DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS EN LA UNIVERSIDAD DE LA
COSTA
AUTORES
Jacqueline Samper Ibáñez Esnares Maussa Díaz
Manuela Martínez Palmera
PRESENTACIÓN
Vivir la globalización requiere de un tipo especial de educación para la ciudadanía y la democracia multicultural. Más allá de una asignatura de constitución política o de ética, la educación universitaria requiere generar espacios de reflexión para el fomento y desarrollo de las competencias ciudadanas, a través de un análisis de las relaciones cotidianas que viven los estudiantes, en particular los estudiantes de la Universidad de la Costa.
Según las políticas gubernamentales, en la búsqueda de la calidad de la educación, se hace imperioso trabajar las competencias ciudadanas, para el logro de la convivencia, la paz y la resolución pacífica de las contradicciones; así también procurando la participación activa en la vida política de la nación. Solo así podremos avanzar en la perspectiva del posconflicto y alcanzar el desarrollo humano que se anhela.
Desde esta mirada, la comunidad académica de la Universidad de la Costa ha sido escenario del fomento a la participación activa y el liderazgo socio-político, promotora de las prácticas de Civismo, Constitución Política formación democrática, que hoy se sintetizan en la necesaria formación de competencias ciudadanas. Para la vivencia de la democracia, los mecanismos de participación y el fomento de la paz.
Este proyecto procura que la comunidad educativa de la Universidad de la Costa, reconozca la importancia de la formación ciudadana en todos los niveles educativos. Por tanto desde la misma Universidad se organizan planes y programas que desde un currículo transversalizado, participa de esta formación integral de los profesionales que se demandan.
CONTENIDO
PRESENTACIÓN
INTRODUCCION
1. LO QUE SE DEBE SABER EN COMPETENCIAS CIUDADANAS 1.1. Conceptualización de competencias ciudadanas
1.2. ¿Para quién y Cómo trabaja las competencias ciudadanas?
1.3. ¿Que sabemos de las competencias ciudadanas?
1.4. Tipos de Competencias Ciudadanas
1.5. ¿Qué hacer para desarrollar las competencias ciudadanas?
1.6. ¿Cómo se forman las competencias ciudadanas?
1.7. Las competencias ciudadanas en el nuevo milenio 2. EVALUACION DE LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS
2.1. Importancia de la evaluación de las competencias ciudadanas 2.2. Qué, Cómo y Para qué se evalúan en competencia ciudadanas
2.3. Estrategias didácticas de evaluación de las competencias ciudadanas 3. EXAMEN DEL ESTADO EN PRUEBA SABER PRO EN COMPETENCIAS
CIUDADANAS
Competencias
Competencias cognitivas Componentes de la prueba Conocimientos.
Valoración de argumentos.
Multiperpectivismo.
Pensamiento sistémico.
Especificaciones de la prueba.
Resultado de las pruebas saber pro en competencias ciudadanas año 2013.
4. PRACTICA COTIDIANAS DE LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS EN LA UNIVERSIDAD DE LA COSTA
Derechos y Deberes que otorga la Constitución
Participación Activa y mecanismo de participación ciudadana Resolución de conflicto
Trabajo Colaborativo La paz y democracia
5. TALLER PARA EL FOMENTO DE LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS EN LA UNIVERSIDAD DE LA COSTA
INTRODUCCIÓN
El presente módulo es producto de la investigación realizada en el interior de la Universidad de la Costa, para el desarrollo de las diferentes competencias ciudadanas en los estudiantes.
Comprende cinco capítulos que partirán de la conceptualización sobre las competencias ciudadanas que tienen los estudiantes de la Universidad; también se refiere a los estándares establecidos por el Ministerio de Educación, atreves del ICFES sobre qué y cómo evaluar en competencia ciudadana, además de los elementos componentes de las competencias.
Se busca desarrollar ciudadanía activa en los estudiantes de la Universidad de la Costa, CUC, diagnosticar el reconocimiento y apropiación de las competencias ciudadanas por parte de los estudiantes y docentes. Es necesario el reconocimiento y usufructo de la ciudadanía democrática a las nuevas generaciones, procurando vivir en paz con los demás, resolviendo los conflictos de manera pacífica, para superar la desigualdad social, ejercer los derechos y deberes como buen ciudadano y transformarlos en realidad, trabajar en conjunto por el bienestar colectivo y nuevas alternativas de participación ciudadana, con el fin de crear habilidades y destrezas para el mejoramiento de los resultados de las pruebas de Estado en la CUC.
Se partió de una prueba diagnósticas, realizada en forma presencial y en forma virtual a XX estudiantes de los distintos programas de la Universidad de la Costa, desde el aula virtual de las asignaturas de Constitución Política y ética ofertadas por la facultad de humanidades.
Asimismo, se hizo una socialización del proyecto a los estudiantes de ciencias económicas, con la participación de 90 estudiantes, con el propósito de sensibilizar y crear una cultura de conocimiento de las competencias ciudadanas a los estudiantes, y así fortalecer y entrenar por medio de un taller en las competencias ciudadanas, a los estudiantes que presentaron a las pruebas saber pro en competencias ciudadanas.
La prueba diagnosticó la forma como los estudiantes y docentes de la Corporación Universidad de la Costa, CUC, reconocen y apropian las competencias ciudadanas que les permita de contar con información relevante para la toma de decisiones y buscar estrategias encaminadas al desarrollo de competencias para el ejercicio de la ciudadanía, la democracia y la construcción de una sociedad más participativa.
La sociedad Colombiana se ha caracterizado por antecedentes de desigualdad, violencia, corrupción, inequidad, exclusión de grandes sectores de la población y por otros problemas sociales que afectan a la comunidad en general. Es por ello que en los actuales momentos es de suma importancia que los ciudadanos del país conozcan y apropien el contenido de la Constitución Política de 1991, con la finalidad de garantizar el cumplimento de los derechos y deberes del ser humano en Colombia.
En este sentido, y teniendo en cuenta que la educación juega un papel fundamental en la trasformación del ciudadano, deberá ofrecer a los estudiantes una formación que articule de manera trasversal el saber especifico con otras áreas del conocimiento para el desarrollo humano y social que les permita ejercer de manera constructiva su ciudadanía, cambiar su manera de actuar, vivir juntos, trabajar en equipo e identificar las particularidades y diferencias con una permanente interacción con otros seres humanos dentro de un determinado contexto.
Las técnicas utilizadas para la recolección adecuada de datos, se describen con el objeto de permitir una mirada metodológica a la indagación sobre las competencias ciudadanas en la Universidad de la Costa. La técnica juega un papel muy importante en el proceso de la investigación científica, a tal grado que se puede definir como la estructura del proceso de la investigación científica”
(Hernández, 1998).
Se aplicó una encuestas diagnóstico con el objetivo de determinar el reconocimiento de las competencias ciudadanas entre los estudiantes, aplicada entre aquellos que cursaron la asignatura presencial de Constitución Política en el primer semestre de 2014, utilizándose una muestra de 215 jóvenes en donde confluyeron estudiantes de los diversos saberes disciplinares que oferta la Universidad de la Costa. Se aplicó la encuesta a 80 estudiantes del curso de la asignatura de Constitución Política en forma presencial y a 135 estudiantes que respondieron la encuesta de forma virtual, a través de la plataforma de Educación Virtual. Foros y conversatorios permitieron determinar la apropiación de las competencias ciudadanas por parte de los estudiantes de la Universidad de la Costa.
CAPITULO I
COMPETENCIAS CIUDADANAS
En la actualidad muchos son los autores que han orientado sus investigaciones sobre el tema de competencias, sin embargo, son muy pocos los que han abordado la temática de competencias ciudadanas con claridad.
La Constitución política de Colombia, art. 67: reza que “La educación formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la democracia; y en la práctica del trabajo y la recreación, para el mejoramiento cultural, científico, tecnológico y para la protección del ambiente”.
En la Ley General de Educación (básica y media), art. 4° se establece: La
formación en el respeto a la vida y a los demás derechos humanos, a la paz, a los principios democráticos, de convivencia, pluralismo, justicia, solidaridad y equidad, así como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad.
En coherencia con las anteriores afirmaciones, antes de abordar el tema de las Competencias Ciudadanas, se hace necesario comprender algunas definiciones sobre el término convivencia.
«Convivir es poder entablar una relación con el otro, con los otros, en la que no se silencien las palabras, en la que se pueda asumir la discrepancia de opiniones y pensar que el conflicto es algo natural en el funcionamiento institucional porque los sujetos que las integran tienen diferentes intereses, diferentes motivaciones, diferentes formas de pensar» (Bianco, 2008, citado por Chambeaud, Díaz y Sánchez, s.f.: 3).
1.1. CONCEPTUALIZACIÓN DE COMPETENCIAS CIUDADANAS
Autores como Rodríguez, Ruiz y Guerra concuerdan que las competencias se pueden clasificar dentro de tres grandes grupos: cognitivas, prácticas y sociales, consideran que las competencias sociales, involucran las competencias ciudadanas en tanto se refieren a las actitudes necesarias para actuar en sociedad, es decir, “Competencias que le permiten al individuo actuar autónomamente, llevar a cabo planes de vida y proyectos personales dentro de un contexto social” (2007: 147).
Para las mismas autoras, la competencia ciudadana “es ese saber-hacer en un contexto, lo cual implica el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes en el individuo para poder desenvolverse en diferentes ámbitos de la vida personal, intelectual, social, laboral y ciudadana” (2007:147). Las competencias ciudadanas están organizadas en tres ámbitos: convivencia y relaciones pacíficas;
participación y responsabilidad democrática; y pluralidad, identidad y valoración
de las diferencias. Estos ámbitos siempre enfocados a la promoción de una convivencia basada en el respeto por el ser humano y así en el respeto de los derechos humanos y por ende de la dignidad humana, basados en una ley de tolerancia, pero sin que se vulneren los derechos fundamentales.
Para el Ministerio de Educación Nacional (2004), las competencias ciudadanas son el conjunto de conocimientos y de habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas que, articulados entre sí, hacen posible que el ciudadano actúe de manera constructiva en la sociedad democrática. Estas habilidades deben desarrollarse mediante la formación, desde la etapa preescolar hasta la etapa universitaria, en los siguientes ámbitos:
Ámbitos que conciernen las relaciones entre individuos: “convivencia y paz”
y “pluralidad, identidad y valoración de las diferencias”.
Ámbito que conciernen las relaciones entre individuos y organizaciones:
“participación y responsabilidad democrática”.
En este sentido, desde el MEN se establece que para la formación ciudadana es indispensable adquirir ciertos conocimientos específicos, pero también ejercitar diferentes competencias ciudadanas, las cuales son: competencias cognitivas, comunicativas, emocionales e integradoras (2004:12).
En Colombia, el ICFES comprometido con el mejoramiento de la calidad en Colombia, ha puesto en marcha Programas que buscan promover el desarrollo de investigaciones rigurosas que aporten información confiable para orientar la toma de decisiones sobre mejora de la calidad de la educación. En este sentido, en los diferentes niveles de educación se busca la formación integral de los estudiantes que no solo cuenten con competencias cognitivas sino humanas y sociales que les permita insertase exitosamente en la Sociedad. En consecuencia, el ICFES evalúa las competencias ciudadanas a través de dos instrumentos: (a) prueba cognitiva (b) prueba no cognitiva. Con la prueba cognitiva se espera que los estudiantes sean capaces de hacer ejercicios de análisis complejos, poniendo en juego conocimientos y habilidades ciudadanas, identifiquen los fundamentos de la Constitución y las herramientas de pensamiento para enfrentar problemas sociales: valoración de argumentos, multiperspectivismo, pensamiento sistémico.
El ICFES establece que es fundamental para la sociedad actual dar cuenta de la formación en competencias ciudadanas, por lo cual es prioritario incluirla como área de evaluación en las pruebas SABER que buscan medir los desempeños de los estudiantes, por tanto, el módulo de competencias ciudadanas hace parte del examen de competencias genéricas que todos los estudiantes que presentan SABER PRO deben tomar. Éste se evalúa en los grados quinto y noveno de la educación básica y ahora se incluye en la educación superior con la finalidad, de que los estudiantes conozcan y comprendan la Constitución, los derechos y deberes de los individuos y la organización del Estado y que sean capaces de analizar discursos, sustentar o contradecir argumentos, tener la posibilidad de
ponerse en el lugar del otro para entender sus puntos de vista, entender el origen de sus ideas, y analizar situaciones desde diferentes perspectivas teniendo en cuenta todos los aspectos que están involucrados en ellas.
Reconocer estas competencias permite una aproximación a la capacidad que un estudiante tiene de usar sus conocimientos en situaciones concretas, qué pueden hacer en su vida profesional a partir de conocimientos y habilidades desarrolladas a través de la educación. Resultados que permiten además que las instituciones de educación superior puedan tener herramientas sólidas para comparar el desempeño de cada estudiante más allá de lo académico y lo cognitivo.
Es necesario entonces evaluar la capacidad de los estudiantes para participar, en su calidad de ciudadanos, de manera constructiva y activa en la sociedad. Esta capacidad resulta de una serie de competencias ciudadanas. Las competencias de tipo emocional no son susceptibles de ser evaluadas con una prueba de selección múltiple, y las competencias de tipo comunicativo se evalúan a través de las pruebas de competencias genéricas en lectura y escritura.
Tabla 1. Afirmaciones en los componentes de la prueba.
COMPONENTE AFIRMACIONES
CONOCIMENTOS
Comprende qué es la Constitución Política de Colombia y sus fundamentos.
Conoce los derechos y deberes que la Constitución consagra.
Conoce la organización del Estado de acuerdo con la Constitución Política de Colombia.
VALORACION DE ARGUMENTOS
Analiza y evalúa la pertinencia y solidez de enunciados o discursos.
MULTIPERSPECTIVISMO
Reconoce la existencia de diferentes perspectivas en situaciones en donde interactúan diferentes partes.
Analiza las diferentes perspectivas presentes en situaciones en donde interactúan diferentes partes.
PENSAMIENTO SISTEMICO
Comprende que los problemas y sus soluciones involucran distintas dimensiones y reconocer relaciones entre estas.
Fuente: ICFES Módulo Competencias Ciudadanas Saber Pro 2013-02.
En la Tabla 1, se muestran afirmaciones para las competencias de la prueba Saber Pro en el Componente de Competencias Ciudadanas, en donde el conocimiento de las normas que rigen la legalidad en la interacción social de los colombianos. Aspectos que pueden ser evaluables de forma objetiva.
Otro de los referentes de gran relevancia lo constituyen autores como Chaux y otros (2004), quienes consideran que las competencias ciudadanas se evidencian en la práctica, en lo que las personas hacen. La acción ciudadana ejercitada de manera autónoma es el objetivo fundamental de la formación ciudadana. Sin embargo, para llevar a cabo una acción ciudadana es importante tener dominio de ciertos conocimientos, haber desarrollado ciertas competencias básicas y estar en un ambiente que favorezca la puesta en práctica de estas competencias.
Teniendo en cuenta los anteriores conceptos, en el contexto de un mundo globalizado se hace necesario replantear la educación para la ciudadanía y la democracia, que se imparte en las instituciones educativas de educación básica, media y educación superior, es decir, más que tener una asignatura de ética y constitución, es importante trabajar el tema de las Competencias Ciudadanas de manera trasversal, generando espacios de reflexión dentro y fuera de las aulas de clases que preponderan por la generación de una cultura alrededor de las competencias ciudadanas que forme en pro de ser mejores ciudadanos.
1.2. ¿PARA QUIÉN Y CÓMO TRABAJA LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS?
En nuestro país es necesario que todos los colombianos conozcan, apropien y pongan en partica las competencias ciudadanas.
Según Jaramillo1 (2010) quien es asesora del Ministerio de Educación Nacional, las competencias ciudadanas permiten a los ciudadanos contribuir activamente en la convivencia pacífica, participar responsable y constructivamente en los procesos democráticos y comprender la pluralidad como oportunidad y riqueza de la sociedad, por lo cual, en el marco de la Revolución educativa el Ministerio de Educación Nacional (MEN) está promoviendo el desarrollo de cuatro competencias básicas: matemáticas, lenguajes, ciencias sociales y naturales y ciudadanas.
Hoy desarrollar las competencias ciudadanas se ha convertido en una prioridad importante para cualquier país del mundo y más aun en Colombia que según estadísticas sigue siendo uno de los países con índices más altos de violencia del mundo. Entre las distintas instancias en que esta formación puede ocurrir, la escuela es un lugar privilegiado. Allí las competencias necesarias para el ejercicio efectivo de la ciudadanía no solamente se pueden aprender sino que se pueden practicar en ambientes reales, pero esto no ocurre de manera espontánea. La formación para la ciudadanía debe diseñarse con base a principios claros, implementarse con persistencia y rigor, y evaluarse permanentemente para garantizar el impacto deseado.
1 Jaramillo, R(2009), Colombia Aprende. Disponible en:
http://www.colombiaaprende.edu.co/html/docentes/1596/article-58616.html
En nuestro país existen limitaciones en la mayoría de las Instituciones Educativas sobre la enseñanza de las competencias ciudadanas, dado que enfatizan normalmente y de manera casi exclusiva en los conocimientos. Es muy común, por ejemplo, que la formación ciudadana se limite al aprendizaje del contenido de la Constitución Política Nacional. Este aprendizaje es importante, pero no es suficiente para la acción ciudadana. Para lograr transformaciones en la acción ciudadana es necesario también desarrollar habilidades y competencias Ciudadanas, lo cual sólo se logra a través de la práctica.
En muchos colegios la formación ciudadana corresponde al área obligatoria de Constitución y Democracia, o de Ética y Valores Humanos que son consideradas como clases fundamentales y deben aprovecharse como espacios valiosos para el aprendizaje y la práctica de las competencias ciudadanas. Sin embargo, también es necesario que la formación ciudadana ocurra de manera integral en las instituciones educativas, tanto en todas las áreas académicas, como en la vida misma de la institución.
Otro aspecto a destacar es que en la mayoría de las Instituciones Educativas se hace énfasis en valores y especialmente en la transmisión de éstos. Usualmente hay un grupo de adultos que definen los valores y los mecanismos para que los estudiantes adquieran esos valores. Entre esos mecanismos es usual que se incluyan campañas como el valor del mes o el valor de la semana, que se realicen lecturas sobre cada valor con moralejas del estilo “si usted sigue este valor, las cosas le van a salir bien”, que se interpreten canciones sobre ese valor, que se elaboren carteleras recordatorios de cada valor o que se premie a los estudiantes que más han aplicado el valor. Este tipo de acciones de gran importancia para la apropiación y puesta en práctica de las competencias ciudadanas, se debería dar de manera permanente y hacer parte de la cultura institucional y no solamente durante un periodo determinado.
En resumen, la forma como se trabaja la formación ciudadana en muchas instituciones educativas tiene diversas limitaciones que en muchas ocasiones no impactan realmente la vida de los estudiantes o, en el peor de los casos, que tenga un impacto negativo. La propuesta debería estar encaminada a buscar superar esas limitaciones.
1.3 ¿QUÉ SABEMOS DE LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS?
El artículo 41 de la Constitución Política de Colombia, establece que en todas las Instituciones de Educación oficiales o privadas serán obligatorios los estudios de la Constitución y la Instrucción Cívica. Así mismo se fomentarán prácticas democráticas para el aprendizaje de los principios y valores de la participación ciudadana, lo cual se constituye como un derecho fundamental.
El sistema educativo colombiano propone la formación en competencias ciudadanas desde el preescolar hasta la universidad, con el fin de formar un ciudadano participativo, respetuoso de los derechos de los demás, con criterios claros de respeto a la diferencia no solo de género, sino también de raza o color político; en general, un ciudadano para la convivencia.
En los Establecimientos Educativos del País, el proyecto competencias ciudadanas para la construcción de la ciudadanía hace parte del Proyecto trasversal Democracia y Valores, enfocado desde las diferentes áreas académicas y busca que toda la comunidad educativa trabaje en equipo con un solo objetivo Formar ciudadanos competentes, el cual se refleja en la misión de la institución.
Este énfasis de la formación en competencias ciudadanas busca el desarrollo integral humano que implica el desarrollo de competencias comunicativas, cognitivas, emocionales e integradoras, las cuales favorecen el desarrollo moral y la construcción de ambientes democráticos y pacíficos. El tema de las competencias ciudadanas es de vital importancia porque se ocupa de pasar de la teoría que tal vez las clases de ética puedan tener en un currículo universitario;
para convertir las habilidades de la vida armoniosa en sociedad en una realidad.
La educación para la formación ciudadana debe crear condiciones en las cuales una persona sea capaz de mirar, escuchar y sentir al otro, siempre enfocados en el objetivo de formar sujetos conscientes de sus derechos, capaces de argumentar, razonar y generar confianza en todas las situaciones-
Sin embargo, en diversos espacios educativos, de los cuales no es ajena la universidad, los problemas de convivencia son evidentes y la formación en competencias ciudadanas que hoy se imparte deja muchos interrogantes, ya que se deja a criterio solo de los profesores de las ciencias sociales y humanas, o como un asunto dependiente de los representantes estudiantiles en las universidades, como mediadores en el conflicto y respeto por los derechos.
1.4. TIPOS DE COMPETENCIAS CIUDADANAS
De acuerdo con el Ministerio de Educación Nacional de Colombia, para la formación ciudadana es indispensable adquirir ciertos conocimientos específicos, pero también ejercitar ejemplo, la capacidad para escuchar y comprender los argumentos ajenos a pesar de no compartirlos, y la capacidad para expresar con claridad, firmeza y sin agresión los propios puntos de vista.
Así como para la formación ciudadana requerimos de ciertos conocimientos
específicos, también necesitamos ejercitar competencias cognitivas, emocionales, comunicativas e Integradoras. En la figura 1 se describen estas competencias:
Competencias Cognitivas: Se refieren a la información que los estudiantes deben saber y comprender sobre el ejercicio de la ciudadanía, así como la capacidad para analizar diferentes posesos mentales fundamentales en el ejercicio ciudadano.
Competencias Emocionales: son las habilidades necesarias para la identificación y respuesta constructiva ante las emociones propias y las de los demás, es decir la capacidad para reconocer los propios sentimientos y tener empatía como por ejemplo sentir lo que otros sienten como su dolor o su rabia.
Competencias Comunicativas: son aquellas habilidades necesarias para establecer un dialogo constructivo con las personas. Por ejemplo la capacidad para escuchar atentamente los argumentos ajenos y para comprenderlos, a pesar de no compartirlos o la capacidad para expresar asertivamente, es decir, con claridad, firmeza y sin agresiones, los propios puntos de vista.
Competencias Integradoras: articulan en la acción misma todas las demás. Por ejemplo la capacidad para manejar conflictos pacifica y constructivamente, requiere de ciertos conocimientos sobre las dinámicas de los conflictos , de algunas capacidades cognitivas como la habilidad para generar ideas y acciones creativas ante una situación de conflictos, de competencias emocionales.
Figura 1. Tipos de Competencias Ciudadanas
1.5. ¿QUÉ HACER PARA DESARROLLAR LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS?
Según el Ministerio de Educación Nacional, la formación para la ciudadanía es una necesidad indiscutible en cualquier nación, pero en las circunstancias actuales de Colombia se constituye en un desafío inaplazable que convoca a toda la sociedad.
Sin lugar a dudas, el hogar y la escuela son lugares privilegiados para desarrollar esta tarea, porque allí el ejercicio de convivir con los demás se pone en práctica todos los días. Por supuesto, como todo proceso educativo, se requiere de unos principios orientadores y de unas herramientas.
Las competencias ciudadanas permitirán que los ciudadanos contribuyan activamente a la convivencia pacífica, participen responsable y constructivamente en los procesos democráticos y comprendan la pluralidad como oportunidad y riqueza de la sociedad, tanto en su entorno cercano, en su comunidad, en su país, o bien, en ámbito internacional.
El desarrollo de las competencias ciudadanas deberá ser un tema que nos compete a todos los ciudadanos que aspiramos a construir un país democrático, este deberá ser un proceso participativo tanto de la comunidad educativa:
docentes, estudiantes, directivos, padres de familia como los entes gubernamentales y la sociedad en general.
Teniendo en cuenta lo anterior, se hace necesario que las Instituciones Educativas en el país así como lo ordena la Constitución Política de 1991, cuenten con estrategias y acciones conducentes a desarrollar las competencias ciudadanas ya sea dentro del aula de clases a través de asignaturas como
Constitución Política, Ética y valores o fuera de ellas mediante espacios de reflexión donde confluyan estudiantes y docentes para debatir. La Institución deberá disponer y divulgar las normas de competencias a través de medios como las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
Los entes gubernamentales deberá formular políticas, programas y proyectos orientados al desarrollo de las competencias ciudadanas, para lo cual deberá realizar jornadas de sensibilización y pedagógicas por diferentes medios de comunicación entre ellos las TIC en aras de dar a conocer a las Instituciones Educativas de los diferentes niveles de formación, la manera de operacionalizar las propuesta.
La Institución Educativa: Deberá socializar ante la comunidad académica las normas de convivencia ciudadana mediante espacios de reflexión donde los estudiantes y docentes puedan expresar sus ideas y sentimientos referidos a las competencias ciudadanas: respeto hacia los demás independiente del genero, etnia, edades, cultura, tolerancia .Definir normas claras sobre el trato entre estudiantes y estudiantes y profesores, búsqueda de soluciones de conflictos en vez de castigo. Fomentar los valores de respeto, puntualidad. Publicar estas normas en diferentes medios como: páginas web, periódicos, manuales, folletos, entre otros medios.
Cada Institución educativa deberá realizar un diagnostico que les permita identificar las fortalezas y debilidades en termino de competencias ciudadanas y de esta manera construir planes de mejoramiento para el desarrollo de estas competencias y que se constituyan en un punto de partida para poner en práctica las políticas y estrategias para generar una cultura alrededor de las mismas.
El Docente: A la hora de brindar múltiples oportunidades en las Instituciones Educativas para la práctica de las competencias ciudadanas, se considera de gran importancia que los docentes implementen en su quehacer diario, estrategias pedagógicas que posibiliten el fortalecimiento de las mismas en los estudiantes. Independientemente de la asignatura que imparta y de manera trasversal deberá contribuir con el aprendizaje y la práctica de las competencias ciudadanas, sin dejar de enseñar lo que es propio de cada área, todo ello mediante el aprendizaje y la ejercitación con casos reales o simulados para manejar pacifica, constructiva y de manera creativa los conflictos que se presenten, la generación de actividades, reflexiones, discusiones y dinámicas en el aula de clases conducentes al desarrollo y apropiación de las competencias ciudadanas.
Actividades grupales mediante estudio de casos donde los estudiantes desempeñen diferentes roles. El docente podrá observar la manera en que se dieron las interacciones para una posterior reflexión con el grupo que identifique aspectos positivos y aspectos a mejorar en cuanto a las relaciones personales, respeto por el otro, cooperación, tolerancia. Luego se deberá realizar una puesta en común donde los estudiantes puedan opinar como se sintieron y manifestar la manera de dar solución pacifica a los conflictos.
Los docentes de las asignaturas Constitución Política y Ética se constituyen en actores de gran importancia en el desarrollo de las Competencias Ciudadanas ya que podrán ofrecer a sus estudiantes temas relevantes en el orden nacional e internacional relacionados con los derechos humanos y colocar actividades que les permita a los estudiantes identificarlos, apropiarlos, defenderlos y promoverlos. De igual manera se podrán desarrollar actividades que permitan el análisis crítico sobre las decisiones que tomen diversas personas o grupos en el país o a nivel internacional que afecten los derechos humanos, enseñar las formas de participación democrática, e incentivar a los estudiantes en el ejercicio de las mismas, entre otras.
Padres de Familia: para mejorar la educación de los hijos es fundamental el compromiso y participación de la familia desde la enseñanza preescolar hasta la enseñanza media o universitaria en beneficio de los estudiantes. Hay diversas maneras en la que los padres pueden motivar la educación de sus hijos brindándoles apoyo, preocupándose para que mejoren el rendimiento académico, la autoestima, el comportamiento, los valores y la asistencia a clases.
Figura 2. Compromiso del Padre en la Educación de los Hijos
La institución educativa deberá hacer partícipe a los padres de familia en diferentes actividades conducentes al desarrollo de las competencias ciudadanas, para ello deberá realizar inicialmente un diagnostico con los padres que les permita identificar la manera de tomar decisiones ante los conflictos con sus hijos,
INNOVACIÓN METODOLÓGICA
Y CURRICULAR Relación entre
padres e hijos Conversación diaria acerca de hechos cotidianos
Mostrando afecto y trasmitiendo
valores
Conversaciones familiares acerca de problemáticas
nacionales y locales Apoyo en la solución
de conflictos interpersonales Asistir a las
actividades desarrolladas por la Institución
Educativa
El Papel de los Padres en la Formación en Competencias de los Hijos
la manera de expresar los sentimientos en familia, la comunicación de la familia, las competencias ciudadanas que se ejercitan con frecuencia en el hogar y cuáles no, entre otros aspectos.
Diversos estudios han demostrado este papel fundamental de los padres y madres, como familia en la formación intelectual y emocional de los hijos, su papel en las actividades escolares, en la responsabilidad y los valores que se propician.
La relación entre el éxito escolar y el bienestar socio-afectivo que brinda la estabilidad familiar.
Figura 3. El Papel de los Padres en la Educación de los Hijos
1.6. ¿CÓMO SE FORMAN LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS?
Es importante destacar que hasta finales del siglo pasado, la enseñanza sobre la formación del ciudadano se basaba en los conceptos de Democracia, Moral Religiosa y Nación, pero hoy el estado a través de la escuela pública ha asumido el rol de formar al ciudadano trasmitiendo una moral racional por encima de los particularismos culturales familiares, además nuestra Carta Magna introdujo el concepto de soberanía popular, donde el pueblo la ejerce directamente, como una forma de participación democrática, o por medio de sus representantes.
La formación en competencias ciudadanas deberá ser un proceso trasversal a lo largo de toda la vida del ser humano, con un sistema educativo articulado en niveles primarios, secundarios y superior acorde con las edades de las personas y el sector social, un sistema que sea responsable de difundir contenidos, valores y
normas de conducta destinados a construir vínculos sociales basado en el respeto a las leyes y la lealtad a la nación, por encima de pertenecías culturales o religiosas particulares.
Desde la escuela se deberá fortalecer los procesos de aprendizaje en el aula, como una tarea compleja para el docente, pues, no solo su enseñanza se basa en el desarrollo de competencias cognitivas, sino también de formar a los estudiantes integralmente que le permita vivir sanamente en comunidad.
Formar en el reconocimiento de normas y reglas a los niños, conlleva a que se debe orientar el reconocimiento del yo como persona, cualidades, fortalezas y debilidades.
Las Instituciones Educativas de los diferentes niveles de formación deberán formar integralmente a los estudiantes mediante la construcción de proyectos que propendan por este fin, los cuales parten esencialmente de las disciplinas propias, en este caso desde el área de ética y valores humanos integrada con urbanidad y civismo, donde se busca formar un hombre capaz de enfrentarse a cada una de las situaciones que hacen parte de su entorno, donde el análisis y la critica a tiempo son esenciales para estructurarse en su personalidad, y contribuyen también a sensibilizar acerca de la necesidad de crear espacios que propendan por una mejor y sana convivencia, fortaleciendo valores como la paz, la tolerancia, diálogo y el respeto.
Es estar atentos a lo que la sociedad puede ofrecer en la actualidad, donde su conocimiento lleve a posiciones críticas por lo que pueda estar pasando, además es un empalme ubicado desde la misión de nuestra institución propendiendo no solo por la parte teórica de la enseñanza de los valores sino además por las vivencias de estos, que sean útiles dentro del contexto con cual interactúan lo que les permite hacerse más competentes frente a estos. Se busca desarrollar unas competencias que articulen conocimientos y capacidades para manejar conflictos en forma pacífica, comunicando en forma asertiva los intereses sin agredir a los demás.
1.7. LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS EN EL NUEVO MILENIO
En la actual sociedad de la información, es de gran relevancia el aporte que brindan las competencias ciudadanas a la educación, no solo su inclusión en el aula, sino en la vida cotidiana de todas las personas; dado que dichas competencias hacen al ciudadano participe y parte activa de la democracia de su país, de su entorno, y en general de su vida en sociedad; a su vez, ayudan a la
formación de un ser humano solidario consigo mismo y la gente a su alrededor, responsable de sus actos, comprometida con la sociedad, respetuoso las normas y la diversa pluralidad y diversidad, generando así, una agradable convivencia con sus semejantes.
El documento «Habilidades y competencias del siglo XXI para los aprendices del nuevo milenio en los países de la OCDE» (2010), manifiesta que el desarrollo social y económico exige que los sistemas educativos ofrezcan nuevas habilidades y competencias, que les permitan beneficiarse de las nuevas formas emergentes de socialización y contribuyan activamente al desarrollo económico bajo un sistema cuya principal base es el conocimiento.
Estas habilidades y competencias se denominan normalmente habilidades y competencias del siglo XXI con el fin de indicar que están más relacionadas con las necesidades de los modelos emergentes de desarrollo económico y social que con aquellas del siglo pasado al servicio del modo industrial de producción.
Los jóvenes se encuentran en plena experimentación de nuevas formas de socialización y de adquisición de capital social a las que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están contribuyendo en gran medida. Su educación, ya sea en casa o en la escuela, proporciona valores y actitudes sociales, así como experiencias constructivas que les permitirán beneficiarse de oportunidades que favorecen activamente la creación de nuevos espacios de vida social. Por otro lado, la mano de obra ha de poseer un conjunto de habilidades y competencias que se ajustan a la economía del conocimiento (la mayoría de ellas relacionadas con la gestión del conocimiento) que incluye procesos de selección, adquisición, integración, análisis y colaboración en entornos sociales en red. Para muchos jóvenes, las escuelas son el único lugar en el que se aprenden tales competencias.
Por consiguiente, los gobiernos deberían hacer un esfuerzo para identificar y conceptualizar correctamente el conjunto de habilidades y competencias requeridas según los estándares educativos que cada estudiante debe ser capaz de alcanzar al final de la educación obligatoria. Para ello, las autoridades educativas deberían ser conscientes de que para tener éxito en este proceso ha de hacerse un doble esfuerzo: fomentar la participación de las instituciones económicas y sociales desde empresas privadas hasta instituciones de educación superior.
En este sentido, se hace necesario que los profesionales además de adquirir las competencias cognitivas, tecnológicas y profesionales, cuenten con las actitudes y habilidades sociales para desempeñarse con éxito en un mundo más competitivo donde se tiene que interactuar con diferentes culturas en el actual mundo sin fronteras.
La globalización, la multiculturalidad y el auge de las TIC traen consigo desafíos éticos. Por consiguiente, las habilidades y competencias relacionadas con la ética y el impacto social, también son importantes para los trabajadores y los ciudadanos del siglo XXI. Como las dimensiones anteriores, ésta también se divide en dos subdimensiones éticas:
1.7.1. Responsabilidad social: La responsabilidad social implica que las acciones de los individuos puedan tener impacto sobre la sociedad en su conjunto, en un sentido positivo (por ejemplo, la responsabilidad de actuar) y en un sentido negativo (la responsabilidad de abstenerse de llevar a cabo ciertas acciones). Con relación a las TIC, esto se refiere a la habilidad de aplicar criterios para su uso responsable tanto a nivel personal como a nivel social, reconociendo los riesgos potenciales así como el uso de las normas de comportamiento que promueven un intercambio social adecuado a través de la web. Pensamiento crítico, responsabilidad y toma de decisiones son habilidades de esta subdivisión.
1.7.2. Impacto social: Esta dimensión atañe al desarrollo de una conciencia sobre los retos de la nueva era digital. Por ejemplo, existe un consenso acerca de la reflexión que los jóvenes deberían hacer sobre el gran impacto de las TIC en la vida social, considerando las implicaciones sociales, económicas y culturales para el individuo y la sociedad. Estas habilidades y competencias se denominan por lo general ciudadanía digital. El impacto de las acciones de los jóvenes en el medio ambiente también requiere reflexión, y las habilidades y competencias relacionadas con ello pertenecen a esta subdivisión.
Por consiguiente, se deberá fomentar las siguientes competencias:
Los distintos tipos de habilidades, y para distinguir, potencialmente, aquellos que estén más estrechamente relacionados con las TIC y aquellos que no. De aquí se sigue la agrupación de habilidades y competencias en las categorías que siguen:
Habilidades funcionales TIC, que incluyen habilidades relevantes para un buen uso de las diferentes aplicaciones.
Habilidades TIC para aprender, que incluyen habilidades que combinan las actividades cognitivas y de orden superior con habilidades funcionales para el uso y manejo de los estas aplicaciones.
Habilidades propias del siglo XXI, necesarias para la sociedad del conocimiento donde el uso de las TIC no es una condición necesaria.
.
CAPITULO II
EVALUACIÓN DE LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS
Es importante tener claridad en los conceptos de competencias y competencias ciudadanas, además de reconocer las estrategias pertinentes para evaluarlas.
Ante el compromiso de formar ciudadanas y ciudadanos con capacidad de contribuir a los procesos de desarrollo cultural, económico y socio-político; es necesario el ejercicio de una ciudadanía activa, reflexiva, crítica y participativa, personas capaces de convivir pacíficamente, incorporados a una nación con progreso y democracia. La escuela ha sido una institución evaluadora por excelencia, por tanto evaluar las competencias ciudadanas es un aspecto natural en el proceso escolar.
2.1. IMPORTANCIA DE LA EVALUACIÓN DE LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS
En la búsqueda de vivir feliz, el bienestar individual y el desarrollo social; aspectos que se hacen prácticos con las conciencia de ayuda mutua, las personas asumen una filosofía política que los humaniza y los dirige al fomento de la convivencia armónica y la resolución pacífica de las diferencias. En medio de los actuales cinismos sociales que fomentan la desigualdad y distintas formas de violencia, es pertinente la formación en competencias ciudadanas, con el objeto de no dejarlas al azar, se incluyen en el sistema educativo en donde se concretan y evalúan.
El Ministerio de Educación Nacional se ha empeñado en evaluar las competencias ciudadanas que se enseñan en los currículos de las instituciones educativas, para ello; ha diseñado un conjunto de estrategias, programas y proyectos que conllevan a este fin. A la antigua formación cívica y ética se le determina un sentido de la formación por competencias que conlleve al ejercicio pleno de la ciudadanía y que hacen posible que el ciudadano actúe de manera constructiva en la sociedad democrática.
Las universidades, como parte fundamental del proceso de formación profesional, deben desarrollar planes de formación de estas competencias, incluyendo los mecanismos para verificar su eficiencia y eficacia. La educación en competencias ciudadanas tiene en la escuela el principal escenario y en los docentes y demás profesionales, su motor fundamental. Al decir de Carmona (2004) en la configuración de ese espacio correlacional para la convivencia, el docente universitario no debe contentarse con extrapolar alguna acciones pedagógicas propias de otros niveles del servicio educativo, sino que debe tener en
consideración las particularidades cognitivas del momento evolutivo que, por lo menos teóricamente, deben poseer los estudiantes de educación superior. Los docentes se convierten en guía, modelo y promotores de la ciudadanía democrática que requiere la sociedad contemporánea, ellos son llamados a dar ejemplo de vida a las nuevas generaciones, y a liderar las transformaciones sociales requeridas.
Desde 2004, expertos del Ministerio formularon los denominados estándares de competencias ciudadanas, estableciendo lineamientos curriculares específicos sobre lo que los estudiantes deben saber y saber hacer, acorde con su proceso de formación orientado a desarrollar las habilidades, destrezas y conocimientos sobre ciudadanía y convivencia en los estudiantes de todos los rincones del país;
también fueron formuladas algunas directrices para su correcta y necesaria evaluación.
Las habilidades para vivir juntos y tratar con los demás, pueden ser susceptibles de transformación y de una búsqueda consciente, direccionada por las instituciones socializadoras. Las competencias ciudadanas son conocimientos, actitudes y habilidades comunicativas, emocionales, cognitivas e integradoras que funcionan de manera articulada para que todas las personas seamos sujetos sociales activos de derechos, es decir, para que podamos ejercer plenamente la ciudadanía respetando, difundiendo, defendiendo, garantizando y restaurando nuestros derechos (MEN, 2011).
Existen diversos paradigmas y modelos de evaluación de las competencias ciudadanas, según la respuesta que se tenga del ¿qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?,
¿quién?, ¿por qué? y ¿para qué? de la evaluación en general y de la evaluación de las competencias ciudadanas en particular. Es necesario tener un concepto de lo que ha sido y es la evaluación en la educación, los aspectos que la caracterizan y las diferenciaciones en su realización, ello nos conducirá a la educación en competencias para el ejercicio responsable de la ciudadanía.
Gimeno Sacristán y Pérez Gómez (1993, p.338), plantean que la evaluación se presenta cuando los sujetos, objetos o procesos reciben la atención del que evalúa, se analizan y se valoran sus características y condiciones en función de unos criterios o puntos de referencia para emitir un juicio que sea relevante para la educación. La evaluación se considera como el conjunto de actividades que conllevan a la sistematización de información con el propósito de mejorar los eventos y dinámicas educativas (Maussa, 2013). Todo sistema de evaluación trae consigo la oportunidad de recuperación y de mejora, sin olvidar que ésta se ubica en la mirada de quien tiene la información, como dijera Grundy (1998) la evaluación significará elaborar juicios acerca de la medida en que procesos y
prácticas desarrollados a través de la experiencia de aprendizaje favorecen el
“bien” de los participantes.
La evaluación escolar nos sirve para emitir juicio sobre alguna o varias características de los estudiante, de un grupo o un ambiente educativo, objetivos educativos, materiales, profesores, programas, entre otros. Estos juicios relevantes sobre el proceso, analizan y valoran características y condiciones en función de parámetros como las competencias que se persiguen.
La formación por competencias se presenta como alternativa para la escuela contemporánea, como espacio de formación concreta de sujetos históricos, y como reacción a saberes generales de las generaciones anteriores. Saber hacer en contexto, aplicando en la realidad los conceptos aprendidos; son premisas de la que parte la evaluación de las distintas competencias. Las competencias docentes requeridas por los niños y los jóvenes, para actuar y crecer más allá de las competencias mínimas, están determinadas por las vivencias que tienen en sus relaciones sociales y deben ser fortalecidas por la escuela.
La formación por competencias que promueven los sistemas educativos en las sociedades del tercer milenio, pretende que a través del saber, el saber hacer y el saber ser en los contextos, se forme integralmente a los individuos. Haciendo aplicable los conocimientos en las diversas situaciones que tienen las personas.
Muchas veces desconociendo toda la trama de desigualdades e inequidades que produce el sistema socio-económico reinante. De esta manera, se reproducen los desequilibrios sociales en los sistemas educativos, que en realidad pueden desvirtuar la formación de algunos en competencias para gobernar y dirigir y para otros en competencias para reproducir mano de obra barata para las multinacionales e inversionistas.
Los docentes deben tener conciencia de la diversidad de competencias requeridas en cada momento histórico, las instituciones formadoras deberán tener en cuenta la flexibilidad de las competencias ciudadanas, así como la necesidad de pensarlas y evaluarlas en forma permanente. Es fundamental que la institución educativa de cuenta de la formación ciudadana, por ello es necesario incluirla como área a evaluar en las diversas pruebas que buscan conocer los desempeños de los estudiantes.
2.2. QUÉ Y PARA QUÉ SE EVALÚAN LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS Como todas las competencias, las ciudadanas deben demostrarse en el desempeño de la vida cotidiana del sujeto social. La ciudadanía es un concepto histórico social, su evaluación es entonces, contextual y temporal. Los criterios para evaluar la ciudadanía, están asociados a la inserción democrática en el Estado social de derechos. El reconocimiento de las competencias puede avaluarse en pruebas de competencias ciudadanas, que hacen evidente las prácticas democráticas y la responsabilidad ciudadana.
En el caso colombiano han sido incorporadas al conjunto de pruebas de competencias genéricas determinadas por el sistema educativo. La formación en competencias genéricas, y en particular en las ciudadanas, se desarrolla a lo largo del ciclo escolar. Comenzando en la etapa pre-escolar, se desarrolla en todas las etapas de la educación básica, media y superior, conforme a un conjunto de estándares determinados por el Ministerio de Educación Nacional (MEN). En esta medida, la prueba de competencias ciudadanas en el examen Saber Pro del nivel Universitario, responde a los mismos estándares que aplican a la educación básica y media (MEN, 2004). ¿Qué debe saber y saber hacer un ciudadano egresado de la educación, básica, media o superior para ejercer sus derechos y cumplir con las responsabilidades graduales que ello implica?
Los aprendizajes dados en contextos formales e informales para evaluar el conjunto de competencias genéricas sobre la vida pública y la injerencia en las decisiones colectivas; conllevan por los valores que se consideran esenciales para la formación ciudadana, por las competencias cognitivas y comunicativas y, también, por competencias emocionales para la ciudadanía, entre las que encontramos, la empatía y el manejo de las emociones que permiten una convivencia armónica. Conocimientos sobre la Constitución Política Nacional, argumentos e ideas para la convivencia, perspectivas de gobernabilidad plural, respeto por las ideologías que fundamentan las diversas concepciones de la democracia y de la dignidad inherente a todo ser humano, son prácticas requeridas en las nuevas generaciones.
No se trata de aprendizaje memorístico o reconocimiento teórico de la legalidad, sino, de demostrar que se tienen las capacidades y posibilidades de expresar ideas, aprender a detectar problemas, superar obstáculos y de intervenir en las dinámicas de la institución educativa, con estrategias interactivas como el análisis de distintos casos o problemas para su resolución mediante simulaciones.
Para cumplir la responsabilidad de ejercer, defender, difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica, para participar en la vida
política y para respetar los derechos ajenos y comprender de forma crítica la sociedad, sus instituciones y normas. Se considera que esas competencias incluyen habilidades tanto cognitivas como emocionales y comunicativas. Buscan contrarrestar la apatía política y la poca participación en las elecciones de representantes a los organismos colegiados; así como fomentar el reconocimiento de la diversidad, el pluralismo y el dinamismo de los movimientos sociales.
Cuando no existe un proyecto unificado de construcción de nación, y las personas no se sienten políticamente, socialmente, económicamente incluidas; entonces se desbarata el proyecto de nación y se evidencia la ruptura en la convivencia.
Los estándares básicos de competencias, la formación de las competencias ciudadanas y sociales, están determinados según el ciclo escolar, sin embargo, la responsabilidad no es totalmente de la escuela, sino también de la familia y demás instituciones sociales. Procurar las mejores formas de participación social, mediante la organización grupal y el respeto al derecho a agruparse en partidos y movimientos que garanticen los derechos humanos y políticos, a la participación, elegir y ser elegido, de acuerdo con los propios intereses culturales, de ocio, sindicales, políticas y sociales.
Se busca que los estudiantes universitarios conozcan y comprendan la Constitución, la organización del Estado y los derechos y deberes de los individuos. Valorando la participación como medio pacífico para expresar los intereses ciudadanos, de acuerdo con el modelo de representación política, asumiendo una actitud crítica frente a la indiferencia y la abstención, rechazando comportamientos violentos que atentan contra la democracia. Aspecto nodal de esta democracia es el derecho a estar informados desde diversas opiniones, el acceso a información plural y sin manipulación, para poder formarse una opinión propia sobre los temas que al ciudadano le interesa.
Se evalúa el conocimiento de la estructura institucional determinada como forma organizacional de la sociedad democrática; lo que permite acudir a las instancias necesarias para la plena vivencia de la democracia en los ámbitos territoriales locales, regionales, nacionales e internacionales. Se busca también que los estudiantes universitarios tengan la capacidad de analizar los discursos, desde las diversas ideologías que lo sustentan; debatir con argumentos, colocarse en el lugar del otro para comprender las motivaciones, pero teniendo la disertación propia y la madurez necesaria para rebatir argumentos. En aplicación de principios constitucionales para el reconocimiento de la dignidad de todas las personas y la construcción de una sociedad democrática, participativa, pluralista, diversa e intercultural, y fundada en la solidaridad de las personas que la integran. (CPN, 1991)
Para la evaluación surge la necesidad de construir los estándares, la base de toda evaluación son los criterios que se estiman suficientes para su realización, en el cao de las competencias ciudadanas, estos criterios sirven de marco conceptual y permiten unos mínimos necesarios en la construcción del tipo de Estado nación que se propone, el tipo de ciudadano que se busca formar en consecuencia con una conceptualización de la persona y del desarrollo personal y social.
¿Cómo reconocer la adquisición de las competencias ciudadanas desde la escuela o desde otros escenarios de socialización?
Se trata de identificar aspectos actitudinales o procedimental es que se consideraran importantes en el ejercicio de la buena ciudadanía, y se diferencia el escenario escolar como fuente de aprendizaje de competencias ciudadanas, de otros escenarios, puesto que los currículos concebidos como selección cultural, han sido empujados cada vez más por las sociedades, a incorporar la formación ciudadana y la adquisición de habilidades y competencias para el ejercicio de la ciudadanía.
Los aportes de las distintas asignaturas al desarrollo de las competencias ciudadanas, deben hacerse en el contexto escolar interdisciplinar. Para la formación de ciudadanos integrales, se reconocen el esfuerzo y el aporte de todas las disciplinas. Los aprendizajes deben evidenciarse al superar la crisis cívica que mantiene la sociedad colombiana, como sociedad con mayores índices de desigualdades, lo cual se manifiesta en su prolongado conflicto social armado, aspectos que reclaman mayores acciones desde la escuela. Las creencias sobre la democracia que caracterizan las sociedades contemporáneas, exigen la relación de las personas con la institucionalidad socio-política, presentándose mayores conflictos en sociedades donde tradicionalmente se ha desvirtuado la democracia en favor de pequeños grupos élite.
Si queremos una sociedad en paz, que trate de forma civilizada las diferencias;
necesitamos que el sistema educativo se involucre decididamente en la formación de competencias ciudadanas. Para contribuir activamente con la convivencia pacífica, la pluralidad y el respeto de las diferencias y a participar responsable y constructivamente en los procesos democráticos” (Instituto Colombiano de Fomento de la Educación Superior, 2005). Esto es posible concertando mínimos de enriquecimiento y pobreza, de participación y apatía, en donde los docentes y la escuela deben ejercer un adecuado liderazgo.
Evidentemente otros escenarios de socialización como la familia, los medios masivos de comunicación e información, la ciudad; inciden considerablemente en
Competencias a Evaluar en
el País
3. Regulación Emocional, centrada en
la competencia que permite a una persona reconocer, controlar y expresar sus emociones
de manera apropiada (particularmente la rabia)
1. Actitudes Ciudadanas, centrada en las disposiciones para actuar a
favor de la convivencia pacífica, la participación democrática y la valoración
de la diferencia
2.Empatía, dirigida a identificar la competencia de los
estudiantes para comprender la situación
emocional de otros y actuar de manera congruente con dicha
situación
4. Ambientes Democráticos, que
identifica las características de los contextos en los que se
desenvuelven los estudiantes, y si favorecen o no el
ejercicio de la ciudadanía.
las decisiones tomadas para las relaciones sociales, acorde con los valores que colectivamente se construyen. El yo y el otro que me hace ser lo que soy, que me reconoce y en el que me reconozco; que me muestra los comportamientos aceptados y castigados en la convivencia social.
Promover una educación para construir la ciudadanía global, implica conocer la efectividad de los programas de fomento de las competencias ciudadanas, los cuales han de procurar la evaluación frecuente y acertada, como indicador confiable de su buen funcionamiento y promotores de los resultados esperados.
Es necesario hacer evaluación rigurosa, Ruiz A. & Chaux E. (2005) describen tres momentos en la evaluación de iniciativas para la formación de competencias ciudadanas, evaluación de resultados, evaluación de impacto y evaluación de proceso. En donde muchas veces los resultados de los programas alcanzan logros no previstos y muy importantes, más allá de propósitos, impacto y la población proyectados.
2.2.1. Dimensiones en que se evalúan las Competencias Ciudadanas
Figura 4. Dimensiones en que se evalúan las Competencias Ciudadanas
En la figura 4 se describen las distintas dimensiones en que se evalúan las competencias ciudadanas en Colombia. Se refiere a la actitudes ciudadanas, la empatía, el autocontrol emocional y la creación de ambientes donde prime la
democracia. Son aspectos nodales para el respeto por la convivencia armónica y la satisfacción de las aspiraciones emocionales y los contextos de inclusión.
2.3. ESTRATEGIAS DIDÁCTICAS DE EVALUACIÓN DE LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS
Para respondernos a la pregunta sobre ¿Cuáles son las estrategias metodológicas para evaluar las Competencias Ciudadanas?, es necesario determinar las competencias que se requieren y los estándares a alcanzar. Las habilidades que visibilizan la tenencia de competencias para el ejercicio de la ciudadanía y en especial de la ciudadanía global, lo que a su vez se convierte en referente fundamental del conjunto de las competencias básicas de formación, ya que tienen un peso fundamental en el desarrollo y validez del Proyecto Educativo Institucional.
En realidad poco es lo que se conoce de las técnicas para evaluar las teorías y prácticas requeridas para ser considerado “buen ciudadano”, puesto que como ya se ha dicho, se refiere a valoraciones subjetivas en donde la escala socio-moral es la guía, y en donde no puede haber un sólo referente, so pena de desvirtuar los derechos de las personas. Al estudiar los temas relacionados con la formación para el ejercicio de la ciudadanía, los Derechos Humanos, las garantías sociales, la participación, la valoración de las diferencias, y la convivencia, se requiere de estrategias didácticas dinámicas, prácticas y de fácil comprensión para la comunidad educativa.
Es necesario responderse a la pregunta sobre ¿Cuál es la normatividad que permite hacer énfasis en los proyectos pedagógicos transversales y el desarrollo de competencias ciudadanas?
Es en las situaciones cotidianas de las instituciones educativas como los estudiantes puedan alcanzar los estándares propuestos para cada nivel educativo, paso a paso, con el apoyo de la comunidad educativa, es posible que algunos enunciados parezcan difíciles para el nivel propuesto, pero en ello juega también la autonomía curricular de las instituciones tal como lo establece la Ley 115 de 1994. Esta Ley General de Educación, en su Título II, establece la estructura y define los objetivos comunes de todos los niveles: “Articulo 13: Es objetivo primordial de todos y cada uno de los niveles educativos el desarrollo integral de los educandos mediante acciones estructuradas encaminadas a: a) Formar la personalidad y la capacidad de asumir con responsabilidad y autonomía sus derechos y deberes; b) Proporcionar una sólida formación ética y moral, y fomentar la práctica del respeto a los derechos humanos; c) Fomentar en la
institución educativa, prácticas democráticas para el aprendizaje de los principios y valores de la participación y organización ciudadana y estimular la autonomía y la responsabilidad;
El Artículo 14, de la misma Ley, establece la enseñanza obligatoria de temas, habilidades y actitudes relacionadas con un ejercicio pleno de la ciudadanía que parta del reconocimiento de la dignidad inherente a todo ser humano, con el propósito de que este reconocimiento sea efectivo en todas las personas y para trabajar en la construcción de una sociedad democrática, participativa, pluralista e intercultural. Este trabajo se sintetiza en las asignaturas de Ética y Valores Humanos, y Constitución Política, así como en tres proyectos pedagógicos: a) educación para el ejercicio de los derechos humanos, b) educación para la sexualidad y construcción de ciudadanía y c) educación ambiental.
De manera explícita en el artículo. 148, la ley determina que el Proyecto Educativo Institucional, debe incorporar acciones pedagógicas para favorecer el desarrollo equilibrado y armónico de las habilidades de los educandos, en especial las capacidades para la toma de decisiones, la adquisición de criterios, el trabajo en equipo, la administración eficiente del tiempo, la asunción de responsabilidades, la solución de conflictos y problemas y las habilidades para la comunicación, la negociación y la participación; así como potencializar estos ambientes, para el desarrollo de las competencias ciudadanas: las instancias de participación, el aula de clase, los proyectos pedagógicos y el tiempo libre.
La apuesta del MEN desde el 2004 ha sido estructurar e implementar propuestas pedagógicas que desarrollan competencias ciudadanas en la comunidad educativa, y que buscan convertir la instrucción cívica tradicional en un proceso articulado a todas las áreas y los grados, que promueve habilidades, actitudes y conocimientos necesarios para la convivencia escolar. Esto implica un gran avance para el país en la medida que se asume que los procesos educativos pueden y deben estar pensados para la construcción de una cultura democrática basada en la práctica real de los derechos humanos. Lo anterior sólo es posible mediante procesos permanentes e intencionados que conduzcan a la transformación de comportamientos y prácticas pedagógicas coherentes con los principios que se pretenden promover, y la creación de espacios de aprendizaje en los cuales las personas puedan usar sus capacidades y conocimientos de manera flexible, consciente y crítica para proponer alternativas creativas y novedosas para la resolución de los conflictos de manera cada vez más asertiva y empática, así como para la construcción de ambientes cada vez más democráticos e incluyentes (MEN, 2004).