PROPUESTA PARA EL DESARROLLO DE TURISMO ALTERNATIVO EN EL REALEJO, MPIO. DE GUADALCAZAR, S.L.P.

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Texto completo

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SAN LUIS POTOSÍ

FACULTAD DE CIENCIAS QUÍMICAS, INGENIERÍA Y MEDICINA

PROGRAMAS MULTIDISCIPLINARIOS DE POSGRADO EN CIENCIAS

AMBIENTALES

TESIS QUE PARA OBTENER EL GRADO DE

MAESTRÍA EN CIENCIAS AMBIENTALES

PROPUESTA PARA EL DESARROLLO DEL TURISMO ALTERNATIVO EN EL

REALEJO, MPIO. DE GUADALCÁZAR, SLP.

PRESENTA:

FRANCISCO JAVIER RANGEL DÍAZ

DIRECTOR DE TESIS:

DR. JUAN ANTONIO REYES AGÜERO ASESORES:

DR. VALENTE VÁZQUEZ SOLÍS DR. JOSÉ ARTURO DE NOVA VÁZQUEZ

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SAN LUIS POTOSÍ

FACULTAD DE CIENCIAS QUÍMICAS, INGENIERÍA Y MEDICINA

PROGRAMAS MULTIDISCIPLINARIOS DE POSGRADO EN CIENCIAS

AMBIENTALES

TESIS QUE PARA OBTENER EL GRADO DE

MAESTRÍA EN CIENCIAS AMBIENTALES

PROPUESTA PARA EL DESARROLLO DEL TURISMO ALTERNATIVO EN EL

REALEJO, MPIO. DE GUADALCÁZAR, SLP.

PRESENTA:

FRANCISCO JAVIER RANGEL DÍAZ

COMITÉ TUTELAR:

DIRECTOR: JUAN ANTONIO REYES AGÜERO _____________________________________

ASESOR: JOSÉ ARTURO DE NOVA VÁZQUEZ _____________________________________

ASESOR: VALENTE VÁZQUEZ SOLÍS _____________________________________

SINODALES:

PRESIDENTE: JUAN ANTONIO REYES AGÜERO __________________________________

SECRETARIO: VALENTE VÁZQUEZ SOLÍS __________________________________

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CRÉDITOS INSTITUCIONALES

PROYECTO REALIZADO EN:

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN ZONAS DESÉRTICAS

AGRADEZCO A CONACyT EL OTORGAMIENTO DE LA BECA-TESIS

Becario No. 416487

LA MAESTRÍA EN CIENCIAS AMBIENTALES RECIBE APOYO A TRAVÉS

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2 Abreviaturas usadas

ANP Área Natural Protegida

CCE Capacidad de Carga Efectiva

CCF Capacidad de Carga Física

CCT Capacidad de Carga Turística

CCR Capacidad de Carga Real

CMO Clasificación Mexicana de Ocupaciones

CONAPO Consejo Nacional de Población

FOMDEG Frente Opositor a los Mineros Destructores en Guadalcázar

LAC Límite de Cambio Aceptable

MIDE Método para la Información de Excursiones

OMT Organización Mundial del Turismo

ONU Organización de las Naciones Unidas

POSLP Periódico Oficial de San Luis Potosí

SECTUR Secretaria de Turismo

UASLP Universidad Autónoma de San Luis Potosí

UIOOT Unión Internacional de Organismos Oficiales en Turismo

UMA Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre

UNESCO Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la

Cultura (por sus siglas en inglés)

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Resumen

Palabras clave: turismo alternativo, propuesta para turismo, El Realejo

Introducción. La actividad turística en la Zona Altiplano de San Luis Potosí, es más reducida

que en la Zona Huasteca, ya que muy pocos municipios cuentan con los servicios mínimos para atender a los visitantes. Reyna (2011) indica que las características particulares del municipio de Guadalcázar le confieren un gran potencial turístico el cual puede llegar a ser una actividad básica para el sustento de la población en los próximos años, pero que actualmente está siendo escasamente aprovechado por sus pobladores.

El tipo de turismo que se lleva a cabo en El Realejo es el de aventura, el cual tiene requerimientos específicos para llevar a cabo sus actividades. Para su realización es necesario tener una planeación adecuada, lo que contribuye a mitigar los posibles impactos negativos que se pudieran llegar a generar (Rueda y Belmonte, 2004).

Metodología. Para entender la situación del turismo en El Realejo y lograr una propuesta

acorde a las características de la zona se realizó un inventario de atractivos y se valoraron siguiendo la metodología de Franco-Maass et al. (2009). Así mismo, se realizó la propuesta de dos senderos interpretativos y se evaluó su capacidad de carga. Posteriormente se realizaron entrevistas para conocer el perfil del turista y el perfil de los residentes.

Resultados y discusión. Se describieron un total de ocho sitios y se clasificaron en tres

grupos según su valor: poco adecuados; adecuados y muy adecuados. Se propusieron dos senderos interpretativos: el Camino Real El Realejo- Guadalcázar y el sendero Cerro de Las Comadres, el primero con una CCR de 1159 visitas/día y el segundo de 545 visitas/día, una CCR alta al compararla con los senderos en Cehegín reportados por Tudela (2008). Las entrevistas a los turistas muestran que son turistas de aventura, que viajan con amigos en auto particular, en grupos de 4 personas, acampan y gastan poco, lo cual difiere con lo que reporta el POSLP (2010) que indica que lo que más se realiza en el Altiplano es el turismo cultural, los turistas van acompañados de su familia y se hospedan en hoteles, esto debido a que el estudio está enfocado a la zona de Real de Catorce. La entrevista a los residentes refleja que El Realejo se encuentra en una etapa de implicación en el ciclo de vida del destino, y el índice de irritación indica que se encuentran en la fase de euforia. Existe en el lugar una falta de unión en la comunidad, lo que se ve reflejado en la disminución de alguna s tradiciones.

Conclusiones. La gruta de Los Muertos y el Pozo Colorado son sitios poco adecuados para

el turismo, La Joya del Metate, El Salitre y Los Arcos son sitios adecuados y la Gruta y la joya de Las Candelas y el Cerro de Las Comadres son muy adecuados.

El sendero Camino Real El Realejo- Guadalcázar tiene una CCR de 1159 visitas/día y el sendero Cerro de Las Comadres una CCR de 545 visitas/día.

Se realizó la propuesta con base a tres rubros: monitoreo y vigilancia del área, infraestructura y servicios turísticos, unión educación y capacitación de la población

Índice

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2. Marco conceptual ... 12

2.1. Breve historia del turismo ... 12

2.2. Definiciones de turismo ... 14

2.3. Clasificación del turismo y el turismo alternativo ... 16

2.4. Desarrollo sustentable y turismo ... 17

2.5. Educación ambiental y senderos interpretativos ... 21

2.6. Impactos del turismo alternativo ... 22

2.6.1. Impactos ambientales ... 23

2.6.2. Impactos económicos ... 24

2.6.3. Impactos socioculturales... 25

2.7. Evaluación de sitios ecoturísticos ... 29

2.7.1. Inventario y valorización de atractivos turísticos naturales ... 29

2.7.2. Valorización de los senderos interpretativos... 32

2.7.3. Capacidad de carga turística ... 32

2.7.4. Percepción de los visitantes y la población residente ... 36

3. Descripción del área de estudio ... 37

3.1. Ubicación geográfica del área de estudio ... 37

3.2. Fisiografía... 38

3.3. Hidrología ... 38

3.4. Clima ... 38

3.5. Vegetación ... 39

3.6. Fauna ... 43

3.7. El Huizache, Guadalcázar, como centro de biodiversidad ... 44

3.8. Historia ... 45

4. Materiales y métodos ... 48

4.1. Inventario de atractivos turísticos naturales, culturales e infraestructura . 48 4.2. Senderos interpretativos y capacidad de carga... 49

4.3. Percepción de los visitantes y la población residente ... 51

5. Resultados ... 52

5.1. Descripción de los atractivos naturales de El Realejo ... 52

5.1.1. Cerro de Las Comadres... 52

5.1.2. Cerro de Los Arcos ... 54

5.1.3. Gruta Las Candelas ... 55

5.1.4. Gruta de Los Muertos ... 57

5.1.5. Pozo Colorado ... 59

5.1.6. Joya El Metate ... 60

5.1.7. Joya Las Candelas ... 61

5.1.8. Pared para escalar El Salitre ... 63

5.2. Valoración de los atractivos naturales de El Realejo ... 64

5.3. Senderos interpretativos y capacidad de carga... 65

5.3.1. Camino real El Realejo- Guadalcázar ... 65

5.3.2. Sendero Cerro de Las Comadres ... 69

5.4. Percepción del ecoturismo por parte de la población ... 73

5.4.1. Entrevista a visitantes de El Realejo ... 73

5.4.1.1. Turistas de aventura ... 73

5.4.1.2. Turistas con fines educativos ... 83

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6. Discusión ... 103

6.1. Inventario y valorización de atractivos turísticos naturales ... 103

6.2. Capacidad de carga turistica ... 104

6.2.1. Camino real El Realejo-Guadalcázar ... 104

6.2.2. Sendero Las Comadres ... 104

6.3. Percepción de los visitantes ... 105

6.4. Percepción de visitantes con fines educativos ... 106

6.5. Percepción de los residentes ... 106

6.6. Análisis sobre la sustentabilidad de El Realejo como destino turístico .. 108

6.7. Problemática existente en la actividad turística de El Realejo... 109

6.8. Propuesta ... 110

7. Conclusiones ... 1146

8. Literatura citada ... 1157

9. Anexos ... 121

Índice de figuras Figura 1. Ciclo de vida de un destino turístico a través del tiempo. 19 Figura 2. Sitios de interés de El Realejo, Mpio. de Guadalcázar 29

Figura 3. Croquis aproximado del cerro de Las Palmas, El Abrego 37 Figura 4. Cerro de Las Comadres 46

Figura 5. Cerro de Los Arcos. 47 Figura 6. Gruta de Las Candelas 49 Figura 7. Entrada a la Gruta de Los Muertos 51 Figura 8. Entrada a la gruta Pozo Colorado 52 Figura 9. Joya El Metate. 53 Figura 10. Joya Las Candelas. 54 Figura 11. Paredes de El Salitre 55 Figura 12. Camino real El Realejo-Guadalcázar 58 Figura 13. Camino real El Realejo-Guadalcázar. 59 Figura 14. Recorrido del sendero interpretativo Camino real El Realejo-Guadalcázar 60 Figura 15. Señalamientos en el Cerro de Las Comadres 61

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6

Figura 20. Amplitudes de edad de los visitantes a El Realejo 65 Figura 21. Lugar de procedencia de turistas en El Realejo 65 Figura 22. Proporción de mujeres y hombres de los turistas que visitan El Realejo 66 Figura 23. Estado civil de los turistas que visitan El Realejo 66 Figura 24. Escolaridad de los turistas en El Realejo 66 Figura 25. Ocupación laboral de los turistas en El Realejo 66 Figura 26. Personas con las que los turistas suelen visitar El Realejo 67 Figura 27. Tamaño de los grupos de los turistas que suelen visitar El Realejo 67 Figura 28. Transporte que suelen utilizar los turistas para llegar El Realejo 68 Figura 29. Cantidad de visitas que los turistas han realizado a El Realejo 68 Figura 30. Año en que los turistas había visitado El Realejo 69 Figura 31. Número de horas de permanencia de los turistas en El Realejo 69 Figura 32. Motivos de los turistas para visitar El Realejo 70 Figura 33. Actividades que los turistas realizan en El Realejo 70 Figura 34. Actividades que los turistas realizan en El Realejo 70 Figura 35. Lugares alternos que los turistas seleccionarían en lugar de El Realejo 70 Figura 36. Motivos de los turistas para visitar otros lugares en lugar de El Realejo 71 Figura 37. Ingresos mensuales de los turistas que visitan El Realejo 71 Figura 38. Cantidad de dinero, que los turistas usaron para visitar El Realejo 72 Figura 39. Cantidad de dinero, que los turistas gastaron en El Realejo 72 Figura 40. Tipo de hospedaje que los turistas usan en El Realejo 72 Figura 41. Valoración de los servicios que los turistas en El Realejo 73 Figura 42. Valoración del precio de los servicios que los turistas usaron 73 Figura 43. Valoración de unidad, seguridad, calidad del ambiente y respeto de la comunidad

de los turistas en El Realejo 73

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7

Figura 53. Razones por las que turistas vistan lugares en sus vacaciones. 79 Figura 54. Consideración sobre la longitud de los senderos por turistas 79 Figura 55. Preferencia por turistas por los atractivos naturales en El Realejo 79 Figura 56. Razones por la que a los turistas con fines educativos les agradó El Realejo 80 Figura 57. Opinión de los turistas por los atractivos naturales en El Realejo 80 Figura 58. Situaciones de mayor desagrado de turistas por los atractivos naturales 81 Figura 59. Cantidad de pesos mexicanos que turistas estarían dispuestos a usar 81 Figura 60. Número de días que turistas estaría dispuesto a permanecer 82 Figura 61. Otras actividades turísticas que visitantes les gustaría realizar 82 Figura 62. Recomendaciones de turistas para mejorar el atractivo de El Realejo. 82 Figura 63. Lugar de origen de los residentes de El Realejo 83 Figura 64. Grupos de edad de los residentes de El Realejo 84 Figura 65. Proporción de hombres y mujeres de los residentes de El Realejo, 84 Figura 66. Nivel de estudios de los residentes de El Realejo 85 Figura 67. Ocupaciones laborales de los residentes de El Realejo . 85 Figura 68. Opinión sobre si se podría realizar el turismo en El Realejo. 86 Figura 69. Razones por las que se podría desarrollar el turismo en El Realejo 86 Figura 70. Como reciben a los turistas los residentes de El Realejo 86 Figura 71. Beneficios que el turismo podría tener en El Realejo 86 Figura 72. Percepción sobre efectos negativos que el turismo podría provocar 87 Figura 73. Tipo de efectos negativos que el turismo podría provocar en El Realejo 87 Figura 74.Los mayores atractivos de El Realejo según sus residentes. 88 Figura 75. Percepción sobre la preocupación de sus vecinos por el ambiente. 88 Figura 76. Percepción sobre actividades que generan contaminación en El Realejo 89 Figura 77. Actividades que los residentes les gustaría que conocieran los turistas 89 Figura 78. Percepción sobre la pérdida de tradiciones en El Realejo 90 Figura 79. Razón por la que las tradiciones locales se siguen realizando en 90 Figura 80.Razones por las que los residentes celebrarían sus tradiciones junto con los turistas

en El Realejo según sus residentes. 91

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8

Figura 86. Percepción de los residentes sobre problemas que ponen en riesgo la unidad de la

comunidad 94

Figura 87. Postura de los residentes sobre la posible venta de terrenos de la localidad 94

Índice de tablas

Tabla 1. Indicadores de sustentabilidad para el turismo 13 Tabla 2. Índice de irritación de Doxey en los destinos turísticos 20 Tabla 3. Valoración de atractivos turísticos en relación con acceso,

apreciación, infraestructura y seguridad 23 Tabla 4. Escala para la valoración de un sendero interpretativo con base en el

Método para la información de excursiones 25 Tabla 5. Capacidades de carga que debe incluir el cálculo de la Capacidad de

Carga Turística 27

Tabla 6. Especies vegetales de El Realejo, Mpio. de Guadalcázar registradas en el herbario SLPM, Isidro Palacios, de la Universidad Autónoma de San

Luis 34

Tabla 7. Valoración de los atributos de los atractivos naturales de la Sierra de

Guadalcázar. 56

Tabla 8. Capacidad de carga turística de los senderos Camino Real, y Cerro

de Las Comadres. 64

Tabla 9. Posibles escenarios ideal e indeseable del ecoturismo en la

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Presentación de la tesis

El presente trabajo inició como un proyecto en el que se pretendió caracterizar

la totalidad de la Sierra de Guadalcázar, incluyendo la zona de fósiles que se

encuentran en el entronque de la carretera federal 57 y el camino a Guadalcázar, la

mina de La Trinidad, las grutas y paredes para escalada que están cercanas a El

Realejo, la zona de caza al norte de El Realejo que está registrada como UMA para la

cazaría del jabalí y de venado cola blanca; se pretendió continuar por el camino real

El Realejo-Guadalcázar, los sitios mineros abandonados que se encuentran sobre el

mismo, por este camino llegar a la cabecera municipal de Guadalcázar para finalizar

con la visita a los atractivos artísticos que ahí se encuentran, tales como la casa de la

moneda, el museo de arte sacro, el templo de La Purísima Concepción, el templo de

San Pedro y la casa del Márquez de Guadalcázar, formando así un circuito con los

atractivos más importantes que posee este municipio. Sin embargo, debido

principalmente a la falta de tiempo, de presupuesto suficiente, y al riesgo de que la

extensión del trabajo fuera inmanejable, el presente trabajo se limitó al estudio de los

atractivos naturales alrededor de El Realejo y el camino real del mismo sitio a

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10

1. Introducción

La Organización Mundial del Turismo (OMT) define al turismo como “las

actividades que se realizan durante los viajes y estancias en lugares distintos al de su

entorno habitual, por un periodo de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de

ocio, por negocios y otros motivos, no relacionados con el ejercicio de una actividad remunerada en el lugar visitado” (Fullana, 2002). El turismo masivo tuvo su comienzo

después de la Segunda Guerra Mundial, debido principalmente a las mejores

condiciones socioeconómicas de los trabajadores, los cuales incrementaron la

demanda por servicios turísticos. Estas primeras generaciones de turistas buscaban

un descanso durante sus vacaciones, en los cuales poder disfrutar pasivamente del

sol, el mar y la arena (Bringas y Ojeda, 2000).

En México tradicionalmente ha prevalecido el turismo para masas. En el 2011, el

país se posicionó como el décimo lugar mundial de los destinos turísticos más

importantes. Así, el turismo es la tercera fuente de captación de divisas extranjeras,

después del petróleo y la industria manufacturera, con la virtud de generar empleos

en zonas alejadas en el territorio nacional (Rueda y Belmonte, 2004, Pineda, 2010,

OMT, 2012). Como destino turístico, México ofrece varias posibilidades para disfrutar

de los ecosistemas naturales, (principalmente playas costeras), vestigios de

civilizaciones prehispánicas y ciudades coloniales. Al respecto, cuenta, con 29 sitios

Patrimonio de la Humanidad, más de 30 mil zonas arqueológicas y cerca de 900

Áreas Naturales Protegidas (ANP) lo que le confiere una gran riqueza natural y

cultural (Rogel et al., 2011).

Sin embargo, la mayoría de los destinos turísticos importantes en México

padecen de una crisis ambiental y social, claramente reflejada en problemas como el

crecimiento urbano desordenado en las periferias de los centros turísticos

importantes, el deterioro de los ecosistemas naturales, además de la pérdida de

identidad cultural de una parte de las comunidades receptoras. Debido a ello, estos

destinos están perdiendo su atractivo turístico. Por ello, se ha hecho necesario

desarrollar nuevas formas de actividad turística que hagan énfasis en la conservación

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11

de la educación ambiental y tengan mayor conocimiento sobre la importancia de las

interrelaciones entre los humanos y el ambiente (Díaz, 2008).

En ese sentido, a partir de los años 90, se ha desarrollado el turismo alternativo

en México de una manera más formal. Esto representa una alternativa real de

crecimiento del turismo a bajo costo, que a la vez trata de reducir los problemas

ambientales, sociales y económicos que ocasiona el turismo de masas. El desarrollo

del ecoturismo en México ha sido lento y gradual, favorecido por el cambio de

discurso a favor de este y con una crítica al turismo masivo. Además, la declaración

de ANP, ha favorecido la aparición de varias iniciativas de turismo alternativo

(Guerrero, 2010).

San Luis Potosí es un estado con atractivos naturales y culturales idóneos para

el turismo. Localizado al centro norte del país, y en una zona de transición entre

ecosistemas tropicales en la huasteca y áridos y semiáridos en el altiplano, propicia

que sea uno de los estados con la mayor riqueza de asociaciones vegetales de

México. La actividad turística de este tipo se realiza de manera preponderante en la

zona huasteca, en la zona altiplano es más reducida; aunque esta zona abarca una

superficie de más del 50% del estado.

Vázquez y Benito (2009) realizaron un estudio con el fin de evaluar algunos

lugares para promoción turística en la zona altiplano, como la mezcalera Laguna Seca

y la hacienda de los Solís que podrían formar parte de un circuito de turismo

alternativo. Sin embargo, el estudio no contempló al municipio de Guadalcázar que,

localizándose cerca de la ciudad de San Luis Potosí, fácilmente podría formar parte

de otro circuito conectado a la capital del estado y a otros lugares de interés como

Cerro San Pedro o la hacienda de Peotillos, en el municipio de Villa Hidalgo.

Reyna-Zavala (2011) publicó en estudio de la zona de Guadalcázar para analizar

la dinámica de la estructura territorial de la economía en el municipio, e indicó que la

diversidad natural del lugar puede llegar a ser una actividad básica para el sustento

de la población en los próximos años. En efecto, la sierra de Guadalcázar es una

región con características naturales muy particulares, debido a que es una zona

donde convergen el Desierto Chihuahuense y la Sierra Madre Oriental, confiriéndole

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12

actualidad, existen varios puntos turísticos en la Sierra de Guadalcázar, como las

zonas de El Realejo y El Ábrego que atraen a los visitantes por ser antiguas zonas

mineras, tener grutas, cañadas, formaciones rocosas y condiciones para la cacería

del venado y jabalí. Lugares como El Realejo son ideales para actividades como

ciclismo de montaña, cabalgatas, senderismo, cañonismo, y practicar rapel, tirolesa y

escalada. Algunos habitantes de El Realejo, han tomado la iniciativa de promover

recorridos turísticos, en el que se desempeñan como guías y explican el recorrido con

los conocimientos adquiridos empíricamente y a través de las historia oral local

(Reyna-Zavala, 2011). Pero los recorridos por las minas se realizan con una mínima

precaución, y se carecen de señalamientos para identificar las condiciones de riesgo y

de evacuación de emergencia (Reyna-Zavala, 2011). Así, se considera como

prioritario valorizar y evaluar el turismo alternativo en El Realejo. En este trabajo sólo

se analizan los atractivos naturales y se obviarán los culturales. Los objetivos del

presente trabajo son:

 Describir y valorar los atractivos turísticos naturales de El Realejo;

 Evaluar la capacidad de carga de los senderos más atractivos para el

desarrollo del turismo alternativo.

 Elaborar una propuesta para el desarrollo del turismo sustentable en la

sierra de Guadalcázar, SLP.

2. Marco conceptual

2.1. Breve historia del turismo

La historia del turismo moderno puede dividirse en tres grandes etapas: fase

pionera, inicio del turismo de masas y la última, que es inicio del turismo alternativo.

La fase pionera se desarrolló desde mediados del siglo XVII hasta después de la Primera Guerra Mundial. Comenzó con el llamado “Grand Tour” del siglo XVII, el cual

consistía en un recorrido realizado por jóvenes aristócratas ingleses por los estados

europeos modernos como Francia y por las localidades de antiguas civilizaciones de

Grecia y Roma. Lo anterior fue con el objetivo de complementar la educación de los

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13

De Saint Morice (Quezada, 2010). Sin embargo, se considera que el turismo como

una actividad económica inició en 1841, cuando el inglés Thomas Cook trasladó a 570

personas entre las ciudades de Leicester y Loughborough, en el centro de Inglaterra,

ofreciéndoles transporte, alojamiento y comida en el mismo paquete. En la segunda

mitad del siglo XIX el turismo experimentó un incremento durante la Belle Époque, en

la que la burguesía de las grandes ciudades viajaba a las playas del mediterráneo

durante el verano, dando lugar al surgimiento de las primeras instalaciones turísticas

con inversión privada. Es el inicio de la urbanización de la zona costera en el sur de

Francia (Osorio, 2007; Díaz-Juárez et al., 2008; Fernández, 2011).

El turismo en masas inició justo después de la Segunda Guerra Mundial, cuando

en de la Declaración de los Derechos Humanos en 1948, se estipuló el derecho a

vacaciones de los trabajadores; lo anterior inspirado en el logro de la clase obrera

francesa, que gozaban de esta oportunidad desde 1936. Con ello se incrementó la

demanda de los servicios turísticos, además se aprovecharon los adelantos

tecnológicos en los medios de transporte y la mejora de las condiciones

socioeconómicas de las clases medias, que buscaban en sus temporadas

vacacionales recrearse en zonas tranquilas, para poder disfrutar del sol, el mar y la arena. Precisamente a este tipo de turismo se le denominó “de sol y playa” (Osorio,

2007, Bringas y Ojeda, 2000; Díaz-Juárez et al., 2008; Fernández, 2011). El turismo

“de sol y playa”, el mejor ejemplo del turismo “masivo”, tuvo tanto éxito en esa época

que por mucho tiempo se consideró una de las actividades más lucrativas del mundo

ya que, además de ser una importante fuente de ingresos para los países receptores,

es aún una actividad generadora de empleos y captación de divisas. Estas ventajas hicieron que se le considerará como una “industria sin chimeneas”, ya que se

consideraba que su impacto ambiental era bajo (Guimaraes et al., 2005; Fernández,

2011). Pero fue en la década de los años 70 que se inició una crítica a la actividad

turística, en la que se acentuaba el daño al ambiente al hacer un uso poco cuidadoso

de los recursos naturales, los negativos impactos sociales y culturales que propiciaba,

los cuales pueden llegar a ser mucho más graves que los que generan las industrias

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14

propia actividad turística llega a estar en peligro (Guimaraes et al., 2005; Fernández,

2011).

En relación con el turismo alternativo, en 1987, cuando la comisión Brundtland, de la ONU publicó “Nuestro Futuro Común”, se inició la discusión sobre los efectos

negativos que provocaban en el ambiente las actividades humanas, el turismo entre

ellas. Pero también señaló la forma de reducir estos impactos, introduciendo para esto el concepto de desarrollo sustentable: “El desarrollo que satisface las necesidades del

presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer

sus propias necesidades” (Fernández, 2011; Guimaraes et al., 2005; Salcedo y

Martín, 2012; Vargas, 2011). Con el fin de lograr un bienestar integral, considerando a

los turistas, residentes, operadores turísticos y al ambiente, sin olvidar la necesidad

de crecimiento económico, la OMT adecuó el concepto: “El desarrollo del turismo

sustentable está enfocado hacia la gestión de todos los recursos de manera que

satisfaga todas las necesidades económicas, sociales y estéticas, y a la vez que

respeten la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de soporte de vida”. Con esto, se marcó la pauta para el

surgimiento de una nueva forma de hacer turismo, lo que hoy conocemos como

“turismo sustentable” (Guimaraes et al., 2005; Salcedo y Martín, 2012; Vargas, 2011).

2.2. Definiciones de turismo

Debido a la evolución que ha tenido la actividad turística a lo largo de su historia,

el concepto de turismo se ha ido adaptando con el tiempo. Definir la actividad turística

es complejo ya que, además de la variación en la definición debido a los elementos

que la caracterizaban en cada época y región, cada autor ha hecho la suya propia,

utilizando diferentes enfoques (Esqueda, 2009).

Si bien la RAE (2001) señala que turismo es un anglicismo (de tourism), las

raíces etimológicas proceden del sustantivo en latín tornus (torno) y del verbo tornare

(regresar) lo cual hace referencia a un viaje circular. De hecho, en francés la palabra

tour, se usa para designar un viaje con regreso al punto de partida. Aunque algunas

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15

vocablo hebreo tur, utilizado para designar viajes de exploración o de vanguardia

(Esqueda y Mendoza, 2006).

Entre las primeros intentos por definir este concepto, se encuentra el del Oxford

English Dictionary, que a principios del siglo XIX definió al turismo como: “La teoría y

la práctica de viajar, haciéndolo por placer”. Esta definición sólo denota la acción de

viajar, sin considerar el tiempo ni el motivo de este (Esqueda, 2009). Un siglo después, Schullem, alrededor de 1911, definió al turismo como: “El conjunto de todos

los procesos, sobre todo económicos, que ponen en marcha las llegadas, estancias y

las salidas de turistas desde una determinada comunidad, región o estado y que se relacionan directamente con ellas” (Esqueda, 2009).

Estas interpretaciones son consideradas primitivas e incompletas. Entre las

definiciones modernas se encuentra la de Kurt Krapf y Walter Hunziker quienes en 1942 establecían que la actividad turística es: “El conjunto de relaciones y fenómenos

producidos por el desplazamiento y permanencia de personas fuera de su lugar de

domicilio, en tanto que dichos desplazamientos y permanencia no estén motivados por una actividad lucrativa” (Galí, 2000; Calderón, 2005; Esqueda, 2009).

En 1967 la UIOOT, actualmente OMT, indicó que turismo: “Es la suma de

relaciones y de servicios resultantes de un cambio de residencia temporal y voluntario, no motivado por razones de negocios o profesionales”. Esta descripción es

considerada uno de los mejores intentos en el nivel internacional para tener una

definición estandarizada de turismo (Esqueda, 2009).

Un aporte importante a la definición de la OMT es el De la Torre (1980), que la amplía agregando que: “El turismo es un fenómeno social que consiste en el

desplazamiento voluntario y temporal de individuos o grupos de personas que,

fundamentalmente con motivo de recreación, descanso, cultura o salud, se traslada

de su lugar de residencia habitual a otro, en el que no ejercen ninguna actividad

lucrativa ni remunerada, generando múltiples interrelaciones de importancia económica y cultural”. Esta definición introduce nuevos elementos para el estudio de

esta actividad como: el desplazamiento, el motivo y los impactos que ocasiona

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16

En junio de 1991 la OMT aprobó en la Conferencia de Ottawa la siguiente definición: “El turismo comprende las actividades que realizan las personas durante

sus viajes y estancias en lugares distintos al de su entorno habitual, por un periodo de tiempo consecutivo inferior a un año con fines de ocio, por negocios y otros motivos”. Esta definición es considerada como de carácter “oficial” utilizada como punto de

partida por gobiernos y profesionales del sector turístico (Galí, 2000; Esqueda, 2009).

2.3. Clasificación del turismo y el turismo alternativo

Como ya se mencionó anteriormente, el turismo se puede clasificar, de manera general, en turismo de masas y turismo alternativo. El turismo de masas o “de sol y playa” en general, consume paquetes todo pagado, y busca diversión y descanso en

las playas, sin que las características del lugar en el que vacacionan cuenten tanto

como el precio. Este tipo de turismo generalmente se desarrolla en lugares tipo

enclave, en el cual, el turista interactúa poco con la comunidad receptora, y su

movilidad se reduce al circuito avión-hotel-playa (Bringas y Ojeda, 2000)

El turismo alternativo, por su parte, es un segmento relativamente nuevo del

turismo, que está cobrando cada vez mayor importancia. Este tipo de turismo

organiza sus visitas hacia lugares desconocidos, busca sitios alejados del turismo de

masas en ambientes naturales; a diferencia del turismo masivo, está dispuesto a

pagar precios altos por visitar atractivos únicos, ya sean naturales o culturales. El

turismo alternativo diversifica la oferta turística orientándola hacia destinos diferentes a los de “sol y playa” (Bringas y Ojeda, 2000).

La Secretaría de Turismo define al turismo alternativo como “los viajes que

tienen como fin realizar actividades recreativas en contacto directo con la naturaleza y

las expresiones culturales que le envuelven, con una actitud y compromiso de

conocer, respetar, disfrutar y participar en la conservación de los recursos naturales y culturales” (Rueda y Belmonte, 2004).

El éxito del turismo alternativo se debe a factores tales como: una mayor

percepción de los impactos ambientales que provoca el turismo convencional, la

(19)

17

ambiental y el desarrollo económico sustentable, además de una industria turística

preocupada por las futuras tendencias en el mercado turístico (Fullana, 2002).

Como indica Rueda y Belmonte (2004) el turismo alternativo se puede clasificar

en tres grupos que son:

 Turismo de aventura: viajes que tienen como fin el realizar actividades

recreativas, asociadas a desafíos impuestos por los parajes. Las actividades

comunes son: escalada (ascenso de paredes rocosas), rapel (descenso de

paredes rocosas), montañismo, senderismo, cañonismo, cabalgata, ciclismo de

montaña y espeleología.

 Turismo educativo o científico: viajes en el que se realizan actividades

recreativas de apreciación y conocimiento de los ecosistemas a través del

contacto con los mismos. Las actividades que se incluyen son la observación

de fósiles, de atractivos naturales, de la riqueza de flora y fauna, safari

fotográfico, talleres de educación ambiental, senderismo interpretativo entre

otros.

 Turismo rural y cultural: viajes para realizar actividades de convivencia e

interacción con una comunidad rural, en todas aquellas expresiones sociales,

culturales y de producción cotidianas de la comunidad. El etnoturismo, el

turismo rural, los talleres gastronómicos, el aprendizaje de dialectos, los

talleres artesanales y la fotografía rural son algunas de las actividades que se

consideran agroturísticas.

2.4. Desarrollo sustentable y turismo

En la década de los años 70 del siglo pasado, dos renombrados académicos

franceses, L. J. Lebret (1959) y F. Perroux (1963) plantearon que “…sólo se puede

hablar de desarrollo si se satisfacen las necesidades fundamentales de la sociedad,

incluyendo la educación, las necesidades culturales, espirituales, etc. En otras

palabras, un desarrollo que incluya a la especie humana en todas sus dimensiones

(Salinas y De la O., 2006; Reyes y Sánchez, 2006).

En 1987 con la publicación de “Nuestro Futuro Común” se le asignó una

(20)

18

sustentable que se conoce actualmente. En esta definición se establece que el

crecimiento económico, el uso racional de los recursos naturales y el ambiente están

íntimamente vinculados (Guimaraes et al., 2005; Salinas y de la O, 2006; Reyes,

2006; Fernández, 2011; Vargas, 2011; Salcedo y Martín, 2012). Aunque como indica

Pascual Trillo (2008): El concepto de desarrollo sustentable nace con una

considerable dosis de ambigüedad debido a las diversas acepciones con las que se

empleaba en ese texto e, incluso, por la vaguedad de la misma definición dada, el

posterior uso indiscriminado y el abuso constante del término para diferentes

finalidades y desde interpretaciones distintas e incluso encontradas, ha llevado a un importante grado de indefinición actual a la hora de interpretarlo”.

A pesar de que el término “Desarrollo sustentable no es nuevo y que sobre él se

han realizado gran cantidad de publicaciones, aun no existe un acuerdo universal

sobre lo que significa, por lo que podemos encontrar toda una gama de definiciones

que varían según la disciplina o la ideología de quien lo define. Algunos autores como

Guimares (1997) señalan que si bien la definición dada por el informe Bruntland es un

avance, no es innovador o radical, debido a que no deja en claro el significado real,

por lo que da pie a un sinfín de interpretaciones desde un concepto avanzado de

desarrollo asociado a la equidad social, participación política y cuidado del ambiente,

hasta un concepto de desarrollo económico que sólo se le agregó la variable

ecológica (Tarlombani, 2005; Salinas y De la O 2006).

Tarlombani (2005) dice que: “La expresión de desarrollo sustentable fue

inventada en los países centrales del capitalismo con el fin de aplicarlo a los países

periféricos. Se trata de un concepto ambivalente e híbrido debido a que la

sustentabilidad es un concepto de biología aplicado al equilibro de ecosistemas,

mientras que la palabra desarrollo es un concepto de economía relacionado al

crecimiento económico ‘tout court’. La noción de desarrollo sustentable parece así un

nuevo rótulo (ahora ya no tan nuevo) de legitimación de viejas prácticas. Las

ambigüedades del concepto de sustentabilidad, aplicado indiscriminadamente, sirven

(21)

19

El turismo fue de las primeras actividades en las que se comenzó a aplicar el

concepto del desarrollo sustentable. Esto debido al importante papel que juega el

ambiente en su desarrollo y a que es de las pocas actividades económicas que

involucra varios sectores e intereses de la sociedad (Salinas y de la O, 2006;

Brinkman et al., 2010). En 1992, durante la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro,

Brasil se logró establecer la Agenda 21: una declaración de ética global para

fundamentar el proyecto de sustentabilidad, con objeto de que se proteja la integridad

humana y la del sistema ambiental, reconociendo la naturaleza integral e

interdependencia de la tierra (Reyes-Sánchez, 2006). En 1993 la OMT con el fin de tener un concepto más homogéneo, definió al turismo sustentable como: “aquel que

responde a las necesidades de los turistas actuales y las regiones receptivas,

protegiendo y agrandando las oportunidades del futuro. Se le representa como rector

de todos los recursos de modo que las necesidades económicas, sociales y estéticas

puedan ser satisfechas manteniendo la integridad cultural de los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas que sostienen la vida” (OMT, 1993).

En México, la LGEEPA (DOF, 1988) propone un concepto que sirve de base

para cualquier documento, programa o acción que se encamine hacia la sustentabilidad. En este documento el desarrollo sustentable es descrito como “…un

proceso evaluable mediante criterios e indicadores de carácter ambiental, económico

y social que tiende a mejorar la calidad de vida y la productividad de las personas,

que se funda en medidas apropiadas de preservación del equilibrio ecológico,

protección al ambiente y aprovechamiento de recursos naturales, de manera que no se comprometa la satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones”.

La Carta del Turismo Sostenible, creada en 1995 en Lanzarote, España, con el

fin de orientar las actividades turísticas hacia el modelo de sustentabilidad

establecidos en La Agenda 21 para la industria de los viajes y el turismo menciona

que la actividad:

 Deberá ser sustentable ecológicamente a largo plazo, económicamente

equitativo desde la perspectiva ética y social para las comunidades locales. El

(22)

20

global de los recursos con el fin de asegurar su durabilidad, permitiendo

conservar nuestro capital natural y cultural, incluyendo las áreas protegidas.

 Tendrá que contribuir al desarrollo sustentable, integrándose en el entorno

natural, cultural y humano. Deberá ser planificado y gestionado para que los

impactos negativos sobre los recursos naturales, la biodiversidad y los residuos

producidos sean asimilados correctamente.

 Ha de considerar los efectos inducidos sobre el patrimonio cultural y los

elementos, actividades y dinámicas tradicionales de las comunidades locales.

 Debe garantizar la plena integración de la comunidad, ofreciendo

oportunidades y contribuyendo al desarrollo de la economía local, además de

distribuir los beneficios del turismo de forma equitativa entre toda la sociedad

local (Vargas, 2011; Mallo et al., 2007).

Como señala la OMT (2004): “Las directrices para el desarrollo sustentable del

turismo y las prácticas de gestión sustentable son aplicables a todas las formas de

turismo en todos los tipos de destino. Los principios de sostenibilidad que refieren a

los aspectos ambiental, económico y sociocultural del desarrollo, habiéndose de

establecer un equilibrio adecuado entre esas tres dimensiones para garantizar su sostenibilidad a largo plazo”. El turismo puede ser una alternativa para promover el

desarrollo, siempre que responda a las demandas de la comunidad y que sea esta

misma la que se beneficie de la actividad (Brinckmann et. al 2010).

Para medir las condiciones de cada destino, el Programa Agenda 21 para el

Turismo Mexicano creó un sistema de indicadores de sustentabilidad para el turismo,

los cuales abarcan cuatro temas y doce subtemas, que se dividen en 27 indicadores.

Estos indicadores se evalúan con colores, verde si se encuentran en condiciones

favorables, amarillos si requieren atención preventiva y rojo si requieren atención

(23)

21

Tabla 1. Indicadores de sustentabilidad para el turismo (Rivas-García, 2007).

Tema Subtema Indicadores

Ambiente

Agua

Disponibilidad Consumo Tratamiento

Energía Consumo

Aire Calidad

Desechos

Generación de basura Manejo, disposición y reciclaje

Educación ambiental Programas de educación

ambiental

Entorno socioeconómico

Beneficios económicos del turismo

Nivel de desempleo Contribución a la economía local

Impacto social

Impacto en la población Presión demográfica Seguridad

Ambulantaje

Turismo

Demanda turística

Satisfacción del turista Demanda turística Patrón de

comportamiento

Oferta turística

Ocupación Tarifas Certificación

Estado del atractivo Calidad del agua para uso recreativo

Desarrollo urbano

Planeación urbana y ambiental Desarrollo urbano integral Imagen urbana

2.5. Educación ambiental y senderos interpretativos

Se considera que la educación ambiental es la forma más efectiva de hacer

consiente a la población sobre los problemas ambientales existentes y la necesidad

de preservar el medio con el fin de lograr una mejor calidad de vida de las

(24)

22

La UNESCO (1983) define la educación ambiental como “aquel proceso que

consiste en reconocer valores y aclarar conceptos con objeto de fomentar las

aptitudes y actitudes necesarias para comprender y apreciar las interrelaciones entre

el hombre, su cultura y su medio biofísico. La educación ambiental entraña también la

práctica en la toma de decisiones y en la propia elaboración de un código de

comportamiento con respecto a las cuestiones relacionadas con la calidad del medio ambiente”.

La meta de la educación ambiental, según la Carta de Belgrado (1975) es “formar una población mundial consciente y preocupada con el medio ambiente y con

los problemas asociados, y que tenga conocimiento, aptitud, actitud, motivación y

compromiso para trabajar individual y colectivamente en la búsqueda de soluciones para los problemas existentes y para prevenir nuevos”.

La interpretación ambiental es un instrumento útil de la educación ambiental, ya

que es la traducción del lenguaje científico en ideas para la fácil comprensión del

público en general. Las ANP son el ambiente ideal para llevar a cabo la interpretación

ambiental, debido a que se está en contacto directo con el medio, utilizando todos los

sentidos y logrando un mejor aprendizaje (Pellegrini, 2009).

Un sendero interpretativo es el lugar más común para llevar a cabo la

interpretación ambiental. En él los visitantes transitan por un camino ya establecido en

el que se visitan diversos parajes con un mensaje o tema, ya sea a través de cédulas

de información, señalamientos o guiados por intérpretes que muestran a los visitantes

información sobre el medio natural y cultural, haciendo énfasis en el conocimiento, la

valoración y conservación del lugar (Pellegrini, 2009). Un sendero interpretativo

también puede generar ganancias para una comunidad, para la conservación del

área, y además crear empleos a través de la construcción y mantenimiento del

sendero, lo que ayudará a mejorar las condiciones de vida de los residentes (Rueda,

2004; Brenner, 2006).

2.6. Impactos del turismo alternativo

A pesar de los beneficios económicos que genera el turismo alternativo y a la

(25)

23

tipos de turismo, puede generar una serie de impactos en el lugar de destino, los

cuales pueden ser a nivel ambiental, económico, y social (Van Deuren, 2010).

2.6.1. Impactos ambientales

Un impacto ambiental se define como la “alteración del ambiente, la cual ha sido

provocada de forma directa o indirecta por un proyecto o actividad en una determinada área” (Rivas, 1998).

Actualmente sabemos que el turismo “de sol y playa” ejerce una gran presión

sobre el ambiente: urbanización de zonas naturales, sobreexplotación de recursos

naturales y contaminación. Con el ecoturismo, o turismo verde y demás tipos de

turismo alternativo, aunque se considera que son amigables con el ambiente, tienen

también un impacto sobre los recursos, debido a que en la búsqueda de destinos

cada vez más novedosos, se ha llegado a amenazar ecosistemas frágiles, que

pueden llegar a sufrir un daño irreversible (Fullana, 2002).

El turismo en ANP es el mejor ejemplo de los impactos que el turismo puede

generar en el ambiente. Algunas ANP se han saturado de visitantes, lo que trae

problemas con el tratamiento las aguas residuales y la congestión de las calles por el

tránsito vehicular, que además de afectar a los residentes también daña al ambiente,

contaminando agua y suelo por el mal manejo de los residuos que los visitantes

producen. Además de esto, se llevan a cabo actividades deportivas como el ciclismo

de montaña, que perturban la tranquilidad del lugar, modifican el paisaje, erosionan el

lugar e intervienen en momentos críticos, como son los periodos de apareamiento de

algunas especies. Así, el objetivo original del turismo en las ANP dista mucho de su

realidad (Fullana, 2002; Pérez- Ramírez et al. 2009).

Como indica Ceballos -Láscurain (1998), el turismo tiene diferentes impactos en

dependencia del número de turistas y de las características del sitio. Los impactos

ambientales se pueden clasificar en cinco grupos (Rivas, 1998; Fullana, 2002; Van

Deuren 2010):

 Impactos sobre el suelo: causados principalmente por vehículos, caballos, y

(26)

24

compactación del suelo reduciendo su porosidad, permeabilidad y la

infiltración, aumentando la escorrentía y la erosión. Además de esto también se

da una alteración en los nutrientes debido a la contaminación, y cambios de

uso de suelo para la construcción de infraestructura para los turistas.

 Impactos sobre los recursos hídricos: Un impacto negativo es la contribución a

la eutrofización debido a las descargas de desechos humanos en cuerpos de

agua. También se altera el aporte de agua a las cuencas, y se puede llegar a

contribuir a una sobreexplotación de los acuíferos.

 Impactos sobre la vegetación: Se ha observado disminución en la densidad de

plantas y su producción de biomasa, disminuyendo la diversidad de especies,

esto debido al constante pisoteo o al acampar en áreas no designadas.

También existe la eliminación de vegetación para la construcción de

infraestructura, y la extracción ilegal de especies.

 Impactos sobre la vida silvestre: La sola presencia del ser humano provoca

impactos negativos en la fauna, como los cambios en las migraciones y la

alteración de los niveles reproductivos, los cuales pueden ser debido al ruido,

la alteración de la visión, barreras al movimiento, destrucción de hábitats

naturales, alteración de corredores, la introducción de agentes patógenos y el

tráfico de especies

 Impacto visual: hace referencia a la alteración del paisaje ya sea natural o

urbano, debida principalmente a la construcción de infraestructura y la basura.

Es necesario mencionar también los impactos ambientales positivos del turismo,

dentro de los cuales podemos mencionar el incremento en el interés de residentes y

autoridades por proteger la flora, la fauna debido a que son parte del atractivo de las

ANP, y la mejora de la calidad del agua y del aire con el fin de ofrecer un mejor

servicio al turista.

2.6.2. Impactos económicos

Los gobiernos de los países con potencial turístico buscan con entusiasmo el

desarrollo del turismo con el objetivo de atraer inversores y con ello generar

(27)

25

más atractivos, en esos países se incentiva la creación de infraestructuras, como por

ejemplo los aeropuertos, carreteras, centros de convenciones, centros deportivos,

complejos hoteleros, marinas, etc. (Tarlombani, 2005).

Como ya se mencionó, el turismo también genera impactos negativos a nivel

económico, los cuales están muy ligados a los impactos sociales. Uno de los impactos

negativos más comunes en este nivel es la dependencia económica de la población

hacia la actividad turística, ya que el turismo es una actividad que genera ganancias

pero, normalmente, sólo en ciertas temporadas del año (temporada alta); por ello, el

impacto negativo es más notorio en comunidades que basan sus ingresos únicamente

en esta actividad, con las consecuentes crisis de la temporada baja, por lo que se

recomienda que se diversifiquen las actividades económicas (Fullana, 2002; Van

Deuren, 2010).

Además de la estacionalidad, cuando los puestos de trabajo que genera el

turismo son ocupados por personal foráneo, más profesionales en el trato con el

turista, se desplaza a los habitantes de las comunidades rurales, que suelen ocupar

puestos con menor remuneración, lo que se genera un impacto bajo económico en la

comunidad receptora (Córdoba y Ordoñez, 2009; Van Deuren, 2010).

Otro de los impactos económicos negativos ocurre cuando el desarrollo de la

actividad turística es promovido por elites que poco tienen que ver con la comunidad

local, quedándose las ganancias en poder de unos cuantos, dueños de la

infraestructura turística, dejando ganancias mínimas para la comunidad local.

(Fullana, 2002; Van Deuren, 2010).

2.6.3. Impactos socioculturales

La aculturación es un proceso de intercambio de rasgos culturales, resultado del

contacto en un mismo espacio entre dos o más grupos con orígenes étnicos o

ámbitos diferentes. En este proceso las culturas afectadas mezclan rasgos entre ellas,

pero se mantienen distintas. Pero si este cambio ocurre de una forma acelerada,

como sucede en los casos impulsados por el turismo, pueden llegar a desintegrar a la

(28)

26

Los impactos sociales son los cambios inmediatos en la calidad de vida y el

ajuste a la actividad turística por parte de la comunidad local, mientras que el impacto

cultural se refiere a cambios a largo plazo, como las normas sociales y la cultura

material, los cuales cambian de forma más lenta (Mendoza y Leal, 2010).

Aunque es más común que se destaquen los impactos negativos socioculturales

generados por el turismo, tales como el comercializar con las artes, artesanías,

ceremonias y rituales de la comunidad receptora, también existen aspectos positivos,

como cuando el turismo contribuye a resucitar y preservar habilidades artesanales,

rituales y ceremonias en peligro de desaparecer y fomentar el orgullo sobre el

patrimonio de la comunidad local (Mendoza y Leal, 2010).

Al comienzo del desarrollo de la actividad turística, es muy común que la relación

existente entre la comunidad local y los turistas es la de anfitrión-huésped, pero al

incrementarse el número de visitantes, estos comienzan a ser menos bienvenidos,

basando ahora la relación sólo en el beneficio económico (Pastor, 2003).

La velocidad con la que se desarrolle un destino turístico y la concentración de

turistas que se alcance en este, determinará el grado de impacto social. Si el turismo

se expande de forma rápida, la economía lo hace de la misma forma. Este

crecimiento es el que sucede cuando las corporaciones adquieren grandes terrenos

en los que comienzan a construir, dejando a la población local sin ningún beneficio del

desarrollo turístico. Por el contrario, si el turismo se expande a un ritmo lento, significa

que es el producto de pequeños proyectos locales. En este caso la venta de terrenos

está controlada por la comunidad local; el desarrollo de la actividad no está

planificado e integra tanto a la población local como a los recién llegados, los cuales

se integran a la comunidad y las normas sociales permanecen estables (Mendoza y

Leal, 2010).

La acumulación de impactos negativos lleva a un destino a la propia crisis. El

modelo de ciclo de vida de Butler de 1980 es una de las herramientas que permiten

evaluar el estado del turismo, ya que muestra la evolución del destino en el tiempo, y

permite identificar diferentes etapas que requieren acciones de planificación y gestión

(29)

27

turistas y el número de residentes, la cual va en aumento hasta llegar al declive

(Zielinski y Saltaren, 2011).

En el modelo del ciclo de vida es posible distinguir seis etapas (Figura 1)

(Fullana, 2002):

 En la primera etapa, los turistas se pueden clasificar como exploradores ya

que la visita de los primeros viajeros es una aventura a lo desconocido. En

esta fase los destinos no cuentan con alojamientos.

 En la siguiente etapa, la implicación, los residentes responden a la demanda

en términos de una escasa oferta de alojamiento e infraestructura turística

básica; a pesar de esto, el turismo no tiene aún mucha importancia en la

economía.

 La etapa de desarrollo, se caracteriza por un incremento acelerado de la

oferta de alojamientos, infraestructura y atractivos donde el turismo comienza

a jugar un importante papel en la economía local y las instituciones y el sector

privado invierten en promoción, por lo que las visitas aumentan.

 En la etapa de consolidación, el crecimiento se reduce y el destino se

caracteriza por una infraestructura envejecida.

 La siguiente fase, el estancamiento, se alcanza el máximo número de turistas

y el destino pierde su atractivo. Después de esta fase, el destino entra a un

post-estancamiento, donde puede morir o rejuvenecer, ya sea construyendo

nuevos atractivos, o usando recursos naturales que no se utilizaron

anteriormente.

(30)

28

Por otra parte, el índice de irritación de Doxey de 1975 (Tabla 2) es un modelo

similar al ciclo de vida de los destinos turísticos, el cual indica la existencia de

impactos recíprocos entre turistas y residentes, los cuales corresponden a los grados

de irritación de los residentes, que se verán como efectos acumulativos, pasando de

estados de euforia a apatía, enojo y antagonismo. El antagonismo se genera cuando

la población local considera que ha perdido lo que apreciaba y el entorno está

destruido (Costa y Barretto, 2007).

Tabla 2. Índice de irritación de Doxey en los destinos turísticos (Costa y Barretto, 2007).

Fase Características

Euforia Fase inicial del desarrollo; visitantes e inversores son bienvenidos,

existe poca planificación y mecanismos de control. Las oportunidades de empleo, negocios y lucro abundan y aumentan con el creciente número de turistas.

Apatía La llegada regular de los visitantes es un hecho, los contactos entre

residentes y visitantes toman forma comercial, la planificación esta fundamentalmente dirigida al mercadeo (marketing). La población receptora considera la rentabilidad del sector una garantía y el turista se considera un medio para obtener lucro fácilmente, lo que hace que los contactos sean más formales que en la etapa anterior. Sin embargo, lo anterior genera en los receptores actitudes de dejadez, indolencia, falta de vigor o energía.

Enojo El punto de saturación de la paciencia de los residentes está cerca,

tienen celo de la industria turística, la administración turística trata de solucionarlo creando infraestructura en lugar de limitar el crecimiento. La demanda excesiva hace que la infraestructura existente sea incapaz de atenderlos.

(31)

29

2.7. Evaluación de sitios ecoturísticos

2.7.1. Inventario y valorización de atractivos turísticos naturales

En la planificación de actividades turísticas es necesario realizar un inventario de

atractivos turísticos, tanto los actuales como los potenciales y tan completo y

detallado como sea posible. Este deberá ser una descripción de aquellos elementos

que pueden fungir como atracciones principales y objetos de interés para los turistas,

y deberán estar clasificados adecuadamente, ya que el potencial turístico real de un

área se mide, además de la cantidad de atractivos que posee, por la calidad de los

mismos (Baez y Acuña, 2003; Pinuer et al., 2006).

Las técnicas para evaluar el potencial turístico se basan fundamentalmente en el

grado de interés que despierta el recurso sobre la demanda, su rareza u originalidad y

su disponibilidad en el tiempo (Pinuer et al., 2006). Como menciona Díaz-Juárez

(2008), la información concentrada en el inventario de recursos turísticos, la

evaluación de la potencialidad turística por localidad, y la identificación de las

actividades que pueden realizarse en cada sitio, dan la pauta para el diseño de las

actividades turísticas.

Ceballos-Lascuráin (1998) indica que los atractivos turísticos de un área se

pueden clasificar en tres categorías básicas

 Los atractivos turísticos focales: se refiere a los elementos distintivos del

patrimonio natural o cultural que se encuentren en dicha área. Son los

rasgos que mejor definen un lugar y el motivo principal de atracción de

turistas

 Los atractivos complementarios son elementos de un área determinada,

pero que generan un menor interés en los turistas de los que tienen los

atractivos focales; sin embargo, pueden ocasionar que el turista

permanezca más tiempo en el lugar, además de que ayudan a evitar

grandes concentraciones de turistas en un solo lugar y al mismo tiempo.

 Los atractivos de apoyo son los elementos fabricados para la comodidad

de los visitantes, ya sean instalaciones o servicio. Aquí se incluyen

alojamientos, restaurantes, centros de interpretación, senderos,

(32)

30

El turismo representa una opción viable de muchas localidades para aprovechar

sus recursos, ya sean naturales, culturales o socio-históricos. La oferta turística se

centra en las expectativas emocionales que generan las experiencias vitales con el

objetivo de generar, adaptar y convertirlas en atractivos turísticos, y más tarde en

productos. La oferta turística se define como el número de atractivos, servicios y

equipamientos capaces de generar desplazamientos y estancias fuera del domicilio

habitual por motivo de ocio. Esto explica el papel tan importante que tiene la

elaboración de un inventario de recursos y la valoración de los mismos al momento de

evaluar el potencial turístico de una región (Hermosilla et al. 2011)

La valoración de los recursos naturales incluye, como etapa previa, la

elaboración de un inventario que integre la información descriptiva más relevante de

dichos recursos. Franco-Maass et al. (2006) realizaron el recuento de los atractivos

turísticos del Parque Nacional Nevado de Toluca, indicaron que un inventario permite

una primera apreciación sobre la condición de los recursos, para lo cual se elaboran

cédulas de inventarios, con cuatro aspectos fundamentales: acceso físico,

posibilidades de apreciación, infraestructura y servicios y seguridad.

Uno de los propósitos de la valoración de los atractivos turísticos es realizar una

jerarquización a través de una matriz de valoración la cual es una modificación de la

utilizada por Franco-Maass et al. (2009), en la que cada atributo posee un valor

numérico, 3 para el más adecuado para desarrollar una actividad turística y 1 para el

menos adecuado. El potencial turístico de cada atractivo estará dado por la sumatoria

de los valores de los indicadores (Tabla 3). El máximo valor que se puede obtener, es

un total de 30 puntos, lo que indica que el sitio es muy adecuado para la actividad

turística, y el valor para el sitio menos adecuado sería de 10 puntos. Se debe

considerar que estos son atributos extrínsecos, ya que se refieren a elementos

visuales vinculados con el espacio, como los son las condiciones de acceso, el grado

de conservación del recurso, las condiciones para su uso y disfrute y elementos de

seguridad. Sus valores se refieren tanto al grado de satisfacción que obtiene el turista

con el sitio, como al impacto que pudiera tener en el ambiente una actividad

(33)

31

El estado de conservación de un sitio se refiere a la probabilidad de que el sitio

permanezca intacto en un futuro cercano, tomando en cuenta también las

modificaciones que ha sufrido a lo largo del tiempo. Por otro lado la fragilidad es el

nivel de susceptibilidad del atractivo a procesos de degradación por diferentes

impactos, ya sea antrópicos o naturales (Nuñéz-Soto, 2003).

Tabla 3. Valoración de atractivos turísticos en relación con acceso,

apreciación, infraestructura y seguridad (con base en Franco-Maass et al. 2009).

Criterio Atributo Descripción Valor

Tipo de atractivo

Tipo de atractivo

De apoyo 1

Complementario 2

Atractivo focal 3

Acc e s o fís ic o

(A) camino (A1) Tipo de

Carretera 3

Terracería 2

Vereda 1

P o s ib il id a d e s d e a p re c ia c n ( B) Estado de conservación (B1)

Bueno 3

Regular 2

Malo 1

Calidad del entorno (B2)

Bueno 3

Regular 2

Malo 1

Interés (B3)

Alto 3

Medio 2

Bajo 1

Fragilidad(B4)

Alto 1

Medio 2

Bajo 3

Contaminación (B5)

Si 1

No 3

In fr a e s tr u c tu ra ( C) Equipamiento (C1)

Existe 3

Alguno 2

Ninguno 1

Señalización (C2)

Existe 3

Alguno 2

Ninguno 1

S e g u rid a d ( D) Vigilancia (D1)

Muy seguro 3

Moderado 2

(34)

32

2.7.2. Valorización de los senderos interpretativos

Los senderos interpretativos hacen referencia a un recorrido preestablecido por

lugares con determinadas características, en los cuales se ha establecido una

secuencia ordenada de paradas en los que se realiza una interpretación de diversos

recursos (ya sean elementos o procesos observables y atractivos), que presentan un

mensaje o tema relacionado con el conocimiento, la valoración o la conservación del

área. Los senderos interpretativos también se consideran una estrategia de

conservación, ya que permite el uso de los sentidos para conocer el ambiente

(Pellegrini, 2009). Los senderos interpretativos también son una actividad turística la

cual busca generar ganancias para las comunidades locales, para la conservación del

área, y crear empleos mediante la construcción y mantenimiento del mismo, lo cual

ayuda a disminuir la presión sobre los recursos naturales (Rueda y Belmonte, 2004;

Brenner, 2006)

Los senderos se valorizaron con base en los criterios el método para la

información de excursiones (MIDE) de París (2002) (Tabla 4), el cual permite clasificar

los recorridos para que cada persona valore las exigencias técnicas y físicas de los

mismos y permite que elija el más adecuado a las aptitudes del senderista. Se evalúa

la severidad del medio, la forma de orientarse durante el recorrido, la dificultad

durante el desplazamiento y la cantidad de esfuerzo necesario durante el recorrido.

2.7.1. Capacidad de carga turística

El concepto de impacto ambiental del turismo se suele relacionar con las

repercusiones de las actividades turísticas en el medio natural, con especial

referencia a la capacidad de carga de una región. La definición más aceptada de capacidad de carga es la de Mathienson y Wall quienes la definieron como “el máximo

número de personas que pueden utilizar un emplazamiento sin provocar una

alteración irreversible en el entorno natural y sin un declive inaceptable en la calidad de la experiencia de los visitantes”, aunque esta definición es algo imprecisa, ya que

la capacidad de carga no es un número exacto, debido a que depende también del

perfil sociológico de los visitantes y del modelo de turismo que demandan (Pardellas y

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