INTRODUCCIÓN
1.- LA INTEGRACIÓN NERVIOSA.
2.- DIVISIONES ANATÓMICA Y FUNCIONAL DEL SISTEMA NERVIOSO.
3.- LAS NEURONAS Y CÉLULAS DE LA GLÍA.
3.1.- Estructura de la neurona.
3.2.- Tipos de neuronas.
3.3.- Neuroglía o células de la glía.
4.- NERVIOS Y GLANGLIOS NERVIOSOS.
4.1.- Impulso nervioso.
4.2.- Conducción continua y conducción saltatoria.
4.3.- Sinapsis.
5.- ORGANIZACIÓN Y NIVELES DE FUNCIONAMIENTO EN EL SNC.
5.1.- Nivel medular.
5.2.- Nivel encefálico inferior.
5.3.- Nivel encefálico superior.
5.4.- Sistema límbico.
5.5.- Dominancia cerebral.
6.- SISTEMA NERVIOSO PERIFÉRICO.
6.1.- Nervios raquídeos o espinales.
6.2.- Nervios craneales.
7.- SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO (SNA).
8.- ENFERMEDADES DEL SISTEMA NERVIOSO.
9.- LA COORDINACIÓN HORMONAL. EL SISTEMA ENDOCRINO.
9.1.- Las glándulas endocrinas.
9.2.- Las hormonas y sus tipos.
9.3.- El sistema endocrino.
9.4.- Regulación de la secreción hormonal.
10.- PATOLOGÍAS DEL SISTEMA ENDOCRINO.
10.1.- Anomalías hipofisarias.
10.2.- Anomalías tiroideas.
10.3.- Anomalías de la secreción suprarrenal.
INTRODUCCIÓN
El funcionamiento coordinado del cuerpo humano requiere de órganos y sistemas que integren la información del medio interno y externo y ejecuten las órdenes necesarias para que las reacciones químicas, el movimiento, la secreción enzimática y de hormonas se acoplen a las necesidades concretas del organismo, en cada momento.
Los responsables de este perfecto engranaje son el sistema nervioso y el sistema endocrino, que, a su vez, también interactúan.
1.- LA INTEGRACIÓN NERVIOSA.
El sistema nervioso es el principal sistema de relación y control que han desarrollado los animales y que ha alcanzado su máxima expresión en los mamíferos, especialmente en el hombre. Es el encargado de captar la información proveniente del medio externo y del medio interno, centralizar y procesar dicha información y elaborar respuestas coordinadas que no solo permitan armonizar las funciones internas sino también ajustar el organismo al ambiente que lo rodea. El sistema nervioso es muy plástico, pues además de coordinar funciones innatas, también almacena información (memoria) y modela sus funciones a partir de la experiencia, posibilitando las modificaciones del comportamiento a las que llamamos aprendizaje.
En el funcionamiento del sistema nervioso se interrelacionan los siguientes elementos:
Estímulo. Es cualquier cambio físico o químico producido en el medio externo o en el medio interno, que el sistema nervioso pueda detectar. Por ejemplo: luz, temperatura, presión, sonido, osmolaridad.
Receptor. Es la estructura especializada para captar un determinado tipo de estímulo. Por ejemplo: fotorreceptores de la retina, receptores de dolor en la piel, osmorreceptores en los vasos sanguíneos.
Vía sensitiva o aferente. Es la estructura por la cual la información entrante o aferente, también llamada sensitiva, viaja desde el receptor hasta un centro nervioso central.
Centro integrador. Es el órgano del sistema nervioso donde se centraliza información aferente y se elabora la respuesta adecuada.
sistema nervioso autónomo o neurovegetativo, que como veremos más adelante, tiene dos divisiones: el sistema simpático y el parasimpático.
Órgano efector. Recibe la información eferente y efectúa una acción en consecuencia. Los órganos efectores son los músculos esqueléticos, el músculo liso visceral, el músculo estriado cardíaco y las glándulas.
Respuesta. Es la acción ejecutada por el órgano efector.
2.- DIVISIONES ANATÓMICA Y FUNCIONAL DEL SISTEMA NERVIOSO.
Desde el punto de vista anatómico, el sistema nervioso (SN) se divide en sistema nervioso central (SNC) y sistema nervioso periférico (SNP).
El SNC está formado por los órganos que, en conjunto, forman el encéfalo y se encuentran protegidos por el cráneo: cerebro, cerebelo, protuberancia anular y bulbo raquídeo; más la médula espinal o raquis, protegida por la columna vertebral. Todos ellos están envueltos por tres membranas: duramadre, aracnoides y piamadre, colectivamente llamadas meninges.
El SNP está formado por los nervios, que conectan el SNC con los órganos, y los ganglios nerviosos. Los nervios que nacen del encéfalo se denominan nervios craneales y son 12 pares. Los nervios que nacen de la médula espinal son los nervios raquídeos o espinales, en total 31 pares.
Desde el punto de vista funcional, el SN ha sido dividido en un sistema nervioso de la vida de relación o somático, que nos conecta con el entorno, y un sistema nervioso autónomo, que coordina las funciones viscerales. Sin embargo, esta división no tiene un correlato anatómico exacto, ya que un mismo nervio puede conducir al mismo tiempo información procedente del exterior o del interior del cuerpo o inervar tanto estructuras somáticas como viscerales. Además, todas las aferencias o información sensitiva se interconectan a nivel del SNC.
La información procedente del medio externo es captada por los exteroceptores ubicados en la piel, que registran presión, tacto, dolor, frío y calor y por los órganos de los sentidos especiales, como las papilas gustativas de la lengua, los receptores olfatorios de la mucosa nasal, los receptores del oído interno y los fotorreceptores (conos y bastones) de la retina.
La información procedente de los músculos y las articulaciones es captada por los propioceptores. La información procedente de las vísceras es recibida en los vísceroceptores.
Toda esta información llega por medio de vías aferentes, que transcurren en parte dentro de los nervios y en parte dentro del SNC, a algún centro sensitivo ubicado en el SNC.
motores, ubicados también dentro del SNC. Desde los centros motores parte información eferente o motora hacia los efectores. La información motora viaja en parte dentro del SNC y en parte por el interior de los nervios, hasta llegar a los efectores.
Los efectores son los músculos esqueléticos, el músculo liso visceral, el músculo estriado cardíaco y las glándulas. Las vías eferentes o motoras que llegan a los músculos esqueléticos forman el sistema nervioso motor somático. Las vías eferentes o motoras que llegan al músculo liso visceral, al músculo cardíaco y a las glándulas, forman el sistema nervioso autónomo o neurovegetativo (SNA).
3.- LAS NEURONAS Y CÉLULAS DE LA GLIA.
El sistema nervioso está formado por el tejido nervioso. Éste consta de dos tipos celulares básicos: las neuronas y las células de la glía. El SN humano posee alrededor de un billón de neuronas y de 10 a 50 veces más células gliales.
Las propiedades de las neuronas que les posibilitan cumplir su función son:
-
Excitabilidad: generan un impulso nervioso ante un estímulo.-
Conducción: propagan el impulso nervioso a lo largo de su membrana.-
Transmisión: se comunican con otras neuronas o células efectoras, en las cuales desencadenan un nuevo impulso. La comunicación de una neurona con otra o con un efector se denomina sinapsis.Muchas veces el impulso nervioso se ha comparado con una corriente eléctrica. Así como la corriente eléctrica que viaja por los cables de un sistema eléctrico tiene siempre la misma naturaleza, el impulso nervioso que provoca un movimiento muscular es de la misma naturaleza que el que nos permite oír. La diferencia no está en el impulso, está en las conexiones. El impulso nervioso no es exactamente una corriente eléctrica. Las conexiones del sistema nervioso son también más complejas que las de un sistema de cables eléctricos; sin embargo, la analogía es válida como una primera aproximación.
3.1.- Estructura de la neurona.
Las dendritas se extienden desde el cuerpo neuronal y se ramifican extensamente. Son, generalmente (aunque no siempre), la zona por donde una neurona recibe la información. En la superficie de las dendritas hay unas excrecencias llamadas espinas, donde se realizan los contactos sinápticos. El número y el tamaño de las espinas cambian, tanto durante el desarrollo embrionario como a lo largo de la vida; estos cambios están relacionados con la actividad de las neuronas y son la “huella” morfológica de cambios funcionales.
El cuerpo neuronal, también llamado soma o pericarion, contiene el núcleo. En el cuerpo neuronal se encuentran importantes cantidades de un material, la sustancia de Nissl, que corresponde a los ribosomas y al REG. También el aparato de Golgi se halla bien desarrollado. El pericarion concentra casi toda la actividad biosintética de la neurona y de esta actividad depende asimismo el mantenimiento de las prolongaciones, cuya extensión supera ampliamente la del cuerpo celular. El cono axónico es la región del soma de donde se origina el axón.
El axón es una prolongación única, cuyo extremo o telodendrón se divide en ramas terminales, los botones sinápticos. En los botones sinápticos se acumulan las vesículas sinápticas, que almacenan los neurotransmisores. Éstos son señales químicas que participan en la comunicación intercelular o sinapsis. Cuando una neurona es excitada, el impulso nervioso se propaga hasta el axón y desde allí se liberan los neurotransmisores.
Tanto en la construcción como en el mantenimiento de su estructura, el citoesqueleto de las neuronas cumple un papel fundamental. En los axones, los microtúbulos se disponen todos en la misma dirección formando haces que se van superponiendo y determinan una verdadera pista de transporte a lo largo del axón.
se denomina anterógrado. La quinesina es la proteína motora que se asocia a los microtúbulos en el transporte anterógrado.
También hay un transporte retrógrado, desde las terminales al soma, en el cual interviene la proteína motora dineína. De esta forma retornan al cuerpo celular algunas vesículas sinápticas para su reciclaje y ciertos materiales endocitados en el extremo del axón.
En las dendritas, los microtúbulos se ubican en paralelo, pero con sus polaridades mezcladas.
Los otros componentes del citoesqueleto también contribuyen a la arquitectura y la función de las neuronas. Los filamentos de actina y sus proteínas motoras se encuentran por debajo de la membrana plasmática. Los neurofilamentos (filamentos intermedios propios del tejido nervioso) son el soporte estructural más importante de los axones.
3.2.- Tipos de neuronas.
Desde el punto de vista morfológico, las neuronas se clasifican en:
• Unipolares: el axón y la única dendrita nacen del mismo polo celular.
• Bipolares: el axón y la dendrita nacen de polos opuestos del cuerpo celular.
• Multipolares: poseen un cuerpo estrellado, con numerosas dendritas.
Desde el punto de vista funcional, las neuronas son:
• Sensitivas: llevan la información desde el receptor sensorial al SNC y transportan información procedente de cualquier cambio interno o externo.
• Motoras: llevan la respuesta desde el SNC hasta el órgano efector (músculos o glándulas). Se llaman propiamente motoras si inervan músculos, y secretoras si inerven glándulas. Los axones de las neuronas motoras están rodeadas por las células de Schwann.
• De asociación: también llamadas interneuronas, conectan a las neuronas sensitivas con las motoras, permitiendo la integración de los informes sensitivos y la elaboración de las respuestas motoras adecuadas.
3.3.- Neuroglia o células de la glía.
Neuroglia significa “pegamento de la neurona”. Los cuerpos celulares, los axones y las dendritas de las neuronas están completamente rodeados por células gliales, las cuales son, como ya se mencionó, mucho más numerosas que las neuronas.
Microglia: son pequeñas, con abundantes prolongaciones y capacidad fagocítica. La microglia está emparentada con los macrófagos presentes en otros tejidos y procede de los monocitos. Las células de la microglia actúan como células de defensa y eliminando residuos.
Astrocitos: sirven como soporte físico para las neuronas. Pueden proliferar formando tejido cicatricial cuando hay una lesión. Presentan prolongaciones con extremos dilatados (pies terminales) que rodean a los vasos sanguíneos. En el SNC, el endotelio capilar es muy poco permeable. A diferencia del endotelio de otros tejidos, que es discontinuo o presenta poros, el endotelio dentro del SN actúa como una barrera. Es muy eficaz para impedir el paso de sustancias hidrosolubles desde la sangre al tejido nervioso. También amortigua cambios bruscos que se producen en la concentración iónica del plasma e impide que neurotransmisores del SNC ingresen a la circulación fuera de él.
Oligodendrocitos: son células ubicadas en el SNC. Un oligodendrocito posee varias prolongaciones laminares; cada prolongación envuelve el axón de una neurona. El axón envuelto toma el nombre de fibra nerviosa. Las membranas de los oligodendrocitos contienen mielina (un esfingolípido) que actúa como aislante, aumentando la velocidad de conducción del impulso nervioso.
Células de Schwann: se ubican en el SN periférico. Cada célula de Schwann envuelve al axón de una única neurona y forma a su alrededor una vaina celular. Entre el axón y la vaina celular se deposita una gruesa capa de mielina, la vaina de mielina. A lo largo de un axón hay varias células de Schwann; entre una célula y otra quedan zonas desprovistas de mielina. Las zonas del axón donde se interrumpe la vaina de mielina se denominan nódulos de Ranvier.
3.4.- Sustancia gris y sustancia blanca.
4.- NERVIOS Y GANGLIOS NERVIOSOS.
Los nervios son cordones formados por haces de fibras nerviosas que emergen del SNC. El nervio está envuelto por una vaina de tejido conectivo, que le proporciona sostén e irrigación.
En el trayecto de algunos nervios se acumulan cuerpos neuronales formando unas estructuras que se denominan ganglios nerviosos.
4.1.- Impulso nervioso.
Durante el reposo, las neuronas se encuentran polarizadas. El continuo accionar de la bomba de Na+ y K+ (que extrae tres cationes por cada dos que introduce), sumado a la presencia de aniones no difusibles en el interior celular, determina que a través de las membranas se produzca un ligero desequilibrio de cargas. Las membranas presentan un interior negativo en relación al exterior. Esta diferencia de carga recibe el nombre de potencial de membrana. El valor del potencial de membrana en reposo es de -70 milivoltios. El signo se coloca convencionalmente, teniendo en
Ubicación de las neuronas en el SN
Parte de la neurona SNC SNP
Soma Sustancia gris (núcleos grises y corteza)
Ganglio
cuenta las condiciones del medio intracelular; el potencial lleva signo negativo porque en el medio intracelular predominan las cargas negativas.
En las membranas existen canales iónicos no regulados para el Na+ y el K+. A través de ellos, cada ión escapa siguiendo su gradiente. El Na+ ingresa a la célula y el K+, para el cual la membrana es mucho más permeable, va hacia el líquido intersticial. Sin embargo, las concentraciones iónicas se mantienen desiguales, pues la bomba de Na+ y K+ trabaja permanentemente.
Cuando un estímulo físico o químico actúa sobre la membrana excitable, que mantiene un potencial de reposo, la membrana reacciona. Si el estímulo es suficientemente intenso, es decir si supera el umbral, la membrana convierte a ese estímulo en un impulso nervioso.
El mecanismo por el cual un estímulo desencadena el impulso nervioso consiste en una alteración de la permeabilidad de la membrana. Las membranas de las neuronas tienen canales iónicos regulados por voltaje (por el potencial eléctrico). Los estímulos abren los canales de Na+ regulados por voltaje. La apertura de estos canales es muy rápida; cuando se abren, el Na+ ingresa a la célula en forma masiva. A medida que ingresa el Na+, el interior celular se hace cada vez más positivo. Esta inversión del potencial de reposo recibe el nombre de despolarización o potencial de acción.
La despolarización en el sector de la membrana donde actuó el estímulo provoca la despolarización de los sectores vecinos. El nuevo potencial positivo en la cara interna de la membrana provoca la apertura de los canales de sodio regulados por voltaje de la zona adyacente. Secuencialmente se abren más canales y el Na+ sigue ingresando. Así se autopropaga el potencial de acción. El potencial de acción autopropagado es lo que llamamos impulso nervioso.
por donde pasa la corriente eléctrica. Por el contrario, la onda de despolarización se compara con el fenómeno que se produce al encender el extremo de un reguero de pólvora. Al encenderse las primeras partículas, éstas producen la combustión de las siguientes y la llama se mueve sin parar hasta el final del camino. Los canales de Na+ regulados por voltaje se abren muy rápidamente, pero permanecen abiertos por poco tiempo. Cuando el potencial llega a +35 milivoltios, los canales de Na+ cierran sus compuertas y el flujo de sodio hacia el interior de la célula se interrumpe.
Al mismo tiempo que los canales de Na+ se cierran, se abren más canales de K+ con compuertas de voltaje. Éstos tienen una apertura más lenta y prolongada que los canales de Na+. Al abrirse estos canales, el K+ sale de la célula. La pérdida de cargas positivas a través de los canales de K+ provoca que el interior de la célula se torne nuevamente negativo. Así, el potencial de la membrana retorna al valor de reposo. La recuperación del potencial de reposo negativo recibe el nombre de repolarización. Los canales de K+ se cierran cuando la repolarización se completa.
Durante el potencial de acción hay una primera fase en la que se produce el ingreso de Na+ y una segunda fase en la cual el ingreso de Na+ se detiene y ocurre la salida de K+, haciendo que la membrana se repolarice. Entonces, cuando se alcanza nuevamente el potencial de reposo, las concentraciones iónicas quedan invertidas, con el K+ fuera de la célula y el Na+ en el interior.
Mientras dura el potencial de acción, la neurona se halla en un período refractario absoluto, en el cual no responde a ningún estímulo. A éste le sigue un período refractario relativo, de varios milisegundos, durante el cual la neurona puede responder, pero con un umbral más alto. El disparo de un nuevo potencial de acción requiere el restablecimiento completo del estado de reposo. Las neuronas se comportan según la ley del todo o nada. Si un estímulo alcanza el umbral, se inicia el potencial de acción y éste tiene siempre la misma intensidad. Si el estímulo no alcanza el umbral necesario, el potencial de acción no se inicia.
La diferente intensidad de nuestras sensaciones no depende de la intensidad del impulso, sino del número de neuronas estimuladas.
4.2.- Conducción continua y conducción saltatoria.
En las fibras que carecen de vaina de mielina (amielínicas) la conducción del impulso nervioso es continua. En las fibras mielínicas, en cambio, la conducción es saltatoria. En estas fibras, la vaina de mielina actúa como aislante, impidiendo el intercambio de iones a través de la membrana del axón. Las únicas zonas que pueden despolarizarse son los nódulos de Ranvier, donde la vaina de mielina se interrumpe. El impulso nervioso se propaga entonces “saltando” desde un nudo de Ranvier a otro. Esto hace que el impulso se propague más rápidamente, y también con menor gasto energético, pues requiere la despolarización y repolarización de pequeñas partes de la membrana. La velocidad de conducción varía desde 0,25m/seg en las fibras amielínicas más lentas hasta 100m/seg en las fibras mielínicas más rápidas.
4.3.- Sinapsis.
clasifican en dos tipos: eléctricas y químicas.
Las sinápsis eléctricas son comunes en los invertebrados. En el hombre, se encuentran en algunas partes del SNC. Las sinápsis eléctricas consisten en el acoplamiento de las células por medio de uniones tipo nexus. A través de los conexones, el potencial de acción se propaga directamente de una célula a la otra.
En una sinapsis química no hay contacto directo entre las células que se comunican. Las membranas de las dos neuronas están separadas por un breve espacio, la hendidura sináptica y la comunicación está mediada por una sustancia química, el neurotransmisor (NT). Las sinapsis más frecuentes son las que se producen entre el axón de una neurona y las dendritas de otra.
En los botones sinápticos se almacenan las vesículas que contienen los neurotransmisores. Cuando el impulso nervioso llega al terminal axónico de la neurona presináptica, las vesículas sinápticas se fusionan con la membrana plasmática. De esta forma, mediante exocitosis, los neurotransmisores son volcados al espacio sináptico. Una vez producida la exocitosis, las membranas vesiculares se endocitan nuevamente para su reciclaje.
Los receptores de los neurotransmisores pueden ser ionotrópicos o metabotrópicos.
Un receptor ionotrópico es un canal iónico regulado por ligando (se denomina ligando a una molécula que puede unirse específicamente a una proteína; en este caso el ligando es el neurotransmisor). Cuando el neurotransmisor se une a un sitio específico del receptor, éste cambia su conformación y abre su compuerta, dejando ingresar a una determinada especie iónica, por ejemplo, Na+. El ingreso del ión modifica el potencial de membrana en la neurona postsináptica.
Los receptores metabotrópicos son proteínas acopladas a proteína G. La proteína G, situada en la membrana, se activa cuando el neurotransmisor se une al receptor. La proteína G activada interactúa con una enzima encargada de fabricar una molécula llamada “segundo mensajero”. Éste es el responsable de inducir los cambios en la célula postsináptica.
La unión del neurotransmisor al receptor de la membrana postsináptica puede tener efectos excitatorios o inhibitorios. Las sinapsis excitatorias son aquéllas en las cuales el neurotransmisor desencadena un potencial de acción en la neurona postsináptica. Por el contrario, en las sinapsis inhibitorias, la membrana postsináptica se hiperpolariza, es decir, se hace aún más negativa. Esto la aleja de la posibilidad de generar un potencial de acción.
Es importante señalar que pueden existir distintos receptores para un mismo neurotransmisor. Los cambios inducidos en la célula postsináptica dependen de la interacción entre ambos.
Los neurotransmisores tienen un efecto muy breve, pues rápidamente son inactivados por diferentes mecanismos:
- Destrucción enzimática del neurotransmisor en la hendidura sináptica. - Recaptación del neurotransmisor en el botón terminal.
- Captación del neurotransmisor por células gliales. - Difusión fuera de la hendidura.
Los neurotransmisores pueden agruparse en cuatro tipos principales:
- Acetilcolina.
- Aminas: dopamina, noradrenalina, serotonina. - Aminoácidos: glutamato, GABA, glicina.
4.4.- Arco reflejo.
Los actos reflejos son las respuestas más simples producidas por el sistema nervioso. Se trata de respuestas innatas, independientes de la voluntad, que ocurren rápidamente y tienen una función adaptativa. La extensión de la pierna cuando se golpea el tendón rotuliano, la acción de cerrar los ojos ante el acercamiento de un objeto o de retirar el cuerpo frente a una agresión, son ejemplos de actos reflejos. Las estructuras que intervienen en la producción de un acto reflejo reciben, en conjunto, el nombre de arco reflejo.
5.- ORGANIZACIÓN Y NIVELES DE FUNCIONAMIENTO EN EL SNC.
El sistema nervioso de los seres humanos funciona en tres niveles, cada uno de los cuales tiene atributos funcionales específicos. Los niveles son: nivel medular, nivel encefálico inferior y superior.
5.1.- Nivel medular.
Es la parte del SNC situada en el interior de la columna vertebral; se comunica con el encéfalo a través de un orificio situado en la base del cráneo, denominado foramen magnum; la parte inferior de este cilindro nervioso que recorre el interior de la columna vertebral termina a la altura de la segunda vértebra lumbar, originando un haz de nervios llamado cola de caballo. La médula espinal está recorrida en toda su longitud por un canal, el epéndimo, continuación de los ventrículos del encéfalo y que, al igual que ellos, contiene líquido cefalorraquídeo.
La médula espinal tiene dos surcos o fisuras: la fisura anterior y la fisura posterior. En una sección transversal de la medula espinal se puede distinguir:
a) La sustancia blanca: constituye toda la zona periférica de la médula, compuesta por axones de neuronas. El color blanquecino se debe a la vaina de mielina que recubre los axones de estas neuronas, conductoras de impulsos ascendentes (hacia el encéfalo) o descendentes (hacia los órganos). Tanto las vías ascendentes como descendentes se entrecruzan en la médula o en el encéfalo, a la altura del bulbo raquídeo, por lo que el lado derecho del cerebro gobierna y recibe sensaciones del lado izquierdo del cuerpo, y viceversa.
b) La sustancia gris: ocupa la porción central de la medula espinal y está formada por los cuerpos de las neuronas. La sustancia gris tiene una forma que recuerda las alas desplegadas de una mariposa. Con cuatro prolongaciones o astas. Las astas anteriores son cortas; las posteriores son más largas.
De las paredes laterales de la médula espinal parten los nervios espinales o raquídeos (31 pares), con dos raíces: una ventral y otra dorsal. Cada raíz está formada por haces delgados de fibras nerviosas que luego confluyen.
Las raíces dorsales constituyen la vía de entrada de estímulos sensitivos a la médula. En cada raíz dorsal hay un ganglio espinal, donde se localizan los cuerpos neuronales de las neuronas sensitivas.
sensitivas y las neuronas motoras, por medio de las neuronas intercalares.
La médula espinal actúa como centro de reflejos, tanto somáticos como viscerales. De esta forma controla:
Los movimientos de la marcha.
Los reflejos de retirada de una parte del cuerpo ante estímulos dolorosos.
Los reflejos de contracción forzada en las extremidades inferiores para sostener el cuerpo en contra de la gravedad.
Los reflejos que controlan localmente los vasos sanguíneos, las contracciones intestinales y otras funciones viscerales.
La médula también conduce información sensitiva hacia centros superiores e información motora, provenientes de ellos, a través de las vías que transcurren por la sustancia blanca medular. Por ejemplo, al producirse un acto reflejo como el descrito previamente, la información sensitiva viaja en forma ascendente hacia centros ubicados en el cerebro y en el cerebelo. La llegada de la información a centros sensitivos del cerebro es lo que produce la consciencia de la situación (voluntad). En el cerebro se integra esta información y en un centro motor se origina una respuesta que refuerza el acto reflejo, como podría ser coger el clavo. Esta respuesta es conducida a través de la médula hasta el nivel de donde emerge el nervio raquídeo, por el cual la orden llegará al músculo efector correspondiente.
del cerebelo también viajan por el interior de la médula hasta alcanzar el nivel del nervio raquídeo correspondiente.
5.2.- Nivel encefálico inferior.
Recordando en el encéfalo, alojado en el cráneo, se encuentran los centros nerviosos superiores de coordinación e integración. En una sección del encéfalo se aprecia una porción externa de color gris, la sustancia gris, donde se sitúan los cuerpos neuronales, y otra interna blanca, sustancia blanca, formada por los axones de neuronas.
El encéfalo se forma en el desarrollo embrionario a partir de la vesícula encefálica, que es una dilatación del tubo neural. Pronto se diferencian tres regiones o vesículas primarias:
a) Encéfalo anterior o prosencéfalo. b) Encéfalo medio o mesencéfalo. c) Encéfalo posterior o rombencéfalo.
El prosencéfalo se divide después, dando dos vesículas llamadas diencéfalo y telencéfalo. El rombencéfalo también se divide formando el mielencéfalo y el metencéfalo.
En el interior del encéfalo se abren cuatro cavidades, llamadas ventrículos, comunicados entre sí y que se continúan en el conducto que hay dentro de la médula espinal (epéndimo). Dentro de estas cavidades y conductos se encuentra el líquido cefalorraquídeo.
Este nivel comprende al cerebelo, al tronco encefálico (bulbo, protuberancia y mesencéfalo) y al diencéfalo.
El tronco del encéfalo consta de tres partes: el bulbo raquídeo, la protuberancia y el mesencéfalo. Del tronco del encéfalo salen diez de los doce pares craneales.
El bulbo raquídeo es la parte del encéfalo que se une a la medula espinal y constituye la
parte inferior del tronco encefálico. Se ubica entre la protuberancia y la médula, y comunica esta última con el encéfalo. Regula tanto diversas funciones vitales, como la función respiratoria, los latidos cardíacos y el diámetro vascular, como funciones no vitales, como el vómito, la tos, el estornudo, el hipo y la deglución.
La protuberancia se sitúa entre el mesencéfalo y el bulbo raquídeo. Se encarga de conectar
las diferentes partes del encéfalo. Conduce impulsos nerviosos relacionados con movimientos voluntarios que tienen su origen en la corteza cerebral y su destino en el cerebelo.
El mesencéfalo se encuentra entre la protuberancia y el cerebro. Es la zona de cruce de
las vías nerviosas procedentes de la médula espinal, y se encarga de conducir impulsos sensitivos desde la médula espinal a niveles superiores, e impulsos motores desde el cerebro y cerebelo hasta la médula espinal.
En el tronco del encéfalo también se sitúa la formación reticular, un conjunto de pequeñas áreas de sustancia gris entremezcladas con cordones de sustancia blanca formando una red. Esta formación se encarga de mantener la conciencia y el despertar.
El cerebelo ocupa la porción posteroinferior de la cavidad craneal detrás del bulbo raquídeo y protuberancia.
hemisferios cerebelosos y el “cuerpo” el vermis. La función principal del cerebelo es la coordinación de los movimientos. El cerebelo evalúa cómo se ejecutan los movimientos que inician las áreas motoras del cerebro. En caso de que no se realicen de forma armónica y suave, el cerebelo lo detecta y envía impulsos de retroalimentación a las áreas motoras, para que corrijan el error y se modifiquen los movimientos. Además, el cerebelo participa en la regulación de la postura y el equilibrio.
El diencéfalo se sitúa entre el tronco del encéfalo y el cerebro, y consta de dos partes principales: el tálamo y el hipotálamo.
El tálamo consiste en dos masas simétricas de sustancia gris. El tálamo es la principal
estación para los impulsos sensoriales que llegan a la corteza cerebral desde la médula espinal, el tronco del encéfalo, el cerebelo y otras partes del cerebro. Además, el tálamo desempeña una función esencial en la conciencia y la adquisición de conocimientos, lo que se denomina cognición, así como en el control de las emociones y la memoria.
El hipotálamo está situado en un plano inferior al tálamo. Controla muchas actividades
corporales y es uno de los principales reguladores de la homeostasis. Las principales funciones del hipotálamo son:
1. Regulación del sistema nervioso autónomo.
2. Regulación la secreción de las hormonas de la hipófisis. Tiene también función neuroendocrina, puesto que segrega los factores liberadores hipotalámicos y hormonas, como la oxitocina y vasopresina.
Unida al hipotálamo y por debajo de éste, está la hipófisis, importante glándula endocrina, pieza fundamental en la integración del sistema endocrino.
3. Regulación de las emociones y el comportamiento, junto con el sistema límbico: ira, agresividad, dolor, placer y excitación sexual.
4. Regulación de la sensación de hambre y saciedad, y el centro de la sed.
5. Regulación de la temperatura corporal.
y vigilia.
El epitálamo en la parte posterior del diencéfalo, contiene la glándula pineal o epífisis, de misión endocrina.
5.3.- Nivel encefálico superior.
El nivel encefálico superior está representado por la corteza cerebral. El cerebro forma la mayor parte del encéfalo y se apoya en el diencéfalo y el tronco del encéfalo. Consta de la corteza cerebral (capa superficial de sustancia gris), la sustancia blanca (subyacente a la corteza cerebral)
y los núcleos estriados (situados en la profundidad de la sustancia blanca). El cerebro es la “cuna de la inteligencia”, que permite a los seres humanos leer, escribir, hablar, realizar cálculos, componer música, recordar el pasado, planear el futuro e imaginar lo que no ha existido.
La superficie de la corteza cerebral está llena de pliegues que reciben el nombre de
circunvoluciones. Las depresiones más profundas entre esos pliegues se denominan cisuras, y
las menos profundas, surcos. La cisura más prominente, hendidura interhemisférica, divide el cerebro en dos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo. Cada hemisferio cerebral se subdivide en cuatro lóbulos, que se denominan según los huesos que los envuelven: frontal, parietal, temporal y occipital.
La sustancia blanca subyacente a la corteza cerebral consiste en axones mielínicos los cuales transmiten impulsos entre circunvoluciones de un mismo hemisferio, entre los dos hemisferios (cuerpo calloso) y entre el cerebro y otras partes del encéfalo a la médula espinal o viceversa.
Las funciones del cerebro son numerosas y complejas. En ella se produce el análisis de la información sensorial, su integración, y se elaboran las órdenes motoras voluntarias adecuadas para cada caso. En general, el córtex se divide en tres grandes tipos de áreas funcionales: áreas sensoriales (reciben e interpretan impulsos relacionados con las sensaciones); áreas motoras
(inician movimientos); y áreas de asociación (recibe información sensorial rica y variada, que es comparada con la almacenada en la memoria, también son las responsables de las funciones superiores como el lenguaje, la creatividad, el aprendizaje y la memoria).
En la corteza cerebral se localizan:
1. El área sensitiva somática a la cual llega la información sensitiva procedente de todo el
cuerpo. Allí es cuando esta información se hace consciente.
2. Las áreas sensoriales específicas, como la auditiva o la visual.
3. El área motora somática desde donde parten las órdenes motoras para ejecutar actos
voluntarios.
4. Áreas asociativas.
5. Las áreas del lenguaje.
5.4.- Sistema límbico.
El sistema límbico se compone de un anillo de estructuras que rodea la parte superior del tronco encefálico y el cuerpo calloso. Su función primordial es el control de emociones como el dolor, placer, docilidad, afecto e ira. Por ello recibe el nombre de “encéfalo emocional”.
5.5.- Dominancia cerebral.
es más importante en habilidades musicales, la percepción espacial o el reconocimiento del propio cuerpo.
6.- SISTEMA NERVIOSO PERIFÉRICO.
El sistema nervioso periférico está compuesto por nervios, que conectan la periferia del organismo y el SNC. Se encarga de enlazar las células receptoras con los centros nerviosos y éstos con los órganos efectores.
Los nervios están formados por una gran cantidad de fibras nerviosas (axones), cuyo grosor puede varias entre 2 y 20 µm.
Cada axón está rodeado de una finísima membrana conjuntiva denominada endoneuro o endoneurio. Un número determinado de fibras nerviosas con sus correspondientes endoneuros forman un haz de fibras, que está rodeado a su vez por otra membrana de tejido conjuntivo denominado perineuro o perineurio. Un nervio consta de varios haces de fibras, unidas gracias a un tejido conjuntivo con fibras elásticas, llamado epineuro o epineurio, por el cual también circulan vasos sanguíneos.
Los nervios, según el sentido del impulso nervioso que conducen, se dividen en:
Nervios sensitivos: conducen impulsos desde los receptores hasta los centros nerviosos.
Nervios motores: conducen impulsos de los centros nerviosos a los efectores. Nervios mixtos: si tienen fibras sensitivas y motoras.
Según su origen, los nervios del SNP se denominan craneales (si parten del encéfalo) o espinales o raquídeos (si parten de la médula espinal).
6.1.- Nervios raquídeos o espinales.
6.2.- Nervios craneales.
Los nervios craneales, al igual que los nervios raquídeos son parte del sistema nervioso periférico y se designan con números romanos y nombres. Los números indican el orden en que nacen los nervios del encéfalo, de anterior a posterior, y el nombre su distribución o función. Los nervios craneales emergen de la nariz (I), los ojos (II), el tronco del encéfalo (III a XII) y la médula espinal (una parte del XI).
Nervio olfatorio o I par craneal: Es un nervio puramente sensorial y su función es la olfacción.
Nervio óptico o II par craneal: Es un nervio sensorial y su función en la visión.
Nervio motor ocular común o III par craneal: es un nervio mixto, aunque principalmente motor. La función motora somática permite el movimiento del párpado y determinados movimientos del globo ocular. La actividad motora parasimpática condiciona la acomodación del cristalino y la constricción de la pupila.
Nervio patético o IV par craneal: es un nervio mixto, aunque principalmente motor, cuya función motora permite el movimiento del globo ocular.
Nervio trigémino o V par craneal: es un nervio mixto. La porción sensitiva transmite las sensaciones de tacto, dolor, temperatura y propiocepción de la cara. La porción motora inerva los músculos de la masticación
Nervio motor ocular externo o VI par craneal: es un nervio mixto, aunque principalmente motor, cuya función motora permite los movimientos del globo ocular.
Nervio facial o VII par craneal: es un nervio mixto. La porción sensitiva transporta la sensibilidad gustativa de los 2/3 anteriores de la lengua. La porción motora somática inerva la musculatura de la mímica facial. La porción motora parasimpática inerva las glándulas salivales y lagrimales.
Nervio auditivo o estatoacústico o VIII par craneal: es un nervio mixto, principalmente sensorial. La función principal es transportar los impulsos sensoriales del equilibrio y la audición.
Nervio glosofaríngeo o IX par craneal: es un nervio mixto. La porción sensorial transporta la sensibilidad gustativa del 1/3 posterior de la lengua. La porción motora somática inerva la musculatura que permita la elevación de la faringe durante la deglución. La porción motora parasimpática inerva la glándula parótida.
sensibilidad de la epiglotis, faringe. La porción motora somática inerva los músculos de la garganta y cuello permitiendo la deglución, tos y la fonación. La porción motora parasimpática inerva la musculatura lisa de los órganos digestivos, el miocardio y las glándulas del tubo digestivo.
Nervio espinal o XI par craneal: es un nervio mixto principalmente motor que inerva músculos deglutorios, el músculo trapecio y el músculo esternocleidomastoideo.
Nervio hipogloso o XII par craneal: inerva la musculatura lingual.
7.- SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO (SNA).
El SNA consta de dos divisiones: el sistema simpático (S) y el parasimpático (PS).
Los órganos controlados por el SNA tienen una doble inervación, pues reciben tanto nervios de la división simpática como de la parasimpática. Las divisiones del SNA tienen funciones antagónicas, por lo cual las respuestas de los órganos efectores son la resultante de las órdenes recibidas a través de cada división.
Todos los nervios autónomos llevan fibras exclusivamente motoras. Estos nervios están constituidos por dos tipos de neuronas: las preganglionares y las posganglionares. Los cuerpos de las neuronas preganglionares están situados en el SNC. Sus axones son fibras mielinizadas. Las neuronas preganglionares hacen sinapsis con las posganglionares, cuyos cuerpos se encuentran dentro de un ganglio, en el trayecto del nervio. Los axones de las neuronas posganglionares son fibras amielínicas y hacen sinapsis con el órgano efector.
En el sistema simpático, el cuerpo de la neurona preganglionar se ubica en la médula espinal de las regiones torácica y lumbar. La fibra preganglionar se separa del nervio raquídeo para ingresar a un ganglio simpático, donde está el cuerpo de la neurona posganglionar, con la cual hace sinapsis. El trayecto de esta fibra es corto. Desde los ganglios simpáticos sale la fibra posganglionar, más larga, que llega hasta el efector. Los cuerpos de las neuronas preganglionares del sistema parasimpático se localizan en
el tronco encefálico y en la médula espinal de la región sacra. Las fibras preganglionares son largas. Los ganglios parasimpáticos se encuentran en las paredes de los órganos efectores. Por lo tanto, las fibras de las neuronas posganglionares tienen cortos trayectos.
El sistema simpático prepara al organismo para situaciones de emergencia - respuestas de lucha o huída - aumentando la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea, acelerando el ritmo respiratorio y dilatando las vías respiratorias, elevando la concentración de la glucosa en sangre, estimulando la liberación de adrenalina y noradrenalina, e inhibiendo los sistemas que no participan en las situaciones de estrés, como el aparato digestivo.
Sistema nervioso simpático o torácico-lumbar
Sistema nervioso parasimpático o cráneo-sacro
Neuronas preganglionares cortas. Neuronas preganglionares largas.
Neuronas postganglionares largas. Neuronas postganglionares cortas.
Cadena de 18 ganglios a cada lado de la medula espinal. Los nervios del simpático proceden de los nervios raquídeos de la medula espinal de
sus porciones cervical, dorsal y lumbar.
Los nervios del parasimpático pertenecen a los nervios craneales y a los nervios raquídeos de la región sacra.
Las neuronas preganglionares liberan
como neurotransmisor
acetilcolina (sinapsis colinérgicas).
Las neuronas preganglionares liberan acetilcolina en las sinapsis.
Las postganglionares liberan adrenalina (sinapsis
adrenérgicas)
Las postganglionares liberan acetilcolina.
8.- ENFERMEDADES DEL SISTEMA NERVIOSO.
a) Epilepsia. Se trata de un trastorno neurológico crónico caracterizado por episodios breves y recurrentes de convulsiones, que se debe a un aumento de la actividad neuronal de algunas zonas del cerebro ante determinados estímulos. Se trata de una enfermedad multifactorial, donde están implicados factores hereditarios, congénitos, adquiridos (traumatismos, lesiones posquirúrgicas o infarto cerebral), metabólicos, etc.
y recurrente, con ataques tan incapacitantes que la OMS considera que limita tanto como una tetraparesia (debilidad de las cuatro extremidades), algo que impide en un día con migraña realizar las actividades habituales. Junto con el dolor de cabeza, suelen aparecer náuseas, vómitos y alteraciones en la percepción de estímulos (luz, ruidos, etc). Es una anomalía que afecta a la serotonina y que compromete el flujo sanguíneo de los vasos cerebrales. Suele ser provocada por un exceso de alimentación con queso añejo, abuso de la cafeína y alcohol. También influyen los cambios hormonales en las mujeres, durante la menstruación y la menopausia.
c) Accidente cerebrovascular. Es la alteración más frecuente del encéfalo. Puede ser isquémico, que es el tipo más frecuente y se debe a una disminución del riego sanguíneo bien por embolia o arteriosclerosis, o hemorrágico debido a la rotura de un vaso sanguíneo en el encéfalo. Los síntomas neurológicos (debilidad, parálisis, cefalea, dificultad para hablar o para ver, alteraciones de la sensibilidad, etc.) pueden ser transitorios, muy intensos o, incluso, mortales (sobre todo en hemorragias cerebrales). Los factores de riesgo: hipertensión, aumento del nivel de colesterol en sangre, enfermedades cardiacas, estenosis de arterias carotideas, diabetes, tabaco, obesidad y excesiva ingesta de alcohol).
d) Enfermedad de Parkinson. Enfermedad neurodegenerativa, que se produce por la muerte de una población de neuronas del SNC conocidas como sustancia negra, encargadas de controlar el tono muscular y coordinar los movimientos, entre ellos las contracciones involuntarias que se hacen tan evidentes cuando estas neuronas mueren y que son tan características de este trastorno. Además, en paralelo a la muerte neuronal, disminuyen los niveles del neurotrasmisor dopamina. Se produce por muerte neuronal progresiva a nivel de la sustancia negra del cerebro, por lo cual disminuye la dopamina y esta es la causa de la afectación del control del movimiento. También una mutación genética del gen LRRK2.
cognitivos cerebrales complejos como la inteligencia, el aprendizaje, la memoria, el pensamiento, etc.
f) Lesiones medulares. Son daños en la médula espinal, sea cual sea su origen causante. Los síntomas varían en función de la localización de la lesión, en general se va a producir debilidad y pérdida de sensibilidad desde la zona afectada hacia la región caudal del cuerpo. En función de la región de la médula espinal dañada se producen lesiones cervicales, torácicas y lumbo-sacras, de modo que los órganos que se verán afectados serán los que se encuentran a la altura de ellas. Puede haber diferentes causas: compresiones vertebrales, hernias discales o traumatismos. La mayoría de los traumatismos de la médula se producen en personas sanas y jóvenes, siendo causados en muchas ocasiones por caídas, accidentes de tráfico, etc. Cuando se produce la sección de la médula, se pierde la conexión con las extremidades que se sitúan por debajo de la zona de la lesión y el encéfalo, y con ello la sensibilidad y el movimiento de estas.
g) Meningitis. Se trata de una inflamación de las meninges producida por una infección. Se manifiesta con fiebre, intensos dolores de cabeza y rigidez de nuca. Tiene origen vírico o bacteriano.
h) Esclerosis múltiple. Enfermedad relacionada con trastornos de los oligodendrocitos, por lo que se produce una pérdida y destrucción de mielina, es decir, una desmielinización de la sustancia blanca del sistema nervioso central. En los pacientes afectados se produce un deterioro de la conducción nerviosa y aparece debilidad, falta de coordinación y déficit visual. Hoy por hoy no tiene cura y es una enfermedad que cursa con remisiones y recaídas durante años. Es más frecuente en mujeres jóvenes de 20 a 40 años y su causa es autoinmune o por infección vírica.
9.- LA COORDINACIÓN HORMONAL. SISTEMA ENDOCRINO.
La coordinación hormonal se lleva a cabo por medio de sustancias químicas, las hormonas, que son elaboradas por las glándulas endocrinas. Las hormonas actúan en cantidades pequeñas, pueden hacer su función sobre varios órganos y generar efectos prolongados en el tiempo. Una vez que han desarrollado su función, se inactivan en los propios órganos sobre los que actúan o en el hígado.
9.1.- Las glándulas endocrinas.
Las glándulas endocrinas son órganos que tienen un epitelio secretor y que carecen de conductos, por lo que la secreción de sus células pasa directamente al medio interno. En el cuerpo humano hay un gran número de glándulas endocrinas, como el tiroides, cuya única función es la secreción hormonal.
Otras glándulas son mixtas, puesto que tienen también una parte exocrina. Un ejemplo es el páncreas, cuya parte exocrina produce las enzimas del jugo pancreático, mientras que la parte endocrina produce hormonas.
Hay glándulas endocrinas que forman parte del sistema nervioso. Por eso se puede hablar de un verdadero sistema neuroendocrino, encargado de la coordinación general del cuerpo, puesto que la coordinación endocrina y la nerviosa interaccionan y se complementan, además de tener estructuras comunes, entre las que destacan el hipotálamo y la hipófisis.
A. Regulación de la secreción endocrina.
9.2.- Las hormonas y sus tipos.
Las hormonas son moléculas que regulan el metabolismo y el equilibrio hídrico, mantienen la homeostasis, controlan el crecimiento y el desarrollo y regulan la reproducción. Químicamente, las hormonas pueden corresponder a tres tipos de moléculas:
• Aminas. Proceden de aminoácidos. La melatonina deriva del triptófano, mientras que las hormonas tiroideas y las catecolaminas contienen el aminoácido tirosina.
• Péptidos y proteínas. La insulina y la oxitocina son hormonas de naturaleza peptídica, mientras que la prolactina y la hormona del crecimiento son proteínas con cerca de 200 aminoácidos. Algunas, como la hormona estimulante de folículo (FSH) y la hormona luteinizante (LH), son glucoproteínas.
• Esteroides. Son derivadas del colesterol. Entre ellas están las hormonas de la corteza suprarrenal y las hormonas sexuales.
Mecanismos de acción de las hormonas.
Las hormonas solo actúan sobre células con receptores específicos para ellas. Algunas hormonas son reconocidas por receptores de la membrana plasmática, mientras que otras entran en las células y únicamente son reconocidas por las que tienen receptores en su citoplasma o núcleo.
a) Hormonas peptídicas, proteicas y catecolaminas.
Son moléculas polares que, transportadas en el plasma sanguíneo, se unen a receptores específicos de la membrana plasmática, lo que induce la producción de una molécula que actúa como segundo mensajero, el AMPc. Este activa una enzima inactiva, que, a su vez, desencadena la respuesta celular activando o inactivando enzimas específicas.
b) Hormonas esteroideas y tiroideas.
El sistema endocrino es un sistema regulador, al igual que el sistema nervioso, pero es más lento que él.
Actividad S. nervioso S. hormonal
Velocidad de respuesta Rápida Lenta
Duración de respuesta Transitoria Duradera
Especificidad de la respuesta Muy específica Variable, según las células
Capacidad de respuesta La posee
Carece (depende del sistema nervioso)
Procesos que controla Rápidos Lentos y generalizados
Cómo actúan Impulso nervioso
Hormonas que viajan por la sangre.
9.3.- El sistema endocrino.
El sistema endocrino humano está formado por todas las glándulas, células y tejidos que elaboran hormonas. La función de las glándulas está condicionada por estímulos internos y externos y controlada principalmente por el hipotálamo y la hipófisis.
El hipotálamo.
El hipotálamo es una región del sistema nervioso central que, entre otras funciones, regula la secreción hormonal. Elabora hormonas que se acumulan en el lóbulo posterior de la hipófisis y unos factores que regulan la producción de otras hormonas por el lóbulo anterior de la hipófisis.
La hipófisis.
La hipófisis o glándula pituitaria tiene una parte anterior o adenohipófisis y una posterior o neurohipófisis.
La adenohipófisis produce numerosas hormonas, entre ellas las tropinas u hormonas tropas, que regulan la secreción de otras glándulas:
Hormona adrenocorticotropa (ACTH). Regula la secreción de la corteza de las glándulas suprarrenales.
Cuando hay un nivel suficiente de hormonas tiroideas en la sangre, se inhibe la secreción de TSH por un mecanismo de retroalimentación o feed-back.
Hormona foliculoestimulante (FSH). Induce la formación de ovocitos y la secreción de estrógenos por los folículos ováricos, así como la producción de espermatozoides en los testículos.
Hormona luteinizante (LH). Estimula la ovulación y la secreción de progesterona por el cuerpo lúteo. En los hombres induce la secreción de testosterona por las células de Leydig de los testículos.
Hormona estimulante de los melanocitos (MSH). Estimula la producción de melanina en los melanocitos de la piel.
Hormona del crecimiento o somatotropina (GH). Promueve la síntesis de proteínas, lo que favorece el crecimiento y desarrollo de músculos, huesos y cartílagos y, también, la lipolisis (hidrólisis de las grasas).
Prolactina (PRL). Estimula la secreción de leche en la glándula mamaria y la regulación del balance hídrico en los riñones.
La neurohipófisis es el lóbulo posterior de la hipófisis, en el que se acumulan dos hormonas producidas por el hipotálamo:
Hormona antidiurética (ADH). Induce la retención de agua en los riñones.
La glándula pineal o epífisis.
Es una pequeña glándula situada en el encéfalo que lleva a cabo la secreción de melatonina, un derivado del neurotransmisor serotonina. Esta secreción se realiza con un ritmo cíclico de 24 horas de duración (ritmo circadiano), de tal manera que se inicia al llegar la oscuridad y alcanza el máximo a media noche, lo que favorece el sueño. La síntesis de melatonina se inhibe durante el día debido a los estímulos nerviosos transmitidos desde la retina al hipotálamo.
La melatonina tiene además un efecto antioxidante, que protege a las neuronas de los daños producidos por los radicales libres.
El tiroides.
Está localizado debajo de la laringe y tiene dos lóbulos, uno a cada lado de la tráquea. Produce dos tipos de hormonas:
Tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Son dos hormonas que activan el metanolismo, estimulan la síntesis de proteínas, el consumo de glucosa y la movilización de la grasa corporal. Estas hormonas participan también en el desarrollo del sistema nervioso.
Calcitonina. Hace descender la concentración de iones calcio (Ca2+) en la sangre mediante la inhibición de la movilización del calcio del hueso y el aumento de su excreción en el riñón.
El paratiroides.
Está formado por dos pares de pequeñas glándulas situadas en la cara posterior del tiroides. Estas segregan la parathormona, que es una hormona antagonista de la calcitonina, ya que favorece el aumento de la concentración de calcio en la sangre por movilización del calcio del hueso y su reabsorción en los riñones.
El páncreas.
Los islotes de Langerhans constituyen la porción endocrina del páncreas. Están formados por agrupaciones de células que segregan hormonas, entre las que destacan la insulina y el glucagón, que son antagonistas entre sí y que se segregan en respuesta a las variaciones de la glucemia (concentración de glucosa en la sangre). La insulina promueve la entrada de glucosa desde la sangre a las células y la síntesis de glucógeno, mientras que el glucagón favorece la liberación de glucosa a la sangre por hidrólisis del glucógeno hepático.
Las glándulas suprarrenales o adrenales.
Están situadas en la parte superior de cada riñón y tienen dos partes, cubiertas por una cápsula:
ACTH de la hipófisis. Segrega mineralocorticoides (aldosterona), que regulan el balance entre la cantidad de agua y los niveles de Na+ y K+ en la sangre, y glucocorticoides, que inducen la síntesis de glucosa y la lipolisis en respuesta a situaciones de estrés.
Médula adrenal. Produce las catecolaminas adrenalina y noradrenalina, que aumentan el ritmo cardíaco y respiratorio y activan el metabolismo como respuesta ante un peligro. La médula adrenal está inervada por el sistema nervioso simpático.
Los ovarios.
Los ovarios elaboran dos tipos principales de hormonas:
Estrógenos. Se producen por estímulo de la FSH hipofisaria, en los folículos ováricos que están en proceso de maduración. Determinan el desarrollo de los caracteres sexuales femeninos y el engrosamiento de la pared uterina. El más común es el estradiol.
Gestágenos (progesterona). Se forman por acción de la LH hipofisaria, en el cuerpo lúteo del ovario, que resulta de la degeneración del folículo ovárico. Preparan la mucosa uterina para la implantación del embrión y el mantenimiento del embarazo.
Los testículos.
En ellos se producen los espermatozoides y las hormonas sexuales masculinas o andrógenos. Estas hormonas se segregan en las células intersticiales de Leydig, que forman la parte endocrina de los testículos y están situadas entre los túbulos seminíferos.
La testosterona es la hormona masculina más conocida, y entre sus efectos están el desarrollo de los caracteres sexuales masculinos, la estimulación de la producción de espermatozoides y la activación del anabolismo, principalmente de la síntesis de proteínas, para favorecer el desarrollo muscular.
9.4.- Regulación de la secreción hormonal.
Se realiza de tres maneras:
Control nervioso: estímulos, visuales, auditivos, gustativos, olfatorios, táctiles, dolor y emoción, también produce secreción hormonal.
Control cronotrópico dictado por ritmos: Ciclos sueño/despertar. Ritmos estacionales. Ritmos menstruales, etc.
10.- PATOLOGÍAS DEL SISTEMA ENDOCRINO.
Existen distintas patologías o anomalías que afectan al sistema endocrino, la mayor parte de ellas causadas por alteraciones en las glándulas endocrinas, aunque hay otras debidas a problemas en los tejidos diana o en los mecanismos de regulación de la acción hormonal.
10.1.- Anomalías hipofisarias.
Las anomalías de la hipófisis más frecuentes afectan a la secreción de ADH, de la hormona del crecimiento (GH) y de las gonadotropinas (FSH y LH), y son la causa de diversos trastornos:
El exceso de ADH da lugar a la retención excesiva de agua en el cuerpo y al descenso del nivel sanguíneo de sodio.
El enanismo hipofisario tiene su origen en la insuficiencia de hormona de crecimiento (GH) durante la infancia y produce una estatura muy baja en el adulto.
El gigantismo se produce en los niños y niñas por un exceso de secreción de hormona crecimiento. En los adultos, la producción excesiva de esta hormona es la causa de la acromegalia, que se caracteriza por el cambio de forma de los huesos y el aumento de los cartílagos del esqueleto.
El hipogonadismo hipofisario es un desarrollo deficiente de los órganos sexuales originado por una deficiencia de hormonas gonadotropinas (FSH y LH). La causa está en un fallo en la hipófisis en la secreción del factor liberador GnRH del hipotálamo, que activa la secreción de las gonadotropinas.
10.2.- Anomalías tiroideas.
Dan lugar a una secreción de hormonas tiroideas baja (hipotiroidismo) o elevada (hipertiroidismo):
El hipotiroidismo genera una reducción del metabolismo basal, hipotermia y alteración del desarrollo. Una de las causas es la carencia de yodo en la dieta, lo que induce la aparición de bocio debido al crecimiento anormal del tiroides.
Un caso de hipotiroidismo es el cretinismo, en el que se produce una detención del crecimiento y un grave retraso mental debido a la deficiencia congénita de hormona tiroidea.
El hipertiroidismo da lugar a un incremento metabólico, taquicardia y nerviosismo. Una de los tipos más importantes es la enfermedad de Graves-Basedow o bocio exoftálmico, en la que el sistema inmunitario provoca la estimulación y el crecimiento del tiroides y la secreción continuada de hormonas tiroideas. Su nombre se debe a que los afectados tienen los ojos proyectados hacia adelante.
10.3.- Anomalías de la secreción suprarrenal.
Las glándulas suprarrenales son fundamentales en el control del metabolismo y del equilibrio hídrico del cuerpo. Algunas de las anomalías en su secreción son las siguientes:
las glándulas suprarrenales.
Enfermedad de Addison. Se produce como resultado de una deficiencia en la función de la corteza suprarrenal, que genera hipoglucemia, deshidratación, un desequilibrio iónico Na+/K+, pérdida de peso, debilidad general y un exceso de pigmentación en las zonas de la piel más expuestas al sol.
Síndrome de Conn. Consiste en una secreción excesiva de aldosterona que es producida generalmente por un tumor benigno. Como consecuencia, tiene lugar un exceso de eliminación de potasio (K+) en el riñón y un aumento del volumen sanguíneo en hipertensión arterial.
10.4.- Anomalías del páncreas.
La anomalía más importante en la secreción hormonal del páncreas es la diabetes mellitus. Es una enfermedad en la que las células no pueden utilizar la glucosa, por lo que esta se acumula en la sangre se elimina en parte mediante su expulsión en la orina (glucosuria). Puede generar algunos síntomas asociados con la dependencia energética casi exclusiva de los lípidos.
Los tipos de diabetes mellitus son:
Diabetes de tipo I o diabetes juvenil. Se produce por la deficiencia de insulina, causada porque el sistema inmunitario ataca y destruye las células de los islotes de Langerhans del páncreas responsable de su secreción. La glucosa no puede entrar en las células porque la insulina es necesaria para que se realice ese transporte.
Diabetes de tipo II. Es característica de personas adultas con sobrepeso y muy escasa o nula actividad física. Aunque hay producción de insulina, las células no responden a la presencia de dicha hormona como consecuencia del exceso de aporte de nutrientes.
ANEXO: RESUMEN DE LAS GLÁNDULAS ENDOCRINAS Y HORMONAS
NEUROHIPÓFIS
ADENOHIPÓFISIS