EDUCACIÓN SUPERIOR
CON MIRAS
AL SIGLO XXI
Memorias
del Simposio copatrocinado
por la UNESCO y el Comité Ejecutivo
de la Universidad Boliviana
(CEUB)
Cochabamba, junio efe 1996
José L. Tellería-Geiger
(Editor)
Educación Superior con miras ai Siglo XXi : Mennorias del Simposio copatrocinado por la U N E S C O y el Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB ) / José L. Tellería-Geiger, editor. — Caracas : U N E S C O . C R E S A L C , 1996.
40 p.; 29,5 c m . — (Políticas y Estrategias; 7) 1. Enseñanza Superior - América Latina 2. Sistema de Educación Superior 3. Enseñanza Superior - Calidad 4. Enseñanza Superior - Políticas 5. Enseñanza Superior - Evaluación 6. Enseñanza Superior - Reforma 7. Enseñanza Superior - Universidades 8. Enseñanza Superior - Bolivia
I. Tellería-Geiger, José L., ed. II. Políticas y Estrategias LB2321 1996
Este libro forma parte d e la Serie Políticas y Estrategias, en la cual el Centro Regional d e la U N E S C O para la Educación Superior en Annérica Latina y el Caribe ( C R E S A L C ) , se propone exanninar las principales tendencias d e la educación superior y los desafíos que se le plantean frente a un m u n d o sometido a rápidas transformaciones, caracterizado por cambios en los imperativos del desarrollo económico y tecnológico y por nuevas necesidades de desarrollo social y cultural.
En esta Serie se Incluirán tanto los resultados d e reuniones técnicas, consultas y seminarlos especializados, así c o m o algunos estudios enmarcados en temáticas tales c o m o las políticas d e acceso, d e participación, la inver-sión y la Investigación en educación superior, diversidad, pertinencia y calidad de la educación superior, acreditación y evaluación, libertad académica y autonomía institucional y, cooperación internacional y solidaridad académica, entre otros.
Considerando a la educación superior c o m o uno d e los componentes m á s importantes d e la sociedad contem-poránea y futura, el C R E S A L C ofrece a la comunidad académica este espado dedicado al diálogo y a la reflexión sobre los diferentes aspectos d e un proceso d e renovación, tendente a colocar a las instituciones d e educación superior de los Estados M i e m b r o s en mejores condiciones de responder a las necesidades actuales y futuras del desarrollo h u m a n o sostenible d e sus propias comunidades.
Los puntos d e vista y opiniones expresadas en este volumen son d e responsabilidad d e los autores y no repre-sentan necesariamente posiciones oficiales d e la U N E S C O o del C R E S A L C . Las denominaciones empleadas e n esta publicación y la forma en q u e aparecen presentados los datos q u e contiene no Implican, por parte del Secretariado d e la U N E S C O , juicio alguno sobre la condición jurídica d e ninguno d e los países o territorios cita-dos o d e sus autoridades, ni respecto d e la delimitación de sus fronteras. S e emplean los n o m b r e s que tenían los países y territorios cuando se preparó el presente texto.
Diseño d e carátula
Nuncia Mócela
Diagramación, m o n t a j e e impresión: Unidad d e Artes Gráficas e Impresión C R E S A L C / U N E S C O :
Luz Márquez; Nuncia Mócela; Cirilo R a m o s ; Gladys Marciales; Antonio J. C a m a c h o ; José A . Sánchez.
Publicado por el Centro Regional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe ( C R E S A L C ) . Apartado postal N= 68394, Caracas 1060-A. Venezuela
Edición que consta d e 1500 ejemplares/septiembre 1996 ISBN: 92-9143-016-1 ( U N E S C O )
CONTENIDO
5 Prefacio / José L. Tellería-Geiger
7 D o c u m e n t o d e política para el cambio y el desarrollo en la educación superior.
R e s u m e n ejecutivo / UNESCO
13 La universidad Boliviana; crisis y oportunidad / José L. Tellería-Geiger 15 Políticas y estrategias d e la educación superior / Marco Antonio Rodrigues Dias 23 Hacia la transformación de la educación superior en América Latina y el Caribe
/ Luis Yarzábal y Misael Medina
31 Algunas preguntas sobre la calidad y su evaluación en la educación superior
latinoamericana / Rollin Kent
37 Conclusiones
PREFACIO
José L Tellería-Geiger,
Secretario Nacional de investigación, Ciencia y Tecnología, Bolivia. Secretario Ejecutivo a.i. del Comité Ejecutivo
de la Universidad Boliviana
Las Universidades de América Latina se han visto enfrentadas, especialmente a, partir de la década de los años 80, a una serie de cambios provocados por la globalización de la economía, sus consecuentes derivaciones sociopolíticas y la creciente d e m a n d a para acceder a la Educa-ción Superior.
Estas instituciones han sido presionadas por la masificación de sus aulas, por un lado y por la disminución de sus recursos por otro. A m b o s fenómenos han ocasionado una disminución de la calidad de la Educación Superior.
Estos factores junto a m u c h o s otros c a m -bios económicos, sociales y culturales y el ver-tiginoso avance de la Ciencia y Tecnología han hecho imprescindible una revisión interna del esqueleto universitario a fin de reforzarlo a tra-vés de la evaluación y la acreditación en todos sus estratos.
La Universidad Boliviana en este contexto no puede quedar aislada de la crisis latinoame-ricana, por lo cual ha programado una serie de cambios y reformas para satisfacer adecuada-mente el desarrollo de los futuros recursos hu-m a n o s de alto nivel acordes con las exigencias del desarrollo global y del ritmo de los cambios científicos y tecnológicos, en medio de las pe-nosas restricciones presupuestarias actuales.
Una de estas acciones de gran impacto, ha sido el Simposio " Educación superior con
mi-ras al siglo XXI", convocado por el Comité
Eje-cutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), con el auspicio de la U N E S C O y la Universidad M a -yor de San Simón, realizado en la ciudad d e C o c h a b a m b a del 19 al 21 de junio de 1996.
Este Simposio tuvo c o m o actores principa-les a los m á s altos directivos de U N E S C O en el área de la enseñanza superior, el Prof. Marco Antonio Dias y el Prof. Luis Yarzábal. Participa-ron c o m o expertos principales el Prof. Rollin Kent de México y el Dr. Yves de Menorval, R e -presentante de la U N E S C O en Bolivia.
El Simposio se desarrolló con conferencias magistrales en una primera fase, y luego con reuniones operativas en 3 Comisiones.
El análisis final del trabajo de los participan-tes fue condensado en el "Acta del simposio". que forma parte de la presente memoria.
El C E U B , agradece profundamente la coope-ración recibida d e la U N E S C O / P A R I S , D E C R E S A L C / U N E S C O - C a r a c a s y de U N E S C O - L a Paz, sin cuyo concurso hubiese sido imposible arribar a las conclusiones trascendentales q u e implican los resultados de este evento en el con-texto nacional.
DOCUMENTO DE POLÍTICA PARA EL CAMBIO Y
EL DESARROLLO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
RESUMEN EJECUTIVO
UNESCO
I. El análisis que se presenta en este docunnento de política sobre los fundamentos del cambio
y el desarrollo de la educación superior en el sistema y en las instituciones tiene su origen en la
reflexión efectuada por la U N E S C O en los últimos años. Esa reflexión en torno al cometido de la
educación superior, sus tendencias principales y los desafíos a que debe responder, forma parte d e
un amplio proceso destinado a consolidar el papel de la U N E S C O en las esferas de su competencia
en función de los nuevos datos políticos, sociales, económicos y culturales y su posible evolución en
el futuro.
II. Teniendo en cuenta la índole de las actividades y funciones de la educación superior y la
variedad de su marco institucional, el presente documento se dirige a personas que desempeñan
funciones m u y diversas, desde los miembros de la comunidad universitaria, pasando por los
encarga-dos de tomar decisiones y fijar políticas, hasta las organizaciones internacionales, comprendida la
propia U N E S C O . Está destinado, sobre todo, a los actores principales responsables de determinar y
aplicar las políticas de educación superior en los planos nacional e institucional y a cuantos ejercen
una influencia en la cooperación universitaria internacional.
TENDENCIAS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
III. En los últimos tiempos, la educación superior ha experimentado cambios numerosos y
espe-cíficos en los contextos regional, nacional y local. M á s allá de sus diferencias, cabe definir tres
ten-dencias principales que se observan en los sistemas de educación superior y las instituciones de todo
el m u n d o : la expansión cuantitativa (aunque dentro d e un país o de una región se sigan observando
desigualdades de acceso); la diversificación de las estructuras institucionales, los programas y las
formas de estudio; y las restricciones financieras. Es particularmente inquietante la distancia cada
vez mayor entre países desarrollados y países en desarrollo por lo que respecta a las condiciones d e
la educación superior y la investigación.
DESAFÍOS CON QUE TROPIEZA LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN UN MUNDO
QUE SE TRANSFORMA
IV. Aunque se observan progresos en muchas esferas de las actividades humanas, los
proble-m a s del proble-m u n d o de hoy son gravísiproble-mos. Se observan una serie de procesos siproble-multáneos y a veces
contradictorios d e democratización, mundialización, regionalización, polarización, marginación y
fragmentación. Todos ellos inciden en el desarrollo de la educación superior y exigen de ésta
res-puestas adecuadas. Los imperativos actuales del desarrollo económico y técnico tienen tanta
importancia c o m o las modificaciones de las estrategias de desarrollo que según estima también la U N E S C O
-deben estar destinadas a lograr un desarrollo humano sosteníale, en el que el crecimiento económico
esté al servicio del desarrollo social y garantice una sostenibilidad ambiental. La búsqueda de
solucio-nes a los problemas derivados de estos procesos depende d e la educación, comprendida la
educa-ción superior.
UNA VISION NUEVA DE LAS RESPUESTAS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
V . Las respuestas d e la educación superior e n u n m u n d o q u e se transforma d e b e n guiarse por
tres criterios q u e determinan s u jerarquía y su funcionamiento local, nacional e internacional: perti-nencia, calidad e internacionalización. E n relación c o n estos criterios, s e formulan el cometido y la contribución q u e la U N E S C O p u e d e hacer para facilitar el proceso d e c a m b i o y desarrollo.
VI. La pertinencia d e la educación superior se considera primordialmente e n función d e su c o
-metido y su puesto e n la sociedad, d e sus funciones con respecto a la enseñanza, la investigación y los servicios c o n e x o s , y d e sus n e x o s c o n el m u n d o del trabajo e n sentido amplio, c o n el Estado y la financiación pública y s u s interacciones c o n otros niveles y formas d e educación.
Vil. La necesidad d e pertinencia ha adquirido nuevas dimensiones y una m a y o r urgencia a m e d i
-da q u e las activi-dades e c o n ó m i c a s d e la socie-dad requieren graduados capaces d e actualizar cons-tantemente sus conocimientos y adquirir conocimientos n u e v o s q u e les permitan n o sólo encontrar trabajo, sino también crear e m p l e o s e n u n m e r c a d o e n constante c a m b i o . La educación superior d e b e replantearse su misión y redéfinir m u c h a s d e sus funciones, e n especial teniendo en cuenta las necesidades d e la sociedad e n materia d e aprendizaje y capacitación p e r m a n e n t e s .
VIII. U n o d e los requisitos previos para una gestión y u n funcionamiento satisfactorios d e la e d u
-cación superior es el mantenimiento d e b u e n a s relaciones con el Estado y la sociedad e n su conjunto. Estas relaciones d e b e n basarse e n los principios d e libertad académica y autonomía institucional, indispensables para la preservación d e toda institución d e enseñanza superior c o m o c o m u n i d a d d e libre investigación capaz d e llevar a c a b o sus funciones d e creación, reflexión y crítica e n la sociedad. El Estado p u e d e y d e b e asumir una función catalítica y d e regulación, pero d e b e predominar el autogobierno d e la educación superior. Al m i s m o tiempo, todo el m e d i o socioeconómico obliga a las instituciones d e educación superior a establecer vínculos c o n el Estado y con los d e m á s sectores d e la sociedad y a aceptar q u e tienen una responsabilidad para c o n la sociedad e n general.
IX. U n a financiación pública limitada es una de las restricciones principales que se oponen al proceso d e cambio y desarrollo d e la educación superior. Esa limitación d e fondos es también la .9 causa de la crisis actual y de las tensiones entre el Estado y la comunidad universitaria. Las
institucio-Q. nes d e educación superior deben mejorar su gestión y utilizar d e manera m á s eficaz los recursos c h u m a n o s y materiales de que disponen, lo que es una manera de rendir cuentas a la sociedad.
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5 X . El a p o y o público a la educación superior sigue siendo indispensable, pero las instituciones d e •° educación superior d e b e n tratar d e encontrar nuevas fuentes d e financiación. T o d o s los participantes d e b e n intervenir e n esta tarea: los estudiantes, los padres, el sector público, el sector privado, las c o m u n i d a d e s y las autoridades nacionales y locales. Pero a juzgar por las condiciones específicas o dominantes e n cada país, n o c a b e esperar q u e otras fuentes d e financiación permitan eliminar la 5 crisis q u e padece la educación superior ni frenar el proceso d e deterioro q u e afecta e n este m o m e n t o
a m u c h a s instituciones, e n especial e n los países e n desarrollo.
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9 X I . La introducción d e derechos de matrícula constituye u n aspecto delicado d e la educación
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E superior, pues incide e n m u c h o s aspectos d e la justicia social y la movilidad, la equidad d e la educa-ción y las políticas educativas, sociales y fiscales del Estado e n general. D e b e p u e s ser considerada 2 también e n el contexto d e la afluencia d e estudiantes a la universidad, q u e se v e a su vez afectada por
la existencia d e derechos d e matrícula e n los niveles inferiores del sistema educativo. También s e d e b e considerar la posibilidad d e recurrir a otras formas d e financiar la educación superior.
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<D XII. Si el Estado se distanciara d e la financiación d e la educación superior, ello podría imponer una 0 tensión excesiva a las universidades e incitarlas a recuperar costos, a encontrar otros fondos y a 1 interpretar con estrechez la necesidad d e autonomía. Para q u e la educación superior p u e d a efectuar 5 u n a contribución importante al progreso d e la sociedad, el Estado y la sociedad e n general d e b e n Q c o m p r e n d e r q u e financiar la educación superior n o e s una carga para los fondos públicos, sino una inversión nacional a largo plazo para acrecentar la competitividad e c o n ó m i c a , el desarrollo cultural y la 00 cohesión social. E n este m a r c o d e b e abordarse también el problema d e compartir los costos d e la
XIII. La renovación d e la enseñanza y el aprendizaje en la educación superior resulta indispensable para mejorar su pertinencia y su calidad. Para ello es necesario establecer programas que fomenten la capacidad intelectual de los estudiantes, mejorar el contenido interdisciplinario y multidisciplinaho
de /os esfud/os y aplicar métodos pedagógicos q u e a u m e n t e n la eficiencia d e la experiencia d e
apren-dizaje, en especial teniendo en cuenta los rápidos avances d e las tecnologías d e la información y la comunicación.
XIV. La investigación no es sólo una d e las principales funciones d e la educación superior, sino también un requisito previo de su importancia social y su calidad científica. N o siempre se estiman en todo su valor las ventajas educativas d e las actividades vinculadas con la investigación. S e las debería tener en cuenta al tomar decisiones sobre la financiación d e las investigaciones científicas, en espe-cial en m o m e n t o s en q u e nos aproximamos a una etapa d e desarrollo en la q u e s e incrementa rápida-m e n t e el n ú rápida-m e r o d e t e rápida-m a s de interés c o rápida-m ú n que las ciencias, la tecnología y la cultura d e b e n inves-tigar conjuntamente. La educación superior d e b e ser considerada c o m o un asociado indispensable en el fomento d e estos vínculos.
X V . La calidad se ha convertido en una preocupación fundamental en el ámbito de la educación superior. Y ello porque la satisfacción d e las necesidades d e la sociedad y las expectativas que susci-ta la educación superior dependen en última inssusci-tancia d e la calidad del personal docente, de los programas y d e los estudiantes tanto c o m o d e las infraestructuras y del medio universitario. La bús-queda de la "calidad" tiene aspectos múltiples; las medidas para acrecentar la calidad d e la educa-ción superior deben estar destinadas a alcanzar objetivos institucionales y d e mejoramiento del pro-pio sistema.
X V I . La evaluación y el incrennento de la caZ/dad deberían iniciarse con el personal d e enseñanza e investigación, logrando su participación activa en atención a su cometido central en las actividades d e las instituciones d e educación superior. Las políticas d e desarrollo de los recursos h u m a n o s , en espe-cial las relativas a la contratación y los ascensos, deberían basarse en principios claros y objetivos bien definidos, haciendo hincapié en la capacitación inicial y en el e m p l e o del personal universitario y en la instauración de m e c a n i s m o s m á s rigurosos d e selección y capacitación del personal encargado de funciones administrativas y de gestión en la educación superior.
XVII. La calidad de los estudiantes plantea un problema inmenso, sobre todo teniendo en cuenta el elevadísimo n ú m e r o d e matrículas, la diversificación d e los programas d e estudio y los actuales nive-les d e financiación d e la enseñanza superior. En estas condiciones, los gobiernos y las instituciones de educación superior adoptan diversas soluciones. S e acepta en general que la calidad d e los estu-diantes d e la educación superior d e p e n d e en gran medida d e las aptitudes y la motivación d e los alumnos q u e egresan d e la enseñanza secundaria, por lo q u e es necesario volver a examinar la articu-lación d e la enseñanza secundaria y la educación superior, el asesoramiento y la orientación de los estudiantes y la conveniencia de hacer comprender a los estudiantes (en especial, a los que reciben fondos estatales) su responsabilidad con respecto a la sociedad.
XVIII. La calidad de las infraestructuras materiales y académicas d e la educación superior tiene importancia para la enseñanza, la investigación y las funciones d e servicio, así c o m o para la cultura institucional, imprescindible para dar coherencia a las instituciones d e educación superior, s u m a m e n -te diversificadas y a m e n u d o geográficamen-te dispersas. Las inversiones d e capital en infraestructu-ra (desde las vías d e acceso al c a m p u s , los laboinfraestructu-ratorios y las bibliotecas hasta las "autopistas d e la información") deben ser consideradas c o m o obras públicas q u e forman parte del esfuerzo general destinado para infraestructuras que d e p e n d e n d e la economía.
XIX. La evaluación de la calidad es fundamental para buscar soluciones q u e a u m e n t e n la calidad de la educación superior. Esa evaluación n o d e b e efectuarse teniendo en cuenta tan sólo los
aspec-tos financieros, ni se d e b e relacionar exclusivamente con el funcionamiento global d e las institucio- g nes d e educación superior, que se prestan mejor a una medición cuantitativa en forma d e indicadores í2 de calidad. S e d e b e prestar la debida atención al respeto d e los principios de libertad académica y ^
autonomía institucional. Pero estos principios no d e b e n invocarse para oponerse a los cambios
nece-sarios ni para proteger estrechas actitudes corporatistas o privilegios que a la larga podrían tener un g , efecto negativo sobre el funcionamiento d e la educación superior.
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X X . La internacionalización d e la educación superior o b e d e c e e n primer lugar al carácter universal
del aprendizaje y la investigación. S e v e fortalecida por (os actuales procesos d e integración e c o n ó m i
-ca y políti-ca y por la creciente necesidad d e entendimiento intercultural. El n ú m e r o -cada vez m a y o r d e
estudiantes, profesores e investigadores q u e trabajan, viven y s e c o m u n i c a n e n u n contexto
interna-cional, d e m u e s t r a claramente esta tendencia. La expansión considerable d e diversos tipos d e redes
y otros m e c a n i s m o s d e enlace entre instituciones, profesores y estudiantes s e v e facilitada por el
progreso constante d e las tecnologías d e la información y la comunicación.
XXI. La cooperación internacional d e b e basarse ante todo e n la asociación y la b ú s q u e d a colectiva
d e calidad y pertinencia e n la educación superior. L a s condiciones adversas e n q u e funcionan las
instituciones d e educación superior, e n especial e n algunos países e n desarrollo, d e b e n ser
corregi-d a s gracias a la solicorregi-daricorregi-dacorregi-d internacional. E n este senticorregi-do, e s importante p r o m o v e r p r o g r a m a s e
inter-c a m b i o s q u e permitan reduinter-cir los desequilibrios existentes y fainter-cilitar el a inter-c inter-c e s o a los inter-conointer-cimientos y
su transferencia.
CAMBIO Y D E S A R R O L L O DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR: EL PAPEL DE LA U N E S C O
XXII. Las tendencias q u e s e observan e n la educación superior, los p r o b l e m a s y s u s posibles
solu-ciones tienen u n a repercusión directa e n la labor d e la U N E S C O y requieren:
• que se fortalezca el papel de la UNESCO e n el desarrollo d e la educación superior y la
investiga-ción, e n su calidad d e o r g a n i s m o especializado del sistema d e las Naciones Unidas e n c a r g a d o d e
estos á m b i t o s ;
• q u e la Organización se comprometa e n favor d e los principios y valores q u e d e b e n orientar las
políticas y estrategias para el c a m b i o y el desarrollo d e la educación superior, e n especial para
lograr u n m a y o r a c c e s o , prestando la debida atención a la equidad;
• q u e se promueva la diversidad d e la educación superior c o m o requisito previo d e s u m a y o r
perti-nencia y calidad;
•
q u e se promuevan la libertad a c a d é m i c a y la a u t o n o m í a institucional, valores p e r m a n e n t e s d e la
g educación superior;
^ • q u e sus actividades e n el ámbito d e la educación superior s e centren e n la p r o m o c i ó n d e la c o o p e
-<» ración internacional, insistiendo sobre todo e n el fortalecimiento d e la educación superior y d e la
c capacidad d e investigación e n los países e n desarrollo.
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"5 XXIII. El desarrollo d e la educación, c o m p r e n d i d a la educación superior, m e d i a n t e la
coopera-I ción internacional ha sido u n o d e los principales á m b i t o s d e acción d e la U N E S C O d e s d e s u
funda-^ ción. El logro d e la educación básica para todos y el f o m e n t o d e las oportunidades d e educación
<D >• O !5 E nj
permanente constituyen la prioridad d e la U N E S C O e n el ámbito d e la educación. Este objetivo está
asociado a la necesidad d e renovar y desarrollar la educación e n todos los niveles, sin olvidar la
educación superior. La U N E S C O instará a los gobiernos y a las instituciones nacionales e
internacio-nales a considerar q u e la educación superior e s u n a inversión social, e c o n ó m i c a y cultural y a crear las
condiciones a d e c u a d a s para s u funcionamiento.
.y X X I V . La U N E S C O seguirá actuando e n favor d e la ampliación de la disponibilidad y la participación
"g^ e n la educación superior. U n o d e los objetivos principales d e la Organización consiste e n lograr q u e la
•g educación superior s e a "accesible a t o d o s , . . . s e g ú n la capacidad d e c a d a u n o " , tal c o m o s e estipula
f e n la C o n v e n c i ó n relativa a la Lucha contra las Discriminaciones e n la esfera d e la E n s e ñ a n z a ,
aproba-I da por la U N E S C O e n 1 9 6 0 y reforzada por ulteriores pactos internacionales.
O
Q X X V . Paralelamente a las tendencias q u e confluyen e n la necesidad d e replantear y reformar los
sistemas y las instituciones d e educación superior, la U N E S C O centra s u s actividades e n la
pertinen-r- cía y la calidad, q u e s o n características esenciales d e u n a política d e educación superior orientada al
-ción superior. A d e m á s , la U N E S C O insiste en que es necesario propiciar aún m á s la diferencia-ción de
los programas de estudio, pues éstos permiten lograr una mejor adaptación de la educación superior
a las necesidades nacionales y locales sin perder de vista la universalidad del conocimiento ni el
criterio primordial de calidad.
X X V I . La U N E S C O seguirá haciendo esfuerzos para establecer los requisitos previos a una
adop-ción de decisiones informada y la base necesaria para observar y seguir los cambios y progresos de
la educación superior, así c o m o para ayudar a los Estados Miembros y sus instituciones
correspon-dientes a establecer métodos y mecanismos que garanticen la calidad y la evaluación. Para hacer
frente a esta responsabilidad, la Organización seguirá descentralizando esas actividades a las oficinas
regionales y otros centros. El desarrollo de instrumentos eficaces para la definición de políticas
exigi-rá también que la Organización prosiga su labor en el ámbito de la educación superior y que mejore,
entre otras cosas, la amplitud, la fiabilidad, los conceptos y las definiciones de las estadísticas y los
indicadores sobre las ciencias, la educación superior y la promoción de la investigación sobre
educa-ción superior.
XXVII. Se concederá especial importancia al fomento de los principios de libertad académica y
autonomía institucional, que son requisitos básicos para la vida universitaria y el funcionamiento y
desarrollo de las instituciones de educación superior. Teniendo en cuenta la necesidad de establecer
normas internacionalmente aceptadas en este sentido, la U N E S C O cooperará con los Estados
fvliem-bros, con las organizaciones no gubernamentales de educación superior y con la comunidad
universi-taria para fortalecer estos principios y mejorar la situación de los profesores de la enseñanza superior.
XXVIII. Con arreglo a la misión que le confía su Constitución, la U N E S C O seguirá ocupándose de
ampliarla cooperación internacional, objetivo preferente y m o d o principal de acción en la esfera de la
educación superior. El programa de la U N E S C O apunta a promover la cooperación en todo el m u n d o
y a establecer los medios m á s eficaces para fortalecer la educación superior y la capacidad de
inves-tigación en los países en desarrollo.
X X I X . El Programa UNITWIN y de Cátedras UNESCO seguirá siendo el plan de acción principal
de la Organización para fortalecer las redes y otros mecanismos de enlace entre instituciones de
educación superior en los planos interregional, regional y subregional. La amplia g a m a de actividades
comprendidas en este programa y la flexibilidad de sus planteamientos organizativos y financieros
han confirmado su adecuación para la transferencia de conocimientos y su pertinencia a las
necesida-des de las regiones, los países y las instituciones de enseñanza superior interesados. En este ámbito,
se efectuarán nuevos progresos teniendo en cuenta otras iniciativas de la U N E S C O , por ejemplo el
programa UNISPAR (Asociación Universidad-Industria-Ciencias) y M O S T (Gestión de las
Transforma-ciones Sociales).
XXX. El objetivo final de la U N E S C O en este proceso de cambio y desarrollo de la educación
superior es una renovación global y una nueva visión de la educación superior y la investigación que
toman cuerpo en el concepto de una " universidad proactiva", firmemente anclada en las
circunstan-cias locales, pero plenamente comprometida en la búsqueda universal de la verdad y el progreso del
conocimiento. Todo ello permitirá establecer un nuevo "pacto universitario", gracias ai cual la
educa-ción superior pueda responder mejor en todos los Estados Miembros a las necesidades presentes y
futuras de un desarrollo h u m a n o sostenible.
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LA UNIVERSIDAD BOLIVIANA:
crisis y oportunidad
j,Luis Tellería-Geiger
Secretario Nacional de Investigación, Ciencia y Tecnología, Bolivia Secretario Ejecutivo a.i. del Connité Ejecutivo de la Universidad Boliviana
La Universidad Boliviana se siente compla-cida de recibir a tan ilustres personalidades de la U N E S C O en nuestro país, para celebrar junto a las máximas autoridades del Sistema, este
Simposio sobre la Educación superior con mi-ras al siglo XXI.
N o queremos analizar la fuente real del mal que nos agobia c o m o país sub-desarrollado, sólo pretendemos, parafraseando a D o n Federico Mayor, Secretario General de la U N E S C O , en-derezar los caminos torcidos por los q u e la Humanidad transita en el ocaso del siglo X X .
En este camino se encuentra Bolivia, en ese afán de salir del m a p a de la América marginada para entrar al m a p a de la América culta. Por esta razón, la Universidad Boliviana ha empren-dido la difícil tarea de reformar sus estructuras para cambiarnos a nosotros m i s m o s , para ha-cer de Bolivia un país de excelencia, donde la Educación, la Ciencia y la Cultura sean la base del desarrollo político, económico y social.
Decía José Martí:
"El amor a la patria no es sólo el airíor a la tierra ni a la hierba que pisan nuestras plantas, es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca. Ya no podemos ser el pueblo de hojas que vive en la copa
car-gada de flor, es la hora del recuento y de la marcha unida y hemos de andar en cuadro apre-tado como la plata en las raíces de los Andes".
En este nuevo e s q u e m a , al que Bolivia no puede escapar, estamos seguros que la coope-ración de organismos internacionales de presti-gio reconocido c o m o la U N E S C O , nos apoyará sin condiciones en esta nueva tarea que tene-m o s al frente, la de evaluarnos y acreditarnos para que nuestros científicos pongan la ciencia al alcance de la sociedad.
M e gustaría también repetir las palabras de Don. Gabriel García Márquez, líder de la Misión de Ciencia y Tecnología, a quién el Presidente Gaviria d e Colombia le e n c o m e n d ó en 1993 el
Prólogo del libro " Colombia al fílo de la Opor-tunidad..."
" Creemos que las condiciones están dadas como nunca para el cambio social y que la Edu-cación será su órgano maestro. Queremos una educación de la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quienes somos en una sociedad que se quiera a sf misma. Que aproveche al máximo nuestra creatividad inago-table y conciba una ética para nuestro afán le-gítimo de superación personal. Que integre las ciencias y las artes a la canasta familiar... por el país próspero y justo que soñamos... al alcan-ce de los niños."
POLÍTICAS Y ESTRATEGIAS
DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
[\/lgrco Antonio Rodrigues Dias Director de la División de Educación Superior
de la U N E S C O - París
INTRODUCCIÓN
¿ Q u é perfil queremos para la educación su-perior? preguntó en la apertura d e los trabajos de este simposio el Rector de la Universidad Mayor de San Simón, de Cochabamba, el Inge-niero Alberto Rodríguez M é n d e z .
Idéntica pregunta fue lanzada por la U N E S C O cuando, a finales de los años ochenta, decidió promover una amplia consulta en el m u n d o en-tero sobre las misiones de la Universidad.
La respuesta que la U N E S C O recibió en to-das las partes indicaba que antes d e preguntar que tipo de universidades quiere uno, hay que indagar que tipo sociedad se quiere construir.
Esta constatación no es accidental. El ejerci-cio coincidió con la caída del m u r o d e Berlín y con el anuncio apresurado que algunos hicie-ron diciendo que estaba instalándose un nuevo orden mundial.
¿Era en verdad un nuevo orden o se trataba simplemente d e aprovechar la oportunidad d e la perplejidad general para consolidar un viejo orden?
TENDENCIAS INTERNACIONALES
Todos los q u e participamos en este ejerci-cio h e m o s observado que las tendencias inter-nacionales al final d e los años 8 0 e inicios d e los años 9 0 se caracterizaron por una serie d e procesos concomitantes y a veces contradicto-rios; la democratización, la mundialización, la regionalización, la polarización, la marginación y la fragmentación.
El Documento de Política para el Cambio y
el Desarrollo en la Educación Superior,
publica-do por la U N E S C O en 1995, trata de estos
pro-cesos en su párrafo 3 8 y, entre ellos, yo desta-co tres que interesan en particular a nuestro aná-lisis en el día d e hoy.
- "Democratización: apreciable en la
desapa-rición y la caída de muchos regímenes totalita-rios y en el avance constante de las fuerzas democráticas. Este es el fundamento del desa-rrollo y la acción colectiva para garantizar la paz y el respeto de los derechos humanos".
En América Latina esto es importante. D e s -pués de un ciclo de dictaduras en los años 70 y 80, la región se caracteriza hoy por un intenso esfuerzo de consolidación de regímenes d e m o -cráticos. Sin embargo, hay que notar que la de-mocracia es un proceso lento, que requiere la participación de todos los segmentos d e la so-ciedad y una cultura de diálogo m u y difícil d e alcanzar cuando se han instalado y consolidado prácticas autoritarias.
-"Mundialización: reflejo de la creciente interdependencia mundial de las economías y el comercio nacionales y locales y I a necesidad de adoptar un enfoque mundial para abordar los problemas resultantes".
-"Regionalización: los Estados se agrupan para facilitar el comercio y la integración econó-mica como medio de reforzar la competividad. Los acuerdos regionales pueden ser útiles tbién para la educación, la cultura, el medio am-biente, los mercados de trabajo y las infraestructuras".
Es para enfrentar los efectos perversos de la mundialización por lo que países de diversos continentes, en particular los d e América Lati-na, se reúnen a través de grupos regionales que les permiten mantener su especificidad y refor-zar sus capacidades de reacción frente a políti-cas de dominación y de control. En este con-texto, la posición de Bolivia es privilegiada. Su mediterraneidad en el centro del continente sudamericano, que siempre fue vista c o m o un obstáculo para su desarrollo, pasa a ser una ventaja. Bolivia es miembro del Pacto Andino, miembro del Pacto Amazónico y, m u y pronto, será, según se está debatiendo, miembro del Mercosur. En realidad, es el único país de A m é -rica del Sur que formará parte, por lo m e n o s a corto plazo, de los tres grupos sub-regionales crea-dos en el Continente. Esto tiene implicaciones serias, incluso en lo que respecta a la organiza-ción de los establecimientos de educaorganiza-ción supe-rior y a la cooperación interuniversitaria.
En consecuencia, la búsqueda de un m o d e -lo m á s justo de sociedad debe ser la prioridad que oriente, tanto a los sistemas de educación superior c o m o a los otros niveles educativos. La Universidad debe servir a la sociedad y, en el estado presente del m u n d o , debe colaborar con la promoción del desarrollo de una sociedad m á s amistosa y solidaria.
Esto es un principio de base. N o se trata de una posición partidaria o ideológica, capaz d e generar conflictos o provocar divisiones. Duran-te el ejercicio de reflexión que condujo a la pu-blicación del «Documento de Política para el Cambio y el Desarrollo en la Educación Supe-rior» quedó claro, en el m u n d o entero, que, se-gún se dice en él, «las respuestas de la educa-ción superior en un mundo que se transforma deben guiarse por tres criterios que determinan su jerarquía y su funcionamiento local, nacional e internacional: pertinencia, calidad e internacionalización». <u a. V> c • o •a • o O) >• o (£>
CONSTRUCCIÓN DE UNA NUEVA
SOCIEDAD
Asimismo, estos procesos convergentes y contradictorios crean una dinámica, pero al mis-m o tiemis-mpo plantean problemis-mas y, en realidad, la cuestión de saber para dónde v a m o s queda clara, obligándonos a preguntarnos qué tipo de sociedad pretende construir la humanidad en este fin de siglo.
Esto explica la decisión de los Estados M i e m -bros de Naciones Unidas que, a partir de 1992, buscaron definir las bases de un nuevo orden mundial. El punto d e partida para este ejercicio fue la Cumbre de la fierra, en Río de Janeiro, en 1992, luego de la cual se produjo una serie de grandes conferencias sobre Medio Ambien-te, Población, Participación de las mujeres en el proceso de Desarrollo, Vivienda, Desarrollo Social, cuyos resultados, de cierta manera fue-ron consolidados en dos documentos aproba-dos por la Asamblea General d e las Naciones Unidas: el Programa para La Paz y el Programa para el Desarrollo.
Este último documento prevé acciones para la eliminación o por m e n o s la reducción de la pobreza, el mantenimiento de la paz, la protec-ción del medio ambiente y la formaprotec-ción de re-cursos h u m a n o s donde evidentemente el pa-pel d e las universidades es esencial. La O N U da así su contribución para un nuevo orden que no sea un instrumento d e dominación.
C A L I D A D Y P E R T I N E N C I A
La calidad para la U N E S C O es un concepto multidimensional que depende en gran medida del entorno de un determinado sistema o co-metido institucional, o de las condiciones y nor-m a s en una disciplina deternor-minada. O u e quede m u y claro pues que no se puede hablar de cali-dad que no esté vinculada a la pertinencia. Los dos conceptos están relacionados.
Cuando yo hablo de este tema, tengo siem-pre la costumbre d e citar una experiencia a la cual incluso la U N E S C O estuvo asociada y que merece ser analizada. El 2 6 d e abril d e 1995, el periódico norteamericano Herald Tribune publi-có un reportaje sobre el primer grupo de gra-duados en el «campus» de una universidad nor-teamericana instalado en un país d e Europa Central.
Esta universidad fue transplantada con sus programas en inglés, con el m i s m o curriculum de Estados Unidos, con profesores que venían de este país. La primera medida tomada por los dirigentes universitarios fue instalar una cancha de béisbol en un país donde, c o m o en Bolivia, el deporte preferido de los jóvenes es el fútbol. La transferencia fue pues total y absoluta. Los estudiantes, reclutados mediante una se-lección rigurosa, eran de alto nivel y sus resul-tados escolares fueron superiores al promedio de los estudiantes norteamericanos que seguían el m i s m o programa. Ahora bien, según el Herald
Tribune, una vez terminado el curso, la mayoría de los graduados desea trasladarse a Estados Unidos, sea para completar los estudios, sea para ingresar en el mercado laboral ¿Es éste el objetivo que uno tiene que buscar con la reno-vación o la modernización?
M á s recientemente, en una m e s a redonda sobre educación superior que C R E S A L C orga-nizó en Kingston, Jamaica, durante la Vil Con-ferencia Regional de Ministros de Educación de América Latina y el Caribe, el 16 de m a y o d e 1996, yo tuve la oportunidad de mencionar un fenómeno que se generaliza y que, aunque no haya alcanzado a Bolivia por ahora, puede llegar también aquí por fuerza de los efectos perver-sos de la globalización.
Yo decía entonces que «para 'producir' fon-dos las universidades de un gran país europeo ha decidido aumentar los derecfios de matrícu-la, los aranceles, para los extranjeros (muy nu-merosos en este país) y establecieron un siste-ma de 'franchising' igual al que adoptan los res-taurantes de 'fast-food', transfiriendo programas enteros a otros países, en particular a Asia del Sudeste y a Africa, sin tomar en cuenta las ne-cesidades y características de los países recep-tores. Son programas ingleses, en inglés, con profesores ingleses, con la lógica inglesa, que se imparten en varios países a un costo bastan-te elevado». Se puede entonces preguntar: ¿Es válido transferir de esta manera programas que son verdaderas cajas negras?
En el m i s m o sentido, ayer, el Profesor Ra-m ó n Daza Ra-mencionaba un ejeRa-mplo de evalua-ción que, a su juicio, no debía aplicarse a Boli-via. Yo no voy hacer aquí un juicio d e valor so-bre este caso concreto. Lo que quiero destacar es que el Profesor Daza apunta a una cuestión de principio.
LA PERSPECTIVA CULTURAL
Recuerdo a este propósito que uno de los sistemas de evaluación de instituciones de edu-cación superior de mayor éxito en el m u n d o entero en la actualidad es el francés. U n día, hace c o m o dos años, el ministro de un país lati-noamericano nos invitó para discutir con una co-misión mixta: gobierno-universidades las medi-das a tomar para implantar un sistema eficaz d e evaluación institucional para las universidades de ese país. U n o d e los miembros del grupo estaba entusiasmado con el sistema francés y propuso adoptarlo íntegramente.
« N o lo hagan», fue mi consejo. Lo positivo en el modelo francés es que el proceso creado es bueno para Francia, ya que toma en cuenta la realidad cultural, histórica, política y social d e Francia que no es la m i s m a que la de los países de Latinoamérica. Lo que se debe imitar en este modelo es la búsqueda de adaptación a la reali-dad concreta d e cada país.
Esto los franceses lo han hecho m u y bien. Analizaron otros sistemas, el holandés, el inglés, pero también los de Brasil y Colombia, vieron lo que funcionaba, lo que les servía y crearon algo propio, específico, que les permite alcan-zar sus objetivos. Es una lección que América Latina no aplicó en el pasado, sino que copió modelos d e las metrópolis: España, Portugal, Francia, y m á s recientemente Estados Unidos. Esta es sin duda una de las razones principales del drama d e las universidades africanas calca-das d e los modelos ingleses y franceses.
La realidad social, política, cultural d e los países tiene que ser tomada en cuenta. Sandra Urquidi nos enseñaba ayer algunos proyectos de la Universidad Mayor de San Simón, en el c a m p o de la comunicación, que justamente tie-nen c o m o base el análisis de la problemática concreta d e Bolivia y d e la región en la cual Cochabamba está insertada. Esta es a mi jui-cio, una posición correcta.
Vean lo que pasa por ejemplo, hoy en día con m u c h o s países de Europa d e Este y Europa Central que, introduciendo cambios en sus es-tructuras c o m o consecuencia d e las alteracio-nes políticas del final d e los años 8 0 , n o han mantenido siempre lo que había d e positivo en sus sistemas universitarios y de investigación. H e m o s tenido la posibilidad d e discutir d e ésto el año pasado en una conferencia de parla-mentarios sobre la cooperación científica y tec-nológica con los países d e Europa Central y Oriental que el Consejo d e Europa organizó en Praga, República Checa, del 5 al 7 d e junio d e 1995.
En esta ocasión, analizando el problema del éxodo de cerebros, yo cité a un experto ruso, Sergei Kapitza, que en el Informe Mundial so-bre la Ciencia de 1993, decía: «se puede espe-rar que un cuarto del conjunto de los científicos va abandonar la profesión, otro cuarto va a ex-patriarse, y la mitad restante se jubilará. Al fin de cuentas, es posible que el país conserve solamente del 20 al 25% del conjunto de sus
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CO c ;0 '5 10 u D • D CD • D 0) O 00investigadores actualmente en actividad. Las cosas no llegarán a este punto, pero es necesa-rio vigilar esta tendencia en el futuro».
ESTABILIDAD Y CAMBIO
Tiene razón el Rector Alberto Rodríguez, quien ayer decía con m u c h a propiedad que te-n e m o s que cambiar, pero añadía que es esete-n- esen-cial el mantener lo que haya de bueno en el sis-tema actual.
Según una antigua tradición de las universi-dades latinoamericanas que viene d e la Refor-m a Universitaria de Córdoba del 1918, la uni-versidad boliviana se caracteriza por mantener entre otros puntos:
- un fuerte compromiso social;
- una aguda consciencia crítica, ejerciendo una función esencial para el desarrollo de un sis-tema democrático; y
- una radical defensa de la autonomía, lo que, históricamente, le ha permitido reaccionar contra las dictaduras no habiéndose someti-do jamás, c o m o han hecho universidades en otras partes del m u n d o , a la opresión de los dictadores.
D e hecho, la gran innovación d e 1918, m e -diante la cual los latinoamericanos han dado una gran contribución al pensamiento universitario mundial, fue la d e establecer un sistema en el cual la Universidad tiene que estar vinculada a la sociedad y a la cultura donde está situada para conservar, transmitir y generar el conoci-miento. Hay pues que mantener, dentro de un clima de libertad total, este ideal de formación de recursos h u m a n o s implicados en el desarro-llo de la comunidad en la que la Universidad está inmersa.
Para esto la autonomía responsable es funda-mental y a este propósito en el párrafo 137 del documento de política de la U N E S C O se dice:
" Uno de los principios en que la UNESCO funda sus relaciones con todos sus copartíci-pes en la educación superior es el del respeto de la libertad académica y la autonomía institu-cional. Este criterio se deriva de la experiencia y la convicción de que la adtíesión a estos dos principios es una condición del funcionamiento normal de las instituciones de educación supe-rior y del éxito de la reforma. En respuesta a un
llamamiento de la comunidad académica, la UNESCO continuará apoyando el desarrollo de principios y prácticas internacionalmente reco-nocidos respecto a la libertad académica y la autonomía de las instituciones de educación superior, y al mejoramiento de la condición de los profesores de educación superior, de con-formidad con las normas adoptadas en todo el mundo".
Yo aprovecho la ocasión para informarles, en un paréntesis, que desde 1966 la U N E S C O y el BIE están encargados de hacer el seguimiento de un instrumento normativo, de hecho una recomendación aprobada por los Estados M i e m -bros, sobre la condición y el estatuto del perso-nal docente. Este instrumento normativo se aplica al personal docente de prácticamente to-dos los niveles y trata de cuestiones vinculadas a la formación inicial y continua y a las condicio-nes de trabajo de los docentes. Son compromi-sos que los Estados miembros han asumido con respecto a la profesión. Sin embargo, este ins-trumento no alcanza a los docentes de la ense-ñanza superior y la U N E S C O ahora prepara un proyecto que será sometido a su Conferencia General en 1997.
LOS CAMBIOS NECESARIOS
Hay pues que mantener todo lo que de posi-tivo nuestra generación, c o m o las que nos an-tecedieron han logrado construir. Pero hay, cam-bios necesarios. La realidad cambia m u y rápi-damente. Las comunicaciones son instantá-neas. El gobierno, el Parlamento, la prensa, el pueblo sabe lo que pasa tanto en países veci-nos c o m o en tierras distantes. Las distancias geográficas ya no son un obstáculo para las co-municaciones. Las universidades no pueden seguir funcionando c o m o lo hacían hace trein-ta, cuarenta o cincuenta años, sin tener en cuen-ta los cambios en el entorno social.
En el ejercicio internacional de reflexión lle-vado a cabo por la U N E S C O , se observó que, en el m u n d o entero, algunas tendencias, aun-que en grados diversos, eran evidentes en to-das partes:
- una notable expansión cuantitativa;
- una gran diversificación d e estructuras institucionales, programas y formas de es-tudio y
Estas tendencias se completaban con la con-firmación que la distancia entre los países de-sarrollados y los países en desarrollo era cada vez m á s importante en lo que respecta a las condiciones de educación superior y de investi-gación.
Se notó también que a pesar de la expan-sión, el acceso a la educación superior en los países en desarrollo es todavía insuficiente y revela desigualdades entre regiones, dentro de las regiones, entre países y, frecuentemente, aún internamente en cada país. Así, mientras en Estados Unidos el 6 0 por ciento del grupo de edad correspondiente estaba matriculado en las universidades, este número bajaba a 18 por ciento en Chile, 3 9 por ciento en Argentina y 11 por ciento en Brasil.
El hecho que los fondos necesarios para mantener el crecimiento -aun el crecimiento in-suficiente- son m u y grandes, llevó a m u c h o s expertos a provocar un debate falso estimulan-do una guerra entre los niveles d e educación. N o hay que olvidar que el sistema educacional es un conjunto y que el buen funcionamiento de un nivel repercute sobre todos los otros. La U N E S C O , en su programa relativo a la educa-ción superior, toma en cuenta este hecho, in-cluyendo c o m o uno de los puntos prioritarios de su acción la contribución de la educación superior al desarrollo del conjunto del sistema educacional (formación del personal de educa-ción, investigación sobre educaeduca-ción, innovacio-nes, nuevas tecnologías, etc).
Pero, una vez m á s , las universidades no pue-den eludir los hechos y tienen que enfrentar el problema que plantean los fondos insuficientes. En este punto, la U N E S C O defiende la idea que el apoyo público a la educación superior sigue siendo indispensable, pero las instituciones de educación superior deben tratar d e encontrar nuevas fuentes de financiación.
Esto no significa que se defienda, c o m o prin-cipio fundamental para todos los países, c o m o tratan de hacer algunos expertos internaciona-les, que se introduzcan derechos d e matrícula o que se los aumente de una manera radical. Esto constituye un aspecto delicado y, perso-nalmente, considero que las decisiones en este c a m p o están vinculadas a la soberanía nacio-nal. Ningún experto internacional tiene el dere-cho de querer imponer a un país soberano el cobro o el no cobro de derechos d e matrícula o aranceles.
LA DEFENSA DE LOS PRINCIPIOS
Lo que sí hay que defender es el principio de la equidad. ¿ C ó m o hacer para garantizar el acceso basado en el mérito y no en la capaci-dad financiera o el origen social de los candida-tos al acceso a la educación superior? En los últimos tiempos se constató que países que han adoptado el sistema de aranceles han tenido c o m o resultado un incremento en la elitización de los sistemas, lo que, evidentemente no es democrático.
Se presenta la introducción del sistema de becas c o m o una solución, pero a veces los ex-pertos se olvidan que frecuentemente los estu-diantes m á s pobres o que viven fuera de los centros urbanos m á s importantes no tienen acceso a la información; sin contar que, en un m u n d o donde la corrupción dentro d e la buro-cracia se instala con facilidad, no siempre se utilizan criterios objetivos para la adjudicación de las becas. En resumen, a veces, lo que pare-ce ser una solución democrática -hapare-cer pagar a todos ayudando a los que no pueden hacerlo-resulta ser una operación que consolida la in-justicia.
Se nota también que en este análisis, de una manera m u y extraña, los expertos, m u c h o s d e ellos economistas competentes, se olvidan d e cuestiones básicas: ¿cuánto costará el servicio de cobro de los aranceles?, ¿cual será el monto necesario para instalar un sistema eficiente d e becas?
RENDIR CUENTAS A LA SOCIEDAD
Pero, y aquí volvemos a nuestro punto de •debate en el día d e hoy- una tendencia fuerte en el m u n d o entero, prácticamente en todos los países, es que las universidades tienen que ren-dir cuentas a la sociedad: ni los gobiernos, ni los parlamentos, ni el pueblo en general acep-tan la idea d e cheques en blanco, principalmen-te cuando la prensa, a veces de manera sensa-cionaiista, explora desvíos d e algunos sistemas o actitudes corporativistas d e m u c h o s m i e m -bros de la comunidad universitaria.
El año pasado, visitando mi país d e origen, Brasil, fui informado que m á s del 4 0 % de los profesores d e una d e las principales universida-des federales d e este país se oponían a cual-quier tipo d e evaluación. En una ponencia para los rectores d e las universidades federales -que se han manifestado en favor de un sistema d e
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evaluación objetivo- consideré esta posición c o m o suicida. Es verdad que m u c h a s veces lo que los gobernantes desean con la evaluación es crear mecanismos d e control. U n ministro de un gran país sudamericano m e decía con todas las letras que su intención dentro de este debate era precisamente la de encontrar una manera de controlar las universidades.
Pero tenemos que considerar ésto c o m o una aberración. Lo propio del sistema democrático es que existan posiciones divergentes y que de los debates y del diálogo surjan las decisiones. El Profesor R a m ó n Daza Rivero mencionaba, con m u c h a corrección, q u e los antagonismos irreductibles no resuelven nada. Alguien tiene que iniciar una conversación seria sobre el tema. En mi país, en portugués, hay una expresión popular m u y significativa: «é conversando que a gente se entende». C o m o miembro de la ge-neración de estudiantes de los años 60, yo aña-diría que hay un tiempo para las barricadas, pero hay también un tiempo en que, sin dejar de lado los principios d e justicia social, hay que dialo-gar. En América Latina, afortunadamente, ya no se vive bajo dictaduras, uno puede no estar de acuerdo con el gobierno, pero si éste fue elegi-do por el pueblo, está legitimaelegi-do y las universi-dades, sin perder su consciencia crítica, deben negociar. Ser demócrata no siempre es fácil.
En m u c h a s partes, las universidades han decidido anticiparse a iniciativas del gobierno y han lanzado programas d e auto-evaluación. Es un progreso. Pero, yo tengo que añadir que esto posiblemente no es suficiente. Si las universi-dades desconfían de evaluaciones hechas por el gobierno, ¿ c ó m o no comprender que el go-bierno y otros sectores de la sociedad pongan restricciones a un proceso que se agota dentro de los muros d e las instituciones d e educación superior?
La evaluación externa representa también una tendencia fuerte en el m u n d o entero. Es vista c o m o un instrumento objetivo para anali-zar en un m o m e n t o dado el nivel con que las universidades cumplen sus misiones y respon-den a las necesidades d e la sociedad. A d e m á s se considera que universidades que actúan efi-cazmente nada tienen q u e temer de una eva-luación hecha d e manera objetiva.
El problema pues está en saber quien debe responsabilizarse por ella. Las Universidades, m u y frecuentemente con razón, tienen miedo de influencias políticas cuando la evaluación la
hacen órganos gubernamentales. Quieren evi-tar que su autonomía sea tocada. Cuando ésto pasa en América Latina, donde la tradición de la autonomía es parte de la historia de los pueblos y, a d e m á s , fue el instrumento que permitió que las universidades reaccionaran contra las dicta-duras, uno comprende que el tema es, a d e m á s delicado, difícil de ser analizado objetivamente. Las autoridades no pueden ignorar estos he-chos.
¿Quién debe, pues ser responsable de los procesos de evaluación? ¿El Parlamento? ¿Una comisión independiente? N o hay reglas en esta materia que se apliquen a todos los países de la m i s m a manera. Esto tiene que ser resultado de negociaciones entre la comunidad universitaria, los organismos gubernamentales y el Parlamen-to. La negociación forma parte del sistema de-mocrático. En países c o m o Bolivia el período post dictatorial que se vive hoy requiere deci-siones que sean tomadas con la participación de todos los agentes involucrados en materia.
DIALOGO COMO INSTRUMENTO DE
REFORMA
Señor Rector, Señoras y Señores,
M u c h o m á s podría decirse sobre estos te-m a s , pero creo que lo esencial está aquí y, aho-ra, en los grupos de trabajo, tendremos la opor-tunidad de debatir estas materias en detalle y con m á s profundidad.
Creo que puede ser útil indicar que Bolivia dispone de expertos que conocen a fondo los temas a analizar. H e tenido recientemente la oportunidad d e ver dos trabajos que lo confir-m a n . S e trata d e ^Sisteconfir-ma de evaluación y acreditación de la Universidad Boliviana» d e R a m ó n Daza Ribero y Justy Tezanos Pinto de Cortes. Ya en Bolivia, m e di cuenta que acaba de ser lanzada una nueva versión, m á s actuali-zada de este trabajo, con la participación igual-mente del Profesor Antonio Caherizo Ríos con el título «La evaluación en la experiencia de la universidad pública de Cochabamba»
El otro documento es el «Plan Nacional de Desarrollo Universitario hacia el siglo XXh de José Tellería-Geiger que, con base en hechos y en datos estadísticos referentes a la situación boliviana, presenta un plan que seguramente puede constituir una base para la discusión en-tre la comunidad universitaria y el gobierno. Es
un documento avanzado. Mi generación, por ejemplo, tendría dificultades en aceptar el esta-blecimiento de vínculos con el sector producti-vo. Esto era visto c o m o la aceptación de la do-minación de la universidad por fuerzas del exte-rior. El documento d e Tellería-Geiger presenta un visión distinta en que pueden y tienen que establecerse relaciones maduras entre estos dos m u n d o s que antes caminaban ignorándose. La verdad es que c o m o dice el documento de políticas de la U N E S C O «el mundo del trabajo
está experimentando una transformación radi-cal y gran parte de los conocimientos específi-cos que adquieren los estudiantes durante su formación inicial pierden rápidamente actuali-dad. Es esencial al respecto mantener relacio-nes constantes e interactivas con el sector pro-ductivo, integrándolas en la misión y las activi-dades generales de los centros de educación superiopy.
Este es un debate que no se completa aquí. La U N E S C O lo sabe y por ésto ha decidido to-mar la iniciativa de organizar en 1998 una
con-ferencia mundial sobre las misiones de la edu-cación superior en este final del siglo. Será pre-cedida de conferencias regionales, la primera de las cuales tendrá lugar en La Habana, Cuba, del 18 al 22 de noviembre del presente año de 1996. Todos los actores que intervienen en la educación superior están siendo convocados a participar de esta conferencia: representantes de los gobiernos, de la comunidad académica (estudiantes, profesores, investigadores), de los sindicatos obreros de las O N G s . S e espera que al final los participantes se pongan de acuerdo sobre una declaración que contenga los princi-pios básicos sobre los cuales se establezca un consenso sobre la misión de la universidad en la región y un plan de acción que apunte a refor-zar la cooperación interuniversitaria en América Latina y el Caribe. La idea, al igual de lo q u e pasó con el programa U N I T W I N , será estable-cer parámetros para consolidar una cooperación en que la solidaridad sea el punto fundamental de manera a que todos, juntos, p o d a m o s traba-jar para el desarrollo h u m a n o de la región.
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(S CMHACIA LA TRANSFORMACIÓN
DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN AMERICA
LATINA Y EL CARIBE
Luis Yarzábal, Director Misael Medina,
Consultor Centro Regional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe
INTRODUCCIÓN
La U N E S C O se propone impulsar vigoro-samente los cambios que deben instrumen-tarse, a escala planetaria, en los programas, las instituciones y los sistemas de educación su-perior para enfrentar los desafíos planteados por las transformaciones que están ocurriendo en la sociedad actual. Para alcanzar este objetivo la 28a. Conferencia General de la Organización, ha decidido recoger las propuestas de los acto-res sociales involucrados en la educación postsecundaria en una Conferencia Mundial sobre Educación Superior que tendrá lugar en Paris, durante el segundo semestre del año 1998.
Esta reunión será precedida por una serie de Conferencias Regionales que se realizarán en Africa subsahariana, América Latina y el Ca-ribe, Asia, Europa y los Estados Arabes, habién-dose determinado que la primera será la corres-pondiente a nuestra región, que se realizará en La Habana, Cuba, del 18 al 22 de noviembre de 1996 y que versará sobre Políticas y Estrate-gias para la Transformación de la Educación Superior en América Latina y el Caribe.
El propósito fundamental d e esta ponencia es destacar las especificidades del entorno so-cio-económico y político de la región así c o m o las peculiaridades que distinguen a las institu-ciones y sistemas d e formación terciaria o postsecundaria creados y desarrollados en esta área geográfica. Al m i s m o tiempo, se intentará presentar la estrategia y la metodología q u e orientarán la realización de la Conferencia d e La Habana, así c o m o los resultados que de ella se esperan.
Los conceptos e informaciones que se in-cluyen en esta comunicación tienen su origen
en: (a) las reflexiones promovidas por la U N E S C O a nivel mundial en los últimos años, reflejadas en el Documento de Política para el Cambio y el Desarrollo en la Educación Supe-rior, (b) el análisis crítico de ese documento efec-tuado en seminarios realizados en Argentina, Brasil, Honduras, México, P a n a m á , Puerto Rico y Uruguay, cuyos resultados se han publicado en los números precedentes de la serie Políti-cas y Estrategias; y (c) numerosos estudios re-lacionados con la educación superior realizados en el último lustro por destacados especialistas e investigadores d e la región, así c o m o por de-partamentos especializados de organismos re-gionales e internacionales.
EL CONTEXTO SOCIO-ECONOMICO
LATINOAMERICANO
Al final de la Segunda Guerra Mundial, A m é -rica Latina era una d e las regiones de m á s rápi-do crecimiento económico en el m u n d o en de-sarrollo. Entre 1950 y 1970, el promedio anual de crecimiento d e las tasas d e empleo formal en las áreas urbanas alcanzó niveles comparables al d e los países industrializados. Sin e m -bargo, ese crecimiento no fue suficiente c o m o para absorber el marcado incremento de la ofer-ta d e trabajo urbana causado por la "explosión demográfica", la migración rural-urbana, y el au-m e n t o d e la fuerza d e trabajo.
A mediados d e la década d e los setenta el modelo de substitución d e importaciones co-m e n z ó a co-mostrar signos d e decadencia. En el comienzo d e los ochenta, la región sufrió una serie d e impactos resultantes d e la recesión económica instalada en los países desarrollados.
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