Universidad de los Andes Facultad de Ciencias Sociales
Departamento de Psicología
MÚSICA: EL MODO Y EL TEMPO
EN EL CONDICIONAMIENTO CLÁSICO DE PREFERENCIAS
Trabajo de grado para optar al título de MAGISTER EN PSICOLOGÍA
Nicolás Reyes González
Bajo la dirección de Julio Eduardo Cruz Bogotá, Enero de 2015
Tabla de contenido Pag.
Tabla de contenido………. 1
Índice de tablas. ………. 2
Índice de figuras. ………... 3
Resumen………. 4
Introducción………... 5
Paradigma del Condicionamiento clásico, preferencias y música………. 7
Condicionamiento clásico……….. 7
El condicionamiento clásico de preferencias (CCP)………. 10
Condicionamiento clásico y propiedades de los estímulos incondicionados.…... 12
Preferencias y estímulos neutros……….. 13
Condicionamiento clásico de preferencias y música………. 14
Orígenes y funcionamiento de la música………... 16
Dimensiones estructurales de la música y respuestas afectivas……… 21
El papel del modo en las respuestas afectivas……….. 22
El papel del tempo en las respuestas afectivas………. 23
Interacción modo y tempo en las repuestas afectivas……….. 24
Música, respuestas afectivas y otras características relevantes……… 25
Respuestas Afectivas y música……… 26
Afecto y respuesta evaluadora………. 28
Registro de respuestas afectivas y música……… 30
Método………. 33
Participantes………. 34
Consideraciones éticas……… 34
Instrumentos………... 34
Aparatos……….. 36
Procedimiento………. 36
Resultados ………... 37
Discusión .………. 49
Referencias………... 63
Índice de tablas
Tabla 1. Procedimientos de CC excitatorio según Domjan……… 9
Tabla 2. Variables utilizadas en los procedimientos de CCP………... 11
Tabla 3. Música y respuestas afectivas y otras variables relacionadas…….………... 25
Tabla 4. Variables controladas durante el procedimiento experimental………... 34
Tabla 5. Esquema de procedimiento de presentación de estímulos……….……… 37
Tabla 6. Prueba U de Mann-Whitney para comparación de medias……… 40
Tabla 7. Estadísticos descriptivos medidas hipótesis 1……… 40
Tabla 8. Prueba de Wilcoxon para comparación de medias pre postes hipótesis 2 ………….. 44
Tabla 9. Estadísticos descriptivos medidas hipótesis 2……… 44
Tabla 10. Prueba de Wilcoxon para comparación de medias pre postes hipótesis 1…………. 47
Tabla 11. Estadísticos descriptivos medidas hipótesis 3………... 47
Tabla 1B. Análisis de normalidad pruebas Kolmogorov y Shapiro-Wilk hipótesis 1... 78
Tabla 2B. Análisis de normalidad pruebas Kolmogorov y Shapiro-Wilk hipótesis 2...…… 78
Índice de figuras
Figura 1. Esquema de investigación……….. 6 Figura 2. Áreas del cerebro estudiadas por Peretz (2010)………... 20 Figura 3. Comparación de medias escala de diferencial semántico para variaciones en modo… 39 Figrua 4.Comparación de medias escala de dif. semántico para variaciones en modo……….... 39 Figura 5. Comp. de medias dif. Semántico marcas apareadas a piezas en modo mayor………. 42 Figura 6. Comp. de medias T. de reacción marcas apareadas a piezas en modo mayor………. 42 Figura 7. Comp. de medias T de reacción marcas apareadas a piezas en modo mayor……….. 43 Figura 8. Comp.de medias dif. Semántico marcas apareadas a piezas en tempo rápido………. 43 Figura 9. Comp. de medias latencia de parp. marcas apareadas a piezas en tempo rápido…… 44 Figura 10. Comp. de medias latencia de parpadeo marcas apareadas a piezas en tempo lento.. 46 Figura 11. Comp. de medias tiempo de reacción marcas apareadas a piezas en tempo lento… 46 Figura 12. Comp. de medias tiempo de reacción marcas apareadas a piezas en modo menor... 47 Figura 13. Medidas pretest y postest registro de escala de diferencial semántico………….... 48 Figura 14. Medidas pretest y postest registro de tiempo de reacción………... 48 Figura 15. Medidas pretest y postest registro de latencia de parpadeo………. 49
Resumen
El presente estudio buscó observar la influencia que tienen las características de modo (mayor-menor) y tempo (lento-rápido) de piezas musicales sobre las preferencias de marcas apareadas en un procedimiento de Condicionamiento Clásico de Preferencias. Se presentan a 64 participantes de edades entre 18 y 30 años, 8 marcas neutras compuestas por una sílaba las cuales fueron pareadas por medio de un procedimiento de condicionamiento a 2 fragmentos musicales con variaciones en la escala (modo) y el tiempo (tempo). Para observar la modificación de las preferencias, se registran las respuestas de los participantes a las marcas antes y después del condicionamiento utilizando (1) escalas de diferencial semántico; (2) registro de tiempos de reacción y (3) registro de latencia de la respuesta de parpadeo de los participantes durante la evaluación de cada marca. Tras la realización del proceso de condicionamiento, se observaron cambios en la dirección de la respuesta las medidas de diferencial semántico y respuesta de parpadeo para las marcas presentadas con piezas modos mayores y tempos rápidos. Por otro lado, no se observaron diferencias entre las marcas tras la manipulación del modo y del tempo de las piezas apareadas a marcas en las respuestas de preferencia tras el procedimiento de Condicionamiento. Los resultados obtenidos brindan un aporte a la identificación de las características estructurales de la música y medidas de registro relevantes en la adquisición y modificación de preferencias.
Introducción
¿Qué afecta las preferencias de un consumidor? y ¿por qué nos sentimos atraídos por ciertos productos? Son preguntas relativas a los factores que influyen en las personas cuando, al tener múltiples opciones de productos o servicios, van realizar una compra.
En lugares de consumo masivo los individuos son expuestos a múltiples variables que buscan influir persuadirlos. Factores como la música, los colores o las imágenes están presentes en las estrategias de mercadeo de productos con el propósito de incidir en las preferencias (Gorn, 1982; Myers & Sar, 2013; Shimp & Gresham, 1985; Schubert, 2007).
La música es una de las variables utilizada para influir en las respuestas de preferencia de marcas o productos de consumo (Alpert & Alpert, 1989; Gorn, 1982; Shimp & Gresham, 1985). En las campañas publicitarias, los estímulos musicales han sido objeto de estudio de la psicología (Moya, Cruz y López, 2004) y también de la presente investigación ya que, por medio de la manipulación de fragmentos musicales, se busca modificar la preferencia de marcas apareadas.
Una de las estrategias implementadas para observar las respuestas de consumo es por medio de la adquisición y cambio de preferencias (Froufe & Sierra, 1998). Las respuestas de preferencia son el resultado de procesos evaluativos tempranos y automáticos e influyen en la probabilidad de elegir y ejecutar una acción de compra (Froufe & Sierra, 1998; Norris, Gollan, Berntson & Cacioppo, 2010).
Partiendo de la revisión realizada y con el objetivo de identificar cuáles características de la música permiten su uso como estímulo incondicionado en el condicionamiento de preferencias, el proyecto busca integrar dos líneas de trabajo. Una de ellas se refiere a la utilización de estímulos musicales en procedimientos de Condicionamiento Clásico (CC en adelante) (Gorn, 1982; Kellaris & Cox, 1989; Moya, Cruz & López, 2004; Rodríguez, 2009) y la otra a la
identificación de las características de la música (modo, tempo) que generan respuestas afectivas (Peretz, 2010; Kellaris & Kent, 1994; Webster & Weir, 2005).
El proyecto de investigación ha seleccionado el procedimiento de Condicionamiento Clásico de Preferencias (CCP en adelante) para cambiar las respuestas de preferencia a marcas asociadas con fragmentos musicales que, por sus características estructurales, generan respuestas afectivas (positivas/negativas).
Teniendo en cuenta la postura de Blair y Shimp (1992), Kellaris y Kent (1992), Justin, László & Tomas, (2013) y Zander (2006) y los trabajos de Moya, Cruz y López, (2004) y Rodríguez, (2009) en los que se busca identificar las características de la música que permiten su en procesos de CCP, el presente trabajo busca generar un aporte a la identificación de los factores presentes en fragmentos musicales que generan respuestas afectivas (Peretz, 2010; Webster & Weir, 2005) y favorecen su uso en la generación y modificación de respuestas de preferencia.
Se plantea un diseño pre-experimental de un solo grupo pre y postest sin grupo control (Campbell & Stanley, 1963, Fife-Schaw, 2012; Kerlinger & Howard, 2002), para mostrar si las modificaciones realizadas en las características de modo (mayor-menor) y tempo (lento-rápido) utilizadas en la composición y presentación de piezas musicales como estímulos incondicionados (variable independiente), pueden afectar las preferencias dadas a 8 marcas asociadas en un procedimiento de CCP.
Figura 1. Esquema de investigación
Rápido Lento
Respuestas de preferencia a marcas
Fragmentos musicales con variaciones en tempo (Estímulo incondicionado)
Fragmentos musicales con variaciones en modo (Estímulo incondicionado)
Menor Mayor
Para abordar el tema de estudio, la investigación se basa en la siguiente pregunta de investigación ¿La variación de modo y tempo de fragmentos musicales afectan las respuestas de preferencias de marcas apareadas en un procedimiento de Condicionamiento Clásico de Preferencias?
Para fundamentar el estudio, en la siguiente parte del documento se realizará un revisión teórica y empírica centrada en mostrar 1) cuáles son las características del paradigma del CC y del CCP y cómo han sido utilizados para el estudio estímulos musicales; 2) cómo se ha estudiado la música respecto sus orígenes, características estructurales y respuestas afectivas y finalmente 3) cuáles son las características de las respuestas afectivas, cómo son provocadas a partir de estímulos musicales y cómo se relacionan con las preferencias.
Paradigma del Condicionamiento clásico, preferencias y música
Teniendo en cuenta que la investigación utiliza el procedimiento de CCP. En el presente apartado se realiza una revisión empírica que permita explorar cuales son las principales características del CC como paradigma, posteriormente se centrará en el CCP y finalmente se hará una revisión sobre la música como estímulo incondicionado en procedimientos CCP.
Condicionamiento clásico
Según la perspectiva de Domjan (2010) y Mackintosh (1998), el CC es un proceso mediante el cual los individuos aprenden a dar respuestas nuevas a estímulos y aprenden relaciones entre estímulos. El condicionamiento provoca un cambio conductual derivado de la exposición en un espacio de tiempo de dos estímulos (Konorski & Miller, 1937, como se citan en Skinner, 1937) uno de ellos inicialmente neutro y otro con relevancia biológica (Zielinski, 2006; Lovibond & Shanks, 2002; Pearce, 1998). Por medio del CC los individuos aprenden a identificar
qué estímulos acompañan ciertas situaciones y por ende también generan las respuestas provocadas por el estímulo biológicamente relevante (Domjan, 2010).
Dentro de los primeros trabajos de CC, el fisiólogo Iván Palvov encontró que las respuestas provocadas en las glándulas salivares de un perro, además de responder ante a la presentación de alimento, también lo hacían a los estímulos que acompañaban la presentación del mismo. Por medio del registro de la activación glandular, Pavlov clasificó la respuesta dada a los estímulos que acompañaban el alimento como respuesta condicional. De igual forma identificó que la respuesta condicional era provocada por la presentación conjunta de otros estímulos presentes en el medio y uno con relevancia biológica (alimento) (Domjan, 2010; Pérez-Acosta y Cruz, 2003, Pavlov, 1927).
Los estudios realizados por Pavlov (1927) y por autores como Twitmyer y Kornosky (1967) durante los años 50 desde el paradigma del CC, han definido los estímulos condicionados (EC) como aquellos que poseen la capacidad de generar la misma respuesta que provoca un estímulo biológicamente relevante (respuesta condicionada) luego de ser apareados con éste (Domjan, 2010; Pavlov, 1927). De igual forma han definido al estímulo incondicionado (EI) como aquel que posee relevancia biológica y genera respuestas automáticas (respuestas incondicionadas) (Cruz & Pérez-Acosta, 2002; Domjan, 2010; Pavlov, 1927; Zielinski, 2006).
Según las formulaciones expuestas por el paradigma del CC, la relación temporal, entendida como las condiciones de los intervalos en las que se aparean los estímulos, es determinante para provocar una respuesta condicionada (Domjan, 2010). Sarason (1989) (como se cita en Pérez-Acosta & Cruz, 2003) define esta relación temporal como un espacio de proximidad entre un EI y un EC que afecta la adquisición de la Respuesta Condicionada.
Los diferentes procedimientos de CC han sido categorizados en dos grupos teniendo en cuenta la disposición que tiene el estímulo condicionado como señal de la posterior presencia del estímulo incondicionado (condicionamiento excitatorio o inhibitorio). Según Domjan (2010) las condiciones temporales en las que se presentan los estímulos, permiten la existencia de diferentes procedimientos de CC excitatorio dentro de los cuales se encuentra el condicionamiento simultáneo, de demora corta, de huella, de demora larga y hacia atrás (Ver Tabla. 1).
Tabla 1.
Procedimientos de CC excitatorio según Domjan (2010).
PROCEDIMIENTO CARACTERÍSTICAS
Condicionamiento simultáneo Los EI y EC inician, se presentan y finalizan al mismo tiempo.
Condicionamiento de demora corta El EC es presentado poco tiempo antes del EI. El EI se presenta durante el EC o inmediatamente después.
Condicionamiento de huella El EC es presentado antes del EI. Sin embargo el EI no se presenta hasta que acaba la presentación del EC y existe un intervalo entre la terminación del EC y el inicio del EI que se llama intervalo huella. Condicionamiento de demora larga El EC se presenta por un periodo de tiempo prolongado antes de que
se presente el EI.
Condicionamiento hacia atrás El EC se presenta después del EI
En resumen, este proyecto considera el CC como un proceso en el cual (1) los individuos aprenden a dar respuestas a estímulos que inicialmente no las provocan (respuestas condicionadas) (Domjan, 2010; Pavlov, 1927) y (2) se provocan respuestas condicionadas por medio del apareamiento de estímulos biológicamente relevantes con estímulos neutros en un espacio temporal determinado (Zielinski, 2006; Lovibond & Shanks, 2002; Pearce, 1998).
La psicología del consumidor también ha resaltado la relevancia que tiene el paradigma del CC en el estudio de las respuestas de preferencia (Alpert y Alpert 1989; Cruz & Pérez-Acosta, 2002; Froufe & Sierra, 1998; Gorn, 1982; McSweeny & Bierley, 1984; Olson & Fasio,
2001). Los estudios realizados por Gorn (1892), Moya Cruz y López (2004) y Rodríguez (2009) para evaluar la influencia de la música en las preferencias, han hecho uso del procedimiento de CCP. Teniendo en cuenta lo anterior y que el proyecto hará uso del condicionamiento de preferencias, en el siguiente apartado se procederá a realizar una revisión del tema.
El condicionamiento clásico de preferencias (CCP)
El CCP ha sido una de las metodologías usualmente implementadas para el estudio de la adquisición y cambio en las respuestas de preferencia. Este es considerado como una derivación del CC y toma los mismos principios y procedimientos de presentación y apareamiento estimular utilizados por Pavlov para utilizar los elementos vinculados al componente afectivo de los eventos en la adquisición y modificación de las preferencias (Cruz & Pérez-Acosta, 2002).
El objeto de estudio del CCP son las preferencias y los rechazos. Estas son resultado de procesos de juicios evaluativos que permiten al individuo valorar determinado estímulo o conjunto de estímulos con base en el nivel en que provocan valencias afectivas y por consiguiente conductas de evitación o aproximación al objeto (Cole, 2002; Norris, et al. 2010). Estudios como los de Gorn (1982), Stuart, Shimp y Eagle (1987), Moya, Cruz y López (2004) y Rodríguez (2009) han hecho uso de condiciones estimulares agradables o desagradables que, al ser apareadas estímulos neutros, influyen en la respuesta de preferencia de dichos estímulos.
Para Froufe y Sierra (1998) el CCP juega un papel relevante en la modificación de las actitudes, la generación de respuestas afectivas y la modificación de preferencias a estímulos neutros. Según su perspectiva y el planteamiento del modelo de Konorski y Miller (1937) (como se citan en Lovibond & Shanks, 2002) las valencias afectivas hacen parte de los procesos de aprendizaje de apareamiento entre estímulos y provocan respuestas evaluativas positivas o negativas a estímulos que inicialmente no las suscitaban (Cole, 2009; Lovibond & Shanks, 2002).
El componente afectivo de las actitudes es un factor determinante en los procesos de generación y modificación de preferencias (Cruz & Pérez-Acosta, 2002). Las actitudes son respuestas de juicio evaluativo inconscientes y automáticas provocadas por estímulos con valencias afectivas (positivas o negativas) (Herr, Page, Pfeiffer & Davis, 2011; Herr & Page, 2004; Norris, et al., 2010; Zajonc, 1980). Como proceso que busca modificar las preferencias, el CCP se caracteriza por la utilización de condiciones estimulares vinculadas a los componentes afectivos de las actitudes que influyen en las preferencias dadas a estímulos neutros (Cruz & Pérez-Acosta, 2002; Froufe & Sierra, 1998).
Los estímulos utilizados en procedimiento de CCP se pueden categorizar según sus características como verbales o no verbales. Los verbales cuentan con significado y se presentan por los canales visual, auditivo o mixto (visual-auditivo) por lo que la presentación de palabras o letras son usualmente utilizadas. Los no verbales son eventos estimulares presentados por el canal sensorial (auditivo, visual, olfativo o mixto), de tal modo que estímulos como música, las fragancias o los colores se ubican en este grupo (Cruz & Pérez-Acosta, 2002).
En la tabla 2, se presentan las disposiciones temporales y las características de las respuestas de preferencia. Estos elementos son relevantes en los procesos modificación y generación de preferencias (Cruz & Pérez-Acosta, 2002; Froufe & Sierra, 1998) (Ver Tabla 2). Tabla 2.
Variables utilizadas en los procedimientos de CCP
Variables intervinientes Categorías Características
Disposiciones temporales Procedimientos hacia adelante El estímulo neutro antecede y acompaña al estímulo incondicionado.
Procedimientos hacia atrás El estímulo incondicionado antecede y acompaña la presentación del estímulo neutro
Procedimientos simultáneos El estímulo neutro se encuentra acompañado del estímulo incondicionado durante toda su presentación
Tabla 2.
Variables utilizadas en los procedimientos de CCP (Continuación)
Respuestas
Observación de actitudes
Se centran en observar las características cognoscitivas, afectivas y conductual de la actitud
Medición de respuestas
Se centra en la utilización de escalas de diferencias semántico con categorías bipolares (agradable/desagradable), así como técnicas de asociación libre y escalas likert.
Según la revisión realizada, la relevancia que tiene el uso del CCP en la generación o modificación de preferencias es teniendo en cuenta que a) el CC por medio del uso de estímulos con carga afectiva, posee un efecto sobre las preferencias, b) es frecuente encontrar en los anuncios en publicidad procesos de CCP que muestren estímulos placenteros acompañados de productos en pro de favorecer la preferencia hacia estos (Froufe & Sierra, 1998) y finalmente c) el CCP favorece la generación de preferencias, incrementando la probabilidad de elección. (Calvin, 1985; Froufe & Sierra, 1998).
Teniendo en cuenta que la investigación busca observar la influencia de los estímulos musicales utilizados como estímulos incondicionados en un proceso de CCP, es importante realizar una revisión empírica respecto al papel que juegan las características de los estímulos incondicionados en el condicionamiento.
Condicionamiento clásico y propiedades de los estímulos incondicionados
Según Domjan (2010) y Cruz y Pérez-Acosta (2002) existen algunos estímulos o eventos con características físicas en el que generan respuestas automáticas, no aprendidas y consistentes en los individuos. Estas son reacciones automáticas producto de la activación de un conjunto determinado de neuronas que se dan ante la presencia de ciertos estímulos con características específicas.
La identificación de características específicas en los estímulos y provocan juicios evaluativos que generan conductas de aproximación o evitación del objeto causativo. Estas respuestas tiene como objetivo promover la supervivencia y reproducción en el individuo (Cole, 2007; Damasio, 2003; Domjan, 2010; Lovibond & Shanks, 2002).
Konorski (1967) (como se cita en Cole, 2002) mostró que las características de los estímulos incondicionados que provocan respuestas afectivas son determinantes para facilitar la generación de respuestas condicionadas. Según su perspectiva existen dos componentes relevantes en los estímulos incondicionados, uno de ellos sensorial y el otro motivacional. El primero es determinante en la aparición de conductas reflejas y el segundo apoyado por los trabajos de Lovibond y Shanks (2002) y Norris et al. (2010) está ligado a las características que permiten evaluar de forma automática un estímulo como aversivo o apetitivo.
Teniendo en cuenta que el paradigma del CC el marco del CCP en donde la generación de preferencias es provocada sobre estímulos inicialmente neutros (palabras, figuras). En el siguiente apartado se realiza una revisión respecto al papel de los estímulos neutros como marcas en el CCP.
Preferencias y estímulos neutros
El CC ha sido una metodología utilizada para la modificación en la evaluación dada a estímulos neutros. Las marcas desde el CCP son consideradas estímulos neutros ya que inicialmente no provocan respuestas afectivas (positivas/negativas) (Blair & Shimp, 1992; Mitchell & Olson, 1981).
Las valencias afectivas juegan un papel relevante en los juicios evaluativos realizados sobre las marcas (Barnier & Valette-Florence, 2001; Barnier, 2009; Mitchell & Olson, 1981; Myers & Sar, 2013; Shimp & Gresham 1985). Lo anterior teniendo en cuenta que, desde la
perspectiva del CCP, las preferencias son provocadas por medio de un proceso de condicionamiento en el que la marca es presentada junto con un estímulo con valencia afectiva (positiva o negativa) que afecta la evaluación realizada sobre la misma (Froufe & Sierra, 1998; Gorn, 1982; Mitchell & Olson, 1981; Moya, Cruz & López, 2004; Rodríguez, 2009).
Los cambios en las preferencias de una marca provoan un cambio evaluativo (actitudinal) sobre la misma (Barnier, 2009; Froufe & Sierra, 1998; Shimp & Gresham 1985). Lo anterior como se ha mencionado previamente, se genera al provocar, mediante condicionamiento, la adquisición de la valencia afectiva del estímulo incondicionado sobre la marca apareada (Mitchell & Olson, 1981; Staast & Staats, 1958, Zander, 2006).
Teniendo en cuenta que la música ha sido determinante en la generación de respuestas afectivas (Patel, 2010; Peretz, 2010) y que diversas investigaciones han hecho uso de piezas musicales en procesos de CCP (Gorn, 1892; Moya, Cruz & López 2004; Rodríguez, 2009). En el siguiente aparte se realizará una revisión respecto a la forma en que ha sido utilizada la música como estímulo incondicionado en procesos de CC.
Condicionamiento clásico de preferencias y música
Según la perspectiva de Gorn (1982) la música es un elemento relevante y susceptible de ser usado en los procedimientos de Condicionamiento Clásico. Según su perspectiva y los resultados obtenidos por Moya, Cruz y López (2004) y Rodríguez, (2009) la música tiene la capacidad de actuar como un estímulo incondicionado, ya que el apareamiento entre un estímulo incondicionado musical y otro estímulo neutro afecta las respuestas de preferencia.
Las características presentes en la composición y presentación de la música que tienen la capacidad provocar respuestas afectivas (modo, tempo) (Bruner, 1990; Peretz, 2010; Walther y Grigoriadis, 2004), apoyan la idea que han tenido autores como Calvin, Frances, y Vannieuwkerk
(1985), Gorn (1982), Molet, Gauthier y Bardo (2012) y Moya, Cruz y López (2004) de hacer uso de la música como estímulo incondicionado en procesos de CCP.
Uno de los trabajos pioneros en el uso de la música para la generación de preferencias fue realizado por Gorn en el año de 1982. En la formulación de su investigación, este autor proponía que el exponer a un sujeto a música que gustaba o disgustaba mientras se presentaba un producto, afectaba directamente las preferencias sobre dicho producto. Desde su punto de vista y en concordancia con lo expresado por autores como Calvin et al. (1985), Nord y Paul (1980) y Cruz y Pérez-Acosta (2002), la música funciona como un estímulo incondicionado que dentro de un ámbito comercial tiene la capacidad de provocar preferencias hacia determinado producto o marca.
Apoyando el trabajo de Gorn (1982), Rodríguez (2009) y Moya, Cruz y López (2004) han mostrado que la música puede ser usada como estímulo incondicionado en procedimientos donde se modifican las preferencias dadas a estímulos con valencias inicialmente neutras (figuras geométricas, tarjetas, lápices) al ser asociadas a fragmentos musicales.
Los estudios realizados al respecto no solo han evidenciado la influencia de la música en las preferencias sino que también han buscado mostrar cuáles elementos encontrados en la música facilitan la obtención de los resultados obtenidos por Gorn (1982). Moya, Cruz y López (2004) y Rodríguez (2009) mostraron que las características de tonalidad (escalas y atonalidad) y tonos (sonantes-disonantes) en los fragmentos musicales, afectan las preferencias dadas a estímulos inicialmente neutros.
Es importante mencionar que autores como Kellaris y Cox (1989) y Allen y Madden (1985) no han replicado los hallazgos encontrados por Gorn (1982). En su investigación mostraron que las condiciones de demanda experimental utilizadas para registrar las preferencias
(tareas de elección) y el tipo de pieza musical utilizada (contemporáneo/clásico) son posibles factores explicativos en los efectos no significativos de la música sobre las preferencias. Sin embargo, aún existe una discusión frente a la capacidad que tienen las características de la música para utilizarla como estímulo incondicionado en respuestas de preferencia.
Con base en lo anterior, autores como Blair y Shimp (1992), Kellaris y Cox (1989), Justin, László & Tomas, (2013) y Zander (2006), han resaltado la importancia de identificar los elementos presentes en la música que permiten considerarla como un estímulo incondicionado relevante en procesos de CC. El trabajo planteado en este escrito busca generar un aporte a la identificación de características estructurales de la música que provocan respuestas afectivas y permiten utilizarla en procesos de CCP como estímulo incondicionado con relevancia biológica.
Teniendo en cuenta que los estímulos musicales juegan un papel esencial en el proyecto de investigación y han sido utilizados en procesos de CC para la modificación de preferencias. E l siguiente apartado realizará una revisión de la música con respecto a (1) sus orígenes; (2) las características del procesamiento de estímulos musicales y finalmente (3) la estructura de la música y su relación con las respuestas afectivas
Orígenes y funcionamiento de la música
La música es definida como el arte de organizar un conjunto de sonidos (Apel, 1973). Teniendo en cuenta que la música va a ser considerada como estímulo incondicionado con relevancia biológica, la revisión realizada en este aparte se centra en el estudio de sus los orígenes desde una perspectiva evolucionista. Para esto se tomará el trabajo realizado por Patel (2010) en el cual se abordan dos puntos de vista, el primero está enfocado en la relevancia que tienen las emisiones vocales en los procesos de supervivencia y reproducción, y el segundo en el estudio de los mecanismos previamente existentes para el procesamiento, percepción y uso de sonidos.
Respecto al primer punto, Patel (2010) muestra que existen diversas funciones biológicas en la emisión y uso de sonidos. Estos son utilizados por diferentes especies en contextos de cortejo, reproducción, selección de pareja, caza, depredación y comunicación parental (Máuser, 2003; Miller, 2000; Patel, 2010).
Darwin (1971) en su libro The Descent of Man, and Selection in Relation to Sex, resalta el uso de sonidos en procesos de cortejo y atracción de pareja, según su perspectiva:
“Parece probable que los progenitores del hombre, antes de adquirir el poder de expresar mutuo amor en lenguaje articulado, se esforzaron por encantar al otro con notas musicales y ritmo” (Darwin, 1971, p, 880).
Al respecto, Miller (2000) añade que la relevancia biológica de los sonidos emitidos por sujetos, radica en que tienen características de musicalidad (tonos, ritmos) y que fueron emitidos por órganos vocales evolucionados para la propagación de diferentes especies.
Un trabajo que ejemplifica la perspectiva de Miller (2000) fue desarrollado por Pepperberg (2006) quién mostró que la conducta oral de aves y mamíferos es utilizada de manera diferencial de acuerdo a la situación. Así, sugiere que las vías procesamiento cerebral para estímulos musicales en conductas de cortejo y reproducción son específicas y no aprendidas.
Además del uso de los órganos vocales para la emisión de sonidos, el uso de herramientas determina un factor relevante en el desarrollo de la música (Patrick & Preti, 2003). El trabajo realizado por Hardus, Lameira, Van Schaik y Wich, (2009) mostró que las conductas de uso de herramientas para la modificación y emisión de sonidos, a modo de instrumentos musicales, favorecen las conductas de supervivencia y reproducción.
Lo anterior muestra que los sonidos antes de constituir una pieza musical, fueron utilizados para la comunicación entre miembros de una misma especie en contextos en los cuales la reproducción y la supervivencia eran necesarias (Patel, 2010).
Respecto al segundo punto de la perspectiva explicativa de los orígenes de la música. Patel (2010) plantea que los sonidos musicales partieron de elementos evolutivos preexistentes que ya tenían función adaptativa (por ejemplo, patrones de sincronía en los movimientos, entonación y/o emisión de vocalizaciones). Esta perspectiva sugiere que las características de entonación, armonía y ritmo en la comunicación vocal fueron determinantes en los orígenes de la música.
Respecto a la postura de Patel (2010), Brown (2000) señala que existen características similares entre la comunicación vocal y la música. En su revisión encontró que los orígenes de la música han sido trabajados por la biomusicologia desde tres principales corrientes de análisis:
La primera de ellas es bautizada como musicología evolutiva y se ocupa del estudio de los orígenes de la música en términos de las características de la comunicación vocal y su relación con los cambios físicos en el proceso evolutivo. La segunda bautizada como neuromusicología se ocupa de estudiar la evolución de los mecanismos implicados en la producción y percepción de las emisiones sonoras además de las características ontogénicas y su relación con el uso de sonidos en diferentes contextos. Finalmente la musicología comparativa que se ocupa de estudiar el rol y uso de la música en diferentes culturas con el objetivo de encontrar patrones estructurales comunes en diferentes grupos.
Brown (2000) y McDermott (2009) añaden algunos de los principales argumentos que, en relación a la postura de Patel (2010), fundamentan la relación entre la música y el lenguaje. Dicha relación gira en torno a (1) los cambios en el tracto vocal y su relación con las características
evolutivas de la comunicación vocal, (2) la evolución de características lingüísticas compartidas entre el cerebro de especies actuales y antecesores y (3) la existencia de herramientas para la emisión de sonidos como elementos que realzan la importancia comunicativa de la música.
Las dos perspectivas mostradas por Patel (2010) buscaron mostrar el papel de la emisión de sonidos en el nacimiento de la música. Lo anterior aplica no sólo para la especie humana sino para especies de mamíferos, e incluso anfibios, quienes con el trascurrir del tiempo han desarrollado habilidades de reconocimiento y comunicación en situaciones en la cuales se hace necesaria la emisión de un sonido o vocalización específica y no otra. Incluso, autores como Pepperberg (2002), Nelson (1988) y Hardus et al. (2009) mostraron que estas especies han desarrollado a través de procesos evolutivos habilidades de emisión, mezcla y discriminación de sonidos que son necesarios para la reproducción y supervivencia.
En la especie humana, los orígenes de la música también han sido estudiados desde los elementos que generan un mismo patrón de respuestas en diferentes culturas (Miller, 2000). Investigaciones adelantadas por McDermott (2005), Hauser y McDermott (2009) y Peretz y Vieillard (2008) encontraron que el procesamiento de sonidos musicales es adquirido sin la necesidad de un aprendizaje cultural o entrenamiento.
Los patrones de respuesta dados por sujetos de diferentes culturas a los sonidos musicales, se deben a la existencia de módulos cerebrales en los cuales se procesan las características de velocidad, volumen o timbre de sonidos acústicos. Estos integran una red neuronal para el análisis de sonidos y la emisión respuestas similares tanto para expresiones musicales como para sonidos vocales (Patrick & Petri, 2003; Patel, Peretz, Tramo & Labreque, 1998).
Peretz (2010) mostró que las respuestas dadas por sujetos de diferentes culturas ante la presentación de estímulos musicales son principalmente de carácter afectivo. De igual forma Fritz
et al. (2009) mostraron que la manipulación de las escalas en las que se presentan las piezas musicales provoca las mismas respuestas afectivas en sujetos occidentales y de tribus aisladas.
Los trabajos adelantados por Gagnon y Peretz (2000) y apoyados por Gosselin, Peretz, Johnsen y Adolphs, (2007) y Peretz (2010) mostraron que los estímulos musicales son procesados en el hemisferio izquierdo y, en forma de redes de neuronas, activan zonas cerebrales relacionadas con respuestas afectivas que se caracterizan por (1) ser automáticas y carentes de actividad cortical, (2) funcionar como reflejos subcorticales, (3) tener una alta activación del sistema límbico y (4) activar estructuras presentes en procesos evolutivos (Ver figura 2).
Figura 2. Áreas del cerebro estudiadas por Peretz (2010) e involucradas en la generación de respuestas afectivas a fragmentos musicales.
Según la revisión realizada hasta el momento, la relevancia biológica que tiene la música parte del uso de los sonidos en procesos de reproducción y supervivencia. Lo anterior permite relacionar los sonidos musicales con respuestas afectivas que provocan procesos evaluativos determinantes en las respuestas de acercamiento (preferencia) o evitación (rechazo) del individuo en pro de favorecer su supervivencia y la de su especie (Damasio, 2003; Patel, 2010).
A partir de la revisión realizada y con el objetivo de ser más específicos con las características de los estímulos musicales a utilizar en procesos CCP. En el siguiente apartado se
realizará una revisión que permita saber qué variables presentes en los sonidos musicales provocan respuestas afectivas e influyen en las preferencias de los sujetos.
Dimensiones estructurales de la música y respuestas afectivas
Las dimensiones estructurales de la música, según lo expresan Scherer y Zentner, (2001) (como se citan en Benedetti, 2004) se definen como elementos acústicos (tonos, acordes e intervalos) y características de articulación (melodía tempo, ritmo o armonía) utilizados al en la composición y presentación de piezas musicales.
Para Alpert y Alpert (1989), Gordon (1990) y Hevner (1939) las características de modo y tempo usadas en la composición de piezas musicales tienen la capacidad de provocar respuestas afectivas. Según la revisión realizada, las características de modo y de tempo han sido frecuentemente asociadas con la generación de respuestas de afecto (Gordon, 1990; Miller, 2000; McDermott, 2009)
Según McDermott (2009) y Belin (2008) el reconocimiento de tonos en sujetos humanos es innato. En su investigación referente a las características de modo de piezas musicales, notaron que los infantes tienen la capacidad de discriminar entre estructuras musicales con tonos regulares (espacios tonales simétricos) y estructuras erróneas o irregulares (espacios inter-tonales asimétricos). Partiendo de lo anterior, mostraron que el uso de tonalidades y escalas en la creación de sonidos musicales juega un papel relevante en la generación de respuestas afectivas.
Hauser y McDermott (2003) han sugerido que la sonancia y disonancia es evaluada por la amplitud de la modulación en la interacción de los acordes (conjunto de tres sonidos combinados) a nivel de la cóclea. Esta revisión y los trabajos realizados por Patrik y Petri (2003), Peretz (2010) y Hauser y McDermott (2003) identificaron que la presentación de tonos y escalas genera diferencias en las respuestas afectivas y conductas de placer o aversión.
Con relación al tempo, Patel, Iversen y Chen (2005) y Patel, Iversen, Yanqing y Repp (2009), han mostrado que el ser humano desde que es un infante tiene la capacidad de discriminar patrones de periodicidad en los sonidos del entorno. Esta capacidad proviene de la creación de circuitos de sincronía neuronal para el procesamiento de latencias rítmicas y la generación de respuestas evaluativas.
De acuerdo con lo expuesto en este apartado, tanto las características modales como las características de ritmo poseen un efecto en la generación de respuestas afectivas (Bigand, Filipic, & Lalitte, 2005; Dalla et al., 2001; Korsakova et al., 2009; Gagnon & Peretz, 2000; Patrick & Petri, 2003; Scherer & Oshinsky, 1971; Webster & Weir, 2005). Sin embargo, es necesario puntualizar cuáles características del modo y del tempo son relevantes en la generación de respuestas afectivas.
El papel del modo en las respuestas afectivas
El modo es definido como la disposición de tonos desde la cual una pieza musical es diseñada (modo mayor o modo menor) limitando la utilización de ciertos sonidos en su composición (Peretz & Vieillard, 2008). Investigaciones realizadas por Benedetti, (2004) Peretz & Vieillard, (2008) y Webster & Weir (2005) en el campo de la música y el afecto, han mostrado que la manipulación de características tonales en estímulos musicales genera respuestas afectivas. Patrick y Petri (2003) por medio de la revisión de respuestas afectivas derivadas de vocalizaciones y estímulos musicales, encontraron que existe una asociación entre fragmentos musicales compuestos en tonos bajos con respuestas de afecto negativo y piezas diseñadas en tonos altos con respuestas de afecto positivo.
En su investigación, Bigand et al. (2005) y Patel et al. (1998) observaron que existen mecanismos de procesamiento a nivel cerebral que provocan patrones de respuesta afectiva. De
acuerdo con Peretz y Morais (1989) la organización tonal del sistema de procesamiento de información musical funciona bajo patrones de procesamiento que, basados en espacios inter-tonales simétricos, configuran escalas de sonidos que parten de tonos base.
La diferencias en los espacios simétricos que componen las escalas musicales facilitan el establecimiento de juicios afectivos tanto positivos y negativos sin la existencia de procesamiento consciente (Belin et al., 2008, Peretz & Morais 1989). Lo anterior se encuentra fundamentado en las características de discriminación y procesamiento de estímulos auditivos que han permitido a diferentes especies usar las emisiones vocales en tonalidades que favorecen la reproducción y supervivencia (Hardus et al., 2009; McDermott, 2009; Miller. 2000, Pepperberg, 2008).
Los estudios de Webster y Weir (2005) Benedetti (2004) y Peretz & Vieillard (2008) encontraron que las escalas mayores y menores influyen en las respuestas afectivas. Según su investigación con frecuencia la música en escalas mayores ha sido asociada con respuestas de afecto positivo y escalas menores han sido asociadas con respuestas de afecto negativo.
El papel del tempo en las respuestas afectivas
El tempo es definido como la velocidad en la cual se presenta una pieza musical, medida en beats por minuto (Peretz & Vieillard, 2008). Este elemento previamente estudiado por Rigg (1940) mostró que las respuestas de afecto positivo en fragmentos musicales incrementaban a medida que incrementaba el tempo en la música presentada.
Patel (2010) sugiere que el procesamiento del ritmo está dado por la existencia de osciladores y cronómetros que se sincronizan con patrones de ritmo emitidos en el medio. Dicha perspectiva planteada desde la Dinamic Attending Theory trabajada por Jones y Boltz (1989), asume que la evolución permitió la creación y adecuación de mecanismos que facilitan la coordinación de patrones motores con la recepción y procesamiento de latencias rítmicas.
La relación dada entre respuestas emocionales y patrones de ritmo se hace evidente en investigaciones como la realizada por Scherer y Oshinsky (1977) quienes encontraron que las respuestas afectivas de los participantes variaban en relación con el tempo (lento y rápido) y el modo (mayor o menor) en que era presentada una melodía del repertorio musical de Beethoven. Esta idea junto con la revisión de otras investigaciones, permite asumir que los tempos rápidos eran mayormente asociados a respuestas de afecto positivo y los lentos con valencias afectivas negativas (Benedetti, 2004; Scherer & Oshinsky, 1977; Webster & Weir, 2005).
En los dos últimos apartados se ha mencionado de manera independiente la influencia que tiene el modo y el tempo en las respuestas afectivas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos dos componentes como características estructurales de la música están presentes en una misma pieza musical. Con base en lo anterior, es importante determinar si existe interacción entre el modo y el tempo en la generación de respuestas afectivas.
Interacción modo y tempo en las repuestas afectivas
La investigación realizada por Webster y Weir (2005) respecto a la interacción entre modo y tempo, señala que las respuestas de evaluación afectiva medida por medio de escalas bipolares en los participantes, se volvían positivas en tempos rápidos con escalas mayores, mientras que con escalas menores eran negativas.
Scherer y Oshinsky (1977) sugieren que aunque la versión de la pieza musical utilizada en escala mayor fue evaluada significativamente como más positiva no existió interacción con el tempo. De igual forma Dalla et al. (2001) y Benedetti (2004) mostraron que pese a que los participantes eran sensibles a los cambios en el modo y en el tempo, estos influyen en las respuestas afectivas de manera independiente.
Sin embargo el modo y el tempo no son los únicos elementos existentes en la composición de una pieza musical. Otros elementos como la armonía o la dirección de las escalas han sido estudiados y por ende deben ser tenidos en cuenta en el desarrollo de la investigación.
Música, respuestas afectivas y otras características relevantes
La revisión empírica realizada ha mostrado que existen otros elementos influyentes en las respuestas afectivas de los sujetos. Estos pese a no ser frecuentemente identificados como relevantes en la generación de respuestas de afecto van ser tomados como variables a controlar y serán revisados en la tabla 3.
Tabla 3
Música y respuestas afectivas y otras variables relacionadas
Componente Revisión
Sexo
Las respuestas afectivas observadas no mostraron diferencias significativas entre los sexos para escalas mayores ni tampoco en el tempo en que fueron presentados los fragmentos musicales. (Dalla et al. 2001; Webster & Weir, 2005)
Edad
La manipulación del modo y del tempo influye en las respuestas afectivas a partir de los 6 años, edad en que los sujetos tienen la habilidad de discriminar piezas musicales para la generación de respuestas afectivas (Dalla et al. 2001)
Textura (armonizado – no armonizado)
Existe un efecto de la textura (melódica y armónica) en que son diseñados los fragmentos musicales sobre las respuestas de juicio afectivo. Las respuestas dadas a los estímulos no armonizados en escalas mayores diferían de los estímulos armonizados en escalas menores. (Webster & Weir, 2005)
Dirección de la escala (de grave a agudo - de agudo a grave)
La existencia de escalas de tipo ascendente (de tono grave a agudo) se asocia con respuestas afectivas positivas y las escalas descendentes (de tono agudo a grave) con respuestas afectivas negativas (Sherer & Oshinsky, 1977; Webster & Weir, 2005)
Variabilidad de los tonos
La media de respuesta de afecto positivo incrementa al incrementar la cantidad de variaciones en las secuencias musicales diseñadas. Entre mayor cantidad de tonos sean incluidos en los fragmentos musicales, más positiva será la evaluación emocional dada por los participantes (Vitz 1966)
Tiempo de presentación de los fragmentos musicales
Los juicios afectivos ocurren demasiado rápido por lo que fragmentos de 259 milisegundos a 5 segundos son suficientes para generar una respuesta afectiva consistente. (Bigand et al., 2005; Dalla et al., 2001)
Tabla 3.
Música y respuestas afectivas y otras variables relacionadas (Continuación)
Componente Revisión
Entrenamiento musical
Los patrones de respuesta afectivos observados mostraron resultados similares tanto para sujetos con entrenamiento musical como para sujetos sin ningún tipo de instruccionamiento. La experiencia como variable atributo, sólo logra tener un efecto de moderación cuando se manipula la textura en la cual son compuestos los fragmentos musicales (fragmentos armónicos vs melódicos) (Bigand et al. 2005; Webster & Weir, 2005)
Fuente: Elaboración propia
La revisión realizada muestra que la manipulación de variables estructurales de la música como el modo y el tempo está frecuentemente relacionadas con la generación de respuestas afectivas y por ende en los procesos evaluativos. Lo anterior determina las características con las que se realizará el trabajo de diseño de los estímulos a utilizar en el proceso de CCP para resolver la pregunta de investigación.
Partiendo de la relación que han tenido las respuestas afectivas con la música y del papel que han tenido jugado dichas respuestas en los procesos de CCP con estímulos musicales (Froufe & Sierra, 1998; Gorn, 1982; Moya, Cruz & López, 2004). El siguiente apartado hará una revisión relativa a 1) las respuestas afectivas y 2) la relación existente entre dichas respuestas con la emisión sonidos musicales y forma de medición.
Respuestas Afectivas y música
Este trabajo concibe las respuestas afectivas como un conjunto o patrón de respuestas químicas y neuronales que son producidas de manera automática por el cerebro cuando un acontecimiento u objeto las desencadenan. Son producto de una evaluación de las circunstancias que le permiten al organismo actuar para aprovechar un beneficio o detectar y solventar un perjuicio para favorecer la preservación (Damasio, 2003).
El afecto es un mecanismo automático presente en todos los organismos vivos para resolver problemas básicos como la búsqueda de fuentes de regulación y el detenimiento de agentes de daño. Como un elemento universal fue diseñado por la evolución para resolver de manera automática problemas en los cuales es relevante la supervivencia y reproducción del sujeto. Una respuesta afectiva deriva la aparición de señales fisiológicas de intensión conductual (respuestas faciales, verbales y no verbales) (Damasio, 1994; Matsumoto & Wilson, 2008).
De acuerdo con Damasio (1994, 2003) las reacciones dadas a las características de los estímulos (tamaño, envergadura, movimiento, sonidos o sensaciones) que determinan una oportunidad o amenaza para el individuo, constituyen una respuesta afectiva. Según esta perspectiva y la de Norris et al., (2010), la identificación de las circunstancias y características de los estímulos permite al sujeto clasificar las situaciones como amenazas u oportunidades (respuestas afectivas) y responder por medio de conductas de retirada (positivo) o acercamiento (negativo).
De acuerdo con los resultados derivados de investigaciones como la de Bigand et al. (2005), Damasio (2003), Peretz (2010) LeDoux, Romanski y Xegoraris (1989) y Patel et al. (1998), las variaciones de la respuesta afectiva parten de redes de procesamiento activas de manera previa al procesamiento cognitivo sin la necesidad de un análisis consciente del estímulo causal. La activación de estas redes provoca conductas de acercamiento o de evitación.
Según la perspectiva de Damasio (2003) existen diferentes niveles emocionales dentro de los cuales el nivel más básico corresponde a las emociones de fondo. Estas tienen como principal objetivo la búsqueda de estados homeostáticos con el fin de evitar peligros o ayudar al individuo a sacar beneficio de las situaciones que se le presenten
Las emociones primarias o de fondo se relacionan con la actividad del sistema límbico, la amígdala y el giro cingulado anterior. Según Damasio (1994) son consecuencia de un despliegue de combinaciones de reacciones reguladoras más sencillas que permiten hacer una evaluación y responder de la manera más favorable (aproximación o evitación) a las situaciones.
Teniendo en cuenta la relación existente entre respuestas afectivas y proceso evaluativos (Damasio, 1994; Damasio, 2003; Justin & Sloboda, 2010) el siguiente apartado se hará una revisión relativa a las respuestas afectivas y la repuesta evaluadora.
Afecto y respuesta evaluadora
La existencia de una relación entre las respuestas de afecto y los procesos evaluativos está enmarcada bajo categorías de valencia (positivas o negativas). Estas orientan las decisiones de los sujetos y provocan conductas de aproximación o retirada del estímulo causal (Justin & Sloboda, 2010). Las respuestas evaluativas derivan la aparición de respuestas afectivas que, partiendo de las características de los estímulos y las situaciones, favorecen al individuo (Damasio, 1994; Peretz, 2010).
Como se ha mencionado anteriormente, las actitudes como respuestas de juicio evaluativo automático son provocadas por las características de los estímulos y provocan respuestas afectivas (Herr, Page, Pfeiffer & Davis, 2011; Herr & Page, 2004; Norris, et al., 2010; Zajonc, 1980). Desde la perspectiva de Tuan Phan, Cohen, Pracejus y Hughes (2001), las actitudes poseen un componente afectivo relacionado con respuestas provocadas por estímulos que tienen relevancia biológica o estímulos apareados con otros que tienen carga afectiva. De acuerdo con lo anterior, los componentes afectivos de la actitud permiten clasificar un estímulo como favorable o desfavorable (Lindsey & Schooler, 2000).
De acuerdo con Froufe y Sierra (1998) la preferencia hacia un estímulo está determinada por las respuestas provocadas por los componentes afectivos de la actitud. Según Tuan Phan, Cohen, Pracejus y Hughes (2001) el juicio de evaluación afectiva realizada por el individuo sobre los estímulos, determina la dirección de las respuestas de preferencia (positiva/negativa).
La investigación desarrollada por Peretz (2010) ha mostrado la relación entre respuestas afectivas y estímulos musicales. Como se ha mencionado previamente en el trabajo, la existencia de estructuras de procesamiento de estímulos musicales ha permitido observar que bajo ciertas circunstancias, generalmente derivadas de las características de los estímulos, los fragmentos musicales tienen la capacidad de influir en el sistema afectivo y en los procesos evaluativos. La presentación fragmentos musicales provoca la activación de estructuras cerebrales relacionadas con respuestas afectivas (Ver figura 1) y han sido evaluados por los sujetos como afectivamente positivos o negativos.
Esta relación, como se ha mencionado al referir a la música y las respuestas afectivas, está basada en la existencia de órganos vocales y herramientas para la emisión de sonidos con características estructurales (modo y tempo) que influyen en la aparición de respuestas afectivas (Gagnon & Peretz, 2000: Patrik, 2003, Hauser y McDermott, 2003, Kellaris y Kent, 2008) las cuales son determinantes en los procesos evaluativos y son expresadas por los individuos en términos de conductas de preferencia (Peretz, 2010; Schubert, 2007).
Existen diferentes formas de observar las respuestas de preferencia y afectivas. Según Peretz et al. (2001) las medidas de autoreporte que permiten registrar las respuestas ante la presentación de una pieza musical, deben ser apoyadas por reportes fisiológicos. Así, en el siguiente apartado se hará revisión de algunas de las principales medidas utilizadas para la medición de respuestas afectivas en procedimientos que hacen uso de la música.
Registro de respuestas afectivas y música
El registro de respuestas de afecto y preferencia en investigaciones donde se manipulan las características estructurales de la música ha tenido diferentes formas de registro. Una de ellas utilizada por Bigand et al. (2005) es el uso de clasificación y agrupación de fragmentos musicales con medidas de autoreporte por medio de las cuales los participantes identificaban la intención afectiva de la pieza presentada. En esta investigación se hizo el uso de escalas bipolares para evaluar la dirección e intensidad valencias de las piezas expuestas para mostrar el comportamiento de las respuestas afectivas provocadas por piezas musicales.
Otra medida de autoreporte utilizada refiere a las escalas bipolares de diferencial semántico. Estas se componen de dos términos polares u opuestos divididos por niveles numéricos que, por medio de asociación entre adjetivos y valencia afectivas, tiene la intensión de registrar la dirección e intensidad de los juicios de los participantes respecto al estímulo presentado (Ej: Agradable/Desagradable) (Korsakova et al., 2009; Díaz-Guerrero & Salas, 1975; Mitchell & Olson, 1981; Osgood, Suci &Tannenbaum, 1957; Ossgood & Suci, 1955).
El uso que tienen las medidas fisiológicas en el registro de respuestas afectivas provocadas por estímulos musicales, parte del objetivo de diferenciar entre la respuesta afectiva y de reconocimiento de la intensión afectiva de los estímulos musicales (Krumhansl, 1997). Investigaciones realizadas por Cacioppo (2000); Krumhansl (1997); Shinmack (2005); Roy, Peretz & Rainville, (2008); Roy, Gosselin, Paquette & Peretz (2009) en las que se aplicaron diferentes medidas para registrar respuestas afectivas, identificaron que, ante la presentación de estímulos con valencias positivas y negativas, los registros más frecuentemente utilizados para la discriminación de las respuestas afectivas referían a la activación de músculos faciales, los tiempos de reacción y reflejo de parpadeo.
Las características de tiempos de reacción según la revisión realizada por Herr et al. (2011) difieren debido a que el procesamiento de la información varía en relación al tipo de información presentada. De acuerdo con lo anterior y con las investigaciones de Bower (1981) y de Herr y Page (2004), las diferencias en las valencias afectivas de la información presentada generan diferencias en las redes de procesamiento y en la activación de dichas redes. Lo anterior facilita o dificulta el acceso a la información procesada y determina cambios en el tiempo en el que se genera un juicio evaluativo. De acuerdo con lo anterior y la investigación de Herr y Page (2004) las respuestas evaluativas son más rápidas para los estímulos positivos y tienen mayor tiempo de procesamiento para los estímulos con valencias negativas.
De acuerdo con Lang, Bratley y Cuthbert, (1990) la características de valencia afectiva están relacionadas con variaciones en la respuesta de parpadeo. La activación de las zonas subcorticales del cerebro relacionadas con la evaluación del estimulo, tienen relación con la disposición y fuerza del organismo para emitir una respuesta de acercamiento o retirada. Lang, Bratley & Cuthbert, (1990) identificaron que ante los estímulos con valencias afectivas positivas, la magnitud de las repuestas de parpadeo es mayor que la respuesta dadas a los estímulos con valencia negativa. De igual forma, Roy et al. (2009) identificó que la latencia de la repuesta de parpadeo varía de acuerdo con la valencia afectiva de los estímulos presentados.
La revisión realizada ha mostrado que los fragmentos compuestos en escala mayor y tempo rápido son evaluados por medio de escalas de diferencial semántico con valencias afectivas positivas y los fragmentos compuestos en modo menor y tempo lento son evaluados con valencias afectivas negativas (Bennedetti, 2004; Gosselin, Paquette & Peretz, 2009; Krumhansl, 1997; Peretz, 2010; Roy, et al., 2008; Shinmack, 2005; Webster, 2005). También se ha encontrado que los fragmentos musicales con características de valencia positiva generan tiempos
de reacción más cortos (Herr, et al. 2011; Herr & Page 2004; Shinmack, 2005) y mayor latencia en el reflejo de parpadeo (Roy et al., 2009).
Partiendo de lo anterior, el proyecto de investigación busca observar la respuesta de preferencia de las marcas apareadas a los fragmentos musicales con variaciones en modo y tempo a través de tres medidas de registro. La primera medida refiere al uso de escalas de diferencial semántico por medio de las cuales se espera observar las respuestas de juicio evaluativo de los participantes a las marcas apareadas a las piezas musicales (Mitchell y Olson 1981; Osgood, Suci y Tannenbaum, 1957; Ossgood y Suci, 1955). La segunda refiere al tiempo de reacción de la respuesta evaluativa del participante después del proceso de CCP (Herr, et al. 2011; Herr & Page, 2004; Shinmack, 2005) y la tercera refiere a la latencia de la respuesta de parpadeo registrada desde la presentación el estímulo condicionado (marca) (Lang, Bratley & Cuthbert, 1990; Roy et al., 2009).
La revisión teórica y empírica realizada permite resumir que (1) las características de modo y tempo utilizadas en la presentación de fragmentos musicales generan respuestas afectivas y (2) las respuestas de afecto provocadas por piezas musicales permiten su uso como estímulo incondicionado en procesos de CCP para la modificación y adquisición de preferencias.
El trabajo planteado busca integrar los dos anteriores puntos con el objetivo de observar si la manipulación de los componentes de modo y tempo en la composición de fragmentos musicales afecta la respuesta de preferencia de marcas asociadas en un proceso de CCP. Para tal fin buscó comprobar las siguientes hipótesis:
H1: Las marcas apareadas a los fragmentos musicales compuestos en modo mayor y tempo rápido, tendrán mayor preferencia que las marcas apareadas a fragmentos compuestos en modo menor y tempo lento.
H2: Las marcas apareadas a los fragmentos musicales compuestos en modo mayor y tempo rápido, tendrán mayor preferencia después de realizar el condicionamiento clásico de preferencias que antes de realizar el procedimiento.
H3: Las marcas apareadas a los fragmentos musicales compuestos en modo menor y tempo lento, tendrán menor preferencia después de realizar el condicionamiento clásico de preferencias que antes de realizar el procedimiento.
Método
Para poder identificar la influencia que tiene la variación del modo y del tempo en las piezas musicales sobre las respuestas de preferencia dadas a estímulos pareados, se utilizó un diseño intra-sujetos de un sólo grupo con medidas pre y postest, dos variables independientes a manipular y tres variables dependientes a observar (Campbell & Stanley, 1963; Center, Rushell & Casy, 1985; Fife-Schaw, 2012; Kerlinger & Howard, 2002; Wuensh, 2010).
La primera variable independiente a manipular fue la escala en que se realizó la composición de cada pieza musical. Esta tuvo dos valores que fueron (a) composiciones en escala mayor y (b) musicales en escala menor. La segunda variable refiere al tempo en que se presentó cada pieza musical y de igual forma tuvo de dos valores (a) fragmentos presentados en tempo rápido y (b) fragmentos presentados en tempo lento.
Las variables dependientes a observar fueron las respuestas de preferencia de cada marca medidas por medio de (1) las escalas de diferencial semántico; (2) el registro de tiempo de reacción y (3) la latencia del parpadeo registrada durante la evaluación de cada marca.
Participantes
Para el experimento se tomó una muestra por conveniencia de 64 estudiantes universitarios con rango de edad de 18 a 30 años quienes fueron invitados por medio de los
docentes en los espacios de clases y voluntariamente participaron en el experimento. Se estimó el tamaño de la muestra para dos muestras relacionadas por medio del software GPOWER y se obtiene un poder estadístico de 1- β = 0.48. El tamaño del efecto para la muestra estimada fue de d = 0.5. y el error probabilístico de α = 0.05.
Consideraciones éticas
Es importante tener en cuenta que las modificaciones realizadas durante el procedimiento se realizaron sobre las respuestas de preferencia dadas a marcas por lo que no determinaron riesgo para la condición física o psicológica de los participantes. De igual forma acorde con las consideraciones expresadas por el Código Deontológico, la resolución 008430 de 1993 y el International Code on Market and Social Research (2007), se realizó una introducción a la investigación, aclarando sus propósitos, riesgos, posibilidad de retiro voluntario y uso de la información obtenida por aparatos y grabaciones. Lo anterior solicitando consentimiento escrito a cada uno de los participantes (ESOMAR, 2007; Ministerio de Salud, 1993; Ministerio de la Protección Social, 2006).
Instrumentos
Según la revisión teórica realizada, los fragmentos musicales a utilizados en el procedimiento fueron diseñados controlando una serie de variables presentadas en la tabla 4. Tabla 4.
Variables controladas durante el procedimiento experimental. Variable control Manipulación de la variable
Armonía. Las piezas musicales fueron diseñadas sin acompañamiento o instrumentación. Dirección de las escalas. En el diseño se hizo uso aleatorio de escalas ascendentes y descendentes Variabilidad de tonos. Cada pieza usó de la misma variabilidad de tonos (7 en total).
Las variables manipuladas en los fragmentos musicales fueron (1) el tempo, que tuvo dos variaciones: velocidad rápida y velocidad lenta (150 bpm para rápido y menor a 100 bpm para lento) y (2) el modo, que tuvo dos variaciones: escala mayor y escala menor (Ver anexo).
Para la realización del procedimiento de CCP se utilizaron como estímulos neutros marcas compuestas por una sílaba. Estas son DAT, BEF, DOT, BIF, DUT, BAF, DET y BUF y fueron elegidas por la valoración neutra que mostraron en el estudio realizado por Rodríguez (2009).
Con base en la previa utilización de las escalas de diferencial semántico en estímulos musicales realizada por Rodríguez (2009) y los trabajos de validación de escalas de diferencial semántico realizados por Mitchell y Olson (1981), Osgood, Suci y Tannenbaum (1957) y Ossgood y Suci (1955), se utilizaron 6 escalas de diferencial semántico de siete puntos (de -3 a 3) que miden las preferencias por medio de tareas evaluativas. Las escalas seleccionadas fueron (1) agradable/desagradable; (2) mala/buena; (3) No atractiva/atractiva; (4) aburrida/interesante; (5) mala calidad/buena calidad y (6) no me gusta nada / me gusta mucho.
Adicional a la utilización de escalas de diferencial semántico se utilizaron dos medidas que miden las preferencias por medio de la valoración afectiva de cada marca. Estas consisten en: (1) el tiempo de reacción registrado en milisegundos desde el final de la presentación de cada marca hasta el diligenciamiento de la primera escala de diferencial semántico y (2) la respuesta de parpadeo que fue registrada por la latencia en milisegundos del primer parpadeo durante la presentación de cada marca.
Aparatos
Para la realización de la investigación se utilizó el software Superlab versión 4.0, un computador portátil marca HP, unos auriculares de 105 DB, un teclado USB, una cámara
fotográfica PL Samsung de 14 mpx, un trípode para escritorio y el software de edición de video VirtualDub.
Procedimiento
Medida pre-test
Durante esta fase se presentaron las 8 marcas y se solicitó a cada uno de los participantes que las evaluara con las 6 escalas de diferencial semántico. Simultáneamente al registro de la primera respuesta en escala de diferencial semántico, se tomó la medida de tiempo de reacción en milisegundos y se realizó una videograbación para el registro del parpadeo posterior al experimento por medio del editor de video.
Cada participante diligenció 8 veces cada escala para un total de 48 escalas en un promedio de tiempo de 20 segundos por marca y un total de 2 minutos por participante.
Fase de condicionamiento
Se realizó la presentación de 8 pares de estímulos compuestos por una marca (estímulo neutro) y una pieza musical (estímulo incondicionado). Cada ensayo inició con la presentación de la marca y dos segundos después el fragmento musical exponiendo al participante a los dos estímulos en simultáneo por dos segundos. Finalmente se retiró la marca y la pieza musical al mismo tiempo.
Teniendo en cuenta que cada fragmento musical tuvo una duración promedio de 30 segundos y que a cada participante le fue presentado un total de 96 pares de estímulos, la fase de condicionamiento tuvo una duración promedio de 24 minutos.
Durante esta fase a cada participante le fueron presentados 6 ensayos de (1) dos marcas y dos piezas compuestas en escala mayor tempo rápido; (2) dos marcas y dos piezas compuestas en