Empatía en estudiantes de enfermería. Validez y fiabilidad de la versión española de la escala empatía JSE-HPS
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(2) Departamento de Enfermería, Fisioterapia y Terapia Ocupacional Programa de doctorado en Investigación Sociosanitaria y de la Actividad Física. Empatía en Estudiantes de Enfermería. Validez y fiabilidad de la versión española de la escala de empatía JSE-HPS Tesis doctoral. María José Díaz Valentín. 2.
(3) Nursing, Physiotherapy and Occupational therapy Department Social and Health Research through Physical Activity doctoral program. Empathy in Nursing Students. Validity and reliability of the JSE-HPS Spanish empathy scale version Doctoral thesis. María José Díaz Valentín. 3.
(4) 4.
(5) A mi padre (in memóriam), Manuel y Jacob.
(6) “La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su estado original” (Albert Einstein). 6.
(7) GRADECIMIENTOS ÍNDICE.
(8) ÍNDICE. ÍNDICE DE CONTENIDOS Índice de Tablas --------------------------------------------------------------------------------- 10 Índice de Figuras -------------------------------------------------------------------------------- 11 Abreviaturas ------------------------------------------------------------------------------------- 12 Presentación ------------------------------------------------------------------------------------- 14 1. INTRODUCCIÓN -------------------------------------------------------------------- 16 1.1. EMPATÍA: MARCO TEÓRICO DE REFERENCIA 1.1.1. Origen histórico y primeras definiciones……………………….… 17 1.1.2. Perspectivas de análisis sobre la naturaleza de la empatía………... 18 1.1.3. El proceso empático………………………………………………. 19 1.1.4. Definiciones e importancia de empatía en los entornos clínicos…. 21 1.1.5. Investigaciones sobre la capacidad empática y resultados en los pacientes………………………………………………………...… 24 1.2. LA EVALUACIÓN DE LA CAPACIDAD EMPÁTICA 1.2.1. Instrumentos de medida de empatía …………………………….... 26 1.2.2. The Jefferson Scale of Empathy (JSE). Características ………...... 28 1.2.3. Algunos resultados generales ………………………….……….… 33 2. PLANTEAMIENTOS Y OBJETIVOS 2.1. Planteamientos ……………………………………………………...... 36 2.2. Objetivos …………………………………………………….……..… 38 3. RESÚMENES MANUSCRITOS 3.1. Resumen manuscrito I ………………………………..…………..….. 41 3.2. Resumen manuscrito II ……………………………………………..... 42 3.3. Resumen manuscrito III ………………………………………......….. 44 4. MANUSCRITOS 4.1. MANUSCRITO I. Validación al español de la escala de empatía Jefferson para estudiantes de ciencias de la salud (The Jefferson Scale of Empathy of Health Professional Students JSE-HPS) y propiedades psicométricas en estudiantes de enfermería. 4.1.1. Introducción…………….………………………………..…. 47 4.1.2. Método …………………………………………….……..… 53 4.1.3. Resultados ……………………………………………….…. 56 4.1.4. Discusión…………………………………………………..... 60. 8.
(9) ÍNDICE. 4.1.5. Conclusiones e implicaciones prácticas ………………….… 63 4.2.MANUSCRITO II. Relación entre empatía y experiencia clínica en estudiantes de enfermería. 4.2.1. Introducción ……………………………………………...... 64 4.2.2. Método ……………………………………………….....…. 65 4.2.3. Resultados ……………………………………………........ 68 4.2.4. Discusión...…………………………………………..…..... 69 4.2.5. Conclusiones e implicaciones prácticas……………….….. 73 4.3.MANUSCRITO III. Influencia del estilo de escucha sobre la capacidad empática en los estudiantes de enfermería. 4.3.1. Introducción ………………………………………......…... 74 4.3.2. Método …………………………………………....………. 75 4.3.3. Resultados ……………………………………………....… 77 4.3.4. Discusión…………………………………………....…….. 79 4.3.5. Conclusiones e implicaciones prácticas …………………... 81 5. CONCLUSIONES ------------------------------------------------------------------- 82 6. BIBLIOGRAFIA -------------------------------------------------------------------- 86. 7. APORTACIONES CIENTIFICAS 7.1.Validation to the Spanish of The Jefferson Empathy Scale Health Professions Students version and its Psychometric Properties in nursing students …………………………………………..…….. 104 7.2. Relación entre empatía y experiencia clínica en estudiantes de enfermería …………………………………....… 113 7.3. Influencia del estilo de escucha sobre la capacidad empática en los estudiantes de enfermería ………………………………….. 125 8. OTRAS CONTRIBUCIONES CIENTIFICAS DE ESTA TESIS DOCTORAL ----------------------------------------------------- 132 9. OTRAS CONTRIBUCIONES CIENTÍFICAS DURANTE EL DOCTORADO ----------------------------------------------- 142 10. ANEXOS ------------------------------------------------------------------------- 147. 9.
(10) ÍNDICE. ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1. Instrumentos de medida de la empatía ………………………………….. 26 Tabla 2. Descripción de los ítems de JSE-HPS…………………………………... 30 Tabla 3. Empatía en profesionales y estudiantes sanitarios con JSE-HPS…….… 33 Tabla 4. Relación de estudios de JSE o versiones que incluyen AFC y /o estudiantes de ciencias de la salud (manuscrito I) ………………………………… 50 Tabla 5. Características sociodemográficas y generales de la muestra (manuscrito I) ……………………………………………………..... 56 Tabla 6. Resultados del análisis factorial exploratorio de la escala JSE-HPS (manuscrito I) ……………………………………………………………………… 57 Tabla 7. Correlaciones entre empatía, inteligencia emocional y resiliencia (manuscrito I) …………………………………………….…………. 59 Tabla 8. Escala de empatía The Jefferson Scale of Empathy Health Professional Students (manuscrito II) …………………………….…….… 67 Tabla 9. Características sociodemográficas, experiencia clínica y niveles de empatía por sexo (manuscrito II) ………………………………….... 68 Tabla 10. Relación entre experiencia clínica y dimensiones de la escala de empatía por sexo (manuscrito II) …………………………………….… 69 Tabla 11. Características sociodemográficas y medidas de las escalas utilizadas en la muestra (manuscrito III) ……………………………….… 78 Tabla 12. Correlaciones entre empatía y estilos de escucha (manuscrito III) ……………………….……………………………………….…. 78 Tabla 13. Resultados de la regresión lineal. Influencia de los estilos de escucha sobre la empatía, controlando por edad y sexo (manuscrito III) ……………………………………………………………….….. 79. 10.
(11) ÍNDICE. ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1. Modelo del proceso de empatía clínica ………………………………… 20 Figura 2. Habilidades empáticas de los profesionales sanitarios…………………. 23 Figura 3. Resultados de análisis factorial confirmatorio de la escala JSE-HPS (manuscrito I) ………………....…………………………….… 59. 11.
(12) ABREVIATURAS.
(13) ABREBIATURAS. ABREVIATURAS AFC AFE BEES BEIS-10 BES BLRI CD-RISC-10 CFI EAS ECRS EQ HES IE IRI IVE JSE JSE-HPS JSPE KCES KMO LET LSP-16 MDEES QMEE RES RMSEA SPSS SQ TECA TEQ UCLM. Análisis Factorial Confirmatorio Análisis Factorial Exploratorio Balanced Emotional Empathy Scale Brief Emotional Intelligence Scale Basic Empathy Scale Barrett-Lennard Relationship Inventory Connor-Davidson Resilience Scale Comparative Fit Index Empathic Accuracy Scale Empathy Construct Rating Scale Empathy Quotient Hogan`s Empathy Scale Intelligence Emotional Interpersonal Reactivity Index Impulsiveness-Venturesomeness-Empathy Scale Jefferson Scale of Empathy Jefferson Scale of Empathy of Health Professional students Jefferson Scale of Physician Empathy Kiersma-Chen Empathy Scale Kaiser-Meyer-Olkin Layton Empathy Test Listening Styles Profile Multidimensional Emotional Empathy Scale Questionnaire Measure of Emotional Empathy Reynolds Empathy Scale Root Mean Square Error of Approximation Statistical Package for the Social Sciences Systemizing Quotient Test Empatía Cognitiva y Afectiva Toronto Empathy Questionnaire Universidad de Castilla-La Mancha. 13.
(14) PRESENTACIÓN.
(15) PRESENTACIÓN. PRESENTACIÓN Enfermería se enfrenta a continuos retos profesionales: incremento de nuevas tecnologías y complejo aparataje, diversidad cultural y diferentes necesidades en el cuidado de los pacientes. En el día a día de la actividad profesional de enfermería, en cualquiera de sus funciones (asistencial, docente, de administración o gestión e investigadora), la empatía es una de las habilidades fundamentales para que se produzca una relación positiva y eficaz en la interacción con los demás (pacientes, sus familiares, el resto de los profesionales sanitarios o no sanitarios, etc.). La empatía es una palabra que se utiliza habitualmente en las conversaciones cotidianas, pero quizás en este uso diario no se entiende todo su significado. En los contextos clínicos, la empatía es entendida como un atributo principalmente cognitivo que facilita personalizar la atención, comprender las necesidades específicas de cada paciente (especialmente en los momentos de mayor vulnerabilidad debidos a problemas de salud) y de este modo, prestar unos cuidados de calidad. La capacidad empática de los profesionales sanitarios ha sido tema de estudio por los numerosos beneficios que reporta tanto en la mejora de salud y bienestar de los pacientes como en la satisfacción laboral y personal de los sanitarios. Disponer de herramientas sólidas y validadas para evaluar la empatía en el ámbito sanitario permitirá adoptar medidas educativas que favorezcan su desarrollo, especialmente en la formación de los estudiantes universitarios de enfermería. El presente trabajo tiene diferentes objetivos: validar al español la escala de medida de empatía JSE-HPS, evaluar la competencia empática entre los estudiantes de enfermería durante su formación práctica en contextos reales y estudiar su relación con los diferentes estilos de escucha. Implicaciones de la doctoranda: . Colaboración en el diseño del estudio.. . Recogida y análisis de los datos.. . Elaboración de los artículos científicos presentes en esta tesis. 15.
(16) INTRODUCCIÓN.
(17) INTRODUCCIÓN. 1.- INTRODUCCIÓN 1.1. EMPATÍA: MARCO TEÓRICO DE REFENCIA 1.1.1. Origen histórico y primeras definiciones Los estudios señalan que el término empatía comienza a desarrollarse a partir de la palabra alemana “Einfülung” y a Robert Vischer, historiador y filósofo de arte alemán, como el primer autor que la utiliza para expresar los sentimientos que las obras de arte producían en el observador (Davis, 1996; Hojat, 2007). Del mundo del arte pasó a utilizarse en psicología de la mano del autor Theodor Lipps, quien adaptó el término “Einfülung” y lo definió como una tendencia del observador a proyectarse “dentro” de lo que está observando (“proyección sentimental”) (Hojat, 2007). En el año 1909, Titchener la tradujo al inglés como “Empathy” (Hojat, Gonnella, Nasca, et al., 2002). El término empatía deriva de la palabra griega "empatheia” (εµπάθεια), entendida como ponerse en el lugar de otra persona, apreciar sus sentimientos (Cuff, Brown, Taylor, & Howat, 2016; Hojat, 2007). A partir de este momento se utiliza más en el contexto del comportamiento y las relaciones humanas, como “comprensión del otro” (Hojat, 2007). Hasta el siglo XX, la evolución del término empatía sigue una misma línea: apreciar el sentimiento del otro. Desde este momento hasta la actualidad, comienza a extenderse a otras áreas del conocimiento (psicología social, psiquiatría, filosofía, ciencias de la salud, neurociencias…) y aparecen nuevas definiciones, pero sin alcanzar consenso en una definición única (Bohart, Elliott, Greenberg, Watson, & Norcross, 2002; Fernández-pinto, López-pérez, & Márquez, 2008). Sin duda, una de las definiciones más citada es la de Carl Rogers, fundador de la terapia centrada en el cliente. Este autor define la empatía como el estado de percibir el marco interno de referencia de otra persona, con exactitud y con componentes y significados emocionales que le pertenecen; como si uno estuviera con la otra persona, pero sin la pérdida de la condición de “como si” (Rogers, 1959). Posteriormente, ese mismo autor, describió la experiencia de la empatía como entrar al mundo perceptual privado de otra persona y estar completamente cómodo en él (Rogers, 1975).. 17.
(18) INTRODUCCIÓN. 1.1.2.- Perspectivas de análisis sobre la naturaleza de la empatía A partir de los años 60 surgen nuevas definiciones y se estudia la empatía principalmente desde dos enfoques: el cognitivo y el emocional o afectivo (Hojat, 2007). Dentro del enfoque cognitivo de la empatía se incluiría la comprensión del estado mental de la “otra persona” mediante el uso de procesos cognitivos. Por ejemplo, Hogan definió la empatía como la aprehensión intelectual o imaginativa de la condición o estado mental de otra persona, sin llegar a experimentar realmente los sentimientos de esa persona (Hogan, 1969). Los estudios de revisión del tema clasifican dentro de este enfoque a autores como:. Southard, Schroeder, Köhler, Mead, Aring o Dymond,. destacando de sus aportaciones que la empatía sería la capacidad del individuo para comprender cómo ven el mundo los demás (Cuff et al., 2016; Davis, 1996; Hojat, 2016a). Otros autores introducen el término “cognitive role-taking”, como un proceso cognitivo que posibilita la construcción mentalmente del papel del otro (Dymond, 1949; Fernándezpinto et al., 2008). Unas décadas después, Wispé a diferencia de la mayoría de las visiones de sus contemporáneos, mantiene que la empatía es fundamentalmente cognitiva y la considera como un intento de un yo consciente de comprender sin juzgar las experiencias positivas y negativas de otro yo; según este autor, el observador realiza un esfuerzo en el que trata de comprender mediante un proceso deliberado de "acercarse" al otro (Wispé, 1987). El enfoque emocional o afectivo de la empatía, se basaría en experimentar una respuesta emocional apropiada provocada por el estado emocional de otra persona (Smith, 2006). Autores como Mehrabian y Epstein describen la empatía como una respuesta emocional vicaria que se experimenta ante las experiencias emocionales ajenas; es decir, sentir lo que la otra persona siente (Mehrabian & Epstein, 1972). Dentro de este enfoque, se incluyen autores como: Stotland, Hoffman, Batson, Eisenberg o Ickes que consideran la empatía como una respuesta emocional generada por los sentimientos de las otras personas, siendo un afecto compartido o sentimiento vicario (Fernández-pinto et al., 2008; Hojat, 2007).. Este enfoque emocional de la empatía se ha utilizado en determinadas disciplinas para explicar ciertas interacciones sociales; incluso, en algunas ocasiones, indistintamente con otros constructos como puede ser simpatía, contagio emocional o compasión. Todos. 18.
(19) INTRODUCCIÓN. ellos tienen en común entender la empatía como un afecto compartido, una identificación emocional con la otra persona (Eisenberg, Eggum, & Giunta, 2011; Wispé, 1986). Posteriormente, las definiciones de empatía integraron ambos enfoques considerándola un concepto multidimensional (Baron-Cohen & Wheelwright, 2004; Fernández-pinto et al., 2008; Hojat, 2007). Por ejemplo, para Bennett sería un modo de relación en el que una persona llega a conocer el contenido mental de otra, tanto afectiva como cognitivamente, en un momento determinado del tiempo y como producto de la relación que existe entre ellos (Bennett, 2001).. 1.1.3. El proceso empático Autores como Barrett- Lennard y Davis profundizan en determinados aspectos de la empatía e incorporan al estudio del concepto elementos que intervienen en el proceso empático (Barrett-Lennard, 1981; Davis, 1980). Así Barrett – Lennard habla del “ciclo de la empatía”, distinguiendo en la empatía relacional varios pasos que se incluyen en tres fases diferentes del proceso: a) empatía del profesional, como un proceso interno de escucha empática y comprensión de la persona; b) comunicación a la otra persona de la comprensión de sus experiencias y c) empatía del usuario, como retroalimentación de la persona receptora de empatía, completándose el ciclo. A partir de estas ideas, este autor conceptualizará la empatía como un proceso interpersonal activo de interacción que involucra la comunicación y el comportamiento entre las partes (Barrett-Lennard, 1981). Por otra parte, Davis define la empatía como un conjunto de constructos que incluyen los procesos de ponerse en el lugar del otro y respuestas tanto afectivas como no afectivas, que resultan de esos procesos (Davis, 1980). Acorde a este pensamiento desarrolló un modelo de cuatro elementos relacionados entre sí: antecedentes, procesos, resultados interpersonales e intrapersonales. Los antecedentes incluirían tanto las características individuales como situacionales del observador. Ambas permitirían una mayor precisión de la toma de perspectiva y la activación de respuestas emocionales congruentes. Estos antecedentes favorecen los procesos empáticos (no cognitivos, cognitivos simples y avanzados) determinados, también, por el aprendizaje anterior y las experiencias del observador. Después de estos procesos se producen unos resultados, tanto en el observador (intrapersonales) como con lo observado (interpersonales) (Davis, 1996). Los factores que incluyen este modelo y las relaciones entre los mismos describen. 19.
(20) INTRODUCCIÓN. el proceso que se produce en la respuesta empática. En esta línea, Larson y Yao adaptaron el modelo de Davis con la intención de promover la comprensión del proceso de empatía en situaciones clínicas (Larson & Yao, 2005). El esquema se muestra en la Figura 1.. Antecedentes Características: - Profesional sanitario - Paciente - Situación. Procesos empáticos -. Procesos no cognitivos (ej.: mimetismo) Procesos cognitivos (ej.: asociación, toma de roles). Procesos intrapersonales - Reacciones afectivas Emociones paralelas Emociones reactivas. - Reacciones no afectivas Atribuciones. Resultados profesional sanitario - Satisfacción laboral - Burnout. Procesos interpersonales - Comportamiento de ayuda - Manejo de conflictos. - Comportamiento social. Resultados pacientes - Satisfacción - Resultados de salud. Figura 1. Modelo del proceso de empatía clínica. Adaptado de Larson & Yao (2005).. Otros campos del conocimiento como la neurología, más que concretar la definición del término, realizan investigaciones para estudiar las áreas cerebrales implicadas en la empatía mediante técnicas de neuroimagen (imágenes de resonancia magnética o funcional, electromiografía facial, electroencefalograma o potenciales) (Decety, 2010; Neumann, Chan, Boyle, Wang, & Westbury, 2015). Los resultados obtenidos en los estudios muestran que se activaban una serie de sustratos o sistemas denominados neuronas espejo, que permiten meterse en “los zapatos mentales” de los demás (Gallese, Keysers, & Rizzolatti, 2004; Preston & Waal, 2002). 20.
(21) INTRODUCCIÓN. 1.1.4. Definiciones e importancia de la empatía en los entornos clínicos En el contexto sanitario, el objetivo de los profesionales es proporcionar una atención integral a las necesidades del paciente, desde una perspectiva biopsicosocial (Derksen, Bensing, & Lagro-janssen, 2013; Engel, 1978; Hojat, 2016a). Por ello, se pone de manifiesto la importancia de las relaciones empáticas en los encuentros con los pacientes y la necesidad de desarrollar estas habilidades en los profesionales (Gianakos, 1996). El término empatía comenzó a utilizarse en medicina en 1918. Los estudios señalan que Southard fue el primer autor en describir la importancia de la empatía en la relación entre un médico y un paciente, para facilitar el diagnóstico y los resultados terapéuticos (Hojat, 2007). En enfermería aparece mucho más tarde, en el año 1950 (Larsen, 1996). Tampoco existe una definición única de empatía en este contexto (Jeffrey, 2016; Reynolds & Scott, 2000). Quizás la definición más utilizada en los estudios realizados en los entornos clínicos es la de Hojat, que la definió como un atributo predominantemente cognitivo (en oposición a uno afectivo o emocional) que implica una comprensión (en oposición a la sensación) de las experiencias, preocupaciones y perspectivas de los pacientes combinadas con una capacidad para comunicar este entendimiento (Hojat, Gonnella, Nasca, et al., 2002; Hojat et al., 2001). Esta definición la desarrolló tras una revisión de la literatura y con la intención de poder elaborar un instrumento de medida específico para cuantificar la empatía en el cuidado del paciente y la educación de los profesionales sanitarios (Hojat et al., 2001). Desde la perspectiva anterior se distinguen como elementos claves en su definición los siguientes conceptos: cognición, comprensión, comunicación de la comprensión e intención de ayudar. Para establecer una interacción empática, los profesionales de la salud deben poner en funcionamiento su capacidad de cognición para valorar y procesar la información, con la finalidad de comprender la situación del paciente. Estos aspectos deben ser completados con la validación de la información que, necesariamente, pasa por comunicar al paciente las apreciaciones observadas y la intención de ayudarlo. El compromiso empático no podría suceder sin una comprensión mutua y la retroalimentación durante los intercambios verbales y no verbales entre ambos (profesional sanitario–paciente) (Hojat, 2016a). Ser entendido (comprensión) es una 21.
(22) INTRODUCCIÓN. necesidad humana básica, ya que cuando se establece una relación empática, se satisface una necesidad humana básica (Hojat, Gonnella, Mangione, Nasca, & Magee, 2003). En enfermería sorprende que se hayan integrado las definiciones teóricas de otras disciplinas teniendo en cuenta la importancia del concepto en el cuidado del paciente (Alligood & May, 2000; Morse et al., 1992; Reynolds & Scott, 2000). En esta disciplina, se define la empatía como un rasgo humano, profesional, facilitador del cuidado y la comunicación (Gerdes, Segal, & Lietz, 2010; Yu & Kirk, 2009). No consiste solamente en la percepción de los sentimientos y pensamientos de otra persona, es escuchar y atender sus necesidades, convirtiéndose el estilo de escucha del oyente y la comunicación de aspectos relevantes, para que el paciente sea consciente de que es comprendido y se favorezca una relación eficaz e interactiva de respeto y confianza mutua (Brown et al., 2011; Kalisch, 1973; Watson, 1999; White, 1997). Alligood (1992) sugiere que los problemas conceptuales y metodológicos del constructo empatía en enfermería se deben a que no se realiza una distinción clara entre dos tipos de empatía: básica y entrenada. Desde su perspectiva la empatía básica es entendida como un rasgo humano universal, mientras que la empatía entrenada es considerada como una habilidad clínica susceptible de ser aprendida, lo que supone un cambio de la esfera intrapersonal a la interpersonal. Como hemos visto, en los ámbitos sanitarios la empatía es considerada un constructo multidimensional y aunque no hay consenso respecto a una sola definición, sí hay acuerdo en considerar que su naturaleza es fundamentalmente cognitiva (Hojat et al., 2001; Morse et al., 1992). Por este motivo algunos autores advierten que, si en la interacción con el paciente existe un predominio excesivo del componente emocional, los profesionales sanitarios podrían correr el riesgo de perder su objetividad y no dar la respuesta terapéutica adecuada al paciente; por lo que resultaría deseable una “distancia afectiva” (desapego emocional), capaz de evitar que las emociones pudieran interferir con la neutralidad clínica y quizás llegar a producir fatiga o agotamiento profesional (Hojat, Gonnella, Nasca, et al., 2002). No obstante, aunque es evidente la necesidad de prestar mayor atención al aspecto cognitivo en las intervenciones sanitarias, no se debe olvidar el aspecto moral, vinculado con la compasión, el altruismo y la ética profesional del personal sanitario. Además, no conviene olvidar que la competencia empática no sería efectiva sin el componente de comportamiento o acción, es decir la capacidad de los profesionales para manifestar de 22.
(23) INTRODUCCIÓN. forma inequívoca que comprenden lo que el paciente está experimentado y son capaces de actuar con precisión en base a ese entendimiento (Morse et al., 1992). Por supuesto, esto requiere un bucle de retroalimentación que permita verificar con el paciente si lo entendido es correcto (Mercer & Reynolds, 2002). En síntesis, en la interacción terapéutica profesional sanitario – paciente, las habilidades empáticas que los profesionales sanitarios deberían desarrollar se sintetizan en la triada comprensión, comunicación y acción, que se representa en la Figura 2.. Figura 2. Habilidades empáticas de los profesionales sanitarios. Fuente: elaboración propia. - Capacidad para comprender al paciente: el profesional sanitario “entra” (competencia cognitiva, en la perspectiva y experiencia del paciente (habilidad para construir una relación), pero sin perder su propia perspectiva ni la distancia clínica. Supone el manejo de habilidades de comunicación para obtener información, verificar o aclarar las percepciones de los pacientes (Coulehan et al., 2001; Derksen et al., 2013; Mercer & Reynolds, 2002). - Capacidad para comunicarse con el paciente. El profesional sanitario para comunicar al paciente su comprensión y que puede ponerse en su lugar (dimensión afectiva) debe utilizar las habilidades de escucha, interpretando las señales verbales y no verbales (habilidad de comunicación), para construir una relación con los pacientes basada en sus necesidades (Gerdes et al., 2010). - Componente de acción de la empatía clínica, consiste en la retroalimentación y validación de la información. Los profesionales deberían comunicar a los pacientes que “han comprendido” su experiencia y estos tienen que verificar que la percepción es adecuada. Todos estos aspectos son esenciales en la atención sanitaria y resolución de problemas (Derksen et al., 2013).. 23.
(24) INTRODUCCIÓN. 1.1.5. Investigaciones sobre capacidad empática y resultados en los pacientes En la interacción profesional sanitario-paciente son muchos los factores que intervienen. La comunicación es una de las herramientas para el intercambio de información en dicha relación, así como la capacidad de los profesionales de escuchar con “el oído de la mente” para entender a los pacientes (Hojat, 2016a; Jani, Blane, & Mercer, 2012). Muchos de los estudios realizados tienen como propósito demostrar los efectos positivos que produce en los pacientes la capacidad empática de los profesionales. Los estudios señalan que la empatía mejora los resultados terapéuticos (Olson & Hanchett, 1995; Ward, 2016). Los pacientes perciben múltiples beneficios cuando son atendidos por profesionales sanitarios con capacidades empáticas, en esta línea las investigaciones constatan que los pacientes tienen una mayor satisfacción con la atención recibida, sienten mayor confianza en el sistema sanitario y perciben que se les brindan unos cuidados de calidad (Derksen et al., 2013). Por otro lado, se apunta que les ayuda a desarrollar mecanismos de afrontamiento en la autogestión de sus problemas de salud de manera más efectiva, les favorece una mejora en su calidad de vida (bienestar físico, psíquico y social) y los resultados clínicos (Kim, Kaplowitz, & Johnston, 2004). En este sentido, las investigaciones destacan la influencia que produce ser atendido por los profesionales sanitarios empáticos sobre la disminución de las cifras de glucosa en pacientes diabéticos o reducción de complicaciones metabólicas (Del Canale et al., 2012; Hojat et al., 2011), inmunidad celular en pacientes oncológicos (Yang et al., 2018). Otros estudios se centran en la mejora de aspectos psicológicos de los pacientes, constatando que estos experimentan una reducción de los niveles de estrés, ansiedad o angustia (Fields et al., 2004; Olson & Hanchett, 1995). En cuanto a los beneficios que la capacidad empática de los profesionales sanitarios tiene para su actividad laboral, en la literatura se destaca que estos se encuentran más satisfechos con su trabajo (Dal Santo, Pohl, Saiani, & Battistelli, 2013), tienden a estar más concentrados, por lo que disminuyen las negligencias en su práctica cotidiana y sufren menos desgaste profesional (Beauvais, Andreychik, & Henkel, 2017; Brazeau, Schroeder, Rovi, & Boyd, 2010; Gleichgerrcht & Decety, 2014; Gosselin, Bourgault, & Lavoie, 2016; Yuguero, Ramon Marsal, Esquerda, Vivanco, & SolerGonzález, 2016).. 24.
(25) INTRODUCCIÓN. Como hemos visto anteriormente, la empatía juega un papel crucial en la atención sanitaria. Concretamente, en enfermería es ampliamente mencionada como un medio para humanizar esta atención (Reynolds & Scott, 2000). Actualmente, existe una preocupación porque en algunas ocasiones la habilidad empática de estos profesionales es insuficiente en la interacción con los pacientes (Heidke, Howie, & Ferdous, 2017; Ward, Cody, Schaal, & Hojat, 2012). Las investigaciones apuntan a que se produce una disminución significativa en la empatía durante la formación académica de los estudiantes de profesiones sanitarias, incluidos los estudiantes de enfermería (Boyle et al., 2009; McKenna et al., 2012; Williams et al., 2014). Parece paradójico que la erosión de la empatía se produzca cuando estos estudiantes realizan su formación práctica en entornos reales y complejos; momento en el que la empatía es más esencial (Hojat et al., 2004). Los motivos que los estudios relacionan con este declive de la empatía, durante la formación clínica de los estudiantes pueden ser debidos, por un lado, al aumento de las exigencias de destreza tecnológica e intervenciones basadas en la evidencia, a la obsesión por las tareas y la tecnología propia de entornos clínicos complejos en detrimento de relacionarse con el paciente (Ward et al., 2012) y a la ausencia de modelos profesionales o al desarrollo de mecanismos de adaptación emocional (Williams, Boyle, & Howard, 2016).. 25.
(26) INTRODUCCIÓN. 1.2. EVALUACIÓN DE LA CAPACIDAD EMPÁTICA 1.2.1. Instrumentos de medida La existencia de una amplia gama de instrumentos para medir la empatía puede ser debida al interés que suscita el concepto y su utilización en diferentes disciplinas y poblaciones. En la Tabla 1 se incluyen los instrumentos más utilizados, enumerados por orden cronológico de publicación. Tabla 1. Instrumentos de medida de la empatía. Autor (Año) Dymond (1949) Barrett-Lennard (1962) Hogan (1969) Mehrabian & Epstein (1972) Eysneck & Eysneck (1978) Layton (1979) Davis (1980) Pérez-Albéniz et al. (2003) LaMonica (1981) Ickes (1993) Caruso & Mayer (1998) (Reynolds, 2000) (Hojat et al., 2001) Baron-Cohen & Wheelwright (2004) Wakabayashi et al. (2006) Jolliffe & Farrington (2006) López-Pérez, FernándezPinto & García Abad (2008) Spreng, McKinnon, Mar & Levine (2009) Kiersma, Chen, Yehle & Plake (2013). Nombre escala Rating Test of Insight and Empathy Barrett-Lennard Relationship Inventory (BLRI) Hogan’s Empathy Scale (HES) Emotional Empathic Tendency Scale (QMEE) Balanced Emotional Empathy Scale (BEES) Impulsiveness–Venturesomeness–Empathy Scale (IVE) Layton Empathy Test (LET) The Interpersonal Reactivity Index (IRI) Empathy Construct Rating Scale (ECRS) Empathic Accuracy Scale (EAS) Multidimensional Emotional Empathy Scale (MDEES) Reynolds Empathy Scale (RES) Jefferson Scale of Physician Empathy (JSPE) Empathy Quotient (EQ) The Empathy Quotient (EQ) and the Systemizing Quotient (SQ). The Basic Empathy Scale (BES) Test de empatía cognitiva y afectiva (TECA). Toronto Empathy Questionnaire (TEQ) Kiersma-Chen Empathy Scale (KCES). 26.
(27) INTRODUCCIÓN. En la población general los instrumentos de medida de la empatía que recogen las revisiones sistemáticas (Jolliffe & Farrington, 2004; Olivera, Braun, Roussos, & P, 2011; Yu & Kirk, 2009) como más utilizados, son: Hogan’s Empathy Scale (HES) (Hogan, 1969), The Questionnaire Measure of Emotional Empathy (QMEE) que, posteriormente, fue actualizado y cambio su denominación a Balanced Emotional Empathy Scale (BEES) (Mehrabian & Epstein, 1972), The Basic Empathy Scale (BES) (Jolliffe & Farrington, 2006) utilizada principalmente en jóvenes y validada al español (Villadangos, Errasti, Amigo, Jolliffe, & García-cueto, 2016), el test de empatía cognitiva y afectiva (TECA) fue creado en español para su utilización en adultos, también existe una versión simplificada de la Escala de Experiencias Vicarias (VES) (López-Pérez, B.; FernándezPinto, I.; García Abad, 2008). En el área de enfermería se han desarrollado escalas como la Layton Empathy Test (LET) diseñada para evaluar si la empatía se puede aprender observando modelos de comportamiento empáticos, en estudiantes de enfermería (Layton, 1979); Empathy Construct Rating Scale (ECRS) que evalúa los sentimientos del encuestado (enfermera) sobre otra persona mediante 84 ítems, no contiene subescalas (LaMonica, 1981). Probablemente, las escalas más utilizadas en los entornos clínicos para evaluar la empatía en profesionales y/o estudiantes de profesiones sanitarias han sido: JSE, IRI, ECRS o BEES. Pero no todos los instrumentos utilizados son igualmente adecuados para este propósito (Evans, Stanley, & Burrows, 1993; Hojat, 2016a). Entre los puntos débiles que señalan las revisiones sistemáticas de estudios realizados con algunos de ellos, encontramos que no todos captan la esencia del constructo empatía entendido desde la perspectiva cognitiva (un aspecto importante en la comunicación de los profesionales de la salud y los pacientes); además, en algunos de estos instrumentos de medida no se hace referencia de forma específica a la atención de los pacientes en el contenido de los ítems, aspectos que son considerados como importantes en el contexto sanitario (Jolliffe & Farrington, 2004; Yu & Kirk, 2009). Por otra parte, las propiedades psicométricas de algunos instrumentos al ser aplicados en entornos clínicos han reportado baja validez y fiabilidad (Neumann et al., 2015; Yu & Kirk, 2009). Por los motivos mencionados, los instrumentos más adecuados y utilizados para medir la empatía en la atención al paciente y en la educación de los profesionales son: The Interpersonal Reactivity Index (IRI) y The Jefferson Scale of Empathy (JSE), ambos tienen una aceptable consistencia interna e incorporan una definición integrada de. 27.
(28) INTRODUCCIÓN. empatía. Respecto a la escala IRI, fue desarrollada por Davis, consta de 28 ítems y está compuesta por 4 dimensiones independientes: toma de perspectiva, fantasía, preocupación empática, malestar personal (Davis, 1980), adaptada al español (Pérezalbéniz et al., 2003). Es autoadministrada y se ha utilizado en estudios con población adulta, adolescentes (Mestre Escrivá, Frías Navarro, & Samper Garcia, 2004), estudiantes de medicina (Hemmerdinger, Stoddart, & Lilford, 2007; Hojat, 2007; Jolliffe & Farrington, 2004) y enfermería (Fragkos, Sotiropoulos, & Frangos, 2019; Yu & Kirk, 2009). En cuanto a la escala JSE, fue desarrollada inicialmente como una escala para medir las actitudes empáticas de los estudiantes de medicina (denominada The Jefferson Scale of Physician Empathy JSPE) (Hojat et al., 2001); posteriormente se han elaborado diferentes versiones para ser aplicadas en la práctica clínica a diferentes profesionales sanitarios para la evaluación de la empatía en este ámbito (Hojat, 2007).. Es un. instrumento que ha reportado validez y fiabilidad en los estudios realizados con diferentes profesionales sanitarios (Fragkos et al., 2019; Hojat, 2007). Por esa razón y al no haber sido validado al idioma español en estudiantes de enfermería, nos propusimos iniciar el proceso de adaptación y validación en esta tesis. Como parte de este trabajo, se solicitaron los permisos correspondientes y se siguieron las recomendaciones de la Universidad Thomas Jefferson (Center for Reseatrch in Medical Educatión and Health Care) propietaria de los derechos de autor (ver anexo I).. 1.2.2. The Jefferson Scale of Empathy (JSE). Características La escala original se denominó The Jefferson Scale of Physician Empathy (JSPE). Fue desarrollada por el equipo de investigación de Thomas Jefferson Medical Collage (Center for Research in Medical Education and Health Care of University de Philadelphia), ante la necesidad de tener un instrumento específico y psicométricamente adecuado, que permitiera a los investigadores llevar a cabo estudios empíricos, en el contexto de la atención al paciente, para evaluar la capacidad empática en estudiantes de medicina (Hojat et al., 2001). La escala inicial constaba de 45 ítems y tras los análisis se acortó a 20, denominándose: The Jefferson Scale of Empathy (JSE) (Hojat et al., 2001). Ante la demanda de utilizar la escala no solamente en estudiantes de medicina sino en médicos y otros profesionales y estudiantes de la salud (Hojat, 2016a), los autores desarrollaron tres versiones de la escala original:. 28.
(29) INTRODUCCIÓN. - Jefferson Scale of Empathy, Medical Student Version (JSE S-Version): para la administración en estudiantes de medicina. - Jefferson Scale of Empathy, Health Professions Version (JSE HP-Version): para la administración en médicos y profesionales sanitarios en ejercicio. - Jefferson Scale of Empathy, Health Professions Student Version (JSE HPS-Version): para la administración a los estudiantes de todas las profesionales de la salud, que no sean de medicina. Las diferentes versiones de la escala son muy similares en contenido, solamente incluyen pequeñas modificaciones en el enunciado de los ítems, para hacer que el texto sea más apropiado para la población objeto del estudio. Por ejemplo, el enunciado del ítem 6 en la versión JSE- S sería: “Debido a que las personas son diferentes, es difícil para un médico ver las cosas desde la perspectiva de los pacientes”, en JSE HP: “Debido a que las personas son diferentes, me resulta difícil ver las cosas desde la perspectiva de mis pacientes” y JSE HPS: “Debido a que las personas son diferentes, es difícil para un proveedor de atención médica ver las cosas desde la perspectiva de los pacientes” (Hojat, 2016a). Las tres versiones de la escala JSE son autoadministradas, sin límite de tiempo, aunque en 5 – 10 minutos suelen completarse (Hojat, 2016a). Para la utilización de la escala JSE o cualquiera de sus versiones se ha otorgado permiso a 85 países, ha sido traducida a 56 lenguas/dialectos. Concretamente la JSE- HPS se ha traducido entre otros idiomas al: chino, finlandés, italiano, japonés, lituano, malayo, serbio y turco. Al español se ha traducido la versión JSE- S y la JSE-HP (en Argentina, México, Chile y Perú), pero no se ha investigado la JSE-HPS (Hojat, 2016a) en estudiantes de enfermería. Posiblemente la JSE sea el instrumento de medida de empatía más investigado y utilizado, lo que proporciona información para poder mejorar y mantener la empatía en la profesión médica y en el resto de profesiones sanitarias (Colliver, Conlee, Verhulst, & Dorsey, 2010). Del mismo modo que la escala original, la escala JSE- HPS, consta de 20 ítems. La respuesta, de cada uno de ellos se evalúa mediante una escala tipo Likert, cuya puntuación oscila de 1 a 7, en donde el 7 equivale a: totalmente de acuerdo y el 1 a totalmente en desacuerdo. Según el autor, lo más común es utilizar una escala Likert de 29.
(30) INTRODUCCIÓN. 5, pero desde su punto de vista, los dos puntos adicionales pueden reducir la tendencia de los encuestados a usar los puntos extremos de la escala (Hojat, 2016a). En cuanto a la redacción de los ítems, para evitar la deseabilidad social y aquiescencia en la respuesta, la mitad de ellos están redactados de forma negativa. Un ejemplo sería: “Preguntarles a mis pacientes sobre su vida no es importante para entender sus molestias físicas”, y para los análisis precisan ser recodificados (Hojat, 2016b). Las puntuaciones de la JSE-HPS pueden fluctuar desde un mínimo de 20 y un máximo de 140 puntos. Cuanto más alto sea el resultado obtenido en la escala, más empática es la orientación del profesional sanitario. El autor, en estudios posteriores señala un punto de corte orientativo, que precisaría de mayor número de investigaciones; así, sitúa la baja competencia empática en un punto de corte para hombres en valores ≤ 95 y en mujeres ≤ 100 para mujeres (Hojat & Gonnella, 2015). Los ítems de la escala original y su traducción al español se pueden ver en la Tabla 2. Tabla 2. Descripción de los ítems (JSE-HPS) (Hojat, 2016a).. Description. Descripción. 1. Health care providers' understanding of their patients' feelings and the feelings of their patients' families does not influence treatment outcomes. 2. Patients feel better when their health care providers understand their feelings. 3. It is difficult for a health care provider to view things from patients' perspectives. 4. Understanding body language is as important as verbal communication in health care provider-patient relationships. 5. A health care provider's sense of humor contributes to a better clinical outcome. 6. Because people are different, it is difficult to see things from patients' perspectives. 7. Attention to patients' emotions is not important in-patient interview.. 1. La comprensión que los profesionales sanitarios tienen de los sentimientos de sus pacientes y familias es un factor irrelevante en el tratamiento. 2. Los pacientes se sienten mejor cuando los profesionales sanitarios comprenden sus sentimientos. 3. Es difícil para un profesional sanitario ver las cosas desde la perspectiva del paciente. 4. Comprender el lenguaje no verbal es tan importante como la comunicación verbal entre profesionales de la salud y pacientes. 5. El buen sentido del humor de un profesional sanitario contribuye a un mejor resultado clínico. 6. Debido a que las personas son diferentes, es difícil ver las cosas desde la perspectiva de los pacientes. 7. La atención de las emociones de los pacientes no es importante durante la entrevista clínica con ellos. 8. La atención a las experiencias de los pacientes es irrelevante para la efectividad del tratamiento. Continúa. 8. Attentiveness to patients' personal experiences does not influence treatment outcomes.. 30.
(31) INTRODUCCIÓN. 9. Health care providers should try to stand in their patients' shoes when providing care to them. 10. Patients value a health care provider's understanding of their feelings which is therapeutic in its own right. 11. Patients' illnesses can be cured only by targeted treatment; therefore, health care providers' emotional ties with their patients do not have a significant influence in treatment outcomes. 12. Asking patients about what is happening in their personal lives is not helpful in understanding their physical complaints. 13. Health care providers should try to understand what is going on in their patients' minds by paying attention to their non-verbal cues and body language. 14. I believe that emotion has no place in the treatment of medical illness. 15. Empathy is a therapeutic skill without which a health care provider's success is limited. 16. Health care providers' understanding of the emotional status of their patients, as well as that of their families is one important component of the health care provider–patient relationship. 17. Health care providers should try to think like their patients in order to render better care. 18. Health care providers should not allow themselves to be influenced by strong personal bonds between their patients and their family members. 19. I do not enjoy reading non-medical literature or the arts. 20. I believe that empathy is an important factor in patients' treatment.. 9. Los profesionales sanitarios tratan de ponerse en el lugar de sus pacientes cuando los atienden. 10. Los pacientes valoran que los profesionales sanitarios comprendan sus sentimientos, lo cual es terapéutico por sí mismo. 11. Las enfermedades solo se curan con tratamiento, los lazos afectivos de los profesionales sanitarios con los pacientes no tienen un valor significativo en los resultados del tratamiento. 12. Preguntarles a los pacientes sobre su vida no es importante para entender sus molestias físicas. 13. Los profesionales sanitarios deberían de tratar de entender lo que pasa por la mente de los pacientes por su comunicación no verbal y lenguaje corporal. 14. Creo que las emociones no tienen lugar en el tratamiento de la enfermedad. 15. La empatía es una habilidad terapéutica sin la cual el éxito como profesional sanitario puede ser limitado. 16. La comprensión que los profesionales sanitarios tienen del estado emocional de sus pacientes y familias, es un componente importante en la relación con ellos. 17. Los profesionales sanitarios deben tratar de pensar como los pacientes para darles mejor cuidado. 18. Los profesionales sanitarios no deberían permitir que les afecten las relaciones sentimentales de los pacientes y sus familiares. 19. No disfruto leyendo literatura no médica. 20. Creo que la empatía es un factor terapéutico en el tratamiento.. 31.
(32) INTRODUCCIÓN. La escala JSE, utilizada en un estudio realizado con estudiantes de medicina y residentes, reveló una estructura factorial de cuatro dimensiones: la opinión del médico desde la perspectiva del paciente; comprender las experiencias del paciente, los sentimientos y pistas; ignorar las emociones en la atención del paciente y pensar como el paciente (Hojat et al., 2001). En otros estudios realizados y aplicando un análisis factorial confirmatorio (AFC) reducen la estructura a tres dimensiones, denominándolas: toma de perspectiva, cuidado compasivo y ponerse en el lugar del paciente (Hojat & LaNoue, 2014). La estructura factorial de la escala JSE o sus versiones ha sido puesta a prueba en diferentes estudios de validación y los resultados muestran algunas diferencias en este sentido. Hay estudios que coinciden con una estructura factorial de 4 dimensiones (Paro, Daud-Gallotti, Tibério, Pinto, & Martins, 2012; Preusche & Wagner-Menghin, 2013; Sherman & Cramer, 2005; Tavakol, Dennick, & Tavakol, 2011), otros trabajos realizados en estudiantes de profesiones de ciencias de la salud (farmacia y paramédicos) obtienen 2 dimensiones (Fjortoft, Van Winkle, & Hojat, 2011; Williams, Brown, Boyle, & Dousek, 2013); pero la mayoría de los estudios realizados en diferentes idiomas o contextos coinciden con las tres dimensiones señaladas por los creadores (Alcorta-Garza et al., 2016; Ferreira-Valente, Costa, et al., 2016; Hojat & LaNoue, 2014; Hsiao, Tsai, & Kao, 2013; Leombruni et al., 2014; Magalhães, Salgueira, Costa, & Costa, 2011; McMillan & Shannon, 2011; Montanari et al., 2015; Ward et al., 2009; Wen et al., 2013; B. Williams et al., 2013). El factor prominente de la escala, perspective taking que hemos traducido como toma de perspectiva, es considerado un ingrediente importante de la empatía, se refiere a los aspectos cognitivos de la misma. El segundo factor, compassionate care traducido como cuidado compasivo, se caracteriza por una combinación de los aspectos cognitivos y afectivos de la empatía, siendo también considerado un factor esencial en las relaciones profesionales con los pacientes. Respecto al tercer factor, walking in the patient’s shoes traducido como ponerse en el lugar de los pacientes, es un concepto inverso al desapego emocional (Hojat, 2007). La evaluación realizada por los autores de las propiedades psicométricas de la JSE-HPS, determinan una aceptable fiabilidad (alfa de Cronbach > 0,8 en estudiantes de medicina) y validez de la escala para medir de la empatía en los profesionales sanitarios (Hojat, 2016a).. 32.
(33) INTRODUCCIÓN. 1.2.3. Algunos resultados generales La empatía, como cualquier otro atributo personal, varía durante la educación profesional y en la atención al paciente. En síntesis, los resultados generales obtenidos en los estudios realizados a profesionales sanitarios con la escala, nos permiten concluir que: - Teniendo en cuenta el punto de corte propuesto por el autor (aunque no pueda considerarse definitivo), la capacidad empática de los profesionales y estudiantes de la salud es alta. Como se muestra en la Tabla 3, en estudios en los que se ha utilizado la JSE-HPS, las cifras obtenidas en las medias y desviaciones típicas oscilan para hombres en un rango de 100,6 ± 14,4 y 114,29 ± 21,04 (Kuo, Cheng, Chen, Livneh, & Tsai, 2012; Williams et al., 2013) y para mujeres las encontramos entre 106,2 ± 14,8 y 114, 78 ± 12,41 (Petrucci, La Cerra, Aloisio, Montanari, & Lancia, 2016; Williams et al., 2013).. Tabla 3. Empatía en profesionales y estudiantes sanitarios con JSE-HPS. Referencia. País. N. Total. Boyle et al. (2009) Fields et al. (2011) Hsiao et al. (2013). Australia. 459. 107,34 ± 13,74. USA. 111,5 ± 12,50. 104,1 ± 17,1. 112,5 ± 11,00. China Taiwan. 285 EE 613 EE. -. 104,52 ± 22,0. 108,57±14.30. Kliszcz et al. (2006) Kuo et al. (2012) McKenna et al. (2012) Montanari et al. (2015) Petrucci et al. (2016) Williams et al. (2014). Polonia. 405. 113,06 ± 14,49. 113,06. 110,12. Taiwan. 660 E 106 EE 797 EE 502 ECS 948 ECS. 110,66 ± 16,36. 114.29 ± 21.04. 110.62±16.34. 107,34 ± 13,74. -. -. Australia Italia Italia Australia. Hombres. Mujeres. 104,76 ± 12,21 109,78 ± 14,73. 111,81 ± 14,50. 107,25 ± 14,10 113, 39 ±10,37. 113,79 ± 10,99 108,25 ± 16,35 104,00 ± 14,40. 106,83 ± 12,21 114.78 ± 12.41 100,60 ± 14,40 106,20 ± 14,80. EE: estudiantes de enfermería. E: enfermería. ECS: estudiantes de ciencias de la salud. - En general, en los estudios se observa una diferencia de género en la capacidad empática a favor de las mujeres, aunque no en todos los casos esta diferencia alcanza significación estadística (Hojat, Gonnella, Mangione, et al., 2002).. 33.
(34) INTRODUCCIÓN. - Los profesionales que obtienen puntuaciones más altas son los que trabajan en las especialidades orientadas al trabajo con personas (por ejemplo, medicina interna, general, de familia o pediatría), ya que éstas requieren un mayor compromiso empático debido a la frecuencia de los encuentros en la interacción médico- paciente; mientras que en las especialidades orientadas a la tecnología o procedimientos (por ejemplo, patología, radiología, anestesia y cirugía) la relación con el paciente es menor (Hojat, Gonnella, Nasca, et al., 2002). - Se producen variaciones en los niveles de empatía durante la formación académica y las prácticas clínicas de los estudiantes. Se apunta a que se produce un retroceso de la capacidad empática conforme aumenta el nivel de complejidad y utilización de la tecnología en la atención a los pacientes; lo que es un motivo de preocupación por las consecuencias que esto pueda tener sobre la satisfacción del paciente y la calidad de la atención (Hojat et al., 2004, 2009). - Se han encontrado asociaciones significativas entre las puntuaciones de la empatía obtenidas con la escala JSE en los profesionales sanitarios y mejores resultados clínicos con los pacientes (Del Canale et al., 2012; Hojat et al., 2010; Yang et al., 2018).. 34.
(35) PLANTEAMIENTOS Y OBJETIVOS.
(36) PLANTEAMIENTOS Y OBJETIVOS. 2.- PLANTEAMIENTOS Y OBJETIVOS 2.1. PLANTEAMIENTOS Esta tesis doctoral parte de las siguientes asunciones o propuestas: 1. La empatía es considerada un componente fundamental de la atención sanitaria y cuidados de calidad en enfermería. En las complejas demandas de salud y atención sanitaria, la capacidad empática es considerada una habilidad fundamental para comprender las necesidades de los pacientes y prestar una atención de calidad (Ward, 2016; Williams & Stickley, 2010). Estudios recientes vinculan la capacidad empática de los profesionales de la salud con mayor satisfacción en su trabajo (Beauvais et al., 2017; Bourgault et al., 2015) y mejores resultados clínicos en los pacientes (Brown & Bussell, 2011; Del Canale et al., 2012).. 2. Es necesario disponer de instrumentos específicos, validados y fiables para evaluar la empatía en estudiantes y profesionales de enfermería. Hasta donde conocemos, el Centro Jefferson tiene registradas en español para su aplicación en médicos las traducciones realizadas en países de Sudamérica (Argentina, México, Chile y Perú) (Hojat, 2016a). Sin embargo, la escala JSE-HPS no ha sido validada al español para ser utilizada en enfermeras o estudiantes de enfermería. Contar con instrumentos que permitan evaluar la empatía en dichas poblaciones, permitiría que se pudieran hacer estudios sobre la misma (Fragkos et al., 2019), en caso necesario, se establecieran las medidas educativas oportunas para potenciarla (Bas-Sarmiento, Fernández-Gutiérrez, Baena-Baños, & Romero-Sánchez, 2017).. 3. La competencia empática varía en función de variables sociodemográficas y la experiencia clínica. Se describen variaciones de la capacidad empática en función del sexo y la complejidad clínica relacionada con el trabajo (Charles, Ahnfeldt-Mollerup, Søndergaard, & Kristensen, 2018; Ward et al., 2012). En las unidades hospitalarias con un elevado predominio de la tecnología y menos interacción con los pacientes, parece. 36.
(37) PLANTEAMIENTOS Y OBJETIVOS. que se produce un declive de la capacidad empática (Ferreira-Valente, Monteiro, et al., 2016; Neumann et al., 2011; Ward et al., 2012). Existe preocupación por la disminución de la empatía durante la formación académica en los diferentes estudiantes de profesiones sanitarias (Hojat et al., 2009; Williams et al., 2016). No se ha prestado suficiente atención a la mejora de las habilidades empáticas en estudiantes y profesionales de enfermería, se precisan más estudios de investigación en este campo.. 4. Competencia empática y el estilo de escucha predominante son variables relacionadas entre sí y esenciales para una comunicación efectiva en la interacción terapéutica enfermera - paciente. La capacidad empática de la enfermera es esencial para que se produzca una comunicación terapéutica eficaz para lograr una atención más humana y mejores resultados en el cuidado del paciente (Giménez-Espert & Prado-Gascó, 2017; Pinto et al., 2012; Yang et al., 2018). Esta capacidad está relacionada con el estilo de escucha de los profesionales de enfermería (Brown et al., 2010; Shipley, 2010; Williams, Brown, & Boyle, 2012), en tanto que este puede influir positiva o negativamente sobre la comunicación que se establece con los pacientes.. 37.
(38) PLANTEAMIENTOS Y OBJETIVOS. 2.2. OBJETIVOS Objetivo general La presente investigación pretende adaptar transculturalmente y validar la escala de empatía The Jefferson Scale of Empathy for Health Professions Student version (JSEHPS versión) en el contexto de la lengua española, para estudiantes universitarios de enfermería.. Objetivo específico Teniendo en cuenta el objetivo general de la investigación, los objetivos específicos para este estudio fueron: 1.. Evaluar las propiedades psicométricas de la adaptación al español de JSE-HPS en. estudiantes universitarios de enfermería. 2.. Comparar nuestros resultados con los proporcionados en otros estudios realizados. en estudiantes de profesiones sanitarias. 3.. Explorar la relación entre empatía, inteligencia emocional y resiliencia, como. medidas conceptualmente relevantes. 4.. Analizar la competencia empática de los estudiantes de enfermería y determinar. las posibles variaciones en la empatía por sexo y experiencia clínica. 5.. Determinar la capacidad empática y los estilos de escucha predominantes en una. muestra de estudiantes de enfermería. 6.. Analizar la correlación existente entre de los diferentes estilos de escucha y la. empatía en estudiantes de enfermería.. 38.
(39) PLANTEAMIENTOS Y OBJETIVOS. Los objetivos de esta tesis doctoral se abordarán en los siguientes apartados: a) Objetivos 1, 2 y 3 en el manuscrito I: Validación al español de la escala de empatía Jefferson en profesionales sanitarios versiones estudiantes y propiedades psicométricas en estudiantes de enfermería.. b) Objetivos 4 en el manuscrito II: Relación entre empatía y experiencia clínica en estudiantes de enfermería. c) Objetivos 5 y 6 en el manuscrito III: Influencia del estilo de escucha sobre la capacidad empática en los estudiantes de enfermería.. 39.
(40) RESÚMENES DE MANUSCRITOS.
(41) RESÚMENES DE MANUSCRITOS. 3.- RESÚMENES DE MANUSCRITOS 3.1. RESUMEN MANUSCRITO I Validación al español de la escala de empatía Jefferson para estudiantes de ciencias de la salud (JSE-HPS) y propiedades psicométricas en estudiantes de enfermería. Introducción La capacidad para empatizar con los pacientes tiene un efecto positivo sobre Los resultados de salud y la calidad de los cuidados. Objetivo El objetivo de este trabajo es evaluar las características psicométricas de la versión española de la Jefferson Scale of Empathy- Health Profession Students (JSE-HPS) Métodos Se realizó un estudio descriptivo, transversal, para testar la validez y propiedades psicométricas de versión española de la escala JSE-HPS, en 422 estudiantes universitarios de enfermería. Resultados En este estudio, la α de Cronbach mostró un valor de 0,828. Los resultados de los análisis mostraron una estructura factorial de tres dimensiones, todos los ítems cargaron adecuadamente (>0,36) excepto el ítem 18 (0,266). El factor principal, toma de perspectiva agrupó 10 ítems; el segundo factor, cuidado compasivo agrupó 6 ítems y el tercer factor, ponerse en el lugar de los pacientes agrupó 3 ítems. La varianza explicada fue 42,2%. Conclusión Los resultados del análisis factorial confirmatorio sugieren que la versión española de la JSE-HPS es una medida válida y fiable para evaluar la capacidad empática de los estudiantes de enfermería. Palabras clave Empatía; Jefferson Scale of Empathy; Estudiantes Enfermería; Propiedades psicométricas. 41.
(42) RESÚMENES DE MANUSCRITOS. 3.2. RESUMEN MANUSCRITO II Relación entre empatía y experiencia clínica en estudiantes de enfermería. Introducción La empatía es una competencia fundamental en enfermería. Los pacientes perciben una mayor calidad y más satisfacción con la atención recibida cuando las enfermeras que los tratan son más empáticas. Objetivo El propósito del estudio fue analizar la competencia empática en estudiantes de enfermería y sus variaciones según sexo y experiencia clínica. Métodos Se realizó un estudio transversal en estudiantes que habían realizado prácticas clínicas, en los cursos 2º, 3º o 4º (1-2 meses, 2-6 meses y >6 meses respectivamente). Se administró un cuestionario, que incluyó variables sociodemográficas, experiencia clínica y la Escala Jefferson de Empatía-Estudiantes Profesiones Sanitarias (JSE-HPS). Resultados Participaron 416 estudiantes (79% mujeres). La puntuación de empatía fue 118,09±12,20 sin diferencias significativas por sexo. Sin embargo, el análisis por factores estructurales de la escala mostró, significación en ponerse en el lugar del paciente (superior en mujeres 16,10±10,24 vs 15,22±3,47 hombres). La prueba ANOVA, indicó que una mayor experiencia clínica y de más complejidad técnica se asocia significativamente con una disminución en la empatía (los estudiantes de 4ª curso puntúan menos que los de 3º curso). Se mantuvo esta asociación en la dimensión ponerse en el lugar del paciente especialmente en el caso de los hombres. Conclusión En definitiva, la empatía es una competencia esencial para el desarrollo de una práctica enfermera de calidad. Sin embargo, puede verse comprometida en entornos clínicos con elevadas exigencias tecnológicas. Es importante prestar atención a la evolución de la empatía y propiciar en los estudiantes experiencias de aprendizaje que eviten el posible declive.. 42.
(43) RESÚMENES DE MANUSCRITOS. Palabras clave Empatía; Estudiantes de Enfermería; Educación; Prácticas Clínicas, Relaciones Enfermero-Paciente.. 43.
(44) RESÚMENES DE MANUSCRITOS. 3.3. RESUMEN MANUSCRITO III Influencia del estilo de escucha sobre la capacidad empática en los estudiantes de enfermería. Introducción En la relación terapéutica enfermera-paciente, tanto la capacidad para empatizar como los estilos de escucha tienen un papel determinante. Objetivo El propósito del estudio fue evaluar la capacidad empática y los estilos de escucha en estudiantes de enfermería y analizar la relación entre ambas variables. Método Estudio descriptivo, realizado en estudiantes de enfermería con experiencia clínica. Se evaluaron variables sociodemográficas, empatía mediante la escala Jefferson Scale of Empathy for Health Professions (JSE-HPS) y los estilos de escucha con la escala The Listening Styles Profile (LSP-16). Analizamos los datos con el programa SPSS®v.24. Se hicieron análisis univariados y multivariantes para testar la asociación entre empatía y estilos de escucha. Resultados La muestra incluyó 446 estudiantes de enfermería (20,4 % hombres). La media de edad fue 22,8±4 años. La puntuación en empatía fue 118,0±12,2. Los valores de los estilos de escucha fueron: orientados a persona 12,5±1,8, al contenido 9,1±2,2, a la acción 7,5±2,7 y al tiempo 4,8±2,8. El análisis multivariado mostró asociación positiva entre empatía y estilo persona y negativa con estilo tiempo. Conclusión La capacidad para empatizar es una parte esencial de los cuidados de enfermería. El estilo de escucha orientado a persona se centra en las necesidades y sentimientos del paciente; predomina entre los estudiantes y aumenta la capacidad empática; mientras que el orientado al tiempo es característico de los oyentes impacientes y tiene un efecto negativo sobre la empatía. Durante la formación clínica, los estudiantes tienen que ser conscientes de la influencia de su estilo de escucha durante la interacción con el paciente.. 44.
(45) RESÚMENES DE MANUSCRITOS. Palabras clave Estudiantes de enfermería, Enfermería, Empatía, Estilos de escucha, Educación, Relación enfermera – paciente, Atención de Enfermería.. 45.
(46) MANUSCRITOS.
(47) MANUSCRITOS. 4.- MANUSCRITOS 4.1. MANUSCRITO I Validación al español de la escala de empatía Jefferson para estudiantes de ciencias de la salud (JSE-HPS) y propiedades psicométricas en estudiantes de enfermería.. 4.1.1. Introducción En la práctica clínica, las enfermeras están en contacto con el sufrimiento humano derivado de las experiencias personales de los pacientes con el dolor, la incertidumbre, la ansiedad y la angustia generadas por la pérdida de salud. Comprender estas experiencias es esencial para brindar una atención de calidad centrada en las necesidades de los pacientes (Kelley, Kraft-Todd, Schapira, Kossowsky, & Riess, 2014). En este contexto, el cuidado es el centro de la práctica de enfermería y se entiende como un proceso basado en la sensibilidad y la cercanía interpersonales (Finfgeld-Connett, 2008; Percy & Richardson, 2018). En este sentido, la empatía ha sido reconocida como un elemento clave en los cuidados y en las relaciones terapéuticas entre pacientes y profesionales de la salud (Brunero, Lamont, & Coates, 2010; Fields et al., 2011; Ward et al., 2012). Los estudios realizados en el ámbito clínico muestran que las relaciones empáticas tienen múltiples beneficios; señalan una estrecha relación entre satisfacción y calidad de los cuidados (Kim, Kaplowitz, Johnston, et al., 2004) y un efecto positivo en la salud de los pacientes al disminuir su nivel de estrés (Del Canale et al., 2012). También se apunta que aumenta la adherencia al tratamiento, fomenta la utilización responsable de los recursos sanitarios además de ser un amortiguador de los conflictos entre pacientes y profesionales (Del Canale et al., 2012; Hojat & LaNoue, 2014; Kim, Kaplowitz, & Johnston, 2004). Por otro lado, y aunque de forma no concluyente, se apunta que los profesionales de la salud más empáticos perciben menos estrés y mayor satisfacción con el trabajo (Reynolds & Scott, 2000; Ward et al., 2012). 47.
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