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anfibios & reptiles Jorge H. Valencia & Katty Garzón

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Academic year: 2021

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anfibios & reptiles

Jorge H. Valencia & Katty Garzón

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anfibios & reptiles

Jorge H. Valencia & Katty Garzón

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Todos los derechos reservados. Se prohíbe su reproducción parcial o total por cualquier mecanismo físico o digital.

Guía de Anfibios y Reptiles en ambientes cercanos a las Estaciones del OCP.

©Fundación Herpetológica Gustavo Orcés, Quito, Ecuador, 2011 Por favor, cite esta obra de la siguiente manera:

Valencia, J. H. y K. Garzón. 2011. Guía de Anfibios y Reptiles en ambientes cercanos a las Estaciones del OCP. Fundación Herpetológica Gustavo Orcés. 268 pp.

Esta publicación ha sido posible gracias al apoyo financiero de la Fundación EcoFondo y al desarrollo del proyecto “Evaluación de la diversidad biológica de anfibios y reptiles en ambientes cercanos a las siete Estaciones del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), ejecutado en el año 2009 por la Fundación Herpetológica Gustavo Orcés.

Esta publicación puede ser obtenida por medio de publicaciones afines o bajo pedido a:

Fundación Herpetológica Gustavo Orcés Telefax: (593 2) 2271 793

Quito-Ecuador [email protected] www.vivarium.org.ec

Editor: Eduardo Toral-Contreras

Coordinación: Danilo Silva

Diseño y diagramación: Jeanine Salvador | SMAAK GRAPHIC STUDIO Ilustración portada: Pedro Hernández | SMAAK GRAPHIC STUDIO Especie ilustrada: Gastrotheca riobambae (Rana Marsupial de Quito)

Impresión: DCG Impresores, Barón de Carondelet 250 y Sánchez de Ávila

ISBN: 978-9942-03-936-1

Derechos de autor: 037239 IMPRESO EN ECUADOR

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El Ecofondo es un fondo ecológico fiduciario de carácter privado, que nace por decisión voluntaria de OCP Ecuador S. A. y Encana Corporation (“Encana”) y constituye uno de los fondos más significativos destinados a la conservación del Ecuador. El diseño y estructura del Ecofondo es un producto de un proceso consensuado de un grupo de organizaciones no gubernamentales ambientalistas, Encana y OCP. S. A., interesados en cofinanciar proyectos de conservación y desarrollo sustentable, principalmente en el área de influencia directa del OCP.

La Fundación Herpetológica Gustavo Orcés es un organismo no gubernamental, privado y sin fines de lucro cuya misión es contribuir a la conservación de los anfibios y reptiles de Ecuador, mediante la investigación y educación para crear conciencia ambiental a través del trabajo en equipo y cooperación con otras organización y la comunidad.

El Ministerio del Ambiente del Ecuador tiene por misión ejercer en forma eficaz y eficiente el rol de autoridad ambiental nacional, rectora de la gestión ambiental en el país, garantizando un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Su visión es hacer del Ecuador un país que conserva y usa sustentablemente su biodiversidad, mantiene y mejora su calidad ambiental, promoviendo el desarrollo sustentable y la justicia social y reconociendo el agua, suelo y aire como recursos naturales estratégicos.

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Prefacio

Especies nuevas para la ciencia o nuevos registros para el país han inundado la li- teratura herpetológica de Ecuador durante las últimas dos décadas. Tanto así que la tendencia actual sugiere que los datos de diversidad y endemismo de anfibios y reptiles cambiarán dramáticamente durante la siguiente década. Este gran aporte al conocimiento de nuestra biodiversidad ha sido posible principalmente gracias a un incremento en el número de científicos interesados en caracterizar la diversidad de estos animales en Ecuador, y nos deja dos mensajes muy claros que deberían ser reconocidos adecuadamente por todos los actores de nuestra sociedad interesados en el conocimiento y conservación de la biodiversidad: estamos lejos de conocer la totalidad de especies de anfibios y reptiles presentes en Ecuador, y es necesario incrementar las colecciones científicas en el campo, especialmente en aquellas áreas donde las colecciones son escasas o nulas.

Por otro lado, es importante que el trabajo de los científicos que estudian la biodi- versidad sea divulgado a la sociedad en general. Solamente una sociedad que co- noce su biodiversidad puede comprender su importancia y aprender a respetarla y explotarla de una manera inteligente. Este libro es justamente una herramienta de divulgación sobre varias especies de anfibios y reptiles ecuatorianos. En nuestro país estos animales son quizás los menos conocidos y los más temidos. Por citar un par de ejemplos, en el campo me he encontrado con gente que asegura que las lagartijas

“pican” con el rabo y son venenosas, o gente que mata toda culebra que se cruza por su camino pensando en que son animales malignos que buscan mordernos para inyectarnos su mortal veneno.

Lo cierto es que ningún reptil “pica” con el rabo, en Ecuador no hay lagartijas vene- nosas, y la gran mayoría de las especies de culebras son inofensivas. Con un forma- to sencillo, que incluye fotos a color y datos biológicos importantes en un lenguaje simple, este libro pone al alcance de niños, jóvenes y adultos información básica sobre las especies de anfibios y reptiles de varias localidades cercanas al oleoducto

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de crudos pesados a ambos lados de los Andes ecuatorianos. Así, esta obra será de gran utilidad tanto para las comunidades cercanas a los sitios estudiados como para cualquier persona interesada en la herpetología de Ecuador. Asimismo, ayudará en la toma de decisiones relacionadas con explotación de recursos y conservación.

Sin duda este libro resultará fascinante para los más pequeños, y les servirá para crecer con una apreciación muy distinta a la nuestra sobre los anfibios y reptiles que nos rodean. Gran parte de los herpetólogos más famosos a nivel mundial han inspira- do sus carreras en experiencias inolvidables de su infancia con algún anfibio o reptil.

Iniciativas como este libro facilitan ese tipo de experiencias, y quien sabe, grandes herpetólogos del futuro están esperando a ser inspirados en cada uno de los sitios que formaron parte de esta investigación.

OMAR TORRES CARVAJAL

MUSEO DE ZOOLOGÍA QCAZ, PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR RESEARCH COLLABORATOR, SMITHSONIAN’S NATIONAL MUSEUM OF NATURAL HISTORY

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Prólogo

Hace varios años, cuando aun éramos estudiantes de biología, compartíamos con muy pocas personas nuestro interés por conocer con más detalle a una parte importe de nuestra fauna ecuatoriana, los anfibios y reptiles. Con sorpresa muchos de nues- tros compañeros de entonces, nos preguntaban ¿porqué quieren estudiar y aprender sobre esos animales tan extraños y temibles? Nuestra respuesta siempre fue la mis- ma, y hasta la fecha cuando aun nos hacen la misma pregunta solo podemos decir que nunca nos habríamos imaginado el privilegio que sería para nosotros conocer a través de su estudio a tantas especies de ranas, salamandras, cecilias, lagartijas, serpientes, tortugas y caimanes que habitan en nuestro pequeño pero increíble y diverso Ecuador.

Sin embargo, con preocupación hemos visto que esta extraordinaria diversidad día a día se ve afectada por diversos factores, la mayoría de ellos de origen exógeno, relacionados casi siempre a actividades humanas, que en gran medida, tienen que ver con la destrucción de nuestros bosques. A pesar de la creación de zonas pro- tegidas, adicionales a las existentes, en el Ecuador la destrucción de la cobertura vegetal sigue en continuo crecimiento, siendo más evidente en las estribaciones a ambos lados de los Andes y las tierras bajas hacia la costa. Esto sumado a las nuevas condiciones climáticas en el planeta con el aumento precipitado de la temperatura, ha generado una rápida disminución de ciertos grupos de animales, entre ellos los anfibios y reptiles.

Por décadas, este fenómeno ha sido más evidente en los anfibios. Por ejemplo, las ranas comúnmente conocidas como jambatos, han desaparecido de varias regio- nes de nuestro país, algunas están consideradas extintas y otras están seriamente afectadas sus poblaciones. La mayor parte de estas joyas de la naturaleza, que hace algunos años eran abundantes, ahora solo pueden ser apreciadas en Museos. Tanto es así, que varias especies fueron descritas recientemente, con especímenes de mu- seo que fueron colectados por última vez hace tres décadas, lo que actualmente se conoce como taxonomía forense.

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En los reptiles, aunque en menor grado, la situación también parece ser compleja, particularmente con aquellas poblaciones que viven en las zonas altoandinas o pá- ramos. No se conoce con certeza los impactos que ha sufrido estos animales, pero recientes estudios han estimado que varias especies de lagartijas han desaparecido de los sitios donde originalmente fueron descubiertas. Adicionalmente, el temor y aversión que ocasiona tener encuentros fortuitos con estos animales, especialmente con serpientes en regiones tropicales, donde suelen ser más abundantes, que casi siempre finaliza con la muerte del animal, al cual consideran, sin distinción, venenoso y potencialmente peligroso para los humanos y los animales domésticos.

Así, el panorama para los anfibios y reptiles, parece sombrío. Sin embargo, aun hay muchas acciones que pueden ser muy útiles para paliar en mayor o menor grado la inminente disminución poblacional de varias especies, en unos casos, y la extinción en otras.

Nosotros hemos apostado por la divulgación de información, porque no podemos amar y conservar lo que no conocemos. En este sentido, hemos elaborado esta guía que trata sobre la importancia de los anfibios y reptiles en los ecosistemas, sus ame- nazas y algunas acciones que recomendamos para ayudar en su conservación, en los remanentes de bosque cercanos a las Estaciones del OCP (Oleoducto de Crudos Pesados). Incluimos, ayudados por fichas de identificación, varias especies reporta- das durante nuestro estudio de dos años aproximadamente. Cada ficha contiene in- formación con la descripción general de la especie, aspectos de coloración y morfo- métricos que nos ayudan a identificarlos en la naturaleza de manera rápida, además incluye aspectos de historia natural y su distribución geográfica.

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Esperamos que esta pequeña contribución sirva para generar interés en el estudio y conocimiento de este grupo de animales. Además de impulsar el apoyo para conti- nuar con el desarrollo de investigaciones en este campo. Lo hemos ideado pensando en un público amplio, pero nuestra mayor preocupación y nuestra meta personal es que sea leído y utilizado por la comunidad estudiantil, a quienes va dirigido este libro, porque pensamos que sembrando las bases y brindando una herramienta para el co- nocimiento y el amor por la naturaleza desde pequeños, podremos lograr participan- tes activos de la conservación de nuestra biodiversidad y futuros líderes de acciones para la protección del ambiente.

LOS AUTORES

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Agradecimientos

Los autores quieren expresar sus sinceros agradecimientos a las personas e institu- ciones que hicieron posible la publicación de esta guía. A la Fundación EcoFondo, en especial a Danilo Silva, Consuelo Flores, Ernesto Briones, Marcelo Pazmiño y Jorge Alvear por su apoyo en el financiamiento de este libro. De igual forma a Cecilia Pache- co, Sonia Barahona y Tiziana Ordoñez, quienes trabajaron para el EcoFondo cuando este proyecto estaba en ejecución.

A la Fundación Herpetológica Gustavo Orcés - Vivarium de Quito, con su Directora María Elena Barragán, por su aporte logístico y administrativo, así como el soporte científico durante el análisis de las diferente especies que fueron incluidas en este libro, a través del Museo de Anfibios y Reptiles FHGO.

Al Ministerio del Ambiente, a través de Gabriela Montoya del Departamento de Bio- diversidad quien hizo las gestiones necesarias para la emisión de los respectivos permisos de investigación.

A Mario Yánez-Muñoz y Manuel Morales-Mite del Museo Ecuatoriano de Ciencias Naturales, Santiago Ron, Omar Torres-Carvajal, Eduardo Toral-Contreras y Fernando Ayala-Varela del Museo de Zoología de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador por la revisión e identificación de varios especímenes.

A los gobiernos municipales y autoridades de los cantones Lago Agrio, Gonzalo Piza- rro, Baeza, Quito, Pedro Vicente Maldonado y Esmeraldas, por brindarnos su respal- do en todas las tareas realizadas durante el Proyecto.

A las comunidades de Buena Vista (Nueva Loja), Simón Bolívar (Gonzalo Pizarro), Papallacta, San José de Borja (Baeza), Chiquilpe (Quito), por acogernos en sus vi- viendas, alimentarnos, brindarnos un espacio de trabajo y mostrar interés en el co- nocimiento de los anfibios y reptiles, especialmente a nuestros colaboradores en las

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actividades de campo Jean Paúl Hidalgo, José Campaña, Patricio Farinango, Luzmila Manitio, Emiliano Ramos, Renán Flores y Juan Olmedo.

Al personal del OCP por brindarnos apoyo logístico y la seguridad necesaria duran- te nuestras jornadas de trabajo en el campo. Santiago Maigua y Manuel Dueñas el apoyo en las identificaciones preliminares de varios especímenes realizadas en el laboratorio.

A Patricio Yánez, Fernando Nogales-Sornoza, Raquel Betancourt, Francisco Arauz, Omar Asanza, Mónica Cueva, Yenni Benalcázar, Paola González y Milton Jara por su asistencia en las largas jornadas de campo y sus comentarios al documento original.

A Miguel Alcocer-Villagómez, Pablo Araujo, Raquel Betancourt, Reneé Bish, Freddy Condoy, Caty Frenkel, Santiago Maigua-Salas, Paúl Meza-Ramos, Andrés Mármol, Mauricio Ortega-Andrade, Pete Oxford, Pablo Picerno, Santiago Ron, Eric N. Smith, Eduardo Toral-Contreras, Jean Marc Touzet, Wolfgang Wuster, George Vaca-Guerrero y Mario Yánez-Muñoz por proporcionarnos algunas de las imágenes que constan en el libro.

Finalmente, un agradecimiento especial a nuestras familias por su apoyo y compren- sión en las largas jornadas de ausencia; pero en especial a David la luz de nuestras vidas y el motor que nos impulsa a seguir en este difícil pero gratificante camino de la investigación y la conservación de nuestra biodiversidad.

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Índice general

Prefacio PAG 6 Prólogo PAG 8

Agradecimientos PAG 11

Introducción

Los anfibios y reptiles PAG 21

¿Cuál es la diversidad de los anfibios y reptiles en Ecuador? PAG 23

¿Cuál es el endemismo en el Ecuador? PAG 24

¿Cuál es papel biológico de los anfibios y reptiles? PAG 25

¿Porqué monitorear los anfibios y reptiles? PAG 27

¿Cuáles son las características de los anfibios y reptiles como bioindicadores? PAG 28

¿Cuál es la problemática actual de la disminución de las poblaciones de anfibios? PAG 29 Factores que pueden mitigar la disminución de las poblaciones de anfibios. PAG 37

¿Cuál es las importancia de las serpientes y cómo identificar aquellas que son venenosas de las que no los son? PAG 41

¿Cuáles son las medidas preventivas para evitar el ataque de una serpiente venenosa? PAG 45

¿Qué hacer en caso de mordedura de serpientes venenosas? PAG 46

Área de estudio

Antecedentes. PAG 48

Área de estudio en los alrededores de las estaciones del OCP. PAG 50

Estaciones Amazonas y Cayagama (Región Amazónica, Cantón Lago Agrio y Gonzalo Pizarro, Provincia de Sucumbíos). PAG 50 Estaciones Sardinas y Páramo (Estribaciones Orientales Andinas; Cantón Quijos, Provincia de Napo). PAG 52

Estación Chiquilpe (Estribaciones Occidentales Andinas; Cantón Quito, Provincia de Pichincha). PAG 54 Estación Puerto Quito (Región Litoral; Cantón Pedro Vicente Maldonado, Provincia de Pichincha). PAG 56 Estación Terminal Marítimo (Región Litoral; Cantón Esmeraldas, Provincia de Esmeraldas). PAG 57

Composición de la Herpetofauna en los alrededores de las siete estaciones del OCP. PAG 58

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Información de la guía

Fotografía de la especiePAG 61 NomenclaturaPAG 61

Descripción de la especiePAG 61 Historia NaturalPAG 64

Pisos ZoogeográficosPAG 64 DistribuciónPAG 64

Estado de ConservaciónPAG 64

Lista de especies

Clase Amphibia

Orden Anura

Allobates femoralisPAG 68 A. insperatusPAG 69 A. zaparoPAG 70

Dendrophryniscus minutusPAG 71 R. dapsilisPAG 72

R. margaritiferaPAG 73 R. marinaPAG 74 R. proboscideaPAG 75 R. roqueanaPAG 76

Espadarana prosobleponPAG 77 Nymphargus cochranaePAG 78 N. posadaePAG 79

Sachatamia ilexPAG 80 Teratohyla midasPAG 81

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Craugastor longirostrisPAG 82 Ameerega bilinguisPAG 83 A. hahneliPAG 84

Epipedobates boulengeriPAG 85 Hyloxalus awaPAG 86

Gastrotheca pseustesPAG 87 G. riobambaePAG 88

Dendropsophus bifurcusPAG 89 Dendropsophus bokermanniPAG 90 D. brevifronsPAG 91

D. marmoratusPAG 92 D. minutusPAG 93 D. parvicepsPAG 94 D. rhodopeplusPAG 95 D. sarayacuensisPAG 96 D. triangulumPAG 97

Hyloscirtus torrenticolaPAG 98 Hypsiboas boansPAG 99 H. calcaratusPAG 100 H. cinerascensPAG 101 H. fasciatusPAG 102 H. geographicusPAG 103 H. lanciformisPAG 104 H. pellucensPAG 105 H. picturatusPAG 106 H. punctatusPAG 107 H. rosenbergiPAG 108

Osteocephalus alboguttatusPAG 109 O. mutaborPAG 110

O. planicepsPAG 111 O. verrucigerPAG 112 Phyllomedusa tarsiusPAG 113

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P. vaillantiiPAG 114

Scinax cruentommusPAG 115 S. funereusPAG 116

S. garbeiPAG 117

S. quinquefasciatusPAG 118 S. ruberPAG 119

Sphaenorhynchus lacteusPAG 120 Trachycephalus jordaniPAG 121 T. typhoniusPAG 122

Engystomops petersiPAG 123 Leptodactylus discodactylusPAG 124 L. hylaedactylusPAG 125

L. labrosusPAG 126 L. pentadactylusPAG 127 L. ventrimaculatusPAG 128 L. wagneriPAG 129

Lithobates palmipesPAG 130 Barycholos pulcherPAG 131 Hypodactylus elassodiscusPAG 132 H. nigrovittatusPAG 133

Oreobates quixensisPAG 134 Pristimantis achatinusPAG 135 P. acuminatusPAG 136 P. altamazonicusPAG 137 P. altamnisPAG 138 P. apiculatusPAG 139 P. aureolineatusPAG 140 P. bicantusPAG 141 P. calcarulatusPAG 142 P. conspicillatusPAG 143 P. croceoinguinisPAG 144 P. devilleiPAG 145

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P. diadematusPAG 146 P. floridusPAG 147 P. gladiatorPAG 148 P. incomptusPAG 149 P. kichwarumPAG 150 P. labiosusPAG 151 P. lanthanitesPAG 152 P. latidiscusPAG 153 P. leoniPAG 154 P. lividusPAG 155 P. luteolateralisPAG 156 P. martiaePAG 157 P. orphnolaimusPAG 158 P. parvillusPAG 159 P. petersiPAG 160 P. subsigillatusPAG 161 P. truebaePAG 162 P. unistrigatusPAG 163 P. variabilisPAG 164 P. vertebralisPAG 165 P. w-nigrumPAG 166 P. walkeriPAG 167 P. yumboPAG 168

Orden Gymnophiona

Caecilia orientalisPAG 170

Orden Urodela

Bolitoglossa altamazonicaPAG 172 Bolitoglossa equatorianaPAG 173 Bolitoglossa peruvianaPAG 174

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Clase Reptilia

Orden Squamata

Suborden Sauria

Hemidactylus frenatusPAG 178 Cercosaura argulusPAG 179 Leposoma parietalePAG 180 Pholidobolus montiumPAG 181 Potamites ecpleopusPAG 182 Riama unicolorPAG 183 Iguana iguana iguanaPAG 184 Phyllodactylus reisiiPAG 185 Anolis festaePAG 186

A. fuscoauratus fuscoauratusPAG 187 A. fitchiPAG 188

A. gracilipesPAG 189 A. lyraPAG 190

A. maculiventrisPAG 191 A. nitens scypheusPAG 192 A. orcesiPAG 193

A. punctatus boulengeriPAG 194 A. trachydermaPAG 195

Gonatodes caudiscutatusPAG 196 G. concinnatusPAG 197

G. humeralisPAG 198

Pseudogonatodes guianensisPAG 199 Ameiva ameiva petersiiPAG 200 Ameiva bridgesiiPAG 201 Kentropyx pelvicepsPAG 202

Microlophus occipitalis occipitalisPAG 203 Stenocercus guentheriPAG 204

S. iridescensPAG 205

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Suborden Serpentes

Boa constrictor constrictorPAG 208 Boa constrictor imperatorPAG 209 Atractus orcesiPAG 210

Clelia clelia cleliaPAG 211 Chironius fuscusPAG 212

Dendrophidion percarinatumPAG 213 Dipsas catesbyiPAG 214

D. elegansPAG 215 D. peruanaPAG 216

Imantodes cenchoa cenchoaPAG 217 Lampropeltis triangulum micropholisPAG 218 Leptodeira annulata annulataPAG 219 Leptodeira septentrionalis ornataPAG 220 Liophis epinephelus albiventrisPAG 221 L. reginae semilineataPAG 222 L. typhlusPAG 223

Mastigodryas boddaertiPAG 224 M. pulchricepsPAG 225 Ninia hudsoniPAG 226 Oxybelis brevirostrisPAG 227 Oxyrhopus petola digitalisPAG 228 O. petola sebaePAG 229

Saphenophis boursieriPAG 230 Sibon nebulata nebulataPAG 231 Tantilla supracinctaPAG 232 Micrurus lemniscatus helleriPAG 233 Trachyboa boulengeriPAG 234 Bothrops asperPAG 235 B. atroxPAG 236

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Orden Chelonia

Mesoclemmys gibbaPAG 238 Rhinoclemmys melanosternaPAG 239

Kinosternon leucostomum postinguinalePAG 240 K. scorpioides scorpioidesPAG 241

Geochelone denticulataPAG 242

Orden Crocodylia

Melanosuchus nigerPAG 244 Paleosuchus trigonatusPAG 245

Literatura Recomendada PAG 247 Anexos PAG 250

Glorario PAG 259

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Introducción

Los anfibios y reptiles

A los anfibios se los conoce popularmente como sapos y ranas, aunque dentro de este grupo tenemos también a las salamandras y a las pudridoras o cecilias (vocablo quechua de la Amazonía que se utiliza para nombrar a las lombrices gigantes o ani- males similares). Los anfibios se desarrollan en dos medios: medio acuático en sus etapas juveniles, por ejemplo los renacuajos, huilli huilli o jimbiricos y en un medio terrestre en su etapa adulta (los sapos o ranas). Algo similar sucede en las salaman- dras y cecilias. Los anfibios se caracterizan por su piel permeable sin escamas, con glándulas que los mantienen húmedos y los protegen de virus, hongos y bacterias.

Otra característica de muchos anfibios es la metamorfosis de renacuajo acuático (jim- birico, huilli huilli) para transformarse en un adulto terrestre de cuatro patas (Fig. 1).

Figura 1. Principales Ordenes de anfibios y reptiles presentes en Ecuador: a) Anura (sapos y ranas), b) Caudata (salamandras), c) Gymnophiona (cecilias o pudridores), d) Squamata- Amphisbaenia (culebras ciegas), e) Squamata-Sauria (lagartijas), f) Squamata-Serpentes (culebras y víboras), g) Chelonia (tortugas), h) Crocodylia (caimanes y cocodrilos).

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Por su parte, los reptiles (serpientes, lagartijas, tortugas, anfisbénidos, caimanes y cocodrilos) cuya representatividad es mayor en regiones más cálidas del planeta, dependen mucho del ambiente externo para mantener la temperatura de su cuerpo (pocas especies se adaptan a regiones con condiciones climáticas extremas con bajas temperaturas). Su piel se caracteriza por el gran desarrollo de su capa córnea y las escasas glándulas que poseen. A menudo la dermis se osifica y forma un exoes- queleto como el caparazón en las tortugas o las placas ventrales en los cocodrilos.

Otros como los saurios (lagartijas) y ofidios (culebras) tienen escamas superpuestas y están cubiertas por una gruesa capa córnea, que se desprende periódicamente durante el proceso de muda o cambio de piel. Los miembros están adaptados para la locomoción reptante en los cocodrilos y los saurios, a veces para la natación en las tortugas o pueden estar reducidos en algunos saurios y ausentes en las serpientes.

En algunos reptiles, los miembros están bien desarrollados; provistos de cinco dedos a veces unidos por una membrana natatoria (cocodrilos y tortugas de agua dulce) o con apariencia de remos (tortugas marinas).

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¿Cuál es la diversidad de los anfibios y reptiles en Ecuador?

El Ecuador es considerado uno de los países megadiversos del Planeta y siendo la herpetofauna (anfibios y reptiles) uno de los grupos más representativos. Con res- pecto al número de especies, ocupa el séptimo lugar en cuanto a reptiles y el tercero en anfibios en el mundo, solo por detrás de países como México, Colombia y Brasil que cuentan con una extensión geográfica mucho mayor que la de nuestro país. Su diversidad es tan amplia que supera a países mucho mas grandes como Estados Unidos o Canadá.

Oficialmente el Ecuador cuenta con 479 especies de anfibios (agrupadas en tres ór- denes y 18 familias) y 414 especies de reptiles (agrupadas en tres órdenes y 29 fa- milias). Este número continúa en crecimiento debido al avance de investigaciones científicas en áreas poco exploradas en donde aún se siguen registrando nuevas especies, especialmente en el grupo de los anfibios.

El grupo de anfibios con mayor diversidad es el de los Anuros (sapos y ranas) con 449 especies, seguido por Gymnophiona (cecilias o pudridoras) con 23 especies y Caudata (salamandras) con siete especies. La familia con mayor número de especies es Strabomantidae (ranitas cutines) con 149 especies.

En los reptiles el grupo u Orden más diverso es Squamata el cual incluye los Subór- denes Serpentes (serpientes) con 209 especies, Sauria (lagartijas) con 166 especies y Amphisbaenia (lagartijas ápodas o ciegas) con dos especies. El Orden Chelonia (tortugas) incluye 32 especies y Crocodylia (caimanes y cocodrilos) cinco especies.

La familia con mayor número de especies es Colubridae (Culebras) con 151 especies.

En general, las zonas tropicales cuentan con mayor diversidad de anfibios y reptiles, estas áreas debido a sus condiciones ambientales y físicas presentan ecosistemas y microhábitats muy variados que favorecen a la diversificación de especies. La di- versidad disminuye conforme aumenta la altitud respecto al nivel del mar. Así, las

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estribaciones a cada lado de los Andes y las zonas altoandinas que abarcan una gran cantidad de ecosistemas andinos y paramos registran un alto nivel de endemismo, es decir que poseen especies que no se encuentran en ningún otro lugar del país y del mundo (Fig. 2).

Figura 2. Dos especies pertenecientes a las familias mas representativos de la herpetofauna del Ecuador, a) Pristimantis achatinus (Familia Strabomantidae), b) Chironius grandisquamis (Familia Colubridae).

a) b)

¿Cuál es el endemismo en el Ecuador?

En Ecuador el 30% de las especies registradas de reptiles son endémicas, con una mayor concentración en tortugas y lagartijas, mientras que en anfibios el 40% de las especies son endémicas, siendo las salamandras y ciertos grupos de sapos y ranas lo que más aportan a este número (Tabla I). Sin embargo, en la región andina el en- demismo en anfibios alcanza niveles de hasta el 75% y en reptiles hasta el 60% (solo en Galápagos el endemismo de reptiles supera este valor), esto de debe a que las diferencias altitudinales y climáticas en estas zonas forman ambientes muy variados que albergan especies que se han adaptado exclusivamente a estos sitios y que por barreras climáticas y geográficas no han colonizado otros lugares.

Las estribaciones de la cordillera de los Andes y las zonas de páramo o altoandinas registran los mayores niveles de endemismo de anfibios y reptiles, es decir que pre- sentan un alto porcentaje de especies que no habitan en ningún otro lugar del mundo.

En la región Andina las ranas del género Pristimantis (cutines) y los saurios del género Riama (lagartijas minadoras) son un claro ejemplo de grupos con alto endemismo en zonas con mayor altitud.

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25 Tabla I. Número total de especies

y endémicas de Anfibios y Reptiles en Ecuador.

Grupo No. Total de Especies No. Especies Endémicas

Anfibios 479 182

Anura (Sapos y ranas) 449 171

Caudata (Salamandras) 7 4

Gymnophiona (Cecilias) 23 7

Reptiles 414 118

Crododylia 5 0

Chelonia 32 12

Squamata-Amphisbaenia 2 0

Squamata-Sauria 166 62

Squamata-Serpentes 209 44

¿Cuál es papel biológico de los anfibios y reptiles?

Biológico

Abundancia.

En algunos ecosistemas como humedales y diferentes tipos de bos- que, los anfibios y algunos reptiles son grupos dominantes en cuanto a número total de individuos y/o biomasa.

Consumidores:

En los anfibios, los renacuajos se alimentan de materia vegetal y desperdicios, las larvas de salamandras son depredadores voraces, mientras que los adultos cazan pequeños invertebrados y otros vertebrados. En los reptiles, las lagartijas son consumidoras de un amplio número de presas que incluyen una gama

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impresionante de invertebrados, pequeñas aves, mamíferos y vegetales; las serpien- tes, especialmente venenosas de fosetas (vipéridos) son grandes consumidores de roedores, entre otras presas, grandes reptiles como la anaconda y los caimanes son superdepredadores que se encuentran en la cima de la pirámide alimenticia.

Presas:

Los anfibios y reptiles constituyen las presas base para aves, mamíferos, peces, reptiles, insectos y arañas. Algunos reptiles se especializan en comer otros reptiles como las serpientes corales, que se alimentan de diferentes tipos de serpien- tes; una buena parte se serpientes consume ranas y lagartijas.

Flujo de energía:

Los anfibios y reptiles son animales que dependen de la tempe- ratura del ambiente para regular su temperatura corporal. Esta particularidad los hace grandes conservadores de energía por transformar una alta proporción de la biomasa que consumen en su beneficio (entre un 50 a 80 % del alimento consumido).

Socio-económico

Bioquímicos:

De los anfibios, se ha obtenido por mucho tiempo sus venenos para cacería, alucinógenos para ceremonias y medicinas, calmantes para el dolor, así como antibióticos que se han desarrollado a partir de sustancias extraídas de los an- fibios. En los reptiles, el veneno secretado por las glándulas de serpientes de foseta es utilizado por algunas etnias amazónicas en rituales previos a las jornadas de cace- ría. La extracción del veneno de las serpientes se utiliza en la industria farmacéutica para la elaboración de los antídotos que combaten el envenenamiento producido por la mordedura de estos animales.

Control de enfermedades y pestes:

En los anfibios, el consumo de grandes cantidades de insectos pueden ser extremadamente importantes en el control de pestes y plagas. Los reptiles grandes, como boas y cocodrilos, son altos depreda- dores, cuya presencia indica el buen estado de los estratos inferiores de la cadena, y por lo tanto del bosque que los sustenta.

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27

Comercio internacional:

Los anfibios y reptiles se explotan mundialmente en los mercados culinarios, ya que son consumidos en restaurantes o en comunidades in- dígenas como parte de su dieta; otro tipo de comercio favorece la compra y venta de anfibios y reptiles como mascotas, principalmente en Norte América, Europa y Asia.

Así también, ranas venenosas, serpientes y tortugas son utilizadas de manera íntegra o sus elementos constitutivos (p. ej. huevos, pieles, toxinas, etc.).

Carismáticos:

Los anfibios y algunos reptiles como las tortugas, por su apariencia amigable son utilizados en el folklore, las artes y en campañas comerciales. Además, sus elementos constitutivos son utilizados algunas veces de forma ornamental en diferentes culturas.

¿Porqué monitorear los anfibios y reptiles?

Las poblaciones de anfibios de las regiones tropicales han sufrido una alarmante dis- minución en las últimas décadas, por lo que es necesario incrementar los esfuerzos para detener la alarmante disminución de éstas poblaciones, y evaluar la situación actual de los reptiles, en los cuales se ha descubierto, especialmente en los Andes y en fechas recientes disminuciones en sus poblaciones, al parecer sin razones aparen- tes. De esta forma, el monitoreo de anfibios y reptiles nos permitirá lograr resultados en los siguientes tópicos: 1) Determinar cuáles especies están aumentando y cuáles están disminuyendo, en dónde son más graves las pérdidas de especies y hacia donde deben ir enfocados los esfuerzos de conservación. 2) Identificar los efectos de fragmentación del hábitat, la pérdida y conversión de hábitats naturales, respecto a la distribución y abundancia de la biodiversidad. 3) Determinar el tamaño mínimo de los parches de hábitats óptimos requeridos, así como la dinámica entre los parches de bosque y sus áreas vecinas.

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¿Cuáles son las características de los anfibios y reptiles como bioindicadores?

Los anfibios merecen atención especial por ser especies indicadoras de la calidad ambiental y cumplir múltiples papeles funcionales en los sistemas acuáticos y te- rrestres. Los anfibios son considerados buenos indicadores de la calidad del hábitat debido a muchos factores; uno de ellos es la capacidad que poseen para respirar aire a través de su piel desnuda, factor que los hace sensibles a cambios en el ambien- te (aumento de temperatura, contaminación, enfermedades, etc.). Este proceso de respiración, se realiza gracias al intercambio gaseoso, por lo que se asume que si en un lugar el aire se encuentra contaminado, difícilmente podremos encontrar ciertas especies de anfibios. Otro caso típico sucede con las famosas ranitas de “cristal”

(Centrolénidos), que viven asociados a cuerpos de aguas corrientes bien oxigenados, líquido vital para su reproducción, es así que si el agua se encuentra en mal estado o cambia su calidad, automáticamente estará afectando especies de este grupo. Al- gunas ranitas venenosas o de colores llamativos como los Dendrobátidos viven en el bosque poco intervenido o que aún mantienen su estado natural (Bosques primarios);

al cambiar estas condiciones naturales estas especies tenderán a desaparecer.

Los reptiles son animales mejor adaptados al medio terrestre con relación a los an- fibios. Por sus características, especialmente su piel, presentan una resistencia ante cambios climáticos (temperatura, entre otros). Sin embargo, debido a la destrucción de los bosques y a la presión sobre sus hábitats, estos están desapareciendo; princi- palmente aquellos de gran tamaño, que son explotados por su piel como las tortugas y los caimanes.

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29

¿Cuál es la problemática actual de la

disminución de las poblaciones de anfibios?

Durante mucho tiempo, en nuestros paisajes naturales nos habituamos a oír durante el día, pero especialmente en la noche, el incesante canto de numerosas ranas y sapos. Su amplia gama de colores, con frecuencia similares al entorno en el que habitan, los hacía imperceptibles para nuestra vista, sabíamos que estaban allí, algu- nas veces las observamos como renacuajos (huilli huilli) en las charcas o ríos y otras veces como adultos, pero lo que más llamaba nuestra atención era sus increíbles y variados cantos. En la actualidad, hemos visto con preocupación cómo el sonido que emiten estos animales se ha ido apagando poco a poco.

Para el común de los mortales, esto puede generar poco interés, pero para los enten- didos en la materia esta tendencia que esta afectado gravemente a las poblaciones de anfibios puede significar un llamado de atención para identificar un problema de proporciones catastróficas y que, sin duda, esta relacionado con los graves impactos que la humanidad esta generando en contra del ambiente. La piel desnuda y per- meable de los anfibios los hace particularmente sensibles a los cambios que pueden producirse en el ambiente. A través de su piel, junto con la humedad tan necesaria en su vida diaria, pueden absorber sustancias externas que son ajenas a su entorno.

Sin embargo, hay muchos otros factores que están amenazando la supervivencia de numerosas especies de anfibios comunes en la mayoría de ecosistemas en nuestro país (Fig.3).

Destrucción de hábitats:

Aunque todavía existen extensas zonas con vegetación nativa especialmente en la Región Amazónica, la situación en la Región Andina es diferente, el acelerado y desordenado crecimiento de la población genera una mayor presión en los ecosistemas andinos, debido a que los pocos remanentes de bosque siguen siendo talados para realizar actividades agrícolas y ganaderas. Es obvio que la destrucción de los bosques implica una reducción directa de varias especies de flora y fauna. En este sentido, los anfibios quedan restringidos a pequeños parches de ve-

(30)

30

COMERCIO Ilegal

CAMBIO Climático

ESPECIES Introducidas

PÉRDIDA y Fragmentación

del hábitat

RADIACIONES Ultra Violeta

CONTAMINANTES Químicos ENFERMEDADES

Figura 3. Principales amenazas que enfrentan los anfibios y reptiles en el Ecuador y el mundo.

getación, en aquellos sitios que son inaccesibles o son poco útiles para otras activi- dades o simplemente no son de interés. Lamentablemente, estos pequeños parches de bosque donde habitan las ranas o reptiles no serán suficientes, ni podrán brindar las condiciones ambientales necesarias para que subsistan sus poblaciones (Fig 4).

Disminución de Anfibios y

Reptiles

(31)

31

Figura 4. Paisaje dominante en la comunidad de Alaspungo próxima a la Estación Chiquilpe.

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32

Enfermedades:

Gran parte de la catastrófica disminución de anfibios esta relacio- nada con enfermedades recientes de las cuáles no se tenía conocimiento. A medida que las investigaciones han avanzado se ha podido descubrir algunos aspectos de las desapariciones masivas de anfibios. La principal causa tiene que ver con la pre- sencia de un hongo conocido científicamente como Batrachochytrium dendrobatidis (quitridio), el cual aparece en la piel de los anfibios y la recubre, produciendo su asfixia o evitando el paso de humedad o nutrientes. Aunque la presencia de este hongo ya era conocida formando parte de diferentes estructuras orgánicas, su aparición en forma maligna no es bien conocida, pero es probable que esté relacionada al cambio climático mundial. Adicionalmente, se ha observado otras enfermedades, especial- mente de tipo parasitario que pueden generar malformaciones en las extremidades, causada por gusanos nemátodos. Algunas ranas pueden presentar mas de cuatro extremidades o sus dígitos reducidos (Fig. 5).

Pesticidas:

Aunque las investigaciones sobre los efectos del uso de pesticidas en las poblaciones de anfibios son escasas, se sabe que los pesticidas dispersados en los cultivos pueden durar varios días en al ambiente, estos químicos pueden ser aun mas nocivos para los anfibios a través de la acción de las lluvias y el viento, lleván- dolas a ambientes naturales cercanos a zonas de cultivo. En Ecuador, aun se utilizan pesticidas prohibidos en la mayoría de países, y se reconoce que las zonas andinas donde se realiza esta práctica es una de las más afectadas debido a que varias es- pecies de anfibios han desaparecido por completo o sus poblaciones han disminuido drásticamente.

Cambio climático:

Los anfibios, en especial aquellos de climas temperados, tie- nen rangos de distribución restringida, con condiciones ambientales definidas que son óptimas para las poblaciones que allí viven. El cambio climático altera estas con- diciones y las poblaciones de anfibios residentes pierden rápidamente los sitios que eran ideales para su supervivencia. En algunos casos se ha registrado migraciones de ciertas poblaciones, pero si la tendencia climática sigue cambiando, esta situación puede ocasionar que varias especies lleguen a desaparecer. Adicionalmente, el au- mento de temperatura ha ocasionado que numerosas fuentes de agua disminuyan en

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Figura 5. Rana Leptodactylus pentadactylus (gualag) con deformación en el hocico.

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34

forma crítica, fuentes que son importantes en la reproducción de anfibios. Un ejemplo son las ranas jambatos, comunes hace algunos años en nuestra región Andina, cuya desaparición repentina coincide con temporadas de sequía más intensa y en las que la falta de neblina y humedad fue constante en varios sitios donde habitaban (Fig.6).

Figura 6. Rana arlequín o jambato (Atelopus exiguus), en peligro critico de desaparecer de los paramos andinos en el sur del Ecuador.

Especies invasoras:

Dos especies introducidas en el Ecuador con fines comerciales son potenciales amenazas en las poblaciones de anfibios. La trucha (Oncorhynchus mykiss) presente en la mayor parte de ríos de nuestro país es una activa predadora de renacuajos de especies nativas. La rana toro (Lithobates catesbeianus), alcanza grandes tamaños y puede ser una cazadora eficaz de diversos tipos de presas

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35 Figura 7. Poblaciones de la rana

toro (Lithobates catesbeyianus) introducida en el Ecuador, han sido reportadas en vida silvestre en la región Amazónica.

incluidos los anfibios. En estos dos casos, la práctica comercial para reproducir ambas especies fue determinante para la liberación accidental y catastrófica al ambiente.

Los escasos controles junto a la incipiente y rudimentaria infraestructura sumados al escaso control de las autoridades ha ocasionado que truchas y ranas se conviertan en una plaga que amenaza la supervivencia de varias especies de anfibios (Fig. 7).

Comercio:

Aunque el comercio de ranas no es una práctica común en Ecuador, en

(36)

36

el Vivarium de Quito se han registrado varias especies de ranas, especialmente las denominadas venosas (Dendrobátidos, Oophaga sylvatica, Epipedobates anthonyi) como susceptibles a ser comercializadas en el trafico internacional. A nivel local se utiliza a la rana marsupial (Gastrotheca riobambae) y el sapo común (Rhinella marina) para comercialización a estudiantes con fines educativos. No se sabe con seguridad cuantos animales son sacrificados pero lo que si es seguro, es que la práctica de disección es común en la mayor parte unidades educativas en el país (Fig. 8).

Figura 8. Las ranas venenosas Epipedobates anthonyi (a) y Oophaga sylvatica (b), dos especies muy apetecidas en el mercado internacional.

a) b)

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37

Factores que pueden mitigar la disminución de las poblaciones de anfibios.

Protección de hábitats:

Los riesgos más serios a los que se enfrentan los anfibios tienen que ver con la destrucción de hábitats. En este sentido los parques naciona- les juegan un rol importante en la protección de especies, sin embargo, es poco lo que se puede hacer si el personal a cargo del control de extensas áreas es limitado, desconoce del tema o carece de recursos. Salvo escasas excepciones, los planes de manejo que se desarrollan en los diferentes parques nacionales no contemplan acciones efectivas para evitar la progresiva disminución de la población anfibios, en muchos casos, aunque las estrategias sean válidas y las intenciones sean las mejo- res, se quedan en el papel. Debido a que el problema se esta acelerando es necesario que se definan sitios dentro de cada parque, destinados exclusivamente para la pro- tección de especies nativas.

Protección legal:

El reglamento general para la protección de la diversidad biológi- ca en Ecuador no contempla estatutos específicos para la protección de los anfibios.

Aquellas especies con categoría de amenaza según los criterios de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN) incluyen en la evaluación a especies de Ecuador a nivel regional, ya que aun no se ha realizado una evaluación local, que sin duda va a permitir conocer con exactitud el real estado de conservación de las especies en nuestro país. Según el Ministerio del Ambiente de Ecuador, la elabora- ción de un documento consensuado sobre especies amenazadas en nuestro país, denominado Libro Rojo, inmediatamente adquiere un estatus legal y todas las espe- cies que enfrenten riesgos en sus poblaciones deben ser protegidas. Sin embargo, el documento por si solo no tiene mucha utilidad si no es acompañado por una guía que permita a las autoridades de control identificar en forma rápida aquellas especies que se encuentran amenazadas. Además, la protección de especies debe involucrar otro tipo de acciones, por ejemplo, es necesario el control de actividades que involucre la introducción de especies que pueden convertirse en plagas, y el control de aquellas especies que se encuentren infectadas con alguna enfermedad (bioseguridad).

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38

Reproducción en cautiverio:

En el país hay pocos sitios especializados en el manejo en cautiverio de anfibios y reptiles, y sus esfuerzos aunque son válidos aun son insuficientes para lograr éxitos en la reproducción de todas las especies amena- zadas. Los planes pilotos en este sentido son necesarios y requieren de mayor parti- cipación de organizaciones locales e internacionales con apoyo logístico y mayores recursos económicos para mejorar las condiciones de manejo y utilizar las mejores herramientas posibles y la tecnología más adecuada. La reproducción en cautiverio debe tener metas a largo plazo debido a que la reintroducción por si sola no es efec- tiva si el ambiente en el que se liberará las especies no cumple con las condiciones necesarias, ya que puede estar infectado con el hongo que afecta los anfibios o las poblaciones del sitio pueden también estar infectadas, o si su conservación a corto o mediano plazo está comprometida. Estos programas deben también incluir la par- ticipación de las comunidades a través de programas educativos de concienciación (Fig. 9).

Figura 9. Nacimiento de una cría de la serpiente Psueste poecilonotus polylepis en los laboratorios del Vivairum de Quito.

(39)

39 Figura 10. Actividades educativas

y charlas de capacitación sobre el tema herpetológico dirigido a estudiantes de escuelas (a) y colegios (b), en el Vivarium de Quito.

Educación:

La participación de todos es fundamental en la conservación de nues- tra fauna. Los especialistas dedicados a su estudio deben dar a conocer la situación que enfrentan sus poblaciones a nivel local, en este sentido el trabajo con estudiantes de escuelas, colegios y universidades es fundamental. El nivel de conciencia y com- promiso se facilita cuando se brindan herramientas y estrategias a chicos en etapa de formación, ellos son susceptibles de aprender, curiosear y participar en actividades a favor de la conservación del ambiente. Desarrollar actividades como, caminatas en la naturaleza que permitan interactuar al hombre con su entorno, son importantes para conocer la diversidad de anfibios y reptiles que poseemos y su función en la naturale- za. Por otro lado, los museos y centros de investigación y manejo de fauna silvestre; a través de sus actividades educativas como charlas, talleres y exposiciones temáticas itinerantes; permiten el conocimiento y la participación activa del público con el mun- do de los animales y su rol en los ecosistemas (Fig. 10).

a) b)

(40)

40

Investigación:

Los estudios de campo en períodos cortos de tiempo, si bien son útiles para conocer en forma preliminar las especies que habitan en un determinado sitio, no nos permite conocer aquellas especies que pueden estar declinando. En este sentido, los monitoreos a mediano y largo plazo son necesarios si procuramos cono- cer la dinámica poblacional y la biología de las especies de interés. Adicionalmente, se requieren mayores esfuerzos para investigar cómo las variables ambientales afec- tan a la supervivencia de las especies, la relación y surgimiento de nuevas enferme- dades con el cambio climático y conocer de mejor manera la acción progresiva de las enfermedades actuales para realizar un mejor control y buscar alternativas que permitan combatirlas (Fig. 11).

Figura 11. Investigador realizando actividades de monitoreo de las poblaciones de anfibios y reptiles en la Amazonía del Ecuador.

(41)

41

Algunos aspectos sobre los reptiles que debe conocer

Dentro de los reptiles, el grupo de las serpientes es el mas diverso, contrastando con las amenazas que sufren estos animales. En el Ecuador existen 209 especies de ser- pientes de las cuales 40 son serpientes venenosas, es decir tan solo el 19%, sin em- bargo debido al poco conocimiento que existe, son eliminadas sistemáticamente por la mala reputación que poseen las serpientes desde muchos años atrás. Razón por la que centros como el Vivarium de Quito, a través de su enfoque educativo, trabaja constan- temente en la difusión de la información sobre este tipo de animales, las diferencias que existen entre serpientes venenosas y no venenosas y su función en el ecosistema. Con esto hemos logrado eliminar falsos temores y creencias erróneas de la gente sobre las serpientes, y contribuir en la conservación de este tipo de fauna.

¿Cuál es la importancia de las serpientes y cómo identificar aquellas que son venenosas de las que no los son?

Hay características generales que se pueden utilizar para distinguir aquellas serpien- tes que son venenosas de las que no los son, pero es obvio que se pueden encontrar varios ejemplos de serpientes que salen de esta generalidad y que pueden ser confun- didas fácilmente.

Mediante el reconocimiento de algunas características (Tabla II y III), es posible distinguir las serpientes venenosas de las que no lo son, sin embargo, es necesario puntualizar que estas características son generales y que existen casos particulares, de especies que asumen tipos de coloración, comportamiento y áreas de distribución similar que confunde a la gente que no tiene experiencia para identificar este grupo de animales, es así que las confunden y creen que las serpientes venosas no lo son y viceversa. Las características más importantes a tomar en cuenta son las siguientes (Fig. 12).

(42)

42

Partes del cuerpo Venenosas No venenosas

Cabeza

Aplanada y triangular bien destacada del cuerpo.

Escamas pequeñas y de forma irregular.

Generalmente estrecha, alargada y poco destacada del cuerpo, punta del hocico redondeada.

Escamas poligonales y definidas.

Foseta térmica localizada entre el ojo y la

narina en ambos lados de la cabeza. Ausencia de foseta térmica.

Un par de dientes anteriores bien desa-

rrollados y móviles. Dientes anteriores y posteriores de tama- ños homogéneos.

Ojos pequeños en función al tamaño de la cabeza.

Pupilas verticales.

Ojos grandes en relación con el tamaño de la cabeza.

Pupilas circulares u ovales, presentes en la mayor parte de las familias.

Cuerpo

Corto y grueso, escamas alargadas,

ásperas o granosas al tacto. Alargado y variable en cuanto a su grosor, escamas reticuladas, lisas y con aspecto resbaladizo.

Coloración opaca, sin brillo. Diseños

geométricos en la mayoría de especies. Coloración viva, con brillo natural.

Diseños y colores variables entre las especies.

Cola Corta y gruesa, afinándose bruscamente. Larga y con reducción gradual del diá- metro (en la mayoría de especies).

Otras características Cuando son perturbadas, adoptan posición de ataque en “S”, aunque de preferencia huye.

Cuando es perturbada huye.

Tabla II. Diferencias generales entre serpientes venenosas de fosetas (vipéridos) y no venenosas.

(43)

43 Figura 12. Detalle de la cabeza y

cola de una serpiente venenosa (a) y no venenosa (b).

a)

b)

cola larga

escamas quilladas y pequeñas

orificio nasal

orificio nasal foseta térmica

escamas lisas y grandes cola corta

ojo

ojo

(44)

44

Tabla III. Diferencias generales entre corales venenosas y no venenosas o falsas corales.

Partes del cuerpo Venenosas No venenosas

Cabeza

Corta y no diferenciada del cuerpo por el

cuello grueso. Alta, alargada y diferenciada del cuerpo en la mayoría de las especies.

Redondeado brusco del hocico. Afilada (sin redondeado brusco del hocico).

Un par de dientes delanteros grandes

fijos. Dientes pequeños.

Ojos pequeños. Mayor distancia entre el borde anterior del globo ocular y la narina, pudiendo ocupar el espacio más de dos diámetros de ojo.

Generalmente grandes. Menor distancia entre el borde anterior del globo ocular y narina, pudiendo ocupar el espacio un poco más de un diámetro de ojo.

Cuerpo

Con diámetro homogéneo a todo lo

largo. Con mayor diámetro en la parte central y

mas fino en la parte anterior y posterior.

Anillos completos con colores ente- ros, formando triadas en la mayoría de especies.

Anillos irregulares e incompletos ventral- mente.

Cola Corta y gruesa sin afinamiento. Larga y fina en la mayoría de las espe- cies.

Otras características

Hábitos subterráneos. Generalmente, hábitos terrestres y arbo- rícolas.

Cuando son perturbadas enroscan la cola en actitud defensiva, pero general- mente prefieren huir.

Cuando son perturbadas fugan aunque pueden adoptar una posición defensiva.

(45)

45 Figura 13. Patrones generales

de coloración y disposición de los anillos del cuerpo de una serpiente falsa coral (Lampropeltis triangulum micropholis) (a) y serpiente coral (Micrurus lemniscatus helleri) (b).

a) b)

¿Cuáles son las medidas preventivas para evitar el ataque de una serpiente venenosa?

Algunas medidas prácticas que debemos recordar para evitar en lo posible cualquier ataque de serpientes venenosas frente a encuentros fortuitos en la naturaleza o en áreas con importante presencia de ofidios.

1. Trate a todas las serpientes, vivas o muertas con respeto y prudencia.

2. De ser el caso, esfuércese en conocer las serpientes de la región.

3. Tome precauciones en los meses de invierno (lluvias), estas temporadas son la de mayor abundancia de serpientes.

4. Sea muy cuidadoso al caminar en la noche.

5. Procure no hurgar ni remover materiales en huecos, cuevas, rocas, zonas os- curas, troncos podridos, maleza y hojarasca.

6. Utilice botas altas, nunca camine descalzo.

7. Lleve un botiquín de primeros auxilios, que incluya suero antiofídico polivalen- te, en especial si va a realizar excursiones largas en zonas poco accesibles o selváticas.

8. Evite dormir directamente en el suelo, sin protección. En caso de tener que dormir en ambientes silvestres, el uso de una carpa es recomendable.

(46)

46

9. Evite caminar solo, especialmente en zonas consideradas de alta incidencia de serpientes.

10. Al encontrar una serpiente trate de NO TENER PÁNICO, y no moleste al animal.

Aléjese del sitio a una velocidad moderada (ni muy lento, ni muy rápido).

¿Qué hacer en caso de mordedura de serpientes venenosas?

Las normas básicas para realizar un tratamiento adecuado en caso de mordedura de serpientes venenosa son las siguientes:

1. Mantener la calma si ha sido mordido. Si Ud. ha observado que otra persona ha sido mordida, mantenga igualmente la calma y procure brindar seguridad a la persona que ha sido mordida.

2. Inmovilizar la parte afectada y mantener al accidentado en reposo, mientras es trasladado al Centro de Salud u Hospital más cercano.

3. Procure diferenciar si se trata de una serpiente venenosa o no, si la mordedura la produjo otro animal o fue un traumatismo ocasionado por una espina o asti- lla. En caso de duda, lo aconsejable siempre es proceder como si se tratara de una mordedura de víbora.

4. Determinar el sitio de la mordedura, donde, cuándo y bajo que condiciones ocurrió el accidente, así como la hora de la inoculación.

5. Averiguar los primeros auxilios que se le han dado al afectado y los tratamien- tos no médicos administrados.

6. Verificar el tiempo y la secuencia de los síntomas, signos y manifestaciones clínicas.

7. Determinar la severidad del envenenamiento.

8. Evitar hacer cortes, torniquetes y emplastos con vegetales en la zona de la mordedura. Además se debe impedir la ingesta de alcohol o cualquier tipo de combustible, y mucho menos se debe succionar en el sitio de la mordedura.

(47)

47

9. Recordar que el suero antiofídico apropiado es el único tratamiento eficaz para combatir el envenenamiento producido por serpientes venenosas y debe ser administrado únicamente por profesionales médicos capacitados.

(48)

48

Área de Estudio

Antecedentes.

El Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), tiene un recorrido de 503 Km. Es un siste- ma de transporte de petróleo que se inicia en la ciudad de Nueva Loja (Cantón Lago Agrio, Prov. Sucumbíos) en la Amazonía ecuatoriana, y llega a la Terminal de Balao (Cantón Esmeraldas, Prov. Esmeraldas), en el Pacífico norte de Ecuador. El OCP, por tanto, atraviesa las tres regiones continentales del país (amazónica, andina y litoral), cruzando en su trayecto una diversidad de ecosistemas de bosque húmedo tropical, montañosos andinos, litorales mésicos y una pequeña franja marina en el Océano Pacífico.

A largo del recorrido del OCP se encuentran establecidas siete Estaciones: Ama- zonas, Cayagama, Sardinas, Páramo, Chiquilpe, Puerto Quito y Terminal Marítimo, las mismas que se encuentran ubicadas en los cantones Lago Agrio, Gonzalo Pi- zarro, Quijos (Est. Sardinas y Páramo), Quito, Pedro V. Maldonado y Esmeraldas, respectivamente. Estas estaciones se caracterizan por encontrarse inmersas dentro de paisajes que a su vez contienen ecosistemas con niveles de diversidad florística y faunística muy importantes para el país (Fig. 14).

Figura 14. Mapa de ubicación de las siete Estaciones del OCP al norte de Ecuador.

1 Estación Terminal Marítimo 2 Estación Puerto Quito 3 Estación Chiquilpe 4 Estación Páramo 5 Estación Sardinas 6 Estación Cayagama 7 Estación Amazonas

(49)

49 1

2 3

4 5

6 7

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50

Área de estudio en los alrededores de las estaciones del OCP.

Estaciones Amazonas y Cayagama (Región Amazónica, Cantón Lago Agrio y Gonzalo Pizarro, Provincia de Sucumbíos).

Estas Estaciones forman parte del Bosque siempre verde de tierras bajas de la Ama- zonía (ubicado entre los 300 y 1.000 m). Actualmente, los escasos remanentes de vegetación están fuertemente afectados principalmente por colonización y defores- tación. Los bosques naturales se han convertido parcialmente en áreas de cultivos comerciales, de subsistencia y en pastizales. Esto ha provocado la desaparición y fragmentación de áreas boscosas continuas, ocasionando la pérdida de hábitats de especies de flora y fauna silvestre con la consecuente amenaza para su superviven- cia.

En la Estación Amazonas, sin embargo, la presencia del Bosque Protector Laguna La Perla ha permitido que parte de los remanentes de bosque nativo se encuentren pro- tegidos. Actualmente, existen esfuerzos conjuntos entre autoridades locales y ONGs para conservar la zona e incorporar en todas sus actividades a las comunidades loca- les, como es el caso de la comunidad Buena Vista que está interesada en participar.

La economía de estos sectores es fundamentalmente agropecuaria, con escasas in- serciones en la dinámica nacional. Los vínculos comerciales que mantienen el sur de Colombia con las poblaciones de los cantones Lago Agrio, Cascales y Gonzalo Pizarro les han proporcionado una dinámica propia a estos cantones, siendo de una incidencia considerable en la economía local junto a la actividad petrolera (Fig. 15).

(51)

51 Figura 15. Remanente de bosque

de tierra firme (a) y bosque de ribera (b), próximos a la Estación Amazonas; y bosque de ribera del sistema de esteros y ríos (c) próximo a la Estación Cayagama.

a) b) c)

Referencias

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