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METALOGRAFÍA MICROGRAFÍA

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Academic year: 2021

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METALOGRAFÍA INTRODUCCIÓN

Es la rama de la metalurgia que estudia la estructura de un metal-aleación y la rel a-ciona con la composición química, con las propiedades mecánicas y físicas. Este estudio es llevado a cabo con la aplicación de diversas y variadas técnicas especiales.

En los comienzos de la metalurgia, se utilizaron para conocer las propiedades físicas y mecánicas de los materiales, los análisis químicos y los ensayos mecánicos.

Con estos métodos no quedaba definido completamente el metal o la aleación, con la aparición de la metalografía comenzó una información muy valiosa que se refiere a la forma y tamaño del grano, conformación de los constituyentes capaces de ejercer gran influencia sobre la dureza, resistencia a la tracción resiliencia, fatiga, etc., los cuales pue-den ser modificados por los tratamientos térmicos o conformación mecánica.

La metalografía no reemplaza a los métodos anteriormente enunciados, sino que se complementan entre sí. En el campo de los tratamientos térmicos, encuentra un amplio campo de aplicación, determinando el metalógrafo una falla producida en una pieza en servicio o un temple mal realizado. Dentro de este método está la macrográfia en la cual se puede observar un de-fecto o la orientación de las fibras del material según su l

amina-ción o forjado.

Entre la macrografía y micrografía existe una diferencia e n-tre las dos en la observación en el microscopio, en la primera se utiliza hasta 10 aumentos y en la segunda desde 50 hasta 1000 aumentos.

MICROGRAFÍA

Las propiedades mecánicas de una aleación no dependen solamente de su composición química, o sea del porcentaje en peso de cada elemento, sino también de la manera de presentarse éstos. Así, por ejemplo, los elementos químicos que forman una aleación pueden encontrarse en forma de una solución sólida homogénea, en forma de una mezcla eutéctica, en forma de un compuesto intermetálico de composición

química definida, dispersa en el seno de una solución

sólida, etc.

Cada uno de estos componentes se llama un constituyente metalográfico y de su proporción, forma y extensión dependen en gran parte las propiedades de las aleaciones. Estos constituyentes metalográficos son

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detectados al microscopio y su reconocimiento constituye el análisis micrográfico de la aleación.

El análisis micrográfico de un metal se hace sobre una probeta pulida del material que se ataca con un reactivo. Cada constituyente metalográfico tiene una determinada vel o-cidad de reacción con el reactivo de ataque. Los constituyentes menos atacables

queda-rán con más brillo y reflejarán mayor cantidad de luz en el microscopio, apareciendo más

claros a la observación. Esta diferencia permite detectar los distintos constituyentes y de-terminar su proporción, distribución, tamaño, etc.

Cada constituyente metalográfico está compuesto por un gran número de cristales, que agrupados constituyen el grano metalúrgico. Los bordes del grano son atacados con mayor intensidad y se denominan “límite de grano”. En el microscopio metalográfico sólo detectamos los distintos constituyentes metalográficos y los granos que lo forman. El retí-culo cristalino que forman los átomos dentro de cada grano no es visible al microscopio. Su estudio requiere la aplicación de otras técnicas, como rayos x, etc.

La correcta preparación de la probeta para la observación microscópica es de fund a-mental importancia. Para ello se tienen en cuenta los resultados de la observación m a-croscópica y luego se procede:

1. Selección del lugar y extracción de la muestra. 2. Montaje de la probeta

3. Desbaste. 4. Pulimento. 5. Ataque.

6. Observación microscópica.

1. Selección del lugar y extracción de la muestra:

De la correcta elección del lugar de extracción de la muestra, depende gran parte

del éxito del estudio a realizar. No existe una regla fija que determine el lugar a elegir;

el criterio a seguir varía en cada caso particular. Como orientación se darán algunos ejemplos :

 Si se estudian barras o perfiles laminados, deben extraerse probetas de sus extre-mos y parte media, efectuando cortes transversales. Se estudiarán secciones tran s-versales y al mismo tiempo longitudinales de los trozos extraídos. En el caso de e x-traerse de perfiles de grandes dimensiones, de las secciones a estudiar se

obten-drán probetas de los bordes y del centro(alma).

 En el caso de las piezas moldeadas (hierro fundido o acero colado), se elegirán se c-ciones normales al plano de colada, que permitan observar la variación de estructura desde el borde hasta el centro.

 Tratándose de piezas rotas estando en servicio, deben obtenerse muestras de la zona de la fractura, sin deteriorar en el pulido posterior la superficie de la rotura.

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También deberán elegirse muestras ubicadas lejos de la rotura, con el objetivo de investigar posibles heterogeneidades químicas o estructurales.

La toma de muestras es el paso más importante para le preparación de la probeta para el análisis microscópico. De aquí que es necesario no alterar la microestructura siendo el trabajo en frío o caliente las causas más probables de cambio en la m icroes-tructura.

El corte por sierra produce severas condiciones de trabajo en frío y no es ventaj o-so. El corte abrasivo es la mejor solución para evitar estos inconvenientes, siendo la s u-perficie resultante suave dado que el corte se realiza rápidamente.

Los discos de corte abrasivos de delgado espesor están formados por granos abrasivos, tales como óxido de aluminio, carburo de silicio, aglutinados con goma u otros materiales. Los discos con aglutinantes de goma son los más usados para cortes en

húmedo, los de resina son para cortes en seco.

DETALLES DEL DISCO DE CORTE

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Al cortarse un trozo de metal, los granos abrasivos se desafilan, por consiguiente el aglutinante debe desgastarse en el grado correcto, de manera tal que los nuevos gra-nos estén siempre en el borde y permanezcan firmemente adheridos por el material aglutinante. El grado de desmenuzamiento del aglutinante depende de varios factores a saber:

 La dureza del aglutinante.

 La dureza y características de trabajo de la muestra de metal.  El tamaño y velocidad del disco.

 La potencia del motor de accionamiento.

 El tipo, cantidad y método de aplicación del refrigerante.  La presión con la que se presiona el disco contra la muestra.  La magnitud de las vibraciones existentes en la cortadora.

Las características de composición y fabricación determinan la tenacidad del agl u-tinante. Una buena regla empírica específica que, para mayor duración, se deben de emplear discos con aglutinante duro para cortar materiales blandos y discos con aglu-tinantes blandos para cortar materiales duros.

Los discos de óxido de aluminio se usan para cortar aceros al carbono, aceros in-oxidables, tungsteno, níquel, aluminio. Para cortar titanio, circonio, uranio y sus alea-ciones, y también las de cobre, es mejor usar discos de carburo de silicio.

La mayoría de las cortadoras de laboratorio fu n-ciona sobre el principio de avance de corte, como la indicada en la figura en la cual la pieza a cortar se mueva hasta tocar el disco fijo.

El disco debe de presionarse moderadamente de manera que los granos abrasivos muerdan y extraigan el material en forma de finas partículas. El operador encargado de la operación puede determinar por la sensación que recibe al accionar la palanca de mando, si el disco está cortando normalmente o simplemente resbalando con trabajosa acción de corte.

La rotura del disco puede ser producida por las si-guientes causas:

 Colocación incorrecta del disco.  Sujeción incorrecta del disco.

 Sujeción incorrecta de la pieza de trabajo.  Maltrato en el manejo.

 Distribución insuficiente o despareja del refrigerante  Avance excesivo del disco.

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2. Montaje de las probetas

El montaje garantiza que la muestra se mantenga apoyada firmemente, en forma adecuada y segura durante el pulimento tan-to manual como autan-tomático.Además, contri-buye a que los bordes de la muestra no co-rran el riesgo de ser destruidos por la acción de los materiales abrasivos. Con un montaje cuidadoso se contribuye a evitar que queden bordes redondeados.

El montaje se realiza mediante el em-pleo de bakelita o materiales plásticos te r-moendurecibles, como lucite, que son mol-deados con la pieza en su interior mediante una pequeña prensa con calefactor.

3. Desbaste

El desbaste puede dividirse en: desbaste grueso y desbaste fino:  Desbaste grueso

La superficie de la probeta elegida para la observación debe aplanarse primero mediante un desbaste grueso. Dicho desbaste se realiza con desbas-tadores de cintas de esmeril de acuerdo con las disponibilidades y dureza del material, evitando presiones excesivas que calienten o distorsionen la superfi-cie a observar. Tratándose de material con tratamientos térmicos superficiales (cementados nitrurados, cianurados) o piezas rotas en servicio, deben de man-tener intactos los bordes. Finalizado el desbaste grueso, debe lavarse la probe-ta con agua y jabón, lo mismo que las manos del operador, para eliminar partí-culas gruesas de abrasivo que contaminarían los papeles de esmeril con que seguirán el desbaste.

Desbaste fino

Luego la probeta se someterá a un desbaste fino mediante el empleo de papeles de esmeril de muy buena calidad. Los papeles de esmeril usados en metalografía se clasifican de acuerdo al tamaño de sus partículas, entre otras formas con los números 120 -140-160-180-220-240-280-320-400-500-600-0-00-000-0000-00000 (los ceros también se denominan 0 – 2/0 – 3/0 – 4/0 etc.)

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El desbaste puede hacerse a mano, pasando la probeta sobre el papel de esmeril colocado sobre una superficie plana, o mecánicamente con el papel pegado a un disco metálico que gira a velocidades de 100 a 600 r.p.m. Debe tenerse la precaución de girar la probeta 90° al pasar de un esmeril al siguie n-te, con el objeto de producir rayas perpendiculares y así tener un índice de cuando el último haya eliminado la totalidad de las rayas del anterior. Al igual que al final del desbaste grosero, entre cada esmeril deben lavarse la probeta y manos del operador, por las mismas razones antedichas. El desbaste fino se efectúa también con excelentes resultados con el empleo de papeles de lija al agua, de buena calidad y grado similares a los esmeriles. En este caso el des-baste se hace a mano, fijando la lija sobre un plato giratorio y haciendo verter un chorro de agua que lave continuamente el papel durante toda la operación. Tiene la ventaja de que por efecto del lavado la superficie del papel no se em-pasta acelerando la operación de desbaste; además; no hay posibilidades de calentamiento de la muestra por efecto mecánico.

El desbaste se da por terminado cuando se obtiene una cara completamen-te plana, con rayas muy finas en toda la superficie, producidas en un solo sen-tido por el papel esmeril de mayor finura. La finura del papel esmeril utilizado

en último término depende de la dureza del metal a desbastar; es mayor

cuan-do más blanda es la probeta. Terminado el desbaste fino, debe procederse a

un prolijo lavado de la muestra y de las manos del operador, para evitar conta-minar el paño durante la operación del pulido.

4. Pulido

Se hace con el objetivo de eliminar todas las rayas finas producidas durante le desbaste, tendiendo a obtener una superficie especular. El pulido puede hacer por medios mecánicos, electrolíticos o químicos.

a) Pulido mecánico

El pulido mecánico se efectúa sobre paños, sujetos en forma adecuada sobre los discos de pulidoras mecánicas, utilizando abrasivos en suspensión líquida. Los

paños utilizados son: paños de billar, pana, terciopelo de algodón, seda o paños

preparados especialmente que se encuentran en el comercio con diferentes nom-bres, según sea su origen. Los abrasivos usados más frecuentemente son óxido de magnesio, alúmina (óxido de aluminio), óxido de cromo, óxido de hierro, etc., en forma de polvos muy finos (500 a 600 mallas), suspendidos en líquidos (genera l-mente agua destilada) que dependen del material a pulir. Para su preparación se mezcla una pequeña cantidad de abrasivo en un litro de agua, se agita con una v a-rilla de vidrio hasta obtener una mezcla homogénea y se deja decantar un tiempo variable, generalmente no menor a 30 minutos. Luego se sifona el líquido con el

óxido en suspensión, evitando arrastrar el material decantado, más grueso, obt

e-niéndose así un óxido en condiciones de uso.

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un movimiento de rotación en sentido contrario al del disco, o bien haciéndola avanzar y retroceder según un radio del disco. El paño debe mantenerse siempre

húmedo, agregando intermitentemente el abrasivo en suspensión. En esta oper

a-ción deben desaparecer todas las rayas producidas por el último esmeril y aún las

más finas, producidas por este pulido. El pulido no debe extenderse más allá de lo necesario para evitar la distorsión superficial del metal. En los metales muy blandos suele formarse una capa distorsionada que se elimina atacando la probeta pulida con reactivo que disuelve dicha capa y volviendo a pulir nuevamente. Esa

opera-ción puede repetirse varias veces. Una vez pulida la probeta se lava con agua y se

enjuaga con alcohol o éter. Se acelera su secado colocándola frente a una corrien-te de aire caliencorrien-te. Hecho esto, la muestra está en condiciones de ser observada en el microscopio. La

probe-ta pulida debe manejarse con precaución, evitando tocar su superficie con los dedos u otro objeto que pueda man-charla, rayarla o producir un ataque posterior desparejo.

El pulido mecánico pr o-duce, entre otros defectos, distorsión de las capas s u-perficiales, en especial en metales blandos y sus alea-ciones y en aquellos que en-durecen por deformación, como los aceros austeníticos.

b) Pulido electrolítico

Se basa fundamentalmente en igualar la superficie de los metales por efecto de una corrosión electrolítica selectiva de las partes salientes de la probeta. D uran-te esuran-te proceso, la probeta de metal actúa como ánodo en una celda o cubeta ele

c-trolítica. El material se extrae por acción electrolítica en forma tal que se eliminan

las irregularidades de superficie y el acabado resulta liso y brillante. Los requerimientos generales en un baño electrolítico para pulimento:

 Debe de ser conductivo.

 La reacción con el ánodo debe dar como resultado un compuesto soluble, puesto que los iones metálicos deben de poder pasar del ánodo al cátodo.  No debe de cambiar la superficie químicamente activa del ánodo a un estado

menos reactivo.

 El ataque corrosivo no debe ser excesivo, de lo contrario, puede producirse ataque químico en conjunto con el pulimento electrolítico.

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5. Ataque

Terminado el pulido de la muestra, se la observa en el microscopio con el objeto de verificar el grado de pulimento, defectos superficiales e inclusiones no metálicas, grafito, etc.

A continuación se procede al ataque de la muestra para poner en evidencia la e s-tructura del metal o la aleación. Existen diversos métodos de ataque, el más utilizado es el ataque químico.

El ataque químico puede hacerse sumergiendo la muestra con la cara pulida ha-cia arriba en un reactivo adecuado. O pasar sobre la cara pulida un algodón embebido en dicho reactivo o goteando el mismo sobre ella durante un tiempo del orden de los segundos. Es conveniente durante el ataque por inmersión y goteo mover la probeta continuamente para que el reactivo se renueve sobre la superficie, dando un ataque

más homogéneo. Luego se lava la probeta con agua, se enjuaga con alcohol o éter y

se seca en corriente de aire caliente.

El fundamento del ataque químico consiste en la distinta velocidad de disolución de los diferentes constituyentes metalográficos de la muestra en el reactivo usado. El de mayor velocidad de reacción, se ataca rápidamente y se verá más oscuro al micro s-copio, mientras que el menos atacable permanecerá más brillante, reflejará más luz y por consiguiente, sé verá más claro en el microscopio.

Las probetas no conviene sobreatacarlas, pues se mancharían y se taparía la e s-tructura o podrían producirse figuras de corrosión. Es preferible pecar por defecto de ataque, en cuyo caso se vuelve atacar, en cambio, las probetas sobreatacadas hay que volver a pulirlas.

Existen reactivos generales para detectar la estructura de cada grupo de aleaciones:  Aleaciones ferrosas (fundiciones y aceros), se atacan con nital cuya composición

química es la siguiente:

Acido nítrico ...1-5 c.c. Alcohol etílico o metílico (95% o absoluto)....100 c.c.

Tiempo de ataque desde poco segundos hasta 1 minuto, para todos los aceros al carbono y de baja aleación. Oscurece la perlita y manifiesta los bordes de la ferrita (ferrita y cementita blancos y perlita más oscuro, láminas claras y oscuras).

 Picral:

Ácido pícrico ...4 g Alcohol etílico o metílico (95% o absoluto)....100 c.c.

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Reactivos para aceros especiales

 Nital concentrado

Ácido nítrico ...5-10 c.c. Alcohol etílico o metílico (95% o absoluto)...100 c.c.

Se utiliza para revelar la estructura general de los aceros rápidos.  Cloruro férrico y ácido clorhídrico

Cloruro férrico ...5 g. Ácido clorhídrico...50 c.c. Agua destilada... 100 c.c.

Para revelar la estructura de los aceros al níquel austeníticos y aceros inoxidables.

6. Observación microscópica

Sin la ayuda de un microscopio adecuado, la muestra metalográfica más cuid a-dosamente preparada posee escaso valor.

Un microscopio apropiado y sus correspondientes accesorios puede utilizarse para observar la microestructura, medir la profundidad de las superficies endurecidas y componer registros fotográficos de los tratamientos térmicos. El microscopio destin a-do a estos laboratorios debe poseer:

 Aumentos de 50x a 1000x para revelar tantos casos groseros como sutiles de microestructuras de transformación.

 Lentes objetivas con calidad suficiente para resolver capas superficiales delga-das para efectuar una medición precisa.

 Fuente de iluminación intensa para revelar microestructuras de transformación de coloración oscura tratadas con ácido.

 Funciones mecánicas adecuadas que permitan un ajuste estable de los campos visuales.

 Ocular graduado capaz de medir las distintas capas que se desea evaluar.

 Cámara para registrar microestructuras.

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El microscopio usado en metalografía se caracteriza por poseer un sistema de

ilumi-nación por reflexión. Su platina es móvil y en algunos casos la probeta se coloca con la

cara pulida hacia abajo. Consta de cuatro partes:

El sistema de iluminación: una lámpara y un colimador que concentra los rayos en el sistema objetivo.

Sistema objetivo: consta de varios lentes, un diafragma de entrada de luz o diafrag-ma de apertura y un diafragdiafrag-ma de campo de vista, un elemento reflejante que hace en-trar los rayos de luz en el lente objetivo propiamente dicho (vidrio de caras paralelas , espejo o prisma, según los casos).

Sistema ocular: con un prisma de reflexión y unas lentes dentro del tubo ocular.

Sistema fotográfico: con varios lentes y un espejo de reflexión: tiene un vidrio desp u-lido para proyectar la imagen antes de sacar la fotografía. Luego de enfocar la imagen se sustituye el vidrio despulido por un chasis cargado con una placa fotográfica y se saca la fotografía.

RECONOCIMIENTO PRACTICO DEL TIPO DE ACERO

Por medio de la chispa producida al acercar un trozo de acero a la piedra esmeril podre-mos determinar en forma aproximada el porcentaje de carbono que posee el mismo.

Referencias

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