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Geopolítica Multipolar a 20 años del 13A

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Geopolítica Multipolar

a 20 años del 13A

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1.a edición Fundación Editorial El perro y la rana, 2022

© Vladímir Padrino López

© Fundación Editorial El perro y la rana Fundación Editorial El perro y la rana

Centro Simón Bolívar, Torre Norte, piso 21, El Silencio, Caracas (1010), Venezuela

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José Jenaro Rueda Diseño y diagramación:

Arturo Mariño

Hecho el Depósito de Ley ISBN: 978-980-14-4987-4 DC2022000382

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Vladímir Padrino López

Geopolítica Multipolar

a 20 años del 13A

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ÍNDICE

Introducción ...13

1. De la geopercepción unipolar al “pivote en Asia” ...17

2. La tesis tripolar y la Inteligencia Artificial ...27

3. El orden mundial bajo la sombra de cuatro paraguas ...35

Paraguas atómico ...39

Paraguas económico ...42

Paraguas energético ...44

Paraguas tecnológico ...45

4. El poder y la paz ...53

El sustento del poder ...55

Primacía en el C2 ...59

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5. Geopolítica, geoeconomía y geoestrategia ...61

6. Construcción de escenarios...69

Triángulo de estabilidad estratégica ...70

¿Contención/Guerra Fría? ...74

7. De la OTAN al AUKUS ...77

Afganistán ¿derrota o retirada estratégica? ...78

QUAD y AUKUS ...81

8. Punto de inflexión ...85

9. La pseudodemocracia neoliberal como reducto de la unipolaridad ...89

10. Del ALCA al T-MEC ...99

11. El Congreso Anfictiónico de Panamá como idea geoestratégica de plena vigencia ...107

Referencias bibliográficas ...113

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ÍNDICE DE IMÁGENES

Imagen 1: Representación

de un mapamundi chino ...18 Imagen 2:

Heartland de Halford Mackinder ...23 Imagen 3:

El Indo-Pacífico ...24 Imagen 4:

Olas de la Inteligencia Artificial ...31 Imagen 5:

Actores geopolíticos

bajo la sombra de los 4 paraguas ...37

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Imagen 6:

Cuadrilátero del poder y la paz ...54 Imagen 7:

El C4 y el sustento del poder ...56 Imagen 8:

Geopolítica, geoeconomía y geoestrategia ...64 Imagen 9:

Nord Stream 2 ...65 Imagen 10:

Las rutas de la seda ...66 Imagen 11:

Triángulo de estabilidad estratégica ...70 Imagen 12:

Construcción de escenarios...75 Imagen 13:

Mapa de la región de Xinjiang ...80 Imagen 14:

QUAD ...81 Imagen 15:

Comando Norte y Comando Sur ...105

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El tiempo es la esencia de la política internacional; hay un oportunismo

que es el tacto de la política Halford Mackinder

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INTRODUCCIÓN

El proceso revolucionario que vive Venezuela desde que el Comandante Chávez asumió la Presidencia de la República, y luego de darnos nuestra Constitución a través de un meca- nismo inédito de participación popular en 1999, marcó sin duda un nuevo rumbo en la geopolítica latinoamericana y mundial en contra de la unipolaridad que imperaba desde la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Desde los primeros momentos en que el Comandante Chávez adelantó su visión de política exterior, planteaba un acer- camiento a las que él consideraba que serían las potencias emergentes que marcarían un orden mundial multipolar. Es por eso que desde los albores de la Revolución Bolivariana, los EE. UU. no han escatimado esfuerzos y mucho menos han reparado en principios para destruir el proceso revolucio- nario de nuestra Patria, como ha podido apreciar el mundo desde aquel adocenado golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y los innumerables intentos de anular nuestra soberanía popular que se extienden hasta hoy.

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Claro está que tanta saña desatada contra Venezuela no obedece únicamente a que nuestro modelo de democracia protagónica y participativa sea un desafío para la anacrónica pseudodemocracia, que desde EE. UU. quieren vender al mundo, sino que además nos consideran una amenaza en contra de sus intereses geoeconómicos y geoestratégicos. Es por esto, que asomar la idea de que el conflicto venezolano se circunscribe únicamente a que un grupo político adverso ideológicamente al partido gobernante busca tomar el po- der por vías que están fuera de la legalidad sería un acto de extremada estolidez, tan impresentable como pensar que lo único que está en juego al defender el Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, los decretos de la soberanía popular y la Revolución Bolivariana, tiene consecuencias limitadas dentro del espacio geográfico de nuestra Patria: de tal reduccionismo quisiera advertir a quienes les comparto la siguiente apreciación, que busca hacer un análisis geopo- lítico global y evaluar las correspondientes implicaciones en Venezuela.

Los recientes acontecimientos en Europa del Este, el rol protagónico de la República Popular China en el escenario mundial y el comportamiento de los aliados occidentales confirman lo que habíamos tratado de pronosticar en 2020, en mi anterior publicación La escalada de Tucídides hacia la tripolaridad, al encontrarse el mundo en pleno tránsito hacia un reacomodo de los polos de poder en una mesa de negociación que tendrá tres platos servidos.

Con base en esto, es menester preguntarnos cómo se presenta Venezuela ante esta nueva realidad. En este sentido,

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evaluar los escollos y tropiezos por superar fue motivo de este humilde intento, que corresponde a la conferencia que dicté el 12 de diciembre de 2021 al cuerpo de generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana,1 la cual, a razón de solicitudes de mis compañeros de armas y en vista de la actual escalada de acontecimientos en Europa Oriental y en el Indo-Pacífico, he decidido publicar para compartir información que pudiera ser de interés para quie- nes, estando conscientes de la importancia de nuestra Patria en el escenario internacional, han dedicado esfuerzos para ubicar a Venezuela en el lugar que le corresponde en la agenda geopolítica global.

Esta disertación, además de constituirse en una tradi- ción militar finalizando cada año, lleva consigo la particu- laridad del momento estelar que vivimos al cerrar el año bicentenario de la Batalla de Carabobo y entrando al 2022, cuando no solo rememoraremos la proyección de la gloria de las armas libertadoras en Sudamérica, en el marco del Ciclo Bicentenario, sino que nos inspiraremos en proezas recientes, como fue recuperar el hilo constitucional después del golpe de Estado del 11A del 2002; hecho histórico del cual pronto se cumplirán dos decenios. Además, comparar la situación geopolítica de entonces con la actual obliga a hacer ciertas reflexiones que expreso en este breve ensayo, que tiene como propósito continuar desarrollando aquella idea de la tesis de un Nuevo Orden Mundial Tripolar en el marco de la Geopolítica Multipolar, precisando los retos que

1 “El Nuevo Orden Mundial y la Agenda Geopolítica, escollos y tropiezos a superar a partir de 2022”.

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enfrentan las potencias y las implicaciones para Venezuela, en el interregno hacia esa nueva configuración del balance de poder global.

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1. DE LA GEOPERCEPCIÓN UNIPOLAR AL “PIVOTE EN ASIA”

Se cae en un error al considerar un mapa como una represen- tación de la realidad, sin tener en cuenta que su elaboración lleva intrínseco un problema en las expresiones físicas del trabajo cartográfico, pues estas, en lo absoluto, son impar- ciales. No en vano, en los tiempos de la pax británica se propagó el mapa con el centro del mundo en el meridiano de Greenwich, al cual normalmente recurrimos. Al observarlo, cabe preguntarse: si el Homo sapiens tuvo su origen en África y de ahí se iniciaron las migraciones a Mesopotamia y al resto del continente asiático, para luego, a través del estrecho de Bering, llegar a América, ¿por qué el mapa fue representado de esta manera? Aquel mapa no era más que la expresión cartográfica de la visión de aquel orden mundial westfaliano y eurocéntrico, que consideraba todavía en el siglo xix que África y Asia carecían de progreso humano y que el “Nuevo Mundo” no era otra cosa que una prolongación de Europa.

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Por otra parte, los chinos prefieren no colocar el meridiano

“0” en el medio de sus mapas, sino que presentan al océano Pacífico en el centro (Imagen 1). Aquella representación cartográfica, con Europa en la mitad, podríamos asegurar que constituye uno de los reductos de la vieja unipolaridad;

esa configuración mundial en la cual se encontraba el ta- blero geopolítico global, cuando en el 2002 la Revolución Bolivariana fue objeto de aquel golpe de Estado perpetrado el 11 de abril de ese convulso año, en el cual se pretendió, con un claro apoyo por parte de EE. UU., anular de un plumazo la soberanía popular, que apenas tres años atrás se había dado una Constitución en un proceso de participación popular para la redacción y aprobación de ese naciente “pacto social”, que hoy continuamos defendiendo sin escatimar sacrificios.

Imagen 1

Representación de un mapamundi chino

Fuente: https://actualidad.rt.com/sociedad/163130-mapas-representan-mundo- diferentes-reves.

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Ahora bien, el preámbulo del siglo xxi advirtió sobremanera el desconcierto que afecta ese viejo Orden Mundial, producto del reacomodo de las superpotencias del orbe, con base en las variables que sustentan el con- trol del poder hegemónico, así como el reordenamiento y alineación de los países en el contexto geopolítico. En tal sentido, nuestra preocupación por el tema debe ser de cons- tante monitoreo, para determinar cuál sería nuestra mejor opción en el marco de este exordio, pues a partir de este año ya no será un asunto hipotético, sino que entraremos en la praxis constructiva del Nuevo Orden Mundial, cuyos escenarios más probables comienzan a cuajar.

Venezuela, producto de sus cuantiosas riquezas, de su ubicación geográfica y del liderazgo que ha desempeñado en los últimos 20 años, no está exenta de ser objeto y su- jeto de esta confrontación. Por eso hemos sido persistentes desde hace más de cinco años, investigando y estudiando para discutir el tema con charlas y publicaciones, a manera de lograr contagiar e inducir en la materia a quienes, desde sus distintas funciones en la defensa de la Nación, toman consciencia de las implicaciones geopolíticas de los actua- les cambios en el Nuevo Orden Mundial para la República Bolivariana de Venezuela.

La lucha que hoy enfrenta a EE. UU. y China podría evolucionar por muchos caminos diferentes. Pero en el corto plazo, mientras se superan los escollos que presenta la agenda geopolítica, la contención del emerger de China por parte de Washington será una de sus líneas gruesas;

misma que utilizó con éxito en relación con la Unión

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Soviética entre 1947 y 1991, con los respectivos cambios en la política exterior después de la década de los 80. Vale mencionar lo explicado por Keohane y Nye respecto a esos cambios:

Para 1980, el estado de ánimo en los Estados Unidos había cambiado, bajo el impacto de la invasión soviética de Afganistán, la toma de rehenes por parte de Irán y la continua acumulación de fuerzas estratégicas soviéticas. La política estadounidense se centró en la confrontación este-oeste más que en los asuntos norte-sur y las actividades de las instituciones multilaterales. Bajo la administración Reagan, el presupuesto de defensa aumentó durante cinco años consecutivos por primera vez desde el comienzo de la Guerra Fría, y Estados Unidos estuvo más dispuesto a usar la fuerza militar contra países tan extremadamente débiles como Granada y Libia. Se redujo el control de armas y se aceleró la modernización de las fuerzas nucleares.2

Ahora bien, haciendo las adaptaciones estratégicas corres- pondientes, han pretendido aplicar la política de contención contra China, siguiendo con prioridades variables desde que Obama puso en marcha su llamado “pivote en Asia” y el “rebalance” de la política exterior norteamericana, la cual él consideró como una de las prioridades de su administra- ción con la determinación de contrarrestar el impacto del

2 Robert O. Keohane y Joseph S. Nye. Power and interdependence revisited.

1987, p. 726. Disponible en: http://www.rochelleterman.com/ir/sites/

default/files/Keohane%20Nye%201987.pdf

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crecimiento de China en la región,3 tomando como objetivo primordial de su geopolítica el Asia Oriental y el área del Indo-Pacífico, yendo varios grados de longitud más al este del Heartland, de Halford Mackinder.

La teoría del geográfo inglés ubicaba el “corazón del mundo” desde las costas del mar Báltico para efectos es- tratégicos, extendiéndolo “desde la costa plana y helada de Siberia hasta las regiones de Baluchistán y Persia.4 (Imagen 2). Advertía también Mackinder, en sus recomendaciones geopolíticas, que una alianza entre el Imperio alemán y el Imperio ruso representaría “el imperio mundial”. Respecto a los rusos, los comparaba incluso con el Imperio mongol, asegurando que presionaban cada vez más a los países de Europa y que a la larga terminarían por ocupar la “estra- tégica posición central de Alemania en Europa”.5 Bien podrían encontrar justificación en esta teoría los países miembros de la OTAN que, luego de la caída de la URSS, han movido cada vez más hacia el este lo que consideran su “flanco oriental”, aceptando países que estaban al otro lado del Telón de Acero en el marco de su política de puertas abiertas, pese a las constantes advertencias realizadas por Moscú en lo que consideran actos que atentan contra su seguridad y la estabilidad en Europa.

3 Graham Allison, Destined for war, Can America and China escape Thucydides’s trap? Nueva York, 2019, p. 8.

4 Halford Mackinder. Democratic ideals and reality. Londres, 1919, p. 45.

5 Halford Mackinder. The geographical pivot of history. En: The Geographical Journal, vol. 170, Londres, 2004, p. 436.

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Dada la actual situación en torno a Ucrania, Europa Oriental y el mar Negro, cabe preguntarse hasta qué punto todavía guardan vigencia el análisis y las conclusiones a las cuales llegó Mackinder, quien al describir las relaciones entre la geografía y la historia no dejaba de hacer especial énfasis en la preocupación que encontraba, al ver un mapa político de Europa en el cual se representaba “el vasto espacio en el cual Rusia ocupa la mitad del continente, mientras que los poderes occidentales arrendaban pequeños espacios”.6 Hecho este breve y necesario paréntesis sobre el pivote geográfico de la historia, volvamos al tema de los EE. UU. y el “pivote” de su política exterior.

El pivote concebido por Obama7 puede interpretarse como un reacomodo de la política exterior norteamericana, cuan- do al mismo tiempo que reimpulsaron su tesis económica neoliberal en el marco del globalismo financiero, pasaron a dejar en un segundo plano sus acciones en el Medio Oriente, que tuvieron como corolarios la guerra del golfo Pérsico, con George Bush padre, y la invasión de Afganistán e Irak con George “baby” Bush. Este cambio de rumbo en la política

6 Graham Allison. Destined for war, Can America and China escape Thucydides’s trap? Nueva York, 2019, p. 436.

7 En la Imagen 3 podemos ver una gráfica elaborada por The Korea Herald, tomada de un artículo en el cual se explica el aumento de la presencia militar estadounidense en el “pivote” asiático, que toma como eje una línea imaginaria entre Corea del Sur y Australia. Se presentan los mapas del heartland de Mackinder y el que muestra el pivote en Asia, con el fin de hacer especial énfasis en el traslado del eje de la política exterior estadounidense de Medio Oriente al Indo-Pacífico. Fuente: http://www.

koreaherald.com/view.php?ud=20130113000156.

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exterior se expresa justo cuando China culmina el relevo generacional y declara su vocación de liderazgo asiático, en una especie de replanteamiento de la Doctrina Monroe, versión china, que pretende que todos los que tengan “ojos rasgados” “sean para” el dragón asiático.

Imagen 2

Heartland de Halford Mackinder

Fuente: https://www.thenews.com.pk/tns/detail/565912-politics-around-pivot-history

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Imagen 3 El Indo-Pacífico

Fuente: Dirección General de Cartografía de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Modificado por el autor.

Necesario es recordar que un año después de la caída de las “Torres Gemelas”, Joseph Nye, el exasesor de Clinton que conceptualizó el soft power,8 todavía se jactaba de la distancia que, de acuerdo a su punto de vista y a los datos proporciona- dos por el FMI, tenía EE. UU. con los países que consideraba como inminentes amenazas, entre ellos Irán, Rusia y China.

Ahora bien, mientras EE. UU. se entretuvo durante la prime- ra década con los conflictos iraquí y afgano, el gigante asiático,

8 Joseph Nye. The paradox of American power. Why the world’s only superpower can’t go it alone. Oxford University Press, New York, 2002, p. 87.

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de forma planificada, vivió un ascenso vertiginoso que en la actualidad se ha visto especialmente acelerado, en parte por el buen manejo de la situación pandémica y la carrera por la supremacía en la Inteligencia Artificial, tema que por su importancia será desarrollado por separado a continuación.

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2. LA TESIS TRIPOLAR Y LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Hoy Biden, al frente de la Oficina Oval como ex vicepre- sidente de Obama, tratará de culminar el explicado giro geopolítico continuando las líneas pautadas, con el agravante de enfrentarse a la resiliencia pospandémica y la apremiante agenda del cambio climático. La médula espinal del conflicto es sumamente compleja por cuanto no se trata de una dia- triba ideológica, sino la lucha de mercados para implantar el modelo tecnológico que se desprende de la Inteligencia Artificial (IA), ya que, como bien sentenció el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, en septiembre de 2017, el país que controle la IA dominará el mundo.9 Por esto cabe preguntarnos: ¿Cómo ha llegado la humanidad hasta este punto?

Todo ello ha sido posible concebirlo por el desarrollo evo- lutivo de los humanos, gracias a una víscera llamada cerebro.

9 En: https://actualidad.rt.com/actualidad/211391-controla-eurasia- mundo-sueno-eeuu-rusia-china

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Sabemos que en el humano se conectan más de 200 mil millo- nes de neuronas, cada una de las cuales tiene entre cinco mil y diez mil sinapsis posibles. El resto de animales con sistema nervioso central, en el planeta solo llega a utilizar entre el 2 y el 5 por ciento de su cerebro, mientras que en nosotros se estima que empleamos el 10 %. Pasa lo mismo que con los teléfonos celulares, pues no llegamos a utilizar ni la décima parte de sus funciones.

Este maravilloso y complejo sistema contiene el instru- mento primario responsable del desarrollo evolutivo de la inteligencia humana (IH), a partir del momento en que cogió un palo o la primera piedra para defenderse y alimen- tarse. Desde entonces, los humanos no han hecho otra cosa sino organizarse para garantizarse comida, salud, seguridad y propender su felicidad en busca de la longevidad. Entonces, por deducción lógica, el objetivo sería luchar por ocupar esos espacios cerebrales. Lamentablemente, la memoria hu- mana tiene poca capacidad de almacenaje. De hecho, tiene un mecanismo natural para evacuar la ingente cantidad de información percibida a lo largo de la vida como mecanismo de salud mental; por eso, superar el quicio de su inteligencia finita al colonizar más neuronas para ampliar al máximo su inteligencia natural es una probabilidad excepcional. No obs- tante esa misma IH ha sido capaz de concebir la alternativa, creando otra infinita, exenta de toda condición humana. Esta es la Inteligencia Artificial (IA) desprovista de todo vestigio y esencia humana, en especial la de la conciencia, sin duda distópica, ante la ausencia de valores éticos suplantados por la gélida matemática de fórmulas y ecuaciones que terminarán

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por no someterse a pactos ni controles. Este hecho sería más atroz si el comando y control de la IA quedase en manos de una sola potencia; peor aún la pérdida del dominio de esta inteligencia superior que, en caso de quedar en modo autónomo, se encargará en su primera fase de dominar a la humanidad para, más luego, desaparecerla. Pero, ¿cómo empezó todo?

Para explicarlo hay que remontarse hasta Alan Turing, que en 1936 puso las bases del desarrollo computacional al publicar su artículo sobre los “Números Calculables”

(Computables). Este escrito sirvió para establecer las bases teóricas de la informática y puede considerarse el origen oficial de la misma. Entre estas bases teóricas destacan las computing machine y las automatic machine,10 conceptos que serían la génesis de la “Máquina de Turing”, la cual permitió la formalización del concepto de algoritmo y resultó ser la precursora de las computadoras digitales.

Dos décadas después, en 1956, Marvin Minsk, John McCarthy y Claude Shannon, tres científicos destacados de la época, acuñaron el término de Inteligencia Artificial (IA) durante la Conferencia de Darthmounth como “la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes, especialmente pro- gramas de cálculo inteligentes”.11 Estos científicos señalaron que la sociedad estaría rodeada de máquinas inteligentes en menos de diez años; la verdad es que no fue así, y es que esta

10 Alan Turing, 1936. Texto completo disponible en: https://www.

cs.virginia.edu/~robins/Turing_Paper_1936.pdf

11 Diego de la Torre, 2019. Disponible en: https://blogthinkbig.com/

historia-como-nacio-inteligencia-artificial

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tecnología se desarrolló tímidamente hasta la década de los 90, cuando realmente empieza la edad de oro de la IA. La consagración de la IA llegó en 1997, cuando IBM lanzó Deep Blue, un ordenador que fue capaz de ganar a Gari Kaspárov, campeón del mundo de ajedrez. Hoy en día se habla de que ese proceso “evolutivo” de la Inteligencia Artificial ha venido dado por cuatro olas, de las cuales la primera ola surge por la capacidad desarrollada por Google en el 2012 (IAG, en la Imagen 4), que permite establecer patrones de recomendación gracias a sistemas algorítmicos que aprenden preferencias y tendencias conductuales gracias a los datos que suministran los mismos usuarios.

La segunda ola corresponde conceptualmente a la Inteligencia Artificial Empresarial (IAE), al tener el Internet la capacidad de aprovecharse de los internautas y sus interaccio- nes para realizar mediciones de compromiso y entrecruzarlos con los datos que las empresas tradicionales utilizan, como por ejemplo, inventarios, consumidores o suplidores. La tercera ola es la correspondiente a la Inteligencia Artificial de la Percepción (IAP), la cual se logra con una actualización de los ojos, los oídos y una miríada de otros sentidos, fusionando el mundo digital con nuestros entornos físicos.Precisamente el mundo ya se encuentra en el final de lo que ciertos autores califican como la cuarta ola de la IA,12 que no es más que la Inteligencia Artificial Autónoma (IAA), teniendo la República Popular China una considerable ventaja que será, sin duda,

12 Ángel Bonet. Disponible en: https://www.angelbonet.com/las-4-olas- del-tsunami-tecnologico-de-la-inteligencia-artificial.

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determinante, a pesar de que Estados Unidos también se prepara para “surfearla” (Imagen 4).

Imagen 4

Olas de la Inteligencia Artificial

Fuente: Tomado de Ángel Bonet, modificado por el autor.

Por eso se considera pertinente –mientras nos introdu- cimos en el tema– refrescar brevemente los conceptos que sustentan la conclusión del rumbo multipolar, que sin abrigar dudas será tripolar en el mediano plazo, no sin antes subrayar que el referido proceso mantendrá a la humanidad con el alma en vilo, ante la posibilidad de descuadernarse el quicio de una puerta que nos enrumbaría al holocausto planetario:

el riesgo es siempre una posibilidad.

Por esta razón, antes de realizar cualquier intento de prog- nosis, revisaremos no solo las variables que condicionan el

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poder de una potencia, sino tambien los conceptos relaciona- dos con el poder y su sustento, y el acelerado desarrollo de la Inteligencia Artificial, indispensable para cualquier análisis de este tipo. Antes de continuar esta marcha, aclaramos que este esfuerzo que se presenta suscribe aquellas advertencias que realizó el prestigioso científico británico Stephen Hawkin,13 cuando precisó antes de morir que estábamos ante un riesgo latente frente al peligro de extinción de la especie humana, dados cinco posibles detonantes de dicho cataclismo.

El primero vendría dado por la posibilidad de choque de un asteroide, seguido por el calentamiento global ante la proximidad de llegar al llamado “punto de inflexión”; en tercer lugar, el hecho de mantener en vilo y al borde del preci- picio al planeta, con el dedo puesto en el botón nuclear de la Tercera Guerra Mundial por la obcecada actitud de conquistar y/o mantener la supremacía hegemónica, mostrando el rostro de esa locura atómica con su poder de destrucción mutuo que paradójicamente mantiene en equilibrio al mundo. En cuarto lugar, el riesgo de una pandemia mundial a razón de virus genéticamente modificados y, por último, la evolución descontrolada de la Inteligencia Artificial.

Solo la primera y cuarta causa no serían culpa del hombre.

Lamentablemente, las otras tres sí, pues ellas son producto de la lucha por el poder hegemónico de las grandes potencias generadoras de la actual, en palabras de Beufre, “… gran

13 En: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/01/160119_stephen_

hawking_peligro_gtg

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amenaza de ascensión al paroxismo atómico, a lo que, de anglicismo a neologismo, se ha dado en llamar escalada”.14

Ante esto debemos preguntarnos: ¿Por qué se generan estas situaciones? La respuesta viene dada porque existen diferen- tes variables determinantes en la jerarquía hegemónica, que coloca a una o varias potencias en posición de poder, capaz de someter al resto o sencillamente repartirse el mundo bajo la excusa de regular un orden que sostenga el duradero y planetario modus vivendi en paz. El sube y baja de esta noria que se mueve imparable en el tiempo hace cada vez más efí- mera la estabilidad, como podemos detallar a continuación.

14 André Beaufre. Disuasión y estrategia, Buenos Aires, 1978, p. 89.

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3. EL ORDEN MUNDIAL BAJO LA SOMBRA DE CUATRO PARAGUAS

Dependiendo de la perspectiva del análisis geopolítico que se realice, varía la importancia que se les otorgue a los facto- res que los analistas consideran como clave, al momento de realizar cualquier selección de factores determinantes para ejercer un polo de poder en el tablero geopolítico global. Los mismos, grosso modo, suelen ser agrupados dentro del factor humano, el económico, el sociopolítico y el militar,15pu- diéndose puntualizar en total dentro de estas clasificaciones hasta 20 variables.

De las variables existentes para determinar la jerarquía de las potencias mundiales, como por ejemplo el factor de- mográfico, la potencialidad para el uso de espacios comunes globales y ultraterrestres, la cultura, el poder aeroespacial, el espacio geográfico e incluso, hoy en día, el biotecnológico a razón de la pandemia, nosotros hemos escogido manejar las

15 Ministerio de Defensa del Reino de España. Panorama de tendencias geopolíticas, horizonte 2040, Madrid, 2021, p. 10.

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cuatro que consideramos principales, que –sin menoscabo de las otras, no abrigamos dudas– son determinantes en la carrera por la configuración del Nuevo Orden Mundial (NOM).

Mencionado esto, es preciso aclarar que tal escogencia obedece a la particularidad de la época y a la coyuntura global. Bien es sabido que en distintas etapas de la historia de la humanidad, no siempre han sido las mismas variables las determinantes para que una potencia ejerza un poder hegemónico a nivel global. Por ejemplo, Joseph Nye señala que durante el siglo xvi los factores que viabilizaban el poder de una potencia global venían dados por las reservas de oro, el comercio con las colonias, la disponibilidad de ejércitos mercenarios y, muy importante, los lazos dinásticos; mien- tras que en el siglo xix –señala el autor norteamericano– la pauta vendría a estar marcada por la capacidad industrial, la cohesión política, la capacidad financiera, el poder naval, las normas liberales y la ubicación geográfica que facilitara la defensa, señalando, por supuesto, que en el período decimo- nónico los ingleses contarían con estos “recursos de poder”

en mayor medida que cualquier otra potencia.16

Una vez agrupadas las variables que para efectos de este trabajo son consideradas de una especial preponderancia en paraguas –haciendo la analogía correspondiente con la sombra que generan estos objetos–, los mismos ven- drían dados por el militar, representado bajo la sombra del poderío nuclear reflejado en la carrera armamentista;

16 Joseph Nye. Ob. cit., p. 45.

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el económico-financiero, siendo el primer paraguas que se desconflautó no más al dar sus primeras señales en la crisis bancaria del 2008 en los EE. UU., propiciando el derrumbe del viejo Orden Mundial que era unipolar; el paraguas energético, del cual emerge la lucha por el con- trol geopolítico de las reservas de petróleo y gas; y, por último, el paraguas tecnológico, que arropa el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) y la robótica, una de las tecnologías que dará forma al futuro inmediato del planeta.

La dirección que toma el mundo se define bajo el amparo de estos cuatro paraguas, que pretendemos descomponer a continuación para así construir, con datos duros, las variables dependientes en aras de determinar los diferen- tes escenarios posibles. A continuación se ilustra cómo se agrupan dentro de estos paraguas los actores geopolíticos en cada ámbito (ver la Imagen 5).

Imagen 5:

Actores geopolíticos bajo la sombra de los 4 paraguas

Fuente: Elaboración del autor.

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Aclaramos que, en lo absoluto, esta no es la única herra- mienta formulada para tratar los principales ámbitos que rigen el juego geopolítico. Nye, por ejemplo, se limita a asegurar que las bases del poder vienen dadas por el ámbito militar, el económico y el soft-power. Por cierto, con referencia a la supremacía militar norteamericana, aseguraba a principio de milenio lo siguiente (2002, p. 36):

En el poder militar, somos el único país con armas nucleares y fuerzas convencionales con alcance global. Nuestros gastos militares son mayores que los de los ocho países que nos siguen en gasto militar juntos, y lideramos la revolución informática en los asuntos militares.

Es del conocimiento público que EE. UU. ya no es la única potencia con alcance global de poder nuclear, pero profundizaremos en este tema al abordar el paraguas ató- mico. Se puede observar, bajo la sombra arrojada por estos paraguas, que quienes obtienen la mayor relevancia son los EE. UU. y China, mientras que los demás pujan por abrirse un espacio, a excepción de Rusia, que dispone de un potencial atómico e hipersónico con alcance global, de manera que el resto de países no tendrán más remedio que someterse y/o alinearse al Área de Influencia Territorial (AIT), condicionada principalmente por los intereses geopo- líticos de estas potencias. Mientras EE. UU. insiste en que

“América sea para los americanos”, Rusia podría procurar que todas las naciones que estaban dentro del Telón de Acero

“sean para” Rusia, mientras que la República Popular China

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insistiría en que todos los Estados poblados por personas de ojos rasgados “sean para” China.

De esta manera, los cuatro paraguas están enhebrados e imbricados, de tal suerte que un virus como el COVID-19 ha demostrado cómo puede quebrar en racimo las bolsas del mundo, las líneas aéreas, el turismo, el precio del petróleo, y producir una recesión económica mundial.

Paraguas atómico

A propósito de la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial, recordemos aquella advertencia realizada por Einstein cuando aseguró que una Cuarta Guerra Mundial “sería con piedras y palos”.17 Bien es conocida la paradójica situación en que coloca a la humanidad la existencia de este poder destructivo. Aníbal Romero (1987, p. 52) lo explicó de la siguiente manera:

El poder de algunos Estados (en especial de los superpoderes) para hacer la guerra total nunca ha sido mayor, y, sin embargo, este poder nunca ha sido menos útil para ese objetivo. Es decir, la era nuclear ha originado una situación en la guerra total: el uso de todo el poder militar de los Estados para lograr sus objetivos ha dejado de ser un instrumento racional de la política. La paradoja central de la Guerra Nuclear es entonces esta: los recursos para hacer la guerra total nunca han sido mayores, sin embargo, la guerra total nunca ha sido tan irracional como instrumento político.

17 El presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, recordó esa frase de Albert Einstein en enero de 2020. Ver: https://www.noticiasdel6.

com/no-se-con-que-armas-se-combatira-la-tercera-guerra-mundial-pero- la-cuarta-sera-con-palos-y-piedras/

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Independientemente de la vigencia o negación de esta paradoja, en donde no cabe duda es en la existencia y pre- ponderancia del poder disuasivo de estos instrumentos de destrucción, que traen consigo los efectos “políticos y psi- cológicos de la amenaza de una guerra nuclear” (Romero, 1987, p. 52).

Como bien sabemos, después de la Segunda Guerra Mundial las dos potencias del momento (URSS y EE. UU.) comenzaron lo que se conoció como la Guerra Fría, que se basaba en un juego de suma cero, librando conflictos de baja intensidad para conquistar países que se sumaran a la causa ideológica que confrontaba el capitalismo con el comunismo.

El derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) fue multifactorial; todavía afloran razones sociales, políticas y económicas que, a nuestro juicio, fueron parte del coctel que liquidó este polo de poder. Desde nuestro punto de vista, no se necesita ser muy brillante para despe- jar la incógnita de la ecuación; si el equilibrio se sustentaba con bombas, quiere decir que este se había roto. Este hecho impuso a EE. UU. a ser el hegemón absoluto del planeta, convirtiendo el Orden Mundial en unipolar: una pax ameri- cana (norteamericana), por denominarla así, comparándola con la pax británica del siglo xix o la pax romana.

Ahora bien, EE. UU. descuidó la producción de bienes y servicios, supliendo sus anaqueles con productos chinos y asiáticos, y en general dedicándose al mundo financiero de la especulación bursátil y bancaria, que es la partida de nacimiento de la globalización. Mientras Rusia se lamía sus heridas, replanteó, con vocación de poder, estrategias ante las

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nuevas realidades y con la llegada de Vladimir Putin inicia una acelerada carrera armamentista a partir del año 2002, que, respaldada con su potencial energético, logró superar el poderío atómico y nuclear de los EE. UU.

La evidencia de esta nueva realidad fue develada cuando el propio presidente Putin, en marzo de 2018, anunció la creación de nuevos sistemas de armas, como el misil balísti- co intercontinental Smart, que tiene más de 17.000 km de alcance; y el Kinzhal (la daga), que es de lanzamiento aéreo (desde los Mig-31k y sus bombarderos) y cuyo alcance pasa los 2.000 km, con una velocidad hipersónica (mayor a 5 veces la del sonido) capaz de maniobrar evasivamente en cada etapa de su vuelo, pudiendo burlar la defensa estratégica norteame- ricana; ambos sistemas provistos de capacidad nuclear. Para darnos una idea de lo que distingue a este sistema de otras armas existentes, es la capacidad de volar en la atmósfera distancias intercontinentales, a velocidad hipersónica por encima de mach 20 (unos 24.696 kilómetros por hora).18

El reconocimiento, por parte de EE. UU., de haber sido superados por estos nuevos sistemas de armas, marca la tran- sición del escepticismo a la aceptación de las considerables capacidades tecnológicas y militares rusas, que echan por tierra la superioridad atómica del Pentágono, fracturando la unipolaridad, teniendo ellos de facto un retraso de cinco años para llegar a construir armas hipersónicas con velocidad de match 20.

18 Video de presentación de los nuevos sistemas de armas rusos. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=ZNqdAL2wQtc

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Paraguas económico

Ya vimos cómo estalló la crisis bancaria y financiera en el 2008 en los EE. UU., desatando una catástrofe financiera global debido al colapso de la burbuja inmobiliaria,19 producto de una “enfermedad económica” –en palabras de Stiglitz, (2010, p. 31)– cuyas consecuencias derivó en una profunda crisis de liquidez y alimentaria en Occidente. Desde entonces, la debacle norteamericana no ha conseguido alivio ni siquiera con las políticas proteccionistas durante lo que fue la admi- nistración Trump, que a pesar de que logró disminuir las cifras de desempleo, la crisis generada por el COVID-19 puso de manifiesto nuevamente las debilidades de ese sistema neoliberal, con consecuencias catastróficas peores que las de la Gran Depresión de finales de 1929. Es importante resaltar que antes de la pandemia, la tendencia económica nortea- mericana a pesar de crecer, comparándola con la economía de China, disminuía.

Por su parte, China con su paciencia milenaria y laborio- sa, con Deng Xiaoping20 al frente, instauró la fórmula “un país, dos sistemas”, emprendiendo las reformas de liberaliza- ción de la economía socialista que permitieron alcanzar unas impresionantes cuotas de crecimiento económico, cuando lanzaron el eslogan “no importa el color del gato si caza ra- tón”. La gran nación asiática ha protagonizado en las últimas

19 Ver: Stiglitz, Joseph (2010). Caída libre, el libre mercado y el hundimiento de la economía global, Editorial Taurus.

20 Deng Xiaoping (1904-1997) fue un líder de la República Popular China, que es mundialmente conocido como el “Arquitecto General de Reforma y Apertura” de China.

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décadas la mayor revolución económica de la historia de la humanidad, logrando ser –según los datos antes de la actual crisis mundial generada por la pandemia del COVID-19–

la segunda economía más grande del mundo, en términos de producto interno bruto nominal, y la mayor economía del mundo en paridad de poder adquisitivo.21

La lista de los 25 países más ricos del mundo según el PIB nominal para el 2020 la encabezaba EE. UU. con

$18.561.934 millones, seguida en segundo lugar por China con $11.391.619 millones. Rusia aparece en el puesto 12 con $1.267.754 millones, incluso después de España. A pesar de las debilidades que hoy representa determinar el poder económico de un país con base en el PIB22, se han ordenado de acuerdo a estos datos los países dentro del paraguas eco- nómico. Se hace la acotación que mientras la economía de EE. UU. crece a un ritmo del 3 %, la de China promedia el 7 %; esto significa que en pocos años, a menos que el cisne negro del coronavirus (COVID-19) siga haciendo estragos, amenazando incluso con una crisis económica global, China ocupará en breve el primer lugar.

En este sentido, si tal situación se hace realidad y China lograra consolidarse como la primera potencia económica, los agravantes para EE. UU. serían catastróficos en un mundo que ya

21 “¿Es realmente la economía china la mayor del mundo?”, en:BBC Mundo.

Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/12/141216_

economia_china_mayor_mundo_ac

22 El premio nobel de economía Joseph Stiglitz explica estas consideraciones en entrevista realizada por la agencia AFP el 19 de junio del 2020.

Disponible en: https://www.panorama.com.ve/mundo/Joseph-Stiglitz- nobel-de-Economia-aboga-por-abandonar-el-PIB-20200619-0019.html

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vive el “fin de la hegemonía cultural y política de EE. UU.”23. Para tener una idea, según los estatutos del mismo Fondo Monetario Internacional, los organismos financieros multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), entre otros organismos mundiales, tendrán que mudarse a Beijing.

Paraguas energético

Si bien el paraguas energético esta inextricablemente relacionado con el económico, por su importancia y para efectos metodológicos lo presentamos de manera separada. La lista de los mayores produc- tores de petróleo en el mundo la encabeza EE. UU., produciendo 17.4 millones de barriles/diarios, seguido de Arabia Saudita con 11.8 millones y la Federación Rusa en el tercer puesto con 11.5 millones de barriles/diarios. La tragedia china es que produce 3.8 millones, pero necesita 14 millones para cubrir su demanda energética. EE. UU. también lidera en esta ocasión el ranking mundial de producción de gas: en el 2019 produjo 920 billones de metros cúbicos, mientras que Rusia le siguió con 679 billones de metros cúbicos.24

En este orden de ideas, se visualiza el talón de Aquiles de China: su debilidad energética que se extiende por la ausencia de producción de gas. Apenas comienza a producirlo a partir del “hielo combustible” bajo el mar de la China Meridional, pero en insignificantes cantidades y se abastece comprándole a

23 Ministerio de la Defensa del Reino de España, 2021, p. 146.

24 Tomado del reporte de British Petroleum (2020). Disponible en: https://

www.bp.com/content/dam/bp/business-sites/en/global/corporate/pdfs/

energy-economics/statistical-review/bp-stats-review-2020-full-report.pdf

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Rusia y a países árabes. Por eso busca suplidores alternos, para lo cual Venezuela es, sin duda, una posibilidad. Consecuente con esta cuantiosa demanda petrolera, China motoriza el sector generando riquezas globales.

Es importante resaltar aquí que la coyuntura del COVID-19 causó una caída en la demanda energética mundial, que impactó también en la estrepitosa caída de los precios del petróleo llegando a los niveles más bajos a finales de abril de 2021, como razón de haberse generado un “mercado saturado sin demanda”, de lo cual todavía el mercado mundial de este hidrocarburo se está recuperando.25 La demanda de combustible ya es menor para los aviones en Asia y muchas aerolíneas internacionales, que de manera intermitente, desde que estalló la pandemia, han suspendido los vuelos a China y a Europa, colapsando a nivel de quiebra a la industria aeronáutica.

Paraguas tecnológico

Si se toman como acertadas las recomendaciones de John Maynard Keynes en su ensayo titulado Economic possibilities for our Grandchildren (1930, p. 358), se tendría que presen- tar dentro del paraguas económico el aspecto tecnológico, al ser un factor condicionante del desarrollo de la economía de un Estado. Keynes advertía sobre una decadencia de la economía de su país, en caso de no lograr nuevos desarrollos tecnológicos.26 Ahora bien, por lo determinante que resulta

25 En: https://www.bbc.com/mundo/noticias-52362340 26 En: http://www.econ.yale.edu/smith/econ116a/keynes1.pdf

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hoy la carrera tecnológica se ha decidido presentar también por separado este ámbito, dentro del cual se hará especial énfasis en la carrera por la Inteligencia Artificial.

En dicha carrera participan grandes empresas en la lu- cha por el dominio de la tecnología de Quinta Generación (5G). Solo por mencionar un ejemplo, la contienda entre empresas norteamericanas como Google, Amazon, Facebook, Apple, Twitter (en adelante GAFAT) vs. Huawei/ZTE –que si bien son empresas privadas, los Estados-Nación no se han mantenido ajenos a esta competencia–, acudiendo incluso a teorías conspirativas para justificar sus acciones, como ocurrió en 2018 con la detención de un miembro de la directiva de Huawei en Canadá y las restricciones mutuas contra Apple y Huawei, ordenadas por las administraciones de China y Estados Unidos27 en el marco de una carrera por consolidar su supremacía en el internet. Sin duda alguna, estamos de acuerdo con el dictamen del presidente Putin mencionado anteriormente, con referencia al control de la Inteligencia Artificial, pues la robótica y el universo de las computadoras, los celulares y la velocidad del internet son las tecnologías de- terminantes que darán forma al futuro inmediato del planeta, en el marco de una lucha por la supremacía tecnológica cuya punta de lanza está constituida por la Inteligencia Artificial.

Como se mostró en la representación de los para- guas (Imagen 5), EE. UU. se encuentra a la cabeza de la Inteligencia Artificial gracias al emporio tecnológico llamado Silicon Valley (Valle del Silicio), por ser este el elemento

27 En: https://hipertextual.com/2020/05/china-prepara-medidas-contra- apple-huawei

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químico y metaloide imprescindible para el desarrollo de la industria electrónica y microelectrónica, en la elaboración de chips que se implantan en transistores, pilas solares y la inmensa variedad de circuitos electrónicos de los celulares y computadores. Se hace un necesario paréntesis para señalar que el Estado Plurinacional de Bolivia está situado sobre la montaña de litio más grande del planeta. Cabría preguntarse si será casualidad la participación norteamericana en el gol- pe de Estado perpetrado contra el presidente Evo Morales a finales del 2019, pues justamente este líder progresista latinoamericano había tomado medidas para ejercer mayor soberanía sobre el oro blanco; no en vano, denominó a estas acciones que anularon la soberanía popular de Bolivia como

“El golpe del litio”.28

En lo que a la carrera por la tecnología 5G respecta, China en este momento consiguió estar al mismo nivel que los EE. UU., superando a Francia, Japón y Gran Bretaña. Su meta titulada “Made in China 2025” tiene como objetivo liderar mundialmente algunos aspectos de la Inteligencia Artificial (IA), cuando se declarará totalmente indepen- diente gracias a su ya bastante avanzada tecnología 5G. La tecnología 5G de China supera en velocidad la perspectiva tecnológica del GAFAT, al navegar más rápido en la plata- forma de Internet. Su aspiración finalmente se concretaría cuando en el 2030 se convierta en el líder mundial; la con- tratación de países como Alemania y el Reino Unido han

28 En: https://www.efe.com/efe/america/economia/evo-morales-el-golpe- del-litio-y-las-luchas-internas-en-bolivia/20000011-4135300

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retado las sanciones norteamericanas, firmando contratos con Huawei antes de que la brecha tecnológica los deje atrás.

EE. UU., por su parte, ha tomado medidas profilácticas negando a los chinos aplicar en universidades prestigiosas como Princeton, Harvard y Yale, basándose en la tesis de no compartir información, acusando a los chinos de sus avances gracias al supuesto robo tecnológico. Incluso un informe del Pentágono considera una amenaza potencial para la seguridad nacional a las compañías chinas, hasta el punto de que el Pentágono quiere que el Gobierno prohíba las inversiones chinas en su país.29

Hemos visto en este paraguas un ejemplo de cómo el interés geopolítico por el litio pudo haber sido la causa de un golpe de Estado en Bolivia, país que aumentaba sus ne- gocios con China en el aprovechamiento de este recurso.

De hecho, Bolivia en una negociación con China ya había construido 10 carros eléctricos. Los Estados Unidos tenían que parar ese proyecto de la misma manera que detuvieron la construcción del tren bala30 en México, pues era tener de vecino a Japón en el corto plazo y que no se cumpliera su objetivo de tener una América para los norteamericanos.

Este caso nos obliga a abordar el aspecto de Venezuela en el tablero geopolítico mundial.

29 Ver: https://elceo.com/internacional/pentagono-identifica-20-empresas- controladas-por-el-ejercito-chino-un-par-cotiza-en-nyse/

30 Con referencia al proyecto de construcción en el 2011 de un tren bala en México con tecnología japonesa. Ver: http://t21.com.mx/ferroviario/2011/03/14/

japon-podri-asesorar-mexico-desarrollo-tren-bala

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Al pensar por un segundo que siendo el litio la única potencial riqueza para jugar un rol estelar en el futuro, y los EE. UU. deciden cortar la cabeza visible que hace acuerdos con otra potencia aprovechando beneficios de transferencia tecnológica favorables para el despegue económico como nación, ¿dónde nos colocamos nosotros, si la sombra de los cuatro paraguas nos pone en la mira irremediablemente?

Nótese que estamos colocando un ejemplo para llamar la atención: la relación de Bolivia con el litio –explicada anteriormente– y la relación de Venezuela con sus incon- mensurables recursos no renovables en esta lucha entre las potencias por ocupar el primer puesto en el NOM: nuestra nación cuenta con las reservas petrolíferas y gasíferas más importantes del mundo y está entre los primeros puestos entre las reservas auríferas y diamantinas, aunado a que disponemos de una cuantiosa existencia de uranio y col- tán. Todos estos rubros tienen una relación directa con el desarrollo atómico, financiero, energético y tecnológico;

además, hacen imposible ignorar esta realidad a la hora de contar con ellos para competir en la construcción del NOM, sumado a la privilegiada ubicación geográfica de nuestra nación.

Paradójicamente, la carrera por controlar la sombra de los paraguas militar, energético y tecnológico, es la que pone en riesgo la supervivencia de la humanidad en el planeta, generando esta coyuntura universal que es el corolario de la crisis de hegemonía que estamos presenciando con la ins- tauración de un Nuevo Orden Mundial. Es penoso, pero el desiderátum siempre hará a un lado la conciencia, por cuanto

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la ecuación de la paz siempre será negociada y se supone que quien se siente en esa mesa con mayor poder, obtendrá mayores réditos y beneficios, razón por la cual el poder es el recurso impostergable por conquistar.

Hoy en día el mundo está enfrentando una verdadera crisis en todos los órdenes, producto de la tormenta perfecta que amenaza con desconflautar todos los paraguas. Por una parte, la conquista e imposición del mercado por controlar la IA y, por la otra, las secuelas económicas que ha dejado la pandemia y la premura por imponer la agenda verde (AV) para resolver el cambio climático. La pandemia ha dejado una estela de problemas económicos, pues detuvo al mundo apagando las máquinas de producción y comercio, lo que desaceleró a niveles mínimos la producción e inversión en las industrias de petróleo y fuentes energéticas.

Hoy, cuando a pesar de la pandemia el mundo se dispone a reactivar sus economías, los precios de los combustibles escalan dada la baja producción de crudo, desencadenando trabas en el encendido de las usinas. Por otra parte, la crisis climática pone a la humanidad en alerta máxima –como ad- virtió al mundo Antonio Guterres– cuando las temperaturas ya alcanzan récords elevados de frío y calor, la biodiversidad se ve disminuida sin parangón en la historia natural, mientras que los océanos aumentan cada vez más su temperatura, “se acidifican y se ahogan con los residuos plásticos”.31

En consecuencia, la urgente necesidad de implementar la Agenda Verde en materia de acción climática es fundamental,

31 Antonio Guterres. Disponible en: https://honduras.un.org/es/156008- glasgow-una-prueba-para-el-clima.

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pues el mundo se dirige hacia un aumento catastrófico de temperatura muy por encima de los 2 ºC, burlando el ob- jetivo de 1,5 ºC que se impuso y se pactó en el acuerdo de París de 2016. Este objetivo, según la ciencia, es la única opción sostenible para el planeta. Impone la condición de reducir el 45 % de las emisiones mundiales en este decenio respecto de los niveles de 2010, a condición de alcanzar unas emisiones netas de valor cero a nivel mundial para 2050.32 De esta manera, todos los países deben entender que el antiguo modelo de desarrollo, basado en la quema de combustibles fósiles (energía sucia), es una sentencia de muerte para la humanidad.

Pero nos encontramos en un precipicio donde el tiempo conspira contra cualquier decisión al respecto, por cuanto las energías limpias como la solar, la eólica y la hidráulica funcionan cuando hay sol, viento y agua, respectivamente. En tal sentido, no hay posibilidad cierta de abastecer al mundo las 24 horas del día, los 365 días del año, si decidimos de- pender de ellas; de manera que aplicar de golpe y porrazo la eliminación por completo de la producción de energía sucia es temerario. Esta es la advertencia que justamente hiciera el presidente Vladimir Putin el 5 de octubre de 2021, al señalar que ve “histeria en el mercado energético europeo por saltarse el manejo prudente de la transición ecológica”. Pero como hemos dicho antes, el tiempo amenaza con llegar al punto de no retorno.

32 Ministerio de Defensa del Reino de España, 2021, p. 36.

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Los dos temas siguientes que debemos abordar es de qué manera el poder legitima la fuerza para conseguir la paz y consolidar el orden mundial, cuya duración estable se hace cada vez más frágil.

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4. EL PODER Y LA PAZ

En la actualidad, tales conflictos solo pueden decidirse mediante la guerra o la diplomacia, y la diplomacia es, en esencia, nada más que la amenaza de guerra.

Bertrand Russell

La fragilidad antes indicada viene dada por cuanto el orden, el poder, la libertad y la legitimidad, son las variables inter- dependientes que la generan, y solo pueden mantener la paz por el contrapeso del diálogo y la negociación. La ecuación planteada implica pérdida de libertad, porque el orden –que solo puede ser impuesto por el poder de la fuerza– solo ob- tiene legitimidad a través de un pacto (ver Imagen 6). Este delicado ecosistema lo definen los límites de la acción per- misible, cuando existe el equilibrio de la fuerza bélica que proporcionan los misiles atómicos, a partir de Hiroshima y Nagasaki.

Esta amenaza refuerza la restricción, impidiendo que las reglas se rompan, ya que ello obliga a sentarse a dialogar antes de que, en el marco de una tercera guerra mundial, desaparezcamos. Por infortunio, cada enfoque histórico del orden mundial es inédito, porque la relación entre legiti- midad y poder, además de frágil, es demasiado compleja.

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El poder es coercitivo, su lenguaje se traduce en la amenaza de la fuerza para obtener el cumplimiento y subordinación del otro33. La fuerza puede incluir medios físicos, sociales, emocionales, políticos o económicos.

Imagen 6

Cuadrilátero del poder y la paz

Fuente: Elaboración del autor.

La coacción no siempre es reconocida por el objeti- vo de influencia, liderazgo o auctoritas.34 Este tipo de poder se basa en la idea de que alguien se ve obligado a hacer algo que no desea hacer. El objetivo principal de la coerción es el cumplimiento y el sometimiento. Es

33 Manuel García Pelayo. Auctoritas, Fundación Manuel García Pelayo, Caracas, 2008, p. 5.

34 Ibidem, p.6.

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una relación asimétrica, pero cuando el equilibrio de poder se da gracias a la relación simétrica de fuerzas, surge la guerra y en el mejor y más deseable de los casos, la negociación. Por lo general, al negociar acuerdos, la estrategia de contención surge para frenar la expansión constriñendo con rayas de cal, conocidas como las líneas rojas, lo que cualquiera de las potencias marca en lo que considera su territorio inalienable como puntos de honor. Es ilustrativa la declaración del presidente Putin el 20 de mayo de 2021, cuando expuso: “Todo el mundo quiere mordernos y quitarnos algo. Pero deben saber, quienes intenten hacerlo, que les romperemos los dientes para que no puedan mordernos más”.

El sustento del poder

El poder, hoy día, se sustenta con un mecanismo de relojería conocido como C4: comando, control, com- putación y cibernética. Sistema que las potencias afinan, destinando tiempo y dinero para investigar y producir tecnologías de vanguardia, tanto en el campo militar como en el tecnológico, con fines injerencistas o con propósitos defensivos para evitar violaciones de la so- beranía (Imagen 7).

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Imagen 7

El C4 y el sustento del poder

Fuente: Elaboración del autor.

Dentro de este sistema tenemos, en primer lugar, el coman- do, cuya acepción conceptual netamente militar incluye desde fuerzas militares que se especializan en incursionar en territorio enemigo, hasta los grandes comandos de niveles geoestratégi- cos, como el Comando Sur, la OTAN o la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). En lo que a la fase de control corresponde, se encuentran mecanismos, como las ONG y diversos organismos multilaterales, que procesan la evaluación y medición en la ejecución de los planes impuestos por sus financistas, al comprobar, verificar, inspeccionar, vigi- lar e intervenir con el fin de detectar y prever “desviaciones”,

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utilizando los DD. HH. y el terrorismo para establecer así las medidas correctivas necesarias, como son las sanciones.

La fase de computación, por su parte, implica el empleo de computadoras que tienen capacidad infinita de almace- nar y procesar información, mientras que la cibernética es la ciencia de los sistemas de control y comunicación, basa- dos en la retroalimentación, soportados o impulsados por la computación. Estas últimas dos fases adquieren especial trascendencia ante la llamada “guerra de cuarta generación”, en donde la propaganda, en combinación con estrategias no convencionales de combate que incluyen la cibernética, representan un factor determinante.

En este tipo de guerras no hay enfrentamiento entre ejér- citos regulares ni necesariamente entre Estados, sino entre un Estado y grupos violentos o, mayormente, entre grupos de naturaleza política, económica, religiosa o étnica; eso sí, en la mayoría de las ocasiones, apoyados por otro Estado que aplica los principios de la tercerización de la guerra o la Guerra Proxy. El concepto de guerra informática, guerra digital o ciberguerra, hace referencia al desplazamiento de un con- flicto que toma como campo de operaciones el ciberespacio y las tecnologías de comunicación e información. Este tipo de guerra, por su carácter difuso, parece corresponder con la “sustitución del orden terreno” por el “orden digital” del cual nos advierte Byung-Chul Han, en un mundo que “se torna cada vez más intangible, nublado y espectral”, en el cual

“nada es sólido y tangible”.35 Tal realidad aplica al fenómeno

35 Byung-Chul Han. No-cosas, quiebras del mundo de hoy, p. 14.

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de la guerra. En el marco de estas transformaciones de las estrategias de guerra, agencias aliadas de la OTAN ya manejan incluso el concepto de “guerra cognitiva”, señalando que “la mente humana se ha convertido en una nueva esfera de la guerra” y que “debido al creciente papel que hoy desempeña la tecnología y la enorme cantidad de información producida, podemos decir que las capacidades cognitivas individuales ya no son suficientes para garantizar una toma de decisio- nes lo suficientemente informada y oportuna”. Ha sido este problema el que ha llevado a la creación de este concepto, el cual se hace cada vez más recurrente en la terminología militar de los últimos años.36

En la Doctrina Militar Bolivariana, por su parte, a razón de la guerra multidimensional, multiforme, de carácter no convencional, que ha venido enfrentando nuestra patria, establecimos un concepto de esta guerra de cuarta generación, que considera las dimensiones política, ambiental, militar, tecnológica, cultural, económica y social, que definimos como Guerra Difusa. Esta se caracteriza por “afectar en todos los ámbitos, en circunstancias distintas e inesperadas, valiéndose y alimentándose del daño a los más vulnerables para generar en torno a ella una masa crítica que reaccione violentamente, traspasando el campo de batalla físico, trasladándose a los diferentes ámbitos de la sociedad”.37

36 Ver: https://rebelion.org/la-otan-desarrolla-nuevos-metodos-de-guerra- cognitiva/

37 Centro de Estudios Polemológicos y Estratégicos de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, La guerra difusa, Caracas, 2020, p. 14.

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Primacía en el C2

De esta manera, la carrera por el poder concentra un esfuerzo en mantener la superioridad operativa en lo que correspon- dería al C2 que engrana el Comando y Control. Por tal razón, el estatus como superpotencia global depende de mantener su liderazgo en 4 cruciales tecnologías, para lograr perfec- cionar el C2 cibernético computacional. De primero habría que obtener la primacía de la Inteligencia Artificial y los EE. UU. se enfrenta al poder, talento, disciplina y deseo de China para superarlo, cuando ya hemos visto que el dragón asiático los ha superado sacándoles una ventaja de cinco años en la tecnología 5G y ya incursiona en la tecnología de Sexta Generación (6G).

En segundo lugar estaría la carrera por la computación cuántica para resolver, a mayor velocidad, problemas que las ordinarias no podrían, amén de la ventaja estratégica que significa poder desencriptar en lenguaje claro un criptograma, claves y cifrados que ponen en riesgo las comunicaciones económicas y de seguridad. En el 2019, Google anunció haber construido la Deep Blue, una computadora cuántica que podría realizar un cálculo que le ocuparía cerca de 10.000 años a las supercomputadoras más rápidas, en 200 segundos.

China le acaba de arrebatar la supremacía con su nueva su- percomputadora llamada Jiuzhang; el nuevo prototipo puede procesar datos 10.000 millones de veces más rápido que la computadora de Google.38

38 Europa Press. En: https://www.europapress.es/ciencia/laboratorio/

noticia-china-presenta-computadora-cuantica-10000-millones-veces- mas-rapida-20211026114927.html

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La tercera tecnología se trata de los semiconductores (chips), cuya frágil cadena de abastecimiento depende prác- ticamente de una sola compañía en Taiwán, pero pueden ser fácilmente troyanizados o infectados aguas abajo, compro- metiendo los sistemas de seguridad y defensa. Justamente, esa razón es uno de los factores fundamentales de la posible casus belli por la isla. Finalmente, la cuarta es el logro de sistemas autónomos, es decir, concretar la separación (split) del protocolo de Internet para que los grupos conectados a las redes con dirección IP sean manejados por una indivi- dualidad administrativa. En eso trabaja China, fuertemente, para lograr su propia red IP.

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5. GEOPOLÍTICA, GEOECONOMÍA Y GEOESTRATEGIA

No en vano iniciamos esta revisión de la Agenda Geopolítica Global y su relación con Venezuela haciendo mención de la subjetividad inherente a las elaboraciones cartográficas de los mapas, los cuales, al identificar también los límites entre los Estados cuando son mapas políticos, representan una realidad que en lo absoluto es estática, pues existe un dina- mismo propio de la geopolítica. Por ello, desde las primigenias conceptualizaciones sobre esta ciencia desde finales del siglo xix, al analizar las relaciones espaciales con las políticas de un Estado se ha tratado de ver los mapas como si en ellos existie- ran fuerzas motrices en constante movimiento e interacción.

Justamente la diferencia entre geografía política y geopolítica radica en que esta última lleva intrínseca los movimientos de las acciones estatales, cambios, alteraciones y transformacio- nes. Es así como mientras “la geografía política traza cuadros semejantes a vistas fotográficas, la geopolítica, en cambio,

Referencias

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