Manejo integrado de plagas: memorias Curso Internacional de Manejo Integrado de Plagas Pasto (Colombia), 26 Nov 1 Dic 1995
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(2) IIIIlrrult tf AGIIU:UUUIA y IlEUUtUO IIUII.U. UNIVl>:ltsmAD Dt; NAIUlilo FACUI.1'AO DE CIJ¡NClAS AQR.tCOLAS. MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS Curso Internacional. San Juan de Pasto, Nariño, Colombia noviembre 26 a diciembre 1 Q de 1995.
(3) ". <. ...... ,",. "--~"-. _-.0,_". , ,'( J. Ix,. --._--. r~'~"'ÓJ=1 © Publicación del ICA PRODUCCIÓN EDITORIAL. p~ODUm¡DiO.s C()fIvenlo ICA . Corvllica. Edición: Carlos Naranjo O. Diseño total: Dannhtté Comercialización: PRODUMEDlOS Pedidos:. Carrera 13A No. 37-680f. 1003 Teléfono: 285 7311. Fax: 2859546 Santafé de Bogotá, OC. El Contenido de esta publicación es propiedad intelectual del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA. Prohibida su reproducción para fines comerciales Impreso en Colombia Printed in Colombia. ....
(4) •• IISTERIO tf AGRICULTURA' DfURRGLlD RURAL. n. INSTlTUTQ. U. E~~ AGROPECUARIO 1.\ COt.~M~. ~-~~. VNIVERSlDAD DE NARIÑD FACULTAD DE CIENCIAS AGRICOLAS. Dr. Miguel Diago Ramírez, MSc.. Pedro Vicente Obando, PhD.. Gerente General. Rector. Subgerencia de Prevención y Control. Alvaro Ablsambra Abisambra, MSc.. Facultad de Ciencias Agrícolas. Dr. Germán Arteaga Meneses, MSc.. División de Sanidad Vegetal. Dr. Homero Mora Medina, MSc.. Unidad de Proyectos de Producción Vegetal. Ramiro Gómez Quiroga, MSc.. Coordinación Técnica. Coordinación Logística:. Dr. Jaime Jiménez Gómez, PhD. Manuel Urbano Bucheli, I.A.. Patricia Veloza Garzón, Esp. Beatríz Vergara e., Psicopedagoga.
(5) CONTENIDO CAPITULO l. Tecnología MIP EXPOSITORES EXTRANJEROS CONCEPTOS SOBRE MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS Y EN AMÉRICA LATINA. Rafael E. Cancelado S.. su APLICACIÓN ' ". . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . :". . . . . . . . . . . . .. 15. CONTROL BIOLóGICO DE PATÓGENOS DE PLANTAS. E/k/n Bustamante . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . ... 19. MANEJO INTEGRADO DEL CULTIVO: FUNDAMENTO DEL CONTROL DE ENFERMEDADES. ElIeln Bustamante . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 22. EL MIP EN EL CONTEXTO ECOLOGÍA. MEDIOAMBIENTE y SOSTENIBIUDAD. Peter Baker. ..........................•.............. 32. EXPOSITORES DE COLOMBIA. vtA TAXONOM1A y LOS ESTUDIOS BIOSISTEMATICOS EN ENTOMOLOGÍA. CON ESPECIAL REFERENCIA EN EL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS (MIP). Robén Restrepo Mfliía. . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... 35. ~TILlZACIÓN DEL CONTROL CULTURAL EN EL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS José J.Gallndo, PhD. . . . . . . . . . . • . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . •.. j?_. 43. /IMPORTANCIA DEL MUESTREO EN ESTUDIOS EPIDEMIOLÓGICOS. Ramiro Gómez Qulroga . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . • . . . . • . .. 47. v'AGRICULTURA SOSTENIBLE y MANEJO DE PLAGAS. Guillermo Torrado Pacheco . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . • . . . ... Al ,lÍA CUARENTENA VEGETAL Y EL CONTROL LEGAL EN MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS I '-. .. 1';. Homero R. Mora Medlna. ...................•...•.......... VESTRUCTURACIÓN DE PROYECTOS DE MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS. .. ,. Hermann A. González H.. •..............•.................. 52. Cco.,. I. ",k,'. 57 ' c A. , '. ~' 61. v. <,'? '. V-. .)'LA TÉCNICA DEL INSECTO ESTERIL TIE (Mosca de las frutas) ,. Antonio J. Espeleta Maya. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... 69. ¿. \/CONCEPTOS GENERALES SOBRE EL MANEJO DE MALEZAS. Hemando Criollo Escobar. . . . . . . • . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... 73. /MNIPULACIÓN Y AUMENTO DE ENEMIGOS NATURALES EN EL MIli'. Luis Antonio 06mez L.. ...........................•.. vtíTILlZACIÓNJa~~~~~~:~~~~'~~ .E~ ~~ ~N~~ I~~E~~D~ .D: :~~~~. •••••••••••. 75. 0 -: ~ ~'. JLA UTILIZACIÓN DE VARIEDADES RESISTENTES EN EL MANEJO INTEGRAL DE ENFERMEDADES. Jorge l. Victoria K. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,. A-. ~:. 91. .::;,. 7.
(6) MEMORIAS - Curso Internacional \'.- /LA TRANSFERENCIA EN EL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS EN COLOMBIA i. ~ j. Jaime Jlménez Gómez . . . . . . . . • . . . . • . • . . •. . • • • . • • • • • . • . . 97. NUEVOS ENFOQUES EN EL USO DE ENTOMOPATÓGENOS EN COLOMBIA. Dora Alba Rodrlguez Sierra . . • • . • • • . • • . . • . . • . . . .. 109. /AVANCES EN LA FORMULACiÓN DE HONGOS ENTOMOPATÓGENOS EN COLOMBIA. Esperanza Morales G.. ••.••.•••••.•••.••••.•••. 115. viL FUTURO DE LOS BIOPLAGUlCIDAS. Fernando Puerta Díaz . . . . . . • . . . . . . . . . .. 117. Carlos H. Delgado R. • . . • • . • • . . • • • • • • • •. ./jo. ~DUSTRIAUZACIÓN DE ENTOMOPATÓGENOS EN COLOMBIA. CAPíTULO 11. Implementación del MIP EXPOSITORES EXTRANJEROS MANEJO INTEGRADO DE LA POLILLA DE LA PAPA TEClA SOLAN/VORA EN VENEZUELA Francia Torres Wllls. . . . . . . . . . . . -;--. . . . . ~ . MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS EN TOMATE. el""'?". 125. ( <-. Rafael E. Cancelado S. • . . . . . • . . . • . . .. 130. MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS CON ÉNFASIS EN EL CONTROL DEL GUSANO BLANCO. María Palacios; Jesús Alcázar; Ósear Ortlz . . • . . . . . . . . . • • . .. 134. EXPOSITORES DE COLOMBIA ~ ~ , ,--. \)7: \ ". EPIDEMIOLGIA COMO BASE DE PROGRAMAS MIP: TIZÓN TARDío DE LA PAPA. JaITa Castaño Zapata. . . . . . . . . . . . • . . . • . . • • . • . • . . . . • . • . • • . 139. "' ,>-. ,¡.. ,)lTIUZACIÓN DEL CONTROL BIOLÓGICO CLÁSICO EN UN PROGRAMA DE MANEJO INTEGRADO: v EL CASO DE LA BROCA DEL CAFÉ, HYPOTHENEMUS HAMPEI, EN COLOMBIA. Alex E. Bustlllo P.. . . . • . • • . . . . . • • • . • • • . • . . • . • • . • • • . . • • . • 143. EL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS DEL CAFÉ EN COLOMBIA. Luis Felipe Gueuara B. . . • . . • . • • • . • • • ' )i. \ / EL CONTROL ETOLÓGICO EN EL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS '" DEL ALGODONERO EN COLOMBIA. ValentCn Lobatón G.. . . . . . . • . . . • . . . . . .. V CONTROL ETOLÓG/CO EN EL CULTIVO DE LA PAPA Julio Cesar Mora M.. \:. -. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149. /. 156. MANEJO INTEGRADO DE ROEDORES EN CULTIVOS AGRICOLAS. Danllo Valencia G.. 8. ••.•••.... 153. ............... .. 159.
(7) PRESENTACIÓN Dentro de las nuevas funciones asignadas al Instituto Colombiano Agropecuario ICA a partir de su reestructuración en 1993, una de las más importantes' es la preservación de la sanidad agrícola del país, enmarcada dentro de los conceptos de equidad, eficiencia y sostenibilidad, que deben caracterizar el ejercido moderno de la economía agropecuaria. La conferencia mundial sobre medio ambiente, reunida en Rio de Janeiro en 1992, estableció el "Manejo Integrado de Plagas MIP", como la estrategia fitosanitaria adecuada para reducir el daño de plagas al sector agropecuario con mínimo impacto ambiental, y Colombia, junto con los demás paises firmantes de la Agenda 21, se comprometió a implementarla en su territorio.. Como una actividad tendiente a cumplir con este compromiso, el Ministerio de Agricultura, a través dellCA, llevó a cabo el "Curso Internacional de Manejo Integrado de Plagas" en la ciudad de San Juan de Pasto, del 26 de noviembre al 1 de diciembre de 1995. El curso, que contó con e)(positores del más alto nivel de Colombia, Perú, Venezuela y Costa Rica, preparó en las técnica que hacen parte del MIP a ingenieros agrónomos de diversas asociaciones de cultivadores, entidades privadas y estatales del sector rural del pais. Agradecemos a las siguientes entidades que contribuyeron a la realización del curso: Universidad y Gobernación de Nariño, Agroservicios de Venezuela, Cenicafé, Universidad Nacional, Ceniuva, Universidad de Caldas, Cenicaña, Catie, Fanaiap, Universidad del Táchira, CIP, Proficol, Agrevo, Abbott, Laverlam, Ministerio de Agricultura y División de Sanidad Vegetal delICA. El Instituto considera que el gran esfuerzo para preparar este selecto grupo de profesionales, redundará positivamente en la promoción del MIP en el sector agropecuario colombiano, y presenta con orgullo estas memorias del "Curso Internacional de Manejo Integrado de Plagas". -----MIGUEL DIAGO RAMíREZ Gerente General. 9.
(8) INTRODUCCIÓN. El manejo Integrado de Plagas (MIP) constituye la más moderna estrategia fitosanitaria, sin la cual nuestro sistema de Protección a la Producción sería obsoleto y quedaría rápidamente retrasado en el desarrollo que debe tener para estar acorde con la economía agropecuaria avanzada. Es función del estado promover el MIP en el territorio nacional, y para cumplir este propósito el Instituto Colombiano Agropecuario y la Universidad de Nariño llevaron a cabo el "Curso Internacional de Manejo Integrado de PlagasCIMIP", en San Juan de Pasto (Noviembre 26 a diciembre 1 de1995), cuyas memorias se transcriben en esta publicación. En el curso dictaron conferencias 28 selectos especialistas en el tema, provenientes de Colombia, Venezuela, Perú y Costa Rica y se entrenaron 60 ingenieros agrónomos del área privada y estatal del sector agropecuario colombiano. El curso incluyó aspectos de técnicas fitosanitarias básicas para el manejo de artrópodos, microorganismos, malezas y roedores considerados plagas en diversos cultivos; conceptos sobre epidemiología, muestreo, taxonomía, y estructura de proyectos que son esenciales para programar actividades MIP; los más recientes avances en los métodos de control que hacen parte del sistema, como control cultural, autocidal, etológico, químico, biológico y microbiológico, así como experiencias nacionales y extranjeras sobre transferencia de tec-. nología MIP. También se realizaron prácticas de campo sobre actividades MIP en café y caña panelera en el departamento de Nariño y se llevó a cabo una mesa redonda con la finalidad de discutir "Los problemas para la implementación del MIP en Colombia". Consideramos que este curso contribuirá ampliamente a promover el MIP en el país, pero se deben continuar realizando cursos similares en las regiones colombianas donde la estrategia MIP es poco conocida o no se ha promocionado suficientemente. Esto debe complementarse con proyectos adecuados a las necesidades fitosanitarias regionales, para lo cual se espera el fortalecimiento de los organismos MIP en Colombia.. 11.
(9) CAPITULO I.. Tecnología MIP.
(10) Manejo Integrado de Plagas. EXPOSITORES EXTRANJEROS. I. CONCEPTOS SOBRE MANEJO INTEGRADO DE PlAGAS Y SU APLICACIÓN EN AMÉRICA lATINA Rafael E. Cancelado S ... A. l pensar en Manejo Integrado de Plagas o en forma abreviada MIP, surgen dos preguntas de fondo: ¿Qué es MIP? y ¿Cuál es el objeto del MIP? En la literatura especializada hay muchas definiciones de MIP pero aún no hay acuerdo sobre una sola de ellas. Una buena definición es la que dice: MIP es la utilización armónica del mayor número posible de técnicas apropiadas para reducir y mantener las poblaciones de plagas por debajo de los niveles de daño económico a la agricultura o a sus productos. Esta definición es atractiva porque desemboca en lo económico y, nos guste o no, en MIP todo gira o debe girar al rededor del beneficio económico del agricultor, realizador y responsable de la producción de alimentos. En numerosos viajes realizados desde México hasta Chile y por el Caribe, he tenido oportunidad de ver gran número de esfuerzos de MIP. Infortunadamente, el factor común a ellos es la falta de continuidad, con frecuencia interpretada como fracaso del MIP. Pero la falta de continuidad surge principalmente por la incapacidad del agricultor pa· ra mantener su programa de MIP a un alto nivel de efectividad y rentabilidad. Uno se pregunta: ¿Por qué si el MIP ofrece tantos beneficios ecológicos y sociales son tan comunes los fracasos? Pienso que la principal causa de los fracasos de esos programas es que fallan en satisfacer las exp""tativas económicas de 105 agricultores. Por eso son abandonados. Aunque el agricultor típico es muy conservador y usualmente reacio al cambio, es obvio que sí cam· *. bia, introduce innovaciones, a veces muy grandes, en su proceso productivo, las cuales tienen un factor común: realmente ofrecen la posibilidad de aumentar los ingresos del productor. De nuevo vemos que es el factor económico lo que motiva al agricultor. Entonces, volviendo al elemento económico de la definición, parece lógico pensar que 5010 si el MIP le garantiza al agricultor mejoras en la rentabilidad de su proceso económico, él lo adoptará y utilizará en forma permanente. En mi experiencia, así es. Y conozco muchos casos de agricultores que han adoptado el MIP cuando se convencen que representa mejor rentabilidad de su operación. Por el contrario, si el productor no ve beneficios económicos, abandona el MIP y regresa necesariamente a sus viejas prácticas costosas y antiecológicas pero que lo hacen sentir más seguro. La concepción económica del MIP es fundamental. El MIP tiene éxito si se traduce en un buen negocio para el agricultor y fracasa cuando no da buenos resultados económicos. Posiblemente es en esto donde han fallado tantos programas de MIP emprendidos con las mejores intenciones por universidades, entidades de investigación y extensión y organismos agrícolas internacionales. Esta observación no debe interpretarse como una crítica a las entidades mencionadas, porque no lo es. Reconocemos que esas entidades han tenido éxito en el desarrollo de los conceptos, la adaptación de las técnicas y la puesta en marcha del MIP. La falla está en que por su naturaleza misma no pueden partici,. Ingeniero Agrónomo, PhD. Director Técnico, L. P. Agro-Servicios, c.A., Apartado Postal 270 Cagua, estado Aragua,. Venezuela.. 15.
(11) ./. MEMORIAS· Curso Internacional. par en el proceso productivo agricola a largo plazo y al dejar el MIP en manos del productor el sistema va perdiendo efectividad, en forma más o menos rápida, por falta de seguimiento. Esto ocurre por· que el MIP es sumamente dinámico como lo son las condiciones cambiantes de la agricultura y cuando queda en manos de productores o técnicos que no están capacitados apropiadamente, tiende a volver· se rigido, no hay una evolución en el manejo de las nuevas situaciones y pronto comienza a fallar. Para que un MIP de éxito, debe haber seguimiento conti· nuo y adaptación rápida y efectiva a las nuevas cir· cunstancias que surgen en cada nuevo ciclo de producción. El MIP falla porque a veces ignoramos su naturaleza misma. El MIP es, en últimas, la aplicación acertada de sofisticadas técnicas ecológicas, entomológicas y agricolas. Hay que estar muy bien ca· pacitado técnicamente para tener resultados satisfactorios. Pero la gran mayoría de agricultores, e inclusive de profesionales agricolas, normal· mente no están capacitados para manejar progra· masdeMIP. Un agricultor de éxito es un buen gerente pues en la finca toma decisiones acertadas con respecto al uso de los recursos disponibles. Un agricultor de éxito, grande o pequeño, en la mañana, antes de iniciar las labores, sabe determinar las prioridades y cuanto personal dedicará a cada una de ellas o cua· les máquinas usará para resolver qué problema. Igualmente determina bien la asignación de recuro sos económicos: donde emplear el dinero que le presta el banco. Sabe qué problemas deben recibir su atención personal y cuáles puede delegar a otros; qué se debe hacer hoy y qué puede esperar uno o varios días. También sabe qué está capaci· tado para resolver él mismo y cuáles son los asun· tos en los cuales se debe asesorar con especialistas. Todo esto es buena gerencia. Pero la buena gerencia no capacita a ningún agricultor para manejo de plagas. Esto es algo que no podemos ignorar y así como muchos personas creen que el uso de insecticidas es algo demasiado delicado para dejarlo en manos de los agricultores, también el MIP es demasiado complicado para dejarlo solo en manos del agricultor. Para tener éxito con el MIP, el agricultor necesita asesoramiento es· pecializado en forma continua. Ese asesoramiento lo deben dar solo profesionales debidamente capacitados. El solo titulo de Ingeniero Agrónomo no capacita a nadie para llevar adelante un buen programa de MIP, de la misma manera que el mero hecho de poseer un título de doctor en medicina no convierte a nadie en un buen cirujano.. 16. ¿ CÓMO HACER FUNCIONAR EL MIP? Con frecuencia, al iniciar programas de MIP se asu· me que el agricultor está haciendo mal muchas cosas y hay que enseñarle como hacerlas bien. Es mejor el enfoque de que el agricultor está haciendo muchas cosas bien (de lo contrario hubiera dejado la agricultura hace tiempo) pero sabe que debe me· jorar y eliminar los errores que comete. El primer paso debe ser un análisis de toda la operación agricola del productor para establecer cuál o cuáles son las principales fallas que deben ser corregidas. Hay, por supuesto que determinar cuantas de ellas pueden ser rectificadas desde un comienzo y cuales tendrán que esperar una oportu· nidad posterior. El MIP no tendrá éxito si hay factores de producción negativos ajenos a las plagas que no son corregidos. Pero eventualmente el MIP se de· be concentrar en las plagas. El MIP como proceso tiene un comienzo y lue· go tiene un progreso continuo. que nunca termina, siempre estará cambiando y siempre deberá estar mejorando. En condiciones óptimas, el MIP deberia "usar todas las técnicas apropiadas para reducir y mantener las poblaciones de plagas a niveles por debajo de los que causan daño económico". En la práctica, es más efectivo ir incorporando unas po· cas de esas técnicas a la vez, incrementando su número o su efectividad. la agricultura es un mosai· co muy complejo y la introducción de muchas varia· bIes al tiempo puede producir resultados indeseables. Este enfoque es conveniente por cuanto un asesor experto en MIP puede saber lo que se debe hacer, pero en últimas quién toma las decisiones en la finca es el agricultor y él solo podrá manejar (gerenciar) acertadamente los procesos que entienda con claridad. Analizemos el efecto de un primer paso tan sen· cilio como reducir el número de aplicaciones de insecticidas pero, por supuesto, manteniendo buen control de plagas y logrando calidad y rendimientos tan buenos como o mejores que, los obtenidos con sistemas tradicionales de control de plagas. Esto puede lograr la buena voluntad del agricultor y pero mitir el avance en la introducción de técnicas más complejas. Determinar de antemano en cuanto se redu· cirá el uso de insecticidas no es un objetivo racio· nal si el propósito principal del MIP es la rentabilidad para el agricultor, pero una persona bien capacitada puede reducir conside· rablemente el número de aplicaciones de insecti· cidas, sin tolerar daños económicos al cultivo,.
(12) •. Manejo Integrado de Plagas. evaluando frecuentemente los niveles de plagas. Hago énfasis en la necesidad de personas expertas en el manejo de los programas de MIP pues no importa cuanto entusiasmo se tenga o cuantos de· seos de hacer el bien, si no se tiene suficiente conocimiento el programa va a fracasar. Un menor número de aplicaciones debe permitir la recupe· ración, al menos parcial, del control natural, cuyo efecto suele ser espectacular en términos de eficiencia aún desde un comienzo. De hecho, en varios programas que hemos desarrollado, el efecto de la liberación de benéficos no ha sido tan definitivo como el delcontrol natural para mantener bajas las poblaciones de plagas. La reducción en el número de aplicaciones fácilmente puede venir acompañada de otras técnicas de fácil uso, wmbién parte del arsenal del MIP como: mejor calidad de las aplicaciones para obtener un mejor tamaño de gota, mejor cubrimiento, reducir arrastre por el viento y la escorrentia de productos tóxicos. Disminuición del gasto innecesario de insecticidas mediante dosis correctas. Con frecuencia se pueden reemplazar productos de amplio espectro por otros más selectivos, de menor impacto en el control natural. Puede ser de muy útil el cambio de la hora de aplicación para aumentar la efectividad del producto sobre la plaga y atenuar el daño a los benéficos.. Cuando esta parte del proceso se maneja bien, el resultado será una considerable economia en plagui· cidas (de 30% a 60% y a veces más, por debajo de los costos con métodos convencionales), y excelentes resultados de control. Aún si el agricultor inicialmente no estaba ganado para la causa de la liberación de predatores o parasitoides o cambio de cultivares, el resultado económico positivo lo entusiasmará lo suficiente y le dará más confianza para que en un ciclo subsiguiente acepte probar otros cambios. Al hablar de MIP usualmente se piensa en pre· datares, parasitoides, bacterias, virus benéficos, aves y otras cosas ecológicamente aceptables. Nosotros preferimos pensar en cambios graduales pe· ro firmes y consistentes que sean asimilados por el agricultor y que contribuyan significativamente a la rentabilidad de los cultivos. Una agricultor que emplea con éxito el MIP se da cuenta muy pronto que su contribución al proceso económico agrícola es máxima cuando s~ concentra en la administración. de la finca y deja el MIP en manos de gente especializada. Algunos descalificarán este enfoque diciendo que si solo se reduce el número de aplicaciones, el. énfasis seguirá en el uso de agroquimicos. Mi respuesta a tal punto de vista tiene dos aspectos. Primero, aun no hemos adaptado suficientes técnicas de MIP para prescindir de los agroquímicos, aun tenemos necesidad de usarlos con alguna frecuencia y por definición los insecticidas, usados en foro ma racional son un componente del MIP. Segundo, nuestro objetivo no es imponer el MIP. Nuestra consideración fundamental es el éxito económico de los agricultores con los cuales trabajamos, ellos nos darán la razón si están satisfechos.. ¿LOS PARASITOIDES COLUMNA VERTEBRAL O TALÓN DE AQUILES DELMIP? El efecto de las liberaciones de parasitoides en cultivos ha sido una de nuestras mayores causas de satisfacción, pero también nos han ocasionado muchos dolores de cabeza. ¿Por qué dos situaciones tan diferentes? La respuesta es: iCALlDAD! Los benéficos, en la forma como los usamos actualmente son seres vivos pequeños y delicados, muy sensibles a cambios bruscos de temperatura, humedad y a las emanaciones gaseosas. Su vida útil es corta y puede ser reducida aún más por condiciones ambientales adversas. Por todo esto no son fáciles de manipular y al liberarlos en el campo, su efectividad se pueda ver muy disminuida con respecto a las expectativas. No se puede descartar mal manejo del material por parte del agricultor o de las personas encargadas de las liberaciones, pero en el momento de recibir los parasitoides el agricultor no tiene idea de la calidad del producto que compra, la cual determina los resultados del mismo. La gran mayoría de agroquímicos traen información sobre recomendaciones de uso, composi-. ción, fechas de fabricación y vencimiento, condiciones de almacenamiento del producto e inclusive consejos para manejo de inventarios. Ninguno de los materiales de parasitoides que he visto trae información siquiera remotamente parecida. Cuando un agroquimico falla por razones de calidad o por mala aplicación, en nuestra experiencia, si se hace un reclamo justificado al fabricante o distribuidor dan atención y ayudan a buscar una solución, es decir hay consideración por los problemas del cliente. En el caso de los productores de parasitoides, cuando hemos tenido que hacer reclamos, la tendencia general es a lavarse las manos y transferir la culpa al cliente. Parecería que por definición ellos nunca cometieran errores. Lo grave de esta situación es darse cuenta que, con excep-. 17.
(13) MEMORIAS· Curso Internacional. ciones, los productores de esta clase de material biológico no están orientados al cliente. Están ceno trados en sí mísmos. Y la investigación en administración de empresas ha demostrado repetidamente que es una receta garantizada para el fracaso. Si las empresas productoras de material biológico se hunden, el MIP se va con ellas. Los productores de material biológico deben comprender que es su deber producir para sus clientes materiales de la más alta calidad; que tienen la obligación de pensar en las necesidades de sus clientes y escucharlos con atención. También deben pensar en el futuro y hacer investigación pa· ra mejorar sus productos cada día. Deben entender que los costos de manipulación de los materiales después que salen de los laboratorios, liberación, recuperación de material en campo y evaluaciones de efectividad son parte de los costos de su producto, así ellos no los paguen. Por eso quienes han asumido al menos en parte la responsabilidad de liberaciones y evaluaciones están teniendo mejores resultados económicos. La calidad garantiza el éxito del control biológico.. 18. Cuando un parasitoide de calidad es liberado en un cultivo, dentro de un programa de MIP y ese organismo es apropiado para el trabajo que se le asigna, el nivel de control es usualmente muy alto, tanto que en muchos casos eliminan totalmente la necesidad de insecticidas químicos durante ciclos completos. Definitivamente, el control biológico puede ser tan efectivo como el mejor insecticida quimico, pero si falla, también puede resultar en fracasos estruendosos. Muchos otros componentes del MIP pueden ser usados con mucha efectividad entre los más poderosos están los cultivares resistentes que no alcanzamos a analizar ahora y las trampas y feromonas, efectivas pero desacreditadas por el mal uso y el fraude.. Lo esencial de las técnicas mencionadas deMIP es que pueden ser incorporadas en cualquier momento a cualquier cultivo y todas están al alcance de los técnicos latinoamericanos. Pero es' indispensable tener el conocimiento de cómo usarlas con efectividad y orientarlas al beneficio..
(14) Man~o. Integrado de Plagas. CONTROL BIOLÓGICO DE PATÓGENOS DE PLANTAS Elkin Bustamante'. ANTECEDENTES. D. esde hace aproximadamente unos treinta años, el control biológico de patógenos de plantas ha sido considerado como una táctica con nuevas posibilidades en el manejo integrado de enfermedades. El interés crece a medida que aumentan las regulaciones y las restricciones en el uso de plaguicidas y no se visualizan otras alternativas para el control de fitopatógenos, Hornby, 1990). El interés principal del control biológico se dirige a patógenos que causan enfermedades en el sistema radicular de la planta, en especial hongos residentes del suelo. En estos casos, el uso de plaguicidas, además de la dificultad de hacer contacto con el organismo, puede contaminar el suelo, destruir el equilibrio de la microbiota y crear nuevos problemas patológicos para la planta (Cook and Baker, 1983). Esto ha hecho que en la actualidad se disponga de productos comerciales eficaces para el control biológico de algunos patógenos del suelo, de semillas o parles de plantas usadas en su propagación. Los patógenos más estudiados son: Rhizoctonia solani, Pythium spp, Fusarium oxysporum. DEFINICIÓN DE CONTROL BIOLÓGICO Definir control biológico ha sido dificil, pues el término tiene diferentes significados entre los fitoproteccionistas; sin embargo, la definición más cercana al tema de este artículo es la dada por Baker (1985), quien dice que "Control biológico es la reducción de la cantidad de inóculo de un patógeno o de su actividad productora de la enfermedad, logrado por o a través de uno o más organismos diferentes al nombre". Esta definición se orienta a microorganismos y excluye prácticas de cultivo y uso de cultivares resistentes, considerados en otras definiciones.. MECANISMOS DE ACCIÓN DE LOS AGENTES DE CONTROL BIOLÓGICO Una de las observaciones más conocidas sobre control biológico es la de los suelos supresivos en los cuales el desarrollo y la actividad de los patógenos del suelo es minima, si se compara con la de suelos conductivos, donde el microorgaitismo tiene todas las ventajas para atacar la planta, (Chet y Baker, 1980). Aunque la suprevisividad del suelo se debe a. y Agrobacterium tumefaciens.. muchas interacciones, se considera que su natura-. Los avances en la investigación en control biológico incluyen hoy en día el manejo de patógenos foliares tan importantes como Cercospora aradi-. leza es biológica, y más común en suelos con pH entre 6 y 8. Esta característica se puede inducir en suelos conductivos, al agregar pequeñas cantidades del supresivo.. chidicola, Alternaria solani, Phytopthora infestans, Mycosphaerella fijiensis y el virus de la tristeza de los cítricos, para los cuales hasta hace pocos años no se visualizaba ninguna posibilidad de manejo a través de otros microorganismos.. •. Aparte de esta evidencia de control biológico natural, se dan casos en la que la manipulación del ecosistema agricola elimina los microorganismos que controlan ciertos patógenos, lo cual ocasiona la. Fitopat61ogo, coordinador de la Unidad de fitoprotección del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza. (CATIE), Turrialba, Costa Rica.. 19.
(15) " MEMORIAS - Curso Internacional. presencia de nuevas enfermedades. Ejemplo de esta situación es la presencia de Colletotrichum co{feanum en plantas de cafeto inducida por el uso de fungicidas cúpricos. Baker (1985) prl'!senta una descripción de los mecanismos más utilizados por microorganismos en el control biológico de fltopatógenos. Se describen a continuación los más importantes:. Antlblosis En la cual un organismo produce sustancias que inhiben o destruyen otro organismo. Este mecanismo es común en Baclllus spp, Pseudomonas (luorescens, P. pulida y en algunos hongos como Trichoderma viride y Gliocladium spp. En la actualidad existen muchos avances en el control de patógenos del suelo, semillas y flores. La biología, la ecología y el potencial para control biológico son discutidas por Papavizas (1995).. Competencia En este caso, dos o más organismos demandan recursos alimenticios o de espacio. Las limitaciones, por ejemplo de nitrógeno y hierro en el suelo, provocadas por competencia entre microorganismos, cambios en pH o uso de enmiendas orgánicas, crean un ambiente desfavorable para el desarrollo de hongos patogénicos como Fusarium oxysporam.. K84 de A. radlobacter, evita la entrada del patógeno. La cepa K84 puede producir el antibiótico agracin 84; sin embargo, cuando no puede producirlo, evita por competencia la adherencia de A. tumefadens a la superficie de la planta.. Protección cruzada La planta es inoculada con una raza atenuada de un patógeno dI'! importancia económica. Esta, al sentirse invadida, activa sus mecanismos de resistencia. Un ejemplo práctico es la protección de los cítricos con razas atenuadas del virus de la tristeza. Aparte de los mecanismos anteriores,' en los últimos años se ha dado gran importancia al uso de rizobacterias que pueden inducir resistencia sistémica en la pl!mta y en algunos casos también pueden promover su crecimiento (Kloepper y Schroth, 1981). También se da el caso de resistencia inducida por BacIlIus lhuringiensis, colocado en la superficie de hojas de café (Rivera el al., 1993).. ESTRATEGIAS DE USO Las estrategias para el uso del control biológico se dan de dos maneras: a) en forma inundativa, utilizando al microorganIsmo antagonista como se usa un fungicida, b) colocando un sustrato en la filosfera o rizosfera que permita la multiplicación de los antagonistas deseados. Por razones económicas y de conservación de la biodiversidad de los antagonistas, el segundo procedimiento seria el más apropiado.. Hiperparasitlsmo Mecanismo conocido también como explotación. En éste el microorganísmo benéfico crece sobre el patógeno, como ocurre con Trichoderma spp sobre hizoc!onia sola ni o con Verticillium lecanii sobre Hemileia vastatrix. En los dos casos se buscan usos prácticos en el manejo de problemas fitosanitarios dI'! cultivos de flores, café y macadamia. En el caso de las interacciones del agente de control biológico con el hospedante (Baker, 1985), los dos mecanísmos más utilizados son los siguientes:. CARACTERÍSTICAS DE UN AGENTE DE CONTROL BIOLÓGICO Antes de disponer de un agente de control biológico a nivel comercial, es necesario cumplir con las siguientes características: Que sea seguro para humanos y animales_ No patógenico de cultivos. Genéticamente estable. Efectivo a bajas concentraciones. Eficaz para amplio rango de pató!Benos.. Producción de Inhlbldores o competencia.. Compatible con las labores del cultivo, incluidos los agroquímicos usados.. Este mecanismo se usa en el control de la bacteria. Fácil de producir en un medio barato.. Agrobacterium tumefasciens, causante de las. agallas de la corona de un gran número de plantas. La protección de las heridas de la planta con la cepa. 20. Fácil de almacenar y usar. Capaz de sobrevivir en condiciones adversas..
(16) , Manejo Integrado de Plagas. PERSPECTIVAS DEL CONTROL BIOLÓGICO. Chet, l.; Baker, R. 1980. Induction of suppressiveness to Rhizoctonia solani in soil. Phytopathology 70:994-98.. Muchas de las dificultades para cumplir con las características del número 5, se han resuelto a través del desarrollo de la biotecnologia, que facilita la caracterización de las cepas y facilita su formulación. En el futuro, el mayor conocimiento de los mecanismos de inducción de resistencia podria simplificar el sistema de uso de estos agentes.. Hornby, D., ed. 1990. Biological Control of Plant Pathogens. Oxon, UK:CAB Int. 479 pp.. BIBLlOGRAFiA CONSULTADA Baker, R. 1985. Biological control 01 plant pathogens: definitions. In Biological Control in Agricultural IPM Systems. ed. M.A. Hoy. D.e. Herzog. pp.. Kloepper, J.W.; Schroth, M.N. 1981. Relationship 01 in vitra antibiosis 01 plant growth-promoting rhizobacteria to plant growth and the displacement of root microflora. Phytopathology 71: 1020-24. Papavlzas, G.C. 1985. Trichoderma and Gliocladium: Biology, ecology, and potential for biocontrol. Annu. Rev. Phytopathol. 23:23.-54. Rivera, J.A.; Bustamante, E.; Guharay, F.; Monte-. rroso, D. 1993. Residualidad de diferentes dosis de Bacillus thurigiensis en el sistema café-HemWa vasta tris Berk & Br. Manejo Integrado de Plagas (Costa Rica) No. 27 p. 1-4.. Cook, R.J_, Baker, K.R. 1983. The Nature and Practice 01 Biological Control 01 Plant Pathogens. St. Paul, MN: Am. Phytopathol. Soco 539 pp.. 21.
(17) MEMORIAS· Curso Internacional. MANEJO INTEGRADO DEL CULTIVO: FUNDAMENTO DEL CONTROL DE ENFERMEDADES Elkln Bustamante. ANTECEDENTES. E. l manejo de las enfermedades de las plantas en América Latina se ha realizado de acuerdo con un patrón orientado al uso de variedades resisten· tes, fungicidas y medidas culturales. Hasta princi· pios de la década del 60 esta situación era el reflejo de la influencia de los conceptos predominantes en el área, los cuales daban importancia al estudio ais· lado del ciclo de vida del organismo causal y a algu· nos factores denominados secundarios que condicionan el proceso de infección. En la última década, afortunadamente, se ha despertado un interés por el estudio de los procesos de interacción mediante el manejo de las enferme· dades de las plantas como un factor de producción; se trata de cambiar la concepción aislada de micó· logo, bacteriólogo, virólogo o nematólogo por la de una conciencia fitosanitaria. De acuerdo con esta concepción, en las universidades se han desarro· liado programas donde se enfatiza el aspecto de sao nidad vegetal en un contexto ecológico. Por definición, el manejo integrado de enferme· dades considera objetivos económicos, sociales, de protección al ambiente y a la salud y no tiene única· mente la meta de prevenir pérdidas en cantidad y calidad. Este manejo de problemas fitosanitarios indica una integración de métodos y disciplinas. La termi· nologia ha evolucionado principalmente desde la disciplina entomológica, sin embargo tiene raíces. •. 22. profundas en la fitopatología: a finales del siglo XIX ya se habían desarrollado métodos para el manejo de enfermedades (Smith, Apple and Bottrell, 1977).. CONOCIMIENTOS DEL ECOSISTEMA AGRíCOLA La planta, al mismo tiempo que constituye la fuente de suministro de alimentos y fibras, es también uno de los factores que desequilibran el ecosistema, el cual por la acción del hombre, pasa de un sístema complejo y diversificado a uno simple y uniforme, tornándose fácilmente vulnerable a patógenos que no encuentran las barreras naturales propias del siso tema complejo. Además, la uniformidad genética de estos ecosistemas agrícolas propicianel desarrollo de epidemias, al adquirir el patógeno una fase de multiplicación más rápida. Como enfatiza Apple (1977), un cultivo en sí es una "plaga" pues está fuera de balance biológico. Un ecosistema agrícola comprende el complejo total de organismos de un área de cultivo, junto con todas las condiciones del medio modificado por las activídades agrícolas, industriales, sociales y recreacionales del hombre (Smith y van de Bosh, 1967). Al consíderar esta definición y las relaciones que conducen al desarrollo de una enfermedad, se llega a la conclusión de que es. necesario dísponer de un conocimiento adecuado de los factores que componen este ecosistema antes de iniciar el manejo de los patógenos y sus interacciones (Figura 1).. Fitopatólogo, Coordinador de la Unidad de Fitroprotección del Centro Agronómico Tropical y Enseñañnza (CATIE), Turrialba, Costa Rica..
(18) Mango Integrado de Plagas. ,,..... __ ._-----,. : ILegal. ,1 ,. I i. fr~::;,~----lj I 1. Blol6glco. Manejo Suelo. I:. I r---=-c--,' 1 Flslco 1: I. '-------------' t-hlncjo Integrado del Cultivo. I. ,. 1. '. Genético. L________ .J. Secuencia. 1. de cultivos. 1. Nutrlcl6n. :,'. L===,--'. ¡. 1. 1. Siembra y. I I. Cosecha. 1. ,rl-----,I': ,. I. 1'. "------'I. I ,! !. Topocllma. 1:. Prictic8B de. ~QC-U~lm-Co:-co-'1 :. ,. : i,I. I. I. yagua. (MlcorrizlIsJ. 1 : rl. 1 1. ,1 ~cu:::o="v=o=s==~ ! I 1. I. Patoslstema de Prc-Cosecha. Secuencia de. Econ6mico. Diversidad Genética. 1. Fuentes de. I. L-,O",nó",c"u",Oo,-----,. I Contamlnaclón 1. .. 1. Ecosistema Agrícola. Figura 1. ECDsistcrnl'l agrfcola y subsistema de manejo del cultivo y plag8s. en problemas flto&anltarlos de prccosech8.. De los componentes del ecosistema agrícola tropical, se deberia tener especial conocimiento de las plantas, los patógenos, el proceso infectivo y las principales interacciones que afectan esta relación, como malezas, insectos y microclima. En este orden de ideas, es indispensable la investigación del grado y capacidad de adaptación de las variedades, la fisiologia de la producción, la variación genética y la fenología del cultivo; todos ellos estudiados, preferiblemente, en ausencia del patógeno. En el estudio del ecosistema agrícola tropical, debe recibir especial observación el comportamiento de las plantas perennes y de las anuales. El patógeno, como otros componente del agroecosistema, debe ser caracterizado, estudián-. dose además sus posibles huéspedes y la variación genética de su población (Bustamante y Patiño 1970, Bustamante et.al 1973) y las fluctuaciones de ésta con relación al cambio de las poblaciones de las plantas o a la agresividad de algunos de sus individuos. (Browning y Bustamante, 1973). El conocimiento de la filosfera y la rizosfera, es fundamental para determinar la presencia de nutrimentos o antibióticos que ofrezcan condiciones propicias o inhibitorias para el crecimiento y multiplicación del patógeno, o las condiciones de competencia con otros organismos por espacio, agua, aire o nutrimentos (Baker y Cook, 1974).. En muchas ocasiones el hombre, como manipulador del ecosistema agrícola, toma determinaciones sobre el manejo de una enfermedad, en especial por métodos químicos o fisicos, sin antes evaluar el nivel del daño económico y sin conocer el efecto indiscriminado sobre organismos diferentes al patógeno. Es por lo tanto esencial catalogar el tipo de daño de acuerdo con su efecto sobre la cantidad o calidad. Esta información permite determinar las medidas de manejo más apropiadas, de acuerdo con la relación costo-beneficio (James, 1974). En los productos cosechados (Figura 2), se presentan problemas causados por hongos tales como Aspergillus, Penicillium, Fusarium y Rhizopus, que causan deterioro y pérdidas en calidad y cantidad. Para hacer frente a esta situación es necesario utilizar diversos sistemas de manejo como el físico, mecánico y químico en las actividades de beneficio, selección, empaque, transporte y almacenamiento de los productos agrícolas. El uso de una estrategia apropiada de manejo poscosecha debe tener en cuenta el efecto residual de los plaguicidas aplicados en precosecha y el posible desarrollo de micotoxinas, que harían peligrosa la utilización de esos productos en alimentación humana o animal.. 23.
(19) MEMORIAS - Curso Internacional. r--:=~------1'. r--------- ----, I i L~D",I""."ct",o,---_---, i IConsumo. !. Producto coseChado!. ,---""--, Aves. Insectos. ! TC:,.:::n::.:<"o::,=m=.::iclL6n:11 "¡. --""",--""'------, Humedad. Pat6genoB. Temperatura. Malezas. Gases. Roedores. Patoslstema de Post-cosecha. ~,' -Fl-,-'c-o-'I. !,. ¡IrS-.-m-,-n.--'1. '1. ,I. .. iI ,iI. S.'.ccI6fl. Claslflcecl6n. 1. ! ------, 1 1 ' : 0-1 -----, ! hoIcdnico . Empaque !'IrExportación I ,. 1. 1. L.:. _. __. _. ,. 1. ~. I. I. !. 11 Transporte. li !I. Económico. Ii. !: li 11. Cultural. I. I Ouimlco 1: ~ ____ ____ .J! 1 Almacenamiento. f. Manejo Integrado del Producto. l. __ . ____ J. r--------- --""] :. i. L. __________ J. Utlllzacl6n del Producto. Figura 2. Sistema de utilización de productos agrícolaa y subsistemas de manejo de productos y sus plagas en relaci6n con problemas fllosanltarlos de post-cosecha.. FUNDAMENTOS DEL MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS (MIP) Entre el MIP y el sistema experto existe una estrecha analogia. Los dos constan de una estructura conceptual y otra de funcionamiento. La primera es la que da los fundamentos, y difícilmente cambia en sus componentes, mientras que la de funciona- miento tiene su dinámica de cambio de acuerdo con la nueva información o tecnologia que se va produciendo_ Esa estructura conceptual en el MIP está repre· sentada por tres fundamentos: diagnóstico preciso, nivel de decisión y selección de estrategias y tácticas.. determina el nivel de decisión o umbral de aplicación de las medidas de manejo, especialmente en el caso de plaguicidas.. Selección de estrategias y tácticas de manejo La estrategia se define con base en la biologia de los patógenos y otros organismos, y con la diversidad y estabilidad del ecosistema agrícola. Las tácticas se seleccionan por su eficacia en el cumplimiento de la estrategia, y del costo, del riesgo minimo al ambiente y su compatibilidad.. DIAGNÓSTICO DE LA ENFERMEDAD. Diagnóstico preciso Se consigue a través del estudio de las condiciones que tipifican la presencia de la plaga y de su identificación correcta.. Nivel de decisión Se llega a él a través de la evaluación de la severidad o incidencia de una enfermedad y la pérdida en producción_ La relación costo-beneficio del manejo. 24. El diagnóstico se puede definir como el arte científico de reconocer por observaciones, estudio o experimentación, la naturaleza de la causa de un problema y los factores que inciden en su desarrollo. En el momento de iniciar las actividades de diagnóstico, el técnico deberia consultar la información disponible sobre las plagas y problemas abióticos más importantes del cultivo. En el diagnóstico de cultivos comerciales es ventajoso conocer las características morfológicas.
(20) Manejo Integrado de Plagas del cultivar, la de la calidad de semilla y su resistencia a las plagas. Tan pronto se inicia el análisis de campo, es pertinente obtener la información del cultivador o su asistente sobre el problema y la relación con cultivos anteriores o contiguos. De igual manera, se debe conocer la historia de prácticas culturales y condiciones meteorológicas de las últimas semanas. Son muy importantes los puntos de vista del agricultor sobre la posible naturaleza del problema. Recuérdese que el agricultor es la persona que mejor conoce su cultivo y los cambios presentados en él, o en el entorno. La observación del problema en el campo debe incluir los siguientes pasos:. Observar las características del terreno; definir la posibilidad de examinar el cultivo en diagonales y la importancia que tienen los bordes y áreas altas o bajas del lote. •. •. Analizar la distribución de la plaga, el número de especies afectadas, las diferencias en el suelo y las pendientes y los cultivos vecinos. Estas observaciones ayudan a determinar la naturaleza de la plaga o el factor abiótico.. la observación de los síntomas y los signos nos permite conocer la parte de la planta afectada, las interferencias fisiológicas causadas por la plaga y, en algunos casos, la presencia de signos nos permite la identificación en el campo de la naturaleza del problema, lo cual puede ser confirmado en el laboratorio.. gas es fundamental. Muchos asistentes técnicos en cultivos específicos, no sólo pueden identificar el problema principal sino también los de mayor incidencia económica. Es importante recordar que diferentes organismos o factores abióticos pueden ocasionar un sintoma similar en la planta; por lo tanto se deben evitar los diagnósticos precipitados y carentes de información. Cuando no se dan todos los rasgos característicos de la plaga para un diagnóstico preciso, se puede dar un diagnóstico presuntiuo, sujeto a confirmación posterior.. Diagnóstico de laboratorio o de conformación Cuando se presentan condiciones de campo que no permiten establecer la identidad de los organismos causales, es necesario reunir la información de. campo y las muestras para el análisis de laboratorio. Esto permite una clasificación más exacta y útil para la elaboración de las listas y de los mapas de distribución de plagas de una región. Este tipo de diagnóstico es muy importante en procesos de fitocuarentena, calidad de material de propagación y exportación, demandas legales y en la confirmación de identificación de campo.. Diagnóstico de nuevas plagas. Una vez revisadas las características o "huellas digitales" de la plaga, el técnico puede decidirse a formular una hipótesis sobre la naturaleza de la plaga y la necesidad de la toma de muestras de suelos para el análisis de nutrientes.. En algunos casos, como por ejemplo el "mal de viñas" del café en Guatemala, el agente causal de la enfermedad no es conocido. Por lo tanto es necesario iniciar Un estudio interdisciplinario que permita determinar la naturaleza de la plaga y establecer la identidad exacta con el fin de orientar su manejo.. De igual manera, se pueden tomar muestras de la planta para hacer en el laboratorio el estudio de confirmación de la presencia de patógenos.. Este nivel de diagnóstico exige, en muchos casos, la disponibilidad de equipo, la participación de diferentes especialistas y el tiempo necesario.. El diagnóstico se puede llevar a cabo a través de cuatro niveles, de acuerdo ca el objetivo y la experiencia, y los recursos físicos y técnicos a disposición del profesional.. Diagnóstico regional. •. En este nivel se utiliza el máximo de información sobre la plaga, para que un equipo de trabajo pueda. Nivel de campo. hacer su reconocimiento correcto en una zona o en un país.. Se puede realizar en condiciones precisas que permitan identificar la plaga por sus síntomas, sus signos, y la distribución en el campo u otros factores. En este caso, la experiencia con el cultivo y sus pla-. Este diagnóstico permite indicar la distribución de la plaga, su importancia y la prioridad para emprender una campaña de manejo o erradicación o una investigación más amplia.. 25.
(21) --~-------. MEMORIAS - Curso Internacional --------------------------------. Además de la distribución geográfica, también se puede conocer la presencia de algún tipo de resistencia a la plaga, o de enemigos naturales.. NIVEL DE DECISiÓN Los agrónomos y los agricultores acostumbran, en muchos casos, pasar de la identificación del patógeno al uso de la táctica más conocida y eficaz. Esto hace muy simplista el manejo fitosanitario y no utiliza el diagnóstico ni evalúa la importancia de la enfermedad en relación con el tiempo de aplicación de la medida de control, lo que conduce al uso preventivo y calendarizado de plaguicidas. En el caso del diagnóstico, ya se describieron las metodologías que permiten alcanzar un nivel adecuado de precisión. Para llegar al nivel de decisión, es necesario considerar los siguientes pasos: Evaluación de enfermedades. Para la evaluación de enfermedades se dispone de diferentes diagramas de áreas afectadas para calcular la severidad de los patógenos (Kranz, et al., 1994). La primera escala de evaluación de enfermedades fue hecha por Cobb, para evaluar el porcentaje de severidad de la roya de los cereales (Kranz, et al., 1994). E la actualidad se dispone de diagramas para la mayoría de cultivos comerciales y también se comercializan programas para aprender a reconocer los porcentajes de áreas afectadas. Cuantificación de la pérdida. El daño causado por las enfermedades se puede cuantificar al relacionar la disminución en producción con el porcentaje de severidad. Para lograr estos valores es necesario conocer la fisiologia de la producción de la planta y cómo su follaje contribuye al desarrollo del grano, tubérculo, raiz o parte comercialmente cosechable. La función de disminución de la producción se puede establecer a través de una ecuación de regresión simple y ~ a+bx, donde y = es el porcentaje de pérdida en producción y x = es la cantidad de enfermedad en un momento determinado. Este modelo se denomina de "punto crítíco" y es muy usado con enfermedades foliares en cebada y en otros cereales, al iniciarse la formación del grano_ Cuando la pérdida depende de los niveles de la enfermedad en diferentes estados de crecimiento de la planta, es necesario usar una ecuación de regresión múltiple y ~ a+B1X ¡+BxX2+ ... lnXn, donde Xl, X2 +... corresponden al porcentaje de. 26. la enfermedad en difererentes estados de desarrollo del cultivo. Este modelo se puede utilizar para estimar pérdidas causadas por el tizón tardío de la papa o la roya de la hoja del trigo. Para conocer más detalles sobre estos modelos o las pérdidas por daño total en la planta, se recomienda la lectura del artículo de James (1985) en la publicación FAO "Manual del fitopatólogo". En la cuantificación de pérdidas no sólo se debe tener en cuenta la disminución en rendimiento, si no otras pérdidas directas primarias como la calidad, los costos de control y los costos adicionales de cosecha y clasificación. En la Figura 3, Zadoks y Schein (1979), consideran también pérdidas directas e indirectas. Nivel de decisión. Cuándo se debe hacer aplicación de un plaguicida? Para cada cultivo eS necesario contar con un indicador que permita tomar determinaciones, a través de técnicas de seguimiento. La principales técnicas podrían ser las siguientes: - Con base en sintomas, como es el caso de la sigatoka negra en banano y plátano. Foure (1988), utilizando lecturas de la presencia de pizcas en hoja 4 de banano puede decidir cuando aplicar el fungicida. - Con base en modelos de predicción, para el tizón tardío de la papa y el tomate se conocen los programas de predicción BUGTH-CAST y el Wisdom (Universidad de Wisconsin). Estos programas consideran varios factores, como diferentes estados de desarrollo de la planta y el patógeno, las condiciones climáticas y la información de manejo.. SELECCiÓN DE ESTRATEGIAS Y TÁCTICAS DE MANEJO Uno de los mejores esquemas sobre manejo de enfermedades es el que presentan Roberts y Boothroyd (1984) en su libro "Fundamentals of Plant Pathology" (ver Figura 3). En él se·fijan las estrategias de reducción de inóculo inicial o la reducción de la tasa de infección_ De acuerdo con el componente patógeno, susceptivo o ambiente, se seleccionan las tácticas adecuadas que pueden afectar los diferentes procesos de inoculación, penetración, infección, enfermedad, supervivencia y dispersión del patógeno. Con base en este esquema, se considerarán a continuación las principales tácticas de manejo conocidas..
(22) Manejo Integrado de Plagas. MANEJO DE ENFERMEDADES. Rcduccl6n taslI de Infección. Figura l. Estrategias y t'ctlclls paJa el manejo de enfermedades. de acucrdo. Robertson y Boothroyd (1984).. Medidas normativas de cuarentena Esta táctica se relaciona con las medidas legales preventivas y de tipo cuarentenario. Mantener los cultivos libres de los agentes causales de enfermedades es la medida más segura y económica. La importancia de ese factor en la agricultura latinoamericana ha sido destacada por Bustamante y Patiño, (1970); Thurston (1989), Viennot- Bourgin, (1974).. En este sentido será necesaria la adecuación de las disposiciones legales que respalden las medidas cuarentenarias y la dotación de equipos y personal capacitado en los puertos de comercialización e intercambio de materiales vegetales, con el fin de efectuar una labor más técnica que la desarrollada hasta el momento.. ción es una medida práctica, económica y prioritaria, más aún cuando se conoce que la introducción de patógenos en áreas nuevas, donde van a encontrar plantas susceptibles, pueden causar efectos devastadores sobre materiales comerciales y germoplasma valioso. Es importante tener en cuenta que la introducción de un patógeno es, en la mayoría de los casos, un proceso irreversible, i.e. la sigatoka negra del banano y plátano. Por lo tanto, las medidas de exclusión son prioritarias.. Producción y certificación de semillas. nal de Protección Vegetal de FAO, y el Organismo de Protección Vegetal Área del Caribe.. En la producción agrícola, la semilla, a pesar de ser el insumo de menor costo y cantidad, es el más importante y lo es. también en el control fitosanitario y el manejo de las enfermedades. La razón es que un material que reúne todas las características de vigor y pureza genética, debe garantizar igualmente la ausencia de patógenos.. Debe tenerse en cuenta que el concepto preventivo de introducción de patógenos no es permanente ni absoluto. En muchos casos, los servicios de cuarentena contribuyen a impedir que un patógeno llegue y se establezca inoportunamente en un área agrícola. En este caso, retardar su introduc-. La producción y certificación de semillas, como parte del manejo integrado, debe contar con una adecuada coordinación y con participación de entidades gubernamentales y privadas, donde la labor de supervisión estatal y la comercial se complementen en favor de la producción de semillas libres de. La amplitud de las medidas, preventivas y cua-. rentenarias, va del ámbito regional ai nacional o al internacional, obedeciendo a acuerdos recíprocos entre países, como son: La Convención Internacio-. 27.
(23) MEMORIAS· Curso Internacional. patógenos. Corresponde al gobierno la investigación de los materiales básicos, ia supervisión y el hacer cumplir las normas sobre certificación, las disposiciones fitosanitarias y sobre multiplicación, producción y comercialización. Además, debe señalar las vedas, las fechas de siembra y las áreas de producción. En el manejo de las enfermedades, estrechamente ligado al control fitosanitario de las semillas, está la supervisión de los viveros productores de material vegetal de propagación. La experiencia nos indica que la distribución incontrolada de materiales de propagación es la vía más rápida para diseminar los patógenos en áreas libres. El efecto desastroso de no aplicar medidas de control sanitario en los viveros se pudo observar en plantaciones de cafeto, con la amplia diseminación de los nematodos del género Meloidogyne. Los efectos dañinos pueden observarse también en forestales y frutales, con la diseminación de la bacteria Agrobacterium tumefasciens y las enfermedades de origen viral o micoplásmico. Es indispensable, por lo tanto, la supervisión fitosanitaria por parte de la entidades privadas y estatales, para velar por una producción racional de plantas de ornamentación, viveros forestales, de frutales y de cafeto, que constituyen renglones agricolas en la región. Esta actividad, a nivel de viveros o en el campo, es hoy más importante que nunca, debido a los requisitos o certificación de productos exigidos en los nuevos tratados comerciales.. Variedades resistentes La resistencia de una variedad a un patógeno puede estar gobernada por pocos o muchos genes. En el primer caso, el material es de fácil manipuleo en un programa de fitomejoramiento, razón por la cual casi todas las variedades de cereales y otros cultivos obtenidos entre 1940 a 1965 usaron este sistema; se necesitó reemplazarlo periódicamente, ante el incremento de nuevas estirpes de la población del patógeno que eran capaces de atacarlas. La susceptibilidad de una planta, anteriormente considerada como resistente, puede atraer desconcierto al agricultor, quien no entiende la dinámica de poblaciones en los organismos causantes de la enfermedad; sin embargo, tal como expresa Apple (1977), "no conozco ninguna variedad genéticamente estable que haya perdido su efectividad contra los biotipos del patógeno por los cuales se seleccionó inicialmente su resistencia. La variedad. 28. no ha fallado, simplemente la dinámica del patógeno ha respondido por selección al nuevo ambiente" . La lección del cambio en la población del patógeno fue aprendida y repetida a través de muchos años, lo que obligó a los programas de fitomejoramiento a disponer de variedades con diferentes genotipos y de un sistema de pronóstico de los cambios en la población del patógeno. En los últimos años, los investigadores han buscado un tipo de resistencia más estable, gobernada poligénicamente; sin embargo, esta resistencia es dificil de manejar y sólo se puede reconocer a través de estudios cuantitativos sobre factores como tiempo de genminación y penetración del patógeno, cantidad y tamaño de las lesiones, cantidad de inóculo y tiempo de producción de esporas. Ante esta situación, es necesario aprender de las poblaciones naturales de cereales en Israel, donde conviven los dos tipos de resistencia antes descritos con plantas tolerantes y susceptibles. La heterogeneidad es tan amplia que no permite el desarrollo de una epidemia (Browning, 1974). Igual situación acontece con las variedades multilineas, pues se dispone de una mezcla de diez o más componentes genéticamente diferentes en su resistencia al patógeno (Browning and Frey, 1969). En el trópico, donde las presiones de selección son mayores, es necesario utilizar la diversidad genética de las plantas y no depender de una o dos variedades, como el caso de cultivos perennes: banano, café, palma africana y caña de azúcar. Este problema también se presenta en cultivos anuales de algodón, arroz, cebada y papa. La obtención de variedades resistentes es un proceso cuidadoso, aparentemente lento y costoso; sin embargo, es el componente más importante dentro de un programa de manejo de enfermedades. El uso de nuevas variedades resistentes debe ser muy cuidadoso, pues puede causar un desbalance entre los nuevos cultivares y las poblaciones de plantas que por selección o supervivencia habían subsistido. Esta situación puede traer el resurgimiento de problemas fitosanitarios minimizados por la población original. Además, los nuevos cultivares pueden dar rendimientos mayores, pero su gran uniformidad y la poca diversidad genética hacen que estos materiales sean fácilmente vulnerables a ciertas estirpes de un patógeno. Browining (1964) indica la necesidad de conservar la diversidad genética y no eliminar los materiales heterogéneos, como las variedades criollas o multilíneasque están en equilibrio dinámico con el patógeno..
(24) Manejo Integrado de Plagas. Uso racional de agroquímicos. ria inaequealls y Monilla fructicola (Jones y Ehret, 1976).. El uso de fungicidas tiene importancia en el tratamiento de semillas para evitar la diseminación del patógeno albergado en la parte externa y en algunos casos en el embrión. Las aplicaciones al follaje se emplean contra patógenos para los cuales no se han obtenido variedades resistentes, y cuando las medidas culturales no permiten disminuir su avance.. La amplia aceptación del control químico en cultivos comerciales se debe a que éste requiere menos conocimiento sobre la relación entre el agente causal y sus asociados. Este concepto es tan válido para el agricultor como para el investigador. Además, sus resultados son más rápidos y espectaculares que con otros métodos.. El uso de fungicidas en el suelo no es muy efectivo, debido a las complejidades con relación a la microbióta. El uso de sustancias para controlar patógenos del suelo ha cambiado de amplio espectro a materiales selectivos como el exon (Pythium, Phytophtora), PCNB (Rhizoctonia, Sclerotium), tiabendazole, oxicarboxin (Baker yCook, 1974).. Esto hace que su uso sea a menudo independiente de la necesidad y las posibles consecuencias, a menudo ignorando por completo el ecosistema que se va a perturbar (Baker y Cook, 1974). Como es el caso de los agricultores que "bañan" sus cultivos con fungicidas o insecticidas con el ánimo de defender sus inversiones con este "seguro" químico. Huffaker, citado por Baker y Cook (1974), sugiere que el asistente técnico debe ser un individuo independiente y capacitado, que pueda proporcionarle al agricultor consejos acertados antes que productos de control.. La interacción fungicida-control biológico es tan importante como en el caso de manejo de insectos plagas. Anderson, citado por Baker y Cook (1974), demostró cómo en el control de Phytophthora cinnamoni en piña, la cloropicrina actuaba bien y propiciaba el desarrollo del hongo Trichoderma viride, un agente de control biológico. Por el contrario, el uso de PCNB incrementa la severidad de la enfermedad y reduce la población de T. uiride, Penicillium spp. y de actinomicetos. La competencia entre patógenos es otro aspecto que se considera en la acción de los fungicidas, y puede llegar a generar un daño mayor a la planta por la prevalencia de uno de ellos. Un ejemplo es el efecto de dexon, usado para controlar Pythium, el cual promueve el incremento de Rhizoctonia solani. Lo contrario ocurre cuando se usa PCNB para controlar R. solani y se incrementa la acción de Pythium y Fusarium spp. sobre las plántulas de varios cultivos (Garren, 1963). Los hongos, en forma similar a lo que ocurre en los insectos, presentan resistencia a los productos quimicos. En los últimos años se ha registrado el fenómeno de resistencia cruzada, en la cual un hongo resistente a un fungicida que presente un anillo aromático en su estructura (Le. hexaclorobenzeno, PCNB, botrán, bemomil), lo será al resto del grupo de fungicidas (Day, 1974).. Al igual que los patógenos del sistema radical de la planta, los que atacan la parte foliar también han desarrollado resistencia. Lorbeer y Ellerbrock (1976), encontraron que Botrytis squamosa adquirió resistencia a maneb y mancozeb después de doce años. Esta resistencia o tolerancia al fungicida varió con los diferentes aislamientos del hongo. Benomil es el fungicida que más fallas ha presentado por resistencia de los patógenos, entre ellos Ventu-. Prácticas culturales Aparte de la diversidad genética, que pemite modificar la población del huésped, se puede disponer de varias prácticas que modifiquen el microclima y los niveles de inóculo en el suelo y en el aire. Las prácticas de cultivo más utilizadas son: arreglo del cultivo, tanto en orientación.como en distancia, cultivos asociados, rotación, destrucción de residuos, incorporación de materia orgánica, enca-. lamiento, irrigación, drenajes, selección de semillas, podas, raleas, combate de malezas.. Uso de microorganismos El conocimiento y uso de microorganismos para el manejo de patógenos no es un campo ampliamente explorado y se necesita más investigación para poder llegar a un nivel que permita el uso amplio de esta táctica biológica. En el momento, se pueden utilizar en el suelo las poblaciones de Trichoiderma spp, para el control de Rhizoctonia solani. Igualmente, es importante reconocer la presencia de. suelos supresores, en los cuales la actividad antagonística de bacterias y hongos no permite el desarrollo de organismos patógenos como R. solani, Phytophthora cinnamoni, Pythium spp y Fusarium spp. En el manejo de Agrobacterium radiobacter varo tumefasciens se pueden utilizar productos co-. 29.
(25) MEMORIAS - Curso Internacional. merciales que contengan antagonistas de este patógeno, como es la cepa 84 no patogénica de la bacteria_ Dada la importancia de esta área, es recomendable revisar el artículo sobre combate biológico de patógenos en la rizos pera y la flIosfera de las plantas, incluido en estas memorias.. BIBLlOGRAFiA CONSULTADA Apple, J.L. 1977. The management 01 plant pathogens. En: Plant Pathology: An advanced treatise. Vol.!. How Disease is Managed (J.G. Horslall and E.B. Cowlings, eds). Academic, Press, New York. pp. 79-101. Baker, K.R., R.J.Cook_ 1974. Biological control 01 plant pathogens. Freeman, San Francisco. 442. p.. PRODUCTOS AGRÍCOLAS Y PROBLEMAS FITOSANITARIOS DE POSCOSECHA El cacao, la caña de azúcar y la mayoría de los cereales y oleaginosas necesitan de transformación industrial antes de entregar el producto final al consumidor. Sobre estos cultivos descansa la disponibilidad de harinas, aceites, chocolate y azúcar. Por lo tanto, la presencia de problemas fitosanitarios en el campo y en el almacenamiento no sólo influye sobre la dísminución en rendímiento, síno tambíén sobre la calidad de los azúcares, el sabor de las harinas, las condiciones físicas de los aceites y la presencia de micotoxinas. El carbón hediondo del trigo, la roya de la caña de azúcar, y las pudriciones causadas por Aspergillus, Fusarium, Penicillium, y Botrytis, pueden servir como ejemplo. Estos problemas son también importantes en el consumo directo de alimentos. El manejo de enfermedades de poscosecha se debe hacer a través de las condiciones de temperatura y humedad, previa selección de materiales bien cosechados y beneficiados apropiadamente para su almacenamiento o proceso (Figura 2).. La agroindustria tiene un amplio campo de desarrollo en la utilización de hortalizas y frutales, en los cuales no solamente es importante la sanidad y las características morfológicas de los materiales, sino el tipo de agroquímicos utilizados en el control y los intervalos mínimos entre la última aplicación y la cosecha, que permitan eliminar la presencia de residuos en la materia prima o en el producto final. Una vez resueltos los problemas de disponibilidad, sanidad y residuos de agro-químicos, la agroindustria podrá utilizar muchas hortalizas y frutales que aunque son usualmente de consumo directo hacen necesario su procesamiento como perecederos, para no perder por descomposición una gran cantidad de alimentos.. 30. Barros, O. 1966. Valor de las prácticas culturales como método para reducir la incidencia de monilia en. plantaciones de cacao. Agr. Trop. 22:605-612. Browlnlng, J.A. 1974. Relevance 01 knowledge about natural ecosystems to development 01 pest management programs for agro-ecosystems. Proceedings of the American Phytopathological Society.l: 191-199. ___; K_J_ Frey. 1969. Mutiline cultívars as a mean 01 disease control. Ann. Rev. Phytopathol. 7:355382. Bustamante, E_; H_ Patlño. 1970. Dinámíca de un servicio de sanidad vegetal. Agr. Tropical 26:165168. ___; Orjuela, J_; J.A_ Brownlng. 1973. Rust epidemiology, in the Colombia n Andes, 1I1ntemational Congress of Plant Pathology. Minneapolis, Minnesota. Abstracts of papel No. 0426. Days, PoR. 1974. Genetícs of host-parasite ínteractíon, Freeman, San Francisco. 238 pp. Foure, E. 1988. Stratégies de lutte contre la cercosporiose noire des bananiers et des plantains provo-. quée par Mycosphaerella fijiensis Morelet. L'avertissement biologique au Cameroun. Evaluations des possibilités d'amélioralion. Fruits 43:269-274. Garren, L.H. 1963. Evidence fortwo different pathogens of peanul pod rol. Phytopathology 43:746. James, W.C. 1974. Assessment of planl diseases and losses. Ann Rev Phytopathol. 12:27-48. Jones, A.Lo; G.R. Ehret. 1976. Tolerance to fungicides in venturia and monilia of tree fruits Proceeding of the American Phytopathological Society 3:84-90. James, W.C. 1985. Evaluación de daños. En: Manual para patólogos vegetales. Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Carbie. Santiago, Chile. 438 p. Kranz, J .. ; J_Theunissen; S.baker. 1994. Vigilancia y pronósticos en la protección vegetal. OSE. Feldafing, República Federal Alemana. 281 p_ Lorbeer, J.W.; L.A. Ellerbrock. 1976. Failure of ethylene bisditio carbamates to control botrytis leal blight of onion. Proceedings of the American Phytopathologícal Society. 3:75-84..
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