LA PETECA
Un Juego-Deporte para masificar en Latinoamérica
Hernán Gilberto Tovar Torres
Gilberto Rodríguez Mendoza
Un Juego-Deporte para masificar en Latinoamérica
Hernán Gilberto Tovar Torres
Gilberto Rodríguez Mendoza
La Peteca, Un Juego-Deporte para masificar en Latinoamérica
© Hernán Gilberto Tovar Torres - Gilberto Rodríguez Mendoza.
Primera edición: 2022 ISBN: 978-628-7516-28-1
Diseño portada: Javier Enrique Avendaño Suárez (Diseñador gráfico) Diseño y diagramación: Editorial Kinesis.
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HERNÁN GILBERTO TOVAR TORRES
Profesor de planta de la Universidad del Tolima, Colombia. Integrante del Grupo de Investigación Ocio, Cultura Física y Salud (OCUFYS). Director del Semillero de Investigación en Ocio, Recreación y Tiempo Libre (SIORYTL).
Licenciado en Educación Física, Recreación y Deportes de la Universidad del Tolima, Colombia. Especialista en Actividad Física de la Escuela Nacional del Deporte. Magister en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad de Pamplona, Colombia. Doctor en Ocio y Desarrollo Humano de la Universidad de Deusto, España. Autor y coordinador del Libro Una mirada a la Recreación y al Ocio en los Programas Universitarios Colombianos (2019).
Autor y coordinador del Libro Fútbol una mirada interdisciplinar. Ocio, Literatura, Educación, Historia y Ética (2020) y, Ocio y salud para Músicos (2018), entre otros. Autor de varios artículos en revistas científicas nacionales e internacionales, asi como coautor de otros escritos.
https://orcid.org/0000-0002-3114-8556 Correo electrónico: [email protected]
GILBERTO RODRÍGUEZ MENDOZA
Profesor nombrado de Planta por el departamento, municipio de Alvarado, corregimiento el Guayabo, Tolima (Colombia). Profesor Catedrático Universidad del Magdalena, Colombia. Profesor Catedrático de la Universidad del Tolima, Colombia. Integrante del Grupo de Investigación Ocio, Cultura Física y Tiempo Libre (OCUFYS). Licenciatura en Educación Física Deporte para la Educación Básica, Colombia. Especialista en Pedagogía de la Recreación Ecológica, Fundación Universitaria los Libertadores, Colombia. Magister en Ciencias de la Cultura física y el deporte, Universidad del Tolima.
Correo electrónico: [email protected]
PRÓLOGO ... 11
Capítulo 1. INTRODUCCIÓN A LA PETECA ... 15
Historia de la peteca. Origen y evolución ...18
Generalidades, objetivos y valores de la peteca ...25
Reglas oficiales de la peteca ...38
Resumen ... 64
Actividades de aprendizaje ... 64
Capítulo 2. EL JUEGO DE PETECA ... 67
La peteca como recreación y ocio ...68
Juegos para niños, jóvenes y adultos ...70
Juegos para poblaciones especiales ...91
Resumen ...108
Actividades de aprendizaje ...108
Capítulo 3. EL DEPORTE DE PETECA ...111
La peteca, un deporte competitivo... 112
La preparación física ... 116
Habilidades técnicas generales ...123
Habilidades técnicas específicas ...128
Resumen ...134
Actividades de aprendizaje ...134
Capítulo 4. LA INTERVENCIÓN DE PETECA ... 137
Procedimiento ...138
Esquemas de resultados ... 141
Conclusiones ... 145
Actividades de aprendizaje ...146
Anexo 2. Tipos de peteca que existen ... 156 Anexo 3. Jugando peteca en la Universidad del Tolima, Colombia . 158 Anexo 4. Peteca/Indiaca una unidad didáctica para la escuela ... 165 Anexo 5. Fichas de Peteca para la competencia ... 168 REFERENCIAS ... 175
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PRÓLOGO
Intuitivamente, todos conocemos el valor social y educativo de los juegos. De niños, todos jugábamos por placer. Como adultos, de diferentes maneras, todos seguimos jugando, aún por el placer del juego en sí, pero también por el placer de los intensos lazos sociales que proporciona el juego. En la vida adulta, también valoramos las oportunidades de aprendizaje para los niños que obviamente traen los juegos. Durante el juego, el niño experimenta habilidades y entra en contacto con universos sociales y cognitivos cada vez más amplios. En otros términos, las mismas posibilidades también están presentes en la vida adulta. No hay otra razón por la que los empresarios participen en clubes de golf y otros juegos para ampliar y fortalecer sus lazos sociales con proveedores y clientes.
Tampoco es casualidad que el juego sea un elemento presente en la vida de muchos animales, incluidos los humanos. En última instancia,
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el juego es un hecho de la naturaleza, tanto como la comida y las relaciones sexuales. Algunos estudiosos del tema atribuyen un valor evolutivo a la práctica de los juegos. A través del juego, uno puede mostrar habilidades y destrezas socialmente valoradas, como la fuerza, la inteligencia, la creatividad o incluso la capacidad de cooperar. Esto quizás explique la fascinación que tenemos los humanos por los juegos, que demandan recursos y ocupan una parte considerable de nuestro tiempo. Más que jugar juegos, los humanos se encuentran entre los únicos animales, quizás los únicos, de hecho, que también se dedican con enorme entusiasmo a ver jugar a otros. La popularidad mundial de juegos como el fútbol, el rugby o el cricket es un fenómeno histórico sin precedentes.
Todo esto solo anuncia muy brevemente la importancia y el valor del contenido del libro que el lector tiene ahora en sus manos. En este libro, Hernán Gilberto Tovar Torres y Gilberto Rodríguez Mendoza, sus autores, resumen de manera clara y accesible muchos años de práctica e investigación con la enseñanza, la organización y vivencia de juegos. Más concretamente, el libro está dedicado a un juego con una serie de atributos muy especiales: la peteca. Hábito de ocio popular en varios países de América Latina, la peteca es un juego que pueden jugar personas de diferentes edades, como destaca el libro.
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Además, el juego también está organizado en formatos deportivos, es decir, enfatizando la dimensión competitiva e institucionalmente organizada a través de federaciones. En ambos casos, ya sea como ocio desinteresado o como deporte organizado, el juego de peteca encierra potencialidades pedagógicas y educativas que este libro presenta con gran pertinencia.
Es auspicioso saber que las universidades y sus redes de investigación académica participan en movimientos sociales más generales como el que implica esfuerzos para difundir la peteca. También en esto, este libro ofrece ejemplo e inspiración. Después de todo, la reflexión académica cuidadosa, como la que encontramos aquí, es un recurso valioso para mejorar la educación y los negocios construidos alrededor de los juegos, partes tan importantes de nuestra vida.
Cleber Augusto Gonçalves Dias, Ph.D.
Universidade Federal de Minas Gerais.
Bello Horizonte, Brasil.
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Capítulo 1
INTRODUCCIÓN A LA PETECA
Esta publicación pretende dar a conocer el juego de la peteca en algunos de los países latinoamericanos, especialmente a los hispanohablantes, es decir, Colombia, México, Panamá, Costa Rica, Venezuela, Perú, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Chile y Argentina. Para el caso de Brasil, país lusoparlante, este juego ya se encuentra establecido.
La idea de masificar el juego o deporte de la peteca en esta región del mundo tiene que ver con varios elementos que posibilitan que este deporte sea una práctica recreativa o competitiva frecuente. Esto implica que la peteca puede devenir en diversión, placer y satisfacción, generando gusto y adherencia al jugarla. Además, este juego contribuye en el rescate de factores de potenciamiento social y ético tales como
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la cooperación o el trabajo en equipo, así como en la fácil adecuación de su práctica (polivalencia de espacios para jugarlo), pues requiere mínimos recursos de instalaciones y materiales.
Adicionalmente, la ejecución de los movimientos técnicos de este juego es algo sencillo dado que involucra gestos técnicos que se asimilan de manera natural. Lo anterior implica solicitar elementos coordinativos y habilidades básicas que se encuentran en deportes populares de la región tales como el voleibol, el tenis, el bádminton o el squash.
Además, en la peteca las reglas de juego son fáciles, comprendiendo casi de manera inmediata. Finalmente, este deporte presenta un riesgo bajo de lesiones al impedir el contacto físico entre equipos rivales.
Todos estos argumentos no dejan duda de que este libro puede ser útil para iniciar la masificación de este juego o deporte en Latinoamérica.
Por otro lado, el aumento del sedentarismo en las sociedades contemporáneas (especialmente en los jóvenes) por el uso excesivo de las tecnologías tanto en el trabajo como en los espacios de ocio (Sanz, Valdemoros, Ponce, Alonso y Sáenz, 2017) hacen necesario elegir otras alternativas como la peteca. A través de este deporte predomina el movimiento humano y se hace posible la activación psicológica, física, social y emocional del practicante. Además, es una propuesta vanguardista para Latinoamérica toda vez que se observa
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un desconocimiento generalizado de la peteca en varios lugares de su geografía. En este sentido, este trabajo es una oportunidad de innovación para dar a conocer un juego o un deporte nuevo que puede ser realizado de manera fácil en cualquier contexto.
Estas cuestiones, sumadas a la posibilidad de la peteca de hacer presencia en colectivos de diferentes edades (niños y jóvenes) de la escuela latinoamericana, en entornos con condiciones limitadas para ejecutar la práctica de algunos deportes recreo-deportivos por la falta de espacios, recursos materiales e infraestructura, la muestran como un juego conveniente e interesante. Debe añadirse que este deporte puede ser practicado también por personas jóvenes y adultas que sienten poco interés por realizar actividades físicas y deportes, o bien por personas mayores que desean superar las barreras de exclusión que a veces se generan por la vejez. Esto puede permitir la integración e inclusión recreativa o deportiva de estos colectivos.
Con estas razones de peso se puede pensar en masificar la peteca como posibilidad recreo-deportiva para la región latinoamericana. De hecho, el presente libro pretende brindar las herramientas teóricas necesarias (fundamentos y reglas básicas de la peteca) y físicas (construcción de una peteca artesanal) para abrir la puerta de este deporte como nueva alternativa de juego.
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HISTORIA DE LA PETECA. ORIGEN Y EVOLUCIÓN
La peteca es un juego que tiene diversos orígenes. Para hablar sobre estos, debe destacarse la verosimilitud de este deporte con diversos juegos populares de varias regiones del mundo como el chapteh o capteh de Asia sudoriental (Singapur y Malasia) y el jian zi de los antiguos chinos, junto con otras prácticas coreanas. Asimismo, hay algunas actividades equivalentes a la peteca en otras culturas indoamericanas (verbigracia la cultura inca del Perú y la maya en la riviera mexicana), pese a que estas estén totalmente incomunicadas entre sí debido a las condiciones de la época (Asenjo, 2010).
Aunque estas teorías dejan ver escenarios de una posible iniciación de este juego, sin duda alguna es la corriente nativa de Brasil la más fundamentada y comprobada. Esta les atribuye a las tribus indígenas brasileñas de la región del centro-sur de Brasil (concretamente al Estado brasileño de Minas Gerais) la práctica de un juego que hace volar un objeto (la peteca) con fines meramente recreativos, actividad que se dio mucho antes de la colonización portuguesa. Esta versión es confirmada por la Fundación Nacional del Indio (FUNAI, s. f.)
Datos históricos dejan ver que la peteca como deporte se originó en Belo Horizonte en 1920, momento histórico en que se le dio sentido
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oficial y competitivo al juego en la granja El fin del mundo. Según Magallanes (citado por Martins, 2006), el primer partido se jugó en esta granja ubicada a las afueras de Belo Horizonte. Unos años más tarde, específicamente hacia 1932, este deporte se empezó a jugar en canchas de voleibol del Club Campestre en Belo Horizonte por un jugador al lado del campo, para luego darle paso al juego por parejas (dúos), como se practica actualmente.
Además, el análisis documental permite pensar que el juego de la peteca fue llevado al continente europeo desde Brasil en 1936. El profesor germano de educación física Kal Hans Krohn en su visita por las playas de Copacabana en Río de Janeiro entró en contacto con la peteca, juego que llevó de regreso a su país de origen (Alemania). Desde territorio alemán este deporte se extendió a otros países europeos como Bélgica, Francia y España. Asimismo, fue el profesor Krohn quien le adjudicó el nombre de indiaca a esta actividad, denominación con la cual se le conoce en Europa al “juego tradicional indígena brasilero” que cuenta con la inclusión en el Diccionario Brockhaus1 (Sánchez, 2010 y Atlas del Deporte en el Brasil, 2013)
1 Brockhaus es una enciclopedia alemana publicada por la editorial F. A. Brockhaus. La primera edición fue realizada tomando como base la obra Conversations-Lexikon mit vorzüglicher Rücksicht auf die gegenwärtigen Zeiten de Renatus Gotthelf Löbel y Christian Wilhelm Franke. Publicada en Leipzig entre 1796 y 1808, fue adquirida en el último año por Friedrich Arnold Brockhaus, quien pagó por ella 1.800 táleros.
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En Brasil, actualmente la peteca es una cuestión de ocio y recreación con demanda popular en su población. La práctica de esta actividad se relaciona con el binomio juego/deporte, siendo el primero de los componentes de dicho binomio (el del juego) el de la concepción más predominante en Brasil. Como lo indica Bagatin (2013), tal vez la falta de organización de un campeonato que le dé el estatus de deporte a la peteca y la precaria valoración que en lo económico y en lo social se le da a los practicantes de ella, les impide a estos dedicarse exclusivamente a entrenarla y conlleva a que esta sea vista como un juego.
Pese a que la práctica de la peteca ya es común en el Brasil desde hace mucho tiempo, hasta 1973 comenzaron a ser transmitidas las reglas de este deporte cuya creación formal se dio gracias a la Federación Minera de Peteca (FEMPE) en 1975. El lado competitivo se inició en la ciudad de Belo Horizonte, Minas Gerais, en la década de los años 80, siendo practicado con todas sus reglas a partir del 27 de agosto de 1985. De hecho, el Consejo Nacional de Deportes (CND) reconoció la peteca como deporte tras solicitud de la FEMPE. Asimismo, en 1996 la peteca pasó a ser parte de los Juegos Deportivos Universitarios Brasileños en todo el territorio, con la excepción del Estado de Paraná.
Además, a nivel de juegos colegiales también se estableció como juego de enseñanza dentro de la red pública de Brasil. En la actualidad se puede destacar la fundación de la Confederación Brasileña de Peteca
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en el año 2000 y la realización de un circuito Brasileño de Peteca, el cual vincula diversos eventos competitivos de este deporte durante todo el año. (Ver figura 1).
Figura 1. Circuito de principales eventos brasileños de peteca, año 2022.
Fuente: Club Deporte de peteca, Facebook, 2022.
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En el continente americano la peteca tiene poco reconocimiento como actividad recreativa o deportiva, excepto en Brasil, además de la región de Soconusco, Tapachula y Chiapas en México, en donde practica una variante de la peteca llamada pax pax o juego de ave, hecho con hojas de maíz. Asimismo, en Estados Unidos se realiza una práctica similar de peteca conocida como el volley bird. Estos se constituyen en los lugares de práctica más frecuentes que acogen dicho juego en este continente.
Por otro lado, en Alemania se practica una variación de la versión brasileña conocida como indiaca, la cual se hace con un objeto parecido y con reglas semejantes, pero con cuatro (4) jugadores en un terreno de dimensiones similares al del voleibol. Esta práctica también se realiza esporádicamente en otras regiones de Europa como juego alternativo, concretamente en países como España, Francia e Italia.
Hoy en día la International Indiaca Association (IIA) fundada el 26 de marzo de 2000 en Mahlow (Alemania) cuenta con ocho países miembros de diversas regiones del mundo: Alemania, Japón, Brasil, Eslovaquia, Estonia, Suiza, Luxemburgo y Corea del Sur. Dicha asociación viene realizando campeonatos mundiales de este deporte y el más reciente fue el Quinto abierto copa mundial de indiaca, en 2019 (ver Figura 2).
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Figura 2. Quinto abierto mundial de indiaca, Estonia 2019
Fuente: International Indiaca Association, 2019, s.p
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Debe saber que:
Algunos estudios mencionan que la peteca es un juego practicado en Europa y Asia hace más de 2000 años.
En Japón el jian-zi (juego similar a la peteca, pero con el pie) era utilizado en fiestas de año nuevo para mejorar la condición física de los militares. Asimismo, en Corea del Sur era utilizado para calentarse en los inviernos asiáticos.
El juego de peteca debe su popularización especialmente a los(as) niños(as), tal y como ocurre en el continente asiático.
Con el pasar de los tiempos la confección de la peteca se está haciendo más apropiada; sin embargo, su principal confección es de manera artesanal. Las primeras petecas artesanales se realizaban con piedras pequeñas envueltas en paja de maíz y eran finalizadas con plumas de aves domésticas (Bagatin, 2013).
En algunas culturas brasileras la confección de la peteca se ha realizado a través de la enculturación, es decir, de generación en generación. Esto mismo ha pasado con la enseñanza básica de sus técnicas hasta convertirse en un deporte (Atzingen, 2001).
Las instituciones educativas y los clubes deportivos han sido los grandes nichos para la difusión de la peteca, especialmente en Minas Gerais. (Atzingen, 2001).
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GENERALIDADES, OBJETIVOS Y VALORES DE LA PETECA
Hablar de peteca es adentrarse en el mundo de los juegos o deportes alternativos con amplio reconocimiento en varios lugares del mundo.
Este juego, apreciado por niños(as), adultos e incluso por personas mayores, debe su nombre a la palabra peteca, que en tupí (lengua indígena brasileña) significa golpear o pegar con la mano abierta.
En el contexto europeo a la peteca se le conoce como indiaca y su nombre deriva de la conjunción formada del término alemán indianer (que significa indígena) con el término portugués peteca. El uso de este término se estableció por fuera de Brasil en Asia y Europa.
Generalidades
Como juego tradicional del Brasil la peteca dio sus primeros pasos mostrándose como manifestación de ocio y recreación, para luego pasar a concebirse como deporte (Machado, 2011). Según Machado (2011), desde la década de los años 60 la peteca hace parte de las expresiones de ocio y tiempo libre de la ciudad de Belo Horizonte en el suroccidente brasileño, llegando en la década de los años 80 a convertirse en una de las actividades más demandas en las calles
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por niños y jóvenes, a la par del fútbol. Esto obligó incluso a que se realizarán diversos campeonatos abiertos a la población en dicha ciudad debido a su demanda (ver Figura 3). Por tanto, la peteca tiene un significado especial en este país, pues hace parte de su cultura, de la cotidianidad y está enmarcada en su ocio, en su trabajo y en su vida diaria.
Figura 3. Propaganda da Copa Itaù de Peteca, Belo Horizonte, Brasil.
Fuente: Machado, 2011, p 59.
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La peteca es una posibilidad de integración de las diversas generaciones, de ampliación de los contactos sociales, de celebración de las amistades e incluso de la formación de las identidades humanas (Da Conceição, 2006). De esta manera, este deporte ha logrado integrar diferentes edades en un solo campo de juego, especialmente en sus versiones recreativas. Tal es el caso de la Asociación Recreativa Telemar en Belo Horizonte (Minas Gerais, Brasil) a través de torneos recreativos.
Asimismo, se ha practicado por equipos netamente familiares integrados por diversas generaciones y ha permitido que algunas personas llevan casi cincuenta años jugando a la peteca durante toda su vida. De igual manera, se realizan torneos mixtos en donde tanto hombres como mujeres comparten en el mismo escenario de juego.
Así las cosas, la peteca hace parte de la cultura tradicional brasileña, es un espacio para la trasmisión del legado popular, se aprende a jugar y a construir desde el nicho de la familia (abuelo, padres, tíos, primos, hermanos) y se juega entre amigos, aún desconociendo sus reglas como deporte competitivo (Cavali y Vargas, 2009).
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Figura 4. Imagen de juego recreativo mixto de peteca.
Fuente: Andrade, 2015
Desde la lupa de la investigación en los últimos años, tanto la peteca en Brasil como la indiaca en Europa ha centrado sus estudios en la escuela y, concretamente, en el marco de la clase de Educación Física.
La posibilidad de presentarse como deporte alternativo a partir de los 11 o 12 años (Ruiz y Baena, 2010; Ferraz, 2002; Aromando, 2013) le abre posibilidades de disfrute y participación en el aula como actividad novedosa, atractiva y gratificante, debido a su fácil adecuación y realización. Puede ser incluso una excelente estrategia de enseñanza
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y aprendizaje en la escuela al contribuir como enlace e intercambio con otras áreas de la enseñanza básica, la salud, el bienestar físico, el psicológico, el social e, incluso, está permitiendo una ocupación positiva del tiempo libre del recreo escolar (Ruiz y Baena, 2010; Cavali y Vargas, 2009).
Algunas universidades latinoamericanas vienen implementando la práctica del juego de peteca y su elaboración artesanal. Tal es el caso de la Escuela Normal de Educación Física (ENEF) de Sonora en México desde el año 2018. En Colombia se aprecia esta situación en la Universidad del Tolima y la Fundación Universitaria del Área Andina en Bogotá (anexo nº3). Asimismo, en diversas universidades públicas de Brasil se viene incentivando la práctica de la peteca, especialmente en la Facultad de Educación de la Universidad de San Pablo (USP) y en la Universidad Federal de Viçosa (UFV) (ver Figura 5).
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Figura 5. Programa de peteca de la Universidad de Viçosa, Brasil.
Fuente: Universidade Federal de Viçosa (2013)
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Objetivos
Como juego recreativo o deporte la peteca puede responder a diversos objetivos que a continuación se mencionan:
Permitir a los participantes practicar juntos una misma actividad propiciando la integración.
Permitir la práctica de cualquier persona independientemente de su condición física.
Desarrollar o complementar la formación y educación de las y los practicantes.
Ofrecer placer y éxito desde el comienzo.
Mejorar la aptitud física de sus practicantes.
Fomentar una práctica de juego o deporte que se constituya en fuente de salud y mejore la calidad de vida de sus practicantes.
Complementar el ocio y el tiempo libre de manera más activa.
Exigir en caso de parejas (dúos) un trabajo en equipo.
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Asimismo, el desarrollo de la peteca recoge diversos valores de desarrollo personal y social tales como el afán de superación, la integración, el respeto por la persona, la tolerancia, el acatamiento de reglas, la perseverancia, el trabajo en equipo, la superación de los límites, la autodisciplina, la responsabilidad, la cooperación, la honestidad, la lealtad, etc.
Valores
Por valores se entiende aquello que, en su sentido más práctico, se centra en un medio para la consecución o realización de algo más que en una conducta con un propio fin. Varios autores coinciden en asumir los valores como aquellos ideales deseables que, siendo compartidos por los miembros de una sociedad o cultura, tienden a concretar un determinado modo de comportamiento (Cabrera y Ruiz, 2004). Se pueden destacar algunos que a continuación se dan a conocer.
Disfrute y diversión
Según Frost y Sims (1974), desde el marco de la dimensión psicosocial el juego de peteca, especialmente en su versión recreativa, es una actividad que puede ser practicada por cualquier persona. Esta facilidad de jugarlo en diversos contextos, incluso solo o entre dos personas de manera libre, tiene que ver con la facilidad de realización
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y la sensación de disfrute y placer al jugarlo. Todos estos elementos hacen que, en los lugares en que se conoce, la peteca sea una de las actividades de tiempo libre más realizadas especialmente por niños y jóvenes.
Autocontrol y control emocional (concentración)
Desde el marco de la dimensión psicoemocional, en su versión recreativa o competitiva la peteca ayuda a desarrollar autocontrol, produce una respuesta emocional y conductual a la acción recreo-deportiva. Esto se aprecia en el control propio que generan los deportes y juegos que dependen prácticamente de un solo jugador o máximo dos ya que cada uno de los jugadores (bien sea de forma individual o por dúo) es una persona necesaria para poder jugar.
Cooperación y amistad
Este deporte favorece inevitablemente el trabajo en equipo cuando se juega en dúo. Permite mantener un juego dinámico sin que existan jugadores pasivos, como en la mayoría de los otros deportes en donde el más débil está excluido por no estar en el lugar adecuado en el momento preciso.
Finalmente, como en cualquier juego o deporte es importante favorecer al desarrollo limpio y excluir las conductas antideportivas.
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Debe saber que:
Existen diferentes tipos de personalidades adoptadas por compañeros al jugar a la peteca. Según el portal Petecapro, los más característicos son:
El hombre elástico: es aquel que hace todo, corre todo y parece que nunca se cansa. Cubre la espalda y atrapa la peteca en la red frente al compañero. Es el compañero favorito incluso de los jugadores menos perezosos. Cuando termina el juego (seguramente con la victoria) está fresco, rozagante y con ganas de seguir jugando.
El poste: al contrario del anterior, el poste es aquel socio que no se mueve del lugar. Por flojera, falta voluntad o alguna otra limitación, siempre espera la peteca en el lugar en donde está sin moverse. De lo contrario, el poste prefiere que lo ejecute el compañero. Además, después del primer partido, sí ha ganado, estará cansado, empapado en sudor y con ganas de descansar un poco o cambiarse por otro jugador.
El perecitas: una variante del poste es el perecitas, quien se mueve poco y lentamente, de manera que espera que “el socio” se mueva primero para pensar si se va a mover. Generalmente alcanza el objeto de la peteca cuando está ya en el suelo.
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El Mun-Rá: es el viejo experimentado, la prueba de que las apariencias pueden ser engañosas, pues, si bien es viejo, suele ser muy poderoso. Pone a los jóvenes a correr solo con la colocación y la implementación táctica de juego. Suelen ser impacientes con parejas menos experimentadas.
El quejón: este compañero se queja todo el tiempo, incluso de sus propios errores. La mayoría de las veces se queja de la pareja. Culpará de la derrota a su compañero y se quejó de la derrota todo el partido, durante el camino, a la hidratación. En síntesis, es quejas y más quejas.
El de mal humor: es una variante del quejón. Se diferencia de este último en que no necesariamente se queja todo el tiempo, sino que siempre está de mal humor. En este sentido, con este se debe olvidarse de una sonrisa o de una celebración eufórica cuando se obtiene un punto o varios puntos de seguido sobre los contrarios.
El ruidoso: es eufórico y grita todo el tiempo. Cuando está jugando el partido a “El ruidoso” solo se le oye gritar. Grita cuando golpea, cuando falla, cuando le anota al compañero, cuando gana la ventaja e incluso cuando el rival le gana. ¡Preparen sus tímpanos!
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El selectivo: él piensa que es muy bueno (generalmente juega bien) y solo busca a los y las mejores como compañeros o compañeras. Odia perder, principalmente por su compañero(a). En la cancha se ve a sí mismo como una celebridad.
El francotirador: es ese compañero que cree que el ataque es la mejor defensa de la historia, pues ataca todo el tiempo. La mayoría de sus movimientos están cortados y, cuando necesita defenderse, ataca. ¡Cuando necesita atacar, también lo hace! Por mucho que se le insista en que a veces es necesario defender, continuará atacando.
El ladrón: este emite sonidos buscando sacar beneficio propio mediante trucos y ruidos todo el tiempo. Pese a que la peteca lanzada por el oponente caiga a un metro de la cancha, “El ladrón” insistirá en que salió. Además, este siempre aumenta el puntaje propio y disminuye el de los oponentes al contar. Como socio del equipo de
“El ladrón”, quien juega con este siempre tiene la seguridad de que difícilmente perderá el partido.
El técnico: es ese compañero que da instrucciones todo el tiempo, pues piensa que está dirigiendo un equipo en la final del mundial de peteca. Le indica al otro que juegue más profundo, que se meta más al medio, que juegue más cerca de la red e incluso le informa cuándo
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debe tomarse el agua. Por lo general, con este personaje se pierden los partidos porque nadie puede jugar bien con tanto alboroto y ruido.
El cansado: los cansados no son ni postes ni perezosos. El problema es que corren demasiado en el primer partido y luego no aguantan el siguiente. Se aconseja intentar jugar solo el primer partido con “El cansado” o, de lo contrario, quien juegue con él tendrá que correr el doble en el próximo juego.
El chistoso: se trata de una persona que no puede moverse sin hacer un chiste de forma suave o reiterada. Los chistes a veces están tan maltratados que nadie más se ríe de ellos. De esta manera, “El chistoso” le encuentra humor a lo bueno y a lo malo.
El que nunca aprende: puede llevar treinta años jugando peteca, pero aún no ha aprendido a jugar bien. Desconoce los movimientos más básicos y continúa año tras año entregando la peteca en la mano del contrario. Si es su compañero, ¡prepárese porque el juego será duro!
38 REGLAS OFICIALES DE LA PETECA
Este apartado expone el reglamento oficial de la peteca en la actualidad y los respectivos cambios que pueden realizarse a este para practicarlo de manera más recreativa por los diferentes segmentos poblacionales. Las reglas se adaptan a niños, jóvenes y personas mayores, desarrollando ajustes referidos al número de participantes, la altura de la malla y otras cuestiones que se verán unas líneas más adelante.
A continuación, se pueden ver las quince (15) reglas oficiales de la peteca en las categorías masculina y femenina, según la Confederación Brasileña de Peteca (CBP, 2013) y la Confederación Minera de peteca (FEMPE, 2019). Sin embargo, la invitación es a que este reglamento no ate la creatividad, de manera que cualquier acuerdo que se plantee para su práctica permite iniciar a participar en el juego de la peteca.
REGLA 1. Terreno de juego, dimensiones y equipo
1.1 La cancha tiene una dimensión de 15 metros por 7,50 metros para el juego por parejas (dúos) y de 15 metros por 4 metros para el juego individual.
1.2 El piso de la cancha debe tener una superficie uniforme y, de
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preferencia ligeramente rugosa, a fin de facilitar el movimiento seguro de los practicantes.
1.3 La cancha debe ser delimitada por líneas de 5 centímetros de ancho, en lo mínimo, y 7 centímetros, en lo máximo.
Figura 6. El terreno de juego y sus dimensiones
Fuente: Pequita sports systems, s.f.
1.3.1 Las líneas demarcatorias hacen parte integral de la cancha.
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1.3.2 La línea central es aquella que divide la cancha al medio y debe tener 5 centímetros de ancho.
1.4 El terreno de juego debe tener, preferiblemente, el color verde, y las líneas demarcatorias el color blanco, pudiendo ser aceptados otros colores, desde que no perjudiquen la realización del juego.
En toda y cualquier competición oficial, deben ser colocadas cintas señaladoras del límite de la cancha en las líneas de fondo y también en las líneas laterales.
REGLA 2. La red, sus dimensiones, accesorios, colores, posición y postes.
2.1 La red tiene una dimensión de 7,80 metros de longitud por 60 centímetros de ancho y los cuadros de la malla deben medir aproximadamente 4x4 centímetros, debiendo ser tejida con nailon y/o material similar, con un grosor de 5 centímetros de ancho como acabado en la parte superior.
2.2 La red debe tener, preferentemente, el color amarillo, pudiendo ser aceptados otros colores, siempre que no perjudiquen la realización del juego.
2.3 La red debe instalarse a una altura uniforme de 2,43 metros para juegos de la categoría masculina y 2,24 metros para la femenina.
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2.3.1 Para los juegos de categoría masculina y femenina hasta 12 años, la red debe instalarse a la altura uniforme de 2,24 metros.
Figura 7. La red de peteca y sus dimensiones
Fuente: Americanas, s.f.
2.4 Se permite una variación máxima de dos centímetros a la altura de la red, entre su punto central y los puntos laterales que coinciden con la proyección vertical de las líneas laterales.
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2.5. Los postes destinados al soporte de la red deberán estar fijados a un mínimo de 50 centímetros de distancia de las líneas laterales.
2.6 Para la realización de partidos de competiciones oficiales es obligatoria, por medida de seguridad, la instalación de protección en los postes laterales de sustentación de la red.
REGLA 3. De la Peteca, sus dimensiones, peso y material.
Figura 8. El objeto de la peteca y sus dimensiones
Fuente: El autor
3.1 El diámetro de la base de la peteca debe tener de 5 a 5,2 centímetros y su altura debe ser de 20 centímetros, incluyendo las plumas.
3.2 El peso de la peteca debe ser de 40 a 42 gramos aproximadamente.
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3.3 Las plumas deben ser blancas, siendo en total cuatro y montadas paralelamente dos a dos formando un cuadrado, de modo que este corresponda con el círculo de diámetro de 4 a 5 centímetros.
3.4 Las plumas pueden tener otra coloración, en situaciones en que el color blanco perjudique la visibilidad de los jugadores.
3.5 La base debe ser construida con discos de goma, acoplados en capas superpuestas.
REGLA 4. Del arbitraje, del árbitro y sus auxiliares.
4.1 El equipo de arbitraje para cada partido, se compone de, un árbitro principal, un árbitro auxiliar y una mesa, responsable de las anotaciones en el acta y el cronometraje del tiempo del juego.
4.1.1 La sustitución de un juego no puede ser cortada y, en casos de equivocación y necesidad de alteración de anotación, la mesa debe dirigirse a la Comisión Organizadora, en los intervalos o al final del juego, para obtener la homologación de las anotaciones correctas.
4.1.2 Los árbitros y sus auxiliares, incluso el mesero, deben estar uniformados para el ejercicio de sus funciones.
4.2 El árbitro principal dirige el juego y sus decisiones son soberanas.
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4.3 Compete al árbitro principal conducir el juego con precisión, registrando las ocurrencias en cada set y haciendo, en conjunto con un auxiliar, el conteo de los puntos en voz alta cuando no haya marcador para el público.
4.4 Para los partidos oficiales, cabrá a la Confederación Brasileña de peteca o a las entidades regionales de administración del deporte la indicación de los árbitros y sus auxiliares, con las mismas atribuciones definidas en el ítem 4.3 superior.
4.5 Para los partidos amistosos, los árbitros serán elegidos por los organizadores, preferentemente entre aquellos homologados por la CBP o por las entidades regionales de administración del deporte.
4.6 El árbitro auxiliar debe portar una bandera u otro instrumento apropiado para señalar la caída de la peteca dentro o fuera de la cancha.
4.6.1 En las situaciones en las que el árbitro auxiliar tenga la responsabilidad de marcar tiempos, la señalización de una jugada puede ser hecha con la mano.
4.7 En circunstancias especiales que se justifiquen, a criterio de la organización del evento, el equipo de arbitraje puede ser compuesto solamente del árbitro principal y un auxiliar.
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4.8 Los árbitros y sus auxiliares oficialmente escalados no pueden ser rechazados por atletas, sus clubes o entidades regionales de administración del deporte al que pertenecen.
4.8.1 A criterio de la Comisión Organizadora de una competición, los integrantes del equipo de arbitraje pueden ser sustituidos en el transcurso de una partida.
4.9 Sólo el capitán o el técnico del equipo tiene derecho a dirigirse, siempre de forma educada, al árbitro y sus auxiliares para pedir el tiempo o cualquier explicación acerca del juego.
REGLA 5. De la formación de las parejas (dúos), de los deportistas y límites de inscripción.
5.1 El deporte de la peteca es un juego para ser disputado por dúos (parejas) o por equipos compuestas por un solo deportista (simple).
5.1.1 El Reglamento de cada competición debe definir la forma de composición de los equipos, si dúos o simples.
5.2 Para la formación de los equipos masculinos de dúos desde las categorías bajas hasta 50 años se pueden inscribir sólo dos atletas y para las de las franjas de 51 años en adelante se pueden inscribir hasta tres deportistas.
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5.3 Para la formación de los equipos femeninos de dúos desde las categorías bajas hasta 50 años se pueden inscribir sólo dos atletas y para las de la franja de 51 años en adelante se pueden inscribir hasta tres deportistas.
5.4 Los deportistas deben presentarse a los juegos con un uniforme compuesto de buso o camiseta, pantalón para el masculino, bermuda o pantaloneta para el femenino, medias y tenis.
5.4.1 En situaciones de excepción, a criterio exclusivo del árbitro, un atleta puede ser autorizado a jugar descalzo.
5.5 Los buzos o camisetas y los pantalones cortos, bermudas o pantalonetas deben ser iguales para los integrantes del equipo y las medias deben ser del mismo color, siendo despreciados los detalles.
5.6 Los deportistas deben presentarse para el juego con sus uniformes limpios y bien cuidados.
5.7 Los equipos deben presentarse a la Mesa de la Comisión Organizadora, para la identificación, firma de acta e indicación de su capitán, con al menos quince minutos de anticipación en relación al horario estipulado para el inicio del partido.
5.8 El juego de dobles (dúos) no se puede realizar con un solo deportista.
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5.9 En los equipos compuestos por tres deportistas, según se define en los puntos 5.2 y 5.3, el juego podrá ser iniciado con dos de ellos presentes en el horario estipulado, pudiendo el tercero habilitarse en la Mesa después del inicio del partido
5.10 Los participantes no inscritos no pueden participar en el juego.
REGLA 6. De la ventaja en la toma del servicio
6.1 Se establece la ventaja en la toma del saque en cada set, siendo que el equipo que sacó tiene el tiempo de treinta segundos para la conquista del punto en disputa.
6.1.1 Durante el tiempo de treinta segundos, en los dos primeros sets, el equipo titular de la ventaja no pierde punto por el error, solamente transfiriendo el saque al equipo adversario, que pasa a tener la ventaja.
6.2 Durante el tiempo de treinta segundos, en el tercer set, cuando haya, el equipo que detenta la ventaja pierde punto por el error o por el término de los treinta segundos, y transfiere el saque al equipo adversario, que pasa a tener la ventaja.
6.2.1 Después de treinta segundos sin la conquista del punto por el equipo que sacó, el árbitro principal interrumpe el juego y revierte el saque al equipo adversario.
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6.2.2 El recuento de treinta segundos se reanudará siempre después de cada punto conquistado, hasta que el equipo adversario retome el derecho del saque.
REGLA 7. Del juego, de los sets, puntuación, tiempo, desempate y cambio de lado.
7.1 El deportista debe conocer las reglas del deporte de la peteca y cumplirlas con rigor.
7.2 El partido debe ser disputado en mejor de tres sets, consagrándo vencedor el equipo que gane dos sets.
7.3 Los dos primeros sets tienen el tiempo límite de dieciséis minutos cronometrados de peteca en juego, o doce puntos, prevaleciendo la condición que primero ocurra, siendo necesario sólo un punto de diferencia para la definición del set.
7.4 Se considera ganador del set al equipo que:
7.4.1 En los dos primeros sets, completar doce puntos antes del término del tiempo de dieciséis minutos.
7.4.2 En los dos primeros sets, tenga al menos un punto de ventaja cuando haya terminado el tiempo total de dieciséis minutos.
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7.5 Si en los dos primeros sets el tiempo de dieciséis minutos se termina y uno de los equipos está en ventaja en el marcador, el árbitro cierra el set, aunque no se haya terminado el tiempo de treinta segundos de la ventaja, valiendo los puntos hasta entonces registrados.
7.6 Si, en cualquiera de los dos primeros sets, el tiempo total de dieciséis minutos se acaba y el marcador está empatado, aunque no se haya terminado el tiempo de treinta segundos de la ventaja de uno de los equipos, el set es concluido por el árbitro por encima del tiempo total.
7.6.1 Para la definición del ganador, los equipos permanecen en la cancha en la misma posición, correspondiendo iniciar una nueva disputa del punto definidor en tiempos consecutivos de treinta segundos de ventaja.
7.6.2 Para definir quién comienza sacando, el árbitro hace inmediatamente un sorteo.
7.6.3 Se considera vencedor del set, en los dos primeros sets, el equipo que hace el primer punto, respetando la rotación de la ventaja cada treinta segundos.
7.6.4 Si, en esta situación, el juego se empató en sets, un nuevo sorteo se hace para definir la elección de la ventaja o de la cancha para la disputa del tercer set.
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7.7 El tercer set o tie-break, cuando haya, será disputado en el sistema de punto corrido, con ventaja de treinta segundos, pero sin cómputo de tiempo total, sacando el equipo que primero hace 12 puntos, siendo necesarios dos puntos de diferencia para su definición.
7.7.1 Si el marcador llega a 12x11, el set terminará obligatoriamente en una de las siguientes posibilidades: 13x11, 14x12; 15x13, 16x14, 17x15 o 17x16.
7.7.2 El equipo que tiene la ventaja tiene 30 segundos para la concreción del punto y, si no lo hace, será contado punto para el equipo adversario, que entonces pasa a tener la ventaja.
7.8 En caso de fuerza mayor o de necesidad justificada, a criterio de la CBP o de las entidades regionales de Administración del Deporte, el número de puntos, el tiempo de juego y el número de sets pueden ser modificados antes del inicio de las competiciones o en el transcurso de sus competiciones y, por consiguiente, incumplimiento del Reglamento.
7.9 La elección de la cancha debe obedecer al siguiente orden:
7.9.1 En el primer set los capitanes toman el sorteo para la opción de elección de la cancha o del saque, siendo que quien escoge una alternativa cede a otra.
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7.9.2 En el segundo set no debe haber cambio de posiciones y los equipos permanecen en la cancha como terminaron el primer set, pero el saque pasa al equipo que no inició sacando.
7.9.3 En el tercer set, cuando haya, el árbitro principal procederá al nuevo sorteo para elegir la cancha o el saque.
7.10 En cada uno de los tres sets, los equipos cambian automáticamente de lado en la cancha tan pronto como una de ellas alcanza seis puntos o el tiempo alcance ocho minutos.
7.10.1 En el tercer set, tan pronto alguno de los equipos alcanza seis puntos, deben cambiar de lado de la cancha.
7.10.2 SI, en la disputa de un set el tiempo llega a ocho minutos y la peteca está en juego, el árbitro aguarda la definición de la jugada o el final de los treinta segundos de ventaja para determinar el cambio de lado de la cancha, y el set se resuelve en el tiempo que falte para completar el tiempo total de dieciséis minutos, cuando sea el caso.
7.10.3 No hay descanso en el cambio de lado de la cancha por los equipos.
7.11 Los puntos son señalados por el árbitro principal y su auxiliar.
7.12 El punto en disputa se define cuando la peteca ha caído en el suelo,
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cometiendo falta el deportista que, en cualquier circunstancia, toca la peteca antes de esa definición.
7.13 El árbitro principal anunciará el marcador después de la definición de cada punto, reservándose de esa manera el orden y la seguridad en el conteo de los puntos, quedando prohibidas cualquier anotación de puntos en el acta sin su pleno conocimiento.
7.13.1 La responsabilidad por el anuncio de cada punto del marcador puede ser transferida por el árbitro principal a cualquiera de sus auxiliares, quedando eximida cuando haya que anunciarlo al público.
7.14 En la solicitud de tiempo por un equipo, el árbitro principal concede una interrupción en la partida, con una duración máxima de treinta segundos, siempre que la peteca esté fuera de juego.
7.15 Cada equipo puede pedir, en cada set, cuatro tiempos como máximo.
7.16 Durante el partido, si el equipo está compuesto por un trío, se permite la rotación ilimitada entre sus tres jugadores, siempre que la peteca esté fuera de juego.
7.17 Durante el partido, cuando sea el caso, el tercer jugador y el entrenador deben permanecer sentados en el asiento de reserva,
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o de pie en el área previamente determinada por el árbitro principal, y no pueden dar instrucciones a los deportistas de su equipo, salvo cuando se haya solicitado tiempo.
7.18 Es de tres minutos el tiempo de intervalo entre los sets de un partido.
REGLA 8. De las Interrupciones del juego y las lesiones de jugadores.
8.1 En las situaciones imprevistas, a criterio del árbitro, el juego puede ser interrumpido y, cuando se reinicie la disputa del punto, el saque pertenece al equipo que poseía la ventaja, con derecho al tiempo restante de los treinta segundos y del tiempo total.
8.1.1 Si la paralización es inferior a treinta minutos, el juego tiene secuencia normal, manteniéndose los resultados hasta allí registrados.
8.1.2 Si el juego no puede ser reiniciado dentro del tiempo de treinta minutos, contado a partir del inicio de la paralización, la Comisión Organizadora marca nuevo horario y fecha, dentro del evento, para su complementación, prevaleciendo el resultado del set o sets concluidos hasta el momento de la interrupción y reanudación del partido con el resultado y tiempos hasta entonces anotados.
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8.2 En caso de contusión o problema de salud de un jugador, se concede hasta un minuto de interrupción para su sustitución, cuando el equipo cuenta con el tercer jugador, y hasta cinco minutos, si el equipo es un doble, para que el jugador con problema recupere la condición de juego.
8.2.1 Si el equipo se compone de tres deportistas y uno de ellos no puede seguir jugando, el juego tendrá continuación normal con la entrada del tercer deportista.
8.2.2 Si el equipo cuenta con sólo dos deportistas, si se agota el tiempo de interrupción de cinco minutos y uno de los jugadores sigue imposibilitado de jugar, se cierra el set, siendo considerado ganador el equipo adversario por el marcador de doce a cero.
REGLA 9. Del saque, infracciones, repetición, puntos para el adversario, disposiciones generales.
9.1 El saque es la colocación de la peteca en juego, inmediatamente después de la autorización del árbitro para el inicio del partido o de la disputa de un punto.
9.1.1 En el saque, la peteca debe ser golpeada con una de las manos y lanzada sobre la red hacia el campo del adversario.
9.2 Para el saque, el jugador debe colocarse fuera de la cancha,
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detrás de la línea de fondo y dentro de la proyección de las líneas laterales, pudiendo elegir la posición que le convenga dentro de esos límites.
9.3 Si en el acto de sacar, la peteca cae de la mano del jugador sin haber sido tocada, el saque debe ser repetido.
9.4 El saque puede ser dado, indiferentemente, por cualquiera de los jugadores participantes del juego.
9.5 El saque pertenece siempre al equipo que:
9.5.1 Ganar el punto en disputa.
9.5.2 Recuperar la ventaja cuando el equipo que arrebata el saque no concreta el punto en disputa en el tiempo de treinta segundos.
9.5.3 Se tiene la reversión de la ventaja determinada por el árbitro en razón de falta o infracción disciplinaria del equipo adversario.
REGLA 10. De las infracciones del servicio.
10.1 El saque es revertido al equipo adversario:
10.1.1 Cuando la peteca no llegue al campo del adversario.
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10.1.2 Cuando la peteca pasa por debajo de la red.
10.1.3 Cuando la peteca pasa por encima de la red, pero fuera de la proyección de las líneas laterales.
10.1.4 Cuando la peteca caiga fuera de los límites de la cancha.
10.1.5 Cuando la peteca se lleva o se conduce.
10.1.6 Cuando el jugador pisa dentro de los límites de la cancha, incluyendo en ellos las líneas demarcatorias.
10.1.7 Cuando el jugador se retire de fuera del área delimitada por la prolongación de las líneas laterales, aunque con parte de su cuerpo.
10.1.8 Cuando la peteca toque al jugador del mismo equipo antes de pasar al campo del adversario.
10.1.9 Cuando la peteca, en su trayecto aéreo, toque cualquier objeto fijo antes de poder ser defendida por el adversario, como por ejemplo el techo de las canchas cubiertas.
REGLA 11. De los toques, consecuencias e interpretaciones diversas
11.1 En el transcurso del juego, en cualquier circunstancia, la peteca
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sólo puede ser golpeada con una de las manos, una sola vez y por un solo jugador.
11.2 La peteca que, durante el juego, toca la cinta superior de la red sobrepasando, incluso en el saque, es considerada en juego.
11.3 Si en una jugada, incluso en el saque, la peteca toca la cinta superior, sobrepasar la red y en ella quedarse colgada, sin caer en el suelo, el saque vuelve al equipo titular de la ventaja y el árbitro principal considera los segundos hasta entonces transcurridos.
11.3.1 Si en una jugada, incluso en el saque, la peteca toca la red en su parte superior y, sin caer en el suelo, en ella quedarse colgada del lado del equipo que hizo el toque, el saque se vuelve al otro equipo, el recuento de puntos, en su caso.
REGLA 12. De las faltas
12.1 Son las siguientes las faltas registradas que cuentan punto o reversión del saque a favor del equipo adversario:
12.1.1 La invasión superior, que consiste en el paso de una o de las dos manos por encima de la red.
12.1.2 El toque en la peteca por un jugador con las dos manos o por los dos jugadores, al mismo tiempo, con las manos.
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12.1.3 Carga o conducción de la peteca.
12.1.4 La superación de la línea central de la cancha y de su proyección vertical por cualquier parte del cuerpo, incluidos los pies.
REGLA 13. De las infracciones disciplinarias y de la expulsión del jugador
13.1 Son las siguientes las infracciones disciplinarias registradas que cuentan punto o reversión del saque a favor del equipo adversario:
13.1.1 Cuando el jugador patea la peteca.
13.1.2 Cuando el jugador practique acto de falta de respeto al árbitro y sus auxiliares, adversarios, miembros de la organización y público presente.
13.1.3 Cuando el jugador no acepta la decisión del árbitro.
13.1.4 Cuando el jugador tenga conducta antideportiva, a criterio del árbitro.
13.1.5 Cuando el jugador abandona el lugar del juego, sin autorización del árbitro.
13.1.6 Cuando el jugador realiza un acto ofensivo caracterizado en un prejuicio racial, económico, religioso, ideológico, etc.
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13.2 En todas las infracciones disciplinarias, el infractor es susceptible de las siguientes sanciones:
13.2.1 Advertencia (tarjeta amarilla).
13.2.2 Expulsión del juego (tarjeta roja).
13.3 El jugador recibe obligatoriamente la tarjeta roja, con la consiguiente expulsión, cuando, ya teniendo en la partida recibida una tarjeta amarilla, comete una nueva infracción disciplinaria susceptible de castigo.
13.3.1 La pena de aplicación de tarjeta amarilla al jugador en un partido no se transfiere a otros partidos.
13.4 En un equipo compuesto por tres jugadores, el jugador expulsado puede ser sustituido y el partido tiene curso normal.
13.5 Si el equipo está compuesto por solamente dos jugadores y uno de ellos es expulsado, el set y la partida se cierran, debiendo ser consideradas las condiciones establecidas en los tres siguientes subitems.
13.5.1 El set o los sets ya disputados son considerados válidos y tienen su puntuación confirmada.
13.5.2 El set en disputa se cierra y se asigna el marcador de 12x0 para el equipo adversario.
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13.5.3 Al set o sets aún no disputados se asigna el marcador de 12x0 para el equipo adversario.
13.6 El jugador expulsado queda automáticamente suspendido para el siguiente partido de la tabla, sin afectaciòn del juicio por el Superior Tribunal de Justicia Deportiva, en el caso de eventos organizados por la CBP, o por los Tribunales de Justicia Deportiva, en el caso de eventos organizados en el ámbito de las entidades regionales de gestión del deporte.
13.7 El equipo penalizado con W, en cualquier fase de la competición, no puede continuar en la disputa, independientemente de los motivos de su ausencia, incluso los casos fortuitos o de fuerza mayor.
13.7.1 Cuando un equipo sea eliminado de la competición, los resultados de los juegos por ella realizados deben ser despreciados, y el marcador de estos juegos debe ser de dos sets a cero, con un marcador de doce a cero, con ventaja para el adversario o adversarios.
13.8 El jugador inscrito que no comparezca a la competición debe presentar justificación formal de su ausencia y puede sujetarse a las sanciones previstas en el Reglamento Interno de la Confederación Brasileña de peteca.
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13.8.1. Es susceptible de multa, conforme a las disposiciones del Reglamento Interno de la CBP, la entidad representada por el atleta que falte a la competición en que fue inscrito.
REGLA 14. De la división de las categorías por grupos de edad
14.1 Los equipos, de acuerdo con el grupo de edad de los jugadores, se agrupan en las siguientes categorías:
MASCULINO
1. Minis 2. Infantil 3. Adulto 4. Senior 5. Máster 6. Veteranos 7. Magnífica (1) De 06 a 12 años. (2) De 13 a 16 años. (3) De 17 a 30 años. (4) De 31 a 40 años. (5) De 41 a 50 años. (6) De 51 a 60 años. (7) De 61 años en adelante.
FEMENINO
1. Minis 2. Infantil 3. Adulto 4. Senior 5. Máster 6. Veteranos
(1) De 06 a 12 años. (2) De 13 a 16 años. (3) De 17 a 30 años. (4) De 31 a 40 años. (5) De 41 a 50 años. (6) De 51 años en adelante.
14.2 Para efecto de agrupamiento en las categorías, se considera la edad en años enteros que el jugador completa en el año del evento, no siendo tenidos en cuenta, ni el día, ni el mes de nacimiento.
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REGLA 15. De la validez y del ámbito de aplicación de las normas oficiales
15.1 Las presentes Reglas Oficiales, aprobadas por el Congreso Técnico realizado en Uberlandia, Estado de Minas Gerais, el 8 de abril de 2006, pasan a regir a partir de esta fecha, con validez en todo el territorio nacional, debiendo ser adoptadas por todo el Sistema Nacional y Regional de Administración y de Práctica del Deporte de peteca.
Debe saber que:
Existen modificaciones al reglamento de peteca para adaptarlo a ámbitos escolares. Según la CBP, se deben destacar las siguientes:
1. Los partidos se realizan a 3 (tres) sets, venciendo el equipo que gane dos de ellos.
1.1 Todos los encuentros del partido se desarrollarán en forma de puntos de corrido sin tiempo cronometrado.
1.2. El equipo de servicio tiene 20 (veinte) segundos para lograr el punto.
1.2.1 En los primeros dos sets los equipos cambiarán de lado en la cancha. Al hacer que la peteca caiga en la cancha del oponente antes del límite de tiempo de 20 (veinte) segundos y al perder
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puntos por el error, la falta cometida o el curso de tiempo mencionado, en este caso el equipo que anota puntos transfiere la ventaja del servicio al equipo contrario.
Los primeros dos conjuntos se resuelven cuando uno de los equipos alcanza 25 (veinticinco) puntos, necesariamente con 2 (dos) puntos de diferencia. Si el recuento de uno de los dos primeros conjuntos alcanza los 25 (veinticinco) puntos con la diferencia de solo 1 (un) punto, el conjunto solo se resolverá cuando uno de los equipos alcance la diferencia de 2 (dos) puntos.
El tercer set, si lo hay, se resuelve cuando uno de los equipos alcanza el puntaje de 15 (quince) puntos, necesariamente con una diferencia de 2 (dos) puntos. En caso de que el recuento del tercer set alcance 15 (quince) puntos, con una diferencia de solo 1 (un) punto, el set se resolverá solo cuando uno de los equipos alcance la diferencia de 2 (dos) puntos.
64 RESUMEN
Las ideas principales de este capítulo giran en torno a la historia, los fundamentos generales, los objetivos, los valores y el reglamento oficial del juego de peteca. En estas páginas se dan a conocer los fundamentos teórico-conceptuales para que este juego pueda llevarse a cabo en cualquier contexto latinoamericano. Para finalizar este apartado, a continuación se plantean actividades para el aprendizaje de los temas tratados.
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE
1. El origen de la peteca es difuso. Sin embargo, la teoría de génesis más fundamentada deja ver sus inicios en los siguientes países:
a) Colombia
b) Estados Unidos c) Brasil
d) República Dominicana.
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2. El juego o deporte de la peteca oferta en las personas que lo practican principalmente los valores de:
a) Concentración y disfrute b) Coeducación y triunfo c) Cooperación y relajación d) Inclusión y movilización
3. Un encuentro oficial de peteca se juega por dos equipos, cada uno integrado por:
a) Dos o cuatro jugadores b) Uno o dos jugadores c) Tres a cuatro jugadores d) Un solo jugador
Respuestas cortrectas: 1(c), 2(a), 3(c)
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Capítulo 2
EL JUEGO DE PETECA
El capítulo uno inicia con un recorrido sobre el origen, los fundamentos y el reglamento del juego o deporte de la peteca, logrando apreciar la historia, los objetivos y valores que se desarrollan con su práctica.
Finalmente, se presentan con claridad las reglas y normas oficiales para que se pueda ejecutar este juego o deporte de manera correcta.
Este segundo acápite se propone ver la peteca desde el marco de la recreación y el ocio, reivindicando su práctica como juego libre e improvisado que abre posibilidades de explorar la satisfacción, el goce y la libertad. Aquí se podrán encontrar adaptaciones para realizar esta actividad desde diferentes poblaciones, esto es, niños, jóvenes o adultos y otras poblaciones especiales como personas mayores y en
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condiciones de diversidad funcional, motriz, cognitiva, entre otras, de manera recreo-deportiva.
LA PETECA COMO RECREACIÓN Y OCIO
La peteca como juego recreativo nació y mantiene gran espacio de su práctica como actividad popular, especialmente en Brasil. Por tanto, niños y jóvenes se convierten en sus principales promotores y practicantes. Esto se viene aprovechando en la actualidad para el contexto escolar, desde donde se viene utilizando la peteca dentro del currículo escolar mediante actividades complementarias a las educativas, como aspecto integral para la educación del ocio o como proyecto pedagógico. Un vivo ejemplo de esto es que su práctica se encuentra oficializada y reglamentada para la educación pública escolar de niños y niñas en algunos Estados de Brasil como Paraná (Bagatin, 2013).
En el caso de otros contextos iberoamericanos como España, la práctica de peteca se hace de manera recreativa a partir de los deportes alternativos. Esto mismo ocurre en Alemania.
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Debe saber que:
La recreación se considera como una actividad que genera goce, placer y disfrute. Está destinada al aprovechamiento del tiempo libre y la búsqueda de bienestar físico, mental y social. En Latinoamérica la recreación se consolida cada vez más como un campo en construcción desde la fundamentación, la práctica y la política, siendo un elemento clave de estudio para el bienestar y el buen vivir.
El ocio se puede entender como una práctica social, un derecho humano de las personas y una necesidad básica del ser humano.
Según la World Leisure and Recreation Association (WLRA, 1994), se trata de una experiencia específica que produce satisfacción, disfrute y placer, permite el desarrollo personal, social y económico, mejora la salud física y mental, aumenta la calidad de vida y ayuda a mitigar la insatisfacción, el estrés, el aburrimiento, la falta de creatividad y la alienación.
A pesar de la alta aceptación de la peteca como actividad recreativa y de ocio en algunos países de Latinoamérica, especialmente en Brasil, es poco utilizada como material de apoyo pedagógico o como deporte educativo en los niños. Como se sabe, la peteca posibilita amplios y nuevos movimientos corporales, es capaz de generar inclusión a pesar de su bajo costo e inversión.
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JUEGOS PARA NIÑOS, JÓVENES Y ADULTOS
Como juego o deporte desarrollado en colectivos de niños, jóvenes y adultos, en la escuela, en la universidad y en la comunidad en general, la peteca se pràctica cotidianamente haciendo las veces de actividad de ocio y de tiempo libre especialmente en Brasil (ver caso de instituciones educativas en Ibaguè, anexo anexo nº3). Es aquí donde encuentra su mayor posibilidad de expansión.
La batería de juegos que a continuación se propone es una muestra de lo mucho que se puede llegar a hacer con un grupo de practicantes o de personas que deseen jugar a la peteca en estas edades.
En niños y jóvenes
En niños y jóvenes se recomienda su práctica desde el comienzo como actividad grupal, fortaleciendo la importancia del juego en equipo y la socialización. A continuación se dan a conocer algunas actividades que se pueden desarrollar con este colectivo.
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Ponchar con la peteca:
Varios compañeros con algún tipo de distintivo persiguen al resto de la clase que no posee la peteca. Los compañeros que poseen la peteca la deben lanzarla a aquellos compañeros que están “en peligro” de ser alcanzados (no lanzar a la cara). Al tener la peteca están salvados (agarrarla sin dejarla caer). Cuando alguien sea tocado con ella y la deje caer pasa a ser perseguidor. Variantes, utilizar el objeto de peteca artesanal liviana y reforzada con espuma (blanda).
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Pasar por el aro:
Por parejas (dúos), uno sostiene el aro y el otro, desde una distancia fijada, debe intentar introducir la peteca. ¿Cómo se puede introducir?,
¿con qué partes se logra esto? Hay una variante importante: cada vez que se introduce la peteca se da un paso hacia atrás para aumentar la distancia.
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En tu campo:
Enfrentados por parejas, cada dúo o pareja dentro de un campo de tres (3) por tres (3) metros y sin utilizar red, se juega a 5 puntos y saca el que gana el punto.
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Que no caiga:
En esta actividad se requiere dar golpes a la peteca en grupos de máximo seis (6) personas para que no caiga al suelo. Los golpes pueden hacerse con cualquier parte del cuerpo y no hacer muchos de manera consecutiva sino más bien de manera alternada. Puede golpear hacia arriba quien sigue el golpeo y así sucesivamente.
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Peteca-voleibol:
Esta actividad se desarrolla dividiendo la clase en grupos de ocho (8) personas, en dos equipos de cuatro (4) contra cuatro (4) separados por una goma o red. Se trata de golpear la indiaca con cualquier parte del cuerpo, teniéndole que dar como mínimo tres (3) toques antes de pasarla al campo contrario. Cada golpe debe darlo una persona diferente y saca el que haga punto, ganando el que más puntos haga.
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Peteca-tenis:
En parejas o en grupos de cuatro (4) personas se juega al tenis con raquetas de plástico, pero la pelota en este caso es la propia peteca/
indiaca.