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Bordado popular abulense

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Academic year: 2022

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Bordado popular abulense

Por Ma AngelesGonzález Mena

Frontal de altar,realizadocon bandas de bordadoa reserva de Avilaymallas.Los temasson enteramente renacentistas.

Se conserva en el Museo Pedagógico Textil (ICEUM).

EnplenaEdad Media,afines delsiglo XI,Fernando VI con quist a Toledo . Para crear una zona de protección deci de repoblarvarias ciudades,ent reellas Avila, para lo que moviliza gentes de Galicia y Cantabria.A partir de este momento,la historiaabulense se.incorpora a la castellana recibiendoindudables influencias no sólo de la zona toledana sino también de otras provincias limí- trofes,sobre todo de SalamancayCáceres.En algunos de sus bordados han quedado bien patentes.

ElsigloXVI es el siglo más deslumbrante enla histo- ria de Avila,reconociéndoseelimportante auge econó-

mico derivado dela ganade ríayde sustelaresde paños cuyo origen se remonta atiempos medievales ydelos que salieron paños bien tundidos que habríande ser la base de algunos de sus bordados aplicados a prendas de indumentaria.A este siglode esplendorpertenece el bordado más importante que se ha producido en la pro- vincia,el denominado«a reserva».

Las comunidadesmoriscas fueronabundantes en tie- rras de Avila,hastasu expulsión bajo el reinado de Feli- pe 111, cuya influencia se va a conservar enalgunos de sus bordados.

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Lo autóctono se conserva en los pueblos dela serra- níay en.los que se asientanen los vallescobijadospor sus cadenas montañosas.Se destacan los pueblos de Arenasde San Pedro, Barco de Avila,Piedrah itay Pie- dralave s. Pero hay que destacar de forma especial a Candeleda y Pedro Bemardo:en elprime ro, laindum en- taria aún conserva cierto tipismoen susbordados aun- que,en ocasiones,aparece en la saya deltrajefemeni- no,el airosoy movidosarmientodeinfl uencia cacereña enlugar de laseñorialfranja debordado «piceo».En Pe- dro Bernardo,con la reactivaciónde su artesanía,se ha visto renacer el bordado;pero los refajos «pice os»y es- tam pados han pasado a ser piezashistóricas,desplaza- das por las sayas bordadas con decoraciones flora les de inf luencia chinesca cuya presenc ia data del sig lo XVIII.Los refajos bordados que aúnse conservan alcan - zan cuando menos cientocincuenta años.

Losbordados de la provincia de Avilapueden clasifi- carse en:

- Bordado de aplicació n - Bordado de acolcha do

- Bordadoalpasado,estilomudéjar - Bordadoa reserva

- Deshilados - Bordado chinesco

A) Bordado de aplicación. Este antiguo bordado, que ha venido conservándose enlas zonas deCast illa y Cáceres, tiene en Avila una representación im port ante en el refajo del traje femenino y en la capa angüarina que viste el hombre (1).

Elrefajo de lana gruesapero bien tramada yde colo- res vivos, preferente mente rojo o amarillo , lleva en el ruedo una franja sobrepuesta de paño de otro color y muy fino decorada con calados de bordado «pice o».

Esta franja recibe el nombre de tirana (2); es bastante ancha llegando a alcanzaren ocasiones las dos terceras partesdela alturade la saya;cuando cubre esta super- ficie suelen disponerse tres cenefas de deco rac ióndis- tinta pero realizadas por lamisma técnica de bordado de aplicación;la que quedaalbordesellama corona, la del cent romedianerayla superior laalta.Las dosextr e- mas son más estrechas siendo la centra l la que to ma una anchura considerable. Hay que significa r que las franjas de «pice as abulense son las que alcanzaron mayor anchurayriquezadecorativa.

La decoración de este bordado utilizaeleme nto s ani- males,florales y simbóli cos de raigambreantigua:dise- ñosde pajaritas afrontadas a un árbol cuyas ramas se han aplanado por efecto del recorte imi t ando labor de marquetería; ramajes y ramilletes, cruces y formas ra- dialesde perdido valor simbólico.Toda esta decoración va siempre bajo arcos de medio punto peraltados que sellamanfanales(3) alrededorde los cualesseinst alan cenefas artíst icas de valor universal en las quepredom i- nan los diseños de festón, línea quebrada ycenefa ro- manade vaivén circular.Lainfl uencia delrománicocon las arquivoltas decoradas con temas geométricos se deja sentir en el trazado de estas cenefas cuyas compo- siciones recuerdan las portadas así decoradas. Las sayas más impo rt ant es guarnecidas con este tipo de bordado proceden de pueb losdela serran íade Gredos donde en eltraje de fiesta,lucen bellísimasdecoracio - nes rematadas con la cenefa delas típicas castañuelas o formaciones ondeadas constituyendoarquer ía.

Otra piezaasídecoradaes la típicacapa angüarinade la que algunos estudiososdicen quesuorigen estáen lasibéricas capas o mantos que ya antes dellegar los rom anos llevaban los pastores trashumant es de la Es- pañainterio r(4).La capa angüarina de Avilasecaracte -

riza porllevar larga esclav inadecorada conbordados de aplicaciónde bellísimopicadofloralo simplemen tegeo- métrico, aunque siem pre de contornosfestoneados que le presta una mayor belleza;este bordado se ext iende también al ancho cuello y alas vistas cuando la capa exigemayorcategoría.

Por infl uencia zamorana sehan decorado sayas co n el bordadosobrepuestooasentadoque consisteen bor- dar primeramente elteji do que luego ha deir aplicadoa la pieza. Ult imamente ambas decoraciones han sido sustituidas por la decoración afuego utilizando planti- llas.Elbordadode aplicac ión seutilizatam biénparaor- namentarropas propias deviaje, alforjas y mant as típi- cas de tejido list ado.Ya seha perd ido la cost umb re de bordar con aplicac iones las mantas que ponían los campesinosen los carros,a mododetoldo,cuando sa- lían de viaje o a las ferias cercanas.Aún se conservan corazones de tela aplicados en los sombreros,capotas osombreretes,de paja que labran las misma s mujeres;

el corazón es verde para solteras; rojo, para casadas;

negro,para lasviudas(5).

B) Bordado de colchado. Este bordado es el mism o tejidillo real que se ejecuta en Navalcán (Tole do). Ha sido tomado de esta escuela,en calidad de préstamo, con serv and o la misma decoración pero incluyendo el colorcom onovedad.Se aplicaespecialmente en lasca- misas serranasdel traje demujer. Estas sonamplias,de lienzo casero,recogiéndose en frunc es en lapart e alta delpecho donde seinst alan bandas de bordado areser- va y decolchado. Labrar asíla tela,sobrefrunces,con un punto que requiere planitud en la base para mejor contarlos hilos,exigeun mayoresfuerzotécnicoque la habili dad de las mujeres abulenses ha sabido resolver.

Ot rade las nov edades es que incluyen el color'rojoal lado del negro nava lqueño disponi endo ambo scolores en forma de franjas alternadas de distinta anchura.A veces sustituyen elnegro por el azul ult ram ar creando un contraste armonioso. Los temas utilizados son los mismos queenNavalcán pero másreducidosu número y variedad, así como la anchura de lascenef as. En el Museo Pedagó gico Textil (ICEUM) se con serv an dos ejem plares decamisas muy desta cado s.Enlos escote s desboc ados se disponen cenefas de bordado areserva o al pasado y en la pechera, recogiendo los frunces, sendascenefas de colchado en colorrojo (6).

C) Bordado al pasado,estilo mudéjar.A esta zona castellana tamb ién llegaron las formas deco rativas de est osestilospero no alc anzan las exq uisit as soluciones queen Cáceres,ToledoySegovía.

En el reperto rio de dechados proced entes de la pro- vincia de Avila (7) se recogen sencillas co mp osiciones geométricas yestilizacio nesflora les.Entre lasprimera s se dest aca el rombo con incl usiones est relladas, bien forma ndocenefasosuperficies reticuladas;a veces,los rombos, van bordeados de una cestería de menudas cruces recordandolos remates góticos.Ot ro motivore- pet ido es eloctógono concruces griegas incluidasde term ina lesgóticos.También aparecen laceríasmúltip les en busca del decorativismo habiendo perdido sus for- mas puras y genuinas; sin embargo, los conjuntos re- cuerdan alos alfarjeso armaduras mudéjares.

En esto s bord ados,el ritmo delascomposicion eses gótico-mudéjar,lastécnicasimprimen un carácter mo- riscoal predominar los puntos minu ciosos ylinealesen- trelos que se destaca el fino pespunte y el pun to de cruz. El colo ridoes suave incluyéndose pocostonosen una mism a cenefa; generalm ente un colo roscuro para los contornos ytonos suavespara losnutridos.El negro se emp leaen piezasantiguasdecarácter funerario, en losllam adospañosdelutos,paños deof rend a y cabeza-

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Cenefas de bordado areserva:sirenas y aves coronadas y afrontadas a vástagos con cuernos de los que emergen las cabezas de suspolluelos.en las dos primeras que conservan aún rasgos medievales.las tres últimas.de traza claramente renaciente.ofrecen frisos ondeantes con elementos vegetales.

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Detalle de frontal. Se conserva en el Museo Pedagógico Textil (ICEUMI.

NARRIA

Estudios de Anes y Tradicio nes Populares

Edita: Museo de Artes y Tradiciones Populares Departamento de Prehistoria y Arqueología

U.A.M.

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les o almohadillas . Los temas mudéjaressereali zan con puntos sencillos y con lana fina de color pardo. Con este mism o estilo de bordado se realizandelanterasde' cam a ytronteles de altar.Las piezas conservadas son deunamodesta catego ríaartíst icaen lasquela supe rf i- ciesehadividido encaset on es cuadrado s porsencillas cenefas;enelint eriorde estos compartimen tosse dis- ponen cruces o eleme ntosde carácte r crist iano ;alrede - dor,leyen da sy plega rias con letras mayú scul as bo rda- das.El col orido es predo m inan te mente blanco oen to- nos suave s;lahebradeseda lasay esp onjosa.

D) Bordado «a reserva», En la escuela de Avila la técnicamás im port ante esestaque present ael llamado bordado a reserv a. Es un bordado de bellísimo efect o queno se conserva en ninguna otra zona habiénd ose realizado en pueblos de la serranía abulense hasta no hace mucho.Elorigen de este bordado no está entera- menteacla radoexistiendo lassig uient es posibilidades:

1) Origen persa: quienes afirman esta procedencia seapoyan en la técnica sim ilarquese realizóen lacerá- mica delgénero llamado esgrafiado que cubría los fon- dos con rayas paralelas muy juntas, dejando libres los elementos decorativos. Este estilo rayado fué seguido deot ro enque secubri antotalmentelosfond os, el con- traste entre éstosy el diseñoera mucho mayor (8). La técnicade esgrafiado en la cerámica español ase produ- ceenla Alta Edad Media alcanzandoen Italiasu mayor florecimientohacia elsigloXVI. Est a técnica inf luyó en la decoraciónde las fachadas en ambos países creán- doseverdade ro stapices decor ativos. Esposible que el bordado«areserva»dat e de finesde laEdad Media yse desarrollara en el estilo renaciente pues los temas con- servados pertenecen a losestilosrománico,góticoy re- nacentista.Defienden est ateoríaStapley Mildred y las hermanas Alfa ya (9). Estas últimas encuentran algún ejempl aren Segovi apor influenci adelbordado de Avil a.

2) Origen copto: El sistema del bordado a reserva, también llam adode ahorro,se encuentra tambiénentre los bordados coptos.Se procede igualment e diseñando los contornos con finopunto lineal ylos fondos se relle- nan con bandas defranja sverticalesal pasadoo con un punto de cuadros ados caras.Estos procedimientos se encuentran en los temas más antiguos,los pertenecien- tes ala Edad Media.Cabe pensar queeste bordado en- tró en las cult uras persas y coptas proveniente de un mismoorigen,un origen másantiguo y nacido también en la zona orient al.

3) Origen árab e: Maravillas Segura (10) relac iona este bordado con el que se realiza enelnorte de Africa y concretamente en Azemur. Estimaque el bordado a reserva es una tradic ión apo rt ada por el pueblo árabe, como víadesaberes más ant iguos y deestirpe oriental.

Pero estudiosos de los bordados nort eafrican os confir- man que la mayor parte de éstos conservanuna heren- cia hispana. Por otro lado, el punto de bandas que se emplea para cubrir los espacios está relacionado con bordados salmantinos de tradición muy antigua ;a tra- vés de la vía musulmana pudieron llegarnos puntoscru- zados que se incorporaron a este tipo de bordado y a otros de carácter hispano-musulmán.

4) Origen italian o: Maravillas Segura (1 1), por otro lado, le concede un origen it aliano cuando describe el llamado bordadode Asís, propiode Italia.Esta teo ríaes quizá la que menos se puede sostener porque existen notables diferencias en cuanto a temas y puntos técni- cos.En elbordado it alianolos motivos son renacentis- tas y de tendenciafantástica pues los animalesmitoló- gicos han ido modernizando su diseño hasta conseguir estilizacionesfantá stica s;la técnica utilizapuntos muy elementales. El bord ado de reserva españ ol conserva temasde estilo románico y las técnicasson más com- plejasy tambiénmás antiguas.

Probableme nte ambos bordados tuv ieron un mismo origen para España,en la provincia de Avila,ha mante- nido con mayo rfide lidad las primerasdirectrices int ro- duciend otemas hispa nos.De est e bordadoareserva se deriva el denominado en Francia bordado Colbe rt, lle- vando el nom bre delque fueraprimer min istro porque, precisamente flor eci ódurant e la época de sumandato y probablemente fo rmó parte de las novedades textiles im pul sadas por su programa económico.Lo que síestá claro es que fue post eri or albordadoespañol y al it ali a- no pudiendo con siderarse como un bordado barroco nacido deun bello bord ado renaci ente de origeno as- cen denci a ant ig ua.

Los temas decorativos del bordado a reserv a, típico deAvila,tienen un rico repert ori o figurativo, tant o hu- mano com o anima l;así mismo,dentrodeláreavegeta l, especialmenteflor al. Dent ro del cam po animalíst ico se dest acan lossiguiente s temas: al Animales afrontados al anti guo parad igma alárbol de la vida, de estilo muy geo me t rizado present ando alg unos diseños relaci ones de sem ejanza con losque aparecen en alfo mbras de la serie denomin ada del Almirante.bl Ot rodiseñomuy re- petido es el dedos grandesaves con alas elevadas ,cola pro lon gad a, cor onad as, y en act itu destática afrontán- dose aun jarr ón de esqu ema triang ular.cl Otro mot ivo co n valor simbólico es el pelícano, sit uado sobre una fuenteo cáliz, al quele están picando elpecho sus hi- juelos para hacerlesang re,beberlayalimenta rse;tem a que representalaEucarist ía yofre ce un diseño medieva l o bien renaciente yend o acompañado, en este últi mo caso, de dosfauno salados con el cuern o en la mano. dI Figuramuy sig nif icat ivaes lasirena,representada ensu forma más antigua-cuerpo deavey bust o demujer-e forma cenefascon lamisma imagen repetida deforma procesiona l.el Elleón,afrontado auna especi e de altar ocastillo,va acom paña dodepajarita sfrente a especies arbó reas que más parecen llamas o ani males fant ást i- cos. Pero el león también se reproduce en act it ud de pasante, sereno, coronado, estilizado y con la cola le- vantada en forma deS.Se repite la misma figura enlí- nea recta y peregrinando o afrontada a un árbol de la vida.i] Elperro,el ciervo,elunicornio,dragones, grifos, reptiles,etc., sealterna n afrontados congrandes flo ro - nes o formaciones fantásticas de est ilo renacient e en cenefa ondean te.

Los temas figurados humanos son de carácter histo- riadoy simbólico.Entre los primeros se dest aca espe- cialmente el tema bíblic o delpecado originalde Adan y Eva, tema paleocristiano pero que en este bor dado tomo forma renaciente alcanzando hasta el pecado de Caín,siendo narrado en varias escenas,en frisos hori- zontales en los que se alternan las figuras en acció n con corpulentosárbol esdegrandesfrutos; nofaltandi- versos animales saltan do entre el foll aje como aves, leones, oso s, tigres, lobos, perro s, zorros y pelícanos con un simboli smo más profundo,quizá dentro de las teoriasdel románico.Otro tem amuy representadoes el delsacrificiode Isaac.

Lostemas figurados de carácter sim ból ico se centr an especialmente en la representación de alego ríasde las virtudescristianas denominadasteologalesy cardinales.

Las formas de composición repiten en parte las que

.aparecen en otras ramas del arte de la épocarenaciente

con sus atributos o elementosdistintivos.

Los temas del halconero, a pie o caballo, pero siempreportando el halcón;la damatocandoun instru- mento musical de cuerdas,ladama y el caballerocon la palma en la mano;eltema dela cazacon cazadoresse- guidos de perros en busca de la presa; ladama sobre aurigaesgrim ien do el arco y llevando el carcaj repleto de flech as recordando la figura de Cup ido, esto s son ot ros tantos temas alegóricos o simbólicos que apare- cen en este bordado extraordinariode Avila.

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En cuant o a los temas vegetales hay que señalar la gran variedad de formaciones arbóreas, de corte abs- tracto;los diversos frutos,guirnaldas,minúsculos árbo- les de la vida,etc,mezclados con cuernos de la abun- dancia, lamano de Fátima ,motivos cruciformes,flores delis, etc, todos elloscombinadosen cinta ondulante de traza renaciente.

Las aplicaciones de este bordado eran diversas: en toallas,enlas que se bordaban cenefasde bordado are- serva situadas en los extremos rem atados con flecos ; respalderas de los típicos asientos góticos o renacien- tesquese adosaban a la pared o al respaldodel mismo mueble (12 ).Frontalesde altar en los que el lienzo case- ro va totalmente cubiertoporcenefas paralelasentre sí pero inmediatam ent e uni das; van dispuest as de forma perpendicu lary una horizontalsubraya elpieo ruedo.El conjunto recuerdalas cance lasde altardelasiglesia as- turianaso mozárabes.Lacancelaquedaba paralelaal al- tary el frontal que llevaba éste veníaa ser una réplica de aquélla. Desde antiguo, frontales y tapices se hicie - ron para adornar lostem plos por latécni ca de bordado más que porla de tejido , la cual seim pusohacia elsig lo XV.Ejemplaresmagníficos se conservan en el Insti t ut o Valencia deDon Juan y en elcitadoMuseo Pedagógico Textil. Reposteros, antepuertas.porteras ogoteras,pa- ños de diversos usos,son otras tantas aplicac iones de este bellobordado.

Latécnicautiliza puntosbarrados,cruzados yde cua- uros. procedentes estosdos últimos grupos de culturas antiguas orientales.Recibendiversos nombres,en algu- nos casos llevan el nom bre del país que lo adoptóo realizó con mayorfrecuenci a. Elcoloridosuelesersiem- pre monócromo con tonos prima rios y ente ros siendo los másfrecuent es el granate, verde y azul. En piezas muy antiguas y de carácter funerario se emplea lana parda;en épocasmodernaslos tonos suaves han susti- tuido alos anteriores empleando la seda floja como en el primercaso.

E) Deshilados En la escuela de Avila se ha venido realizando uno de los más complicados yant iguosdes- hilados denominadoareserva. A igual que en elborda- do,se reservaban los mot ivos en el propio tejido, para labrarse con deshilados bordados los fondos. Los te- mas eran de carácter flo ral y geométrico procedentes delespíritu art íst ico múdeja r.El tejido que se utilizaba era siemprede lino, de tramado muy igual y a la plana;a veces, se buscaba la trasparencia por lo que se emplea- ron el género delinollam ado Quintínque,aunque oriun- do de Francíasereprodujo enEspaña ganandocalid ad.

Eldeshilado más comúnes elcompartidoconSalama n- ca aplicándoseen ambas provinc iaspara decorar la ca- misa delino deltraje delhombre.Es un deshilado tupi- do, con motivos menudos geométricos dispuestos a tresbolillo;la técnicasigue elpuntode tranco cacereño que se difu ndiópor variasprovincias castella nas.

F) Bordado chinesco Este bordado se introduj o en Avila en el sig lo XVIII y se aplicó primordia lmente en prendas de mujer como ha venido sucediendo en otras provincias caste llanas. Hay que destacar ante todo el trajede Pedro Berna rdo enelque se borda nlas siguien- tes prendas:la saya,refajo o manteo ,elmanto de talle, elmandil,elchalecoo corpiño,la faltr iq ueraylos zapa- tos.En los primerosse abren amplias cenefas de clave- les, rosas, margaritas , clavelinas , etc. siempre flores abiertas parapoder dispersarbien los tonos. Los man- tos siguen lalíneade los famosos mantones de Manila.

Esta misma piezasebor dacon estebordado barroco en los pueblosde Candeleda yCebreros.

NOTAS

(1) Esta modalidad de borda do recibía elnomb rede

trepa sen laEdad Media.La trepafue siempreuna guarnición calada aplicada el ruedo de los vesti- dos y otras piezas deindumentaria. En documen- tos delsig loXV y,concretamente,en el Inventario de la reina Isabel,se encuentranalusiones de esta decoración en prend asde camino como en el ta- bardo:un tabardo cast ella no decuatro quartos de terciopelo negro de mangas largas, todo él e di- chas mangas trepado. en que van bordadas e asentadas MMCCCCLXV piecssde oro fino.(Cuen- tas de Gonzalo de Beeze, tesorero de Isabella Ca- tólica.Antonio de la Torre y E.de la Torre;Madrid, C.S.LC., Tmo 1,pág. 294). En esta nota puede comprobarse que junt o al bordado de trepas se ha utilizado otro bordado muy import ant e en la época medieval , el llam ado de chapería, que se cita con muchafrecuenciaen dicho test amen to.

(2) Se llama así a la franja de paño picado que se pone en el ruedo de las sayas no sólo en Avila sino también la misma piezaque lleva el mant eo de Salamancay Zamora . Lapalabra se derivade la cancióndanzada que llevaba este nom brey que se propagódurante elsig loXV III;cabepensarque en estamisma épocase aplic óa estabandaorna- mental dela saya femenina.

(3) Estos arcos peraltados llevan en subaseunafor- ma cerrada imi t ando elperfilde los fanales.En los pueblos se tenían fanales paraprotege r las imá- genes religiosas o ramillet es flora les; no cabe duda que intencionalmente son reproduci dos en las decoraciones de las bandas o cenefas. Este mismo nombre se dan a decoraciones muy simi- lares empleadas enlas mantas picadas dela zona cacereña.

(4) Los ro m anos encontraron este tipo de abrigo- capa muy útilpara las actividades milita res por lo que fue adoptado recibiendoel nombre desagum que después derivó en sayo y variando algo lafor - ma en latípic acapa caste llana,amp liay cómoda paraviaje,mo nt ar a caballo,etc.

(5) Estesombrero,llam ado tambiéngorrapor influen- cia cacereña, es menos complicado que el de Montehermoso; lolabran las mismas campesinas abulenses con pajas de cereales transf orm adas en pleitas planas orizadasy le danelaire en for- ma decasquet e.Lo engalanan de form asdiversas con tejidos aplicados, lanas decoloresyespejue- los.

(6) Han sido publicadas por Maravillas Segura La- comba en su obra Bordados Populares Españo les.

C.S.I.C.;Madrid,1949.Lám s.XXIII y XIV.

(7) En elInstitu to Valencia de Don Juanse cons ervan dos magníficos dechadosde la provinciade Avíla en los que se recogen cenefas de diversos estil os incluyéndose de estas técnic as mudéjares. En el Catálogo de Bordados dedicho Institut o, del que soy autora,enlasláminas correspo nd ient esalos núm eros 75 y 76 pueden verse algunasmuest ras deest ascenefas.

(8) La cerámicacon decoración degrafito se creeori- ginariade los persas suceso res de lossasánid as, cerámi ca que surge para sustituir las vajillas de met alesnoblescuando fueron dominadosy escla- vizados por los árabes .

(9) M.Stapley: Tej idos ybordados populares españo- les. Ed. Voluntad, S.A.; Madrid, 19 24; pág. 43 y ss. / Alfaya y López: Los Bordados populares en Segovia.Madrid, 19 30.

(1O) Op.cit.,pág.40yss.

(11) Labores.Sumet odología.Madrid.19 60, pág.85. (12) Miguel Estebe,pintorvalenciano deprinci pios del

sigloXVInos reserva dos claros ejemplosen los cuad ro s en que represen ta, respectivam ente, a San JuanEvange lista ya San Pedrosenta do s en sendos sill ones.

Referencias

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