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EL VUDÚ AYER Y HOY
"Se trata del misticismo más antiguo del mundo dentro de una concepción y mentalidad africana", dice Zora Neale Hurs-ton al referirse al vudú.
Es éste, el vudú, un poderoso concepto religioso que no puede ser comprendido o correctamente utilizado a menos que se crea sinceramente en él. Es una fuerza que proviene del in-terior del individuo. Aquellas personas que no creen en él, ra-ras veces llegan a conocer ciertos secretos básicos del vudú. Aquellas que practican seriamente este arte místico-religioso nunca revelan sus secretos.
Mucha gente, sostiene que el vudú es una amalgama de magia negra, adoración de la serpiente, licenciosas orgías se-xuales, brutalidad y canibalismo. Están equivocados. Los vu-dúes respetan las fiestas religiosas del año cristiano.
Las ceremonias religiosas, se celebran dirigidas por un loa (santo), un houngan (sacerdote) o una mambo (sacerdotisa). El canibalismo y los sacrificios humanos (especialmente de niños), antaño formaban parte de los ritos vudúes en muchos lugares de la tierra. Estaban relacionados con la ofrenda de una "cabra sin cuernos". Estos sacrificios han desaparecido completamente hoy día.
En general, el culto de la serpiente, los sacrificios de anima-les, la promiscuidad sexual, la magia negra y el misticismo aún se practican entre los vudúes, y probablemente, siempre se practicarán. Sin embargo, el vudú ha evolucionado mucho a lo largo de los siglos para llegar a convertirse, finalmente, en una práctica religiosa más perfecta.
El vudú hizo su aparición en América a principios de 1700, época en que los traficantes franceses de esclavos llevaban a cabo este inhumano comercio. El vudú llegó con los negros africanos, transportados en contra de su voluntad, a las Indias
Occidentales francesas.
Al llegar a Estados Unidos, el vudú se practicaba en los Es-tados meridionales, ya que allí era donde había mayor concen-tración esclavos negros. Louisiana, entonces un territorio go-bernado por los franceses, estaba muy poblada de negros, uti-lizados en todo tipo de trabajo a cuál de todos más penoso, hasta que, en 1803, este estado fue anexionado por Estados Unidos. Tanto los franceses como los españoles trataron con extrema crueldad a los esclavos.
La muerte era el único camino de salvación para esos seres que vivían en las más miserables condiciones, con agobiantes jornadas de trabajo, azotados como animales y siempre enca-denados. Bastaba una simple reunión de negros para que se les condenase a muerte. Incluso se podía castigar severamente y encarcelar a los amos de los esclavos si les permitían cual-quier baile o reunión, cualcual-quiera que fuese su propósito. En aquella época, su religión se consideraba legal, según el Códi-go Negro, de carácter oficial, dictado por las autoridades fran-cesas.
Un gobernador de Louisiana, Gálvez, hizo deportar a todos los negros traídos de la isla Martinica, ya que creía que todos eran fantásticos vudúes. Esta ley de destierro siguió vigente durante 1782. Diez años más tarde, en 1792, los negros pro-cedentes de Santo Domingo también fueron deportados por la misma razón: el hombre blanco tenía un miedo espantoso a las creencias vudúes de aquellos seres de piel oscura.
Esta ley fue derogada cuando Estados Unidos anexionó es-te estado en 1803. A partir de entonces, millares de esclavos vudúes fueron a Louisiana. Pese a lo dicho sobre los trafican-tes franceses, no falta quien opine que fueron los negros de la Española quienes introdujeron el vudú en América.
Las rígidas leyes españolas y francesas, encaminadas a suprimir las grandes masas de población negra, fueron mitiga-das un poco después de la adquisición de Lousiana por Esta-dos UniEsta-dos. A partir de entonces, las relaciones internaciona-les se suavizaron y se desarrollaron, estableciéndose un clima
7 más humano entre los esclavos y los propietarios de planta-ciones que los utilizaban. También los castigos fueron menos duros que durante la ocupación de Louisiana por los france-ses. Esto no quiere decir que la brutal explotación de los ne-gros hubiese concluido.
Los negros ya podían reunirse en pequeños grupos, sobre todo para tratar cuestiones religiosas, sin temor de provocar la ira de sus amos. Había pasado la época en que se castigaba cruelmente a los negros, al par que se había extinguido el te-rror a que se sublevaran. De acuerdo con las nuevas leyes norteamericanas, fueron eliminados los campamentos rodea-dos de pantanos donde solía encerrarse a los “salvajes ne-gros” para domarlos, así como aquellos barracones, auténticas caballerizas, donde dormían.
Nueva Orleans pronto se hizo famoso por las prácticas del culto vuduista. Esta exótica y excitante ciudad llegó a ser el principal lugar de nacimiento y la residencia habitual de los más notables reyes y reinas vudúes de América. No existían leyes contra el vudú, pero en Nueva Orleans estaba prohibida anunciar la buenaventura o adivinación del porvenir.
El vudú pronto se convirtió en algo más que la religión del hombre negro. Muchos blancos, entre ellos ciudadanos impor-tantes, ricos y cultos, casi desde el principio se convirtieron en fieles creyentes y practicantes. Había una ley específica que prohibía estrictamente la relación de los hombres blancos con las mujeres negras (aunque menos rigurosa con los varones), cualquiera que fuese el fin de la misma. Esta ley fue violada muy a menudo.
En la obra Metropolitan Life Unveiled, su autor J. Buel, ha-bla de una ceremonia vudú a la que asistió personalmente en 1825 y de la que dice lo siguiente: "Había varones y hembras, jóvenes y ancianos, negros y negras, hermosos cuarterones y mulatas. Entre ellos había también blancos: media docena de hombres y dos mujeres. Dada la excitación que reinaba duran-te la ceremonia, las mujeres se despojaron de sus ropas y, completamente desnudas, se pusieron a danzar, retorciéndose
como serpiente. La orgía acabó convertida en algo verdade-ramente espantoso".
En agosto de 1850, el periódico New Orleans Times pu-blicó un reportaje sobre una ceremonia vudú en la que danza-ron desnudas alrededor de cincuenta mujeres blancas y ne-gras. La revista New Orleans Weekly relataba el caso de otra ceremonia vudú en la que participaron muchos hombres blan-cos y negros.
En 1855, el diario de Nueva Orleans Daily Crescent publicó una entrevista hecha a una sacerdotisa vuduista y a sus se-guidores, exponiendo lo siguiente en sus páginas: "Se sabe que no sólo negros, sino también mujeres blancas, algunas de ellas jóvenes y hermosas, pertenecen a esta infernal secta”
El 28 de junio de 1972, el periódico New Orleans Times pu-blicaba lo siguiente sobre la famosa reina vuduista Marie La-veau, y sus ritos de la festividad de San Juan: "Eran en total doscientas personas aproximadamente, entre blancos, negros y mulatos. Se había congregado un número parecido de hom-bres y mujeres, aunque quizás había más hembras. La mayor parte del grupo estaba constituido por negros y cuarterones, pero los blancos casi llegaban al centenar; de éstos, unos treinta o cuarenta eran hombres y el resto mujeres".
Más adelante en 1972, el Times volvía a insistir sobre un rito vudú: “Una muchacha blanca, de cabellos lacios, giró alre-dedor de una habitación en brazos de un individuo más negro que el as de espadas”.
El escritor Castellanos, en su libro New Orleans as it Was, describe cómo algunos ritos vudúes llegan a degenerar en au-ténticas orgías sexuales entre blancos y negros. El autor dice lo siguiente sobre lo que ocurrió en 1895: “Personas blancas y negras se hallaban danzando con gran bullicio y algazara, efectuando extrañas contorsiones musculares, resollando, presas de delirio y echando espumarajos por la boca. Pero lo más degradante e increíble de esta escena era la presencia de un gran número de damas acaudaladas de la alta sociedad y, por consiguiente, consideradas como respetables...”
9 Hoy día, la tercera parte o la mitad de los vudúes son blan-cos.
El vudú ha dado lugar al nacimiento de un importante ne-gocio relacionado con la venta de polvos, hierbas, inciensos, velas y otros objetos utilizados en sus cultos y ceremonias. Asimismo, el envío de estos productos por correo se hace con expedición. Todo lo que es indispensable para llevar a cabo ceremonias vudúes se encuentra fácilmente y está al alcance de cualquiera
En muchos lugares de Estados Unidos, sobre todo, en las grandes ciudades, existen barrios negros con tiendas y alma-cenes que venden productos vudúes. Nueva York, Detroit, San Francisco, los Angeles y Seattle son algunos de las muchas ciudades densamente pobladas de vudúes. Sin embargo, Nueva Orleans, como es lógico suponer, continúa siendo la capital del vudú de Estados Unidos. En una de sus calles, co-mo, por ejemplo, South Rampart Street, no sólo se venden in-ciensos, hierbas y otros productos vudúes en las tiendas sino que también se pueden adquirir a los muchos vendedores am-bulantes situados en las aceras.
Incluso hoy día, en ceremonias vudúes muy privadas, se utilizan pollos y otros animales vivos para los sacrificios san-grientos. El sacerdote, la sacerdotisa o los participantes en la ceremonia despedazan con sus dientes una cabra, un pollo, una paloma o un gato negro. Después, la sangre aún caliente es paladeada por cada uno de los participantes, mientras las invocaciones brotan de los labios de los asistentes. Durante este rito, todos los presentes se quitan las ropas, quedando completamente desnudos. Todo queda en el más íntimo secre-to, y cada uno de los participantes rinde adoración a uno o más de los vudúes. A menudo, la sensualidad se apodera de ellos y se tienden por parejas en el suelo, dando paso a una orgía desenfrenada. Otros abandonan el recinto sagrado, en parejas o en grupos, para entregarse a placeres sexuales más íntimos. Pero estos primitivos ritos casi no se practican ya. En 1896, un periódico de Nueva Orleans, el Times
Demo-crat, decía: “Los ritos consisten en encender una gran hogue-ra, matar un gato negro y comérselo crudo. Generalmente, la escena concluye con una orgía...”
En las antiguas ceremonias vudú de América era muy co-rriente paladear la sangre fresca y caliente de un animal, sobre todo la de un gato negro, y embadurnarse con ella. Algunos sacrificios humanos, especialmente de niños, eran algunas ve-ces recogidas por los diarios de aquella época y comentados por algunos escritores en sus obras
Muchas personas autorizadas niegan rotundamente, al referirse al vudú, que se llevaran a cabo sacrificios humanos. Sin embargo, tanto los vudúes de Santo Domingo como los de Estados Unidos mencionan la "cabra sin cuernos" y el sacrifi-cio de los niños cuando se refieren a los ritos vudúes. No olvi-demos que la cuna del vudú, como ya está comprobado, fue la Española, hoy Santo Domingo. Así pues, ¿por qué los sacrifi-cios de niños blancos, tan populares en las ceremonias domi-nicanas vudúes, se han dejado de practicar por el solo hecho de que dichas creencias y ceremonias han sido trasladadas a otras tierras?
En 1861 se detuvo en Nueva Orleans a dos negros vudúes porque colocaron a un niño blanco sobre una hoguera y lo asaron vivo en una ceremonia del ritual. En 1873 se celebra-ron varias ceremonias vudúes en las que se sacrificacelebra-ron no menos de siete "cabras sin cuernos", o bebés. Muchos más ejemplos de tales prácticas demoníacas han sido registrados en la larga y misteriosa historia del vudú.
Muchos reyes y reinas vudúes, sacerdotes y sacerdotisas han merecido muy mala reputación en Estados Unidos. Los vudúes más famosos de este país eran originarios de Nueva Orleans o de sus alrededores. Entre éstos se incluye a la fa-mosa Helen Thomas, que realizaba ceremonias altamente se-cretas, las cuales atraían a un gran número de mujeres blan-cas.
Al parecer, las mujeres han dominado siempre los grupos vudúes en Estados Unidos. Se calcula que el 75 por 100 de
11 los vudúes son mujeres. Las mujeres blancas son invitadas con más frecuencia que los hombres blancos a participar con los negros en estos ritos.
En el año 1825 vivía en Nueva Orleans una sacerdotisa vu-duista, Sanite Dede, que era muy poderosa. También desem-peñaba un culto vudú interracial sin intentar atraerse a los ciu-dadanos ricos e influyentes de esta ciudad. Sus prácticas vu-dúes siempre acababan en unas atrevidas orgías sexuales en las que participaban más de doscientos blancos y negros, an-siosos de satisfacer sus fantasías. Rara vez la policía molestó a esta mujer negra, ya que un gran número de personalidades políticas estaban estrechamente relacionadas con sus activi-dades.
Un gran personaje del vudú americano fue Marie Laveau, Esta india mulata, jefe del mundo vudú durante setenta y cinco años, fue, seguramente, la más conocida de todas las reinas y sacerdotisas vudúes. En 1830 Marie Laveau reina indiscutible de toda Nueva Orleans, dirigía su pequeño y privado "sindica-to" y llegó a dominar brutalmente a todos los competidores que no eran del culto vudú. Sentía una gran inclinación por la ado-ración a la serpiente, por beber sangre y por la fornicación du-rante los ritos vudúes. El célebre escritor Castellanos nos cuenta que las damas de la alta sociedad pagaban mucho di-nero por amuletos que se suponía les traerían buena suerte... que consistían en trozos de huesos o de madera que habían permanecido enterrados.
Marie Laveau siempre estaba pendiente de las últimas noti-cias; su nombre aparecía constantemente en los periódicos. En todos los diarios se hacía mención de su labor religiosa" con los condenados en las cárceles. El 10 de mayo de 1871, diario New Orleans Daily Picayune se expresaba así: "Durante más de veinte años, cada vez que eran ajusticiados algunos penados en la cárcel de Parish Prison, aparecía una vieja mu-jer de color y levantaba en sus celdas un altar para ellos. Esta mujer era Maríe Laveau, más conocida como una sacerdotisa vuduista".
El doctor Joh era un temeroso y respetable sacerdote vu-duista. Tenía quince mujeres y más de cincuenta hijos. Era un curandero y utilizó diferentes nombres, entre ellos el de Jean Montaigne. Este hombre y Marie Laveau vivieron juntos duran-te un corto período organizando ceremonias vudúes bastanduran-te lucrativas para ellos.
León Jampierfue otro de los muchos amantes de Marie Laveau. En el año 1850, Elizabeth Sutherland, Betsy Toledano y Hoodoo Margaret fueron reinas vudistas. Hoodoo Margaret fue otra gran sacerdotisa que tuvo una gran cantidad de se-guidores.
En aquella misma época el doctor Yah, llamado también Doc Yah Yah, tenía fama de ser una gran curandero vuduista, así como el estimado doctor Jack especializado en elaborar fil-tros de amor y otras pócimas. Entre ofil-tros estaban miss Jack-son, Octave Labeau, madame Joyeau y madame Titite.
También hubo un médico brujo, llamado doctor Beaure-gard, que alcanzó gran fama en 1969. Se vanagloriaba de ser un especialista grisgris, y utilizaba una cabeza de lechuza di-secada como wanga para defenderse del nada comprensivo departamento de policía de Nueva Orleans.
Don Pedro, sucesor del doctor Joh; fue un rey vuduista que era especialista en la organización de orgías sexuales interra-ciales, en las que intervenían mujeres blancas muy ricas y hombres de color. Auguste fue una reina vuduista de raza blanca que colaboró estrechamente con Marie Laveau durante varios años, desapareciendo misteriosamente en 1895. Mamie Hughes tenía fama de ser una mujer terrorífica, incluso en los círculos vudú, pues acostumbraba sacrificar con frecuencia bebés y a comer carne humana durante sus ritos. Eliza era otra reina vuduista que creía que bebiendo la sangre de un ga-to negro se adquiría mayor poder vudú.
Uno de los primeros en llevar a cabo sus prácticas vudúes públicamente fue Emilie Laile. Este solía firmar su nombre se-guido de las iniciales PH. que significaban profesor de vudú, y tenía montada una oficina que estaba abierta las veinticuatro
13 horas del día.
El doctor Cat, o Doc Kat, fue un dentista de color que utilizó el vudú solamente para ganar más dinero. Según se cree, fue el primero en montar un negocio a gran escala vendiendo mercancías vudúes por correo; así llegó a hacer fortuna. La empresa le fue bien hasta que el Gobierno federal intervino, acusándole de engaño y de infractor de la ley Mann Act. En los años veinte tuvo fama un poderoso vuduista llama-do Rockford Lewis, un negro que se hizo rico a causa de su gran número de acaudalados pacientes blancos. Este hombre abrió un almacén y un floreciente negocio de venta de mer-cancías vudúes por correo, pero pronto intervinieron agentes federales, cerrando el negocio y le acusaron de fraude.
Unos sacerdotes y sacerdotisas más modernos fueron, en-tre otros, Papá Félix y Abuela Beauvois; ambos utilizaban con mucha frecuencia gatos negros en sus diversos ritos vudúes,
En Nueva Orleans era muy corriente recibir impresos en los que figuraban ofertas como ésta: "¿Tiene usted cualquier clase de problema?. No se preocupe, yo se los resolveré. ¿Desea casarse,.? ¿Necesita un amante? ¿Busca nuevas amistades? ¿Le urge ganar un pleito? Yo puedo hacer todo esto por usted y mucho más. Pruebe mis hierbas especiales, mis aceites, in-ciensos y otras poderosas especialidades vudúes. También puedo darles buena suerte y proporcionarle muñeca Wanga confeccionadas por manos expertas. Resultado garantizado. Puede consultar al doctor Zawambi, en cualquier momento, durante los siete días de la semana. Se celebran ritos especia-les a petición de los interesados".
En la actualidad existen muchos almacenes y empresas dedicados a la venta por correo, contra reembolso, que ofre-cen una gran selección de hechizos vudúes, amuletos espe-ciales, polvos y otros productos fantásticos. Se trata de un ne-gocio muy lucrativo y cada vez más próspero.
Un establecimiento de los Angeles distribuye numerosos impresos y un catálogo para anunciar artículos de la misma clase. Uno de estos folletos, titulado: Fragancias de inequívoca
elegancia, contienen una larga lista de aceites especiales per-fumados, de múltiples indicaciones, desde “cómo excitar el in-terés sexual” hasta “cómo tener éxito en cualquier clase de empresa”. Otro folleto, titulado simplemente Hierbas, raíces, cortezas, polvos, semillas, etc. presenta la columna de precios desus ofertas, desde una onza de obsenta por cincuenta cen-tavos hasta una onza de agua de cardo corredor por un dólar.
Existe un catálogo especial en el que se ofrecen muñecas vudúes, velas imagen vudú, cirios del diablo rojo, péndulos, velas de siete bultos y otras interesantes mercancías vudúes. También contiene una lista de polvos e inciensos con instruc-ciones para su utilización, así como sales especiales para ba-ños ocultos, pulverizadores e incluso jabones especiales para tener suerte en el amor y en el juego.
Todos estos sorprendentes y llamativos folletos de produc-tos vudúes constituyen un medio muy simple para que cual-quier persona pueda adquirir fácilmente los materiales que se necesitan para participar en las ceremonias vudúes. Todos contienen una poción, un aceite o algo que soluciona cualquier problema que una persona pueda tener en la vida. Por ejem-plo, si un amigo o la esposa le están traicionando y usted des-ea que le sdes-ean fieles, le basta comprar cualquier Aceite Con-tralor o Aceite del Califa Amado y untarse el cuerpo con él an-tes de acostarse por la noche. El primero de estos aceian-tes se dice que proporciona el poder de controlar la voluntad de los demás, y el segundo, de estimular el interés sexual. Cualquie-ra de los dos les gaCualquie-rantiza que la persona amada abandonará los brazos de un tercero.
El polvo de sangre de dragón se dice que otorga poder pa-ra borpa-rar todas las maldiciones cuando se espolvorea en la puerta de un enemigo que le ha echado mal de ojo. También se afirma que mantiene al diablo alejado cuando usted lo de-posita cerca de la puerta de su casa.
Se dice también que el Incienso de Amor atrae a las perso-nas del sexo opuesto y que el Polvo de la Paz aporta tranquili-dad y armonía a la vida de la persona que se lo espolvoree. El
15 Polvo de Venus hace que todos sus allegados sean amorosos y que sólo se sientan atraídos por usted.
Juan el Conquistador es en la actualidad uno de los hechi-zos más populares. Se presenta en polvo, aceite, incienso o en forma de raíz. Se dice que es extremadamente activo para aumentar el poder sexual y que nunca falla cuando se le utiliza para atraer a otra persona a su dormitorio.
Todos los vendedores de productos vudúes están de acuerdo en que la mitad de sus clientes son blancos, asegu-rando que este porcentaje cada día es mayor. El vudú ha lle-gado a ocupar un lugar importante en la cultura americana, ya que son muchas las personas, sobre todo jóvenes, que tratan de revelar sus secretos.
EL CULTO DEL VUDÚ O DE LA SERPIENTE En África los vudúes adoraban a una serpiente (zoo-latría) dentro de su jaula, no como a una divinidad en sí, sino como a una representación de un principio de carác-ter divino. Este culto miscarác-terioso tiene como objeto de adoración a muchos loas o espíritus, que en realidad son deidades, es decir elementos que rigen el destino huma-no. El vudú es en la actualidad una mezcla de ceremo-nias rituales del vudú africano y ritos cristianos.
Se han entrometido creencias, que en el fondo se han originado por la existencia de los zombies o individuos que se creen tales. De acuerdo con estas creencias, una persona víctima de un sortilegio, se convierte en la es-clava del brujo, pierde su voluntad y realiza los actos que el brujo le ordena. También el brujo puede transformar a su zombie en un animal y vender su carne en el merca-do.
CACERÍA DE NEGROS
Vive el negro feliz y tranquilo en su aldea africana. Allí el hombre es libre, no hay patrones, no hay amos.
La aldea negra descansa tranquila en la noche del trópico. Nada parece perturbar la serenidad de aquella vida idílica. Pero un buque es avistado desde la costa. Es el buque negrero que extermina una raza y que sim-boliza el castigo de un amo implacable y cruel. Los ne-gros huyen aterrados hacia la selva, y allí son cazados como bestias salvajes.
El hijo es arrancado de la entraña de la madre. Ésta gime, se desespera, pero todo su llanto es inútil, el bu-que fantasma se lleva su presa. Y allí van a parar los ne-gros a la sentina. Oscuros y tétricos calabozos, en los que apenas una ventana de rejas le permite ver el mar. Quedan confinados cientos de negros, donde hay capa-cidad para cien van trescientos. El escorbuto, la disente-ría, exterminan la mitad de los negros cautivos. Los que no sirven se arrojan al mar, como mercadería averiada. La noche oculta con su manto negro el quejumbroso llan-to del que ya no verá más la tierra de sus antepasados. Si el negro se subleva, si trata de protestar por la infecta comida o por las esposas que hacen sangrar sus manos, el látigo del negrero restalla fuerte, para recordarle que es un esclavo, que ya es una cosa que no se pertenece a sí mismo. El traficante está contento de su negocio, venderá los negros a buen precio. En el mercado, un car-tel anunciará:
NEGROS RECIEN LLEGADOS: MOZOS Y FUERTES PRECIOS CONVENIENTES
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II
COMO FABRICAR MUÑECAS VUDÚES
La transferencia del pensamiento de un houngan o de una rnambo es una de las armas más poderosas del vudú. Se utili-za con mucho éxito cuando se lanutili-za un wanga1
contra un enemigo. La distancia no parece afectar absolutamente en na-da al mal de ojo, la maldición y la aflicción. Esto parece algo fantástico e imposible de lograr, ¿no es así? Sin embargo, existen numerosos hechos que corroboran que los legítimos practicantes del vudú pueden realizarlo. Las muñecas vudúes se utilizan sobre todo para echar mal de ojo, pero siempre de-bemos tener en cuenta que esto no lo hace la misma muñeca, ya que se trata simplemente de un medio que representa a la víctima escogida. Gracias a la muñeca el pensamiento puede ser transmitido con éxito; es un instrumento por el cual se es-tablece el contacto directo entre el sacerdote o la sacerdotisa y la persona a la que se quiere enfermar, herir o incluso matar. El acto en sí es el resultado final de una profunda concentra-ción del pensamiento.
Las muñecas vudúes más poderosas y efectivas deben ser fabricadas por el vuduista que intenta lanzar un maleficio de-terminado contra alguien. Deben confeccionarse con aquellas cosas que conservan las vibraciones del destinatario: objetos personales que han sido utilizados recientemente por el indivi-duo, tales como una camisa, unos calcetines, etc., se usan pa-ra cubrir la parte exterior de la muñeca. El interior se rellenará con paja o algodón prensados, que se mezclará con algunos objetos físicos. Estos pueden consistir en ciertas partes del cuerpo de la víctima, como por ejemplo, pequeños trozos de uña de los dedos de la mano o del pie, cabellos o partículas de piel arrancadas al afeitarse, etc. Se considera que todo esto constituye un excelente material vibratorio para tal finalidad.
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Wanga: Terrible maleficio, conjuro o hechizo vudú. Acción de magia negra contra el enemigo.
Después de haber seleccionado los materiales, y mientras se está fabricando la muñeca, se ha de sacrificar un animal. Parte de su sangre fresca deberá añadirse al relleno de la mu-ñeca. La sangre es un ingrediente muy importante, ya que se considera como un elemento de contacto extremadamente fuerte con la vida.
Si la víctima es una mujer, es mucho mejor utilizar sangre de su menstruación, ya que es más efectiva. Esta sangre está considerada como la más potente de todas, y deberá ser utili-zada siempre que sea posible.
La tela para fabricar la muñeca debe ser cortada, y cosida cuidadosamente, dejando una abertura para poder rellenarla con los materiales ya indicados. Cuando esta operación haya concluido, también se cose la abertura, empleando únicamen-te hilo blanco de algodón. El tamaño de la muñeca carece de importancia.
Si prefiere comprar estas muñecas ya hechas, basta locali-zar cualquiera de los numerosos establecimientos que tienen a la venta estos objetos, en cuyo caso es aconsejable, para ma-yor efectividad, que la añada los mismo ingredientes antes mencionados. Para ello hace una pequeña abertura en un cos-tado de la costura. No olvide que la sangre es de capital impor-tancia.
Cuando la muñeca esté debidamente preparada se ha de concentrar totalmente en ella la imagen mental de la víctima. Su nombre (de él o de ella) deberá repetirse lentamente. Lue-go se clavarán alfileres o agujas en determinados puntos de la figurilla de trapo. La víctima sentirá dolor en las mismas zonas de su cuerpo, o incluso puede fallecer si la aguja atraviesa in-cidentalmente un órgano vital. Este tipo de wanga, o maleficio, adquiere, a menudo más eficacia si la operación se efectúa al mismo tiempo, en dos muñecas idénticas. Una de ellas deberá colocarse bajo el colchón de la víctima, mientras que la otra la utilizará el antagonista para pincharla con alfileres. Se supone que ello da mejores resultados.
19 liar un hilo negro alrededor del cuello de la muñeca vudú. Se utiliza un nudo corredizo. De esta formase podrá aflojar o apre-tara voluntad. Gracias a ello se aprieta y se va asfixiando a la víctima, obligándola a buscar ansiosamente aire para respirar. También se dice que esto puede provocar la muerte si el houngan o la mambo lo desean. No se debe olvidar que la concentración total es el principal factor en la transferencia del pensamiento.
Las muñecas vudúes, completamente atravesadas de alfile-res, y acompañadas de cruces de madera negra, velas negras, encendidas, diminutos ataúdes negros y trozos de crepé ne-gro, a menudo se colocan en la puerta de la casa de un ene-migo para que el demonio caiga sobre él. Esta práctica ha sido realizada por la gente de Nueva Orleans durante más de dos siglos.
Imagenería de cera
Se hace una imagen más bien tosca del enemigo con cera suave mezclada con trozos de uñas, cabellos, etc. Se coloca cerca de un horno y se deja derretir mientras se recita suave-mente el nombre de la víctima. Esta figura puede hacerse asi-mismo en forma de vela. Se vende en establecimientos co-merciales. Suele ser ligera, y mientras está ardiendo se pincha una y otra vez con nuevos alfileres o con la antena de una lan-gosta silvestre. Cuando la vela, al arder, llega a los puntos que se han marcado previamente, la víctima siente unos dolores atroces, llegando a morir si se deja que la vela se consuma del todo.
Imaginería de cera
A menudo se suelen hacer imágenes vudúes con manteca, moldeándola y dándole forma humana (de hombre o mujer, de acuerdo con el sexo de la víctima). Después, toda la figura de manteca es bautizada con agua bendita y recibe el nombre de la persona que ha de ser conjurada. Luego se procede a cla-varle numerosos alfileres, mejor aún, la antena de una
langos-ta silvestre. La imagen de manteca deberá colocarse cuidado-samente en un lugar donde el sol pueda derretirla. A medida que empieza a derretirse y a desfigurarse, la persona a quien representa comienza a decaer. A menos que se rompa la ima-gen, la persona (cualquiera que sea su sexo) puede morir.
Las muñecas vudúes también pueden fabricarse con barro, pero éste debe proceder de la madriguera de un cangrejo de río. Si no es fácil disponer de este material, se puede utilizar greda de la orilla de un río. Estas muñecas también deben ser bautizadas con un nombre y pinchadas con numerosos alfile-res. Luego se colocan en un horno hasta que queden comple-tamente secas. Se afirma que suelen causar graves molestias a un enemigo además de hacerle perder peso. Se asegura, además, que acaba padeciendo agudos dolores reumáticos. También la muerte puede ser el resultado final de este método vuduista sobre todo si se derrama vinagre sobre la imagen mientras está aún caliente.
Muñecas de papel
También se pueden hacer imágenes humanas con recortes de periódico cuando la luna vaya a cambiar. Se necesitan siete imágenes en total. Se disponen una sobre otra y reciben el nombre de la persona a la que se quiere perjudicar. A conti-nuación se pincha la imagen con una aguja de latón, comen-zando por la cabeza y descendiendo lentamente hasta los pies. Acto seguido se introduce la figura de papel, ya perfora-da, en una caja pequeña y se quema cuando el sol comienza a ocultarse. Se dice que este wanga suele provocar la muerte de un enemigo en corto tiempo que oscila, generalmente, entre siete días a siete semanas.
Muñecas de masa de pan
Se puede modelar una figura, masculina o femenina, con simple masa de pan. Mientras se pronuncia suavemente el nombre de la víctima, que ha sido dado a la imagen, se clavan en ésta algunas agujas nuevas de acero. Se dice que esto
21 suele provocar pequeños dolores y un malestar general. Si se enrolla un hilo negro o una cinta alrededor de la imagen hecha con la masa de pan, a medida que la masa se vaya hinchando, el nudo se estrechará más y cortará el cuello de la figurilla. A continuación se introduce en un horno y se deja cocer.
Se asegura que ello produce grandes accesos de asfixia al enemigo, el cual deja de molestar durante un año. Para evitar que, una vez finalizado este período, la víctima vuelva a perju-dicar con su conducta, se debe fabricar cada año una nueva muñeca de masa de pan y cocerla al horno.
Muñecas de hierbas de eupatorio
En una muñeca vudú se introduce un poco de hierbas de eupatorio. Se borda la boca y la nariz de la muñeca con hilo de algodón rojo y se cosen dos botones de color rojo brillante que representan los ojos. Luego se unta con Aceite Ju Ju y se le da el nombre de la víctima.
Después se coloca boca abajo y se golpea con un ma-zo de roble en un lugar determinado. A cada golpe, la per-sona que se quiera perjudicar sufrirá la rotura de un hueso en idéntico lugar de su cuerpo. A continuación se espolvo-rea la muñeca con Polvo Goofer2
y se entierra en el jardín de su casa al dar las doce campanadas de la medianoche. Una vez que se haya ensuciado suficiente, se espolvorea un poco con Raíz de Balmony. Es necesario abandonar rápi-damente el lugar y, sobre todo, no volver la vista atrás, ya que, de hacerlo, el maleficio perjudicaría al vuduista y no a su enemigo.
Para el vudú la serpiente es el símbolo del poder vital y el espíritu invisible que está más allá de la realidad tangible.
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Polvo Goofer: Tierra sucia extraída de una tumba. Se trata de un ingredien-te muy poderoso utilizado en muchas pócimas vudúes para conjuros.
EL VUDÚ EN EL CARIBE
El vudú ha cristalizado y se ha vuelto más poderoso en América de lo que era en África, su tierra originaria.
Hoy se practica intensa, casi abiertamente, en el Ca-ribe y en otros países sudamericanos.
En Brasil existe un culto muy parecido llamado ma-cumba. Aunque los dos cultos tienen el mismo origen negro africano, la macumba no es lo mismo que el vudú.
El vudú antillano, desarrollado en secreto en tiempos de la esclavitud y como un símbolo del odio del negro contra el blanco, es ahora un culto sumamente propaga-do en todas las islas del Caribe, con algunas variaciones que le otorgan identidad propia.
Posiblemente la práctica del vudú es más intensa y más extendida en Haití y en Santo Domingo. En Jamai-ca, otro centro del vudú, es más colorista, más alegre y menos aficionado a la sangre que en otros lugares. De todos modos la composición básica del culto es la mis-ma.
El rito puede estar dirigido por un hombre o por una mujer, y los hechiceros o hechiceras, son respetados y gozan de prestigio por su magia, su poder y voluntad. Ejecutan los actos de brujería en un intento de superarse unos a otros.
En las islas del Caribe, las ceremonias suelen des-arrollarse al aire libre, en medio de un bosque o una plantación. Es esencial que el sitio elegido se halle leos del mar o de un lago. En su memoria está inmanente el recuerdo de los barcos que trajeron a sus ancestros que sobrevivieron de las penosas travesías del mar. La muer-te, el nacimiento y la vida están fuertemente ligados a la tierra, tierra adentro, allá en África, donde en feroz cace-ría humana perdieron la libertad y la paz.
23 III
MUNECA VUDU PARA BRUJERIA Cómo atraer grandes riquezas
Sobre un papel pergamino plano se escribe la cantidad de dinero que se necesita. Para obtener los mejores resultados se utiliza únicamente Tinta de Sangre de Paloma. Hay que ser justo y escribir solamente la cantidad de dinero verdaderamen-te necesaria (el imporverdaderamen-te de un traje nuevo, de un vestido, de un automóvil, etc.). Se pide, además, lo suficiente para cubrir el precio de cualquier otro objeto que se precise. Si se pide más de lo requerido, entonces la fuerza de energía se disipa y nada se consigue.
Después de haber escrito la cantidad de dinero, el trozo de papel pergamino se ata, se pincha o se pega en la planta de los pies de la muñeca vudú, la cual se pone en pie sobre un trozo limpio de tela blanca de algodón y se unta cuidadosa-mente con Aceite del Dinero (Money Oil). Luego se espolvarea abundantemente con Polvo Atraedor del Dinero (Money Dra-wing Powder). A continuación se lía una cinta o un lazo verde alrededor de la cintura de la muñeca mientras se repiten las siguientes palabras:
El dinero es realmente necesario, el dinero es realmente deseado; dinero justamente mío,
acude en este instante.
Acto seguido se enciende Incienso Atraedor del Dinero y se lee el Salmo 4. Después se envuelve cuidadosamente la mu-ñeca, en una toalla de algodón blanco y se esconde en el rin-cón de un armario oscuro. Si esto se repite cada tarde des-pués de la puesta del sol, se consigue el dinero deseado al cabo de unos siete días. Pero una vez obtenido el dinero, hay que quemar la muñeca y esparcir sus cenizas al viento. Si no se la puede quemar, basta enterrarla en cualquier lugar, ex-cepto en el propio patio.
Cómo encontrar novio (o novia)
Se escribe el nombre de una persona determinada en un trozo de papel pergamino, con tinta de Sangre de Paloma. Si no viene ningún nombre a la mente, se anota “Mi verdadero amor”. Se pega en la planta de los pies de la muñeca vudú. Se pone de pie la muñeca sobre un trozo de tela limpia de color rojo y se unta con Aceite Luv, Luv, Luv y se espolvorea con Polvo Francés del Amor (French Love Powder). Luego se jun-tan partes iguales de Incienso Apremiador (Compelling Incen-se) e Incienso del Amor (Love IncenIncen-se) y se hace arder la mezcla. Mientras dura la combustión se recitan los Salmos 45 y 46. Acto seguido se envuelve la muñeca con un trapo rojo y se oculta cuidadosamente en un lugar oscuro. Hay que repetir cada día esta operación hasta que se alcance el objetivo. Cuando se presente la persona enamorada, se debe quemar o enterrar la muñeca en un lugar solitario.
Cómo impedir las murmuraciones
La muñeca vudú se embadurna con Aceite Cruzado (Cros-sing Oil) y se espolvorea con polvos finamente pulverizados de Hierba Elp Resbaladiza (Slippery Elm Herb). Luego se clava un alfiler nuevo en la boca y se entierra en un lugar apartado. Después hay que esparcir Polvo de la Paz (Peace Powder) por todos los rincones de la propia casa y quemar un poco de In-cienso Kyphi y de InIn-cienso Frenador.
Cómo desarmar a un enemigo
Se untan las plumas de una muñeca vudú que tenga forma de jarrón (Paquet Congo) con Aceite de Arte Negro (Black Art Oil). Después se embadurna todo el cuerpo de la imagen con Aceite Vudú (Voodoo Oil); se coloca en una caja pequeña re-vestida de raso negro y se derraman sobre ella siete gotas de Aceite Perfumado (Obeach Perfume Oil), mientras se canta débilmente el nombre del enemigo. A continuación, la muñeca se espolvorea ligeramente con una mezcla de Polvos de Cor-teza de Olmo, Hojas de Vetivert y Scullcap. Entonces se
pro-25 nuncian estas palabras:
Con este ritual le impido que me haga daño.
Luego se cubre la caja con una tapadera (lo ideal es una vieja caja de zapatos), se ata con un hilo de algodón negro, se ha-cen nueve nudos y se entierra la imagen puesta en la caja lo más lejos posibles de la propia casa. Se debe espolvorear la tierra con una mezcla de Polvo de la Cruz XXX (XXX Cross Powder) y de Polvos Goofer. No hay que echar demasiado ni volver la cara al marcharse, ya que entonces el maleficio no surtirá efecto.
Cómo desembarazarse de un enemigo
Para ello se escribe con Tinta de Sangre de Paloma el nombre del enemigo en la espalda de una muñeca vudú, se unta ésta con Aceite Vudú y se coloca con la cara hacia arriba, sobre un trozo de raso negro. A continuación se le echan Pol-vos Patchouly, se le clava un alfiler de acero cerca del corazón y se dice lo siguiente:
Este es mi enemigo... no un juguete, y al pronunciar su nombre..., lo destruyo.
Estas palabras se repiten siete veces consecutivas, y luego se envuelve cuidadosamente la muñeca en el raso negro y se es-conde en el lugar, más insospechado (por ejemplo, un armario oscuro). Después hay que encender un trozo de Incienso Traspasador y mientras humea, decir las siguientes palabras: Arde incienso, arde incienso, arde.
¡Mi temido enemigo debe retorcerse y desaparecer! ¡Por todo el poder vudú del mundo,
permite que este acto se ejecute y más aún!
Este ritual místico vudú deberá repetirse durante siete noches seguidas. El mejor momento es medianoche. En la séptima y última, después de haber llevado a cabo este acto ritual, se esparcen Polvos Vesta sobre la muñeca envuelta. Luego se quema la muñeca en el altar y se esparcen sus cenizas al aire fresco de la noche. O, si se prefiere, se entierra la muñeca en un lugar solitario donde nunca pueda ser encontrada.
Cómo impedir la infidelidad
Se anota el nombre de la persona infiel (marido, esposa o amante) en un trozo de papel pergamino limpio y se fija a la espalda de la muñeca vudú. Luego se unta toda con Aceite Compelente, o se coloca sobre un trozo de raso escarlata y se le echan, con cuidado, polvos de Ven a Mí. Entonces se pro-nuncian las siguientes palabras:
¡Con poderosos polvos del amor que echo sobre ti, aligérate, aligérate y vuelve de nuevo a mí!
Estas palabras se repiten durante siete días consecutivos. Al tercer día, después de haber practicado este ritual, se envuel-ve la muñeca en el raso escarlata y se esconde con precau-ción en un armario oscuro o en un lugar solitario. De esta for-ma, la persona amada volverá y dejará de ser infiel.
Cómo eliminar a una persona
La Muñeca en el Jarro es uno de los más antiguos métodos vudúes de sortilegio conocidos hoy día, y uno de los más fáci-les de practicar satisfactoriamente. Se introduce una muñeca de tela en un jarrón de porcelana marrón, que luego se cierra firmemente y se deposita en la tumba de un cementerio. Se asegura que el enemigo muere a los nueve meses o, incluso, dentro de un plazo más corto, que puede ser inferior a los nueve días. La rapidez del fallecimiento es mayor si se coge la cuarta parte de las cenizas y se entierra en el jardín o patio de la víctima.
Cómo atormentar a alguien
Se untan las plumas de una muñeca vudú que tenga for-ma de jarrón (Paquet Congo) con un poco de Aceite de Arte Negro, y el cuerpo se unta con Aceite Perfumado Obeach. Se anota en un trozo de papel de pergamino limpio el nombre completo de la persona a quien se desee atormentar.
Hay que escribir únicamente con Tinta de Sangre de Palo-ma. La operación se efectúa nueve veces, y luego se ata, se pincha o se pega el pergamino a la planta de los pies de la
27 muñeca. A continuación se deposita la muñeca vudú sobre un trozo de raso negro y se la espolvorea cuidadosamente con Polvos Patchouly. Se enciende una pequeña vela negra y se elabora con mucho cuidado un incienso especial con los si-guientes ingredientes:
Incienso de las Artes Negras: 4 onzas Polvo Patchouly: 1 onza
Ceniza de bayas espinosas: 114 onza Polvo Yaka: 112 onza
Raíz de yohimbe: 112 onza
Una vez preparada, se quema una pequeña cantidad de la mezcla y se colocan las palmas de las manos sobre el humo que se desprende, concentrándose a la vez en el nombre del enemigo. Se medita durante siete minutos, se rocía la muñeca con Aceite Perfumado Zula Zula se envuelve cuidadosamente con un trozo de raso negro y se oculta en un lugar oscuro y so-litario. Este rito debe realizarse una vez cada siete días para conservar el poder del maleficio. El enemigo sufrirá tanto tiem-po como se continúe ejecutando esta práctica.
Cómo ganar un caso legal importante
Se coloca cuidadosamente una muñeca vudú sobre un tro-zo de tela de algodón limpio, se embadurna con Aceite Perfu-mado Obeach, se le echan Polvos de Hierbas de Verbena y se ata un hilo de algodón blanco alrededor de la cintura. A conti-nuación se repiten estas palabras:
De esta forma amarro a un enemigo mío, que dice muchas, muchísimas mentiras. ¡Callado, callado debe de estar
mientras gano mi caso y quedo libre!
Para mayor efectividad se pronuncian nueve veces. Acto seguido se mezclan partes iguales de Incienso de Mirra y Frankincense y luego se queman. Mientras humea esta com-posición se lee nueve veces el salmo 7. Después se envuelve la muñeca en un paño blanco y se esconde con cautela en un lugar oscuro y apartado. Esta práctica se lleva a cabo la noche
anterior al día en que se debe comparecer ante el tribunal, y únicamente después de que el sol se haya puesto. Cuando se han terminado todas estas operaciones tan importantes se quema la muñeca y se esparcen las cenizas en el aire fresco de la noche. Si no se puede quemar, basta con enterrarla le-jos, donde no pueda ser descubierta. Para mayor protección, ya que trae buena suerte, es aconsejable llevar en un bolsillo un trocito de Raíz Masticable de John (Chewing John Root) cuando se vaya al tribunal. De vez en cuando se saca y se mastica.
Cómo ayudar a las personas solas a encontrar un amante En un trozo de papel pergamino se escribe con Tinta de Sangre de Paloma el siguiente poema:
Amado quiero ser, posible compañero. Acude inmediatamente: es el destino.
Se unta la muñeca vudú con Aceite de Atracción, y luego se ata, se pega o se pincha el pergamino a su espalda. Se co-loca luego la muñeca sobre un trozo limpio de tela de algodón y se espolvorea, tanto la espalda como el pecho, con Polvo del Amor (rojo). A continuación se recita siete veces las siguientes palabras:
Esta es una persona a quien pretendo sinceramente. Es mi amor, la única persona a quien quiero.
Una vez que se han pronunciado, se envuelve cuidadosamen-te la muñeca en la cuidadosamen-tela blanca de algodón y se oculta en un lu-gar apartado. Nadie la debe ver. Este ritual se realiza cada no-che hasta que se encuentra a la persona deseada. Cuando él o ella acude finalmente, se quema la muñeca y se esparcen sus cenizas en el viento.
Otro excelente maleficio contra un enemigo
Con Tinta de Sangre de Paloma se escribe el nombre de un enemigo en un trozo limpio de papel pergamino y se ata de la forma deseada a los pies de la muñeca. Esta se coloca so-bre un trozo de raso negro, se unta con Aceite de Arte Negro y
29 luego se espolvorea con un poco de Polvo Frenador. Después se ata un hilo de algodón negro alrededor del cuello de la mu-ñeca y se repiten siete veces las siguientes palabras:
¡Te maldigo! ¡Te ato!
¡Te maldigo de nuevo!
¡Estás maldecido en grado sumo!
A continuación se mezclan partes iguales de Incienso de las Artes Negras, de Incienso Cruzado y de Incienso de la Doble Cruz XX; se enciende la composición y se deja arder mientras se maldice al enemigo diciendo estas imprecaciones:
¡Mi poder te está maldiciendo! ¡No puedes impedir mi maldición! ¡Estás cayendo bajo mi maldición! ¡Maldito seas, maldito seas!
Estas palabras deberán repetirse siete veces sin parar. Luego se envuelve por completo la muñeca con la tela de raso negro y se oculta en un lugar oscuro y apartado. Este ritual se practi-ca durante siete tardes consecutivas, después de que el sol se haya puesto. A la octava noche, se quema la muñeca y se es-parcen sus cenizas en el aire nocturno. Si no es posible que-mar la muñeca, basta con enterrarla en un lugar alejado. Cómo hacer que recobre la salud una persona
En un trozo plano y limpio de pergamino se anota el nom-bre de la persona enferma; se utiliza únicamente Tinta de Sangre de Paloma. A continuación se ata, se pincha o se pega el escrito en la planta de los pies de la muñeca. Después se coloca ésta sobre un trozo de tela blanca de algodón y se unta con Aceite Bendito (Blessing Oil). Se mezclan luego partes iguales de Hierba de la Bruja, de Muérdago, y de Raíz de Al-tea, con lo que se espolvorea la imagen. Con lentitud se gira ésta, de derecha a izquierda y se increpa:
¡Enfermedad, enfermedad... aléjate! ¡Que sane esta persona enferma! ¡Aléjate, enfermedad, aléjate!
Estas palabras deben repetirse nueve veces. Enseguida se mezclan, en partes iguales, Incienso de Olíbano, Incienso de Madera de Sándalo e Incienso de Wisteria, se encienden y se dejan arder mientras se recita nueve veces el Salmo 91. Lue-go, con mucho cuidado, se envuelve bien la muñeca con la te-la bte-lanca y se oculta en un lugar apartado. Se repite diaria-mente este ritual hasta que la persona enferma se haya recu-perado. Una vez logrado esto, la muñeca deberá quemarse o ser enterrada. En el primer caso se esparcen sus cenizas al viento, y si se entierra ha de ser lejos de la casa del individuo que ha estado enfermo.
Cómo impedir el triunfo de alguien
Con tinta negra se escribe el nombre completo del individuo en un trozo limpio y plano de papel blanco. Se coge una mu-ñeca vudú, se practica una abertura en su espalda y se mete dentro el papel. Se añaden, además, algunas plantas amar-gas, pimienta roja y pimienta negra. Posteriormente, se cose la abertura con hilo negro de algodón, se atan a la espalda los brazos de la muñeca, y se coloca un velo negro sobre su ros-tro. Se unta con Aceite de Arte Negro, se esparce sobre ella Polvo Cruzado y se coloca en un rincón oscuro de la habita-ción, en posición de rodillas.
Se asegura que este procedimiento crea gran frustración en la persona que se ha escogido como víctima del maleficio. Él o ella serán incapaces de seguir adelante en la vida; los obstá-culos le saldrán a cada momento mientras viva y siga la
mu-31 ñeca en la posición indicada. Es preciso, además, embadur-narla una vez por semana con Aceite de Arte Negro fresco. Cómo curar a alguien
Se rocía una muñeca vudú con mucho Aceite Bendito. A continuación hay que untarse las manos con Aceite Perfumado Especial 20 para frotarla cabeza de la muñeca. Con las pal-mas abiertas se repite:
¡Estás muy enferma.... cúrate! ¡Te restablecerás... cúrate! ¡Sana! ¡Sana! ¡Sana! ¡Sana!
Ulteriormente, se mezclan partes iguales de Aceite Perfu-mado Rosemary, de Aceite Vudú, de Polvo de la Maldición y de Aceite Perfumado de Violeta. Se agita, convenientemente hasta que se haya formado una pasta con la cual se embadur-na la muñeca se repiten siete veces las palabras antes indica-das, y se envuelve cuidadosamente en un trozo de raso rojo. Luego se oculta en un lugar secreto para no ser vista ni tocada por nadie.
A la mañana siguiente, a la salida del sol, se vuelve a em-badurnar la imagen con la misma pasta y se repiten siete ve-ces las mismas exclamaciones. Se hace lo mismo al tercer o cuarto día y se esconde la muñeca siete días más, para sacar-la finalmente y quemarsacar-la. Cuando ya ha ardido del todo se es-parcen las cenizas al viento
Cómo romper un maleficio o un encantamiento
En primer lugar, la persona perjudicada debe escribir el nombre de la que ha lanzado una maldición. Para ello se utili-za papel pergamino y Tinta de Sangre de Paloma
Se ata, se pega o se pincha la nota a los pies de la muñeca vudú. Ésta se coloca sobre un trozo de raso rojo, se embadur-na rápidamente con Aceite Perfumado Intraspasado y se es-polvorea con Polvos Incruzados. A continuación se ata fuerte-mente un hilo de algodón escarlata o una cinta alrededor de la cintura de la muñeca y se repiten siete veces las siguientes
palabras;
¡Ahora no tienes ningún poder! ¡Tu maleficio ha quedado roto! ¡Tu maldición ha perdido su efecto! ¡Roto el maleficio! ¡Roto el maleficio!
A continuación se quema un poco de Incienso Incruzado y con lentitud se lee siete veces el Salmo 13. Después se en-vuelve fuertemente la muñeca con el trozo de raso rojo y se oculta en un lugar oscuro y solitario para que no sea vista ni tocada por nadie, pues de lo contrario el encantamiento perde-ría todo su efecto. Esta práctica se realiza siete noches segui-das, y a la octava, precisamente a medianoche, se quema la imagen y se esparcen sus cenizas al viento. Si no es posible quemarla, es suficiente con enterrarla en un lugar lejano. Otro maleficio de muerte
Se hace una muñeca vudú con plumas arrancadas a un ga-llo negro; para ega-llo se enrollan todas con hilo negro de algo-dón. Además, se enciende una Vela Negra del Maleficio du-rante siete tardes consecutivas a la hora del crepúsculo. Mien-tras arde se desenrolla con lentitud un poco de hilo y se canta el nombre completo del enemigo. Tras la séptima práctica se desata el resto del hilo para que las plumas negras se disper-sen completamente. Y se deja consumir la vela. Se considera que entonces la vida abandona a la persona sobre la que ha caído el maleficio.
Otro medio para desembarazarse de alguien
En una muñeca vudú con forma de hombre o de mujer, se-gún el caso, se clavan nueve agujas o alfileres nuevos en el lado del corazón. Después se coloca horizontalmente ante un altar y se enciende durante una hora un Cirio del Maleficio Ne-gro por cualquiera de sus dos extremos.
Mientras tanto hay que concentrarse en un enemigo. Luego se deposita la muñeca en un pequeño bote de juguete y de de-rrama un poco de la cera negra sobre los dos objetos. De
nue-33 vo es necesario concentrarse en la persona de la que se des-ea librarse; cuando el bote empiece alejarse y desaparezca fi-nalmente, entonces se conseguirá el propósito.
SACRIFICIOS
Las ceremonias vudúes al principio estaban circunda-das por el secreto más absoluto, debido, a que se reali-zaban, se decía, sacrificios humanos, preferentemente de niños y doncellas. Poco a poco tales sacrificios se fueron perdiendo, sustituidos por otros menos repulsivos a los blancos, como por ejemplo el degollamiento de una gallina, mejor blanca como símbolo de pureza, de un corderito o de un conejo, cuya sangre era bebida por un sacerdote o hungán, o por la sacerdotisa, o mambo, y después por los demás asistentes. Los sacrificios son muy bien recibidos por el dios al que se ofrece el sacrifi-cio, el loa al que se dirige el ritual.
De este modo fueron numerosos los hombres blancos que comenzaron a celebrar los ritos vudúes junto a los negros, llegando a ser grandes y fieles practicantes.
Naturalmente, tentó a los blancos el aspecto orgiásti-co de esta religión, orgiásti-con sus cantos lascivos, su música monocorde y monótona de los tambores, que junto a las frecuentes libaciones de ron y otras bebidas espirituosas, alteran el ánimo, el cerebro y calientan la sangre. Es el morbo el que impulsa a los turistas cuando viajan a Haití y a otros lugares para participar en alguna ceremonia vudú, pagando un precio elevado por el tur. Dicho sea de paso, muchas veces estas ceremonias se falsifican en su contexto para atraer a los turistas. Las verdaderas cere-monias vudistas quedan para la exclusividad de los ne-gros que las ofrecen con fe a sus loas.
RELIGIONES AFROAMERICANAS
Desde el punto de vista de los blancos, las religiones de los negros se aproximan a las de los primitivos. La mentalidad del negro es simple, su sentimiento religioso corresponde a esa mentalidad. El negro se ha creado una religión o diversas cre-encias, a imagen de su manera simplista de concebir el mundo. Sus dioses han nacido de sus temores, de sus profundas su-persticiones. En Africa, el colectivismo y la religión dominan la vida de los negros en todos sus aspectos, de tal manera que las cuestiones domésticas, económicas, políticas, están subor-dinadas al colectivismo y a la religión. Es el medio, además de la economía, la superstición, la naturaleza salvaje, lo que impo-ne la religión. Se considera que el fetichismo es una de las tan-tas formas características de las religiones africanas pero este culto no es exclusivo del pueblo negro. Todas las religiones tie-nen sus fetiches, imágenes, símbolos o como quiera llamarse.
Los negros creen en un ser superior que rige los destinos del mundo en una dimensión diferente a la concepción que tie-nen los blancos. En el negro la creencia va unida a un elemen-to aislado, material, concreelemen-to, tangible. Tiende a crear su cos-mogonía propia, el pequeño mundo de sus dioses, sus cultos agrarios, sus ceremonias para pedir lluvia, etc., (como la tienen los mapuches, los aztecas, los vikingos...) lo que complementa con el animismo, la creencia que se puede personifica almas en los seres inanimados.
Los negros esclavos en América, al abandonar su tierra africana, trajeron consigo el recuerdo de sus tradiciones religio-sas que practicaban en la tribu. Trajeron variados y diversos cultos que de una u otra forma fueron asimilando los ritos y cul-tos de las religiones cristianas en Estados Unidos, Brasil, Uru-guay, Cuba, etc. interpretándolos y transformándolos a su ma-nera.
En este contexto es que los blancos miran el culto vudú o de la diosa serpiente que permanece siendo un misterio y aún es practicado en forma oculta en Haití, Cuba y en algunos luga-res del sur de Estados Unidos.
35 IV
VELAS VUDÚES DIVERSAS APLICACIONES
La más poderosa de todas las Velas Negras puede hacerse en casa. Estas velas tienen como principal maleficio el dañar físicamente a un enemigo o incluso matarlo. Para fabricarlas se coge un poco de sebo negro caliente y se mezcla con los siguientes ingredientes:
Polvo Coofer 3 cucharadas soperas
Hojas de Hiedra Venenosa: 4 cucharadas soperas Hojas de Roble Venenoso: 3 cucharadas soperas Pimienta Negra: 1 onza
Hueso Enterrado: 1 pulgarada Sesos secos: 1 trozo
Todos estos ingredientes deben mezclarse cuidadosamente. Después se les da la forma de una vela de aspecto grotesco. Si algo va mal por culpa de una persona, basta concentrarse mientras arde la vela para que todo problema se resuelva de inmediato.
Para obtener un poder de maleficio aún más fulminante, se coge una piedra de un cementerio y se coloca bajo un naranjo, se deposita la vela sobre la piedra y se enciende. También puede depositarse sobre la piedra de un río. Se asegura que cualquiera de estos dos métodos puede destruir a otra perso-na.
Si se enciende esta misma vela bajo unos brotes de calaba-za, se conseguirá volver loco a cualquier enemigo. Si se desea que una casa o un centro comercial sean arrasados por las llamas, se hace arder la vela bajo una planta de girasol. Una candela negra de esta clase, erizada con numerosos alfileres o agujas, constituye un wanga sumamente poderoso. Cada vez que un alfiler o una aguja caiga de la vela encendida, el male-ficio se hará más cruel. Cuando aquélla se haya consumido, y
todos los alfileres y agujas hayan caído, deben recogerse del suelo y transportarse rápidamente a un cementerio. Se extrae-rá polvo Goofer de una tumba recién abierta y se dejaextrae-rá que el viento se lo lleve. Se dice que este método produce la muerte a un enemigo.
Muchos vudúes creen que trae muy mala suerte permitir que una vela arda sobre una mesa, o tres en cualquier habita-ción, a menos que se esté practicando mientras tanto un rito vudú o se esté lanzando un maleficio específico.
Se afirma que si un individuo deja arder una vela durante toda la noche en su dormitorio, queda como inmunizado contra todo género de maleficios.
A todas las personas que intervienen en un rito vudú se les entregan velas verdes y blancas encendidas. Se las coloca en la boca de un houngan o una mambo y de aquí las van co-giendo los participantes. Después deben llevárselas a casa pa-ra que ardan dupa-rante un período de tres minutos cada siete dí-as. Se dice que la blanca trae buena suerte, y que gracias a la verde nunca se quedan uno sin dinero.
Después de cada rito vudú se parte en pedazos una Vela Roja. Cada participante coge un trocito de la misma para lle-várselo a su casa donde la enciende. Mientras, se concentra en la persona que él o ella desea tener a su lado. Siguiendo este método, los resultados son rápidos y seguros.
Las velas de cualquier color que arden en una casa o apar-tamento deshabitados atraen nuevos inquilinos.
Una Vela Negra colocada mientras arde, en una tumba re-cién abierta se denomina "vigilia de la muerte". Cerca de ella puede encontrarse un saco de maleficios, lo que significaría que alguien ha muerto maldecido.
Las Velas Rosas se utilizan muy a menudo cuando un hom-bre siente gran atracción por una mujer determinada. Se debe encender una durante una hora diaria, repitiendo la práctica nueve días consecutivos. Al noveno, dicha mujer se encontra-rá en la cama del hombre que ha llevado a cabo este rito.
37 para ganar en los juegos de azar. Deben encenderse la noche anterior al día en que se piense participar en uno de ellos.
Las Velas Marrones se utilizan con frecuencia para desem-barazarse de los enemigos. Para ello se coge un tazón lleno de azúcar, se hunde una vela en él; se enciende y se deja ar-der durante toda la noche. A la mañana siguiente, se coge lo que quede de ella y se arroja, junto con el azúcar, al patio de-lantero de la casa de un enemigo. Este no molestará nunca más.
Simbólicas de la Cruz Bendecida (Velas de la Cruz del Altar) Estas velas, encendidas simplemente ante el altar, actúan como agentes que purifican el espíritu y atraen las fuerzas es-pirituales a los ritos y ceremonias. Son las siguientes, según el día de la semana:
Día Color Domingo Amarillo Lunes Blanco Martes Rojo carmesí Miércoles Lavanda Jueves Azul claro Viernes Verde Nilo Sábado Negro betún Velas astrales
Estas velas vudúes se presentan en una gama muy variada de colores que dependen del signo zodiacal de la persona que las enciende, de acuerdo con la siguiente lista:
Signo Color
Capricornio Rojo y amarillo oro Acuario Amarillo y azul
Piscis Azul y verde esmeralda Aries Rosa claro y blanco Tauro Rojo y amarillo limón Géminis Rojo carmesí y verde Cáncer Naranja y verde Nilo
Leo Rosa y naranja Virgo Rosa y oro Libra Oro y verde Escorpión Amarillo y azul Sagitario Rojo y naranja Velas de Imagen (hombres o mujer) Amarilla: Atrae gran cantidad de dinero.
Azul: Causa enfermedades o, a menudo, la muerte; tam-bién puede ser protectora y atrae éxitos.
Blanca: Procura la paz del espíritu, la armonía en la casa, la fidelidad en el matrimonio, y es útil para lograr los propósitos difíciles.
Lavanda: Provoca enfermedad, daño y muy mala suerte. Permite salir indemne de las situaciones más extra-ñas y embarazosas.
Marrón: Atrae dinero y amistad. Éxito en general.
Negra: útil para fines demoníacos y maleficios de muerte. Roja: Apta para vencer a todos los enemigos. También
es-timula la sensualidad de la persona que se quiere. Rosa: Consigue el éxito en todas las cosas de la vida.
Tam-bién es buena para excitar sentimientos amorosos. Verde: Aconsejable para alejar todas las influencias
diabóli-cas y para librarse de personas, cuya amistad no se desea. También ayuda a obtener beneficios financie-ros.
Velas de Poderosos Aceites Vudú
Vela de Aceite Apremiante: Facilita el dominio sobre los demás.
Vela de Aceite Bendito: Purifica una habitación o capilla. Vela de Aceite Conquistador: Procura buena suerte.
Vela de Aceite Controlante: Es apta para morigerar a los demás.
Vela de aceite Cruzado: Se usa para lanzar maleficios so-bre los enemigos
39 Vela de Aceite de Amor de Almizcle: Proporciona
confian-za.
Vela de Aceite de Arte Negro: A propósito para lanzar male-ficios.
Vela de Aceite de Gato Negro: Para romper los maleficios. Vela de Aceite de Noche Vudú: Sirve para atraer a los
de-más.
Vela de Aceite de Sangre de Dragón: Rompe los maleficios. Vela de Aceite de Suerte Rápida: Atrae la buena suerte. Vela de Aceite de Todas las Especias: Acrecienta el poder
de voluntad
Vela de Aceite de Venus: Convierte en sensual a alguien. Vela de Aceite del Afortunado Juan el Conquistador: Trae
buena suerte en los juegos de azar y fortuna en ge-neral.
Vela de Aceite del Amor: Para atraer a las personas del se-xo opuesto.
Vela de Aceite del Diablo: Sólo para fines de maleficios. Vela de Aceite del Dinero: Ayuda a conseguir ganancias
fi-nancieras.
Vela de Aceite del Poder: Garantiza éxito en los negocios. Vela de Aceite de Gusano de Madera: Se utiliza para lanzar
un fuerte maleficio sobre alguien.
Vela de Aceite Hi-Altar: Atraerá los buenos espíritus. Vela de Aceite Incruzado: Neutraliza los maleficios. Vela de Aceite Magnético: Para todo tipo de suerte. Vela de Aceite Maravilla del Mundo: Cura la demencia. Vela de Aceite de Rosa Blanca: Fomenta la paz interior. Vela de Aceite Rosemary: Contrarresta el odio y los celos. Vela de Aceite Van Van: Se utiliza para purificar una
habi-tación ritual.
Vela de Aceite Vudú: Para bendecir una habitación ritual. Vela de Aceite Yula: Se enciende solamente para
malefi-cios de muerte.
Vela de Aceite Yuza Yuza: Se prende únicamente para ma-leficios de muerte.
Vela de Aceite Zorba: Aconsejable para adquirir poder cla-rividente.
Velas Vudúes para Fines Especiales
Vela Alejadora: Para desembarazarse de los enemigos, Vela Cabeza del Demonio: Para romper los maleficios.
Vela Conquistadora de la Gloria: Para imponerse a los obstáculos
Vela Creciente: Para atraer las fuerzas de los buenos espí-ritus.
Vela Crucificadora del Valor: Para obtener valor.
Vela Cruzada con una Serpiente: Para invertir maleficio. Vela de Cera de Pino: Para tener suerte y amor.
Vela de Cera Negra: Lo mismo que la Vela del Maleficio Negro.
Vela de Cizaña de la Desgracia: Para provocar problemas y complicaciones.
Vela de Confusión Inflamatoria: Para impedir la infidelidad. Vela de inversión: Para evitar los maleficios.
Vela de Murciélago Negro: Se prende solamente para fines maléficos.
Vela de Polvo Llameante: Para crear sentimientos de amor. Vela de Trébol de Cuatro Hojas: Para tener buena suerte. Vela de Triple Acción: para romper los maleficios y para
in-vocar a numerosos espíritus buenos.
Vela de la Cabra: Para encender únicamente al sacrificar animales.
Vela de la Casa Pacífica: Para eliminar los celos.
Vela de la Concentración: Para favorecer la concentración. Vela de la Conquista: Para imponerse a los demás.
Vela de la Dama Afortunada: Para tener suerte en los jue-gos de azar.
Vela de la Doble Cruz: Para aplicar un maleficio de muerte. Vela de la Doble Cruz XX: Se enciende únicamente para
maleficios de muerte.
41 Vela de la Estrella: Para inducir a la comunicación de las
fuerzas del espíritu.
Vela de la Estrella Creciente: Para adquirir poder espiritual. Vela de la Herradura: Para vencer la pobreza.
Vela de la Lechuza: Para adquirir poder clarividente y lan-zar poderosos maleficios de muerte.
Vela de la Mano Afortunada: Para cambiar la suerte. Vela de la Momia Negra: Para provocar una enfermedad. Vela de la Momia Roja: Para obligar a alguien a que nos
ame,
Vela de la Novena Sagrada: Igual que la Vela del Noveno Día.
Vela de la Paz: Para lograr la paz de la mente. Vela de la Prosperidad: Para conseguir prosperidad Vela de la Revelación: Para impedir los maleficios.
Vela de la Riqueza: Para ganar dinero y obtener más po-der.
Vela de la Rosa Roja: Para atraer a un amante. Vela de la Salud Radiante: Para mejorar la salud.
Vela de la Serpiente Enroscada: Para cambiar la suerte y para lanzar un maleficio suave sobre alguien.
Vela de los Siete Santos Espíritus: Para atraer las fuerzas del espíritu.
Vela del Cráneo Humano: Para adquirir poder mental. Vela del Esqueleto Humano: Para arrojar maleficios
demo-níacos.
Vela de gato negro sobre el Cráneo Humano: Para anular los maleficios.
Vela del Maleficio Negro: Encender solamente para un ma-leficio de muerte.
Vela del Muro Fiero de la protección: Para rechazar los ma-leficios.
Vela del novo día: Solamente se utiliza para las novenas. Vela del Sueño Benéfico: Para conseguir que todos los
buenos sueños se hagan realidad en un futuro pró-ximo.
Vela Destruidora del Maleficio Blanco: Para destruirlos ma-leficios.
Vela Devocional: Para Purificar el alma.
Vela Eliminadora de Jinz: Para romper los maleficios o maldiciones.
Vela Expulsadora de Satán: Para evitar los maleficios. Vela Fuego de Amor: Para aumentarla sensualidad. Vela Jinxing: Para maldecir o lanzar un maleficio sobre
al-guien.
Vela Mysaconi: Para mantener alejado al demonio.
Vela para Todos los Fines: Para atraer a los buenos espíri-tus a una ceremonia o rito vudú.
Vela Quédate en Casa: Para retener a un ser amado Vela Resplandor de Atracción: Para incitar Pasión.
Vela Reversible de Doble Acción: Para poder vengarse e invertir el poder de un maleficio.
Colores de las Velas y sus Influencias Vibratorias
Amarillo Verdoso: Celos y soberbia. Discordia. Sentimien-tos de cobardía . Riñas
Azul (claro): Amistad, comprensión, felicidad y protección. Muy calmante. Agudiza la percepción y la cautela espiritual. Trae suerte a los amantes del juegos de azar.
Azul (oscuro): Infortunio, depresión, humillación. Provoca mal talante y atrae la desgracia.
Azul y Naranja: Felicidad en general.
Blanco: Aumenta la fuerza espiritual acrecienta el poder de percepción. Otorga clarividencia. Vence la enfer-medad y rompe los maleficios. Proporciona paz a la mente.
Gris: Elimina todas las desgracias.
Lavanda: Allana todos los obstáculos en su camino hacia el éxito. Fortalece el poder de la voluntad. Ayuda a obtener empleo, es capaz de ciertos maleficios, y consigue el amante deseado.
43 Marrón: Granjea favores especiales, ganancias financieras, y suerte a los jugadores, incertidumbre. Desembaraza de los enemigos.
Marrón (bermejo): Duda en todas cuestiones amorosas. Condiciones de salud dudosas. Pérdidas de energía. Marrón (oscuro): Agresivo. Fortalece la voluntad para ga-nar, ayuda a alcanzar la meta que uno se ha pro-puesto.
Marrón y Rosa: Influencia a los demás.
Naranja: Fortalece el poder de concentración. Proporciona valor y atrae ganancias financieras.
Negro: Aflicción, maleficio, tristeza, trastornos mentales y muerte. Siempre demoníaca. Siniestra.
Oro: Atrae dinero y amigos. Cambia la mente. Fomenta la sensualidad. Ahuyenta a los enemigos.
Plata: Igual que el color lavanda.
Púrpura y Blanco: Ayuda a la concentración durante las re-uniones.
Rojo: Amor, sensualidad, vigor físico, buena salud. Estado de agitación durante toda la vida en general. Rojo y Blanco: Victoria sobre todos los enemigos.
Prosperi-dad general. Hace a una persona clarividente y ca-paz de captar fácilmente los mensajes del espíritu. Rosa: Éxito en general. Elimina el infortunio. Aporta honor.
Atrae al sexo opuesto. Amistad.
Rosa y Blanco: Atrae las vibraciones de muchas fuerzas de espíritu, muy amistosa.
Verde: Ganancias financieras y prosperidad en gene-ral. Éxito en la agricultura. Riqueza. Mantiene apar-tado y feliz al terrateniente.