Tratamientos para mejorar la supervivencia de lechones nacidos con bajo peso

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Facultad de Ciencias Veterinarias

-UNCPBA-

“Tratamientos para mejorar la supervivencia de

lechones nacidos con bajo peso”

Pighin, Juan Ignacio; Amanto, Fabian; Giordano, Antonio.

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“Tratamientos para mejorar la supervivencia de lechones

nacidos con bajo peso”

Tesina de la Orientación de Producción Animal, presentada como parte de los requisitos para optar al grado de Veterinario del estudiante Pighin, Juan

Ignacio.

Tutor: Méd. Vet., Amanto, Fabián Director: Méd. Vet., Giordano, Antonio

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RESUMEN

Numerosos estudios sugieren que el aumento en el número de lechones nacidos vivos que han experimentado las hembras en los últimos años conllevó a una disminución de peso al nacimiento, lo que implicó intensificar los cuidados neonatales del lechón para mejorar la supervivencia de los mismos durante las primeras semanas de vida. Entre éstos, la administración artificial de calostro en las primeras horas de vida es una técnica ampliamente utilizada en granjas comerciales para aumentar la supervivencia. Existen además numerosos productos nutracéuticos de administración temprana compuestos por ácidos grasos de cadena media y vitaminas, cuyo soporte nutricional mejoraría la vitalidad de los lechones, reduciendo el tiempo de iniciación del amamantamiento efectivo y disminuyendo la mortalidad neonatal. Para el estudio se utilizaron 38 camadas de lechones nacidos con pesos inferiores a 1 kg divididos en 4 grupos de 9-10 camadas, que fueron tratados con tres protocolos distintos más un cuarto grupo control: grupo C (tratamiento con calostro), tratado con tres dosis de 5 ml de calostro administrados oralmente a intervalos de una hora desde 4-7 horas de vida; grupo E (energizante) tratado con el nutracéutico Energyn®, según pautas indicadas por el fabricante; grupo CE (calostro y energizante), recibió conjuntamente los otros dos tratamientos. Se midió la ganancia de peso y la mortalidad de los primeros 19 días de vida. No se encontraron diferencias significativas en la ganancia de peso. En cuanto a la supervivencia los grupos C y E registraron menor mortalidad, con diferencias significativas al 92%. Estos resultados se vieron fuertemente afectados por un ambiente insuficiente para garantizar las necesidades mínimas para la etapa de lactancia.

Palabras clave: mortalidad, lechones, lactancia, supervivencia, bajo peso

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AGRADECIMIENTOS

En primer lugar doy gracias a mis padres Angélica y José por su apoyo incondicional y la enorme confianza depositada.

A mi Tutor y Profesor de la orientación en Producción Porcina Fabian Amanto, por darme tantas herramientas para mi profesión y abrirme tantas puertas. A mi Director de Tesina Antonio Giordano, que para mi gran fortuna aceptó dirigirme en el desarrollo de esta tesina.

A Federico Guatri, Carlos Villa, Alejandro Llanos, Mercedes Pinto de Almeida Castro, mis primeros maestros en la práctica profesional, que con enorme paciencia me transmitieron muchos conocimientos con los que facilitaron enormemente mi introducción en el tan temido mundo laboral.

A Mariano Alonso, por la gran experiencia transmitida en nuestros tiempos de compañeros de trabajo y por la cual estaré eternamente agradecido.

A mis hermanos, por prestarme siempre un oído al teléfono durante los difíciles años en que estuve tan lejos de mi casa.

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ÍNDICE DE CONTENIDOS

1. INTRODUCCIÓN ____________________________________________ 1

1.1. CAUSAS DE MORTALIDAD PERINATAL _____________________________________________ 3

2. ANTECEDENTES ___________________________________________ 5

2.1. PREPARTO ___________________________________________________________________ 5

2.1.1. SUPERVISIÓN DEL ESTADO SANITARIO DE LAS HEMBRAS ___________________________ 5 2.1.2. INSTALACIONES ___________________________________________________________ 7 2.1.3. ALIMENTACIÓN ___________________________________________________________ 7

2.2. PARTO ______________________________________________________________________ 8

2.2.1. INDUCCIÓN DEL PARTO _____________________________________________________ 8 2.2.2. SIGNOS DEL PARTO INMINENTES EN LA CERDA __________________________________ 9 2.2.3. DURACIÓN DEL PARTO ____________________________________________________ 10

2.3. POSTPARTO _________________________________________________________________ 11

2.3.1. ATENCIÓN DE LOS LECHONES Y PREVENCIÓN DEL ENFRIAMIENTO __________________ 11 2.3.2. CALOSTRO ______________________________________________________________ 11

2.4. ÁCIDOS GRASOS DE CADENA MEDIA COMO SUPLEMENTO PARA LECHONES NACIDOS CON BAJO PESO _________________________________________________________________________ 14

2.4.1. FUENTES DE AGCM _______________________________________________________ 14 2.4.2. METABOLISMO DE LOS AGCM _______________________________________________ 14 2.4.3. EFECTO DE LOS AGCM EN LA MICROFLORA INTESTINAL___________________________ 15 2.4.4. EFECTO DEL USO DE AGCM EN LECHONES NEONATOS ____________________________ 15

3. MATERIALES Y MÉTODOS __________________________________ 17

3.1. LUGAR _____________________________________________________________________ 17 3.2. ANIMALES __________________________________________________________________ 17 3.3. PROTOCOLO DE INDUCCIÓN DE PARTO Y ARMADO DE LAS CAMADAS __________________ 17 3.4. CAMADAS DE LECHONES DE BAJO PESO ___________________________________________ 18 3.5. TRATAMIENTOS ______________________________________________________________ 18 3.6. GRUPOS ____________________________________________________________________ 19 3.7. RECOLECCIÓN DE DATOS Y MANEJO DE LAS CAMADAS DURANTE LA LACTANCIA __________ 19

4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN ________________________________ 20

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4.2. EFECTO DEL TAMAÑO DE LA CAMADA ____________________________________________ 23 4.3. EFECTO DEL MOVIMIENTO DE LECHONES Y LA ADOPCIÓN ____________________________ 24

5. CONCLUSIONES __________________________________________ 26

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1. INTRODUCCIÓN

La especie porcina ha experimentado un auge en las últimas décadas siendo su carne la carne más consumida en el mundo, lugar de privilegio que mantiene hace décadas en relación a la carne bovina y aviar (Moreno y Telechea, 2011). La alta eficiencia productiva de esta explotación y la histórica aceptación por parte de la mayoría de la población mundial han permitido que esta rama de la industria alimenticia prolifere y evolucione a los grandes sistemas de producción que existen hoy en día.

Elegida históricamente por su enorme adaptabilidad a casi cualquier ambiente, la especie porcina fue objeto de una amplia distribución hacia todos los continentes. Fueron utilizados por siglos en Europa y Asia como reservas familiares de alimento para atravesar los inviernos, permitiendo además alimentar a soldados en grandes movilizaciones militares, atravesando el océano atlántico y llegando a América en 1493, donde luego fueron también criados por los nativos (Patiño, V. M., 1970).

Con el crecimiento exponencial de la población humana, que en el último siglo ha casi quintuplicado su cantidad de individuos, los grandes sistemas de producción y los avances tecnológicos han orientado sus esfuerzos hacia el mejoramiento de la productividad de esta especie, trabajando desde múltiples abordajes: sanitarios, nutricionales, ambientales y genéticos, entre otros.

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2 En las últimas dos décadas la selección genética para mejorar la prolificidad ha resultado en un importante aumento del tamaño de las camadas, tanto al nacimiento como al destete (Quiniou, N. et al., 2002). Sin embargo estas mejoras al nacimiento no son completamente aprovechadas al destete debido a que están asociadas con una mayor ocurrencia de mortalidad peri y post-natal (Guéblez y Dagorn, 2000). Estas pérdidas pueden estar en parte relacionadas a la disminución del peso promedio al nacimiento. Es decir, el aumento de la mortalidad podría ser atribuido a un incremento en la proporción de lechones nacidos con bajo peso. De hecho, los lechones de bajo peso poseen bajas reservas energéticas, lo que resulta en una mayor sensibilidad al frío, tienen una mayor demora en el tiempo de la primer mamada y presentan menor habilidad para conseguir las mejores tetas (Le Dividich, 1999). Subsecuentemente la performance post-destete de estos lechones es mala en comparación con la de los lechones con peso normal o alto. Lechones de menos de 1 kg de peso al nacimiento demoraron dos semanas más en alcanzar 105 kg que los animales nacidos con más de 1,5 kg (Quiniou, N. et al., 2002).

De todas maneras, existen numerosos factores dependientes del ambiente, de la fisiología neonatal y del comportamiento materno que afectan a la mortalidad neonatal y a la vitalidad y performance posteriores. A su vez son varias, aunque no muchas, las causas principales por la que estos lechones terminan perdiendo su vida antes de la semana de vida.

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3 seriedad que la de animales más grandes, porque de otra manera, y como ocurre en muchas explotaciones, se corre el riesgo de que las muertes neonatales disminuyan el efecto positivo de los planes de mejoramiento genético orientados a aumentar la cantidad de lechones destetados. Por este motivo es que se busca continuamente mejorar las condiciones ambientales y de manejo del nacimiento y del lechón en sus primeros días de vida.

1.1. CAUSAS DE MORTALIDAD PERINATAL

Entre las muertes de lechones nacidos vivos, los resultados habitualmente obtenidos sugieren que el aplastamiento es la principal causa de muerte. Sin embargo este resultado debería ser tratado con cuidado. El problema se debe a lo poco confiable que resulta ser el diagnóstico de la muerte en una granja de escala comercial. En estudios donde se ha llevado a cabo un análisis minucioso de la causa de muerte, se han encontrado que hasta un 42% de lechones que se suponían muertos de aplastamiento, en realidad habían muerto por otra causa (Edwards et al., 1994).

Por otra parte, existe un segundo problema con la interpretación del diagnóstico de muerte, y esto corresponde al entendimiento cronológico de los eventos. Muchos lechones que son finalmente aplastados, han sido previamente predispuestos a morir por una incorrecta alimentación. De esta manera, la malnutrición ocuparía el primer lugar de las causas de muerte, mientras que el aplastamiento de lechones sanos solo correspondería a un menor porcentaje (English and Smith, 1975). Los lechones que están subnutridos pasan más tiempo cerca de la hembra y por lo tanto aumentan el riesgo de ser aplastados.

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4 indicativo de hipoxia prenatal. En estudios más recientes, se encontró que el grado de asfixia era inversamente proporcional al score de viabilidad de los lechones, la velocidad para la primera mamada, la temperatura rectal a las 24 horas de vida y la supervivencia por encima de los 10 días (Herpin et al., 1996).

La supervivencia de los lechones es por tanto el resultado de una compleja interacción de factores de la cerda, del lechón y del ambiente, como se ilustra en la Figura 1.

El presente trabajo tiene por objeto describir las prácticas que actualmente son llevadas a cabo durante la atención de partos y el cuidado de los lechones para mejorar la supervivencia de las primeras semanas, además de comprobar la eficacia del tratamiento de lechones con administración manual de calostro y el uso de un nutracéutico energizante a base de ácidos grasos de cadena media para mejorar la supervivencia de los animales nacidos con bajo peso/viabilidad.

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2. ANTECEDENTES

Cómo se mencionó anteriormente, existen numerosas prácticas destinadas a optimizar la performance productiva en la etapa de lactancia y, en líneas generales, éstas pueden ser dividas en tres grupos: preparto, parto y postparto. 2.1. PREPARTO

2.1.1. SUPERVISIÓN DEL ESTADO SANITARIO DE LAS HEMBRAS

Es de fundamental importancia llegar al final de la gestación con una hembra sana. Para esto se debe prestar especial cuidado durante la gestación, aprovechando el largo tiempo que ofrece la misma para corregir problemas que puedan afectar la etapa posterior. Se debe revisar periódicamente el estado de los aplomos y lesiones podales, que generan dolor al pararse, y estados febriles indicativos de procesos infecciosos. Por otra parte, la condición corporal de la hembra juega un rol fundamental, debiendo evitar llegar al parto con una hembra demasiado gorda ya que, entre otros problemas, son más propensas a aplastar lechones. Por el contrario una hembra demasiado flaca puede disminuir significativamente el peso de los lechones al nacimiento además de afectar negativamente la producción de leche (Yagüe, A., 2013)

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6 Tabla 1 - Fuente: Manual de manejo de primerizas PIC ®

Observación

Signos y síntomas

Sana Enferma

Apetito Consume todo el alimento No come, rechaza el alimento

Condición corporal Capaz de mantenerla Pérdida de peso

Respuesta a estímulos Se pone de pie No se pone de pie, apática o letárgica

Robustez y estructura Soporta el peso de manera

pareja sobre sus cuatro patas Cojera

Piel y cobertura Pelaje corto y liso, piel rosada Pelaje largo o áspero, piel amarilla, pálida o azulada

Gestación

Capaz de mantener la gestación, desarrollo de la glándula

mamaria

Aborto, sin desarrollo de GM

Temperatura corporal Hasta 39°C en gestación; hasta 40°C el día después del parto

Fiebre: >39°C en gestación; >40°C el día después del parto

Respiración

Frecuencia normal: 13-20 movimientos respiratorios por

minuto

Tos, frecuencia anormal

Heces Material fecal suave Diarreas, constipación

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7 2.1.2. INSTALACIONES

La preparación de la sala de maternidad es fundamental para el éxito. Se debe manejar la sala de partos como un sistema todo dentro/todo fuera. El mantenimiento y las reparaciones deben ser realizados una vez que la sala es desocupada.

Entre cada uso, la sala tiene que ser lavada y desinfectada en su totalidad, teniendo como meta la eliminación completa de todos los residuos orgánicos productos de la ocupación anterior. Además, después de la limpieza, se debe permitir un tiempo de espera o de secado. Ésta es la medida más importante en el protocolo de desinfección para una completa inactivación de virus y bacterias patógenas (Pitkin, A. et al, 2008). De todas formas, en explotaciones comerciales altamente intensivas, el tiempo de vacío y secado no suele ser el adecuado, lo cual genera un fuerte impacto negativo en la sanidad de los animales que ocuparán esa sala, complicando de esta forma la erradicación de enfermedades entéricas y respiratorias.

Se debe asegurar el correcto funcionamiento de los ventiladores, sistemas de calefacción (pantallas de gas o lámparas infrarrojas), bebederos y comederos, que deben estar funcionando antes de llevar a los animales.

2.1.3. ALIMENTACIÓN

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8 2.2. PARTO

Se debe tratar de cargar la sala con hembras con 112 días de gestación. Si se demora más tiempo se corre el riesgo de que algunas hembras comiencen a parir en las jaulas de gestación. Se debe asegurar que todas las medidas de salud hayan sido tomadas, por ejemplo, vacunación, tratamientos contra ectoparásitos y desparasitación interna. Es importante examinar con regularidad la ubre a medida que se acerca el parto, anticipándose a problemas que puedan afectar el correcto amamantamiento de los lechones. La vulva debe ser inspeccionada al menos dos veces por día para detectar cualquier descarga anormal. Las heces deben ser eliminadas 2 veces por día hasta 2 días posteriores al parto, luego 1 vez al día cada 8 días.

2.2.1. INDUCCIÓN DEL PARTO

Esta es una práctica de manejo ampliamente utilizada en las granjas porcinas modernas. Dentro de las principales ventajas se incluyen la reducción del número de lechones nacidos muertos, el destete de lechones más uniformes, el facilitar el manejo “todo dentro, todo fuera” en las unidades de maternidad y la reducción de las necesidades de mano de obra durante la noche y los fines de semana (Noakes et al., 2001).

Tabla 2 Nivel Bajo (2,5 kg en los últimos 35 días de gestación)

Nivel Alto ( 3,0 kg en los últimos 35 días de gestación) Costos de alimentación

durante la gestación $ 152 $ 182

Costos de alimentación

durante la lactancia $ 316 $ 217

Costos totales de

alimentación $ 468 $ 399

Ingresos por venta de

lechones destetados $ 1.724 $ 1.425

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9 Es conocido que el método disponible más efectivo para la inducción del parto de las cerdas es la administración de prostaglandinaPGF2α o sus análogos (Cameron et al., 2000). Las prostaglandinas son compuestos hormonales que inducen la lisis del cuerpo lúteo. La luteólisis provoca una caída de los niveles plasmáticos de progesterona iniciándose las fases del parto. Además, las prostaglandinas estimulan la contracción de la musculatura uterina (Jiménez Escobar, C., 2009).

Normalmente la tendencia de las cerdas es a parir de noche, cuando hay más tranquilidad, lo cual es un inconveniente para poder atender los partos, y de ahí el uso de las prostaglandinas con el fin de tener cierto control sobre el momento del parto. Mediante la inducción del parto se puede conseguir que una mayor proporción de las hembras empiecen y terminen el parto dentro del horario laboral posibilitando un control más minucioso de los partos con la consecuente reducción de nacidos muertos, permitiendo además hacer un mejor movimiento de lechones entre camadas, mejorar la atención de los lechones más pequeños y débiles, y disminuir la mortalidad por el complejo hipotermia-inanición-aplastamiento en las primeras horas.

2.2.2. SIGNOS DEL PARTO INMINENTES EN LA CERDA  Reducción del apetito.

 Inquietud: se levanta o se acuesta con frecuencia.

 Si existe cama la cerda mastica constantemente y tiende a hacer el nido

(también si está alojada en jaula).

 Contracciones abdominales acentuadas (en promedio 3 horas antes del

parto).

 Agitación: bebe y orina con frecuencia.

 De la vulva se observan pérdidas de sangre, orina y meconio.  Cola hacia arriba.

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10 El conocimiento de los signos del parto por parte del personal permite la correcta atención de las hembras que están por empezar a parir. De esta forma, una vez detectada la inminencia del parto se pueden disponer todos los elementos necesarios para el mismo: encendido de lámparas infrarrojas, colocación de aislantes en el piso para evitar el enfriamiento de los lechones, acercar tijeras, hilos para ligar, desinfectante para ombligos, papel y/o talco para el secado de los lechones, guantes de tacto, medicamentos, entre otros. 2.2.3. DURACIÓN DEL PARTO

La duración normal del parto es de 1 a 3 horas, siendo las primerizas las que demoran más tiempo en parir. El intervalo promedio entre cada nacimiento es de 20 minutos. En caso de que este intervalo sea mayor a los 30 minutos, se debe intervenir para asegurar que no haya ningún problema. Estas intervenciones deben ser realizadas con cuidado, evitando precipitarse en la toma de decisiones. En primer lugar se debe palpar el canal de parto sin introducir los dedos más allá del cérvix para constatar que no haya ningún lechón trabado en el canal de parto. Luego se pueden realizar masajes en las mamas y pezones para favorecer la liberación endógena de occitocina, hacer parar a la hembra para que se recueste nuevamente del lado opuesto, y presionar suavemente los flancos utilizando los puños para favorecer la expulsión de algún lechón. Solo en última instancia se debe proceder al tacto más allá del cérvix. Para esto se debe lavar y desinfectar la vulva, y utilizando un guante largo para tacto bien lubricado, se introduce el brazo en búsqueda de lechones atascados. Siempre que se realice tacto se debe considerar un tratamiento con antibióticos para evitar infecciones posteriores.

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11 2.3. POSTPARTO

2.3.1. ATENCIÓN DE LOS LECHONES Y PREVENCIÓN DEL ENFRIAMIENTO Una vez nacidos, se debe secar a los lechones mediante el uso de papel o talco secante, y quitar los restos de placenta y demás loquios, desobstruyendo especialmente la boca y nariz para que el lechón pueda respirar normalmente. En caso de lechones letárgicos o con signos de haber sufrido hipoxia durante el parto, se los debe estimular mediante masajes en el cuerpo y extremidades para que recuperen vitalidad y puedan mamar lo antes posible. Una vez secos, se procede a la ligadura, corte, y desinfección del cordón umbilical, para ser finalmente depositados bajo una fuente de calor de al menos 32°C-35°C. Los lechones en el momento del nacimiento presentan un intervalo de neutralidad térmica muy estrecho, con una temperatura crítica inferior muy alta, de aproximadamente 32ºC-35ºC(Quiles Sotillo, A, 2004). Cuando el lechón nace en un ambiente cuya temperatura está por debajo de dicho rango tendrá que utilizar energía adicional para mantenerse caliente de manera que en el mejor de los casos dejará de crecer, y en el peor consumirá rápidamente sus reservas energéticas lo que pondrá en peligro su vida (Uribe, J., 1998). En caso de encontrar lechones recientemente nacidos que no estén mamando recostados cerca de la hembra, especialmente aquellos alojados en el dorso o cerca de la cabeza de la hembra, deben ser movidos nuevamente bajo la fuente de calor para evitar la pérdida de energía.

2.3.2. CALOSTRO

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12 con el calostro, se encuentra predispuesto a padecer infecciones precoces y morir (Pérez, F.A. 2009).

Por lo anteriormente expuesto, es imprescindible establecer un adecuado protocolo de trabajo en relación a la supervisión del calostrado dentro de las instalaciones de maternidad. Para esto se debe disponer en la explotación de personal especializado en esta tarea. La ingesta mínima de calostro por cada lechón es de 160 g por cada kg de peso vivo. Así, un lechón de 1,5 kg de peso al nacimiento debe ingerir no menos de 240 g de calostro (Martineau, G., et al., 2012). Por otra parte, la ingesta de esta cantidad debe ser cumplida antes de las 12 primeras horas de vida.

El lechón empieza a mamar entre 15 y 45 minutos después del nacimiento (Uribe, J., 1998) y lo hace cada 60 o 70 minutos, es decir, entre 20 a 22 veces por día. En las primeras 12 horas de vida mama unas 15 veces, ingiriendo aproximadamente entre 200 g y 600 g de calostro (Quiles Sotillo, A, 2004). Esta frecuencia disminuye a medida que van creciendo debido al aumento de la capacidad gástrica. Cada mamada dura de 20 a 30 segundos durante los cuales el lechón ingiere 20 a 60 g de leche (Vieites, C., 1997). Es necesario que el lechón consuma calostro al menos seis veces para que pueda recibir la cantidad adecuada de anticuerpos que lo protejan contra enfermedades (Giraldo, C., 2004). Las inmunoglobulinas son absorbidas por las células del tracto intestinal y de allí pasan al torrente sanguíneo. La capacidad de absorber macromoléculas está limitada a algunas horas, hasta que el epitelio intestinal se hace impermeable a las inmunoglobulinas y sólo se siguen absorbiendo para protección local (Vieites, C. M., 1997). La permeabilidad del intestino se reduce más del 50 % después de las 3 horas de vida (Maqueda, J. J., 2007). Por esto, es imprescindible que los lechones tomen el calostro en la primera hora luego del nacimiento.

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13  Alimentación de los lechones a mano: Lechones incapaces de amamantar deben recibir calostro manualmente por medio de una jeringa o sonda orogástrica. Para proveer calostro o leche a lechones necesitados es necesario ordeñar la cerda. Una inyección de 0.5 ml de occitocina en la vulva causa la bajada de la leche rápidamente. Cada lechón debe recibir 15 ml cada dos horas (Giraldo, C. 2004).

 Cross-fostering: Es importante que desde el momento del nacimiento cada lechón tenga fácil acceso a una teta. Esto se logra asegurándose que la cerda no tenga más lechones a su cargo que el número de tetas funcionales en la ubre. Las transferencias deben de hacerse lo más pronto posible para no perjudicar a los lechones de camadas numerosas (Giraldo, C. 2004). Como regla general, se trata de mantener al mínimo los movimientos de lechones, ya que esto genera peleas entre los lechones y estrés en la cerda que al inquietarse dejaría de alimentar al resto de la camada a la vez que aumentaría la posibilidad de aplastamientos (Giroux et al., 2001).

 Cerda nodriza o recién parida: El aumento de la prolificidad no se ha visto siempre acompañado por el incremento de la capacidad lechera de las cerdas, por lo que paulatinamente ha ido creciendo la dificultad para encontrar mamas viables y productivas para todos los lechones de la camada (de Andrés, M., 2008). La nodriza es una cerda destetada a la que se le da una nueva camada para amamantar. Esta es una forma de crear tetas disponibles cuando la cantidad de nacidos vivos supera la cantidad de tetas de las hembras paridas. Existen dos modalidades de uso de nodrizas: aquellas que se destetan junto con el resto de su grupo, pero que en vez de ingresar a los galpones de destete se traslada a otra sala de maternidad y se le introducen lechones más jóvenes; o cerdas que se destetan unos días antes generalmente con una camada de lechones grandes, y se le introducen otros en ese momento (de Andrés, M., 2008).

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14 (medida por cuantificación de IgG en el suero de los lechones evaluados), aumenta la supervivencia de los lechones más pequeños en camadas numerosas por mejorar el vigor de estos lechones.

2.4. ÁCIDOS GRASOS DE CADENA MEDIA COMO

SUPLEMENTOPARA LECHONES NACIDOS CON BAJO PESO

Actualmente existen numerosos productos nutracéuticos indicados para lechones nacidos con bajo peso que conseguirían una rápida activación metabólica del lechón neonato, proporcionándoles más vigor e incrementando el número de tomas de calostro materno en el primer día de vida. Estos productos están compuestos principalmente por ácidos grasos de cadena media (AGCM) de entre 6 y 12 átomos de carbono: ácido caproico (C6), ácido caprílico (C8), ácido cáprico (C10), y ácido láurico (C12). Cómo estos suelen tener sabor y aromas desagradables, se utilizan sus triglicéridos (triglicéridos de cadenas medias, TCM) para la formulación de estos productos.

2.4.1. FUENTES DE AGCM

Los ácidos grasos de cadena media son encontrados en altas concentraciones en los lípidos de la leche de muchas especias animales, así como también en la fracción oleosa de varias especies de plantas, incluyendo cocos, almendras de palma y algunas especies de Cuphea (género que contiene cerda de 260 especies de plantas florares tanto anuales y perennes, nativas de varias zonas templadas y tropicales de América) (Graham, S.A. 1989).

2.4.2. METABOLISMO DE LOS AGCM

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15 grasa corporal y su rápida transportación y oxidación son más similares a los carbohidratos que a otras grasas.

Debido a su pequeño tamaño y bajo peso molecular, los AGCM son más solubles en agua y en los líquidos biológicos que los ácidos grasos de cadena larga (AGCL), sin tener que ser necesariamente emulsionados por la bilis. Mientras que los AGCL son reasimilados como fosfolípidos y triglicéridos de cadena larga, los de cadena media son absorbidos directamente a la circulación portal y transportados al hígado para una rápida oxidación. (Odle, 1997). Esto le proporciona al lechón energía rápidamente disponible. De acuerdo a Dicklin et al. (2006) la tasa de hidrólisis de los TCM depende de la longitud de cadena del ácido en cuestión. De esta forma, cuando son administrados en conjunto, los C6 son los más rápidamente hidrolizados, seguidos por los C4, C8, y C10.

2.4.3. EFECTO DE LOS AGCM EN LA MICROFLORA INTESTINAL

Debido a sus efectos antibacterianos, los AGCM fueron inicialmente utilizados en la preservación de los alimentos, especialmente de los ensilados (Woolford, M. 1975). Muchos estudios in vitro han mostrado evidencias de que los AGCM son capaces de inactivar bacterias patógenas, virus, y parásitos. Se considera que actúan principalmente como surfactantes aniónicos, desestabilizando las membranas mediante la incorporación de estos en la pared celular y la membrana citoplasmática (Mroz et al., 2006), así como también logran inhibir lipasas bacterianas, necesarias para la colonización de la mucosa intestinal (Isaacs et al., 1995; Bergsson et al., 1998, 2002). Alternativamente, la incorporación de los AGCM en el citoplasma de las bacterias parecería tener un efecto citotóxico, por la disociación en cationes y aniones que disminuirían el pH de la célula afectando la actividad de numerosas enzimas y sistemas de transporte intracelulares, provocando la muerte de la bacteria (Freese et al., 1973; Hsiao y Siebert, 1999).

2.4.4. EFECTO DEL USO DE AGCM EN LECHONES NEONATOS

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16 posterior desarrollo de los lechones nacidos con bajo peso. Casas, X. et al (2007) encontraron que el riesgo de muerte fue 1,94 veces menor en lechones de menos de 1250 g tratados con un suplemento a base de AGCM con respecto a animales del mismo peso que no recibieron tratamiento.

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3. MATERIALES Y MÉTODOS

3.1. LUGAR

El estudio fue llevado a cabo en una granja comercial ubicada en las cercanías de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, entre los meses de septiembre y noviembre de 2015.

3.2. ANIMALES

Se utilizaron 38 camadas de lechones nacidos con pesos inferiores a 1 kg, hijos de hembras Landrace x Large White y machos con elevado porcentaje de Pietrain y Duroc, entre otras líneas, genética provista por la empresa PIC®.

Las madres receptoras de los grupos de lechones pequeños fueron elegidas según los siguientes criterios: buena calidad de mamas, adecuado tamaño de pezones para amamantar a lechones pequeños y buen comportamiento materno. Los lechones nacidos con bajo peso eran agrupados con estas hembras para brindarles mejores posibilidades, y evitar la competencia despareja con lechones más grandes. Se trataba de madres de 2° a 5° parto (1 a 3 años de edad aproximadamente).

3.3. PROTOCOLO DE INDUCCIÓN DE PARTO Y ARMADO DE LAS CAMADAS

Con la inducción del parto al día 114 a las 8:00 a.m. mediante la utilización de prostaglandina F2α, se conseguía concentrar los nacimientos en la mañana del día siguiente. Además, en aquellas hembras que habiendo sido inducidas no hubiesen comenzado a parir a las 6:00 a.m. del día siguiente, se procedía a la administración de 0,5 ml de carbetocina al 0,005% para desencadenar el parto y concentrar así lo nacimientos durante la mañana, momento en el que la disponibilidad de personal para la atención de partos era máxima. De esta forma, a las 12:00 pm los partos habían terminado en un 80% de las hembras.

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18 de que los nacidos superaran los 10 lechones, se encerraba la mitad de los mismos en cajones dentro de la misma jaula, con una adecuada provisión de calor, y la otra mitad permanecía libre con acceso a la madre. Primero se encerraba al grupo de lechones más viables y que habían sido observados mamando, para dar lugar a calostrar a los más débiles y de menor peso, y luego de una hora se intercambiaban los grupos. Este proceso se repetía hasta el momento del armado de las camadas.

3.4. CAMADAS DE LECHONES DE BAJO PESO

Al momento del armado de las camadas se evitaba realizar movimientos innecesarios. Solo se completaba la cantidad en aquellas hembras que hubiesen parido menos lechones de los que podía amamantar en realidad, y se quitaban aquellos de hembras que hubiesen parido más lechones que su cantidad de tetas. Los lechones que integraban la camada de pequeños, de acuerdo a la hora de su nacimiento, tenían al momento de ser movidos de 1 a 8 horas de nacidos y un peso promedio de 800 g.

3.5. TRATAMIENTOS

Las camadas evaluadas se armaron con 14-15 lechones cada una, todos nacidos con pesos inferiores a 1 kg. Luego cada camada fue tratada siguiendo uno de los tres protocolos diferentes de administración manual de calostro y el nutracéutico de ácidos grasos de cadena media. Estos consistían en lo siguiente:

Tratamiento N° 1: Administración manual de 3 dosis de 5 ml de calostro, a intervalos de 1 hora comenzando a partir de la primera hora de vida.

Tratamiento N° 2: Administración del nutracéutico Energyn®, según recomendaciones del laboratorio (una dosis de 2 ml por boca a la primer hora de vida, repitiéndola a las 24 horas).

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19 Los tratamientos fueron realizados alternadamente, aplicando el tratamiento N° 1 a la primer camada que se formó, luego el N° 2 a la segunda camada, el N° 3 a la tercera, y se dejó sin tratar a la cuarta camada para formar el grupo control. Luego el ciclo se volvía a repetir. De esta manera se buscaba promediar el efecto de las condiciones ambientales en las cuales eran llevados a cabo cada uno de los tratamientos

3.6. GRUPOS

 Grupo C (C=calostro): Estaba compuesto por 7 hembras de segundo parto y 2 de tercero, un total de 9 hembras.

 Grupo E (E=Energyn®): 9 hembras de segundo parto y 1 de cuarto, un total de 10 hembras.

 Grupo CE (CE= calostro + Energyn®): 5 hembras de segundo parto y 4 de tercero, un total de 9 hembras.

 Grupo Control: 6 hembras de segundo parto, 1 de tercero, 2 de cuarto, y 1 de quinto, un total de 10 hembras.

3.7. RECOLECCIÓN DE DATOS Y MANEJO DE LAS CAMADAS DURANTE LA LACTANCIA

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4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los datos fueron analizados con el test ANOVA en el Departamento de Sanidad Animal y Medicina Preventiva de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Los resultados fueron los siguientes:

 Peso individual al nacimiento: Este valor arrojó que si bien el grupos E y el control tuvieron valores más altos, no fueron diferencias significativas (P>0.05)

 Paridad de las hembras: El grupo E y el control tuvieron hembras con

pariciones más altas.

 Mortalidad: Los grupos C y E registraron los valores más bajos de mortalidad, con diferencias significativas al 92% (P=0.078). El grupo CE y el grupo control registraron los valores más elevados de mortalidad, con 40% y 37% respectivamente. De todas formas la mortalidad fue muy alta en todos los casos, alcanzando valores de hasta 73,3%. El promedio general de todos los tratamientos fue del 31%, lo cual indica que a pesar de los esfuerzos especiales realizados sobre estos animales pequeños y débiles, los resultados no son alentadores.

 Ganancia diaria de peso: Los tratamientos no exhibieron diferencias significativas en este parámetro.

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21 mortalidad inferiores a los dos anteriores, con lo cual no se puede descartar que ambas técnicas pudieran tener un resultado positivo.

Como se expuso anteriormente, es importante proveer un ambiente de tranquilidad a las hembras durante el día del parto y en días sucesivos, para mantener bajos los niveles de estrés que podrían condicionar la expresión de sus aptitudes maternas volviéndola inquieta y agresiva, y afectar negativamente la frecuencia de amamantamientos. De esta forma cabe presumir que para el caso del grupo CE, la mayor presencia del operario cerca de la hembra al momento de la realización de los tratamientos podría haber influído negativamente en lugar de conseguir el efecto nutricional positivo que se esperaba lograr. Si bien los lechones pueden haber mejorado su vitalidad, es probable que luego no hayan podido capitalizar estos beneficios al encontrarse con una madre más inquieta y agresiva.

Tabla 3. Peso Individual, paridad de las hembras, mortalidad y GMD. Variable TRAT Media E.E. Mín. Máx. Mediana Observ.

PESO individual

C 0.68 0.03 0.55 0.85 0.66 P>0.050 (grupos E y N mayores pero diferencias no significativas) CE 0.68 0.02 0.6 0.77 0.68

E 0.78 0.04 0.63 1.09 0.78 CONTROL 0.75 0.03 0.63 0.97 0.72 PARIDAD

HEMBRA

C 2.22 0.15 2 3 2 Grupo E y N hembras con mayores pariciones CE 2.44 0.18 2 3 2

E 2.2 0.2 2 4 2

CONTROL 2.8 0.36 2 5 2

MORTALIDAD

C 0.28 0.08 0 0.73 0.27 P=0.078 (Dif. signif. al 92%). El grupo CONTROL37% y el grupo CE, 40%. CE 0.40 0.05 0.2 0.57 0.4 E 0.19 0.05 0 0.4 0.14 CONTROL 0.37 0.06 0.13 0.73 0.31

GMD (g)

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22 Lo mismo se puede inferir acerca del efecto del ambiente de la sala. Las instalaciones en las cuales fue realizado el estudio exhibían profundos problemas infraestructurales propios de sus casi 25 años de antigüedad, con lo cual se observaron cotidianamente fallas en los sistemas de alimentación, ventilación, calefacción y refrigeración, entre otros. Inicialmente se presumía que la cuestión infraestructural de la granja era la que mayor impacto negativo tenía sobre la mortalidad en la etapa de lactancia. Aunque la alternación en la realización de los tratamientos pudo haber promediado el efecto de estos déficits ambientales, la constante aparición de fallas impidió la falta de garantía en las condiciones ambientales óptimas para la adecuada expresión del potencial genético de los lechones.

4.1. EFECTO DEL PESO AL NACIMIENTO

Como se mencionó anteriormente, el continuo mejoramiento genético cuyo principal propósito consiste en aumentar el número de nacidos, tiene un impacto negativo en el peso individual al nacimiento y en la variación de tamaños intracamada. Por este motivo, el aumento de los nacidos es inversamente proporcional al peso al nacimiento y directamente proporcional al coeficiente de variación de pesos dentro de la camada. Esto produce un gran aumento de lechones con peso insuficiente para garantizar su supervivencia, que a pesar de los grandes esfuerzos que se realizan sobre ellos, los

2 5 8 9 10 1 1 0 1 0 1 0 2 4 6 8 10 12

Figura 2 . Distribución de peso promedios individuales por camada

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23 resultados no siempre son buenos (Le Dividich, 1999).En el presente estudio, el peso promedio individual al nacimiento de los lechones evaluados fue 724 g, con dos camadas de menos de 600 gr, y un 89% de camadas con peso individual promedio de sus lechones de menos de 800 gr (ver Figura 2) Gardner et al. (1989) compararon la supervivencia de lechones de menos de 0,8 kg de peso contra la de lechones de más de 2 kg. Encontraron que los lechones más pequeños tenían tasas de supervivencia del 32%, mientras que los lechones de más de 2 kg alcanzaban valores del 97%. Los graves problemas que estos lechones de menos de 800 g deben afrontar para encontrar alguna posibilidad de sobrevivir afectan severamente el impacto positivo de cualquier maniobra o suplemento dietario que se intente administrar. Su baja capacidad para estimular la glándula mamaria al momento de la mamada, la hipotermia y consiguiente letargia producto de su incapacidad de termorregular (favorecida por la alta relación entre su superficie corporal y su peso) hacen que la mortalidad sea elevada incluso con las más delicadas prácticas de manejo.

4.2. EFECTO DEL TAMAÑO DE LA CAMADA

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24 4.3. EFECTO DEL MOVIMIENTO DE LECHONES Y LA ADOPCIÓN

La adopción y donación de lechones es una herramienta indispensable para resolver situaciones en las que el número de lechones superen la cantidad de mamas de su madre o, el caso opuesto, que no lleguen a igualar la cantidad de mamas funcionales. En otros casos, la hembra puede morir durante el periparto o no encontrarse en condiciones de salud suficientemente favorables para criar a su camada. Numerosos estudios concluyen que la adopción y donación de lechones puede incrementar sustancialmente la tasa de supervivencia, especialmente en lechones de bajo peso (Marcatti, 1986; Neal e Irvin, 1991). Marcatti (1986) encontró que lechones con pesos al nacimiento menores a 800 g que habían sido donados a camadas más parejas tuvieron una mortalidad de 15,4%, mientras que los que no habían sido movidos de sus camadas originales alcanzaron valores de mortalidad cercanos al 62,5%.Pero el movimiento de lechones entre camadas debe ser utilizado con mucho cuidado porque en ocasiones, al abuso de esta herramienta puede producir más complicaciones que beneficios. Como regla general, se debe dejar a los lechones tomar una suficiente cantidad de calostro de su madre antes de ser movidos a otra cerda, y los movimientos deben ser realizados inmediatamente después de asegurar la ingesta de calostro para permitir un correcto establecimiento de la jerarquía en la camada receptora. Horrell, I. y Bennett, J. (1981) condujeron un estudio en el que intercambiaron 3 lechones entre 5 pares de camadas a los 7 días de edad, y encontraron una disrupción en las relaciones de amamantamiento de toda la camada en comparación con el grupo control, en el cual no se había efectuado ningún intercambio. La ganancia de peso de estos lechones durante la segunda semana de amamantamiento fue 79% menor que sus compañeros de camada que no habían sido cambiados.

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5. CONCLUSIONES

La compleja interacción de variables en un ambiente que no logra garantizar las condiciones adecuadas para la fase de lactancia, arrojó pocas diferencias entre los tres tratamientos, así como también algunos resultados de difícil interpretación. La idea del presente trabajo no era crear condiciones especiales para los animales tratados, si no que intentaba cuantificar el impacto de los tratamientos bajo las condiciones a las que eran sometidos normalmente todos los animales. Al introducir cualquier variante mediante la incorporación de productos nutricionales, medicamentosos, inmunológicos, entre otros, la respuesta no siempre será la esperada de acuerdo a los beneficios descriptos por los fabricantes, cuya evaluación suele realizarse en centros experimentales especializados en los que se pueden controlar y estabilizar la mayoría de las variables ambientales, como así también aquellas inherentes a la infraestructura, la selección de individuos, las mediciones, etc. Por otra parte, y como resultado de situaciones culturales propias de la granja en la que fue llevado a cabo el estudio, se realizaban algunas prácticas de manejo que no se condicen con la información disponible en la bibliografía actual. Por lo antes expuesto cabe esperar que el impacto de los diferentes tratamientos realizados con la finalidad de mejorar la supervivencia y la ganancia de peso en la etapa de lactancia puede diferir mucho entre cada establecimiento en que se apliquen.

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6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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