Gustavo AndTade LlerasJ
S. ].
Hacia ad01Jde va el
lapon*
rnTRODUGGIOl'l'
ifdluchas personas con quienes he conversado me han preguntado con
,vivo intercs, 'al ticmpo que con cierta inquietud por 10 desconoeido, cu;U es mi opi,nion sobre cl fuwro del Imperio del is'Dl Naciente, Y me pareee muy natural,
J'a.
que desgraciadamente existe un mutuo dc..~conoeimiento que Ihaec que ante el desalTollo econ6mico del :Ta-pon, el Hamado miiagro japoncs, se IPregunten hacia dande va esa nadon, que nada m:is haec lreinta ali'os estaba postrada por su del~rota; se le IH~u:bi cx.pulsado del 11lundo politico illlernacional )' ahora Ia eneontramos participando ;JctLvamcnte en Ia conIerencia de San Juan de PueJ.'lto IRico. Alli entre los representantes del mundo desarrollado del Oeciclen te, se sicnta la tal vel. enigmatica figura del primer ministro l\ofiki para debatir de igual a igual con los lideres de la economia )' Ia politica de! mundo capitalist<!. el futuro de este bloque.[Por otm lado, los vidcntes del futuro, que han hcoho predicciones bJ.sadas en amilisis computarizados, aseguran que el siglo que se inicia despues de la crisis petrolera de 19,73, es el siglo del Jap6n. B;istenos losejemplos de dos distinguidos economistas. Uno de enos, el subdirector de la Revista "The Economist" de Londres, en un articulo de fondo cl 4 de enero d 1975 a[irnmba. que en el Occidente haJbia habiclo tres revoluciones: la del [cn:ocarril de In5 a 1875, que fue e1 siglo inglcs; Ia delautomoviI de 118'i5 a 1975, 0 seal el siglo
norteamericano, mientras que ahora cstnmos cntrando en 1a revolu-cion de Ins telecomunicarevolu-ciones, e1 siglo japoncs de 1975 a 2075.1
Otra autoridad en el campo de la cconomi>aJ del futuro, el ameri-cano Herm.an Kahn, en un trabajo publicado en diciembre de 1974 Jb<ajo el titulo "Jalpan's H..ole in uIle ·World" ,r,ue1ve a insistir que el siglo XXI ser,h eI siglo del Jap6n!!. Ante el optimi.,mo de los obser-vadores extl'anjeros, los japoncscs manticnen una aClimd de reserva )' considera-n exageradas las opiniones de 10..<; mencionados analistas.
°Texto basado ell una confcrenda pronunciada el lQ de septiembre de 1976 en Jlogota, Colombia.
';\lacrac, Norman, "PaciFic Century, 1975·2075?" Tile Economist, -1 January 1!J7S, pp. 15·35.
'Khan, I·[erman So: Garret Scalera, "Japan's role in the world" (Corporate Em'ironment 'Program "Research Memorandum", N. 10), Hudson Institute, Dc· cember, 1974.
Gustava Andrade L(cras, S. J. / Hacia adonde'l.'a cl Japon
Tal vez la dura experiencia de la segunda guerra roundial los inhibe y alimenta un profunda Tecelo a toda idea roesianica que recuerde los dIas del militarisroo japones. JP'ero aun asi no pueden menos de reconocer la lvitalidad de ~~u economia que les impone una decisi6n politica en Ia arena intel'nadonal.
Sin arrogarmc un poder profetico del cual carezco y unicamepte basado en una existencia de 20 "Jlnos, prenada de un in teres no solo academico sino de quien ha podiclo vivi1' el calor !humane del pueblO japones, me atrevo a eXlponer brevemente TIli opinion sabre el futuro econ6mico, cultural y politico del J apon.
EL FUTURO ECON6MICO (J)EL JAPON
tEs Ibien conocido el desarrollo a veees espectacular de Ia economia japonesa. RcmontandonQ~ a los aiios pasteriores a la derrota del Japon en Ia segunda guerra mundial, nos eneontramos que el poder ecanomico Ique habia sido utilizado para el :gran esfuerzo beliea, se halla rcducida en un 44% de su capacidad industrial, mientras que 1h3J permanecido 'un 4J2-?,o de Sil: rilqueza naciona13. Despw!s de tl'einta
anu.", thoy dia el Japon ocupa el segundo puesto dentro de los paises occident ales en euanto aI produeto naci.onal brute ,(.PNB); imica~ mente 10 superan los Estados Unidos:1
(A que se ha debido tal desarrollo? (Sent posi.bIe mantener estC ritmo' en el futuro? Todos estes enigmas son los que acosan ~tanto a extranjeros como 3! japoneses. Sin poder aclent'rarme en los misterios
de la economia, a clonde me acerco con el respeto de un novato, unicamente quisiera haeer resaI.ra1' algunas cifras que nos sinran como base a unas consideraciones futuristas.
}ap6n rha man ten ida un crecimiento promedio del producto na~
ClOnal ,bmto desde 1955 del 10% mas 0 menos. Este ritmo acelerado
f.'e vio repentinamente intenumpido por las incidencias de la crisis petrolera de 1973. Este .hecho se reflejo en un descenso del PNB a -1,7
%
1 al mismo tiempo que la produccion nacional que se habiaroantenido can un ritma de erecimiento promedio del 112?,o anual, registm una caida vertical ,a -2,5
%.
La estrategia de los planeadores de Ia economia j~ponesa se ihabia basado, en gran parte, en In expansion de su eomercio intemacional.
Pru~ba de ello es la invasion de los mecanismos internadonales no solo de electrodomesticos, sino de automoviles, juguetcs, naves y relo-jes. El Jap6n de 1960 a 19712! habic,," duplicado su porcentaje en el comercio exterior de los paises eapiwlistas; ;:us exportaciones en el ano de 1960 cran ,un 3,6
%
del total del mundo occidental, mientrasolIt,Iinistry of International Trade and Industry, '.'Foreign Trade of Japan".
Tokyo, 1974, 'po _1.
.j,Keizaikikakucho chosakyoku, "Keiza.i yokan", 1976, Tokyo, p. 3~9.
EST U'D lOS I N T E It N AC ION i\ L E S
que sus importacioncs en ei lnislUo, llegaban unicamente <113,8
%.
lEstados Unidos en ese ano clominaba e1 comercio exterior de
Occi-dentc con un 17,3
%
en las exportati.ones y un 12,6%1 en lasimpor-taciones. Doce anos mas tarde, Japan exporta un 7,6% del total del
mundo ca-pitalista, mientras 'que import~n el 6,10/0:; los Estados Uni.:.
dos en ese mismo afio de 1972 ve reduciclos sus ;porcentajes a un
113,,.1
%
par,a las exportaciones y un FJI/1% para la,~ importaciones.Ale'mania:~ederai durante este periodo ha ~'isto un aumento del 2% tia.n to en exportadones como enimportaciones. Despues de 1972
te-nemos que el aumento de los precios del petraleo con Ia recesi6n
de la economia occidental hicicl:on que e1 comercio exterior del Jap6n sufricl'a en i1973 un de,~censo .<L un 5
%
de crecimiento anual, compa-rado can e16,9%.<I.e
19J72 0 el 20,2%
deW7l. En cambia lasimpor-taciones en 1973, llegaron 'a crecer en comparaci6n con
Cl
afi'oante-rior en' un 63,2%, presentandose pOl: lprimera Ivez en muchos afios
un deficit de .$ 10.074 mil10nes de d61ares en Ia ibalanza de pagos.u
Estos datos ewuetos tal vez Ihabntn podido dar una idea de Ia
situaci6n casi de panico' quese apoder6 de algunos sectores tanto
jflponescs como extranjeros. Afiadire algunos dato.~ mas pam analizar
las .caracteristicas oel comercio exterior del Japan. La economia de
estt~ paisdepende escilciillmente de la importacion de materias primas
para su industria y de aIimentos para sostener el unico capital que
tiene el JflJp6n que es el human~. El 99,6% del petr6leQ, crudo tuvo
que ser importado en 1972 de los paises ara:b.es e llndonesila'
principal-mehte;U}l i9~,3% elel mineral de hieno de la industria japonesa es
importado, siendo, Chile, (p'eru yalgunos paL~es del sureste asia.tico
los' principalesproveedores. lEn el campo de los alimentos, Jap6n depende: en lun 95,.1
%
pall,~ Sll trigo y un 99,5%\ de maiz; unicamente el 'arl'oz"ba~se de' hL alimentacion de los japoneses, e.~ produddo ,por el1bs.;EI pestado, :ICJJue es parte ;tambien esencial en la dieta diaria, h'e'ne que obtenerlo en 1as oostas .del ,Caribe, el Pacifico Norte 0 enel.:i'vrediterd,neo, ya que la contaminaci6n de los mares adyacentes
ha Iheoho pelig,roso comerse un pescado de las costas japonesas.
Bre-,;emente, 10,> alimcnros ocupan un 13,7'o/()\ de las importaci6nes del
J
apon. en .19~74.Se podda. decirque Jap6n es una gran fibrica en donde las
ma-terlas primas que. alimentan bt maquinaria son, esencialmcnte
irnpor-tadas, mientrasque los trabajadores de esa falbrica viven de los
aJimento,~ prodw.:idos· en el extranjero.
He querido [1acer enfasis en los c1arosGuros. de este breve ul1<ilisis
para qJUe IPod;un'os comprendermejorhacia doncle va la economia
"Todos CStos datos cstan tornados de las estadisticas que ofrece el Profesor
Mj~un'o, .Hajime" en sU; conferenda .. La )~conomlfl. Japon.esa despues de la crisis
del petr61e0'y las implicaciones en sus relaciones con America .Latina.: lnstituto
Iberoamericalio, Uni'i'.'Sofia, Tokyo, ma}'O 1!:f75.
GUJiaVo Andrade Lleras, S. J. / Hacia Ild6ndc va cl Japon
japonesa. lPara poder damos cuenta mas exacta de Ia impor,tancia de la economia del !Japan en .el munelo occidental, hay otro<'- aspectos que seria necesario mencionar, como es Ia inversi6n de capital en el extran jero. Tan s610 rnencionare que e1
J
ap6n invertia en el area privada en 1967 un 1,2% del total del PNB en el extranjero,mien-tras que los ]~stac1os Unidos en ese mismo ·ano llegaba al 7,4% e 1n-glaterra al 16%. En 1972 Jap6n inyirti6 eapitales pr1vadol' en el extranjero en un
12
'
,3%
de su PNB, Estudos Vnidos el 8,1 ro eIngla-terra el 15,.5Iro . .Es elecir que mientras que los otros paises mantenian 1<1 euota de in'Version~ al m:.ml'D nivel con muy pocas variantes, Jap6n
duplicaba su in{versi6n. En terminos reales de d6lares per capita, sin embiargo, ]ap6ne,n 19H no invertia sino 63 d6lares, Estados Unidos
t150 e Inglaterra 457. La cual "efiala lUn gran retraso de las
inversio-lles privadas japonesas en el extranjero. )En 1972 Jap6n gozaba
toda-via de lW,:IJ balanza favorable de clivisas que permiti6 la expansion de las inversiones privadas en el exterio·r. iPerocon Ia crisis petroIera esta ,baIanza vino a descompensarse en contm del Japan; sin embargo, recientemente, el auge de las eXJportaciones hace que el superavit de divisas ofrel.ca una nueva oportunidad al Jap6n de incremental' sus
inversiones en el extranjero.
Este amiIisis, aunque superficial como obm de un novato, nos ha situado cleb,idamente en setiem,bre de 1976 Ipara hacer algunas
pre-diccioncs sabre Ia economia del
Ja.pon.
En primer lugar, aprovecharelos datos de tres entidades que han pre.5entado un esquema porccn-tual del futuro de la ecoriomia del Japan. EI Consejo para Ia estruc-tura industrial del Ministerio de Comercio e Industria del Japan, entidad oficial que ,predice para el pedodo 1973-1980 un, aumento del' PN)B real del 6%,. Las exportaciones crecenin en unJ6,9% y las
importadones en un 13,9 %; 106 precios al pOl' mayor se mantendran con una tasa inflacionaria del 7,6 % Y,los del eonsumidor en 8,5'%. En cambio una entidad priYada, el '!Irnstituw de Investig;aci6n de Nomura, sostiene que para el misrno per,lodo mas 0 menos
Q1974-1980) el crecimiento del , J'NB real del 4,8%, las exportaciollfl!<. tanto como la.5 importaciones creceran en un 18'%, rnientras que IDS
precios a1 pOl' mayor oaumentaran, en 8,17lro y los del consumidor en 10,8%. Por ,ultimo otm entidad privada, el Centro de Investigacion de la Economia del Japon, pre dice pamer periodo de 1975 a 1985
un crecimiento real del PNB del
rr
%, las exportaciones de un '13,6 y,un 12;9% par-til las impor,taciones. Los precios a1 pOl' mayor supe-raran el li2% y los precios al cOI1~urnidor crecenin en un7A!%.6Como consecuencia del crecimiento limitado del PNB Y de la es-tl1uctura del c\es\,rTollo economico, despues de haber gozado en un periodo de
mas
0 menos de unos 15 afios de prosperi dad en Iae~:::-°Idem.
ESTUDIOS INTERNACIONALES
nomia inten1acional, el pueblo japones, que haibia vivido de la m£gtica del a'umento del P~BJ sc encuentra hoy dia que el sacrificio social ha- sido muy grande. Asi: como el milag:ro japones se ihizo famosa. internacionalmente, de la misma nlanera e1 problema eco16-gico ocupa los f5Fandes titulares de la prensa tanto naeional como
inter.nacional. Se ha exagerado a vece.g can exceso que es necesario andar en Tokyo can mascaras contn,t gases. lHe ,vividn 1r4 anos en cl plena centro de esta mega polis y puedo afirmar que aunque S1 se echa de men os el aire puro de nuestras tierras eampeginas, sin em-bargo no es alga fataL !P'ero ciertamente que es un problema serio
y que es digno de mencionarse porque ha de influir en el desarrollo economico del Japon. La estreoh", faja industrial desde Tokyo hasta Hiroshima tiene ciertamente Ia mas lalta densidad industrial del mundo, que !haee que el prolhlema ecologico sea mas agudo que en las extensas zonas indu.."triales de Estados U nidos y otros paises. Hasta liace poc'os ana 1a inversion para prevenir la contaminacion del aire y las aguas era minima; pero gracias a la presion del pueblo Japones sabre los industriales y el gofb,ierno, hoy dia, par el contrario, una de las industrias maS flarecientes es la de la prevencion de los problemas _ ecologicos. Quisiera pl:oba.r este a.gerto con datos, pero solamente dire que, por ejemplo, en la ciudad de Tokyo en 1965 Ia contarninacion del aire que Hegaba a 0,074 ppm, en 19.74 habia dis-minuido a 0,025 ppm, y en la ciudad que hahia el porcentaje mas alto, Kalwasaki, la contaminacion en 1966 era de 0,110 y hoy dIa es de 0,030 ppm.'
Anota un economista japones, el doctor Hajime J\Hzuno, que la economia japonesa se haHa en una etapa de tramici6n que se carac-teriza por 10 siguiente:
II) Mas enfasis en e1 bienestar del pueblo japones que en el creci-mien to del PNB.
2) Reducci6n de llli tasa de crecimiento econ6mico, debido a la carestia de la mano de obra, a Ia escasez y carestia de lo.g, recursos natlUrales y a las condiciones ecolog,icas del medio ambiente.
3) Presiones inflacionarias originadas por el aumento de la de~
manda y de costo.g..
4) Importancia de Ia coorperaci6n internacional en virtud del
pa-pel del U"pon en este media.
)La poHtica eeon6mica del ITapon tiene que ser manejada. con una gran Ihabilidad para que no se produzca Ull exceso de exportaciones
7Keizaikikaku~ho chosakyoku, "Keizai ),okan, 1976. Tokyo, p. 297.
Guslavo Andrade LlerQJ, S. J. I Hacia adonde va el Japan
que amedrente a su primer gran comprador, los Estados Unidos, y par otro lado, que no se reduzcan tanto las mi,mlaS que genere un proceso de estancamiento industrial. Entre estos dos extremos se de-baten los economistas japonet:es, quienes en julio pas ado en una
rcuni6n de industriales nortcamericanos y japoneses se dedicaron a
convencer a la parte contraria que el exceso actual de e~portaciones
de mas de 6.000 millones de d61ares a los Estados Unidos no es sino un fen6meno pasajero. La explicaci6n que dan es que la, economia interna del Jap6n cQ,mienza a reactivanc, con 10 eual las importacio-nes proccdentes de los !Estados Unidos aumentanin proporcional-mente. Ahora bien, el fiel de In balanza no Tetornara. a su ef'tado norm-a,l en pocos meses y si se demora demasiado, las tendencias aisla-cionistas de los gl'UpOS conscnvadorcs de Estados Unidos lP,resionaran fuertemente al Ejecutivo pa,ra que se impongan limites a las impor-taciones procedentes del iJap6n. tAl mislno tiem.po £orzad.n ia1 g01hier-no japones para que revalue el yen, can 10 cual las exportaciones japonesal> resultanl.ll pnco competitivas en el mercado por el au-mento de COStas.
Hasta. el momenta me lhe fijado principalmcnte en las relaciones comerciales entre 'Estados Unidos
y
Japan por depender este ultimo en gran ~odo de la economia norteamericana. Aunque no podd.n los japonese..<:. en iun futuro pr6ximo cambiar fundamentalmente la estructura de su comercio, orientado a los Estados U nidos, sin em-bargo se les impone la necesidad de diversificar sus ~ercados. Dentro de esta panod.mica mundial, los palses del Hamado tercer mundo, ocupan Iun puesto especial para 1a. economJa japanesa. Entre estos pai6es se de.stacan dos a:reas principalmente: el Sureste asiatica y Anlcrica Latina. La primera:, por razones geopoliticas, absorbe un22,90/0 de las exportacIOnes y un 20% de las importaciones del total
japones. Las exportaciones a America Da,tina llegan a un 9,1%, mien-tras que las importaciones no llegan 15ino a un ".1-)40/0' del total del comcrdo exterior del J ap6n. Aun'que la cuota del incremento de las exportaciones e importaciones en estas areas no llegft dUTante e1 pe-rlodo de 1964 a 1974 a los indices ,.",,",strados pOl' e1 Mercado Comtin Europeo, China Continental y elllvnedio Oriente.
ru.,u
embargo, sobre-pasan Ia cuota medilll total del incremento en las exportaeiones e im-;portaciones de Jap6n que es del 23.6% y 22.8%. respectivamente. lP'ara America Latina los indices £ueron de 26,80/0\ para las cx.porta-dones y 1".1-,7% para las importaciones. En el Slu·este asiatica la euotafue del 21,70/0' par!~ las exportacianes y el 25% para las importaw
dones.s
De estas cirras se desprencle can daridad que el ritmo del camer-cio exterior del Jap6n con America !Latina Iha &ido favorable al
~Cfr. Prof. i\Iizuno .. Rajime. "La economla japonesa".".
ESTUDIOS INTERNACIONALES
primero, produciendlose un super,],vit de exportaciones hacia Arne. rica Lh.tina. Una imag,en clara de esta clescomposici6n en la !balanza comerclal son los barcos de la Flota tGrancolombiana que salen de nuestro continentc c<lsi vados, zarandeado$ por el fuerte oleajc del Pacifico y vuelven s61idamente cargados del Jap6n con urn lastre que impide todo balanceo. En cambia, para los paises del sureste asiatico pasa 10 contra rio. La balanza les e.:: favatu.ble. Una de las Tazones de esta descompensaci6n con America Latina, se ha11a en 1tt capaci.clad de absorci6n par parte de nuestras economlas, de produc-tos japonel..~es. EI nivel economico de Amt.~·ica IJatina supera c1 del 61urcste asic.i,tico, sobre todo en cuanto se trata de productos
consunti-blcs.'
1A trav~s de estos aricLo5 analisit: estadisticos, se pOdntIl disccrnir
algunos de los prolbuemas y perspectivas de la cconomia japoncsa en el fututo. En resumen, el milagro j:Jlpones continuara creciendo, e.s.o
si,
can un ,ritmo mas lento, can t'aclas las implicancias de la trans-formadon cle la econonlla que WIltes mencione y con las consecuen-das culturales Y IPoliticas a las eUIJles me re£erire en la seguncla parte de este trabajo.EL FUTI.nRO aULTURAL DEL JAPON
Cuarrtas veces los turu-tas, ilusionauos con el Jap6n de las calles to:l'-tuosas, las }aponesas veSotida de kimono 0 la Iigillra venerable del T\10nte Fuji, se hunden en la desllusion al encontrarsc con las auto-pistas congestionac1as de trafico 0 con los vestidos ultima mocla de Paris 0 Roma, 0 cuando la neblinlJ, contaminacla les impide vel' las
nieves del l\IIonte Fuji. !Con la afioranza de 10 tipico se, interrogan: tHa perdido el Jap6n su atractivo cultural ante eldmpetu arr.ollador del Occidf!nte? ~I-nacia cl6nde se dirige vertiginosamente esa multitud
de 110' mill ones? aCuales son :~us aspiracianes y metas? IPero esta
au-gustia del observador extranjero no es unicanlente Sluya;" la
eompar-te~ los mismos japoneses, quiencs de::de haec unos 5 alios
mas
'0menos !ham iniciado un profundo ex!amen de su identidad. Las librerias de Tokyo, IO.~.aka 0 Kyoto: se hallan abarrotadas de ensa.yos sabre este tem1a,.
!Seria gran presUlnci6n querer sintetizar en unas pocas lineas cste. esfuerzo Y rpronosticar sdbxe el futuro cultJUral. fUnicamente quisiera hacer algunas. consideraciones como consccuencia del analisis econo-mica: que precedi6 esta pl.1rte. !"Ias que examinar uno por uno los valores culturales del Jap6u, que pa!r.ecen !haber desaparecido en ]a epoca de postguerra, quisiera llegar a la forma funclamentJal que ha estrlicturado Ia cultura japonesa.
Una de las caracteristioas evidentes es Ia sobriedad en el arle,
llI\.cizaikikakucho chosak.yoku,. "Keizai rokan", ·1976 •. .Tokyo,. p. ·262.
CliS/utlll Andrade UerGs, S.}. I }-lucia ndondc va e\ Jupon
dondc' el barroquismo exuberantc de un templo como el del To-shogu en Nikko, es luna' excepcion. La escasez de recursos naturales ba hcoho que el japones aprovcchc 10 mejor posiblc lo~ elementos m,ls scncilJos. Un jardincro usad .. cualquier roca a 1:1'onco de arbol para que don la clisposici6n triciimensional de estos objetos, obtenga en el Ipaisnje 'un efecto de pro[uncliclad que ~no 10 tienen lo~
esque-m:Hicos jardines de un palacio como Versailles: Un arreglo floral de lkel:una elifierc ele un occidental porquc con s610 una pocas [Jores, a veces tres 0 cinco nuda m{ls, s<llben cllos .revivir todo el e~pacio ul'Listico que pretenden. En una casa japonesa la descarnada viga de made11l, no liene verglienza en descubrir su Ol'igen; esta es una exprcsion nuis de la caracterlstica antes indicada.
100tra cuaUc1ad al"bada par los occidentale, l' que ojala pudiera-mos imitnl' los latinoamericanos es la paciente labodosidad del pue-blo japonCs. POI' tener un subsuclo pobre de rccursos, rocoso y poco aplo }Ylra la agricultura (solamcnte un 16% del .total de la super-fide elel pais) el canlpesino japone..~ dcsde muy antiguo se acostulll-bro al tra:hajo duro y monotono de 1a tierra. Si In. siembra se llegase
it l'ctardal', pOl' c[ecto de LuIS eSlaciones del ano, se arricsg.u1ia it perdcr
Sil ooscdha. lfJe ahi una cli~c:ciplina. en cl trabajo que no permite dc-jarlo para manana.
Estas cualidadcs del alma cam pesina japonesa han sido hcrcdadas
pOl' cl industrial y el cmplcaclo tanto oficial como privado. lPor eso
para el jt\d1ones In jornada de trabajo no ,~e aoaba a In hora prc[ijada cuando Itocinvia hay neg-ocios pendientcs. En cambiol cl tipo media del empresnrio llorteamericano
y
sus empleados al dar el reloj las cinco de la tarde abandonan la oficina sin preocuparse si queda pendiente alg,lm trabajo; elIos foe han compramctido por contrato hasta esa hora y nada rrn'ls. En cambia, cl japones perm·aneceni. hasta allaS horns de Ia nochel si es nccesariol !para' contest;ar un telex 0 preparar lot:- doctlmcntos Ipara el dia siguientc. Yo se de antiguos alumnos mios 'que al finnl ucl.laJlo se cncuentran can .!que tienen mas de veinte elias ele v..rcaciones acumulaelosl pero que 110 han podiclo utilizarlos y los perdcdl.l1 porque no ticnen ticmpo para tDlllarselos.Otra. no·Dn· caratteristica del japOiH!.!' es su fidelidad al grupo mas
que a los valores individuales. l\{uchas veces he ten-ido l-a oportuni-dad en los banguetes de matrimonio escllchar los consejos que 10..<: directores de las companIas dan a. las novias. Les dicen daramentc
que ISUS mariclos .tencld.n que snedficar con frecuencia el descanso
hogarcno para tralhaj.:u· en la compafii:t y que no deben hacer pro-blema de csto si llegan a altas hams de la noche, Con frecuencia, exagcnando las situaciones, se dice que el japoncs no se casa con su nO\'ia ~ii1o con' la cntidad con que lnLbaja. Esa aseveracion se vc confirmada pOl' las estadisticas en las cuales los j6venes. empleados afil'ma'n lque su valor principal aun pOl' encima de la familia, es su
BSTUDIOS INTERNACIONALES
trabaja: En el cncuentran su l'calizaci6n human a porque el trabajo 1"" liga 'II grupo al que han sido coc>ptados.
I-Iabria muchas otras observaciones que hacer al respecto, pero ahona quisiera haccrmc una prcguntn. ,Que impacto han sufrido csas Illotas tipicas del alma japon~a con el desarrollo eca.n6mico? eSe ira el Jap6n occidentalizando mas y mas basta !percler 511 alma?
Y en caso de que esta sliceda, ,cmiIes scran Io.~ 'vaIores que reempIa-cen Ia tradki6n?
No se puedc negar que deb-ida a la prosperidad de los tUtimos nilos la tenelencia cansuntuaria se [Ul incrementa do en cl pueblo japones. Egte fen6meno contrasta .con l,a: sobriedad de yiela hasta ahara expcrimentada. No Ifaltan los as! llauludos no.u,VOOtLX ,riches COIl
su gusto extravagante. Cuando como resuloado del esd.ndalO' de 1a
IT..oalcliead, los investigadores, pcnetraron en la ulansi6u del Sr. Ko-d,una, Iquien estfl complicado en el a Efaire, sc encontraron con un::t calecci6n de estatU'us occidentales que en un principia se calcularon como lUna fortuna, pero m;:is tarde al scI' analizadas por los expertos, se descubri6 que la mayoria erall copias .s.in n~,ngun valor. Pero erall el simbol0 de lunD de los hombres que se 11a enriquecido mas en los t'tltimos auos. Sin embargo. en el al"1te, aun!q:ue muchos han imitado y perfecciOliado las tecnicas occidentales. todavla se consel'van las cualidades tipicas de 'rcfinamiento y sobriedad.
Pero C01110 dcscIe 1955 In meta de la paliLica ecol101niaL fue cl
lncrcmento nnuaI del iPNB para colocarse entre los primeros paises capitaIistas, el ideal del samurai que prefiere morin-:e de dlambre con tal de no faluu' a su honor, se 'ha cOl1.vertido en Itt luella par Ia ganancin facil pal" encima de las nonnas eticas y 1a dcstrucci6n del medio ambientc, antes muy Tcspctado porIa arquitcctura japonesa. iEfectos vj.s.ibles de este desmoronamiento son los yet muy conocidos cscandalos politicos y cl g;t'an indice de contaminacion del aire y las :lguas con Ia destlluccion parcial del !paisaje. Contra esta inmolaci6n: del pais ante cl altar del dios dinero, se han levantado los grupo..-: de protest .. 10 mismo que aqllellos que se preocupan por el medio an1Jhiente
mas
humano.Sin embargo, dada 1a inclinaci6n del pueblo japones por el tra-,baja, creo que sera mny dificil reestructurar el alma de estos 110
l11illones que han, pucsto cl sentido de su existenciGJ en el exito eco~ n0111ico como lun Sllstituto 'Ll los valores espiritual~ y religiosos.
De ah! que los misioneros encontremos una valla impenetrable para comunicarles alg,o del mensaje evangclico. Algunos indicios de un cambia en e..-:ta (actitud alimentan la csperanza de quienes creemos tjue Ia economfa debe estar al serovicia del hombre y no que este sea el csc1avo de aquella. Pero estos brotes primaJveroales morira.n agosta-das si 1a ecollpmia internactorual fuerza a1 Jap6n a luchar par Sil f::.ubsistencia.
CUJtaiJo Andrade LleulJ, S. J. / Hacb adondc '';I. cl Japan
Aunque Ia economia individmilista del Occidente ha penetrad6 profundamenteen eI Japon desde hace mas de cien afios, IaJ fidelidad al grupo Ie h<L dado a este pueblo una fuena de cohesion que explica en parte el maravilloso despegue econ6mlco. Al desmembrar uno, por uno eI grupo, e1 indivlduo se .hunde en la incertidumbre y su lealtad no enaucntra el norte orientador de suo vida. Ahora bien, e1 grupo, par otro lado, puede ser manilPulado f;:kilmente y ojala que no
vuel-"<L a repetir lo~ errores de la preguerra y se integrc can facilidad a las nuevas estructuras internacionales.
Par llltimo, en esta visi6n del futuro cultural japones quisiera fijarme en el aspecto educacionaI. De todos es conocido que la edu-caci6n obligatoria hr<l.sta lo~ quince afios es verdaderamente obliga-toria, de tallnodo que si los lpadrcs de familia no enlvian a sus hijos a la escueIa primaria y a los tres -primeros afios de bachillerato, el Estado ~e encarga de llevarlos ante la justicia y obligarlos a Ihacerlo. POl' esto se puede afinna'r sin el'ror ninguno que !hoy en dia en el Jap6n un 100% de los nifios y -ninas tienen educaci6n lb;isioa hruta los 15 afios. Al .bachillerato superio.r, que cOTh.,iste en los tres ultimos a:fios de nuestl~O sistem'a! educacional, asisten hoy dial 14.270.977 j6venes, de los cuaies Ia mitad son mujere..,. Esbas dfras representan un 80
%
del total de los javenes en Ia misma edad; en: algunas dudades como Tokyo eI porcentaje lIega casi al 95%, mientras que en aIgunas pro-vin6as disminuye lPero &in Hegar a niveIes inferiores al 50%. En Ia universidad e instituciones de educaci6n superior perfeccionan sus estudios 2.099.482 personas 'que representan mih-::. a menos un 35% del total de la poblaci6n entre los 18 y 23 afios.Este cnfasls en la educacion [1<1 permitido al Japan asimHar las Uknicas y cultura nacidas en el Occidente, tal vez' can detrimento de Ia investigaci6n y debido aprecio de sus propios valores. Un sano nacionalismo podria completar el sistema de educaci6ru para que el japOllf!S no se sienta un extra!llo en i'U protPia eultura y un
advene-dim 511: Ia occidental.
1EL FUTURO POLlT1ICO DEL JAPON
l\,fuy frecuentemente se me ha preguntado sabre las posibilidades de 'Un camTI,io profunda en la poHtica japonesa. Al constatar en el mapa de Oriente el predominio del socialismo que va cercando al Jap6n, surge naturalmente la: inquietud en unos y la esperanza en o1::ros de que esta g1'lan potencia economica se transformara en una naci6n mas del campo sodalista. Los ultimos acontedmientos politicos han convulsionado a1 pais 10 mi.r;;,mo que a la opini6n pUblica mundiai conlO consecuencia del soborno de la Lockhead a presnautes figuras del partido del gobierno. Casi treinta- anos en el ,poder yean muy poeas probabiliclades de un cambia de g1uardia, el Partido
ESTUDIOS INTERNACIONALES
Democrata h,abia gozaclo de :gran Tibertad para ponee en pracLica Sll poIitica economica y social. En el 6istema bicmneral del Japon, Ia camara alta juega un papel practicamente de adorno, sabre todo cuando en Ia d.'mara lhaja hay una gran mayorla de un partido,. Pero
en 1974, como resultado de las elecciones lP;-rra la camara alta, el
;Partido Liberal-Dem6crata mantuvo un: estrecho margen sobre los particlos de oposicion tornados en conjunto. 127 son los pa.rlamenta-rio.:;. del partido del gobiemo contra 121 de Ia apos:cion. En Ia ca-mara lbaja, sin ernbarg,o, gaza nun de un.a amplia mayoria: de 279 parlamentarios contra un total de 49'l.
Se ha Iha1hlado mucho de un frente unido de la aposicion,
enca-~ezado por el IP'ar,tido Socialista que mantiene el liderazgo dentro de esta con 1,18 representantes en la camara ·baja y 62 senadores. Pero la cstructura de este mismo partido en claude se cobijan tendenciaf. mn)' dBspares como es el socialismo cristiano 0 el ala de extrema izquierda netamel'lte marxista, no permite una clara fonnulacion del programa. de estc frente unido. EI nudo gordiano que ha sido impo-~ible desatar, es 1<1 reladon de los otros Ipartidos de cenLro oposi-cionistas y el IPartido Comunista. tEste ultimo ha ido progresando 'en his
uldmas
elecciones de tal Ulanera que !hoy cuenta en 1m camara baja 39 reprcsentantes y 20 senadores en laJ alta. 1...os dos particlos de centro, el Komeito, de origen IblU.clista, y el social-dem6crata; recha-zari cualquier compromiso con el (Partido 'Comunista. Y sin la colabo-racion 'de estos es impo,::.iDle obLeIler una mayorfa en la camara baja 'que es l,a encargada de formal' gobierno.I Sin embargo, 1<1' mas tatdar en diciernbre de este ano, el gobierno del primer ministro :M.iki tiene lque llamr.u' a elccciones para la ca-'Inara baja, ya ·que el periodo constitucional de los actuales miembros
:10 impone. En este momenta cualquier predi.ccion l~obre los resulta-dos de estas elecciones es UTI! poco lprematura. porque el escandalo
de la Lockhead ha sido un factor imprevisibJe. El Partido 'Liberol tDemocrata se debate en SlU interior can la posibilidad de una
divi-sion ahsoluta que
de
lugar a un nuevo tpartido de centro derecha. EI ;actual prhner ministro al no vacilar en pelmidr una investigaci6n exhaustiva del caso, cjtie ha producido ya el encarcelamieulo de su p:;-e.decesor y de dos ex min~stros, est~ jugando una carta mny arries~gada que puede salvar a Sll partido con la imagen de la depuracion
o dividirlo en visperas de las elecciones. Sin embargo, en las ultimas
n~Hicias. de estos dias se habla de una u'egua firmacLa. pOl' el primer ministr'o ),' sus dos mas poderosos rivales dentn): del partido, despnes .del e:ncarceladp K?-kuei T~naka.
Como fenomeno interesante pmu< los analisis politicos, quiero anotar el.apoyo tacito de los partidos socialistiaJ y comunista a la ges-tion purificadora del a.ctual .pd1ner minisu:o. Cuando hace uno,s dos mes.es sc entablo' un ~ataquc frontal por parte de su mismo partido
GUS/tWO Andrade Lleras, S.}. / I-Incin adul1dc va cl Jpp6n
contra lvIiki, cste supa apoyarse ell Ia oposicion y Ia prcnsa para sor-tear la crisi!~. La Jaccion cncabczac1a pOl' cl ex premier Tanlka tuvo que replegarsc y sllfrir In clevtastaclora denota que llevo a su jefe a la dlrcel.
El Particlo COlTIunista japoncs, animadO' par sus viatorias electo-rales de los ultimos nilos que Ie ,proclujo Uil1l aumento en el voto
popular del 6,8% al JO,5% en Jas elecciones para In dmara baja, 11n presentnclo un nuevo programa politico en el emIL sc alinean clarnmente can el eurocomunismo al rechazar la clictndura del pro-lctariaclo. lVIuchos obscnvndorcs duclan cle la sincericlad de estc ma-nificsto y 10' consideran simplemcnte como una tactica electorera. En todo caso, como 10 anotaba antes, aUllque el pariclo de gobierno sufricra' una considerruhle clerroL:t electoral, la posibilidad de la fo1'-macian ele un gob:el'no de izquicrda parece aim Temola. EI pueblo japoncs [unc!<llllentalmentc cs tradicionalista y creo muy dificil que par cl medio pacifico de las elccciones se negue a una sitJUacian como Ia que confrontan los iualianos hoy elia. Exis,te, sin emhargo, un po-tencial re\'olucionario en cl hastlo del pueblo ante los esd,ndalos )' cOl'rupc:6n actual; los sacrifidos sociales hcdhos par 105 japonese.!:' para [ortalecer In cconomia, pucden de un momento para otro con-vcrtirse en" un·J. gmn fuerza que destruya la hegemon-ia del tParticlo Libcral-Dcmocrata. En esta hipatesis unicamenle un gobierno de cen-tro [ormacio por el ala pl'ogresista del mismo partido en conlician con los 5ectores modenJdo,~ de In opasici.al1, ,pod ria incorporar en sus programas cl descontento y fonnar un gobie11no de esLructura diversa
<l lu actual, pero de signa refa1"111ista nada
mas.
IPor ultimo, quiel'o brevementc mencianar el futuro de Ia politica intcrnacional del Japen. En In !postguerra este pais se ha mantenido denlro de Ja orbita del bloque de los IEstados Unidos. IF'ero en los ultimos ;:tiios, como consecuencia del f'Ortalecimiento de su economia
y sabre todo pOl' el de..."precio con que Nixon y su 'secretario ele Estaelo Kissinger hun truLaclo al Japan, en especial cuando "el gobierno: no1'-teamericano elecidia renovar sus relaciones can Ohina continental, Japan inicio una l?ol1tica independientc si romper su alianza ibasica
COli los Estac1o~ U,lliclas. Prucba de ello es su acercamienlo a los pa{~
scs ;h'abes, c1espucs de la crisis del petr6leo~ y el rcconocimiento casl inmeciE.ato del llluevo golhierno unido de Vietnam.
Los factores economicos ),;IJ ~lltes inc1icac1os pesan ser~amentc Cn la
determinacion ele la politica internacional japonesa. !L1. vecindad de las dos graneles potencias SoCiillisLas, China y Rusia, impone n las dirigenle.~ una cli[icil balanza que ,ha impeclido hasta ahora el firmar un tratado de amistad con China continental porIa presion rusa que no quiere ver aumentar los amigos de su rival en el campo comu-nisLa. El pro:bJerna teniLorhzl entre Japan}' la Union Sovietica sobre las isIas Kmriles Qla. retarc1ado el trarodo de paz entre las dos
nSTUDIOS INTERNACIONALES
nCs. Pero los japoneses no lpuedcn cerrar los ojos ante el po sible gran mercado para su~ procluctos· que reprcsentan estos inmensos paises. Ademas Ia rifqucza en nw..terias primas tanto de China como de Rusia es un aHciente para los industriales japoneses que ancIan rccorriendo el mundo en busca de c..."tos tesoros.
lEn algunos paises del sureste ashi.-tico se habla de la resurrecci6n del impcrialismo' jraponcs. Y se Ie ve con apl'enlSi6n y tal vel abierta h.ostiIidad, como en Tailanc1ia e Indonesia, cuando el ex premier Tanaka v1sit6 esos paises. La clominaci6n: econ6mi.ca ~la quedado mu-nifiesDaI en Ia primera iparte de esta expo&ici6n; 10 que angustia a muchos cs si estc podcrio no haJ de sel' acompai'iado necesariamente
pOl' eI miIitarismo japoncs par·a defender sus Inercado$ y sus £uentcs de abastecimiento. Notan otras que el poder militar de los japoneses se ha incrementado en los ultimos aiioslO • Yo creo que mientras Ia coyuntura intel'nacional no
de
lun ~vuelco nbsoluto, los japoneses podral1 man~tencr el acceso tanto a las [uentes COlno a los Inercados y que pOl' tanlo eJ espectro del mililarismo que cuhri6 el !Pacifico en los ailos treinta. y durante In g;ucITa mundial, no volvcr,l a apare-cel' en In "lxcna internacional. Los japoneses uprendieron Wla dura lecci6n con Hiroshima y Nagasaki y ellos hoy dia prefieren sen-t<tr~e pacicntemente en las reuniones in.ternacionales para exponer su punto de visk'l y obtcner el apo)'o del Occidente en Sl1 lucha para malntener lIna poblnci6n de m;:is de 110 millones en una cxtensi6n de :3fi2.300 kil6metros cuadrados, 'Uilll: tercera parte de ColOlllbia, sin grandes recursos de materias primas y unicamente con el capital htl111ano de un pueblo sufrielD, eclucado y u·abajador.FinalmOIlte quisiera anotar que e1 liutul'o de un pais no depende lInicamcntc de los fadores internos que he mencionac1o, sino que dentro de la coyuntura internncional contern;pOnlnea, la interacci6n entre los rbloques 0 naciones impone l11uchas veces el rumbo de un pais. Par eso es rouy nlentador constatar el inlcres de los ColOlubianos
pOl' comprender los valores culturalc.."1 politicos y econ6micos de
tl
ap6n. Hasta :thora dados nuestros nexos con Europa y Estados Uni-dos la orientacion de la IUniversidad, de la poHtica inter,n,acional habia ~ido en lbasc a estos paises. Pero alhora se nos orrece lun desaGo al cua1 se ha comenz.ado a responder.,Cuat ha de ser nucstra actitud ante el Jap6n 'Iue aunque perte-nece al mundo capitalista, sin embargo su base cultural carece de 105 voalores COmU!llCS a Europa. y lElstados Unidos? La civilizacion
occi-dental con su ihnse judco:-cr"i,stiana, Sll: revoluci6n tecnica e industrial ha !hecho pos·ible un diaJogo con Colombia. J)ero el
J<1!Pon
-ha sido la csfinge sobre la cua1 muy pocos han podido opinar por sudcsco-lOCfy. Emmerson, John Arms, Yen & IJowcr, Charles E. Tuttle Company, Tokyo. 1973.
Gustavo Andrade U"as, S. J. I ITilCin i1d6nuc \'a e\ Jilp6n
nacimiento del lCllg:uaje Y Sll cultura; cuando a nivel tccnico se sien-tan nuestros rcprescl1sien-tantcs can los japoncses p;lra di~"ctltir, existe un
abismo insuperable que haec las conversacione.." se cOIwi.ertan en un dia.logo entre sordos. Los japoncses han tratado de romper este ais-lamicnto cultural can un e.."tudio intenso del cHslcllano y su cultura. Pero Ia respnesta de ll\mcricaJ Latina y en especial de Colombia- ha de}aclo mueho que clesear. POl' eso quisiera lIamar In atenci6n de mis compatriotas. EI futuro de Jap611 clCjpende en gran parte de nosotros: no nos podemo.." sen tar comO' el convidado de piedra a observal' y
critical' illlicamentc; un cOl1ocimiento y apreciacion c;:Uida de los "alorcs y problemas del }JP6n trnc1icional y contcmpor;ineo determi-nanln en parte In l'eacci6n del pueblo japones ante Colombia, Ame-rica Latina