La recuperación del High Line. Tiempos y mecanismos de gentrificación
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(3) Figura 1. 'Walking the High Line' por Joel Sternfeld..
(4) Trabajo de Fin de Grado Alumna: María Alejandra Esteban Macayo Aula 5. Tutora: Beatriz Fernández Agueda Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio Coordinadora: María Barbero Liñan Subcoordinadora: Belén Gesto. Universidad Politécnica de Madrid Escuela Técnico Superior de Arquitectura de Madrid. Junio, 2018. 2.
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(7) ÍNDICE. Resumen Introducción. -. Introducción Motivación Contexto geográfico Aproximación al concepto de gentrificación Estructura documental. Primer capítulo: Abandono 1.1 Origen del High Line 1.2 Los barrios del suroeste (Chelsea y Meatpacking) centros de actividad económica del Manhattan industrial. 1.3 Crisis económica y el Nueva York post-industrial. 1.4 El cese de la actividad del High Line. 1.5 Deterioro y degradación de los espacios industriales, Chelsea y Meatpacking. Segundo capítulo: Regeneración 2.1 ¿Qué futuros para el High Line? 2.2 Friends of the High Line, una asociación ciudadana por la defensa del patrimonio industrial del High Line. 2.3 Apoyo político a la renovación del High Line. 2.4 Concurso y participación ciudadana. 2.5 Propuesta ganadora del concurso. 2.6 La evolución de Chelsea y Meatpacking en los años 90. Tercer capítulo: Mercantilización 3.1 3.2 3.3 3.4 3.5. El High Line, mucho más que un parque. Chelsea. La renovación por las actividades artísticas. Meatpacking, distrito de moda La economía generada por el High Line Vivir en un barrio gentrificado: un cambio de vida para los antiguos residentes. 3.6 Reacciones contra el proyecto del High Line y sus consecuencias.. Cuarto capítulo: El High Line como agente en el proceso de gentrificación 4.1 Influencias 4.2 El High Line en el proceso de gentrificación Conclusiones Bibliografía Anexos. 5.
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(9) RESUMEN A principios del siglo XX el suroeste de Manhattan formaba parte del núcleo industrial más importante de Nueva York. Las líneas de ferrocarril conectaban los muelles de carga, al sur de la isla, con el resto del país. A mediados de siglo, la industria desaparece de la ciudad, provocando una profunda crisis económica y social, que asolará las áreas urbanas dedicadas a la actividad manufacturera, como Chelsea y Meatpacking. A consecuencia, la actividad ferroviaria desparece, provocando el abandono de las vías. En la década de los 90, llegan a la zona nuevos grupos de población, que cambian la imagen del barrio, convirtiéndolo, poco a poco, en uno de los más populares de la ciudad hasta la actualidad. En este tiempo, se ha desarrollado el proyecto de acondicionamiento de las vías de tren en un parque público, conocido como High Line. Este proyecto ha generado unos mecanismos de transformación urbana que han influido en el proceso de gentrificación, tanto de Chelsea como de Meatpacking. Este efecto se estudia en las diferentes fases del proceso de gentrificación, abandono, regeneración, mercantilización y resistencia, para verificar su incidencia real, como catalizador o no, de dicho cambio. Palabras clave: gentrificación, crisis, transformación, regeneración, urbana, degradación.. 7.
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(11) INTRODUCCIÓN Introducción Las ciudades han ido evolucionando con el paso del tiempo. Estos procesos de evolución han ido aumentando su velocidad y radicalidad con las que suceden. Las causas y consecuencias son diversas, aunque se pueden caracterizar patrones, que nos permiten analizar casos similares, que se repiten dentro de una misma ciudad o en diferentes, pero que comparten características socioeconómicas en un contexto histórico similar. Entre los procesos de transformación que están modelando actualmente nuestras ciudades, destaca el conocido como: gentrificación. Más adelante, en este documento, se explicará en que consiste, sus causas, agentes, fases y consecuencias. Para ello se analizará un caso concreto, el de Chelsea en Nueva York. Este barrio localizado al suroeste de la isla de Manhattan ha experimentado un profundo cambio desde principios de los años 90 del siglo XX. Este cambio se ha radicalizado y acelerado en los últimos diez años. Este tiempo coincide con la inauguración de uno de los nuevos hitos de la ciudad, el parque público elevado sobre las antiguas vías de ferrocarril, conocido como High Line. El objetivo de este Trabajo de Fin de Grado responde a la siguiente pregunta: ¿Ha sido el High Line un catalizador en el proceso de gentrificación de Chelsea? Para ello, primero se estudiará el contexto histórico en el que se desenvuelve la ciudad de Nueva York, el barrio de Chelsea y el High Line durante el siglo XX y relación entre estos durante este tiempo. A continuación, se realizará un estudio detallado del proceso de renovación del High Line junto a la evolución experimentada en Chelsea. Finalmente, se estudiará el efecto del High Line en cada etapa del proceso de gentrificación mediante el análisis de indicadores demográficos, sociales y económicos, que permitirán una valoración objetiva de la influencia del nuevo parque público en la gentrificación de esta zona de la ciudad. Este trabajo se organiza en cuatro capítulos. Los tres primeros recogen la evolución del High Line y sus alrededores, en tres categorías: abandono, estigma, regeneración y mercantilización. Estas corresponden a tres de las etapas en la que puede dividirse el proceso de gentrificación según el estudio realizado por Daniel Sorando y Álvaro Ardura en su libro ‘First We Take Manhattan. La destrucción creativa de las ciudades’. La fase de resistencia, se incluye al final del capítulo de mercantilización. El último y cuarto capítulo recoge el análisis relativo a los efectos del proyecto del High Line mediante diferentes indicadores.. 9.
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(13) Motivación El interés de este estudio tiene su origen en una experiencia personal y académica, un intercambio de estudiantes entre la Escuela de Arquitectura de Madrid y el City College de Nueva York, que me dio la oportunidad de continuar mis estudios en arquitectura durante un año académico, 20152016, en The Bernard and Anne Spitzer School of Architecture. En este tiempo, tuve la oportunidad de conocer el High Line a través de diferentes asignaturas como urbanismo, dibujo o proyectos arquitectónicos. No fue complicado apreciar la popularidad de este nuevo parque, ni la de sus alrededores, Meatpacking y Chelsea. Chelsea era el barrio de las galerías de arte. Meatpacking era el sitio de moda para salir o ir de compras. Pero también había escuchado hablar del pasado industrial de esta zona y el cambio profundo que había experimentado en las últimas décadas, que parecía no frenarse. Esto despertó mi interés sobre el proceso de evolución de este área de la ciudad. Por otro lado, durante mi formación, he ido desarrollando especial interés en el papel de los arquitectos en la evolución de las ciudades, en su pasado y en su futuro, en el cual tenemos que hacer frente a importantes desafíos relacionados con el aumento de población, la mayor desigualdad de condiciones entre ciudades y sus residentes, la sostenibilidad, las nuevas fuentes de energía. Los arquitectos tenemos la posibilidad de mejorar la vida de las personas a través de nuestro trabajo y tenemos un papel importante en las transformaciones que las ciudades experimentan. Pero el urbanismo no puede trabajarse como una ciencia de laboratorio. Jane Jacobs decía que teníamos que estudiar las ciudades, sus virtudes y sus defectos, para entender cómo funcionan y que necesitan, y de ahí, la clave de la motivación para mi Trabajo de Fin de Grado.. 11.
(14) CHELSEA. MEATPACKING. Figura 2. Chelsea y 'Meatpacking' en Manhattan.. 12.
(15) Contexto geográfico Chelsea es un barrio que se sitúa al oeste de Manhattan. Limita con West Village al sur, Hell`s Kitchen al norte, Flatiron District al este y el río Hudson al oeste. Paralelo la décima avenida, se desarrolla el proyecto conocido como High Line. El High Line es, actualmente, un parque de acceso público que se desarrolla en, lo que fuera a principios del siglo XX, un fragmento de las vías elevadas del ferrocarril, que conectaba el sur de la isla, donde se localizaban las infraestructuras portuarias, con el resto del país. Este fragmento recorre los 2,3 kilómetros 1 entre la calle Ganservoort y la calle 34. Paralelo a la Décima Avenida, y a seis metros sobre el nivel de la calle, se desarrolla en toda su longitud desde el distrito de Meatpacking hasta el norte del barrio de Chelsea. Aunque se trate de un parque público, la asociación conocida como “Friends of the High Line” (Amigos del High Line), cuyo origen, se explicará más adelante en este documento, es la que gestiona el 98% del presupuesto necesario para el mantenimiento del mismo, junto a otras instituciones privadas, como el TD Bank, y el ayuntamiento de la ciudad. 2. 1. Morcillo Pallares, Ana. Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. P. 332. 2 Fuente: Friends of the High Line. Figura 1. Sternfeld, Joel. Imagen extraida del libro ‘Walking the High Line’. Figura 2. Mapa elaborado por Alejandra Esteban a partir del mapa de NYC Official Guide Map. Enlace: https://www.nycgo.com/ Figura 3. Mapa elaborado por Alejandra Esteban a partir de imágenes aéreas de ZoLa New York’s City Zoning and Land Use Map. Enlace: https://zola.planning.nyc.gov. 13.
(16) Figura 3. El High Line en Chelsea y 'Meatpacking'.. 14.
(17) Aproximación al concepto de gentrificación. El objetivo, de este trabajo, es estudiar el papel y relevancia del High Line en el proceso de gentrificación experimentado por Chelsea y Meatpacking. Para ello, se hablará de que es “gentrificar” y cuáles son las fases de dicho cambio. A la vez, que estas van siendo analizadas, estudiaremos el caso concreto del High Line, mediante indicadores objetivos que nos permitan, finalmente, corroborar o no, la influencia que este ha tenido. Para poder hablar de “gentrificación” tenemos que ir al origen de este término. Fue empleado por primera vez en la década de los 60 del siglo XX, por la socióloga Ruth Glass. Glass hacia uso de este término para referirse a cambios que la ciudad de Londres estaba experimentando después de la Segunda Guerra Mundial. En este contexto, residentes habituales de los “suburbios” estaban abandonando sus hogares para mudarse a zonas del centro de la ciudad, desplazando a la población allí residente. Este desplazamiento, forzoso, se producía por la mayor fuerza económica de los nuevos habitantes. La palabra “gentrificación” proviene de la raíz “gentry”, que significa “alta burguesía”. “Gentry”, en este caso, se refiere a la nueva población que se desplaza a los centros de las ciudades, para los cuales, los suburbios, ya nos satisfacen su necesidades o gustos de vida. Procesos de gentrificación se han ido desarrollando en Europa y Norte América, desde mediados del siglo XX, como consecuencia de la desindustrialización de los centros urbanos. En este trabajo, como ya se ha mencionado anteriormente, se va a llevar a cabo la siguiente clasificación de las etapas del proceso de gentrificación, elaborada a partir de las descritas por Daniel Sorando y Álvaro Ardura en su libro ‘First We Take Manhattan. La destrucción creativa de las ciudades’.. Abandono y estigma. A mediados del siglo XX, como consecuencia del cambio en la economía y el mercado, los centros industriales se trasladaron fuera de las ciudades, mientras que, en estas, empresas relacionadas con el sector servicios, grandes oficinas, comenzaron a proliferar, produciendo un gran cambio en la organización económica, social y demográfica de las ciudades. Los barrios y distritos industriales se vaciaron. Como consecuencia, se desencadenan una serie de acontecimientos que llevaron a estas zonas a la penuria. La falta de actividad económica y, por tanto, la pérdida de empleos dificulta que las familias que dependían de la industria se vean imposibilitadas para poder seguir pagando los alquileres, por lo que tienen que abandonar el barrio en busca de otro lugar donde puedan encontrar empleo. Los que se quedan, tienen dificultades para llevar a cabo las obras de mejora que los inmuebles precisan. Esto lleva consigo el deterioro físico e imagen de los edificios. Esta decadencia lleva a reacciones de escepticismo en los inversores sobre estos centros. Conseguir préstamos o hipotecas destinados a inmuebles de estas áreas se convierte en misión imposible. El proceso de degradación comienza 15.
(18) una caída en picado. Estos antiguos centros de actividad y vida se vacían, abandonan, forzando a sus residentes a marcharse o vivir en barrios “donde nadie quiere ir”.. Regeneración. En un área abandonada, los precios de los inmuebles descienden fuertemente. Estas zonas suelen estar localizadas en el centro de las ciudades. Estos dos aspectos, a cierto punto, pueden atraer a nueva población al barrio. El alza de precios en otras zonas de la ciudad, y su localización cerca de los servicios que esta ofrece, son dos motivos habituales. El tipo de personas que buscan estos lugares, suelen pertenecer a un grupo bastante tipificado. Suele ser población de clase media, con empleos liberales, pero no con sueldos elevados, no suelen formar familia, o son familias monoparentales, y de una edad media joven. Lo más característico, es que suelen ser personas relacionadas con el mundo de las artes o de la cultura, en busca de espacios alternativos y bohemios. Este proceso inicia la tercera fase de la gentrificación, la regeneración. La llegada de este grupo de población desencadena en un cambio en la percepción del carácter del barrio. Lo que antes era lúgubre y desagradable, ahora es cool y alternativo. Los antiguos edificios industriales de ladrillo ahora son históricos y tienen carácter propio y se rehabilitan como lofts. El mundo del arte y la cultura tiene un importante papel en el orden socioeconómico y demográfico de las ciudades. Proporcionan un valor incuestionable al lugar donde se encuentran. Los artistas atraen al resto de población y crean interés en los lugares donde se alojan. El mayor poder adquisitivo de artistas y visitantes, respecto a lo antiguos residentes, produce que la demanda por nuevos tipos de comercio aumente, mientras que se reduce la de los antiguos y tradicionales.. Mercantilización. La creación de una nueva escena urbana, más atractiva, dinámica y rentable económicamente genera oleadas continuas de inversión junto a la llegada de nuevos habitantes al distrito, cuyo mayor poder económico y social produce el desplazamiento de los iniciadores de este proceso de gentrificación, vulnerables económicamente respecto a los nuevos agentes. Por lo que el perfil de los residentes de una zona gentrificada varía en cada una de sus etapas, en las que el poder económico varia progresivamente. En este proceso los usos tradicionales de una zona son sustituidos por los usos residencial y comercial de alto rendimiento y beneficio, creando un mercado inmobiliario en continuo crecimiento. Esta sustitución de usos es posible gracias al acuerdo de las administraciones públicas que facilitan dicha transición.. 16.
(19) Agentes fundamentales en el proceso de gentrificación. La cultura y el arte. La cultura como beneficio para la sociedad es la justificación más frecuente para las inversiones en proyectos urbanos. La gentrificación implica el arte y el rendimiento en la transformación del tejido histórico de la ciudad. Se devuelve valor histórico y artístico a los centros de las ciudades y se invierte en su renovación. Además, los artistas, como grupo, son uno de los factores que implican la regeneración de un barrio, cambiando su imagen y perspectiva.. Las administraciones públicas. El apoyo del poder público de las ciudades es fundamental para cualquier proceso de mejora o decadencia de un barrio o distrito. Para invertir en un área el gobierno, necesita una justificación de que dicho proyecto supondrá un beneficio para la ciudad, tanto social como económico, que se traduce en un aumento de la recaudación de impuestos o en la llegada de inversión privada.. Inversores privados “Real Estate”. Los inversores inmobiliarios buscan beneficio. No se invierte allí donde no hay previsión de obtenerlo. Cuando los artistas invaden una zona de la ciudad, convirtiéndola atractiva para el resto de la población y visitantes y el gobierno favorece los proyectos de rehabilitación allí, la probabilidad de obtener beneficios aumenta. La falta de inversión, por contrario, produce la desmejora del barrio. En los procesos de gentrificación, las áreas afectadas, se degradan debido a la retirada de inversión, reduciendo su valor, lo que luego las convierte, en áreas más baratas sobre las que invertir de nuevo.. 17.
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(21) Estructura documental Este trabajo se estructura en dos partes. La primera incluye los tres primeros capítulos que realizan un recorrido histórico de la evolución de Chelsea y Meatpacking junto al High Line, siguiendo el esquema de la siguiente cronología. La segunda es una relación de ambos procesos.. Rose, Brian. Metamorphisis. Meatpacking District.. 19.
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(25) CAPÍTULO UNO: ABANDONO Y ESTIGMA. 1.1 Origen del High Line. Esta línea de ferrocarril tiene su origen a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando la principal actividad económica de la ciudad de Nueva York era la industria. En 1847, debido al crecimiento de esta actividad económica, frente a los muelles e instalaciones portuarias del río Hudson, se construyó, a nivel de calle, con la aprobación del gobierno de la ciudad, una línea de ferrocarril, conocida como Hudson River Railroad 3, que discurría por la Décima y Undécima Avenidas. Tras la inauguración, la décima avenida pasó a ser conocida como la Avenida de la Muerte (Death Avenue), debido a la gran cantidad de accidentes causados por el paso de los trenes. La compañía de ferrocarriles buscó diversas soluciones para evitarlos, como los “West Side Cowboys” que trataban de avisar del paso de un próximo tren. A pesar de ello, no se consiguió reducir el número de incidentes. Por este motivo, se tomó la decisión de elevar la línea de mercancías y separarla del tráfico peatonal. En 1924, la Comisión de Transporte de Nueva York ordenó la eliminación de todo paso a nivel desde Sputen Duvyil (al norte de Manhattan) hasta la Calle Sesenta. Esta orden formó parte del proyecto conocido como "La mejora del lado Oeste" (“The West Side Improvement”).. Figura 4. "West Side Cowboy".. En 1929, y con el mismo objetivo anterior, evitar cualquier cruce a nivel y descongestionar las calles de tráfico, se distinguió entre los dos siguientes proyectos: "La autovía del Oeste", (autovía elevada junto al río para el tráfico de vehículos rodados) y "La mejora del lado Oeste" (vía de ferrocarril elevada). Como parte de este último, en 1934 se ordena la construcción de un viaducto de milla y media de longitud entre la terminal de St. John y la calle Spring. Se trata de una línea de carga, conocida en un principio como "La línea de vida de Nueva York". Esta línea se construye entre manzanas y edificios, en vez de elevada sobre las avenidas, para evitar situaciones conflictivas con las líneas de metro. De esta forma, los puntos de carga y descarga están conectados 3. Ruescas Baztan, Juan. Objetos tenaces. Adoptative reuse en Meatpacking. 1970-1985. Tesis doctoral p.46. Figura 4. Imagen del libro ‘Walking the High Line’ de Joel Sternfeld. 23.
(26) directamente con las naves industriales y almacenes, al circular los trenes entre estos. 4 5 El proyecto, en su conjunto tiene trece millas de longitud, y con él se conseguía la eliminación de 105 pasos a nivel de calle. En su momento, el presupuesto necesitado fue de más de 150 millones de dólares, lo que equivale a unos dos billones de dólares actualmente. 6. Figura 5. High Line en. Figura 6. El High Line en. 1.2 Los barrios del suroeste (Chelsea y Meatpacking) centros de actividad económica del Manhattan industrial. Desde finales del siglo XIX, y hasta principio de los años 50, Nueva York era el área metropolitana con mayor número de empleos en el sector de la manufacturación del mundo7. Chelsea y Meatpacking, juegan papeles importantes en esta actividad manufacturera, siendo ambos, parte del distrito industrial más grande de Manhattan, con grandes naves industriales, destinadas a la alimentación, destilería, industria del automóvil, almacenes de madera, e importantes compañías como Bell Telephone Laboratories, The National Biscuit Company o Manhattan Gas Work. Mientras Chelsea destacaba en el campo industrial, Meatpacking se desarrollaba como un inmenso mercado de alimentos, principalmente de carne, como su nombre indica8. Mientras que el paisaje de Chelsea se tipifica con grandes naves industriales de ladrillo, en Meatpacking las viviendas se juntaban en grupos de dos o tres, para crear grandes espacios interiores, que facilitasen la venta, exposición y almacenamiento de carne. Al retirarse estos muros, ya no era posible aguantar todos los pisos superiores, por lo que estas construcciones, pasaron a tener alturas, de solo, dos o tres pisos, creando el tipo característico del distrito, que todavía puede verse. 4. Ruescas Baztan, Juan. Objetos tenaces. Adoptative reuse en Meatpacking. 1970-1985. Tesis doctoral p.46.47. 5 Morcillo Pallares, Ana. Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. P. 332. 6. Sternfeld, Joel. Walking the High Line. p.57.. 7. Gissen, David. Manhattan Atmospheres. p.47.. 8. La traducción directa al español de “Meatpacking” es “Empaquetado de carne”. Figura 5 y 6. Imagenes extraidas del libro ‘Walking the High Line’ de Joel Sternfeld.. 24.
(27) Figura 7. Ganservoort Market en 1905.. Figura 8. Ganservoort Market.. Figura 9. Distrito de Meatpacking en 1938.. El alza de la producción industrial atrajo grandes cantidades de población, entre ellas un gran porcentaje de inmigrantes, procedentes de diversos países, que se desplazaron a esta zona de la ciudad para trabajar en las compañías del sur de la isla. Esto creó la necesidad de nuevos espacios que permitiesen alojar a estos nuevos trabajadores y sus familias. De esta forma, los edificios situados al oeste de las vías de ferrocarril prevalecieron como zonas de uso industrial, mientras que las localizadas al este, se consolidaron como residencial.. 1.3 Crisis económica y el Nueva York post-industrial. A finales de la década de los 50, comienza un periodo de decadencia en la industria de la ciudad, que se traslada a estados del sur de los Estados Unidos y que propicia un cambio en el principal sector económico de la ciudad. La industria se sustituye por el sector servicios. En los años posteriores, la actividad económica destinada al sector terciario aumentará un 50%, con el consecuente abandono de las infraestructuras industriales, la. 25.
(28) desindustrialización de la ciudad y la suplantación de la mano de obra industrial por trabajadores de la nueva economía post-industrial.. La nueva situación económica afectó a más sectores de la ciudad, especialmente a las infraestructuras públicas. Hasta entonces, en la ciudad de Nueva York, se llevaban a cabo enormes proyectos urbanos. Muchos de ellos, bajo el mando de Robert Moses a principio del siglo XX. Estas formas de actuación se ven frenadas a finales de los años 50 y principios de los 60 y se sustituyen por propuestas urbanas mucho más modestas. Esto es debido a la ya mencionada caída del sector industrial, que trajo consigo la bajada de la recaudación de impuestos y la recesión de la economía, especialmente durante la década de los 60. Esta situación se agravó con la crisis financiera de 1975. Este año, los bancos de la ciudad, se coordinaron para dejar de dar préstamos al gobierno municipal, intentando evitar la bancarrota, lo que produjo una caída del 33% del presupuesto municipal en los tres años siguientes. Este recorte, afectó al estado e imagen de las infraestructuras y servicios de la ciudad. Los grandes inversores perdieron su interés en la financiación de obra pública y lo centraron en la austeridad fiscal, los negocios rentables y el turismo cultural. 9 Esta nueva imagen de la ciudad puede comprenderse con facilidad en la siguiente descripción elaborada por David Guissen en su libro “Atmosferas de Mahattan” (“Manhattan Atmospheres”), en el que describe el Nueva York postindustrial y al que llama la “ciudad de la crisis o el desastre”. “Las grandes redes de parques de esta ciudad, las obras públicas y las redes sanitarias de mediados del siglo XX, se degradaron física y financieramente entre los años sesenta y los ochenta. Imágenes de calles inundadas de agua, aire ennegrecido, vías públicas derrumbadas, espacios públicos deteriorados, edificios en llamas y árboles asqueados tipifican nuestra comprensión de los paisajes naturales y construidos de Manhattan durante estos años.” 10 Como consecuencia de la desindustrialización, las áreas industriales y las residenciales de la clase trabajadora del sector manufacturero, se convirtieron, progresivamente, en áreas degradadas, como resultado del cierre de empresas y la consecuente pérdida de población. En este contexto socio-económico podemos desarrollar parte de la historia del barrio de Chelsea y del distrito de Meatpacking, así como la del High Line.. 9 Resumen elaborado por Alejandra Esteban a partir de la p.15 del libro Manhattan Atmospheres de Gissen, David. 10 “This city's great park networks of nineteenth century, the public works and landscaped road networks of the mid-twentieth century- all became degraded physically and financially between the 1960s and the 1980s. Images of flooded streets from burst water mains, blackened air, collapsed high-ways, blighted public spaces, landscaès of burning buildings, and sickened trees typify our understanding of the built and natural landscapes of Manhattan during these years.” Gissen, David. Manhattan Atmospheres. p.1. Fuguras 7,8 y 9. Vía MCNY. Enlace: www.6sqft.com/the-meatpacking-district-from-the-original-farmersmarket-to-high-end -fashion-scene/. 26.
(29) 1.4 Cese de la actividad del High Line. Junto a la caída de la producción industrial en el sur de Manhattan, el desarrollo del sistema de autovías interestatales, la crecida de la industria logística, el transporte en camión y las nuevas tecnologías de refrigeración, produjeron la caída del tráfico ferroviario en el país, y en el High Line, hasta el último tren que circuló por última vez el día de Acción de Gracias de 1980. En estas circunstancias, la compañía ferroviaria, New York Central Railroad, antigua Hudson River Railroad, tiene que vender la terminal de St. John. A partir de este momento, se cesa el tráfico en las vías situadas al sur de la calle Bank, y este tramo es demolido rápidamente. Por el actual tramo del High Line, a finales de los años 70, el tráfico se reduce a dos vagones semanales. En 1978, es necesaria su interrupción, para llevar a cabo las obras de construcción del centro de convenciones J.K. Javits. Los pocos clientes usuarios de esta línea se trasladan al estado vecino de Nueva Jersey, por lo que, tras la reanudación del tráfico en 1981, ningún tren vuelve a circular. La caída de la actividad económica termina con la actividad del High Line, que quedará durante más de 20 años en desuso y abandonado. 11. Figura 12. High Line. Figura 11. Oeste de la calle 13 en 1990.. Figura 10. High Line.. 11 Morcillo Pallares, Ana. Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. P. 332. Figuras 10 y 12. Imágenes extraídas de la página web Diller Scofidio+Renfro. Enlace: https://dsrny.com/project/high-line?index=false&tags=public-space§ion=projects FIgura 11. “West 13th Street looking west to Pier 54, Master Purveyor, and the High Line ca. 1990. Enlace: www.6sqft.com/the-urban-lens-travel-back-to-the-gritty-meatpacking-district-of-the-80s-and-90s/. 27.
(30) Figura 13. High Line en la fase de abandono. 28.
(31) 1.5 Deterioro y degradación de los espacios industriales, Chelsea y “Meatpacking”. Chelsea y Meatpacking sufren también estos procesos de decadencia, degradación y abandono. Con la caída de la industria, estados como Nueva Jersey, se hacen más atractivos para compañías como Bell Telephone Laboratories que dejan su sede del sur de la isla. Los productores y vendedores de Meatpacking comenzaron a abandonar los mercados de la zona y se trasladaron a Hunts Point, en el Bronx, donde se sentían libres del crimen que empezaba a llenar las calles de este distrito. Los compradores, por consiguiente, dejaron de venir también, lo que acusó la caída de la actividad comercial de Meatpacking. De esta forma Chelsea y Meatpacking, y de forma más acentuada las manzanas localizadas al oeste de las vías del High Line, a partir de la década de los 60, se quedaron vacíos. No había ya nada a lo que ir. Las grandes naves y almacenes se vaciaron. La actividad se perdió. Los muelles se abandonaron. El dinero dejó de llegar. Nadie quería invertir aquí. Las calles se llenaron de drogas, prostitución e inseguridad. En los siguientes fragmentos recogidos en The Selvedge Yard, podemos entender cómo era la ciudad y Chelsea en estas décadas: "Ni siquiera reconocerías este lugar en los años 70 ... hubieras tropezado con agujas y luchado contra las prostitutas en ese entonces. Era desagradable".12 “Sucio, peligroso e indigente. Esto era Nueva York en la década de los 70.” 13 “Edificios abandonados y pobreza generalizada. Parecía como si toda la infraestructura estuviera en decadencia. El crimen era desenfrenado y la policía no podía hacer nada para detenerlo. Los parques eran decadentes, llenos de basura, y eran el hogar de asaltantes y violadores”.14. 12 “You wouldn’t even recognize this place back in the 70s…you’d have been tripping over hypodermic needles and fighting off the hookers back then. It was nasty, man”. The Selvedge Yard. 15 de abril de 2010. Por JP. 13 “Dirty, dangerous and destitute.”. The Selvedge Yard. 15 de abril de 2010. Por JP. 14. “Abandoned buildings and widespray poverty. Crime was rampant, and the police were powerless to stop it. The parks were in decay, with litter and bare lawns, and it was home to muggers and rapist.” The Selvedge Yard. 15 de abril de 2010. Por JP. Figura 13. Imágenes extraídas de la página web Diller Scofidio+Renfro. Enlace: https://dsrny.com/project/high-line?index=false&tags=public-space§ion=projects Figura 14. (1) “The view up Washington Street at Little West 12th Street in the 80’s.” (2) “440 West 14th Street, the former Gachot Meats Building that is now the Diane von Fustenberg store and headquarters. Ca. 1995.” (3) “14th Street in 2003”. Enlace: www.6sqft.com/the-urban-lens-travel-back-to-the-grittymeatpacking-district-of-the-80s-and-90s/. 29.
(32) .. Figura 14. Las calles Washington y 14 en los 80, 1995 y 2003.. 30.
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(34) 32.
(35) SEGUNDO CAPÍTULO: REGENERACIÓN. 2.1 ¿Qué futuros para el High Line? Tras el paso del último tren, el High Line quedó completamente abandonado. Se convierte en un elemento aislado de la ciudad. The New York Central Railroad vendió las vías a la empresa Conrail, y esta las vendió posteriormente a la compañía de transportes CXS. Durante todo este tiempo, el High Line se mantuvo en completo desuso. Durante este tiempo, surgieron diversas voces sobre que hacer con esta infraestructura abandonada. En 1979, Steven Holl propuso su “Bridge of Houses” o “Puente de casas”. Fascinado por el High Line y su extraordinaria relación con la ciudad, Bridge of Houses es un proyecto que reutiliza la estructura de las vías para alojar una variedad amplia de viviendas y un amplio paseo público que conectaba todas ellas, la cuales se modulaban y adaptaban siguiendo la estructura de la vía. Para él, la demolición del High Line iría en contra del proceso natural de evolución de la ciudad. Además, se mantenía en la línea, según la cual, otros edificios industriales de la isla, comenzaban a ser rehabilitados como lofts. En 1984, el activista Peter Oblezt, residente además de Chelsea, compró simbólicamente la infraestructura del High Line a la empresa Conrail por 10 dólares. Dicha transacción fue posteriormente denegada y anulada por el Tribunal Supremo de Nueva York. Su objetivo era impedir las acciones que se estaban intentando llevar a cabo para su demolición. Durante este tiempo, Peter Oblezt, abrió un restaurante en un vagón, bajo las vías. En su mente, el veía al High Line como una vía por la que circulasen trenes que permitiesen a los turistas tener una visión o perspectiva diferente de la ciudad. En el fondo, su entonces, utópica idea, no estaba tan lejos del destino final del High Line. Como el mismo decía: “Era una tranquilidad incógnita allí arriba. Un espacio restrictivo. Una tranquilidad imaginada. Era como mirar la ciudad desde una bola de cristal”. 15 16. Figura 15. "Bridge of Houses" de Steven Holl.. Figura 16. Peter Oblezt y su restaurante bajo las vías.. 15 Obletz, Peter. “It was a terra incognita up there. Unrestridtes space. Unimaginable tranquility. It was like looking at the City through a glass bowl.” Extraído de la publicación: LA FARGE, Annik. “On the High Line”. Thames & Hudsin Ltd. (2012)p. 188.. 16 Extraído de la publicación, La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. p. 335. Morcillo Pallares, Ana. Figura 15 y 16. Imágenes extraídas del libro ‘Walking the High Line’ de Joel Sternfeld.. 33.
(36) Frente a estas posturas defensoras de la conservación del High Line, también surgieron aquellas que luchaban por su demolición. Dentro de este grupo, se encontraban mayormente vecinos y propietarios de solares bajo las vías o adyacentes a ellas. Estos formaron la asociación conocida como “Chelsea Property Owners”. Su objetivo era presionar a las autoridades del ayuntamiento de la ciudad para conseguir la demolición del High Line. Lo intentaron con los gobiernos de Koch, Dinkins y finalmente con Guiliani. Este último, dos días antes del final de su mandato firmó la orden de demolición del High Line. 17. 2.2 Friends of the High Line, asociación ciudadana por la defensa del patrimonio industrial del High Line. Es en este momento, cuando una pareja de amigos y vecinos de Chelsea, aprecia el valor y potencial de la reutilización del High Line como espacio público para la ciudad. Ellos son Robert Hammond y Joshua David, fundadores de la asociación “Friends of the High Line”; “Amigos del High Line”. Esta asociación surge en 1999, cuando ambos asisten a un comité de la comunidad sobre el futuro del High Line. En esta reunión, se dan cuenta, que ellos son los únicos que defienden su conservación frente a la demolición. Por ello fundan FHL18, con tres objetivos. Primero, preservar la histórica estructura. Segundo, hacerla pública. Tercero, garantizar su mantenimiento. En un primer momento, se centran en intentar convencer al resto de ciudadanos del potencial de la reutilización de este espacio para la ciudad. Joshua David reconoció la dificultad que esto supuso: “cuando hablas con la gente de tu idea de intentar salvar la High Line, no entienden el concepto de lo que podría llegar a ser”. Para él es: “lo que parece la primera en Nueva York cuando la primavera se deja que sea ella misma”. Robert Hammond entendía la reutilización del High Line como: “una oportunidad única para construir de nuevo un parque longitudinal de una milla y tercio sobre el cielo de West Side. Si la perdemos, se habrá ido para siempre. No sabemos en lo que puede llegar a convertirse, pero sabemos que si desaparece, lo hace para siempre. Lo extraño es que la High Line no es solo una estructura de metal en el aire, si no que se convierte en un lugar para las fantasías y proyecciones de todo el mundo.” 19 Con tal fin, en el año 2000, Hammond y David, encargaron al fotógrafo Joel Sternfeld un reportaje, en el cual, este fotografía la línea férrea y los cambios que esta experimenta durante un año. El resultado son imágenes en las que se muestra el estado inalterado de las vías, con una vegetación salvaje y autóctona que ha invadido la estructura, creando un paisaje hasta entonces inédito dentro de la ciudad. Estas imágenes se publican en libro conocido como “Walking the High Line”, “Caminar sobre el High Line”. Estas imágenes 17. Morcillo Pallares, Ana. Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. P. 332. 18 Acrónimo con el que se conoce a la asociación por la preservación del High Line, Friends of the High Line. 19 Fragmento del documento, La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. p. 334. Morcillo Pallares, Ana. 34.
(37) tienen efecto y a pesar de la orden de demolición del alcalde Rudolph Giuliani, en 2001, con el cambio de administración en el mismo año del ayuntamiento de la ciudad y el nuevo alcalde Bloomberg, se consigue el apoyo necesario para convertir el High Line en un parque público dentro de la ciudad. Para ello, Hammond explica lo esencial que fueron los conocimientos que David tenía sobre el funcionamiento del ayuntamiento y el sector “Real Estate”. No podían luchar contra ellos, sino que para conseguir que el proyecto funcionase, tenían que trabajar con ellos. “Un proyecto público necesita ser beneficioso para el Ayuntamiento y para el sector inmobiliario. Tiene que crear valor. Es posible crear valor a través del arte y de los parques, pero teníamos que mostrarles como eso funcionaba, como íbamos a ayudar a la ciudad a crear dinero y recaudar impuestos. Joshua fue una gran ayuda en esto.” 20. Figura 17. 'Walking the High Line' por Joel Sternfeld.. 20 “A public project has to be positive for the Government and for the real estate sector, it has to create value. You can create value through art and parks but you have to show how that works, how you are going to help the city make money and increase tax revenues, and so he was very helpful in doing that.” Fragmento de la entrevista a Robert Hammond en la revista Monograh.it 2 titulada: Landscape sensitive design: creative city, New York High Line, field operations, Diller&Scofidio+Renfro.. Figura 17. Sternfeld, Joel. Imagen extraída del libro ‘Walking the High Line’. Figura 18. Sternfeld, Joel. Imagen extraída del libro ‘Walking the High Line’. 35.
(38) Figura 18. 'Walking the High Line' por Joel Sternfeld.. 36.
(39) 2.3 Apoyo político para la renovación de la High Line. En octubre de 2002, FHL presentaron un informe económico defendiendo la racionalidad del proyecto, demostrando que la recaudación de impuestos y el aumento del valor inmobiliario de las propiedades circundantes serían mayores que los gastos de construcción. Esto facilitó el cambio progresivo del punto de vista que se tenía sobre el High Line y los beneficios económicos, para los inversores inmobiliarios, que supondría su demolición. El apoyo de Michael Bloomberg, y otras figuras políticas como Hillary Rodham Clinton, el Senador Schumer o el congresista Nadler, fueron fundamentales. Otra de las figuras más relevantes fue Amanda Burden, presidenta del Departamento de Urbanismo de la ciudad de Nueva York, responsable del plan de Rezonificación de 2005 que favoreció el proyecto de renovación del High Line. En diciembre de 2002, Michael Bloomberg acuerda con la Junta Federal de Transporte, el registro del High Line dentro del programa federal de “Railbanking”, que permitía preservar el High Line como posible corredor o línea de transporte futura, mientras que servía como espacio público abierto.. 2.4 Concurso y participación ciudadana. Desde un primer momento, ambos fundadores de la FHL, quisieron que la comunidad ciudadana participase en el proceso de diseño del nuevo parque público de la ciudad. La primera decisión fue la creación de la página web, que permitía a los ciudadanos estar actualizados de toda noticia relevante a este proceso. En 2003 se abre el concurso de ideas. A este, se presentaron 720 propuestas procedentes de 38 países. En este concurso, Hammond explicó, que no se buscaban ideas realistas, sino originales e inesperadas, como el propio High Line. El jurado estaba formado por los arquitectos Steven Holl, Bernard Tschumi y Marilyn Jordan; y por los paisajistas Julie Bargmann y Signe Nielsen. Ana Morcillo, en su tesis, “Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950”, describe algunas de las propuestas más relevantes. De las cuatro propuestas ganadoras, seleccionadas por el jurado, destacaba la llamada “One mile pool” de Nathalie Rinne, estudiante de arquitectura. Proponía una piscina de una milla de largo. Una granja, una casa encantada fluorescente, un parque acuático, un jardín donde formas orgánicas almohadilladas colonizaban las vías, una montaña rusa, una versión adaptada de la ruta de senderismo Appalachian Trail, una interpretación del paraíso, infierno y purgatorio de Dante, fueron algunas de las propuestas enviadas. Todas ellas, aunque poco realistas, consiguieron lo que Hammond y David buscaban, convencer al público del gran potencial del High Line, generando infinitas posibilidades para el futuro de este. Algunas de estas propuestas, se exponen en Grand Central Terminal de Nueva York.. 37.
(40) Durante este año, 2003, FHL organizó varias series de fórums comunitarios, en los que se trataba de recoger opiniones sobre como el High Line debería ser y funcionar. La opinión de los ciudadanos ha tenido un papel importante en el diseño del proyecto del High Line, habiéndose realizado estos fórums, en cada paso de este proceso.. Figura 20. 'One mile pool'. Figura 19. Propuesta ganadora de Diller Scofidio+Renfro.. La competición para profesionales del diseño final del proyecto se abre en 2004. Entre las propuestas destacan las de arquitectos de prestigio como Steven Holl junto al arquitecto paisajista George Hargreaves. Proponían un High Line con aberturas y luces que conectara tanto con la estructura existente como con los muelles de Chelsea. Zaha Hadid se presentó junto al grupo SOM, propuso una trasformación de la geometría e imagen de las vías. Y finalmente la ganadora, la propuesta de los paisajistas de James Corner Field Operations junto los arquitectos de Diller Scofidio + Renfro. El equipo contó además con el artista Olafur Eliasson, el horticultor Piet Oudolf y los ingenieros de Buro Happold. 21. 2.5 Propuesta ganadora del concurso. Los arquitectos, Diller Scofidio + Renfro, “se inspiraron para su diseño en la melancolía, la belleza ingobernable de esta infraestructura posindustrial, donde la naturaleza ha reclamado su lugar dentro de la ciudad. El parque interpreta esta herencia.” 22 El proyecto, mediante la utilización de placas de. 21. Resumen de las propuestas más relevantes del concurso para el diseño del High Line elaborado por Alejandra Esteban a partir de la información recopilada de la publicación, Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. p. 337. Morcillo Pallares, Ana. 22. “Inspired by the melancholic, unruly beauty of this postindustrial ruin, where nature has reclaimed a once vital piece of urban infrastructure, the new park interprets its inheritance. It translates the biodiversity that took root after it fell into ruin in a string of site-specific urban microclimates along the stretch of railway that include sunny, shady, wet, dry, windy, and sheltered spaces. Through a strategy of agri-tecture-part agriculture, part architecture - the High Line surface is digitized into discrete units of paving and planting which are assembled along the 1.5 miles into a variety of gradients from 100% paving to 100% soft, richly vegetated biotypes. The paving system consists of individual pre-cast concrete planks with open joints to encourage emergent growth like wild grass through cracks in the sidewalk. The long paving units have tapered eds that comb into planting beds creating textured "pathless" landscape where the public can meander in unscripted ways. The park accommodates the wild, the cultivated, the intimate, and the social”. Dilller Scofidio + Renfro. Dsrny.com. High Line, All fases. Enlace: https://dsrny.com/project/highline?index=false&tags=public-space§ion=projects. 38.
(41) hormigón prefabricadas para el pavimento, que permiten una gradación en la intensidad de la densidad del acabado, intenta representar los paisajes salvajes que habían surgido en el High Line. “Cuando tenías sol, tenías un tipo de vegetación creciendo, cuando tenías sombra, había otro tipo diferente de plantas creciendo. Así que cuando empezamos a pensar el diseño, nos dimos cuenta que podríamos ser tan oportunísticos como las plantas, donde había sol, dijimos: ah, este es un lugar para tomar el sol, cuando se ensanchaba y atravesaba una avenida, era un momento demasiado sabroso como para no sacar partido de él, cortar el forjado y hacer una gradería con vistas hacia abajo.” 23. Figura 21. Graderías de la Décima Avenida.. 23. Scofidio, Ricardo. “When you had sun, you have a one kind of grass that was growing, where you had shade there was a different kind of plant that was growing. So when we start thinking about the desing we realized that we could be as opportunistic as the plants, where there was sun, we said ah, this is a place for sunbathing, when it cross an avenue, it was a too juicy moment for not doing a cut and do a sunken over look” video. “Diller Scofidio + Renfro: remaining the High Line and Lincoln center”. Producido por Howard, Edgar B. (2012). Fuente: Cortesía del Archivo digital de Library de la Universidad of Michigan. Fuente: ,Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. p. 337. Morcillo Pallares, Ana. Figuras 19 y 20. Extraídas del libro ‘Walking the High Line’ de Joel Sternfeld. Figura 21. Imagen extraída de la página web Diller Scofidio+Renfro. Enlace: https://dsrny.com/project/high-line?index=false&tags=public-space§ion=projects 39.
(42) El nuevo diseño del High Line se adapta de una forma sencilla a la estructura existente, dejándola a la vista, jugando con sus ritmos y hallazgos, fusionando arquitectura con naturaleza y favoreciendo su crecimiento de forma natural e inesperada. Esta propuesta es seleccionada en 2005. En junio del mismo año The Surface Transportation Board autoriza a la ciudad de Nueva York para terminar con las negociaciones para incluir al High Line el programa de Railbanking. Algunos meses después, la compañía CXS cede el fragmento de las vías situado al sur de la calle 30. De esta forma, en abril de 2006, la construcción del nuevo proyecto puede comenzar. Este se lleva a cabo en tres fases. La primera incluye las vías que van desde la calle Gansevoort hasta la calle 20. Su construcción comienza en 2006 y termina en 2009. La segunda fase se extiende desde la calle 20 hasta la calle 30. Su construcción comienza en 2007 y termina en 2011. Por último, la tercera fase, incluye el fragmento de vías localizadas al norte de la calle 30, sobre The Western Rail Yards. Se concluyó en 2014.. Figura 22. Fases de construcción del High Line.. Cada una de estas tres fases se adaptan a las peculiaridades el trazado en cada punto de la línea. En la primera fase, el High Line atraviesa la zona industrial de Chelsea, incluido el renovado Chelsea Market. El paseo es amplio, con zonas de descanso, fuentes, asientos y rincones pintorescos y graderíos que muestran las vistas sobre la ciudad. En el segundo tramo, el paseo se estrecha entre los edificios, la vegetación se vuelve más alta, acentuando la condición de verticalidad. En este mismo tramo, se localiza el Street Lawn de la calle 23. Una amplia pradera, con gradas. El último tramo se alza sobre The Western Rail Yards. En este tramo, parte del paseo se mantiene intacto al estado original del High Line en el año 2000. El éxito del High Line ha sido ensordecedor, con una media de cinco millones de visitas al año. 24 24. 40. Cifra publicada por la organización Friends of the High Line..
(43) Figura 23. Primera, segunda y tercera fases del High Line.. Figura 22 y 23. Imágenes extraídas de la página web Diller Scofidio+Renfro. Enlace: https://dsrny.com/project/high-line?index=false&tags=public-space§ion=projects 41.
(44) 2.6 Evolución de Chelsea y "Meatpacking” en los años 90. Al mismo tiempo que el High Line experimentaba estos periodos de cambio, en Chelsea y Meatpacking sucedía lo mismo. Más tarde en este documento, estudiaré la relación entre ambos procesos. En el capítulo anterior, encontrábamos descripciones de la lúgubre situación en las que se encontraban estos barrios de la ciudad durante las décadas de los 70 y 80. Este proceso de degradación parece comenzar a frenarse a partir de los 90 y la prensa de la época se hace eco de ello. En 1995, el New York Times ya utilizaba el término gentrificación para referirse al barrio Chelsea. En la década de los 90, el alza de los precios del alquiler en el West Village, barrio situado al sur de Chelsea, empujó a parte de la población a buscar alquileres más baratos en otras zonas de la ciudad. Parte de esta población eran artistas que necesitaban espacios amplios y diáfanos donde llevar a cabo su trabajo, pero con rentas moderadas. Chelsea (y Meatpacking) ofrecían, ambos, grandes espacios industriales, con alquileres bajos, comparados con otros puntos de la ciudad. Esta llegada de población relacionada con el mundo del arte y de la cultura, comenzó un proceso de cambio en esta zona de la ciudad. En el artículo, “If you’re thinking of living in: Chelsea; Gentrified, Yes, but Still Unpretentious”, de 1995 publicado en el New York Times por Peter Malbin, se habla de esta transformación. Las calles, poco a poco, se fueron llenando de vida durante el día con tiendas, librerías, cafés y galerías de arte que transformaron la imagen del barrio. Por la noche, los restaurantes mantenían la actividad. Este cambio trajo consigo el consecuente aumento de los precios de alquiler y de venta, tanto de locales residenciales como comerciales. Esta transformación afectó mayormente al área comprendida ente las calles 14 y 24 y la Octava y Sexta Avenidas, donde los alquileres, ya no mucha más baratos que en el West Village, se alzaron hasta los 2400 – 2800 dólares por metro cuadrado. 25 Esta misma situación se repite en el Distrito Histórico de Chelsea, donde el precio de la vivienda subió entre un 15% y 20%, desde principios de la década de los 90. 26 A pesar de ello, Chelsea seguía siendo un barrio diverso y multicultural, donde el miedo por convertirse en un nuevo SoHo o West Village comenzaba a surgir entre su población. Chelsea era, hasta entonces, la casa de una gran población anciana, inmigrante (koreana, alemana, hispana, griega), de dos complejos de vivienda subvencionada (Robert Fulton Houses contruido en 1965 y Elliot Chelsea Houses de la década de los 40), una residencia para personas ciegas, otra para personas con VIH y despuntaba como uno de los barrios gay de la ciudad. La zona más cercana al High Line. 25. Malbin, Peter. The New York Times article: If you’re thinking of living in: Chelsea; Gentrified, Yes, but Still Unpretentious. Archives, 1995. 26. Malbin, Peter. The New York Times article: If you’re thinking of living in: Chelsea; Gentrified, Yes, but Still Unpretentious. Archives, 1995 Figura 24. Mapa de Chelsea y ‘Meatpacking’ elaborado por Alejandra Esteban a partir de imágenes aéreas de ZoLa New York’s City Zoning and Land Use Map. Enlace: https://zola.planning.nyc.gov. 42.
(45) era una zona residencial de la clase trabajadora, salpicada de negocios relacionados con la industria ligera del automóvil. Meatpacking en 2002 fue catalogado como el Distrito Histórico del Mercado de Ganservoort (Ganservoort Market Historic District), lo que trajo consigo una oleada de inversión de empresas que empezaron a asentarse en la zona, la mayoría relacionadas con la industria de la moda y el diseño.. Figura 24. Chelsea y' Meatpacking'.. 43.
(46) 44.
(47) TERCER CAPÍTULO: MERCANTILIZACIÓN. El objetivo de este capítulo es obtener una visión e imagen de lo que son, tanto el High Line, Chelsea y Meatpacking hoy en día y su papel en el funcionamiento de la ciudad. Este análisis permite observar el gigantesco cambio y transformación que estos han sufrido en las últimas décadas. Al tratarse de una situación actual, las fuentes sobre las cuales la siguiente información ha sido recopilada, son principalmente la prensa, a través de artículos informativos, inmobiliarios, sociales, urbanísticos o de opinión, que nos harán entender lo populares que estos tres lugares son y su relevancia para este estudio.. Figura 25. High Line mirando hacia el sur desde la calle 30.. 45.
(48) 3.1 El High Line, mucho más que un parque. Friends of the High Line organiza, como parte, además, de su programa de recaudación de fondos, exposiciones de arte gratuitas en el parque y sus alrededores, a través de la Comisión de Arte del High Line, fundada en 2009. Estas actividades incluyen exhibiciones, performances, programas de video o series de carteles publicitarios. Su objetivo es crear un diálogo entre el High Line, el barrio y el paisaje urbano. El parque cuenta, además, con puntos señalados, que atraen al público, como el balcón de la Fundación Tiffany & Co., el pasaje de la calle 14 y del Chelsea Market, el solárium Diller – von Furstenberg, el graderío de la Décima Avenida, la pradera de la calle 23… Junto a estos, distribuidos en su longitud, FHL cuenta con socios que disponen de espacios específicos para servir comida y bebida en diferentes puntos de la High Line, como Santina, Terroir at The Porch y otros nueve más. Por otro lado, es posible realizar distintos tours para visitar y conocer mejor el High Line, los hay gratuitos y privados, solo para miembros y temáticos como el Art Tour o el Garden Tour. De esta forma, el High Line se ha convertido en mucho más que un parque en la ciudad. Es un foco que atrae visitantes y turistas de todas partes del mundo. El parque es, actualmente, sin duda, uno de los “Must See” de todas las guías turísticas de Nueva York, y sus cinco millones de visitantes al año 27, de los cuales más de la mitad son extranjeros, lo corroboran.. Figura 28. High Line.. Figura 26. Mapa de actividades artísticas en el High Line.. Figura 27.Balcón de la Fundación 'Tiffany&Co.. 27. Morcillo Pallares, Ana. Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. P. 332. Figuras 25 y 27. Imagenes de la página web ‘Friends of the High Line’. Enlace: http://www.thehighline.org/visit/#/art Figuras 26 y 28. Imágenes extraídas de la página web Diller Scofidio+Renfro. Enlace: https://dsrny.com/project/high-line?index=false&tags=public-space§ion=projects 46.
(49) 3.2 Chelsea. La renovación por las actividades artísticas . En este apartado, nos centramos en West Chelsea, el área del barrio localizada al oeste de la Novena Avenida, más próxima al High Line, donde el proceso de transformación se ha acelerado en los últimos años. Los edificios de vivienda pública, construidos a mediados del siglo XX, The Robert Fulton Houses y The Elliot Chelsea Houses, se han conservado, además, The New York City Housing Authority planea construir otro edificio de viviendas subvencionadas en la calle 18. Por otro lado, las antiguas naves de ladrillo del Distrito Histórico de Chelsea se han conservado, protegiendo 30 edificios construidos entre 1885 y 1930. 28 Junto a estos, nuevas construcciones han surgido, especialmente, en aquellas propiedades contiguas al High Line. Entre los nuevos residentes del barrio destacan: las nuevas oficinas centrales de Samsung o las de Google en el número 76 de la Novena Avenida, los headquarters de la empresa IAC, en el 555 de la calle 18, edificio diseñado por Frank Gehry. El nuevo estudio de Diller Scofidio + Renfro en la calle 16. El edificio de viviendas diseñado por Jean Nouvel en el número 100 de la Undécima Avenida. Zaha Hadid y Shigeru Ban también cuentas con obras en las proximidades del High Line. El renovado Chelsea Market, otro punto turístico marcado en las guías de Nueva York. Reconocidos restaurantes han abierto en Chelsea sus puertas, The Red Cat, Cookshop, Del Posto, Bottino o Half King. Destacan además junto al río, el centro deportivo Chelsea Piers, y las zonas de recreo Pier 63 y Pier 64, los muelles 63 y 64. Pero el punto fuerte de Chelsea son sus galerías, más 350, localizadas principalmente entre las calles 18 y 27 y las Décima y Undécima Avenidas. Destacan Casey Kaplan en la calle 27, que ha tenido que realojarse por la presión producida por la subida de los precios de alquiler. Sean Kelly en la Décima Avenida. Hace tres años tuvo que dejar su local de la calle 29, ya que sucumbió a los nuevos proyectos de desarrollo inmobiliario. Galerie Lelong, Alexander Gray Associates, Andrew Kreps Gallery, Tanya Bonakdar Gallery, Zieher Smith & Horton, Petzel, Michael Rosenfeld Gallery, Montserrat Contemporary Art gallery, todas ellas incluidas en las “10 galerías que visitar. Figura 30. IAC 'headquarters' de Frank Gehry y el 100 de la Undécima Avenida de Jean Nouvel.. Figura 29. 'Shutter Houses' de Shigeru Ban.. 28. Besonen, Julien. The New York Times article, West Chelsea: From Industrial to Chic. 30 de noviembre de 2016. 47.
(50) en Chelsea” del New York Times. 29 Pero entre todas destaca Dia:Chelsea, en la calle 22. Esta abrió por primera vez su local en Chelsea en 1987. En 2009 anunció que se mudaba de nuevo a la zona y finalmente lo hizo en 2015. La consolidación de West Chelsea como distrito artístico tiene lugar con la inauguración en 2015 del Whitney Museum, en el 99 de la calle Gansevoort, diseñado por el prestigioso arquitecto Renzo Piano. El Museo Whitney está dedicado al arte americano contemporáneo y del siglo XX, con especial énfasis en artistas actuales. El museo se ubica entre el High Line, coincidiendo con el comienzo de este, y el río Hudson. Por lo que se localiza en el distrito de Meatpacking.. Figura 32. Whitney Museum de Renzo Piano.. Figura 31. Oficinas de Google en Chelsea.. 3.3 Meatpacking, el distrito de moda. Meatpacking, se había convertido, desde la nueva década 2000, en un distrito sinónimo de “copas y afterwork”. Lleno de vida nocturna, con restaurantes de moda, bares de copas, clubs, y el famoso Standard Hotel. Durante el día, las tiendas de moda, de lujo, y sus talleres, daban un nuevo carácter al que un tiempo fue un gran mercado de carne. Con su ascendiente popularidad, nuevas compañías, relacionadas con el mundo de la tecnología, las finanzas o abogacía, están llegando a la zona. Con ellos, nuevas construcciones se están levantando, grandes edificios de cristal, que están sustituyendo a los edificios característicos del barrio. Algunos ejemplos, son la nueva tienda Samsung diseñada por Morris Adjmi, en el 837 de la calle Washington, el edificio del número 860 de la misma calle diseñado por el estudio de arquitectos James Carpenter Design Associates, o la ampliación del restaurante Patris por BKSK Architects.. 29. Smith, Roberta. The New York Times article, 10 galleries to visit in Chelsea. Figura 28. Imagen extraída de: https://www.archdaily.com/153337/metal-shutter-houses-shigeru-banarchitects-dean-maltz-architect Figura 30. “100 11TH AVENUE, #7D A two-bedroom condo with a terrace in a 2009 building designed by Jean Nouvel, listed at $4.225 million. (646) 998-7443” Creditos Andrea Mohin/The New York Times Figura 31. “It was hoped that offices of tech companies, like Google, would create jobs for local residents, but relatively few have materialized.”Creditos Sam Hodgson for The New York Times Figura 32. “Renzo Piano’s new Whitney Museum” de Timothy Schenck. Enlace: www.6sqft.com/themeatpacking-district-from-the-original-farmers-to-high-end-fashion-scene/ 48.
(51) Como se puede ver, una espectacular transformación ha sucedido en esta zona de la isla de Manhattan. En este capítulo, se analizan las consecuencias de estos cambios sobre la población residente de West Chelsea y las opiniones que ha generado.. Figura 33. El 837 de la Calle Washington por Morris Adjmi ARchitects, el edificio Pastis por BKSK Architects, la plaza de Ganservoort y el futuro 860 de la calle Washington de James Carpenter Design Architects.. 3.4 La economía generada por el High Line. El High Line ha sido un proyecto, de innegable éxito, alabado y criticado, tanto por su diseño, como por los mecanismos de transformación que ha generado en sus alrededores. Entre las críticas que han aclamado las bondades del proyecto destacan aquellas que hablan sobre las virtudes de un parque que ofrece unas cualidades que ninguno otro había tenido antes. La posibilidad de caminar a seis metros de altura sobre las calles de Nueva York aporta una perspectiva única sobre la ciudad, convirtiendo, lo que podía parecer aburrido, en emocionante y curioso. En este lado, se encuentran opiniones como la del Amanda Burden,30 que se enfatiza la “magia” que esconde el “observar”. A la gente le gusta mirar a su alrededor, mirar el complejo orden que domina la vida de las ciudades. El High Line crea dos perspectivas diferentes e inusuales hasta entonces, la de los paseantes de las vías que miran hacia abajo, y la de. 30. Burden, Amanda. “One of the great things about public space is that you can be a “voyeur”. What people want to do in public space is be with people, they want to see other people”. Extracto del vídeo; “Diller Scofidio + Renfro: Reimagining the High Line and Lincoln Center.” Producido por Howard, Edgar B. (2012) Fuente: Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. p. 337. Morcillo Pallares, Ana.. 49.
(52) los de la calle, que miran hacia arriba. Liz Diller31, destaca cómo un escenario común como la calle, puede convertirse en un cuadro extraordinario al poder verlo desde un punto de vista elevado, muy inusual hasta entonces. De esta forma, las gradas de la Décima Avenida se convierten en un punto decisivo en el diseño de este proyecto. El extraordinario flujo de visitantes, y la comunidad voluntaria que se ha organizado en torno al parque para garantizar su mantenimiento y conservación, parece solventar estas virtudes, que ha posibilitado la organización de 450 programas y actividades cada año. Hasta 2014, 120 artistas habían expuesto sus obras en el High Line y 20 millones de personas los habían visitado. 32 El High Line ha tenido un gran impacto económico. FHL consigue el 90% del presupuesto necesario para el mantenimiento y gestión del parque de fondos privados, que pueden ascender a 11,5 millones de dólares anuales. 33 Para su construcción, en la primera y segunda fases, FHL recaudó 150 millones de dólares de fondos públicos y privados34, pero la tercera fase se construyó con fondos únicamente privados que ascendieron a los 35 millones de dólares 35. FHL tiene sus oficinas en la calle Washington, con 80 empleados anuales, más 150 extras para el verano. Cooperando con la asociación, hay importantes figuras del mundo de los negocios de la ciudad, como Bloomberg Associates, Estée Lauder Companies, Arcus Foundation o la Fundación Ford. 36 El High Line ha supuesto un foco de atracción económica y comercial, que se ha extendido a sus alrededores, convirtiéndose en la nueva de milla de oro inmobiliaria de la ciudad posindustrial. El High Line es uno de los puntos clave para el turismo de Nueva York, y por consecuencia, sus áreas adyacentes.. 3.5 Vivir en un barrio gentrificado: un cambio de vida para los antiguos residentes . West Chelsea es ahora un área mucho más segura, el crimen ha descendido considerablemente. El New York times publicaba, en 2011, un artículo en el que se informaba de la ausencia de asaltos o robos con violencia en la zona desde que la primera sección de High Line se inauguró en 2009. Las calles se. 31. Diller, Liz. “The sunken overlook it was very important gesture, because not only consesuate a space of observation and performance, but also it frames something that is consider extremely banal” Extracto del vídeo; “Diller Scofidio + Renfro: Reimagining the High Line and Lincoln Center.” Producido por Howard, Edgar B. (2012) Cortesía del archivo Digital de Library de la University of Michigan. Fuente: Nueva York: La revitalización del espacio público a partir del 1950. Tesis doctoral. p. 337. Morcillo Pallares, Ana. 32 Cifra publicada por la organización Friends of the High Line. 33. “High Line History”. Friends of the High Line, 2014.. Figura 33. Imágenes extraidas de: www.6sqft.com/is-the-meatpacking-district-the-next-midtown. (1) Creditos: Morris Adjmi Architects. (2) Creditos: BKSK Architects. (3) Creditos: CityRealty. (4) Creditos: James Carpenter Design Associates. 34 “High Line History”. Friends of the High Line, 2014. 35 “Third and Final Phase Opens”. The New York Times. 20 de September de 2014. 36 “High Line Staff and Board” Friends of the High Line, 2015. 50.
(53) han limpiado y llenado de vida. Donde antes la gente no tenía motivos para ir, se han creado multitud de atracciones que atraen a visitantes de la ciudad y turistas, tiendas de lujo, restaurantes, cafés, bares, hoteles, oficinas e incluso los muelles del río Hudson ofrecen actividades para el público. El valor de los inmuebles se ha alzado considerablemente, alcanzo el cuarto puesto en los alquileres más elevados de la ciudad. Los inmuebles adyacentes al High Line se venden por una media de seis millones de dólares. 37 En 2009, 30 nuevas construcciones estaban planeadas en las inmediaciones del High Line. Todos estos cambios han afectado a la población residente de Chelsea. Los altos precios de las viviendas han desplazado a los residentes que habían permanecido aquí durante décadas. Los que se han quedado, han sufrido subidas de alquiler de desorbitadas. “En 2003, él vivía en un estudio por 900 dólares al mes. Cinco años más tarde, se mudó al otro lado de la calle, donde el alquiler mensual era 1.750 dólares. Actualmente, él paga 1.000 dólares más, aproximadamente, 2.700 dólares por el mismo piso de 319 pies cuadrados”. 38 La media de los precios de alquiler en Chelsea es de 3.490 dólares mensuales, la cuarta más elevada de la ciudad. 39 Los único “salvados” de estas subidas son los residentes de los dos bloques de vivienda protegida de West Chelsea, The Elliot-Chelsea Houses y The Fulton Houses. Su alquiler se mantiene en un máximo del 30% de su salario. 40 A pesar de la posibilidad de mantener su residencia, su vida cotidiana se ha complicado en ciertos aspectos. Estos dos bloques de vivienda subvencionada, con unos ingresos medios inferiores a los 30.000 dólares anuales, son ahora islas dentro de un mar donde los ingresos medios anuales superan los 100.000-140.000 dólares anuales, y los superiores a 250.000 dólares no dejan de aumentar.41 El presupuesto necesario para la lista de la compra semanal se ha elevado demasiado si los residentes deciden comprar en las tiendas de la zona. Las tiendas “de toda la vida” se han sustituido por otras, de lujo, donde los precios de los alimentos doblan el precio del estado vecino, Nueva Jersey. Los comercios y negocios locales, muchos de ellos destinados a la industria ligera de automóvil, han tenido que ir cerrando sus puertas, por la subida de los alquileres, hasta cinco veces más altos 42, pero también, por la falta de clientes. Esta huida de negocios y residentes ha supuesto, además, una pérdida de diversidad. Chelsea había sido, hasta entonces, un barrio de inmigrantes, hispanos, puertorriqueños, coreanos. Estas diferencias también se aprecian en la imagen del barrio. Los edificios de ladrillo, quedan eclipsados por las nuevas lujosas torres de apartamentos. Los autobuses amarrillos recogiendo a los niños de la escuela pública 33,. 37. 38. Barbanel, Josh. The High Line’s ‘Halo Effect’ on Poperty. Wall Street Journal. 7 de Agosto de 2016. Navarro, Mireya. The New York Times: “In Chelsea, a Great Wealth Divide”. 23 de octubre de 2015. 39. Navarro, Mireya. The New York Times: “In Chelsea, a Great Wealth Divide”. 23 de octubre de 2015.. 40. Navarro, Mireya. The New York Times: “In Chelsea, a Great Wealth Divide”. 23 de octubre de 2015.. 41. Navarro, Mireya. The New York Times: “In Chelsea, a Great Wealth Divide”. 23 de octubre de 2015.. 42. Moss, Jeremiah. The New York Times: “Dysney World on the Hudson”. 21 de Agosto de 2012 51.
Outline
Friends of the High Line, asociación ciudadana por la defensa del patrimonio industrial del High Line.
Propuesta ganadora del concurso.
El High Line, mucho más que un parque.
Vivir en un barrio gentrificado: un cambio de vida para los antiguos residentes
CUARTO CAPÍTULO
Distrito Especial de West Chelsea.
AÑO DE CONSTRUCCIÓN Y AÑO DE MUDANZA
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