El lenguaje es propio de las inteligencias Divinas. Los distintos lenguajes provienen de las esferas celestiales y la Kábala estudia
esa conexión entre la letra , la fonética y la vibración energética que esta combinación produce.
Pero la Kábala no solamente se dedica a tal estudio, profundiza además en las sabias enseñanzas antiguas que revelan el
modo en que los ángeles encarnados nos acercamos a la Divinidad conocida como Dios.
De la Kábala también podemos rescatar la sagrada conexión con la energía angelical, los seres divinos al servicio de la Creación y
que son nuestros hermanos cósmicos. La Kábala es más de lo que podemos concebir,
es toda una práctica que busca las conexiones más perfectas con el universo Dios. En esta obra enseño a encontrar ese nombre mágico que vibra con nuestro ser espiritual, el nombre de tu ángel guía, tu arcángel y tu genio,
así como el modo de construir talismanes útiles y prácticos que entonen con tu energía personal.
Jolman Trujillo, Mahalaet R+
Bereschit
Bereschit
El libro de Kábala de Mahalaet
El libro de Kábala de Mahalaet
Jolman
Jolman Trujillo,
Astrólogo, hermetista Rosacruz, Frater Mahalaet de la Fraternitas Rosicruciana Antiqua,
Tradición maestro Huiracocha. Aula Lucis Horus.
Web: www.jolmantrujillo.com Canal de Youtube:
Enseñanzas místicas
Facebook: Jolman Trujillo R+ San José de Costa rica
(506) -89223144 Obras del mismo autor:
En el Aura de Dios.
Dios y la verdad escrita en números. Runas, el lenguaje de Luz.
El Yo y la destrucción de demonios. Los tres Soles de la Sabiduría Fiel
BERESCHIT
INDICE
Introducción………... 7
COMO FUNCIONA LA KÁBALA. 13 EL LENGUAJE 17
KÁBALA 19
LOS ALFABETOS Y LAS ERAS O EONES. 21 LA COMPOSICIÓN DE LAS FIGURAS DE LAS LETRAS HEBRAICAS El significado de la llama 24
El significado de la vertical y de la horizontal 29 EL SIGNIFICADO ICONOGRÁFICO DEL ALFABETO 31 Áleph………... 33 Béth..……….………… 41 Guímel………. 47 Dáleth……….. 51 Héh………. 55 Váu……….………. 59 Záin……….……… 63 Chéth………... 67 Téth………. 69 Iód………... 71 Káf……….. 75 Lámed………. 77 Mém……… 79
Nún………. 81 Sémek……….. 83 Aýn……….. 85 Péh……….. 89 Tzáddik……… 91 Qóf……….. 93 Résh………. 95 Shín………. 97 Táu……….. 99
II PARTE: Estudio práctico de la Kábala VALORES NUMÉRICOS DE LAS LETRAS 103 LA KÁBALA Y LOS ÁNGELES 107 LOS GOBERNANTES DEL CIELO 113 Los arcángeles. 114
Los genios. 119 Los ángeles 124 LA KABALA NUMÉRICA 129
VALORES KABALÍSTICOS 133
Los cuatro números que nos gobiernan 140
Solución a vibraciones inarmónicas 144 LA KÁBALA Y LOS NOMBRES 149
El caso de los nombres de personas 153 Un solo nombre y el nombre fantasma 154
La consonancia vibratoria entre nombre y apellido. 156 Las cargas planetarias con su fecha de nacimiento 157 Influencia de los apellidos 162 Nombres y apellidos con Egrégoras 166 Análisis completo de un individuo 167 Un apelativo o nombre mágico 170
Fabricación 175
EL ÁRBOL DE LA VIDA. 195
El árbol de la vida y la astrología 209
INTRODUCCIÓN
Comencemos este estudio con la siguiente afirmación: “Solo el ser humano lee y escribe sobre la faz de la tierra”
Ninguna otra criatura, en medio de miles de especies que habitan el planeta posee este talento. ¿A qué se debe?
Como lo expongo en mis otras obras1, somos invasores
espirituales de la evolución animal, es decir, somos ángeles encarnados viviendo una experiencia carnal, no natural para esta especie.
Es nuestro Yo divino, nuestro ángel encarnado quien nos ha dado la sabiduría que poseemos y quien nos hace diferentes a todas las especies conocidas del planeta.
La comunicación, oral, escrita, gestual, intuitiva y más, corresponde a las esferas del pensamiento divino.
Con esto en claro, cabe decir que es solo por la acción divina que los alfabetos y lenguajes tienen un valor. Haz un experimento simple, coloca tu mascota frente a un cartel con letras que digan: “te llevaré de paseo”. No hace falta esperar los resultados.
Algunos dirían: “bueno, es que no le hemos enseñado a leer”, pero se conocen muchos experimentos de laboratorio con primates donde los resultados son muy incipientes. Algunos logran algo por alguna ley de asociación entre dibujos y recompensa, pero aun así, el lenguaje no ha sido hecho para ellos.
Entonces, para comprender el poder de las letras, debemos tener claro que solo la inteligencia divina puede comprender
1 Los tres Soles de la Sabiduría Fiel, Dios y la verdad escrita en números, El Yo y la
los significados de estos dibujos que se convierten en fonemas.
En el universo existen multitud de criaturas, de igual modo que aquí en nuestro planeta, algunas elementales, otras espirituales. Nosotros somos una mezcla entre las anteriores. Estas criaturas se comunican a través de los lenguajes. En síntesis, existen multitud de lenguajes en el universo y algunos de ellos han venido a parar aquí por la acción angélica. Por allí podremos comprender el porqué existen tantos idiomas.
El habla es una cualidad del ángel, entonces, toda ciencia que estudie el habla, ya sea oral o escrita, está estudiando una sagrada ciencia.
Al caso surge una palabra que muchos pronuncian pero que en algunos casos parece decirnos algo que no es del todo claro: Kábala.
Kábala es una palabra que proviene de la cultura hebrea y que se utiliza para denotar una ciencia que estudia el valor, comportamiento, posicionamiento, vibración y energía de las letras, palabras, fonemas. Vale decir que los kabalistas estudian además otros temas.
La Kábala que conocemos, es la herencia que recibimos de la cultura hebrea como una invitación a comprender a Dios y la deidad que cada ser humano lleva dentro.
Pero solo podemos hacer referencia a la Kábala hebrea porque las otras Kábalas se encuentras casi desaparecidas por causa de la ignorancia humana. Al caso vale indicar que todas las culturas tuvieron su propia Kábala: mayas, aztecas, egipcios, griegos, celtas, fenicios, nórdicos, galos, catalanes, incas, muiscas, quimballas entre otros.
La causa de la desaparición de estas ya la conocemos, la invasión de los imperios y la desgarradora imposición religiosa acaecida en los pasados siglos.
De todo esto nos queda la Kábala hebrea, que gracias a la fidelidad de sus practicantes, se ha conservado hasta nuestros días, además que, por alguna razón, aún cuando ese pueblo ha vivido sus propias tribulaciones, han podido mantener vivas sus tradiciones.
Este es el motivo por el cual los distintos magos de todas las épocas, se han dirigido a estudiar en esencia la Kábala mencionada. Si no hubiese existido el expansionismo de la religión católica, muy seguramente tendríamos magos que hubiesen dejado escritos relacionados con las sabidurías de las culturas antes mencionadas.
En la actualidad, para estudiar algo de Kábala, vale analizar un punto importantísimo, el que los lenguajes que hoy se extienden por el planeta pueden tener dos condiciones.
1. Que provengan de un alfabeto mágico
2. Que no provengan de algún alfabeto mágico.
El que no tenga en cuenta esta consideración errará en estas ciencias y conducirá a otros por el mismo sendero. Ese es el cuidado que han tenido los buenos cabalistas para tratar el tema, entonces puedo recomendar con avidez las obras del maestro Papus en esta materia.
Los lenguajes originales provienen del cielo. Es decir; que en algún momento de la historia lo trajo algún iniciado, maestro, mago, o fue dictado por algún ser angélico a alguno de estos seres.
sobre la presente Era de Acuario o Aeón de Horus, expongo los lenguajes que acompañan cada Era. Más adelante explicaré algo al respecto.
Los alfabetos como el egipcio original, el chino, el hebreo y el de las runas, son alfabetos mágicos originales. Pero con el paso del tiempo, estos alfabetos, en la mezcla con otros pueblos, degeneran sumando y quitando letras a los códigos mágicos que estos alfabetos esconden, retirándoles de sí todas sus atribuciones mágicas originales. Este tema lo trato con detalle en mi obra Runas, el lenguaje de Luz, al tratar sobre este lenguaje sagrado.
Por ejemplo, nuestro alfabeto no es un alfabeto mágico, es una mezcla de latín, hebreo, rúnico, griego y quizás algún otro. Aunque cabe anotar que nosotros no tenemos alfabeto. La palabra alfabeto es griega con la que se denotan las dos primeras letras Alpha y Beta. Nosotros tenemos abecedario, que se nombra en razón de las letras a,b,c y d. Esto mismo pasa con las runas, las primeras letras Fa, Ur, Thor, Anzus, Rita y Kaum lo llevan a llamarse el FUTHARK.
Nuestra letra A proviene de la primera letra del alfabeto griego: Alpha. La B proviene del mismo alfabeto y es Beta, pero podríamos decir que también se trate de la runa Bar cuyo símbolo es:
Nuestra letra C proviene del lenguaje rúnico, relacionando la Runa Ken, que a su vez es una variación de la letra original que es la runa Kaum.
Así podemos revisar nuestro abecedario dándonos cuenta de que es una mezcla de letras de distintos alfabetos originales, motivo por el cual no posee un argumento mágico. Es
por ello que los conjuros y palabras de poder colocados en muchos talismanes, en muchos casos son vacíos por no haberse tenido en cuenta este detalle.
Los lenguajes mágicos son los originales, sin mezcla, que fueron dados en la antigüedad por los seres divinos a los magos de entonces.
Para los sabios antiguos, una letra era casi una deidad y le trataban como tal. Con esto podemos comprender un poco el porqué en la cultura japonesa es tan importante el Jardín Zen, esa caja con arena donde se plasma la vibración del día mediante una letra sagrada.
Entendido lo anterior, debo exponer que podemos hacer Kábala mágica real por medio de los alfabetos mágicos.
Yo en particular podría conducirlos por dos que para mí han sido materia de estudio y de los cuales he aprendido en los reinos divinos. Me refiero a la Kábala rúnica y a la Kábala hebrea. Del primero ya escribí una obra, entonces te remito a ella si deseas conocer las maravillas de ese lenguaje. Entonces nos queda dedicarnos al estudio de la Kábala hebrea. Bien, sin embargo no vamos a aprender hebreo, porque no vamos a estudiar el lenguaje, sino el poder mágico de sus letras. Pero soy consciente de que no estoy aportando lo mejor del tema de la Kábala en este libro. Los lenguajes celestiales normalmente los envían los seres divinos para la apertura de cada Aeón o Era. Cada 2160 años en promedio cambia la energía evolutiva en el planeta, entramos por decirlo así, en el gobierno de fuerzas celestes y por ello todos los tiempos cambian. Esto lo comprenderán mejor en el video que antes sugerí en mi canal de youtube.
que gobierna la Era. Estas eras pueden ser de Aire, Agua, Fuego o Tierra.
El rúnico, el chino y todos los que se formaron con “palos” unidos fueron enviados en la Era del elemento tierra, Tauro. El hebreo fue dado en la Era de Fuego de Aries, de allí sus formas de fuego.
El árabe fue dado para la Era de Agua de Piscis. A ello se atribuye su estilo ondulado.
Para el caso, el lenguaje que deberíamos estar estudiando con detenimiento, es el correspondiente a la presente Era de Acuario: El Élfico.
Pero ¿cómo comprenderlo sin tener algún otro como referencia? Por eso emprendemos este estudio por lo conocido, el lenguaje hebreo. Esta es la primera vez que en 4000 años se descifra el código oculto que poseen estas letras.
Pues bien, la virtud que tienen los libros, es que pueden conservarse, ampliarse, expandirse y más. Entonces esta resulta ser una excelente oportunidad para invitar a las civilizaciones siguientes a que ahonden en ese tema del lenguaje Élfico. Por lo pronto, yo expongo en esta obra el porqué de las formas de las letras y sus atributos mágicos. Quizás me alcance la encarnación y pueda aportar algo sobre el Élfico.
De Kábala podemos encontrar mucho material valioso. Yo haré en mi obra algo diferente. Inicialmente dedicaré una parte de mi obra a explicar la iconografía de las letras sagradas y en la segunda parte me dedicaré a tomar la parte práctica y útil de la kábala y dejaré de lado los planteamientos filosóficos de la misma.
COMO FUNCIONA LA KÁBALA
Yo pienso que hasta este punto de la obra, has de entender que los lenguajes son propios al ser espiritual. Cada uno de nosotros posee la capacidad de comprender los distintos idiomas.
Pero nosotros no somos única y exclusivamente carne y espíritu. Ya en otras obras detallo, como lo hizo el maestro Huiracocha, que somos un compendio de siete cuerpos. A tres de ellos, los divinos, ya los hemos tratado: Espíritu, Alma y Mente superior.
Pero también, por encarnar en el animal, tenemos que estudiar la otra parte de nuestra condición humana.
El ser de la evolución del planeta posee cuatro cuerpos aunque sea solo uno el visible. Toda criatura que respire en este planeta se encuentra con este mismo principio que los antiguos ocultistas llamaron: el cuaternario inferior.
Para hacerlo simple: un elemental de los planos etéricos pasa a formarse en el plano físico con un cuerpo material gracias a la reproducción sexual o asexual de su especie. Cuando está formado respira tomando para sí energía del entorno que no es solo oxígeno, los hindúes le llaman Prana. Y este Prana, agitando los átomos del cuerpo físico fabrica una vibración bio-electromagnética que los antiguos llamaron cuerpo astral, porque está influenciado por los astros. Existen ciencias para estudiar cada uno de estos vehículos, algunas aceptadas oficialmente, las otras no del todo, pero existen. Comenzaré haciendo la lista desde lo más primario, el cuerpo físico hasta el Espíritu, lo más sagrado.
Cuerpo físico: lo estudia la rama de la anatomía y la
fisiología.
Cuerpo vital o prana: lo han estudiado por siglos los
yoguis, pero ahora existe una rama de la medicina que se dedica a tratarlo, se conoce por terapia respiratoria.
Cuerpo astral: el accionar cósmico de los astros influye
determinantemente en este cuerpo astral y a su vez él sobre la psiquis humana. La astrología resulta ser la ciencia más eficaz que estudie las fluctuaciones de este cuerpo, aunque la astrología abarca más que ello.
El cuerpo mental: se trata del elemental, la mente
racional que se nutre de la sabiduría del ternario divino. En la ciencia escolástica le tratan la psicología y la psiquiatría. Menos conocidas y menos aceptadas, las nuevas técnicas como las terapias que conducen a sanear el plano mental del individuo, resultan ser muy efectivas para solucionar problemas de la energía del elemental. En las ciencias no aceptadas oficialmente, pero no menos efectiva, la numerología describe el patrón mental de un individuo y la forma en que el mental colectivo en contraste con el mental personal, crea espacios etéricos por donde se puede predecir sobre sus acontecimientos, del mismo modo que lo hace la astrología con el plano astral, al crear escenarios donde el ser humano actúa.
En mis cursos, continuamente les explico a los estudiantes que todas estas ciencias son complementarias. Mientras la astrología estudia cómo los astros crean los escenarios en los que hemos de actuar, y un buen astrólogo logra describir si tales escenarios son armónicos o inarmónicos, la numerología enseña el cómo reaccionaría la mente del
individuo dentro de esos escenarios.
Para hacerlo más gráfico, suponemos la vida como una obra de teatro donde la persona se encuentra en una oficina y recibe una noticia favorable acerca de un ascenso. Gracias a la acción astral del planeta Saturno, en buenas relaciones con su energía personal, este escenario es totalmente factible. (Terreno del astrólogo)
Ahora, la numerología nos describirá el modo en que esta persona toma la oportunidad y de acuerdo a su planteamiento mental, la desarrolla. Puede ser que esté vibrando en una energía numérica que determine que no se sienta animada o segura para tomar esa oportunidad, o por el contrario, que se sienta entusiasta y con buenas ideas para emprender este nuevo proceso de su vida. Sobre numerología escribí mi obra “Dios y la verdad escrita en números”
Así vemos como estas dos ciencias se complementan en el curso de la vida de cualquier individuo.
Pero qué de la Kábala?
El espíritu, el Alma y la Mente Superior: a esta tríada
divina las estudia la Kábala, por tratarse de energía angélica. Por la astrología podemos comprender el karma de nuestra esencia y para ello nos tendremos que dirigir a la carta natal del individuo, para comprender que fue lo que Dios, en su maravilloso sistema contable plasmó para cada individuo como experiencia de vida de acuerdo con sus merecimientos. Luego, por las vibraciones energéticas de los calendarios se causan variaciones a la energía mental del individuo, y el comportamiento de su mente lo podemos estudiar con la numerología. Pero la Kábala va el seno mismo de la esencia espiritual de un individuo, y en ello juegan un papel vital el
nombre oficial, el nombre fantasma, el apellido paterno y el apellido materno, también los sobrenombres o apelativos y esto es lo que veremos más adelante en la obra.
Todo esto, acompañado de la numerología y la astrología, le permitirá a un ser comprender qué hace aquí, que ha hecho a lo largo de su historia terrena y cuáles son sus herramientas para emprender esta vida.
EL LENGUAJE
El lenguaje es el medio por el cual nos comunicamos, las letras son el medio con el que escribimos ese lenguaje. Las letras son en esencia vibración. Pero no es solo fonética, también vibra la energía espiritual presente en la creación divina.
Por aquí ya podremos comprender el valor del uso del Mantram o palabra sagrada, que tiene la virtud de poner en marcha energías especiales. En el cine lo han mostrado como las palabras de poder que pronuncian los magos. En realidad, ya demostrado por los experimentos del Dr. Emoto, todas las palabras tienen una acción vibratoria de gran poder.
“En el principio era el Verbo, y el verbo era Dios y el verbo era con Dios, esto era en el principio con Dios, todas las cosas fueron hechas por Él y nada de lo que fue hecho se hizo sin Él, en Él está la vida y la vida es la luz de los hombres. Así comienza el evangelio de San Juan. El verbo es la energía Divina, creadora de todo cuanto existe. Es Dios en esencia, los ángeles son esencia divina de Dios. Esto significa de una manera clara y concisa que nosotros tenemos ese verbo, es nuestra luz espiritual, la que gastamos y gastamos en cada encarnación de múltiples formas.
En ocasiones resulta fascinante analizar el modo en que los distintos lenguajes han dado paso a un sinnúmero de palabras. La ciencia que estudia este hecho es la etimología. Con el lenguaje nuestra capacidad de comunicación ha podido manifestarse en este plano material.
Para resumir, los seres angélicos tenemos la capacidad de comunicarnos de varios modos, uno de ellos es el lenguaje escrito, y para ello, debemos hacer uso de unas figuras llamadas letras, pero estas letras tienen, por así decirlo, poder, eso es una de las tantas cosas que se estudian dentro de la Kábala.
KÁBALA
Ya expuse que la Kábala es ese estudio que se hace de las virtudes existentes en la divinidad y al caso, en la divinidad que habita dentro de cada humano.
También expuse que los distintos lenguajes tienen sus propios alfabetos y que los mágicos provienen de los reinos divinos.
Además informé que los lenguajes originales son los que podemos llamar mágicos. Lo que no dije es que para que un alfabeto pueda ser mágico, debe poseer en sus formas o figuras, ideas iconográficas que revelen al buscador de la Luz, el camino de retorno a la morada celestial, el reino divino que nos han prometido todas las religiones. Es simple, detrás de las formas de las letras, hay una serie de claves herméticas que las convierten en dibujos sagrados. Por esto les comenté antes que no íbamos a estudiar hebreo, vamos a estudiar lo que esconden esas letras sagradas que han sido motivo de profundos estudios dentro del ramo de la Kábala, sin que todavía se haya encontrada la llave que encierra ese tesoro.
Al estudiar la Kábala, en este caso la hebrea, es menester conocer de cerca la formación de cada una de sus letras, el principio que les da vida y poder, así mismo los atributos mágicos que poseen las mismas.
El ser humano y el afán de los seres divinos por ayudarnos a encontrar las claves de la liberación del mundo de la carne, son la base de muchas de las enseñanzas de las ciencias herméticas.
Basado en esto y en el anhelo de postergar la sabiduría que acompaña la liberación del ser humano, es que los magos blancos amparados por el auspicio de las Jerarquías espirituales de la Luz, dejan claves por doquier y los alfabetos mágicos no escapan a dicho propósito.
Tales alfabetos basan su poder en este principio, y se encuentran resguardados por las divinidades de la gran Logia Blanca.
En mi otra obra acerca de numerología, expongo con claridad sobre las figuras de los números y la intención de los sabios Jerarcas Árabes al legarnos dichas figuras, que por encerrar en ellos mismos el misterioso secreto, los convierte en símbolos sagrados y mágicos.
En esta ocasión, me dispongo a descifrar el enigma que acompaña a las figuras del alfabeto Hebreo, conoceremos así la raíz de tan poderoso lenguaje, escrito en llamas de fuego que aluden a la chispa sagrada que llevamos dentro y que es Dios en nosotros.
LOS ALFABETOS Y LAS ERAS O EONES.
Ya antes medio expuse que los alfabetos mágicos están relacionados con las Eras o Eones cósmicos. En este capítulo me dedicaré a aclarar este concepto.
El tema del porqué se dan esas épocas especiales surge de un recorrido aparente, en reversa, del sistema solar en el centro de las 12 constelaciones que conocemos por zodiacales. No detallaré en ese caso como se da esto, pero me bastará con decir que una Era o Eon cósmico es un periodo de 2160 años promedio, gobernada por las influencias específicas de una constelación.
Esas influencias cambian considerablemente el comportamiento general de la sociedad. En tal periodo de gobierno cósmico, normalmente existe un maestro que viene a abrir la Era, este es conocido como un Avatar, que ya en otras obras expreso que para la presente Era se trata del Maestro Therión. También con esta energía llega una Ley y un alfabeto mágico, que es nuestro tema. Los últimos alfabetos mágicos que conocemos y que han sido dados desde la divinidad para la humanidad según su Eon.
Lo que sabemos de la historia de la humanidad es poco, aclarando que no conocemos mucho o casi nada, por no decir nada, de las pasadas civilizaciones la Lemur y la Atlante. De hecho que los científicos se empeñan en negar que hubo civilizaciones que sucumbieron antes que la nuestra. Pero cuando buscas en Youtube con el tema “arqueología prohibida”, te llevas profundas sorpresas de lo que intentan esconder los científicos modernos.
olmeca, azteca y nórdica como las más antiguas. Estas se desarrollaron en la Era de Tauro, hace algunos 6000 a 4000 años. Tauro es un signo del elemento Tierra, de allí que sus legados fueron dejados en tallados perfectos y construcciones que aun nos maravillan. Para dicho periodo la escritura tendría entonces las formas de su elemento. De tales épocas provienen las figuras del alfabeto chino, japonés y las Runas. De este último, su Kábala se perdió por largo tiempo al extinguir, a casua de los romanos, el conocimiento de los Druidas, los sacerdotes Celtas. Pero gracias a trabajos como los del Maestro Huiracocha, con toda humildad el mío (gracias al amparo de mis maestros) y el de algunos otros magos, esta Kábala ha vuelto a resurgir.
Luego pasamos a la Era de Aries, una energía gobernada por el elemento Fuego. De hace 4000 a 2000 años promedio. En tal periodo la historia se desarrolló en los desiertos del medio oriente, siendo su avatar alguien muy conocido: Moisés.
De esta Era de fuego provienen las letras que vamos a estudiar, el alfabeto hebreo, las letras con formas de llama ardiente. Con ello construiremos talismanes y símbolos sagrados en la presente obra. Además entenderemos la herencia karmica de nuestros nombres y apellidos.
Como comenté antes, la historia nos la borraron y solo nos quedan las enseñanzas preservadas de Orientales y hebreos. El libro de la Biblia, el éxodo, nos narra las maravillas acaecidas por los poderes mágicos de Moisés, como el caso del Arca de la Alianza, que fue grabada con el poder de esas maravillosas letras.
invocaciones sagradas y de estos patriarcas y sus aventuras fascinantes surge el interés por conservar la tradición del conocimiento sagrado que tales alcanzaron. Es de allí que proviene el estudio de la Kábala que conocemos.
Terminó la Era de Aries, la del fuego y le tocó el turno a una Era de Agua, la de Piscis. El avatar, más que conocido, Jesús el Cristo. Je Sui, Yo Soy el Cristo, Yo soy de Cristal.
Ya expresé en otras de mis obras con detalle el porqué Jesús toma los pescadores, hace milagros con peces y más, todo en alusión a la Era de los Peces; Piscis.
Las letras que se debieron de haber considerado para este periodo son las del alfabeto árabe, con sus formas onduladas. Sin embargo, de la sabiduría de ese pueblo se lograron desarrollar sus números, los que a menudo utilizamos en nuestro devenir diario. Ese tema de la magia, forma y figuras de los números arábigos, lo expongo en detalle en mi obra
“Dios y la verdad escrita en números”.
La Era en la que nos encontramos, es la de Acuario, y es regida por el elemento Aire, la libertad. Ya antes mencioné que el lenguaje que posee los atributos mágicos de esta era, es el Élfico. Estoy seguro que delante de mí vendrán cabalistas de gran entendimiento que harán lo que corresponde con la sabiduría de esas letras de poder.
La siguiente era regida por el elemento Tierra (Capricornio), pero eso será cerca de 2000 años adelante. Quizás volvamos a los palitos que forman letras, como en la pasada Era de Tauro.
No todos los alfabetos mágicos son usados para la invocación y para la comunicación con seres superiores, también existen letras sagradas para estos fines, que no necesariamente son
usadas por el vulgo. Tal es el caso del lenguaje de Enoch, el enoquiano, practicado por magos de la talla de Jhon Dee y de Mac Gregor Mathers. Así mismo, luego de que el complot del obispo de Rusia surgiera su efecto para asesinar al mago Rasputín, al escudriñar sus pertenencias encontraron un alfabeto mágico con el que este mago se comunicaba con entidades divinas del mundo superior.
La diferencia entre los alfabetos populares y los ocultos, radica en que los primeros se dan al ser humano escondiendo en ellos las claves y misterios de su propia naturaleza oculta, los segundos son de uso exclusivo de alguna Jerarquía Espiritual, o de alguna estrella en particular que solo el mago conoce. Algunos de ellos los hemos podido conocer porque el mago a su muerte no pudo quemarlos o deshacerlos. Entonces, para resumir, al planeta han llegado muchos alfabetos sagrados de conexión espiritual que no se conocen porque los magos que lograron estas comunicaciones fueron cautos y los desaparecieron antes de exponerlos a la profanación. Los que conocemos son autorizados por las Jerarquías Divinas. Y los otros que eran ocultos, se sabe de ellos por accidentes que pudieron ocurrir en la vida de los magos o de las sociedades herméticas y que luego de tales accidentes, terminaron en la imprenta de algún editor. Si ya todo lo expuesto te ha resultado claro, entonces me queda recordar que nuestro alfabeto no es mágico, pero con este están escritos nuestros nombres y apellidos, los de nuestros hijos, amigos, padres, nombres de marcas, lugares comerciales y todo ello es vibración. Pero es mentira que con el alfabeto que tenemos podamos encontrar la
verdadera vibración que esas palabras emiten. Por esta causa, es necesario hacer lo que hicieron los magos de la antigüedad: equipararlo con un alfabeto mágico conocido. En este caso, para poder hacer alguna cosa útil con nuestro abecedario, lo vamos a equiparar con el alfabeto Hebreo. Aquí viene para todos ustedes una aclaración importante. Normalmente los libros herméticos podrían resultar tediosos y aburridos para el lector que no está buscando asuntos sagrados en ellos. Pues nosotros los hermetistas, para poder decir algo al público hablamos algo parecido a lo que hacía Jesús, hablamos en metáforas. Esto con el fin de hablar para todos buscando algunos oídos específicos. “Quien
tiene oídos para oír que oiga”
Por tanto, si no es de tu ser buscar los sagrados misterios, pero te interesa la Kábala, te sugiero que te dirijas a la parte práctica de esta obra, la que se encuentra denotada en el Índice como segunda parte. De tal modo podrás obtener los frutos de tu lectura y fascinarte con los estudios que la Kábala nos enseña.
Pero si eres un buscador de la Luz, bien te sirve leer toda la obra para comprender sus valiosas enseñanzas y enrutar tu camino por el sendero que lo hicieron los sabios de la antigüedad.
Entonces, comencemos por el principio, entender lo que se esconde detrás del dibujo de cada una de sus letras.
LA COMPOSICIÓN DE LAS FIGURAS DE LAS LETRAS HEBRAICAS
La mayoría de las letras hebreas están compuestas por dos o tres principios fundamentales:
*la llama *Una vertical. *Una horizontal
Todo ello con un propósito especial.
Cada uno de estos componentes posee su significado, partiendo del principio de que cada trazo en un alfabeto mágico tiene algún simbolismo.
El significado de la llama.
Las llamas dentro de este lenguaje hacen alusión al elemento fuego. De los cuatro elementos de la naturaleza: Fuego, Agua, Aire y Tierra, es el Fuego el que tiene más cercanía con la Luz. Es esta la razón por la cual, dentro del simbolismo hermético, siempre ha sido utilizado en candelabros, antorchas, lámparas y más, para simbolizar la luz Divina presente en la naturaleza humana. Además, que de fuego se ha compuesto todo cuanto conocemos, pues lo que vemos, todo, es una transformación de la energía del Sol, un fuego que aún permanece en el centro de nuestro planeta. De tal manera, Fuego y Luz son componentes inseparables.
Donde se enciende un fosforo, una vela, una antorcha, un incendio, se hace la Luz. En nuestro sistema solar, esa
enorme esfera que llamamos Sol y que ilumina nuestro espacio cercano es una enorme bola de fuego. Así lo son además las distintas estrellas, que iluminan el firmamento. Por ley de correspondencias, desde la antigüedad, incluso desde las pasadas civilizaciones ya sucumbidas en el tiempo, la Luz presente en el ser humano se ha simbolizado con llamas de fuego.
*La lámpara de los egipcios representó esa luz interior de nuestro espíritu.
*El candelabro de una vela o llama representó lo mismo. *El candelabro de tres velas o llamas simbolizan la triada divina que es nuestro ser Divino: Espíritu, Alma y mente Divina. También representan los tres centros proyectores de luz y de energía en nuestro cuerpo, son Soles internos, tema del que trata mi obra “Los tres soles de la sabiduría fiel”
* El candelabro de siete velas o siete llamas, más conocido como la menorah de los hebreos, representa a los siete centros de conexión con nuestro cuerpo astral son los alimentadores magnéticos de nuestros centros conocidos como vórtices o chacras, también tratado al detalle en la obra antes descrita.
Comprendiendo la importancia de la llama en el simbolismo antiguo, podemos entender que las letras hebreas, de acuerdo con su composición, nos van a enseñar que con la figura de su llama existe una relación de oculto significado. En estas letras nos veremos llamas alargadas, inclinadas, verticales y horizontales.
En síntesis, la llama, en relación con la Luz, simboliza la Luz angélica que nosotros somos. Es el mismo principio que enlaza el loto de los orientales al florecer en el pantano
de la materia corporal y la Rosa al florecer en la cruz de la materia para los hermanos rosacruz.
El significado de la vertical y de la horizontal
En el simbolismo hermético, desde la antigüedad, se ha considerado el símbolo de la cruz como el componente de dos fuerzas primordiales, las cuales representan todo cuanto compete a la naturaleza: Un Principio masculino y un Principio femenino, activo y pasivo respectivamente.
Mediante el uso de la línea vertical, los antiguos dieron a caracterizar las fuerzas de género masculino-positivo-activo-solar.
En el uso de la horizontal se ha caracterizado a las fuerzas femeninas, lunares, pasivas, negativa con respecto a la positiva.
Con esto definido en la Cruz, símbolo perfecto, vemos la unión de ambos principios y que ha estado presente en casi todas las culturas como materia de estudio.
En las letras hebreas que estudiaremos podemos encontrar guiones largos, cortos, delgados y gruesos, ya sean verticales
u horizontales, entonces nos será fácil discernir que su simbolismo iconográfico nos señala la acción de una fuerza masculina o femenina que actúa dentro del ser humano.
EL SIGNIFICADO ICONOGRAFICO DEL ALFABETO Comencemos ahora el estudio de las sagradas letras hebreas intentando resolver su oculto significado.
Todo lo que veremos aquí está presente en nuestro interior. La razón por la cual la Gran Logia Blanca se esfuerza por colocar aquí y allá símbolos mágicos, es para que los buscadores del retorno a la Luz, encuentren las pistas o mensajes ocultos que develan los sagrados misterios que conducen a la casa de Dios, los reinos divinos y, que los magos han logrado descifrar para alcanzar el más grande de los propósitos al que puede aspirar un ser humano, volver al reino del Padre.
Mi labor al caso, es continuar con este propósito, pero como siempre y como servidor de la Logia Blanca y en obediencia a mis guías Divinos, no puedo dejar en claro todo, pues no se pueden decodificar misterios que conducen a fuerzas tentadoras al débil y lo pueden llevar a cometer el mal. Es esa la razón por la cual la gran sabiduría se vuelve un tema oculto a la mente del profano, quien normalmente, desea poder y con este somete al ignorante a su arbitrio, abusando de las fuerzas sagradas.
El ocultismo por siempre existirá, aun cuando muchos malinterpreten la presente Era de acuario, donde dicen que ya nada quedará oculto y que todo debe salir a la luz pública. Las claves y misterios que conducen a Dios, siempre estarán vedados para el humano elemental. No se pondrán perlas en boca de cerdos, y estas claves serán siempre para el que tenga ojos para ver y oídos para oír. Todo, para evitar que las
almas impuras sometan a las puras.
Entonces, develaré hasta donde se me permita y el resto, que a mi parecer será poco, quedará a tu comprensión y es de tu merecimiento, será ampliado en tus sueños.
Áleph
La primera letra del alfabeto Hebreo es Áleph.
Se parece su nombre a la primera letra del alfabeto griego Alpha.
“Yo soy el Alpha y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin” Apocalipsis 22:13.
Esta es una frase sagrada que se ampara en la primera y la última letra del alfabeto griego.
La luz de Dios es eso mismo en nosotros, es lo que fue, es y lo que será. Esa luz es inmortal, pero puede disminuir su intensidad y al cabo de las encarnaciones, un ángel encarnado, como lo somos cada uno de nosotros, puede perder su luz y encaminarse hacia la oscuridad, principio del porqué estamos aquí en contra de la voluntad de Dios. Es el tema central de mi obra El yo y la destrucción de demonios. Aleph es pues el principio Divino dentro de nosotros, el que es y el que será, Dios en nosotros.
Ese principio late en el centro de nuestro ser y se halla simbolizado por la gran llama central de la letra.
Luego la vemos elevar una llama hacia arriba y un fuego de lava, denso y material hacia abajo, representando de este modo las formas en las que se distribuye su energía espiritual, una vez se encuentra encarnada en nuestro ser físico.
Es este el tema central de mi otra obra Los tres soles de la
sabiduría Fiel 2
Pero deslicémonos por los detalles. Lo primero es definir el significado de la llama central y transversal.
Ésta llama no es vertical ni horizontal plenamente, conforma más bien una diagonal.
Visto esto desde un plano de coordenadas matemáticas, tendríamos que se escurre entre el segundo y el cuarto cuadrante, en un ángulo de 45 grados, respecto a cada cuadrante.
Sabemos que el eje Y representa la energía vertical masculina, y el eje X representa la fuerza horizontal femenina. Esto nos lleva a analizar que en este caso la diagonal de Áleph
se relaciona con una fuerza dual, andrógina, masculina y femenina a la vez.
Visto esto desde la diagonal de un cuadrado tendremos este mismo principio.
Con esto claro, puedo sentar los principios del significado que envuelve este componente de la letra Áleph, la misma que empieza su nombre con la silaba sagrada de los árabes: Al, base de Dios: Allah.
Bien, en mi obra “Los Tres Soles y la Sabiduría Fiel”, al tratar acerca del Sol Central, hago toda la explicación de que éste Sol es base del Espíritu Divino que mora dentro de nosotros, y muy cerca de él se encuentra el asiento del Alma. Dos fuerzas superiores (masculina y femenina), presentes en nosotros y que representan la dualidad: Padre- Madre dentro de nuestro ser.
El espíritu, de polaridad masculina Solar, y el Alma de polaridad femenina lunar, se conectan a nuestro ser físico
y etérico a través de este importante centro de poder, ampliamente tratado en la obra antes mencionada.
La primera letra Áleph, ya por deducción nos lleva a comprender que la llama central se relaciona a éste maravilloso centro, ubicado en nuestro Plexo Solar, punto de conexión con nuestro propio infinito, el Aura Cósmica Universal.
Ahora me queda por definir los otros dos componentes de la letra: la llama que se eleva hacia arriba y la que cae como gota de rocío.
Aquí denotaré el significado de la letra, pero el tratado completo de la conexión entre los tres soles o emanaciones energéticas que todos tenemos, se encuentra sentado en todo cuanto he escrito acerca de los tres soles en mi otra obra.
Esta llama que se eleva hacia arriba, mas adelante la veremos como la décima letra del Alfabeto hebreo y su nombre es Iod, la primera de las cuatro letras que forman el nombre sagrado de Dios: Iod-he-vau-he. Como la h de “he” es muda y medio exhalada, entonces la segunda letra como la cuarta se hacen imperceptibles, casi sonando algo así como Iod-h-va-h, que hoy conocemos como Jehová.
Esta letra Iod, mas adelante la veremos como la llama que está presente en todo, de paso hay que recalcar que está presente en todas las letras de este alfabeto.
Esa llama es la Luz divina, ya lo hemos dicho, pero en este caso, en la letra Aleph, es encendida en lo alto y desprendida del centro Solar antes descrito. Si lo hiciéramos más gráfico, para una perfecta comprensión, el dibujo de la letra quedaría algo así como esto:
Esta letra llameante que asciende se conecta al principio del alma y el espíritu que ya hemos tratado. Esta llama representa
nuestro Sol Alto, quien tiene como antena receptora de los rayos cósmicos a la glándula pineal, principio masculino solar que es nuestra conexión con las fuerzas verticales del universo y nuestra antena de comunicación con el Gran Todo.
Iod es una llama, es la letra sagrada de los hebreos, pero también es importante considerar que la llama antes tratada como una gran diagonal también lo es, pero esta es una llama mayor que Iod, por lo que es fácil expresar con la gráfica que la gran llama central, es más grande que Iod en lo alto, llamando de nuevo nuestra atención hacia ese Sol central de gran poder en nosotros.
La conexión de este fuego Central con el fuego Alto, ya ha quedado descrito con lo que hemos visto de Áleph.
Este principio, tratado en términos de la astrología hermética, se relaciona a la comunicación del fuego de Leo con el fuego de Aries, del Sol en el centro y de Marte en lo alto.
Áleph presenta además en la parte complementaria inferior una llama goteante. Como simbolizando un fuego que cae en forma de rocío. Astrológicamente se relaciona con la conexión del fuego de Leo central, con el fuego de Sagitario, el de la flecha mutable.
Uno de los grandes secretos iniciáticos se encuentra relacionado con el significado que encubre “El espíritu
podremos visualizar en la monumental obra de Tolkien “El Sr. De los anillos” vinculado al tema de Galadriel, la reina Elfo y también en las claves de los alquimistas al tratar acerca del Gluten del águila blanca y del león rojo. Todo esto guarda una estrecha relación y se da dentro del laboratorio de Virgo, como lo expresa nuestro maestro Huiracocha. Basémonos en lo siguiente: la figura nos denota una llama, que es fuego, pero cae hacia abajo como una gota ardiente. La gota trae a nuestra memoria el agua, por lo que nos puede expresar una fuerza femenina pero con fuego divino. “quien tenga ojos para ver...”
Áleph pues, denota la conexión de los tres soles en una sola letra, por ende es una letra mágica que encubre secretos acerca de nuestra Luz. Es un sello poderoso a la que toda entidad debe respeto. Por ello es mágica.
Nuestro alfabeto no tiene en su primera letra esta consideración simbólica, su forma, A, arranca de la letra griega Alpha, pero si le damos algún sentido simbólico, se relaciona a un ángulo cuyo vértice se dirige hacia lo alto, muy en relación con lo que hemos venido describiendo. Como esta letra proviene de este alfabeto y en consecuencia se relaciona con la letra Aleph, indicando el primer curso de la energía angélica dentro de nosotros, los cabalistas occidentales le han dado el valor numérico de 1.
En adelante, cuando transformemos la letra en vibración numérica, podemos dedicar a la letra A el valor de 1.
Béth
Béth es la segunda letra de este alfabeto.
Recordemos que mi propósito es dar a conocer el sentido iconográfico de estas letras para equipararlo con nuestros estudios herméticos. De allí proviene la magia de estas figuras.
Para el caso, procedo a dividir la letra en dos partes: *una que relaciona a la llama
*la otra que relaciona a la base
En este punto podremos comprender que esta letra tiene dos componentes, el primero en relación al fuego, por ende divino. El segundo en relación a un perfil material.
A menudo recurro a un símil metafórico para poder explicar cosas de abstracta concepción.
Al igual que la naturaleza conceptiva otorga a una mujer la propiedad de convertir la luz seminal en una criatura dual, carne-espíritu, de la misma forma actúa esta letra.
Tratemos en primera instancia lo que respecta a la llama.
De nuevo tenemos la letra sagrada Iod, el fuego primordial, la décima letra, solo que ahora la analizaremos tal cual se nos presenta en esta letra. Beth
Observemos la posición de la llama.
En la anterior letra, vimos una llama de fuego en la parte superior semejante a la letra Iod pero más vertical. Ya entendimos que se trata de la Luz divina presente en nuestra cabeza. En la presente vemos el mismo fuego pero pronunciado sobre una horizontal, lo que induce a pensar que éste fuego se feminiza.
Luego lo vemos aterrizar sobre una barra netamente horizontal, a manera de un guión, lo que describe que ese fuego se hace femenino y luego se materializa. Esa materialización la representaron con el travesaño horizontal.
En los misterios cristianos tenemos una alegoría, algo muy parecido a este asunto con la concepción y alumbramiento de la Virgen María.
Ya en mis otras obras he apuntado mucho sobre esto mismo y, traduciendo la metáfora, expreso que todo esto se trata de lo que ocurre en nuestro cerebro en relación a las glándulas Pineal y Pituitaria.
Estas dos glándulas son vecinas, se encuentran en el centro de nuestro cerebro. Mientras la primera se conecta con las fuerzas cósmicas y recibe también su influjo desde el Sol central del microcosmos, la segunda, por irradiación lumínica, percibe la potencialidad de esta Luz y con ella fabrica hormonas cargadas de Luz espiritual.
María no es embarazada por José, su esposo, lo es por el Espíritu Santo.
Esto nos pone de manifiesto que la Luz que recibe es la Luz divina y que físicamente no es tocada por la glándula Pineal, aunque se encuentre muy cerca de ella.
Jesús, la divina esencia del Yo Soy, fruto de esta concepción, representa en esencia la divina energía de nuestro ser que toma forma física, tal como lo hace el grupo hormonal producido por la glándula madre, la Pituitaria.
Este es el sagrado misterio que enmarca el pesebre y el nacimiento físico de la esencia divina del Yo Soy, Je Sui, Jesús.
Estos dos centros superiores los vamos a encontrar en todas las culturas teocráticas de la antigüedad.
La glandula Pineal es la prominencia en la cabeza del Buda, la esfera en la cabeza del dios egipcio Ra, el halo de luz de los santos, es José en el pesebre, es la Sephira Keter
del árbol cabalístico hebreo, el chacra Sahasrara y para entenderlo mejor, es a manera de una antena de conexión con los rayos cósmicos, así nos lo presenta el maestro Huiracocha en sus enseñanzas.
La glándula Pituitaria es el primer chacra horizontal que se forma, siendo de este modo un centro pasivo-femenino, puesto que la Pineal tiene una acción vertical positivo- masculino.
Esta glándula en fisiología se considera la glándula madre, produce una serie de hormonas encargadas de coordinar las funciones de las otras glándulas endocrinas.
En los misterios egipcios fue simbolizada con el círculo en la cabeza de la diosa Isis. Es nuestra María. La representación del gran femenino superior. Para la cultura oriental toma el nombre de Ajna, el chacra del entrecejo.
Esta glándula pituitaria representa la horizontalidad de la llama de Béth, y muestra que la Luz irradiada desde la pineal, es atrapada por la pituitaria, la glándula madre. La ciencia nos explica esto del siguiente modo:
Esta glándula es del tamaño de un guisante. Se encuentra dividida en dos lóbulos, el anterior que mira hacia el frente y el posterior hacia atras.
Desde alli se producen hormonas que se dirigen a varias partes del organismo. Asi lo veremos cuando tratemos sobre la tercera y cuarta letra de este alfabeto mágico.
Veamos las hormonas que produce y hacia donde se dirigen:
Tirotropina (TSH): se dirige al cuello, la veremos al
tartar sobre la tercera letra (Guimel). Es la hormona estimulante de la glándula tiroides que controla el tiroides.
Luteinizante (LH): se dirige a las glándulas sexuales, Es
la hormona que estimula dichas glándulas. La veremos al tratar sobre la cuarta letra (Daleth).
Foliculoestimulante (FSH): también se dirige a las
glándulas sexuales, produce la maduración de Ovocitos en la mujer, de espermatozoides en el hombre. También la veremos al tratar sobre la cuarta letra (Daleth).
ACTH: la adrenocorticotropina que estimula la corteza
suprarenal. Se dirige a las glándulas suprarrenales.
Prolactina: influye en la producción de leche por las
glándulas mamarias.
Somatotropa (STH): es una hormona que mantiene
en actividad el cuerpo lúteo y estimula la producción de leche en la mujer; también actúa en la producción de la hormona del crecimiento o somatotropina, que favorece el desarrollo de los tejidos del organismo, en particular la matriz ósea y el músculo.
El lóbulo posterior de esta glándula pituitaria secreta otras hormonas:
Oxitocina: se encarga de las contracciones uterinas durante el parto y estimula la expulsión de leche de las mamas.
Antidiurética, controla el agua excretada por los riñones
y ayuda a mantener la presión arterial elevada.
Por todas estas razones se ha considerado la glándula maestra. Sus virtudes no solo aluden a su funcionamiento en el plano físico sino también a sus desempeños en el plano
espiritual.
El desarrollo de esta glándula femenina superior, abre las puertas psíquicas para la videncia, desde la antigüedad se le consideró el tercer ojo, que tiene la propiedad de visualizar los mundos sutiles.
El vertical que comunica ambos horizontales, el del fuego de Iod con el horizontal, representa el curso de dicha llama. Esta letra es similar al significado de la runa UR, tratada en mi obra “Runas, el lenguaje de Luz”, y al número 2 vista en mi obra “Dios y la verdad escrita en números”. Juntando todos estos criterios, tendrás una idea completa y amplia de lo aquí planteado.
Por lo dicho, he de decir que ésta letra sagrada es enteramente femenina y su poder favorece a las mujeres y gana el favor de éstas para los hombres.
Si recuerdan la recomendación hecha anteriormente con respecto a los dibujos de la posición de fuerzas femeninas en el ser.
Béth es la glándula madre, la letra madre, la materialización de la luz. Por tratarse del segundo proceso, esta letra toma el valor de 2. En consecuencia, para hacer equivalente nuestro alfabeto no mágico a este en estudio que si lo es, nuestra letra B toma el valor numérico de 2.
Guimel
La tercera letra es Guimel.
Si comprendimos la letra anterior, nos será fácil deducir la presente.
Como en Beth, esta letra la dividiremos en dos partes: *La relacionada a la llama
*la horizontal.
En relación a la llama, analicemos su figura.
Ya sabemos que la llama es la letra Iod. Que esta letra no se encuentra de forma vertical como la veremos en otras letras
más adelante, no se encuentra en forma semi-vertical como la vimos en Aleph, más bien se nota muy parecida a la llama de Béth pero más estrecha.
En este caso la llama divina se ha feminizado desde la letra anterior, lo que nos indica que seguimos tratando con las hormonas de la glándula pituitaria, pero esta vez de allí sale una protuberancia que se discurre en forma vertical y hacia abajo, como indicándonos el siguiente camino de esta luz hecha materia.
Regresemos a los misterios cristianos.
Debido a la amenaza que vivía Jesús asediado por Herodes, un ángel se le aparece a José y le dice que conduzca al niño a Egipto.
Es simple entender que este país se encuentra al sur de la región en donde nació Jesús.
Si le colocáramos coordenadas geográficas a nuestra letra, el sur obviamente correspondería a la parte inferior de ella. En tal caso, haciendo el mismo proceso en nuestro interior, la luz hormonal viaja hacia abajo.
Eso ya lo sabemos gracias a la anatomía y a la fisiología en su estudio de las glándulas endocrinas. Lo real e importantemente grandioso es que también lo sabían los sabios de la antigüedad y lo dejaron plasmado en esta letra. Ahora nos resta hacer un análisis de la parte inferior de la letra.
En esta encontramos un horizontal más estrecho que el que habíamos estudiado en Béth.
por donde pasará la luz que hemos tratado.
Luego de abandonar la glándula pituitaria en la cabeza, las hormonas pasan por la glándula Tiroides en el cuello. Una de las hormonas que se produce en la pituitaria va a interaccionar con la glándula tiroides. Esta hormona es la Tirotropina (TSH) es la hormona estimulante de la glándula tiroides que controla el tiroides.
En los misterios griegos, se le atribuye a la diosa Venus las personificaciones de las fuerzas femeninas. Las astrales a la Luna o Selene.
En ciencia hermética decimos que la glándula Tiroides se encuentra gobernada por Venus. De allí proviene la atribución de que Venus sea el gobernante de Tauro en el cielo y en el microcosmos lo es porque sus influjos astrales actúan sobre esta glándula situada en el cuello.
Las corrientes orientales situaron en esta región un centro de conexión con nuestra envoltura astral, a este chacra le llamaron Vishudda. Nosotros en occidente lo llamamos la conexión con Venus en el cuello.
La atribución a este centro en la obra de Tolkien, no se mostró en las películas realizadas por Peter Jackson, pero se encuentra en la obra escrita por el autor. En ella hay un capítulo que habla de Baya de Oro (GoldBerry) Tolkien la describe como una mujer vestida de verde, el color atribuido a Venus, con un cinto de oro, representando la Luz sagrada y espiritual. Por allí pasan los cuatro hobitts, que ya en mis
otras obras describo por los cuatro elementos, una vez que fueron rescatados de los túmulos por Tom Bombadil.
Todos los misterios de alguna forma narran lo mismo, ya en una cultura que en la otra.
La estreches de la horizontal, representa en esta letra el paso estrecho de esta fuerza femenina por el cuello.
La llama superior de la letra nos relata la energía antes tratada en la letra Béth, ahora llevada a través la vertical al cuello donde se encuentra de nuevo con Venus, la región femenina del cuello.
Así dejaríamos la iconografía en nuestra anatomía de un modo más claro.
Guimel es la tercera letra, es la tercera acción de la energía divina presente en nosotros. Por lo que al equiparar nuestro alfabeto a este sagrado lenguaje hebreo, por el nombre de su letra inicial, es que la letra G tendrá un valor de 3. G=3
Dáleth
Nos encontramos ahora con la cuarta letra. Siguiendo el orden de las analogías, entenderemos que tenemos una energía llameante horizontal que se dirige hacia abajo por medio de una línea vertical.
Todo esto representa la energía espiritual transformada en hormonas que ha partido de la glándula madre en la cabeza, avanza por el cuello como lo vimos con Guimel en la región femenina de Venus, y ya que hemos venido entendiendo la iconografía hermética de estas letras, podemos comprender que se trata de la Luz de la glándula pituitaria.
El vertical también es fácil deducirlo, se dirige hacia abajo, ahora tenemos que definir hacia donde.
Para el caso, comenzaré por la mitología Nórdica. Repetiré algo que coloqué en mi obra sobre Runas y que para los
Nórdicos tiene la misma representación que la presente letra sagrada de los hebreos.
“En los mitos nórdicos podemos encontrar una relación importante entre el cuello, la runa Thor y la serpiente, siempre representando la sexualidad en el ser.
Dicen que un día, este dios Thor con su martillo, decide ir en busca de la gran serpiente que habita en el mar.
Para emprender su viaje, decide cortar a una vaca su cabeza y con ello se encamina en búsqueda de su objetivo.
Una vez se encuentra en el mar, contrata un barquero que lo lleve a altamar. Cuando lo encuentra, éste le pregunta el porqué lleva esa cabeza de animal. Thor le responde que la lleva para pescar la gran serpiente.
La burla del barquero se hizo evidente y aun así decide llevar al dios en su barca mar adentro.
Una vez allí, el musculoso Thor amarra la cabeza del animal a una soga y girándola por los aires la lanzó para capturar la gran serpiente. El anciano, quien pensaba que este dios estaba loco, decidió reposar en la barca mientras el dios se entregaba a su locura. Un fuerte jalón sacudió la barca. Efectivamente el dios había alcanzado su presa. ¡Sorpresa y confusión rondaban al barquero! El mar se alteró, pero Thor continuaba en su empeño hasta lograr dominar la serpiente de las aguas”.
Bien, ahora relacionemos.
La vaca. Tauro, astrológicamente el signo regente del cuello.
Thor, la fuerza del ego al que podemos encontrar como Zeus en los mitos griegos y más tarde usurpado como Júpiter en los relatos romanos. También allí un dios controlador del trueno.
Las aguas, las aguas especiales que trataremos más adelante y que representan fuerzas femeninas y conductoras dentro de nosotros.
La serpiente, las sustancias sexuales.
Este fragmento me resume lo que deseo o debo expresar en relación a lo que se relaciona con la vertical.
Pasando por Venus en la tiroides, la fuerza femenina desciende con sus hormonas especiales, pero hay dos de ellas que van directo a las zonas sexuales. Estas son:
Luteinizante (LH): se dirige a las glándulas sexuales, Es
la hormona que estimula dichas glándulas.
Foliculoestimulante (FSH): también se dirige a las
glándulas sexuales, produce la maduración de Ovocitos en la mujer, de espermatozoides en el hombre.
Daleth es la cuarta letra, coincide con la letra D de nuestro abecedario en su posición. Por tal motivo en Kábala tendrá un valor de 4.
Héh
Es la quinta letra del alfabeto hebreo.
Se encuentra por dos ocasiones en el nombre sagrado de Dios.
Iod Héh Váu Héh.
Teniendo en cuenta que el lenguaje hebreo se lee de derecha a izquierda, estas son las letras que componen el nombre sagrado:
Héh es similar a Dáleth, salvo con un algo de más. Dáleth denotó un camino alargado hacia abajo.
Esta parte de la letra ya la hemos visto, porque la tratamos cuando vimos la letra Daleth. La energía señalada por Dáleth, ha encontrado un lugar de reposo.
La diferencia la va a generar el vertical que acompaña a la letra Daleth y que la convierte en la letra Héh.
Esta pieza de la letra, representa una energía masculina solar, un fuego vital puesto que se encuentra representada por una llama vertical. Si analizamos esta parte, ella baja paralela a las hormonas que ya hemos descrito con Daleth. Como es una vertical, simboliza de hecho una energía solar, el hecho de que no se halle adherida a Daleth simboliza que es una energía solar que acompaña las hormonas de Daleth. Como vimos, esta letra la encontramos en el nombre de Dios y el que se relacione dos veces nos hace pensar que dos veces se llega al mismo principio.
Una al lado de la llama Iod indicando que la Luz va de viaje hacia abajo y la otra acompañando a la siguiente letra que es Vau. Al ver esta energía podremos comprender los secretos del sagrado nombre de Dios.
Todo esto, que para las escuelas iniciáticas del pasado fue importante conservar y guardas tras el más sigiloso secreto, representa el descendimiento de la energía divina en el interior del microcosmos humano. Pero ahora, con los avances de la investigación científica, podemos entenderlo de un modo más claro y con lujo de detalles.
Lo que pretendo decir es que, el modo en que las hormonas discurren por nuestro organismo, fue base fundamental
de los misterios antiguos en casi todas las culturas. Hasta aquí entonces trato el tema con claridad. Luego de esto, lo interesante no estará en descifrar lo que ocurre con esta energía sagrada luego de depositarse en las zonas sexuales, y esto, como fuente de vida eterna y divina, no como ocurre en el común de la humanidad y sus derroches.
En mi obra Los tres soles de la sabiduría fiel enseño al tratar acerca del tercer sol, la importancia que tienen los órganos de la generación para construir luz espiritual, tema central de la alquimia verdadera. En nuestro organismo tenemos una batería interna que si supiésemos tratarla, alcanzaríamos luz para nosotros mismos y luz para los que nos rodean. Al que logra este propósito, en las ciencias herméticas se le conoce como un alquimista.
“Si tú conocieras cual es el don de Dios y quien es el que te dice: dadme de beber. Entonces tú le rogarías y él te daría agua viva, la que produce un manantial profundo hasta la vida eterna”
En lo postrero, debo colocar los siguientes procesos escondidos tras de importantes velos, a fin de que la sagrada ciencia no sea del alcance de la mente de quien aún no haga de ella su valor.
Heh es la quinta letra, pero la h es muda, entonces los magos que han amparado nuestro lenguaje al hebreo, han dado a nuestra letra E la concordancia con esta letra.
Váu
La sexta letra es Váu.
Esta letra es menos evidente en sus interpretaciones alquímicas que las que ya hemos visto. De hecho, se convierte en la pieza del rompecabezas que pareciera no tener acomodo.
Además, tiene un papel importante, pues se encuentra inmersa en el sagrado nombre de Dios en hebreo.
Lo que sí queda en claro, es su participación en los procesos que ocurren en las zonas sexuales.
Por milenios, el estudio de la ciencia hermética se ha enfocado en la anatomía masculina. Si las damas hubiesen tenido alguna participación, entonces existirían letras para simbolizar el útero con sus ovarios. Es recién que se les ha abierto de nuevo las puertas dentro del seno de las sociedades herméticas, para el caso yo tendría una justificación a ese aspecto. La cultura egipcia les brindó una participación como sacerdotisas y diosas dentro de sus lineamientos
filosóficos. Pero desde la cultura judaica para nuestros días, esta participación se vio relegada a otros quehaceres. Esto porque en la cultura Judeo-cristiana la mujer siempre se vio como un símbolo de pecado.
Esto no es difícil verlo desde nuestros días, cuando vemos aún en el Medio Oriente tanta discriminación a la mujer amparada en un machismo absurdo.
En la edad media, es comprensible la nula participación de la mujer en las órdenes esotéricas, a causa de la creciente amenaza de la inquisición sobre los buscadores de la Luz. Dos razones pudieron amparar estas causas, una, que los iniciados estaban siempre en plan de huída, y las mujeres, por no abandonar a sus hijos pudieron comprometerlos a las atrocidades de la iglesia. Dos, que era bastante comprometedor el que una dama fuese tomada por la inquisición y que por temor, miedo a que torturaran a sus hijos o que los inculparan, se ablandaran a ceder ante los atropellos de los inquisidores en busca de la información que conducía a la búsqueda de los buscadores de la Luz. Esta es mi opinión al respecto, y podría estar quizás equivocado. Para el caso, entendamos que los sagrados lenguajes tratan naturalmente de la anatomía masculina, pero no es difícil entender lo que podría ocurrir con la anatomía femenina, cuando consideramos a los ovarios formadores de vida. No fue sino hasta observar a Záin, la siguiente letra, que hube de comprender el misterio que encierra Váu, la presente letra.
igual a la de Iod, pero esa se escurre ligeramente hacia abajo, como indicando que desciende libremente. Es muy parecida a Daleth, con la diferencia de que ésta no presenta la horizontalidad de la cuarta letra, esta es una letra Iod, desprendida del lugar sagrado pero que libremente desciende a formar parte de lo que teníamos con Héh. Todo esto se centra en la Sephira Malkuth, que representa la Tierra. Si ha quedado claro para nuestro pensamiento, hemos logrado relacionar esta letra y las anteriores con el proceso de la Luz.
La letra Vau, por iniciar con la V, acogerá a nuestras letras U,V,W que tendrán un valor de 6, por tratarse de la sexta letra hebrea.
Zain
Hemos llegado a la séptima letra Sagrada del alfabeto hebreo, y aquí nos encontramos con particularidades muy importantes.
La primera de ellas es que se nos presentan dos llamas: una vertical y otra que es Iod.
Respecto a la Luz Iod, la hemos venido tratando con todas sus modificaciones desde su desprendimiento en Aleph, como la luz que surge desde el Plexo Solar.
La llama vertical por otra parte se encuentra apuntalando al punto medio de Iod. Es la primera letra que observamos que no discurre por la punta de Iod sino más bien, al centro. Entonces no se trata de un acto “escurrido” de Iod como lo veníamos observando, sino más bien de un arribo energético a Iod.
Esa llama que se yergue verticalmente, nos hace entender que se trata de un fuego que se alza, se levanta como una llama que arde hacia arriba.
misterios egipcios, un tema bastante interesante con la Kundalini. Esa serpiente sagrada que se levanta en búsqueda de una transformación. Lo he expresado en mis otras obras que la serpiente siempre hará alusión a las energías sexuales. Las imágenes egipcias que presentan una Cobra en el entrecejo, indican que se ha alcanzado la transmutación por estos medios. Pero si se trata de un Sol en la cabeza que lo circunda una serpiente, indica que se ha alcanzado la iluminación a través de la transmutación. Esto lo encontramos en las figuras de Horus, el dios con cabeza de Halcón, que redime a su Padre Osiris.
Esta llama erecta se levanta ardiente en el centro de la séphira de Yesod, es donde se unen las aguas sagradas cargadas del divino principio creador. Zain es pues, la letra de la generación, la letra de la vida y de la muerte donde la Luz se debate entre el abismo y la elevación. Es el Cristos en las aguas sagradas.
La gran diferencia desde Dáleth hasta Záin, repercute en que las anteriores letras describieron un proceso de goteo, el descenso de la Luz, para luego concentrarse en la vertical de la letra Záin.
La vertical de Záin representa entonces ese fuego del Sol bajo que arde en Sagitario, con su fuego mutable, el fuego que representa el ardiente desierto donde deambula el escorpión con su bolsa cargada de veneno. Todo esto ocurre en la tierra de nuestro cuerpo, las zonas de la procreación. Esta Tierra fue simbolizada en los misterios del antiguo Egipto, por un insecto de duro caparazón y capaz de vivir dentro del calor del desierto: El escarabajo.
que los cabalistas Occidentales le atribuyen a la Z de nuestro alfabeto un valor de 7.
Cheth
La octava letra hebrea es Cheth
Esta letra se parece en mucho a la quinta letra Heh.
La diferencia radica en que Heh es el escurrimiento de Daleth acompañado de una energía solar, mientras que en este caso de Cheth, Iod no se escurre. Además que no está acompañada de una energía masculina, Iod (femenizado) está sostenido por dos columnas.
Concentémonos en esas dos columnas.
Jakín y Boas, son las dos columnas simbólicas del extinto templo de Salomón. Pero esas columnas y su alegoría no han muerto, pues han sido reproducidas una y otra vez en distintos textos de la sabiduría hermética. En el caso del tarot, las encontramos en algunos mazos en la segunda carta, la sacerdotisa. En el dibujo de la anatomía oculta las vemos y en los templos masónicos como una representación
de las dos polaridades del universo: la activa y la pasiva, el masculino y el femenino.
En Cheth y sus dos columnas podemos encontrar una similitud con el caduceo de Mercurio. Este símbolo griego que describe la transmutación de las energías sexuales compuestas por sus dos polaridades masculino-femeninas.
Ahora concentremos la atención en la Iod horizontal. En este caso entendemos que la sagrada llama se encuentra feminizada, es decir, que se encuentra compuesta por una energía masculina (la llama) y otra femenina (su horizontalidad). Al caso entendemos que esta llama representa la dualidad que arriba al espejo donde se refleja Venus en el caduceo de Mercurio.
Cheth es la octava letra, pero para los cabalistas occidentales no es la letra que representará a la C de nuestro alfabeto, representara a las letras CH y H.
Téth
Esta letra es la novena, tiene algo muy particular que no es fácil de identificar dentro de los estudios herméticos. Tendremos que estudiarla por partes.
Comencemos por la línea inferior horizontal. Ya hemos entendido que se refiere a una energía femenina. Como Isis, Freya o María y sus representaciones que, normalmente atribuyen a las propiedades del agua sagrada.
De ella, que ya la habíamos visto en Cheth como una dualidad que sostiene la llama de Iod, se levantan dos caminos, uno con la Luz, Iod, y el otro, al juzgar por su detalle, nos muestra como algo que intentó ser y luego no fue. Parece presentar la forma de un derrame, pues vista desde abajo hacia arriba se puede interpretar por un anhelo de ascenso vertical y su frustrado intento de derramarse.
Se me asemeja este acto, en suma, a lo que ocurre en los misterios cristianos con Jesús en la crucifixión, donde la