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El amor en el comentario de San Agustín a la primera carta de San Juan: una aproximación teológica-pastoral-pedagógica de la noción de amor en los jóvenes de grado décimo del colegio San José de Calasanz de Suba

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DE SAN JUAN.

Una aproximación teológica-pastoral-pedagógica de la noción de amor en los jóvenes de grado décimo del colegio San José de Calasanz de Suba.

Por:

JAIME MEDARDO CARAGUAY LOARTE

Trabajo de Grado para optar por el Título de Licenciado en Teología.

Director:

ORLANDO SOLANO PINZÓN Doctor en teología

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE TEOLOGÍA

BOGOTÁ D.C. 2015

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NOTA DE ACEPTACIÓN _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________ _______________________

Firma del Presidente del Jurado

__________________________ Firma del Jurado

__________________________ Firma del Jurado

“La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por los estudiantes en sus trabajos de tesis, sólo velará para que no se publique nada contrario al dogma y a la moral católica y porque las tesis no contengan ataques a polémicas puramente personales; bien, se vea en ellas el anhelo de buscar la verdad y la justicia”.

Reglamento General de la Pontificia Universidad Javeriana, artículo 23 de la Resolución

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AGRADECIMIENTOS

Agradezco principalmente al P. Antonio Alonso Martínez Sch. P., por ser mi maestro y enseñarme a “nacer y amar de nuevo”; en una nueva forma de educarme y de educar a los niños y jóvenes. A mis formadores escolapios, hermanos religiosos y alumnos. Un agradecimiento especial por su compromiso incondicional en mi proceso de formación a mi tutor de trabajo de grado Orlando Solano. También agradezco a todos mis maestros de la Facultad de Teología, porque cada uno con el don que mi Dios les ha regalaron, aportaron en mi formación académica y espiritual. Finalmente, agradezco a Dios que es puro amor, a la Orden Religiosa de los Padres Escolapios, y a toda mi familia, especialmente a mi Papá, Mamá y mis tres hermanos quienes fueron mis primeros educadores en el amor.

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TABLA DE CONTENIDO

Introducción ... 13

Capítulo I ... 15

1. Concepto de amor de los jóvenes. ... 15

1.1. Consideraciones preliminares sobre el colegio San José de Calasanz. ... 16

1.2. Caracterización de la realidad del joven de hoy en la vivencia del amor. ... 17

1.3. Comprensión del amor del Joven de hoy. ... 20

1.3.1. ¿Qué es el amor? ... 21

1.3.2. ¿De dónde surgió mi concepto de amor? ... 22

1.3.3. ¿De qué forma suelo expresar el amor? ... 23

1.3.4. ¿Suelo conversar sobre mi vivencia del amor? Sí ¿Con quién me es más fácil conversar al respecto? ... 24

1.3.5. ¿Suelo conversar sobre mi vivencia del amor? No ¿Por qué? ... 24

1.3.6. ¿Qué entiendo por amor a Dios? ... 25

1.3.7. ¿Incide Dios en mi manera de expresar el amor y amar a los demás? Si. ¿Por qué?: 26 1.3.8. ¿Incide Dios en mi manera de expresar y amar a los demás? No. ¿Por qué? ... 26

1.4. Comprobación de la hipótesis. ... 27

Capítulo II ... 29

2. La comprensión del amor en el Comentario de San Agustín a la Primera Carta de San Juan. 29 2.1. Consideraciones preliminares. ... 29

2.1.1. Vida de Agustín de Hipona. ... 29

2.2. Rasgos del pensamiento de San Agustín. ... 33

2.2.1. Concepción del ser humano para Agustín. ... 33

2.2.2. El amor y la gracia en San Agustín. ... 34

2.2.3. El Amor en San Agustín. ... 34

2.2.4. La Gracia en San Agustín. ... 36

2.2.5. Teología y filosofía. ... 38

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2.3.1. Análisis de la primera carta de Juan ... 42

2.3.1.1. Dios es luz (1Jn 1,5-2,28). ... 42

2.3.1.2. Vivir como hijos de Dios (1 Jn 2,29-4,6). ... 43

2.3.1.3. Dios es amor (1Jn 4,7-5,12) ... 44

2.3.1.4. Final de la carta. ... 47

Capítulo III ... 50

3. El acompañamiento espiritual como propuesta para vivir el amor ágape. ... 50

3.1. El proceso del amor. ... 50

3.2. El amor, vivido desde San Agustín. ... 51

3.2.1. Vivencia del amor en San Agustín. ... 52

3.3. El amor en los jóvenes. ... 55

3.4. Etapas del amor ... 60

3.5. Lineamientos pedagógicos pastorales del acompañamiento espiritual para una formación en el amor. ... 65

3.5.1. Medios para educar en el amor. ... 66

3.5.1.1. Ejercicios Espirituales ... 69 3.5.1.2. Grupos Juveniles. ... 72 3.5.1.3. Acompañamiento espiritual. ... 73 Anexo: ... 82 Conclusiones ... 106 Bibliografía ... 109

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Planteamiento del problema.

El joven de hoy, cuando habla de amor, piensa que hay muchas clases de amor1: amor paternal o maternal, amor filial, amor de amigos, amor a Dios, e incluso se habla de amor a los animales o a las cosas. Esto muestra cuán grande es el universo de significados que los jóvenes comprende del amor. Ahora bien, el amor es uno solo, lo que cambia es el modo o la forma de manifestar el amor según se trate; amor de: padres, hermanos, amigos, etc. Esa diversidad de significados de la categoría del amor, hace que los jóvenes se formen una idea de amor.

Particularmente los jóvenes de grado décimo del colegio San José de Calasanz no se escapan a esta dificultad, ello se evidencia en los diálogos personales, su comprensión del amor está asociada a un afecto o una comprensión desde lo genital. Esto no les permite adentrarse a una comprensión profunda y englobante del amor.

Los jóvenes, cuando hablan de AMOR, con frecuencia lo confunden con los sentimientos. Dicho de otra manera más concreta: confunden el amor con el enamoramiento2. En la educación actual al no acompañar y dar a los jóvenes una auténtica formación en el amor, ellos seguramente seguirán confundiendo el término con lo puramente genital, y no pasarán de ahí, por ende les será difícil llegar a amar verdaderamente.

Aparte de la descripción del problema anterior he visto necesario tener una mirada a la tradición, particularmente a la figura del San Agustín3, sabiendo que es uno de los Padres de la Iglesia que hace referencia a la categoría del Amor. Él afirma que el amor es el deseo de darse, de entregarse. El amor pleno no espera recibir del otro. Lo más propio del amor genuino es hacer al otro irremplazable, insustituible, necesario. Por eso, el amor engendra

1 Cf. Alonso, ¿Sabemos Amar?, 80. 2 Cf. Alonso, ¿Sabemos Amar?, 79.

3 San Agustín nació el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste, en el África. Sus padres fueron Patricio y Mónica, su padre pagano y su madre cristiana. Su madre es la que le infunde el amor por Cristo y de algunas verdades de la fe cristiana, de ahí la teología agustiniana se rescaten tres ideas y direcciones espirituales: la fe en un Dios providente, la fe en Cristo, la creencia en la vida futura, con sus premios y castigos. En Cartago (hace el cursos de retórica) obtiene el título de profesores y maestros.

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eternidad4, es irrevocable. Pero, no es posible amar algo que no se conoce, y hay que tener

claro que nunca llegaremos a conocer a una persona en plenitud, sino, que es un proceso que vamos trabajando todos los días y voy conociendo algo más al otro, que es ahí donde se puede vivir el proceso del amor. Con esto de fondo, se ve necesario que los jóvenes tomen conciencia de lo maravilloso que es amar. Para ello, tienen primero que entrar en un proceso de conocerse, de descubrir sus dones, cualidades, talentos y así amarse a sí mismos, pues sólo de esta manera se puede amar a los demás.

El amor exige una relación, por lo mínimo entre dos personas. Cuando hablamos de los demás también dentro de esos demás está Dios y como centro y esencia del amor auténtico. Cuando experimento cómo me ama Dios (Jesús) fortalezco mi amor humano, empiezo a construirme como persona, porque el amor, va a decir san Agustín, es el centro que mueve las voluntades humanas, que en términos generales es llegar a alcanzar la felicidad5.

De acuerdo con lo anterior esta investigación se orienta sobre la siguiente pregunta:

¿Qué aporta la noción de Amor el comentario San Agustín de la Primera Carta de San Juan, para la formación del amor6 de los jóvenes del grado décimo del colegio San José de Calasanz?

Justificación.

Muchas de las veces me he sentido cuestionado he interrogado por el tema del amor, sabiendo que el acercamiento a este concepto presenta una gran dificultad, ya sea por su variada forma de comprensión, tanto psicológica o teológica; por citar dos áreas de la ciencia. Dificultad que haya evidenciado que los diferentes teólogos en este caso aborden el tema y lleguen a tener diferentes concepciones o maneras de comprender la categoría del

4 Cf. Alonso, ¿Sabemos Amar?, 79.

5 Cf. Capánaga, San Agustín, obras completas I, 73.

6 Capacidad de salir de sí mismo y recibirse amado. San Agustín tiene una capacidad de amar y ser amado; un amar antropológico que le conduce a un amor Cristológico: « “un hombre a quien amo intensamente en Cristo”» (Epist. 228 de san Agustín)

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amor, pero también encuentro que es un tema que urge ser trabajarlo en los centros educativos y sobretodo empezar a acompañar a los jóvenes.

Ciertamente hoy, y quizás la misma psicología ha desarrollado diferentes maneras de trabajar el tema del amor, pero veo que es bueno hacer una mirada retrospectiva y ver cuál era la concepción de amor de uno de los Padre de la Iglesia, como en este caso es el de San Agustín.

A continuación se ofrecen algunos elementos que justifiquen la realización del presente trabajo de grado.

a. ¿En los primeros siglos se habla de amor, y es fundamental hacerlo?

Han pasado más de dos mil años, y nos encontramos creo yo con una misma necesidad que la de san Agustín, de hablar, de comprender, de clarificar, qué es el amor hoy.

Con la llegada del siglo XXI hemos sido testigos de un cambio drástico de época. Quizás, el ser humano nunca había sido testigo de un cambio rápido de sociedad en todos los niveles como en los anteriores siglos, para esto no hace falta ver como la evolución de la tecnología, el cine, la industria, la misma forma de entender la familia, al joven, al adulto; no nos hemos adoptado a un modelo, y ya está un nuevo modelo en el mercado, la circulación del pensamiento es más rápido.

De igual forma en el contexto pluralista, el aparecimiento de nuevas maneras de comprender y de comportarse el hombre, ha traído nuevas formas de concebir a Dios, el cual ha hecho que la Iglesia se vea forzada a acoger este nuevo panorama, y desafío. Pensar que hoy, la evangelización ya no se la puede tener como la tuvieron nuestros abuelos o padres, sino que hay que hacerlo desde un mundo digital, y sobre todo, adaptado a un contexto de joven. Para el tiempo de San Agustín el asunto en el fondo no es muy diferente, ya que se encontraba en fuertes cambios como la caída del imperio romano, el donatismo. En este contexto, muchos cambios y desafíos han nacido para la Iglesia. Sin embargo, estas mismas realidades, han ayudado al hombre a generar esfuerzos y retos para dialogar con este mundo plural.

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b. ¿El volver a una fuente ayuda a comprender la realidad de hoy?

Muchas de las veces se ha dicho que es mejor ver el presente y el futuro y la historia dejarla pasar. Evidentemente esto mismo se podría aplicar al concepto del amor, pero viendo muy despacio sería un error no tener en cuenta, la historia y a las personas que han hablado de este tema y de manera directa, y sobre todo, teniendo en cuenta que es un Padre de la Iglesia, porque ahí se puede encontrar algo valioso. La tradición nos puede mostrar la forma de Amar a Dios, y que mejor garantía hacerlo desde las fuentes, desde los primeros que tuvieron que aprehender a amar. Rechazar el concepto de amor de San Agustín o prescindir de su testimonio por ignorancia, desconocimiento o subvaloración, no sólo me privaría del tesoro de la tradición de cómo los primeros cristianos amaron, sino también de su propia experiencia de Amar a Dios.

c. ¿Sabemos amar hoy?

Es una de las preguntas que los seres humanos se han hecho muchas veces a lo largo de la historia. Se puede hablar del amor humano desde muchos puntos de vista: la filosofía, la psicología, la sociología, etc., Hoy vivimos en una sociedad cargada de injusticia y traspasada por las violencias en todos los ámbitos: Uno el familiar. Para la mayoría de los jóvenes la familia no es fuente de amor. Esto les lleva a buscar fuera el amor que no encuentran en sus casas. Otro el ambiente social. El joven de hoy está sumergido en un ambiente consumista y hedonista, donde la persona no cuenta. Esto provoca una sensación de soledad, que le lleva a mendigar un poco de cariño, de amor. Otro el ambiente educativo donde no experimenta casi nunca la cercanía de profesores y compañeros ni se le educa en el amor. De ahí que la noción de amor y su significado no tengan un lugar en la vida de los jóvenes y mucho menos que puedan ser acompañados en su proceso de amar.

Frente a esta realidad me cuestiono cómo profundizar en el concepto de amor hoy, cómo mostrar la forma en la que amó Jesús, para hacer a los jóvenes una propuesta de cómo aprender a encontrar el amor auténtico. Para llegar a esto propongo como medio el acompañamiento espiritual calasancio. En este proceso cobra importancia la frase de San José de Calasanz: “el educador ha de ser un maestro en la escuela interior”, es decir, un

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educador que se conoce puede amar y efectuar un acompañamiento apropiado a los jóvenes.

Para descubrir qué es el amor, uno de los Padres de la iglesia, San Agustín, puede aportar elementos significativos para la educación de los jóvenes de cara a sus dificultades sobre el amor. Él nos invita a que aprehendamos a relacionarnos desde la donación al otro. Esta investigación es novedosa y pertinente, porque posibilita que en un futuro se abra un campo de acción que permita investigar y ahondar la relación entre teología y educación en el amor para los jóvenes, las familias, y sobre todo, como se ha dicho, para el educador. Por todo esto se debe tomar la educación en el amor como eje trasversal en lo educativo.

Con esta investigación veo que existe la posibilidad de concertar los conocimientos teológicos con los conocimientos educativos y pedagógicos, adquiridos durante la formación teológica y ser aplicados en una realidad concreta como nos pide la Teología Latinoamericana.

En el horizonte de lo que se viene diciendo, me ha parecido importante abordar el estudio del concepto de amor en san Agustín, en la medida que dicha comprensión puede ayudar y aportar elementos importantes para acompañar a los jóvenes desde la pastoral.

Para nosotros como latinoamericanos un autor del siglo cuarto puede aportar claridades inspiradoras, tanto, por su experiencia de Dios, o por su misma comprensión de ser humano. San Agustín, no sólo es el primer autor cristiano que hable directamente sobre el amor, sino que hace de este concepto una teología central, en donde nos presenta a Dios, y nos ayuda a comprender a una sociedad adversa en esta situación. Esta doble realidad teológica social, en la que se enfrenta el Santo Padre de la Iglesia, hace pertinente hoy el ahondar en su pensamiento, a la vez que justifica la realización de este trabajo en cuanto su manera de comprender puede iluminar la manera de educar en el amor hoy a las jóvenes.

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Objetivo general:

Establecer lineamientos que favorezcan la formación en el amor de los jóvenes del grado décimo del colegio San José de Calasanz de Suba, a partir de la noción de Amor en San Agustín en su obra: comentario a la Primera Carta de San Juan; para contribuir por medio del acompañamiento espiritual en su formación integral.

Objetivos Específicos:

1. Identificar a partir de un análisis etnográfico la comprensión del amor en los jóvenes del grado décimo del Colegio San José de Calasanz de Suba.

2. Analizar la noción de amor en su obra el Comentario a la Primera Carta de San Juan. 3. Proponer lineamientos pedagógicos pastorales desde la noción de amor de San Agustín

que promuevan una mejor comprensión de amor y consoliden el acompañamiento espiritual como aporte a la humanización de la educación.

El método:

El método que usaré en el presente trabajo de investigación, es el propuesto por la Teología Latinoamericana, ya que ha sido muy útil en la planificación teológico-pastoral, especialmente en la Iglesia latinoamericana. Hoy sigue siendo muy importante, para la investigación y para dar cuenta de la inteligencia de la fe en el contexto latinoamericano, tomar algo que se dijo anteriormente y que pueden ser de mucha ayuda para la educación los de los jóvenes de hoy7. Pero, hay que tener en cuenta que este método no es un conjunto de pasos que se tiene que cumplir, sino una coherencia interna, en la que cada fase viene después de la anterior, y de esta manera poder comprender que un determinado contexto social e histórico, está marcado principalmente por sus condiciones económicas y políticas religiosas y sociales.8

Hacer uso del método de la teología de la liberación es pertinente en este trabajo de investigación, porque me va a permitir ahondar en el problema teológico-pastoral de los

7Consuelo Vélez, afirma que el problema es básicamente humano. Existe una negación del protagonismo

histórico de los pueblos sometidos, es un problema estructural que exige profundidad y rápidas reformas. 8 Vélez, El Método Teológico, 167.

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jóvenes de grado décimo en su concepción de amor, desde las tres mediaciones que la constituyen: mediación socio analítica, mediación hermenéutica y mediación práxica.

Mediación socio analítica: primer capítulo. Corresponde a la lectura crítica de la realidad social, de una atención a la historia como lugar teológico que permite discernir el significado actual de la revelación y de la fe, que también es el momento de toma de conciencia de la realidad. Consiste en partir de los hechos concretos de la vida cotidiana, en este caso de la experiencia de los jóvenes de grado décimo de su comprensión de amor, para no caer en suposiciones ni abstracciones y buscar ahondar en su forma particular de comprender el tema del amor. En esta primera parte se hará uso de la aplicación de la encuesta.

Mediación hermenéutica: segundo capítulo. Aborda la tradición de la Iglesia en las obra de San Agustín: Comentario a la Primera Carta de San Juan, de la cual se extraerá los conceptos del tema del amor, y se identificará la comprensión que él tiene sobre el amor. Para ello consistirá en el análisis de la obra mencionada, que permita consolidar la comprensión del amor y que sirva como referente para iluminar las dificultades de los estudiantes en su comprensión del amor.

Mediación práxica: tercer capítulo. Lleva a actuar de manera coherente con los datos en función de los alumnos en su comprensión errada del concepto del amor, para elaborar unos lineamientos para la educación, la cual ayudará para la transformación de la realidad personal de los estudiantes.

Considerando que el uso y funciones del método en esta investigación se cobijan en una función sistemática, que asegura la continuidad al desarrollo teológico sin tratar de imponer nada. Se recurre, para el primer capítulo, a recopilar información y procesarla sobre qué está pensando el joven de hoy sobre el amor. En un segundo capítulo el objetivo consiste en buscar un punto de vista englobante sobre el amor en san Agustín, y también comprender el carácter, las definiciones de otros autores que se asemejen a lo que San Agustín propone. Y en un tercer capítulo presentar explícitamente los fundamentos que se propongan para ayudar a los jóvenes en un acompañamiento espiritual, con el fin que ellos aprendan a amar ordenadamente.

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Introducción

El amor es un proceso que se va desarrollando a lo largo de la historia personal. Muchos de nosotros no hemos vivido conscientemente este proceso y por eso la mayoría estamos condenados a no disfrutar de la alegría que proporciona llegar a amar en plenitud. Nos contentarnos con una manera superficial de amar. Algunas personas, como San Agustín, que es la inspiración para hacer este trabajo, buscaron con insistencia y profundidad llegar al amor, más allá de quedarse sumidas en la nostalgia de no saber cómo conseguirlo. La historia nos ha enseñado la importancia de vivir el amor como un proceso de crecimiento personal, partiendo de amarse a sí mismo y así amar a los demás, y sobre todo amar a Dios, que es el único que ama a plenitud.

Por esta razón, con el presente trabajo, se busca comprender, en el Comentario que hace San Agustín a la Primera Carta de San Juan, la forma en que se da el proceso de amor para impartirlo a los jóvenes. El trabajo ha consistido en rastrear el concepto de amor que los jóvenes del colegio San José de Calasanz tienen y la manera como lo viven y lo expresan a los demás.

En el primer capítulo se hace un análisis etnográfico de la comprensión del amor de los jóvenes. Se hace referencia a algunas consideraciones preliminares sobre la situación que caracteriza al joven de hoy y sobre todo se hace una interpretación de la información sobre cómo los jóvenes comprenden el amor. Este análisis permitirá comprender el concepto de amor que el joven de hoy maneja y cómo fue formado por sus padres y educadores en esta dimensión tan importante para su vida.

En el segundo capítulo, se muestra cómo entiende el amor San Agustín en su Comentario a la Primera Carta de San Juan, donde se puede vislumbrar en este comentario una invitación a no alejarse de él, un llamado a permanecer en Él, y permaneciendo en Él, acoger con amor de caridad al hermano. En este escrito también se hace una contextualización de la carta, pudiendo ver que es un constante llamado a vivir en el amor. Se puede decir que en San Agustín se puede encontrar una forma para educar al joven de hoy, porque él invita,

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como se verá en el capítulo, a vivir en una constante búsqueda de lo más alto, y sobre todo a vivirse en una constante conversión.

En el tercer capítulo, se pretende encontrar los elementos que aporta San Agustín en su Comentario a la Primera Carta de San Juan, para compararlos con los conceptos que los jóvenes tienen y luego darles los medios para que busquen el amor por el verdadero camino que los lleve a él. Así, una vez comprendido e integrado estos dos conceptos, la manera de entender el amor San Agustín y las carencias que presentan los jóvenes en relación a la vivencia del amor, se puede pasar a proponer unos lineamientos pedagógicos pastorales para la educación del amor, vistos desde San Agustín, intentando apegarse al proceso de conversión que él tuvo: Alejamiento –Ejercicios espirituales-, cercanía –grupos juveniles- y acogida de Dios –Acompañamiento espiritual-.

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Capítulo I

1.

Concepto de amor de los jóvenes.

En este capítulo, se identifica el concepto de amor de los jóvenes de grado décimo del colegio San José de Calasanz de Suba, de una manera etnográfica, para verificar cómo ellos entienden el amor y cómo su concepto y vivencia del mismo se ha ido construyendo. Para lograr este objetivo, el capítulo está construido en cuatro partes: la primera corresponde a algunas consideraciones preliminares sobre la situación del colegio y su contexto. En un segundo momento se hará una caracterización del joven de hoy. La tercera parte hace referencia a la interpretación de la información sobre cómo los jóvenes comprenden el amor. Y por último se terminará comprobando la hipótesis planteada para este trabajo de investigación y recogiendo a manera de síntesis los elementos más relevantes de este primer capítulo.

Así pues, en este capítulo se realizará una lectura crítica de la realidad del concepto de amor que manejan los alumnos de grado décimo del colegio san José de Calasanz de Suba Rincón. Se trata de verificar el concepto de amor que ellos manejan. Averiguar el significado de amor que tienen hoy los jóvenes me permitirá descubrir su forma de vivirlo, el significado actual que tiene para ellos y cómo les afecta en sus vidas. El presente trabajo es una investigación que pretende encontrar el lugar teológico del amor en los jóvenes de hoy.

Recogida esta información, se habrá cumplido el primer objetivo, lo que permitirá al terminar este capítulo, tener una visión clara del concepto de Amor que manejan los jóvenes de grado décimo. Así saber qué entienden por amar al prójimo –amor-caridad-. Y desde ahí proponer la elaboración de una compresión del amor desde San Agustín y poderla aplicar a la educación de hoy desde una espiritualidad que esté enmarcada en la Piedad y en las Letras, que considero que es el fin de la educación cristiana hoy. Este será el insumo básico para el desarrollo de los demás capítulos de este trabajo de investigación.

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1.1.Consideraciones preliminares sobre el colegio San José de Calasanz.

Este colegio está dirigido por la Comunidad de los Padres Escolapios. Está ubicado en el Barrio el Rincón de Suba al noroccidente de Bogotá y lleva más de 25 años de funcionamiento. Suba es el barrio con el mayor número de habitantes y con el mayor porcentaje de población en edad escolar de Bogotá. La población del Barrio el Rincón de Suba pertenece a estratos socioeconómicos uno, dos y tres. La densidad poblacional es alta, hay hacinamiento, deficiencia en infraestructura vial, en servicios públicos y equipamientos; con una alta presencia de asentamiento de recicladores. Lo anterior posibilita debilitamiento del tejido social, violencia intrafamiliar, abuso sexual, uso de sustancias psicoactivas, embarazo en adolescentes, muertes violentas y suicidio, entre otras realidades.

Además, el sector afronta problemas de inseguridad debido a la presencia de expendios de drogas y de pandillas que atracan a los habitantes y locales comerciales. Adicionalmente a esta problemática, se cuenta con poca presencia de la policía.

El Colegio es privado desde el año 2013. La población estudiantil es de 1000 a 1050 estudiantes, divididos en dos secciones: primaria y bachillerato. La población por estratos se divide así: el 75% de la población del Colegio pertenece al estrato social dos, el 20% al estrato tres, el 3% al estrato cuatro, y el 2% al estrato social uno.

La finalidad del Colegio es educar al joven en una filosofía humano-cristiana orientada a que el joven desarrolle al máximo sus dones, cualidades, talentos, y llegue a ser una persona libre que aporte a la sociedad y a la Iglesia mediante el ejercicio de la Piedad y las Letras.

Se realizó una encuesta a 20 estudiantes de grado décimo escogidos aleatoriamente de la lista de los cursos. La encuesta se elaboró en sala de sistemas de manera digital. Esto permitió recoger información sobre el concepto de amor que ellos manejan. Las nociones seleccionadas para la investigación son: ¿Qué es el amor? ¿De dónde surgió mi concepto de amor? ¿Cuáles son las formas que yo suelo usar para expresar el amor? ¿Yo suelo

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conversar sobre mi vivencia del amor? ¿Con quién me es más fácil conversar al respecto? ¿Qué entiendo por amor a Dios? ¿Incide Dios en mi manera de expresar el amor a los demás?

1.2.Caracterización de la realidad del joven de hoy en la vivencia del amor.

Los jóvenes tienen un gran universo de significados del amor, manifestaban que hay varias clases de amor. Por eso, crean una gran diversidad de significados, confunden el amor con lo afectivo o emocional, igualan el auténtico amor Humano y Divino con el "amor" a las cosas y a los animales. Por esta realidad me atrevería a decir que los jóvenes no saben amar. La mayoría está en la etapa bajo del amor, o en el alejamiento del que habla San Agustín. Y esto, como ya vimos, se debe a que no han sido amados y educados en el amor, porque los papás no saben amar. Viendo esto, se ve necesario educar en el amor, por eso es pertinente tomar algunos conceptos o ejemplos de vida de San Agustín, para educar en el amor al joven de hoy.

¿Qué podemos hacer frente a esto? El colegio tiene una labor fundamental y un reto: enseñarles a amar, educarlos en el amor, acompañarlos en este proceso, buscando los mecanismos que les permitan a los muchachos entrar en un proceso de amar. Mientras los jóvenes no descubran lo bueno que hay dentro, es decir, el bien, la bondad y la belleza que son, no podrán amar. En la medida que descubran lo bueno que hay en ellos, irán descubriendo todo lo que se opone, y así encontrarán la verdadera felicidad: "nos sentimos mal y entonces, justamente porque nos sentimos mal, nos hacemos daño a nosotros mismos, y dañamos a quienes están a nuestro lado, incluso a quienes decimos amar: Es el gran misterio de la vida humana: nacimos para ser felices; pero somos expertos en hacer de la existencia un lugar de profunda desdicha9".

Pero para eso, se necesita caracterizar de manera más completa a la población con la que se trabajó. Se trata de situar a esa población en el contexto global de la juventud actual. Pero antes, quisiera proponer unas coordenadas de lectura de este contexto: no se trata de juzgarlos, no son peores, no están mal, no es un análisis psicológico; se trata de comprender

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y mirar su realidad tal y como es.10. Pero antes de esto, me parece necesario hacer unas

aclaraciones.

Primera, existe una gran diferencia entre los adultos y los jóvenes de hoy: los adultos podemos comparar el tiempo actual con los tiempos pasados, mientras que los jóvenes no pueden hacerlo, porque para ellos este mundo, es el único mundo que han conocido. Así pues, al conocer la realidad de la niñez y juventud actuales, es necesario evitar actitudes que no ayudan a los muchachos y que no nos hacen bien a nosotros mismos. Por eso, hay que evitar las actitudes alarmistas, pesimistas y desesperanzadas; no se debe caer en exageraciones y generalizaciones que no sólo son injustas, sino que deforman la realidad.

Segunda, debemos evitar posturas simplistas como creer que los jóvenes “están muy mal” o que “ya no tienen valores”. Muchas veces al plantear la realidad de la juventud, se pone el énfasis en aquellas cosas que preocupan o molestan de los jóvenes de hoy; sin caer en la cuenta de que en gran en medida, muchas de las realidades y problemáticas que presenta la juventud actual, proceden de la influencia de la sociedad, es decir, los jóvenes de hoy son así, porque se les ha llevado a ser así.

Tercera, pero sobre todo, para acercarnos a la realidad de la juventud actual, hay que partir de una actitud fundamental: creer en los jóvenes. A pesar de sus dificultades, problemas o realidades que nos preocupan o nos desconciertan, son profundamente valiosos. No se trata de lamentarnos porque los jóvenes son como son, hay que preguntarnos qué podemos hacer con la realidad que hay y cómo podemos ayudar a nuestros jóvenes a vivir mejor y ser felices.

Ahora bien, para poder comprender mejor a los jóvenes, propongo algunos elementos de reflexión11.

10 Estos rasgos están tomados de una caracterización hecha por el P. Juan Jaime Escobar en un curso sobre “Acompañamiento espiritual” (Bogotá, 9-12 de junio de 2015). La caracterización completa se adjunta como anexo 1.

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Son hijos de la soledad: los jóvenes actuales están experimentando una soledad existencial y emocional. Esto se traduce en una pobre capacidad de expresión de la vida interior. Además se ve que hay familias muy conflictivas, lo que lleva al joven a aislarse mucho más, incluso dentro de su entorno más cercano. Esto ha llevado a que los jóvenes busquen experiencias de pertenencia que no siempre son positivas para su desarrollo, buscan desesperadamente amor o realidades que parezcan amor. ● Tienen fuertes dificultades en su autoestima: la soledad que la mayoría de los

jóvenes está viviendo, les está llevando a una lesión de la propia estima, sobre todo, en el concepto que tienen de sí mismos. A esto se le añade el ambiente externo, de las constantes críticas, burlas, rechazos de los demás, e incluso de ellos mismos. Esta baja autoestima los está conduciendo a problemáticas como descuido de sí mismos, intentos de hacerse daño e incluso llegar a pensar en quitarse la vida. Esta baja autoestima los ha llevado a no reconocerse como personas valiosas y, sobretodo, a una falta de capacidad para poner medios concretos para superar sus problemáticas.

No tienen utopías: no sienten la gran utopía del amor, se quedan con satisfacciones de corto plazo, les es muy difícil captar el sentido de la realidad, llevándolos a tener dificultad para entregarse abnegadamente por algo. Tienen baja capacidad para elaborar un proyecto de vida adecuado, lo cual les hace más frágiles, con poca resistencia a la frustración.

Individualistas y con crisis de pertenencia: hoy, es muy difícil ver grupos auténticos entre los jóvenes, no prevalece la búsqueda del bien común, llevándoles a no tener valores típicamente comunitarios como: el sacrificio, donación, solidaridad, capacidad de compartir.

El Consumo como alternativa: son jóvenes que están en una constante búsqueda de placeres, de satisfacciones momentáneas. Muchas veces sus familias son simples contribuyentes que les ofrecen comodidades y bienes materiales. Se puede decir que hay muchos hogares que, con comodidades, sustituyen lo que no se puede ofrecer: compañía, afecto, unidad familiar, etc.

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Erotización y crisis de roles sexuales: el pensamiento del joven de hoy es muy erotizado, como consecuencia de la publicidad, de los medios de comunicación, y de una crisis de los roles sexuales tradicionales. También influyen elementos como el incremento de la pornografía, experiencias sexuales precoces (llevando como consecuencia a un incremento de los embarazos de adolescentes) y, en particular, las experiencias de tipo homo o bisexual.

Jóvenes “light”: existe una tendencia sensible a lo leve, lo liviano, de baja intensidad, en todos sus aspectos, ya sea en la ciencia, en la literatura, en la cultura, en la vivencia religiosa, en las opciones existenciales. Son unos jóvenes que buscan las cosas cómodas, sin esfuerzo, de manera facilista y evitando compromisos. ● X, Y, Z – MILLENIALS: son jóvenes de la tecnología, del internet, de las relaciones

virtuales, de la generación “mírame” (look at me), que ponen su imagen, sus fotografías y su información en sitios públicos para darse a conocer. Sin embargo, les cuesta mucho abrir el corazón, no suelen considerarse miembros de una confesión religiosa en particular y tienden a generar un concepto personal de Dios. Son jóvenes de la permisividad sexual, que tienden a aceptar con naturalidad las diversas orientaciones sexuales.

Y, sin embargo: son jóvenes que demandan mayor presencia de los adultos, muy especialmente de sus padres. Son jóvenes necesitados de modelos de identidad y deseosos de conocer personas dignas de ser admiradas. Por todo esto, podemos asegurar que los niños y jóvenes de hoy son un problema difícil, pero, también podemos afirmar que siguen siendo maravillosos, necesitan referentes y son nuestra mejor opción de futuro. Estos son los muchachos que, definitivamente, necesitan ser acompañados.

1.3.Comprensión del amor del Joven de hoy.

Los datos concernientes al concepto de amor que tienen los jóvenes de hoy, se obtuvieron a través de la aplicación de una encuesta (Anexo 2) hecha a los estudiantes de grado décimo del colegio san José de Calasanz.

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Para el análisis de las encuestas se requiere la mediación socio-analítica que corresponde a la lectura crítica de las encuestas realizadas; lo que permitirá descubrir en la historia de los jóvenes el lugar teológico en el que se puede discernir el significado actual de la revelación y de la fe.

También tomar conciencia de la realidad de lo que están viviendo en el campo del amor. En este caso de la experiencia acerca del amor de los jóvenes de grado décimo, es importante partir de los hechos concretos, de su vida cotidiana y no caer en suposiciones o abstracciones acerca de su comprensión del amor.

La sistematización y organización de la información la he realizado partiendo de los datos significativos que he considerado valiosos. La encuesta a los estudiantes ha permitido obtener información valiosa sobre el concepto de Amor de los jóvenes de hoy.

Para la interpretación de la información, se ha organizado las respuestas (Anexo 3) para cada una de las preguntas que han proporcionado los estudiantes seleccionados. A cada una de ellas se ha realizado un pequeño resumen o síntesis general de lo que ellos quieren decir o comprenden sobre lo preguntado:

1.3.1. ¿Qué es el amor?

En síntesis lo que los estudiantes expresan sobre lo que ellos comprenden del amor es:

El amor es un sentimiento. Es el cariño que se tiene a otra persona, y que este se puede dar hacia la pareja, la familia, los animales, las cosas y objetos. Es un sentimiento que hace que se atraigan el uno al otro y así llegar a tener a alguien o algo. Es un sentimiento en el cual se le tiene que hacer entender a un familiar, amigo, novia o novia, Dios, que puede contar con la persona para dar amor. Además, es un sentimiento que se manifiesta en actos y no con palabras. Por lo cual, puede ser muy intenso; pero que siempre va a causar dolor. También, puede producir cariño, aprecio, honestidad hacia la otra persona. El amor es un sentimiento que está relacionado con más sentimientos, en el cual, se experimentan sensaciones de felicidad y plenitud. Por esta razón, puede fluir hacia las personas más cercanas como familiares y amigos. Además, los animales marcan la vida

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positivamente. El amor es algo que sienten todos los seres humanos, es como sentirse bien y feliz. Se da de una persona a otra, compartiendo mucho tiempo con otra persona. El amor es fundamental, si no existiera se viviría como animales.

Quizás estas afirmaciones llevan a hacer comprender a los jóvenes que el amor es una dependencia de la otra persona. Me llama mucho la atención, que los jóvenes vean a los animales como objeto del afecto profundo, y lo igualen a cuando hablan de las personas. Incluso algunas veces manifiestan los jóvenes que es un sentimiento que produce el enamoramiento. Confunden el enamoramiento con el amor. De ahí que el joven comprenda que el amor es dar todo por una persona, sin esperar nada a cambio. Se constata que no tienen claridad en distinguir el enamoramiento del amor, y esto lo hacen la mayoría de los encuestados. Igualan el amor a padres, personas, Dios, con el amor a los animales, pareciera que para ellos es lo mismo.

Se puede ver que cuando los jóvenes hablan del amor, muchos de ellos repiten estereotipos de frases o simplemente les cuesta hablar sobre sus emociones, teniendo en cuenta que muchas veces se considera que acerca de las emociones no es necesario hablar y mucho menos trabajarlas y nombrarlas. Caen así en una subjetividad afirmando que la capacidad de amar se va dando por sí misma y que no merece importancia trabajarla.

Además, en estas afirmaciones se puede ver que el joven equipara el amor a una persona e incluso a Dios, con el amor a las cosas y a los animales.

De la misma manera, se puede ver claramente que el joven de hoy expresa su amor desde los sentimientos, desde lo que está percibiendo en el momento, y no tanto desde su proceso de formación; de ahí que, si el novio o la novia no están a su lado hace que se presente una situación de dependencia.

1.3.2. ¿De dónde surgió mi concepto de amor?

Los encuestados, afirman que su concepto de amor ha nacido de la experiencia, y de los sentimientos hacia los demás o de una relación que ha empezado. Otros afirman que su concepto de amor nace en la relación con los profesores, con Dios y que el amor se puede

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enfrentar. Manifiestan también que la sociedad les ha enseñado a amar, ya sea por el fruto de charlas, experiencias, consejos, relaciones cotidianas, o de una dependencia o apego a una persona, ya sea familia o novio/a. Otros encuestados, manifiestan que su concepto ha ido surgiendo por sus propios descubrimientos, por experiencias de vida, ya que el amor no se lo conoce, si no se lo siente, y lo va viendo o, va experimentando alrededor con compañeros o medios de comunicación. También manifiestan que hay diferentes clases de amor: familiar, amigos, pareja, Dios, y el más importante el amarse a sí mismo.

Como se puede ver, en los estudiantes no hay una fuente concreta donde descubrir qué es el amor o cómo aprender a Amar, lo que implica que hoy la sociedad no se preocupa de enseñar a amar. Por esta razón, los estudiantes aprenden a amar en lugares externos a la familia, es decir, fuera del núcleo familiar; claro está, no pasa en todos los casos, pero si en la mayoría.

Con estas afirmaciones se puede ver claramente que igualan el amor, con afecto, con cariño, con pertenencia, con enfrentamiento, alejándose del verdadero sentido del amor.

1.3.3. ¿De qué forma suelo expresar el amor?

Retomando los aspectos que los encuestados repiten con mayor frecuencia se puede afirmar que su expresión del amor:

Se da a través detalles al novio, respetando a la persona que se ama, valorando, ayudándola, acompañándose, recordando fechas importantes, siendo transparente. Con afecto físico, con palabras de apoyo, con caricias, con detalles que marcan la diferencia, haciéndola sentir importante, reconociéndose hermosa a la persona, expresando lo que se siente, aprendiendo a sentir sus sentimientos. Algunos manifiestan que se centran en descubrir que es lo que quiere, para aconsejarle, con palabras sinceras, leal, teniendo sentido de pertenencia sobre lo que es mío, y sobre todo, haciéndola sentir que la persona es importante para mí.

La mayoría de los jóvenes, al preguntarles sobre su forma de expresar el amor, coinciden en que la forma como expresan el amor, se queda en signos externos y físicos, del contacto.

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Algunos, sí manifiestan en sus respuestas que hay personas que les dicen algo, que les dan consejos o palabras de apoyo.

1.3.4. ¿Suelo conversar sobre mi vivencia del amor? Sí ¿Con quién me es más fácil conversar al respecto?

Los jóvenes reconocen que al hablar de estos sentimientos, no tienen que contar por completo lo que sienten si no tienen la suficiente confianza. De ahí que muchas de las veces acudan a sus mejores amigos, o en su mayoría a aquellas personas a quienes tienen más confianza, o con quienes se sienten cómodas en el compartir.

Cuando se plantea la pregunta con quién suelo conversar sobre mi vivencia del amor, la mitad de los encuestados manifiesta que lo hace con alguna persona, a quien verdaderamente importe y estos pueden ser: papá, personas de mucha confianza, la mamá, los mejores amigos.

Buscan ayuda en las personas que confían porque descubren que les pueden ayudar y orientar, esto puede ser un punto de partida hoy, para ayudar en la educación del amor al joven de hoy.

1.3.5. ¿Suelo conversar sobre mi vivencia del amor? No ¿Por qué?

Un número considerable de los encuestados afirma que no conversan sobre la vivencia del amor, porque la mayoría de las veces no se dan espacios apropiados, y sobre todo, porque consideran que son cosas personales, que cada uno tiene su vida propia, que el otro no tiene por qué entrometerse en la vida personal de nadie. Otros dicen que no lo hacen por miedo a ser criticados, porque esto es de cada uno y otros no lo hacen por miedo a no ser entendidos.

Leyendo cada una de las respuestas me atrevería a decir que están confundiendo el término amor, como la construcción de la persona, con una simple relación de noviazgo; de ahí de pronto el miedo, teniendo en cuenta que muchas de las veces esto en sus casas o en el mismo colegio es algo pecaminoso.

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Igualan el concepto amor, al concepto noviazgo. Que quizás no llega a ser una relación de noviazgo, sino una experiencia afectiva. Esto lo digo por una de las afirmaciones que hace algunos de los encuestados, “no quiero que todo el mundo se entere”.

1.3.6. ¿Qué entiendo por amor a Dios?

Los jóvenes por amor a Dios entienden como una confianza y una fe, en la cual manifiestan su amor a Dios de una forma espiritual. También comprenden que es acogerlo como un amigo más, haciéndolo parte de la vida, y sobre todo experimentándolo en una vida cercana. Algunos de los encuestados comprenden que se tiene amor a Dios teniendo fe a una ideología, siendo devota y manteniendo una fe. De ahí que amar a Dios es confiar en Él, y sobre todo desahogándose en Él, dándole una prioridad que se merece, pero teniendo claro que es siempre Dios el que demuestra su amor a cada uno de nosotros, que la mayoría de las veces nosotros no lo hacemos. Otros creen en Dios porque él es quien se manifiesta por actos buenos, ya sea, manteniéndose en fidelidad a la familia y a sí misma, en un profundo respeto, fidelidad, sabiduría. Es tenerlo presente, y sobretodo experimentar que existe algo superior y que nos está cuidando y que nos fortalece día a día, para creer en las propias posibilidades. También consideran el amor a Dios porque está siempre ahí, de forma incondicional, para ayudarles. Es una expresión de cariño a un ser superior, por medio de una devoción, para pedirle ayuda y apoyo.

Es el amor más grande que se puede tener. Dicen que él siempre va a estar en nuestros corazones, y sobre todo que nunca lastimará. Él está ahí en la naturaleza; entendiendo que el amor de Dios, es la capacidad de crear, de una manera perfecta, por eso el amor a Dios está centrado en el respeto a los seres vivos y a las personas.

Al ver estas respuestas, se ve que hay muchas formas de entender el amor a Dios, pero siento que todavía no captan lo que es el amor verdadero a Dios. Su visión del amor a Dios es muy pobre, porque se centra en recibir su amor, en ser cuidados. Muy pocos hablan de que el amor a Dios se capta por medio del amor a los demás. No se habla de un amor encarnado en el otro, tampoco se habla de un amor centrado en el Hijo, y que Él

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puede ser una fuente de inspiración para llegar al Padre, sino se habla de un Dios fuera de las personas.

1.3.7. ¿Incide Dios en mi manera de expresar el amor y amar a los demás? Si. ¿Por qué?:

La mitad de los estudiantes encuestados manifiesta que sí incide Dios en su manera de amar, porque, se basan en Él para amar a los demás, porque Él es quien les enseña los valores, y sobre todo, porque al estar en contacto con Él, es cuando más lleno se siente como persona.

Otros manifiestan que siempre tienen a Dios en cuenta para la vivencia de los sentimientos, y sobretodo porque es como se descubre cómo tratar a una persona. En Dios se descubre cómo tratar a las demás personas con respeto, y sobre todo, cómo darles más cariño. Al ver el amor en Dios, la persona es más consciente, de sus actos, para actuar con más bondad.Se considera que todo lo que pasa tiene una razón de ser, y se atribuye muchas veces a Dios.

Se pueden apreciar, los argumentos de la forma como incide Dios es su manera de amar a los demás. Aunque los encuestados traten de decir que Dios sí influye, no saben expresarlo, les cuesta hacerlo.

1.3.8. ¿Incide Dios en mi manera de expresar y amar a los demás? No. ¿Por qué?

La otra mitad de los encuestados manifiesta que Dios no incide para nada en su manera de amar a los demás. Otros consideran que el amor es algo de la persona misma, porque es la que decide, de quién se enamora y de quién no. También se consideran que como el ser humano es autónomo, no se necesita de nadie para vivir el amor.

Un encuestado afirma que simplemente no se cree en Dios porque se está confundida y de ahí que le cueste ver el amor en Dios.

Una de las peores confusiones que veo en cuanto a la vivencia del amor, es ver que se está diferenciando el amor a Dios, con la forma de amar y expresar a las personas.

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Se puede ver que nuevamente se está confundiendo la realidad del amor, reduciéndolo sólo al proceso del enamoramiento, entre dos personas y no tanto así, a un amor de donación a las personas, se podría decir que se está quedando en lo puramente antropológico, y dejando de lado lo espiritual, que también es el ser humano y que hace parte del hombre.

1.4.Comprobación de la hipótesis.

Las encuestas respondidas por los estudiantes y la interpretación de las mismas dan respuesta a lo planteado en el objetivo General que me propuse: Establecer lineamientos que favorezcan la formación en el amor de los jóvenes del grado décimo del colegio San José de Calasanz de Suba, a partir de la noción de Amor en San Agustín en su obra del Comentario a la Primera Carta de San Juan; para contribuir por medio del acompañamiento espiritual en su formación integral. Y teniendo en cuenta el primer objetivo específico de “Identificar a partir de un análisis etnográfico la comprensión del amor en los jóvenes del grado décimo del Colegio San José de Calasanz de Suba”, se ve que es pertinente continuar con la investigación.

El primer objetivo específico se ha cumplido en su totalidad. La recolección de la información, verifica qué entienden los alumnos de grado décimo, cuando hablan hoy de amor.

Muestra cuán grande es el universo de significados que los jóvenes tienen del amor y entienden que hay muchas clases de amor, esto les lleva a crear una diversidad de significados de la categoría del amor.

También se puede ver claramente que cuando hablan de la categoría amor, la mayoría tienden a relacionarlo con lo afectivo o emocional. Esto no les permite adentrarse a la comprensión profunda y englobante del amor. Por esto, los jóvenes cuando hablan de amor, con frecuencia confunden con un sentimiento. Confundiendo así el amor con el enamoramiento.

Esta manera de igualar el amor a las personas a Dios, con el amor a las cosas, a los animales, etc., y de confundir las dos realidades de amor con afecto o sentimiento o incluso

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con algo emocional, puede ser que les impida cuando crezcan identificar el amor y poderlo vivir a plenitud.

En síntesis, comprobada cuál es la realidad de los jóvenes del colegio, se descubre la importancia de proponer los aportes de San Agustín y su manera de comprender el concepto del Amor, ya que pueden ayudar a la educación de los jóvenes de hoy y a descubrir su verdadero concepto.

Para san Agustín, el amor pleno no espera recibir del otro. Lo más propio del amor genuino es hacer al otro irremplazable, insustituible, necesario. Por eso, el amor engendra eternidad, es irrevocable.

Con esto de fondo, se ve necesario que los jóvenes tomen conciencia de lo maravilloso que es amar. Para ello, tienen primero que entrar en un proceso de conocerse, de descubrir sus dones, cualidades, talentos y así amarse a sí mismos, pues sólo de esta manera podrán verdaderamente amar a los demás y a su prójimo.

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Capítulo II

2.

La comprensión del amor en el Comentario de San Agustín a la

Primera Carta de San Juan.

En el capítulo anterior, se analizó y verificó cómo los jóvenes perciben y desarrollan el concepto de amor. El objetivo del presente capítulo es indagar en el pensamiento de San Agustín la comprensión sobre el amor a partir del comentario a la Primera Carta de San Juan. Este sondeo consta de cuatro partes: en la primera parte se hace referencia a los datos biográficos y el contexto de la vida de San Agustín, como un hombre de constante búsqueda; en la segunda parte, se realiza una inferencia de algunos conceptos teológicos y de fe en el pensamiento y doctrina de San Agustín; la tercera parte, se define y profundiza en el concepto de amor (ágape) que San Agustín propone en el Comentario a la Primera Carta de San Juan; finalmente, se cerrará con unas conclusiones.

2.1.Consideraciones preliminares.

2.1.1. Vida de Agustín de Hipona.

La vida de San Agustín se puede resumir en estos tres estadios: lejanía, acercamiento y abrazo con Dios12. Aurelio Agustín nació en el año 354 de origen argelino de un pueblo llamado Tagaste (hoy Souk- Ahras) al norte de África. Su padre fue Patricio, funcionario municipal, pagano de nacimiento e indiferente a la religión, al final de sus días recibió el bautismo. Su madre fue Mónica, una mujer cristiana católica que muere en Ostia. Tuvo dos hermanos, Navigio y una hermana que no se conoce el nombre, aunque se sabe que ya viuda, siguió a su hermano en el ideal monástico, llegando a ser superiora del monasterio femenino de Hipona.13

Tagaste es una ciudad polifacética, donde se juntan varias religiones de culto pagano. Está influenciada por grandes literatos y filósofos. Agustín vive en un tiempo en el cual tanto los

12 Cf. Capánaga, Agustín…, 5. 13 Cf. Cremona, Agustín…, 21 y 121.

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maniqueos14 como los donatistas están en todo su esplendor, y más combativos que ellos

los donatistas15.

A los trece años viaja a Madaura (hoy Madaurusch), para estudiar «gramática». Posteriormente viaja a Cartago a estudiar «retórica»; obteniendo el título de doctor, trabaja allí por un tiempo16; ahí tiene un hijo de nombre «Diosme: Adeodato» (Dios me lo dio). Luego regresa a Tagaste con su hijo y “esposa”. Abre una escuela y empieza a tener fama como orador17. Después de su salida de Tagaste, llega a Cartago con la intención de abrir allí una escuela. Al poco tiempo, recibe una invitación para ir a Roma de parte de su amigo Alipio. Llega a Roma, asegurando que es maniqueo de nombre. Abre su escuela, con alumnos que no pagan. Aproximadamente a los 29 años consigue la cátedra de Elocuencia en Milán, donde abandona definitivamente el maniqueísmo, porque descubre que toda la “chusma de esta religión es una babel: “me duele haberme asomado a ella, de haberme hecho su misionero”18 y se considera “académico” (cree en la duda, como principio de toda

sabiduría). Estando en Milán conoce a San Ambrosio19, pese a no estar de acuerdo con su planteamiento religioso. En este lugar empieza a leer a los Neoplatónicos.

En su búsqueda por encontrar la verdad, y por darle sentido a su vida descubre el cristianismo y comienza a leer las cartas de San Pablo, y a buscar los puntos en común con Plotino, y ve que ciertamente entre el cristianismo y el neoplatonismo hay afinidades como:

14 Doctrina de Mani o Manes (c.216-275) y sus seguidores. Por extensión se da el mismo nombre a cualquier postura extremadamente dualista. El maniqueísmo surge principalmente en el imperio Persa, y de ahí se esparció hacia la India, China, y el imperio Romano. El maniqueísmo tiene mucha relación con el

gnosticismo, sostiene que hay dos principios eternos, e indestructibles: el bien, que es puramente espiritual, y el mal, que es material. La condición humana consiste que somos parte de la substancia divina,, de la substancia buena, y si embargo existimos en esta tierra donde lo divino se mescla con el mal, y estamos atrapados en un cuerpo físico. La salvación consiste en regresar a nuestro origen divino. La consumación final de todas las cosas es sencillamente la separación última y definitiva entre el principio del bien, y el principio del mal. Aun entonces, los dos continuaran existiendo, aunque separados el uno del otro. Según Manes, todo esto lo sabía por razón de revelación divina.

15 Movimiento que surge en el norte de África, en el siglo cuarto, cuya posición fundamental era que las consagraciones llevadas a cabo por obispos que habían caído en tiempos de persecución no eran válidas. Cuando la Iglesia y las autoridades imperiales, comenzaron a oponerse, algunos de los donatistas más radicales, conocidos como circunceliones, acudieron a la violencia. San Agustín va decir que la valides de los sacramentos, no depende de la dignidad del ministro, sino del sacramento mismo.

16 Cf. Cremona, Agustín…, 27. 17 Cf. Cortes, Agustín…, 19 18 Cf. Cremona, Agustín…, 49. 19Cf. Cremona, Agustín…, 15.

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su naturaleza absolutamente espiritual, la generación del Verbo, el ritmo trinitario, el alma humana iluminada por una luz divina20, pero, el cristianismo es algo más que una filosofía,

es también una forma de vivir.

Es otra cosa, es como si un Dios en persona se le hubiera aparecido… y no desde lejos ni de cerca, sino dentro de él. Una luz que deslumbra y queda en los ojos… en el alma… ¡El Dios de Agustín es el Dios de Ambrosio, de Mónica: Jesucristo! 21

En el 387 se convierte y recibe el bautismo. Al poco tiempo muere su madre, después de haber conseguido la conversión de su hijo al Cristianismo.

Estando en Cartago, leyendo un texto que se les daba a los estudiantes: Hortensio de Cicerón (ahora perdido), dice Agustín: “este libro cambió mi modo de sentir; cambió, debo admitirlo, las oraciones mismas que te dirigí a ti Señor22”.

Esa obra de Cicerón le inflamó: Solo una cosa me molestaba dentro de un tan grande incendio, y era la ausencia entre aquellas páginas del nombre de Cristo. Ese nombre que en la misma leche de mi madre había gustado, y cuyo sabor conservaba en lo profundo de mí mismo23.

A los 37 años, al llegar a Hipona es ordenado Sacerdote, funda su segunda comunidad. A los 42 años muere el Obispo de Hipona, Valerio, Agustín asume el obispado. Ahí empieza a vislumbrar que “es mejor amar con severidad, que engañar con suavidad”, porque sabía que de un amor verdadero no puede brotar sino el bien24.

Descubre que vale más amar el bien que ser temeroso del mal. Pero siente que este descubrimiento sólo se logra con la ayuda de Dios. De esta experiencia empieza a exigir a los miembros de la comunidad en la que vive, que para ser cristiano en profundidad; es necesario, tener esta vivencia; quien no esté dispuesto a ello, que se vaya.

Agustín muere en el año 430, sin dejar testamento, porque nada poseía, y lo único que pide es que se guarde su biblioteca y los códices antiguos.

20 Cf. Cremona, Agustín…, 15. 21 Cremona, Agustín…, 90.

22 Cf. San Agustín, Confesiones, 73 23 Cf . San Agustín, Confesiones, 74

24 Lope, Cilleruelo,Controversia donatista, en

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Agustín ha llegado a Hipona con lo puesto, después de haber repartido su hacienda, con los desheredados. En consecuencia, como presidente del monasterio, no tendrá caja fuerte ni permitirá a sus monjes poseer. 25

Se podría decir que la gran conversión de Agustín es convertirse en pobre, para amar a los pobres. Al mismo clero de Hipona le incita a que visite a los pobres; en favor de ellos fundirá los cálices, porque la fortuna del cristiano consiste en remediar las necesidades de los pobres. Abandonar en Dios su propio corazón es no morir desesperado; de ahí que reciba el título de la caridad, porque sobre esta virtud ha centrado toda su espiritualidad26.

En todas las obras de Agustín sobresalen el tema de la igualdad; como ejemplo: los ricos deben dar, los pobres no deben robar, los ricos deben usar bien la riqueza, los pobres deben frenar la concupiscencia, los ricos y los pobres tienen en común el cielo y la tierra, de ahí que quien ama a Dios no debe amar mucho el dinero, porque el peligro de la riqueza es la soberbia. Agustín exhorta tanto a ricos como a pobres a hacer examen de conciencia, para amar a Dios y al prójimo.

Su producción escrita27 es fecunda y poseen un contenido de carácter Teológico - Exegético -Bíblico. Se podría decir que su fundamento es defender la verdad de la fe ante todos los ataques al cristianismo en su tiempo. Entre las obras más importantes están “Ciudad de Dios”, “Tratado sobre la Trinidad”; estas dos obras son escritas entre los años 399 y 427.

¡Eres cielo y al cielo irás! ¡El amor es aún más necesario! ¡Incluso esos deben ser amados”! Sólo con amor, pensaba Agustín, se podía penetrar en la espesa malla del terrorismo28 .

Hay dos palabras que suenan como claves preciosas en el rico lenguaje teológico de Agustín. Estas dos palabras son: foris, intus (fuera, dentro). Según él la Iglesia es interior y

25 Muro , San Agustín…, 12

26 Cf. Capánaga, Agustín…, 283.

27 La utilidad de creer, Las dos almas, Contra los maniqueos, Las actas de controversia con Fortunato

maniqueo, El Génesis a la letra, El sermón del Señor en la montaña, el Salmo contra la secta de Donato, Contra Adimanto, discípulo maniqueo, Exposición de algunas cuestiones de la Carta a los Romanos, La mentira, Contra la Carta maniquea que llaman el fundamento, El combate cristiano, La doctrina Cristiana. 28 Cremona, Agustín…, 186.

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exterior: muchas parecen estar dentro, y en cambio están fuera. Muchas parecen estar fuera y en cambio están dentro29.

El hombre es una sustancia exclusivamente espiritual, que Dios vive su vida íntima, que con su luz ilumina al hombre interiormente. Este Verbo, del que hablan los platónicos, esta conciencia de Dios, recuerda curiosamente el evangelio de Juan… ¡Estoy descubriendo una vida interior, Alipio! Una vida interior también para nosotros. Una voz me dice: “¡no salgas de ti mismo, vuelve en ti, en el hombre interior habita la Verdad!”30

2.2.Rasgos del pensamiento de San Agustín.

2.2.1. Concepción del ser humano para Agustín.

El ser humano es semejante a Dios, es lo que él llama la semejanza: es semejante al Creador, pero el más semejante a Dios es el ser humano. La dificultad radica en que el hombre se deja atraer por la creación y quiere agarrar las cosas, centrándose solo en ella, y olvidándose de lo verdaderamente importante, que es Dios; por ende, le cuesta experimentar al Creador en su vida.

Él quiere llenarse de las cosas, de la belleza del mundo, quiere saciarse con toda la riqueza del mundo, porque en toda la creación hay un reflejo de lo que el ser humano está buscando, que es Dios. El hombre por agarrar el reflejo, no agarra al Creador del mismo; es decir, se queda con el reflejo pero no con el original, por eso, no se llena, necesita de algo más; se siente atraído por la belleza de los otros, especialmente por la belleza de la mujer, porque en ella hay un reflejo de gloria de Dios, de la hermosura de Dios, de la verdad de Dios.

Otra característica del hombre para San Agustín: es la desemejanza que proviene del pecado. Esta desemejanza es lo que crea la distancia del hombre con Dios. El hombre vive con algo que le falta y que es lo fundamental: ese pedacito que no es semejante a Dios. Es por eso, que no se satisface plenamente con las cosas, sino que necesita una realidad que le integre, que lo llene, que sacie esa inquietud ansiosa que lleva por dentro.

29 Cremona, Agustín…, 157. 30 Cremona, Agustín…, 66.

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Otra rasgo de hombre para San Agustín es que es un ser sediento, un ser que no se sacia, que no se llena; que intenta llenarse con ideas, con filosofía, con placeres, con el cuerpo de una mujer, con una vida cómoda, y sin embargo; no queda nunca satisfecho, porque solamente se llena con Dios.

En este sentido el corazón del ser humano está hecho para Dios. Desde esta lógica, el amor para San Agustín es la búsqueda de lo más alto y ese anhelo más elevado es alcanzar el amor de Dios. Por lo tanto, el amor es cuestión de desapegarse de lo que no es Dios, para acceder a lo más alto que es amar a Dios. Es el amor del que habla San Juan.

2.2.2. El amor y la gracia en San Agustín.

Agustín es uno de los más influyentes en la Iglesia latina, tanto para la teología católica, como la protestante.Su pensamiento teológico ha ido madurando según fue viviendo su proceso de conversión y gracia –Fe, Amor -. “Él, siendo Dios, se hizo hombre; tú siendo hombre, reconoce que eres hombre; toda tu humildad consiste en conocerte a ti mismo”.31

Decía: «la medida para amar a Dios es amarlo sin medida» Y enseñaba que la caridad por el prójimo, que refleja el amor de Dios, es un valor en sí mismo, el máximo de los valores. Lo que es más precioso es lo más caro. Si es más lo más precioso, ¿que puede haber de más caro que la caridad? Si quieres comprar la caridad, búscate a ti mismo, encuéntrate a ti mismo. El alma está más donde ama, que donde anima. Más que una imposición, para Agustín el amor es una ley del existir32.

Agustín, al fundar la vida monástica, no pretende escribir ninguna regla que organice la convivencia, sino dice: «Ama y haz lo que quieras». En sí, se puede entender como una regla y también como el Amor a Dios que se desbordaba en el corazón, como lava incandescente, pero también se debe comprender como una gracia por parte Dios.

2.2.3. El Amor en San Agustín.

“Ama y haz lo que quieras”, Cristo es la palabra que queda. Convertirse no es sólo vaciarse y quedar interiormente hueco, y famélico, sino llenarse de manjares eternos que nutren, iluminan y deleitan, como el fruto de la oliva, de la espiga y de la vid. La espiritualidad

31 Capánaga, Agustín…,139

Referencias

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