Elisa Puche Arrabal
Lda. Ciencias Ambientales
Manuel Germán Montoya Puertas
Paisajista APGEA, PAISAJE y MEDIO AMBIENTE [email protected]
Las claves: un buen diseño y un mantenimiento periódico
Áreas de juegos infantiles en parques públicos
El niño tiene derecho a jugar, como parte esencial de su desarrollo, y así viene recogido en la Declaración de los Derechos del Niño, de 1959.
La ciudad evoluciona
hasta convertirse en un
centro de trabajo y
descanso adulto. No se
concibe para los juegos
de los niños, que suelen
encontrar numerosos
peligros al salir a la
calle. Se hace necesario
diseñar espacios para el
ocio y el recreo, donde
puedan disfrutar niños
de distintas edades
El diseño ideal
de un área de juegos infantiles contempla la introducción de elementos que aumenten el grado de dificultad para distintos grupos de edad, así como la edad de los usuarios para los que se diseña el área
El niño tiene derecho a jugar, como parte esencial de su desarrollo, y así viene recogido en la Declaración de los Derechos del Niño, de 1959. Pero, a partir de la Revolu- ción Industrial, aparecen los núcleos urbanos, zonas de asentamiento humano masivo. La ciudad sigue su evolu- ción hasta convertirse en un centro de trabajo y descanso adulto, no se concibe para los juegos de los niños, que suelen encontrar numerosos peligros al salir a la calle. Se hace necesario diseñar espacios para el ocio y el recreo, donde puedan disfrutar niños de distintas edades.
Para un niño todo es motivo de juego, ellos no perci- ben el riesgo de igual modo que un adulto, pero pode- mos evitar los peligros en estos espacios, sin que suponga un detrimento de las posibilidades de juego. Para conse- guirlo sólo se requiere un buen diseño del área de juego, que contemple, un estudio poblacional, orográfico y cli- matológico de la zona; y un mantenimiento periódico.
Este procedimiento no entraña dificultad si seguimos y cumplimos la normativa vigente, y de esta forma, ade- más, nos aseguraremos estar creando un espacio seguro para los niños.
Normativa
A la hora de hacer una buena planificación de un área de juego, es necesario contemplar la normativa que nos afecta. En algunas Comunidades Autónomas poseen reglamentos específico desarrollados para este fin; otras se rigen por la Ley del Suelo, Leyes de Ordenación y Terri- torio, de Urbanismo, Reglamentos que las desarrollan y completan, y/o de Ordenanzas Municipales. Estas norma- tivas desarrollan la dotación en m2 de suelo para parques públicos e infantiles que deben haber por habitante y/o por m2 de edificación en cada comunidad o ayuntamien- to, lo cual garantiza el que quede cubierta la necesidad de estos espacios para la población.
A nivel europeo y nacional tenemos unas normas para regular la seguridad en las áreas de juego infantiles:
EN-1176 partes 1 a 7 y EN-1177, que AENOR tradujo en 1999 y fueron publicadas en el Boletín Oficial del Estado,
Lo ideal es diseñar el área para distintos grupos de edad, de forma que se puedan introducir elementos que aumenten de grado de dificultad, al mismo ritmo que la edad de los usuarios para los que se diseña el área.
por lo que están incorporadas en nuestro cuerpo norma- tivo. Se debe añadir, que estas normas no son de obliga- do cumplimiento, tienen carácter voluntario, a no ser que se especifique en una norma jurídica como han hecho al- gunos organismos, que nombramos a continuación:
- La Junta de Andalucía en el Decreto 127/2001, de 5 de junio, sobre medidas de seguridad en los parques in- fantiles.
- El Ayuntamiento de Madrid que aprobó estas nor- mas mediante acuerdo del Pleno Municipal, en noviem- bre de 2001.
- La Xunta de Galicia con el Decreto 245/2003, de 24 de abril, las normas de seguridad de los parques infantiles.
- El Ayuntamiento de Huesca mediante la Ordenanza Municipal de Áreas Verdes y Arbolado Urbano, de 7 de mayo.
No hay que olvidar, que estas normas acreditan la ca- lidad y seguridad de los productos, de modo que las ad- ministraciones pueden tener estos datos en cuenta a la hora de elegir los elementos que conformarán las áreas de juego.
La norma UNE- EN 1176 consta de 7 partes:
• UNE-EN 1176-1: Equipamiento de las áreas de jue- go. Parte 1: Requisitos generales de seguridad y métodos de ensayo. Están excluidos de la norma los parques de aventuras y elementos definidos como juguetes por la norma EN-71 y la Directiva de juguetes.
• Parte 2: Requisitos de seguridad y métodos de en- sayo para columpios.
• Parte 3: Requisitos de seguridad y métodos de en- sayo complementarios específicos para toboganes.
• Parte 4: Requisitos de seguridad y métodos de en- sayo complementarios específicos para tirolinas.
• Parte 5: Requisitos de seguridad y métodos de en- sayo complementarios específicos para carruseles.
• Parte 6: Requisitos de seguridad y métodos de en- sayo complementarios específicos para balancines.
• Parte 7: Guía para la instalación, inspección, man- tenimiento y utilización.
• UNE-EN 1177: Revestimiento de las superficies de las áreas de juego absorbentes de impactos. Requisitos de seguridad y métodos de ensayo.
Posteriormente, se ve necesaria la creación de una norma española que recoja todo lo referente a planifica-
El recinto debe estar delimitado por una valla que permita el fácil acceso de niños y adultos, en el caso de que éstos deban entrar por alguna emergencia.
A la hora de hacer una buena planificación de un área de juego, es necesario contemplar la normativa que nos afecta.
Al escoger el material se debe tener en cuenta, no sólo el gasto
económico y la forma estética, sino también la climatológía.
Por ejemplo, la grava es el material idóneo para un clima como el andaluz, ya que no tiene el problema de las losas de caucho, que tienden a separarse por efecto de los cambios bruscos de temperatura
ción y gestión de estas áreas, aunque se centra en las ciuda- des, surgiendo en Febrero de 2001, UNE 147103 planificación y gestión de las áreas y parques de juego al aire libre.
Además, aparecen distintas normativas específicas, que regulan elementos concretos, de los que conforman el área de juego, como son, UNE PNE 172001 IN Señalización de las áreas de juego, NTJ 09S: de 1998, Areneros en áreas de juego infantiles, NTJ 13R: de 1998, Higiene de los areneros en áreas de juegos infantiles, etc.
No debemos olvidar la aplicación de estas normas a la hora de diseñar un área de juego infantil, porque a la hora de afirmar que dicha área cumple la normativa, es porque lo hacen el diseño, equipamiento, instalaciones y mantenimiento.
Aspectos básicos de diseño.
Objetivos de un área de juego
Lo ideal es diseñar el área para distintos grupos de edad, de forma que se puedan introducir elementos que au- menten de grado de dificultad, al mismo ritmo que la edad de los usuarios para los que se diseña el área.
Aún así, se deben tener presentes, en todo momento, una serie de objetivos; el área debe estar configurada para ayudar al desarrollo motriz del niño, ofrecer distintas opcio- nes para favorecer en ellos la toma de decisiones, de este modo pueden aprender a la vez que desarrollan su imagina- ción y fantasía, este espacio debe convertirse en un centro de reunión e interacción donde puedan mejorar y ampliar sus relaciones con otros niños, y por último, y más importan- te, sea un lugar divertido.
Señalización
La información mínima que debe contener es la siguien- te: Grupo de edades recomendado para los que está destina- da el área de juego; Número de teléfono para cualquier inci- dencia; Número de teléfono de emergencias para la comuni- cación de accidentes; prohibición de la entrada en el área de juego de animales de compañía; referencia a que el uso correcto de los equipos queda bajo la responsabilidad de padres y acompañantes adultos; indicación de la necesidad de vigilan- cia para niños de 0 a 3 años, en aquellas áreas que posean jue- gos para este grupo de edad.
Diseño
Hay una serie de puntos importantes a tener en cuenta en el diseño; aquí vamos a tratar algunos, de forma muy re- sumida, pero en la normativa anteriormente explicada se pueden encontrar con todos los detalles:
El recinto debe estar delimitado por una valla que per- mita el fácil acceso de niños y adultos, en el caso de que és- tos deban entrar por alguna emergencia. Los elementos ge- nerales de un parque público, como pueden ser papeleras, bancos, etc. deben estar situados fuera de la valla para evitar accidentes, y si están dentro, deberán ser inspeccionados para comprobar que no suponen peligro alguno.
Los equipos de juego tienen que estar situados respe- tando los espacios que se especifican en la normativa. Es im- portante, para ello, conocer algunos conceptos fundamenta- les como son, el espacio libre, que se define como un espacio dentro, sobre o alrededor del equipo que puede ser ocupado por un usuario, sujeto a un movimiento formado por aquel.
El segundo concepto es el de espacio de caída, que es aquel El área debe estar
configurada para ayudar al desarrollo motriz del niño, ofrecer distintas opciones para favorecer en ellos la toma de decisiones, de este modo pueden aprender a la vez que desarrollan su imaginación y fantasía.
Cuando se realiza una
modificación el aparato pierde su certificado de seguridad, a no ser que las piezas sean sustituidas por otras idénticas y se realice una nueva certificación.
espacio, sobre o alrededor del equipo que puede ser ocu- pado por un usuario, que caiga desde una parte elevada de aquel, es la máxima altura vertical entre el soporte del equipamiento y la superficie de impacto. Uniendo estos dos espacios y añadiendo el del propio equipo, obtenemos el espacio que necesitamos para usar el juego de forma segura.
Uno de los aspectos más tratados en la norma, es el de los atrapamientos que puedan sufrir los niños en las distintas partes que forman un equipo. Es necesario estu- diar los materiales para que no pueda aparecer un riesgo de atrapamiento, por su uso, o por deterioro o deformi- dad de éstos. Debemos tener muy presente que ninguna apertura de parámetro cerrado del equipo deberá tener partes que converjan, en sentido descendente, con un án- gulo menor a 60º, para evitar atrapamientos de elásticos de abrigos o enganches de cualquier otra prenda.
Lo que no puede faltar en un área de juego, es un sustrato de material amortiguador de los posibles golpes o caídas, para evitar daños mayores. En la normativa se define un parámetro para calcular la altura mínima que debe tener la capa de material absorbente de impactos, es el HIC, altura de caída libre o criterio de lesión craneo- encefálico, ya que es éste golpe el que puede tener las consecuencias más drásticas. Con este parámetro obtene- mos el grosor del material absorbente de impactos, que es distinto, dependiendo del riesgo que entrañe cada zona del equipo, así tenemos la relación, a mayor riesgo, mayor espesor de la capa. Generalmente debe haber 20 cm de altura de la capa amortiguadora en toda la superfi- cie, en zonas más elevadas, por ejemplo, partes del equi- po con altura de 3 m deben tener debajo un grosor de 50 cm de material absorbente de impactos. En todo caso hay que evitar que sobresalgan los materiales de anclaje de los equipos o que queden a poca profundidad.
Los materiales que se usan generalmente son arenas, gravas (con granulometría no superior a 8 mm) o caucho.
A la hora de escoger el material más adecuado para la zona a diseñar, se deben tener en cuenta, no sólo el gasto económico y la forma estética, sino que cobra importan- cia el estudio climatológico. Por ejemplo, es recomenda- ble como material más idóneo para un clima como el an- daluz, con temperaturas tan extremas, la grava, ya que en las losas de caucho, por efecto de la dilatación y contrac- ción que sufren al pasar de frío a calor y viceversa, de for- ma brusca, aparece un problema, tienden a abrirse las juntas entre ellas. En cambio, pasan a ser una buena opción en el otro extremo de la península, en la parte norte de Espa- ña, ya que se evita la formación de charcos o barrizales, como pasa con la arena cuando llueve abundantemente y de forma constante. Además este material artificial per- mite hacer diseños cromáticos, llamativos, gracias a la gama de colores que existe actualmente en el mercado.
Lo mejor es ver las ventajas e inconvenientes de cada material o equipo, y elegir el más idóneo para la zona se- gún la climatología, orografía o el grupo de edad para el que se va a destinar el área de juego. En cuanto a las con- diciones generales de acabado a en el Cuadro 1 se puede ver un resumen:
Las especies vegetales a utilizar en el diseño de la zona de juego cobran gran importancia, en cuanto a que muchas de las plantas que usamos en parques y jardines
La información que debe contener un área de juegos incluye el grupo de edades recomendado, número de teléfono para cualquier incidencia, número de teléfono de emergencias, prohibición de la entrada en el área de juego de animales de compañía, etc
Con el fin de evitar accidentes se debe establecer un
procedimiento para las revisiones adecuado a cada área de juego, teniendo siempre en cuenta las instrucciones del fabricante de los diferentes juegos, así como las condiciones locales que puedan influir en la periodicidad de las inspecciones necesarias.
públicos, no son idóneas para estas áreas, por entrañar un riesgo de intoxicación o envenenamiento por ingesta ac- cidental, o por causar cortes o punzamientos. Por nom- brar algunas especies tendríamos por ejemplo: Aconitum napellas, Agave sp., Asclepias sp., Berberis vulgaris, Buxus serpenvirens, Coronilla valentina ssp., Glauca, Daphne sp., Digitalis sp., Hedera helix, Juniperus sp., Lantana camara, Lobelia sp., Prunus laurocerasus, Rhus sp, etc.
Inspección y mantenimiento
Un apartado muy importante para el correcto fun- cionamiento y seguridad de las áreas de juegos es el que se desarrolla en la Norma UNE-EN 1176-7, referente a Guía para la instalación, mantenimiento y utilización de equipamientos de las áreas de juegos.
Con el fin de evitar accidentes se debe establecer un procedimiento para las revisiones adecuado a cada área de juego, teniendo siempre en cuenta las instrucciones del fabricante de los diferentes juegos, así como las con- diciones locales que puedan influir en la periodicidad de las inspecciones necesarias. Antes de nada hay que tener en cuenta estas recomendaciones:
• Certificar que la instalación de los equipamientos de juegos se ha realizado de forma correcta, de acuerdo con las instrucciones de la casa de fabricación del produc- to, y que por lo tanto esos juegos cumplen la normativa.
• El área a nivel global debe cumplir los requisitos de Seguridad y Mantenimiento para así obtener el Certifica- do de Conformidad del Área de Juegos.
• Es conveniente inventariar los elementos por cada área de juego concreta, haciendo fichas de inspección de cada equipamiento para así hacer más sencillo la poste- rior inspección y mantenimiento. Es importante crear una base de datos con la documentación necesaria para con- servar un registro de todas las acciones emprendidas en relación con la gestión de la seguridad, así como las ins- trucciones de montaje, reparación, inspección, manteni- miento, certificados obtenidos, etc.
• Seguir un protocolo de inspección de las áreas in- fantiles de juego. Usando las fichas analizando por ejem- plo el estado del entorno de la zona de juegos, de la su- perficie e los juegos, verificar espacios libres, zonas de atrapamientos, etc... todo ello dentro de un orden previa- mente establecido.
• El personal encargado de llevar a cabo las tareas incluidas en la gestión de la seguridad, tales como instala- ciones, inspecciones, reparaciones y mantenimiento, debería ser personal cualificado que tenga un nivel de competen- cia adecuado.
• Si en el transcurso de una inspección se detecta al- gún deterioro importante que pone en riesgo la seguri- dad del equipamiento, se recomienda la reparación inme- diata. Si esto no fuera posible, es conveniente impedir la utilización del equipo, bien inmovilizándolo bien retirán- dolo. Una vez consideradas esas recomendaciones previas es conveniente evaluar de forma periódica y sistemática el estado de seguridad de las áreas de juegos.
Esto se hace a través de las labores de inspección y mantenimiento, que son de varios tipos, normalmente si- guiendo las instrucciones del fabricante, las condiciones de uso, condiciones climáticas, polución atmosférica, anti- güedad, vandalismo, etc:
Es necesario estudiar los materiales para que no pueda aparecer un riesgo de atrapamiento, por su uso, o por deterioro o deformidad de éstos.
El personal encargado de llevar a cabo las tareas incluidas en la gestión de la seguridad, tales como instalaciones, inspecciones, reparaciones y
mantenimiento, debería ser personal cualificado que tenga un nivel de competencia adecuado.
Cuadro 1:
Requisitos en materiales y acabados
MATERIALES
Madera De baja
posibilidad de astillamiento Otros materiales No deben
astillarse o agrietarse TERMINACIONES
Clavos No deben
sobresalir Cables de metal Sin bordes
afilados ni puntiagudos Superficies rugosas No deben
presentar riesgos de lesión
Pernos Cubiertas
permanentemente Tuercas y pernos No deben tener
rebabas Solduras De superficies
suaves
Cantos No deben haber cantos vivos
Inspección
Hay tres tipos de inspecciones según la periodicidad:
1. Inspección visual de rutina. Consiste en identi- ficar principalmente actos vandálicos, del uso, o de los agentes climatológicos. Se basa en la observación de de- terioros a simple vista y se mantendrá el área de juego li- bre de objetos peligrosos (vidrios, piezas metálicas, pie- dras, etc). Los vecinos, usuarios e incluso la Policía Munici- pal pueden alertar de los desperfectos. Su periodicidad podrá llegar a ser diaria en casos extremos.
2. Inspección funcional. Se trata de una inspección más profunda, en la que se comprueba la estabilidad, es- tado general de anclajes, cimentación y desgastes de pie- zas o componentes. Su periodicidad debería estar entre 1 y 3 meses.
3. Inspección anual. Consiste en identificar la segu- ridad del equipo en su conjunto, cimentación y superfi- cies, así como el pudrimiento o corrosión, prestando espe- cial atención a las piezas reparadas.
Mantenimiento
Hay varios tipos también:
Mantenimiento periódico o de rutina. Se refiere a acciones preventivas para reducir el número de acciden- tes, conservando el nivel de seguridad y la funcionalidad del parque infantil. Este procedimiento debería tomar en consideración las instrucciones del fabricante y las condi- ciones locales que puedan influir en la frecuencia delas inspecciones necesarias. El procedimiento también debe- ría incluir una lista de los elementos cuyo mantenimiento es necesario, así como los trámites a seguir en caso de re- clamaciones y averías.
Estas medidas incluyen: ajuste de las piezas de unión como tornillos; tensión de los cables; renovación de pintu- ras y tratamiento de superficies; mantenimiento de las su- perficies de absorción de impactos; lubricación de los coji- netes; marcado de los equipamientos para indicar el nivel 0 de la superficie formada por materiales granulosos sin cohesión; mantenimiento de la limpieza dentro y alrede- dor del parque infantil; recogida de trozos de cristales u otros residuos o sustancias contaminantes; restableci- miento del nivel de los materiales granulosos sin cohe- sión; mantenimiento de los espacios libres.
Mantenimiento correctivo. Este tipo de manteni- miento debería incluir las medidas a tomar para corregir defectos o para restablecer el nivel de seguridad necesa- rio para la utilización de los equipamientos y de las super- ficies de las áreas de juego. Estas medidas deberían in- cluir sustitución de las piezas de unión, trabajos de solda- dura o renovación de soldaduras, sustitución de las piezas defectuosas o desgastadas y sustitución de los elementos estructurales defectuosos.
Modificaciones en los aparatos del parque in- fantil. Las modificaciones de una parte del equipamiento o de la estructura que puedan alterar la seguridad intrín- seca de los equipamientos deberían llevarse a cabo previa consulta al fabricante o a una persona competente. Cuan- do se realiza una modificación el aparato pierde su cer- tificado de seguridad, a no ser que las piezas sean sustituidas por otras idénticas y se realice una nueva certificación.
Es conveniente inventariar los elementos por cada área de juego concreta, haciendo fichas de inspección de cada equipamiento para así hacer más sencillo la posterior inspección y mantenimiento.