Palabras clave: recursos arbóreos, leucaena, morera, cerdos, digestibilidad, rasgos de comportamiento

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EMPLEO DEL FOLLAJE ARBOREO EN LA ALIMENTACIÓN PORCINA

Liliam Leiva y J.L López

Centro de Investigaciones en Bioalimentos. Carretera a Patria km 1½. Morón CP 67210, Cuba e-mail: liliam@ciba.fica.inf.cu

RESUMEN

En el presente trabajo se muestra información sobre el valor nutricional y potencialidad de uso de dos recursos arbóreo: morera (Morus alba) y leucaena (Leucaena leucocephala) para la alimentación de cerdos de diferentes etapas de crecimiento. Se evaluó la digestibilidad de nutrientes y se realizaron pruebas de comportamiento de cerdos con dietas que incluían diferentes niveles de inclusión de morera y leucaena. Las fuentes foliares estudiadas poseen índices aceptables de digestibilidad de los nutrientes, demostrando la viabilidad de ser utilizadas como sustitutos parciales del alimento convencional en los cerdos desde el destete hasta el peso de sacrificio, aunque es necesario profundizar en el estudio de la respuesta animal para favorecer una mayor utilización de estos alimentos.

Es posible la utilización de la harina de morera hasta el 14% de inclusión, como alternativa para la alimentación de cerdos en crecimiento y ceba. Puede ser acertado el uso de hojas frescas de leucaena para alimentar cerdos desde el destete hasta el sacrificio, siempre que se conjuguen los rasgos de comportamiento con criterios económicos y de practicidad en la producción y uso del alimento. El uso de este follaje arbóreo puede llegar hasta el 21% en la preceba y hasta el 30% en la ceba.

Palabras clave: recursos arbóreos, leucaena, morera, cerdos, digestibilidad, rasgos de comportamiento Título corto: Uso de follaje arbóreo para alimentar cerdos

USE OF TREE FOLIAGE FOR FEEDING PIGS

SUMMARY

In the present communication information is provided on the nutritive value and potential of use of two tree resources, mulberry (Morus alba) and leucaena (Leucaena leucocephala) for feeding pigs in different stages of growth. Nutrient digestibility and performance traits were examined as determined by diets containing graded levels of mulberry and leucaena. The evaluated tree foliages have acceptable nutrient digestibility indices, showing the viability for being used as partial substitutes of conventional feeds for pigs from weaning to slaughter weight. Nevertheless, it is necessary to further study animal response to favour a greater utilization of these alimentary resources.

It is possible the use of mulberry meal up to 14% in diets for growing and fattening pigs. It can be convenient the use of fresch leaves of leucaena for feeding pigs from weaning up to slaughter weight, if performance traits are in accordance to economic criteria and practice in production and use of this feedstuff. A value of 21 and 30% can be reached in the use of this tree foliage for growing and fattening pigs.

Key words: tree resources, pigs, leucaena, mulberry digestibility, performance traits Short title: Use of tree foliage for feeding pigs

Tabla de contenido Introducción, 15

Morera y leucaena: pruebas de digestibilidad, 16 Morera y leucaena: pruebas de comportamiento, 16 Conclusiones, 19

Referencias, 19

INTRODUCCION

El uso de nuevas fuentes de alimentos no convencionales en la producción porcina se hace más necesario cada día debido a la escasa disponibilidad de fuentes tradicionales. Los

elevados precios de los cereales y fuentes de proteína como la soya constituyen un obstáculo para la estabilidad y rentabilidad de esta actividad, sobre todo en los países pobres o en vías de desarrollo. D’Mello (1992) considera a las fuentes foliares, como una alternativa viable que pudieran sustituir parcialmente

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los alimentos convencionales para los animales en el trópico y entre ellos, los cerdos. Por esta razón el objetivo de este trabajo fue examinar las posibilidades de utilización de fuentes foliares como Morus alba y Leucaena leucocephala, en la alimentación de los cerdos desde el destete hasta la finalización, a partir de experimentos hechos en el Centro de Investigación en Bioalimentos.

MORERA Y LEUCAENA: PRUEBAS DE DIGESTIBILIDAD En el Centro se han ejecutado pruebas para determinar índices digestivos en cerdos muy jóvenes alimentados con follaje arbóreo, específicamente de morera (Morus alba) y leucaena (Leucaena leucocephala), como los informados por Leiva y López (2006) y López et al (2006). En un primer experimento, se utilizaron 16 cerdos de cruce comercial en igual proporción de hembras y machos castrados con peso vivo de unos 17 kg y 52 días de edad promedios, distribuidos según un diseño de bloque al azar en dos tratamientos con 0 y 14% de inclusión de la harina de morera. Las heces fueron recogidas durante 3 días y se midió el contenido de cenizas ácido insoluble en heces y alimentos según la técnica descrita por Van Keulen y Young (1977) para la determinación de la digestibilidad de las dietas. En la tabla 1 se presentan los índices digestivos de los cerdos alimentados con harina del follaje de morera.

Tabla 1. Harina de morera para cerditos. Indices digestivos

Morera, % Digestibilidad, % 0 14 MS 91.28 84.85 Materia orgánica 92.17 86.54 Proteína bruta 89.33 79.69 Cenizas 74.72 63.87 Fibra cruda 47.51 48.93 Fuente de los datos: Leiva y López (2006)

Los datos de digestibilidad de la MS, materia orgánica y proteína bruta (Nx6.25), mostraron un descenso marcado, como ha sido informado por Domínguez (2006), en cerdos en crecimiento. Sin embargo, Chiy Phinny et al (2003) no hallaron una afectación negativa marcada en los índices de digestibilidad y en el balance de N, al emplear la harina de morera o la morera fresca en la dieta de cerdos jóvenes. La digestibilidad de la fibra cruda no mostró diferencias a tener en cuenta..

La composición bromatológica de la leucaena y el pienso de inicio utilizado en la prueba de digestibilidad hecha con leucaena (Leiva y López 2006), se muestra en la tabla 2. En esta prueba se utilizó la leucaena en forma fresca (López et al 2006) se utilizaron 12 cerdos de cruce comercial, en igual proporción de hembras y machos castrados, alojados en jaulas individuales. Los cerdos fueron distribuidos según un diseño de bloques al azar en dos tratamientos. Los tratamientos utilizados fueron: 100% de pienso de inicio, el primer grupo; y el segundo, 84.3% BS de pienso y 15.67% BS de hojas frescas de leucaena. El consumo fue ajustado al 14.4% del peso metabólico, lo que representó 1.2 kg de MS/animal por día.

Tabla 2. Composición química de los alimentos (% BS) Nutrientes Pienso de Inicio Hojas de leucaena Materia seca 89.15 28.45 Proteína bruta (N x 6.25) 15.66 21.24 Fibra cruda 4.39 20.26 Cenizas totales 5.74 8.62 Calcio 0.73 1.15 Fósforo 0.68 0.20

Fuente de los datos: Leiva y López (2006)

El suministro de pienso se realizó tres veces al día y la distribución de las hojas de leucaena fue en pequeñas porciones a intervalos, entre las 8:00 y las 16:00 hr, para garantizar un consumo adecuado. La recolección de heces se realizó durante tres días consecutivos, a partir de los 57 días de edad y un peso vivo promedio de 17.0 kg. Se utilizó como marcador la ceniza insoluble en ácido (Van Keulen y Young 1977), y se determinó la digestibilidad fecal de los nutrientes en las dietas evaluadas siguiendo el procedimiento empleado por Ly (1995). Se usó además el método de las diferencias descrito por Crampton y Harris (1969) para calcular el coeficiente digestivo de las hojas de leucaena.

Los coeficientes de utilización digestiva (tabla 3) se consideran altos, teniendo en cuenta que se está en presencia de una fuente proteica foliar. Se ha informado que la mimosina, aminoácido tóxico presente en las hojas y tallos de la leucaena, afecta negativamente la digestibilidad de sus nutrientes (Acamovic y D´Mello 1994). En sentido general, estos resultados igualan o superan otros cubanos que están disponibles sobre otras leguminosas (Díaz 2003) y para la propia leucaena (Ly et al 1997, 1998).

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Tabla 3. Digestibilidad rectal de hojas frescas de leucaena para cerdos en preceba Nutrientes Digestibilidad, % CV, % Materia seca 73.36 15.06 Proteína bruta 64.31 12.02 Materia orgánica 66.49 16.00 Fibra cruda 76.00 10.40 Calcio 39.79 11.48 Fósforo 59.90 12.70

Fuente de los datos: López et al (2006)

MORERA Y LEUCAENA: PRUEBAS DE COMPORTAMIENTO

Varias han sido las pruebas de comportamiento hechas en el Centro, con cerdos alimentados con follaje arbóreo (L. Leiva 2006, datos no publicados; Thompson 2006).

Se realizaron pruebas de comportamiento en cerdos de preceba y ceba con 32 cerdos alimentados con harina de morera (L. Leiva 2006, datos no publicados). Para las prueba en preceba se utilizaron cerditos comerciales, hembras y machos castrados, a partir del destete con 45 días edad y un peso vivo de unos 15 kg. En la ceba, los animales contaban con 76 días de edad y un peso vivo inicial de circa de 28 kg.

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Los cerdos fueron alojados en jaulas individuales y se conformaron cuatro grupos de ocho animales cada uno para ambas etapas. En este experimento se sustituyó parcialmente el pienso convencional a base de levadura torula y maíz (tabla 4), por varios niveles de harina de hojas de morera, suministrado tres veces al día en la preceba y dos veces en la ceba. La composición química de las dietas utilizadas se muestra en la tabla 4. En este experimento, la harina de morera contenía: MS, 91.43; proteína bruta (Nx6.25). 17.60; fibra cruda, 16.90; cenizas, 16.86, calcio, 2.68 y fósforo, 0.22% en base seca, respectivamente.

Tabla 4. Composición de las dietas en la prueba con harina de morera (% BS)

Follaje de morera, % Análisis - 7 14 21 Materia seca 89.28 89.64 89.70 90.17 Proteína bruta 17.59 17.39 16.43 15.05 Fibra bruta 2.93 4.55 5.74 6.46 Ceniza 5.07 5.63 7.42 8.03 Ca 0.69 0.88 0.78 1.12 P 0.80 0.98 0.88 0.59 Fuente de los datos: Leiva (2006, datos inéditos)

Los rasgos estudiados durante la etapa de preceba se muestran en la tabla 5. El peso final de los cerdos, a medida que aumentó el nivel de inclusión de la harina de morera, disminuyó sostenidamente. La ganancia media diaria disminuyó en la misma proporción que el peso final, lo que pudiera estar dado por el contenido de fibra y ceniza de la morera utilizada (Sarría 2003) y la edad de los animales, aunque los niveles de fibra de las dietas empleadas no excedieron el 7%. El consumo de alimento se vió afectado negativamente en la misma medida que los rasgos anteriores.

Tabla 5. Rasgos de comportamiento de cerdos en ceba alimentados con follaje de morera

Follaje de morera, % Rasgos - 7 14 21 Peso inicial, kg 14.80 14.73 14.42 14.10 Peso final, kg 28.20 26.28 26.12 19.62 Consumo MS, kg/día 1.21 1.18 1.18 1.11 Ganancia, g/día 447 385 390 184 Conversión, kg MS/kg 2.77 3.07 3.12 6.41 Fuente de los datos: Leiva (2006, datos inéditos)

En la tabla 6 se muestran los rasgos del comportamiento para la etapa de ceba. El peso final mostró diferencias evidentes entre tratamientos, disminuyendo a medida que aumentaba la harina de morera en las dietas.

El consumo de materia seca y proteína bruta se comportó de forma semejante, disminuyendo en la misma proporción que los indicadores analizados anteriormente, y con diferencias sustanciales entre sí. La ganancia media diaria se comportó semejante al peso final, aunque con la inclusión de 0 y 7% de este material, no hubo cambios. El tratamiento de 14%, difirió de los demás, pero los valores obtenidos se encuentran dentro de los rangos permisibles para esta categoría (NRC 1998), aunque estas cifras son inferiores a las informadas por Trigueros y Villalta (1997), quienes con un 15% de sustitución

de harina de morera en la dieta de cerdos en crecimiento, obtuvieron ganancias diarias de 680 g.

Tabla 6. Rasgos de comportamiento de cerdos en ceba alimentados con harina de morera

Follaje de morera, % 0 7 14 21 Peso inicial, kg 28.58 27.87 28.98 26.25 Peso final, kg 52.01 50.46 46.21 40.91 Consumo diario MS, kg 1.82 1.67 1.32 0.98 Proteína, g 0.32 0.29 0.22 0.15 Ganancia, g/día 744 691 544 362 Conversión, kg MS/kg 2.46 2.42 2.43 2.69 Fuente de los datos: Leiva (2006, datos inéditos)

Para la eficiencia en el uso de la materia seca y la proteína bruta por parte de los cerdos, no se encontraron diferencias de consideración; los valores de conversión fueron semejantes en los cuatro tratamientos, manteniéndose entre los rangos permisibles para esta edad. Esto confirma lo informado por Gargallo y Zimerman (1981) y Just (1981) al indicar que niveles de fibra inferiores al 9% pueden ser utilizados en los cerdos en la categoría de ceba sin modificar los rasgos de comportamiento de manera marcada.

Se realizaron pruebas de comportamiento en la categoría de preceba y ceba porcinas utilizando hojas de leucaena fresca y puntas terminales, tiernas, de esta especie arbórea (Thompson 2006).

En cada una de las pruebas realizadas (preceba y ceba), se utilizaron 24 cerdos comerciales (YLxD) en igual proporción de sexos; en la primera, a partir del destete con 30 días edad y peso vivo promedio de 6.9 kg, y para la ceba, animales de 97 días de edad y peso vivo promedio de unos 32 kg. Se conformaron en cada categoría cuatro tratamientos de seis animales cada uno, organizados en un diseño de bloques al azar. En preceba, se suprimió progresivamente (0, 7, 14 y 21%), el pienso de preinicio y posteriormente el de Inicio, por hojas frescas de leucaena, variedad cultivada Perú (tabla 7).

Tabla 7. Composición química de los alimentos dados en preceba (% BS)

Nutrientes Preinicio Inicio Leucaena Materia seca 90.76 89.15 28.45 Proteína bruta 17.50 15.66 21.24 Fibra cruda 3.91 4.39 20.26 Cenizas totales 6.78 5.74 8.62 Calcio 0.92 0.73 1.15 Fósforo 0.90 0.68 0.20

Fuente de los datos: Thompson (2006)

En la ceba, se comparó el efecto substitutivo del follaje de esta misma leucaena (0, 10, 20 y 30%), en dietas a base de pienso B de ceba, harina de soya y miel final (tabla 8). El pienso B, de ceba, estaba básicamente constituído por niveles iguales o ligeramente superiores al 20% de subproductos de molinería del trigo, y 20% de harina de soya o levadura torula, generalmente entre 3 y 5% de zeolita, y el resto de fuentes de minerales y vitaminas.

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Tabla 8. Composición química de los alimentos empleados en la ceba (% BS) Composición química Alimentos MS PB FC Cz Ca P Pienso B 1 90.13 15.31 4.75 11.17 0.77 0.86 Harina de soya 89.27 38.86 7.22 6.52 0.80 0.46 Miel final 83.50 - - 9.80 1.05 0.06 Leucaena 24.03 17.14 19.40 7.26 2.02 0.23 1

Para detalle, ver texto

Fuente de los datos: Thompson (2006)

La cantidad ofrecida de leucaena fue ligeramente superior al doble de la materia seca que se sustituyó de pienso, teniendo en cuenta la digestibilidad de estos alimentos. Los consumos de pienso (tabla 9) fueron uniformes en cada tratamiento y ningún animal dejó de consumir la oferta, al igual que en el consumo de hojas de leucaena en los primeros 13 días (preinicio).

Tabla 9. Consumo en cerditos alimentados con hojas frescas de leucaena

Supresión en el consumo de pienso, % Alimentos, g MS/día 0 7 14 21 Pienso de preinicio 290 270 249 229 Pienso de inicio 870 809 749 688 Leucaena en preinicio 0 48 87 130 Leucaena en inicio 0 90 97 137 Fuente de los datos: Thompson (2006)

En cuanto al consumo en base seca de hojas frescas de leucaena, en los 25 días restantes, a medida que se incrementaba el porciento de sustitución y el volumen de alimento, a los animales no les fue posible realizar un consumo de todo el follaje, lo que condujo a que en este caso la respuesta animal fuera cuadrática, con una ecuación que describía este consumo de acuerdo con la expresión que aparece más abajo, y explicado en un 93.1% por la supresión en el consumo de pienso, lo que hace que esta interdependencia sea altamente confiable:

y = 5.801 + 11.282 x - 0.253 x2

En los rasgos de crecimiento estudiados en los cerditos en prueba, no se detectó efecto de importancia en ninguno de ellos, aunque para ambas edades, es decir, tanto a los 43 como a los 68 días de edad), sí hubo tendencia a disminuir el valor de este rasgo, cuando los animales consumieron hojas frescas de leucaena como parte del alimento a comer. Estos resultados se muestran en la tabla 10.

Tabla 10. Rasgos de crecimiento de cerditos en preceba alimentados con hojas frescas de leucaena Supresión en el consumo de pienso, % Índices 0 7 14 21 Peso vivo, kg A los 43 días 9.52 9.43 9.47 9.42 A los 68 días 19.50 19.37 19.10 18.83 Ganancia, g/dia 30-43 días 212 205 187 181 43-68 días 399 397 385 377

Fuente de los datos: Thompson (2006)

En relación con los índices de eficiencia alimentaria (tabla 11), en la conversión de materia seca del pienso de preinicio no se detectó efecto alguno. Sólo este efecto sustitutivo fue evidentemente favorable en el segundo período de alimentación (y = 2.204 - 0.013 x), aunque con un coeficiente de regresión bajo (0.129). Por otra parte, en lo que se refiere al comportamiento en la ceba, el consumo de MS y PB, fue evidente el aporte que realizó la leucaena, llegando en el primer caso (MS) a un nivel cercano al 30% y para el segundo (PB), un 41.7% del total.

Tabla 11. Valores de eficiencia alimentaria de cerdos alimentados con hojas frescas de leucaena Supresión en el consumo de pienso, % Conversión kg/kg 0 7 14 21 Pienso de preinicio 30-43 días 1.37 1.57 1.50 1.32 Pienso de inicio 43-68 días 2.19 2.08 1.95 1.83 Proteína bruta 30-43 días 0.24 0.33 0.37 0.39 43-68 días 0.34 0.38 0.38 0.36 Fuente de los datos: Thompson (2006)

En la tabla 12 se aprecian diferencias marcadas para el peso vivo final y la ganancia diaria de peso.

Tabla 12. Rasgos de comportamiento de cerdos en ceba alimentados con hojas frescas de leucaena

Sustitución del alimento por leucaena, % Índices 0 10 20 30 Peso final, kg 90.73 89.25 81.02 75.85 Ganancia, g/día. 647 623 537 479 Conversión, kg/kg ganancia MS 3.57 3.76 4.29 4.67 Pienso B1 2.23 2.10 2.13 2.12 Proteína bruta 0.51 0.51 0.54 0.56 1

Para detalles, ver texto

Fuente de los datos: Thompson (2006)

A partir de los datos obtenidos para la ganancia de peso, se estimó que en dependencia del nivel de inclusión de leucaena, se necesitan unos 108, 112, 130 y 146 días en ese orden, para los diferentes niveles de empleo de leucaena, para alcanzar con cada dieta los 90 kg de peso vivo a partir de un peso inicial de 20 kg. A pesar del lógico incremento del tiempo necesario, ésto está dentro del plazo que está establecido para

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la ceba de cerdos en Cuba, para las producciones no especializadas, es decir, modos de crianza porcina no intensivas, hecha en condiciones que no son administradas estatalmente.

En la propia tabla 12, es posible constatar que también se empeoraba la eficiencia obtenida en la utilización de la MS; sin embargo resulta notorio el hecho de que la conversión de pienso permanece invariable, en base seca, con el incremento de la leucaena, lo que permitió un uso eficiente de este componente. Otro aspecto de eficiencia positivo es el no haberse obtenido diferencias notables en la conversión proteica.

En todos los casos, en mayor o menor medida se obtuvo una disminución de la digestibilidad de la mayoría de los nutrientes. Se ha comprobado que la fibra induce efectos desfavorables en los cerdos como puede ser la disminución en la utilización digestiva de los nutrientes de la dieta (Dierick et al 1989 y Close 1993), y es conocida la interrelación existente entre esta y los rasgos productivos (Ly 1995). Conjuntamente con lo anterior pudieran haber actuado factores antinutricionales presentes en mayor o menor medida en estas plantas, como es el caso de los inhibidores de proteasa, aminoácidos no proteicos (mimosina) y taninos (D’Mello 1992; Savón 2004).

En relación con el comportamiento productivo, se conoce además, que puede existir efecto depresivo del consumo, (Santos y Abreu 1995) como el resultado de la baja densidad de la fibra a través del llenado físico del aparato gastrointestinal de los cerdos. También, el efecto depresivo de este follaje en el peso y por consiguiente de la ganancia de los animales, lo han obtenido, entre otros, Chel y Castellanos (1984) en ratas y Adejumo y Akpokode (1990) en cochinatos o machos en crecimiento, al incluir harina de hojas de leucaena. En resumen, pueden obtenerse afectaciones negativas en el comportamiento animal que son aceptables, mas con un efecto económico favorable, corroborándose por tanto lo planteado por Figueroa (1995), cuando al referirse a la necesidad de utilizar dietas no convencionales, alertó que es factible alcanzar ganancias de peso a menor costo aunque no se logre el máximo biológico de crecimiento.

CONCLUSIONES

Teniendo en cuenta los aspectos biológicos y el posible efecto económico se puede concluir que es posible la utilización de la harina de morera hasta el 14% de inclusión, como alternativa para la alimentación de cerdos en crecimiento y ceba.

Puede ser acertado el uso del follaje fresco de leucaena, en particular las hojas y puntas tiernas, para alimentar cerdos desde el destete hasta el sacrificio, siempre que se conjuguen los rasgos de comportamiento con criterios económicos y de practicidad en la producción y uso del alimento. El uso de este follaje arbóreo puede llegar hasta el 21% en la preceba y hasta el 30% en la ceba.

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