La vida con síndrome de Cushing

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La vida con

síndrome de

Cushing

Cómo ayudar a su perro

a recuperar su vitalidad

Consejos para el tratamiento

NO

divida las cápsulas.

NO

administre una dosis doble. Si se saltea

una dosis, continúe con la dosis recetada de

VETORYL cápsulas en el horario normal de

administración al día siguiente.

NO

toque las cápsulas si está embarazada o

intentando quedar embarazada.

NO

cambie la dosis de su perro sin

asesoramiento de su veterinario.

NO

deje de darle a su perro la dosis recetada

de VETORYL cápsulas porque note una gran

mejoría física. VETORYL cápsulas impide la

sobreproducción de cortisol, pero no cura la

enfermedad. Sólo deberá detener el uso de

VETORYL cápsulas si su veterinario se lo

recomienda o si su perro se enferma.

– lávese las manos después de darle las

cápsulas de VETORYL a su perro.

– administre las cápsulas de VETORYL en

la mañana con comida.

– vuelva a llevar a su perro al veterinario

para un control habitual.

– tenga en cuenta el peso, consumo de

agua, apetito y frecuencia de micción de su

perro antes del tratamiento para controlar su

mejoría con el tratamiento.

– tome fotos antes de comenzar el

tratamiento. Las mejoras son graduales y es

difícil verlas en el día a día.

Póngase en contacto con su veterinario de

inmediato si su perro deja de comer o beber

o se enferma de cualquier modo mientras

está tomando VETORYL cápsulas.

www.VETORYL.com

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El síndrome de Cushing es uno de los trastornos

endócrinos caninos diagnosticados con más

frecuencia. Los perros con esta enfermedad

producen demasiado cortisol, una hormona que

generalmente ayuda al cuerpo a responder al

estrés. La sobreproducción de cortisol puede

tener efectos nocivos sobre los órganos internos

de su perro, y puede desmejorar su salud y su

vitalidad.

El síndrome de Cushing suele ser causado por un

tumor en la glándula pituitaria o las glándulas

suprarrenales.

Entre 80 y 85% de los casos de síndrome de

Cushing se deben a tumores en la glándula

pituitaria. Estos tumores hacen que la glándula

pituitaria produzca grandes cantidades de la

hormona ACTH, que estimula las glándulas

suprarrenales para producir un exceso de

cortisol. Los tumores malignos en la glándula

pituitaria son poco frecuentes.

Entre 15 y 20% de los casos de síndrome de

Cushing se deben a tumores en las glándulas

suprarrenales. Estos tumores, que pueden

encontrarse en una o ambas glándulas

suprarrenales, causan la producción de

cantidades excesivas de cortisol. En estos casos,

a veces se recomienda la extirpación de la

glándula afectada. Los tumores suprarrenales

benignos y malignos se dan con la misma

frecuencia.

¿Qué es el

síndrome de

Cushing?

C

APSULES

(trilostano)

Supresor suprarrenal cortical para uso oral en perros exclusivamente. PRECAUCIÓN:

Las leyes federales (EE. UU.) restringen el uso de este fármaco por o bajo indicación de un veterinario licenciado. DEsCRIPCIÓN:

VETORYL cápsulas está disponible en 4 presentaciones (10, 30, 60 y 120 mg) para administración oral basada en el peso corporal. El trilostano (4a, 5a-epoxi-17ß-hydroxi-3-oxoandrostano-2a-carbonitrilo) es un análogo sintético de esteroide activo de administración oral que inhibe selectivamente la 3 ß-hidroxisteroide dehidrogenasa en la corteza suprarrenal, inhibiendo la conversión de pregnenolona a progesterona. Esta inhibición bloquea la producción de glucocorticoides y en menor grado de mineralocorticoides y hormonas sexuales mientras aumentan los niveles del precursor esteroide. La fórmula estructural es:

INDICACIoNEs:

VETORYL cápsulas están indicadas para el tratamiento de hipercorticismo suprarrenal pituitario dependiente en perros. VETORYL cápsulas está indicado para el tratamiento de hipercorticismo suprarrenal pituitario debido a tumores corticosuprarrenales en perros.

DosIs Y ADMINIsTRACIÓN:

Proporcione siempre la hoja de información para los clientes junto con la receta.

La dosis inicial para el tratamiento del hipercorticismo suprarrenal en perros es de 1.0-3.0 mg/lb (2.2-6.7 mg/kg) una vez por día basándose en el peso corporal y el tamaño de la cápsula (ver Tabla 1). VETORYL cápsulas debe ser administrado con comida.

Tabla 1: Dosis inicial

Rango de peso (libras) Rango de peso (kg) Dosis inicial (mg) UNA vEz PoR DíA

≥3.8 a <10 ≥1.7 a <4.5 10 ≥10 a <22 ≥4.5 a <10 30 ≥22 a <44 ≥10 a <20 60 ≥44 a <88 ≥20 a <40 120 ≥88 a <132* ≥40 a <60* 180 (1 x 120 mg y 1 x 60 mg)

*Los perros de más de 132 libras (60 kg) deberán recibir la combinación adecuada de cápsulas.

Luego de aproximadamente 10-14 días con esta dosis, vuelva a examinar al perro y realice una prueba de estímulo con ACTH 4 a 6 horas después de la dosis. Si el examen físico es aceptable, proceda según la Tabla 2.

Tabla 2: Acción en la evaluación de 10-14 días.

cortisol en suero ACTH Acción μg/dL nmol/L

<1.45 <40 Detenga el tratamiento. Reinicie con una dosis menor. 1.45 a 5.4 40 a 150 Continúe con la misma dosis.

>5.4 a 9.1 >150 a 250 Continúe con la dosis actual si están bien controlados los signos clínicos o: aumente la dosis si los signos clínicos de hipercorticismo suprarrenal

siguen siendo evidentes* >9.1 >250 Aumente la dosis inicial.

*Se deben combinar tamaños de cápsulas para aumentar la dosis diaria lentamente.

Es fundamental que se ajusten las dosis individualmente y se controlen de cerca. Vuelva a examinar y realice una prueba de

estímulo con ACTH entre 10 y 14 días después de cada cambio de dosis. Debe tenerse precaución durante los aumentos de dosis y controlar los signos clínicos y concentraciones de electrolitos en suero. Se recomienda administrar una vez por día. Sin embargo, si no se controlan los signos clínicos durante un día completo, es posible que se necesite una dosis dos veces al día. Para cambiar de una dosis una vez al día a una de dos veces al día, aumente la dosis diaria total entre 1/3 y 1/2 y divida la cantidad total en dos dosis administradas cada 12 horas.

Control a largo plazo

Una vez que se haya determinado la dosis óptima de cápsulas de VETORYL, vuelva a examinar al perro a los 30 días, 90 días y luego cada 3 meses. Como mínimo, este control debería incluir antecedentes exhaustivos y un examen físico, prueba de estímulo con ACTH (realizada entre 4 y 6 horas después de la administración de las cápsulas de VETORYL) y pruebas bioquímicas de sangre (con especial atención a los electrolitos y las funciones renal y hepática). Un resultado posterior a la prueba de estímulo con ACTH con resultados de cortisol de <1.45 μg/dL (<40 nmol/L), con o sin anormalidades de electrolitos, podría ser un antecedente para el desarrollo de signos clínicos de hipocorticismo suprarrenal. El control adecuado se nota por los signos clínicos favorables, además de valores de cortisol en suero post ACTH de 1.45-9.1 μg/dL (40-250 nmol/L).

Si el resultado de la prueba de estímulo es <1.45 μg/dL (< 40 nmol/L) y/o se encuentran desequilibrios de electrolitos característicos del hipercorticismo suprarrenal (hiperpotasemia e hiponatremia), debería descontinuarse temporalmente el uso de las cápsulas de VETORYL hasta que la recurrencia de los signos clínicos coherentes con el hipocorticismo suprarrenal y los resultados de las pruebas vuelvan a la normalidad (1.45-9.1 μg/dL o 40-250 nmol/L). Podrán entonces volver a administrarse las cápsulas de VETORYL en una dosis menor.

Deberá indicarse a los dueños detener el tratamiento y ponerse en contacto con su veterinario de inmediato si se presentan reacciones adversas o desarrollos inusuales.

CoNTRAINDICACIoNEs:

Está contraindicado el uso de VETORYL cápsulas en perros con hipersensibilidad al trilostano. No utilizar VETORYL cápsulas en animales con insuficiencia hepática primaria o insuficiencia renal.

No utilizar en perras preñadas. Las investigaciones realizadas con trilostano en animales de laboratorio han demostrado efectos teratogénicos y pérdida temprana de la preñez.

ADvERTENCIAs:

En caso de sobredosis podría requerirse el tratamiento sintomático del hipocorticismo suprarrenal con corticosteroides, mineralocorticoides y fluidos intravenosos.

Los inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina (ACE) se deberán usar con precaución con VETORYL cápsulas, en vista de que ambos fármacos tienen efectos de reducción de la aldosterona que podrían sumarse, impidiendo la capacidad normal del paciente de mantener niveles normales de electrolitos, volumen sanguíneo y perfusión renal. Los diuréticos ahorradores de potasio (como la espironolactona) no deberían utilizarse con VETORYL cápsulas, ya que ambos fármacos tienen el potencial de inhibir la aldosterona, aumentando las posibilidades de hiperpotasemia.

ADvERTENCIAs PARA sEREs HUMANos:

Mantenga fuera del alcance de los niños. No apto para su uso en seres humanos.

Lávese las manos después de cada uso. No vacíe los contenidos de las cápsulas ni intente dividirlas. No toque las cápsulas si está embarazada o intentando quedar embarazada. El trilostano se ha asociado con efectos teratogénicos y pérdida temprana del embarazo en animales de laboratorio. En caso de ingestión/sobredosis accidental, busque asesoramiento médico inmediatamente y lleve consigo el envase con la etiqueta.

PRECAUCIoNEs:

El hipocorticismo suprarrenal puede desarrollarse con cualquier dosis de VETORYL cápsulas. En algunos casos, podrían pasar meses antes de que la función suprarrenal vuelva, y algunos perros nunca vuelven a recuperar una función suprarrenal adecuada. Un pequeño porcentaje de perros podría presentar síndrome de abstinencia a los corticosteroides dentro de los 10 días de comenzado el tratamiento. Este fenómeno es el resultado del retiro agudo de los glucocorticoides circulantes; los signos clínicos incluyen debilidad, letargo, anorexia y pérdida de peso.1 Estos síntomas deben ser diferenciados del principio de una crisis hiposuprarrenocortical midiendo las concentraciones de electrolitos en suero y el desempeño de una prueba de estímulo con ACTH. El síndrome de abstinencia de los corticosteroides debería responder al cese de VETORYL cápsulas (la duración de la descontinuación dependerá de la gravedad de los signos clínicos) y el comienzo nuevamente con una dosis menor. El tratamiento con mitotano (o,p’-DDD) disminuye la función suprarrenal. Experiencias en otros mercados sugieren que cuando se detiene el tratamiento con mitotano, debe transcurrir un intervalo de al menos un mes antes de comenzar a administrar las cápsulas de VETORYL. Es importante esperar por la recurrencia de los signos clínicos coherentes con hipercorticismo suprarrenal y un nivel post ACTH de cortisol de >9.1 μg/dL (>250 nmol/L) antes de iniciar el tratamiento con VETORYL cápsulas. Se recomienda el control atento de la función suprarrenal, ya que los perros que hayan recibido tratamiento anterior con mitotano podrían responder más a los efectos de VETORYL cápsulas.

El uso de VETORYL cápsulas no afectará al tumor suprarrenal en sí mismo. Deberá considerarse la suprarrenalectomía como opción para casos que sean buenos candidatos quirúrgicos.

El uso seguro de este fármaco no fue evaluado en perras en lactancia o machos destinados a la reproducción TÓMESE

TIEMPO PARA LEER LAS INSTRUCCIONES

REACCIoNEs ADvERsAs:

Las reacciones adversas más comunes que se han reportado son falta o reducción del apetito, vómitos, letargo, embotamiento, diarrea y debilidad. De vez en cuando se presentan reacciones más graves, que incluyen depresión severa, diarrea hemorrágica, colapso, crisis hiposuprarrenocortical, necrosis o ruptura suprarrenal, y pueden provocar la muerte. En un estudio realizado en Estados Unidos con 107 perros, las reacciones adversas más severas reportadas fueron necrosis/ ruptura suprarrenal (dos perros) e hipocorticismo suprarrenal (dos perros). Un perro murió repentinamente de necrosis suprarrenal, aproximadamente una semana después de comenzar el tratamiento con trilostano. Un perro tuvo una ruptura suprarrenal, que se consideró secundaria a una necrosis suprarrenal, aproximadamente seis semanas después de comenzar el tratamiento con trilostano. Este perro respondió a la descontinuación del trilostano y a los cuidados de apoyo. Dos perros presentaron hipocorticismo suprarrenal durante el estudio. Éstos presentaban signos clínicos concordantes con hipocorticismo suprarrenal (letargo, anorexia, colapso) y niveles de cortisol post ACTH de ≤0,3 μg/dL. Ambos perros respondieron a la descontinuación del trilostano y a los cuidados de apoyo, y uno de ellos requirió un tratamiento continuado para el hipocorticismo suprarrenal (glucocorticoides y mineralocorticoides) después de la presentación aguda. Se observaron otras reacciones adversas en 93 perros. Las más comunes de éstas incluyeron diarrea (31 perros), letargo (30 perros), inapetencia/anorexia (27 perros), vómitos (28 perros), síntomas musculoesqueléticos (renguera, empeoramiento de la enfermedad degenerativa de las articulaciones) (25 perros), infecciones del tracto urinario (ITU)/hematuria (17 perros), temblores (10 perros), otitis externa (8 perros), síntomas respiratorios (tos, congestión) (7 perros) y anormalidades de la piel o el pelaje (seborrea, prurito) (8 perros).

Cinco perros murieron o fueron sacrificados durante el estudio (un perro después de la necrosis suprarrenal mencionada anteriormente, dos perros por avance de insuficiencia cardíaca congestiva preexistente, un perro por signos progresivos en el sistema nervioso central y un perro por desmejoramiento cognitivo que llevó a eliminación inadecuada). Además de los dos perros con necrosis/ruptura suprarrenal y los dos perros con hipocorticismo suprarrenal, otros cuatro perros fueron retirados del estudio por posibles reacciones adversas vinculadas con el trilostano, incluyendo colapso, letargo, inapetencia y temblores.

Los hemogramas completos realizados antes y después del tratamiento revelaron una reducción estadísticamente significativa (p <0.005) en las variables de glóbulos rojos (HCT, HGB, y RBC), pero los valores promedio se mantuvieron dentro del rango normal. Además, aproximadamente 10% de los perros tenían valores elevados de BUN (≥40 mg/dL) en ausencia de aumentos de creatinina concurrentes. En general, estos perros se presentaron clínicamente normales en el momento del valor de BUN elevado.

En un estudio a largo plazo de seguimiento de perros en el estudio de eficacia de Estados Unidos, las reacciones adversas fueron similares a las del estudio a corto plazo. Vómitos, diarrea y síntomas gastrointestinales en general fueron los observados con mayor frecuencia. Se reportaron también letargo, inapetencia/anorexia, soplo cardíaco o síntomas cardiopulmonares, incontinencia o micción inadecuada, infecciones del tracto urinario o enfermedades genitourinarias, y síntomas neurológicos. En el estudio de seguimiento estadounidense se reportaron 14 muertes, tres de las cuales posiblemente estuvieran vinculadas al trilostano. Once perros murieron o fueron sacrificados durante el estudio por una variedad de afecciones consideradas no relacionadas o cuya relación con la administración del trilostano no se estableció. En dos estudios de campo en el Reino Unido con 75 perros, las reacciones adversas más comunes observadas fueron vómitos, letargo, diarrea/deposiciones blandas y anorexia. Otras reacciones adversas incluyeron: nicturia, úlcera de córnea, tos, celo persistente, secreciones vaginales e hinchazón de la vulva en una hembra castrada, hipocorticismo suprarrenal, desequilibrio de electrolitos (potasio elevado con o sin disminución de sodio), colapso y convulsiones, temblores, temblores musculares, estreñimiento, rascado, aumento y disminución de peso. Un perro murió por insuficiencia cardíaca congestiva y otro por una tromboembolia pulmonar. Durante el estudio se les realizó una eutanasia a tres perros. Dos de ellos tenían insuficiencia renal y el tercero tenía artritis que empeoraba y deterioro del apetito.

En un seguimiento a largo plazo de perros incluidos en los estudios de campo en el Reino Unido se observaron las siguientes reacciones adversas: episodio hiposuprarrenocortical (incluyendo síncope, temblores, debilidad y vómitos), crisis hiposuprarrenocortical o insuficiencia renal (incluyendo azoemia, vómitos, deshidratación y colapso), secreción vaginal intermitente crónica, diarrea hemorrágica, vómitos ocasionales y edema en la parte distal de un miembro. Los síntomas de hipocorticismo suprarrenal fueron generalmente reversibles luego de detener el fármaco, pero podrían ser permanentes. Un perro dejó de recibir VETORYL cápsulas pero continuaba teniendo hipocorticismo suprarrenal al ser evaluado un año más tarde. En el seguimiento se incluyeron informes de muertes, al menos 5 de las cuales posiblemente estuvieran relacionadas con el uso de VETORYL cápsulas. Estas incluyeron a perros que murieron o fueron sacrificados por insuficiencia renal, crisis hiposuprarrenocortical, diarrea hemorrágica y gastroenteritis hemorrágica.

Experiencia en el mercado extranjero: Los siguientes eventos fueron reportados en forma voluntaria durante el uso posterior a la aprobación de VETORYL cápsulas en mercados extranjeros, Los eventos adversos más graves fueron muerte, necrosis suprarrenal, hipocorticismo suprarrenal (alteraciones en los electrolitos, debilidad, colapso, anorexia, letargo, vómitos, diarrea y azoemia) y síndrome de abstinencia de corticosteroides (debilidad, letargo, anorexia y pérdida de peso). Los eventos adversos adicionales incluyeron: insuficiencia renal, diabetes mellitus, pancreatitis, anemia hemolítica autoinmunitaria, vómitos, diarrea, anorexia, reacciones en la piel (erupciones erimatosas de la piel), paresia de miembro posterior, convulsiones, signos neurológicos de crecimiento de macroadenomas, úlceras orales y temblores musculares. Para obtener una copia de la Hoja de datos de seguridad de materiales (MSDS por sus siglas en inglés) o para informar acerca de reacciones adversas, comuníquese con Dechra Veterinary Products llamando al (866) 933-2472. INFoRMACIÓN PARA Los DUEÑos DE PERRos:

Los dueños deben ser conscientes de que las reacciones adversas más comunes pueden incluir: disminución inesperada del apetito, vómitos, diarrea o letargo y deben recibir la Hoja de información para los clientes junto con la receta. Se debe informar a los dueños que el control del hipercorticismo suprarrenal debería resolver la polifagia, poliuria y polidipsia. Pueden presentarse reacciones adversas graves asociadas con este fármaco sin advertencia y, en ocasiones poco frecuentes, resultar en la muerte (ver REACCIONES ADVERSAS). Se recomienda a los dueños discontinuar el tratamiento con VETORYL cápsulas y contactar a su veterinario de inmediato si observan síntomas de intolerancia. Se debe aconsejar a los dueños sobre la importancia de realizar seguimientos periódicos para todos los perros durante la administración de VETORYL cápsulas.

FARMACoLoGíA CLíNICA:

La absorción del trilostano es mejorada cuando se administra con comida. En perros sanos, los niveles máximos de trilostano en plasma ocurren dentro de 1.5 horas, volviendo al nivel de inicio en el transcurso de doce horas, aunque existe una gran variación entre los perros. No hay acumulación de trilostano ni de sus metabolitos con el paso del tiempo. EFICACIA:

Se inscribieron ochenta y tres perros con hipercorticismo suprarrenal en un estudio de campo realizado en varios centros en Estados Unidos. Además se inscribieron 30 perros con hipercorticismo suprarrenal en dos estudios en el Reino Unido. Los resultados de estos estudios demostraron que el tratamiento con VETORYL cápsulas resultaba en la mejora de los signos clínicos (menos sed, menos frecuencia de micción, menos jadeo y mejora del apetito y la actividad). Las mejoras en los niveles de cortisol post ACTH ocurrieron en la mayoría de los casos dentro de los 14 días después de comenzar el tratamiento con VETORYL cápsulas.

En estos tres estudios, un total de 10 perros fueron diagnosticados con hipercorticismo suprarrenal por un tumor suprarrenal o por concurrencia de tumores pituitarios y suprarrenales. La evaluación de estos casos no demostró la diferencia en la respuesta clínica, endócrina ni bioquímica en comparación con los casos de hipercorticismo suprarrenal pituitario dependiente.

sEGURIDAD ANIMAL:

En un estudio de laboratorio se administraron cápsulas de VETORYL a 8 perros Beagle de 6 meses de edad por grupo en 0X (cápsulas vacías), 1X, 3X y 5X, la máxima dosis inicial de 6.7 mg/kg dos veces por día durante 90 días. Tres animales de los del grupo 3X (que recibían 20.1 mg/kg dos veces por día) y cinco de los del grupo 5X (que recibían 33.5 mg/kg) dos veces por día murieron entre los días 23 y 46. Éstos presentaron uno o más de los siguientes signos clínicos: apetito disminuido, actividad disminuida, pérdida de peso, deshidratación, heces blandas, leves temblores musculares, diarrea, recumbencia lateral y andar inestable. Los análisis de sangre revelaron hiponatremia, hiperpotasemia y azoemia, coherentes con una crisis hiposuprarrenocortical. Los hallazgos post mortem incluyeron necrosis epitelial o dilatación cística de folículos de la mucosa, hemorragia de la mucosa gástrica o tímica, trombosis auricular, pielonefritis y cistitis, e inflamación de los pulmones. La liberación de cortisol estimulado por ACTH disminuyó en todos los perros tratados con VETORYL cápsulas. Los perros en los grupos 3X y 5X presentaban actividad disminuida. Los perros en el grupo 5X presentaban menos aumento de peso que los de los otros grupos. Los perros en los grupos 3X y 5X presentaban niveles más bajos de sodio, albúmina, proteína total y colesterol en comparación con los perros de control. Los perros del grupo 5X tenían un volumen corpuscular medio inferior a los del control. Se observó un aumento en la amilasa dependiente de la dosis. Las observaciones post mortem incluyeron hipertrofia cortical suprarrenal dependiente de las dosis.

INFoRMACIÓN DE ALMACENAMIENTo:

Almacene a temperatura controlada de 25 °C (77 °F) con desviaciones permitidas entre 15 a 30 °C (59 a 86 °F). PREsENTACIÓN:

VETORYL cápsulas está disponible en concentraciones de 10, 30, 60 y 120 mg, envasadas en blísters de 10 cápsulas con película de aluminio, 3 blísters por caja.

VETORYL Cápsulas de 10 mg NDC 17033-110-30 VETORYL Cápsulas de 30 mg NDC 17033-130-30 VETORYL Cápsulas de 60 mg NDC 17033-160-30 VETORYL Cápsulas de 120 mg NDC 17033-112-30 NADA 141-291, aprobado por la FDA. Distribuido por:

Dechra Veterinary Products 7015 College Boulevard Suite 525 Overland Park, KS 66211

VETORYL es una marca registrada de Dechra Ltd. © 2010, Dechra Ltd.

1Greco DS, Behrend EN (1995) Síndrome de abstinencia de corticosteroides. En: Kirk’s Current Veterinary Therapy XII; Bonagura, J. (ed); WB Saunders, Philadelphia PA: págs. 413-5.

(3)

Diagnóstico de la enfermedad

Es posible no notar algunos de los signos clínicos del

síndrome de Cushing inicialmente, ya que pueden ser

similares a los cambios normales con la edad. Tenga

en cuenta que no todos los perros reaccionan a la

enfermedad de la misma manera, ni presentan todos

estos síntomas:

• Aumento del consumo de agua

• Necesidad de orinar con frecuencia

• Pérdida de músculo/debilidad

• Letargo

• Apetito desmedido

• Barriga

• Jadeo excesivo

• Pérdida de pelo

• Enfermedad recurrente en la piel

• Piel delgada

Debido a la dificultad para diagnosticar el síndrome

de Cushing con exactitud, es necesario realizar

análisis de sangre especiales para confirmar la

enfermedad. Tal vez su perro deba pasar un día en el

veterinario para completar estas pruebas. También

podría requerirse un examen de ultrasonido para que

el veterinario pueda diferenciar entre un tumor

pituitario y uno suprarrenal.

(4)

La importancia del tratamiento

El síndrome de Cushing afecta su calidad de vida y la

de su perro.* Si se deja sin tratar, el síndrome de

Cushing aumenta las posibilidades de que su perro

desarrolle una afección grave, como por ejemplo:

Diabetes

Coágulos de sangre en los pulmones

Infección en los riñones

Infección del tracto urinario

Inflamación del páncreas.

*Cook, AK. Trilostane: A therapeutic consideration for dogs with

hyperadrenocorticism (Trilostano: Evaluación terapéutica para perros con

hipercorticismo suprarrenal). Veterinary Medicine, febrero de 2008.

Manejo del síndrome de Cushing

El síndrome de Cushing puede ser manejado y

controlado exitosamente con medicamentos. VETORYL

®

(trilostano) en cápsulas es el único tratamiento

autorizado para el manejo de los signos clínicos

asociados con los tumores de la glándula pituitaria y las

glándulas suprarrenales que causan el síndrome de

Cushing.

Con VETORYL cápsulas usted y su veterinario pueden

controlar eficazmente los síntomas del síndrome de

Cushing y ayudar a su perro a mantener una buena

calidad de vida para los años venideros.

Los primeros pasos para una buena

salud

Cuanto antes comience a tratar el síndrome de Cushing,

antes comenzará su perro a sentirse mejor.

(5)

Hoy

Su veterinario le recomendará una dosis inicial de

VETORYL cápsulas basándose en el peso de su

perro.

En 2 semanas

Su veterinario evaluará la respuesta de su perro al

tratamiento con VETORYL cápsulas, evaluando los

signos clínicos, realizando análisis de sangre, y

posiblemente ajustando la dosis.

En la mayoría de los casos puede esperar ver las

siguientes mejoras dentro de las dos semanas del

inicio del tratamiento con VETORYL cápsulas:

Disminución del apetito

Aumento en la energía

Disminución del consumo de agua

Disminución de la frecuencia de micción

A las 4 y a las 12 semanas

Su veterinario programará citas para continuar

controlando las primeras etapas del tratamiento y, de

ser necesario, ajustar las dosis de VETORYL

cápsulas para cumplir con las necesidades

específicas de su perro.

Cada 3 meses

Una vez que su veterinario esté satisfecho con el

progreso de su perro, sólo se necesitarán visitas al

consultorio una vez cada tres meses. Sin embargo,

su veterinario deberá ver a su perro antes si surge

alguna enfermedad o si vuelven a aparecer los signos

del síndrome de Cushing.

(6)

Preguntas frecuentes

P: ¿Por qué tengo que darle VETORYL cápsulas

todos los días?

R: El principio activo en VETORYL cápsulas es

trilostano, un fármaco de acción rápida que debe

ser administrado en forma diaria para controlar la

enfermedad.

P: ¿Cómo le doy las cápsulas de VETORYL a mi

perro?

R: Déle las cápsulas de VETORYL a su perro por la

mañana con una comida. La comida mejora la

absorción de VETORYL cápsulas. Las dosis

matutinas facilitan la programación de pruebas de

control, que deben darse entre cuatro y seis horas

después de la administración de la dosis.

P: ¿Qué debo hacer el día del control?

R: Administre la dosis recetada de VETORYL

cápsulas en el horario normal, con una pequeña

cantidad de comida.

P:

¿Qué debo hacer si me olvido de una cápsula?

R: Déle la dosis recetada de VETORYL cápsulas a la

hora habitual de la siguiente dosis. No le dé una

dosis doble al día siguiente.

P:

¿Durante cuánto tiempo requerirá tratamiento mi

perro?

R: La mayoría de los perros deben recibir VETORYL

cápsulas de por vida.

Después de 3 meses de

tratamiento con VETORYL

(7)

P: ¿Cuánto tiempo tardará mi perro en mejorarse

luego de comenzar el tratamiento con VETORYL

cápsulas?

R: Los signos clínicos como el letargo o el aumento

de bebida, comida y micción suelen mejorar

dentro de las primeras dos semanas de

tratamiento. Los cambios en la piel y el

crecimiento del pelo podrían tardar entre tres y

seis meses en mejorar.

P: ¿Es necesario que vuelva a visitar al veterinario?

R: Sí. Es importante que su veterinario supervise el

progreso de su perro y controle las dosis de

VETORYL cápsulas. Las evaluaciones deben

realizarse a las 2 semanas, 4 semanas y 12

semanas después de comenzado el tratamiento.

Una vez que esté en la dosis de mantenimiento, su

veterinario deberá evaluar a su perro cada tres

meses.

P: ¿Las cápsulas de VETORYL tienen efectos

secundarios?

R: La mayoría de los perros tolera bien las cápsulas

de VETORYL. Si su perro presenta algún signo de

enfermedad mientras esté tomando VETORYL

cápsulas – en especial letargo, vómitos, diarrea o

pérdida del apetito, detenga el tratamiento de

inmediato y póngase en contacto con su

veterinario lo antes posible.

Desupués de 9 meses de

tratamiento con VETORYL

(8)

¿Demasiada jerga? No se

preocupe. A continuación hemos

preparado una lista de algunos de

los términos y sus definiciones.

ACTH

Significa hormona corticotrópica suprarrenal. Esta

hormona es producida por la glándula pituitaria y

estimula las glándulas suprarrenales para producir

hormonas, incluyendo el cortisol.

Prueba de estímulo con ACTH

Prueba diseñada para medir la cantidad de cortisol

que se libera al torrente sanguíneo después de recibir

una inyección de ACTH.

Hipercorticismo suprarrenal adreno

dependiente (ADH)

Esta es una forma del síndrome de Cushing

resultante de un tumor en las glándulas

suprarrenales.

Glándulas suprarrenales

Dos pequeñas glándulas ubicadas al lado de cada

riñón responsables de la producción de hormonas

que ayudan a controlar el metabolismo, la presión

arterial y el balance de fluidos. El cortisol es una de

las hormonas que liberan las glándulas suprarrenales.

Cortisol

Hormona natural del cuerpo para combatir el estrés y

antiinflamatoria.

Síndrome de Cushing

Otro nombre para el hipercorticismo suprarrenal,

término que designa una afección endócrina

caracterizada por la liberación de una cantidad

excesiva de cortisol en el cuerpo. Harvey William

Cushing (1869-1939) fue un neurocirujano pionero,

que dio su nombre a esta enfermedad. El grupo de

signos clínicos causados por la enfermedad se

conoce como síndrome de Cushing.

Enzima

Proteína que provoca reacciones químicas en el

cuerpo.

(9)

Glucocorticoides

También conocidos como esteroides, los

glucocorticoides son un grupo de hormonas

liberadas por las glándulas suprarrenales que afectan

el metabolismo del cuerpo. El cortisol es un

glucocorticoide.

Hormonas

Las hormonas actúan como mensajeros químicos

para los órganos del cuerpo, estimulando ciertos

procesos vitales y disminuyendo otros.

Hipercorticismo suprarrenal (HAC)

Este es otro nombre para el síndrome de Cushing.

Suele abreviarse HAC.

Metabolismo

Los procesos físicos y químicos mediante los cuales

el cuerpo se construye y se mantiene, y mediante los

que descompone la comida y los nutrientes para

producir energía.

Hipercorticismo suprarrenal pituitario

dependiente (PDH)

Esta es una forma del síndrome de Cushing

resultante de un tumor en la glándula pituitaria.

Glándula pituitaria

Glándula ubicada en la base del cerebro. La glándula

pituitaria libera ACTH, que a su vez estimula la

producción y liberación de cortisol al cuerpo.

Trilostano

Principio activo en VETORYL que bloquea la

producción de cortisol.

VETORYL

®

cápsulas

Un fármaco que contiene el principio activo

trilostano, VETORYL cápsulas fue desarrollado por

Dechra Veterinary Products para tratar el síndrome

de Cushing en perros.

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C

APSULES

(trilostano)

Supresor suprarrenal cortical para uso oral en perros exclusivamente. PRECAUCIÓN:

Las leyes federales (EE. UU.) restringen el uso de este fármaco por o bajo indicación de un veterinario licenciado. DEsCRIPCIÓN:

VETORYL cápsulas está disponible en 4 presentaciones (10, 30, 60 y 120 mg) para administración oral basada en el peso corporal. El trilostano (4a, 5a-epoxi-17ß-hydroxi-3-oxoandrostano-2a-carbonitrilo) es un análogo sintético de esteroide activo de administración oral que inhibe selectivamente la 3 ß-hidroxisteroide dehidrogenasa en la corteza suprarrenal, inhibiendo la conversión de pregnenolona a progesterona. Esta inhibición bloquea la producción de glucocorticoides y en menor grado de mineralocorticoides y hormonas sexuales mientras aumentan los niveles del precursor esteroide. La fórmula estructural es:

INDICACIoNEs:

VETORYL cápsulas están indicadas para el tratamiento de hipercorticismo suprarrenal pituitario dependiente en perros. VETORYL cápsulas está indicado para el tratamiento de hipercorticismo suprarrenal pituitario debido a tumores corticosuprarrenales en perros.

DosIs Y ADMINIsTRACIÓN:

Proporcione siempre la hoja de información para los clientes junto con la receta.

La dosis inicial para el tratamiento del hipercorticismo suprarrenal en perros es de 1.0-3.0 mg/lb (2.2-6.7 mg/kg) una vez por día basándose en el peso corporal y el tamaño de la cápsula (ver Tabla 1). VETORYL cápsulas debe ser administrado con comida.

Tabla 1: Dosis inicial

Rango de peso (libras) Rango de peso (kg) Dosis inicial (mg) UNA vEz PoR DíA

≥3.8 a <10 ≥1.7 a <4.5 10 ≥10 a <22 ≥4.5 a <10 30 ≥22 a <44 ≥10 a <20 60 ≥44 a <88 ≥20 a <40 120 ≥88 a <132* ≥40 a <60* 180 (1 x 120 mg y 1 x 60 mg)

*Los perros de más de 132 libras (60 kg) deberán recibir la combinación adecuada de cápsulas.

Luego de aproximadamente 10-14 días con esta dosis, vuelva a examinar al perro y realice una prueba de estímulo con ACTH 4 a 6 horas después de la dosis. Si el examen físico es aceptable, proceda según la Tabla 2.

Tabla 2: Acción en la evaluación de 10-14 días.

cortisol en suero ACTH Acción μg/dL nmol/L

<1.45 <40 Detenga el tratamiento. Reinicie con una dosis menor. 1.45 a 5.4 40 a 150 Continúe con la misma dosis.

>5.4 a 9.1 >150 a 250 Continúe con la dosis actual si están bien controlados los signos clínicos o: aumente la dosis si los signos clínicos de hipercorticismo suprarrenal

siguen siendo evidentes* >9.1 >250 Aumente la dosis inicial.

*Se deben combinar tamaños de cápsulas para aumentar la dosis diaria lentamente.

Es fundamental que se ajusten las dosis individualmente y se controlen de cerca. Vuelva a examinar y realice una prueba de

estímulo con ACTH entre 10 y 14 días después de cada cambio de dosis. Debe tenerse precaución durante los aumentos de dosis y controlar los signos clínicos y concentraciones de electrolitos en suero. Se recomienda administrar una vez por día. Sin embargo, si no se controlan los signos clínicos durante un día completo, es posible que se necesite una dosis dos veces al día. Para cambiar de una dosis una vez al día a una de dos veces al día, aumente la dosis diaria total entre 1/3 y 1/2 y divida la cantidad total en dos dosis administradas cada 12 horas.

Control a largo plazo

Una vez que se haya determinado la dosis óptima de cápsulas de VETORYL, vuelva a examinar al perro a los 30 días, 90 días y luego cada 3 meses. Como mínimo, este control debería incluir antecedentes exhaustivos y un examen físico, prueba de estímulo con ACTH (realizada entre 4 y 6 horas después de la administración de las cápsulas de VETORYL) y pruebas bioquímicas de sangre (con especial atención a los electrolitos y las funciones renal y hepática). Un resultado posterior a la prueba de estímulo con ACTH con resultados de cortisol de <1.45 μg/dL (<40 nmol/L), con o sin anormalidades de electrolitos, podría ser un antecedente para el desarrollo de signos clínicos de hipocorticismo suprarrenal. El control adecuado se nota por los signos clínicos favorables, además de valores de cortisol en suero post ACTH de 1.45-9.1 μg/dL (40-250 nmol/L).

Si el resultado de la prueba de estímulo es <1.45 μg/dL (< 40 nmol/L) y/o se encuentran desequilibrios de electrolitos característicos del hipercorticismo suprarrenal (hiperpotasemia e hiponatremia), debería descontinuarse temporalmente el uso de las cápsulas de VETORYL hasta que la recurrencia de los signos clínicos coherentes con el hipocorticismo suprarrenal y los resultados de las pruebas vuelvan a la normalidad (1.45-9.1 μg/dL o 40-250 nmol/L). Podrán entonces volver a administrarse las cápsulas de VETORYL en una dosis menor.

Deberá indicarse a los dueños detener el tratamiento y ponerse en contacto con su veterinario de inmediato si se presentan reacciones adversas o desarrollos inusuales.

CoNTRAINDICACIoNEs:

Está contraindicado el uso de VETORYL cápsulas en perros con hipersensibilidad al trilostano. No utilizar VETORYL cápsulas en animales con insuficiencia hepática primaria o insuficiencia renal.

No utilizar en perras preñadas. Las investigaciones realizadas con trilostano en animales de laboratorio han demostrado efectos teratogénicos y pérdida temprana de la preñez.

ADvERTENCIAs:

En caso de sobredosis podría requerirse el tratamiento sintomático del hipocorticismo suprarrenal con corticosteroides, mineralocorticoides y fluidos intravenosos.

Los inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina (ACE) se deberán usar con precaución con VETORYL cápsulas, en vista de que ambos fármacos tienen efectos de reducción de la aldosterona que podrían sumarse, impidiendo la capacidad normal del paciente de mantener niveles normales de electrolitos, volumen sanguíneo y perfusión renal. Los diuréticos ahorradores de potasio (como la espironolactona) no deberían utilizarse con VETORYL cápsulas, ya que ambos fármacos tienen el potencial de inhibir la aldosterona, aumentando las posibilidades de hiperpotasemia.

ADvERTENCIAs PARA sEREs HUMANos:

Mantenga fuera del alcance de los niños. No apto para su uso en seres humanos.

Lávese las manos después de cada uso. No vacíe los contenidos de las cápsulas ni intente dividirlas. No toque las cápsulas si está embarazada o intentando quedar embarazada. El trilostano se ha asociado con efectos teratogénicos y pérdida temprana del embarazo en animales de laboratorio. En caso de ingestión/sobredosis accidental, busque asesoramiento médico inmediatamente y lleve consigo el envase con la etiqueta.

PRECAUCIoNEs:

El hipocorticismo suprarrenal puede desarrollarse con cualquier dosis de VETORYL cápsulas. En algunos casos, podrían pasar meses antes de que la función suprarrenal vuelva, y algunos perros nunca vuelven a recuperar una función suprarrenal adecuada. Un pequeño porcentaje de perros podría presentar síndrome de abstinencia a los corticosteroides dentro de los 10 días de comenzado el tratamiento. Este fenómeno es el resultado del retiro agudo de los glucocorticoides circulantes; los signos clínicos incluyen debilidad, letargo, anorexia y pérdida de peso.1 Estos síntomas deben ser diferenciados del principio de una crisis hiposuprarrenocortical midiendo las concentraciones de electrolitos en suero y el desempeño de una prueba de estímulo con ACTH. El síndrome de abstinencia de los corticosteroides debería responder al cese de VETORYL cápsulas (la duración de la descontinuación dependerá de la gravedad de los signos clínicos) y el comienzo nuevamente con una dosis menor. El tratamiento con mitotano (o,p’-DDD) disminuye la función suprarrenal. Experiencias en otros mercados sugieren que cuando se detiene el tratamiento con mitotano, debe transcurrir un intervalo de al menos un mes antes de comenzar a administrar las cápsulas de VETORYL. Es importante esperar por la recurrencia de los signos clínicos coherentes con hipercorticismo suprarrenal y un nivel post ACTH de cortisol de >9.1 μg/dL (>250 nmol/L) antes de iniciar el tratamiento con VETORYL cápsulas. Se recomienda el control atento de la función suprarrenal, ya que los perros que hayan recibido tratamiento anterior con mitotano podrían responder más a los efectos de VETORYL cápsulas.

El uso de VETORYL cápsulas no afectará al tumor suprarrenal en sí mismo. Deberá considerarse la suprarrenalectomía como opción para casos que sean buenos candidatos quirúrgicos.

El uso seguro de este fármaco no fue evaluado en perras en lactancia o machos destinados a la reproducción TÓMESE

TIEMPO PARA LEER LAS INSTRUCCIONES

REACCIoNEs ADvERsAs:

Las reacciones adversas más comunes que se han reportado son falta o reducción del apetito, vómitos, letargo, embotamiento, diarrea y debilidad. De vez en cuando se presentan reacciones más graves, que incluyen depresión severa, diarrea hemorrágica, colapso, crisis hiposuprarrenocortical, necrosis o ruptura suprarrenal, y pueden provocar la muerte. En un estudio realizado en Estados Unidos con 107 perros, las reacciones adversas más severas reportadas fueron necrosis/ ruptura suprarrenal (dos perros) e hipocorticismo suprarrenal (dos perros). Un perro murió repentinamente de necrosis suprarrenal, aproximadamente una semana después de comenzar el tratamiento con trilostano. Un perro tuvo una ruptura suprarrenal, que se consideró secundaria a una necrosis suprarrenal, aproximadamente seis semanas después de comenzar el tratamiento con trilostano. Este perro respondió a la descontinuación del trilostano y a los cuidados de apoyo. Dos perros presentaron hipocorticismo suprarrenal durante el estudio. Éstos presentaban signos clínicos concordantes con hipocorticismo suprarrenal (letargo, anorexia, colapso) y niveles de cortisol post ACTH de ≤0,3 μg/dL. Ambos perros respondieron a la descontinuación del trilostano y a los cuidados de apoyo, y uno de ellos requirió un tratamiento continuado para el hipocorticismo suprarrenal (glucocorticoides y mineralocorticoides) después de la presentación aguda. Se observaron otras reacciones adversas en 93 perros. Las más comunes de éstas incluyeron diarrea (31 perros), letargo (30 perros), inapetencia/anorexia (27 perros), vómitos (28 perros), síntomas musculoesqueléticos (renguera, empeoramiento de la enfermedad degenerativa de las articulaciones) (25 perros), infecciones del tracto urinario (ITU)/hematuria (17 perros), temblores (10 perros), otitis externa (8 perros), síntomas respiratorios (tos, congestión) (7 perros) y anormalidades de la piel o el pelaje (seborrea, prurito) (8 perros).

Cinco perros murieron o fueron sacrificados durante el estudio (un perro después de la necrosis suprarrenal mencionada anteriormente, dos perros por avance de insuficiencia cardíaca congestiva preexistente, un perro por signos progresivos en el sistema nervioso central y un perro por desmejoramiento cognitivo que llevó a eliminación inadecuada). Además de los dos perros con necrosis/ruptura suprarrenal y los dos perros con hipocorticismo suprarrenal, otros cuatro perros fueron retirados del estudio por posibles reacciones adversas vinculadas con el trilostano, incluyendo colapso, letargo, inapetencia y temblores.

Los hemogramas completos realizados antes y después del tratamiento revelaron una reducción estadísticamente significativa (p <0.005) en las variables de glóbulos rojos (HCT, HGB, y RBC), pero los valores promedio se mantuvieron dentro del rango normal. Además, aproximadamente 10% de los perros tenían valores elevados de BUN (≥40 mg/dL) en ausencia de aumentos de creatinina concurrentes. En general, estos perros se presentaron clínicamente normales en el momento del valor de BUN elevado.

En un estudio a largo plazo de seguimiento de perros en el estudio de eficacia de Estados Unidos, las reacciones adversas fueron similares a las del estudio a corto plazo. Vómitos, diarrea y síntomas gastrointestinales en general fueron los observados con mayor frecuencia. Se reportaron también letargo, inapetencia/anorexia, soplo cardíaco o síntomas cardiopulmonares, incontinencia o micción inadecuada, infecciones del tracto urinario o enfermedades genitourinarias, y síntomas neurológicos. En el estudio de seguimiento estadounidense se reportaron 14 muertes, tres de las cuales posiblemente estuvieran vinculadas al trilostano. Once perros murieron o fueron sacrificados durante el estudio por una variedad de afecciones consideradas no relacionadas o cuya relación con la administración del trilostano no se estableció. En dos estudios de campo en el Reino Unido con 75 perros, las reacciones adversas más comunes observadas fueron vómitos, letargo, diarrea/deposiciones blandas y anorexia. Otras reacciones adversas incluyeron: nicturia, úlcera de córnea, tos, celo persistente, secreciones vaginales e hinchazón de la vulva en una hembra castrada, hipocorticismo suprarrenal, desequilibrio de electrolitos (potasio elevado con o sin disminución de sodio), colapso y convulsiones, temblores, temblores musculares, estreñimiento, rascado, aumento y disminución de peso. Un perro murió por insuficiencia cardíaca congestiva y otro por una tromboembolia pulmonar. Durante el estudio se les realizó una eutanasia a tres perros. Dos de ellos tenían insuficiencia renal y el tercero tenía artritis que empeoraba y deterioro del apetito.

En un seguimiento a largo plazo de perros incluidos en los estudios de campo en el Reino Unido se observaron las siguientes reacciones adversas: episodio hiposuprarrenocortical (incluyendo síncope, temblores, debilidad y vómitos), crisis hiposuprarrenocortical o insuficiencia renal (incluyendo azoemia, vómitos, deshidratación y colapso), secreción vaginal intermitente crónica, diarrea hemorrágica, vómitos ocasionales y edema en la parte distal de un miembro. Los síntomas de hipocorticismo suprarrenal fueron generalmente reversibles luego de detener el fármaco, pero podrían ser permanentes. Un perro dejó de recibir VETORYL cápsulas pero continuaba teniendo hipocorticismo suprarrenal al ser evaluado un año más tarde. En el seguimiento se incluyeron informes de muertes, al menos 5 de las cuales posiblemente estuvieran relacionadas con el uso de VETORYL cápsulas. Estas incluyeron a perros que murieron o fueron sacrificados por insuficiencia renal, crisis hiposuprarrenocortical, diarrea hemorrágica y gastroenteritis hemorrágica.

Experiencia en el mercado extranjero: Los siguientes eventos fueron reportados en forma voluntaria durante el uso posterior a la aprobación de VETORYL cápsulas en mercados extranjeros, Los eventos adversos más graves fueron muerte, necrosis suprarrenal, hipocorticismo suprarrenal (alteraciones en los electrolitos, debilidad, colapso, anorexia, letargo, vómitos, diarrea y azoemia) y síndrome de abstinencia de corticosteroides (debilidad, letargo, anorexia y pérdida de peso). Los eventos adversos adicionales incluyeron: insuficiencia renal, diabetes mellitus, pancreatitis, anemia hemolítica autoinmunitaria, vómitos, diarrea, anorexia, reacciones en la piel (erupciones erimatosas de la piel), paresia de miembro posterior, convulsiones, signos neurológicos de crecimiento de macroadenomas, úlceras orales y temblores musculares. Para obtener una copia de la Hoja de datos de seguridad de materiales (MSDS por sus siglas en inglés) o para informar acerca de reacciones adversas, comuníquese con Dechra Veterinary Products llamando al (866) 933-2472. INFoRMACIÓN PARA Los DUEÑos DE PERRos:

Los dueños deben ser conscientes de que las reacciones adversas más comunes pueden incluir: disminución inesperada del apetito, vómitos, diarrea o letargo y deben recibir la Hoja de información para los clientes junto con la receta. Se debe informar a los dueños que el control del hipercorticismo suprarrenal debería resolver la polifagia, poliuria y polidipsia. Pueden presentarse reacciones adversas graves asociadas con este fármaco sin advertencia y, en ocasiones poco frecuentes, resultar en la muerte (ver REACCIONES ADVERSAS). Se recomienda a los dueños discontinuar el tratamiento con VETORYL cápsulas y contactar a su veterinario de inmediato si observan síntomas de intolerancia. Se debe aconsejar a los dueños sobre la importancia de realizar seguimientos periódicos para todos los perros durante la administración de VETORYL cápsulas.

FARMACoLoGíA CLíNICA:

La absorción del trilostano es mejorada cuando se administra con comida. En perros sanos, los niveles máximos de trilostano en plasma ocurren dentro de 1.5 horas, volviendo al nivel de inicio en el transcurso de doce horas, aunque existe una gran variación entre los perros. No hay acumulación de trilostano ni de sus metabolitos con el paso del tiempo. EFICACIA:

Se inscribieron ochenta y tres perros con hipercorticismo suprarrenal en un estudio de campo realizado en varios centros en Estados Unidos. Además se inscribieron 30 perros con hipercorticismo suprarrenal en dos estudios en el Reino Unido. Los resultados de estos estudios demostraron que el tratamiento con VETORYL cápsulas resultaba en la mejora de los signos clínicos (menos sed, menos frecuencia de micción, menos jadeo y mejora del apetito y la actividad). Las mejoras en los niveles de cortisol post ACTH ocurrieron en la mayoría de los casos dentro de los 14 días después de comenzar el tratamiento con VETORYL cápsulas.

En estos tres estudios, un total de 10 perros fueron diagnosticados con hipercorticismo suprarrenal por un tumor suprarrenal o por concurrencia de tumores pituitarios y suprarrenales. La evaluación de estos casos no demostró la diferencia en la respuesta clínica, endócrina ni bioquímica en comparación con los casos de hipercorticismo suprarrenal pituitario dependiente.

sEGURIDAD ANIMAL:

En un estudio de laboratorio se administraron cápsulas de VETORYL a 8 perros Beagle de 6 meses de edad por grupo en 0X (cápsulas vacías), 1X, 3X y 5X, la máxima dosis inicial de 6.7 mg/kg dos veces por día durante 90 días. Tres animales de los del grupo 3X (que recibían 20.1 mg/kg dos veces por día) y cinco de los del grupo 5X (que recibían 33.5 mg/kg) dos veces por día murieron entre los días 23 y 46. Éstos presentaron uno o más de los siguientes signos clínicos: apetito disminuido, actividad disminuida, pérdida de peso, deshidratación, heces blandas, leves temblores musculares, diarrea, recumbencia lateral y andar inestable. Los análisis de sangre revelaron hiponatremia, hiperpotasemia y azoemia, coherentes con una crisis hiposuprarrenocortical. Los hallazgos post mortem incluyeron necrosis epitelial o dilatación cística de folículos de la mucosa, hemorragia de la mucosa gástrica o tímica, trombosis auricular, pielonefritis y cistitis, e inflamación de los pulmones. La liberación de cortisol estimulado por ACTH disminuyó en todos los perros tratados con VETORYL cápsulas. Los perros en los grupos 3X y 5X presentaban actividad disminuida. Los perros en el grupo 5X presentaban menos aumento de peso que los de los otros grupos. Los perros en los grupos 3X y 5X presentaban niveles más bajos de sodio, albúmina, proteína total y colesterol en comparación con los perros de control. Los perros del grupo 5X tenían un volumen corpuscular medio inferior a los del control. Se observó un aumento en la amilasa dependiente de la dosis. Las observaciones post mortem incluyeron hipertrofia cortical suprarrenal dependiente de las dosis.

INFoRMACIÓN DE ALMACENAMIENTo:

Almacene a temperatura controlada de 25 °C (77 °F) con desviaciones permitidas entre 15 a 30 °C (59 a 86 °F). PREsENTACIÓN:

VETORYL cápsulas está disponible en concentraciones de 10, 30, 60 y 120 mg, envasadas en blísters de 10 cápsulas con película de aluminio, 3 blísters por caja.

VETORYL Cápsulas de 10 mg NDC 17033-110-30 VETORYL Cápsulas de 30 mg NDC 17033-130-30 VETORYL Cápsulas de 60 mg NDC 17033-160-30 VETORYL Cápsulas de 120 mg NDC 17033-112-30 NADA 141-291, aprobado por la FDA. Distribuido por:

Dechra Veterinary Products 7015 College Boulevard Suite 525 Overland Park, KS 66211

VETORYL es una marca registrada de Dechra Ltd. © 2010, Dechra Ltd.

1Greco DS, Behrend EN (1995) Síndrome de abstinencia de corticosteroides. En: Kirk’s Current Veterinary Therapy XII; Bonagura, J. (ed); WB Saunders, Philadelphia PA: págs. 413-5.

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Referencias

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