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Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación. Departamento de Historia Moderna, Contemporánea, de América,
Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad.
TESIS DOCTORAL:
Aproximaciones a una episte mología de la mirada. Una propuesta de aplicación desde El Lugar de la Herida en el
cine.
MEMORIA PARA OPTAR AL TÍTULO DE DOCTOR por:
María del Pilar San Pablo Moreno
Dirigida por:
Dr. Antonio Caro Almela y Dr. Daniel Aparicio González
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«La materia en equilibrio es ciega; en las situaciones de no-equilibrio comienza a
ver» Ilya Prigogine
«En el cine sólo hay presente que no deja de pasar. En la pantalla, el presente es lo que se nos presenta en el momento en que desaparece»
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5.5. La metáfora visual 195
5.6. Imaginarios 200
5.7. El “Atlas Mnemosyne” de Aby Warburg
o el montaje invisible de las imágenes 204
5.7.1. Histoire (s) du cinema: El atlas del cine de J.L.Godard 209
5.8. El lenguaje simbólico 211
5.9. Algunas implicaciones de la mirada compleja en el cine 216
Parte IV. METODOLOGÍA 221
6. En busca de un método 225
6.1. El Atlas del Lugar de la Herida en el cine 229
Parte V. EL AT LAS DEL LUGAR DE LA HERIDA 233
Siete mapas del Lugar de la Herida 235
I. Los espejos 244
II. El enigma de los ojos 300
III. Ante el abismo 332
IV. La caída 384
V. La herida 414
VI. La imagen útero 460
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Parte VI. COMPRENSIONES 515
7. COMPRENSIONES 517
7.1. Un Atlas abierto 517
7.1.2. Fronteras de la mirada. 519
7.2. La intuición de un umbral 520
7.3. Mirar el Atlas 521
7.4. Las tres dimensiones del Lugar de la Herida 523
7.4.1. El Lugar de la Herida como disolución,
sutura o transición 524
a. PELICULAS DE LA DISOLUCIÓN 525
b. PELÍCULAS DE LA SUTURA 528
c. PELÍCULAS DE LA TRANSICIÓN 530
7.5. El Atlas como herramienta de conocimiento de los
imaginarios sociales 535
7.6. Atlas del Lugar de la Herida como reflejo de nuestro
mundo actual. 538
EPÍLOGO 541
Parte VII. REFERENCIAS 543
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1. CONSIDERACIONES PRELIMINARES 0. 1. Comenzar con una imagen…
He aquí el inicio. Un impacto que, al ser observado, produce al mirarlo un desgarro que obliga a detenerse. Una herida exige atención. El dolor es una llamada, un reclamo. Lo es la ruptura de la continuidad, de la linealidad. Una herida aparece ante los ojos del espectador y produce un impacto.
* * *
La imagen de una herida sobre un cuerpo que aparece en pantalla6 mueve la mirada del observador hacia sí, que se interroga sobre el cine como ficción/documento, sobre la necesidad de contar y de representar el dolor, la sangre y la ruptura de la continuidad.
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Parte I.
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Parte II.
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ciencia, aquel que tiene en cuenta cómo afecta la conciencia del sujeto observador en los resultados de los experimentos con partículas subatómicas.
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observación científica y es un problema que, desde otra perspectiva, se repite en los estudios sobre la conciencia».48
Hoy más que nunca, creo que no es posible que ninguna actividad humana pueda ser acorde con la naturaleza si no comenzamos por romper esa espesa telaraña de objetividad que nos separa del mundo, y nos sumergimos en ese itinerario sin meta que es la propia vida. (Velasco Cabas, 2006: 317).
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investigado la intersección de la ciencia y la conciencia (Marquier, 1998, 2006, 2010):
Los resultados de las numerosas investigaciones que se han llevado a cabo en neurología, neurobiología, neuroquímica y otros campos afines, permiten describir con precisión algunos circuitos situados en el cerebro físico que corresponden a diversas actividades de la conciencia, y, […] indican que no es el cerebro el que genera la conciencia, sino que, por el contrario, es el nivel de conciencia del individuo el que determina qué partes del cerebro van a ser activadas. (Marquier, 2010:22)
La idea que subyace en esta posibilidad, viene a confirmar lo que Marquier sostiene un poco más adelante y que, como hipótesis, también sostiene esta investigación, y es que: «nuestra percepción de la realidad, no es necesariamente la realidad. Nuestra percepción depende directamente del circuito que la conciencia utilice para percibir la realidad.»(2010:22)61. En cierto modo, la neurociencia también viene a corroborar lo que ya veíamos con la física cuántica. Pero, mientras los filósofos han seguido preguntándose dónde se asienta la mente consciente, algunos otros profesionales de la medicina han aportado datos concretos de cómo funciona la consciencia y el cerebro.
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la necesidad que tenemos de comprender el universo como un todo. Capra ha elogiado el trabajo de Maturana y Varela, argumentando que «ofrece el primer marco conceptual científico coherente que verdaderamente supera la división cartesiana». (Capra, 1996: 188).
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psicología evolutiva se da que a mayor desarrollo, «existe una mayor interiorización y un menor narcisismo (o menor egocentrismo) (:312)
Desde este modelo, los estados transpersonales «implicarían un aumento sustancial de la capacidad de desvelar la verdad, una limpieza de las telarañas de la percepción autocentrada y una apertura en la que el Kosmos se podría manifestar más claramente y ser visto y apreciado por lo que es y no por lo que puede hacer por m í» (:314) Lo cual que lleva a Wilber a enunciar que «ser consciente de la racionalidad implica no ser ya únicamente racional» (:315).
La teoría que propone Wilber, entronca en este punto con la filosofía Vedanta Advaita, que expondremos a continuación, al reconocer que los estadios superiores de desarrollo transpersonal pueden ser:
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Con respecto a la noción del tiempo, también es posible comprender cómo se articula: si sigue su curso linealmente, si se salta y se altera la relación epistemológica con el pasado-presente-futuro; si se generan tiempos distintos en los que ocurren simultaneidades.
LH está relacionado con la modificación de la noción de identidad. En los imaginarios que el cine contemporáneo aparece como un elemento clave en los procesos de construcción de la identidad en el seno de nuestras sociedades tan mediadas por las pantallas y las tecnologías. Desde esta perspectiva, permite observar si se difuminan los límites entre el sujeto y el mundo; si se producen cambios de un estado de conciencia a otro.
La concepción de la vida y de la muerte para el Advaita, también se relaciona mucho con ese espacio de no-diferencia que a veces nos ofrece LH. La experiencia de la muerte antes de la muerte; que conecta directamente con experiencias de transformación que pueden ser leídas como locura, experiencias de metanoia o iniciación, as í como el atravesamiento lúcido de la muerte.
La representación de lo real trasciende desde lo nombrable a lo innombrable
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Parte III.
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atender a los medios por los que aquellos objetos determinan y definen nuestras propias actitudes. Tenemos que estar en sintonía con la “intencionalidad” de la naturaleza, la vida y el propósito de los objetos, su papel activo en el sutil vaivén de la experiencia. Por consiguiente, clama por interpretaciones que estén tan en sintonía con los “efectos de la presencia” como lo están con los “efectos del significado” (Moxey, 2009:10).
La fenomenología de la imagen en la era de la cultura visual y de la complejidad, debe trascender la propia imagen artística y alcanzar territorios más allá del arte porque la producción visual, en una deriva fractal, abarca cada vez mayores esferas de la vida pública y social. Desde lo aportado por la visión del Vedanta Advaita implicaría atender a cómo la mente se enreda en bucles que navegan entre pasado y futuro, en lugar de atender a lo que sucede en el presente. Eso a lo que Gumbrecht llama efectos de la presencia.
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El Lugar de la Herida se asemejaría metafóricamente a la forma que en física se conoce como agujero de gusano. Para este estudio funciona como una evidente metáfora y resultó un feliz hallazgo encontrarlo también recogido en el estudio del profesor Josep María Català, que venimos citando tan profusamente, en resonancia con lo que él ha nombrado La imagen compleja:
[…] la forma denominada botella de Klein y los agujeros de gusano hiperespaciales son conceptos visuales equiparables, es decir que forman parte de un mismo imaginario, lo que significa que comparten formas metafóricas comunes. […] a través del mecanismo metafórico se crean formas reales, que lo son por su operatividad (exactamente igual que en las ciencias puras). Pero hay una característica que nos interesa en este proceso: es el hecho de que mediante el mismo se visualizan elementos reales que no tan sólo no eran visibles antes, sino que tienen lo que podríamos llamar su visualidad en entredicho, puesto que en principio nada indica que deban pertenecer al campo de lo visual. (Català, 2005: 270)