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Las personas demandan un nuevo trato en salud: Reforma impostergable

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Academic year: 2022

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sanitaria mundial de la COP26

un nuevo trato en salud:

Reforma impostergable para Catemu: dióxido

de azufre, cobre, paltas,

herbicidas y quebradas

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COLEGIO MÉDICO DE Chile (AG)

Presidenta Dra. Izkia Siches Pastén

Vicepresidente Dr. Patricio Meza Secretario General Dr. José Miguel Bernucci Prosecretario Dra. Inés Guerrero Tesorero General Dr. Jaime Sepulveda

Editor Jefe Yuri Carvajal B. Médico Cirujano. Doctor en Salud Pública. Epidemiólogo Hospital Carlos Van Büren

Editor Asociado Claudio Pérez O. Médico. Residente de Medicina Interna. Universidad de Santiago. Hospital San José Comité Editor

Reinaldo Bustos Domínguez Psiquiatra. Magister en Sociología U.C de Chile. PhD en Salud Pública-Bioética U.C. Lovaina

Andrea Cortez Agrupación Médicos Generales de Zona

Sebastián Godoy Rivas Sociólogo. Profesional Departamento de Salud Pública y Planificación Sanitaria, SEREMI de Salud Valparaíso.

Javier Holloway Sahli Agrupación Médicos Generales de Zona

Manuel Hurtado Médico Hospital Carlos Van Büren. Colectivo Transalud Comunitaria

Fabiola Jaramillo Castell Médica Psiquiatra, Magister de Salud Pública y Gestión sanitaria Universidad de Granada Miguel Kottow Profesor Titular Universidad de Chile

Cleofe Molina Álvarez Médico-Cirujano , Universidad de Chile, Especialista en Pediatría, especialista en Gerencia para el Desarrollo , Flacso-Chile. Escuela de Medicina . Universidad de Santiago de Chile .

Carlos Montoya-Aguilar Médico pediatra. Profesor Titular de Salud Pública, Universidad de Chile .

René Miranda Olguín Químico Farmacéutico, representante Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile AG.

Mirtha Parada Valderrama Doctora en Ciencias Farmacéuticas, Universidad de Chile. Química Farmacéutica, representante Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile AG.

Iván Serra Canales Médico Cirujano. Epidemiólogo. Profesor Titular de Salud Pública, Universidad de Chile.

Horacio Riquelme Urrea Coordinador Núcleo de Convergencia Psicosocial en “Memorial de América Latina”, São Paulo, Brasil.

Profesor asociado de Psiquiatría Social – Universidad de Hamburgo. Doctor en medicina (Hamburgo), Doctor en filosofía (Bremen).

Jaime Sepúlveda Salinas Médico Pediatra, egresado Magister Sociología, Diplomado en Salud Ocupacional y en Gestión en Salud. Dpto de Salud Pública, Consejo Regional Santiago. Colegio Médico de Chile

Gonzalo Ulloa Valenzuela Agrupación Médicos Generales de Zona

Ruth Urrutia Arroyo Doctora en Ciencias de la Educación mención Educación Intercultural, Universidad de Santiago. Magister en Gerencia y Políticas Públicas, Universidad Adolfo Ibáñez. Profesora de Filosofía, Universidad de Concepción.

Sebastián Villarroel González Médico Salubrista. Servicio de Salud del Reloncaví Secretaría: Bibliotecaria Jocelyn Novoa Jara

[email protected] Fotografía de portada

Fotrografías de interior Jesús Inostroza

Jesús Inostroza y Obrayan Tapia

Cuadernos Médico Sociales, revista de salud pública del Colegio Médico de Chile. Fundada en el año 1959.

Publicación trimestral.

Cuadernos Médico Sociales 2021, Vol. 61, Nº3.

Esmeralda 678, Santiago de Chile.

Producción Impresión

Palco Comunicaciones Andros Impresores [email protected]

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ESPACIO EDITORIAL

Editorial 5

Historia natural urgente para Catemu: dióxido de azufre, cobre, paltas, herbicidas y quebradas 9 Yuri Carvajal

ARTÍCULOS ORIGINALES

¿Las creencias y el uso de la medicina alternativa y complementaria afectan la decisión de consultar la

medicina científica? Estudio de las variables socioculturales en la comuna de Paihuano 13 Felipe Seguel, Pia Cruz, Natalia Seguel, Diego González

Visión y propuesta de cambios al Sistema de Salud en Chile 25

Sergio Sánchez, Ray Anderson, Andrés Berríos, Javiera Herrera, Ricardo Villarreal

DEBATES

Las personas demandan un nuevo trato en salud: Reforma impostergable 45 Mario Waissbluth, Antonio Infante, Rafael del Campo, José Inostroza

Justicia ambiental en Chile, ¿la última oportunidad? 53

Adriana Aránguiz-Acuña, Manuel Prieto

DERECHOS HUMANOS HOY

Derechos del niño y contexto socio-cultural. Zonas de omisión perceptiva del niño en América Latina 59 Horacio Riquelme

CUADERNOS BOTÁNICO SOCIALES

Presentación 73

Mirtha Parada, Sebastián Villarroel

Quillay y saponinas en épocas de covid-19 75

Por Maité Rodríguez- Díaz

BLACPMA y el conocimiento de las plantas medicinales desde Chile 79

José L. Martínez

Conversaciones de sanación con la naturaleza, con Verónica Novoa de Fundación Inspira y Ángel

Lazo, de CONAF 83

COMENTARIOS DE LIBROS Y REVISTAS CBS 95

ÍNDICE

Cuadernos Médico Sociales 2021; Vol 61. Nº3

Acceso al texto completo en el sitio: http://cms.colegiomedico.cl

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BIOÉTICA HOY

Bárbaros, idiotas, profanadores y endeudados rebeldes 99

Miguel Kottow

DOCUMENTOS

Carta de la comunidad sanitaria mundial de la COP26 103

Alianza Global por el Clima y la Salud (GCHA) TESTIMONIO

Contenciones: normalización del último recurso 107

Salvaje 108

Nelly Pérez EN MEMORIA

En memoria del Dr. Alfredo Jadresic Vargas 111

Alfredo Estrada

Alfredo Jadresic, Decano Ejemplar 113

Equipo Cuadernos Médico Sociales

REVISTA DE LIBROS Y REVISTAS CMS

Los ojos de la impunidad 115

María Rosa Verdejo

Usos y costumbres de los Araucanos 115

Claudio Gay. Traducción y edición de Diego Milos. Santiago de Chile, Taurus, 2019 (3 edición)

Cybersyn revisitada: ingenieros y biólogos unidos jamás serán vencidos 116 Cuadernos de Beaucheff número 1, Vol. 5, 2021

The life organic. The theoretical biology club and the roots of epigenetics 117 Erik Peterson. University of Pittsburgh Press, 2016, Pittsburgh.

Las promesas de los monstruos. Ensayos sobre ciencia, naturaleza y otros inadaptables. 117 Donna Haraway. Holobioente, Barcelona, 2019.

¿En qué punto estamos? La epidemia como política 118

Giorgio Agamben. Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2021

Contra la naturaleza 118

Lorraine Daston. Herder, 2020, Barcelona

Diario del año de la peste 118

Daniel Defoe. Alba, Barcelona, 1722.

El placer borrado. Clítoris y pensamiento 119

Catherine Malabou. Cebra/Palinodia, Santiago de Chile, 2021

Clima y capital. La vida bajo el antropoceno 119

Dipesh Chakrabarty. MIMESIS, Santiago, 2021.

Macrocosmos, microcosmos y medicina: los mundos de Robert Fludd 120

Joscelyn Godwin. Atalanta, 2018.

Social medicine and the coming transformation 120

Howard Waitzkin, Alina Pérez, Matt Anderson

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Editorial

Yuri Carvajal B.1

1 Director Editor

Si tuviera que comparar la situación de la salud pública y la del país, me resuena Chevengur, la al- dea devastada por la vehemencia revolucionaria/

modernizadora en la novela epónima.

Agreguemos el informe AR6 Grupo de Trabajo I informe del IPCC liberado hace unas semanas y el panorama se hace global, climático, complejo (ht- tps://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/downloads/

report/IPCC_AR6_WGI_Full_Report.pdf).

El documento publicado es el primero de tres y se concentra en la cuestión a partir de las ciencias físicas. Los informes que restan son respecto del impacto, adaptación y vulnerabilidad y el tercero, mitigación. El documento publicado es categóri- co: el impacto humano sobre el clima en los últi- mos 150 años es obvio y cercano a 1.1 grados y sus efectos ya son irreversibles.

Volvamos al diagnóstico del sector salud. Si veníamos ya de un rumbo disociado entre ins- tituciones y realidad, expresado en la vehemen- cia colectiva de aquello que ha sido englobado bajo el apelativo de “estallido”, la pandemia no hizo sino suprimir las precarias arteriolas comunicantes.

El sistema público de salud desfinanciado, fragmentado y cada vez más economizado y menos epidemiologizado, asumió la pandemia como una herramienta de control, se reservó los datos y centralizó medidas, en manos de un equipo ministerial inexperto e inculto. Una pan- demia de dimensiones moderadas ha sido trans- formada en la principal cuestión de gobierno y amplificada por el aparato de propaganda, a di- mensiones cósmicas.

Pese al ruido, poca investigación. Secuenciación de baja intensidad, sin diseño muestral. Todo muy protocolizado eso sí. La productividad

en resoluciones del MINSAL se ha expandido exponencialmente.

La atención primaria manejada de forma clien- telista por los alcaldes se encerró a repetir el mantra de testear trazar aislar. Los hospitales se adecuaron para una segunda oleada que en ver- dad fue la oleada (ninguno de los agoreros de abril del 2020 pudo preverla) a un costo econó- mico y moral enorme. La carga emocional de los equipos sólo puede compararse a la de los cien- tos de miles de chilenos lanzados a la pobreza.

En los primeros, con sus vidas cotidianas sos- tenidas, pero con un trabajo intensificado has- ta el límite. Los segundos, con sus condiciones de existencia básicas perturbadas radicalmente, buscando un trabajo mínimo.

Cuando el problema del presente se empaque- ta en la etiqueta de listas de espera, escucho otro eufemismo más para no encarar la profundidad de la crisis.

Aquellos que compartimos este diagnóstico somos una minoría. La mayoría ni siquiera opina sobre cómo financiar y reorganizar los hospitales públicos, como desfragmentar, cómo poner epi- demiología en MINSAL, cómo hacer pensar en salud a la policía sanitaria, cómo revincular a los que diagnostican y tratan con los afectados por las graves cuestiones de contaminación, sequía, cambio climático.

Por tanto, las tareas del próximo período no están en las grandes reformas (de la salud, de FONASA, del Código Sanitario) sino en este mí- nimo esbozado:

1 Fortalecimiento de MINSAL y la red, subse- cretaría única, subordinar seremi a los hospitales base y reordenar desde allí también a la Atención Primaria, recuperación del rol crucial de salud en

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cuestiones ambientales, producir una epidemiolo- gía ambiental.

2 Ordenar una moneda de cuenta única para el financiamiento de la red, corrigiendo las distor- siones del economicismo y pidiendo a los direc- tores de establecimiento que a su vez organicen sus prioridades, con participación local (los con- sejos de salud deben tener rol vinculante), sus- tentabilidad financiera y ambiental, expresado en planes de desarrollo a mediano plazo.

3 Abordar alimentación y sedentarismo como los problemas claves que subyacen a nuestra cri- sis de salud y colectiva, de nuestros problemas

severos de enfermedades crónicas.

4 Establecer un sistema de investigación en salud que rompa con la lógica de compensar los bajos sueldos de las universidades y el incenti- vo a los temas de interés en las revistas anglo- sajonas, de propiedad de las grandes editoriales.

Colaboración sur-sur.

5 Generar un plan de diálogo, participación y alternativas en salud que busque sanar los do- lores de la pandemia y el estallido, un plan no médico, sino deliberativo y emocionalmente comprometido.

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Historia natural urgente para Catemu: dióxido de azufre, cobre, paltas, herbicidas y quebradas

Yuri Carvajal B.

Amo la historia natural. Admiro la figura de Humboldt durmiendo durante 5 años en las regiones equi- nocciales a cielo abierto tras caminar cordilleras y valles. Aprecio a Darwin bajo la sombra de Humboldt embarcado en el Beagle con la joya de biblioteca en el camarote del capitán Fitz-Roy.

Aunque ellos nos hacen creer que arriban a un mundo prístino, sin marcas de intervención humana, su trabajo es noble. En especial, los historiadores naturales de India, como Joseph Acosta y la pléyade de cronistas coloniales que hablan de América como un verdadero paraíso.

Es sólo un cerebro europeo no queriendo ver lo evidente. Allí están los colonizados para producir justa- mente el saber que ellos anotan en sus crónicas e historias. Para guiarlos. Para traducirles. Para descubrirles.

Mi llegada a Catemu es una especie de modesta historia natural, pero en modo inverso. Buscando la huella antrópica sobre el mundo. Sabiendo que debo aprender de lo que saben los que aquí viven, caminan, se ponen en movimiento.

Natural es una palabra ambigua. Daston acaba de señalar al menos tres distintos significados de la expre- sión: como algo específico, propio de un cierto tipo, natural como algo de un territorio y finalmente como aquello que se explica por leyes universales.

Quizás lo que está en el centro de las disputas sobre el destino de nuestros territorios, sea justamente qué entendemos por natural.

Para la fundición es perfectamente natural ese cúmulo enorme de escoria de cobre humeante que con- templo desde el cerro a mi llegada. Acopiada en el patio mediante cargadores, creo entender que la usina gigantesca que marca la entrada a Catemu tiene como producto final ese producto oscuro que acumula en evidente sobre stock como una montaña. El cobre no es visible. Sólo una línea férrea. 6 chimeneas que de vez en vez lanzan sus humos.

Al mirar a la izquierda del camino de ingreso, veo casas encaladas. Las casas de los empleados, como en tantos pueblos mineros. Todo un orgullo urbano, la fundiciòn y su barrio.

Recuerdo el libro del cobre y el carbón de Vicuña Mackenna que seguramente habla de Chagres. Marìa Alejandra -dirigente vecinal y miembro de Catemu en Movimiento, la organización que me ha invitado y traìdo para conocer esta zona crìtica- me dice que menciona a Ñilhue y que ha estudiado su libro. Jesùs nos acompaña con las fotos y su sonrisa. Por la tarde podré apreciar su trabajo en las fotos campesinas en la Junta de Vecinos de Santa Margarita.

Leo tres días después el libro del cobre y del carbón y veo tantas páginas dedicadas a Catemu que ya a principios del siglo XIX era un lugar destacado en la economía minera nacional. Las minas y fundiciones, la destrucción de los bosques para alimentar los hornos.

Mientras miramos la fundiciòn desde el cerro, del otro lado del camino, tras el cierre con cañas y pùas, guardias nos vigilan. Una camioneta blanca conducida por el jefe de los guardias pasa lento cerca de noso- tros y lo saludamos.

El ecosistema espinal del cerro ha sido transformado en monocultivo de paltos hasta su cumbre. Es la primera vez que empiezo a temer la alianza de una especie americana con la gran empresa. Mi xenofobia biológica ha sido puesta en tela de juicio de un solo golpe, pues Persea americana puede ser tan dramática como Eucaliptus globulus, estimulada por las leyes del industrialismo agrìcola.

Marìa Olga nos lleva por el camino viejo hacia la población que vive humos abajo de la industria. No tengo a mano una carta del régimen de vientos, pero la cordillera es un polo al parecer en este valle transversal.

Una calle de tierra que en su vereda norte tiene una canal de aguas servidas y las casas en la vereda sur.

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Conversamos con un adulto que cuenta sus moles- tias con la calidad del aire, sobre todo los fines de semana. Los alambres oxidados son nuestro preca- rio registro, en ausencia de estaciones de monito- reo, del efecto del dióxido de azufre. Caminamos hasta ver el fin obliterado del camino.

Aprovechamos para cruzar a la cooperativa de agua potable y conversar con una dirigente vecinal.

Tienen un sistema de telemetría de sus aguas ins- talado por la fundición. Entre ellos y la empresa, el packing de paltas, cuya copa de agua se yergue muchos metros más alto y más grande que el APR.

Nos encaminamos a almorzar a El Arado, y pasa- mos enfrente de las casas de los empleados. Catemu esta semana ha sido conmovido por una agresión sexual en pleno día. La primera ayuda recibida por la agredida ha sido de otra mujer que se detuvo para auxiliarla. Luego un camionero vio la escena y reaccionó deteniendo momentáneamente el ata- que. El agresor ha recibido arraigo y prohibición de acercarse. Catemu en movimiento ha desplegado una exitosa campaña comunicacional y el domingo siguiente pintó un mural en el sitio del suceso.

Por la tarde vamos a El Seco, para hablar con Verónica y Carmen, vecinas que han heredado las propiedades de una agrupación de sus antecesores comuneros, organizada por el padre de Verónica.

Las mineras han penetrado en el cerro para explo- tar los minerales del subsuelo. Máquinas, tronaduras, servidumbre de paso, aire gris. Mientras escucho el relato de estas dos mujeres, solo pienso en respeto.

Por estas vecinas que me hablan de su vida, de sus casas, de sus patios, trastornadas por la faena en el cerro. Miro hacia el norte y veo otro cerro destruido por la minería, una quebrada -supuesta zona de pre- servación vegetal- tapada por el acarreo de piedras desprendidas. La majestuosa montaña de Lillo ha sido transformada en campo arrasado.

Nos dirigimos a Santa Margarita, una zona que también ve sus cerros transformados en mono- cultivo de paltos. Avanzan a punta de tronaduras por la superficie de los cerros como esas manchas negras sin forma en las pelis de Miyazaki. Nos cuentan que hay un lugar en el cerro con restos originarios. Pero el avance es avasallador.

La junta de vecinos funciona en la iglesia blan- queada a la cal. Las paredes están revestidas con las imágenes realizadas por el maestro fotógrafo Jesús. Hay una foto de un cristo de madera que alguna vez estuvo aquí. La familia llevó la madera tallada a Ecuador, donde viven hoy.

Me cuentan que también esto fue zona de comu- neros de la reforma agraria y que en 1963 fueron trasladados al Ñilhue y los de esa zona vinieron acá,

en una operación patronal para resolver un conflic- to legal, en lo que fue llamado “el cambio de fun- do”. Una foto en blanco y negro con el arreglo de una parte de los fotografiados sentados en primera fila y luego atrás, de pie, el resto. Manos cruzadas.

Chaquetas. Piernas cruzadas. Un detalle: ninguno usa lentes. Seguramente eran analfabetos.

Este pueblo tiene sus árboles muy robustos, fe- lices casi. Las casas derruidas muestran sus rugo- sas y fragmentadas paredes de adobe, sostenidas por vigas centenarias.

Desde aquí nos vamos a la casa de Nati, que maneja su hotel canino en El Carmelo. Nos mues- tran una zona conocida como las bodegas del italiano. La zona empieza a ser transformada en una plantación intensiva de ajos. Pesticidas, aguas contaminadas, bosque arrancado de raíz, pasos de servidumbre cerrados.

Volvemos al Hotel canino y conversamos rodea- dos de peces y canarios. Nos alimentamos rápido para ir a Radio Azúcar en Llay-Llay. Conversamos durante una hora, relajadamente. Los conducto- res auspician este programa. El locutor principal es un agricultor orgánico cuya timidez lo hace un anfitrión muy especial.

Al día siguiente, levantada temprano para estar antes de las 8.00 en Los Corrales y subir hacia El Caqui. Partimos media hora después y comenza- mos un ascenso fuerte, sostenido hasta Valdivia.

Una vez allí la marcha se vuelve un sendero sor- prendente entre cactus de más de 3 metros, mu- cho litre, boldo y guayacán. Un bosque lleno de vida nos acompaña mientras la niebla nos sigue los pasos.

Camino junto a un joven geógrafo.

Aprovechamos las paradas para conversar y en un momento en que tomo un camino equivocado me va a buscar para traerme a la senda correcta.

Pasamos por el agua del minero y de allí segui- mos el ascenso firme, por una senda conocida como zigzag. Grandes árboles de varios metros en la quebrada. Mucho maqui y colliguay. De pronto un sandillón con sus púas y semillas les da un gesto a nuestros pulmones sobre exigidos. Por supuesto que este territorio debe ser reconocido como un Santuario de la Naturaleza. Me entero de que hay alguna gente promoviendo esta iniciativa.

Empezamos a sentir la falta de aire, producto de un veloz ascenso que nos ha sacado de los 300 msn y estamos próximos a la cumbre de 2200.

Una vez hemos llegado a la planicie de la cum- bre -cordillera de la costa más vieja que los an- des, cumbres más trabajadas- tomo nuevamente el camino errado y llego a una zona sin salida.

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Retrocedo y de pronto entro a un verdadero bos- que de pichi romero. Los arbustos sobrepasan la altura humana y se extienden por un campo que gastamos más de media hora en atravesar.

Llegamos a la casa de piedra, una construcción de piedra y cemento, llena de velas quemadas y al menos 5 imágenes de vírgenes. Una cartulina manuscrita pide a la virgen que se lleve el virus.

Me acuesto a vivaquear con la cara hacia las es- trellas. A las 4.00 am la lluvia empieza a mojar. Me desplazo a dormir dentro de la casa de piedra.

Al despertar un suave plumilleo que rápidamen- te se transforma en nieve. Nos apuramos a bajar.

El descenso es tranquilo y vamos dejando atrás la nieve, la lluvia, la cumbre.

Las dos caras del antropoceno en tres días. La urgencia casi coyuntural de la destrucción de los ecosistemas, la quìmica de los herbicidas a toda velocidad, las máquinas contra los cerros, las aguas descoyuntadas, todo rápido, sin pausa.

Y del otro lado, los tiempos casi geológicos de los organismos públicos, de Sernageomin, mi- nisterio de medio ambiente, CONAF. El mis- mo paso congelado del debate presidencial y constitucional.

Dos relojes desacompasados.

Una red de Monitoreo ambiental para Catemu

Los datos en línea del sistema SINCA de Calidad de Aire registran 4 estaciones de monitoreo de dióxido de azufre: Catemu, Lo Campo, Romeral y Santa Margarita. En la serie de datos históricos están asimismo sólo los registros de dióxido de azufre. Catemu fue declarada zona saturada para PM10 en 2019, y acaba de ser declarada zona la- tente por SO2 .

El monitoreo no es la solución del problema, pero a todas luces el abordaje es insuficiente. El régimen de vientos, la extensión de la comuna y la larga data de las faenas mineras, hacen necesaria una red más extensa y con mayores parámetros de mediciones: PM 2.5, metales pesados (arsénico especialmente), Óxidos de nitrógeno, ozono. Pero también es importante caracterizar suelos y aguas, para metales pesados.

A partir de la agricultura intensiva es importan- te considerar restos de pesticidas en las aguas de las diferentes cooperativas rurales (APR).

Finalmente es importante considerar que Catemu tiene un CESFAM que sólo cuenta con atención médica de urgencia los fines de semana.

Carece de un programa para evaluar función res- piratoria a nivel poblacional.

Historia mineral

En el libro del Cobre y el Carbón, Benjamìn Vicuña Mackenna dedica 28 páginas a la historia de la explotación de cobre en Catemu. La aten- ción del ilustre intelectual chileno es notable, porque si bien es un vehemente defensor de la minería y su texto da cuenta de la precoz insta- lación de faenas ya en el siglo XVIII, asì como del abrupto salto que toman en 1835, Vicuña Mackenna reconoce la destrucción de los bos- ques realizada por esa explotación y celebra la introducción del carbón mineral en 1868 en Ñilhue. Hasta ese momento las fundiciones se iban desplazando conforme iban consumiendo los árboles.

Esta historia reseñada merece ser ampliada y profundizada, pero en ella hay muchas claves para una caracterización ecológica de los proble- mas de la comuna.

Santuario de la Naturaleza El Caqui

Vicuña Mackenna dice El Caque y alguna razón secreta debe tener para usar ese nombre. Lo cierto es que la parte alta de los cerros de este cordón son una pequeña memoria de lo que deben haber sido los bosques originales. Guayacán, espino, li- tre, maqui, maitén, peumos, maquicillo, colliguay, cactus, chaguales.

Por ahora es una zona abierta a la que se pue- de ingresar. Hacer de él una reserva natural es un propósito que cuenta con adherentes entre los habitantes de Catemu y el actual movimiento ciu- dadano también lo considera.

Lograr este propósito sería un avance relevante para la salud ambiental de la comuna.

Catemu en Movimiento

Catemu en Movimiento, colectivo ciudadano originado en los movimientos de octubre del 2019, que se constituye como una red horizontal para defender a su ciudad y su comuna, bajo el lema “transformar la rabia en organización”.

Agrupación con notable capacidad y presen- cia, ha realizado un festival por el agua, encuen- tros, cabildos, cicletadas, marchas, campañas y manifestaciones. Desarrolla actividades de co- municación y es un interlocutor presente en las cuestiones ambientales y colectivas de la comuna.

Participa regularmente en el espacio Estación X, de la Radio Azúcar de Llay-Llay.

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¿Las creencias y el uso de la medicina alternativa y complementaria afectan la decisión de consultar la medicina científica? Estudio de las variables socioculturales en la comuna de Paihuano

Does the use of alternative and complementary medicine and beliefs affect the decision to consult scientific medicine? Study of sociocultural variables in the town of Paihuano

Felipe Seguel1 Pia Cruz2 Natalia Seguel3 Diego González4 RESUMEN

L

as variables socioculturales y creencias específicas de cada persona dan una validez contextual y relativa del saber, por tanto, son elementos influyentes en relación al concepto de salud física o mental. Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal, con el objetivo de conocer la in- fluencia de los factores socioculturales en la consulta de la medicina científica en la comuna de Paihuano, aplicando una encuesta que recogió información sobre las características sociodemográficas, uso de terapia alternativa y complementaria (MAC) y creencias en mayores de 15 años. El 74.7% de los encuestados res- pondió que el uso de MAC no afecta la decisión de consultar la medicina científica, el 71.9% contestó que sus creencias no afectan la decisión de consultar la medicina científica y un 75.5% refiere que la medicina científica y la MAC son complementarias.

Al realizar el análisis de varianza respecto de las variables mencionadas, estratificadas por edad, religión, educación y percepción de salud nos dan una probabilidad de 0.984, 0.998, 0.994 y 0.996 respectivamente con un valor crítico de F de Fisher que no se cumple en ninguno de los casos, lo que sugiere que las creen- cias y el uso de MAC no afectan la decisión de consultar la medicina científica en la comuna de Paihuano.

Palabras clave: Medicina tradicional, terapia, religión, cultura, demografía.

ABSTRACT

The sociocultural variables and specific beliefs of each person give a contextual and relative validity of knowledge, therefore, they are influential elements in relation to the concept of physical or mental health. A cross - sectional descriptive study was implemented, aiming to understand the influence of so- ciocultural factors in the consultation of scientific medicine. A survey among 15 year old and older was conducted, collecting information on socio-demographic characteristics, use of alternative therapy and

Recibido el 13 de mayo de 2021. Aceptado el 20 de septiembre 2021.

1 Médico Residente de Radiología, Hospital del Salvador, Universidad de Santiago. Correspondencia a: [email protected] 2 Psicóloga Clínica, Posgrado Terapia Estratégica Breve, MIP, Santiago

3 Odontóloga, Facultad de Odontología, Universidad de Concepción 4 Estudiante de medicina, Facultad de Medicina, Universidad de Chile

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complementary (MAC) and beliefs, in the town of Paihuano. According to 74.7% of the respon- dents, the use of MAC does not affect the deci- sion to consult scientific medicine; 71.9% answe- red that their beliefs do not affect the decision to consult scientific medicine; and 75.5% comment that both aspects of medicine are complementary.

When performing the variance analysis regar- ding the variables above mentioned, stratified according to age, religion, education and health perception, give us a probability of 0.984, 0.998, 0.994 and 0.996 respectively. The critical Fisher F value is not met in any of the cases. Therefore, it suggests that the beliefs and use of MAC do not affect the decision to consult scientific medicine in the commune of Paihuano.

Key Words: Traditional medicine, therapy, religion, cul- ture, demography.

INTRODUCCIÓN

La búsqueda de atención en salud conlleva a una gran oferta de tratamientos, tanto dentro como fuera del sistema público. Este nivel de elección individual, reconoce cada vez más a las personas como participantes activos de su gestión en salud.

La autonomía y preferencia del paciente son carac- terísticas importantes de la atención centrada en la persona (WHO, 2015). En este contexto, juega un papel importante la medicina alternativa y comple- mentaria (MAC), un campo amplio y variado de prácticas y productos, habitualmente excluidos de la medicina convencional y de los sistemas de salud dominantes. A pesar de las lagunas apreciables en la evidencia de su efectividad, el uso de MAC sigue siendo prevalente en la población general. Si bien existe controversia, entre la comunidad médica en torno al papel y el valor de MAC, la gran mayoría se realiza de forma simultánea a la medicina conven- cional (Harris et al., 2012).

Existe una discusión de décadas sobre los con- ceptos que engloba las corrientes médicas (Ng et al., 2016), por lo que han surgido numerosos términos para identificar el tipo de medicina que practican los médicos, entre ellos: “ortodoxa”,

“alopática”, “moderna”, “científica”, “bio”, “ba- sada en la evidencia”, “occidental”, “corriente”, y “convencional”, cada uno de los cuales prece- de a la palabra “medicina” y, a veces, “terapia”

(Wiseman, 2004) (Silenzio, 2002). Para el pro- pósito de este estudio, “medicina científica” se define como “intervenciones médicas que se en- señan extensamente en las escuelas de medicina

y generalmente se brindan en hospitales, funda- mentada en el método científico”. Por otra par- te, los términos de “medicina complementaria y medicina alternativa” o “no convencional” o “la medicina complementaria y alternativa”, resultan difíciles de definir, porque se trata de un campo muy amplio y en constante evolución. El térmi- no de “medicina complementaria y alternativa” es usado para referirse a las prácticas de atención de salud que no pertenecen a las tradiciones del país o no están integrados al sistema sanitario domi- nante (OMS, 2013), (Nogales-Gaete, 2004).

Las prácticas de MAC suelen agruparse en ca- tegorías amplias, como productos naturales, me- dicina de la mente y el cuerpo, así como prácticas de manipulación y basadas en el cuerpo. Si bien estas categorías no están definidas formalmente, resultan útiles para describir las prácticas de MAC.

Algunas de estas prácticas podrían correspon- der a más de una categoría. La National Center for Complementary and Alternative Medicine (NCCAM) usa el término de “medicina comple- mentaria” cuando se practica la medicina conven- cional junto con una medicina no convencional, y el término de “medicina alternativa” cuando la medicina convencional es reemplazada por una no convencional (NCCAM, 2008).

El Ministerio de Salud de Chile (Minsal), res- pecto de la definición de las medicinas comple- mentarias/alternativas establece que: “Se enten- derá por prácticas médicas alternativas a todas aquellas actividades que se lleven a cabo con el propósito de recuperar, mantener e incrementar el estado de salud y bienestar físico y mental de las personas, mediante procedimientos diferentes a los propios de la medicina oficial. Las prácticas médicas alternativas podrán denominarse indis- tintamente como prácticas médicas alternativas y complementarias.” (CEOC 2010), es esta última, la definición empleada en el presente trabajo.

Por último, se denomina medicina integrativa a la combinación de prácticas y métodos de la MAC con la medicina científica. El principio general, es que todos los aspectos del paciente se consideran en el tratamiento de la enfermedad, formando una aso- ciación entre el paciente y el médico, que permite un enfoque holístico que incluye creencias, bienestar general y comunidad para la curación de la mente y el cuerpo. Sin embargo, los tratamientos todavía se basan principalmente en el descubrimiento y la investigación científica (Gannotta, 2018).

El uso de MAC es elevado en varios países, in- formes indican que el 46% de los australianos, 49% de franceses y 70% de canadienses las han

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utilizado (OMS, 2002). En Alemania, uno de cada tres habitantes ocupa alguna terapia, siendo la acupuntura y la homeopatía las más empleadas (Heidelberg, 2002). Nuestro país no está exento de esta tendencia, en la encuesta nacional de sa- lud (ENS) un 8.4% de la población mayor de 15 años refiere utilizar MAC o consumir productos naturales, donde destaca el empleo de naturote- rapia (27.7%), homeopatía (11.5%) y acupuntura (3.4%) entre otros (MINSAL, 2010).

Por otra parte, la espiritualidad juega un papel destacado en la vida de la mayoría de los pacien- tes (Steinhorn et al., 2017). Las creencias corres- ponden a las ideas que se consideran verdaderas y a las que se les da completo crédito como ciertas, se definen como “un sistema de conceptos e ideas de origen mitológico, religioso o racional que or- ganizan la percepción del mundo en que se vive”

(García-Sierra, 2000). Las creencias son un factor importante en relación al concepto de salud física o mental, en ese sentido, la cultura engloba ideas y di- mensiones simbólicas y expresivas hasta compor- tamientos que los grupos sociales aprenden, trans- miten, producen y crean. (Duque-Páramo, 2011).

Según la encuesta sobre religión realizada por WIN/Gallup International, 6 de cada 10 perso- nas en el mundo se considera religiosa, figuran- do Tailandia como el país más creyente (Gallup, 2015). En el mismo contexto, Chile figura en el segundo lugar de creyentes en Dios (79.4%) se- gún la encuesta de la International Social Survey Programme (ISSP) de la Universidad de Chicago del año 2012 (Smith, 2012). Según la Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en Chile, (EPSCYT) un 65.2% cree en milagros, 50.5% en la existencia de espíritus y el 38.6% en poderes psíquicos o sexto senti- do, 20.1% afirma creer en el tarot u horóscopo y un 35% en la existencia de naves espaciales (CONICYT, 2016).

Dentro de las creencias más habituales se en- cuentra la astrología, esta sostiene que los astros al momento del nacimiento, influyen en nuestro futuro y ejercen poderosa influencia sobre nuestro carácter y forma de ser, determinando incluso el ni- vel de sintonía o compatibilidad en la relación que establecemos con otras personas. (Daxelmüller, 2009) (Godoy, 2003). Pese a no haber fundamento científico para tal creencia, incluso existir poderosa evidencia que la refuta, en la constante ausencia de correlación entre lo presagiado por el horóscopo y las características de personalidad por los test psi- cométricos más reputados, sigue siendo una de las creencias más extendidas a nivel mundial (Martín,

2016) (Tarnas, 2006).

Es importante mencionar, el interés referente a temas sobrenaturales, que los medios de comuni- cación han dado en sus contenidos para generar audiencias; un buen ejemplo de esto son las series televisivas como Lost, The 4, 400 Héroes, Ghost Whisperer, Médium, entre otras. De igual mane- ra, en varios países se ha generado una sección de esoterismo en la mayoría de los programas misceláneos televisivos, y en caso de no contar con una sección de este tipo, siempre ha existido por lo menos la presentación de los horóscopos.

Según Centini “La complicidad de los medios de comunicación y de algunos personajes públicos convierte la superstición en algo “casi normal”;

la transforman en una expresión casi necesaria...

Actualmente, proliferan los programas televisivos dedicados a la magia, un fenómeno conocido por todos y bien repartido a lo largo del día y en todo territorio nacional” (Centini, 2003).

El presente estudio se enmarca en la comuna de Paihuano (Provincia de Elqui, Chile), compuesta por 8 distritos: Paihuano, La Quebrada, La Bajada, Quebrada de Pinto, Montegrande, Alcohuaz, Pisco Elqui y Jarillas, con una población total de 4.555 habitantes (Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, 2021). Sobre su historia, el área tuvo pobla- mientos aborígenes de la cultura molle y diaguita del periodo clásico, como de la época de la domi- nación inca. Durante La Colonia se le reconoce como el interior de Elqui, acentuado por su pene- tración en la cordillera andina, imprimiéndole un sello particular al asegurar el traspaso familiar en un reducido núcleo, que a su vez mantiene interre- laciones y proyecta su frondosa genealogía (Ilustre Municipalidad de Paihuano, 2021).

El objetivo principal de la investigación es cono- cer la influencia de los factores socioculturales en la consulta de la medicina científica en la comuna de Paihuano, caracterizando las variables sociode- mográficas, uso de MAC y las creencias, y como objetivo secundario, conocer el grado de confianza que existe en la MAC y en la medicina científica.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un estudio descriptivo de corte trans- versal, aplicando una encuesta anónima que reco- ge información sobre características sociodemo- gráficas, uso de MAC y creencias en mayores de 15 años, como se muestra en la tabla 1. Se realiza- ron aleatoriamente 356 encuestas, tamaño mues- tral que permitió trabajar con un intervalo de con- fianza de 95% y un error del 5% respecto de la

(18)

población total de Paihuano (4555 habitantes). Cabe señalar que el trabajo fue aprobado por el comité de ética del CESFAM de Paihuano, y que tuvo carácter presencial, mediante visita domiciliaria en la comuna, a lo largo del mes de Noviembre del año 2020, con previa firma del consentimiento informado por parte de las personas que aceptaron ser encuestadas.

I. Variables sociodemográficas:

a) Edad:

b) Sexo: ___ Femenino ___Masculino

c) Nivel educacional: ___ Básica ___Media ___Técnica ___Universitaria d) Religión: ___Católica ___Cristiana ___Ninguna ___Otra e) Percepción de salud. ¿Cómo calificaría su estado de salud?

___ Excelente ___Muy bueno ___Bueno ___Regular ___Malo II. Uso de medicina alternativa y complementaria (MAC) a) ¿Usted utiliza o ha utilizado MAC? ___ Sí ___No

b) En caso de ser afirmativa la respuesta, ¿Qué terapia (s) utiliza o ha utilizado?

___Homeopatía ___Flores de Bach ___ Acupuntura

___Meditación ___Hierbas Medicinales ___Sanadores espirituales.

___Reiki ___Biomagnetismo ___Apiterapia ___Otras: favor señale

c) ¿Cree usted conveniente discutir con su médico el uso de MAC?

___Sí ___No III. Creencias

a) ¿Cree en Dios? ___ Sí ___No

b) ¿Cree en la vida después de la muerte? ___ Sí ___No c) ¿Cree en la reencarnación? ___ Sí ___No d) ¿Cree en el horóscopo y sus predicciones?: ___ Sí ___No e) ¿Cree en el tarot y sus predicciones?: ___ Sí ___No f) ¿Cree en sucesos paranormales?:

(como milagros, desapariciones inexplicables,

combustión humana espontánea etc.) ___ Sí ___No g) ¿Cree en poderes psíquicos tales como telequinesis

(mover objetos con la mente) o telepatía

(comunicarse con otra persona con la mente)? ___ Sí ___No h) ¿Cree en la existencia de extraterrestres?: ___ Sí ___No IV. Confianza

a) ¿Confía usted en la medicina científica? ___ Sí ___No b) ¿Cree usted en la utilidad de la MAC ? ___ Sí ___No V. Interrelación

a) ¿El uso de MAC afecta la decisión de consultar la medicina científica?

___ Sí. ___No b) ¿Sus creencias afectan su decisión de consultar la medicina científica?

___ Sí ___No c) ¿Cree que la medicina científica y las MAC son complementarias?

___ Sí ___No Tabla 1. Encuesta diseñada por los autores.

(19)

La encuesta recogió datos sobre variables so- ciodemográficas de la población, considerando edad, nivel educacional, percepción de salud, sexo, uso de MAC y tipo de terapia emplea- da, información sobre las creencias personales del entrevistado (en el tarot y sus prediccio- nes, creencia en horóscopo y sus prediccio- nes, creencia en los extraterrestres, poderes psíquicos, fenómenos paranormales, creencia en Dios, en la vida después de la muerte y en la reencarnación), y sobre la confianza del encues- tado en la MAC y en la medicina científica. De igual forma, se consultó si la práctica de MAC y las creencias afectan la decisión de consultar la medicina científica, sea tanto en la atención de urgencia como a lo largo del ciclo vital, impar- tida en el sistema público de salud (CESFAM de Paihuano, Hospital de Vicuña o de La Serena etc.) o en alguna institución privada, sumado a la opi- nión de que la MAC y la medicina científica son complementarias.

Cabe señalar, que la encuesta fue diseñada por los autores, y que no existe instrumento previo de similares características que permita obtener in- formación sobre las variables mencionadas, lo que justifica su diseño, pero que limita la interpretación comparativa de los datos.

Se ocupó el programa Microsoft Office Excel para la recolección de datos y la F de Fisher en el análisis de varianza, determinando si las carac- terísticas socioculturales como las creencias y la práctica de MAC afectan la decisión de consultar la medicina científica, sumado a la opinión que ambas son complementarias, estratificado los grupos poblacionales según edad, religión, edu- cación y percepción de salud. Se realizó el mis- mo análisis de varianza con las variables de con- fianza en MAC, confianza en medicina científica y creencia en Dios, estratificando los grupos de igual manera.

RESULTADOS

Respecto a las variables sociodemográficas el 70% de los encuestados correspondió a muje- res y 30% a hombres. El 26.1% es menor de 30 años, 32.3 % tiene entre 30 y 49 años, 29.7%

entre 50 y 69 años y 11.8% entre 70 y 89 años.

La población califica su percepción del estado de salud como excelente en un 10.9 % de los casos, como muy bueno en el 15.4%, 45.5%

como bueno, 26.4% como regular y malo en 1.7%. Un 74.7% refiere uso de MAC, los mé- todos más utilizados son hierbas medicinales (64.6%), homeopatía (28.6%) y Flores de Bach (27.2%). El 64.3% contestó que es impor- tante discutir el uso de MAC con su médico.

Respecto de las creencias, 91.8% de los encues- tados cree en Dios, 69.1% en vida después de la muerte, 55.6% en la reencarnación, 34.3% cree en el horóscopo y sus predicciones, 27.2% cree en el tarot y sus predicciones, 53.4% en sucesos paranormales, 41.3% cree en poderes psíquicos y 53.1% en los extraterrestres.

El 74.7% de los encuestados respondió que el uso de la MAC no afecta la decisión de consul- tar la medicina científica, el 71.9% contestó que sus creencias no afectan su decisión de consultar la medicina científica y un 75.5% refiere que la MAC y la medicina científica son complemen- tarias, las respuestas emitidas por grupo etario, nivel educacional, religión y percepción de salud se muestran en la tabla 2, el análisis de varianza se estas tres variables, con un nivel de confianza del 95% sugieren, que ni las creencias ni la prác- tica de la MAC afectan la decisión de consultar la medicina científica, junto con la idea de que ambas medicinas son complementarias, con una probabilidad de 0.984 y un valor crítico de la F de Fisher que no se cumple cuando se estratifica por edad. Obtenemos resultados similares cuando

Edad en años

Pregunta Sí/No 10-19 20-29 30-39 40-49 50-59 60-69 70-79 80-89

VaVb Vc

NoNo

1218 15

5558 15

5550 58

3740 36

4342 50

3326 29

2515 18

67 5 Educación

Pregunta Sí/No Ninguna Básica Media Técnica Universitaria

VaVb Vc

NoNo Si

61 3

6750 55

104113 108

4443 47

4549 56

Tabla 2. Número de respuestas emitidas por grupo etario, nivel educacional, religión y percepción de salud respecto a las preguntas Va, Vb y Vc.

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los grupos se dividen según nivel educacional, religión y percepción de salud como se muestra en la tabla 3, con una probabilidad 0.998, 0.994 y 0.996 respectivamente y un valor crítico de F de Fisher que no se cumple en ninguno de los casos.

Las respuestas emitidas respecto a la confianza en la medicina científica, MAC y creencia en Dios según edad, nivel educacional, religión y percepción de salud se muestran en la tabla 4. El 90.7% de los encuestados confía en la utilidad de la MAC y el 89.0% confía en la medicina científica. Al realizar el análisis de varianza de estas variables sumado a la creencia en Dios, estratificando la población por edad,

Religión

Pregunta Sí/No Católica Cristiana Ninguna Otras

VaVb Vc

NoNo Si

173160 164

2224 26

6467 72

75 6

Religión

Pregunta Sí/No Católica Cristiana Ninguna Otras

IV aIV b III a

218208 231

2625 27

6780 61

106 8 Percepción de Salud

Pregunta Sí/No Excelente Muy buena Buena Regular Mala

VaVb Vc

NoNo Si

2929 29

4345 48

124126 128

6653 61

43 3

Percepción de Salud

Pregunta Sí/No Excelente Muy buena Buena Regular Mala

IV aIV b III a

2233 35

5153 52

151149 147

8882 87

56 6

Variable f p F

Grupo etario Nivel Educacional Religión

Percepción de Salud

0,00650,02 0,0022 0,0044

0,984 0,994 0,998 0,996

3,473,89 4,263,89

Tabla 3. Análisis de varianza estratificado según grupo etario, nivel educacional, religión y percepción de salud respecto de si el uso de MAC y las creencias afectan la decisión de consultar la medicina científica, sumado a su complementariedad.

f: F de Fisher obtenida p: Probabilidad

F: Valor crítico para la F de Fisher

Edad en años

Pregunta Sí/No 10-19 20-29 30-39 40-49 50-59 60-69 70-79 80-89

IV aIV b III a

No Si

1716 17

5968 65

5663 58

4847 48

6563 63

3232 37

3228 33

86 9 Educación

Pregunta Sí/No Ninguna Básica Media Técnica Universitaria

IV aIV b III a

Si Si

66 5

8979 94

125130 135

4650 51

5158 42

Tabla 4. Número de respuestas emitidas por grupo etario, nivel educacional, religión y percepción de salud respecto a las preguntas IVa, IVb y IIIa.

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nivel educacional, religión y percepción de sa- lud da una probabilidad de 0.984, 0.998, 0.999, 0.998 respectivamente y un valor crítico de F de Fisher que no se cumple en ningún caso, como se muestra en la tabla 5.

DISCUSIÓN

El aumento de la MAC en nuestro país, lle- vó en 1992 al Minsal a crear la “Unidad de Medicina Tradicional y Otras Prácticas Médicas Alternativas” . El 2005, se dicta el Decreto Nº 42 del Código Sanitario, que reglamenta el ejercicio de las prácticas médicas alternativas/comple- mentarias como profesiones auxiliares de la salud (Centro Estudios para la Calidad de Vida, 2012), reconociendo a la Acupuntura (Decreto Nº 123 de 2008); Homeopatía (Decreto Nº 19 de 2010) y Naturopatía (Decreto Nº 5 de 2013) (Minsal, 2019). Además, el año 2010 se lleva a cabo el es- tudio Diagnóstico situacional de las medicinas complementarias/alternativas en el país, realizado por el Centro de Estudios de Opinión Ciudadana de la Universidad de Talca (CEOC-U.Talca), que tuvo como objetivo hacer un primer acercamien- to a la realidad que en ese momento presenta- ban las MAC a nivel nacional. Las terapias más practicadas en dicho estudio fueron: Terapia flo- ral (56,3%), Reiki (48,3%), Reflexología 19,3%, Biomagnetismo 15,9% y Aromaterapia 14,4%.

Muchos terapeutas de MAC practicaban más de un tipo de terapia (CEOC, 2010).

En relación al uso de MAC, el 55% de los chi- lenos ha usado al menos un tipo de MCA duran- te su vida, independiente de la edad, sexo, nivel socioeconómico y previsión (Minsal, 2012). En nuestra población el 74.72 % refiere haber ocu- pado MAC, mayor que el porcentaje reportado a nivel nacional, utilizando mayoritariamente hier- bas medicinales, al igual que en estudio CEOC-U.

Talca, seguido de homeopatía y Flores de Bach.

Según la ENS, un 85.8% de la población demos- tró interés en que estas terapias fueran asequibles

tanto en consultorios como en hospitales, en la comuna de Paihuano un 64.3% considera impor- tante discutir su uso con el médico tratante. Se conocen algunas iniciativas de unidades de MAC en nuestro país insertas en hospitales y policlíni- cos, así como de seminarios formales en univer- sidades (Godoy, 2003) relacionados con medicina tradicional mapuche, reiki, hipnosis y acupuntura, lo que cobra importancia pensando que el uso de MAC no parece afectar la decisión de consultar la medicina científica en la población estudiada.

En este sentido, el Hospital Clínico de la Universidad de Chile (HCUCH) crea en el año 2018, la Unidad de Medicina Integrativa, para

“avanzar en su propuesta de un modelo de salud que apunta a humanizar la atención de los pacien- tes, sus familias y los funcionarios del recinto, a través de una estrategia que incorpora a la medi- cina tradicional y las terapias complementarias, en búsqueda de mejorar la calidad de vida y la expe- riencia de quienes se atienden en el recinto”, im- plementando un modelo de salud que considera los aspectos físicos, sociales, emocionales y espi- rituales. (Siebert, 2019). Se describe la incorpora- ción de prácticas de apoyo desde la medicina tra- dicional China (como acupuntura), terapias mente cuerpo (como técnicas de meditación, QiGong, TaiChi y Yogaterapia), nutrición integrativa y mu- sicoterapia. (Red Hospital Clínica Uch, s.f.).

Por otra parte, la creencia en Dios es la más frecuente, declarándose un 91.85% creyente en la comuna de Paihuano, mayor que el 79.4% repor- tado a nivel nacional en la encuesta del ISSP de la Universidad de Chicago (Smith, 2012). Un 69.1%

de nuestros encuestados cree en la vida después de la muerte y un 55.6% en la reencarnación.

Según la EPSCYT, un 65.2% de la población cree en milagros, mayor porcentaje que en la comuna de Paihuano, en cuyo caso los milagros fueron clasificados dentro del ítem de “sucesos paranormales” con un 53,4 %. Un 20.1% de la población nacional afirma creer en el tarot u horóscopo y un 35% en la existencia de naves

Variable f p F

Grupo etario Nivel Educacional Religión

Percepción de Salud

0,0066 0,0023 0,0007 0,002

0,984 0,998 0,999 0,998

3,473,89 4,263,89

Tabla 5. Análisis de varianza respecto a la confianza en medicina científica, MAC y creencia en Dios estratificado según edad, nivel educacional, religión y percepción de salud.

f: F de Fisher obtenida p: Probabilidad

F: Valor crítico para la F de Fisher

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espaciales según la EPSCYT (CONICYT, 2016), menores porcentajes que los reportados en la co- muna de Paihuano, en cuyo caso un 34.3% afirma creer en el horóscopo y sus predicciones, 28%

en el tarot y sus predicciones, 41.3% en poderes psíquicos y el 53.1% en extraterrestres. Encuestas en los Estados Unidos revelan que muchas perso- nas creen en la existencia de fenómenos psíqui- cos, como la percepción extrasensorial (42%), la telepatía (31%) o la clarividencia (26%); (Gallup, 2015), sin embargo, pese a la creencia, el estu- dio realizado en la comuna de Paihuano no su- giere que estas afecten la consulta de la medicina científica.

LIMITACIONES DEL ESTUDIO

La encuesta nacional de percepción social de la ciencia y la tecnología del año 2016 constituye la primera experiencia aplicada a nivel nacional, tendiente a explorar las percepciones y apropia- ciones que tiene la ciudadanía sobre la ciencia y tecnología y además, recoge información con di- versos grados de certeza, sobre la creencia en la existencia de los milagros, de los espíritus, la tele- patía, la adivinación la numerología y los OVNIS.

(CONICYT, 2016), replicada nuevamente el año 2018. (CONICYT, 2018).

Lo paranormal es un tema que siempre ha exis- tido, y se ha manifestado a través de la tradición oral, escrita y actualmente de forma visual a través de los medios de comunicación. Historias sobre la muerte, poderes sobrenaturales, cuestiones de metafísica y energías han estado siempre presen- tes en la vida del hombre, considerando “temas que tratan todo lo que está invisible a los sentidos físicos, dando razón de lo que no comprendemos, de todo lo misterioso, de todo lo que no tiene una explicación evidente” (Méndez, 2006). Sin em- bargo, no se ha diseñado un instrumento de va- lidación nacional para abordar esta problemática, lo que motivó la construcción de la encuesta por parte de los autores, considerando la creencia en el tarot y sus predicciones, creencia en horóscopo y sus predicciones, creencia en los extraterrestres, poderes psíquicos, fenómenos paranormales en función de los tópicos más habituales reportados en la literatura, sumados a las creencias en Dios, vida después de la muerte y en la reencarnación (Centini, 2003).

A diferencia de la EPSCYT, la presente encues- ta agrupó algunas creencias, como por ejemplo, la telepatía (comunicarse con otra persona por medio de la mente) dentro de un concepto más

amplio, como el de “poderes psíquicos”, para no excluir la telequinesis (mover objetos con la men- te), creencia que está en relación al mismo ámbito.

De igual forma, el ítem de sucesos paranorma- les, no sólo agrupó a los milagros, que aparece individualizado en la EPSCYT, sino que también a fenómenos como “desapariciones inexplica- bles” y “combustión espontánea humana” dando un mayor espectro de posibilidades dentro de un ámbito de creencias.

En el futuro, el diseño de nuevas encuestas, posibilitará contar con mejores índices e indica- dores que establezcan la clasificación y evolución en el tiempo de estos fenómenos, y permitan definir nuevas y más refinadas estrategias para la indagación y análisis de creencias, unifican- do los criterios para desarrollar un instrumento validado, considerando, además, las limitaciones propias a la complejidad de estos fenómenos perceptivos.

Otra limitación, es la inexistencia de estudios previos, que correlacionen los parámetros so- cio-demográficos y las creencias descritas en relación a la consulta de la medicina científica.

Es necesario diseñar nuevos estudios que per- mitirán profundizar esta línea de investigación y utilizar modelos más robustos para el análisis.

CONCLUSIÓN Y PERSPECTIVAS

Consideramos que este trabajo constituye una primera aproximación al estudio de las varia- bles sociodemográficas, creencias, uso de MAC y su correlación con la consulta de la medicina científica, incluso, ya existiendo en nuestro país unidades de medicina integrativa o de MAC, sin haber realizado estudios similares, previos a su implementación.

En Chile, el uso de MAC está en crecimiento, la Encuesta Nacional en Salud (2010) demostró que un 55% de la población ha utilizado parte de estas terapias dentro de su tratamiento mé- dico y a un 84,4% le gustaría obtenerlas en el mismo lugar en el que reciben atención en salud.

(MINSAL,2010).

Considerando las limitaciones descritas, las creencias estudiadas y el uso MAC no sugieren afectar la decisión de consultar la medicina cien- tífica en la comuna de Paihuano, estratificando la población por edad, educación, religión y per- cepción de salud. Es destacable, además, la alta confianza que tiene la población estudiada, tan- to en la medicina científica, MAC y creencia en Dios, lo que sugiere su complementariedad.

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Referencias

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