prevención
Y
emergencias
número 63 - año 10 marzo - abril / 2012 Publicación deGénesis Ambiental
21 DE ABRIL DIA DE LA HIGIENE Y SEGURIDAD
28 DE ABRIL DIA MUNDIAL DE LA SALUD EN EL TRABAJO
Un año para recordar
Un nuevo año que fi nalizó y otro que comienza y eso nos obliga a realizar un balance en la temática que venimos desarrollando a lo largo de 15 años, donde siempre insis-timos, tanto en este medio, como en elprograma radial, sobre lo imprescindible de adelantarnos a los hechos , desde el más mínimo accidente o enfermedad laboral, como el más terrible evento adverso, es decir tener una actitud PROACTIVA y no REACTIVA frente a ellos y de esa forma poder prevenirlos o mitigarlos.Lamentablemente el día 22 de febrero a las 08:33, horas tomamos conocimiento que en la estación ONCE de la empresa TBA, ocurría uno de los mayores accidentes ferroviarios en la historia de nuestro país, con un total de 51 muertos y casi 700 heridos.
Al observar por los medios televisivos las tareas de rescate, como seres humanos experimentamos un sentimiento de tristeza e impotencia al denotar tanto sufrimiento, pero dentro de tanta desesperación y hablando específi camente desde el punto de vista técnico, pudimos observar un tra-bajo coordinado de los distintos organismos de respuesta, llámese la Superintendencia FEDERAL DE BOMBEROS y personal de seguridad de la POLICIA FEDERAL AR-GENTINA, SAME, Defensa Civil y Desarrollo Social del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Policía METRO-POLITANA, entre otros y que contribuyó a salvar vidas y disminuir el sufrimiento de las víctimas.
Esto no hace más que ratifi car el camino iniciado, acrecen-tar nuestro esfuerzo y realizar nuestro aporte en brindar herramientas en pos de Prevenir, Mitigar y Responder lo más efi cazmente posible frente a accidentes o enfermeda-des laborales y en la gestión de emergencias.
A lo largo de este año, seguirnos insistiendo en publicar, artículos profesionales, dar a conocer eventos relacionados a la prevención en el ámbito de la higiene y seguridad laboral, como en lo referido a la gestión de emergencias, ratifi cando nuestra labor cuyos objetivos son la PREVEN-CION Y EMERGENCIAS.
Lic. Ricardo Nievas Diego M. Palleiro
Especialista en Emergencias D. Comercial
¿QUE ENTENDEMOS POR SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO /2 RESOLUCION 299/2011 /8 A UN MES DE LA TRAGEDIA DE ONCE /10 EL TRAYECTO A LOS SINIESTROS /13
LODD, LODD, LODD... /15
ACTIVIDADES JUNTO A
IRAM /20
GESTIÓN DEL RIESGOS
EN DESASTRES /25 PRESTACIONES POR INCAPACIDAD PERMANENTE TOTAL (IPT) /35 CONTRAINCENDIO ONLINE /38
PINTURA CONTRA EL FUEGO
DEL ACERO /41 INTERSEC BUENOS AIRES 2012 /43 EDITORIAL Presidente Fundación Todos Juntos Dr. Carlos A. Franco Director editorial Manuel B. Palleiro Director comercial Diego M. Palleiro CONSEJO EDITORIAL (AD-HONOREM) Asesores editoriales Dto. Medicina Dr. José M. Marucci Dto. Gestión Ambiental Roberto “Chino” Vélez
Dto. Seguridad e Higiene
Ing. José María Borrás
Dto. Seg. en la construcción
Lic. Marcelo R. Díaz
Dto. Emergencias
Lic. Ricardo Nievas
Dto. Riesgo eléctrico
Ing. Daniel Fernández OIT/FAECYS
Lic. Eduardo Choren
Director Relaciones Institucionales
Carlos Crespo
Colaboran en este número
Lic Marcelo Raúl Díaz Gerardo F. Crespo Lic. María Cristina Isoba Lic. Sabrina Castro Lic. Marcela Acosta Lic. Ricardo Nievas Lic. Miguel Soifer C.A.S.
Sindicato Arg. de Televisión Las opiniones expresadas en los artículos refl ejan exclusivamente el punto de vista de sus autores. Av. Rivadavia 9800 Ciudad de Buenos Aires (011) 15-5616-8941 [email protected] Diseño Jorge García [email protected] Preimpresión Trazos S.R.L. [email protected] Impresión Gráfi ca LAF S.R.L. Monteagudo 741 - V. Lynch SUMARIO
Publicación de Génesis Ambiental
prevención y
emergencias
2 prevención y emergencias SEGURIDAD E HIGIENE
LA SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO
¿Qué entendemos por salud
y seguridad en el trabajo?
Dentro del marco de larelación laboral, nos vemos obligados a desarrollar tra-bajos que nos exponen a riesgos para nuestra salud y seguridad, no porque los elijamos con entera libertad sino por nuestra necesidad de trabajar y llevar el susten-to a nuestros hogares, con la contrapartida que signifi ca tener que aceptar el poder de dirección y control por parte del empresario. Actualmente no existen reparos para considerar que la salud es un derecho humano fundamental, por lo que todos sin distinción de raza o credo tenemos el derecho de perseguir nuestro bienestar material y desarrollo espiritual, en condiciones de libertad y dignidad, principio recepta-do por nuestra Constitución Nacional (1994), como también por otras normas, pactos, cartas y convenios internacionales, como la Declaración de Filadelfi a, el Pacto San José de Costa Rica y los Convenios OIT Nros. 119, 151, 155 y 167, entre otros.
Por ello, el trabajo decente y, en condiciones adecuadas de labor y medio ambiente, además de permitirnos rea-lizarnos y alcanzar nuestras
En nuestra sociedad existen pautas culturales que nos hacen concebir al trabajo como generador de daño, de dolor, de insatisfacción. Sin embargo, cabe considerar que no es el trabajo el que nos daña sino las condiciones y medio ambiente en las que éste se desarrolla.
metas y objetivos en la vida, nos dignifica como personas.
Es por ello que, la Orga-nización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organi-zación Mundial de la Salud (OMS), han adoptado una defi nición común, que no asume a la salud como la mera ausencia de enferme-dad, sino que expresa que la salud en el trabajo tiene como fi nalidad promover y mantener el más alto nivel de bienestar físico, mental y social de los trabajadores en todas las profesiones;
prevenir todo daño cau-sado a la salud de éstos por las condiciones de su trabajo; protegerlos en su empleo contra los riesgos resultantes de la existencias de agentes nocivos a su salud; colocar y mantener al trabajador en un empleo acorde con sus aptitudes fi siológicas y psicológicas y, en resumen, adaptar el trabajo al hombre y cada hombre a su tarea.
UN ACCIDENTE
El accidente de trabajo es la parte más visible del
daño laboral. Tan visible que llega a ocultar otros problemas que, a veces, son incluso más serios y que también son consecuencia del trabajo. Se calcula que los accidentes laborales representan solamente una cuarta parte de la mortali-dad derivada del trabajo. Las enfermedades profe-sionales representan otra parte importante del daño a la salud producido por los riesgos laborales, y re-gulados por la Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo (1996), aunque al no apa-recer de forma inmediata su relación con el trabajo puede pasar inadvertida por lo que muchas suelen cata-logarse como «enfermedad común». En nuestro país, para que una enfermedad se reconozca como profe-sional, debe encontrarse incluida en los listados confeccionados y actualiza-dos por el Poder Ejecutivo Nacional, encontrándose vigente al respecto el De-creto Nº 658/96 relativo
prevención y emergencias 3 SEGURIDAD E HIGIENE
al listado de enfermedades profesionales.
Sin embargo, la mayor parte de las dolencias que afectan a la salud de las personas en su trabajo rara-mente se deben a una sola causa y generalmente están relacionadas tanto con fac-tores laborales como ex-tralaborales (ej. el dolor de espalda o lumbalgia). Por ello resulta cada vez más difícil catalogarlas como enfermedad profesional en el sentido tradicional del término.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) viene utilizando el concepto de enfermedades relacionadas con el trabajo para referirse a aquellos trastornos de la salud que no son recono-cidos como enfermedades laborales y sin embargo, en un alto grado se derivan del ejercicio del trabajo (úlceras gastroduodenales, hipertensión arterial, etc.) Tal como están las cosas actualmente, parece más importante saber si un de-terminado trabajo tiene algo
que ver con la aparición de una enfermedad que decidir si dicha enfermedad se debe única y exclusivamente al trabajo. Esto, además, es lo que nos permite conocer qué factores o condiciones de trabajo infl uyen negativa-mente en la salud de los tra-bajadores y trabajadoras para eliminarlos o controlarlos, es decir, para hacer prevención. Muchos de estos factores se relacionan con aspectos de la organización del trabajo.
Salud laboral es, pues, pro-mover y proteger la salud de las personas en el trabajo evitando todo aquello que pueda dañarla y favore-ciendo todo aquello que genere bienestar tanto en el aspecto físico como en el mental y social.
¿CUÁL ES EL MARCO LEGAL DE LA SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO?
Entre la normativa básica relativa a la tutela de la
sa-lud y seguridad en el trabajo en nuestro país, deben des-tacarse la Constitución Na-cional, las Constituciones Provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Ai-res, así como los Convenios de la Organización Interna-cional del Trabajo (OIT), la Declaración Sociolaboral del Mercosur, como marco constitucional, internacio-nal y regiointernacio-nal.
Con respecto a las leyes, decretos y demás disposi-ciones nacionales sobre la materia, caben mencionarse la Ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo (1972), la Ley 20.744 de Contrato de Trabajo (texto ordenado 1976) y, funda-mentalmente la Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo (1996), y sus decretos y dis-posiciones complementarias y modificatorias que se encuentran en los anexos. Son objetivos de la Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo (art. 1º apartado 2), reducir la siniestrali-dad laboral a través de la prevención de los riesgos
4 prevención y emergencias SEGURIDAD E HIGIENE derivados del trabajo;
repa-rar los daños derivados de accidentes de trabajo y de enfermedades profesionales, incluyendo la rehabilitación del trabajador damnifi cado; promover la recalifi cación y la recolocación de los trabajadores damnifi cados y la negociación colectiva laboral para la mejora de las medidas de prevención y de las prestaciones reparadoras.
¿CÓMO DETECTAR ENFERME-DADES LABORALES?
Si una enfermedad profesio-nal se encuentra comprendi-da en el listado que elabora el Poder Ejecutivo Nacional, queda sentada legalmente su relación con determinadas actividades y condiciones del medio ambiente laboral. Ahora bien, cuando no es así pero creemos que una enfer-medad está relacionada con el trabajo, hay que poner en evidencia los factores labora-les que la han condicionado. Esto no siempre es fácil y mucho menos en casos in-dividuales. Sin embargo, la relación entre salud y trabajo suele hacerse más evidente cuando estudiamos la inci-dencia de enfermedades en un colectivo de trabajado-res/as. A esta manera de estudiar los problemas de salud colectivos se denomina método epidemiológico y consiste más o menos en la siguiente forma de razonar: - Descubrir anomalías: Cuando en un colectivo de trabajadores/as apare-cen más enfermedades de las que cabría esperar, hay que preguntarse
inmedia-tamente si esto tiene que ver con las condiciones de trabajo. Se debe iniciar una investigación para averiguar ¿qué lo provocó?, con el fi n de evitar más daños. Este tipo de detección surge a partir de los comentarios de los propios trabajadores en cada sector o actividad. - Casos observados y casos esperados: La mera existen-cia de trabajadores/as enfer-mos no indica un problema de salud laboral. La alarma se dispara cuando hay un exceso de enfermos. Por lo tanto, hay que establecer comparaciones. ¿Cuántos enfermos habría que esperar si ese colectivo no hubiera estado expuesto a nada en el lugar de trabajo? ¿Cuál sería el número de personas enfermas en una población no expuesta al riesgo, con edad, sexo y modo de vida similares?
Para ello, necesitamos infor-mación no sólo del colectivo de trabajadores/as, sino también de la población con la que los comparamos. ¿Tienen los enfermos algo en común? Queremos saber si una determinada profe-sión, proceso o puesto de trabajo tienen algo que ver con el daño. Indagaremos, pues, las similitudes existen-tes entre los casos respecto a tareas, exposición, anti-güedad, hábitos, lugar de residencia, etc.
¿Qué distingue a los enfer-mos de los sanos? Buscaenfer-mos no sólo lo que hay de común en los enfermos, sino qué es lo que les diferencia de los sanos. Pueden estar expues-tos a condiciones diferentes, o a condiciones similares pero con diferente intensi-dad, duración o frecuencia. En cualquier caso, no cabe esperar una diferenciación
absoluta a nivel individual: casi siempre encontraremos personas sanas expuestas y personas no expuestas que sufren la enfermedad. Ello se debe a la diferente suscepti-bilidad individual y a que las enfermedades no obedecen a una causa única.
No hacer nada también tiene consecuencias: No siempre es posible esta-blecer con una evidencia rotunda la relación entre enfermedad y exposición en una determinada situación. Sin embargo, siempre será más beneficioso reducir la exposición, aun con un conocimiento parcial, que someter a los trabajadores/ as a los riesgos que pudie-ran ser los causantes de la enfermedad. Un indicio debería justifi car la inter-vención, sin esperar que el daño a la salud de muchos trabajadores/as ponga en evidencia un riesgo que no se fue capaz de conocer a tiempo. A esto se denomina principio de precaución.
¿EN QUÉ CONSISTE LA PRE-VENCIÓN DE RIESGOS?
Prevención signifi ca antici-parse. Actuar antes de que algo suceda con el fi n de impedirlo o para evitar sus efectos. Implica prever con antelación las consecuencias negativas de una situación y actuar para cambiarla. Los turnos, el horario, el ritmo, los mecanismos de control del rendimiento del trabajador/a, las relaciones jerárquicas, la asignación de tareas, son aspectos de la organización del trabajo
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prevención y emergencias 7 SEGURIDAD E HIGIENE
Lic Marcelo Raúl Díaz
Gerencia de Seguridad y Medio Ambiente
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que pueden generar daño a la salud, que se puede refl ejar en trastornos físicos, psíqui-cos y sociales derivados del estrés provocado por dicha organización del trabajo. Si bien la organización del trabajo es una facultad ex-clusiva del empresario, expre-sión indiscutible de su poder de dirección, se trata de que la misma no genere daños a la salud de quienes. Este aspecto abre una actuación nueva en el ámbito sindical, en la negociación e incluso en el control administrativo y judicial.
Por último, la prevención no puede hacerse de cualquier manera. La intervención preventiva en los centros de trabajo se rige por unos principios que deben ser res-petados, tanto por criterios de efi cacia como porque así la Ley 24.557 de Riesgos del Trabajo (art. 4, apartado 1), obliga a las partes com-prendidas en su ámbito de aplicación a adoptar las me-didas legalmente previstas para prevenir efi cazmente los riesgos del trabajo, como así
también, a asumir compro-misos concretos de cumplir con las normas. Estos com-promisos podrán adoptarse en forma unilateral o formar parte de la negociación co-lectiva, o incluirse dentro de los contratos que se suscri-ban entre una o más partes involucradas.
ACCIONES CLAVES PARA ESTABLECER UN SISTEMA DE GESTIÓN EN SALUD Y SEGURIDAD
- El primer punto clave a desarrollar es diagnósticar y evaluar los riesgos que presentan las obras,
esta-blecimientos, empresas. Esto sentará las bases para establecer mejoras en el sistema de gestión de salud y de seguridad.
- El segundo punto cla-ve es defi nir la política de prevención de riesgos labo-rales de la empresa, que se concreta en un documento mediante el cual la organi-zación, con participación de sus trabajadores/as, expresa formalmente las directrices y objetivos generales re-lativos a la prevención de riesgos laborales, que debe ser difundido a todos los niveles de la organización para su implementación. - El tercer punto clave es establecer un modo de ac-tuación, es decir de estructu-rar y organizar la prevención, lo cual signifi ca determinar las funciones y responsabili-dades que tiene cada miem-bro sobre esta materia. La organización de la actividad preventiva, consiste en esta-blecer los recursos humanos y materiales necesarios, así como los procedimientos para desarrollar la política de prevención.
- El cuarto punto clave es planifi car la actividad pre-ventiva, es decir, elaborar el plan de salud y seguridad en el trabajo, a través de un documento con amplia par-ticipación para que todos puedan saber lo que han de hacer a lo largo del proceso de trabajo.
- El quinto punto clave es ejecutar y coordinar la acción preventiva. La coor-dinación de la salud y segu-ridad dentro de la ejecución de la obra es fundamental para la implementación de los procedimientos preven-tivos. En la obra trabajan varios contratistas, la comu-nicación entre las empresas es esencial, por lo que en especial se han de acordar las medidas colectivas a adoptar. - El sexto punto clave es auditar el sistema preven-tivo. Con esto se cierra el ciclo de la mejora continua del sistema preventivo, esta-bleciéndose mecanismos de control que nos permiten verifi car si se cumplen los objetivos. El análisis esta-dístico de la siniestralidad de los incidentes y otros tipos de fallos, así como la auditoría interna de los elementos fundamentales del sistema (y en especial de los resultados del análisis y detección de los riesgos que ha de ser permanente), per-mitirán evaluar su efi cacia y las mejoras a efectuar.
8 prevención y emergencias SEGURIDAD E HIGIENE
PREGUNTAS FRECUENTES
Resolución 299/2011
» 1.- ¿Qué es la Resolución
299/2011?
Es una resolución de la Su-perintendencia de Riesgos del Trabajo que reglamenta la provisión de elementos de protección personal con certificación obligatoria (sello ”S”) en los casos que corresponda.
» 2.- ¿Qué establece la
Resolución?
Establece la obligación de los empleadores de todo el país de llevar un registro in-dividual de cada trabajador donde conste la entrega de los elementos de protec-ción personal certifi cados; cuando corresponda, y será obligación del Ser vicio
de Seguridad e Higiene
indicar el elemento de pro-tección personal que deberá usar el trabajador. En los casos en que el empleador esté exceptuado de disponer del servicio de higiene y seguridad en el trabajo, será la ART quien deberá prestar ese asesoramiento.
» 3.- ¿Cómo identifi co si un
elemento de protección personal está certifi cado?
Los elementos de protec-ción personal suministra-dos por los empleadores a los trabajadores deberán contar; en los casos sea
obligatorio (calzado, cas-cos, guantes y protección ocular), con el Sello “S” grabado o aplicado en for-ma indeleble junto al del organismo certifi cador que
haya sido reconocido para la emisión de certifi caciones de producto, por marca de conformidad o lote, según la resolución de la enton-ces Secretaría de Industria,
Comercio y Minería (S.I.C. y M.) N° 896 de fecha 6 de diciembre de 1999.
» 4.- ¿La presente Resolución
complementa a la 896/99?
Efectivamente, pues defi ne claramente la obligación del empleador de suminis-trar los E.P.P. que estén certificados y no los de menor precio, sin garantía de cumplir con la norma correspondiente
» 5.- ¿Sólo se aplica a calzado,
cascos, guantes y protección ocular?
Actualmente si pero la re-solución contribuye a que las exigencias de Higiene y Seguridad se implementen en el resto de los elementos
prevención y emergencias 9 SEGURIDAD E HIGIENE
Agradecemos
Cámara Argentina de Seguridad
» 7.- ¿Qué datos contempla el
formulario?
El formulario posee un ins-tructivo para completarlo, donde figura la constan-cia de entrega de ropa de trabajo y los elementos de protección personal y además incluye: Identi-ficación de la Empresa o Institución (razón social completa), C.U.I.T. de la empresa o institución, domicilio real del lugar o establecimiento donde el trabajador realiza la/s tarea/s, localidad del lugar o establecimiento, código postal del establecimiento o institución, provincia en la cual se encuentra radi-cado el establecimiento, nombre, apellido y DNI del trabajador, descripción en forma breve de o de los puestos de trabajo donde se de protección personal que
hoy todavía no han sido incorporados a las regla-mentaciones de certifica-ción obligatoria debido a la inexistencia de laboratorios de ensayos reconocidos.
» 6.- Establecida la obligación
del registro de provisión individual de E.P.P. por cada trabajador, ¿Cómo se completa la información?
El empleador debe con-feccionar el formulario “Constancia de Entrega de Ropa de Trabajo y Elementos de Protección Personal”, cuyo diseño fi gura en la resolución 299/2011. Allí se deberán completar los datos de cada trabajador y registrarán las entregas de la ropa de tra-bajo y de los elementos de protección personal, indi-cando si posee certifi cación.
desempeña, producto que se entrega, tipo, modelo y marca, cantidad sumi-nistrada, fecha de entrega del producto y la fi rma del trabajador al cual se le su-ministra el mismo.
» 8.- ¿El formulario es de
utilización obligatoria? ¿Existen penalidades?
Sí. Por tratarse de una re-solución de carácter obli-gatorio, su incumplimiento da lugar a la aplicación de sanciones.
» 9- ¿Quién es el responsable
de fi scalizar esta norma de Higiene y Seguridad?
L a S u p e r i n t e n d e n c i a de Riesgos del Trabajo (S.R.T.) tendrá como fun-ción especial, entre otras, controlar el cumplimiento de las normas de higiene
y seguridad en el trabajo pudiendo dictar las disposi-ciones complementarias que resulten de delegaciones de la Ley N° 24.557 de Riesgos del Trabajo o de los Decre-tos reglamentarios.
» 10.- ¿Existe un período de
control de estos formularios?
No se establece un período de control siendo responsa-bilidad de la Superintenden-cia de Riesgos del Trabajo y de la Aseguradora de Ries-gos del Trabajo, verifi car su cumplimiento cuando lleven a cabo inspecciones de la empresa.
10 prevención y emergencias
Lic. María Cristina Isoba
Directora de Investigación y Educación Vial
Luchemos por la Vida Asociación Civil
SEGURIDAD E HIGIENE
A un mes de la tragedia de Once
Hoy, algunos esperan el resultado de las pericias para conocer exactamente las causas de lo sucedido e identifi car a sus responsa-bles, otros, para tratar de minimizar su responsabili-dad en la tragedia. Más allá de la necesidad de delimitar-las, para que cada uno de los responsables asuma la carga que le corresponda, las autoridades deben asumir su parte por la sumatoria de estas tragedias evitables: por la falta de controles por parte del Estado a la em-presa concesionaria TBA, seriamente cuestionada por la defi ciente prestación del ser vicio ferroviario; por la falta de inversión y de renovación de las vías y el material rodante, actual-mente obsoleto y en estado de semiabandono; por la nunca comenzada obra de soterramiento del ferrocarril Sarmiento, ya que los trenes deben ir por arriba o por abajo, nunca al mismo nivel que el tránsito vehicular o peatonal -un principio bási-co de las ciudades seguras-.
La sorpresa de las auto-ridades y algunos medios no encuentra razón de ser: ¿o acaso ya se olvidaron las 11 víctimas mortales y los cientos de heridos, el año pasado, en el paso a nivel con barrera descompuesta de Flores?
Resulta penoso. Lo suce-dido no tiene vuelta atrás. Las vidas perdidas son irre-cuperables, y las secuelas permanentes, irreparables.
Lo que sí el Estado puede y, por sobre todo, debe, es evitar nuevas tragedias. Para ello se deben poner manos a la obra, con celeridad, en esta cuestión y en todas las que contribuyan a que el ferrocarril vuelva a ser para la Argentina lo que fue, y lo que es hoy para el mundo: un medio de transporte terrestre rápido, ecológico y vialmente seguro.
Ya no queda más tiempo
que perder: o se invierte en la vida o habrá que llorar nuevas víctimas.
Se cumple un mes de una nueva tragedia, aquella que dejó nada menos que 51 personas fallecidas, 51 familias de luto, y cientos de personas heridas, muchas de ellas luchando todavía hoy por su vida y por recuperar su salud, que fue estropeada en tan solo un instante, aquél en el que ese tren de la empresa TBA, en lugar de detenerse en la estación, siguió absurdamente su camino hasta estrellarse contra las defensas de un andén, en la estación de Once.
Desgraciadamente no podemos decir que se trata de un hecho gravísimo aislado, sino de la repetición agigantada de tragedias que se repiten a diario, y continuarán sucediendo mientras no haya cambios signifi cativos.
F U E G O
S U P L E M E N T O
prevención y emergencias 13 SUPLEMENTO
F U E G O
El trayecto a los siniestros
Cuando es convocado un bombero, por medio de la alarma general, y este se presenta en su Cuartel, presto a asistir a una emergencia, se genera a su alrededor, un sin numero de sensaciones emocionales, pues se lo requiere para realizar una tarea que lo apasiona, y es justamente ahí cuando la necesidad de servir “se adueña de sus acciones”.
Pero… ¿Qué hay detrás del Ulular de una sirena? Si, sí… hay otra parte, a la que generalmente, le suceden otras cosas en estas situaciones, sus familias, pa-dres, hijos, hermanos, ellos esperan que regresen a casa en las mismas condiciones en las que se retiraron de su hogar… esa espera se hace interminable y la in-certidumbre se adueña de sus mentes.
Los invitamos a ponernos un ratito en “ese lugar”, de-trás del ulular de la sirena… ¿Por qué tanta incertidum-bre? ¿Qué razones son las que llevan a las familias de los bomberos a sentir esas emociones agobiantes? Parte de esta incertidumbre se genera por los acciden-tes ocurridos durante el trayecto a los siniestros, con personal de bomberos fallecidos y lesionados, que en los últimos años han sido noticia en todos los medios de comunicación.
Para el común de la pobla-ción la llegada a las emer-gencias debe hacerse con rapidez.
Para los especialistas en se-guridad y salud ocupacional debe hacerse en un tiempo prudencial y en condicio-nes óptimas para realizar la
tarea; tengamos en cuenta, además, que los eventos ocurridos impidieron que los bomberos pudieran realizar las intervenciones. Entonces…. ¿Por qué no pensar en la seguridad de los bomberos?
La causa más común de los accidentes de tránsito es el exceso de velocidad, aun-que existen otras: exceso de confi anza, personal no entrenado, maniobras in-correctas, desconocimiento del vehículo que se condu-ce, desconocimiento del terreno, diseño y
mante-nimiento inadecuado del vehículo contraincendios. En cuanto a la velocidad, recordemos algunos con-ceptos. Si un vehículocircula a 40 km/h= 40.000 m en 60 minutos = 20.000 m en 30 minutos = 10.000 m en 15 minutos = 5.000 m en 7.5 minutos = 2.500 m en 3.75 minutos.
Partiendo de estos cálcu-los básicos y teniendo en cuenta que una cuadra mide aproximadamente 100 me-tros (varia según los países entre 100 y 150 metros),
nos permite evaluar que circulando al limite máxi-mo de velocidad permitido para zonas urbanas, un vehículo puede recorrer en “circunstancias ideales” 25 cuadras en 3.75 minutos. Haciendo un razonamiento lógico podríamos deducir que partiendo desde un Cuartel Central, y forman-do círculos concéntricos a partir del mismo, la zona cubierta seria de 50 cuadras a la redonda en aproximada-mente 4 minutos, por ende se podría estimar que la zona urbana estaría cubierta en
14 prevención y emergencias SUPLEMENTO
F U E G O
Lic. Sabrina Castro Lic. Marcela Acosta
este lapso de tiempo. Considerando que gene-ralmente la presencia de bomberos se requiere en un incendio “ya declarado” y no en un principio de incendio el cual se podría llegar a extinguir en 4 mi-nutos; nos preguntamos: ¿Es necesario exponer la in-tegridad física, de los Bom-beros como la del resto de la comunidad, violando las normas de transito, cuando el “objetivo es llegar a un siniestro”? ¿No estaremos invirtiendo el orden de las prioridades? .
La Ley Nacional de Transito cita en su art. 61 que:“ Los vehículos de los serviciosde emergencia pueden, excep-cionalmente y en cumpli-miento estricto de su mi-siónespecífi ca, no respetar
las normas referentes a la circulación, velocidad
yestacionamiento, si ello
les fuera absolutamente imprescindible en la oca-sión quese trate, siempre y cuando no ocasionen un mal mayor que aquel que intentenresolver.” Traduci-do esto a la seguridad y sa-lud ocupacional sugerimos: no cruzar los semáforos en rojo, las barreras bajas y las intersecciones de calles sin asegurarse que el conductor que se encuentra circulando normalmente se ha alertado de la situación de emergen-cia y otorgue el paso. El conductor de autobom-bas deberá contar con licen-cia clase D, que lo habilita como tal, estar capacitado en manejo defensivo y lo que es muy importante,
estar “familiarizado” con el vehículo que va a conducir. Será el único responsable de la conducción durante el trayecto a los siniestros, por lo tanto, de él depende que la dotación llegue a des-tino, a pesar de las acciones incorrectas de los demás y de las condiciones adversas que pudieran presentarse. Deberá recordar en todo momento que las normas de cortesía no deben ser cumplidas sólo por la gente particular (civil), sino por el contrario, al portar un uniforme y conducir un ve-hículo de emergencia tendrá la obligación de conducir correctamente, poniendo
el buen ejemplo en la con-ducción, ya que cualquier falta es más notoria que la cometida por un vehículo particular.
Según lo desarrollado, insis-timos en la implementación de Planes o Programas de Seguridad y Salud Ocupa-cional en los Cuerpos de Bomberos, ya que se hace necesario contar con proce-dimientos operativos segu-ros en base a una matriz de riesgos, que contemple por cada peligro al que estén expuestos los bomberos la probabilidad de ocurrencia, la severidad y las medidas de prevención a implementar. Establecen además
progra-mas de mantenimiento pre-ventivos para los vehículos que incluyen inspección y servicios periódicos. El mantenimiento preventivo es indispensableporque el vehículo debe prestar servi-cio en cualquier momento y porque son diferentes per-sonas las que lo conducen. El desplazamiento de las unidades hacia los siniestros debe hacerse respetando la seguridad propia y de los demás, sin sumar victimas extra a las emergencias.
prevención y emergencias 15 SUPLEMENTO
F U E G O
“EL FLASHOVER” SAN FRANCISCO, USA, 2 DE JUNIO DE 2011.
Mientras en Argentina con júbilo se homenajea a los Bomberos Voluntarios por llegar una nueva fecha de su festividad, en San Francisco USA se sufre la pérdida de dos veteranos Bomberos dentro de un incendio es-tructural, una mujer Bom-bero (no se suministro su nombre) pudo salvar su vida con quemaduras leves al escapar por sus propios medios.
Una vez más un FRP (fuego de rápida progresión) en su aparición como “Flasho-ver” (el termino científi co “descarga disruptiva” es “fl ashover” en terminología Bomberil) cobro la vida de Bomberos, 2 familias desmoronadas espiritual-mente por tan traumática desaparición.
El fl ashover en particular es una progresión propia de todo fuego interior de estructuras, de todo fuego “VENTILADO” (causa raíz) forma parte de la evo-lución del fuego y de sus
duciendo su rotura lugar por el cual ingresa el aire, otra posibilidad son las ma-niobras de ventilación inco-rrectas por parte de Bom-beros (en una importante cifra de accidentes donde fallecieron Bomberos en USA, la causa primaria fue un error en la ventilación debido a la rotura indiscri-minada de puertas, porto-nes, ventanas, ventanales como grandes vidrieras con Bomberos trabajando en el interior!!!).
El fuego en su manifesta-ción a partir de las llamas es la composición de ele-mentos fundamentales,
CUANDO PONDREMOS LA MUERTE DE BOMBEROS EN SU LUGAR..?
LODD, LODD, LODD...
(Line Of Duty Death)
LODD: acrónimo ingles su signifi cado “fallecido en la línea del
deber”, todas las publicaciones grafi cas y electrónicas del quehacer Bomberil de los Estados Unidos de Norteamérica publican con esta sigla los accidentes que se van sucediendo a lo largo del año.
propagaciones; un fuego interior en desarrollo puede ser ventilado por diversas causas como ser aberturas propias del edifi cio abiertas o que hayan quedado abier-tas al escapar sus ocupantes esto es visible se puede ob-servar e identifi car al llegar la dotación a la escena, otra posibilidad de suministro de aire al fuego es por roturas accidentales de aberturas debido al mismo tramite del incendio por ejemplo altas temperaturas interiores, ba-jas temperaturas exteriores pueden producir un choque termal debilitando vidrios de puertas y ventanas
pro-se produce a partir de los gases de combustión o de pirolisis, requiere de:
Oxigeno: a partir del
15/16% llamas rojas 17/18% llamas naranjas 19% llamas amarillas 20.8% llamas amarillas claras muy lumínicas Estos datos nos indican que en bajo contenido de oxige-no los gases de combustión manifestados en llama pue-den subsistir.
Combustible: gases de com-bustión (faz secundaria) gases de pirolisis (faz pri-maria)
Los gases de combustión parten de todo fuego, esa columna de humo es más compleja de lo que imagina-mos, hay una serie de com-ponentes muy infl amables que dentro de los rangos de infl amabilidad para el CO del 12% al 74% en volumen y condiciones particulares propias del incendio son “INFLAMABLES Y EX-PLOSIVOS” ellos dan lugar a eventos como el fl ashover o el backdraft.
En este factor en particular deseo detenerme y marcar
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fuertemente que aquí esdon-de el Bombero don-decidon-de dondon-de dirigir esos gases, sabemos que dentro del 12% al 74% estamos en su gama de in-fl amabilidad esto represente el campo de batalla donde el fuego es el dominante, que debemos hacer..? llevar a esos gases o por debajo del 12% o por arriba del 74% con que técnicas..? si el Cuer-po de Bomberos domina las técnicas de ventilación, pues ventilamos y bajamos el porcentaje abajo del 12%
“mezcla pobre de gases”
no hay fuego, si el Cuerpo
de Bomberos no domina las técnicas de ventilación, pues “anti ventilamos” no se rompe nada, no se fuerza nada todo lo contrario se cierra todo, se corta el su-ministro de aire para que la concentración de gases suba por arriba del 74% “mezcla
rica de gases” no hay fue-go, a estas condiciones las terminamos de trabajar con las distintas técnicas de apli-cación de agua en 3DFW, ambos son los campos de batalla donde el Bombero es el dominante.
Calor: a partir de los 600°C
tenemos la temperatura de auto ignición del CO se necesita muy poco tiempo para alcanzarla solo unos minutos son suficientes para que debido al potencial infl amable y calorífi co del mobiliario moderno, al-fombras y revestimientos se produzca el mismo infi erno. Podemos realizar un parale-lo comparativo con el “hie-rro” como ejemplo práctico de rápida comprensión que
a partir de los 200°C co-mienza a sentir la acción del calor, a 500°C pierde ¾ partes de su resistencia al llegar a los 700°C aumenta considerablemente su límite elástico y pierde capacidad portante.
“Si el hierro sufre transfor-maciones a estas tempera-turas que nos queda a los bomberos protegidos con un simple traje estructural por bueno que sea o que en verano expuestos al sol a una temepratura de 35°c donde podemos sufrir serias quemaduras, que nos queda para temperaturas de mas de 100°C, pensamos en esto..?”
“Esta comparacion nos debe orientar a sensibilizar-nos y aceptar lo vulnerable que somos como especie, la especie humana asi con-cebida como es sobrevive naturalmente en parametros muy estrechos cualquier desvio estamos obligados a protegernos, maxime una labor como el bombero que su ambito normal de trabajo siempre es una atmosfera inmediatamente peligro-sa para la vida y la peligro-salud -IDLH 29-cfr 1910-134 de OSHA- tenemos en cuenta este pequeño detalle..?) En efecto el Bombero debe saber que dentro de estos parámetros el equivalente son los gases de combustión transformados en llamas y denominado FUEGO!!. OXIGENO: del 15% al 20.8% COMBUSTIBLE: del 12% a 74%
CALOR: a partir de los
600°C
Consecuentemente que nos indican “Las reglas del buen arte” retirar al trámite del incendio de este campo, si presentamos batalla bajo estas circunstancias estamos batallando en el campo que a “él” lo favorece, por tal motivo el Bombero en el arte del combate de incen-dios debe aplicar “estra-tegias y tácticas” y no ir a “tontas y locas” a enfrentar un enemigo despiadado y vigoroso ya que tiene todo
para perder; se debe tomar
“real” conciencia de las tem-peraturas que se desarrollan en estos fuegos, que somos torpes en los movimientos, que ningún traje estructural nos podrá proteger, que en condiciones de “bucear en humos visibilidad cero perdemos todos los sentidos con excepción del oído y el tacto, que somos vulnera-bles fácilmente a partir de los 150°C la condición para el Bombero es insostenible, las técnicas de combate nos indican alejarnos de estas situaciones, dominarlas y nunca meternos sin el con-trol interior y la seguridad de nuestro escape.
Por tan fundamental mo-tivo es sumamente indis-pensable que “todos” los Bomberos sean entrenados en las nuevas técnicas para fuegos interiores en incen-dios estructurales, “todos” deben vivir las exigencias y experiencia de un simulador de fl ashover ya que ahí y solo ahí se toma la “real” noción de tamaño potencial energético y el daño que
nos puede causar el fuego.
“EL INCENDIO EN SAN FRAN-CISCO, USA”
Se ubica en una zona urbana compuesta de casas que van de los 3 a 4 pisos de altura, se accede por la calle Berke-ley y a la altura del 133 en la urbanización “Altos del Diamante” localizamos la vivienda siniestrada.
La casa estaba habitada por una familia que al momento del incendio la mujer junto a tres hijos pudo escapar a tiempo.
El incendio comenzó a las 10:45 en el primer piso pro-pagándose interiormente al segundo piso.
El Cuerpo de Bomberos de San Francisco calculo que al momento del Flashover se pueden haber producido unos 1000°C de tempe-ratura en el interior de la vivienda (campo de batalla del fuego).
A continuación mediante fotos tomadas por un vecino a lo lejos analizaremos paso a paso la evolución del fue-go en el incendio:
A primera vista se puede ob-servar la confi guración de la urbanización, construcción de casas altas sobre la ladera de una quebrada o cañón. El humo blanco que se observa saliendo por los techos nos indica 1- son gases de pirolisis (su color es la clave), 2- un fuego en “Fase 2” (faz de desarrollo exponencial), 3-para que coexistan gases de pirolisis debe haber llamas que
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duzcan la sufi ciente tempe-ratura para provocar esa pi-rolización!!, 4- su volumen cubico es importante por lo cual indica que la geometría de desarrollo y propagación superfi cial es importante, 5- el fuego esta “ahí” adentro y avanzando aunque no lo veamos, diferencia de las fotos siguientes se podrá observar fácilmente en la parte trasera de la vivienda (frente para la foto) no pre-senta salida de humos por aberturas está limpia y son bien visibles las aberturas. De la foto anterior a esta han pasado solo minutos ya que la progresión fue muy intensa, en esta toma foto-gráfi ca gases de combustión ya salen por el balcón del primer piso la columna de
gases de combustión más voluminosa evacua por el frente de la vivienda (balcón del 1er. piso), son fácilmen-te visibles las dos tipologías de gases de combustión de estas evoluciones, en pri-mer término los gases de pirolisis (grises y marrones claros) en segundo término los gases provenientes de la combustión (grises oscuros, negros, marrones oscuros). También se puede obser-var la aparición de llamas muy naranjas en el balcón del primer piso, son poco lumínicas señal de falta de ventilación pero con la sufi ciente oxigenación para que la llama exista (> 15% O2, >600°C).
El proceso va rumbo al Flashover, si hay salida de gases de combustión por
los planos altos SIEMPRE HABRA ENTRADA DE AIRE POR LOS PLA-NOS BAJOS, ES UNA REGLA QUE NO APLI-CADA NOS LLEVARA A COMETER GRAVES ERRORES, DE ESTA FORMA ESTAMOS VEN-TILANDO EL FUEGO, se supone que los Bomberos ya están en el interior de la vivienda.
En esta foto se observa cla-ramente que el “fl ashover” ha ocurrido, está tomada toda la superfi cie del 1er. Piso el humo o gases de combustión son más os-curos, de mucha densidad, muy voluminosos y muy energéticos, escapar o so-brevivir a esta situación es prácticamente imposible
a no ser que los Bomberos conozcan las técnicas de proteccion, seguridad y su-pervivencia para estos casos. En el entrenamiento para in-cendios interiores se enseña a comprender la lectura del incendio, lo que ocurre y va a ocurrir, el desarrollo de la percepción, las técnicas correctas de aplicación de chorros de agua en 3DFW, las técnicas de seguridad y supervivencia como llevar el proceso a nuestro campo de batalla y ahí terminarlo, son siniestros tecnológicos no es solo entrar y arrojar agua destruyendo aquello que no destruyo el fuego, es un tra-bajo delicado e inteligente, muy táctico en todo sentido. En la presente foto se obser-va muy bien un “gran efecto
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pistón” de vapor de agua,señal que hay trabajos de Bomberos con grandes vo-lúmenes de agua, es bien vi-sible la magnitud de la nube de vapor expandiéndose por todas las aberturas a punto tal que cubre toda la parte superior de la vivienda. En las técnicas de chorros en 3DFW una máxima es evitar la formación de vapor en exceso ya que el vapor rompe “el equilibrio térmi-co” dentro de la habitación haciendo descender los planos altos de altas tem-peraturas siendo un riesgo para los Bomberos dentro de la estructura
A continuación estamos en una fase 4 del siniestro vaporizando levemente, la fachada posterior presenta una gran carbonización a partir del balcón por donde se manifestaron las llamas de la evolución y posterior fl ashover.
Otro detalle muy impor-tante que debemos tener en cuenta con respecto a estas evoluciones que las quema-duras provienen de las altas temperaturas de los gases de combustión o pirolisis, estos gases se pueden ma-nifestar en llamas o no, en este último caso se lo defi ne como “FUEGO NEGRO” son gases supercalentados a muy altas temperaturas que están por debajo del 15% de oxigeno, sin entrena-miento se los confunde con “humo” en la creencia que no dañan por calor, es otro riesgo extra que se suma a la tarea de extinción interior.
Primer plano del balcón y la carbonización externa del segundo piso a causa de las llamas que avanzaron hacia el exterior del primer piso.
REFLEXION FINAL:
Al cierre de este articulo 2 Bomberos del Estado de Carolina del Norte de Murrells Inlet Garden City tuvieron que ser rápida-mente hospitalizados en el Georgetown Memorial Hospital a causa de stress por calor, uno de ellos desencadeno un paro car-diorespiratorio el segundo convulsiones a causa de la temperatura extrema al combatir un fuego interior en un incendio estructural, uno de ellos había subido al “ático” a realizar labores de ventilación.
El Subjefe del Cuerpo de Bomberos Danny Lussier comento a la prensa local que el piso del incendio había quedado totalmente destruido por el fuego y que el nivel inferior
“da-ñado por agua” llamativa
la respuesta del Jefe Lussier, se acepta el daño por agua como parte de la tarea Bomberil.
A continuación parte del reportaje de Kelly Marshall de WBTW al Jefe Dan-ny Lussier, extractado del Georgetown Times. WBTW and SCNow.com contributed to this report By Kelly Marshall Fuller and Scott Harper
Assistant Fire Chief Dan-ny Lussier for the Murrells Inlet-Garden City Fire and Rescue said the fi re started
on the exterior porch of one of the upstairs apartments and spread into the apartment’s attic.
The cause of the fi re is not known, Lussier said.
The apartment where the fi re received heavy fi re damage. The apartment below it has water damage, Lussier said Como se podrá leer y ob-servar la vorágine de los hechos y eventos se sucede si solución de continuidad, en este incendio ocurrió lo que en tantos, Bomberos accidentados y daño a la propiedad practicados por Bomberos sumado a lo ya destruido por el fuego, cuesta entenderlo.
Las herramientas para lograr una buena labor profesio-nal están, son reales, exis-ten, solo hay que aplicarlas; siempre comento y con gran alegría cuando Diego IMBARRATO subofi cial del Cuerpo de Bomberos Vol. de San Francisco Solano localidad del sur del Gran Buenos Aires, instructor especializado en las técnicas CFBT-ECIECI a quien aprecio y respeto me comen-to que desde la aplicación de estas técnicas no necesitaron la segunda dotación; o cuan-do Sebastian BEAS Subjefe del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Pérez al oeste de la ciudad de Rosario en Santa Fe persona a la cual también aprecio y respeto me comento con emoción que gracias a la aplicación de estas técnicas no solo habían extinguido el fuego, habían utilizado poco agua,
recuerdo que expreso “el piso estaba seco” sino que le salvaron la vida a una mujer que quedo atrapa-da dentro de la vivienatrapa-da, la persona sufrió algunas quemaduras pero está viva, fue un rescate profesional y técnico, en otro contexto muy difícil que esta mujer se salvara (la noticia esta publicada en los diarios locales y de Rosario) volcar estos comentarios en mi artículo son un verdadero orgullo máxime compartir el quehacer Bomberil con personas que son y creen que la labor profesional existe y es posible.
Como siempre menciono el Bombero no importa en que lugar del Planeta se encuentre “es el eslabón más débil de la cadena de la emergencia” es el que hace la apuesta fuerte y el que tiene todo para perder, sino trabaja con sabiduría el accidente esta esperándolo en cada intervención y no es trabajo del Bombero acci-dentarse, nada justifi ca que se produzcan accidentes, la tarea Bomberil es “PELI-GROSA” esto es categórico no podemos permitir que sea “RIESGOSA” y decida-mos de una vez poner a la muerte y a los accidentes en su debido lugar, no acepte-mos convivir con ellos.
Gerardo F. Crespo
Especialista en incendios gerardocrespo@
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El jueves 22 de diciem-bre se llevó a cabo la Re-unión de Normalización del Subcomité de Respuestas a Emergencias y Gestión de Seguridad. El secretario designado en dicha reunión fue el Sr. Héctor Rago. De los resultados del encuentro, se destacan los siguientes: Primera Norma ISO publi-cada del Comité Técnico ISO TC 223
IRAM informa la reciente publicación de la norma: ISO 22320 Societal security - Emergency management - Requirements for incident response
(Seguridad de la sociedad-Gestión de emergencias-Requisitos para la respuesta a incidentes)
Este importante nuevo do-cumento de 21 páginas está disponible en el Centro de documentación de IRAM para ser consultado o ad-quirido.
Día Nacional de la Defensa Civil
Propuesta de la Fundación Reunión de Administrado-res –FRA– para declaración de jornada de participación obligatoria en simulacros y capacitación sobre preven-ción de catástrofes.
El presidente de FRA Sr. Jorge Hernández propuso la iniciativa, conversada informalmente con las au-toridades correspondien-tes, para establecer el día 23 de noviembre de cada año como una jornada de participación obligatoria en simulacros de evacuaciones, gestión de riesgos y capaci-tación en prevención de ca-tástrofes en zonas urbanas. La iniciativa se considera como muy impor tante, pues estas prácticas tienen la intención de generar, en-tre otras, mayor conciencia de los riesgos, y servirán para mantener vívidas en la conciencia de los habitantes de las ciudades, las acciones mínimas a realizar ante emergencias y catástrofes, para minimizar sus conse-cuencias.
Informe de la participación Argentina en la 12º Re-unión Plenaria del Comité Técnico ISO TC 223 Se-guridad de la sociedad, en Beijing, China
El Plenario sobre Seguridad de la Sociedad, llevado a cabo en Beijing, China, entre el 7 y el 11 de no-viembre pasado, contó con participación nacional a
tra-vés de un Subcomité IRAM de Respuesta a Emergencia y Gestión de Seguridad, liderado por el Ing. Néstor Spósito (Proceso APELL BAHÍA BLANCA/DOW ARGENTINA) y el Ing. Ángel Mario Paonessa (a través de una beca otorga-da por ISO DEVCO). La participación argentina es un hecho destacado, sobre todo por la presencia de un interlocutor técnico espe-cializado, como lo es el Ing. Spósito, profesional muy re-conocido en nuestro medio por ser, entre otras cosas, el responsable en Bahía Blanca del Proceso APELL de di-cha ciudad. Esta localidad desde hace varios años viene aplicando, con este Proceso, muchos de los conceptos y temas que vienen siendo objeto de estudio en el Co-mité Técnico TC 223 para concretar las futuras normas de ISO.
En tal sentido, la partici-pación activa de Argentina en esta ocasión dentro del Grupo 1, por ejemplo, sir-vió para evitar que en el esquema de norma sobre Guía para ejercicios (ISO CD 22398) se eliminara un Anexo informativo con
varias tablas ilustrativas de los diferentes métodos para llevar adelante los simu-lacros, que la delegación Argentina y algunos otros miembros consideraron interesante mantener en la futura norma ISO, para que su contenido fuese más enriquecedor.
El Ing. Paonessa remarcó que, a su criterio, fue muy importante y positiva para la imagen de Argentina ante el TC 223, la repercusión que causó entre el Grupo 1 y otros importantes miem-bros del Comité Técnico, la presentación realizada por Ing. Spósito acerca de la labor que viene desarrollan-do Proceso APELL Bahía Blanca y su vinculación con la tarea de nuestro Subco-mité IRAM.
Con estas positivas repercu-siones (tanto hacia adentro como hacia fuera) respecto del Plenario 2011, IRAM eleva la expectativa en la participación del próximo Plenario del Comité Técni-co TC 223 que se realizará en Bogotá en Mayo del 2012.
Prensa DNCP
Actividades junto a IRAM
De la mano del representante de la Dirección Nacional de Protección Civil en el Instituto Argentino de Normalización y Certifi cación –IRAM– , Sr. Héctor Rago, difundimos la siguiente información de interés. La DNPC agradece al Coordinador del Instituto, Ing. Ángel Mario Paonessa, por la información proporcionada para la elaboración del siguiente informe de difusión.
Gobernador Emilio Castro 3365 - Carapachay - Buenos Aires (B1606DXK) Tel.: (54 11) 4766-4440 http://www.tecin.com.ar - [email protected]
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NTEGRAL
prevención y emergencias 25 SUPLEMENTO
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Gestión del Riesgo en Desastres
Cada vez es más común ver en los distintos medios de comunicación alguna noticia referida a la ocurrencia de algún evento adverso de carácter natural o producido por el hombre en diversas partes del mundo, donde se producen víctimas fatales, heridos, daños a los bienes y al ambiente, sintiéndonos cada vez mas vulnerables frente a dichas amenazas.A modo de ejemplo y utili-zando información publica-da por la aseguradora suiza Swiss Re, a lo largo del año 2009, hubo en el mundo aproximadamente 15.000 muertos por la ocurrencia de diversos desastres. Mientras que al mes de no-viembre del 2010 ya suman mas de 260.000, siendo la causa de este aumen-to, en los últimos años, el cambio climático y el gran crecimiento de la pobla-ción con las consecuencias económicas y sociales que ello trae aparejadas, que se potencializa al interactuar con la primera de las causas enumerada.
Y si lo proyectamos para el futuro inmediato se afi rma que el sol en el 2011 y 2012 tendrá un crecimiento espe-rado en cuanto a tormentas solares que podrán afectar las trasmisiones y los apa-ratos eléctricos en general.
MÁS DATOS
256 millones de personas han sido afectadas por los desastres, sobre todo en las zonas urbanas
Se calcula que a septiem-bre de 2010 las pérdidas económicas en el mundo alcanzaban los ochenta y
un mil millones de dólares a nivel de las empresas de seguros.
Más de 3300 ciudades están ubicadas en zonas costeras, siendo vulnerables a los efectos devastadores del aumento de los niveles de los océanos.
De las diez ciudades más grandes del mundo seis se ubican en zonas de impor-tante actividad sísmica. Y asi podríamos seguir pre-sentando muchísimas mas información con la cual nos permitirá llegar a la
conclu-sión que la temática de los desastres, tanto de origen Natural, como los Antró-picos o generados por el hombre (grandes incendios, atentados, guerras, desbor-des social, accidentes aéreos, accidentes con materiales peligrosos involucrados, etc) deben estar presentes en las agendas tanto del sector Público, como el Privado.
¿COMO ENFRENTARNOS A ESTA REALIDAD?
La mejor manera es antici-parse a los acontecimientos,
no esperar que la ocurrencia de un evento adverso nos sorprenda y reaccionar en consecuencia.
En cambio si somos proacti-vos y sabemos a qué riesgos estas expuesta una comuni-dad, con qué recursos cuen-ta, como se organizan tanto los organismos de respuesta, como la población para en-frentarlos, etc., desde ya que las acciones que se tomen, cuando se produzca un even-to adverso, serán mucho más efi cientes que en lo descripto en el párrafo anterior.
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Para ello, es necesarioad-quirir conceptos básicos sobre los Riesgos su gestión y reducción, por lo tanto se desarrollarán a continuación una serie de defi niciones y técnicas administrativas para lograr la posibilidad de Pre-venir, Mitigar, Prepararse, Responder, Rehabilitar y Reconstruir.
RIESGO
Aun cuando hay diferentes términos y acepciones de estos, conforme a las disci-plinas involucradas en la te-mática de desastres, se hace necesario trabajar sobre aquellos de más frecuente uso, para identifi car elemen-tos y alcances comunes que permitan una comunicación y un intercambio de infor-mación sin equívocos en su interpretación.
En el Glosario se incluye una compilación de tér-minos básicos y sus sig-nificados según fuentes reconocidas.
A continuación se desarro-llan los conceptos de ame-naza, vulnerabilidad y riesgo. • Amenaza: Factor externo al sujeto, objeto o sistema expuesto, representado por la potencial ocurrencia de un suceso de origen natural o generado por la actividad humana, que puede mani-festarse en un lugar especí-fi co, con una intensidad y duración determinadas. • Vulnerabilidad: Factor interno de un sujeto, objeto o sistema expuesto a una amenaza, que corresponde a su disposición intrínseca a ser dañado.
• Riesgo: Probabilidad de exceder un valor específi co de daños sociales, ambien-tales y económicos, en un lugar específi co y durante un tiempo de exposición determinado.
El “riesgo aceptable” se refi ere al valor específi co de daños que la comunidad está dispuesta a asumir. El riesgo está relacionado con la probabilidad de que se sufran ciertos daños que dependen no sólo de la amenaza, sino también de la susceptibilidad y capacidad de reacción de lo expuesto (vulnerabilidad) y es di-rectamente proporcional a ambas.
De allí la necesidad de es-tudiarlas cuidadosamente, para tener una estimación del Riesgo.
La expresión R = f:{A,V}, signifi ca que el riesgo está en función de la amenaza y de la vulnerabilidad y que es directamente
pro-porcional a ambas; de allí la necesidad de estudiarlas cuidadosamente, para tener una adecuada estimación del riesgo.
RIESGO Y DESASTRES
Los desastres no son más que la materialización de unas condiciones de riesgo existentes, las cuales no sólo dependen de la posibilidad que se presenten eventos o fenómenos intensos, sino también de unas condi-ciones de vulnerabilidad, que son los factores que favorecen o facilitan que se desencadene el desastre ante la ocurrencia de los eventos adversos.
La vulnerabilidad en sus diferentes modalidades no es otra cosa que un défi cit de desarrollo y una cuenta ambiental negativa hacia la cual se deben dirigir los esfuerzos de la planifi cación del desarrollo, con el fi n de reducir o evitar las
conse-cuencias sociales, económi-cas y ambientales.
La vulnerabilidad de los asentamientos humanos está íntimamente ligada a los procesos sociales que allí se desarrollan y usual-mente tiene que ver con la fragilidad, la susceptibilidad o la falta de resiliencia de la comunidad ante amenazas de diferente índole. En resumen, la degradación del medio ambiente, el empobrecimiento y la ocu-rrencia de desastres están íntimamente ligados. Los desastres son eventos ambientales cuya materia-lización es el resultado de la construcción social del riesgo, mediante el au-mento en unos casos de la vulnerabilidad y en otros casos de las amenazas o de ambas circunstancias simul-táneamente.
La categoría “desastre” hace referencia a aquellas situaciones de anormalidad
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grave (esto es, trascendental y superlativa) que afectan la vida, salud, bienes y hábitat de poblaciones humanas (y en ciertos casos, poblacio-nes animales y vegetales) más allá de los umbrales de resistencia y de auto-reparación de los sistemas implicados.
El concepto no se circuns-cribe al evento negativo de magnitud e impacto más allá de lo ordinario; cobra su verdadera dimensión al incluir el sujeto pasivo del evento y al hacer referencia a sus debilidades intrínsecas, a su propensión o “sensibi-lidad” a la amenaza que se materializará en un evento mayor negativo (la vulne-rabilidad); y sobre todo, a su capacidad de enfrentar el evento (resiliencia), reparar lo dañado y reconstruirse (autopoiesis).
Desde la anterior perspec-tiva, el desastre es una si-tuación colectiva de signo negativo, al que se llega por la conjunción infortunada de fuerzas sobrehumanas (de origen natural o an-trópico) y condiciones de vulnerabilidad, que conlleva un detrimento a una colec-tividad.
Es importante destacar que se trata de situaciones más allá de la órbita individual, que no obstante, se cons-truyen con una pluralidad de calamidades personales. Desde el punto de vista sistémico, para que haya desastre, es necesario que la perturbación generadora del mismo tenga la capaci-dad de trastrocar el
funcio-namiento del sistema en su totalidad o en alguna de sus provincias o subsistemas, de modo tal que deje sin efecto temporalmente, la cohesión de los elementos que lo componen.
Desastre, desde ese punto de vista, es sinónimo de entropía. En términos co-rrientes es lo mismo que hablar de anormalidad o lo que es igual, de ruptura del orden establecido.
Un desastre puede provocar diferentes tipos de efecto, aquellos llamados directos, indirectos y secundarios. Los efectos directos se oca-sionan sobre los activos inmovilizados y en las exis-tencias (bienes fi nales y en proceso) durante el lapso mismo en que ocurrió el desastre, representados por la destrucción parcial o total de la infraestructura física, edifi cios, instalaciones,
ma-quinaria, equipos, medios de transporte y almacenaje, mobiliario, perjuicios en tierras de cultivo, en obras de riego, embalses, etc. Los efectos indirectos, se derivan de los efectos di-rectos que han afectado la capacidad productiva y la infraestructura social y eco-nómica durante el periodo que va desde la ocurrencia del evento hasta la recupe-ración parcial o total de la capacidad productiva, como ejemplos pueden citarse pérdida de cosechas futuras, pérdidas en producción por falta de materia prima, impuestos no recibidos por el fi sco, mayores costos de transporte, costos adiciona-les para enfrentar las nuevas situaciones derivadas de la emergencia o desastre. En algunas ocasiones puede suceder lo contrario, que a raíz de la emergencia se
ge-neren nuevas oportunidades económicas, las cuales debe-rán restarse a los estimados de daños.
Finalmente están los efectos secundarios, que hacen re-ferencia a la incidencia del desastre sobre el compor-tamiento de las principales variables macroeconómicas, por lo tanto reflejan las repercusiones de los daños directos e indirectos, sin incluirlos, por ejemplo, el impacto en la tasa de creci-miento del producto inter-no bruto global y sectorial; sobre el balance comercial (cambios en exportaciones, turismo, contrapartida de importaciones, pago de ser-vicios externos); cambios en el nivel de endeudamiento, en las reservas monetarias, en las fi nanzas públicas y en la inversión bruta.
Puede ser necesario llegar incluso a estimar los
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tos secundarios sobre elproceso inflacionario, el nivel de empleo y el ingreso familiar35.
La existencia de desastre o de pérdidas y daños en general supone la previa existencia de determinadas condiciones de “riesgo”. Un desastre representa la materialización de condi-ciones de riesgo existente. El nivel de riesgo de una sociedad está relacionado con sus niveles de desarrollo y su capacidad de modifi car los factores de riesgo que potencialmente loafectan. En este sentido, desastres son riesgos mal manejados. Todo riesgo está construido socialmente, aun cuando el evento físico con el cual se asocia sea natural.
ALCANCE DE LA GESTIÓN DE RIESGO
Paulatinamente se ha lle-gado a la conclusión de que el riesgo mismo es el problema fundamental y que el desastre es un pro-blema derivado. Riesgo y los factores de riesgo se han convertido en los conceptos y nociones fundamentales en el estudio y la práctica en torno a la problemática de los desastres.
Tal transformación en las bases paradigmáticas del problema ha sido acom-pañada por un creciente énfasis en la relación que los riesgos y los desastres guardan con los procesos y la planifi cación del desarro-llo y, en consecuencia, con la problemática ambiental y el carácter sostenible del
de-sarrollo. Riesgos y desastres ya se visualizan con compo-nentes de la problemática del desarrollo y no como condiciones autónomas generadas por fuerzas exte-riores a la sociedad.
Se entiende por Gestión del Riesgo como el com-ponente del sistema social constituido por un proceso efi ciente de planifi cación, organización, dirección y control dirigido al análisis y la reducción de riesgos, el manejo de eventos adversos y la recuperación ante los ya ocurridos. (ver gráfi co 1) Hasta hace pocos años se hablaba del ciclo de los
de-sastres, con fases y etapas, hoy se consideran áreas y
componentes que
mantie-nen una relación simbiótica y que no necesariamente tienen una secuencia tem-poral.
ANÁLISIS DE RIESGOS
El análisis de riesgos pasó de ser una simple función a convertirse en un área esen-cial de la gestión de riesgos, que permite bajo un uso sis-temático de la información disponible, determinar la probabilidad de ocurrencia de ciertos eventos adversos así como la magnitud de sus posibles consecuencias.
Entre las actividades más relevantes se encuentran: • Identificar la naturale-za, extensión, intensidad y magnitud de la amenaza. • Determinar la existencia y grado de vulnerabilidad. • Identifi car las medidas y recursos disponibles. • Construir escenarios de riesgo probables
Determinar niveles acept-ables de riesgos así como consideraciones costo-ben-efi cio de posibles medidas dirigidas a evitarlo o re-ducirlo.
• Fijar prioridades en cuan-to a tiempos y movimiencuan-tos de recursos.
• Diseñar sistemas de ad-ministración efectivos y ap-ropiados para implementar y controlar los procesos anteriores.
Como se puede deducir de lo expuesto los insumos generados por el Análisis de Riesgos son fundamentales para todos los demás com-ponentes de la gestión de riesgos.
REDUCCIÓN DEL RIESGO
Constituye el área más reciente de la gestión de riesgos, por ende su con-ceptualización está aun en evolución.
ÁREAS
Análisis de Riesgos Reducción de Riesgos Manejo de Eventos Adversos Recuperación
COMPONENTES
Estudio de amenazas y vulnerabilidades Prevención, Mitigación
Preparación, Alerta y Respuesta. Rehabilitación, Reconstrucción
prevención y emergencias 29 SUPLEMENTO
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Las actividades que se reali-zan en esta área están dirigi-das a eliminar el riesgo o a disminuirlo, en un esfuerzo claro y explícito por evitar la ocurrencia de desastres. Los avances en el área de re-ducción de riesgos han sido importantes pero han esta-do sujetos a limitaciones. Siempre se han visto como actividades costosas y quizás uno de los mayores proble-mas con que se ha enfrenta-do es la “sectorialidad” (en-foque por compartimientos) con que se ha tratado. El riesgo entonces no ha sido conceptuado de forma integral sino fragmentado, de acuerdo con el enfoque de la disciplina particular
in-volucrada en su valoración, situación que ha variado en aspectos epistemológicos y metodológicos.
Lamentablemente esta dis-persión de esfuerzos no ha facilitado la labor de los tomadores de decisio-nes, quienes requieren una aproximación de carácter integral, transectorial y mul-tidisciplinaria.
La mayoría de las organi-zaciones que han realiza-do tareas en esta área son instituciones educativas o dedicadas a la investigación como las universidades, ins-titutos geológicos e hidro-metereológicos, organis-mos no gubernamentales, fundaciones, entre otras,
para lo cual han contado con el apoyo económico de fondos, de fi nanciación y fomento, de gobiernos amigos y organismos mul-tilaterales o bilaterales. Recientemente se ha incre-mentado la participación de los bancos multilaterales hacia esta área. Ellos han reconocido el impacto -eco-nómico, político, ambiental y social- que generan los desastres en el desarrollo de los países de la región y han iniciado un proceso de ajuste para incluir los aspec-tos de reducción de riesgos dentro de sus políticas. Sin embargo, el tema de los desastres se reconoce ahora como un tema más amplio
y complejo. Se ha llegado al punto donde la reducción de riesgos no puede ser dejada en manos exclusivas de pocos especialistas. Por lo anterior, se apunta a abordar el tema de una manera proactiva e integral. El viejo mito de que la res-puesta es la solución ya no es válido y hay que apuntar a la reducción del riesgo en donde todos formamos parte integral de este nue-vo escenario, de un nuenue-vo paradigma.
En la medida en que los esfuerzos que se realicen en esta área puedan ayudar a diferentes sectores a con-cretar y poner en práctica sus estrategias, se estará