Itinerario del viaje. Islas Baleares (Mallorca), 10 Días A tu aire en coche Ruta por la Isla de la Calma

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Islas Baleares (Mallorca): Ruta por la Isla de la Calma

Islas Baleares (Mallorca), 10 Días · A tu aire en coche

Ruta por la Isla de la Calma

Emergida en la parte oeste del Mediterráneo, entre aguas cálidas de atractivos tonos turquesa, Mallorca sorprende por su perfección. Su clima generoso la convierte en destino permanente y completo. Rodeada por 400 kilómetros de una costa espléndida y variada, desenlace de montañas y campos, la mayor de las islas de Baleares ha seducido al turismo por méritos propios. Abierta y carismática, se esfuerza por conservar tradición en todas sus manifestaciones culturales. Se siente en cada topónimo.

Desde sus pueblos que parecen óleos, con Valldemosa y Deià como estandarte, hasta la histórica y vibrante Palma, sin olvidar otros núcleos y puertos de elegancia manifiesta, como Sóller o Pollensa. Mallorca se descubre en cada rincón. Bosques, playas, cuevas, ermitas, arquitectura y una rica oferta cultural y gastronómica te harán comprender que estás en uno de los enclaves más sugerentes de Europa.

Fechas de salida_ Salidas desde Septiembre 2021 hasta Agosto 2022 Desde_ Madrid, Valencia, Bilbao, Sevilla, Barcelona

FAMILIAS

Itinerario del viaje

DÍA 1 · CIUDAD DE ORIGEN - CIUDAD DE PALMA

Salida del vuelo desde la ciudad de origen hasta la Ciudad de Palma. Llegada y recogida del coche de alquiler. Resto del día para disfrutar de la capital de las Islas Baleares, señorial y animada. Pasea por su casco antiguo, en su mayor parte peatonal, hoy restaurado casi por completo, repleto de comercios donde comprar recuerdos y de terrazas donde refrescarse. Callejea entre elegantes edificios, incluidos palacetes, muchos con originales patios interiores con cuidadas plantas que dan vida a lo inerte. Descubre la Plaza Mayor con sus múltiples terrazas y la Plaza del

Ayuntamiento, con su magno edificio municipal y el famoso olivo centenario frente a él. Desemboca en el Parc de la Mar, a los pies de la Almudaina, con sus murallas y jardines, debajo de la imponente Catedral que desafía al mar.

Recorre el paseo marítimo junto a la playa urbana por un lado y el cotizado puerto por otro. Encontrarás infinitos lugares para cenar y tomar una copa. La gastronomía autóctona es prolija: arròs brut, frito mallorquín, tumbet, sobrasada, empanadas, cocarrois... Y recuerda las ensaimadas, deliciosas en cualquier momento del día. Puedes ir a la zona de Santa Catalina, salpicada de interesantes locales donde se ha puesto de moda el “tardeo” (salir por la tarde a tomar algo e incluso bailar). No encontrarás el momento de irte a dormir. Alojamiento en la Ciudad de Palma.

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DÍA 2 · CIUDAD DE PALMA - PORTALS NOUS - PORTALS VELLS (CALA DEL MAGO) - EL TORO - PORT ADRIANO - CIUDAD DE PALMA

Hoy te proponemos una Ruta tranquila por la costa, hacia el oeste de Palma. Dirígete a Portals Nous, a sólo 20 minutos en coche. Aquí encontrarás una playa cómoda, con un chiringuito cool a pie de mar, al que muchos clientes llegan incluso en barco. En la parte alta podrás visitar una pequeña ermita, tan humilde como encantadora, desde cuya explanada puedes contemplar unas vistas infinitas. Pasea por el lujoso puerto, pequeño, pero donde es un espectáculo ver los yates más caros de la isla. Aquí puedes tomar algo en sus múltiples locales y restaurantes.

Continúa la Ruta hasta Portals Vells, a otros 20 minutos. Puedes ir parando en diferentes puntos del trayecto para divisar la costa, con sus calas y acantilados. Te recomendamos llegar a la Cala del Mago, por una bonita y

serpenteante carretera, flanqueada por pinos torcidos por el viento marino. En esta cala hay una curiosa cueva con figuras talladas en la roca y algunas inscripciones de sus antiguos moradores hippies. Puedes seguir después hasta la zona de El Toro, a 15 minutos en coche. Su costa es bellísima. En la parte izquierda hay unas escaleras que

permiten desafiar el acantilado, desde donde las vistas son especialmente hermosas y desde donde, en ocasiones, se avistan delfines. La parte final del acceso al mar es en sí mismo un espectáculo. Un pasillo estrecho permite llegar hasta una zona de piscinas naturales escavadas en piedra desde donde puedes ver la imponente pared a modo de contrapicado. El buceo en esta costa protegida es un verdadero placer. Si te apetece un poco de aventura puedes recorrer parte de la base militar abandonada que se ubica en un emplazamiento de interés ecológico, con varios búnqueres donde las vistas son inenarrables. Acércate después hasta Port Adriano, a cinco minutos, donde podrás tomar algo en alguna de sus selectas terrazas. Regresa a la Ciudad de Palma, a media hora de camino, para acabar el día. Todavía te queda mucho que ver en esta urbe. De nuevo puedes perderte por el Paseo Mallorca y la comercial calle de Jaime III, con arcadas y techado que le dan un porte señorial al tiempo que protegen del sol. Cerca está el Museo de Es Baluard, con interesantes exposiciones de arte. Visita La Lonja y el cena algo en el animado barrio antiguo que la rodea, muy frecuentado por turistas. Alojamiento en la Ciudad de Palma.

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DÍA 3 · CIUDAD DE PALMA - ESPORLAS - BANYALBUFAR - ESTELLENCS - ANDRATX - SAN TELMO - CALA FORNELLS/CALÓ DES MONJO - CIUDAD DE PALMA

Hoy puedes poner rumbo hacia la costa noroeste de la Isla, donde nuevos rincones de mar y montaña te seducirán al instante. Dirígete a Esporlas, a 25 minutos en coche, un pequeño pueblo situado en la Sierra de Tramuntana,

declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de una zona de alto valor ecológico que toma nombre del viento que sopla en esa dirección. Cada sábado, Esporlas celebra un mercado tradicional con productos

autóctonos. En la segunda mitad del siglo XIX, desarrolló una interesante industria textil. Continúa hasta el pintoresco pueblo de Banyalbufar, a 17 minutos en coche, por una carretera llena de curvas cuya conducción es un placer para la vista. En este término municipal te encantarán sus casas dispuestas de forma escalonada en la ladera que lleva hasta el mar y sus bancales de piedra seca, construidos con una técnica artesanal que ha perdurado durante siglos y que en la actualidad se ha rescatado para decorar las fachadas de lujosas casas señoriales. Desciende hasta la costa, donde hay una preciosa cala de cantos rodados bañada por una cascada de agua dulce y una plataforma donde reposar cómodamente. Prosigue la Ruta por la costa hacia el sur, hasta Estellencs, a 15 minutos, el pueblo menos poblado de la Isla, con apenas 300 habitantes. Aquí puedes visitar su cala, ubicada bajo el Puig de Galatzó (1.026 metros de altura), también de piedra, donde resultan muy simpáticos los portones de antiguos refugios de pescadores, dispuestos siguiendo la forma semicircular de una gran pared de roca. Aquí también tienes una plataforma y una cascada de agua fría que es el fin del Torrente de Son Fortuny. La siguiente parada es Andratx, a 27 minutos, cuyo nombre se hizo famoso por ser el lugar de veraneo de la modelo Claudia Schiffer. Uno de sus principales atractivos, además de su puerto y su porte lujoso, es el islote de Sa Dragonera, situado frente a su costa, declarado Parque Natural en 1995. También puedes acercarte a su centro urbano, donde se erige el Castillo de Son Mas, sede del Ayuntamiento, y la iglesia de Santa María, con bonitos retablos barrocos. Desde esta zona hay varias rutas

excursionistas interesantes. La más bella sale desde el siguiente punto propuesto en nuestra Ruta, a 17 minutos: San Telmo. Su paso atraviesa una bellísima zona conocida como La Trapa, donde se puede visitar además su antiguo monasterio. A 20 minutos de camino, ya en el término de Calvià, te recomendamos dos bellas calas, muy próximas entre sí y de aguas extraordinariamente cristalinas, con atractivos tonos turquesa: Cala Fornells, a la izquierda, con arena, y Es Caló des Monjo, a la derecha, donde puedes aparcar el coche entre pinos y continuar a pie por un camino flanqueado por mediterránea vegetación. Desembocarás en una espectacular zona de costa, de roca, poco

frecuentada y declarada nudista por el Ayuntamiento. Es un lugar fabuloso para practicar snorkel y puedes llegar nadando a cuevas próximas. Si te animas, puedes hacer una corta excursión hasta la Torre y Cap Andritxol, con impactantes vistas 360 grados. Después de un aprovechado día, regresa a la capital, a 35 minutos, donde aún te quedan visitas de interés, como el Castillo de Bellver, fortificación de estilo gótico construida a principios del siglo XIV por orden del rey Jaime II. En lo alto de un promontorio, rodeado de bosque, ofrece unas vistas fantásticas sobre la ciudad y el puerto. Es de los pocos castillos de Europa de planta circular y alberga el Museo de Historia de Palma.

(Nota. Está abierto de martes a sábados hasta las 18 o 19h, según la época del año, y los domingos hasta las 15h. El precio de la entrada son 4 euros, pero si puedes hacerlo coincidir con domingo, ese día es gratis). Antes de llegar al castillo, puedes hacer una breve parada en el barrio de Génova y llegar hasta lo alto, desde donde las vistas son también sorprendentes. O acercarte por la noche y ver la ciudad iluminada. Alojamiento en la Ciudad de Palma.

DÍA 4 · CIUDAD DE PALMA - VALLDEMOSA - DEYÀ - PUERTO DE SÓLLER - SÓLLER - BUNYOLA - CIUDAD DE PALMA La Ruta de hoy es un clásico de Mallorca. Imposible irse de la isla sin visitar sus pueblos de interior más famosos y con más encanto y personalidad. El primer destino es Valldemosa, a 28 minutos en coche. El centro del casco urbano es peatonal, con calles adoquinadas y casas de piedra. Puedes aparcar en las calles de la derecha de la carretera, en zona azul de pago, pero si andas unas pocas manzanas el estacionamiento es gratuito. Callejea y descubre los entrañables rincones de una villa donde residió el reconocido músico Chopin, y donde también moró el poeta Rubén Darío. Por ella pasaron otros poetas, pintores y escritores como Unamuno, Azorín, José Luis Borges o Santiago Rusiñol. Visita la Real Cartuja, monasterio originariamente residencia real, testigo de la relación de Chopin y George Sand. Los jardines, con cuidados setos y flores, simulan un laberinto donde a los niños les encanta esconderse.

Puedes ver también el Palau del Rey Sanç, edificado por el rey Jaime II para su hijo. Aquí hay algunas terrazas y tiendas donde puedes entretenerte y, sobre todo, no dejes de tomar una horchata de la tierra, que en algún local aún hacen de forma artesanal a base de leche de almendras, limón y canela. Absolutamente deliciosa. Puedes

acompañarla de la tradicional coca de patata, un bollo un poco dulce típico de Mallorca. Valldemosa tiene costa, conocida como Puerto de Valldemosa pese a no ser un puerto deportivo, simplemente una pequeña rampa. El descenso es muy pronunciado, por una interminable carretera, muy estrecha y llena de curvas. La playa, de cantos rodados, no tienen un atractivo especial, así que te recomendamos llegar sólo hasta el principio de la bajada y ver desde allí las vistas, porque eso sí merece la pena. Una estampa inolvidable. Continúa después por la bellísima

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desde allí las vistas, porque eso sí merece la pena. Una estampa inolvidable. Continúa después por la bellísima carretera pegada a la costa hasta llegar a Deyà, a 17 minutos. Se le conoce como el pueblo de los artistas, porque aquí han residido numerosos pintores e intelectuales. Pero antes hay una parada obligada: el mirador de Sa Foradada. Se trata de una famosa roca sobre el mar, con un agujero en su extremo. Hay una excursión fantástica hasta ella, sólo posible a pie, cruzando una preciosa zona de olivos con formas increíbles. Son Marroig es una finca posesión del Archiduque Luis Salvador, cuya casa se puede visitar y donde suelen verse entrañables burros. Unos kilómetros antes, también es interesante el Monasterio de Miramar, fundado en 1276 por Ramón Llull, donde en 1485 se instaló la primera imprenta de la Isla y fue comprado por el Archiduque en 1872. En su capilla hay una estatua de la Virgen, esculpida en mármol, regalo de la emperatriz de Austria, Sisi, y otra obsequio del Papa Pío IX. La Ruta de vuelta hasta Sa Foradada, con ascenso de fuerte desnivel, puede resultar dura, así que piénsalo antes. En cualquier caso, desde el mirador donde está el parking puedes hacerte una bonita foto de recuerdo con la roca detrás. En Deyà es imprescindible callejear sobre sus adoquines, entre casas con cientos de macetas con flores colgando de sus fachadas, visitar su capilla con su hermoso órgano, los cañones que apuntan al infinito y, desde luego, su famosísimo cementerio, con vistas inmejorables. Restaurantes y varias tiendas de arte complementan la oferta turística. Puedes acercarte a Cala Deyà, hermosa pero pequeña y generalmente abarrotada. Hay un único chiringuito sobre el mar, donde se puede comer paella y otras especialidades, aunque la ubicación privilegiada y la exclusividad disparan los precios. Prosigue por la carretera de la costa hasta Puerto de Sóller, a 25 minutos, un lugar con un talante especial, señorial y con vestigios de un turismo que, en el pasado, atrajo a muchas familias francesas a veranear junto a su mar. La playa, de arena, tiene todos los servicios y su paseo marítimo, salpicado de restaurantes, terrazas y tiendas, está siempre rebosante. Aquí suele haber kayaks de alquiler. Si dispones de tiempo y te gusta navegar, el recorrido es maravilloso. Saliendo del puerto a la derecha, después de un buen trecho remando, llegarás a una zona más amplia donde una curiosa cueva navegable. Lo ideal sería que te lleves una linterna, pues es más profunda de lo que uno intuye desde fuera. Unos kilómetros más allá está la garganta en la que desemboca el Torrent de Sa Mora.

Imponentes paredes de roca, altas y muy juntas, por las que es posible meterse con la piragua. Para los poco aventureros, el puerto en sí es una alternativa ideal. El paseo al atardecer es mágico, con sus luces y sus barcos reflejados en un agua que parece un espejo. Aquí o en el casco urbano, a 15 minutos en coche, puedes degustar uno de los famosos helados de Sóller, de múltiples y originales sabores. El centro histórico tiene algunos interesantes edificios modernistas, como el del Banco de Sóller, con fuerte influencia de Gaudí, además de su vetusta estación de tren, hoy utilizada por un ferrocarril turístico, de madera, que hace el trayecto desde la Ciudad de Palma. Continúa hasta Bunyola, a 20 minutos, atravesando el túnel. Este pueblecito es simpático, pero su principal valor es su entorno natural, conocido como la Comuna de Bunyola, una montaña de abundante vegetación, un verdadero pulmón para la Isla. Numerosos turistas la visitan para recorrerla andando o en bici, por lo que el Ayuntamiento ha empezado a restringir el acceso de vehículos, previo pago, además. Otro lugar interesante de este término es la possessió conocida como “Raixa”, que la Administración adquirió hace algunos años. Lo bueno es que se ha restaurado y ahora permite visitas, gratuitas y generalmente en horario de mañana. Sus jardines, estatuas, fuentes, miradores y su gran embalse repleto de enormes carpas merecen un paseo. Si está cerrado, igualmente vale la pena darse una vuelta por los alrededores, por una finca privada, pero con derecho de paso. Acaba el día en la Ciudad de Palma, paseando por el Borne y las Ramblas. Alojamiento en la Ciudad de Palma.

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DÍA 5 · CIUDAD DE PALMA - INCA - LLUC - LA CALOBRA - POLLENSA

Despídete de la Ciudad de Palma hasta la víspera del regreso a casa y pon rumbo a Inca, a media hora. Esta ciudad del interior es conocida por su artesanía de calzado y piel. Continúa hasta Lluc, a 34 minutos. El entorno natural de este pueblo es maravilloso. Sus montañas son muy frecuentadas en otoño por amantes de las setas. No te pierdas el Monasterio Santuario, hasta donde cada año se celebra un peregrinaje multitudinario de 48 kilómetros, convertido ya en paseo deportivo y fraternal. La siguiente parada es uno de los lugares más fascinantes de la Isla. Por una carretera infinita y serpenteante, escenario de múltiples rodajes, flanqueada por rocas moldeadas por la lluvia con formas increíbles, se llega hasta La Calobra, a 45 minutos. Se trata de una ventana al mar que parece sacada de una película.

El acceso a pie es posible por un estrecho camino que atraviesa una montaña de roca, un túnel que desvela la imponente cala entre dos paredes de roca interminables. En verano, en este escenario natural irrepetible, se celebran algunos conciertos de música clásica. Hay otra forma de llegar, a través del descenso del Torrente de Pareis,

espectacular, con pozas y saltos, y enormes pedruscos limados por el paso del agua. Pero la excursión es larga y requiere buena forma física y conocimiento del terreno, además de cuerdas y otros materiales, así que si te apetece hacerla, te aconsejamos contratar un tour guiado. Desde luego, merece la pena. Sigue la Ruta hasta el destino de hoy:

Pollensa, a 1 hora y 20 minutos. Pasea por su casco antiguo, salpicado de elegantes terrazas y tiendas que

permanecen abiertas hasta entrada la noche. Date una vuelta por la plaza y sube hasta el Calvario por sus pedregosas escalinatas. Las vistas son estupendas desde arriba. También puedes visitar el ‘Puente Romano’ sobre el Torrente de Sant Jordi. No es de la época romana; se le conoce así por su similitud de estilo. Alojamiento en Pollensa.

DÍA 6 · POLLENSA - PUERTO POLLENSA - FORMENTOR - ALCUDIA

Puerto Pollensa, a 15 minutos, te impactará. Tiene un halo singular, tranquilo y sosegado pese a su elevado turismo.

Su paseo junto al mar es indescriptible, sobre agua quieta y transparente que te hace dudar de su existencia, con pinos de troncos torcidos desafiando el pavimento. Veleros y yates soberbios, frente a villas antiguas, algunas con torreones, dan un toque glamuroso a este lugar, donde una base militar pone fin al recorrido y sirve de protección improvisada a la posesión privada quizá más bella de la isla, conocida como La Fortaleza. Esta propiedad, con diversas viviendas y un anfiteatro, fue concebida en el siglo XVII como punto de defensa frente a los piratas y, a principios del siglo XX, fue comprada por el pintor argentino Ramaugé, quien la transformó en residencia de lujo.

Continúa la Ruta por una carretera de unos 20 kilómetros, tan hermosa como angosta, inundada de meandros. Hay un paro obligado en el mirador que hay poco después de abandonar Puerto Pollensa. Te darás cuenta de su ubicación por los numerosos coches aparcados. Recorre a pie el corto trayecto, con algunas escalinatas, y divisa la inmensidad del mar desde lo alto de los acantilados. Uno de los escenarios destacados de la isla. Continúa hasta la costa, donde ricos propietarios disponen de lujosos chalés a pie de mar y donde un hotel ocupa parte de la costa. Puedes aparcar en la entrada, previo pago. Imposible irse sin darse un baño en esta zona. Después de visitar el faro de Formentor, toma el camino de regreso para llegar hasta Alcudia, a 50 minutos, donde hoy te proponemos pasar la noche. Esta ciudad, cuyo puerto es también muy animado, posee algunos rincones de costa fantásticos, como La Victoria, con su ermita y sus calas, o Aucanada, frente a un campo de golf con vistas de ensueño. Dispones de una oferta amplísima para cenar en esta zona turística. Alojamiento en Alcudia.

DÍA 7 · ALCUDIA - SON SERRA DE MARINA - COLONIA DE SAN PEDRO - ARTÁ - CAPDEPERA

Ponte en marcha hacia Son Serra de Marina, a media hora de camino, un núcleo playero pequeño y sin ningún atractivo urbanístico, pero muy cotizado y con una de las playas salvajes más bellas de la isla, tesoro de surferos. La protección de la zona, exigida activamente por los vecinos y por isleños conocedores de su valor ecológico, ha permitido preservar este entorno. La parte de costa izquierda suele estar turbia a causa del oleaje; la derecha, con una larguísima playa que une Son Serra con el barrio de S’Estanyol, junto a la Colonia de San Pedro, presenta un agua mucho más tranquila y transparente. Por detrás, abundante vegetación entre dunas protegidas y torrentes, hábitat de tortugas y aves diversas, respectivamente. Visita después la Colonia de San Pedro, a 15 minutos en coche, donde puedes dar una vuelta por el paseo marítimo. Este barrio vacacional pertenece al municipio de Artá, ubicado a 17 minutos. Desplázate hasta este pueblo, que conserva las señas de identidad de la Isla. Aquí puedes visitar su recinto amurallado y el templo de Sant Salvador, su poblado talaiótico (por 2 euros) y el Parque Natural del Levante, que también pertenece a Capdepera, a 13 minutos, donde acabaremos la Ruta de hoy. Aquí te recomendamos acercarte a su Castillo y, cómo no, a sus maravillosas calas. Alojamiento en Capdepera.

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DÍA 8 · CAPDEPERA - CALA AGULLA - CALA MESQUIDA - CANYAMEL (CUEVAS DE ARTÁ)/PORTO CRISTO (CUEVAS DEL DRAC) - CALA D’OR

Visita las maravillosas calas próximas a Capdepera. A seis minutos en coche tienes Cala Agulla, un poco más al norte, y a 10 minutos más, Cala Mesquida. Ambas son de aguas cristalinas, rodeadas de belleza salvaje, entre dunas, pinos y arbustos. Combinan arena blanca y algunas rocas. Si sigues hasta Canyamel, además de su bella playa, puedes visitar las Cuevas de Artá, a 15 minutos, con numerosas cámaras interiores de nombres llamativos: Infierno, Purgatorio y Paraíso; en esta última hay una estalagmita de 22 metros de altura. Las vistas a la salida de la gruta son espectaculares. Una gigantesca puerta natural, elevada, que muestra la inmensidad del Mediterráneo. Cerca, en Porto Cristo, a unos 25 minutos, hay otras cuevas, las del Drac, las más famosas de Mallorca. Estas presentan más

estalactitas y estalagmitas, pero ambas tienen un encanto especial. Música, luces y agua, además de un paseo en barca, cierran una esfera mágica. A 5 minutos de éstas, están otras conocidas Cuevas, de Hams. Puedes elegir o hacer un maratón de espeleología. En cualquier caso, consulta los horarios porque hay diferentes opciones de entrada y el cierre suele ser sobre las 17h. El precio ronda los 15 euros. Acaba la Ruta de hoy en Cala d’Or. En los meses estivales, es una zona muy animadas con una interesante oferta gastronómica y planes de ocio para todas las edades. Alojamiento en Cala d’Or.

DÍA 9 · CALA D’OR - CALA MONDRAGÓ/S’AMARADOR - SES SALINES - ES TRENC - CIUDAD DE PALMA

Próximo a Cala d’Or tienes Cala Mondragó y, desde este punto, puedes ir andando por la costa hasta s’Amarador.

(Nota. La distancia indicada se cubría con 13 minutos andando. En coche, necesitarías unos 30 minutos

aproximadamente). Son calas bellísimas, de esas que te siguen sorprendiendo a pesar de llevar días viendo paisajes maravillosos. Después de disfrutar de sus aguas tranquilas e impolutas, dirígete a Ses Salines, a 25 minutos, la punta más al sur de la Isla, donde su faro se ha hecho famoso entre los turistas que aman la costa salvaje y poco

concurrida. Algunos factores han contribuido a preservar esta zona virgen: un único acceso a través de un camino junto a la construcción marítima y una inmensa finca privada que la bordea. Hay que andar un buen tramo para llegar a las mejores calas, pero merece la pena porque llegarás a un paisaje espectacular y desierto. Puedes ir hasta la paradisíaca Es Cargol, a una media hora andando entre arena y vegetación baja. Las playas más idílicas y solitarias para ti. Sigue la Ruta hasta la que muchos dicen que es la mejor playa de la isla. Lo cierto es que Es Trenc, a menos de un cuarto de hora, es muy sugerente, con su longitud, donde se pierde la mirada, y su arena blanca y agua de visibilidad inmejorable, de tonalidades turquesa que se van degradando hasta el infinito. Pon rumbo a la Ciudad de Palma de nuevo, a 50 minutos, donde pasarás la última noche antes de despedirte de la Isla. La Ruta de vuelta te hará entrar a la ciudad por el este, por la autopista del aeropuerto. Si dispones de tiempo, te proponemos dar una vuelta por el agradable paseo marítimo que une Ciudad Jardín, El Molinar y Es Portixol, que posee un concurrido carril bici, donde es frecuente ver gente patinando, andando en bici o practicando running. Hay varios clubs náuticos y otras terrazas donde podrás degustar buen marisco y pescado, con un delicioso vino de la tierra. Alojamiento en la Ciudad de Palma.

DÍA 10 · CIUDAD DE PALMA - CIUDAD DE ORIGEN

Presentación en el aeropuerto con suficiente tiempo de antelación para devolver el coche de alquiler y vuelo de regreso a la ciudad de origen. Llegada. Fin del viaje y de nuestros servicios.

Tu viaje incluye

Tu viaje incluye

Vuelo de ida y vuelta.

Estancia en el hotel seleccionado en Palma De Mallorca.

Régimen seleccionado en Palma De Mallorca.

Estancia en el hotel seleccionado en Pollensa .

Régimen seleccionado en Pollensa .

Estancia en el hotel seleccionado en Bahía de Alcúdia.

Régimen seleccionado en Bahía de Alcúdia.

Estancia en el hotel seleccionado en Capdepera.

Régimen seleccionado en Capdepera.

Estancia en el hotel seleccionado en Cala d'Or.

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Régimen seleccionado en Cala d'Or.

Coche de alquiler.

Seguro de viaje.

- Las habitaciones triples en Europa son generalmente habitaciones con dos camas individuales o una doble, en las que se instala una cama plegable para acoger a la tercera persona, con las consiguientes molestias que ello supone, por ello, desaconsejamos su uso en la medida de lo posible.

- Las excursiones y visitas sugeridas para cada día son orientativas, pudiendo el viajero diseñar el viaje a su medida, de acuerdo a sus gustos y necesidades.

- La tarjeta de crédito está considerada una garantía, por lo que, a veces, su uso es imprescindible para poder registrarse en los hoteles.

- Normalmente los hoteles disponen de cuna para los bebés. De lo contrario, tendrán que compartir cama con un adulto.

- Para la recogida del coche de alquiler se requerirá una tarjeta de crédito (no de débito) a nombre del titular de la reserva, quien además deberá ser el conductor principal del vehículo.

Notas importantes

Tu viaje no incluye

Posible pago de peajes.

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Referencias