Evaluación de los acontecimientos adversos a medicamentos originados en el servicio de urgencias

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Introducción

Desde la publicación a principios de los años noventa de una serie de informes centrados en la seguridad del paciente en el ámbito sanitario1-3, el

interés por la detección y el manejo de los eventos adversos (EA) ha ido en aumento, ya que constitu-yen una importante causa de morbimortalidad, que afecta a la calidad asistencial e incrementa el coste de la asistencia sanitaria. Estos estudios esti-maron que hasta un 4% de los pacientes sufre al-gún tipo de daño durante su estancia hospitalaria

y, aunque las consecuencias de los EA son varia-bles, pueden llegar a ser graves y producir entre 44.000 y 98.000 muertes anuales en Estados Uni-dos3. En España, el informe ENEAS4 realizado en el

año 2005 identificó el uso de medicación como la principal causa (37,4%) de todos los EA detecta-dos. Un análisis posterior de estos datos estimó que el coste aproximado asociado a estos EA rela-cionados con la medicación se situaba alrededor de los 600 millones de euros5.

Estudios posteriores, centrados de manera es-pecífica en la detección de acontecimientos

adver-ORIGINAL

Evaluación de los acontecimientos adversos a

medicamentos originados en el servicio de urgencias

ANAMARÍADE ANDRÉS LÁZARO1, DANIELSEVILLA SÁNCHEZ2, MARÍA DELMARORTEGA ROMERO3,

CARLESCODINA JANÉ1, JOSEPRIBAS SALA1, MIQUELSÁNCHEZ SÁNCHEZ3

1Servicio de Farmacia, Hospital Clínic, Barcelona, España. 2Servicio de Farmacia, Consorci Hospitalari de Vic,

Barcelona, España. 3Área de Urgencias, Hospital Clínic, Barcelona, España.

Objetivo:Determinar la incidencia y caracterizar los acontecimientos adversos a medi-camentos (AAM) originados en el servicio de urgencias (SU) de un hospital de tercer nivel. Identificar factores de riesgo asociados a la ocurrencia de AAM y evaluar los erro-res de medicación (EM) implicados en la aparición de los AAM prevenibles.

Método: Estudio observacional descriptivo de revisión de historias clínicas. Durante 3 meses se seleccionaron pacientes atendidos en el SU que finalmente ingresaron en el centro. La identificación de los AAM se realizó siguiendo una metodología previamente establecida basada en la utilización de señales alertantes (triggers).Se utilizaron los al-goritmos de Karch-Lasagna y Hallas para evaluar la causalidad y el cuestionario de Schumock-Thornton para la evitabilidad de los AAM. Todos los posibles AAM fueron validados por dos revisores.

Resultados: Se detectaron 31 AAM en los 237 pacientes incluidos, que representan

una incidencia del 13%. La mayoría de los AAM presentó una relación de causalidad posible o probable (61% y 29%). El 45% de los AAM fue debido a errores de medica-ción (EM), que podrían haber sido evitados. Entre los AAM evitables, la principal mani-festación fue la alteración de la glucemia atribuida al grupo de antidiabéticos. El princi-pal error implicado fue la falta de prescripción de un medicamento necesario (50%) o la omisión en su administración (21%). En el caso de los AAM inevitables, las principa-les manifestaciones fueron taquicardia e hiperglicemia asociadas a salbutamol y corti-coides respectivamente. Los únicos factores asociados a una mayor prevalencia de AAM fueron el número de fármacos administrados en el SU y la atención en el área de ma-yor gravedad del SU.

Conclusiones:La incidencia de AAM durante la estancia en el SU es elevada y

poten-cialmente prevenible. Estos resultados coinciden con la incidencia descrita en el ámbito hospitalario. [Emergencias 2013;25:361-367]

Palabras clave: Acontecimiento adverso producido por medicamento. Errores de

me-dicación. Servicio de urgencias. Seguridad del paciente. Señales de alerta. CORRESPONDENCIA:

Ana M.ª de Andrés Lázaro Servicio de Farmacia Hospital Clínic C/Villarroel, 170 08036 Barcelona, España E-mail: ana.de.andres@gmail.com

FECHA DE RECEPCIÓN: 15-9-2012

FECHA DE ACEPTACIÓN: 21-12-2012

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sos producidos por medicamentos (AAM), cifran la incidencia de estos eventos entre el 1,4 y el 10% en función de la metodología utilizada, el ámbito de estudio seleccionado y la población diana6-9.

Los servicios de urgencias (SU) presentan ca-racterísticas que los hacen especialmente propen-sos a la ocurrencia de EA10, tal y como reflejaron

los resultados del estudio EVADUR11. Sin embargo,

hasta el momento, la bibliografía disponible sobre estudios centrados específicamente en los AAM originados en este ámbito es escasa, y sus causas y consecuencias no han sido totalmente descritas. Por ello, el objetivo de este estudio es determinar la incidencia de AAM originados en el SU de un hospital de tercer nivel, caracterizar los AAM de-tectados en función de su causalidad, evitabilidad, manifestaciones y principales fármacos implicados e identificar factores de riesgo implicados en su ocurrencia. En el caso de los AAM evitables, se analizan los errores de medicación (EM) que los originaron.

Método

Se trata de un estudio observacional descripti-vo de tres meses de duración (junio-agosto 2011) en un SU de un hospital universitario de tercer ni-vel. El SU atiende unas 90.000 visitas al año y está estructurado, según el Modelo Andorrano de Tria-je (MAT), en cinco niveles de gravedad de mayor (nivel I) a menor (nivel V). El área de urgencias no dispone de prescripción electrónica, por lo que los registros de prescripción y administración de me-dicamentos se realizan mediante orden médica en papel.

La población de estudio incluyó pacientes ma-yores de 18 años atendidos en el SU que poste-riormente ingresaron en el centro. Como criterios de exclusión se consideraron: pacientes que ya es-tuvieran pendientes de ingreso en el momento de la selección; pacientes dados de alta tras el episo-dio en el SU; urgencias de tipo traumatológico, psiquiátrico o ginecológico y aquellos pacientes en los que los registros de medicación no estuvie-ran disponibles tras el ingreso.

La selección de pacientes se realizó a primera hora de la mañana (8 a.m.) de lunes a viernes. Mediante una consulta informática se extrajeron listados de ocupación de las áreas seleccionadas y se identificó a los pacientes a cargo de los urgen-ciólogos. Las áreas del SU donde se realizó el muestreo fueron la sala de nivel I y las salas de observación del nivel II-III que incluían pacientes

tanto médicos como quirúrgicos. Posteriormente, se comprobó la ubicación de los pacientes a las 24 y 48 h para seleccionar aquéllos que habían ingresado.

La detección de AAM se realizó mediante la re-visión retrospectiva de historias clínicas. Se revisa-ron tanto los documentos disponibles en la historia electrónica (informes médicos, notas clínicas, analí-ticas) como los registros en papel originados du-rante el episodio en el SU (prescripciones, registro de administración, constantes y observaciones de enfermería). Así mismo, se revisó la documenta-ción disponible del paciente hasta las 72 h poste-riores al ingreso en la sala de hospitalización al considerar que cualquier incidente originado en el SU pudiera manifestar su efecto sobre el paciente en este periodo12.

La variable principal del estudio fue el porcen-taje de pacientes que presentaron AAM, de acuer-do con la definición propuesta por el Instituto pa-ra el Uso Seguro de los Medicamentos (ISPM-España)13: se consideró AAM como

cual-quier daño grave o leve causado por el uso tera-péutico (incluyendo la falta de uso) de un medi-camento. Los AAM se clasificaron en dos tipos según sus posibilidades de prevención: a) AAM prevenibles: aquellos causados por errores de me-dicación (suponen por lo tanto daño y error) y b) AAM no prevenibles: son aquellos incidentes que se producen a pesar del uso apropiado de los me-dicamentos (daño sin error) y que se correspon-den con las correspon-denominadas reacciones adversas a medicamentos (RAM). Sin embargo, debe recor-darse que a nivel normativo y según el RD 1344/2007 de farmacovigilancia, todos los in-cidentes que resulten en alguna respuesta nociva sobre el paciente deben ser considerados como reacción adversa.

Se utilizó una metodología estandarizada basa-da en la detección de señales alertantes (triggers):

registro de diagnósticos alertantes (ej: náuseas, hi-potensión, etc.), uso de fármacos alertantes (ej: naloxona, glucosa concentrada) y detección de parámetros alterados (ej: creatinina, potasio, tiem-pos de coagulación). Esta metodología ha sido previamente utilizada en un estudio multicéntrico dirigido a la caracterización de AAM en pacientes hospitalizados14.

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área de visita, tiempo de permanencia y número de fármacos prescritos); 3) RAM; y 4) AAM evita-bles. En el caso de las RAM y AAM evitables se re-gistró: breve descripción del incidente, fármacos implicados, relación de causalidad y caracterización del error de medicación (para los AAM evitables).

Tras la extracción de los datos, todos los inci-dentes detectados fueron revisados y validados por un segundo farmacéutico especialista. Las dis-crepancias en la valoración fueron resueltas me-diante la discusión de los casos. En aquellos casos en los que no se alcanzó el consenso, se consultó a un tercer farmacéutico especialista.

Todos los incidentes que llegaron al paciente y causaron daño (AAM prevenibles y no prevenibles) fueron revisados y validados por un médico espe-cialista con experiencia en el área de urgencias.

De acuerdo con la bibliografía revisada se deci-dió excluir las flebitis y las extravasaciones como AAM para no distorsionar los resultados del estudio. Para determinar la causalidad de los AAM se utilizaron los algoritmos de Karch-Lasagna15 y

Ha-llas16 modificados, en función de si el AAM había

sido producido por la administración de un fárma-co o por su omisión (o infrautilización), respecti-vamente. Únicamente se incluyeron aquellos AAM con una relación de causalidad “posible” o supe-rior. Para establecer la evitabilidad de los aconteci-mientos adversos detectados se utilizó el cuestio-nario de Schumock-Thornton9,17. Finalmente, para

la taxonomía y caracterización de los errores de medicación detectados se siguió la metodología establecida por el grupo de trabajo Ruiz-Jarabo18.

Los datos obtenidos fueron analizados median-te el programa estadístico SPSS (versión 18.0). Se realizó un análisis descriptivo de las variables cuantitativas mediante la media y desviación es-tándar, y se usaron frecuencias absolutas y por-centajes para las variables cualitativas. El análisis de los factores de riesgo asociados a la ocurrencia de AAM se realizó mediante una regresión logística univariante.

El estudio fue presentado al Comité de Ética e Investigación Clínica del Hospital Clínic de Barce-lona (CEIC) y fue aprobado antes de su inicio. Al tratarse de una revisión de datos derivados de la práctica clínica habitual y no realizarse ninguna intervención sobre el paciente, no fue necesario solicitar el consentimiento informado.

Resultados

Durante el periodo de estudio 237 pacientes cumplieron los criterios de inclusión y fueron

se-leccionados para la revisión de su historia clínica. La edad media de los pacientes fue de 68,7 ± 18,3 años, la mitad eran hombres (53%), presentaban 3,6 ± 2,4 comorbilidades y un 56% estaban polimedicados (ⱖ 5 medicamentos habi-tuales).

La mayoría de los pacientes incluidos habían si-do asignasi-dos a los niveles de triaje II y III (27,8% y 67,9%, respectivamente). La estancia media en el SU fue de 31,5 ± 15,2 horas durante las cuales los pacientes recibieron una media de 11 fárma-cos. Los principales motivos de consulta fueron: disnea (19,8%), fiebre (8,8%), malestar general (8,4%) y dolor abdominal tipo cólico (6,3%).

Se detectaron un total de 31 AAM en 31 pa-cientes diferentes. Esto significa que el 13,1% (31/237) del total de pacientes incluidos en el es-tudio sufrieron algún tipo de daño o alteración como consecuencia de su paso por el SU.

Del total de los 31 AAM detectados, en 19 ca-sos se utilizó el algoritmo de Karch-Lasagna para su clasificación y en 12 ocasiones el algoritmo de Ha-llas, que indica que el acontecimiento adverso se había producido por omisión o infrautilización de un medicamento. En el caso de las RAM, todas fue-ron clasificadas utilizando el algoritmo de Karch-La-sagna. La mayoría de los AAM detectados (61,3%) mostraron una relación de causalidad posible, un tercio probable y únicamente 3 AAM pudieron ser asignados a la categoría definida (Tabla 1).

El 54,8% del total de los AAM detectados (n = 17) fueron inevitables y correspondieron a RAM que afectan al 7,2% de los pacientes de la muestra. La mayoría de las reacciones fueron del tipo farmacológico, es decir relacionadas con al-guno de los mecanismos de acción del fármaco (94,1%). Únicamente una de las reacciones, que correspondió a un episodio de hipotensión tras la administración de metoclopramida endovenosa, fue clasificada como idiosincrática.

Los fármacos implicados en las 17 RAM perte-necían a 7 grupos farmacológicos diferentes según el sistema de clasificación anatómica –terapéutica–

Tabla 1.Causalidad y evitabilidad de los acontecimientos adversos a medicamentos (AAM) según el algoritmo utilizado

Inevitables Prevenibles (RAM)

AAM (n = 31) KL H KL H Total

Posible 12 0 1 6 19 (61,3%)

Probable 5 0 1 3 9 (29,0%)

Definida 0 0 0 3 3 (9,7%)

Total 17 0 2 12 31

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química (ATC) de la OMS, mayoritariamente al grupo de medicamentos contra alteraciones obs-tructivas pulmonares (salbutamol y taquicardia) y al grupo de corticosteroides (metilprednisolona e hiperglicemia) (Tabla 2). Los pacientes no presen-taban ninguna condición (fibrilación auricular, dia-betes, etc…) que los hiciera especialmente suscep-tibles a padecer estos episodios de manera que no pudieron ser anticipados ni prevenidos.

Por otro lado, el 45,2% del total de los AAM detectados (n = 14) se asoció a algún error de medicación o discrepancia en la conciliación del tratamiento habitual y por lo tanto podría haber sido evitado. La mitad de las manifestaciones de-tectadas se referían a alteraciones en el control de la glucemia (5 hiperglicemias; 2 hipoglicemias). En dos ocasiones el AAM evitable se manifestó co-mo dolor en el paciente (dolor general, espasco-mos vesicales) y en una ocasión como un episodio de ansiedad. El resto de los AAM evitables se mani-festaron mediante alteraciones analíticas o de las constantes vitales.

Los fármacos implicados pertenecían a 8 gru-pos farmacológicos diferentes, aunque más de un tercio (36%) se incluían en el grupo de antidiabé-ticos (Tabla 3). Todos los pacientes que presenta-ron manifestaciones endocrinas tenían anteceden-tes de diabeanteceden-tes mellitus tipo 2.

El análisis de los EM asociados a los AAM evita-bles muestra que la principal causa de error fue la

ausencia de un medicamento necesario para el paciente, bien por falta de prescripción (50%) o a nivel de omisión en la administración (21,4%) (Tabla 4). Respecto a la omisión a nivel de la pres-cripción, en 5 ocasiones se trató de una omisión de un medicamento habitual del paciente (ej: al-prazolam, solifenacina) o bien de una sustitución inadecuada (manejo inadecuado de la terapia con insulina en paciente diabético insulinodependien-te). En los 2 casos restantes el error fue debido a la omisión de un medicamento necesario para la situación clínica del paciente (hipoglicemia por no iniciar adecuadamente suero glucosado en un pa-ciente con perfusión de insulina, omisión de apor-te de potasio en la sueroapor-terapia de un pacienapor-te sin ingesta y con una función renal correcta).

El análisis de diferentes variables relativas al pa-ciente o al episodio de atención en el SU mostró que las únicas que presentaron asociación estadís-ticamente significativa fueron el número de fárma-cos prescritos y la atención en la sala correspon-diente al nivel I (emergencias) (Tabla 5).

Todos los incidentes detectados fueron de gra-vedad leve o moderada: ninguno de ellos produjo daño permanente en el paciente ni se detectaron muertes como consecuencia del AAM.

Discusión

La incidencia de AAM detectada en la pobla-ción de estudio fue del 13,1% y casi la mitad de ellos podría haberse evitado. Estos resultados son similares a los datos disponibles de AAM en pa-cientes hospitalizados, si bien en estas revisiones se pone de manifiesto la gran heterogenicidad de los resultados en función de la metodología utili-zada y la población diana7,8.

La evidencia es limitada en cuanto a los datos disponibles sobre EA relacionados con el uso de medicación en el área de urgencias. Hasta el mo-mento, la investigación se ha centrado principal-mente en la detección de AAM originados en el ámbito comunitario y que eran detectados en los SU, que a menudo constituyen el motivo de con-sulta, pero no se disponía de datos específicos de Tabla 2.Fármacos implicados en las reacciones adversas a

medicamentos (RAM) detectadas

Grupos farmacológicos según la clasificación ATC N (%)

Corticosteroides sistémicos (H02) 4 (23,5) Medicamentos contra alteraciones obstructivas

pulmonares (R03) 4 (23.5)

Sustitutos del plasma y soluciones para infusión (B05) 2 (11,8)

Terapia cardiaca (C01) 2 (11,8)

Analgésicos (N02) 2 (11,8)

Psicolépticos (N05) 2 (11,8)

Fármacos para alteraciones funcionales relacionadas

con la acidez (A03) 1 (5,9)

ATC: Sistema de clasificación anatómica –terapéutica– química.

Tabla 4.Tipos de errores implicados en los acontecimientos adversos a medicamentos evitables

Tipo de error Nº (%)

Falta de prescripción de un medicamento necesario 7 (50) Omisión en la administración 3 (21,4) Prescripción inapropiada 2 (14,3) Frecuencia de administración errónea 1 (7,1)

Dosis menor 1 (7,1)

Tabla 3.Fármacos implicados en los acontecimientos adversos a medicamentos (AAM) evitables detectados

Grupo farmacológicos según la clasificación ATC N (%)

Antidiabéticos (A10) 5 (35,7)

Sustitutos del plasma y soluciones para infusión (B05) 3 (21,4)

Antitrombóticos (B01) 1 (7,1)

Sistema renina angiotensina (C09) 1 (7,1) Preparados urológicos (G04) 1 (7,1)

Analgésicos (N02) 1 (7,1)

Antiepilépticos (N03) 1 (7,1)

Psicolépticos (N05) 1 (7,1)

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aquellos derivados de la asistencia urgencias19-23.

Recientemente, diversos estudios dirigidos a la de-tección de EA en el SU sitúan su incidencia entre el 6 y el 8,5% con una tasa de evitabilidad de hasta el 71%12,24. Pese a que la medicación se

in-cluye como causa de EA, las diferentes definicio-nes utilizadas y la presentación de datos agrega-dos no permite conocer la incidencia AAM durante la estancia el SU25.

En España, los resultados del estudio EVADUR establecen que un 7,2% de los pacientes sufre al-gún tipo de daño relacionado con su visita al SU11. Del total de eventos que produjo daño al

paciente, un 24,1% estaba relacionados con el uso de medicación, de manera que únicamente un 1,7% de los pacientes presentaba AAM, una incidencia muy inferior a la encontrada en nuestro estudio. Existen diferentes factores que pueden haber contribuido a esta diferencia. En primer lu-gar, es posible que existan discrepancias impor-tantes en la definición de acontecimiento adverso entre ambos estudios, de manera que el estudio de Tomas et al. excluyera aquellos eventos de ca-rácter más leve. En segundo lugar, tanto nuestra muestra como nuestro escenario presentaban mu-chos de los factores de riesgo de padecer AAM identificados en dicho estudio, como: la población era más anciana y presentaba mayor comorbilidad y gravedad al tratarse de pacientes que finalmente ingresaron. Finalmente, nuestro estudio se dirigía

exclusivamente a la detección de aquellos eventos que habían sido causados por medicamentos. Nuestra herramienta de detección basada en se-ñales alertantes ha demostrado su utilidad en un estudio previo realizado sobre una población simi-lar14, mientras que una de las posibles limitaciones

identificadas por los autores del estudio EVADUR fue la utilización de una guía de cribaje para la detección de EA que no se mostró como una he-rramienta útil para el despistaje al tener una baja sensibilidad. De este modo, consideramos que la metodología de detección ha sido determinante en la incidencia encontrada, ya que los escasos es-tudios que incorporan ítems relacionados con la utilización de medicación en sus herramientas de detección reflejan unas tasas de EA y AAM de en-tre el 20 y el 27,8%25,26.

Con referencia a los hospitales Berga et al.14

uti-lizaron una herramienta similar a la nuestra para la detección de manera prospectiva de AAM en pa-cientes médicos y quirúrgicos. Tanto la incidencia de AAM encontrada como el porcentaje de EA pre-venibles coinciden con nuestros resultados. En el análisis de los EM implicados en AAM prevenibles, Berga et al. también identifican la falta de medica-mento necesario como la principal causa, que pone de manifiesto la importancia de realizar una ade-cuada conciliación del tratamiento habitual.

En cuanto a los fármacos implicados, nuestro patrón difiere del encontrado en otros ámbitos. Tabla 5.Análisis de regresión logística univariante de factores asociados con la ocurrencia de acontecimientos adversos a

medicamentos (AAM)

Pacientes con AAM Pacientes sin AAM RR IC al 95%*

[n(%)] [n(%)]

Sexo

Hombre 14 (45,2) 111 (53,9) 1 Referencia

Mujer 17 (54,8) 95 (46,1) 1,36 (0,70-2,62)

Edad

< 65 años 7 (22,6) 74 (35,9) 1 Referencia

ⱖ65 años 24 (77,4) 132 (64,1) 1,78 (0,80-3,95)

< 80 años 17 (54,8) 130 (63,1) 1 Referencia

ⱖ80 años 14 (45,2) 76 (36,9) 1,35 (0,70-2,59)

Comorbilidades

< 4 comorbilidades 14 (45,2) 103 (50) 1 Referencia

ⱖ4 comorbilidades 17 (54,8) 103 (50) 1,18 (0,61-2,29)

Tratamiento habitual**

< 5 fármacos 11 (39,3) 79 (40,5) 1 Referencia

ⱖ5 fármacos 17 (60,7) 116 (59,5) 1,05 (0,51-2,13)

Área de visita

Sala de observación 13 (41,9) 154 (74,8) 1 Referencia

Emergencias (nivel I) 18 (58,1) 52 (25,2) 3,30 (1,71-6,37)*

Tiempo de permanencia en el SU

< 24 horas 11 (35,5) 74 (35,9) 1 Referencia

ⱖ24 horas 20 (64,5) 132 (64,1) 1,02 (0,51-2,02)

Medicamentos prescritos en el SU

< 10 fármacos 7 (22,6) 89 (43,2) 1 Referencia

ⱖ10 fármacos 24 (77,4) 117 (56,8) 2,33 (1,05-5,20)*

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En el hospital destacan los antibióticos, especial-mente en el caso de los inevitables14, y en la

co-munidad los fármacos cardiovasculares, anticoagu-lantes y diuréticos según las series23,27. Estas

diferencias pueden ser debidas al periodo de se-guimiento de los pacientes, de manera que los AAM detectados estaban en relación con fármacos que producen efectos más inmediatos. Como ejemplo, casi la mitad de las RAM detectadas fue-ron atribuidas a salbutamol como causante de ta-quicardia (n = 4) y a metilprednisolona como cau-sante de hiperglicemias (n = 4) en pacientes que acudieron al SU por disnea (el principal motivo de consulta en nuestra muestra).

Finalmente, el análisis de los factores de riesgo únicamente identificó como variables asociadas un mayor número de fármacos administrados y el he-cho de haber sido atendido en el área de emer-gencias. Estos resultados no son sorprendentes, dado que en esta área frecuentemente se requie-ren actuaciones rápidas y la utilización de fárma-cos de alto riesgo es habitual.

Nuestro estudio presenta algunas limitaciones, principalmente derivadas del método de detec-ción utilizado y de la pobladetec-ción diana selecciona-da. La utilidad de la revisión retrospectiva de his-torias clínicas está condicionada a la cantidad y la calidad de la información recogida por el personal sanitario en el curso clínico. Es conocido que tan-to los errores como los AAM frecuentemente no se registran ni notifican, bien por miedo a repre-salias, bien por exceso de carga de trabajo. Los resultados del estudio EVADUR indican que tan só-lo el 21% de só-los EA quedan registrados en la his-toria clínica del paciente11. De esta manera, la

in-cidencia de AAM podría estar subestimada, especialmente en el caso de AAM producidos en el momento de la administración. Adicionalmente, la información limitada puede dificultar establecer relaciones de causalidad entre el AAM y el fárma-co implicado. La utilización de otro método de detección, como la observación directa, no estaría exento de inconvenientes puesto que puede in-fluir en el comportamiento del personal que sabe que está siendo observado (efecto Hartworthne) y podría haber interferido en la práctica clínica y la atención habitual del paciente.

En segundo lugar, nuestro estudio se centró en pacientes que tras su estancia en urgencias ingre-saban en el centro. El objetivo era poder garanti-zar un periodo de seguimiento tras el episodio en el SU, que en el caso de los pacientes dados de alta habría sido muy costoso. Esto puede haber hecho que los pacientes incluidos presentaran cri-terios de mayor gravedad y características clínicas

y demográficas que los hicieran más propensos a padecer EA respecto a la población general aten-dida en un SU.

En conclusión, la incidencia de EA relacionados con la utilización de medicamentos en el SU fue elevada y evitable en la mitad de los casos. Estos datos apoyan la necesidad de fomentar una cultu-ra de seguridad en los SU y potenciar la creación de programas de gestión aplicados a la preven-ción de errores de medicapreven-ción28-30. Los resultados

de nuestro estudio sugieren que una mejora en el manejo de la medicación habitual del paciente mediante estrategias como la incorporación de un farmacéutico al equipo multidisciplinar y la im-plantación de programas de conciliación, así co-mo la identificación de pacientes que presentan mayor riesgo de presentar AAM (paciente ancia-no, con comorbilidades y polimedicado) puede contribuir a la disminución de los EA asociados a medicación en los SU.

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Evaluation of adverse drug reactions in emergency department practice

De Andrés Lázaro AM, Sevilla Sánchez D, Ortega Romero MM, Codina Jané C, Ribas Sala J, Sánchez Sánchez M

Objective:To assess the incidence of adverse drug reactions (ADRs) in the emergency department of a tertiary care hospital, to determine the characteristics of the ADRs, to identify related risk factors, and to evaluate medication errors associated with preventable ADRs.

Methods:Descriptive observational study based on data extracted from medical records. Patients admitted to hospital after attendance in the emergency department over a 3-month period were included. ADRs were found following a previously established method to identify ADR clues, or triggers, in patient records. The Karch-Lasagna scale and the Hallas algorithm were used to evaluate causality, and the Schumock-Thornton questionnaire was used to assess ADR preventability. All events that were candidates for classification as ADRs were validated by 2 data collectors.

Results:In the records for the 237 patients included, 31 ADRs were detected (incidence, 13%). Most of the ADRs could be assigned a possible (61%) or probable (29%) cause. Forty-five percent of the ADRs were caused by medication errors and could have been prevented. The most common preventable ADRs were hypo- or hyperglycemia related to antidiabetic medication. The most common errors involved failure to prescribe a necessary medication (50%) or failure to administer one (21%). The most common unavoidable ADRs were tachycardia and hyperglycemia related to salbutamol and corticosteroids, respectively. The only factors associated with a higher prevalence of ADRs were the number of drugs administered in the emergency department and admission to the acute-care section of the department.

Conclusions:The incidence of ADRs in this study was high and preventable events were detected. These findings are consistent with evaluations of ADRs in the hospital setting. [Emergencias 2013;25:361-367]

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