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Ficha 1 1 Qué es eso de la Filosofía?

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Ficha 1

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¿Qué es eso de la Filosofía?

I - ¿BÚSQUEDA O POSESIÓN?

Es todo una cuestión de actitud

La actitud Filosófica-

La etimología de las palabras suele ser un punto de partida interesante para el desarrollo de los temas a que hace referencia. Tal es el caso del término filosofía. Proviene del griego y está compuesto por dos raíces: philo que significa aspiración, simpatía, amor y sophia que significa sabiduría. Se admite pues que el término puede interpretarse como aspiración, búsqueda de la sabiduría lo que se diferencia de un estado de posesión de la sabiduría que como es obvio terminaría con la búsqueda y la aspiración. En esta raíz etimológica del término está encerrada la cuestión de la actitud filosófica.

Una actitud de búsqueda cuyo objetivo es la sabiduría. Sabiduría que se diferencia de saber, término que denota un conjunto de conocimientos teóricos de los cuales tenemos garantía de su certeza, en tanto que sabiduría apunta más a una práctica sabia de vida cuidadosa y reflexiva tanto en el plano teórico del conocer como en el plano práctico del hacer.

Una actitud que porque aspira es abierta y relativa, puesto que se desarrolla como camino de búsqueda en lugar de proponerse en sí misma como acabada y completa en relación a su fin, es decir <absoluta>. Una actitud que recoge lo más característico de lo humano: su indefinición e insatisfacción a la vez que su anhelo de alcanzar metas. Para el caso la meta es la sabiduría, que se abre como horizonte de plenitud y completitud. Berttolini- Langón- Quintela2

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Las negritas y los subrayados son nuestros

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Materiales para la construcción de cursos de Filosofía. Montevideo. 1997

El filósofo y el sabio - La palabra griega “filósofo” se formó en oposición a “sofós”. Se trata del amante del conocimiento, a diferencia de aquél que, estando en posesión del conocimiento se llama sapiente o sabio. Este sentido de la palabra ha persistido hasta hoy: la búsqueda de la verdad, no la posesión de ella, es la esencia de la filosofía, por frecuentemente que se la traicione con el dogmatismo, esto es, con un saber enunciado en proposiciones, definitivo, perfecto y enseñable. Filosofía quiere decir ir de camino. Sus preguntas son más esenciales que sus respuestas, y toda respuesta se convierte en una nueva pregunta K. Jaspers

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[…]la palabra filosofía no ha perdido su prefijo amoroso, porque el deseo no ha dejado nunca de ser el motor del pensamiento. Éste es un hecho que se debe reivindicar y celebrar en un tiempo, como el actual, en que el todo saber se legitima por su carácter instrumental y procedimental. La filosofía no es ni útil ni inútil. Es la expresión humana más desnuda del deseo de saber y del hecho de que este deseo nunca será satisfecho del todo. Vivir es aprender a vivir y morir es aprender a morir. Por eso el saber más importante para nosotros es el que nunca podrá ser poseído, impuesto, codificado o certificado. La palabra filosofía dice eso: no poseerás nunca aquello que verdaderamente necesites aprender, como no

será nunca tuya la persona a las que quieras de corazón. Su prefijo abre una distancia que no es la de la impotencia, sino todo lo contrario: la que mantiene abierta la potencia de pensar y amar. Marina Garcés3

I - Actividad4

1) Pregúntale a alguien que no sea de la clase lo siguiente: a) ¿Qué es la Filosofía?

b) ¿Qué es una actitud filosófica? Escribe su respuesta.

2) ¿Cuáles son las diferencias y las similitudes de la respuesta dada con las características de la actitud filosófica que se plantean en el texto?

3) Para Jaspers: ¿Cuál es la diferencia entre el filósofo y el sabio? Redacta con tus palabras.

4) Teniendo en cuenta el video de la Caja, analiza la actitud de cada uno de sus personajes. ¿Los dos son filosóficos?, ¿dogmáticos?...

Y vos, ¿qué actitud tenés frente al mundo?

II - HABITAR LA VIDA

Una práctica de guerrilla para la libertad

...La vida duele. Siempre lo ha hecho. Pero los anestésicos mediáticos y farmacológicos a los que nos habíamos confiado no nos sirven. Y la vida quiere más: ser vivida, ser compartida y hacerlo con dignidad. Los expertos y tecnócratas también han demostrado no tener las recetas que lo garanticen. ¿Qué hacemos entonces? Pensar. Y confiar en la fuerza transformadora del pensamiento. Eso es lo que nos brinda la filosofía. No nos ofrece teorías precocinadas, modelos cerrados o

ideologías establecidas, sino que nos permite reencontrar la fuerza del pensamiento y utilizarla para transformar la vida. Es una fuerza personal y colectiva, íntima y pública, singular y plural, irreductible y comunicable. Pero sobre todo es una fuerza igualitaria: todo el mundo es capaz de usarla si se decide a hacerlo y si se crea el contexto para poder desplegarla. Contra todo dogma o monopolio del saber, la filosofía sólo es posible allí donde alguien ha dejado una cosa sobre la que pensar y alguien la retoma y la desplaza. En este

sentido, la filosofía es ambiciosa y generosa, arrogante y humilde al mismo tiempo. Dice más de lo que normalmente nos permitimos decir, pero siempre dice menos de lo que podríamos aspirar a saber o a tener.

El deseo de entender abre lugares comunes porque inquieta e interpela al mismo tiempo. Pero precisamente por eso la filosofía no tiene un lugar propio. La filosofía siempre es, por definición,

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Fuera de clase: textos de filosofía de guerrillaGalaxia Gutenberg, S.L.Barcelona 2016

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impropia, y desencadena pasiones inapropiadas porque hace que nos relacionemos con lo que somos y con lo que hacemos desde preguntas no esperadas y con consecuencias no previstas. Es en este sentido que la filosofía es, para mí, una práctica de guerrilla. De igual modo que la guerrilla no tiene un frente de lucha fijo, sino que luchando crea su propio campo de batalla, la filosofía no tiene un territorio acotado, sino que pensando crea su propia cartografía. Es la que nace, como decía, de dibujar los caminos de lo impensado. Y así como las guerrillas avanzan liberando barrios, pueblos y territorios, la filosofía avanza liberando las palabras de todo lo que captura su uso y su sentido[…]

[…]Aunque no seamos autores de ninguna obra, todos estamos igualmente atados a nuestro apellido, que nos vincula a determinadas relaciones filiales y de clase. De la misma manera, cada vez estamos más atados a las identidades con las que circulamos por la red y que nos convierten en una marca más o menos valorada según el mercado laboral y afectivo. Contra estas formas encadenadas del nombre, la filosofía nos devuelve el nombre propio como un lugar para conquistar la propia libertad. Ya no un apellido o una marca, sino un lugar para desplegar una vida. (…) la filosofía nos obliga a cada uno de nosotros a preguntarnos: ¿habito verdaderamente mi vida?"Marina Garcés5

II- Actividad

1) Identifica las palabras que no conoces y busca su significado.

2) Explica la siguiente frase de Marina Garcés:..."La vida duele. Siempre lo ha hecho. Pero los anestésicos

mediáticos y farmacológicos a los que nos habíamos confiado no nos sirven"

3) ¿De qué hablamos cuando hablamos de dignidad? Fundamenta tu respuesta con algunos ejemplos. 4) ¿Por qué para Marina Garcés la filosofía es una práctica guerrillera?

5) Reflexiona sobre el sentido de la pregunta: ¿habito verdaderamente mi vida?

III - PROBLEMAS, PREGUNTAS Y NO SOLUCIONISMOS

No le abras la puerta al vendedor de recetas

Los problemas filosóficos -Un problema es una cuestión que se trata de resolver y suele adoptar la forma de una pregunta. Los problemas pueden encontrarse en diferentes áreas del saber y de la actividad humana (...) Cada uno de ellos tiene un determinado contexto, y para su resolución se exigirá la adecuada metodología proveniente del ámbito en el que aparece el problema. Sin embargo, (…) puede hablarse de un “denominador común” a todos los problemas, que es su carácter de tensión, de no resolución, de ignorancia confesada, de reto: ello implica algo no resuelto, que precisa un esfuerzo de resolución, y para lo cual han de emplearse diferentes procedimientos. Los problemas filosóficos tienen un carácter peculiar, ya que ellos son problemas conceptuales. Existe un mínimo nivel lógico que debe respetarse en la resolución de todo problema.

Formular problemas adecuados y fecundos, y plantear cuestiones rigurosas exige un elevado conocimiento del ámbito en el que se está preguntando. De otro modo se caería en un vacía trivialización y se plantearían cuestiones que no tienen sentido, y menos aún, una solución coherente. Plantear problemas exige manejar información, y cuanto más actual y seria sea esa información, más alta probabilidad de que estas preguntas sean interesantes. Ignacio Izuzquiza

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Solucionismo - Hacer buenas preguntas es más importante que tener respuestas para todo. Actualmente, la esfera pública está dominada por la opinión rápida (tertulias, columnistas, redes sociales, etc.) y por el solucionismo, esa ideología según la cual sólo se valoran las soluciones rápidas a problemas muy concretos. Si se pierde la capacidad de elaborar los problemas verdaderos, caemos en manos de los falsos problemas y de los vendedores de recetas. Marina Garcés

III - Actividad

1) Los siguientes ejemplos, ¿son problemas?, ¿de qué tipo? Fundamenta tu respuesta. a) ¿Cómo puedo hacer para que Pablo se enamore de mí?

b) Los transgénicos

c) ¿las nuevas tecnologías nos acercan o nos aíslan?

d) ¿Cuál es el mecanismo que hace encender una lamparita? e) ¿Qué hora es?

f) ¿Está bien clonar humanos?

g) Si no pago la luz mañana, me cortan el servicio.

2) Reflexionemos sobre la historieta de Mafalda: ¿qué es lo urgente?, ¿qué es lo importante?, ¿son opuestos?

3) ¿Lo comúnmente considerado urgente e importante, ¿coincide con lo que es urgente e importante para vos?

4) Explica con tus palabras la siguiente afirmación de Marina Garcés: "Si se pierde la capacidad de

elaborar los problemas verdaderos, caemos en manos de los falsos problemas y de los vendedores de recetas" ¿Estás de acuerdo con la autora?

La pregunta por la pregunta

[…]Clasificar preguntas puede ser tan complicado como clasificar DVDs: ¿los ordenamos por títulos?, ¿por año?, ¿por género cinematográfico? (...) Simplifiquemos. Sólo hablaremos de preguntas relevantes o irrelevantes, genuinas o retóricas, cerradas o abiertas.

Irrelevante puede ser preguntar, por ejemplo, ¿por qué no hay comida para gato con sabor a ratón? Relevante sería preguntar ¿es la tortura compatible con el respeto a los derechos humanos básicos? Queda claro que el espectro en el que se mueve la importancia es muy amplio.

El que hace una pregunta retórica es porque ya conoce la respuesta y tan solo desea reforzar su punto de vista o hacer ver algo que es evidente; por ejemplo: ¿cómo quieres que cocine sin luz?, ¿no te parece que ya jugaste bastante? Genuina, en cambio, es aquella pregunta que expresa ignorancia y pide respuesta.

Las preguntas cerradas exigen una respuesta concreta, exacta, definitiva y, casi siempre, única; si no es fácil de responder, al menos se puede salir de duda consultando alguna fuente de información confiable; por ejemplo: ¿qué tema dio el profesor la clase pasada?, ¿qué dice el primer artículo de la Constitución?, ¿cuál es el punto de ebullición del plomo? Las preguntas abiertas, en cambio, invitan a reflexionar, a analizar, a expresarse libremente y cambiar opiniones ; admiten más de una respuesta según el punto de vista del interrogado; por ejemplo: ¿ cuáles son nuestros problemas ambientales más serios?, ¿cómo combatir la corrupción?, ¿qué es un verdadero amigo?[…] Faral, Espinosa, Medina6

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[…] Las preguntas de la filosofía son preguntas que no todos quieren preguntar, porque sus preguntas involucran toda la existencia, por ello todo está organizado para que la gente no se haga esas preguntas, por ejemplo, ¿Por qué a veces las cosas son injustas? ¿Por qué hay hambre? ¿Por qué hay gente que tiene tanto y gente que tiene tan poco? Esas son preguntas filosóficas. Pero además la filosofía tiene preguntas fundamentales, como ¿Por qué hay lo que hay? No hay nada más revolucionario que pararse frente a la realidad, la teología o los gobiernos y dudar de ellas, cuestionarlas. Por ello el pensamiento requiere de la libertad para ejercerse. Dudar de todo, no creer en aquello que nos han dicho sin reflexionarlo. La filosofía nos hace no dejar que nos metan vértigos consumistas en nuestra conciencia, exige que siempre tengamos un pensamiento libre y sólo una conciencia crítica es libre. Además hace evidente que la crítica sólo puede ser asumida desde la autenticidad José Pablo Feinmann7

¿Qué es lo que diferencia a la filosofía de la ciencia?

[…]Es común considerar a la ciencia como un modo de conocimiento que, aspira a formular, mediante lenguajes rigorosos, apropiados, leyes por medio de las cuales se rigen los fenómenos. Estas leyes son de distinto orden. Todas tienen en común, ser comprobables por medio de la observación de los hechos y de la experimentación; ser capaces de predecir acontecimientos futuros. Las ciencias elaboran teorías, es decir, explicaciones de distintos hechos o sucesos; las teorías son puestas a prueba cotejándolas con los hechos y aceptándolas o rechazándolas según los resultados de esas pruebas, para lo cual se sirve de la experimentación. En cada ciencia, en un momento dado, hay un conjunto de teorías que se consideran básicas y que son aceptadas por el conjunto de la comunidad científica. Cuando se estudia ciencia, entonces, se estudia una serie de conocimientos definidos, y ciertos métodos de los que se vale esa ciencia.

La filosofía a diferencia de lo que ocurre con las preguntas que se formula la ciencia, las preguntas filosóficas han recibido y reciben múltiples respuestas, como producto de la reflexión racional, y no ha sido posible, en general, someter a prueba estas respuestas a través de un método de observación o experimentación. Tampoco hay unanimidad, ni un progreso claro al modo de las ciencias.

Por otra parte, la ciencia se asienta en ciertos supuestos, es decir, en admitir sin necesidad de demostración y, sin hacer explícitas ni tematizar, la afirmación del valor del conocimiento científico, o la validez de la observación sensible como instrumento final para contrastar las teorías con la realidad. La filosofía, en cambio, aspira a constituirse en un saber sin supuestos, en un saber que sea fundamento de cualquier otro saber, o, al menos en un saber en el que cualquier supuesto pueda ser tematizado.

IV- Actividad

1) Piensa y redacta dos preguntas científicas y dos preguntas filosóficas.

2) Para cada caso: ¿qué tipo de pregunta es?, ¿abierta o cerrada?, ¿retórica o genuina? Fundamenta tu respuesta.

3) ¿Cuáles de las siguientes preguntas son filosóficas y cuáles científicas? Justifica tu respuesta.

a)¿Qué es lo justo?

b)¿Por qué se dilatan los metales?

c) ¿Se pueden comparar los valores morales? d) ¿Cómo afecta el consumo de drogas en la sangre?

e) ¿puedo estar en contra del aborto y a favor de su legalización? 4) Observa y analiza críticamente la imagen:

a) formula un problema

b) clasifica ese problema y fundamenta tu respuesta

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IV - LA CRÍTICA

La fuerza del pensamiento

-¿Filosofar, pensar, es hoy en día un acto subversivo?

-Pensar por uno mismo es poder preguntar acerca de lo que la realidad establecida da por obvio. Tan sencillo y tan peligroso como esto.

Rebelarse no es romper con todo porque sí: es interrogarnos acerca del sentido de lo que hacemos y asumir las consecuencias de esa reflexión

La libertad de pensamiento que nos da la filosofía es la de poder preguntarnos sin miedo: cómo hemos llegado hasta aquí y cómo podríamos ser de otra manera. Marina Garcés8

¿Es importante pensar?

[…] Una crítica no consiste en decir que las cosas no están bien como están. Consiste en ver sobre qué tipo de evidencias, de familiaridades, de modos de pensar adquiridos y no reflexionados reposan las prácticas que se acepta.

Es necesario liberarse de la sacralización de lo social como única instancia de lo real y dejar de considerar con ligereza algo esencial en la vida humana y en las relaciones humanas, el pensamiento. El pensamiento, existe aquí, mucho más allá o más acá de los sistemas o de las construcciones discursivas. Es algo que a menudo se oculta, pero anima todos los comportamientos cotidianos. Hay siempre un poco de pensamiento aun en las instituciones más necias; hay siempre pensamiento aun en las prácticas silenciosas.

La crítica consiste en hacer salir este pensamiento e intentar cambiarlo: mostrar que las cosas no son tan evidentes como se cree, procurar que lo que se acepta como evidente ya no sea evidente. Criticar, es hacer difíciles los gestos demasiado fáciles.

En estas condiciones, la crítica (y la crítica radical) es absolutamente indispensable para toda transformación. Pues una transformación que conservara el mismo modo de pensamiento, una transformación que no fuera más que cierta manera de ajustar mejor el mismo pensamiento a la realidad de las cosas no sería más que una transformación superficial.

En cambio, a partir del momento en que se empieza a no poder pensar más las cosas como se las piensa, la transformación se vuelve a la vez muy urgente, muy difícil y completamente posible.

Por lo tanto, no hay un tiempo para la crítica y un tiempo para la transformación, no hay „los que critican‟ y „los que transforman‟, los que están encerrados en una radicalidad inaccesible y los que están obligados a hacer las concesiones necesarias a lo real. De hecho, creo que el trabajo de transformación profunda no puede hacerse más que al aire libre y siempre agitado por una crítica permanente.

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-Se dice que usted es bastante pesimista. Usted, ¿creería que es más bien optimista?

-Hay un optimismo que consiste en decir: „de todos modos, esto no podía estar mejor‟. Mi optimismo consiste más bien en decir: „tantas cosas pueden ser cambiadas, frágiles como son, ligadas más a contingencias que a necesidades, a lo arbitrario que a lo evidente, a contingencias históricas complejas pero pasajeras que a constantes antropológicas inevitables…‟ […] Michel Foucault9

V - Actividad

1) Explica con un ejemplo la siguiente frase: “el pensamiento…Es algo que a menudo se oculta, pero anima

todos los comportamientos cotidianos”.

2) ¿Cuál es la diferencia entre una transformación radical y una transformación superficial? Desarrolla un ejemplo para cada caso.

3) ¿Qué es la crítica?, ¿por qué la crítica es indispensable para la transformación? 4) Explica los dos tipos de optimismos que se plantean en el texto.

5) Relaciona la historieta de Mafalda con los textos de Marina Garcés y Michel Foucault.

V - LA UTILIDAD.

¿Cómo no filosofar?

...Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva, ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado, ni a la Iglesia, que tiene otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraria a nadie no es filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene éste uso: denunciar la bajeza del

pensamiento en todas sus formas.

¿Existe alguna disciplina fuera de la filosofía que se proponga la crítica de todas las mistificaciones, sea cual sea su origen o su fin? (...) Denunciar en la mistificación esa mezcla de bajeza y de estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las víctimas y sus autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo y afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hacer hombres que no confundan los fines de la cultura con el provecho del Estado, la Moral o la Religión. Combatir el resentimiento y la mala conciencia que ocupan el lugar del pensamiento. ¿Quién a excepción de la filosofía se interesa por ello? La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa desmitificadora. Y, a éste respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofía. Por muy grandes que sean la estupidez y la bajeza serían mucho mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época, les impidiera ir todo lo lejos que querrían. Le prohíbe respectivamente, aunque sólo sea por el qué dirán, ser todo lo estúpida y lo baja que cada una por su cuenta desearía. No les son permitidos ciertos excesos, pero ¿quién, excepto la filosofía, se los prohíbe?[…] GillesDeleuze10

La filosofía es concebida por muchos como algo inútil, como un puro ejercicio mental sin capacidad de tener efectos en la realidad o en la propia existencia. ¿Es así?

-El utilitarismo ha colonizado la idea de lo útil. La filosofía no sólo es útil sino que es vital y necesaria, si entendemos que la vida en común tiene como condición poder ser transformada colectivamente. Obviamente, no me estoy refiriendo a determinadas maneras de enseñar filosofía, convertida en una colección de obras y autores muertos. Me refiero a la capacidad de problematizar, argumentar y conceptualizar de forma autónoma.

Marina Garcés11

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¿Es importante pensar?, entrevista con D. Éribon, Libération, No.15, París, 30-31 de mayo de 1981

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Nietzsche y la filosofíaAnagrama. Barcelona 1992.

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[…]la filosofía es un pensamiento que transforma la vida. Es un sistema de nociones y una actitud. La filosofía es pensamiento vivido. No ofrece fórmulas o recetas, sino que pone a cada vida concreta en la situación de tenerse que ubicar en los asuntos propios como problemas comunes. En tiempos, como los nuestros, dominados por los procedimientos, los aplicativos y las metodologías, se hace difícil explicar esta especial manera que tiene la filosofía de transformar la vida. Desde el siglo XIX el concepto de utilidad ha restringido el sentido de lo práctico. Pero no todo lo que es práctica y aprendizaje de vida tiene que ser entendido como útil o abandonado por inútil. La filosofía, como otras expresiones del arte o las humanidades, ha tenido que refugiarse demasiado a menudo en el limbo pretendidamente sublime de la inutilidad. Pero ¿qué más necesario que mantener abierta la posibilidad de interrogarnos sobre nuestras formas de vida y nuestras verdades? ¿Cómo vivir, cómo pensar, cómo actuar? La filosofía no es útil ni inútil, es necesaria. Necesaria para la vida concreta de cada uno de nosotros y necesaria para la vida colectiva de las sociedades.

El origen de la filosofía es percatarse de la propia debilidad e impotencia, escribía el estoico Epicteto en el siglo I d.C. De esta experiencia siempre concreta y encarnada de la finitud emerge la potencia siempre inacabada del pensamiento. La posibilidad de la filosofía, en su desarrollo occidental pero también en otras formas de pensamiento no-occidentales, se abre en la toma de conciencia de la distancia entre una cierta idea de totalidad y los límites de la experiencia humana respecto a ella. Por eso la filosofía incluye, como condición, la posibilidad de la no-respuesta o de su elaboración siempre inacabada. Convierte el límite del pensamiento en palanca para poder pensar. Hay quien piensa que la filosofía se entretiene con preguntas sin respuesta. Más que preguntas sin respuesta, de lo que se ocupa el discurso filosófico es de problemas para los que siempre necesitamos forjar conceptos nuevos. No porque no tengan solución, sino porque cambian de situación existencial y de contexto histórico, social, cultural y político.

Redescubrir la necesidad de la filosofía no significa, entonces, recuperar su dignidad perdida, como si de sacar brillo a una vieja joya se tratara. Redescubrir la necesidad de la filosofía es ponerla en situación, exponer el legado filosófico y sus desafíos a la situación existencial y material de nuestro tiempo. La filosofía es una forma de compromiso con el mundo. Más allá de los compromisos particulares, hace suyo el compromiso de hacer y de tener mundo. Por eso, su cometido final, como decía Marx retomando el pulso de la filosofía más clásica, es transformarlo, no con recetas o modelos, sino entrando en conflicto con las formas de vida existentes desde la realización concreta de otras formas de pensar y de vivir. Toda filosofía es crítica de unas formas de vida y recomendación de otras, a partir de una toma de posición en la que están en juego unos valores. Toda filosofía supone, entonces, una guerra entre mundos que aspira a hacer del mundo el hogar de la humanidad. ¿Cómo no filosofar, cómo no seguir filosofando hoy, entonces? Esta pregunta adquiere actualmente un tono de urgencia.Marina Garcés12

VI- Actividad

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1) Qué entienden por utilitarismo Marina Garcés (texto) y Darío Sztajnszrajber (video)? 2)¿A qué se refiere Deleuze con “poder establecido”?, ¿por qué la Filosofía no sirve a ningún poder establecido?

3) Teniendo en cuenta la escena de la oficina, ¿al señor Felipe Castillo le sirve la Filosofía?

4)¿A qué se refiere Deleuze con "la complicidad de las víctimas y sus autores"? 5)¿Qué significa que la Filosofía es una forma de compromiso con el mundo?

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Filosofía Inacabada. Galaxia Gutenberg, S.L.Barcelona 2016

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Referencias

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