REVISTA DE INVESTIGACIÓN Y CIENCIA DE LA FACULTAD DE MEDICINA
Y HOSPITAL UNIVERSITARIO DR. JOSÉ ELEUTERIO GONZÁLEZ DE LA U.A.N.L.
MEDICINA
UNIVERSIT
ARIA
Vol. 15 • Núm. 58 • Enero-Marzo 2013
Vol. 15 • Núm. 58 • Enero-Marzo 2013 • ISSN 1665-5796
www.elsevier.es
EVALUACIÓN DEL CONSUMO
de alcohol y sus motivaciones
en estudiantes del noreste
de México
CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS
de la neuritis óptica en niños
en un hospital de tercer nivel
en México
ASOCIACIÓN DE LA EOSINOFILIA
nasal con alteración en las
pruebas de función pulmonar
en pacientes con rinitis
alérgica persistente
moderada-grave
COMITÉ EDITORIAL
CONSEJO EDITORIAL
medicina
universitaria
REVISTA DE INVESTIGACIÓN Y CIENCIA DE LA FACULTAD DE MEDICINA Y HOSPITAL UNIVERSITARIO DR. JOSÉ ELEUTERIO GONZÁLEZ DE LA U.A.N.L.Medicina Universitaria, Volumen 15, número 58, enero-marzo de 2013, es una publicación trimestral de la Revista de Investigación y Ciencia de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario Dr. José E. González de la U.A.N.L. ISSN 1665-5796.
Editada por: Masson Doyma México, S.A. Av. Insurgentes Sur 1388, Piso 8, Col. Actipan Del. Benito Juárez, CP 03230, México, D.F. Tels.: 5524-1069, 5524-4920, Fax: 5524-0468. Reservados todos los derechos. El contenido de la presente publicación no puede ser reproducido, ni transmitido por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, ni registrado por ningún sistema de recuperación de información, en ninguna forma, ni por ningún medio, sin la previa autorización por escrito del titular de los derechos de explotación de la misma. Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra sólo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Impresa por Editorial de Impresos y Revistas S. A. de C. V. Emilio Carranza No. 100 Col. Zacahuizco C.P. 03550. Delegación Benito Juárez, México D.F. Este número se terminó de imprimir el 28 de febrero de 2013 con un tiraje de 1,200 ejemplares. Índices en los que aparece esta revista: ARTEMISA (Artículos Editados en México sobre información en Salud). En Internet, compilada en el Índice Mexicano de Revistas Biomédicas (IMBIOMED) y LATINDEX.
Ariel Ernesto Arias Ramírez Ottawa, Canadá Alejandro Arroliga Temple, EEUU Norbert W. Brattig Hamburgo, Alemania María de los Ángeles Castro Corona Monterrey, México
Ricardo Cerda Flores Monterrey, NL Salvador Cruz Flores St. Louis, EEUU José A. González González Monterrey, México
Oscar González Llano Monterrey, México Patricia de Gortari DF, México Francisco Forriol Campos Madrid, España Alejandra García Quintanilla Mérida, México
Elvira Garza González Monterrey, México
Pali Hungin Stockton-on-Tees, Reino Unido José Luis Iglesias Benavides Monterrey, México
Patricia Ileana Joseph Bravo Cuernavaca, México Susana Kofman Alfaro DF, México David Kershenobich Stalnikowitz DF, México
Francisco López Jiménez Rochester, EEUU Xavier López Karpovitch DF, México Laura E. Martínez de Villarreal Monterrey, México
Nahum Méndez Sánchez DF, México Claudia Elizalde Molina Monterrey, México Guillermo I. Pérez Pérez Nueva York, EEUU
Mario Henry Rodríguez Cuernavaca, México Isaías Rodríguez Balderrama Monterrey, México
Alejandro Ruiz Argüelles Puebla, México Guillermo J. Ruiz Delgado Puebla, México José Javier Sánchez Madrid, España Josep María Segur Vilalta Barcelona, España
Gregorio A. Sicard St. Louis, EEUU Rolando Tijerina Menchaca Monterrey, México
Lyuba Varticovski Maryland, EEUU Joseph Varon Houston, EEUU Director General Santos Guzmán López
Director Editorial Félix R. Cedillo Salazar
Editor David Gómez Almaguer
Editor Francisco Javier Bosques Padilla
Editor Técnico Carlos A. Acosta Olivo
Editor Técnico Beatriz E. De la Fuente Cortez Editor Asistente José Carlos Jaime Pérez
Hugo Alberto Barrera Saldaña Monterrey, México
René Raúl Drucker Colín DF, México
Rubén Lisker Y. DF, México
Ruy Pérez Tamayo DF, México
Guillermo J. Ruiz Argüelles Puebla, México
Ralph Weissleder Boston, EEUU
Oliverio Welsh Lozano Monterrey, México
Consultor de Bioestadística:
Eloy Cárdenas Estrada Monterrey, México Antonio Costilla Esquivel Monterrey, México
Revisor del idioma inglés:
Sumario
Volumen 15
Número 58
Enero-Marzo 2013
EDITORIAL
1 Cambios sociales y comportamientos de riesgo en adolescentes
Rebeca Thelma Martínez-Villarreal
ARTÍCULOS ORIGINALES
3 Evaluación del consumo de alcohol y sus motivaciones en estudiantes del no-reste de México
Víctor A. Tamez-Rodríguez, Ricardo M. Cerda-Flores, Ernesto Marín-Peña, José M. Machado-Cervantes, Roberto Dávila-Canales, Lucio Rodríguez-Agui-lar, Raúl Martínez-Maldonado
10 Perfil clínico-epidemiológico de pacientes con parkinsonismo en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Ingrid Estrada-Bellmann, Haydeé Verduzco-Aguirre, Rafael Naim-Gamboa, Patricio Couret, Gabriel R. Villarreal, Héctor R. Martínez
15 Características clínicas de la neuritis óptica en niños en un hospital de tercer nivel en México
José Carlos Licea-Blanco, Ezequiel Enrique Paypa-Jabre, Adriana Carlota Cantú-Salinas, Claudio Ernesto Muñiz-Landeros, Héctor Jorge Villarreal-Velázquez
21 Adolescentes con enfermedades crónicas y participación en conductas de riesgo
Diana Laura Villarreal-Rodríguez, Consuelo Treviño-Garza, Leonardo Man-cillas-Adame, Rebeca Thelma Martínez-Villarreal, Manuel Enrique de la O-Cavazos
26 Asociación de la eosinofilia nasal con alteración en las pruebas de función pulmonar en pacientes con rinitis alérgica persistente moderada-grave
Sandra Nora González-Díaz, Alejandra Macías-Weimann, Alfredo Arias-Cruz, Die-go de Jesús García-Calderín, Maricruz Calva-Mariño, Claudia GalleDie-go-Corella, Karla Mejía-Salas, Luis Alfredo Domínguez-Sansores
ARTÍCULO DE REVISIÓN
33 Técnicas de acceso transradial en intervención percutánea coronaria
Natalia Moscoso-Soriano, Jorge Sepúlveda-Sepúlveda, Óscar Salas-Sánchez, Ri-cardo Cruz-Wellmann, Joaquín Moxica-del Ángel.
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REVISTA DE INVESTIGACIÓN Y CIENCIA DE LA FACULTAD DE MEDICINA Y HOSPITAL UNIVERSITARIO DR. JOSÉ ELEUTERIO GONZÁLEZ DE LA U.A.N.L.
CASO CLÍNICO
40 Síndrome de Hadju-Cheney asociado con calcinosis cutis. Presentación de un caso y revisión de la literatura
Gerardo R. Zaragoza-Arévalo, Martha Orozco-Quiyono, Carlos Galaviz-Hernán-dez, Leonardo Pérez-Mejía, María Teresa Gorráez-de la Mora, Yuritzi Santillán-Hernández
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REVISTA DE INVESTIGACIÓN Y CIENCIA DE LA FACULTAD DE MEDICINA Y HOSPITAL UNIVERSITARIO DR. JOSÉ ELEUTERIO GONZÁLEZ DE LA U.A.N.L.
Contents
Volume 15
Number 58
January-March 2013
EDITORIAL
1 Social changes and risk behaviour in adolescentsRebeca Thelma Martínez-Villarreal
ORIGINAL ARTICLES
3 Evaluation of alcohol consumption and its motivations in students of Nor-theastern Mexico
Víctor A. Tamez-Rodríguez, Ricardo M. Cerda-Flores, Ernesto Marín-Peña, José M. Machado-Cervantes, Roberto Dávila-Canales, Lucio Rodríguez-Agui-lar, Raúl Martínez-Maldonado
10 Clinical-epidemiological profile of patients with Parkinson’s in the Hospital
Universitario “Dr. José Eleuterio González” of the Universidad Autónoma de Nuevo León
Ingrid Estrada-Bellmann, Haydeé Verduzco-Aguirre, Rafael Naim-Gamboa, Patricio Couret, Gabriel R. Villarreal, Héctor R. Martínez
15 Clinical characteristics of optic neuritis in children in a tertiary level hospital in México
José Carlos Licea-Blanco, Ezequiel Enrique Paypa-Jabre, Adriana Carlota Cantú-Salinas, Claudio Ernesto Muñiz-Landeros, Héctor Jorge Villarreal-Velázquez
21 Adolescents with chronic disease and participation in risky behaviors
Diana Laura Villarreal-Rodríguez, Consuelo Treviño-Garza, Leonardo Man-cillas-Adame, Rebeca Thelma Martínez-Villarreal, Manuel Enrique de la O-Cavazos
26 Impact of nasal eosinophilia on lung function tests in patients with moderate to severe persistent allergic rhinitis
Sandra Nora González-Díaz, Alejandra Macías-Weimann, Alfredo Arias-Cruz, Die-go de Jesús García-Calderín, Maricruz Calva-Mariño, Claudia GalleDie-go-Corella, Karla Mejía-Salas, Luis Alfredo Domínguez-Sansores
REVIEW ARTICLE
33 Transradial access techniques in coronary percutaneous intervention
Natalia Moscoso-Soriano, Jorge Sepúlveda-Sepúlveda, Óscar Salas-Sánchez, Ri-cardo Cruz-Wellmann, Joaquín Moxica-del Ángel.
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REVISTA DE INVESTIGACIÓN Y CIENCIA DE LA FACULTAD DE MEDICINA Y HOSPITAL UNIVERSITARIO DR. JOSÉ ELEUTERIO GONZÁLEZ DE LA U.A.N.L.
CLINICAL CASE
40 Hajdu-Cheney syndrome associated with calcinosis cutis. Presentation of one case and literature review
Gerardo R. Zaragoza-Arévalo, Martha Orozco-Quiyono, Carlos Galaviz-Hernán-dez, Leonardo Pérez-Mejía, María Teresa Gorráez-de la Mora, Yuritzi Santillán-Hernández
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REVISTA DE INVESTIGACIÓN Y CIENCIA DE LA FACULTAD DE MEDICINA Y HOSPITAL UNIVERSITARIO DR. JOSÉ ELEUTERIO GONZÁLEZ DE LA U.A.N.L.
1665-5796 © 2013 Revista Medicina Universitaria. Facultad de Medicina UANL. Publicado por Elsevier México. Todos los derechos reservados. Medicina Universitaria 2013;15(58):1-2 www.elsevier.es
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Editorial
Cambios sociales y comportamientos de riesgo en
adoles-centes
Social changes and risk behaviour in adolescents
Hoy en día vivimos en un mundo globalizado con gran-des avances tecnológicos, donde los adolescentes han crecido con estos y son parte de ellos. Es así como la adolescencia es una etapa de continuo crecimiento y desarrollo físico, emocional y cognitivo; y bien dirigido, es un potencial para el crecimiento económico y social de cualquier país. Sin embargo, es en esta etapa donde suceden situaciones adversas que ponen en riesgo la integridad y la salud de los adolescentes -considerado como riesgo-, la probabilidad de ocurrencia para una en-fermedad, un accidente o un acontecimiento dañino.
las condiciones de vida de los adolescentes han mejorado por el desarrollo de la infraestructura social, reflejado en la educación, los medios de comunicación con un acceso más rápido a la información; así como a servicios en salud de alta calidad, esto permite la aten-ción oportuna de las enfermedades agudas y crónicas.
No obstante, esta misma sociedad plena de recursos,
también ha desplegado transformaciones sociales y antro-pológicas, que conllevan riesgos importantes tanto para los adolescentes sanos como para aquellos que presentan una enfermedad crónica, alguno de ellos relacionado con la contaminación y deterioro del ambiente, la modifi-cación de los estilos de vida y los comportamientos de riesgo, en particular, el inicio temprano de las relaciones sexuales sin protección, a pesar de que se cuenta con la información de los riesgos y la forma de protección, por alguna circunstancia social, emocional y/o cogniti-va no ha permitido que los adolescentes modifiquen sus conductas y prácticas en el ejercicio de su sexualidad.
En una de las investigaciones incluidas en esta revista, se menciona que en los adolescentes con enfermedades crónicas, estos riesgos no son muy diferentes.
otro de los problemas que si bien no son exclusivos de los adolescentes lo representa la violencia, un
fenó-meno social multicausal; por lo general, se van formando en las familias los sentimientos negativos, debido a la
intransigencia y la apatía por convivir, y que ya en la
sociedad se transforma en soluciones agresivas ante una dificultad.
Ante este panorama es preciso analizar y reflexionar acerca de las circunstancias sociales y antropológicas que están formando al individuo en esta etapa, y lo primero que se visualiza es el debilitamiento de la es-tructura social para su desarrollo con los resultados que nos preocupan: enfermedades crónicas, violencia y abuso de sustancias como el alcohol.1
Adicciones
las drogas existen y se han consumido desde los más re-motos tiempos; sin embargo, la finalidad y la forma de consumo han ido cambiando.2
En las últimas décadas se ha identificado el uso de sustancias más agresivas al organismo, planteando un panorama donde es más difícil para el consumidor aban-donar esta práctica y son más aquellos que se atrapan en la adicción a una sustancia tóxica.
El consumo y abuso de sustancias nocivas para la salud perjudica no sólo a quien las consume, también afecta a su entorno social en sus diferentes facetas, desde el ámbito familiar, educativo, laboral y de pareja; gene-rando así diferentes situaciones que lesionan la vida en sociedad. Es una de las razones por la cual los programas más efectivos en la prevención de adicciones, integran a instituciones pilares de toda sociedad: la familia y la escuela, principalmente; además, esas instituciones son las que sostienen, en gran medida, a la población de más alto riesgo: los adolescentes y jóvenes, puesto que son al- tamente vulnerables ante el consumo o la adicción a este tipo de sustancias.
dividir las adicciones en legales e ilegales, puede desviar del meollo del problema. El hecho de que el consumo de alcohol sea social y legalmente aceptable,
Martínez-Villarreal RT et al.
2
puede oscurecer la vida de las familias y la sociedad, por los efectos: mortalidad por accidentes y violencia, y la morbilidad por las mismas causas a la que se pueden agregar la violencia intrafamiliar, así como la morbilidad por cirrosis, todo esto excede en conjunto, al costo social del consumo de drogas ilegales.2
Es importante difundir los riesgos que representa el consumo temprano e inmoderado del alcohol. En un es-tudio sobre prevalencia de alcoholismo en adolescentes realizado en las escuelas preparatorias, en el año 2012, se percibe lo siguiente:
respecto al consumo de bebidas alcohólicas, el 17.8% consume bebidas alcohólicas, de ellos, el 10.3% sexo masculino y 7.5% sexo femenino, sin encontrar una dife-rencia significativa entre ambos sexos.3
la Universidad autónoma de Nuevo león -institución educativa comprometida con la comunidad- ha realizado diversas acciones de salud y bienestar social. Específica-mente en prevención de adicciones e información, las actividades efectuadas por las diferentes escuelas y fa-cultades son principalmente extramuros, es decir, como un servicio a la comunidad, visualizando el problema de adicciones como externo.
ante esta situación, surgió la necesidad de establecer el Programa Universitario en la Prevención de
Adiccio-nes, que permite generar acciones de información y
educación con la coparticipación de alumnos.
la Universidad autónoma de Nuevo león -institución preocupada por estar a la vanguardia educativa y dise-ñar programas de relevancia social, que tengan impacto en mejorar la calidad de vida de su comunidad universi-taria- ha instituido programas enfocados desde una visión integral a corto, mediano y largo plazo. Esta suma de esfuerzos entre la comunidad universitaria es loable, no sólo por la participación activa del personal docente y alumnado en el campo de la prevención de adicciones,
sino por el entusiasmo demostrado por los padres de fa-milia. Entre las estrategias llevadas a cabo destacan:
• Sensibilizar a la comunidad universitaria acerca de la importancia del cuidado de la salud. • informar sobre el enorme daño que ocasionan las
sustancias tóxicas para la salud, así como el per-juicio para la sociedad.
• Proporcionar herramientas a los padres de fa-milia, maestros y a los adolescentes para hacer frente a las adicciones.
• difundir información a padres, maestros, ado-lescentes y jóvenes, para la toma de decisiones informadas, relacionadas con el consumo de sus-tancias.
Fortalecer la autonomía, la autoestima y una orien-tación social positiva, que faciliten la adaporien-tación de los adolescentes, en esta labor estamos todos comprometi-dos.
Dra. Rebeca Thelma Martínez-Villarreal
Centro Universitario de Salud de la Universidad autóno-ma de Nuevo león. Monterrey, N.l., México.
Correspondencia: Campus del Área de la Salud,
av. Gonzalitos y dr. Carlos Canseco s/n calle interior, Colonia Mitras Centro. C.P. 64460. Monterrey, N.l.,
México. teléfono: 13404930.
Correo electrónico: [email protected]
Referencias
1. Castells P, Silver tJ. Guía práctica de la salud y psicología del adolescente. México: Planeta Mexicana; 1998.
2. Velasco r. la familia ante las drogas. México: triller; 2000. 3. Martínez t. investigación de riesgos en adicciones,
1665-5796 © 2013 Revista Medicina Universitaria. Facultad de Medicina UANL. Publicado por Elsevier México. Todos los derechos reservados.
Medicina Universitaria 2013;15(58):3-9
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medicina
universitaria
Correspondencia: Dr. Víctor Armando Tamez Rodríguez. Av. Gonzalitos N° 235 Norte, Colonia Mitras Centro, C.P. 64460,
Monterrey, N.L. México. Teléfono (+52 81) 8329 4201 y 8346 5147. Fax: (81) 8348 7763.
Correo electrónico: [email protected]
ARTíCuLo oRiGiNAL
Evaluación del consumo de alcohol y sus motivaciones en
estudiantes del noreste de México
Víctor A. Tamez-Rodríguez,
1Ricardo M. Cerda-Flores,
2Ernesto Marín-Peña,
2José
M. Machado-Cervantes,
2Roberto Dávila-Canales,
3Lucio Rodríguez-Aguilar,
2Raúl
Martínez-Maldonado.
21 Departamento de Farmacología y Toxicología, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Monterrey, N. L., México.
2 Facultad de Enfermería, Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, N. L., México.
3 Departamento de Introducción a la Clínica, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Monterrey, N. L., México.
Recibido: Julio 2012. Aceptado: Noviembre 2012
PALABRAS CLAVE
Alcoholismo, estudiantes, motivación, AuDiT, Mé-xico.
Resumen
Objetivos: 1) Evaluar las motivaciones para el consumo de alcohol (MCA) mediante la
aplicación del cuestionario Motivos para el Consumo de Alcohol (CMC). 2) Evaluar el consumo de alcohol (CA), mediante la aplicación del cuestionario AuDiT. 3) Relacionar las MCA con el CA. 4) Asociar las MCA con el estatus laboral. 5) Asociar el CA con el estatus laboral.
Métodos: Se aplicaron los cuestionarios a 116 alumnos que cursan el bachillerato, uno
para evaluar las MCA y otro para evaluar el CA.
Resultados: La edad promedio fue de 17.47 ± 1.91 años. El 68.97% eran hombres y
31.03% mujeres. El 66.7% de las mujeres y el 78.8% de los hombres eran consumidores. De todos ellos, el 36.4% estudiaban y trabajaban. Las consistencias internas del CMC y AuDiT fueron 0.90 y 0.85, respectivamente. El 32.2% no estaban en riesgo de tras-tornos del alcohol. La distribución del AuDiT para sensato, dependiente y dañino fue 61.0%, 30.5% y 8.5%, respectivamente. La distribución del CMC fue 23.3%, 71.5% y 5.2% para motivación nula, conformidad y reforzamiento, respectivamente. Se encontró que al incrementarse los MCA se incrementan de igual manera, los trastornos por el uso del alcohol.
Conclusión: No se encontró asociación con las MCA pero si con el CA, donde además
se observaron riesgos (oR) incrementados de CMC-conformidad (oR=3.05) y CMC-re-forzamiento (oR=8.80). Se observó un mayor consumo de alcohol en los jóvenes que estudian y trabajan.
Tamez-Rodríguez VA, et al 4
Introducción
El consumo excesivo de alcohol es considerado mundial-mente un grave problema de salud pública. El alcohol, es una droga lícita o social, que tiene efecto dañino en la salud y se asocia con los principales indicadores de morbilidad y mortalidad, debido a su consumo excesivo. El alcohol es una sustancia potencialmente adictiva que se utiliza con mayor frecuencia por los adultos jóvenes, especialmente entre aquellos en edad de recibir una edu-cación universitaria o superior.1
En México, existen cerca de 2.5 millones de personas que presentan problemas de alcoholismo, lo que repre-senta el 2.5% de la población del país, que potencialmente se asocian con enfermedades del hígado, cardiopatías, homicidios, suicidios e incluso contribuye a la hospitaliza-ción de más de 2 000 personas por lesiones relacionadas a accidentes automovilísticos y además, entre 50 000 y 70 000 lesionados que requieren atención médica.2
La Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) del 2008, señala que en la población adulta mexicana, el alco-hol es la principal sustancia adictiva consumida (65.0%) y en segundo lugar el tabaco (25.0%). De esta encuesta se encontró que 27 millones de mexicanos toman grandes cantidades de alcohol, con frecuencias de ingesta que os-cilan entre < 1 vez al mes y diaria.3
Dentro de las variables sociodemográficas, el sexo y la edad son dos variables que diferencian la forma en que una persona consume alcohol, el beber diario es más fre-cuente en los hombres (21.8%) que en las mujeres (16.2%), de las cuales el 9.7% corresponde a adolescentes y de éstas, el 7.1% consumen alcohol. Sin embargo, en las mujeres
la prevalencia está aumentando, específicamente en las adolescentes (9.7%), quienes consumen altas cantidades de alcohol en cada ocasión (7.1%).3
Durante los últimos años, la edad en la cual los hombres en México consumen con mayor frecuencia e intensidad bebidas alcohólicas, se ha reducido en forma alarmante. Después de situarse entre los 30-49 años de edad en 1988, disminuyó hasta encontrarse entre los 18-29 años de edad en 1998.4 Coincidentemente, este rango
incluye las edades durante las cuales los adultos jóvenes en México generalmente asisten a los centros de educa-ción superior.
Datos de la ENA del 2008, indicaron que el 72% de la población adulta masculina y el 42.7% de la población femenina eran consumidores de alcohol, y que los tipos de consumo más característicos en varones son: a) consu-mo consu-moderado alto, con ≥ 5 bebidas por ocasión (16.9%) y b) consuetudinario, con ≥ 5 bebidas una vez por semana (12.4%). En cuanto a las mujeres, el 4.8% tuvo consumo mensual (< 5 bebidas por ocasión) y el 2.7% consumo mo-derado alto.3
Mora-Ríos en el 2005, realizó un estudio descriptivo-comparativo en 678 estudiantes de universidades públicas y privadas de la Ciudad de México, y encontró que los estudiantes del sexo masculino ingirieron una mayor can-tidad de bebidas alcohólicas por ocasión de consumo, en comparación con las mujeres. Las comparaciones entre el consumo de alcohol de acuerdo al tipo de universidad, no mostraron diferencias significativas.5
En la Ciudad de México, Caraveo y colaboradores encontraron que uno de los grupos de riesgo de abuso de alcohol es la población de 18 a 39 años de edad. Los
Evaluation of alcohol consumption and its motivations in students of Northeastern Mexico
Abstract
Objectives: 1) Assessing motivations for alcohol consumption (MCA) by applying the
Reasons for Alcohol Consumption (CMC) questionnaire. 2) Evaluate alcohol consump-tion (CA) by applying the AUDIT quesconsump-tionnaire. 3) Relate the MCA with the CA. 4) Associate MCA with employment status. 5) Associate CA with employment status.
Methods: We applied the two questionnaires to 116 high school students, the first to
assess the MCA and the second to evaluate the CA.
Results: Mean age was 17.47 ± 1.91 years. Gender-wise, 68.97% were male and 31.03%
female. Of these, 66.7% of female and 78.8% of the male were alcohol consumers and 36.4% were studying and working. Internal consistencies of the CMC and AUDIT were 0.90 and 0.85, respectively. The 32.2% were not at risk of alcohol disorders. The distribution of AUDIT for sensible, dependent and harmful was 61.0%, 30.5% and 8.5% respectively. The distribution of CMC was 23.3%, 71.5% and 5.2% for zero motivation, compliance and reinforcement, respectively. We found that increasing the MCA, there was a similar increase in alcohol disorders.
Conclusion: There was no association with MCA, but there were with CA, where we
also observed increased risks (OR) of CMC-conformity (OR = 3.05) and CMC-reinforce-ment (OR = 8.80). There was a higher alcohol consumption in young people who study and work.
KEYWORDS
Alcoholism, students, mo-tivation, AuDiT, Mexico.
Evaluación del consumo de alcohol y sus motivaciones en estudiantes del noreste de México 5
estudios realizados en población universitaria revelaron que la proporción de consumidores de alcohol aumenta con la edad, y que el periodo de mayor consumo ocurre entre los 18 y 21 años de edad. Además, estos estudios indicaron que los varones consumían más alcohol que las mujeres y que los estudiantes universitarios con un ingre-so económico alto, tienen mayor riesgo de presentar un consumo de alcohol dañino en comparación con estudian-tes de ingreso económico medio y bajo.6
Dado lo anterior, una de las variables que podría mar-car la diferencia de motivos para el consumo de alcohol es la ocupación, pues en universitarios que estudian y tra-bajan las razones para utilizar alcohol son más altas, que los universitarios que solamente estudian. Cabe señalar que otros factores que se han encontrado asociados en esta conducta son, el tener un mejor ingreso económico, mayor número de grupos de amigos o compañeros y fre-cuente participación de eventos sociales.4
Del Bosque en el 2006, estudió la percepción de normas sociales y el consumo de alcohol en jóvenes uni-versitarios de la ciudad de Monterrey. Encontró que la mayor proporción de universitarios presentó un consumo de alcohol dañino (49.5%), seguido de consumo sensato (26.8%) y consumo dependiente (23.8%). Además, encon-tró que los hombres presentaron mayores proporciones de consumo dañino (68.2%), a diferencia de las muje- res que presentaron mayores proporciones de consumo sensato (38.7%), estas diferencias fueron significativas (ji
cuadrada=81.72, p=0.001).7
Dado lo anterior, los objetivos del presente estudio en estudiantes de bachillerato de la ciudad de Monterrey
fueron: 1) Evaluar las motivaciones para el consumo de al- cohol (MCA), mediante la aplicación del Cuestionario Moti- vos para el Consumo de Alcohol (CMC). 2) Evaluar el consu-mo de alcohol (CA) mediante la aplicación del cuestionario Identificación de Trastornos por Uso de Alcohol (AUDIT). 3) Relacionar las MCA con el CA. 4) Asociar las MCA con el esta-tus laboral. 5) Asociar el CA con el estaesta-tus laboral.
Métodos
El diseño de estudio fue de tipo descriptivo, transversal y correlacional. Se aplicaron a 116 alumnos que cursan el bachillerato dos instrumentos, el primero para evaluar las MCA y el segundo para evaluar el CA.
Para la aplicación de los dos instrumentos, se solici-tó por escrito, la autorización al personal directivo de la escuela a evaluar, y la obtención de datos se reali-zó en dicha institución. Los estudiantes participantes se seleccionaron a través de una lista proporcionada por el departamento de escolar y archivo de la misma de-pendencia, la cual refirió listados oficiales de la cantidad de alumnos y grupos del tercer semestre, mediante el paquete MiNiTAB versión 12.22.
Se utilizó una cédula de datos personales que presen-tó ocho preguntas. El primer instrumento que se utilizó fue el CMC, el cual radica en una vertiente del Modelo de Motivaciones de Cox & Klinger.8 Este cuestionario el
cual consta de 20 reactivos, evaluó las MCA. El segundo instrumento que se utilizó fue el AuDiT.9 Este cuestionario
el cual consta de 10 reactivos, evalúa el CA durante los últimos 12 meses.
Tabla 1. Distribución porcentual de la evaluación del Cuestionario de Motivaciones para el Consumo de Alcohol (CMC).
Casi nunca Pocas veces La mitad de las veces La mayoría de las veces Siempre Para olvidarme de mis preocupaciones 76.3 16.1 1.7 1.7 4.2 Porque mis amigos me presionan a consumir alcohol 83.1 11.9 1.2 1.3 2.5 Porque me ayuda a disfrutar en una fiesta 47.5 19.5 12.7 8.5 11.9 Porque me ayuda cuando me siento triste o deprimido 74.6 14.4 5.1 1.7 4.2 Para ser sociable y hacer más amigos 74.6 14.4 5.9 1.7 3.4
Para animarme 66.1 18.6 5.9 2.5 6.8
Porque me gusta cómo me siento cuando lo consumo 60.2 18.6 8.5 5.1 7.6 Para que otros no se burlen de mi por no tomar 89.8 5.1 2.3 1.1 1.7
Porque es emocionante 65.3 15.3 7.6 5.1 6.8
Para embriagarme 65.3 14.4 6.8 2.5 11.0
Porque hace las reuniones sociales más divertidas 46.6 16.9 6.8 9.3 20.3 Para pertenecer al grupo que quiero 87.3 8.5 0.9 0.8 2.5 Porque me da una sensación placentera 61.0 16.9 7.6 8.5 5.9 Porque mejora las fiestas y celebraciones 46.6 12.7 9.3 16.1 15.3 Porque me siento más seguro de mí mismo 68.6 16.9 7.6 0.8 5.9 Para celebrar una ocasión especial con mis amigos 33.1 14.4 9.3 15.3 28.0 Para olvidarme de mis problemas 78.0 11.0 3.4 2.5 5.1
Porque es divertido 45.8 20.3 10.2 11.9 11.9
Para caerles bien a los demás 87.3 6.8 1.7 0.8 3.4 Para sentir que me incluyen amigos y compañeros 88.1 5.9 1.4 1.1 3.4
Tamez-Rodríguez VA, et al 6
El estudio se apegó a lo dispuesto por el Reglamento de la Ley General de Salud, en materia de investigación en el área de la salud. Se respetó la dignidad de los suje-tos con un trato respetuoso y profesional y la protección de sus derechos humanos.
Los datos fueron procesados mediante el paquete es-tadístico SPSS Versión 20.0. Se realizaron cinco etapas. Primero, se realizó estadística descriptiva, con la cual se obtuvieron frecuencias y proporciones de las evaluacio- nes obtenidas cuando fueron aplicados ambos instrumen-tos. Segundo, para los instrumentos de medición AuDiT y CMC, se determinaron la consistencia interna de los instrumentos a través el Alpha de Cronbach.10 Tercero,
para determinar la asociación de acuerdo a las escalas de los instrumentos CMC (motivación nula, conformi-dad y reforzamiento) y AuDiT [No consumidor, sensato (1-4 copas), dependiente (5-9 copas) y dañino (10 o más copas)], se realizó una tabla de 4 x 3, a la cual se le aplicó la prueba exacta de Fisher. Cuarto, las evaluacio-nes cuantitativas de cada instrumento se relacionaron mediante la correlación de Spearman, así como su dia-grama de dispersión. Quinto, los instrumentos AuDiT y CMC se asociaron con el estatus laboral del estudiante,
mediante tablas de contingencia de 4 x 2 y 3 x 2, respec-tivamente. Para este análisis, si el número de individuos por celdas es menor a cinco, se aplicó la prueba exacta de Fisher. Se determinó el riesgo absoluto en el caso de asociación mediante el paquete EPiSoDE. El tamaño de muestra fue de 116 y este número estuvo de acuerdo a lo reportado por Yurdugül (2008), el cual considera que un tamaño mínimo de 100 individuos es suficiente inde-pendientemente, de si la distribución del instrumento es o no normal.10 una p<0.05 fue considerada
estadística-mente significativa.
Resultados
La edad promedio de los 116 estudiantes fue de 17.47 ± 1.91 años. En cuanto al sexo, el 68.97% eran hombres (17.79 ± 2.07 años) y 31.03% mujeres (16.75 ± 1.25 años). En cuanto al consumo de alcohol, el 66.7% de las muje-res y el 78.8% de los hombmuje-res eran consumidomuje-res y estos porcentajes no mostraron diferencias significativas (ji
cuadrada=1.93; p=0.164).
En cuanto al estado civil, el 92.4% eran solteros, el 4.2% casado y el 3.4% en unión libre. De todos ellos, el 63.6%
Tabla 2. Distribución porcentual del Cuestionario de Identificación de Trastornos por Uso de Alcohol (AUDIT).
Nunca Una vez al mes o menos Dos o cuatro veces al mes Dos o tres veces a la semana Cuatro o más veces a la semana ¿Qué tan frecuente ingieres bebidas
alcohólicas? 32.2 26.3 16.9 19.5 5.1
¿Cuántas copas tomas en un día típico de los que bebes? Frecuencia Porcentaje
1 o 2 55 47.4 3 o 4 17 14.6 2, 5 o 6 22 19.0 7 o 9 14 12.1 10 o más 8 6.9 Total 116 100
Nunca Menos de uno vez al mes Mensualmente Semanalmente Diario a casi diario ¿Qué tan frecuente tomas 6 o más vasos en la misma ocasión? 48.3 19.5 16.1 14.4 1.7 Durante el último año ¿Ocurrió que no pudiste parar de beber
una vez que se había comenzado o empezado? 68.6 15.3 5.1 6.8 4.2 Durante el último año ¿Qué tan frecuente dejaste de hacer algo
que deberías haber hecho por beber? 71.2 20.3 5.1 2.5 0.8 Durante el último año ¿Qué tan frecuente bebiste a la mañana
siguiente después de haber bebido en exceso el día anterior? 69.5 18.6 6.8 2.5 2.5 Durante el último año ¿Qué tan frecuente te sentiste culpable o
tuviste remordimiento por haber bebido? 68.6 21.2 4.2 2.5 3.4 Durante el último año ¿Qué tan frecuentemente olvidaste algo de
lo que había pasado cuando estuviste bebiendo? 72.0 16.9 6.8 1.7 2.5 No Si pero no en el último año Si en el último año ¿Te has lastimado o alguien a resultado lesionado como
consecuencia de tu ingestión de alcohol? 85.6 7.6 6.8 ¿Algún amigo, familiar o médico se ha preocupado por la forma
Evaluación del consumo de alcohol y sus motivaciones en estudiantes del noreste de México 7
eran estudiantes que no trabajaban y el 36.4% estudiaban y trabajaban.
Las consistencias internas de los instrumentos CMC y AuDiT evaluados mediante el Alpha de Cronbach fueron 0.90 y 0.85, respectivamente.
Las distribuciones porcentuales de las evaluaciones de los instrumentos CMC y del AuDiT se muestran en las
Tablas 1 y 2, respectivamente. De los 116 estudiantes, el
instrumento AuDiT nos indicó que el 32.2% no estaban en riesgo de trastornos del alcohol. El instrumento CMC nos indicó que dentro de las motivaciones que tiene el estu-diante de bachillerato para consumir alcohol, el 67.0% contestó que lo consumen para celebrar una ocasión es-pecial con sus amigos y el 53.4% porque mejora las fiestas y celebraciones.
La distribución y asociación del número de estudiantes de acuerdo a los dos instrumentos se muestra en la Tabla 3. La distribución del AuDiT de los 87 consumidores para
sensato, dependiente y dañino fue 61.0%, 30.5% y 8.5%, respectivamente. La distribución del CMC de los 116 es-tudiantes fue 23.3%, 71.5% y 5.2% para motivación nula, conformidad y reforzamiento, respectivamente.Se encon-tró una significativa asociación entre ambos instrumentos al aplicarse la prueba exacta de Fisher (67.88; p=0.0001).
La Figura 1 muestra en el diagrama de dispersión,
la relación cuantitativa entre el CMC y AuDiT. Al aplicarse la prueba de Spearman, se encontró que al incrementarse los motivos para el consumo de alcohol se incrementan de igual manera los trastornos por el uso del alcohol, lo que dio lugar a una alta correlación positiva de 0.697 (p=0.0001).
En la Tabla 4 se muestra la asociación del tipo de
consumo de alcohol por estatus laboral. Al aplicarse la tabla de contingencia 4 x 2, no se encontró asociación (ji cuadrada=6.72; p=0.081). En la Tabla 5 se muestra la
asociación del tipo de motivaciones para el consumo de alcohol por estatus laboral. Al aplicarse el paquete EPi-SoDE, los valores de riesgo se encontraron incrementados de CMC-conformidad (oR=3.05) a CMC-reforzamiento (oR=8.80), en estudiantes que trabajaban considerando el estándar de oro al CMC-motivación nula. Al aplicarse la tabla de contingencia 3 x 2, se encontró asociación al aplicarse la prueba exacta de Fisher (6.80; p=0.027).
Discusión
El presente estudio permitió conocer las motivaciones para el consumo de alcohol y su relación con el consumo
de alcohol en estudiantes de bachillerato de una escuela pública. Los porcentajes del consumo de alcohol entre hombres y mujeres en Monterrey fueron similares, este resultado no concuerda con lo reportado por Caraveo y colaboradores en 1999, en estudiantes de la Ciudad de México,6 quienes encontraron en su estudio diferencias
por género y frecuencia del consumo de alcohol, donde la población masculina consume más alcohol que la po-blación femenina y a su vez ambos han consumido alcohol al menos una copa en su vida.
El hecho de que en nuestro estudio tanto hombres como mujeres hallan ingerido una mayor cantidad de bebidas alcohólicas, probablemente se deba a que en la actualidad se tienen menos restricciones sociales para el consumo de alcohol, y además el hecho de que ingieran una mayor cantidad de bebidas alcohólicas puede estar asociado a tolerancia al alcohol.
De los 20 reactivos del instrumento MCA, sólo dos mostraron los más altos porcentajes de respuesta que mo-tivan al estudiante de bachillerato para consumir alcohol, las cuales fueron “para celebrar una ocasión especial con mis amigos” (67.0%) y “porque mejora las fiestas y ce-lebraciones” (53.4%). Estos resultados están de acuerdo a lo encontrado por Cox y Klinger.8 Estos autores se-
ñalan en su estudio que el hecho de que estos jóvenes
Tabla 3. Distribución y asociación del número de estudiantes de acuerdo a los dos instrumentos CMC y AuDiT.
AUDIT
CMC No consumidor Sensato Dependiente Dañina Total Motivación Nula 22 (75.9%) 5 (23.8%) 0 0 27 (23.2%) Conformidad 7 (24.2%) 16 (76.2%) 23 (100%) 37 (86.1%) 83 (71.6%)
Reforzamiento 0 0 0 6 (13.9%) 6 (5.2%)
Total 29 21 23 43 116
Prueba exacta de Fisher = 67.88; p=0.0001.
80 70 60 50 40 30 20 0 5 10 15 AUDIT CMC 20 25 30
Figura 1. Diagrama de dispersión de la relación de los
Tamez-Rodríguez VA, et al 8
ingieran alcohol para olvidarse de sus preocupaciones, porque sienten que les ayuda cuando están deprimidos, cuando están de mal humor o porque se sienten más seguros de sí mismos. En este mismo sentido, afirman que la decisión de consumir alcohol se debe a los moti-vos internos y externos, para evitar acciones negativas o incrementar emociones positivas, además señalan que las razones que se tiene para el consumo de alcohol, se construyen de primera instancia en el pensamiento, no obstante el ambiente social donde se desenvuelve el jo-ven, influye en la decisión de consumir o no alcohol.
La edad de inicio en promedio fue a los 15 a 19 años; con respecto a los tipos de consumo se identificó 61% de tipo sensato, 30.5% dependiente y 8.5% dañino. Se obtu-vo un porcentaje de 6.8% que ha lastimado a alguien o resultado lastimado como consecuencia de su consumo, en contraste con un 7.6% que le ha ocurrido pero no en el último año, teniendo un total de 85.6% que no les ha pa-sado. En lo que respecta a saber si ha sido aconsejado por un amigo, familiar o personal de la salud debido a su for-ma de consumir alcohol, se encontró que a un 5.9% si ha necesitado ayuda. Además de encontrar que el consumo es mayor un 38.5% en hombres que en mujeres. Lo ante-rior concuerda con lo reportado por el Consejo Nacional Contra las Adicciones-Secretaria de Salud.3
Al categorizar el instrumento AuDiT (sensato, de-pendiente y dañino) y el CMC (nula, conformidad y reforzamiento), se encontró entre ambas una asociación altamente significativa, lo que nos indica que al incre-mentarse las motivaciones se incrementa el daño por el consumo. Por otra parte, los resultados anteriores se confirman al correlacionar los puntajes cuantitativos de ambos instrumentos.
Con respecto al estatus laboral, no se encontró aso-ciación con las MCA pero si con el CA donde además se observaron riesgos (oR) incrementados de CMC-con-formidad y CMC-reforzamiento en los estudiantes que trabajan. El mayor consumo de alcohol en los jóvenes que estudian y trabajan, en comparación con los jóve-nes que sólo estudian concuerda con lo reportado por Herrera y colaboradores, quienes encontraron que los estudiantes del Estado de Morelos con ingreso socioe-conómico alto presentan mayor riesgo de consumo de alcohol dañino, que los estudiantes con ingreso econó-mico bajo.11 Arrivillaga y colaboradores en un estudio
realizado en estudiantes universitarios de Cali, Co-lombia, consideraron que los estudiantes que trabajan tienen mayor contacto con personas adultas que consu-men alcohol, y esto puede ser un modelo de conducta a seguir por los jóvenes.12
Con base a los resultados del presente estudio se re-comienda reforzar los programas preventivos del uso y abuso del alcohol en estudiantes de preparatoria, dado que la mayoría de los estudiantes que participaron en el estudio están en la fase de riesgo al consumo de alcohol. Es evidente la necesidad de desarrollar acciones encami-nadas a la prevención del consumo experimental, y evitar la transición del consumo experimentador al consumo usual.
Se recomienda desarrollar programas de promoción a la salud en estudiantes de preparatoria con la intención de establecer estrategias, que aminoren las motivacio-nes de consumo de alcohol y realizar intervenciomotivacio-nes encaminadas a prevenir el abuso del consumo de alco- hol en estudiantes de bachillerato. Es necesario involu-crar a todo el engranaje del sector con las instituciones
Tabla 4. Tipo de consumo de alcohol por ocupación.
Estado laboral Total
AUDIT Solo estudia Estudia y trabaja
No consumidor 24 (32.9%) 5 (11.6%) 29 Sensato 11 (15.1%) 10 (23.3%) 21 Dependiente 13 (17.8%) 10 (23.3%) 23 Dañino 25 (34.2%) 18 (41.9%) 43 Total 73 43 116 Ji cuadrada=6.72; gl=3; p=0.081.
Tabla 5. Tipo de motivaciones para el consumo de alcohol.
Estado laboral
CMC Solo estudia Estudia y trabaja Total
Motivación nula 22 (30.1%) 5 (11.6%) 27
Conformidad 49 (67.1%) 34 (79.1%) 83
Reforzamiento 2 (2.7%) 4 (9.3%) 6
Total 73 43 116
Evaluación del consumo de alcohol y sus motivaciones en estudiantes del noreste de México 9
universitarias de bachillerato o preparatoria para desa-rrollar programas, encaminados a crear una conciencia sobre el uso y abuso del alcohol.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Financiamiento
Los autores no recibieron ningún patrocinio para llevar a cabo este artículo.
Referencias
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1665-5796 © 2013 Revista Medicina Universitaria. Facultad de Medicina UANL. Publicado por Elsevier México. Todos los derechos reservados.
Medicina Universitaria 2013;15(58):10-14
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medicina
universitaria
Correspondencia: Dra. Ingrid Estrada Bellmann.Teléfono: (01 81) 8347 1059.
Correo electrónico: [email protected]
ArTículo orIgInAl
Perfil clínico-epidemiológico de pacientes con
parkinsonis-mo en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio
Gonzá-lez”, de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Ingrid Estrada-Bellmann,
1Haydeé Verduzco-Aguirre,
1,2Rafael Naim-Gamboa,
1,2Patricio Couret,
1Gabriel R. Villarreal,
1,2Héctor R. Martínez.
11 Servicio de Neurología, Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, Universidad Autónoma de Nuevo
León. Monterrey, N.L., México.
2 Facultad de Medicina, Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, Universidad Autónoma de Nuevo
León. Monterrey, N.L., México.
recibido: Junio 2012. Aceptado: Diciembre 2012
PALABRAS CLAVE Parkinsonismo, enfer-medad de Parkinson, enfermedad neurodegene-rativa, México. Resumen
Objetivo: El parkinsonismo incluye bradicinesia, rigidez, temblor en reposo y pérdida de
reflejos posturales. Cuando no se define su etiología, se considera Parkinson idiopático. El propósito de este trabajo fue analizar el perfil clínico-epidemiológico de pacientes con síndrome parkinsónico que acuden a la consulta de neurología del Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Material y métodos: Se analizaron los casos con este trastorno que acudieron durante
el periodo octubre 2009 – julio 2011. Se analizó mediante estadística descriptiva.
Resultados: Se registraron 77 pacientes con parkinsonismo, 49 (63.63%) hombres y 28
(36.36%) mujeres. El promedio de edad fue 64.3 años (rango 33 a 87 años). En 55 (71.42%) con Parkinson idiopático, siete (9.09%) con parkinsonismo secundario y 15 (19.48%) con par- kinsonismo en estudio. La edad al inicio fue 59.96 años, (rango 27 a 85 años). En siete pa-cientes (9.09%) se registró historia familiar de Enfermedad de Parkinson. El antecedente personal más frecuente fue hipertensión arterial en 24 (31.16%), seguido de tabaquismo en 19 pacientes (24.67%). Siete pacientes (9.09%) tuvieron antecedentes farmacológicos re- levantes, dos pacientes presentaron exposición laboral (2.59%), uno a metales pesados y otro a pesticidas. El síntoma inicial más frecuente fue temblor en 46 (59.74%) pacientes. El tratamiento más utilizado fue levodopa en 59 (76.62%) pacientes. Dieciocho pacientes (23.37%) presentaron efectos adversos. no se analizó el apego al tratamiento.
Conclusión: Las características epidemiológicas de los pacientes con síndrome
parkinsó-nico estudiadas en el presente trabajo son similares a las de otras poblaciones descritas. Se requieren más trabajos epidemiológicos en México para su manejo efectivo.
Perfil clínico-epidemiológico de pacientes con parkinsonismo en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León 11
Introducción
la enfermedad de Parkinson (EP) es el segundo trastorno neurodegenerativo más común, después de la enfermedad de Alzheimer.1 Dentro de los trastornos de movimiento
neurodegenerativos, es la primera causa.2 la prevalencia
de la EP no se ha estudiado con precisión en México. El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN), estima que existen al menos 500 000 pacientes con EP en el país, con una prevalencia de entre 50 y 100 casos por cada 100 000 habitantes,3 por lo cual, la enfermedad
se ubica en un valor inferior al de las prevalencias re-portadas en el resto del mundo. Estos datos se asemejan a los datos publicados en países asiáticos como China;4,5
en Europa se ha escrito una prevalencia más elevada con respecto a la estimada en México.6 uno de los pocos
es-tudios epidemiológicos existentes sobre la EP en México, se realizó en Tepatitlán, Jalisco, el cual reportó una pre-valencia de 2.7 casos por cada 1 000 habitantes,7 lo cual
difiere de lo estimado por el INNN.3
El parkinsonismo es un síndrome clínico cuyos datos cardinales son bradicinesia, rigidez muscular, temblor de reposo e inestabilidad postural.8-11 El parkinsonismo
puede tener varias causas, y no todos los pacientes con síndrome parkinsónico padecen EP idiopática.12 las
ma-nifestaciones de la EP no se limitan a signos y síntomas motores:13,14 también se manifiestan síntomas
neuropsi-quiátricos15,16 como ansiedad,17 psicosis18 y depresión,19,20
alteraciones del sueño,21,22 fatiga;23 síntomas sensitivos
tales como dolor;24,14 manifestaciones dermatológicas, en
las que se incluye dermatitis seborreica;25 disfunción
au-tonómica,26-28 misma que puede incluir disfunción eréctil29
y urinaria.30 otras manifestaciones incluyen hipotensión
ortostática,31,32 y síntomas gastrointestinales como
sialo-rrea,33 disfagia34 y estreñimiento.14,33
A parte de la importancia de los factores genéticos en la EP, también se han encontrado factores ambien-tales que modifican el riesgo de desarrollarla.2 Existe la
hipótesis de que la exposición a ciertos metales pesados, conlleva a un aumento en el riesgo relativo de EP,35,36 al
igual que trabajos que impliquen exposición a plaguicidas como el paraquat.11,37 Sin embargo, en algunos de estos
casos, la evidencia es contradictoria.6
En cuanto al estilo de vida, la literatura reporta una asociación inversa entre el tabaquismo y la EP,38 y
en algunos estudios se describe un gradiente de dosis-respuesta.6,8,11,39 Sin embargo, existe la opinión de que
algunos factores puedan contribuir a este resultado, como un sesgo de causalidad inversa o la presencia de factores confundidores.38 Se han descrito múltiples causas de
par-kinsonismo secundario,6 una de ellas es debida a la ingesta
de medicamentos, como los neurolépticos. El propósito de este trabajo fue analizar el perfil clínico y epidemiológico de pacientes con síndrome parkinsónico, de la consul- ta del Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio Gonzá-lez” de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Clinical-epidemiological profile of patients with Parkinson’s in the Hospital Univer-sitario “Dr. José Eleuterio González” of the Universidad Autónoma de Nuevo León Abstract
Introduction: Parkinsonism comprises rigidity, resting tremor and postural instability.
In case the etiology cannot be defined, it is considered as idiopathic parkinsonism. The purpose of this study was to analyze the clinical and epidemiological profile of out-patients with parkinsonism in the Neurology Department of the Hospital Universitario “Dr. Jose Eleuterio González” of the Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Materials and methods: We included cases of parkinsonism seen in the Neurology
Outpatient Clinic between October 2009 and July 2011. We analyzed the information and produced descriptive statistics.
Results: Seventy-seven patients fulfilled the criteria: 49 (63.63%) male and 28 (36.36)
female, with an average age of 64.3 years (33-87 years). The diagnosis was idiopathic parkinsonism in 55 (71.42%), secondary parkinsonism in seven (9.09%) and parkinson-ism not yet classified in 15 (19.48%). Age at onset was 59.96 years (27-85 years). We found family history of Parkinson’s disease in seven patients (9.09%). The most fre-quent comorbidities were arterial hypertension in 24 patients (31.16%) and tobacco use in 19 (24.67%). Seven (9.09%) patients had relevant pharmacologic history, two (2.59%) had occupational risk. The most frequent initial symptom was tremor in 46 (59.74%) patients. The most prescribed drug was levodopa, used in 59 (76.62%) pa-tients. Eighteen (23.37%) patients had adverse effects. Adherence to treatment was not evaluated.
Conclusion: The epidemiological profile of our patients with parkinsonism is similar
to that of other populations described in the current literature. More epidemiological studies are required in Mexico for a better understanding of our own patients.
KEYWORDS
Parkinsonism, Parkinson’s disease, neurodegenerati-ve disease, Mexico.
Estrada-Bellmann I, et al 12
Materiales y métodos
con la aprobación del comité de Ética de la Subdirección de Investigación de la Facultad de Medicina, uAnl, con el registro nr11-006, se construyó una base de datos a partir de los registros de la consulta del Servicio de neurolo- gía del Hospital Universitario, UANL, en Monterrey, Nuevo León, México. Se analizaron los pacientes que acudieron durante el periodo comprendido entre octubre 2009 y julio 2011, con diagnóstico de parkinsonismo idiopático o secundario. El diagnóstico se realizó por medio de los criterios de Uk Parkinsons Disease Society Brain Bank y el
Advisory Council of the National Institute of Neurologi-cal Disorders and Stroke. Se estableció el diagnóstico de
parkinsonismo secundario en aquellos casos en los cuales existía una causa atribuible.
Se obtuvieron datos que incluyeron diagnóstico, edad, sexo, antecedentes heredofamiliares, antecedentes per-sonales patológicos y no patológicos, así como también historial del síndrome parkinsónico: edad de inicio, fecha de diagnóstico, fecha de inicio de tratamiento, síntoma inicial y adicionales, tratamiento previo y actual, reac-ciones adversas al tratamiento y resultados de estudios de imagen.
la información fue capturada en el programa Micro-soft Office Excel 2010. A partir de los datos numéricos se obtuvieron medidas estadísticas como media, desvia-ción estándar y mediana. A partir de los datos de texto se obtuvieron porcentajes, y se elaboraron gráficas re-presentativas.
Resultados
De acuerdo a los criterios establecidos se incluyeron 77 pacientes, de los cuales 55 (71.42%) pacientes tenían diag-nóstico de EP idiopática, siete (9.09%) con parkinsonismo secundario y 15 (19.48%) con diagnóstico de parkinsonis-mo en estudio. cuarenta y nueve (63.63%) pacientes son varones y 28 (36.36%) mujeres. La edad promedio fue de 64.3 ± 11.2 años, con una edad mínima de 33, una máxi-ma de 87 y una mediana de 65 años (Figura 1). En cuanto
a los antecedentes heredofamiliares, el más común fue la diabetes mellitus reportada en 25 (32.46%) pacientes, seguida de hipertensión arterial sistémica en 16 (20.77%) pacientes. Se encontró historia familiar de la EP idiopáti-ca en siete (9.09%) pacientes.
El antecedente personal patológico más común fue la hipertensión arterial sistémica, reportada en 24 (31.16%) pacientes. Se encontró historia personal de diabetes mellitus en 14 (18.18%) pacientes, mientras que ocho (10.38%) padecen alguna dislipidemia. El tabaquismo fue el antecedente personal no patológico más común, al reportarse en 19 (24.67%) pacientes. Siete (9.09%) pa-cientes refirieron exposición crónica a humo de biomasas. Quince (19.48%) pacientes tenían antecedentes de inges-ta de alcohol. Se encontraron siete (9.09%) pacientes con antecedente de ingesta de medicamentos causantes de síntomas extrapiramidales, siendo el más común la cina-rizina en cuatro pacientes. Se documentó en dos (2.59%)
35 30 25 20 15 10 5 0 31-40 41-50 51-60 61-70 71-80 81-90 3 6 18 30 15 5 Número de pacientes
Figura 1. Distribución de pacientes por grupos de edad.
pacientes exposición crónica a insecticidas; otros dos (2.59%) contaban con historia laboral relevante.
Respecto a la historia del síndrome parkinsónico, el inicio de los síntomas ocurrió a una edad promedio de 59.96 ± 12 años con una mediana de 60 años, y un rango entre 27 y 85 años (Figura 2). El síntoma inicial más
co-mún fue el temblor en 46 (59.74%) pacientes. En el 50% de ellos comenzó en las extremidades superiores. En 12 (15.58%) pacientes la enfermedad debutó con bradicinesia (Figura 3). El tratamiento más utilizado en nuestro
Servi-cio fue la levodopa, empleada en 59 (76.62%) pacientes, en combinación con carbidopa, benseracida o entacapo-na. otros tratamientos frecuentemente prescritos fueron la amantadina, usada en 28 (36.36%) pacientes; el pra-mipexol, en 26 (33.76%) pacientes; y la rasagilina, en 21 (27.27%) pacientes. Al clasificar a los pacientes en base al número de medicamentos antiparkinsonianos utilizados, se encontró que el 70.12% utilizan dos o más medicamen-tos. En 18 (23.37%) pacientes se documentaron efectos adversos.
Discusión
El perfil epidemiológico y clínico de los pacientes con parkinsonismo en el Hospital Universitario parece ase-mejarse en gran medida al de otras poblaciones.5,6,39,40
la distribución por edad y sexo encontrado en la pobla-ción analizada, es similar a la reportada en la literatura médica mundial.41-45 La relación hombre:mujer en la EP
se estima entre 1.46 y 3.3 hombres por cada mujer con la enfermedad.6,39-41,45-47 En poblaciones de diversos
oríge-nes étnicos, como judíos Ashkenazi, asiáticos, lituanos y nigerianos, el inicio de los síntomas parkinsónicos es más común en la séptima década de la vida, lo cual coinci- de con nuestra población.1,5,6,39,40,48
La causa más común de parkinsonismo, al igual que en nuestra población, es la EP. En una revisión sistemática a nivel mundial, el parkinsonismo fue la causa de la EP en un 63%, con un rango de 42% a 86%.2 La mayoría de los
casos de EP son esporádicos.11 Se estima que sólo un 10%
tiene un componente genético bien establecido,38 aunque
en algunas poblaciones, como la de los judíos Ashkena-zi, hasta 35% de los casos cuentan con historia familiar
Perfil clínico-epidemiológico de pacientes con parkinsonismo en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León 13
positiva.48,49 la asociación con la hipertensión arterial
sistémica en nuestra población es de 31.16%, la cual es superior al 20.4% reportado en un estudio similar en nige-ria,39 y al 23.7% en Japón.50
En cuanto a la historia natural del síndrome parkinsó-nico, nuestra población es semejante a la descripción de la población europea, judíay nigeriana:1,39,48 el temblor
en reposo en las extremidades superiores es el síntoma inicial más frecuente.1,5,41,51
las opciones de tratamiento en nuestro medio son li-mitadas debido a la disponibilidad de los medicamentos y al nivel socioeconómico de los pacientes. Actualmente, se incluyen en el Catálogo de Medicamentos del CAUSES 2011 levodopa-carbidopa, biperideno y trihexifenidilo.52
En los pacientes estudiados en el presente trabajo, el uso de estos dos últimos medicamentos es bajo. Se prefiere agregar medicamentos como la amantadina, pramipexol y rasagilina a una terapia inicial con levodopa. En otras poblaciones se ha descrito de igual manera la levodopa como el tratamiento más utilizado, tanto de primera lí-nea como en general.4,39,48
Conclusiones
Las características epidemiológicas de los pacientes con síndrome parkinsónico estudiadas en el presente trabajo son similares a las de otras poblaciones descritas. Existe la posibilidad de que no haya un registro adecuado de los pacientes debido al poco acceso a los servicios de salud en las zonas rurales, lo que dificulta la investigación epi-demiológica de esta enfermedad. Valdría la pena evaluar las repercusiones económicas del síndrome parkinsónico en nuestro país, valorar la inclusión de más opciones de tratamiento en los esquemas de seguridad social, y ana-lizar el efecto del costo de los medicamentos sobre el apego al tratamiento.
En México, el reconocimiento de la EP como problema de salud pública es incipiente.Se requieren más trabajos epidemiológicos en nuestro país, en medios tanto públi- cos como privados, para establecer y contribuir a los pro- gramas de salud pública. Éstos servirán en un futuro próximo para resolver el problema que representará la EP por la transición demográfica que atraviesa nuestro país.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Financiamiento
Los autores no recibieron ningún patrocinio para llevar a cabo este artículo.
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