divide y ornamenta los muros.
[ 6 ] Arquivoltas
Sucesión de arcos concéntricos o sucesivos que enmarcan el arco de un vano (puertas, ventanas, etc.).
[ 7 ] Chambrana
Moldura exterior que decora los arcos de puertas o ventanas.
[ 8 ] Bocel
Moldura de sección semicircular cóncava.
[ 9 ] Moldura de media caña
Moldura de sección semicircular convexa.
Elementos
arquitectónicos
y decorativos
del románico
Durante los s. XII y XIII se construirán la mayor parte de las iglesias del alfoz de Sepúlveda, templos que estilísticamente quedarán determinados por el contexto concejil de las comunida-des de Villa y Tierra en el que se enmarcaban. Aunque incentivadas por el obispo y el cabildo catedralicio, eran construidas y costeadas por los habitantes de las aldeas que integraban la Comunidad de Sepúlveda, resultando de este modo un estilo claramente popular, muy distinto al románico señorial construido por los grandes señores feudales (reyes, obispos, condes y otros nobles).
Se edificaron sencillos templos de una sola nave con un ábside a oriente y muros general-mente levantados en mampostería, reservándose el uso de la sillería caliza (piedras labradas de sección rectangular) a zonas concretas del edificio. En la edad media, estos muros quedaban rematados, tanto al interior como al exterior, por distintos acabados (enfoscados, enlucidos, etc.). Aunque podemos encontrar algunas excepciones, se empleaba madera para la cubierta de la nave y cubiertas abovedadas en piedra para la cabecera del templo (el ábside con bóveda de horno [ 2 ] y el tramo del presbiterio [ 4 ] con bóveda de medio cañón [ 1 ] ).
Dentro de las señas de identidad del románico en la actual provincia de Segovia destacan la rica ornamentación en los aleros de los tejados de los templos (cornisas y canecillos) y la presencia de galerías porticadas adosadas, “atrios”, al menos, a la fachada sur de la iglesia.
El románico concejil o popular
[ 1 ] Bóveda de medio cañón
Cubierta de sección semicircular.
[ 2 ] Bóveda de horno
Cubierta con forma de cuarto de esfera, habitualmente utilizada para cubrir el ábside.
[ 3 ] Arco de triunfo
Arco que da acceso al presbiterio o al ábside de una iglesia.
La obra románica
Planos modificados a partir de P.J. Rosales Mateo / ©Fundación Santa María la Real de Nieva del Patrimonio Histórico
TEXTOS
Rocío Martín Bonet L. Miguel Yuste Burgos
FOTOGRAFÍAS
Gregorio Martín Hidalgo
Alzado sur
Planta
D.P. SG 223-2018 DISEÑO
Paz Chousa Diseño. Arte Cautivo
Parte conservada de la iglesia románica. Ampliaciones y reformas de la Edad Moderna y Contemporánea Alzado este
http//www.dipsegovia.es/aproximarte
La intención de este folleto es “aproximarte” —o aproximarle— a un edificio singular, que es parte integrante de un paisaje seguramente cotidiano para quien lea estas líneas. Eso representa una cierta osadía, o un cierto riesgo. Pese a ello, desde la Diputación de Segovia y des-de su Ayuntamiento pensamos que quizás podamos
descubrir algunos detalles o aspectos del templo y del momento histórico en el que se originó que re-sulten significativos y permitan acercarse a él con otra mirada.
Este material divulgativo es parte de un proyecto más amplio, que se presenta con el nombre de “AproximArte” y que implica, al menos, tres procesos:
En primer lugar se realiza un estudio documentado de inmue-bles de arquitectura religiosa, muchos de ellos con un uso inin-terrumpido desde su consagración. En cada edición se estudian templos cuyo tiempo de fundación y, por tanto, el contexto en el que fueron edificados es homogéneo, son edificios realiza-dos en los tiempos de repoblación posteriores a ese proceso histórico que conocemos como “reconquista”. Por esta razón, también comparten el estilo arquitectónico caracterizado tanto por elementos propios del estilo de la época, el románico, como por elementos específicos de la zona geográfica y de los tipos de población para los que se construyeron.
En segundo lugar se realiza el folleto-guía que tiene en su mano. Y, por último, el proyecto implica también la realización de una sesión didáctica de cada bien, para profundizar en este mismo objeto de explorar los detalles que nos hablan, desde el edificio, de su origen, su función, sus constructores...
Espero que la información que aquí aparece sea una herramien-ta útil en el apasionante ejercicio de aproximarnos a los bienes que tenemos más cerca con una mirada más avezada, inquieta y curiosa.
Sara Dueñas