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UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Facultad de Arquitectura – Xalapa
Maestría en Arquitectura
ESPACIO PÚBLICO, PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. EL CASO DE LA
ESTACIÓN DE FERROCARRILES DE LA CIUDAD DE
XALAPA, VERACRUZ, MÉXICO
Ismael García Rodríguez
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ESPACIO PÚBLICO, PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD Y
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. EL CASO DE LA
ESTACIÓN DE FERROCARRILES DE LA CIUDAD DE
XALAPA, VERACRUZ, MÉXICO
Tesis que para obtener el grado de
MAESTRO EN ARQUITECTURA, presenta:
Ismael García Rodríguez
Director de Tesis:
Dra. Arq. Laura Mendoza Kaplan
Asesor:
Mtro. Arq. Arturo Ruiz Velázquez
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El jurado que revisó y aprobó el examen de grado de Ismael
García Rodríguez, autor de la presente tesis de Maestría en
Arquitectura, estuvo constituido por:
Presidente:
Dra. Arq. Bertha Lilia Salazar Martínez
Secretario:
Mtro. Arq. Ramón Guillermo Segura Contreras
Vocal:
Dra. Jeysira Jacqueline Dorantes Carrión
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DEDICATORIAS
“Si escuchas los mandatos del Señor tu Dios que te entrego hoy y los obedeces cuidadosamente, el Señor te pondrá a la cabeza y no en la cola, y siempre estarás en la cima, nunca por debajo”. (Deuteronomio 28:13, Nueva Traducción Viviente)
Esta es quizá la única parte en la que se me permite “ser yo mismo”, si bien el aprender a ser investigador es parte de ello, ésta no es más que una rápida mirada a la complejidad del todo que conforma mi ser.
En primer lugar y por sobre todas las cosas, agradezco a Dios YHWH y a su hijo unigénito Jesucristo por el regalo de la vida eterna. Por la oportunidad de emblanquecer mis ropas en la sangre del Cordero. Por la sabiduría con la que se me ha bendecido a lo largo de estos últimos años. Por todo el amor que reboza en mi corazón para propios y extraños. Porque todo lo que soy, todo lo que tengo pero también, porque todo lo que no soy y lo que no tengo, todo te lo debo a ti mi Señor y nunca olvidaré que yo sin ti, no soy nada.
A mi esposa Brenda, con quien comparto esta vida desde hace 12 años. Por ser el amor de mi vida, la única hecha a medida para mí, capaz de complementarme y neutralizar mi muchas veces terrible carácter. Por todos los días de amor, de apoyo, de consuelo vividos y por todos los que nos restan por vivir. Te amo esposa y sin ti, esto no hubiese sido posible simplemente porque sin ti, yo no sería yo. A mis padres: Ismael y Alicia; mis hermanas: Denisse y Elisa; a mis sobrinos: David y Natalia. A toda mi familia no consanguínea pero no por eso menos importante, mis suegros: Donato y Martha; mis cuñados y cuñadas: Tito, Le, Jorge, David y Al; a mis sobrinos y sobrinas: David, Ani, Nardi, Tuti, Manu, Pau, Amishar, Santi y el nuevo bebé argentino. Mención extra para David, Anita y Amishar, por recibirme durante mi estancia de investigación en Buenos Aires, Argentina.
A mis compañeros y amigos de batallas en esta maestría: Ale, Emma, Jimmy, Kuri, Eder, David, Gabo y Yeu; y a quienes se quedaron en el camino: Osiris y Clara. Gracias por compartir y por estar presentes en un gran número de recuerdos que conservaré por el resto de mi vida. Ale y Emma ¡Kaplianos por siempre!
A mi mejor amiga Ilse, a quien encontré andando este camino y quien además de su gran amistad contribuyó a que este trabajo se llevara a cabo ¡gracias por tu apoyo y tus porras!
4 A mi directora de tesis, Laura, por todo el apoyo y la confianza que me brindaste. Es un placer ser dirigido por ti. Sabes que te respeto y te admiro, no solamente en lo académico sino en lo personal, porque hace mucho que dejaste de ser “maestra” para convertirte en “amiga”, ¡gracias Sensei!
A mis sinodales de tesis por sus contribuciones para que esta investigación tuviese un nivel más allá del aceptable, ¡gracias! Dra. Arq. Bertha L. Salazar Martínez, Mtro. Arq. Ramón Segura Contreras y Dra. Jeysira J. Dorantes Carrión.
A mi asesor Mtro. Arq. Arturo Ruiz Velázquez por su apoyo y buenos consejos en todo momento. A Iliana porque todo comenzó con un libro mojado y que sin lugar a dudas fue el comienzo de una relación memorable. Gracias por tu ayuda, tus aportes, por las palabras duras pero sinceras y objetivas, gracias por tu amistad.
A todos los maestros que tuve a lo largo de estos dos años pero en especial con quienes entablé un vínculo especial: al Dr. Daniel R. Martí Capitanachi, por siempre llevarnos al siguiente nivel a través de sus constantes cuestionamientos en nuestra investigación; a la Dra. Polimnia Zacarías Capistrán, por sus excelentes clases de Crítica a la Arquitectura y a la Ciudad, de cuyos trabajos se construyó gran parte del capítulo teórico-conceptual de este escrito.
A Lupita, una persona que fue muy importante en la maestría y que siempre marcó la diferencia con ese gran carácter. ¡Gracias por siempre recibirnos con una sonrisa!
A mis colegas en el Foro Latinoamericano de Ciencias Ambientales en la Ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Comenzando por el Maestro Rubén Pesci, de quien tuve el honor de ser tutorado; a Pedro Pesci, por todas las horas que me regalaste y por hacerme sentir como uno más de ustedes ¡gracias Pedro!; a Charly Rosas y Belén, por todo lo que compartieron conmigo y porque siempre trataron de que me sintiera cómodo; a Marcela Mennucci, por ser siempre tan amable y encargarte de todos mis trámites tan eficientemente y con tan buena disposición; a “Don” Antonio (argentino boludo), Pablo Rossi y familia por sus atenciones; a Larry por haberme permitido ser tu amigo aunque fuese de manera breve; Jorge e Iván y a las chicas: Mariana, Victoria, Selene y Amparo ¡gracias! Especial mención a Florencia Pesci por tratarme con tanto cariño y tantas atenciones, especialmente el último día de mi estancia. ¡Gracias a todos! Espero poder regresar algún día.
A todos aquellos quienes de alguna u otra forma contribuyeron en el desarrollo de esta investigación: a la Dra. Jeysira J. Dorantes Carrión, el Dr. Claudio Castro, la Dra. Patricia Andrade, a Yare y a mis compañeros: Flor, María, Alejandro y Víctor, de la Especialidad en el Centro de Estudios de Opinión y Análisis de la UV; a Alberto Bielefeldt del Observatorio Ciudadano; a Lorrain, Rocío y el Ing. Iván del Observatorio de la UV.
A mi amigo y mentor, el Dr. Arq. Sergio Amante Haddad quien siempre tiene un buen consejo para mí y quien estuvo relacionado con el tema de investigación de la ciudad y el género desde el comienzo de este viaje ¡Gracias!
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ABREVIATURAS
KCS Kansas City Southern
PNPSVD Programa Nacional de Prevención Social de la Violencia y Delincuencia LGAMVLV Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia Seg. Seguridad
Ins. Inseguridad
N/S No sabe
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ÍNDICE
RESUMEN……….…….………...……..…...…...………9
ABSTRACT……….…….………...………...…...………10
INTRODUCCIÓN……….…….………...………...…...………11
ANTECEDENTES………..…...………...…...……14
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA………...…...……14
OBJETIVOS E HIPÓTESIS………....…...……16
PERTINENCIA………...………...……...…..……...…...………16
CAPÍTULO I: TEORÍAS Y CONCEPTOS DE UNA RELACIÓN SIMBIÓTICA: ARQUITECTURA-FEMINISMO; Y LOS FENÓMENOS DE INSEGURIDAD Y VIOLENCIA MANIFIESTOS…………...……….………... 18
1.1. DE LO URBANO-ARQUITECTÓNICO Y DEL FEMINISMO COMO SUSTENTO TEÓRICO ARTICULADO………... 18
1.1.1. Modernidad y Posmodernidad en la teoría urbano-arquitectónica...….….…... 18
1.1.2. El Feminismo como movimiento y teoría………...….….…... 20
1.2. CONCEPTUALIZANDO A LA CIUDAD Y AL ESPACIO PÚBLICO DESDE UNA MIRADA DE GÉNERO. ESCENARIOS DE INSEGURIDAD Y DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES……….………...………. 23
1.2.1. La ciudad. Una visión paradójica….…………..………...….……….…. 23
1.2.2. Del género a la ciudad y de la ciudad al género...…………....…………...………. 27
1.2.3. Dicotomía espacial. Lo público y lo privado (lo masculino y lo femenino)…..….. 31
1.2.4. ¿Espacio público o colectivo?………...………..…...….………. 33
1.2.5. Percepción de lo negativo, del miedo y de la inseguridad. Las mujeres en la ciudad.36 1.2.6. Generalidades de la violencia y la violencia contra las mujeres en la ciudad….…. 40 CAPÍTULO II: METODOLOGÍA...……….………...…………. 47
2.1. DISEÑO……….……….………...………...…………. 47
2.1.1. Paradigma y razonamiento……...……….………...………...…. 47
2.1.2. Enfoque………..………...……….………...…….….……. 48
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2.1.4. Diseño del estudio de caso………..……...……….…. 50
2.1.5. Componentes del diseño de investigación…………....……….….. 50
2.1.6. Caso de estudio ¿múltiple o único?………...……….…. 51
2.1.7. Proceso de elección del caso de estudio………...……….…. 54
2.1.8. Proceso de delimitación de la zona de estudio…………...……….…. 59
2.1.9. Elección de las participantes…...………...………...……….…. 59
2.1.10. De la población y muestra…...………...………...……….…. 60
2.2. RECOLECCIÓN Y FUENTES DE EVIDENCIA………...………….…. 62
2.2.1. Vida pública……….………...………. 62
2.2.1.1. Conteo dinámico de peatones desagregado por género……….. 64
2.2.2. Hechos de violencia contra las mujeres………...………...………….……. 66
2.2.2.1. Encuesta………...……….………..…….. 66
2.2.3. Percepción de inseguridad………….………..……….…...………...………. 68
2.2.3.1. Técnica de evaluación visual indirecta…………...……….. 69
CAPÍTULO III: EL CASO DE ESTUDIO DE LA ESTACIÓN DE FERROCARRILES DE LA CIUDAD DE XALAPA, VERACRUZ, MÉXICO…..……...……...……...………... 76
3.1. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE DATOS………...…………...………. 76
3.1.1. Vida pública……….………...………. 76
3.1.1.1. Conteo dinámico de peatones desagregado por género……….. 76
3.1.2. Hechos de violencia contra las mujeres…………..………...…………..……. 80
3.1.2.1. De las participantes………...……….……..………..…….. 81
3.1.2.2. Encuesta………...……….………..…….. 85
3.1.3. Percepción de inseguridad………….………..……….…...………...………. 94
3.1.3.1. De las participantes………...……….……..………..…….. 95
3.1.3.2. Técnica de evaluación visual indirecta………....…………. 98
CAPÍTULO IV: RESULTADOS, CONCLUSIONES Y APORTACIONES……..………. 138
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4.1.1. La vida pública en la estación de ferrocarriles...………...…………..……. 138
4.1.2. La violencia contra las mujeres en la estación de ferrocarriles...……..…..……. 139
4.1.3. La percepción de inseguridad en la estación de ferrocarriles...……….…..……. 141
4.2. CONCLUSIONES……..………..………....….……..…………. 147
4.2.1. La percepción de inseguridad y la violencia contra las mujeres en la estación de ferrocarriles………...………...…………..……. 147
4.2.2. Aportes a la disciplina y a la investigación………....149
4.2.3. Hacia espacios públicos menos inseguros y menos violentos contra las mujeres... 150
4.2.4. Prospectiva del espacio público. Futuras líneas de investigación…….…………. 153
REFERENCIAS……..………..………....….……..…………. 155
ÍNDICE DE TABLAS…….………..……….…...………. 161
ÍNDICE DE FIGURAS………..…………..………...….…………. 167
ÍNDICE DE APÉNDICES...………..………..………...….…………. 171
APÉNDICES.……….…...………...……...………… 172
A. CÉDULA DE REGISTRO EMPLEADA PARA LA UNIDAD DE ANÁLISIS DE VIDA PÚBLICA………..………..………....….………..…………. 173
B. CUESTIONARIO EMPLEADO EN LA UNIDAD DE ANÁLISIS DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES...………..………....….………..…………. 175
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RESUMEN
Ante el incremento de la violencia y la inseguridad que aquejan a los habitantes de nuestro país en los últimos años, han surgido en consecuencia, una serie de investigaciones con enfoques multidisciplinares con la finalidad de tratar de comprender la complejidad de tales fenómenos. Sobre esa base se desarrolló el presente trabajo de tesis, bajo un enfoque hecho desde la arquitectura y el urbanismo pero centrándose en el espacio público como parte esencial de la ciudad contemporánea. Todo ello incorporando una visión planteada desde el género y sus incidencias sobre la urbe y sus espacios.
La investigación se desarrolló con el objetivo de describir a través del estudio de un grupo de participantes femeninas, la manera en la que inciden las características de la configuración físico-espacial de la estación de ferrocarriles sobre hechos de violencia contra las mujeres así como en la percepción de inseguridad.
La mayor aportación de esta investigación se encuentra en su diseño. Con un enfoque cualitativo-mixto, realizado bajo el caso de estudio (Yin, 2009) de la estación de ferrocarriles de la ciudad de Xalapa, Veracruz, México, combinando de manera original diversas técnicas de recolección de datos (Gehl y Svarre, 2013; Hernández et al., 2010 y Sanoff, 2006) y valiéndose para ello de diferentes instrumentos. Las participantes fueron mujeres de entre 18 a 59 años de edad divididas en dos grupos de 45 integrantes por igual, uno por unidad de análisis y conformados por residentes del contexto y por quienes no lo eran, respectivamente.
La zona central de la estación de ferrocarriles es un lugar en donde la presencia masculina es mayor que la femenina; existe una alta percepción de inseguridad evidenciada en el miedo a sufrir un accidente o ser víctima de violencia. Fueron detectados tres tipos de violencia contra las mujeres: psicológica, física y sexual. Se concluyó con la construcción de dos categorías de factores que inciden en la percepción de inseguridad: físico-espacial y social, cada una integrada a su vez, por una serie de subcategorías.
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ABSTRACT
Given the increasing violence and insecurity that plague the residents of Mexico in recent years, there have been accordingly, a series of multidisciplinary studies in order to try to understand the complexity of such phenomena. On the basis of this thesis, under an approach made from architecture and urbanism but focusing on public space as an essential part of a contemporary city developed. All raised from incorporating a gender vision and its effects on the city and its spaces. The research was conducted with the aim of describing through the study of a group of female participants, the way they affect the characteristics of the physical-spatial configuration of the railway station on violence against women, as well as the perception of insecurity.
The greatest contribution of this research is in its design. With a qualitative-mixed approach, conducted under the case study (Yin, 2009) from the railway station of the city of Xalapa, Veracruz, Mexico, combining original way various techniques of data collection (and Svarre Gehl, 2013; Hernandez et al., 2010 and Sanoff, 2006) and using for this different instruments. The participants were women between 18-59 years of age divided into two groups of 45 members equally, one unit of analysis and context made up of residents and those who were not, respectively.
The central zone of the railway station is a place where male presence is larger than the female. There is a high perception of insecurity evident in the fear of having an accident or being a victim of violence. Three types of violence against women were identified: psychological, physical and sexual. It concluded with the construction of two categories of factors that influence the perception of insecurity: physical-spatial and social, each comprising in turn, by a number of subcategories.
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INTRODUCCIÓN
Este documento conforma una tesis de nivel de maestría elaborada desde un enfoque de la arquitectura y el urbanismo que, sin embargo, recoge voces pronunciadas desde otras disciplinas, mismas que enriquecen los planteamientos aquí expuestos. En gran medida se parte de un cuestionamiento a la pretensión imperante en la Modernidad de que quienes podían tener una verdadera y profunda comprensión de la ciudad y sus fenómenos eran exclusivamente arquitectos, urbanistas y planificadores urbanos. Pretensión que poco a poco fue derribada con aportaciones desde otras disciplinas como en el caso de la sociología y el surgimiento de su ramificación de tipo urbano y además, con autores cuyas aportaciones siguen haciendo eco hasta nuestros días.
La postura teórica que se asume en este documento nos remite a la corriente Racionalista que mucho tiempo después de su creación, encuentra en el Movimiento Moderno un nicho central desde el cual se articularían las diferentes corrientes del pensamiento moderno, en el que se poseían visiones homogéneas y universales de las ciudades; de sus problemas, sus posibles soluciones e incluso, de sus habitantes. A esta ideología generalizada de concebir el mundo, se fueron sumando adeptos pero contrariamente, comenzaban a aparecer hombres y también mujeres, que desde sus trincheras sentaban las bases para un pensamiento que a la postre se convertiría en el gran complemento en esta dicotomía que se convertiría finalmente, en la llamada Posmodernidad. Esta contraparte rechazaba la forma homogénea de conceptualizar a las ciudades argumentando que en realidad la urbe y los individuos que la habitaban debían ser entendidos desde lo heterogéneo. Bajo esta mirada y reconocimiento de heterogeneidad de la sociedad, se plantea la idea que ya no se debía considerar al hombre como el centro único de un pensamiento supuestamente neutro sino que también se debía reconocer a la otredad, en este caso, a la mujer.
Adicionalmente para complementar y enriquecer la postura teórica planteada desde la arquitectura, se decide incorporar al Feminismo, entendiéndolo como teoría pero también como un movimiento social. Si bien es posible rastrear la gestación de este movimiento aproximadamente desde la Revolución Francesa; fue mucho después, durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial, cuando el movimiento cobra mayor fuerza con la denominada “primera oleada del feminismo” y que en décadas posteriores llegaría a impulsar a la “segunda oleada” (Pujal, 2007). Estas dos oleadas coinciden en el momento de cambio de las corrientes de pensamiento en la arquitectura del Movimiento Moderno a la Posmodernidad, situación que hizo posible ver con más frecuencia en la arquitectura los aportes teóricos hechos por mujeres en una disciplina que era anteriormente consideraba exclusivamente “para hombres”.
12 en determinadas normas sociales y culturales para hombres y las mujeres, en donde al hombre le corresponde el espacio público mientras que las mujeres quedan relegadas a lo privado.
Bajo otra pauta, se trae a la mesa un debate que implica que si el espacio debe ser llamado “público” o no y si para ello debe basarse únicamente en la acepción jurídica del concepto o si por el contrario, en esta cuestión deben intervenir otros factores de tipo social como el “uso” y si esta es razón suficiente para ello. Alternadamente se presenta una opción o variante que sustituye la palabra “público” por “colectivo”, con las debidas implicaciones conceptuales al respecto.
La tesis aborda dos fenómenos con un origen social y por lo tanto, enteramente humanos como lo son la violencia y la inseguridad, que sin lugar a dudas encuentran en la ciudad y los diversos espacios públicos que la conforman, el medio propicio para manifestarse. Con el propósito de lograr comprender la inseguridad, nos hemos valido de la “percepción”, entendida como el proceso a través del cual una persona es capaz de recibir estímulos de un medio exterior y por lo tanto, ajenos a sí mismo, para luego, transformarlos en sensaciones, emociones y sentimientos contenidos en el interior. Por otra parte, para el fenómeno de la violencia se presentan algunas condiciones generales sobre ésta, como su significado y sus clasificaciones, lo que da pie a abundar sobre aquella violencia que es ejercida contra las mujeres, con las debidas implicaciones en quienes la padecen dentro de un contexto urbano.
Para el abordaje metodológico de la investigación se ha optado por elegir un paradigma interpretativista con un razonamiento inductivo. El enfoque considerado como el más conveniente para el desarrollo del trabajo ha sido el cualitativo-mixto bajo el método de “estudio de caso” en la modalidad “único incorporado”. El caso lo conforma la estación de ferrocarriles de la ciudad de Xalapa, Veracruz, México, y cuenta con tres unidades incorporadas de análisis: a) Vida pública; b) Violencia contra las mujeres y c) Percepción de inseguridad. Debido a la gran escala de influencia del área de la estación, se ha decidido elegir el área central para el desarrollo de la investigación debido que es la que manifiesta mayor vitalidad.
Las participantes son mujeres adultas de 18 a 59 años de edad, quienes son consideradas por algunos autores como un grupo vulnerable (Borja, 2003) o un grupo que es a menudo pasado por alto (Gehl y Svarre, 2013). La muestra seleccionada ha sido de 45 participantes para la unidad incorporada de análisis de Violencia contra las mujeres y otras 45 de ellas para la unidad de Percepción de inseguridad. El tipo de muestreo ha sido “por conveniencia” para la unidad de análisis de Violencia contra las mujeres, mientras que para la unidad de Percepción de inseguridad se ha elegido una dupla de muestreo “por conveniencia” y de “bola de nieve”, considerándose una muestra representativa dentro de los patrones cualitativos.
13 unidad de análisis de Percepción de inseguridad, se aplica la técnica de evaluación visual indirecta, la cual emplea un cuestionario con referencia a fotografías del sitio.
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ANTECEDENTES
El estado de la cuestión parte desde una crítica a la modernidad como un movimiento con una visión universalista y monolítica de la ciudad y sus habitantes. En dicha crítica planteada desde la posmodernidad, se reconocen a la otredad, la individualidad y las diferencias entre individuos que tienen en las ciudades su lugar de residencia, incorporando los pensamientos de la sociología al urbanismo con Lefevbre (1968)1 y además, desde la sociología pero con un plus de pensamiento femenino con las contribuciones de Jacobs (1961)2.
En cuestiones del género de la ciudad se parte de los aportes teóricos que hiciera el español Hernández (1998) cuyas influencias tuvieron eco en importantes teóricos de nuestros días como la argentina, Muxí y español, Montaner (entre algunos otros). Por otra parte, el estudio se suma a trabajos como los de El paisaje urbano de Cullen (1961)3, Defensible Space de Newman (1972) y The social life of small urban spaces de Whyte (1980), los cuales son de los primeros estudios hechos con el tema de la vida pública, es decir, la vida que tienen los habitantes de las ciudades en la esfera pública emplazándose por consiguiente en el espacio público.
El propósito del estudio es conocer las percepciones sobre la inseguridad y la violencia que tienen las mujeres a partir de analizar la configuración físico-espacial de la estación de ferrocarriles de Xalapa, Veracruz, y determinar de qué manera este espacio incide sobre dichos fenómenos de estudio.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Desde hace ya varios años en nuestro país, los fenómenos de inseguridad y de violencia han tenido un crecimiento exponencial que afecta la mayor de las veces de manera directa a la población civil mexicana. Las causas que generan estos problemas son multifactoriales, puesto que hablamos de fenómenos cuya complejidad social y económica son de un alto grado.
Siendo la ciudad el actual medio de concentración poblacional en todo el mundo y con una proyección de crecimiento constante en décadas posteriores, se convierte en una necesidad el centrar nuestra visión en cómo se comportan estos fenómenos en las urbes. Cualquier ciudad puede ser analizada con base en dos características: el espacio privado y el espacio público. Esta dicotomía espacial genera dos diferentes posibilidades de intervención puesto que las características de la violencia no son las mismas en lo privado que en lo público, por lo que dado que esta investigación se aborda desde la arquitectura y el urbanismo, es en el espacio público
1 Año en que la obra original fue publicada. Aquí se ha consultado la cuarta edición en idioma español que corresponde
al año 1978.
2 Año en que la obra original fue publicada. Aquí se ha consultado la segunda edición en idioma español que
corresponde al año 2011.
3 Año en que la obra original fue publicada. Aquí se ha consultado la primera edición en idioma español que
15 donde se considera encontrar una mayor oportunidad de intervención dada la riqueza que generan las interacciones de la colectividad que son propias en este tipo de espacio.
Existe a la fecha el Programa Nacional de Prevención de la Violencia y Delincuencia (PNPVD) desarrollado por el Gobierno Federal en el año 2013, el cual entre otras características incorpora la delimitación de tres polígonos de violencia dentro de la ciudad de Xalapa, en el caso del estado de Veracruz. La existencia de estos polígonos ya delimitados simplifica la elección de las posibles áreas de intervención y legitima la pertinencia de estudios de los fenómenos de inseguridad y violencia.
La estación de ferrocarriles es un espacio que cuenta con características que lo diferencian de otros espacios públicos dentro de la ciudad. Es también reconocido con una frontera con efectos negativos sobre la ciudad y las personas que habitan dentro de las colonias del contexto, desde un punto teórico como lo señaló en su momento Jacobs (2011). La estación de ferrocarriles de la ciudad de Xalapa, Veracruz, colinda al oeste con el “polígono de violencia número dos” del PNPVD, lo que le da un especial interés al tratar de determinar si esta violencia detectada en el polígono dos es capaz de influir de alguna manera negativa sobre este espacio público colindante. Si reconocemos a la sociedad como con conjunto de personas con características heterogéneas, entonces es posible aceptar la existencia de ciertos grupos dentro de ésta que presentan ciertas condiciones de desventaja con respecto de aquellos considerados dominantes. Dentro de estos grupos en desventaja podemos detectar a los niños, las mujeres adultas, los adultos mayores y las personas con capacidades diferentes (Gehl y Svarre, 2013; Borja, 2003). Si bien estudiar cualquiera de estos subgrupos representaría una razón válida, es necesario reconocer por otra parte, que sería una labor desgastante estudiarlos a todos por cuestiones de alcances y siendo considerado este trabajo como un “estudio de mujeres”, centraremos nuestra atención en las mujeres.
Para el desarrollo de la investigación se toma en cuenta la teoría feminista, que dentro de sus muchas aportaciones, han hecho visible la desventaja histórica que han tenido las mujeres con respecto de los hombres, por lo que desde el surgimiento del movimiento se busca equilibrar esta situación desigual. Dentro de estas desventajas se encuentra la falta de generación de conocimiento científico sobre el modo en que las sociedades crean y reproducen factores desiguales entre las relaciones de mujeres y hombres.
16 Es muy importante el desarrollo de investigaciones que desde el ámbito académico (la arquitectura incluida) contribuyan a la generación de conocimiento científico, que conlleven de manera inmediata a una comprensión de los fenómenos de inseguridad y de violencia en nuestro país, para que posteriormente se puedan emprender acciones que traten de disminuir en la medida de lo posible las incidencias y repercusiones sobre la población afectada, destacando de entre estos grupos de población más vulnerables o susceptibles de padecer violencia a las mujeres.
OBJETIVOS E HIPÓTESIS
El objetivo general de la investigación es:
Conocer las percepciones sobre la inseguridad y la violencia que tienen las mujeres a partir de analizar la configuración físico-espacial de la estación de ferrocarriles de Xalapa, Veracruz, y determinar de qué manera este espacio incide sobre dichos fenómenos de estudio.
Los objetivos particulares están conformados por:
1. Comparar si existe equidad en el número de usuarios masculinos y femeninos que utilizan la estación como parte de la vida pública llevada a cabo en su cotidianeidad.
2. Determinar la percepción dominante en la dicotomía seguridad-inseguridad dentro de la estación y si en esta percepción influye el factor de la temporalidad del día;
3. Establecer cuál es el estado de la violencia contra las mujeres dentro de la estación de ferrocarriles y si la configuración físico-espacial tiene alguna incidencia en ello;
4. Identificar los tipos de violencia contra las mujeres más comúnmente ejercidos en este espacio;
5. Categorizar los elementos de la configuración físico-espacial que inciden en la percepción de inseguridad de la zona central de la estación de ferrocarriles
La hipótesis que se busca comprobar o refutar es:
Un espacio público en la ciudad se considera inseguro y violento para las mujeres, cuando las características de la configuración físico-espacial son percibidas mayormente de manera negativa, lo que conlleva a considerar al espacio como un escenario propicio para sufrir un accidente o ser víctima de violencia.
PERTINENCIA
17 espacios. Se suma a esta conveniencia el estudio de dos fenómenos sociales de gran relevancia en el país al día de hoy, como lo son la violencia y la inseguridad, los cuales afectan de manera específica a cada uno de los grupos sociales que habitan la urbe y utilizan sus espacios como parta de la vida pública que se desarrolla en esos escenarios.
La relevancia social de este estudio radica por una parte, en centrarse en participantes que son clasificadas como mujeres adultas, quienes son reconocidas por Borja (2003) como parte de los grupos vulnerables de la sociedad y por Gehl y Svarre (2013) como parte de los grupos que son a menudo pasados por alto por la visión dominante. Las mujeres tiene derecho al disfrute de la ciudad, así como de todos y cada uno de los espacios públicos que la conforman, por lo tanto, cualquier rastro de inseguridad o de violencia en su contra debe tratar de ser borrado o cuando menos, disminuido lo más posible.
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CAPÍTULO I: TEORÍAS Y CONCEPTOS DE UNA RELACIÓN
SIMBIÓTICA: ARQUITECTURA-FEMINISMO; Y LOS
FENÓMENOS DE INSEGURIDAD Y VIOLENCIA
MANIFIESTOS
En este capítulo, encontraremos las posturas teóricas así como la fundamentación en conceptos sobre los que se sustenta este trabajo. En la primera parte se presentan las teorías arquitectónica y feminista empleadas aquí y entendidas como un factor simbiótico propositivo. Continuando con el abordaje de la ciudad contemporánea como una visión paradójica entre modernidad y posmodernidad, lo que da pie posteriormente para abundar acerca de la relación de la urbe con el género; continuando con la dicotomía conformada por lo público y lo privado en la ciudad; después se reflexiona sobre los conceptos de espacio público-espacio colectivo y finalmente; se abordan de manera general los fenómenos de violencia e inseguridad y luego, de manera específica, cuando inciden de manera negativa contra de las mujeres.
1.1. DE LO URBANO-ARQUITECTÓNICO Y DEL FEMINISMO
COMO SUSTENTO TEÓRICO ARTICULADO
1.1.1. Modernidad y Posmodernidad en la teoría urbano-arquitectónica
Como ya se dijo, la presente investigación parte desde un enfoque urbano-arquitectónico de una crítica al movimiento moderno, simpatizando con los ideales de la posmodernidad. Para comenzar a hablar del Movimiento Moderno, es necesario para comenzar, el referirnos a la corriente filosófica del Racionalismo.
El Racionalismo, originalmente formulado por René Descartes fue fundamentado en: “la facultad natural que todo hombre tiene para razonar” (Montaner, 2011: 53). Esta corriente llegó a permear en disciplinas como las artes pero no con la misma intensidad que en la arquitectura, situación que pudiese lógica debido la condición de utilidad y necesidad que la caracterizan. Con el racionalismo van en detrimento todas aquellas legitimaciones tanto mitológicas como religiosas que influenciaban la arquitectura hasta ese entonces.
Desde la aparición del racionalismo en los siglos XVII al XVIII y hasta principios del siglo XX, existieron diversas ramificaciones a esta teoría pero sin lugar a duda fue la influencia de ésta en el movimiento identificado como Moderno la que ha tenido más trascendencia hasta nuestros días, ya sea con posturas a favor o en contra. El Movimiento Moderno es en esencia, el resultado de la incidencia del Racionalismo mismo sobre la arquitectura y urbanismo. Como consecuencia existió en las disciplinas una revolución tanto en las ideas como en la estética imperante a partir de los inicios del siglo XX.
19 En este nuevo tipo de Racionalismo se forma un binomio conformado por la razón y la función: “la forma sigue a la función” lo cual debía ser plasmado tanto en el programa arquitectónico, los materiales con que se ejecutaba la obra, así como en el contexto de la obra; por otra parte, a una escala mayor, esta dupla se vio reflejada en el diseño, la arquitectura y el urbanismo.
En lo que respecta al Urbanismo Racionalista destaca el empleo de la “zonificación”, el cual consiste en dividir la complejidad de una ciudad en partes susceptibles de ser tratadas genérica e independientemente (lo cual traería como consecuencia una avalancha de críticas por los detractores del movimiento moderno). Bajo este concepto se veía a la ciudad como una “máquina productiva”, cuya complejidad podía ser descompuesta en zonas con estructuras formales y funcionales más simples o monofuncionales, que eran conectadas por líneas de circulación. Durante la modernidad la arquitectura fue leída como un contenedor de actividades, un sumatorio de instalaciones, como una “máquina” relacionada con medidas y estándares, en donde la sistematicidad, los cálculos exactos y los materiales resultados de una producción en serie sofocaban toda intuición, arrebato y cualquier tipo de improvisación. Otro precepto de este Racionalismo Arquitectónico en la Modernidad, es que se le concibe a la sociedad con una estructura científica y racionalmente ordenada, como si ésta fuese alguna especie de “máquina homogénea”.
Pero todo lo que tiene un principio, tiene un fin y la Modernidad no fue la excepción. Fue a partir de la Segunda Guerra Mundial que el Racionalismo de la Modernidad entró en crisis y toda esta teoría fundamentada en una razón absoluta y a veces hasta positivista comenzó a ser cuestionada y considerada como un freno, óbice o límite cuyo fin era “simplificar lo complejo”. Con este ocaso Moderno, asciende como forma de contrapeso el Romanticismo, corriente la cual cuestionaba el predominio exclusivo de la razón tan justificado por los racionalistas y postulaba un equilibrio a través de dar prioridad a los sentimientos. Surgen a partir de la década de 1940, un abanico de movimientos, teorías y arquitectos que estaban en desacuerdo con el uso excesivo de la razón imperante hasta esos momentos.
Destaca Aldo Rossi (1966)4 con su escrito La arquitectura de la ciudad, quien a diferencia del pensamiento predominante en la Modernidad, la interpreta como un fenómeno cultural, humano, económico y geográfico complejo; además de contradecir el eslogan del Racionalismo planteando que “la función es quien sigue a la forma”. Por otra parte Robert Venturi (1966)5 en su libro
Complejidad y contradicción en la arquitectura, argumenta que reducir la complejidad del fenómeno arquitectónico a un solo sistema lógico y estético es prácticamente imposible. Menciona que para llegar a una verdadera madurez es necesario pasar de una visión de la vida simple y ordenada a una visión de complejidad e ironía.
4 Año de la publicación original en idioma italiano. La versión consultada fue la publicada en idioma español años
después y cuyo año aparece en las Referencias bibliográficas.
5 Año de la publicación original en idioma inglés. La versión consultada fue la publicada en idioma español años
20 De acuerdo con Montaner (2011), los arquitectos Rem Koolhaas y Elia Zenghelis en su proyecto teórico Exodus critican a aquella ciudad racional, zonificada y autónoma de su entorno. Se plantea que gracias a la zonificación se genera segregación y división en la realidad de la ciudad y en cualquier tipo de arquitectura. Para Merleau-Ponty (1957) el cuerpo es el medio que permite habitar el mundo por lo que parafraseando al francés, no es el mundo lo que un individuo piensa sino aquello que en individuo vive.
Jean-Francois Lyotard (1979)6, filósofo francés y autor del estudio de Posmodernidad titulado La condición postmoderna, en el que plantea que un pensamiento estrictamente racional se encontraba en crisis al igual que los grandes relatos que eran pensamientos establecidos para explicar el mundo y su evolución, por lo que defendía la pluralidad cultural y la riqueza de la diversidad.
Bajo esta dicotomía Modernidad-Posmodernidad surgen dos visiones aparentemente antagónicas del mundo, puesto que son complementarías: la objetiva, creada por la razón de acuerdo con las leyes de la naturaleza y la subjetiva, perteneciente al mundo del individualismo, a la libertad personal. En la Posmodernidad el sujeto no puede disolverse porque este: “se afirma en la lucha contra los poderes que imponen su dominación en nombre de la razón” (Touraine, 2000: 13). En resumen, se puede coincidir en que en todo pensamiento debe existir una dualidad entre la razón y la intuición como partes que se complementan equilibradamente y no como dicotomías.
Como resultado de una subjetivación que favorece la libertad personal y el individuo, algunos movimientos culturales cobran fuerza dentro de la sociedad. Uno de los más importantes es el que han entablado las mujeres por el reconocimiento de su propia identidad biocultural, distinta a la de los hombres, es decir, la lucha de las mujeres en pro de una subjetivación que pugna en contra de la racionalización como se abordará a continuación.
1.1.2. El Feminismo como movimiento y teoría
El Feminismo definido como: “movimiento social que pretende básicamente la igualdad entre hombres y mujeres y cuyas tendencias son diversas” (Díez Jorge, 2011: 15), tuvo en efecto, un origen como movimiento social cuyo origen en la línea del tiempo sigue siendo debatible incluso hoy día (considerado por algunos dentro del mundo académico como un movimiento social clásico y por algunos otros, como un nuevo movimiento social), pero además de movimiento es necesario reconocerlo como una teoría enraizada en las Ciencias Sociales y generadora de conocimiento científico a través de los denominados estudios de género y estudios de mujeres.
De acuerdo con Pujal (2007) es difícil establecer un origen concreto del Movimiento Feminista al igual que cualquier otro movimiento social debido a la complejidad bajo la cual éstos se gestan, pero en cambio, podemos hablar de los contextos en los que surgió y fue evolucionando. La Revolución Francesa fue el contexto que vio surgir el Movimiento Feminista, apoyado en las transformaciones sociales que se originaron durante este acontecimiento histórico con
6 Año de la publicación original en idioma francés. La versión consultada es una publicada en idioma español años
21 repercusiones a nivel mundial; aunque se debe aclarar que ni las mujeres ni los esclavos entraban dentro de las categorías de “hombre” y “ciudadano” proclamadas en la Declaración de los Derechos del Hombre (Bofill, 2013).
Fue hasta la segunda mitad del siglo XIX caracterizado por un proceso de industrialización de las sociedades, que el movimiento tuvo la primera concreción visible en donde entre otras cosas, se abogaba por una igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. Un siglo después, en el año de 1848, con la declaración de independencia de los Estados Unidos de América, bajo el planteamiento de que “todos los hombres y las mujeres habían sido creados iguales”, aparece un manifiesto sobre los derechos de las mujeres.
En el siglo XX el movimiento gira en torno a la búsqueda del reconocimiento de la posibilidad del voto femenino, finalmente conseguido en el año de 1919 en los Estados unidos de América, posteriormente impactando en Inglaterra y en años posteriores, en otros países del mundo. A lo largo de este siglo se crean una serie de profesiones consideradas como propias de la mujer y por ende, del género femenino, comienza así una división sexual del trabajo en el ámbito público. Durante el periodo de entreguerras mundiales las ideologías nazi y fascista impulsaron un movimiento de “refeminización”, el cual tenía un carácter antifeminista que buscaba glorificar las características identificadas como típicamente femeninas y con ello, enfatizar la desigualdad de las mujeres con respecto de los hombres.
Después de la Segunda Guerra Mundial, en la década de 1960 se reconoce el origen de lo que hoy día se identifica como “la primera oleada del feminismo” con una fuerte presencia en Europa y en Estados Unidos de América. Es importante mencionar que a partir de los años setenta se crea en Estados Unidos de América un movimiento llamado Women’s Liberation el cual radicalizó la posición feminista en América y posteriormente en Europa, además de servir como impulso para una segunda oleada del feminismo. Con esta exacerbación en la discusión entre feministas sociales y radicales se dio pauta para otra división y debate teórico en el seno del feminismo entre un feminismo de la diferencia y uno de la igualdad:
El debate entre feminismo de la diferencia (que aspira a revalorizar los valores asociados a las mujeres: afectividad, sensibilidad, cuidado del otro, de la vida y de la naturaleza) y el feminismo de la igualdad (que tiene como demanda principal la igualdad de derechos jurídicos de la mujer hacia el hombre). Es una visión que aún hoy en día tiñe muchos momentos de la vida del movimiento (Pujal, 2007: 27).
22 “La segunda oleada del feminismo” tiene lugar a partir de la década de 1980, época en la cual el movimiento ha logrado obtener pequeñas conquistas en los campos de instituciones sociales, de derechos jurídicos, en política, en organismos internacionales, así como en el ámbito jurídico pero al mismo tiempo, otra vertiente intenta una reorganización y rearticulación en pro de las luchas sociales relacionadas con el movimiento.
Al día de hoy, en la segunda década del siglo XXI, el feminismo debe entenderse como un movimiento “polifónico” (Pujal, 2007) puesto que está integrado por todas las voces diferentes y todos los debates internos. Actualmente se le considera como uno de los movimientos sociales internacionales de las últimas cuatro décadas, extendiéndose por todo el planeta a pesar de las diferencias entre naciones.
Ahora bien, en la comprensión del Feminismo como una teoría es necesario abordar su impacto en las Ciencias Sociales. Esta teoría nace de: “la necesidad de hacer análisis teórico sobre la manera en que las sociedades originan y reproducen los factores que generan los problemas y los malestares mediante las relaciones entre los sexos” (Pujal, 2007: 47), en una combinación entre propuestas programáticas y producción de ideología, ad hoc, de otros movimientos que elaboran una teoría social.
Dentro de las primeras teorías elaboradas desde el movimiento feminista moderno encontramos la teoría del patriarcado, la cual de manera general consiste en la forma de organización social basada en una línea de un modelo de dominación desde la estructuración paterna de la familia, lo cual origina y reproduce la subordinación de las mujeres desde un punto de vista feminista. Además de la construcción de nuevas teorías, se comenzó a sospechar que mucho el conocimiento científico construido era de naturaleza sesgada y sexista, razón por la cual de acusó a la ciencia (o parte de ella) de ser cómplices de la supuesta “normalidad” en pos de una desigualdad a través una reconstrucción continuada de la “mujer como ser carente” (Pujal: 2007).
Poco a poco la teoría feminista comenzó a interactuar con otras teorías planteadas dentro del ámbito de las Ciencias Sociales como la psicología, sociología, economía y naturales como la biología y la medicina. Esta interacción multidisciplinaria posibilitó en gran medida, la producción y sistematización de las llamadas teorías sobre la igualdad sexual. Con el surgimiento de estas teorías críticas feministas, surgen y se consolidan los estudios de género y los estudios de las mujeres.
Estos estudios (aunque minoritarios) son la muestra clara de esta nueva línea de investigaciones abierta por la influencia del movimiento feminista, que ha recibido nombres diversos como estudios de las mujeres, estudios de género, epistemología feminista, estudios de ciencia y género o estudios feministas (Pujal, 2007: 49-50).)
23 se caracteriza por ser unos de los pocos campos en los que se introduce a la experiencia y a la subjetividad como motores de la elaboración de una teoría crítica contemporánea.
Como pudimos apreciar anteriormente, el movimiento y la teoría feminista fue abriéndose paso poco a poco en la relación con otras disciplinas y otros ámbitos, llegando al inevitable momento en que el feminismo se interrelacionaría con la arquitectura y el urbanismo. Los frutos de esta interrelación se abordarán dentro del Marco Conceptual a continuación.
1.2. CONCEPTUALIZANDO A LA CIUDAD Y AL ESPACIO
PÚBLICO DESDE UNA MIRADA DE GÉNERO. ESCENARIOS
DE INSEGURIDAD Y DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
1.2.1. La ciudad. Una visión paradójica
Resulta difícil escoger un punto sobre el cual partir para hablar de ciudad y la trascendencia que ésta ha tenido en la forma en que el hombre ha transformado su entorno para habitar y tratar de asegurar así su supervivencia.
Quizás lo mejor sea retomar brevemente a la época en que la ciudad tuvo su primer y gran auge, entre la segunda mitad del siglo XVII y la primera del siglo XIX en la denominada “Revolución Industrial”, una etapa no sólo crítica en la historia de la ciudad sino de la civilización humana (transcendental para la gestación del movimiento feminista como vimos anteriormente) en donde se rompe con el esquema de modo de vida rural (el cual se caracterizaba por actividades comerciales y agrícolas) para dar paso a una producción industrializada y mecanizada que tenía como escenario un entorno de tipo urbano. La proliferación de las industrias de la época requería de mano de obra para sostener los altos ritmos de producción y es ahí en donde se produce una gran migración del campo a la ciudad en busca de mejores condiciones de vida para las personas. De este modo la población y la mancha urbana se incrementaron a un nivel como nunca antes se había tenido; hombres y mujeres trabajando arduamente tratando de sacar provecho de esta nueva forma de vida.
Posteriormente a este hito histórico, algunos autores destacan dos periodos trascendentales en la historia de la ciudad, con ideologías que contrastan una al respecto de la otra, refiriéndonos al periodo de la Modernidad y el surgido posteriormente en la denominada Posmodernidad, sin los cuales sería difícil entender a la ciudad contemporánea en la que vivimos.
24 En este documento de la Modernidad, la ciudad es reconocida como parte de una región y no como la ciudad tradicional de antaño, debido al extenso crecimiento de algunas ciudades en su mancha urbana, lo que había generado un encuentro con otras ciudades, dando paso así a una región en la que podemos encontrar un conjunto agrupado de ciudades; este fenómeno es también denominado como “ciudad metropolitana” (Le Corbusier, 1979). En la carta se reconoce a la ciudad como: “… parte del conjunto económico, social y político [y además con] valores de orden psicológico y fisiológico” (Le Corbusier, 1979: 1).
Lo que pudiera dar la impresión de un reconocimiento de la complejidad y diversidad de la urbe, en realidad plantea que las soluciones a los problemas de la ciudad solamente pueden ser resueltos por parte de los arquitectos, urbanistas y planificadores urbanos dado que ellos son los únicos con la suficiente sabiduría para lograr esta empresa; con esta visión “monodisciplinar” se pone en entre dicho la supuesta visión incluyente para diagnosticar y resolver los problemas.
Otra característica plasmada en este documento es la visión homogénea y universalista que se tiene de los habitantes de la ciudad, en donde todos son vistos como una masa uniforme por lo que se propone una solución universal que aplique perfectamente para todos, olvidando así que dentro de una misma sociedad existen grandes particularidades entre los individuos que la integran como lo son sus etnias, religiones, niveles económicos, ideologías y especialmente, género.
Además el Movimiento Moderno se caracteriza por creer que gran parte de las soluciones a los problemas complejos de la ciudad pudieron ser encontradas a través de un “perfecto” plan de ordenamiento territorial, creencia a la que la sociedad en la actualidad ha respondido con el crecimiento informal (outlaw) de asentamientos humanos en la periferia que de poco en poco transforman la mancha urbana y se interponen con el modo formal de hacer ciudad. Ni hablar de esa visión heredada de la modernidad en que se crea el zonning como la forma casi perfecta de ordenar el territorio de una ciudad con base a cuatro actividades del hombre: habitación, esparcimiento, trabajo y circulación.
Montaner (2010), quizás uno de los más destacados críticos contemporáneos de la arquitectura se expresa al respecto de la Modernidad y sus ideales:
Las cuestiones del movimiento moderno en concreto y la modernidad en general que han quedado superadas con la visión idealizada de un progreso sin límites y la posibilidad de explotar unos recursos de la naturaleza supuestamente inagotables; y una visión única, eurocéntrica y monolítica que, a pesar de pretender seguir dominando, ha quedado cuestionada en la posmodernidad por la filosofía de “lo otro” […]; por el pensamiento y la acción feminista […]; y por la antropología poscolonial […]; discursos que, en definitiva, ponen de manifiesto una situación de diversidad y pluralidad que no se puede afrontar con soluciones únicas y universales (Montaner, 2011: 10).
25 multidisciplinariedad reconocen la complejidad de la ciudad y desde las cuales se trata de generar aportes que enriquezcan la comprensión de ésta.
Tal es así que la sociología se adentra en el ámbito de estudio de la ciudad para tratar de contribuir con aportes desde su muy particular visión, creando de este modo la “sociología urbana”, que tiene como objeto de estudio la ciudad, así como a las instituciones y/o conductas sociales que se generan al interior de ésta. Destacan 4 escuelas dentro de la sociología urbana: la escuela culturalista; la escuela ecologista clásica de Chicago; la escuela francesa de sociología urbana y la propuesta marginalista (Lezama, 2002).
Dentro de la escuela francesa sobresale Lefebvre con su escrito El derecho a la ciudad (1978). Para Lefebvre (1978) es necesario hacer una reflexión teórica de las formas, funciones, estructuras y lo más importante, de las necesidades de la sociedad urbana, necesidades que dice tienen un fundamento antropológico y que pueden ser clasificadas como necesidades sociales (actividad creadora, obra, información, imaginación y actividades lúdicas), todas ellas pudiendo traducirse en “necesidades urbanas” específicas, lo que trae como consecuencia a su vez, una necesidad por lugares que las satisfagan.
Con respecto de los arquitectos y en tono de crítica a la Modernidad hace referencia a que ellos toman las significaciones y los dogmatizan transformando los vocablos de “forma, función y estructura” en “formalismo, funcionalismo y estructuralismo”, lo anterior no partiendo de significaciones percibidas ni vividas por aquellos que “habitan”, sino más bien, por la interpretación que los arquitectos hacen del “habitar”. Para el autor los arquitectos, sociólogos, filósofos o urbanistas, no son capaces de crear “relaciones sociales” sino que únicamente pueden darles forma y es la vida social en sí misma, la única capaz de crear dichas relaciones.
Lefebvre (1978) argumenta que la “ciudad renovada” únicamente puede llevarse a cabo a través de la conjunción de las fuerzas políticas pero también sociales, es decir, otorga gran peso a los grupos o clases que conforman la sociedad, los cuales deben luchar con el propósito de poner fin a la segregación existente en su contra.
Basta con abrir los ojos para comprender la vida cotidiana del individuo que corre de su alojamiento a la estación, próxima o lejana, al metro abarrotado, a la oficina o a la fábrica, para por la noche reandar ese mismo camino y volver a su hogar a recuperar fuerzas para proseguir al día siguiente (Lefebvre, 1978: 139).
Si bien, son innegable las contribuciones teóricas de Lefebvre (1978) al derecho a la ciudad, autoras como Bofill (2013) señalan en sesgo del francés en cuanto a que el análisis del fenómeno urbano fue hecho desde los criterios de clase, dentro de los cuales quedaron excluidos los criterios de género; además que dentro de su obra, se sigue considerando a lo masculino como un neutro universal.
26 la ciudad es vista con ojos femeninos por lo que es quizá casi una obligación revisar antes que nadie, los aportes que hizo Jacobs con su libro Muerte y vida de las grandes ciudades publicado en 19617.
Jacobs (2011) distingue una serie de factores que amenazan a la ciudad entre los que se encuentran: la prioridad jerárquica de los vehículos; la segmentación de la ciudad por usos; la dispersión territorial; la destrucción de barrios con el pretexto de llevar a cabo una modernización; así como una inseguridad producto de usos segregados. También reconoce algunos factores de efecto negativo para la convivencia entre vecinas y vecinos como: “el ajetreo de la vida cotidiana, la falta de espacios públicos para la socialización, y el miedo a lo desconocido” (Citada por Muxí y Valdivia, 2011: 9)
Su crítica es dirigida a la imposición de un modelo de ciudad en donde se trata de neutralizar a la sociedad a través del individualismo y el control excesivo que ejerce la autoridad. Sus ideas apelan por espacios que funjan como generadores de cualidades cívicas, sentido de comunidad y respeto mutuo entre personas que comparten su tiempo y hasta sus pensamientos.
Los principios rectores sobre los cuales se debía entender la ciudad son: la manzana como unidad básica o célula de la ciudad, la calle no como medio de desplazamiento vehicular sino como un contenedor de vida pública entre habitantes y finalmente, la relación de las personas con el espacio público. Los espacios públicos deben despertar el sentido de apropiación de la gente en vez de ser percibidos como algo que no pertenece a nadie, con lo que existiría la posibilidad de revertir algunos de sus efectos negativos; pero si éstos se caracterizan por una mala configuración, entonces el espacio público podría acarrear problemas de relación entre las personas así como en la utilización que estos hacen del espacio: “esta falta de conexión entre el diseño y realidad cotidiana, obliga a las personas a transgredir los usos normativos del espacio urbano para adaptar el espacio físico a sus necesidades”(Muxí y Valdivia, 2011: 10). Asimismo, Jacobs (2011) aboga por una mixticidad de usos, la cual dice ella, garantiza la mixticidad social con lo cual se podrían solucionar problemas de inseguridad y segregación.
Cabe aclarar que pese a la dura crítica que Jacobs (2011) hace del urbanismo moderno, esto no quiere decir que haya sido una detractora de la planificación urbana, sino más bien critica a ese tipo de planificación que es llevada a cabo desde un escritorio por alguien que pretende brindar las respuestas correctas a toda problemática en la complejidad de una ciudad, por el contrario, ella defiende otro tipo de planeación que es menos común, uno en donde las experiencias del día a día y las necesidades de la gente sí importan y por lo tanto, son tomadas en cuenta. En la visión de ciudad futura de Jacobs es necesario dotar de complejidad, diversidad e inclusión al quehacer del urbanismo desde abajo hacia arriba.
Hablando de la ciudad contemporánea nos remitiremos a la “ciudad actual” de Ramírez y Borja (2003), la cual es el resultado de la influencia del Movimiento Moderno y de un Urbanismo
27 Funcionalista desarrollado posteriormente a la Segunda Guerra Mundial. Borja distingue tres etapas de la ciudad en la historia urbana: 1) la ciudad concentrada y separada de su entorno; 2) la ciudad metropolitana, ciudad más periferia y 3) la “ciudad actual”, que es aquella influenciada por esta era de globalización, en donde la visión de ciudad tradicional o metropolitana ha sido rebasada para dar paso a la ciudad-región o ciudad-red como parte de sistemas urbanos macroregionales con ejes continentales y flujos globales. Para los autores la ciudad es:
El producto físico, político y cultural complejo, europeo y mediterráneo, también americano y asiático, que hemos caracterizado en nuestra cultura, en nuestro imaginario y en nuestros valores como concentración de población y de actividades, mezcla social y funcional, capacidad de autogobierno y ámbito de identificación simbólica y de participación cívica. Ciudad como lugar de encuentro, de intercambio, ciudad como cultura y comercio. Ciudad de lugares y no únicamente espacio de flujos donde podemos construir lugares de centralidad por medio de los flujos y los puntos nodales (Ramírez y Borja, 2003: 62).
La ciudad contemporánea es un medio muy complejo en el que convergen y divergen realidades muy diversas, es decir, es necesario entenderla como un ente “heterogéneo” y no “homogéneo” como hicieron pensar los grandes representantes del discurso de la modernidad dado que, como menciona el español García (2004): “las ciudades contemporáneas no están compuestas por la masa humana que inspiró la modernidad, sino por un conglomerado de razas, religiones, culturas y nacionalidades tremendamente diverso” (García, 2004: 142/3).
Habiendo explicado brevemente la paradoja existente en las ciudades contemporáneas, producto de la confrontación entre las visiones modernas y posmodernas, daremos paso ahora a incorporar un elemento valioso en la teoría feminista representado por el “género” y las visiones consecuentes a su encuentro con la arquitectura y el urbanismo.
1.2.2. Del género a la ciudad y de la ciudad al género
Para comenzar a hablar del género como teoría y de cómo se relaciona con la filosofía y el feminismo, es necesario hablar de la estadounidense Judith Butler, cuyos trabajos han revolucionado la teoría del género.
Resulta obligado comenzar por definir lo que significa este concepto: “el género pone énfasis en la construcción social que se hace a partir de las diferencias biológicas, generando unos modelos de lo femenino y lo masculino que imperan en el sistema patriarcal y que han sido claramente discriminatorios hacia las mujeres” (Díez, 2011: 14). Para Butler (2007) el género: “se construye culturalmente: por esa razón, el género no es resultado casual del sexo ni tampoco es tan aparentemente rígido como el sexo” (Butler, 2007: 54.)
28 cada sexo le corresponde un género y en el mundo, lo predominante es que al hombre corresponda un género masculino mientras que a la mujer uno femenino a lo que Butler (2007) denomina una “relación mimética”. Es también ésta una relación entre un factor biológico (sexo) y uno cultural (el género).
El género dicta a partir de construcciones hechas desde la relatividad de cada sociedad y la cultura, lo que a los hombres y las mujeres les es aceptado hacer como individuos que conforman un colectivo en los que también influye la visión del hombre como dominante por sobre la de la mujer. En palabras de Butler (2007): “el género es la interpretación cultural del sexo o que el género se construye culturalmente” (Butler, 2007: 36). Aceptando el hecho de que el género es una “construcción” entonces quizá, pudiese ser construido de diferente manera a lo conocido actualmente a menos que hubiese un mecanismo que inhiba este cambio en la construcción (Butler, 2007).
Desde otro ámbito, el austriaco Freud conocido como el “Padre del psicoanálisis” establece que a través del el “yo” y el “ello” en su Estudio sobre el duelo y la melancolía (1977), su relación con la formación del Yo, el carácter y el conflicto de Edipo, además de que se define el carácter también se establece la obtención de la identidad de género en la relación del “yo y el súper yo” (Freud, 1977).
Freud (1977) argumenta la existencia de una bisexualidad primaria en la identificación hijo-padre previo a la investidura del objeto. Es esta bisexualidad un factor de complicación en el proceso de formación de tanto el género como el carácter. También señala que la bisexualidad ocurre debido a que existe un amor sexual original del hijo por el padre pero a la vez el niño conserva una envestidura primaria por la madre, por lo que se da una bisexualidad en el comportamiento masculino y femenino del niño. En etapas posteriores el niño debe escoger entre estas dos opciones sexuales: masculina y femenina, escogiendo normalmente la opción heterosexual, que es consecuencia de un rechazo del niño por la madre a la feminidad y una ambivalencia por el padre. Con un posicionamiento desde la antropología pero sumada al psicoanálisis y con referencia a la diferencia sexual y del género. La autora explica que es imposible hacer una diferenciación racionalista de la mente y el cuerpo para el psicoanálisis, debido a que este proceso se realiza de modo distinto en una relación de cuerpo e inconsciente: “para el psicoanálisis es imposible hacer un claro corte entre la mente y el cuerpo, entre los elementos llamados sociales o ambientales y los biólogos: ambos están imbricados constitutivamente” (Lamas, 2000: 18) con lo cual se establece una diferencia en el abordaje del género a diferencia de la disciplina desde la que Butler (2007) elabora sus planteamientos.
29 bajo los cuales se da por sentado que la ciudad es de todos y que el espacio es neutro, sin antes verificar si existen o no espacios de exclusión dentro de ésta. El análisis de los temas relacionados con el género abre campos hacia las ciencias, al introducir un factor de reconocimiento de la realidad de lo ajeno contrario a los pensamientos convencionales, basados en la supremacía de lo masculino.
La ciudad y el género son dos polos de un debate que se abre paso en épocas como la nuestra, en donde existen importantes déficits urbanos que no se han reconocido, con respecto a las mujeres, por lo que se hace cada vez más fuerte la necesidad de espacios que no discriminen y que no diferencien; es imperativo que las mujeres salgan del reducto de las minorías para ocupar el espacio abierto del género desde todas las perspectiva, matices y puntos de vista.
A diferencia de lo planteado por el racionalismo moderno, se debe centrar la atención en lo pequeño, lo cotidiano, lo específico, lo diverso y plural, que en ello va la atención “por” y “desde” lo femenino. Añadiendo que se debe luchar por visibilizar por un lado, a las mujeres en la ciudad, y por el otro, al género en la arquitectura, por lo que se invita a “feminizar la ciudad” y a no considerar “neutra” la arquitectura. Se advierte que de no reconocer que la arquitectura tiene actualmente un género masculino, se induce a una discriminación urbana de las mujeres, es decir, continuará prevaleciendo el desequilibrio.
En la arquitectura se ha ignorado al género (Hernández, 1998), puesto que no se ha teorizado, proyectado, ni ejecutado, teniendo en cuenta el papel que desempeñan las mujeres, tampoco se han incorporado las aportaciones que pudiesen gestarse desde el género para el abordaje de los problemas de la arquitectura y de la ciudad. En otros aspectos, la planificación urbana parte de un descreimiento de que se está ejerciendo una forma de la ciudad que no es neutral, lo que implica que hasta en la planificación se pueda llegar a gestar una diferencia exacerbada que discrimine a un determinado sector poblacional. Se hace necesaria la percepción de otras dimensiones dentro de un espacio multifuncional, aquellas que reclamen una estructura equilibrada de usos, mirándose desde lo femenino para rescatar una presencia muchas veces disimulada y otras veces olvidada, de las mujeres en la arquitectura.
30 Posteriormente a las aportaciones de Hernández (1998), se desarrollan otros trabajos bajo una incorporación del género en la arquitectura o del género en la ciudad, por lo que a continuación revisaremos algunos de ellos.
García en su libro Ciudad Hojaldre: Visiones urbanas del siglo XXI (2004), crea el concepto de “Ciudad hojaldre”, bajo el cual la ciudad puede ser entendida como aquella que es compuesta por una serie de capas sucesivas (una sobre otra). Bajo una visión organicista de la urbe, encontramos la “ciudad vivida”, la que se caracteriza por estar bajo el enfoque de aquellos catalogados como minorías, que son segregados de la urbanidad por poseer determinadas condiciones religiosas, étnicas, sociales, (entre otras más) y con lo que se abre paso a la “ciudad de los diferentes: la ciudad de las mujeres [entre otros]”.
García (2004) se pronuncia al respecto de las posturas que niegan que la ciudad posee un género masculino con la siguiente afirmación: “seguir eludiendo la cuestión del género, seguir negando que éste se refleja sobre la ciudad, sobre cómo la percibimos, sobre cómo la usamos y sobre cómo la proyectamos, es seguir negando la ciudad de los diferentes” (García, 2004: 142/3), o dicho por Hernández (1998): “la falta de reconocimiento del género de la arquitectura induce a la discriminación urbana de las mujeres” (Hernández, 1998: 1), de forma similar, Díez (2011) opina que han sido los arquitectos quienes le han otorgado esta condición de género masculino a la disciplina, basada en que: “la arquitectura ha sido considerada tradicionalmente como algo pensado y hecho por los hombres” (Díez, 2011: 22), de manera similar piensa Hernández (1998) quien opina que la arquitectura y el urbanismo han sido una historia escrita “por” y “para” hombres, poniendo en duda con ello esa supuesta neutralidad con la cual es concebida la ciudad. Por otra parte, el español Montaner y la argentina Muxí en su libro Arquitectura y política: Ensayos para mundos alternativos (2011) contrastan las visiones de ideal único, neutral y universal de la modernidad contra los ideales de la Posmodernidad, en donde se acepta que existen realidades y culturas diversas, en los que se pugna por los derechos de la igualdad en la diferencia Dan cuenta de que en la modernidad hubo una construcción social de los géneros, lo cual identificó el lugar de la mujer en el espacio privado, dejando el mundo de lo público al hombre para su uso exclusivo. Ese derecho de las mujeres a lo público, ha sido una construcción lenta y llena de tropiezos derivados del sistema patriarcal dominante en las sociedades y culturas contemporáneas.