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Relación entre historia de la filosofía y filosofía teorética

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(1)Leocata, Francisco. Relación entre historia de la filosofía y filosofía teorética. Sapientia Vol. LXX, Fasc. 236, 2014. Este documento está disponible en la Biblioteca Digital de la Universidad Católica Argentina, repositorio institucional desarrollado por la Biblioteca Central “San Benito Abad”. Su objetivo es difundir y preservar la producción intelectual de la Institución. La Biblioteca posee la autorización del autor para su divulgación en línea.. Cómo citar el documento:. Leocata, Francisco. “Relación entre historia de la filosofía y filosofía teorética” [en línea]. Sapientia, 70, 236 (2014). Disponible en: http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/relacion-historia-filosofia-teoretica.pdf [Fecha de consulta:.....].

(2) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 47. FRANCISCO LEOCATA Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires Argentina [email protected]. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA Resumen. El presente artículo, después de trazar un resumen del recorrido de los modos de historiar la filosofía, enfoca el tema de la relación entre ambos aspectos: el de la filosofía teorética y el de la historia de la filosofía. Toma distancia crítica tanto de la concepción que independiza la historia de la filosofía de la labor de búsqueda de la verdad teorética, como de la identificación de ambas dimensiones, tesis que tomó forma sobre todo a partir de Hegel. Propone una aplicación de la hermenéutica en la lectura del pasado filosófico, para abrir nuevas cuestiones y horizontes de búsqueda en el mundo de la realidad y en las exigencias y desafíos de la propia época histórica. Dicha hermenéutica, a su vez, no se desliza hacia el relativismo, sino que confirma la perennidad de lo verdadero en su persistencia fecunda a lo largo del tiempo. Palabras clave: Historia de la filosofía - Métodos en filosofía Historia y verdad - Hermenéutica Abstract. This article, after reviewing the different ways to tell the history of philosophy, focuses on the relationship between both aspects: theoretical philosophy and history of philosophy. Taking a critical distance both of conception that independent history of the work of truth seeking theoretical, as in the identification of both directions, thesis that took shape mostly from Hegel’s philosophy. The author proposes a hermeneutics application in reading the philosophical past, to open new questions and horizons in the real world and the demands and challenges of the historical era itself. Moreover, such hermeneutics, in turn, does not slide into relativism, but confirms the continuity of truth in its rich persistence over time. Key words. History of philosophy - Philosophical methods History and truth - Hermeneutics Artículo recibido el 15 de octubre de 2014; aceptado el 19 de noviembre de 2014. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236 - PP 47 - 78.

(3) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 48. 48. FRANCISCO LEOCATA. I 1. Introducción El tema de la relación entre el estudio de la historia filosófica y la filosofía teorética, en cualquiera de sus campos específicos, se halla en la actualidad en una situación algo confusa, fruto de la poca atención que se le ha deparado en las últimas décadas. En efecto, en los ambientes académicos coexisten los dictados de las diversas materias, y la historia de la filosofía es vista por etapas —repartidas en el diseño curricular— en una dimensión paralela a las otras disciplinas, las cuales hacen menciones esporádicas a autores antiguos y modernos enfocados más bien como ocasiones para refutaciones o confirmaciones de las tesis que se desea sostener. En los ambientes no académicos, como suele aparecer en algunos tipos de ensayos o grupos libres de estudios, los nombres de los filósofos aparecen entrelazados con observaciones literarias o como apoyo no muy crítico a las propias opiniones, lo cual tiene un efecto que yo me atrevería a calificar como negativo en la difusión general de la cultura, especialmente cuando se trata de temas de teoría estética o de teoría política. Este hábito esconde y manifiesta a la vez la separación en que los dos campos se han cultivado, o en algunos casos también su mezcla, causante de no pocas confusiones. En este trabajo quisiéramos dar una contribución para focalizar mejor este problema y apuntar a posibles soluciones. Podrían en primer lugar distinguirse varios modos de concebir la mencionada relación, modos que se ponen en ejercicio implícita o explícitamente en numerosas circunstancias. La primera postura es la que persiste en ubicar la historia de la filosofía como una suerte de crónica de vidas y obras de autores, una continuación de la antigua doxografía, casi como un departamento análogo a la historia de las artes o de las ideas políticas y de las corrientes literarias, sin mayor deseo de profundizar en el sentido de su devenir o de iluminar problemas de la actualidad. En otras palabras, se trataría de obras de erudición algo superficial, que no se relacionan con los problemas de teoría filosófica. El historiador, en este caso, pretende perSAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(4) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 49. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 49. manecer «neutral», limitándose a exponer lo que pensaron los diversos autores en cada época. El modo contrapuesto al anterior es el iniciado a partir del idealismo, especialmente a partir de Hegel, el cual pensando la historia como un devenir del Espíritu, dio pie para que se identificara la labor filosófica con la asimilación del proceso racional anterior a la historia del pensamiento. Sin duda alguna Hegel puede considerarse como el fundador de la manera moderna de hacer historia de la filosofía. A principios del siglo XX eran frecuentes los manuales y cursos que introducían a la filosofía con la narración de su historia, así como había obras más profundas que en su mayor parte trataban de los cambios sufridos por conceptos o visiones filosóficas para llegar a determinadas conclusiones de actualidad. Estos enfoques por lo general eran utilizados por autores formados en escuelas neoidealistas. No hace falta detenerse en la simple constatación de que hay también pensadores que citan, a veces, autores importantes de la historia filosófica sin mayor preparación específica, simplemente para reforzar con su autoridad los argumentos que eventualmente exponen o escriben. El valor de esas referencias sólo puede medirse por el contexto o también por obras anteriores de esos mismos expositores. Nos encontramos así frente a dos ideas fundamentalmente contrapuestas de la relación entre historia de la filosofía y teorías filosóficas: una que separa demasiado taxativamente ambas dimensiones, otra que aprovecha las lecciones de los grandes autores del pasado para esclarecer problemas del presente a nivel teorético, aplicando, como veremos, una cierta hermenéutica. 2. De la doxografía a la historia razonada de la filosofía Desde la antigüedad ha habido autores que han referido las vidas y las ideas de los más conocidos filósofos de su tiempo. El caso más conocido es el de Diógenes Laercio, una de cuyas fuentes es Apolodoro1. Su modo de exposición es claramente el 1 Para un tratamiento muy detallado de los documentos doxográficos de la filosofía antigua, puede consultarse con provecho la obra de GUTHRIE, W. K. C., Historia de la filosofía griega I, Madrid, Gredos, 2012.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(5) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 50. 50. FRANCISCO LEOCATA. de un elenco y una crónica, puestos con la finalidad de que se recuerde en la posteridad las principales ideas y discusiones filosóficas, aunque también son frecuentes las descripciones que detallan curiosidades sobre los caracteres de los diversos personajes. El material que ofrece, de todos modos, ha resultado útil para ubicar los tiempos y las obras de los autores, constituyéndose en una fuente importante de consulta. Diógenes sin embargo no es un filósofo; por lo tanto no hace reflexiones significativas ni añade aportes teóricos de relevancia a su narración. Lo mismo puede decirse de las numerosas citas que se encuentran en obras del período helenístico o de los Padres de la Iglesia, como Clemente Alejandrino, Eusebio de Cesarea, Hipólito o San Agustín, extraídas de autores antiguos, gracias a los cuales se han podido reordenar los textos o fragmentos más importantes por parte de los autores del siglo XX. Muchas citaciones y textos dispersos se hallan por tanto en obras de otros filósofos antiguos y también, como se dijo, de los Padres de la Iglesia de los primeros siglos. En casos de autores como Platón o Aristóteles o los grandes neoplatónicos, cuando citan fuentes anteriores a ellos, hay también presentes aportes teoréticos importantes. Todo ese material ha sido recogido en el siglo XX por varios investigadores entre los que se destaca la conocida obra de Diels-Kranz2, que reúne los fragmentos de los presocráticos, o por lo que respecta al estoicismo por von Arnim, lo que ha permitido a los historiadores del pensamiento antiguo, como Zeller, Mondolfo, Jaeger, Burnet, Guthrie y otros, elaborar diversas interpretaciones. Las citas medievales de autores antiguos se basan fundamentalmente en textos de los filósofos entonces conocidos, como Aristóteles, Cicerón o San Agustín y otros padres de la Iglesia. Los datos sobre las vidas e ideas de los filósofos en general no fueron objeto de obras específicas hasta llegado el siglo XVII. El Diccionario histórico-crítico de Pierre Bayle3 reco2 Cfr. DIELS, H.-KRANZ, W., Die Fragmente der Vorsokratiker, 3 tomos, Dublín/ Zürich, Weidmann, 1966. 3 Cfr. BAYLE, P., Diccionario histórico-crítico, selección y traducción Fernando Bahr, Buenos Aires, El cuenco de Plata, 2010.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(6) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 51. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 51. mienza la recopilación y reconstrucción de las doctrinas de filósofos, científicos y teólogos anteriores. No es el Diccionario una historia de la filosofía en el sentido actual, pero aborda autores antiguos y modernos, dispuestos en orden alfabético, con un propósito crítico, en el sentido que este último término tenía entre los escépticos (como lo opuesto a lo dogmático): después de trazar una síntesis de sus doctrinas y traer numerosas citas, contrapone las diversas opiniones a que ha dado lugar cada una de ellas. Hay un trabajo reflexivo, pero Bayle se preocupa ante todo por defender la libertad de pensamiento, oponiéndola a los dogmas de los teólogos de la Iglesia y a las disposiciones de los monarcas. Es un trabajo que ha influido ampliamente en toda la época que Paul Hazard ha denominado como Crisis de la conciencia europea (1688-1715)4. Comparativamente es muy superior al más conocido Diccionario filosófico de Voltaire, que no menciona mayormente los sistemas de los grandes autores y que tiene un objetivo diverso, el de difundir un espíritu «crítico» no particularmente profundo para propagar las ideas de la Ilustración. Durante todo el siglo XVIII se siguió cultivando la enseñanza de la historia de los filósofos en forma de crónica cultural, con mayor o menor cuota de erudición según los casos. Los que tenían a su cargo la formación de los príncipes en las cortes, solían trazar pequeños manuales sobre esta materia, como por ejemplo el curso de historia de los filósofos de Giacinto Gerdil en Turín5. D’Alembert, por la misma época tiene una galería donde expone el pensamiento de grandes filósofos y escritores, ya próximos a su siglo6. Pero ya en la Alemania de la segunda mitad del siglo XVIII empezaron a aparecer cursos más extensos y sistemáticos destinados a las universidades: uno de los más utilizados fue el de 4. Cfr. HAZARD, P., La crisis de la conciencia europea (1680-1715), Madrid, Pegaso, 1975. 5 Cfr. LEOCATA, F., El problema moral en el siglo de las luces. El itinerario filosófico de G.S. Gerdil, Buenos Aires, EDUCA, 1995. 6 Esos retratos muy detallados se encuentran en D’ALEMBERT, Oeuvres complètes, III, Paris, Balin, 1821. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(7) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 52. 52. FRANCISCO LEOCATA. Wilhelm G. Tennemann7 así como la obra de Michelet. Puede verse un resumen del estado de la cuestión, así como su crítica y discusión hecha por Hegel, en la Introducción a su Historia de la filosofía8. Kant, que fue maestro de Tennemann, aunque conoció la historia filosófica de este estilo, no se ocupó de escribir él mismo una historia de la filosofía, como no lo había hecho por otra parte ninguno de los grandes filósofos anteriores a él. Esta era una tarea que no se consideraba como propia de los filósofos, sino de los historiadores de la cultura y de los eruditos en general. Con el idealismo alemán, especialmente con Schelling y Hegel, surgió una nueva manera de tratar el tema: los filósofos teóricos comenzaron a interpretar filosóficamente la historia de la filosofía anterior a ellos. Y fue entonces cuando tomó forma la otra concepción, que aquí expondré brevemente, con particular referencia a Hegel, un verdadero innovador en este campo: con él la historia de la filosofía pasa a ser una disciplina filosófica, integrada a un determinado sistema de pensamiento. Poco más tarde, su contemporáneo Victor Cousin publicaría su curso de historia de la filosofía con otros criterios, que actualmente tendría poco interés comentar. Algo análogo podría decirse de las notas de Schopenhauer a la historia filosófica. 3. La Historia de la filosofía de Hegel. Una de las importantes colecciones que reúnen las Vorlesungen9 (lecciones) de Hegel se refiere a la historia de la filosofía, un extenso curso dado en la universidad de Berlín, y que abarca tres tomos de sus obras completas. Anteriormente Schelling había dictado un curso no completo sobre filosofía moderna en la Universidad de Munich10, pero el enfoque de 7 Cfr. HEGEL, G. W. F., Vorlesungen über die Geschichte der Philosophie, I, Frankfurt, 1971, p. 33. 8 Cfr. HEGEL, G. W. F., Vorlesungen über die Geschichte der Philosophie I, Frankfurt, Suhrkamp, 1971,XVIII, pp. 28-33. 9 Las lecciones dictadas en la Universidad de Berlin por Hegel, abarcan también la Filosofía de la religión, la Estética y la Filosofía de la historia. Fueron publicadas después de su muerte por los discípulos más cercanos del filósofo. 10 Cfr. SCHELLING, F. W. J., Darstellung des philosophischen Empirismus, en Schriften, Darmstadt, 1975, pp. 507-578. Puede verse también toda la primera parte. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(8) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 53. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 53. Hegel es en verdad novedoso y señala uno de los hitos más importantes en esta disciplina. El presupuesto teorético que fue madurando Hegel, y que queda reflejado en la primera lección sobre la esencia (Bestimmung) de la Historia de la filosofía11, es que en sus obras anteriores Hegel había unido el devenir del Espíritu (la razón universal divina, mundana y humana) con la historia concreta, social, política y cultural. Esto le permitió relacionar más estrechamente la historia de la filosofía, como actividad superior del espíritu, con los acontecimientos de la historia mundial y sobre todo europea hasta llegar a su propia época. No hay que olvidar que Hegel dictó también un curso, tal vez más conocido, sobre filosofía de la historia donde esta simbiosis entre la historia cultural, estética y filosófica y la historia sociopolítica está estrechamente vinculada en modo dialéctico12. La Historia de la filosofía, que es el modo más elevado de comprender la historia del mundo, se desarrolla también dialécticamente, con la contraposición entre corrientes y escuelas, hasta culminar en la filosofía moderna, y desde ésta en el idealismo especulativo clásico alemán. La novedad que mencionábamos reside justamente en que los autores y escuelas, su pensamiento y su contenido, son puestos en relación formando la continuidad histórica de un único gran pensamiento, la autoconciencia de la Razón universal. Todo lo real es racional y todo lo racional es real, una sentencia que se halla en la Introducción de la Filosofía del derecho, es un axioma aplicable a la historia mundial y lo más depurado de ésta que es la historia filosófica, la cual es la visión de la racionalidad dialéctica, como clave para interpretar la historia real. En este sentido Hegel supera el modo anterior de hacer historia de la filosofía a la manera de «relato de opiniones», como dice despectivamente, es decir como mera secuencia de las ideas de determinados pensadores, lo que llevaría según él al desprestigio de la filosofía en cuanto tal. Es de su Filosofía de la Revelación, donde se emprende una crítica de la filosofía idealista anterior. 11 Cfr. Werke, Frankfurt, Suhrkamp, 1971, XVIII, pp. 20-37. 12 Cfr. Werke, XII. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(9) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 54. 54. FRANCISCO LEOCATA. interesante el detalle que Hegel coloca en la introducción a ese curso, en el que conjuga el concepto de desarrollo (Entwicklung) con el de lo concreto (das Konkrete), considerando la historia de la filosofía como la síntesis de ambos: «el conocimiento del desarrollo de lo concreto»13, con lo que muestra una vez más la relación con la historia del mundo real. Si se compara la innovación de Hegel en este campo con las historias de la filosofía de Victor Cousin14 o los fragmentos dedicados en cursos de Schelling, se verá que éstos últimos nunca identifican la historia ideal filosófica con el corazón de la historia sociopolítica, y menos con un avance de un único pensamiento desplegado dialécticamente a través del tiempo. Los tiempos de todos modos habían cambiado y después de Hegel la historia de la filosofía dejó de ser descrita a la manera de una doxografía de los principales autores y escuelas, para transformarse en un elemento esencial de la elaboración teorética. No es necesario observar que este modo de enfocar el tema no fue comprendido ni podía ser compartido por corrientes en general realistas, y menos aún por la neoescolástica hasta bien adentrado el siglo XX, en cuyos manuales hay la exposición cronológicamente ordenada de las diversas corrientes y autores, acompañadas eventualmente por observaciones críticas que ponían de relieve sus «desviaciones y errores», no sólo a partir de la modernidad, sino también en lo interno de algunas disputas antiguas y medievales15. Puesto que para este último enfoque la historia de la filosofía no es filosofía sino parte de la historia de la cultura. A pesar del defecto esencial de unir toda la historia filosófica en un solo gran devenir de la razón, lo que lleva a forzar a veces los datos con el criterio «dialéctico», la novedad de Hegel consistía en repensar a los autores estudiados, para 13. Geschchte der Philosophie, ed. cit., I, p. 46). Cousin en su curso de historia de la filosofía en la universidad de París, había distinguido las escuelas según el predominio de alguna de las facultas humanas (razón, sentidos, etc.). Este autor mantuvo correspondencia con Hegel y su escuela duró hasta la revolución de julio de 1830. 15 En los manuales neoescolásticos de la primera mitad del siglo XX, los tratados estaban articulados por «tesis»; y al inicio de cada una de ellas se enumeraban los «enemigos» a refutar. 14. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(10) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 55. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 55. aprender a filosofar con ayuda de la historia del pensamiento: y esto constituía sin duda un adelanto, algo que dejaba de lado la mera galería de retratos de pensadores del pasado. La modalidad introducida por Hegel fue heredada sobre todo por los historiadores de la filosofía neoidealistas y neokantianos16. Su aporte esencial consiste en haber llevado este tipo de estudios a un nivel de elaboración conceptual que, bien empleado y sin la imposición de la dialéctica de los opuestos, permite esclarecer mejor algunos aspectos de la filosofía teorética. Difícilmente puede realizarse desde entonces un planteo profundo de los temas sin tener en cuenta su herencia histórica, que no se limita sólo a las ideas y conceptos sino también abarca el vocabulario recibido desde la tradición. 4. Situación en los siglos XX y XXI Durante la primera parte del siglo XX había todavía un número considerable de autores neoidealistas en Europa: En Alemania y Francia predominaban formas de neokantismo filtradas por la influencia de Hegel. Entre los autores más conocidos tenemos a Xavier Léon, Octavio Hamelin, Léon Brunschicg, y el neokantismo de Baden (con Windelband y Rickert) y de Marburgo (H. Cohen, Natorp, Cassirer). En Italia y Gran Bretaña había representantes de formas diversas de neohegelismo: Gentile, Croce, y sus respectivos discípulos. En el ámbito británico, Bradley, Collingwood, Green, Mac Taggart entre otros. Estos autores por lo general, heredando las modalidades propias de cada cultura, habían hecho progresar notablemente el estudio de la historia de la filosofía. El motivo fundamental era que, considerando como realidad última el devenir histórico del espíritu en un sentido tendiente al monismo, ese trasfondo les resultaba muy apto para enlazar el progreso de la filosofía como una obra unificada de dicho espíritu universal que llevaba a la humanidad a una más plena conciencia de sí. Las escuelas adversarias, como el empirismo y el racionalismo, 16 Durante el siglo XX fueron muy influyentes las historias de la filosofía de Windelband y de Cassirer, así como la monumental historia de la filosofía griega de E. Zeller.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(11) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 56. 56. FRANCISCO LEOCATA. eran puestas en relación dialéctica encontrando puntos de síntesis abiertos a nuevas escuelas y nuevos problemas acordes con cada época. Uno de los ejemplos más fáciles de comprender era el de Kant, entendido como la convergencia de la lucha entre las dos citadas tendencias antagónicas17, representante por lo demás de una nueva modalidad en el movimiento de la Ilustración, y puente para pasar luego al idealismo absoluto, entendido justamente como «superación» de Kant. Es objetivo reconocer que estas escuelas aportaron mucho para la profundización en el conocimiento de las fuentes de los principales períodos, exceptuado el Medioevo, al que consideraban como un período meramente teológico. Recuérdese que el gran historiador de la filosofía griega, Eduard Zeller, provenía de la escuela del neoidealismo de Hegel con influencias neokantianas, y que su obra maestra hizo posibles algunos de los episodios más importantes de la filosofía del siglo XX. Además de estudiar grandes figuras del pensamiento antiguo y moderno, los representantes del neoidealismo enseñaron el modo de repensar la historia de la filosofía transformándola por momentos en una parte de la filosofía teorética y en el fondo como su justificación. Para citar sólo un ejemplo, es indiscutible que de las obras historiográficas de Ernst Cassirer, como El problema del conocimiento, o Individuo y cosmos en la filosofía del Renacimiento y la importante Filosofía de la Ilustración18 hay mucho para aprender, aun cuando no se comparta su historicismo idealista, o su teoría de las formas simbólicas. En esta etapa, además, las escuelas neoidealistas, se habían liberado del excesivo aparato dialéctico hegeliano, y eran mucho más cuidadosos de la exactitud de los datos y del recurso a las fuentes. Lo mismo puede decirse de la gran monografía de Xavier Léon sobre Fichte et son temps o de los trabajos de Gentile. 17 Esta es la tesis presentada por CASSIRER, E., en su Filosofía de la Ilustración, y en Kant: vida y obra. 18 Hay versión española de todas estas obras, editadas por el Fondo de Cultura Económica, o bien, en el caso de la obra sobre el Renacimiento, por Desclée de Brouwer.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(12) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 57. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 57. sobre el Renacimiento19 o los clásicos del pensamiento italiano, como el importante trabajo sobre Gioberti e Rosmini. Es lógico sin embargo que formando estas escuelas un frente muy influyente al menos hasta la segunda guerra mundial, crearon lo que podría denominarse como una suerte de historiografía «oficial» de la filosofía, que se divulgó en innumerables manuales de enseñanza universitaria. El esquema presentado en estos casos era demasiado esquemático e influyó mucho, a nivel didáctico, para identificar el estudio de la filosofía sólo a través de su historia; ignoraban además o subestimaban notablemente todo el período medieval o, también, el siglo de oro español, cuya importancia ha sido redescubierta por los estudiosos del siglo XX y XXI. Sólo había dos puntos de resistencia: sus rivales, los filósofos de origen positivista, se dedicaron más directamente a los temas epistemológicos y a la filosofía de las ciencias20. Sólo los que recibían alguna influencia del marxismo habían asimilado algo del modo idealista de tratar la historia de la filosofía, como fue el caso de Mondolfo21. Entre los historiadores de la filosofía antigua de influencia positivista, hay que citar a Gomperz, así como al neokantiano A. Lange, autor de una conocida Historia del materialismo22. El otro bastión de resistencia fue naturalmente la vertiente neoescolástica, que se concentró con notable éxito en redescubrir y revalorizar el pensamiento medieval en su aspecto filosófico23. Sin embargo, la influencia de los métodos de investi19 Otros autores de historia de la filosofía italianos, derivados en mayor o menor medida, de los criterios gentilianos, fueron Guido De Ruggiero y Ugo Spirito. Los grandes temas del Renacimiento italiano fueron tratados en innumerables publicaciones por Eugenio Garin, autor más cercano a las posiciones de Croce. 20 Ha sido sin embargo muy utilizada la Historia de la filosofía antigua de Gomperz, cercano a los autores neopositivistas que rodearon la figura de Ernst Mach. 21 Además de su notable reedición de la gran Historia del pensamiento griego por Zeller, a la que enriqueció con importantes notas, Mondolfo realizó trabajos notables sobre Marx, Rousseau, y otros defensores de un tipo de humanismo de tendencia materialista, preparadores del pensamiento marxista. 22 Cfr. LANGE, A., Historia del materialismo, Buenos Aires, Ediciones Procyón, 1946. 23 Cfr. GILSON, E., La philosophie au Moyen âge, Paris, Payot, 1952; L’esprit de la philosophie médievale, Paris, Vrin,1944.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(13) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 58. 58. FRANCISCO LEOCATA. gación de origen idealista en historia de la filosofía, incidió de un modo u otro en las demás escuelas, aun las adversas a su modo de pensar. El cambio más importante impreso por los grandes historiadores neoescolásticos, como E. Gilson y van Steenberghen, fue el de estimular fuertemente los estudios en este campo, aunque fuera para desmontar algunos prejuicios de la «historia oficial» neoidealista, y en valorizar el estudio directo de las fuentes. Ya no era posible la simple crono-historia doxográfica, ni tampoco reconstruir dialécticamente el desarrollo de las escuelas. Era preciso unir la rigurosidad en los datos y en el recurso a las fuentes, a la puesta en ejercicio de un acto hermenéutico que relacionara el horizonte filosófico actual con el del período estudiado. Era preciso filosofar con la tradición filosófica anterior. Es importante notar, sin embargo que los mencionados antecedentes, que se remontan a pesar de todas las correcciones a la obra de Hegel, fueron luego aplicados también a trabajos sobre historia de las ciencias, como las obras de Bachelard o de Koyré, y más tarde —con influencia marxista— por Ludovico Geymonat24. Algo análogo sucedió con la historia de las ideas estéticas25. Concentrémonos por unos momentos en el renacimiento de los estudios historiográficos sobre filosofía medieval, que era un aspecto que obligaba a desmontar algunos enfoques de los historiadores neoidealistas. Hoy en efecto tenemos una gran abundancia de estudios sobre escuelas y sobre autores de ese período, realizados sobre todo por los autores neoescolásticos, también como contrapartida de los enfoques neoidealistas o positivistas. Uno de los autores más meritorios y significativos al respecto, aunque algunos de sus trabajos han sido objetados en aspectos particulares fue el tomista Etienne Gilson. No sólo fue autor de una de 24. Cfr. GEYMONAT, L., Storia del pensiero filosofico e scientifico, 9 tomos, Milano, Garzanti, 1979. 25 Cfr. TATARKIEWICZ, W., Storia dell’estetica, 3 tomos, tr. it., Torino, Einaudi, 1979. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(14) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 59. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 59. las primeras historias completas de la filosofía medieval escritas con criterios modernos y con base en las fuentes originales, sino que dejó importantes monografías sobre autores particulares, como Santo Tomás, Duns Escoto, San Buenaventura. Si uno ve el conjunto de su labor, observará que en sus trabajos de tipo teorético (sobre ontología, gnoseología, estética), hay un aprovechamiento notablemente profundo de sus descubrimientos en materia de historia filosófica. Me refiero a obras como El ser y la esencia26, El ser y los filósofos, para no mencionar sus estudios sobre Descartes27, que amplían las dimensiones del realismo en contraste con la filosofía moderna, y que han señalado un hito en las investigaciones sobre el filósofo francés28. En los trabajos teoréticos de Gilson se halla un camino para el redescubrimiento del tema del ser como actus essendi, desde la perspectiva de una época (la del intérprete) en la que se difundían los temas existenciales de Kierkegaard y de Heidegger29. Aun en una obra historiográfica tan antimoderna como Introduzione all’ateismo moderno30, de Cornelio Fabro, aparece de una manera paradójica un filosofar desde la historia de la filosofía. Ha habido también, como dijimos, trabajos importantes sobre historia de la epistemología y de la cultura realizados por autores provenientes del positivismo, como los de Th. Gomperz, Gaston Bachelard y de A. Koyré, que han dado a la epistemología un corte semihistoricista31. Por lo que se refiere al siglo XXI, podría decirse que la tónica está dada por los trabajos sobre historia de escuelas particu26. Cfr. GILSON, E., El ser y la esencia, Buenos Aires, Desclée de Brouwer, 1951. Cfr. GILSON, E., Index scholastico-cartésien, Paris, Vrin, 1979. 28 Continúan el sendero abierto por Gilson, por ejemplo, BIARD, J.-RASHED, R., (comp.), Descartes et le Moyen äge, Paris, Vrin , 1997. 29 No es una mera causalidad que la «denuncia» de un olvido del ser en el pensamiento moderno haya sido planteada contemporáneamente, aunque con sentidos muy diversos en Ser y tiempo de Heidegger, y en los trabajos de Gilson sobre el ser en Santo Tomás. Sería errado en cambio unir en un mismo sentido el tema del ser en esos autores. 30 Roma, Studium, 1969. 31 Puede verse una culminación de esta tendencia en la teoría de las revoluciones científicas de Kuhn. 27. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(15) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 60. 60. FRANCISCO LEOCATA. lares, como el neopositivismo, el neokantismo, la escuela de Frankfurt, etcétera, y no tanto por visiones globales de la historia de la filosofía, a la manera que se estilaba desde Hegel a Bréhier o a Chevalier, Russell, Abbagnano, De Ruggiero, Copleston. Los motivos principales para ello son dos: el primero es la crisis del concepto de una historia de la filosofía con sentido de totalidad, idea que tiene una relación de fondo con la filosofía idealista, especialmente la hegeliana, que se identifica con el devenir, al mismo tiempo ideal y real, del espíritu. El otro es el mayor acopio de elementos y datos documentales de que disponemos, los que obligan a ahondar más bien en períodos más breves, o incluso en biografías intelectuales de filósofos destacados de todos los períodos. Abundan en particular las biografías de autores del siglo XX, es decir de períodos más recientes; desde Hanna Arendt a Derrida, desde Lukács a Foucault o Wittgenstein32. Esos trabajos, como señalé, cuando están realizados con sentido filosófico, y no se limitan a ser «reconstrucciones de época», resultan de mucha utilidad para conocer las fuentes del pensamiento de los autores, sus relaciones con hombres o mujeres de su generación, las fuentes que más han influido en su pensamiento. Pero corren a menudo el riesgo de transformarse en una suerte de apología del autor estudiado, con todos los riesgos de parcialidad. Pasemos ahora a consideraciones de tipo más teórico, que focalizan el tema central que nos interesa.. 32. Cfr. a modo de ejemplo, WIGGERHAUS, R., La Escuela de Francfort, Buenos Aires-México, Fondo de Cultura Económica, 2010; JANIK, A.-TOULMIN, S., La Viena de Wittgenstein, Madrid, Taurus, 1974; KADARKAY, A., Georg Lukács; DOSSE, F., Paul Ricoeur. Los sentidos de una vida (1913-2005), México-Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2013. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(16) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 61. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 61. II 5.1. Crítica a la historia de la filosofía como mera crónica de la cultura De lo dicho anteriormente queda claro que hoy es insuficiente la concepción de la historia de la filosofía como un elenco «histórico de datos», fechas y obras, o resúmenes de los respectivos pensamientos. En este sentido negamos que la historia de la filosofía sea una actividad separada de una determinada perspectiva filosófica, algo reducido a ser sólo una parte de una pretendida historia de la cultura con perfiles de museo de figuras de pensadores, sobre los cuales se emite eventualmente algún juicio «valorativo» sumario. En la actualidad son ya muy pocos los manuales herederos de la historia de la filosofía como crónica de la vida, obras y resumen de pensamiento de los autores dispuestos por países y por orden cronológico33. Pero como dijimos son frecuentes los estudios de períodos determinados y de biografías intelectuales hechas con el fin de extender la erudición y el conocimiento de la cultura en determinados períodos. No es que estos enfoques carezcan de interés y de importancia. En muchas oportunidades, cuando están bien elaborados, estos trabajos proporcionan elementos preciosos que sirven de base para trazar panorámicas muy atractivas del estado de la cultura y de los estudios en una determinada región y en una determinada época. Proporcionan a veces detalles de la vida de los pensadores que, aunque carentes en sí mismos de un verdadero sentido filosófico, ayudan a tomar conciencia de las condiciones en que fueron escritas determinadas obras. Nuestro tema sin embargo se dirige a sostener que el mero relato de una crono-historia de la filosofía en cualquiera de sus dimensiones, no es suficiente y entra, en cierto modo en conflicto con el propio contenido, en cuanto que es propio de la filosofía no poder ser históricamente narrada, sin un pensar 33 Puede considerarse un ejemplo de este modo de presentación la Historia de la Filosofía de Guillermo Fraile, editada por la B.A.C. de Madrid.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(17) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 62. 62. FRANCISCO LEOCATA. filosófico que la acompañe. O sea, que tal eventual elenco doxográfico de autores, satisface la curiosidad por saber qué enseñaron los filósofos en cuestión, pero no transmite ningún impulso de sus enseñanzas para pensar más allá de lo que ellos dejaron escrito o dicho. Este tipo de obras a menudo son escritas por autores que, suficientemente documentados sobre dichos y hechos, no comprenden ni hacen una verdadera interpretación filosófica de sus enseñanzas, no filosofan a partir de los maestros. En este sentido pueden formar parte de una «historia cultural» —o de un acopio de materiales para una historia en el sentido explicado—, pero constituyen de ese modo un género paralelo a la filosofía propiamente dicha, casi ajeno a un acercamiento o búsqueda de soluciones de determinados problemas teóricos. Es conveniente aquí hacer una distinción, a fin de evitar malentendidos. La historia filosófica debe ser modulada según las exigencias de los autores mismos que se estudian. Si alguien se aboca a historiar la filosofía griega antigua, por ejemplo, la originalidad, la estatura intelectual de los autores, la calidad misma de sus obras o documentos conservados, todos estos elementos permiten trazar un desarrollo por así decirlo «ideal» (en sentido positivo), en el sentido de que las ideas, sistemas, conceptos, comparados entre sí en su desenvolvimiento histórico, llevan necesariamente a trasuntar, de parte del historiador, una cierta postura o visión filosófica, fruto de ese aprendizaje o de ese diálogo con los autores y entre los autores estudiados34. Puede presentarse como ejemplo La filosofía de los griegos en su desarrollo histórico de E. Zeller35. Eso es ya filosofar y no meramente historiar en el mismo sentido que lo hace el cronista político o cultural.. 34. Un ejemplo a este respecto es GUTHRIE, W. K. C., Historia de la filosofía griega, Madrid, Gredos, 2012. 35 Esta obra, como es sabido, fue actualizada más tarde por autores como Mondolfo e Isnardi Parente; cfr la edición italiana, ZELLER-MONDOLFO, La filosofia dei greci nel suo sviluppo storico, Firenze, La nuova Italia, 1969. La primera edición alemana de la obra de Zeller fue publicada en 1844. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(18) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 63. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 63. Supongamos en cambio una historia filosófica de un país latinoamericano. Es claro que los autores allí derivan en gran parte de filósofos europeos de cada época y de las escuelas que estaban entonces en auge. Difícilmente se encontrará un autor de nuestras latitudes que sea «fundador» de un sistema totalmente autóctono. El estudio enfatizará por fuerza el aspecto de una historia que sea al mismo tiempo una hermenéutica de una cultura. Pero eso a su vez puede hacerse de dos maneras muy diferentes: una es la exposición documentada de vidas y hechos, agregando por lo demás que tal autor ha sido más importante o menos genial que tal otro, como quien describe los retratos de una exposición cultural. Otro es el modo que basado en el adecuado conocimiento de las fuentes, hace dialogar a los autores en torno a un tema de su generación y de su época. Es claro que en tal contexto, se marcarán más explícitamente las relaciones de las ideas filosóficas con las ideas estéticas, políticas, religiosas, etcétera36. Esta actividad ayuda sin dudas a penetrar la comprensión del sentido y de los problemas de una configuración cultural o incluso de la historia de un pueblo como conjunto. Y esa labor hermenéutica es sin dudas también filosófica, en un sentido adecuado al contenido que es objeto de su estudio. En resumen, una cosa es describir la sucesión de autores y obras, y otra cosa es filosofar sobre sus ideas, ya se trate de la «gran filosofía» de épocas de oro europeas, ya se trate de historia de las ideas y conceptos filosóficos recepcionados en un determinado ambiente (como el latinoamericano o el asiático), con el fin de afrontar sus problemas y abrir sus horizontes. Es ciertamente un adelanto el tratar de situar la obra de los filósofos en su contexto cultural, pero se requiere volver a pensar con ellos los interrogantes filosóficos de la actualidad.. 36. Este es el método que he empleado en Las ideas filosóficas en Argentina, Etapas históricas, Buenos Aires, CESBA, 1992-3. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(19) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 64. 64. FRANCISCO LEOCATA. 5.2. Crítica a la identificación de la historia de la filosofía con la teoría filosófica Filosofar con la historia de la filosofía no debería llevar necesariamente a una concepción totalizadora de dicha historia. Ya hemos visto que en Hegel o en algunos de sus continuadores idealistas esto lleva a varios inconvenientes: existe de hecho la posibilidad de forzar los datos históricos a fin de que entren en una determinada concepción filosófica que generalmente identifica la historia del pensamiento con la historia del espíritu universal, cuando no a la glorificación de una determinada cultura. Otro inconveniente es que el hilo conductor deja de lado aspectos muy importantes, generalmente poco conocidos, pero que son susceptibles de investigaciones más detalladas. Entre los seguidores neomarxistas del método hegeliano, uno de cuyos ejemplos más claros es la obra de Georg Lukács DieZerstörung der Vernuft (la destrucción de la razón)37 el itinerario que va de Schelling al nazismo tiene el objetivo ideológico de colocar del lado del irracionalismo a todos los adversarios del marxismo. No obstante, ya hemos dicho que la innovación de Hegel —la de razonar o aplicar «el trabajo del concepto» a la historia filosófica— tiene también sus ventajas: deshacerse del modelo de la crónica o de la doxografía, y comparar las ideas y los sistemas para elucidar mejor determinados problemas. Existe en esto, es verdad, también el peligro señalado por Dewey38 de que la filosofía se transforme en una meditación sobre libros de autores en lugar de atender a la realidad, pero también es cierto que buena parte de la situación actual, cuyos horizontes se trata de desentrañar y ampliar, no puede comprenderse adecuadamente sin un conocimiento de las ideas que han ayudado a darle forma. Las obras que saben combinar los enfoques históricos con los avances teoréticos tienen esta ventaja: que aunque el lector no comparta las conclusiones o la filosofía de fondo del autor del trabajo, siempre aprende algo nuevo que le ayuda a tomar mejor conciencia de la propia visión de las cosas. 37 38. Cfr. LUKÁCS, G., El asalto a la razón, tr. W. Roces, Madrid, Grijalbo,1991. Cfr. DEWEY, J., Reconstrucción de la filosofía, Barcelona, De Agostini, 1984.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(20) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 65. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 65. De todas maneras el modelo «hegeliano» en historia de la filosofía es hoy de hecho impracticable, y su declinación tiene por cierto una relación directa con la crisis producida en la idea misma de una «historia universal». El autor no puede colocarse por encima de un devenir histórico filosófico como contemplándolo desde lo alto. Él mismo forma parte de dicha historia, y lo adecuado no es envolver a los autores del pasado en una red dialéctica, sino dialogar con ellos con mentalidad hermenéutica. Un discurso aparte merecería la relación establecida entre la visión heideggeriana de la historia de la filosofía —principalmente la griega y la alemana— con su propio camino filosófico. La obra de Jean Beaufret Dialogue avec Heidegger39, muestra en qué medida lo uno incide en la otra en modo circular. Basta por otra parte leer su extenso comentario a Nietzsche para constatar la estrecha unión entre su tesis de la historia del ser y la manera en que interpreta a los autores. Sería inútil achacar a Heidegger que a menudo acomoda los textos tanto griegos (Heráclito, Platón, Aristóteles…) como alemanes (Schelling, Kant, Nietzsche…) a su propia mirada acerca de una gran historia del ser que sería como una gran inversión del método hegeliano puesta al servicio de una visión superadora de la lógica y de la razón. El motivo fundamental estaría relacionado con la innegable originalidad y la vasta influencia ejercida por Heidegger en el último siglo. Por lo demás, tampoco ha de subestimarse lo que podría denominarse como «sentido sistemático» de la filosofía teorética. No se trata de reeditar el antiguo «espíritu de sistema» en su sentido peyorativo. Pero un pensamiento como el de Husserl, por tomar un ejemplo muy influyente, da sus pasos de una manera metódica y muy meditada, sin preocuparse demasiado de entablar discusiones o refutaciones de otras posturas. Algo análogo podría decirse de Nicolai Hartmann40 o de la obra 39. Cfr. BEAUFRET, J., Dialogue avec Heidegger, 3 tomos, Paris, Éditions du Minuit, 1973-4. 40 Recuérdese sin embargo que Nicolai Hartmann es autor de una notable historia del Idealismo alemán. Husserl en su obra Krisis (Hua VI) tiene una discusión con algunos puntos de la historia filosófica moderna (Descartes y Galileo). SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(21) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 66. 66. FRANCISCO LEOCATA. principal de Scheler sobre los valores. La labor filosófica teorética no necesita en el mismo grado un igual conocimiento de toda la historia anterior. Pero es obvio que cada uno de esos filósofos eminentemente teoréticos provienen de una cierta tradición filosófica, de modo que conservan latente una relación con la historia de la filosofía. Así como hay autores, como Heidegger, cuyo pensamiento no puede comprenderse prescindiendo de su diálogo constante con la filosofía griega y alemana, con las peculiaridades que señaláramos, así también hay otros grandes autores que han abierto nuevos horizontes atendiendo por así decirlo primordialmente a las ideas o a la realidad sin involucrar demasiadas menciones explícitas de otros filósofos anteriores. 5.3. Hacia una nueva propuesta De todo lo anterior se derivan algunas consecuencias que quisiéramos expresar sintéticamente. 5.3.1 Ante todo, y a pesar de los reparos enunciados anteriormente, reafirmamos la necesidad de estudios críticoreconstructivos. Con esta denominación quiero indicar los trabajos de recopilación de datos, de documentación de época, de las síntesis de los contenidos de las principales obras, incluso el trabajo más propiamente filológico de establecimiento crítico de los textos. Aunque esto no es todavía propiamente historia de la filosofía ofrece las bases indispensables para poder emprender una reflexión propiamente filosófica sobre fundamentos suficientemente asentados. Pertenece a este género de labor el estudio de fuentes, manuscritos, relaciones de la vida de un pensador o de una escuela con su entorno, condiciones sociopolíticas y culturales en que se desarrollaron41. En algunos casos puede tratarse de la edición crítica de manuscritos inéditos. El adjetivo «crítica» indica que ya no se trata de meros ordenamientos cronológicos y repeticiones de lugares comu41. Además de las obras que hemos mencionado, vale la pena citar aquí KÖHNKE, K. C., Surgimiento y auge del neokantismo. La filosofía universitaria alemana entre idealismo y positivismo, México-Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2011; COFFA, J. A., La tradizione semántica da Kant a Carnap, Bologna, Il Mulino, 1998. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(22) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 67. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 67. nes, sino de un trabajo que supone un dominio gramatical y que es inseparable de una cierta interpretación. 5.3.2. Hay en segundo lugar un tipo de estudio que se dirige a la historia de las ideas de las diversas disciplinas filosóficas (estética, ética, filosofía jurídica, metafísica, etc). A este grupo pertenecen por ejemplo obras como El problema del conocimiento de Cassirer o la Historia de la estética de Tatarkiewicz42, así como los importantes estudios franceses de historia de la filosofía de las ciencias43. Estas obras implican ya un modo de filosofar que pone de manifiesto el desarrollo de algunos temas, y su referencia al momento en que fueron escritas. En la actualidad existen también obras hechas en colaboración por varios especialistas sobre autores, escuelas o conceptos filosóficos44: estas obras tienen la ventaja de que cada capítulo es tratado por un especialista en algún autor o escuela, pero tal vez no alcance para dar la necesaria unidad de pensamiento de un trabajo hecho por un solo autor. El lector de este tipo de obras se ve inducido a profundizar en un determinado campo del saber filosófico y, como observamos, a menudo resultan sumamente útiles y enriquecedoras incluso para lectores que disienten de la orientación teorética de los autores45. Es cierto que el primer deber del filósofo es atender a la realidad y a los interrogantes presentados en su contexto histórico, pero para enfrentar cualquier problema de teoría filosófica es indispensable tener presente el recorrido de los debates de la tradición, los caminos anteriores y una idea de las soluciones, siquiera parciales logradas en el pasado. Aunque en filosofía todo puede volver a cuestionarse, es ilusoria la pretensión de comenzar desde punto cero la meditación sobre un tema. Es la ilusión en la que caen frecuentemente los ensayistas autodidactos de temas filosóficos. 42. Cfr. TATARKIEWICZ, W., Storia dell’estetica, 3 tomos, Torino, Einaudi, 1979. Cfr. GUSDORF, G., La revolution galiléenne, Paris, Payot, 1968. Le siguieron otros ocho tomos sobre los siglos ulteriores. 44 La idea de «historia de conceptos» ha sido recientemente defendida y explicada por KOSELLECK, R., Historias de conceptos. Estudios sobre semántica y pragmática del lenguaje político y social, Madrid, Trotta, 2012. 45 Es justo mencionar aquí la extensa colección sobre el Siglo de Oro español, editada por la Universidad de Navarra, Pamplona en las décadas recientes. 43. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(23) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 68. 68. FRANCISCO LEOCATA. En este sentido el conocimiento de la historia anterior deja de ser mera erudición y se transforma en un avance o ampliación de horizonte. El «pensar sin presupuestos» propio de la filosofía, ha sido a menudo mal comprendido, como vía hacia el escepticismo o a confundir profundidad con el arte de plantear preguntas y quedar suspendido en ellas con intención teñida de retórica. De lo dicho se desprende también que es muy conveniente la realización de historias filosóficas de períodos, escuelas o países determinados. Abordar por ejemplo un determinado siglo de la filosofía occidental (XII, XV, XVIII…): si el trabajo es bien construido e ideado constituye ya de por sí la visión de problemas que tienen cierta repercusión por sus consecuencias, en la actualidad. Pueden sacarse a la luz, en ese contexto, figuras o escuelas semi-olvidadas, esclarecer las relaciones entre escuelas o autores, unir la erudición, en el buen sentido, con la reflexión propiamente teorética. También ha sido abordada con éxito en muchos casos la historia de determinadas escuelas (neokantianos, Escuela de Viena o de Francfort, pragmatismo norteamericano, entre otras)46. Cuando el autor de estos trabajos posee verdadera capacidad filosófica, los datos históricos aportados se iluminan mutuamente y van ampliando el horizonte de comprensión. 5.3.3. Un tema aparte es el de la historia del pensamiento en determinados países o regiones. Lo propio de este género de investigaciones es la manera de entrelazar el pluralismo de las escuelas y no dejarse tentar por enfatizar el predominio de una determinada ideología, casi como un complemento o un apoyo de una praxis política hegemónica. Otro problema de estos enfoques es que a menudo circunscriben demasiado las fronteras y no tienen suficientemente en cuenta las influencias que los autores han recibido de otras regiones47. 46. Muchas de estas obras han sido editadas en español durante la última década por el Fondo de Cultura Económica, y constituyen en cierto modo un género nuevo que intenta reemplazar los antiguos tratados de historia de la filosofía occidental. 47 He explicado más ampliamente ideas sobre el método a seguir en este género de trabajos en la Introducción de mi libro Las ideas filosóficas en Argentina. Etapas históricas I, Buenos Aires, CESBA, 1992. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(24) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 69. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 69. Todo esto nos conduce a preguntarnos si no es el momento de sortear el dilema entre crónica e historia filosófica con contenido teorético con una aplicación muy particular de un hallazgo de los dos últimos siglos, y en especial de los últimos cincuenta años: la razón hermenéutica. 5.4. Aplicación de la hermenéutica a nuestro tema No es aventurado afirmar que el auge adquirido por la «razón hermenéutica», según la expresión de Paul Ricoeur, está relacionado con la caída del prestigio del concepto de historia universal y por consiguiente también con el decaimiento de la historia de la filosofía derivado del modelo hegeliano. De hecho, entre las alternativas que hemos descrito, todos los caminos parecen conducir a la aplicación de la hermenéutica al estudio de la historia de la filosofía. Ya se trate de un solo filósofo, ya de un período, ya de una escuela, siempre se trata de interpretar su pensamiento y de dialogar con él. Pero detrás del término «interpretar» hay varios problemas y sentidos puestos en juego. Me permito recordar aquí algunos de ellos: l. La hermenéutica es en general un cierto diálogo expresado en la forma de un determinado círculo interpretativo. Los autores que han elaborado la teoría hermenéutica, desde Scheiermacher a Heidegger, hasta llegar a Gadamer y Ricoeur, han ido distinguiendo varios de ellos.. l. Schleiermecher trató el tema del círculo entre el todo y las partes en un texto estudiado en clave hermenéutica, al mismo tiempo que remarcó que el comprender tal texto implica una cierta empatía con un modo de vida, que es también un modo de pensar, del autor estudiado.. l. Heidegger habló, en la segunda sección de su Ser y tiempo, de un círculo hermenéutico entre la situación existencial de la que parte el intérprete y el contenido textual o histórico estudiado.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(25) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 70. 70. FRANCISCO LEOCATA. l. Gadamer focalizó la famosa «fusión de horizontes» entre el mundo de vida del intérprete y el del texto estudiado, introduciendo además la temática de la historia de los efectos.. l. Ricouer aplicó todos estos temas a la interpretación de los símbolos y a la configuración de la narración, así como profundizó el enlace entre el texto y la acción.. Ante el conjunto de estos enfoques es lícito adelantar la tesis de la adaptación de los mismos al tema elegido en la historia de la filosofía. Para no complicar demasiado nuestro tratamiento, diremos en primer lugar que historiar un autor, un tema, un período en historia de la filosofía es un modo de dialogar, lo cual implica no solamente reconstruir cómo sucedió el «acontecimiento» (de un sistema, una escuela, un autor, un período), sino también involucrar el propio pensamiento del investigador, que parte de una situación cultural, de desafíos epocales, de un horizonte conceptual diferente. Todo ello sin caer en el mero subjetivismo o relativismo. Otro elemento importante, ligado con el concepto gadameriano de fusión de horizontes (un concepto que evoca indudablemente la temática husserliana de los horizontes)48, es justamente que el estudio de la historia de la filosofía, en cualquiera de las dimensiones indicadas, provoca el pensamiento del estudioso para ampliar su propio horizonte, para añadir perspectivas nuevas al «texto» estudiado. Aprovechando las distinciones que hemos hecho anteriormente, daré algunos ejemplos. La historiografía filosófica dirigida a profundizar el pensamiento de un solo autor, como es frecuente en la mayoría de las tesis de doctorado, pero mucho más en los autores que gozan de un merecido prestigio, tiende en primera instancia a precisar y eventualmente corregir interpretaciones anteriores y en 48. La idea de horizonte comprensivo ha sido desarrollada por Husserl ampliamente en Experiencia y juicio. El lector podrá encontrar una exposición más detallada de este importante tema en mi libro Filosofía y ciencias humanas, Buenos Aires, EDUCA, 2010. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(26) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 71. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 71. ese sentido es un aporte a la comunidad de investigadores. Algunos de estos estudios tienen un gran valor por traer a consideración figuras un tanto olvidadas y por poner en evidencia la influencia que han tenido en el pensamiento de otras figuras más conocidas49. Ahora bien, el abordaje de estos enfoques sugiere, directa o indirectamente un interés filosófico, no meramente erudito, con referencia a problemas de la actualidad; y en ese sentido se opera un círculo hermenéutico que no deja de ser un modo de filosofar. Los estudios dirigidos a particulares períodos o escuelas, realizan el acto hermenéutico, reconstruyendo con objetividad la relación entre las ideas de los autores involucrados, sus cercanías y diferencias, así como sus analogías y significados para problemas más cercanos a nosotros. Difícilmente un estudio de esta índole resulta interesante y provechoso si no se añade con naturalidad cierto aporte desde el contexto de la situación actual, que ha llevado justamente a buscar o aportar respuestas a los interrogantes de esos períodos. Esto también implica, en diverso grado, una cierta actividad filosófica50. Una historia de alguna idea o concepto filosófico, dentro de un determinado marco cronológico, obliga a esclarecer y repensar dicha idea, lo cual constituye verdaderamente un diálogo, tan valioso, o más que el que vemos reflejado en los diálogos socráticos de los textos de Platón. Podrá constatarse así que las ideas tienen, según la notable expresión de Whitehead, una aventura51 a lo largo del tiempo, es decir una potencialidad que se va expandiendo o debilitando, y que de todos modos conserva una notable permanencia en el cambio. Sin la puesta en juego de estos elementos el esfuerzo realizado carecería de 49. Uno de los ejemplos más recientes es la reivindicación de la figura de Bolzano tanto en la fenomenología de Husserl como en la otra vertiente de Frege y de la filosofía analítica. 50 Puede aplicarse a este tema la distinción hecha por Kant entre Schulbegriff (concepto propio de la filosofía académica) y Weltbegrif (concepto propio del compromiso de la filosofía con la cultura y la sociedad, y en general los problemas del mundo). No se puede filosofar sin un equilibrio entre ambas dimensiones, criterio que es perfectamente aplicable al trabajo del historiador filosófico. 51 Me refiero a WHITEHEAD, A. N., Aventuras de las ideas, Buenos Aires, 1960. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(27) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 72. 72. FRANCISCO LEOCATA. vida y de interés, convirtiéndose simplemente en una vaga satisfacción de una curiositas, en lugar de ser un acto de pensamiento creativo. Me referiré finalmente a aquellos estudiosos que tienen principalmente en mente el trabajo más explícitamente teorético, pues aquí la problemática se vuelve algo más compleja, pero también interesante. Si revisamos el pensamiento de algunos de los grandes clásicos, vemos que en las obras de Platón y de Aristóteles se hallan numerosos datos históricos acerca de teorías de otros autores: en Platón se hallan como diseminados en la arquitectura de los diálogos, en Aristóteles en cambio encontramos al inicio de algunas de las grandes obras, por ejemplo de la Física, una síntesis del camino recorrido por pensadores anteriores, de los que se da una cierta interpretación o discusión, para llegar luego al desarrollo teorético del tratado aristotélico. He aquí un primer ejemplo importante de una integración del conocimiento histórico con la propia filosofía, que va mucho más allá de una simple recopilación ecléctica. Habiendo ya visto que hasta el siglo XVIII los filósofos no se ocuparon mayormente de escribir una «historia de la filosofía» en el sentido moderno, sería un error pensar que todos ellos pretenden iniciar una filosofía desde el «punto cero», sin ningún tipo de mirada hacia sus antecesores. Aun Descartes, el caso más emblemático de un intento de ruptura con el pasado en temas de filosofía, nos hallamos con un vocabulario inevitablemente heredado de una cierta tradición académica. Y así podríamos enumerar muchos otros casos, algunos mejor pertrechados, del conocimiento de la historia filosófica anterior, como es el de Leibniz52. Kant cita a menudo autores clásicos y también algunos de su siglo, y entre sus escritos más breves hay uno que trata de Los progresos de la metafísica53 descritos con la finalidad de ubicar mejor su postura al respecto.. 52 Véanse las numerosas referencias a autores antiguos, medievales y de la escolástica del Renacimiento, en la Teodicea y en los Nouveaux Essais. 53 Cfr. Werke, Frankfurt, Suhrkamp, 1970,VI.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(28) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 73. RELACIÓN ENTRE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y FILOSOFÍA TEORÉTICA. 73. Con esto se quiere indicar que los grandes autores dialogaron, directa o indirectamente, con respeto o en actitud de crítica, con los pasos que había dado la filosofía hasta su tiempo, aun cuando no fueran, en sentido estricto, historiadores de la filosofía. Hemos visto que la unión más explícita entre la meditación teorética y la presentación de la filosofía anterior comienza, por los motivos explicados, con el idealismo alemán, particularmente con Schelling54 y Hegel. Continuaron apareciendo luego figuras muy originales, que abrieron caminos nuevos, sin preocupación por hacer historia de la filosofía como por ejemplo Husserl. Sus escritos sin embargo revelan influencias de Brentano, Bolzano, el neokantismo y una referencia particular a Descartes, reinterpretado desde una nueva óptica. Heidegger conoció mejor, como observamos, sin duda la historia de la filosofía y tomó impulso de su estudio para el planteo original de nuevas cuestiones, que ya hemos señalado. Este es el punto que quisiera profundizar un poco más: de qué manera el conocimiento de la historia de la filosofía alimenta la reflexión de filósofos «teóricos» sin desmerecer nada de su originalidad. 5.5 Filosofar: mirada al presente con memoria del pasado La tesis general del presente artículo es que no puede emprenderse un buen trabajo teorético55 en filosofía, sin el conocimiento de la historia y de los textos de los autores que más se han acercado a ese tema. Pero en su mismo enunciado esta afirmación deja entrever naturalmente que puede haber en ello diversos grados de profundidad. Habida cuenta de que en filosofía también se ha ido introduciendo la tendencia a especialidades diversas, puede haber trabajos que sólo buscan una hermenéutica más circunscripta a un autor o a un período o escuela. No es necesario, por ejemplo, que un buen conocedor de Santo Tomás conozca a fondo 54 Tal vez el punto en el cual Schelling realiza más brillantemente una lectura del pasado filosófico es en su última obra sobre Filosofía de la Revelación. 55 Prescindimos aquí del cuestionamiento de la teoría hecha por Heidegger a propósito de Platón y de la subsiguiente tradición filosófica.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

(29) 03 Leocata Relación_Maquetación 1 08/05/2015 09:23 a.m. Página 74. 74. FRANCISCO LEOCATA. toda la historia ulterior, pero tampoco es bueno que se detenga en la tarea de «comentar» desde un punto de vista filológico o circunscripto a la propia escuela, un pasaje o una obra del autor. Debe de algún modo tener presentes los problemas de la realidad y de la cultura actual de manera que se establezca un verdadero diálogo con el autor y su época. Los trabajos que abordan un determinado período, como el Renacimiento o el siglo XVIII, son significativos para nosotros en cuanto ayudan a esclarecer los motivos remotos de nuestra situación y dan luz a alguno de nuestros interrogantes. La denominada «historia de las ideas» está más íntimamente relacionada con el pensar en cuanto tal, poniendo en evidencia la herencia de las ideas con la herencia de las palabras56 que han llegado hasta nosotros; la modalidad de sus cambios a través del tiempo es una buena ayuda para superar malentendidos o para comprender la denominada polisemia de determinadas expresiones. Aunque ubicada en un plano superior por el nivel de su meditación filosófica, la «historia del ser» que rememoran las últimas obras de Heidegger, está íntimamente entrelazada con el estudio hecho por ese autor sobre la filosofía antigua y moderna. Llegamos así a la consideración de los que pueden llamarse «grandes maestros» no necesariamente historiadores del pensamiento filosófico. Es cierto que su meditación apunta ante todo a resolver un pregunta básica o a abrir horizontes nuevos de búsqueda para iluminar nuestra circunstancia histórica o nuestro modo de vida y más allá de eso, a la relación entre realidad e ideas. Por lo tanto su talante los lleva más a reflexionar sobre problemas teoréticos (referidos por cierto a la realidad) en sí mismos que a la erudición histórica. No es oportuno ni entra en mi propósito medir aquí una jerarquía de talentos, pues ello contrasta justamente con el interés propio de la filosofía. Pero cualquiera sea la importancia del mensaje de un autor que se considera valioso por el nivel intrínseco de su búsqueda y la fecundidad de sus respuestas, es inevitable tener en cuenta que la lectura de autores anteriores ha inspirado y potenciado sus intuiciones y sus planteos. 56. Cfr. BRUNSCHVICG, L., Héritage de motes, héritage des idées, Paris, Vrin, 1945.. SAPIENTIA / AÑO 2014, VOL. LXX,. FASC.. 236.

Referencias

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