El problema de la historicidad del pensamiento científico a
partir de una mirada comparativa entre las propuestas
epistemológicas de Imre Lakatos y Thomas Kuhn
The problem of scientific thought throughout history from a comparative point of view between epistemological proposals by Imre Lakatos and Thomas Kuhn
Luis Ricardo Navarro Díaz
Luis Ricardo Navarro Díaz
Doctorando en Ciencias Sociales de la Universidad del Norte. Magister en
Comunicación de la Universidad del Norte. Docente adscrito a los departamentos de Ciencias Básicas y Pedagogía de la Universidad Simón Bolívar.
Resumen.
El presente artículo propone plantear algunas similitudes y diferencias entre los planteamientos de Thomas Kuhn e Imre Lakatos con respecto al problema de la historicidad del pensamiento científico. El abordaje se construye a partir del contexto de dos apartados fundamentales publicados por estos dos autores: La historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales, y Notas sobre Lakatos. Para ello, el documento ofrece un recorrido por cuatro teorías de la racionalidad del progreso científico: inductivismo, histografía convencionalista, falsacionismo (dogmático y metodológico), y los programas de investigación científica, con el fin de exponer las posiciones que sobre la historia plantean los dos autores en cuestión.
Palabras clave: historia, racionalidad, programas de investigación
científica, historia interna, historia externa.
Abstract.
This paper proposes to raise some of the similarities and differences in approaches between Thomas Kuhn and Imre Lakatos related to the problem of scientific thought through history: This approach is constructed based on two fundamental sections published by these two authors: The history of science and its rational reconstructions, and Notes on Lakatos. To do this, the document provides a tour around four rationality theories based on scientific progress: inductivism, conventionalist histography, falsifiability (dogmatic and methodology), and scientific research programmes in order to expose the points of view about history posed by the two authors.
Key Words: history, rationality, scientific research programs,
A manera de introducción: esbozo de un plan de trabajo
El documento se propone dos tareas concretas. En primer lugar, abordar el problema de la historicidad del pensamiento científico en el contexto de los “programas de investigación científica” de Imre Lakatos, y en segundo lugar comparar y contrastar la forma de reconstrucción histórica de la ciencia según Lakatos, con la idea de historia de la ciencia que desarrolla Thomas S. Kuhn. En ese orden de ideas vale decir que para Lakatos (1987) “la metodología de los programas de investigación científica constituye como cualquier otra metodología, un programa de investigación historiográfica. El historiador que acepte tal metodología como guía, buscará en la historia programas de investigación rivales, problemáticas progresivas y estancadas” (p. 31). Ahora bien, la metodología de programas de investigación científica ha sido criticada por Kuhn. Según Kuhn (1970), citado en Lakatos (1987), Lakatos “debe especificar criterios que puedan aplicarse a la hora de distinguir un programa de investigación progresivo de otro estancado; y así sucesivamente. De otro modo, no nos ha dicho nada en absoluto” (p. 36). Este es el punto a tratar.
El problema de la historicidad del pensamiento científico en el contexto de los “programas de investigación científica” de Imre Lakatos.
1. Una relación entre la filosofía de la ciencia y la historia de la ciencia
Según Lakatos, en su texto Historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales (1987), la filosofía de la ciencia proporciona metodologías normativas con cuyos términos el historiador reconstruye 'la historia interna' y aporta de este modo una explicación racional del desarrollo del conocimiento objetivo; a su vez, dos metodologías rivales pueden ser evaluadas con la ayuda de la historia (normativamente interpretada). De igual forma, cualquier reconstrucción racional de la historia necesita ser complementada por una 'historia externa' empírica (socio-psicológica). La demarcación fundamental entre lo normativo-interno y lo empírico-externo es diferente en cada metodología. Sobre este particular Lakatos (1978) asegura que:
Las teorías historiográficas internas y externas determinan en muy alto grado la elección de los problemas del historiador. Pero algunos de los problemas más cruciales de la historia externa sólo pueden formularse en términos de una metodología determinada;
por tanto, la historia interna, así definida, es primaria, y la historia externa sólo secundaria. En realidad, y en virtud de la autonomía de la historia interna (autonomía que no posee la externa), la historia externa es irrelevante para la comprensión de la ciencia (pp. 134-135).
Sobre la base de esta diferencia, Lakatos ofrece un conjunto de reglas o sistemas de estimación que proporcionan teorías de la racionalidad científica (criterio de selección), criterios de demarcación o definiciones de ciencia. Ahora bien, “la historia interna es comúnmente definida como historia intelectual, mientras que la historia externa es definida como historia social” (Lakatos, 1987, p. 12). De manera paralela, el filósofo húngaro construye su discurso a partir de una sicología o una sociología del descubrimiento, a través de cuatro lógicas del descubrimiento diferentes. Cada una de ellas será caracterizada por reglas que rigen la aceptación y el rechazo (científicos) de teorías o programas de investigación. Estas reglas tienen una doble función. En primer lugar, actúan como un código de honestidad científica cuya violación es intolerable; después, como centros firmes de los programas de investigación historiográfica (normativa). A continuación se mostrará cómo cada una de ellas proporciona un sistema teórico para la
reconstrucción racional de la historia de la ciencia con el fin de establecer en el último segmento una relación con Kuhn sobre este particular.
2. Un recorrido por cuatro teorías de
la racionalidad del progreso
científico: inductivismo
(justificacionismo), histografía
convencionalista, falsacionismo
(dogmático y metodológico), y los
programas de investigación
científica (el problema de la
demarcación, la historia interna y la historia externa)
a. Según el inductivismo sólo pueden aceptarse en el cuerpo de la ciencia, aquellas proposiciones que o bien describen hechos firmes o son infalibles generalizaciones inductivas de aquellos. Cuando el inductivista acepta una proposición científica, la acepta como verdadera por prueba; en otro caso la rechaza. Su rigor científico es estricto: una proposición debe estar probada por los hechos o bien debe ser una proposición derivada —deductiva o inductivamente— a partir de otras proposiciones ya demostradas. Algunos filósofos se hallan tan preocupados en sus problemas epistemológicos y lógicos que nunca encuentran el momento de interesarse en la historia real. El historiador inductivista reconoce sólo dos clases de descubrimientos científicos genuinos: las firmes proposiciones factuales y las
generalizaciones inductivas. Ellas y solo ellas constituyen la médula de su historia interna. Las revoluciones consisten en desenmascarar errores (irracionales) que inmediatamente son desterrados de la historia de la ciencia a la historia de la pseudociencia, a la historia de las meras creencias. Por su parte, el inductivismo radical condena todas las influencias externas. Así lo sustenta Lakatos:
El inductivismo radical es, a su vez, una clase especial de internalismo radical. Si se establece posteriormente la existencia de alguna influencia externa en la aceptación de una teoría científica (o proposición factual), entonces tal teoría debe ser abandonada: la prueba de influencia externa significa invalidación (1987, p. 16).
El historiador inductivista no puede ofrecer una explicación interna racional de por qué fueron seleccionados unos determinados hechos en lugar de otros. Para él este es un problema no-racional, empírico y externo.
b. El convencionalismo permite la construcción de cualquier sistema de casillas que organice los hechos en algún todo coherente. Mantiene intacto el centro de tal sistema de casillas mientras eso sea posible. No considera a ningún sistema de casillas como verdadero por haber sido probado, sino
sólo por verdadero por convención. Según los convencionalistas, no es necesario adherirse para siempre a un sistema dado de casillas y los sistemas pueden ser abandonados si llegan a ser intolerablemente toscos y si existen otros más sencillos que puedan sustituirlos. Esto indica que los convencionalistas no requieren inferencias inductivas válidas. “El progreso teórico es sólo una cuestión de conveniencia y no de contenido de verdad” (Lakatos, 1978, p. 139). Las proposiciones serían aceptadas por decisión y no por pruebas experimentales. El código de honor científico de los convencionalistas es menos riguroso que el de los inductivistas: no prohíbe las especulaciones carentes de pruebas y permite que se construya un sistema de casillas en torno a cualquier idea
imaginada. Además, el
convencionalista no niega el carácter científico a los sistemas ya abandonados; el convencionalista interpreta como racional una parte de la historia real de la ciencia mucho mayor que el inductivista. El punto clave del convencionalismo duhemiano consiste en que necesita del sentido común para decir cuándo un sistema teórico se ha convertido en suficientemente embarazoso como para ser reemplazado por otro más simple.
c. El falsacionismo metodológico propone en su código de
honor que una teoría es científica sólo si puede entrar en conflicto con un enunciado básico; adicionalmente, una teoría debe ser eliminada si entra en conflicto con un enunciado básico aceptado. Popper también señaló una condición adicional que deben satisfacer las teorías para que sean calificadas como científicas: deben predecir hechos nuevos, esto es, no previstos por el conocimiento existente.
d. La metodología de los programas de investigación científica consiste en la propuesta propiamente dicha de Imre Lakatos. Esta propuesta estima que los más grandes descubrimientos científicos son programas de investigación que pueden evaluarse en términos de problemáticas progresivas y estancadas.
Las revoluciones científicas consisten en que un programa de investigación reemplaza a otro, superándolo de modo progresivo. Esta metodología proporciona una nueva reconstrucción racional de la ciencia. El mejor modo de presentarla es contrastándola con el falsacionismo y el convencionalismo, de los que toma prestados elementos esenciales” (Lakatos, 1987, p.25).
La metodología de programas de investigación ofrece un panorama
del juego de la ciencia muy diferente al panorama del falsacionismo metodológico. La mejor jugada de salida no es una hipótesis falsable (y por tanto, consistente), sino un programa de investigación. “La mera 'falsación' (en sentido popperiano) no debe implicar rechazo” (Lakatos, 1987, p. 26). Sin embargo, el falsacionismo niega esto de manera contundente, es decir, aprender de la experiencia es aprender de la instancia refutadora. Esto implica que solo se aprende de la refutación y no de la corroboración. Pero para Lakatos, tales observaciones constituyen una teoría totalmente unilateral acerca del aprendizaje de la experiencia. Un diseño así tendrá que ser abandonado, dado que las meras falsaciones, asegura Lakatos (1987), es decir las anomalías, han de ser registradas pero no es necesario que tengan una influencia primordial. En resumen, los programas de investigación científica deben ofrecer criterios fuertes de progreso o estancamiento de un programa científico, así como reglas de eliminación de programas completos de investigación.
Un programa de investigación se dice que es progresivo mientras su desarrollo teórico anticipa su desarrollo empírico, esto es, mientras continúe prediciendo nuevos hechos con cierto éxito (problemática progresiva); está estancado si su desarrollo teórico queda rezagado
respecto a su desarrollo empírico (Lakatos, 1987, p. 28).
La anterior cita se puede explicar si se tiene en cuenta que dentro de un programa de investigación, una teoría sólo puede eliminarse por otra teoría mejor, es decir, por una teoría que exceda en contenido empírico a sus predecesoras, parte de dicho contenido es posteriormente confirmado. Para la sustitución de una teoría por otra mejor, la primera no tiene que ser 'falsada' en el sentido popperiano del término. De este modo el progreso viene indicado por instancias que verifican un exceso de contenido más que por instancias falsadoras. A partir de este punto se puede proponer también una gran toma de distancia entre el discurso de Lakatos y el de Kuhn. Algunas de las modificaciones más interesantes están motivadas por la 'heurística positiva' del programa de investigación más que por las anomalías. Esta tesis se apoya con las siguientes palabras del filósofo húngaro: “Ni la prueba lógica de inconsistencia ni el veredicto de anomalía emitido por el científico experimental pueden derrotar de un golpe a un programa de investigación. Sólo ex-post podemos ser sabios” (Lakatos, 1978, p. 148).
Por su parte, el código de honor en este contexto parte del supuesto que aunque la propuesta científica rival vaya rezagada, ésta puede representar todavía un contratiempo y puede darse
un repunte de la misma. “Ninguna ventaja de la especie que sea, puede considerarse como absolutamente concluyente. No hay nunca nada que garantice el triunfo de un programa, como tampoco hay nada que asegure su derrota” (Lakatos, 1987, p. 31). El problema no es de duración (tiempo). Pero Kuhn probablemente quiere decir que los standards que plantea Lakatos sólo poseen fuerza práctica si se relacionan con un límite de tiempo. Lo que parece ser una problemática estancada, puede ser el principio de un periodo de avance mucho más amplio.
La historia externa y la historia interna se constituyen en una especie de demarcación propuesta por la metodología de los programas de investigación. De esta forma, el problema de la historia en Lakatos puede abordarse, entre otras, de la siguiente manera. En primer lugar, la reconstrucción racional o historia interna es primaria, mientras que la historia externa sólo secundaria. Esto significa que los problemas más importantes de la historia externa son definidos por la historia interna. La historia interna o proporciona explicaciones no-racionales de la rapidez, localización, selectividad, etc., de los acontecimientos históricos interpretados en términos de historia interna; o bien, cuando la historia difiere de su reconstrucción racional, proporciona una explicación empírica de por qué difieren. “Una historia sin ningún 'sesgo' teórico es imposible”
(Lakatos, 1987, p. 42). En este sentido, algunos historiadores buscan el descubrimiento de hechos firmes y generalizaciones inductivas (inductivistas); otros, teorías audaces y experimentos cruciales negativos (falsacionistas); otros, grandes simplificaciones o problemáticas progresivas y estancadas (programas de investigación); todos ellos tienen algún 'sesgo teórico'. Sin embargo, la metodología de los programas de investigación convierte en internos a muchos problemas que habían sido externos para otras historiografías.
Para el historiador internista, la historia externa es una caricatura, no le incumbe, las anomalías aparecerían como meras ilusiones; la historia interna será selectiva; omitirá todo lo que sea irracional a la luz de su teoría de la racionalidad. Lakatos asegura que sea cual sea el problema que desee resolver el historiador de la ciencia, deberá reconstruir, en primer lugar, la sección relevante del crecimiento del conocimiento científico objetivo; esto es, la sección relevante de la historia interna. En este orden de ideas, Lakatos asegura que “sea cual sea el problema que desee resolver el historiador de la ciencia, deberá reconstruir, en primer lugar, la sección relevante del crecimiento del conocimiento científico objetivo; esto es, la sección relevante de la historia interna” (1978, p. 154).
Una comparación entre las
propuestas epistemológicas de Imre Lakatos y Thomas Khun
Para construir una comparación es posible de la mano de Kuhn establecer algunos paralelismos entre los dos autores. En primer lugar, coinciden en pensar que ningún historiador, de la ciencia o de cualquier otra disciplina, puede trabajar sin concepciones previas acerca de lo que es esencial y de lo que no lo es. Tales preconcepciones, en el caso del historiador de la ciencia, desempeñan un importante papel cuando se trata de determinar lo que tal historiador entiende por 'interno' y 'externo' en el sentido de Lakatos. En segundo lugar, Kuhn ha insistido repetidas veces que las decisiones científicas importantes, generalmente descritas como una elección entre teorías, se describen con mayor precisión como una elección entre 'formas de hacer ciencia', o 'entre tradiciones' o entre 'programas'. La insistencia de Lakatos en que la unidad de elección es un 'programa de investigación científica', según Kuhn, parece que va en la misma dirección. En tercer lugar, lo que Kuhn llama paradigma (“los paradigmas obtienen su status como tales, debido a que tienen más éxito que sus competidores para resolver unos cuantos problemas que el grupo de profesionales ha llegado a reconocer como agudos” Kuhn, 2006, p. 29), Lakatos lo denomina programa:
Además, al examinar la investigación llevada a cabo dentro de una tradición, bajo la dirección de lo que yo en otro tiempo llamaba un paradigma, he insistido repetidamente que tal investigación depende, en parte, de la aceptación de elementos que no son impugnables desde dentro de la tradición y que sólo pueden cambiarse por un tránsito a otra tradición, a otro paradigma. Lakatos, creo, hace la misma observación cuando habla del 'núcleo firme de los programas de investigación', aquella parte que ha de aceptarse absolutamente en orden a realizar la investigación y que sólo puede impugnarse después de adoptar otro programa de investigación (Kuhn, 1987, p. 83).
Por último, según Kuhn lo que Lakatos denomina 'estado estancado' en la evolución de un programa de investigación, es decir, la etapa en que el programa cesa de aportar nuevos descubrimientos, es lo que el mismo Kuhn ha asignado como el papel de las crisis en el desarrollo científico. Sin embargo, en contraposición se plantean diferencias, expresadas en el texto de Lakatos y que Kuhn comenta en Notas sobre Lakatos. Con estas ideas finalizaré mi exposición. Tal como lo afirma Kuhn en su texto Notas
sobre Lakatos (1987, p. 82), algunas ideas los unen otras los diferencian; frases como "la metodología de programas de investigación" no forman parte del modo de comunicación que me es familiar; frases como "historia interna" y "externa", aunque familiares, son empleadas por Lakatos de forma nueva e inesperada. Kuhn muestra que la argumentación de Lakatos es implícitamente fundamental y explícitamente irrelevante al mismo tiempo
Queda excluida, por ejemplo, toda consideración de la idiosincrasia personal, cualquiera que haya sido su papel en la elección de una teoría, el acto creador que la produjo, o la forma del producto que resultó. De la misma forma, quedan excluidos datos históricos tales como el fracaso del hombre que crea una nueva teoría y de su generación entera en ver consecuencias de dicha teoría que una generación posterior descubrirá en ella, punto éste que habré de examinar más adelante. Y, por último, queda excluida la consideración de los errores, o de lo que una generación posterior interprete como tales, y que consecuentemente se sentirá obligada a corregir (Kuhn, 1987, p. 86).
Según Kuhn, datos históricos como éstos son esenciales para un historiador, y con frecuencia proporcionan pistas claves para el desarrollo del conocimiento. Puesto que Lakatos insiste en excluirlos de la
historia interna, Kuhn se pregunta por qué razón adopta el término. ¿No podría fácilmente, en su lugar, haber hablado de historia racional, o mejor, de historia construida con los elementos racionales del desarrollo de una ciencia?
Referencias
Kuhn, T. S. (1987). Notas sobre Lakatos. En I. Lakatos & H. Feigl [Eds.]. La Historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales. Madrid: Tecnos.
Kuhn, T. S. (2006). Un papel para la historia. En Kuhn, La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de Cultura Económica.
Lakatos, I. (1978). La metodología de los programas de investigación. Madrid: Alianza
Lakatos, I. (1987). La historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales. En I. Lakatos & H. Feigl [Eds.]. La Historia de la ciencia y sus reconstrucciones racionales. Madrid: Tecnos.
Fecha de recibido Octubre 20 de 2012