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Texto completo

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ASPECTOS FITOSANITARIOS EN PLANTACIONES FORESTALES

Alberto Ramírez-C.

Ingeniero Forestal – Patología

Marzo 7 de 2008

Introducción

Se pretende resumir en este texto, los aspectos más sobresalientes de los principales daños bióticos y abióticos en algunas especies forestales tropicales, utilizadas en programas de reforestación, con especial énfasis en aquellos cuyo conocimiento y manejo corresponden a la Patología Forestal, pero también se mencionan, muy someramente, algunos casos entomológicos, con el objeto de facilitar al interesado información sobre algunos insectos o ácaros, cuyos daños en algunos eventos pueden conducir a confusión acerca de la verdadera etiología del problema, o en otros casos , pueden inducir o propiciar la acción de agentes patógenos, o derivarse de la acción de éstos. Este aspecto se sustenta también en la consideración ampliamente aceptada de la necesidad de manejo interdisciplinario de problemas fitosanitarios forestales.

Aunque este texto ha sido diseñado fundamentalmente para ingenieros forestales, se ha utilizado una técnica descriptiva de casos muy sencilla, lo cual facilita su comprensión a personas que no tengan aquella disciplina, pero que dispongan de los conocimientos básicos no sólo de la especie motivo del problema, sino de la capacidad de observación, seguimiento y análisis del problema planteado, sin dejar de considerar las condiciones medio-ambientales que pudieron haber promocionado el daño. Esto, por lo menos, permite conducir a un diagnóstico presuntivo, que puede evaluarse, o confirmarse por medio del concepto de un especialista, o mediante análisis de laboratorio.

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Presentación de casos

Se presentan algunos casos de importancia para algunas especies forestales utilizadas en programas de reforestación en Colombia.

TECA – Tectona grandis

1 – Enfermedades vasculares

A - Botryosphaeria sp. (Probablemente B. dothidea) Síntomas

Secamiento de yemas terminales. Bifurcación. Muerte del ejemplar

Epidemiología

Hongo con un rango amplio de hospederos. El proceso de patogénesis se inicia por heridas naturales o inducidas.

Control

Buen manejo silvicultural. Evitar heridas

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Ejemplar de Teca afectado por Botryosphaeria sp. (Foto A. Ramírez-C)

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Herida en fuste propicia para ataque de Botryosphaeria sp. (Foto A. Ramírez-C)

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Secamiento y muerte de Teca por ataque de Botryosphaeria sp. (Foto Ramírez-C)

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B - Phellinus noxius

Síntomas

Hongo asociado con la “pudrición de corazón” (Heart-rot). Es muy difícil de detectar en árboles en pie, pero puede causar la muerte temprana de ejemplares. Este hongo, y un grupo similar, tienen un rango amplio de hospederos.

Epidemiología

El hongo penetra por heridas de diferente origen, incluidas las radiculares.

Control

Buen manejo silvicultural. Evitar heridas, incluidas las de poda. Sólo realizarlas en épocas secas, con herramientas adecuadas, personal capacitado, utilizando cicatrizantes protectantes.

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7 2 – Enfermedades foliares

No se han reportado en Colombia casos de enfermedades foliares en Teca a nivel de daño económico. Los disturbios foliares más serios, se han encontrado asociados con insectos, enfermedades carenciales, plantas parásitas superiores y déficit hídrico.

Síntoma de déficit hídrico en Teca (Foto A. Ramírez-C)

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Ejemplar de Teca afectado por plantas parásitas. Se asocian primordialmente las especies

Oryctanthus alveolatus y Phthirusa stelis, ambas reportadaspor este autor en 2000, las cuales presentan un amplio rango de hospederos, causando desde inhibición de crecimiento, hasta la muerte del ejemplar afectado, indiferentemente de la edad. (Foto A. Ramírez-C)

Enfermedades radiculares

En Colombia no se han reportado enfermedades radiculares de importancia en plantaciones de Teca, excepto aquellas originadas en vivero, y presentes en ejemplares juveniles, relacionadas con pudriciones radiculares. Asociadas con hongos tales como Pythium spp., Rhizoctonia spp., Phytophthora spp.,

Los mayores problemas radiculares en Teca, tienen relación con insectos plaga, tales como termitas o comején (Amitermes foreli –Isoptera: Termitidae y

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Deformación radicular en Teca (Foto A. Ramírez-C)

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EUCALIPTO - Eucalyptus spp.

1 – Enfermedades vasculares

A – Chancro del Eucalipto – Cryphonectria cubensis

Síntomas

Causa daños en la corteza, cambium y duramen. Sólo se presenta bajo condiciones de campo, luego de 5 meses de edad de la plantación, con los siguientes síntomas principales:

Muertes esporádicas y lesiones basales, especialmente en ejemplares entre los 6 meses y 2 años de edad.

Reventamiento y desprendimiento de la corteza, en forma de tiras, en árboles con lesiones poco profundas, que no alcanzan a deteriorar el cambium. Se puede presentar una hinchazón, que puede ser prominente en la base del fuste. Hay exudación abundante de resina.

El chancro típico, caracterizado como una lesión con borde calloso, puede ocupar una porción grande de la circunferencia del fuste. Generalmente se presenta en ejemplares con más de 2 años de edad, pero a pesar de corresponder al nombre de la enfermedad, no es el síntoma más común en una plantación afectada.

Epidemiología

Este hongo ataca especies de Eucalipto de zonas basales tropicales. Aunque se le ha encontrado en especies nativas de Melastomataceae y otras Myrtaceae, puede asegurarse que su mayor incidencia patológica es en el genero Eucalyptus.

Control

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Ejemplar de Eucalyptus grandis afectado por Cryphonectria cubensis (Foto A. Ramírez-C)

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Daño vascular por Cryphonectria cubensis(Foto A. Ramírez-C)

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Peritecios, ascas y ascosporas de Cryphonectria cubensis

(Foto: F.A. Ferreira - Brasil)

B – Botryosphaeria dothidea – Chancros y secamiento de yemas

Síntomas

Chancros en fuste o en sitios de inserción de ramas y pecíolos Secamiento foliar distal por anillamiento causado por chancros Envés de hojas áspero, tipo papel de lija, y haz bronceado Defoliación

Epidemiología

Heridas previas, inducidas o naturales

Especies fuera de su rango, o ejemplares bajo estrés

Control

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Secamiento de yemas, como daño distal causado por Botryosphaeria dothidea(Foto Ramírez-C)

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B. dothidea: Chancros en puntos de inserción de ramas (Foto A. Ramírez-C)

Tumores indicativos de respuestas hormonales a factores adversos al ejemplar, pero sin ninguna significancia patológica. Caso muy diferente a la acción de B. dothidea.

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Caso avanzado de ataque por B. dothidea (Foto A. Ramírez-C)

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2 – Enfermedades Foliares en Eucalipto

Puccinia psidii – Roya del Eucalipto

Síntomas

Esta enfermedad sólo se presenta en ejemplares entre los 5 meses y 2 años de edad.

Ataca solamente órganos tiernos de la planta, tales como primordios foliares, con sus pecíolos y yemas.

Inicialmente se presentan puntuaciones verde-claro, que luego se convierten en pústulas amarillas en el envés de las hojas.

Se presenta deformación de los limbos foliares. Las hojas maduras o viejas, no son atacadas

En ejemplares jóvenes hay superbrotamiento, y la planta permanece achaparrada ante ataques sucesivos.

Epidemiología

Este hongo convive naturalmente con otras Mirtáceas nativas, tales como

Marcia popayanenses, Psidium guajaba y Eugenia jambos

Control

Buscar resistencia interespecifica, interprocedencias, intraprocedencias o trabajar con especies precoces en buena calidad de sitio.

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Ataque avanzado de Puccinia psidii (Foto Ramírez-C)

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Enfermedades radiculares en Eucalipto

No se han reportado enfermedades radiculares de importancia en plantaciones de Eucalipto, excepto aquellas originadas en vivero, y presentes en ejemplares juveniles, relacionadas con pudriciones radiculares, asociadas con hongos tales como Pythium spp., Rhizoctonia spp., Phytophthora spp., etc.

Los mayores problemas radiculares en Eucalipto, tienen relación con insectos plaga, tales como termitas o comején (Amitermes foreli –Isoptera: Termitidae y Heterotermes sp.- Isoptera: Rhinotermitidae), al igual que la “chisa”: Phyllophaga sp. y Cyclocephala ruficollisB. (Coleoptera: Melolonthidae), pero de mayor ocurrencia son las deformaciones radiculares originadas en vivero, o por sistema indebido de plantación.

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21 PINOS - Pinus spp.

Enfermedades vasculares

A – Botryosphaeria dothidea

(Ver caso similar al presentado en Teca y Eucalipto)

B – Sphaeropsis sapinea (Sin.: Diplodia pinea)

Aunque se le considera por algunos autores como una enfermedad foliar, en estado avanzado de ataque causa serios daños vasculares en fuste y ramas, caracterizados por chancros y “mancha azul” de la madera (blue-stain)

Síntomas

Lesiones iniciales hundidas de color púrpura en la base de los fascículos de acículas infectadas.

La yema Terminal puede curvarse, y eventualmente morir.

Generalmente se presenta un secamiento descendente (die-back)

Heridas de podas, y daños similares, especialmente daños por granizo, pueden propiciar el desarrollo de grandes chancros en el fuste, y agravar el cuadro clínico.

Epidemiología

Este hongo, al igual que Botryosphaeria dothidea en Eucalipto, puede encontrarse como endófito asintomático en especies de pino, pero por otra parte, se encuentra como saprofito en residuos de pino, tales como corteza, acículas y conos, de donde las conidias se pueden transportar por lluvia o viento a ejemplares sanos.

Control

De acuerdo con la calidad del área, trabajar con especies resistentes. Realizar podas tempranas, a fin de propiciar mejor aireación de las

partes basales.

Realizar las podas en épocas de menor precipitación, con herramientas adecuadas. No usar machete.

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Daño terminal en Pino por Sphaeropsis sapinea(Foto A. Ramírez-C)

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Enfermedades foliares en Pinos

Mycosphaerella pini (Sin.: Scirrhia pini)

Síntomas

Necrosis de acículas, las cuales adquieren color rojizo Secamiento ascendente

Defoliación y posible muerte del ejemplar afectado

Importante: Eventualmente se pueden confundir los síntomas con los producidos por el hongo Cylindrocladium pteridis. Verificar en laboratorio

Epidemiología

Generalmente se puede presentar en épocas de lluvias prolongadas, en material bajo condiciones de estrés.

Control

Propiciar muy buen manejo silvicultural, a partir de excelente calidad en vivero. Evaluar deficiencias edáficas y calidad física del suelo en el área de plantación.

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Daño en Pinus caribaea por Mycosphaerella pini (Foto A. Ramírez-C)

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Daño típico de M. pini en Pino caribe (Foto A Ramírez-C)

Enfermedades radiculares en pinos

1 – Rhizina undulata – Enfermedad del fuego en pinos

Síntomas

Decaimiento y muerte de ejemplares jóvenes Pudrición radicular

Presencia de esporóforos (cuerpos fructíferos del hongo), de color café, o sus restos ennegrecidos como carbón.

Si no se aprecian en primera instancia los esporóforos, el daño se puede confundir con deficiencia de Boro o toxicidad por Aluminio.

Epidemiología

Periodos de calor intenso, ya sea por radiación solar intensa, pero más comúnmente por quemas en la preparación del sitio para plantar, estimulan la germinación de las esporas del hongo. Se han presentado pérdidas serias en

Pinus patula en el Norte de Antioquia por este patógeno.

Control

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Retardar la plantación por un periodo de 8-12 meses antes de plantar pinos, si se ha preparado el sitio con quema.

La activación de Rhizina undulata también puede ocurrir por incendios accidentales, o cualquier otro factor que incremente sensiblemente la temperatura del suelo.

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2 – Deformaciones radiculares

Son de común ocurrencia cuando en vivero se produce pino en recipientes o contenedores muy pequeños, menores de 6cm de diámetro, o cuando el material vegetal permanece por un tiempo muy prolongado en vivero, sobrepasando su desarrollo normal para plantar en campo.

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Deformación radicular fuerte en pino (Foto A. Ramírez-C)

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ACACIAS – Acacia sp.

Enfermedades de las Acacias

Los principales casos reportados hacen referencia especial a Acacia mangium, especie que ha tomado mucho auge en zonas bajas tropicales, especialmente de la formación bh-T, encontrando fundamentalmente:

Pudriciones radiculares. Acacia mangium es extremadamente sensible a mal drenaje en el suelo, generando severas pudriciones radiculares, por factores físico-químicos y biológicos que se derivan de dicha condición. Pudriciones radiculares severas, conllevan a volcamientos, o a la muerte temprana del ejemplar muerte del ejemplar.

Pudrición de corazón. Esta especie se presenta como extremadamente sensible a la pudrición de corazón (Heart-rot), ante heridas de diferente naturaleza, incluida la acción de insectos perforadores de fuste y ramas.

Se ha considerado de importancia, anexar información amplia sobre las Enfermedades de las Acacias, por lo cual se incluye un documento especial sobre tal fin.

ENFERMEDAES DE LAS ACACIAS – Documento especial

NOTA IMPORTANTE

Gran parte de la información consignada en este documento, corresponde a un resumen de la publicación "A Manual of Diseases of Tropical Acacias in Australia, South-East Asia and India", producida por Kenneth M. Old, Lee Su See, Jyoti K. Sharma, y Zi Qing Yuan, en el Center for International Forestry Research, Jakarta, Indonesia, en 2000, con el apoyo de CSIRO-Forestry & Forest Products - Canberra, Australia. Por lo anterior, priman Derechos de Autor y sólo puede utilizarse este documento, con circulación restringida, para Consulta Bibliográfica.

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1 - Características y distribución del Género

El género Acacia comprende aproximadamente 800 especies, originarias primordialmente de los trópicos y subtrópicos, con más del 50% originarias de Australia. Son latifoliadas siempreverdes, representadas con arbustos y árboles. Aunque es un género pantropical, tanto del Viejo como del Nuevo Mundo, su distribución se puede extender más allá de los trópicos de Cáncer y Capricornio, alcanzando latitudes de 30°N y 40°S. En las zonas más desérticas de Australia, India y África, es común encontrarlas formando masas homogéneas de mucha importancia en el uso para leña, forraje, postes, y árboles de sombra.

Dentro de su fisonomía sobresalen sus hojas bipinnaticompuestas, sin foliolo terminal. Las flores son uni o bisexuales, generalmente pequeñas, prevaleciendo el color amarillo, pero eventualmente blancas. Muchas especies presentan equínulas o espinas muy fuertes. Taxonómicamente se les ubica en la Superfamilia Leguminosae, Familia Mimosoideae, comúnmente denominado Grupo Mimosaceae.

Los representantes más conocidos son: Australia: A. melanoxylon, A.auriculiformis

Asia: A. catechu, A. horrida

África: A. albida, A. nilotica, A. senegalensis

Suramérica: A. farnesiana (Lamprecht, 1990)

Las Acacias han adquirido gran importancia en programas de reforestación, con cerca de 2 millones de hectáreas alrededor del mundo, principalmente en el Sudeste Asiático y en algunos países de Latinoamérica, predominando las siguientes especies: Acacia

mangium Willd. y A. auriculiformis Cunn. ex Benth. Algunas procedencias de A.

crassicarpa y A. aulacocarpa parece que ofrecen también muy buenas perspectivas.

Plantaciones comerciales de A. cassicarpa han sido establecidas en los últimos años en Indonesia. Todas las especies anteriores presentan una muy buena alternativa de maderas duras [hardwood] con turnos realmente cortos (Old, et al. 2000)

2 - Enfermedades

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de hongos, determinando en lo posible los factores que promueven la misma. Es importante anotar que estas enfermedades pueden presentarse en cualquiera de las estructuras que conforman el ejemplar: Raíz, fuste y ramas, hojas y pecíolos, y aún la semilla [pre ó postcosecha], y en cualquiera de sus etapas de desarrollo, desde plántulas de vivero hasta ejemplares adultos en plantaciones, y que los agentes asociados disponen de un amplio rango de hospederos, y no son necesariamente enfermedades específicas de las Acacias. Para tal efecto, se han agrupado aquí de la siguiente manera: Enfermedades en vivero, enfermedades radiculares, enfermedades en fuste y ramas, enfermedades foliares.

2.1 - Enfermedades en Vivero

Varias enfermedades pueden presentarse en viveros de Acacias que no ofrezcan condiciones adecuadas de manejo. Pudriciones radiculares y damping-off pueden ser las más comunes, con pérdidas mayores si no se toman las medidas preventivas para evitar su incidencia. Luego de la presencia de estas enfermedades, es poco probable su control, de tal manera que las siguientes prácticas deberían establecerse con la debida anticipación:

Disponer de semilla sana y vigorosa, preferiblemente tratada con un fungicida protectante a base de captan + carboxin [p.e. Vitavax-300]

Disponer de un sustrato [para germinador o recipientes individuales] previamente desinfestado, con un fumigante de suelos de amplio espectro [p.e. Formol o Basamid], rico en arena y bajo en materia orgánica, con un pH moderado [5.0-5.5]

Disponer de un sustrato rico en arena y reducido moderadamente en contenido de materia orgánica. Sustratos con exceso de Nitrógeno, y pH superior a 5.5, pueden promover la acción de algunos hongos (p.e. Fusarium). Contenidos moderadamente altos de Potasio, prodigan resistencia al ataque de patógenos, no sólo en plántulas sino en ejemplares juveniles y adultos.

Permitir la máxima luminosidad posible en toda el área del vivero

Utilizar cantidades razonables de agua de buena calidad [no propiciar saturación excesiva o encharcamientos]

Evitar aglomeración de plántulas. Mínima densidad posible (Ramírez, 1993)

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Phytophthora spp., Phellinus noxius, Rigidoporus lignosus, Ganoderma spp.,

Tinctoporellus epimiltinus, Amauroderma cf. parasiticum.

Síntomas

En plantaciones, se pueden observar grupos de árboles, en "parches", que en estados iniciales de la afección presentan decaimiento generalizado, porte bajo, hojas cloróticas, debido a un suministro inadecuado de agua y nutrientes. Se puede presentar producción de frutos y semillas fuera de la época fenológica normal, y puede haber rompimiento del fuste por viento. Ejemplares severamente afectados pueden morir. Por el color que adquieren las raíces infectadas, se pueden distinguir los diferentes tipos de patógenos que las afectan. Coloraciones inicialmente rojizas, que avanzan hasta colores pálidos en madera esponjosa, con un olor característico, podrían indicar la asociación de

Ganoderma spp. [Este caso es típico en Acacia mangium]. Coloraciones pardas o café,

con líneas hifales debajo de la corteza, pueden indicar la presencia de Phellinus noxius. Coloraciones negras, en forma de costra, con engrosamientos de la corteza, pueden estar relacionadas con Amauroderma cf. parasiticum, pero no se debe descartar la presencia

de Phytophthora sp. Coloraciones blancas, con capas gruesas de rizomorfos,

generalmente están relacionadas con Rigidoporus sp. Para cualquier caso, indistintamente de su coloración, es conveniente realizar los análisis de laboratorio que indiquen con certeza el agente asociado, ya que las variaciones que se presentan en las condiciones del suelo pueden enmascarar dichas coloraciones.

Epidemiología e Impacto

Los hongos involucrados en pudriciones radiculares generalmente viven como saprofitos endémicos en los bosques naturales. Cuando se establecen plantaciones de Acacia, ellos ya se encuentran en tocones y material vegetal remanente, pudiendo llegar a ser patógenos muy virulentos de ejemplares de Acacia que presenten algún grado de estrés, de cualquier origen, en especial cuando se planta esta especie fuera de su rango. Árboles de poco vigor son los primeros candidatos a sufrir pudriciones radiculares. Las pérdidas pueden variar, desde algunos pocos ejemplares por área, hasta pérdidas completas en grandes lotes.

Control

Habida cuenta que los patógenos asociados con pudriciones radiculares sobreviven en material leñoso en el suelo, su control es muy difícil e incierto. Se recomiendan las siguientes acciones preventivas:

a - Disponer de material vegetal de muy buena calidad genética y fisiológica. b - Asegurarse de ejemplares de vivero con muy buena conformación radicular [sin espiralamiento, cuello de ganso, y sin heridas].

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de cal viva, incluyendo tocones de Acacias, resultantes de entresacas.

2.3 - Enfermedades en fuste y ramas

2.3.1 Costra rosada [Pink disease]

Agente asociado: Corticium salmonicolor Berk. & Br. [sin.: Pellicularia salmonicolor] Síntomas

Se presentan 4 estados de desarrollo de la enfermedad, caracterizados por cobertura tipo telaraña en las ramas o fuste, pústulas, incrustaciones rosadas, y finalmente parches de masas conidiales color naranja-rojizo [estado necator]. Las hojas de las ramas afectadas se marchitan y luego mueren, tornándose de color café, pero sin presentarse la defoliación inmediata. Las ramas afectadas también mueren, generando un secamiento descendente progresivo, pero se pueden producir algunas yemas [brotes epicórmicos]. Lesiones severas pueden originar chancros. En hospederos muy susceptibles se puede producir la muerte del ejemplar.

Epidemiología e Impacto

Esta enfermedad cubre un amplio rango de hospederos, principalmente en áreas lluviosas o en épocas de invierno. Las basidiosporas y las conidias del estado necator son dispersadas por el viento. Árboles infectados [de otras especies] vecinos a la plantación de Acacias, pueden fácilmente promover la enfermedad, si se dan las condiciones propicias de humedad para la esporulación y germinación de esporas de

Corticium salmonicolor. Aunque los daños pueden ser menores, limitándose a pérdida

de rebrotes, se han encontrado, para algunos casos, pérdidas sustanciales.

Control

En plantaciones de Caucho (Hevea brasiliensis) y en cultivos de frutales, se han tratado los síntomas iniciales con éxito utilizando caldo bordelés [CuSO4:CaO: H2O = 1:2:10],

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Agente asociado: Varios hongos, individualmente, pueden asociarse con esta enfermedad:

- Botryosphaeria spp. y sus ah amorfos Lasiodiplodia theobromae(Pat.) Griff. & Maubl.

y Dothiorella spp.

- Valsa Fr., anamorfo Cytospora spp.

- Nattrassia mangiferae(H.& P. Syd.)Sutton & Dyko [sin. Hendersonula toruloidea

- Macrovalsaria megalospora (Mont.)

- Phomopsis spp.

Síntomas

Los chancros corresponden a lesiones hundidas, con áreas de corteza muerta, y eventualmente también zona de cambium, albura y duramen, que pueden alcanzar desde pocos centímetros hasta más de un metro de longitud. Fuste y ramas pueden ser anillados por chancros envolventes, con los daños distales que se derivan. Los cuerpos fructíferos del hongo asociado, generalmente se encuentran en el área del chancro, sea en la parte central, o en la periferia. Muy común en Acacia mangium es el chancro en fuste y ramas asociado con Macrovalsaria megalospora. Los chancros en Acacias se pueden presentar en ejemplares que presenten heridas, perforaciones por insectos, o ramas rotas por el viento.

Epidemiología e Impacto

Los hongos que se asocian con chancros generalmente atacan árboles debilitados por diferentes factores, árboles con heridas, incluyendo aquellas de podas, y en lotes con altas densidades. En plantaciones de Acacia bien manejadas, las pérdidas por chancros pueden ser mínimas, pero en aquellas fuera de su rango, con procedencias cuestionables, y mal manejo, se pueden esperar pérdidas significativas.

Control

Sólo es posible mediante la selección adecuada de la especie/procedencia para determinada calidad de sitio, aunada con buen manejo silvicultural.

2.3.3 Pudrición de corazón

Agente asociado: Hay un grupo numeroso de hongos, generalmente de la clase Hymenomicetos. Los casos más críticos se han estudiado en Acacia mangium, en donde se han reportado los siguientes hongos:

- Phellinus pachyphloeus, P. noxius

- Trametes palustris

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- Oxyporus cf. latemarginatus

Síntomas

Las Acacias afectadas por pudrición de corazón [al igual que otras especies forestales], no manifiestan síntomas externos de la enfermedad y se confunden fácilmente con árboles sanos. No obstante, la presencia de ramas secas o quebradas, heridas, agrietamientos y reventamientos de corteza, pueden ser indicios de la presencia de la enfermedad. Eventualmente se pueden producir cuerpos fructíferos en árboles vivos o muertos que indican la presencia del daño interno, y ayudan a la identificación del hongo asociado.

La pudrición de corazón puede manifestarse en pequeñas porciones o bolsas, o a lo largo de gran parte del duramen, pero esto sólo se evidencia cuando el árbol es derribado y seccionado. Generalmente el punto de invasión está relacionado con una herida anterior, o el punto de inserción de una rama seca.

Epidemiología e Impacto

Las heridas, ya sean traumáticas o naturales, son los puntos de ingreso de los hongos asociados con la pudrición de corazón. Luego del ingreso del patógeno, sus hifas pueden invadir el xilema, iniciándose la infección en un periodo aproximado de 4 semanas. En muchas oportunidades, el hospedero dispone de medios de defensa representados en sustancias químicas, que inhiben el desarrollo del patógeno. La incidencia y extensión del daño es muy variable, dependiendo de muchos factores, entre ellos: especie, sitio de la herida sobre el fuste, tamaño y época del daño, edad de las heridas, dinámica de la plantación y organismo asociado. Hongos que causan decoloración de la madera, tales como Ceratocystis fimbriata, Chalara sp. y

Phialophora sp., han sido aislados de heridas en Acacia mangium. Estos hongos están

probablemente involucrados en la colonización inicial de la madera afectada, antes de la invasión de los hongos asociados con la pudrición de corazón. Dependiendo de la especie, tipos de heridas, condiciones medio-ambientales, y el manejo silvicultural dado a la plantación, y del uso que se le vaya a dar a la madera, se pueden presentar pérdidas de volumen, que pueden llegar a ser muy significativas, ya que puede inhabilitar su uso para fabricación de pulpa y papel, al igual que tableros de fibra de densidad media [MDF], y ser de rechazo total para madera estructural, por la pérdida de resistencia.

Control

Acacia mangium podría ser la especie más susceptible a pudrición de corazón. Se deben

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2.3.3.4 – Plantas parásitas superiores

Agente asociado

Un grupo numeroso de especies de plantas parásitas superiores se puede asociar con diferentes especies de Acacias. En Colombia se ha reportado para Acacia mangium su asociación con especies de Loranthaceae, especialmente Phthirusa stelis y Oryctanthus

alveolatus, en plantaciones entre 2 y 7 años en Antioquia, Córdoba y Casanare

(Ramírez, 2001)

Síntomas

Presencia manifiesta de estructuras de la parásita en las ramas del hospedero.

Epidemiología e Impacto

La semilla de estas parásitas es dispersada por varias especies de aves, las cuales la consumen, y luego, mediante sus deposiciones en ramas de muchas especias arbóreas, germina y emite haustorios que penetran la corteza y albura del hospedero, de donde dispone de agua y elementos nutritivos disueltos, causando desde la inhibición del crecimiento, hasta la muerte parcial o total del ejemplar invadido. Las parásitas citadas son heliofitas, de tal modo que los daños mayores se presentan en hospederos que reciben muy buena luminosidad (orillas de lotes, vías o guardafuegos)

Control

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2.4 - Enfermedades Foliares

2.4.1 Quemazón y manchas foliares por Cylindrocladium Agente asociado

Hay varias especies del hongo Cylindrocladium spp. que se asocian con daños foliares en un rango amplio de hospederos, incluyendo las Acacias. Las más conocidas son:

- Cylindrocladium crotalariae (Loos) Bell & Sobers

- C. ilicicola (Hawley) Boedijn & Reitsma

- C. quinqueseptatum Boedijn & Reitsma [Est. Perfecto: Calonectria quinqueseptata

Figuereido & Namekata

- C. scoparium Morgan

- C. theae (Petch) Subramanian [Est. perfecto: Calonectria theae Loos]

Síntomas

Los síntomas comprenden manchas acuosas de color gris, coalescentes [se unen] en áreas necróticas, generalmente a lo largo de los bordes y del ápice de la hoja. Se pueden observar gran cantidad de esporas blancas en la superficie de la hoja. Bajo condiciones favorables de alta humedad, las manchas se extienden por toda el área de la hoja, produciendo una quemazón, de color pardo-rojizo, y una posterior defoliación. Las conidias de Cylindrocladium son de forma cilíndrica con una o más septas [paredes transversales], y se les denomina generalmente "macroconidias", para diferenciarlas de las "microconidias" que sólo presentan 1 septa [2 celdas].

Epidemiología e Impacto

En Acacias los daños causados por Cylindrocladium sólo son excepcionalmente significativos, cuando se trabaja, por ejemplo con altas densidades, baja luminosidad y condiciones muy húmedas, tanto en plantaciones como en vivero.

Control

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2.4.2 - Necrosis foliar por Cercospora y Pseudocercospora

Agente asociado: Hongos de los géneros Cercospora y Pseudocercospora

Síntomas

Los síntomas producidos por ambos hongos son similares, y se caracterizan por manchas y parches extensivos, de color pardo-rojizo, que culminan en área necróticas, con esporulaciones esparcidas de estructuras del agente fungoso. Las hojas se pueden distorsionar, arrugar, o enrular.

Epidemiología e Impacto

Los daños se pueden presentar tanto en vivero como en ejemplares juveniles en campo. El impacto de Cercospora [ que parece ser más virulento que el de Pseudocercospora] puede ser muy fuerte, ya que muchos ejemplares pueden morir, y las infecciones extensivas pueden originar exceso de ramificación y muy mala conformación. Los daños mayores generalmente se presentan en hojas nuevas, y rebrotes muy tiernos, sin importar la edad o altura del ejemplar.

Control

Buen manejo del vivero, propiciando condiciones da baja densidad, alta luminosidad, mínima cantidad de agua y materia orgánica, entre otras, garantizan plántulas libres de ataques de Cercospora y Pseudocercospora. Un buen manejo silvicultural de la plantación, también puede inhibir estos ataques.

2.4.3 - Mancha foliar por Colletotrichum

Agente asociado

Colletotrichum gloeosporioides (Penz.) Sacc.; telemorfo: Glomerella cingulata

(Stonem.) Spauld. & Schrenk Síntomas

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Epidemiología e Impacto

En vivero pueden presentarse pérdidas severas. En plantaciones, puede encontrarse en las partes bajas de la copa de árboles bajo condición de estrés, o en árboles suprimidos. Por la pérdida de capacidad fotosintética, y obviamente la defoliación, se puede afectar el crecimiento de los árboles afectados.

Control

Para casos eventuales en vivero, se han utilizado fungicidas a base de chlorotalonil, pero corrigiendo paralelamente los factores de manejo que promocionaron su presencia. En plantaciones, un buen manejo silvicultural, con especial referencia a la densidad de plantación, y a la eliminación de ejemplares definitivamente suprimidos.

2.4.4 - Roya foliar Agente asociado

Atelocauda digitata (G.Wint.) Cummins & Y.Hiratsuka; Sin. Uromyces digitatus

Winter; Uromyces phyllodiorum (Berk. & Br.) McAlp. Síntomas

Las hojas infectadas presentan un rango de síntomas que se sustenta en el ciclo de vida del patógeno. Las royas tienen ciclos de vida muy complejos, con capacidad de producir hasta 5 tipos de esporas, comúnmente denominadas: uredosporas [urediniosporas], teliosporas, basidiosporas, picniosporas y aeciosporas. Las royas macrocíclicas son aquellas que producen todos los tipos de esporas. Ordinariamente sólo se colectan 1 ó 2 estados del ciclo de vida en plantas infectadas, y por otra parte, durante el curso evolutivo, las royas pueden perder también 1 ó 2 estados de esporas. Las más comunes de encontrar, para este caso, son las teliosporas.

Las hojas, yemas terminales, pecíolos y eventualmente frutos de árboles infectados pueden sufrir serias malformaciones, o agallas e hinchazones, que corresponden a hiperplasias e hipertrofias. Estas agallas son de color pardo-rojizo, cubiertas con esporas, en estados juveniles, llegando a colores oscuros o negros en estados avanzados. En estas estructuras se encuentran teliosporas, aeciosporas y picniosporas. Esta roya, igualmente, puede producir pústulas de uredosporas, de color café-rojizo en otras hojas.

Epidemiología e Impacto

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41 ingresar a plantaciones nuevas material infectado en vivero. Los mayores riesgos pueden presentarse con Acacia mangium

Control

El uso de fungicidas apropiados puede ser importante en viveros de Acacia para limitar la expansión de esta enfermedad. Se ha encontrado que aquellos a base de Oxycarboxin [p.e. Plantvax] y Bitertanol [p.e. Baycor] son eficientes, pero en el mercado de agroquímicos hay otras ofertas para control de royas, de comportamientos similares, que es importante evaluar. En plantaciones, es importante determinar resistencia genética a esta enfermedad, ya sea a nivel de especies o de procedencias.

2.4.5 - Roya de agalla Agente asociado

Uromycladium tepperianum (Sacc.) McAlpine

Uromycladium notabile (Ludw.) McAlpine

Síntomas

El síntoma más característico es la formación de una agalla globosa de color café-rojizo, de varios centímetros de diámetro, la cual se presenta en el fuste y yemas de los árboles de Acacia. Estas agallas maduras son cubiertas en su superficie por esporas amarillo-rojizas. Igualmente, las inflorescencias, limbos foliares, frutos y yemas terminales pueden presentar pequeñas agallas, en donde causan fuertes deformaciones. Las agallas pueden ser invadidas por insectos perforadores, desorientando acerca de la verdadera etiología del problema, ya que erróneamente se puede pensar que tales insectos son los agentes que han inducido la formación de la agalla. Se pueden presentar centenares de agallas por rama, que afectan la arquitectura del árbol, debido a ramificación excesiva. Yemas terminales pueden morir por anillamiento, e infecciones severas pueden causar la muerte del ejemplar.

Epidemiología e Impacto

Esporas infectivas pueden ser dispersadas por el viento, y eventualmente por insectos, de una planta infectada a una sana, causando nuevas infecciones, excepto en tallos viejos con corteza gruesa. La roya desarrolla su ciclo completo en un solo árbol, y una agalla de tamaño moderado puede producir millones de esporas, que pueden infectar árboles vecinos, o dispersarse a largas distancias. El impacto sobre árboles susceptibles puede ser severo, debido a las deformaciones que promueve, e inclusive, la muerte del ejemplar. Muchas especies de Acacias, que se desarrollan en diferentes zonas de vida, son susceptibles a esta enfermedad.

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No se dispone de un método apropiado para el control de la roya de agalla, ni se han desarrollado programas de resistencia. Se podría implementar un sistema de control basado en el comportamiento de otras royas similares en otras especies. Sí es muy importante un buen manejo silvicultural, y un programa de supervisión y monitoreo periódico, que permita detectar ataques iniciales de esta roya, y obviamente, de cualquier otra enfermedad, o disturbio biótico o abiótico.

2.4.6 - Mancha foliar por algas Agente asociado

Cephaleuros virescens Kunze

[Alga verde, Familia Trentepohliaceae, Orden Trentepohliales, División Chlorophyta] Síntomas

Inicialmente aparecen lesiones en la parte superior de las hojas [haz] similares a punteaduras de color amarillo. Estas lesiones se expanden hasta conformar parches de color gris-verdoso inicialmente, y luego púrpura-negruzco, con parte central de color amarillo-naranja. El color naranja de las esporangiosporas, fase reproductiva del alga, se debe a la producción de hematocromo, un pigmento rojizo. Las invasiones masivas de limbos foliares promueven la defoliación.

Epidemiología e Impacto

Esta alga se desarrolla preferencialmente bajo condiciones húmedas y sobre tejidos de crecimiento lento, de tal manera que los síntomas son generalmente más severos en árboles viejos o suprimidos. Las estructuras infectivas del alga [zoosporas] se dispersan por medio del viento, agua e insectos. Las infecciones iniciales regularmente se presentan hacia el final del invierno. Esta enfermedad puede llegar a ser muy seria cuando las Acacias son de bajo vigor, y cuando se establecen en sitios muy húmedos, con muy poca circulación de aire, y baja luminosidad.

Control

Disponer de Acacias de muy buen desarrollo, con adecuado manejo silvicultural, que garantice podas selectivas, buena circulación de aire, buena luminosidad, y ausencia de desórdenes nutricionales. Ejemplares suprimidos deben ser eliminados Ante ataques muy aislados, o casos puntuales, puede recurrirse a fungicidas cúpricos.

2.4.7 - Otras enfermedades de regular incidencia

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43 Agente asociado: Oidium spp.

Síntomas: Manchas blancas pulverulentas, filamentosas, en hojas juveniles. Control: Evitar altas densidades. Prodigar buena luminosidad.

2.4.7.2 - Moho negro

Agente asociado: Meliola spp. [M. brisbanensis; M. adenanphererae Cit. & Hansf.] Síntomas: Costras negras radiales sobre la superfice [haz] de hojas. Eventualmente, pecíolos, ramitas y tallos se pueden infectar.

Control: Hay una estrecha relación entre este hongo e insectos, especialmente Homópteros. Se considera que las excreciones azucaradas de ellos sirven de sustrato para el desarrollo de Meliola. Por lo tanto, un programa de control debe incluir inicialmente la eliminación de los mismos. Los ataques generalmente se presentan en la parte más baja del follaje, en donde priman condiciones muy húmedas. Enmalezamiento alto, puede propiciar condiciones favorables para el daño.

2.4.7.3 - Manchas foliares por Phaeotrichoconis

Agente asociado: Phaeotrichoconis crotalariae (Salam & Rao) Subram. Helminthosporium rostratum (Drechs.) Leonard & Suggs. Síntomas: Manchas en el limbo foliar, oblongas o elípticas, rojizas, con margen oscuro, y tejido necrótico pálido en el centro. Con lupa se pueden observar racimos de conidias oscuras

Control: Esta enfermedad es muy poco común. Sólo se han presentado 2 reportes a nivel mundial: En A. auriculiformis y en A. crassicarpa.

2.4.7.4 - Mancha foliar por Fomopsis Agente asociado

Phomopsis spp., que corresponden a estados imperfectos del género Diaporthe.

Síntomas: Lesiones necróticas oscuras-pardo-rojizas, que llegan a ser coalescentes, formando lesiones necróticas pálidas en toda la superficie de la hoja.

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utilizado fungicidas a base de mancozeb y de carbendazim. En plantación, se deben seleccionar procedencias resistentes, y evitar todo tipo de daños.

2.4.7.5 - Daños foliares potenciales

Existen reportes de otros agentes que eventualmente pueden afectar Acacias, pero su incidencia ha sido tan puntual y específica, que aquí sólo se mencionan:

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PLAGAS Y ENFERMEDADES DE Tabebuia rosea (Bertol) D.C. (Flor morado – Guayacán rosado – Ocobo – Roble)

Alberto Ramirez -C Ingeniero Forestal – Patologia

I -Características Generales -Taxonomita

-Distribución -Fisonomía

-Condiciones medioambientales -Silvicultura

-Utilización II Plagas

III Enfermedades IV Bibliografía

INTRODUCCION ================

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Las mayores plantaciones con esta especie en Colombia, han sido establecidas desde 1982 por la empresa Reforestadora de la Costa S.A., con un total de 1700 hectáreas, en Monterrubio (Pivijay, Magdalena –Lat. 10 14’N- Long. 74 14’W –Bosque Seco Tropical (1300mm ppa; 25 C). Igualmente esta empresa ha establecido ensayos de procedencias, selección de árboles élite para el establecimiento de un programa clonal (incluida la reproducción in vitro), y un ambicioso y eficiente programa de control biológico de plagas y enfermedades comunes en esta importante especie.

Se espera que la información aquí suministrada sea de utilidad para todos los interesados en el conocimiento sobre el manejo de esta interesante nativa.

I – CARACTERISTICAS GENERALES

Taxonomita

Tabebuia rosea (Bertol)D.C. es uno de los representantes maderables más importantes de la familia Bignoniaceae en Colombia. Su sinónimo es Tabebuia pentaphylla y se le denomina comúnmente “flor morado”, “guayacán rosado”, “ocobo” y “roble”.

También se encuentran en Colombia las siguientes especies: - Tabebuia billbergi – Coralibe

- T. chrysantha – Guayacán polvillo, cañaguate, chicalá, flor amarillo. - T. coralibe – Coralibe

- T. guayacan – Guayacán de flor amarilla - T. serratifolia – Guayacán, guayacán polvillo.

En este documento se le denominará Tabebuia rosea, o roble, en algunos casos.

Distribución

El área de distribución natural de Tabebuia rosea se encuentra en la franja americana entre los 16 N y 4 S, en las zonas correspondientes a bosque seco, húmedo y muy húmedo tropical, y ocasionalmente remonta hasta el piso bosque húmedo y muy húmedo premontano (según Holdridge). Las mayores áreas plantadas en Colombia son:

- 1700ha – Monterrubio (Pivijay, Magd.) 1982-84 – Refocosta S.A. - 180ha – Turbo (Antioquia) 1982 – Maderas de Urabá S.A.

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Fisonomía

Los árboles de esta especie caducifolia alcanzan alturas hasta de 35m y DAP de 130cm. El fuste es moderadamente recto y asimétrico, normalmente con déficit de convexidad en su tercio inferior, con tendencia a bifurcación temprana. En bosques húmedos puede presentar raíces tabulares gruesas. La copa es grande e irregular, formando subcopas debido a reiteraciones de ejes plagiotrópicos principalmente. En plantaciones es común la presencia de varios ejes ortótropos, pero siempre predomina el modelo de ramificación dicotómico-monopodial, con reiteraciones adaptativas (por cambios en el medio ambiente) y traumáticas (por daños, generalmente bióticos, y especialmente causados por el perforador de yemas Lepidomys sp.).

La corteza del fuste es de color gris-oscuro, con estriaciones longitudinales suberosas. Corteza viva blanda, gruesa, color crema.

Las hojas son opuestas, compuestas de 5 foliolos palmeados, de 6 a 18cm de largo x 4 a 8cm de ancho, glabros, borde liso, color verde oscuro, envés con escamas pequeñas y de haz brillante. Es una especie caducifolia, con floración intermedia. Posee pecíolo y pecioluelos acanalados.

Las flores son de color rosado/morado pálido, campanuladas y agrupadas en panícula en los extremos de las ramas; gamopétalas, zigomorfas.

Los frutos son silicuas (vainas) que alcanzan hasta 40cm de longitud y 2cm de diámetro en su parte media ventral, de dehiscencia longitudinal. Maduran aproximadamente 60 días después de la floración. Las semillas son de color marrón, con ala doble de color hialino/rosa.

Para la recolección de semillas se deben cosechar los frutos (vainas/silicuas) con coloración amarilla, antes de abrir. Se pueden desalar friccionándolas dentro de un saco de algodón; luego se esparcen en una bandeja y se retiran los residuos de alas con la ayuda de un ventilador de uso doméstico, a baja velocidad.

Condiciones medioambientales

Tabebuia rosea se encuentra en áreas con temperatura promedio de 24 C y precipitación promedio anual entre 1200 y 3500mm. Los mejores ejemplares se encuentran en suelos arenosos, livianos y con buen drenaje. Su desarrollo es menor en suelos poco profundos, o con inundaciones periódicas.

Silvicultura

Es una especie fundamentalmente heliófita, pero parece ser que es conveniente prodigarle sombra lateral en estado juvenil, para evitar la bifurcación y ramificación excesiva.

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La germinación en vivero ocurre entre los 5 y 15 días, y es hipógea. Se recomienda utilizar 3 semillas por bolsa o 30g de semilla por metro cuadrado de germinador. La semilla en proceso de germinación es extremadamente susceptible al ataque de hongos del suelo, por lo cual se requiere una desinfestación apropiada del sustrato. También se puede propagar por estaca, pero este método sólo alcanza una sobrevivencia cercana al 20%.

Utilización

Madera semi-pesada (aprox. 0.6g/cm3 –r15), veteada, textura mediana, dura a semi-dura,

color rosado-pálido/gris marrón. Fácil de secar y trabajar. Muy apetecida para la industria del mueble y construcciones interiores. Se le considera como una madera valiosa.

II – PLAGAS

En este capítulo se hace referencia a los principales insectos y ácaros dañinos asociados con Tabebuia rosea, los cuales fueron determinados por el Ing. Alejandro Madrigal (1986)

1- Acrospila gastralis (Guenée) – Lepidoptera – Pyralidae

- Otros hospederos: Crescentia cujete –Bignoniaceae; Hibiscus sp. – Malvaceae - Sinónimos: Mesocondyla concordalis; M. gastralis

- Nombre común: Tabaquero, pega-pega del roble, pegador de hojas del roble.

Corresponde al insecto más común asociado con Tabebuia rosea en la costa atlántica colombiana, llegando a ocasionar defoliación severa. Los huevos son depositados por las hembras en el envés o en el pecíolo de las hojas. Luego de la eclosión las larvas buscan las hojas más tiernas, que enrollan del borde hacia el centro. Se alimentan desde el interior de este “tabaco” comiendo el parénquima sin dañar las nervaduras. Hojas tiernas atacadas muestran necrosis con aspecto de quemazón, fruto de la delgada película que dejan las larvas. Las hojas, finalmente, quedan esqueletizadas parcial o totalmente. En cada “tabaco” pueden encontrarse hasta 8 larvas, las cuales pueden permanecer allí hasta el periodo pupal.

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49 2 – Lepidomys sp. (Lepidoptera: Pyralidae)

El primer reporte para Colombia de este insecto fue hecho por Madrigal (1986). Fue identificado en el Museo Británico. Previamente había sido reportado por Kimball (1965) atacando plantas de Osmanthus americanus en Florida (USA). En 1975 se reporta en Cuba (Bruner, Scaramuzza & Otero) un perforador de roble correspondiente a la familia Chrysaugidae, identificado como Pachymorphus n. sp., cuyos daños coinciden con aquellos ocasionados por larvas de Lepidomys sp.

Se han encontrado ejemplares de roble entre 1.5 y 14 años de edad afectados por este insecto, con diferentes grados de severidad, siendo más drástico el daño en ejemplares juveniles. La larva perfora la parte preapical del roble, abriendo un orificio de 1 a 1.5mm de diámetro, ubicado entre 1 y 30cm aprox. del meristemo apical. Se han encontrado hasta 6 orificios en un tramo de 11cm. La distancia más próxima entre 2 orificios vecinos fue de 1.5cm. Luego de penetrar, la larva socava un túnel a lo largo del eje del fuste o de la rama, a través de la médula, de 2 a 4mm de diámetro, alimentándose del tejido parenquimatoso que la conforma, tejido rico en materiales orgánicos y agua. El túnel es descendente o ascendente, dependiendo de la proximidad del orificio de entrada al meristemo apical. Cuando ha cumplido parte de su ciclo de vida en dicho túnel, éste es utilizado por hormigas para efecto de nidificación.

Ante un ataque de Lepidomys sp. pueden ocurrir los siguientes eventos en un ejemplar juvenil, o en ramas de ejemplares maduros:

A – Muerte del ejemplar o de la porción de la rama, por destrucción física de tejidos vitales externos a la médula, como xilema, cambium vascular y aún floema. Sólo con la pérdida parcial del xilema, la planta, o la rama, entra en decaimiento en pocos días. Si hay deterioro del cambium vascular, la planta (o la rama) puede morir rápidamente. B – Muerte del ejemplar (o porción de la rama en un ejemplar maduro) si la larva sólo afecta la médula, pero se presenta conjuntamente un ataque de hongos de herida, cuya posibilidad es muy amplia. Ceratocystis fimbriata y Fusarium oxysporum son sospechosos de algunas de estas pérdidas.

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3 – Amphicerus cornutus (Pallas) Coleoptera: Bostrichidae

Este perforador de fuste parece que está asociado con la muerte de ejemplares de roble> Hace orificios de 4-5mm de diámetro, con galerías transversales y longitudinales, en el interior de las cuales se ubican adultos, larvas y pupas.

A. cornutus, es muy similar en tamaño, color y forma a Bostrichopsis uncinata, que conjuntamente con Xilopsoscus capucinus, son plagas limitantes del eucalipto en Brasil, y han sido reportadas en Colombia en varias especies maderables.

4 – Lagochirus araneiformis (Col.: Cerambycidae) Oncideres tessellata (Col: Cerambycidae) Steirastoma histrionicum (Col: Cerambycidae)

Estas 3 especies de arlequines actúan como perforadores de fuste y ramas en sus estados de larva y adulto. Los daños que causan pueden ser severos en ejemplares bajo condición de estrés.

L. araneiformis ha sido reportado en hobo (Spondias mombin) y ciruelo (Spondias dulcis). Lagochirus sp. ha sido reportado en yuca (Manihot sculenta) y Bursera sp.

5 – Megistops sp. (Coleoptera: Chrysomelidae)

Este cucarrón actúa como roedor de hojas de diferente edad, causándoles manchas translúcidas y orificios. El adulto es un cucarroncito de 5 a 6mm de largo x 2.5 a 3.5mm de ancho, de color café, con 4 manchas amarillas de forma ovalada en cada élitro, inconspicuas, formando un círculo con las del otro élitro. Se ubica en el haz de las hojas, y es un ágil saltador.

6 – Tenuipalpus sp. (Acarina: Tenuipalpidae)

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7 - Eriophyes sp. (Acarina: Eriophyidae

Corresponde a un ácaro microscópico que origina agallas y corrugados en el envés de las hojas. Posiblemente corresponda a Eriophyes tabebuia, asociado con Tabebuia rosea en Cuba. Aunque en Colombia no ha sido reportado como agente de daños severos en roble, es conveniente su monitoreo, con el fin de determinar oportunamente cualquier brote que requiera de acciones de control.

8 – Rhabdotalebra sp. ca. signata (Homoptera: Cicadellidae)

Corresponde a una cigarrita de sólo 2.5 a 3.5mm de largo x 1mm de ancho. De color amarillo, cabeza obtusa, ojos muy grandes, ocupando 2/3 partes de la misma, con antenas setáceas colocadas debajo de los ojos. Las alas anteriores, semitransparentes, presentan 3 líneas muy definidas de color café oscuro, que alcanzan 2/3 de la longitud de las mismas.

Es un insecto plaga de común ocurrencia en verano, produciendo en los árboles un amarillamiento y posterior caída de hojas afectadas. Puede ser un vector potencial de enfermedades virales.

Protalebra tabebuia, un género al parecer muy afín, ha sido reportado atacando roble en Cuba (Madrigal, 1986)

TABLA 1. Insectos y ácaros reportados en plantaciones de Tabebuia rosea en la Costa Atlántica

Nombre Orden: Familia Observaciones ==================================================================== =====

Acrospila gastralis Guenée Lep: Pyralidae Pegador de hojas – Larva

Amphicerus cornutus (Pallas) Col: Bostrichidae Capuchino; perforador de tallos y ramas

Archegozetes sp. Ori : Epilohmanidae Acaro pintado; yemas terminales Automeris sp. Lep: Saturniidae Gusano espinoso; defoliador Atta sp. Hym: Formicidae Hormiga arriera; cortad. hojas Compsus sp. Col: Curculionidae Vaquita; fitófago

Diabrotica sp. Col: Chrysomelidae Morrocoyita; fitófago Eriophyes sp. Aca: Eriophyidae Enrulador; agallícola foliar Gastrothrips sp. Thy: Phlaeothripidae Micetófago

Halisidota sp. Lep: Arctiidae Chapola boba; defoliador Hemeroplanes parce F. Lep: Sphingidae Gusano cobra; defoliador Hypothenemus sp. Col: Scolitidae Perforador de tallos

Lagochirus araneiformis Linn. Col: Cerambycidae Arlequín café pintado; perforador Lepidomys sp. Lep: Pyralidae Perforador; yemas terminales

Megalostomis anacoreta Lacord. Col: Chrysomelidae

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Oiketicus kirbyi (Lands-Guild.) Lep: Psychidae Gusano canasta; fitófago

Oncideres tessellata Thoms Col: Cerambycidae Arlequín manchado; perforador tallos

Phobetron hipparchia Cram. Lep: Limacodidae Gusano araña; defoliador

Psiloptera sp. Col: Buprestidae Larva martillo; perforador de tallos

Rabdotalebra sp. ca.signata(McAte) Hom: Cicadellidae Saltador de hojas; chupador de savia

Sibine sp. Lep: Limacodidae Monturita; defoliador

Steirastoma histrionicum Thoms Col: Cerambycidae

Arlequín grabado; perforador

Tenuipalpus sp. Aca: Tenuipalpidae Acaro plano; chupador de savia Urodera sp. Col: Chrysomelidae Cucarroncito giboso; roedor de hojas

Zigogramma cognata Stal. Col: Chrysomelidae Morrocoyita rayada; perforador de hojas

=============================================================

Fuente: Madrigal, 1986

Control de insectos plaga

Con especial referencia al grupo de insectos Lepidópteros antes citados, se recomiendan las siguientes acciones:

Recolección de especimenes para caracterizar los diferentes ínstares mediante observaciones en laboratorio.

Determinación del comportamiento general del insecto en campo, y condiciones ambientales prevalentes para el ataque.

Determinación del ciclo de vida.

Determinación de otros posibles hospederos.

Determinar la presencia e incidencia de agentes de control natural, o inducido, por ejermplo:

Predatores

Calosoma sp. Col.: Carabidae Cycloneda sanguinea Col.: Coccinelidae Polistes erythrocephalus Hym: Vespidae

Parásitos

Chelonus sp. Hym.: Braconidae Meteorus laphygmae Hym.: Braconidae Euplectrus sp. Hym.: Eulophidae Apanteles sp. Hym.: Braconidae

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Entomopatógenos Bacillus thuringiensis Beauveria bassiana Cordyceps sp.

Metarhizium anisopliae Nomuraea rileyi (Spicaria sp).

Muchas especies de pájaros actúan como predatores eficientes de larvas. Se citan algunas de importancia:

Aramides cajanea cajanea Polloneta

Aramus guarauna guarauna Carrao

Arundinicula leucocephala Viudita

Cacicus cela vitellinus Turpial

Campylorhinchus griseus albicilius Chupahuevo; pachoclo

Coccyzus americanus americanus Cuco

Cyanocorax affinis affinis Pechiblanco

Elaenia flavogaster flavogaster Copetón

Fluvicola pica pica Viudita

Icterus nigrogularis nigrogularis Turpial Machetornis rixosus flavigularis Sirirí bueyero Megarhinchus pitangua pitangua Bichofué

Piranga rubra rubra Abejero

Pitangus sulphuratus rufipennis Bichofué

Progne chalybea chalybea Golondrina

Streptoprogne zonaris albicincta Vencejo

Tachycinela albiventer Golondrina

Thraupis episcopus cana Azulejo

Troglodytes aedon atopus Cucarachero

Tyrannus dominicensis dominicensis Sirirí blanco Vanelus chilensis cayennensis Caravana

Vireo olivaceus olivaceus Verderón

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III - ENFERMEDADES

1- Roya del Roble

Reportada por primera vez en Colombia por este autor, en 1990. Síntomas

- Presencia de agallas o tumores verde-claro, en pecíolos, hojas y frutos

- Agallas o tumores anteriores, inicialmente con pequeñas puntuaciones oscuras (espermogonios o picnidios oscuros o negros, aparentemente ya muertos o inactivos, que antes eran verde-claros).

- Las mismas agallas o tumores, cubiertos por una esporulación marrón pulverulenta.

- Deformaciones de los órganos en donde se encuentran las agallas o tumores. Cuando se preseneta una esporulación de color rosa-anaranjado, generalmente se debe a la presencia del hongo hiperparásito Cladosporium sp.

- Presencia de manchas marrón/negro en el envés de los foliolos maduros o viejos.

Patógeno

Prospodium bicolor (Sin. P. supressum ).- Familia Uropixidiaceae: Uredinales. El género comprende aproximadamente 40 especies de royas autoicas, las cuales sólo se presentan en las Familias Bignoniaceae y Verbenaceae, en regiones tropicales de América.

Hospederos: Tabebuia spp.; Tecoma stans (Chirlobirlo). Epidemiologia

En árboles adultos, el ciclo del patógeno está directamente relacionado con el ciclo fenológico del hospedero. En un periodo próximo anterior a la caída natural de las hojas del roble, iniciado el verano, se presenta una invasión de uredosporas y teliosporas del hongo, que sobreviven en hojas caidas. Cuando ocurre la refoliación se presentan infecciones en órganos tiernos y maduros por basidiosporas que son llevadas por el viento e insectos.

Impacto

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55 años de edad, con efectos inhibitorios del crecimiento. En 1990 se presentó un ataque severo en plantaciones de 8 años de edad en la Costa Atlántica.

Control

En viveros, o en pequeños focos de infección en campo, o en árboles ornamentales, hacer aspersiones con Triadimenol + Mancozeb, u Oxicarboxin + Mancozeb

2 – Nódulos y Agallas radiculares

Síntomas

- Presencia de nódulos o agallas radiculares - Eventual pudrición radicular

- Decaimiento o muerte de la plántula afectada

Patógeno: Meloidogyne incognita (Castaño & Ramírez, 1983)

Hospederos

Tabebuia spp., Cordia spp., Erythrina spp., y muchas otras especies forestales y agrícolas

Epidemiologia

El nemátodo Meloidogyne incognita es un habitante normal del suelo. Los daños más graves que produce se presentan en viveros cuando no se realiza una desinfestación adecuada del suelo. Es poco probable que material sano y vigoroso, producido en vivero, se infecte en campo. Esto sólo ocurriría ante poblaciones muy altas del nematodo en campo. Por esta razón, es conveniente realizar un análisis preliminar acerca del tamaño de estas poblaciones.

Impacto

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Control

- Desinfectación adecuada de suelos de vivero.

- Verificar calidad del material antes de llevarlo a campo. -Analizar previamente poblaciones Del nematode en campo.

- Algunos casos de infección no severa de plántulas, han sido tratados con Carbofurán, 3 g /planta, con resultados satisfactorios.

3 – Costra marrón del roble Síntomas

Manchas de forma irregular y color amarillo-verdoso en los foliolos. Posteriormente, se tornan marrón-claro con exudación de cirros conidiales en la haz. Al final, en donde se define plenamente la enfermedad, las manchas toman color marrón oscuro, con fuerte necrosis, y porciones centrales blancuzcas.

Patógeno: Apiosphaeria guaranitica. Hospederos: Tabebuia spp.

Epidemiologia

Variaciones fenológicas de ejemplares ( respecto a la caída de hojas), aunadas con humedades relativas altas, permiten que hojas viejas que han sido infectadas levemente, puedan desencadenar infecciones primarias y secundarias en ejemplares vecinos.

Impacto

Ataques severos pueden causar pérdidas por defoliación prematura. Generalmente no son afectados ejemplares menores de 1 año de edad.

Control

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4 - Mancha negra del roble

Síntomas

Formación de manchas de color marrón- oscuro o negro, con un punto blanco brillante en el centro de la mancha, en la haz de los foliolos. En el envés, las manchas son más débiles. Las manchas son irregularmente circulares, de 1 a 20mm de diámetro. Generalmente se forman varias manchas por foliolo, y varias de ellas pueden interligarse, lesionando gran parte del limbo. Entonces, la sintomatología típica es: Mancha oscura con centro blanco.

Patógeno: Corynespora cassiicola Hospederos

Tabebuia spp., Hevea brasiliensis, y muchas otras especies forestales y agrícolas. Epidemiología

Sólo se presenta esta enfermedad en ejemplares muy juveniles o a nivel de vivero, cuando prevalecen fuertes condiciones de humedad. En ejemplares maduros o adultos es poco probable que prospere la acción de este patógeno. Este hongo puede permanecer como saprófito de material en descomposición.

Impacto

Pueden presentarse pérdidas de ejemplares en vivero por defoliación prematura. Control

Corynespora cassiicola es muy susceptible a fungicidas de diferente tipo de acción. En Brasil han dado buen resultado en su control Benomyl, Captán y Oxicloruro de cobre.

5 - Plantas parásitas superiores

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IV – BIBLIOGRAFIA

CASTAÑO, Cecilia. Determinación de la especie del género Meloidogyne asociada con Roble (Tabebuia rosea). Tesis de Grado Biología; Universidad de Antioquia/Asesor Ing. A. Ramírez C. 68p. 1983

FERREIRA, Francisco. Patología Florestal; Universidad Federal de Viçosa, MG, Brasil; 570p.1989.

HALLE, F. et al. Tropical trees and forest. An architectural analysis. Springer-Verlag; Berlin; 285P. 1978

MADRIGAL, Alejandro. Reconocimiento de insectos dañinos en plantaciones forestales de la Costa Atlántica Colombiana. SOCOLEN; Miscelánea No. 12; pp 8-12. 1986

PARENT, G. Guia de Reforestación. CDMB-ACDI-ROCHE; Edisocial, San Gil, Colombia. 214p. 1989

RAMIREZ, L. Alberto. Manual de Patología Forestal. INDERENA; Imprenta Nacional, Bogotá, D.C. 106p. 1993

SERNA, M.A. & MADRIGAL, A. Inventario preliminar de la avifauna de la zona forestal de Monterrubio (Magd.); REFOCOSTA; Fotocopiado; Barranquilla, 149p. 1987

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