COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS DICTAMEN DE LA COMISIÓN

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COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS Bruselas, 4.2.2009 COM(2009) 57 final 2004/0209 (COD) DICTAMEN DE LA COMISIÓN

de conformidad con el artículo 251, apartado 2, párrafo tercero, letra c), del Tratado CE relativo a las enmiendas del Parlamento Europeo a la Posición Común del Consejo sobre

la propuesta de

Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva 2003/88/CE relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo

POR EL QUE SE MODIFICA LA PROPUESTA DE LA COMISION con arreglo al apartado 2 del artículo 250 del Tratado CE

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2004/0209 (COD)

DICTAMEN DE LA COMISIÓN

de conformidad con el artículo 251, apartado 2, párrafo tercero, letra c), del Tratado CE relativo a las enmiendas del Parlamento Europeo a la Posición Común del Consejo sobre

la propuesta de

Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva 2003/88/CE relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo

1. ANTECEDENTES

Fecha de transmisión de la propuesta al Parlamento y al Consejo [documento COM(2004) 607 final: 2004/0209 (COD)]

22 de septiembre de 2004

Fecha del dictamen del Comité de las Regiones 14 de abril de 2005 Fecha del dictamen del Parlamento en primera lectura 11 de mayo de 2005

Fecha del dictamen del Comité Económico y Social Europeo 11 de mayo de 2005

Fecha de transmisión de la propuesta modificada al Parlamento y al Consejo

[COM(2005) 246 final]

31 de mayo de 2005

Fecha del acuerdo político del Consejo sobre la Posición Común (mayoría cualificada)

10 de junio de 2008

Fecha de la adopción oficial de la Posición Común por el Consejo 15 de septiembre de 2008

Fecha del dictamen del Parlamento en segunda lectura [(P6_TA (2008) 0615]

17 de diciembre de 2008

Fecha de transmisión del dictamen del Parlamento en segunda lectura

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2. OBJETODELAPROPUESTADELACOMISIÓN

La propuesta de la Comisión tiene por objeto modificar la Directiva sobre tiempo de trabajo1 introduciendo un conjunto equilibrado de cambios que siguen cuatro grandes criterios:

- encontrar una solución legislativa a los problemas evocados durante las consultas públicas organizadas por la Comisión en 2004 en relación con el tiempo de atención continuada y con el momento en que ha de tomarse el descanso compensatorio;

- mejorar la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores, particularmente en lo que respecta a los riesgos asociados a una jornada laboral excesivamente prolongada;

- prever un mayor margen de flexibilidad por lo que hace al período de referencia para el tiempo de trabajo semanal, igualmente atendiendo a los resultados de las consultas públicas de 2004; y

- prestar mayor apoyo a la conciliación de la vida profesional y la vida familiar.

Los principales cambios que presentaba la propuesta modificada de la Comisión eran los siguientes:

Tiempo de guardia

Se introducen definiciones legales en relación con el «tiempo de atención continuada» y se establece una distinción entre diferentes tipos de tiempo de atención continuada, siguiendo recientes resoluciones del Tribunal de Justicia (SIMAP2, Jaeger3, etc.) que han tenido un profundo efecto en la organización del tiempo de trabajo en los servicios públicos.

Conciliación de la vida profesional y familiar

Se establece que los Estados miembros animarán a los interlocutores sociales a celebrar acuerdos destinados a mejorar la conciliación y tomarán las medidas necesarias para garantizar que los empresarios informan a sus trabajadores, con la debida antelación, de cualquier cambio en la organización del tiempo de trabajo, y que están obligados a considerar las solicitudes de cambios en el horario y ritmo de trabajo de los trabajadores.

Cálculo de la duración máxima del tiempo de trabajo semanal

La Directiva establece que el promedio del tiempo de trabajo semanal, incluidas las horas extraordinarias, no excederá de cuarenta y ocho horas. La propuesta no modifica este límite, pero introduce una mayor flexibilidad a la hora de calcular el promedio, permitiendo que, por razones objetivas o técnicas o relacionadas con la organización del trabajo, el período de referencia se amplíe hasta un máximo de doce meses mediante disposiciones legales. Esta ampliación está supeditada a la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores y a la consulta con los interlocutores sociales.

La opción de no aplicación

La opción de no aplicación que recoge el artículo 22, apartado 1, de la Directiva permite actualmente a los Estados miembros autorizar que un trabajador, de acuerdo con su

1

Directiva 2003/88/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 4 de noviembre de 2003, relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo, DO L 299 de 18.11.2003, p. 9.

2

Sentencia de 3 de octubre de 2000 en el asunto C-303/98, SIMAP, Rec. 2000, p. I-7963. 3

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empresario, trabaje un número de horas superior al límite de cuarenta y ocho horas, siempre que se den determinadas condiciones destinadas a proteger al trabajador. La propuesta modificada prevé la supresión de esta excepción en una fecha determinada y establece, entretanto, condiciones suplementarias de protección.

Momento en que ha de tomarse el descanso compensatorio

Se establece que, en el caso de que se apliquen excepciones a los períodos mínimos de descanso diario o semanal requeridos por la Directiva, el consiguiente descanso compensatorio ha de concederse en un «plazo razonable», que se determinará de conformidad con la legislación nacional, un convenio colectivo o un acuerdo celebrado entre los interlocutores sociales. Este cambio ofrece tanto a los trabajadores como a los empresarios un mayor margen de flexibilidad en la organización de su trabajo.

3. DICTAMEN DE LA COMISIÓN SOBRE LAS ENMIENDAS PROPUESTAS

PORELPARLAMENTO

3.1. Resumen de la posición de la Comisión

El Parlamento Europeo ha adoptado veintidós enmiendas a la Posición Común. La Comisión acepta quince de estas enmiendas íntegra o parcialmente.

La Comisión acepta seis enmiendas tal cual (nos 7, 9, 15, 18, 19 y 21) y nueve parcialmente (nos 1, 11 y 20) o en principio y/o a reserva de nueva redacción (nos 2, 3, 12, 13, 14 y 22). La Comisión rechaza siete enmiendas (nos 4, 5, 6, 8, 10, 16 y 17).

En términos generales, la postura del Parlamento y la Posición Común se apartan en varios aspectos significativos. No obstante, la Comisión mantiene la convicción de que es de suma importancia adoptar la propuesta modificativa antes de que finalice la actual legislatura. En particular, es perfectamente consciente de la necesidad perentoria de dar solución a los problemas que siguen planteando las cuestiones del tiempo de guardia y el descanso compensatorio, y que afectan directamente a la organización de servicios públicos clave en toda la UE. Asimismo es esencial restablecer rápidamente la seguridad jurídica sobre los derechos de los trabajadores en cuanto al tiempo de trabajo máximo y el reposo mínimo, que constituyen un elemento importante del acervo social de la Comunidad. Para alcanzar un acuerdo sobre una base sólida se requiere una solución cuidadosamente equilibrada, que refuerce la protección fundamental de la salud y la seguridad de los trabajadores y al mismo tiempo permita una mayor flexibilidad, tanto para los trabajadores como para los empleadores, en la organización práctica del tiempo de trabajo.

En este contexto, el presente dictamen describe la postura de la Comisión en relación con las enmiendas adoptadas por el Parlamento y formula propuestas concretas con objeto de ayudar al Consejo y al Parlamento a lograr esa base de acuerdo.

3.2. Enmiendas del Parlamento en segunda lectura 3.2.1. Tiempo de guardia

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La Comisión puede apoyar esta enmienda, aunque está dispuesta a estudiar un posible compromiso general sobre los aspectos abordados, que están causando división entre los colegisladores.

Esta enmienda tiene cuatro partes. La primera parte declara que tanto los períodos activos como los inactivos del tiempo de guardia han de considerarse tiempo de trabajo. (Con arreglo a la Posición Común, los períodos activos son tiempo de trabajo, pero los períodos inactivos no se consideran tiempo de trabajo a menos que la legislación nacional o los convenios colectivos lo dispongan. Esto coincide con las propuestas original y modificada de la Comisión.) La segunda parte dispone que, al calcular el tiempo de trabajo, los períodos inactivos del tiempo de guardia pueden computarse de manera específica (no solo hora por hora), en virtud de disposiciones legales o convenios colectivos. (La Posición Común contiene una disposición similar, si bien hay diferencias de detalle.) La tercera parte aborda la cuestión de si los períodos inactivos del tiempo de guardia pueden tenerse en cuenta para el cálculo de los períodos mínimos de descanso. (La Posición Común permite que así se haga mediante legislación nacional o convenios; en cambio, según la enmienda, el tiempo de guardia inactivo no puede tenerse en cuenta para calcular los períodos de descanso mínimos diarios o semanales.) La cuarta parte suprime una disposición de la Posición Común según la cual los períodos activos durante el tiempo de guardia deben considerarse siempre tiempo de trabajo (este punto quedaría cubierto por el enunciado más amplio de la primera parte de la enmienda del Parlamento).

La Comisión acepta la tercera parte de la enmienda nº 9, según la cual la parte inactiva del tiempo de guardia no debe computarse en el cálculo de los períodos mínimos de descanso exigidos por la Directiva. Esta enmienda retoma una importante disposición de las propuestas original y modificada de la Comisión.

La Comisión puede también aceptar en sustancia las partes primera, segunda y cuarta de la enmienda, de manera que los períodos inactivos de las guardias se consideren tiempo de trabajo, aunque puedan ser computados de forma específica al calcular el tiempo de trabajo. En particular, la Comisión considera que la segunda parte de la enmienda podría en principio ser una valiosa contribución a una solución global del tema del tiempo de guardia, que sería aceptable tanto para el Parlamento como para el Consejo, a reserva de ciertos cambios de redacción para incluir como criterios pertinentes la experiencia en el sector de que se trate y el cumplimiento de los principios generales de protección de la salud y la seguridad de los trabajadores.

3.2.2. Descanso compensatorio

Enmienda nº 3 (momento del descanso compensatorio) (considerando 8): se acepta en principio y/o a reserva de nueva redacción.

La enmienda cambia el texto de un considerando relativo al momento en que ha de tomarse el descanso compensatorio, en coherencia con las enmiendas propuestas al correspondiente artículo 17. Asimismo incluye una referencia a la negociación colectiva.

La Comisión puede aceptar la referencia a la negociación colectiva, ya que mejora la coherencia con el artículo 18 de la Directiva.

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La Comisión puede aceptar en principio el cambio propuesto en relación con el momento del descanso compensatorio, aunque entiende que se precisa una nueva redacción para aportar más flexibilidad. Véanse los comentarios detallados sobre la enmienda nº 13.

La Comisión está dispuesta a estudiar un posible compromiso entre el enfoque de esta enmienda y el de la Posición Común.

Enmienda nº 13 (momento del descanso compensatorio) (artículo 17, apartado 2): se acepta en principio y/o a reserva de nueva redacción.

La enmienda aborda el momento del período equivalente de descanso compensatorio (ya exigido por la Directiva cuando un trabajador pierde total o parcialmente períodos diarios o semanales de descanso). Conforme a la enmienda, el descanso compensatorio se toma «tras el período de trabajo», en lugar de «en un plazo razonable» posterior, como establecen la Posición Común y la propuesta modificada de la Comisión. (Según la propuesta original de la Comisión, el descanso compensatorio debía tomarse en un plazo razonable no superior a setenta y dos horas, si bien esta disposición no concitó el apoyo necesario.)

La Comisión puede aceptar en principio el cambio propuesto en relación con el momento del descanso compensatorio, aunque entiende que se precisa una nueva redacción para aportar más flexibilidad. Esta nueva redacción debería proteger adecuadamente la necesidad de los trabajadores de descansar y recuperar fuerzas, permitiendo también cierta flexibilidad para la organización de los períodos de trabajo y descanso en las circunstancias específicas de determinados sectores o actividades. La Comisión está dispuesta a estudiar un posible compromiso sobre esta cuestión, que está causando división entre los colegisladores.

Un posible enfoque es que el período equivalente de descanso compensatorio se tome, como norma general, tras el período de trabajo correspondiente. Disponiéndolo así es como mejor se protege el derecho de los trabajadores al descanso físico y mental y a recuperar fuerzas. Sin embargo, en sectores o actividades específicos y por motivos debidamente justificados, la legislación nacional o los convenios colectivos pueden disponer que el descanso compensatorio equivalente se tome en un «plazo razonable», que debe definirse claramente, teniendo en cuenta el objetivo de proteger la salud y la seguridad de los trabajadores y la experiencia pertinente en tales sectores o actividades.

Enmienda nº 14 (momento del descanso compensatorio) (artículo 18): se acepta en principio y/o a reserva de nueva redacción.

Esta enmienda contempla el mismo punto que la enmienda nº 13, si bien en el contexto de convenios colectivos.

La Comisión puede aceptar en principio el cambio propuesto en relación con el momento del descanso compensatorio, aunque entiende que se precisa una nueva redacción para aportar más flexibilidad. Los comentarios detallados sobre la enmienda nº 13 (salvo las referencias a legislación nacional) son también aplicables a este respecto.

3.2.3. El período de referencia

Enmienda nº 7 (suprimir la obligación de elegir entre la opción de no aplicación y la ampliación del período de referencia) (considerando 14): se acepta.

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La enmienda suprime el considerando vinculado al artículo 22 bis de la Posición Común, disposición cuyo propósito era ofrecer un incentivo a los Estados miembros para que no recurran a la opción de no aplicación o lo hagan ocasionalmente. (Véase la explicación detallada en relación con la enmienda nº 21.)

La Comisión puede aceptar esta enmienda. La Comisión no propuso esta obligación en sus propuestas original y modificada. Además, su supresión ofrecería a las empresas un incentivo para no recurrir a la opción de no aplicación, sino aplicar un período de referencia más largo. Enmienda nº 15 (períodos de referencia) [artículo 19, apartado 1, letra b)]: se acepta.

Esta disposición permite a los Estados miembros ampliar el período de referencia (para calcular los límites del promedio de tiempo de trabajo semanal) hasta un máximo de doce meses mediante disposiciones legales. (La Directiva existente ya permite una ampliación similar mediante convenio colectivo.)

El efecto de la enmienda consiste en limitar el uso de esta opción a los trabajadores que no estén cubiertos por convenios colectivos o por acuerdos entre los interlocutores sociales; y disponer que, en tales casos, el Estado miembro debe garantizar que los empresarios informen y consulten a los trabajadores sobre la introducción de esa ordenación del tiempo de trabajo y adopten las medidas necesarias para abordar cualquier riesgo derivado para la salud y la seguridad.

La Comisión puede aceptar esta enmienda, que retoma en gran medida el texto contenido en la propuesta modificada de la Comisión.

Enmienda nº 21 (suprimir la obligación de elegir entre la opción de no aplicación y la ampliación del período de referencia) (artículo 22 bis): se acepta.

La enmienda suprime el artículo 22 bis de la Posición Común, disposición cuyo propósito era ofrecer un incentivo a los Estados miembros para que no recurran a la opción de no aplicación o lo hagan ocasionalmente. El artículo 22 bis dispone que un Estado miembro que permita el uso de la opción de no aplicación no podrá usar también la nueva disposición [artículo 19, letra b)], conforme a la cual el período de referencia puede ampliarse hasta un máximo de doce meses mediante disposiciones legales (véanse los comentarios sobre la enmienda nº 15). En tal situación, el Estado miembro puede seguir permitiendo la ampliación del período de referencia a doce meses mediante convenio colectivo, si bien los períodos de referencia establecidos por otros medios, como la legislación nacional, no pueden superar los seis meses. La Comisión puede aceptar esta enmienda. La Comisión no propuso esta obligación en sus propuestas original y modificada. Además, su supresión ofrecería a las empresas un incentivo para no recurrir a la opción de no aplicación, sino aplicar un período de referencia más largo.

3.2.4. Conciliación de la vida profesional y familiar

Enmienda nº 11 (conciliación de la vida profesional y familiar) (artículo 2 ter): se acepta parcialmente.

Esta enmienda tiene tres partes. La primera refuerza la obligación de los empresarios de informar y consultar a los trabajadores «con la debida antelación» acerca de los cambios en la ordenación del tiempo de trabajo. La segunda parte establece para los trabajadores el derecho a solicitar cambios en su ordenación del tiempo de trabajo a fin de facilitar la conciliación de

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la vida profesional y familiar y, para los empresarios, la obligación de considerar tales solicitudes con equidad. La tercera parte señala que los empresarios solo pueden rechazar dichas solicitudes en determinadas circunstancias.

Este artículo tiene su origen en el dictamen del Parlamento en primera lectura, y la primera y segunda partes retoman texto de la propuesta modificada de la Comisión. La Posición Común mantenía la obligación de que los empresarios informasen a los trabajadores con antelación, aunque circunscribía esta obligación y suprimía el derecho del trabajador a solicitar cambios, así como la obligación del empresario de atender tales solicitudes.

La Comisión puede aceptar esta enmienda parcialmente. En la primera parte, la Comisión puede aceptar que los empresarios tengan que informar a sus trabajadores «well in advance» en lugar de «in due time» (N. del T.: ambas expresiones, que significan respectivamente

«con bastante antelación» y «a su debido tiempo», fueron traducidas al español como «con la debida antelación»), si bien considera que la modificación propuesta por la Posición

Común (informar solo de cualquier «cambio sustancial») es razonable, y no debería suprimirse.

La Comisión no acepta las partes segunda y tercera de la enmienda, ya que considera que estos elementos tenderían, en la coyuntura actual, a exacerbar la dificultad de llegar a un acuerdo general sobre la propuesta, y podrían abordarse mejor en otro contexto. En particular, el criterio propuesto para el rechazo por parte del empresario parece difícil de aplicar en la práctica, y esta cuestión se vería favorecida con un debate más amplio que el que puede llevarse a cabo en el presente contexto.

3.2.5. La opción de no aplicación

Enmienda 4 (opción de no aplicación) (considerando 11): se rechaza.

La enmienda introduce dos cambios en el considerando en relación con el futuro de la opción de no aplicación: Por una parte, añade la palabra «final» a la decisión individual del trabajador de optar por la no aplicación, y declara que debe dejar de aplicarse la disposición de la Directiva que permite esa excepción.

La Comisión no puede aceptar esta enmienda. Por lo que respecta a la palabra «final»: el propósito de esta palabra era, supuestamente, el de indicar que es el trabajador quien en última instancia decide si trabaja por encima del límite de las cuarenta y ocho horas. No obstante, a la vista de los amplios debates que han girado en torno a este punto, la Comisión considera que podría resultar ambigua, ya que el trabajador no da un consentimiento «final» en el sentido de «permanente» a la opción de no aplicación, sino que puede retractarse. Por tal motivo, la Comisión preferiría que por ahora se eliminara esa palabra.

En cuanto al futuro de la opción de no aplicación, véanse los comentarios detallados sobre la enmienda nº 16.

Enmienda nº 5 (suprimir el marco de la opción de no aplicación) (considerando 12): se rechaza.

La enmienda suprime un considerando que define la opción de no aplicación como una excepción a la duración máxima de cuarenta y ocho horas, que está supeditada a la protección

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supeditado a las salvaguardias adecuadas para garantizar que se cumplen esas condiciones, así como a un estrecho control. Esta enmienda está estrechamente relacionada con la suerte de la enmienda nº 16, relativa al futuro de la opción de no aplicación.

La Comisión podría aceptar esta enmienda, aunque solo en el contexto de la solución prevista por el Parlamento (abolición de la opción de no aplicación conforme a la enmienda nº 16). No obstante, si se mantiene la opción de no aplicación (véanse los comentarios a la enmienda nº 16), la Comisión considera que este considerando debe mantenerse también. Por tanto, rechaza esta enmienda. Para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores es esencial que cualquier uso de la opción de no aplicación esté sujeto a las condiciones explícitas antes citadas, y que estas condiciones se apliquen con salvaguardias y control efectivos. El texto existente obedece a esta necesidad y mejora la protección de los trabajadores.

Enmienda nº 6 (suprimir la condición de que se consideren otras formas de flexibilidad antes de recurrir a la opción de no aplicación) (considerando 13): se rechaza.

Esta enmienda elimina la condición de que, antes de poner en práctica la opción de no aplicación, se examinen otras formas de flexibilidad para ver si serían suficientes. Esta enmienda está estrechamente relacionada con la suerte de la enmienda nº 16, relativa al futuro de la opción de no aplicación.

La Comisión podría aceptar esta enmienda, aunque solo en el contexto de la solución prevista por el Parlamento (abolición de la opción de no aplicación conforme a la enmienda nº 16). No obstante, si se mantiene la opción de no aplicación (véanse los comentarios sobre la enmienda nº 16), la Comisión considera que es de desear que se formule esta condición, para así animar a los Estados miembros y a los interlocutores sociales a estudiar primero alternativas menos problemáticas. Por tanto, rechaza esta enmienda.

Enmienda nº 16 (opción de no aplicación) (artículo 22, apartado 1): se rechaza.

Esta enmienda pone fin a la posibilidad de que los Estados miembros permitan el uso de la opción de no aplicación tres años después de la entrada en vigor de la propuesta modificativa. La propuesta modificada de la Comisión quería revocar la opción de no aplicación al cabo de tres años (con la salvedad de que los Estados miembros que ya la usaran por entonces podrían solicitar una prórroga, supeditada al futuro reexamen).

La Comisión no puede aceptar esta enmienda. Como ya indicó en su Comunicación en relación con la Posición Común4, la Comisión sigue pensando que la opción de no aplicación constituye una excepción al principio de una semana laboral máxima de cuarenta y ocho horas, y que tal excepción puede plantear riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores, tanto a corto como a largo plazo.

Sin embargo, a pesar de apoyar en principio una posible supresión gradual de la opción de no aplicación, la Comisión no considera que las condiciones actuales la permitan, atendiendo a la evolución significativa del patrón de uso de esta opción por los Estados miembros y a las posturas expresadas por los mismos en la primera lectura en el Consejo y desde entonces.

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La Comisión considera que para lograr un compromiso global es preciso evaluar todas las disposiciones tocantes a la opción de no aplicación conjuntamente con la cláusula de reexamen (véanse los comentarios sobre la enmienda nº 22).

Enmienda nº 17 (período de validez de la opción individual de no aplicación) [artículo 22, apartado 2, letra a)]: se rechaza.

La enmienda dispone que, cuando un trabajador dé su consentimiento para que no se le aplique el límite de cuarenta y ocho horas de tiempo de trabajo medio semanal, este consentimiento será válido durante un período no superior a seis meses (en lugar de un año, según la Posición Común). La Comisión propuso un período de un año en sus propuestas original y modificada.

La Comisión no puede aceptar esta enmienda, ya que, para empezar, añade una carga burocrática que no resulta acorde con la mejora de la reglamentación. Es importante tener en cuenta que el trabajador tiene, en todo caso, derecho a retractarse de su consentimiento a la no aplicación (con un preaviso máximo de dos meses), con arreglo al artículo 22, apartado 2, letra e), de la Posición Común.

Enmienda nº 18 (imposibilidad de optar por la no aplicación durante el período de prueba) [artículo 22, apartado 2, letra c), inciso i)]: se acepta.

Esta enmienda tiene el efecto de no permitir que un trabajador dé su consentimiento válido a la no aplicación durante un período de prueba.

La Comisión acepta esta enmienda, que retoma el texto contenido en las propuestas original y modificada de la Comisión. Esto es importante para proteger a los trabajadores, en una fase vulnerable de su situación laboral, ante presiones indebidas para que se presten a horarios de trabajo más prolongados.

Enmienda nº 19 (suprimir los límites del tiempo de trabajo para los trabajadores que consientan en la no aplicación) [artículo 22, apartado 2, letra d)]: se acepta.

Esta enmienda suprime los límites superiores propuestos por la Posición Común (como promedio, sesenta horas por semana o sesenta y cinco horas en determinadas situaciones) para el tiempo de trabajo de los trabajadores que consienten en la no aplicación. Actualmente, la Directiva no establece expresamente límites máximos para el tiempo de trabajo de los trabajadores que consienten en la no aplicación. Tanto la propuesta original de la Comisión como la modificada proponían la introducción de un nuevo límite específico para el tiempo de trabajo de estos trabajadores.

Este artículo de la Posición Común ha sido el más criticado desde su adopción, y se ha prestado a considerables malentendidos respecto a sus objetivos. Puesto que tanto el Parlamento Europeo como la mayoría de los Estados miembros se oponen a que se indique una cifra y la Directiva actual no dispone un límite máximo, la Comisión puede apoyar esta supresión a fin de facilitar un acuerdo entre los colegisladores. Asimismo conviene recordar que los Estados miembros disponen de libertad para establecer límites máximos para el tiempo de trabajo de los trabajadores que consienten en la no aplicación.

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Esta enmienda elimina una disposición, insertada por la Posición Común, que excluye a determinados trabajadores contratados por períodos breves de dos disposiciones destinadas a proteger a los trabajadores que consientan en la no aplicación. Con arreglo a esta enmienda, en primer lugar, el trabajador contratado por el mismo empresario durante menos de diez semanas al año no puede optar de manera válida por la no aplicación en las primeras cuatro semanas de la relación laboral. En segundo lugar, si dicho trabajador consiente en la no aplicación, cualquier límite superior al tiempo de trabajo de los trabajadores que optan por la no aplicación, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 22, apartado 2, letra d), le será también aplicable.

La Comisión puede aceptar esta enmienda parcialmente. Si la opción de no aplicación se mantiene, los trabajadores con contratos breves deberían poder usarla: en términos de salud y seguridad, las horas trabajadas en exceso plantean menos riesgos si están limitadas a períodos breves que si se prolongan durante períodos más largos. Por ello, la Comisión considera que el artículo 22, apartado 3, propuesto en la Posición Común debería permanecer sin cambios en cuanto a su referencia al apartado 2, letra c), inciso ii) (de manera que el trabajador contratado por un mismo empresario durante menos de diez semanas puede efectivamente optar por la no aplicación durante las primeras cuatro semanas de la relación laboral).

Sin embargo, la Comisión acepta que se suprima la referencia al apartado 2, letra d), del mismo modo que aceptó la enmienda nº 19, en la que el Parlamento propone la supresión del límite superior para los trabajadores que opten por la no aplicación (véanse los comentarios detallados sobre la enmienda nº 19).

Enmienda nº 22 (suprimir la cláusula de reexamen) (artículo 24 bis): se acepta en principio y/o a reserva de nueva redacción.

La enmienda suprime una disposición según la cual los Estados miembros que hagan uso de la opción de no aplicación (o que permitan de otro modo horarios de trabajo largos) deben presentar informes detallados a la Comisión sobre la manera en que se aplica la excepción en la práctica, con indicación de los puntos de vista de los interlocutores sociales. La Comisión informa seguidamente al Parlamento y al Consejo, que evalúa la situación; la Comisión también puede presentar nuevas propuestas.

Esta enmienda está estrechamente relacionada con la suerte de la enmienda nº 16, relativa al futuro de la opción de no aplicación. La Comisión puede aceptar esta enmienda en principio. No obstante, si se mantiene la opción de no aplicación (véanse los comentarios sobre la enmienda nº 16), la Comisión piensa que una cláusula de reexamen es indispensable para lograr un acuerdo entre los colegisladores, sobre la base de una nueva redacción del texto de la Directiva actualmente vigente.

3.2.6. Otros aspectos

Excepción para los trabajadores con autonomía

Enmienda nº 12 (exención de los trabajadores con autonomía) [artículo 17, apartado 1, letra a)]: se acepta en principio y/o a reserva de nueva redacción.

La enmienda cambia la redacción de una disposición de la Directiva actual que permite excepciones a los límites del tiempo de trabajo y a los períodos mínimos de descanso cuando

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se trata de «ejecutivos dirigentes u otras personas con poder de decisión autónomo». Según la enmienda, la excepción ha de aplicarse únicamente a directivos de alto nivel.

La Comisión puede aceptar esta enmienda a reserva de ciertos cambios de redacción. La Comisión considera que la redacción propuesta podría ser demasiado restrictiva, aunque acepta la necesidad implícita de modificar esta disposición a fin de aclarar que se refiere a empleados lo suficientemente autónomos para disponer de un auténtico control de sus propios horarios de trabajo.

Aplicación por trabajador

Enmienda 8 (aplicación por trabajador) (considerando 16 bis): se rechaza.

La enmienda inserta un considerando según el cual, en los casos en que un trabajador tenga más de un contrato laboral, su tiempo de trabajo debe definirse como la suma del tiempo trabajado conforme a todos los contratos.

La Comisión considera (tal como ya declaró en su informe de 2000 sobre la aplicación de la Directiva sobre tiempo de trabajo5) que, dados los objetivos en materia de salud y seguridad de la Directiva, sus límites máximos de tiempo de trabajo deben aplicarse, en la medida de lo posible, por trabajador (y no por contrato), en el caso de los trabajadores que tengan simultáneamente dos o más contratos de trabajo. Sin embargo, los enfoques seguidos por los Estados miembros al respecto varían considerablemente.

La Comisión considera que la inclusión de este aspecto en la actual revisión haría prácticamente imposible alcanzar un acuerdo en el Consejo. Por tanto, la Comisión rechaza esta enmienda.

Enmienda nº 10 (aplicación por trabajador) [nuevo artículo 2 bis, letra a)]: se rechaza.

La enmienda inserta una nueva disposición según la cual, en los casos en que un trabajador tenga más de un contrato laboral, su tiempo de trabajo debe definirse como la suma del tiempo trabajado conforme a todos los contratos.

La Comisión considera (tal como ya declaró en su informe de 2000 sobre la aplicación de la Directiva sobre tiempo de trabajo6) que, dados los objetivos en materia de salud y seguridad de la Directiva, sus límites máximos de tiempo de trabajo deben aplicarse, en la medida de lo posible, por trabajador (y no por contrato), en el caso de los trabajadores que tengan simultáneamente dos o más contratos de trabajo. Sin embargo, los enfoques seguidos por los Estados miembros al respecto varían considerablemente.

La Comisión considera que la inclusión de este aspecto en la actual revisión haría prácticamente imposible alcanzar un acuerdo en el Consejo. Por tanto, la Comisión rechaza esta enmienda.

Consideraciones para modificar la Directiva

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Enmienda nº 1 (consideraciones para la revisión de la organización del tiempo de trabajo) (considerando 7): se acepta parcialmente.

La enmienda modifica una lista de factores que son pertinentes para el presente reexamen. La Comisión puede aceptar esta enmienda, a reserva de ciertos cambios de redacción en lo que respecta al aprendizaje a lo largo de toda la vida. (Esta referencia no tiene relación con ninguna disposición operativa del texto, por lo que resulta inadecuada en el contexto de la propuesta que nos ocupa.)

Referencia a jurisprudencia del Tribunal de Justicia

Enmienda nº 2 (jurisprudencia del Tribunal de Justicia) (considerando 7 bis): se acepta en principio y/o a reserva de nueva redacción.

La enmienda introduce un nuevo considerando, que define el concepto de tiempo de trabajo atendiendo a la jurisprudencia reciente del Tribunal de Justicia.

La Comisión puede aceptar esta enmienda en principio, a reserva de ciertos cambios de redacción. El objetivo de estos cambios sería:

- garantizar que el texto refleja plenamente la jurisprudencia del Tribunal (por ejemplo, no está claro que tal jurisprudencia imponga la obligación de hallarse físicamente presente en el lugar determinado por el empresario) y

- garantizar que el texto es coherente con la definición textual de tiempo de trabajo que figura en el artículo 2, punto 1, de la Directiva, dado que la actual revisión no propone ningún cambio de este punto.

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Referencias