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BOLETÍN INIA - Nº 242

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Academic year: 2022

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ISSN 0717 - 4829

Santiago, Chile, 2012

Autores:

Gabriel Sellés van Sch.

Raúl Ferreyra E.

Cristina Aspillaga N.

Carlos Zúñiga E.

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Autores:

Gabriel Sellés van Sch. INIA- La Platina.

Raúl Ferreyra E. INIA- La Cruz.

Cristina Aspillaga N. INIA- La Cruz.

Carlos Zúñiga E. INIA- La Cruz.

Director Responsable:

Fernando Rodriguez A.

Director Regional INIA- La Cruz.

Carlos Alberto Dulcic B.

Director Regional INIA - La Platina.

Comité Editor:

Marisol Gonzalez Y. INIA- La Platina Fernando Rodríguez A. INIA- La Cruz Alejandro Antúnez B. INIA- La Platina Jordi Casas T. Exportadora FRUSAN S.A.

Ricardo Pacheco S. INNOVA-CORFO Boletín INIA Nº 242

Cita bibliográfica correcta:

Sellés van Sch., Gabriel, Ferreyra E., Raúl, Aspillaga N., Cristina y Zúñiga E., Carlos. 2012. Requerimientos de Riego en Uva de Mesa: Experiencias en el Valle de Aconcagua. 80 p. Boletín INIA Nº 242. Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Centro Re- gional de Investigación La Platina, Santiago, Chile.

© 2012. Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA. Centro Regional de Investigación La Platina. Santa Rosa 11610, La Pintana.

Santiago, Región Metropolitana. Casilla 439/3. Código postal 8831314. Teléfono (56-2) 5779100, Fax (56-2) 5779106.

ISSN 0717-4829

Autoriza la reproducción total o parcial citando la fuente y/o autores.

Diseño y Diagramación: Jorge Berríos V.

Impresión: Salesianos Impresores S.A.

Cantidad de ejemplares: 1.000 Santiago, Chile, 2012.

(4)

ÍNDICE DE CONTENIDOS

Capítulo 1.

Introducción __________________________ 5

Capítulo 2.

Requerimientos hídricos de la Uva

de Mesa en el Valle de Aconcagua ______ 9 2.1. Evapotranspiración medida con

lisímetro de balance hídrico ______ 12 2.2. Evapotranspiración medida

con flujos turbulentos ___________ 14 2.3. Coeficiente de cultivo para Uva

de Mesa en parronal español _____ 17 2.4. Porcentaje de suelo mojado

y distribución de agua ___________ 20 2.5. Umbral de riego ________________ 24

(5)

Capítulo 3.

Respuesta de la Uva de Mesa

a diferentes regímenes de riego _______ 33 3.1. Flame Seedless __________________ 33 Volumen de agua aplicada _______ 34 Humedad aprovechable y

estado hídrico de las plantas _____ 35 Respuesta del crecimiento

vegetativo ______________________ 38 Crecimiento reproductivo ________ 40 Calidad de fruta _________________ 45 3.2. Thompson Seedless ______________ 49 Volumen de agua aplicada _______ 49 Crecimiento vegetativo __________ 52 Crecimiento reproductivo ________ 54 Calidad de fruta _________________ 57 3.3. Crimson Seedless ________________ 59 Volumen de agua aplicada _______ 60 Crecimiento vegetativo __________ 62 Crecimiento reproductivo ________ 62

Capítulo 4.

Función de producción ______________ 67

Capítulo 5.

Comentarios finales __________________ 73 Bibliografía ____________________________ 77

(6)

E

n Chile, la Uva de Mesa es la especie frutal de exportación que mayor superficie abarca, con cerca de 55.000 há, distribuidas entre las Regiones de Atacama y O‘Higgins. Este rubro tiene una alta participación dentro de las exportaciones de fruta fresca del país llegando aproximadamente al 41%, con un valor del orden de 963.000 miles US$ FOB.

Dentro de las variedades de uva de mesa, Thompson Seedless, Flame Seedless, Crimson Seedless y Red Globe son las más importantes (ODEPA, 2007; SAG 2007).

El Valle de Aconcagua concentra cerca del 22% de la superficie plan- tada con uva de mesa (alrededor de 14.000 hás), principalmente en las provincias de San Felipe y Los Andes.

El Valle de Aconcagua se caracteriza por presentar suelos de texturas finas, franco a franco arcillosa, de profundidad media, con una alta capacidad de retención de agua, con tendencia a la compactación y baja capacidad de aire (Sellés et al., 2012).

El clima de esta zona productora de uva de mesa es de tipo Mediterrá- neo subtropical semiárido (Valenzuela y Lobato, 2000). Las temperatu- ras máximas del mes más cálido superan los 32oC, con acumulación térmica primavera – verano de 1.400 a 1.500 días – grado (base 10oC).

I NTRODUCCIÓN

(7)

La evapotranspiración potencial es de 1.272 mm al año y la precipita- ción media anual alcanza a 350 mm, concentrándose en los meses de invierno. Sin embargo, en los últimos cuatro años (temporadas 2007/

2008 a 2010/2011), de acuerdo a los valores registrados en la estación meteorológica de la Escuela Agrícola de San Felipe, las precipitacio- nes han presentado un promedio anual de sólo 171 mm, con una evapotranspiración potencial de 1.400 mm (Figura 1).

Figura 1.- Distribución promedio de la precipitación y la demanda evaporativa de la atmósfera (evaporación

de bandeja, Eb), en el Valle de Aconcagua. Estación San Felipe (promedio 2007/2008 a 2011/2012).

Si bien la magnitud de la precipitación invernal permite iniciar la tem- porada con los suelos presentando un contenido de humedad elevado, la falta de lluvias en la temporada de crecimiento hace que el riego sea fundamental para el desarrollo y la producción de la uva de mesa de exportación.

La situación de los recursos hídricos y las exigencias comerciales de calidad de la uva de mesa exigen conocer mejor sus necesidades de riego a lo largo de la temporada y su respuesta frente a diferentes es- trategias de manejo.

(8)

En el presente boletín se ha sistematizado los principales resultados obtenidos en esta materia en el proyecto “Aumento de la productivi- dad y competitividad de la Uva de Mesa de V Región de Chile a través del uso de portainjertos tolerantes a suelos con limitaciones físicas y de técnicas de manejo agronómico que mejore las condiciones de ai- reación en la zona de raíces”, financiado por INNOVA- Chile, de CORFO (proyecto 05CR11PAT-11), las empresas exportadoras FRUSAN, SUBSOLE y Río Blanco, las empresas Agrícola Los Alpes, Agrícola Brown y Agrí- cola Don Ernesto y las Asociaciones gremiales de Agricultores Santa Rosa de Los Andes y Agricultores de Aconcagua.

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(10)

R EQUERIMIENTOS H ÍDRICOS

DE LA UVA DE MESA EN EL VALLE DE ACONCAGUA

L

os requerimientos de agua de un cultivo dependen del balance hídrico que se produce entre las pérdidas y los aportes de agua.

De esta forma, el balance hídrico queda definido de la siguiente manera:

Prec + R = ETc +Pp + Es ± O Donde:

Prec : corresponde a la precipitación (mm).

R : agua de riego aplicada (mm).

ETc : evapotranspiración del cultivo (mm).

Pp : percolación profunda (mm).

Es : escurrimiento superficial (mm).

O : variación del contenido de humedad del suelo en el período considerado.

Dentro de los términos del balance hídrico, tanto el escurrimiento su- perficial como la percolación profunda, son de menor importancia en el cultivo de uva de mesa en el Valle, toda vez que la mayor parte de los parronales se riega por goteo. Por lo tanto, las necesidades de riego (R) del balance hídrico, están dadas esencialmente por la evapotrans- piración del cultivo (ETc). En consecuencia, es de especial relevancia conocer de la forma más precisa posible, la magnitud de la evapotrans- piración del parronal.

Clásicamente la evapotranspiración de un cultivo se puede determinar a partir de la siguiente ecuación:

(11)

ETc = ETo x Kc Donde:

ETc : corresponde a la evapotranspiración del cultivo o los requerimientos netos de agua, expresado en mm/día.

ETo : corresponde a la evapotranspiración de referencia o

demanda climática por agua, también expresada en mm/día.

Kc o coeficiente de cultivo: corresponde a un factor de corrección que permite transformar la ETo en consumo de agua por el cultivo.

La ETo se puede establecer utilizando ya sea el método de la evapora- ción de bandeja (ETo = Eb x Kp), donde Eb es la evaporación de agua medida en una bandeja clase A y Kp, es un coeficiente de bandeja o bien mediante la ecuación de Penmann-Montheith (PM):

0,408 x (Rn - G) +  900 x U2 x (ea- ed) T + 273

ETo=

D + g x (1 + 0,34 x U2) Donde:

ETo : Evapotranspiración del cultivo de referencia (mm d-1).

Rn : Radiación neta en la superficie del cultivo (MJ m-2).

G : Flujo de calor del suelo (MJ m-2).

T : Temperatura diaria media (oC).

 : Constante psicrométrica (KPa oC-1).

U2 : Velocidad del viento a 2 m del suelo (m s-1).

(ea- ed) : Déficit de presión de vapor (KPa).

 : Pendiente de la curva de presión de vapor (KPa oC-1).

La información meteorológica requerida para solucionar la ecuación de PM se obtiene a partir de estaciones meteorológicas automáticas.

En el Valle de Aconcagua existe una red (Red Agroclima.cl), compues- ta por un total de ocho estaciones a la fecha (Figura 2), partir de las cuales se puede obtener la ETo (mm/día), dependiendo de la ubicación del predio.

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Figura 2. Red de estaciones meteorológicas Agroclima.cl de la Región de Valparaíso.

Valores de Evapotranspiración de referencia (mm/día). Estación Calle Larga.

Para transformar el valor de ETo en ETc, se requiere contar con un factor de corrección, denominado Kc. La magnitud del coeficiente de cultivo depende de la especie, su estado de desarrollo, aspectos fisio- lógicos, así como también de factores de manejo agronómico como la poda, el sistema de conduccion, y la densidad de plantación entre otros. Una fuerte incidencia sobre el valor de Kc tiene el grado de intercepción de la radiación solar que realiza el cultivo, que depende en gran medida del sistema de conducción que se utilice y del vigor de las plantas. Los valores de Kc normalmente recomendados en la litera- tura provienen de California, donde la uva de mesa se cultiva en es- paldera, con un porcentaje de cobertura del suelo muy inferior al siste- ma de parronal español utilizado en Chile (Figura 3).

(13)

Figura 3. Foto A: uva de mesa en sistema de espaldera (California);

Fotos B y C: sistema de parronal español.

pañol) en el Valle de Aconcagua, se realizó estudios de consumos de agua en la variedad Thompson Seedless injertada sobre patrón Harmony.

2.1.

EVAPOTRANSPIRACIÓN MEDIDA CON LISÍMETRO

DE BALANCE HÍDRICO

El lisímetro de balance hídrico es un equipo que permite medir el agua que se aplica a una planta y determinar la cantidad de agua que este drena, por lo cual, por diferencia entre ambos valores se obtiene la cantidad de agua con- sumida por la planta (evapotrans- piración).

Durante tres temporadas se deter- minó la evapotranspiración, en un parronal español de uva de mesa cv Thompson Seedless injertado sobre patrón Harmony plantado a 3,5 x 2,5 m. El estudio se llevó a cabo en el predio Santa Griselda, propiedad de la empresa Agríco- la Don Ernesto. Se utilizó tres lisímetros construidos en tanques plásticos de 1,0 m de ancho, 1,2 m de largo y 1,0 m de alto, gene- rando un volumen total de 1,2 m3 (Figura 4).

En consecuencia, para determinar el coeficiente de cultivo para las condiciones nacionales de culti- vo de la uva de mesa (parronal es-

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Figura 4. Lisímetros de balance hídrico de 1,2 m3 de capacidad utilizados para determinar la

evapotranspiración de la uva de mesa conducida en parronal español.

En la Figura 5, se presenta un ejemplo la evolución de la ETc del parronal, comparada con la evapotranspiración de referencia, obteni- da de la red Agroclima.cl. Cabe señalar que entre los 90 y 160 días después de brotación (DDB), la ETc es superior a la ETo.

A partir de la información que periódicamente se obtuvo de los lisímetros, se determinó la evapotranspiración promedio diaria y men- sual del parronal. La evapotranspiración promedio mensual de agua, expresada en m3/ha, se presenta en el Cuadro 1.

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Figura 5. Evolución de la ETc y de la ETo (mm/día) en función de los días después de brotación (DDB) durante la temporada 2009/

2010. Las flechas indican los estados fenológicos de cuaja, pinta y cosecha. La fecha de brotación fue el 15 de septiembre 2009.

Predio Santa Griselda, Agrícola Don Ernesto, Valle de Aconcagua.

Cuadro 1. Evapotranspiración promedio mensual de tres temporadas (2009/2010 a 2011/2012) en la variedad Thompson Seedless/Harmony

(m3/ha), medido en lisímetros de balance hídrico.

Mes m3/ha %

Octubre 437,0 5,4

Noviembre 862,7 10,6 Diciembre 1.881,7 23,1

Enero 1.989,3 24,4

Febrero 1.854,5 22,7

Marzo 1.138,0 13,9

Total 8.163,2 100

2.2.

EVAPOTRANSPIRACIÓN MEDIDA CON FLUJOS

TURBULENTOS

En este trabajo la evapotranspira- ción del parronal (ETc) se midió a escala diaria mediante el método conocido con el nombre de “flu- jos turbulentos” o Eddy correlation (Figura 6). Este sistema permite medir directamente los flujos de vapor de agua (evapotranspira- ción) provenientes del cultivo, abarcando un área de amplia ex- tensión.

Este estudio se realizó en el fundo El Guindal, de la Agrícola Brown,

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ubicado en Calle Larga, en un parronal Thompson Seedless injertado so- bre Harmony y con una distancia de plantación de 3,5 m x 1,75 m.

En la Figura 7, se presenta, a manera de ejemplo, la variación de la ETc y de la ETo en el parronal a lo largo de la estación de crecimiento, en la temporada 2008/2009. Tal como se observó en los estudios lisimétricos, la ETc supera a la ETo en un período que coincide con la última etapa de desarrollo de las bayas, entre pinta y cosecha. En este

Figura 7. Variación de la evapotranspiración de referencia (ETo, Penmann- Montheith) y de la evapotranspiración de un parronal español (ETc).

La figura muestra el crecimiento de bayas. Predio El Guindal, Agrícola Brown. Calle Larga, Valle de Aconcagua. Temporada 2008/2009.

Figura 6.

Sistema de flujos turbulentos para determinar la evapotranspiración de un parronal (Calle Larga,

Valle de Aconcagua).

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caso la evapotranspiración de referencia (ETo) se obtuvo también de la red Agroclima.cl (Estación Calle-Larga).

A partir de la información que diariamente se obtuvo del balance de energía, se determinó la evapotranspiración promedio diaria y men- sual del parronal. En el Cuadro 2, se presenta la evapotranspiración promedio mensual de agua, expresada en m3/ha, medida por este mé- todo.

De acuerdo a los valores obteni- dos en los lisímetros y en el siste- ma de balance de energía, la evapotranspiración (ETc) en la va- riedad Thompson Seedless alcan- za en promedio alrededor de 8.000 m3/ha en la temporada ( septiem- bre a marzo), distribuidos de la manera que indica el Cuadro 3.

Cuadro 2. Consumo mensual (ETc) de agua de un parronal Thompson Seedless sobre patrón Harmony.

Promedio de dos temporadas (2008/2009 y 2009/

2010). Fundo El Guindal, Agrícola Brown.

Valle de Aconcagua.

Etc % del

Mes (m3/ha) Total anual

Septiembre 202,32 2,49

Octubre 378,27 4,66

Noviembre 1.344,66 16,55

Diciembre 1.462,30 18,00

Enero 1.630,70 20,07

Febrero 1.875,35 23,08

Marzo 1.230,25 15,14

Total 8.123,85 100,00

Cuadro 3. Distribución de la evapotranspiración de un parronal

de Thompson Seedless por estado fenológico.

Estado Fenológico %ETc Brotación-Cuaja 15,4

Cuaja-Pinta 30,2

Pinta-Cosecha 32,7

Cosecha-Fines Marzo 21,7

(18)

2.3. COEFICIENTE DE CULTIVO PARA UVA DE MESA EN PARRONAL ESPAÑOL

A partir de la ETc medida en los lisímetros y en el sistema de balance de energía, y de la ETo obtenida de la red Agroclima.cl, se procedió a determinar el coeficiente de cultivo para la uva de mesa cultivada en parronal español, el cual se calculó de la siguiente forma:

ETc

Kc = ETo

En la Figura 8, se presenta la evolución del coeficiente de cultivo calculado con datos provenientes del sistema de balance de energía, comparado con los valores propuestos por FAO para uva de mesa (Allen et al., 1998). Los valores de Kc determinados experimentalmente en Aconcagua son superiores a los propuestos por FAO, a partir de 100 días después de brotación alcanzando un valor máximo cercano a 1,1 entre pinta y cosecha.

Figura 8. Variación del coeficiente de cultivo (kc) en uva de mesa Thompson Seedless a lo largo de la temporada (días después de brotación, DDB), determinados a partir del balance

de energía. Fundo El Guindal, Agrícola Brown, Calle Larga.

Para fines comparativos se incluye el valor propuesto por FAO.

(19)

Conjuntamente con las medi- ciones de evapotranspiración, tanto en los lisímetros como en el sistema Eddy, se siguió la evolución del desarrollo del área foliar del parronal, mi- diendo el porcentaje de luz in- terceptada por el follaje a me- dio día, utilizando un ceptóme- tro de barra (Figura 9). A par- tir de éste valor, se determinó el porcentaje de suelo som- breado por el parronal. El por- centaje de sombra a medio día llega a cerca de 40% en el período de cuaja (60 DDB) y a

Figura 9. Medición de la intercepción de la radiación solar a mediodía en parronal de uva de mesa utilizando

un ceptómetro de barra.

Figura 10. Evolución del porcentaje de suelo sombreado (%) en el parrón de la variedad Thompson Seedless en el curso de la

temporada de crecimiento, expresada como días después de brotación (DDB) en temporadas 2009/10, 2010/11 y 2011/12.

Las flechas indican fecha de cuaja, pinta y cosecha, respectivamente. Fundo Santa Griselda, Agrícola Don Ernesto. Valle de Aconcagua.

un máximo de 96% de sombra entre pinta (126 DDB) y cosecha (160 DDB), como lo muestra la Figura 10.

(20)

Para estimar de forma más práctica el coeficiente de cultivo de cual- quier parronal, se estableció una relación entre el porcentaje de suelo sombreado a medio día y los coeficientes de cultivo, obtenidos tanto en lisímetros como en el sistema Eddy, como se muestra en la Figura 11.

Figura 11. Relación entre el porcentaje de suelo sombreado a mediodía y el coeficiente de cultivo (kc) obtenidos a partir del balance de energía con sistema Eddy (2008/2009 E y 2009/2010 E) y del balance hídrico medido con lisímetros

(2009/2010 L, 2010/2011 L y 2011/2012 L) en predios El Guindal (Agrícola Brown) y Santa Griselda (Agrícola Don Ernesto). Valle de Aconcagua.

La ecuación que correlaciona el valor de Kc con el porcentaje de som- bra que presenta el parronal es:

Kc = 0,012 x S% + 0,072

Donde S% corresponde al porcentaje de sombra del parronal a medio día.

Para obtener el porcentaje de sombra a medio día, se puede efectuar mediciones semanales de intercepción de radicación solar mediante el uso del ceptómetro (Figura 10), o bien, mediante el apoyo de foto- grafías referenciales como las que se muestran en la Figura 12.

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Figura 12. Porcentaje de sombra a medio día en un parronal en distintos estados de crecimiento.

2.4. PORCENTAJE DE SUELO MOJADO Y DISTRIBUCIÓN DE AGUA

En el Valle de Aconcagua se ha observado que las raíces de las parras exploran y explotan un volumen de suelo mayor que el que humedece una línea de riego por goteo. Esto está relacionado con las caracterís- ticas genéticas de la especie y también con las condiciones ambienta- les relacionadas con la distribución de las precipitaciones invernales y

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la capacidad de retención de humedad del suelo. El sistema radicular puede colonizar lateralmente hasta el 70 a 80% de la distancia entre hileras (Figura 13).

Figura 13. Distribución lateral de raíces (distancia horizontal desde el eje de la planta m) de vides cv Thompson Seedless

(franca e injertada sobre Harmony) y Crimson Seedless, en suelos de textura fina del Valle de Aconcagua.

Lo anterior significa que el sistema radicular puede extraer agua prácti- camente a todo el ancho de la entrehilera como lo muestra la Figura 14.

Figura 14. Variación del contenido de agua del suelo por extracción del sistema radicular en la sobrehilera (SH) y la entrehilera (EH), en

el cv Thompson Seedless. Valle de Aconcagua. La flecha indica riego simultaneo SH y EH. El contenido de humedad fue medido mediante sondas FDR de seguimiento continuo.

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El uso de una línea de riego no es suficiente para mojar la mayor parte del volumen radicular, lo cual tiene como resultado que durante la temporada una parte importante del sistema radicular se mantiene en un suelo seco (Figura 15), provocando un déficit hídrico acumulativo en las plantas lo que se refleja en una caída del potencial hídrico xilemático a lo largo del ciclo de cultivo. Esto puede ocurrir aún cuan- do el volumen de agua que se aplique sea el adecuado, pero la aplica- ción puntual del agua provoca saturación de suelo cerca del emisor y pérdidas de agua en profundidad.

Figura 15, Evolución del contenido de humedad del suelo y el estado hídrico de la planta con una línea de riego por goteo

en la hilera de plantas. Producto del riego, en contenido de humedad en la sobrehilera se mantiene relativamente constante,

cerca de capacidad de campo (línea azul). El contenido de humedad en la entrehilera (línea roja), disminuye a lo largo de

la temporada por extracción radicular. El estado hídrico de la planta (PHx), se hace más negativo en el curso de la temporada,

indicando déficit hídrico. Cv Thompson Seedless.

Una mejor distribución del volumen de agua aplicada mediante el uso de doble línea de riego o cambiando cada cierto tiempo la posición de la línea de riego hacia la entrehilera permite ampliar el área de suelo mojado. De esta forma se repone la humedad en la entrehilera, lo cual permite mantener un adecuado estado hídrico de las plantas a lo largo de la temporada evitando un déficit hídrico (Figura 16).

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Figura 16. Evolución del contenido de humedad del suelo y el estado hídrico de la planta combinando riego en la hilera y en

la sobrehilera (moviendo la línea de riego). Producto del riego, en contenido de humedad en la sobrehilera se mantiene relativamente constante (línea azul). El contenido de humedad en la entrehilera (línea roja) se recupera hasta cerca de capacidad

de campo en cada riego. El estado hídrico de la planta (PHx) se mantiene relativamente constante en el curso de

la temporada. Cv Thompson Seedless.

Trabajos previos realizados por INIA en el Valle de Aconcagua (Sellés et al., 2003) mostraron que, en parronales decaídos, al aumentar el área de suelo moja- do aumentó la cantidad de raíces y como consecuencia la produc- ción (Figura 17).

Una mayor densidad de raíces, producto de una adecuada distri- bución del agua en el suelo, no sólo afecta la producción expor- table sino también mejora la con- dición de la fruta. Trabajos reali-

Figura 17. Relación entre la densidad de raíces (Número de raíces finas/m2 de suelo) y la producción exportable de

uva de mesa. Cv Thompson Seedless. Valle de Aconcagua.

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zados por Ruiz et al. (2007), muestran que al aumentar la densidad radicular disminuye la incidencia de baya blanda (Figura 18).

Figura 18. Relación obtenida entre densidad radicular (número de raíces finas/0,8 m2 de suelo)

y el porcentaje de racimos afectados de baya blanda. Cv Thompson Seedless.

2.5. UMBRAL DE RIEGO

Trabajos previos realizados por INIA en el Valle de Aconcagua (Sellés et al., 2003), demostraron que los riegos de frecuencia diaria no eran los más adecuados para las condiciones físicas del los suelos del Valle (Sellés et al., 2011). Riegos más distanciados, con mayores volúmenes de aplicación de agua en cada evento, permitieron que existiera un período de drenaje y aireación del suelo más adecuados, conduciendo a una mayor producción y calibre de bayas utilizando el mismo volu- men de agua en la temporada. Por otra parte, se determinó que esta estrategia de riego permitió ampliar el tamaño del bulbo de humedeci- miento.

Normalmente en el valle, el control de estado hídrico del suelo ha sido realizado mediante la observación cualitativa del contenido de agua en calicatas, lo cual implica un esfuerzo enorme de personal en el

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transcurso de la temporada. Hoy en día, el desarrollo tecnológico ha permitido contar con sistemas de sensores que facilitan la tarea, per- mitiendo llevar un registro cuantitativo de la variación de humedad del suelo. Ejemplo de ello es el uso de sondas del tipo FDR (Frequency Domaine Refrectometry) de seguimiento discreto o de seguimiento continuo. Con las primeras, un operador debe realizar mediciones dia- rias de la variación de humedad del suelo en diferentes lugares del predio. En el caso de las sondas de seguimiento continuo, éstas perma- necen en un solo lugar pudiendo realizar mediciones de la variación del contenido de humedad del suelo en forma permanente, a escalas de tiempo entre 30 minutos a 1 hora. En la Figura 19, se muestra dife- rentes equipos para medir el estado hídrico de el suelo y de la planta.

Figura 19. (A) Sonda FDR de medición discontinua.

(B) Sonda de medición continua.

(C) Data logger de almacenamiento de datos.

(D) Sonda de medición de humedad instalándose en una calicata con el logger de almacenamiento de datos.

(E) Distribución de tubos de PVC para medición de humedad mediante sonda FDR.

(F) Cámara de presión para medir el potencial hídrico xilemático y establecer el estado hídrico de la planta.

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De acuerdo a lo anterior, algunos trabajos de campo se orientaron a la determinación de un umbral de riego en uva de mesa basado tanto en la humedad del suelo como en el estado hídrico de las plantas. Para ello se utilizó sensores de humedad de suelo de seguimiento continuo, tanto en la sobrehilera como en la entrehilera, y cámara de presión, para medir el estado hídrico de la planta, a través del potencial hídrico xilemático a mediodía.

La humedad del suelo se estableció en términos de humedad aprove- chable, HA, que corresponde al agua comprendida entre Capacidad de Campo y Porcentaje de Marchitez Permanente. En la Figura 20, se presenta la variación de la Humedad Aprovechable del suelo (HA) so-

Figura 20. Variación de la Humedad Aprovechable en el suelo a tres profundidades (20, 40 y 60 cm), en el cv Thompson Seedless/

Harmony. En la figura inferior se muestra la pendiente de extrac- ción de agua, estableciendo un umbral de riego correspondiente

a un agotamiento de 30% de la Humedad Aprovechable.

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bre la hilera, medida con un sensor FDR de seguimiento continuo a tres profundidades en un parronal del cv Thompson Seedless en el Valle de Aconcagua. La mayor extracción de agua se presenta a 20 y 40 cm de profundidad y en menor medida a 60 cm (Figura 20 superior). La ex- tracción de agua en los primeros 40 cm se ve disminuida cuando se ha agotado cerca del 30% de la HA, como lo muestra el cambio de pen- diente de la extracción de agua (Figura 20 inferior), aumentando la extracción en profundidad. En estas condiciones el umbral de riego en la sobrehilera corresponde a un agotamiento del 30% de la HA del suelo.

El mismo tipo de seguimiento se realizó en la entrehilera, con una sonda ubicada a 40 cm de profundidad. En este caso, la extracción de se ve disminuida cuando se ha agotado cerca del 50% de la Humedad Aprovechable (Figura 21), probablemente debido a la menor densidad radicular que normalmente hay en esta zona. Esto significa que cuan- do en la entrehilera se ha agotado el 50% de la HA del suelo, se debie- ra aplicar agua en esta posición (por ejemplo, moviendo la línea de riego por goteo).

Figura 21. Variación de la Humedad Aprovechable (HA) en el suelo en la entre hilera (40 cm de profundidad). La línea azul indica la variación de HA, la línea roja continua indica

la pendiente de extracción, la flecha indica el umbral de riego en el cambio de pendiente. Valle de Aconcagua.

(29)

Además, los trabajos realizados permitieron determinar que, en la va- riedad Thompson Seedless, existe una estrecha relación entre la HA del suelo y el calibre de las bayas a la cosecha. En la Figura 22, se presenta la relación entre la humedad aprovechable (HA) medida en la sobrehilera y la distribución de calibres de bayas a la cosecha para el cv Thompson Seedless, sobre Freedom. Con un agotamiento de hu- medad cercano al 30% de HA (70% de HA en el suelo), prácticamente el 50% de las bayas se encuentra en calibre grande y extra (calibres mayores de 17,5 mm).

Figura 22. Relación entre la humedad aprovechable del agua en el suelo (HA%), promedio entre cuaja y pinta y calibre de bayas a la cosecha. Cv Thompson

Seedless sobre patrón Freedom en el Valle de Aconcagua.

Otra forma en la se procedió a establecer un umbral de riego fue eva- luando el estado hídrico de las plantas, mediante el potencial hídrico xilemático a mediodía (entre 14 y 16 hrs), utilizando una cámara de presión. Esta medición tiene la ventaja que integra el contenido de humedad del suelo disponible en toda la zona radicular del cultivo y las condiciones de demanda evaporativa imperantes en el momento de la medición, pudiendo establecer diferencias en plantas que reci- ben diferente aporte hídrico (Figura 23).

En los experimentos realizados, el potencial hídrico xilemático a me- diodía se mantiene más o menos estable en un rango de humedad apro-

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Figura 23. Evolución del potencial hídrico xilemático medido a medio día (MPa), en plantas de la variedad Thompson Seedless/

Freedom, con aportes de agua equivalentes al 80% de la evapotranspiración (0,8 ETc) y 120% de ETc (1,2 ETc).

Valle de Aconcagua.

Figura 24. Relación entre la Humedad Aprovechable del agua en el suelo (%) y el potencial hídrico xilemático medido a mediodía. T1, T2 T3 y T4 corresponden a tratamientos de riego que han recibido 60, 80, 120 y 150% de ETc durante toda la tempo- rada. Cv Thompson Seedless/Freedom.

Valle de Aconcagua.

Temporada 2010/2011.

vechable (HA) en la sobrehilera, de entre 100 a 70% (0 a 30% de agotamiento). Cuando la HA disminuye bajo el 70% (más de 30% de agotamiento) el potencial xilemático se hace más negativo, reflejan- do un cierto grado de déficit hídrico en las plantas (Figura 24).

(31)

En la Figura 25, se presenta la relación entre el potencial hídrico xilemático medio a mediodía y el calibre de bayas a la cosecha. Cali- bres grandes y extras (más de 5,2 g de peso), se obtiene con valores umbrales de potencial hídrico a mediodía por sobre -0,75 MPa.

Figura 25. Relación entre el potencia hídrico xilemático mediado a mediodía, entre cuaja y pinta y el peso final de las bayas, (sobre 5,2 g corresponde

a bayas grandes y extras). Thompson Seedless/

Freedom. Valle de Aconcagua.

Como conclusión de los trabajos realizados en el Valle de Aconcagua, se puede decir que la evapotranspiración del cultivo (ETc), en la tem- porada (septiembre a marzo), alcanza un volumen del orden de los 8.000 m3/há. Por otra parte, los coeficientes de cultivos (kc) a utilizar en parronal llegan a valores máximos de entre 1,1 a 1,2 en el período de pinta a cosecha, existiendo una relación lineal entre el porcentaje de sombra del parrón y el valor de kc, lo cual facilita el cálculo de los programas de riego.

Por otra parte, el desarrollo de raíces de los parronales abarca una gran proporción del espacio entre la hilera de plantas que requieren ser re- gadas para tener mejores condiciones de producción. Los riegos sobre

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la hilera se pueden realizar cuando en esta zona se haya agotado del orden del 30% de la HA y reponer la humedad en la entre hilera cuan- do se haya agotado no más del 50% de la HA. Valores de potencial hídrico xilemático, medido a mediodía, del orden de -0,7 a -0,8 MPa, indican un adecuado estado hídrico de las plantas.

(33)
(34)

R ESPUESTA DE LA U VA DE M ESA

A DIFERENTES REGÍMENES DE RIEGO

E

n uva de mesa un déficit hídrico en cualquier estado de creci- miento y en especial entre floración y pinta, limita la producción y la calidad de la fruta (Peacock et al., 1998; Hardie y Considine, 1976). Por otra parte, una inadecuada relación aire–agua en el suelo producto de riegos excesivos, puede inducir a problemas de anoxia radicular y también afectar negativamente la producción.

En el Valle de Aconcagua se desarrollaron diferentes experimentos para analizar la respuesta de las variedades Flame Seedless, Thompson Seedless y Crimson Seedless a diferentes regímenes de riego. Las va- riedades Flame Seedless y Thompson Seedless estaban injertadas sobre patrón Freedom y Crimson Seedless sobre pié franco.

A continuación se presentará los principales resultados obtenidos en estos trabajos de campo.

3.1. FLAME SEEDLESS

El ensayo se realizó en el Predio Santa Eliana, perteneciente a la Agrí- cola El Maitenal, ubicado en la localidad de Curimón, comuna de San Felipe, Región de Valparaíso. Se llevó a cabo durante cuatro tempora- das (2007 a 2011).

Las plantas utilizadas para el ensayo correspondieron a una plantación comercial de uva de mesa (Vitis vinifera L.) cv Flame Seedless sobre patrón Freedom, plantadas en el 2003, distanciadas 3,5 x 2,5 m (1.143 plantas/ha), conducidas en sistema de parronal español. El sistema de riego fue por goteo y el agua se aplicó tanto en la sobrehilera como en la entrehilera.

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El suelo en el cual se ubicó el ensayo pertenece a la serie Pocuro. La textura es franco arcillosa hasta los 70 cm de profundidad, seguido de un suelo de textura franco arcillo arenosa, con 50% de piedras. La densidad aparente promedio en los 70 cm de profundidad es de 1,4 g/

cm3 y una macroporosidad de 15%.

El trabajo consistió en evaluar el efecto de la aplicación de diferentes volúmenes de agua, expresados como un porcentaje o fracción de la ETc del parronal, los que variaron entre 0,6 (60%) y 1,5 (150%) de la evapotranspiración del cultivo (ETc). Para todos los tratamientos la fre- cuencia de riego fue la misma, variando sólo el volumen aplicado en cada oportunidad.

Los riegos se realizaron en un régimen de baja frecuencia cada vez que la ETc del cultivo alcanzó entre 20 y 25 mm.

Volumen de agua aplicada

La reposición de agua que tuvieron los distintos tratamientos en cada una de las temporadas comenzó la segunda semana de septiembre y terminó aproximadamente la última semana de marzo. La cantidad de agua apl i cada e xpresada en m3/ ha y c omo f racci ón de l a evapotranspiración (ETc), se presenta en el Cuadro 4.

Cuadro 4. Precipitación (Pp en mm), evapotranspiración de cultivo (ETc en mm), cantidad total de agua aplicada (m³/ha) y agua aplicada como fracción de la evapotranspiración (ETc) en cada tratamiento de riego durante las temporadas 2007/2008, 2008/2009, 2009/2010 y 2010/2011.

Agua aplicada Pp ETc Agua aplicada (m3/ha) como fracción de ETc

Temporada (mm) (mm) T1 T2 T3 T4 T1 T2 T3 T4

2007/08 116,3 826,4 5.327 8.352 9.258 11.962 0,64 1,01 1,12 1,45 2008/09 242,9 782,6 4.598 7.195 8.992 12.096 0,59 0,92 1,15 1,55 2009/10 182,4 660,0 3.408 5.452 7.413 10.513 0,52 0,83 1,12 1,59 2010/11 141,8 728,8 3.805 5.990 7.829 10.712 0,52 0,82 1,07 1,47 Promedio 170,9 749,5 4.284 6.747 8.373 11.320 0,57 0,90 1,12 1,52

(36)

La ETc de la temporada varió entre 826 mm en 2007/2008 y 729 mm en 2010/2011. Las precipitaciones se produjeron fundamentalmente entre los meses de mayo y agosto llegando a 242,9 mm en 2008/2009 y 141,8 mm en 2010/2011. Las cantidades de agua aplicadas a cada tratamiento fluctuaron entre 3.408 m³/ha para T1 en 2009/2010 y 12.906 m³/ha para T4, en 2008/2009. El agua aplicada, expresada como frac- ción de la evapotranspiración (ETc) en promedio fluctuó entre 0,57 y 1,51 veces la ETc anual del cultivo. Cabe destacar que de la cantidad de agua aplicada en promedio, el 80% se aplicó sobre la hilera de plantas y un 20 % en la entrehilera.

Humedad aprovechable y estado hídrico de las plantas

Los tratamientos de riego produjeron diferencias en el porcentaje de humedad aprovechable del suelo (HA%) en todas las temporadas, tan- to en la sobrehilera como la entrehilera. A modo de ejemplo, en la Figura 26, se presenta la evolución de la HA promedio hasta 70 cm de profundidad para los cuatro tratamientos, correspondientes a la tempo- rada 2007/2008. Se puede apreciar que, a inicios de temporada (7 de septiembre), la HA es similar en todos los tratamientos y cercana a 75% - 80%, (condición que se repite en todas las temporadas dada la magnitud de las precipitaciones de invierno). A partir de cuaja se co-

Figura 26. Variación de la humedad aprovechable (HA %) sobre la hilera de plantas. Temporada 2007/2008. Se muestra el crecimiento de la baya medida con dendrómetro. Cv Flame Seedless. Valle de Aconcagua. Valores de HA sobre 100% indican

contenidos de agua superior a la capacidad de campo del suelo.

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mienzan a diferenciar los tratamientos T1 y T2 de los tratamientos T3 y T4. En estos últimos, la HA producto de las aplicaciones de agua au- menta desde 80% a 100% de HA cerca de cosecha. En T2 la HA dismi- nuyó hasta cerca de 60% de HA entre cuaja y pinta, para mantenerse en torno a 75% a 80% entre pinta y cosecha. En T1 la HA disminuye regularmente hasta alcanzar un mínimo de 40 HA% en cosecha. De lo anterior se desprende que en el tratamiento que recibió menos agua (0,6 ETc), las plantas hicieron uso de la reserva de agua del suelo acu- mulada durante el invierno. Ello significó que hacia el período de pin- ta se hubiera agotado cerca del 50% de la HA, para llegar a un agota- miento de 60% en el período de cosecha. La situación de estrés hídrico en este tratamiento fue moderada.

Los valores promedio de las cuatro temporadas (2007 a 2011) de la HA del suelo por estado fenológico se presenta en el Cuadro 5.

Cuadro 5. Porcentaje de humedad aprovechable promedio de todas las temporadas en cada estado fenológico y agua

aplicada (fracción de ETc), en cada tratamiento.

(Temporadas 2007/2008 a 2010/2011).

Humedad aprovechable promedio (%)

Estados fenológicos T1 T2 T3 T4

Brotacion-Cuaja 77 75 86 83

Cuaja-Pinta 67 73 89 87

Pinta-Cosecha 59 72 89 89

Cosecha-Postcosecha 55 68 86 86

Agua aplicada

(fracción de ETc) 0,57 0,90 1,12 1,51

Al inicio de la temporada todos los tratamientos presentaron una HA similar producto de las lluvias de invierno. Durante la temporada los mayores contenidos de HA en el suelo se presentaron en los tratamien- tos que recibieron mayor cantidad de agua (T3 y T4). En estos trata- mientos, la HA promedio fue sobre 80% de HA en todos los estados fenológicos. La menor HA promedio la presentó el tratamiento T1 (0,6

(38)

ETc) entre cuaja y pinta, período que corresponde al mayor crecimien- to de las bayas, la HA en promedio fue 67%. Entre pinta y cosecha llegó a un valor cercano a 60%. Los valores más bajos se presentaron después de cosecha.

Durante las diferentes temporadas se efectuó mediciones periódicas de potencial hídrico xilemático a mediodía (Cuadro 6), para evaluar el estado hídrico de las plantas en cada tratamiento de riego. En el período entre cuaja y pinta, los valores de potencial hídrico no mostraron indi- cios de déficit hídrico. Entre pinta y cosecha, T1 presentó valores más negativos que los otros tratamientos. El déficit hídrico que presentaron estas plantas fue moderado, concordante con la HA del suelo.

Cuadro 6. Valores de potencial hídrico xilemático a mediodía (MPa).

Temporadas 2007/08 a 2010/2011.

Potencial xilemático

Cuaja-Pinta (MPa) Pinta-Cosecha (MPa) Tratam. 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11

T1 -0,62 b -0,67 b -0,68 b -0,63 a -0,66 b -0,92 c -0,85 b -0,79 a T2 -0,56 b -0,62 ab -0,65 b -0,63 a -0,54 a -0,81 b -0,78 ab -0,69 b T3 -0,44 a -0,62 ab -0,64 ab -0,60 a -0,51 a -0,70 a -0,69 a -0,65 b T4 -0,47 a -0,59 a -0,59 a -0,62 a -0,49 a -0,66 a -0,71 a -0,67 b

Las letras iguales sobre la columna, indican que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, según Test de Tukey (5% significancia).

T1: 0,57 ETc; T2: 0,9 ETc; T3: 1,12 ETc; T4: 1,51 ETc.

Trabajos previos realizados por Sellés et al., (2003) mostraron que po- tenciales xilemáticos a mediodía superiores a -0,8 MPa, indican que las plantas se encuentran con un adecuado estado hídrico.

La capacidad de retención del suelo (franco arcilloso) y el hecho de haber iniciado la temporada con el suelo con un contenido de hume- dad cercano a capacidad de campo, contribuyeron a que el tratamien- to más restringido sufriera un déficit hídrico moderado, manteniéndose la HA del suelo sobre 50% de la HA a la cosecha (Cuadro 5). Probable- mente la situación sería diferente en suelos de baja retención de agua con un bajo contenido inicial de agua en primavera.

(39)

Respuesta del crecimiento vegetativo

El crecimiento vegetativo se evaluó mediante la medición del porcen- taje de sombreamiento generado por el follaje y el peso seco del mate- rial de poda invernal.

El efecto de los tratamientos de riego sobre el porcentaje de sombrea- miento en la temporada 2007/2008 se presenta en el Cuadro 7.

Cuadro 7. Porcentaje de sombra por estado fenológico según tratamientos de riego. Temporada 2007/2008.

Porcentaje de sombra del parronal(%) Agua aplicada Temporada 2007/08

(fracción de ETc ) Brotación/ Cuaja/ Pinta/ Cosecha/

Tratam. Promedio Cuaja Pinta Cosecha Postcosecha

T1 0,57 56,32 a 82,44 a 87,79 a 82,79 a

T2 0,90 49,69 a 85,93 a 88,61 a 86,79 a

T3 1,12 57,66 a 85,51 a 88,18 a 86,30 a

T4 1,52 59,23 a 87,76 a 89,55 a 87,25 a

Las letras iguales sobre la columna indican que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, según Test de Tukey (5% significancia).

El desarrollo del follaje de las plantas, no se vio afectado por los trata- mientos de riego durante la temporada 2007/08.

El efecto de los tratamientos de riego sobre el peso anual de poda se presenta en el Cuadro 8. En las temporadas 2007/2008 a 2009/2010, existieron diferencias significativas solamente entre los tratamientos T3 y T1. El mayor peso de poda se obtuvo en T3 (1,2 ETc). Estos resul- tados que concuerdan con Williams et al., (2010 a), quienes señalan que el volumen de agua aplicado a la vid se refleja en el peso de poda y en el vigor de las plantas, siendo un parámetro muy sensible incluso frente a un estrés hídrico ligero. Un deficit hídrico moderado también afectan el crecimiento del diámetro de tronco (Selles et al., 2008).

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Cabe destacar que en la temporada 2010/2011, el peso de poda dismi- nuyó considerablemente en comparación a los años anteriores en to- dos los tratamientos. Esto podría estar relacionado por una parte a dis- minuciones en la dosis de nitrógeno aplicada en el parronal. En el predio donde se realizó el ensayo, como estrategia de reducir el vigor general del parrón, se disminuyeron anualmente los aportes de fertili- zante nitrogenado a partir de la temporada 2008/2009. Por otra parte, probablemente la helada de fines del mes de septiembre de 2010, po- dría haber afectado a los parronales en el Valle del Aconcagua.

Cuadro 8. Valores promedio de pesos de poda (kg MS/planta) en los tratamientos de riego. Temporadas 2007/08 a 2010/2011.

Peso de poda (kgMs/planta)

Tratamientos 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11

T1 (0,57 ETc) 2,49 c 2,39 c 2,34 b 1,61 a

T2 (0,90 ETc) 2,61 bc 2,53 bc 2,17 b 1,44 a

T3 (1,12 ETc) 3,35 a 3,06 a 2,84 a 1,65 a

T4 (1,51 ETc) 3,27 ab 2,93 ab 2,73 a 1,59 a

Las letras iguales sobre la columna indican que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, según Test de LSD (5% significancia).

En términos generales, incrementos de agua por sobre la 1,12 veces la ETc (T3) no implica aumentos de peso de poda. Más bien existe una tendencia a la disminución de éste. Esta disminución podría estar aso- ciada a problemas de aireación del suelo por exceso de agua aplicada en T4 (1,51 veces la ETc), dada la baja macroporosidad del suelo (15%).

Por otra parte, aplicaciones menores de agua tienden a reducir el peso de poda, lo cual implica un control del vigor de las plantas, respecto de los tratamientos que recibieron más agua.

En la Figura 27, se presenta la relación entre el peso relativo de poda respecto del tratamiento que presentó el mayor peso de cada tempora- da y el promedio de la HA% de agua en el suelo entre brotación y cosecha. A pesar de la dispersión de los datos, se puede ver que el peso de poda tiende a disminuir cuando la HA es menor a 75% de HA.

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Crecimiento reproductivo

La producción de fruta depende del número de racimos por planta y del peso de racimos.

En el Cuadro 9, se presenta el peso promedio de racimos para las dife- rentes temporadas en cada régimen de riego.

Figura 27. Relación entre el peso relativo de poda y la humedad aprovechable del suelo (HA%) promedio entre brotación y cosecha

en cv Flame Seedless (Temporadas 2007/2008 a 2010/2011).

Cuadro 9. Peso de racimos (g) y número promedio de racimos por planta. Temporadas 2007/2008 a 2010/2011.

Peso racimos (g)

Tratamientos 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11 T1 (0,57 ETc) 530,36 b 548,8 a 590,21 a 553,32 ab T2 (0,90 ETc) 563,18 ab 564,0 a 629,81 a 547,13 b T3 (1,12 ETc) 585,36 a 580,9 a 611,42 a 599,99 a T4 (1,52 ETc) 589,57 a 575,6 a 588,63 a 525,45 b Promedio

racimos/planta 51 51 39 48

Las letras iguales sobre la columna indican que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, según Test de LSD (5% significancia).

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El peso promedio de racimos en dos de los cuatro años (2007/2008 y 2010/2011), presentó diferencias significativas entre los tratamientos extremos (Cuadro 9). En la primera temporada, el tratamiento T1 (0,57 ETc) presentó racimos más livianos que los dos tratamientos que reci- bieron más agua, pero esta situación no se repitió en las temporadas siguientes. Los racimos de mayor peso tendieron a presentarse en el tratamiento que recibió 1,12 ETc. En la última temporada (2010/2011), el peso de racimos del tratamiento que recibió más agua (1,52 ETc), presentó racimos más livianos que el tratamiento T3 (1,12 ETc). Esto podría indicar que aplicaciones excesivas de agua en el mediano pla- zo afectarían la capacidad productiva de las plantas, probablemente debido a situaciones de asfixia radicular, al reducir el espacio poroso ocupado por aire.

El peso de bayas de las diferentes temporadas se presenta en el Cuadro 10. Existieron diferencias significativas en el peso de bayas sólo en la primera temporada (2007/2008), donde las bayas de los tratamientos que recibieron menos agua (T1 y T2) fueron de menor peso que los trata- mientos que recibieron más. En las otras temporadas, las aplicaciones de agua no afectaron el peso de las bayas (Cuadro 10, Figura 28).

Cuadro 10. Peso de bayas (g) y número de bayas promedio por racimo. Temporadas 2007/2008 a 2010/2011.

Peso bayas (g)

Tratamientos 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11

T1 (0,57 ETc) 3,4 b 5,02 a 4,52 a 5,26 a

T2 (0,9 ETc) 3,8 a 5,16 a 4,71 a 5,07 a

T3 (1,12 ETc) 4,1 a 5,09 a 4,44 a 5,22 a

T4 (1,52 ETc) 4,1 a 5,01 a 4,72 a 5,23 a

Bayas/racimo 168 128 161 107

Las letras iguales sobre la columna indican que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, según Test de LSD (5% significancia).

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Figura 28. Relación entre el porcentaje de bayas grandes y extras (bayas mayores de 4,2 g de peso o 18 mm de diámetro) y el agua aplicada, expresada como porcentaje de ETc. Temporada

2007/08 (168 bayas /racimo), 2008/09 (128 bayas/racimo), 2009/10 (161 bayas/racimo) y 2010/11 (107 bayas/racimo).

Figura 29. Relación entre el número de bayas por racimo y el porcentaje de bayas grandes y extras. Cada punto corresponde a

un promedio de 400 bayas (100 bayas por cada tratamiento).

El menor peso de bayas obtenido en la temporada 2007/2008, podría atribuirse al mayor número de bayas presentes en los racimos (168 bayas/racimos), respecto de las otras temporadas. Comparando los ca- libres de baya de los diferentes años con el número de bayas por raci- mo, las bayas presentaron un menor peso al aumentar su número por racimo, independiente del régimen de riego (Figura 29). Con un mayor número de bayas por racimo la cantidad de agua aplicada afecta el peso de las bayas, al existir una mayor competencia entre ellas por

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agua y azúcares (Williams et al., 2010). Una situación similar fue ob- servada en olivos por Sellés et al., (2006) : en años de alta carga frutal, la cantidad de agua aplicada era determinante en el calibre final de las aceitunas; pero en años de baja carga la cantidad de agua aplicada no afectó el calibre de las drupas.

La Figura 30, presenta la relación entre la HA promedio del agua en el suelo entre cuaja y cosecha y el calibre de bayas, expresado como porcentaje de bayas extras y grandes (mayores de 4,2 g de peso o 18 mm de diámetro). Un agotamiento de hasta un 45 % de la HA tuvo efecto en el calibre de las bayas sólo cuando el número de bayas por racimo fue superior a 160 (Figura 29). Con un menor número de bayas por racimo, el tamaño de bayas no se vio afectado por el agotamiento de la HA, en el rango señalado.

Figura 30. Relación entre la Humedad Aprovechable (HA%) del agua en el suelo sobre la hilera de plantación y la

producción relativa por planta. Cv Flame Seedless.

Temporadas 2007/2008 a 2010/2011.

A partir de la información obtenida del peso de racimos y el número de racimos cosechados comercialmente en cada tratamiento, se realizó una estimación de la producción exportable para las cuatro tempora- das del ensayo.

El número de racimos por planta y el porcentaje de racimos cosecha- dos para exportación se presentan en el Cuadro 11. En las dos primeras

(45)

temporadas, el número de racimos por planta fue cercano a 50. En las dos últimas, el número de racimos por planta fue entre 40 y 50, con un mayor porcentaje de fruta exportable.

El menor porcentaje de racimos cosechados en las temporadas 2007/

2008 y 2008/2009, se debió a problemas de uniformidad de color de los racimos. Esta situación no presentó ninguna relación con el agua apli- cada.

La producción exportable estimada presentó diferencias estadísticas.

En las temporadas 2007/08 y 2008/09, T1 (0,57 ETc) presentaron meno- res producciones que T4 y T3, respectivamente. En la temporada 2010/

11, T3 (1,12 ETc), presentó mayor producción que T4 (1,52 ETc). El Cuadro 12 muestra la producción exportable en Ton/ha y los promedios

Cuadro 11. Número de racimos por planta y porcentaje de racimos cosechados para exportación. Temporadas 2007/08, 2008/09,

2009/10 y 2010/11.

Nº racimos iniciales/planta Porcentaje racimos cosechados Tratam. 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11

0,57 ETc 53 a 50 a 38 a 45 a 57 60 95 96

0,9 ETc 47 a 50 a 38 a 48 a 70 60 95 85

1,12 ETc 52 a 52 a 42 a 51 a 71 65 95 82

1,52 ETc 53 a 53 a 38 a 46 a 74 58 92 85

Las letras iguales sobre la columna indican que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, según Test de Tukey (5% significancia).

Cuadro 12. Producción exportable en Ton/ha.

Temporadas 2007/2008 a 2010/2011.

Tratamientos 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11 Promedio T1 (0,57 ETc) 18,14 b 18,7 c 24,35 a 26,84 ab 22,01 a T2 (0,9 ETc) 21,29 ab 19,03 b 25,88 a 25,3 ab 22,88 a T3 (1,12 ETc) 24,98 ab 22,68 a 27,77 a 28,84 a 26,07 a T4 (1,52 ETc) 26,42 a 20,59 ab 23,59 a 23,49 b 23,52 a

Las letras iguales sobre la columna indican que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, según Test de LSD (5% significancia).

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para cada tratamiento durante todas las temporadas. Aplicaciones de agua equivalentes a 1,52 ETc (11.320 m3/ha temporada), mostraron una tendencia a presentar una menor producción que T2 (0,9 ETc, 6.747 m3/ha temporada) y T3 (1,12 ETc, 8370 m3/ha temporada), a partir de la segunda temporada del experimento.

Calidad de fruta

La calidad de fruta se evaluó a partir del color, la firmeza y el porcen- taje de bayas partidas

Para realizar la evaluación de color, se definió una escala de porcen- taje de color de cubrimiento de cuatro categorías: 25% (1), 50% (2), 75% (3) y 100% (4), como indica la Figura 31.

Figura 31. Escala de color de cubrimiento para bayas de la variedad Flame Seedless. Escala de color utilizada por el Laboratorio

de Post Cosecha de INIA-La Platina.

Las bayas de los racimos cosechados en cada temporada no presenta- ron diferencias de color entre los tratamientos. Los valores promedio de distribución del porcentaje de color de cubrimiento se concentraron en las categorías 2 y 3, en todos los tratamientos (Figura 32).

La firmeza de bayas tampoco fue afectada por los tratamientos de rie- go, tanto a la cosecha como a los 30 días de almacenaje en frío (DDF), como se muestra en la Figura 33, presentando valores por sobre 300 g/

mm de deformación.

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Figura 32. Distribución del porcentaje de color de cubrimiento a la cosecha en cv Flame Seedless.

Promedio temporadas 2008/2009 a 2010/2011.

Categorías de color: 1: 25% ; 2: 50%, 3: 75% y 4: 100% de cubrimiento.

Figura 33. Firmeza de bayas en los diferentes tratamientos de riego a la cosecha y 30 después de 30 días de almacenaje en frío (30 DDF). Valores promedio de las temporadas 2007/2008 a 2010/2011.

Otros parámetros de calidad de fruta como: peso de baya, sólidos solu- bles, acidez titulable, desgrane y turgencia del escobajo, tanto a la cosecha como en postcosecha, no se vieron afectados por los distintos regímenes de riego.

Un problema común en el cv Flame Seedless es la partidura que sufren las bayas. Las partiduras se producen principalmente después de pinta, cerca de cosecha. La dinámica del crecimiento de las bayas, medida con

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dendrómetros electrónicos entre pinta y cosecha, se presenta en la Figura 34. Próximo a la cosecha, las bayas detienen su crecimiento, por lo cual variaciones de turgor al interior de éstas pueden originar su partidura.

Figura 34. Crecimiento de bayas medida con dendrómetros electrónicos entre el 27/12/2007 y el 23/01/2008. La mayor

incidencia de partiduras se observa en el período que las bayas dejaron de crecer (16 al 23 de enero).

En el ensayo de volúmenes de agua realizado en el cv Flame Seedless se cuantificó el porcentaje de bayas partidas en cada tratamiento de riego (Cuadro 13). De los cuatro años de evaluación, sólo en la prime- ra y segunda temporada, el tratamiento que recibió menos agua pre- sentó diferencias respecto a T3 (1,12 ETc) con un 21,5 y 12,4 %, res-

Cuadro 13. Porcentaje total de bayas partidas en las temporadas 2007/2008 a 2010/2011. Cv Flame Seddless/Freedom.

Predio Santa Eliana, Valle de Aconcagua.

Bayas Partidas (% Acumulado)

Tratamientos 2007/08 2008/09 2009/10 2010/11

T1 (0,57 ETc) 21,5 a 12,44 a 9,34 a 10,93 a

T2 (0,9 ETc) 15,45 ab 9,01 ab 5,93 a 8,31 a

T3 (1,12 ETc) 6,22 b 5,91 b 7,26 a 9,73 a

T4 (1,51 ETc) 8,58 ab 10,12 ab 5,26 a 7,69 a

Las letras iguales sobre la columna indican que no existe diferencia significativa entre los tratamientos, según Test de LSD (5% significancia).

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