PROPUESTA DE PERIODISMO CIENTÍFICO PARA UNA SOCIEDAD DE POST CONFLICTO
POR: CAMILO ANDRÉS RAMOS JIMÉNEZ
TRABAJO DE GRADO PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE COMUNICADOR SOCIAL CON ÉNFASIS EN PERIODISMO Y PUBLICIDAD
DIRECTOR: GERMÁN ORTEGÓN PÉREZ
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE COMUNICACIÓN SOCIAL Y LENGUAJE CARRERA DE COMUINICACIÓN SOCIAL Y PERIODISMO
BOGOTÁ D.C. 2008
Agradecimientos
Quiero dar gracias a esas personas que desde su perspectiva profesional y humana han contribuido de manera significativa a la realización de este trabajo. A mi director de Tesis, profesor Germán Ortegón, y al profeso Eduardo Gutiérrez, que no sólo durante el desarrollo de este proyecto, sino durante toda la carrera, han motivado con sus acertados lineamientos una actitud en pro de la investigación y una postura crítica para ejercer la comunicación para la construcción de la misma.
A mis padres por su apoyo incondicional y su guía que hicieron posible mi formación profesional.
A Diego Páez y David Hernández, con quienes compartí este largo camino y que son la prueba de que el trabajo en equipo hace posible lo imposible.
Tabla de Contenido
Introducción. 1
Justificación y Planteamiento del problema. 3 Fundamentación Teórica. 9
Objetivos. 20
Categorías de análisis. 21
Capítulo 1. Prometeo y otros mitos. 33
El síndrome de Frankestein. 40
Capítulo 2. Un discurso erróneo. 43
Pensamiento narrativo. 47
El periodismo como transformador del discurso. 55
Capítulo 3. La fórmula periodística. 59
La ciencia siempre en contexto. 61
Personalizar la ciencia. 65
Una historia que hay que saber contar. 67
En los zapatos de la audiencia. 71
Capítulo 4. Periodismo Conciencia. 73
Proyecto Conciencia. 75
El perdón. Programa piloto. 77
Entrevistas. 85
Bibliografía. 89
Introducción
Actualmente el conocimiento es visto como un capital intangible que brinda herramientas para entender y actuar en el mundo, tanto como para personas como para sociedades. A raíz de los procesos que ha traído consigo la modernización, el concepto de conocimiento ha sido ligado como causa y consecuencia de la ciencia. A partir de allí el conocimiento se ha segmentado, dividido y clasificado con un nivel de abstracción tan alto que nos ha dejado sólo la forma por apreciar, un plano de mínimo de la estructura del conocimiento, pero este como tal ha sido alejado, se intenta proteger el conocimiento cubriéndolo de estatus y prestigio, pero en realidad se impide que este siga su curso natural de reproducción entre las gentes y por lo tanto se pierda entre intereses privados de las élites.
Pero el conocimiento no sólo se ha alejado de la sociedad, sino que además ha sido guiado por la modernización que no ha sido un proceso del todo armónico. Dentro del proceso de modernización ha existido una violencia simbólica, además de alguna otra violencia física, que se ve reflejada en el lenguaje, en la política, en la economía, en la filosofía, entre otros ámbitos donde se dejan de lado realidades sobre las que se han construido sociedades y culturas, para imponer el pensamiento occidental y los fundamentos de la modernidad, entre ellos uno que nos interesa especialmente en este caso: la razón como base del conocimiento. Esta conexión implica que dentro de la noción del conocimiento y, por lo tanto, del aprendizaje, también se genera esta misma violencia.
Dentro del conocimiento se ha dado una relación con el saber científico que ha desprestigiado e ignorado a otros saberes, no provenientes de la razón y el proceso planteado por el método científico, sino de la fe, la experiencia o los sentimientos, entre otros; con ello se dejan de lado culturas que se han
construido en base a diversas formas de entender el mundo y entender a la persona en sí misma, estas son reprimidas por el autoritarismo de la verdad.
Esta situación muestra un conflicto que existe dentro de la ciencia y dentro del concepto del conocimiento, un conflicto que se puede afrontar desde diversos campos y uno de ellos es la comunicación. Si nos ubicamos en una perspectiva donde la comunicación tiene una función más allá del manejo de determinada información buscando que haya un proceso eficaz entre emisor y receptor, sino donde además la comunicación tiene una responsabilidad social y política, resulta importante pensar como desde los productos comunicativos sobre ciencia se puede trabajar sobre este conflicto.
Por tal razón en esta reflexión se vuelve sobre visión tradicional que el periodismo ha tenido de la ciencia y su relación con el concepto de desarrollo, siendo cómplice de una ilusión que llegó a su punto máximo en la década de los 50 alimentada por intereses políticos, pero que luego produciría una decepción que terminaría por alejar al ciudadano de la ciencia. También se inspecciona el discurso que ha manejado la ciencia y que el periodismo ha incorporado para tratar estas temáticas, cayendo en los mismos errores y falsos presupuestos desde los cuales narra el mundo.
A partir de esto se proponen algunos lineamientos que el periodismo científico debería tener en cuenta en la práctica, para ser un periodismo más democrático e incluyente, que tenga en su panorama el concepto de desarrollo humano y un conocimiento construido desde una diversidad de saberes. Un periodismo con estas características podrá comunicar de una forma más cercana el conocimiento científico, lo que alguna vez llamo el médico neurofisiólogo colombiano, Rodolfo Llinás, “poner la ciencia en contexto”1, sólo que ese contexto no se entiende como mostrar en la práctica el conocimiento científico, sino puesta en dialogo con otros saber de la sociedad y, por lo tanto, con las formas de narrar el mundo que se encuentran en un país como el nuestro.
1 Entrevista realizada por Darío Restrepo para el canal City TV. 2011. Bogotá, Colombia.
Justificación y Planteamiento del problema
Actualmente es común hablar de la Sociedad de la Información, un paradigma íntimamente relacionado con la capacidad de los medios de comunicación para difundir información y así convertirse en un pilar de las nuevas estructuras, especialmente económicas.
El concepto Sociedad de la Información tiene como variante un término mucho más politizado: Sociedad del Conocimiento. Este concepto nace a partir de la constante evolución que desde el siglo XX presentan la formación de personas y grupos, como los adelantos científicos y técnicos, que han hecho que el conocimiento se convierta en objeto de desafíos económicos, políticos y culturales, a tal punto que el concepto de Sociedad del Conocimiento ha sido incorporado por la UNESCO dentro de sus políticas institucionales y ha suscitado una serie de reflexiones por todo el mundo para afrontar los retos que trae esta sociedad. Uno de estos retos es pensar la distancia entre la ciencia y las personas del común, esto quiere decir, reflexionar sobre la brecha que ha alejado a la sociedad del pensamiento científico.
Este reto cobra importancia por la relación que establecemos entre la ciencia y desarrollo y al parecer la clave está en la forma en que se entiende el desarrollo. Históricamente este concepto ha sido asociado con una fuerza económica y un sistema político sólido y que funcione como modelo de organización para una determinada sociedad. También el concepto se ha aplicado a segmentos geográficos que en su organización cuenta con ciertos elementos que le dan ventaja frente a otras y que han sido denominadas
naciones desarrolladas, entre estos elementos cobra importancia el potencial militar, que ha estado desde siempre íntimamente relacionado con los avances tecnológicos.
El periodismo ha tomado nota de esta concepción y sigue teniendo una visión tradicional sobre el desarrollo. Claro, siempre se encontrarán ejemplos que se escapan a este enunciado, pero en la mayoría de ejercicios periodísticos, en especial en los medios masivos, los índices de desarrollo se encuentran en qué tan democrático y participativo es el gobierno de turno, las dinámicas del producto interno bruto con respecto a años anteriores, las condiciones de infraestructura o las novedades técnicas en la cosecha de alimentos o los avances médicos frente a los virus y las necesidades que afectan a la población.
Sin embargo, desde la década de los 90 hay un nuevo paradigma para entender el desarrollo y es el desarrollo humano, el cual “comprende la creación de un entorno en el que las personas puedan desarrollar su máximo potencial y llevar adelante una vida productiva y creativa de acuerdo con sus necesidades e intereses”2. Esta definición tiene como mayor novedad que pone como eje fundamental del desarrollo a las personas y plantea que estas son la verdadera riqueza de las naciones, por lo cual el desarrollo es mucho más que el crecimiento económico, que constituye sólo un medio para que cada persona tenga más oportunidades. Esta forma de ver el desarrollo se centra en ampliar las oportunidades para que cada persona pueda vivir una vida que valore.
Para que existan más oportunidades es fundamental desarrollar las capacidades humanas, esto quiere decir, la diversidad de cosas que las personas pueden hacer o ser en la vida. Las capacidades más esenciales para el desarrollo humano son disfrutar de una vida larga y saludable, acceder a educación y a los recursos necesarios para lograr un nivel de vida digno y poder participar en la vida de la comunidad. Este concepto de desarrollo
2 Definición de Desarrollo Humano expuesta por el PNUD en su sitio web para Colombia. Extraído el 25 de octubre del 2014 de www.pnud.org.co.
humano no ha sido ligado directamente con el conocimiento científico, pero
¿acaso la ciencia no tiene como fin desarrollar y extender las capacidades humanas?
Sin embargo, aunque las sociedades del conocimiento se construyen a partir del concepto de desarrollo humano, hay una nueva forma de mirar la ciencia que incluso guarda cierto recelo. Es una sociedad que entiende que el conocimiento siempre ha existido, pero acompañado de desigualdades, exclusiones y luchas sociales. Este factor hace que se planteen unas sociedades donde se busque romper con las barreras del conocimiento y que siempre esté orientado hacia las personas.
Mientras la noción de sociedad de la información se basa en los progresos tecnológicos, las sociedades del conocimiento comprenden dimensiones sociales, éticas y políticas, “nutre de sus diversidades y capacidades”3, llegando incluso a rechazar el determinismo tecnológico. Estas sociedades son conscientes de que la importancia otorgada a la información y a los mass media han cambiado nuestra relación con el saber, pero que desarrollo de las redes no puede por sí sólo sentar las bases del conocimiento, “poner en contacto a las poblaciones mediante cables y fibras ópticas, no sirve de nada a no ser que esa conexión vaya acompañada por una creación de capacidades y una labor encaminada a producir contenidos adecuados”4. Por esta razón, el periodismo juega un papel fundamental dentro de la sociedad del conocimiento como mediador entre las diversas realidades sociales y culturas que han construido la cosmovisión de un pueblo y los aportes que entrega el saber científico a la resolución de problemas, siempre en busca de ampliar las capacidades de las personas. El concepto de sociedad del conocimiento reconoce que no puede haber un modelo único, por eso muchas veces se prefiere hablar de sociedades, para hacer notorio el carácter plural que conlleva.
3 Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Cultura y la Ciencia (UNESCO).
2005. Hacía las sociedades del conocimiento. Ediciones UNESCO. París, Francia. Pág. 17.
4 Íbid. Pág. 23.
El periodismo debe exigirse recoger esta pluralidad, entender que el conocimiento ha sido capturado mediante unos procesos históricos que han provocado entre los avances científicos y las capacidades de las personas.
Para responder a los requerimientos de la sociedad del conocimiento el periodismo debe reevaluarse constantemente los supuestos sobre los cuales ha narrado el mundo durante décadas, de esta forma liberarse de las doctrinas y acoger y promulgar un nuevo concepto de desarrollo que también le permita liberarse al hombre.
En la búsqueda de la consolidación de Colombia como sociedad del conocimiento, los diferentes escenarios de política pública y sectores académicos han evidenciado una gran preocupación por la integración de la ciencia y la tecnología la sociedad en general. Una de las estrategias fundamentales sobre las que trabaja Colciencias es la apropiación social del conocimiento, que busca un proceso de comprensión e intervención de las relaciones entre tecnociencia y sociedad, construido a partir de la participación activa de los diversos grupos sociales que generan conocimiento.
El presupuesto designado para esta entidad subió entre el año 2009 y 2012 el 2.03, pasando de 194 mil millones a 395 mil millones5.
También se ha prestado una mayor atención a este punto por parte de grupos de investigadores que buscan dar a conocer sus avances, mientras que en el año 2002 el país tenía 91 revistas indexadas en el Sistema Nacional de Indexación de Publicaciones Especializadas de Ciencia, Tecnología e innovación, PUBLINDEX; en el 2011 ya contaba con 466 publicaciones. Así mismo se pasó de 913 artículos de autores colombianos en publicaciones indexadas en ISI Web of Knowlege en el año2006 a 2875 artículos en el 20116.
A pesar de este panorama, actualmente el periodismo científico es un área que poco se trabaja por parte de la academia en nuestro país y ni hablar del bajo porcentaje de participación que tienen estos contenidos en los medios masivos de comunicación, especialmente en la televisión nacional. Además, los pocos
5 Fuente: Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología.
6 Fuente: Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología. Pág. 82
contenidos que hay tienden a manejar lo que la investigadora Mónica Lozano llamó el modelo de déficit7.
Este tema es mencionado en el texto de apertura de la Estrategia Nacional de Apropiación Social de la Ciencia, la Tecnología en la Innovación publicada en el 2010 por Colciencias, donde se aclara que en el diagnóstico que presenta el documento se identifican entre los principales problemas para el diseño y ejecución de estrategias para la apropiación la imagen descontextualizada de la ciencia que brindan los medios masivos de comunicación y la versión generalizada de la ciencia como caja negra, término que popularizó el sociólogo Steve Woolgar en su obra Ciencia: Abriendo la Caja Negra8, donde juzga el método científico como medio de generación de conocimiento racional, objetivo y verídico que no es permeable a las luchas políticas y que es defensor de la democracia y de la cultura.
Por esto es necesario pensar en cómo se puede realizar un buen ejercicio de comunicación de la ciencia en el contexto colombiano, esta reflexión debe hacerse desde diferentes perspectivas, con los aportes de diversas disciplinas que permitan hacer un análisis de las huellas que nos ha dejado el progreso de la ciencia, adquiriendo un posicionamiento dentro de la sociedad y como el periodismo científico ha atravesado un proceso paralelo.
Los orígenes de la divulgación científica se dan casi desde el mismo momento que las sociedades empiezan a preocuparse por la producción de conocimiento científico, por lo tanto, necesitamos entender cómo se relaciona la ciencia con sus formas de comunicación y como se relaciona el periodismo con la información científica para atender las necesidades de la sociedad actual.
Las estructuras sociales se han tornado tan complejas que cada vez más nos encontramos con medios de comunicación tradicionales que sólo le dan una
7 LOZANO, Mónica. (2005), Programas y experiencias en popularización de la ciencia y la tecnología. Panorámica desde los países del Convenio Andrés Bello, Bogotá, Convenio Andrés Bello.
8 WOOLGAR, Steve. (1991). Ciencia: abriendo la caja negra. Ed. Anthropos. Barcelona, España.
caricia a la diversidad de audiencias existentes, pero que no logran llegar a capturar su atención. Además, el afán por la primicia hace que muchas veces se pase por encima del rigor que requiere el periodismo, se confunden las prioridades y se pierde los intentos por crear nuevas formas, contar nuevas historias y llegar a nuevos públicos.
Este análisis requiere que en algún punto llegue a ser multicultural, fuera de un pensamiento occidental que une la difusión del conocimiento con un proyecto civilizador propio de la modernización. Es importante darse la oportunidad de pensar la comunicación de la ciencia desde la inclusión de los distintos saberes que se unen en nuestra sociedad y que muchas de ellos se ven representados en las instituciones que gobiernan nuestras esferas públicas y privadas.
Debido a la importancia que tienen estos elementos, se busca una nueva alternativa para pensar la comunicación de la ciencia logrando acortar la brecha entre ciencia y sociedad. Este esfuerzo se hará desde el cuestionamiento al valor que se le da a la información, pero también los retos que impone la era digital y la aparición de la comunicación transmedia.
En este proyecto se investigó cómo realizar periodismo científico mediante un formato audiovisual, de tal manera que cumpla los estándares de rigor periodístico y además tenga una narrativa acorde a los nuevos públicos y las nuevas formas de consumir contenidos.
Además se va a realizar un proceso que pocas veces se hace en los proyectos periodísticos y es pensar en la realización de estos desde una reflexión teórica sobre las exigencias de la práctica periodística, intentando escapar a la rapidez que propone el día a día en los medios de comunicación y dando un espacio para pensar en la labor periodística desde el papel y las responsabilidades que tiene la comunicación, en especial en una sociedad como la nuestra que atraviesa un proceso social de transformación que permita entrar a un estado de post-conflicto.
La situación problemática se presenta en dos puntos claves: el primero es que si la ciencia y tecnología son uno de los caminos al progreso desde el siglo XX, más aún en la era de la economía del conocimiento, es un tema que debería
tener mayor importancia en la agenda mediática y por lo tanto el olfato periodístico debería darle mayor relevancia.
El segundo punto es que uno de los problemas de fondo que la sociedad colombiana busca dejar atrás para superar el conflicto armado, es la exclusión política, económica y social que históricamente han sufrido diversos sectores de la población. Por esta razón sería un error no pensar en cómo el ejercicio comunicativo puede eliminar las barreras que ha marcado la violencia del proceso civilizador; es necesario trabajar en un periodismo más incluyente y democrático.
La presente investigación abre la posibilidad de pensar cómo desde el periodismo ejercer un cambio en la memoria colectiva, de tal forma que se trabaje sobre la brecha existente entre la ciencia y la sociedad y, al mismo tiempo, se elimine la noción de superioridad del conocimiento científico dentro del conjunto de saberes.
Teniendo en cuenta la Pontificia Universidad Javeriana ofrece una formación encaminada a promover la investigación interdisciplinar y la prioridad del sentido social, este proyecto es pertinente en su búsqueda por ofrecer espacios de inclusión desde la comunicación de la ciencia. Además responde a la necesidad de informar los avances de la ciencia y la tecnología en una sociedad del conocimiento, analizando la relación que estos deben tener con las esferas de lo económico, lo político y lo social.
Fundamentación Teórica
La metodología usada para esta investigación fue la búsqueda en base de datos a partir de una categoría principal, la divulgación científica, entiendo esta como el término comúnmente usado para la difusión de información científica y del cual se originan términos más complejos como comunicación de la ciencia o comunicación para la apropiación de conocimiento. Se indagó especialmente por investigaciones que aportaran respuesta en cuanto al cómo del ejercicio de este campo comunicativo.
La primera referencia de divulgación científica que se tiene en cuenta es hecha por la doctora María Inés Jara Navarro, directora de la revista Gerencia y Políticas de Salud. En una editorial9 de esta publicación, ella habla de los orígenes de la divulgación científica, narrando que su existencia se da casi desde el mismo momento en el que las sociedades empiezan a preocuparse por la producción de conocimiento científico. La doctora Jara habla de evidencias de divulgación científica que se pueden encontrar desde el 1600 con la aparición de la Academia Lincei, en Roma10.
En su análisis Jara argumenta que en la sociedad del conocimiento la producción científica es uno de los ítems de desarrollo de una población, citando al profesor Óscar Rodríguez quien afirma “que el capital intelectual es la denominación genérica comúnmente aceptada para designar el valor del conjunto de activos intangibles poseídos por una organización”11. Por lo cual es de vital importancia lograr „sistemas de investigación sostenibles‟ y resalta el papel que la divulgación científica juega en este propósito.
Un punto que puede ser útil para las reflexiones que propone este trabajo es la definición del concepto „impacto del trabajo científico‟. Este concepto es usado desde el ámbito de las publicaciones científicas y desde allí es entendible porque María Jara lo define como “el número de citas que los artículos tienen en revistas de relevancia”12. Sin embargo, cuando pensamos en la propuesta del profesor Óscar Rodríguez, habría que analizar cómo está relacionado el concepto de capital intelectual con el de impacto, ya que posiblemente estemos en un primer momento ante la problemática de cómo asignar valor a un conocimiento científico y cómo aporta este valor a la
9 JARA, María Inés. Editorial de la revista Gerencia y Políticas de Salud: El reto de la investigación y la producción científica de la salud. Vol. 11, No. 22 (ene.-jun. 2012), pág 5-10.
10 La Accademia Nazionale dei Lincei es una academia de ciencias italiana fundada en 1603.
El nombre fue tomado el Lince, animal de vista tan aguda que los antiguos creían que podía atravesar las paredes. Actualmente se considera uno de los íconos de la época conocida como la Revolución del Conocimiento.
11 RODRÍGUEZ, Oscar. (2003). Indicadores de capital intelectual: concepto y elaboración. I Congreso Internacional y Virtual de Intangibles. Recuperado de
http://www.iade.org/files/rediris2.pdf
12 Op. Cit. JARA, María Inés. (ene.-jun. 2012). Pág. 6
sostenibilidad de un sistema de investigación y que papel tienen los medios para que se dé esta condición.
Resulta interesante plantear cómo definir, desde el criterio periodístico, el impacto de un trabajo científico. Así mismo, otras referencias sobre la importancia de la divulgación científica que, aunque cortas, son destacables, son dos editoriales de la revista Universitas Psychologica13, escritas por su editor, Wilson López López. El profesor López plantea que la comunicación se vuelve imprescindible dentro de las dinámicas de investigación, a pesar de que “las comunidades académicas suelen ser conservadoras en cuanto a las formas de producción y comunicación científica”14. Además afirma que se debe asumir el reto de incorporar las nuevas formas de comunicación, refiriéndose a las plataformas digitales.
Es importante ver como desde un producto comunicativo que hace divulgación de la ciencia, ya se piensa a reflexionar sobre el papel que deben jugar las nuevas tecnologías y las condiciones que la Web 2.0 le ha dado a la comunicación. López menciona que elementos muy importantes a considerar, además de la visibilidad de las investigaciones científicas, la accesibilidad y la financiación.
Cuando se habla de la visibilidad de las investigaciones, se evoca a la idea de formación de públicos de tal forma que los avances científicos sean accesibles al público en general, lo cual quiere decir que el hecho que una investigación alcance visibilidad no sólo depende de invertir en la labor científica, sino de la alfabetización de públicos. La Estrategia Nacional de Apropiación Social de la Ciencia, la Tecnología en la Innovación resalta que otro de los problemas para las estrategias de apropiación es el analfabetismo científico, es decir, la falta de
13 Revista de la Facultad de Psicología de la Pontificia Universidad Javeriana.
14 LÓPEZ, Wilson. Editorial de revista Universitas Psychologica: Perspectiva de la comunicación científica en las nuevas realidades digitales. V. 8 No. 3 (sep – dic 2009), pág. 575.
dominio público de los códigos y lenguajes de las culturas tecnocientíficas, pero también la falta de interés por parte de los expertos15.
Por otro lado, con la financiación volvemos a pensar en la sostenibilidad y cómo se relaciona con la comunicación. Al parecer, dentro de los círculos científicos, una de las razones para apostarle a la difusión de sus investigaciones es porque la consideran un apoyo a la recaudación de fondos, también sería importante pensar hasta qué punto el modelo de nuestras políticas públicas para el apoyo a la investigación pone en la comunicación un porcentaje importante para que una investigación pueda ser financiada.
López habla de la labor de la comunicación en la investigación y de los productos académicos en la sociedad de conocimiento como “un acto de responsabilidad social, no sólo académico o económico”16, porque la comunicación científica contribuye a la formación de nuevos investigadores y académicos, ya que puede desbordar el ámbito tradicional de comunicar sólo a una pequeña comunidad de expertos. La importancia que López le otorga a la comunicación es tal, que afirma que investigación que no se divulga no existe.
El politólogo y comunicador social Wolfgang Goede, en el artículo Agenda del periodismo científico en la segunda década del Siglo XXI: Promover el alfabetismo científico por medio de debates científicos, plantea una discusión sobre la importancia de la divulgación científica a partir de un caso muy explicativo, la energía nuclear. Aunque su análisis sólo toca los elementos más importantes de diferentes puntos de vista con respecto al tema, muestra la importancia social de la evaluación a este tipo de avances científicos y que esta se haga desde el conocimiento científico y no desde el prejuicio social, ya
15 Estrategia Nacional de Apropiación Social de la Ciencia, la Tecnología en la Innovación.
(2010). Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación, Colciencias.
República de Colombia. Pág. 12.
16 Op. Cit. LÓPEZ. Wilson. Editorial de revista Universitas Psychologica: Citación y dinámicas de la comunicación científica. V. 9, No. 1 (ene – abr 2010), pág. 9.
que “la ciencia y la tecnología serán el motor de cambio y transformación, en un grado mayor del que fue la industrialización en la época clásica”17.
El ejemplo que usa del TELI18 es muy ilustrativo en cuanto a la importancia que puede cobrar la comunicación científica en el mundo moderno, una época donde el periodismo científico se convierte en una exigencia que va mucho más allá de apoyar a los investigadores, sino que atiende una necesidad social.
Por esta razón el periodismo científico es un periodismo que debe imponerse, más allá del agrado de los investigadores, “debe ser impuesto, así como en el siglo XIX tuvieron que hacerlo los periodistas políticos contra la voluntad y persecución de los poderosos. Sólo así los reporteros científicos podrán tener una base real en la sociedad”19, afirma Goede.
Otra obra que nos entrega bases para analizar esta problemática es La derrota de Platón o la ciencia en el siglo XX, escrita por geoquímico y ex ministro de Educación francés Claude Allègre. Este libro es una reflexión sobre la ciencia y su relación con los sistemas de información, es interesante por el papel que asume Allègre dentro de la obra, una visión distinta, innovadora, reflexiva y muchas veces polémica. La obra se compone de una introducción reflexiva sobre la situación de la investigación científica y luego una serie de capítulos que se pueden agrupar por temas científicos que cubren para el autor los avances más importantes en el siglo XX.
El autor destaca lo esencial del papel de la ciencia en la actualidad, afirma que como ningún otro, el siglo que termina se ha visto dominado, trastornado, acelerado y transformado por la ciencia. La importancia que le atribuye a esta situación de la ciencia es que “no hay liberación posible del hombre, ni posibilidad de atenuar el carácter absurdo de su condición o sus angustias sin la
17 GOEDE, Wolfgang. Artículo de la revista Signo y Pensamiento: Agenda del periodismo
científico en la segunda década del Siglo XXI: Promover el alfabetismo científico por medio de debates científicos. Vol. 31, No. 59 (jul.-dic. 2011), pág. 95.
18 El TELI es la Asociación de Periodistas Científicos de Alemania, fundada en 1929, la organización más antigua de periodistas técnicos del mundo. El TELI jugó un papel clave en la propaganda del nacional-socialismo.
19 Op. Cit. GOEDE, Wolfgang. (jul.-dic. 2011). Pág. 95.
ciencia”20, ya que según el autor así como los avances científicos han alcanzado un punto muy alto, la ciencia jamás había alcanzado una posibilidad de abrir puertas a nuevas formas de ver el mundo como lo hace ahora.
Según Allègre la ciencia se ha aislado y confinado. Este concepto de innovación para Allègre va de la mano con un método científico que le de gran relevancia a los hechos experimentales, por lo cual para él la problemática es que Europa es castigada por su incapacidad para desarrollar una cultura científica adaptada a la “dictadura de los hechos”21, y por tanto a la aceptación de la novedad.
Considero que uno de los mayores aportes de La derrota del Platón a esta investigación es precisamente pensar en una cultura de la ciencia, se coincide con el propósito de posicionar en la memoria colectiva de la sociedad el pensamiento científico, en convivencia con otros tipos de saberes. Allègre busca introducir la investigación científica en la cultura, para el hombre la sienta otra vez como un resultado natural de su progreso, combatir el dogma social, pero también con el dogma que existe en la ciencia.
Para analizar la labor periodística en el periodismo científico se ha buscado un trabajo conceptual que sirva como piedra angular de la investigación, más allá de la reflexión sobre ciencia. El libro Los Elementos del Periodismo, de Bill Kovach, que preside el Comité de Periodistas Preocupados (CCJ), y Tom Rosenstiel, director del Project for Excellence in Journalism, muestra la preocupación por un periodismo que está siendo absorbido por el mundo de las comunicaciones, las empresas periodísticas, cuya propiedad pertenece a monopolios, llegan a ser utilizadas para promover los productos de sus filiales, articular estrategias de mercadeo y emitir información en comodidad con intereses corporativos.
20 ALLEGRÈ, Claude. (1995). La derrota de platón o la ciencia en el siglo XX. Fondo de Cultura Económica. México D.F, pág. 10
21 Ibíd., pág. 9
Esta preocupación lleva a los autores a formular una defensa de los elementos básicos del ejercicio periodístico e invitar a un retorno a los fundamentos que le permitieron al periodismo tener una reputación distinta al de otras formas de comunicación más asociadas con el entretenimiento y campañas propagandísticas. Esta propuesta se sintetiza en los nueve capítulos de libro, cada uno representa a los elementos del periodismo, que son: 1. La primera obligación del periodismo es la verdad. 2. Su primera lealtad es hacia los ciudadanos. 3. Su esencia es la disciplina de la verificación. 4. Sus profesionales deben ser independientes de los hechos y personas sobre las que informan. 5.
Debe servir como un vigilante independiente del poder. 6. Debe otorgar tribuna a las críticas públicas y al compromiso. 7. Ha de esforzarse en hacer de lo importante algo interesante y oportuno. 8. Debe seguir las noticias de forma a la vez exhaustiva y proporcionada. 9. Sus profesionales deben tener derecho a ejercer lo que les dicta su conciencia.
La pertinencia de los planteamientos expuestos en Los Elementos del Periodismo es que serían una base teórica sobre la cual pensar la realización del periodismo científico. Si ya hemos citado autores, y encontraremos otros más adelante, que argumentan sobre el por qué es importante el periodismo científico, entonces lo más lógico que este siguiera los parámetros de calidad del periodismo en otros campos, como el político por ejemplo, que para muchos es su más pura expresión. Incorporar los elementos que resultan del estudio de Kovach y Rosenstiel al periodismo científico puede ser de gran importancia para este proyecto.
Existen dos publicaciones que tratan específicamente las dinámicas y las formas del periodismo científico, ambas son autoría del español Carlos Elías, licenciado en Ciencias de la Información y en Ciencias Químicas por la Universidad de La Laguna. Ha sido becario de periodismo científico del CSIC22, ha colaborado con el diario ABC y Canarias 7 y ha trabajado como redactor de noticias
22 Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Agencia estatal española con reconocimiento a nivel continental.
políticas y locales en la agencia Efe. Entre el 2000 y 2002 trabajó en la sección de información científica del diario El Mundo y actualmente es profesor de Periodismo Especializado de la Universidad Carlos III de Madrid.
La primera de estas publicaciones se titula La ciencia a través del periodismo y es mayoritariamente una recopilación de artículos de Elías publicados en el diario El Mundo entre el año 2000 y 2002. La publicación está dividida por capítulos en función de los temas científicos que se abordan: el Universo, el espacio, la biología molecular, la naturaleza y el medio ambiente. También incluye un capítulo sobre tecnología y otro sobre instalaciones científicas. Cada capítulo lleva una introducción en la que se relacionan los aspectos científicos y periodísticos que coexisten en esa área concreta.
El libro tiene como una de sus justificaciones la relevancia del periodismo científico, coincidiendo con algunos de los autores ya citados en que es parte importante para el desarrollo la investigación científica. Incluso Carlos Elías introduce el cuestionamiento a aquellas investigaciones que tienen en cuenta parámetros comunicativos frente a la sociedad en general para la divulgación de sus publicaciones: “pese al rechazo y críticas de los científicos hacia la prensa, en realidad esta hace mucho más por la ciencia y su progreso que muchos investigadores encerrados en sus laboratorios preocupados por sus publicaciones, que pocos leen, y la opinión que de ellos tendrán sus colegas”23. Este punto ya se ha reiterado en varias de las investigaciones citadas durante este estado del arte y es sin duda un factor sobre cuál se hace necesario trabajar y pensar sobre las implicaciones que pueda tener en la producción de un producto periodístico de divulgación científica, ya que si se habla de cierto rechazo por parte de la comunidad científica en países donde este tipo de periodismo ya se ha desarrollado, habría que preguntarse si el rechazo será mayor y habrá tensiones más profundas en una sociedad donde el periodismo científico está dando sus primeros pasos; tal vez cuando este empiece a crecer
23 ELÍAS, Carlos. 2003. La ciencia a través del periodismo. Nivola Libros y Ediciones. España, pág.
11
en Colombia habrá que valerse de la frase que expresa Carlos Elías para ejercer plenamente el periodismo científico: “afortunadamente la ciencia no es patrimonio de los científicos, sino de la sociedad”24. Elías acude nuevamente a la perspectiva de una élite hermética, que provocan un distanciamiento cada vez mayor entre lo que la ciencia sabe y lo que gente sabe de la ciencia.
La segunda obra que hemos encontrado de Carlos Elías es Fundamentos de periodismo científico y divulgación mediática, las primeras líneas de este nuevamente nos indican la importancia del periodismo científico: “el periodismo y la divulgación científica reúnen las dos áreas que definen la civilización actual: la ciencia y los medios de comunicación”25 y además destaca la complejidad conceptual que representa. El libro se nutre de la experiencia del autor tanto como científico natural, como en la docencia de la asignatura, en investigación sobre el conocimiento público de la ciencia. Se intenta realizar una guía útil para aquellos interesados en la divulgación científica.
Dentro de las lecturas hasta ahora destacadas, esta es la primera que nos introduce al concepto de la Comunicación Pública de la Ciencia, para denominar la actividad de periodismo y divulgación científico, un concepto que es importante pensar en este trabajo a la hora de reflexionar sobre realizar un proyecto competitivo en la televisión nacional, ¿cuál es el carácter de lo público en nuestra televisión?
Elías nos plantea que aunque en los países latinoamericanos ha aumentado la preocupación por la divulgación científica, también es una región donde la brecha entre ciencia y letras es cada vez más grade, “el periodismo y la divulgación de la ciencia puede ser el puente que vuelva a unirlas”26. El español también resalta la visión de la ciencia como cultura en el periodismo, argumentando que “el primer requisito para elaborar un buen periodismo
24 Ibíd. Pág. 20.
25 ELÍAS, Carlos. 2008. Fundamentos de periodismo científico y divulgación mediática. Alianza Editorial. Madrid, España, pág. 9
26 Íbid, pág. 10
científico pasa por incorporar el conocimiento científico al ámbito de la cultura humanística”27. Además se habla de la evolución en la percepción social de la ciencia por la sociedad y la opinión pública de la ciencia.
En la obra de Elías se establece la diferencia conceptual entre comunicación de la ciencia y divulgación de la ciencia, así como entre periodista científico y divulgador, argumentando que el periodista necesita fuentes y su trabajo consiste, básicamente, en seleccionar aquellas que sean más competentes. El divulgador no lo necesita porque este es en sí mismo una fuente. El autor establece que la importancia de las fuentes es tal que la credibilidad de un medio de comunicación puede medirse por la calidad, cantidad y diversidad de fuentes.
En Los elementos del periodismo científico y la divulgación mediática encontramos un apartado claro sobre el periodismo científico en formato audiovisual, se encuentra en el capítulo 7 del libro, titulado Formatos mediáticos de la información científica:, prensa, periódicos digitales, radio y televisión y dentro de este un segmento específico sobre la televisión y la información científica. Allí se nos presenta una reflexión sobre el carácter masivo que implica este medio, por lo cual el autor no exige como requisito pensar en audiencias masivas, cuando el medio es la televisión, de tal forma que además del contenido científico haya una relación con los criterios y franjas para programar la ciencia en televisión.
Otro de los textos sobre periodismo científico que usaremos para esta investigación será Periodismo Científico de Manuel Calvo Hernando. El libro fue editado en 1992, en Madrid, España. Busca profundizar en el periodismo científico a partir de las experiencias como profesional del autor que completa una carrera de casi 40 años de ejercicio de periodismo científico, y se hace como respuesta a la tendencia de especialización del periodismo en los medios de comunicación.
27 Íbid, pág 20
Manuel Calvo Hernando fue un periodista especializado en divulgación científica. El diario Ya, en el que comenzó de redactor y terminó de subdirector, y el Instituto de Cultura Hispánica, del que era jefe de prensa, fueron los ejes de su vida laboral. También se desempeñó durante los años 80 como director de la Televisión Española. Fue vicepresidente de la Asociación de Prensa de Madrid y su producción literaria alcanzó las 40 obras y miles de artículos, comenzando en 1955 y siendo considerado uno de los pioneros de la divulgación científica en España28.
El libro comienza con la definición de los conceptos básicos que se van a manejar y con una exposición sobre los fines y los objetivos del periodismo científico. En el capítulo 2 el autor plantea la relación entre las que son, para él, las fuerzas del mundo de final de siglo, ciencia e información. La principal colaboración que nos brinda es la importancia de definir categorías y conceptos en el proceso de comunicación de la ciencia y sumar en la reflexión de nuestro trabajo qué género usar, ya que por medio de esta elección nos estamos inclinando hacía un tipo de narrativa y de contar la ciencia, que debe tenerse en cuenta entre las exigencias en un proyecto de periodismo científico.
Este trabajo pretende desarrollar en primer medida una reflexión teórica que llegue a la conclusión de unos requisitos mínimos para la labor periodístico. Por esta razón era importante buscar un trabajo que tuviera el mismo formato, uno de estos es el manual de la Federación Mundial de Periodistas Científicos (WSFJ, por sus siglas en inglés), el cual se puede consultar en línea y se dicta en un curso en cooperación con la Red de Ciencia y Desarrollo (SciDev.net).
El manual se divide en diferentes lecciones, la primera se llama „Cómo planificar y organizar su trabajo‟, está a cargo de Jan Lublinsky. La lección explica que no basta con una historia atractiva, sino que es importante tener un enfoque definido y concreto. La segunda lección se titula „¿Cómo encontrar y valorar historias de ciencia?‟ la cual presenta una guía sobre el criterio para valorar una historia como „noticiosa‟.
28 Artículo en el diario El País de España: Manuel Calvo Hernando, pionero de la divulgación científica. 2012.
La lección 3 es uno puede llegar a ser uno de los más importante para el ejercicio práctico en el que se buscará reflejar esta reflexión teórica. En él se nos presenta la entrevista, pero no sólo como un género periodístico, sino como una herramienta para el desarrollo de otros productos con un formato periodístico diferente. Se presenta a la entrevista como “la base de una historia”. Además, a priori, la entrevista será el género elegido por la profundidad que ofrece en el tratamiento periodístico. También adquiere relevancia esta lección sobre la entrevista si tenemos en cuenta la complejidad que implica las fuentes con las que trabaja el periodista científico, casi siempre investigadores altamente especializados.
Frente a este manual plantearé una mirada desde el comunicador que sin tener una formación científica busca ejercer el periodismo científico, ya que lo realizado por la Federación Mundial de Periodistas Científicos parece por momentos más enfocado a los científicos que buscan comunicar sus investigaciones o aprovechar su saber y su formación para ejercer el periodismo científico. Esto implica que más que hablar de técnicas comunicativas se quiero centrarme en las formas en que el comunicador puede apropiarse de un tema científico para hacer una mediación efectiva.
Hay algunas entidades y proyectos que son importantes destacar en este recorrido sobre investigaciones en el periodismo científico. En Colombia debemos resaltar el programa de Comunicación inscrito en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia, este “constituye una estrategia creada en 1997 para promover acciones de información y comunicación organizacional, y de socialización de la producción científica de la Facultad en medios de la Universidad y externos”29. De este programa se derivan diversos proyectos de divulgación científica a través de la emisora de la Universidad (3 programas radiales)30 y de su programador, UN Televisión. De esta
29 Extraído de: http://www.ciencias.unal.edu.co/procomuni/ el 26 de mayo del 2013.
30 La emisora de la Universidad Nacional de Colombia presenta en su parrilla tres programas de divulgación científica: Hipótesis, Hablemos de física y Desde la Bioética.
última se desprende el programa Giroscopio, que actualmente pasa por Zoom TV, y uno de los proyectos que quiero destacar, es el programa Mente Nueva.
Nueva mente es una serie documental para televisión creada en el año 2000 por la Unidad de Televisión de la Universidad Nacional de Colombia, inscrita a – Unimedios-, en coproducción con Colciencias y pensado para el canal Señal Colombia. El proyecto se dedicaba a la disfusión de información sobre ciencia y tecnología para fomentar su apropiación por parte de la sociedad. La serie Mente Nueva obtuvo el Premio Nacional de Cultura en 2003 en la categoría de Mejor Video Educativo y el Premio al Mérito Científico de la Asociación para el Avance de la Ciencia. En el año 2005 el proyecto fue seleccionado por la UNESCO en una convocatoria para la producción y difusión de contenidos en América Latina.
El programa duró en Señal Colombia por 6 años, transmitiéndose los días sábado a las 6:30 pm, luego de un receso regreso en el 2008 con un nuevo formato en el que pasó preocuparse por lograr un entretenimiento junto a los elementos pedagógicos que tradicionalmente usaba31.
Mente Nueva surge en el marco del Proyecto Nacional de Cultura y Educación a través de los Medios Masivos de Comunicación (PROCEM) como respuesta a la necesidad de un espacio de televisión cultural para la franja universitaria en el área de ciencia y tecnología. El PROCEM se enfocó en el marco de cinco principios orientadores: “movilización social, reconocimiento de la diversidad cultural y ambiental, respeto por el conocimiento y la experiencia, transversalidad, y estabilidad y permanencia de los programas dentro de su propia dinámica de evolución y crecimiento constante”32.
Objetivos
Objetivo General:
31 Artículo de Colombia Aprende. Extraído de:
http://www.colombiaaprende.edu.co/html/investigadores/1609/printer-113059.html el 27 de mayo del 2013
32 Encontrados en la descripción del PROCEM en la página web del Ministerio de Educación.
Partiendo de una reflexión sobre la relación entre periodismo-ciencia y los elementos que se deben tener en cuenta para la comunicación de la ciencia teniendo en cuenta tanto contenidos como en formatos, proponer un proyecto de periodismo científico que responda ¿de qué manera se elabora un producto audiovisual de naturaleza científica que logre responder a las necesidades de la sociedad colombiana en un posible escenario de post conflicto y cumpla con los fundamentos periodísticos?.
Objetivos Específicos:
- Realizar una mediación que logre un diálogo de la ciencia con otros saberes de la sociedad de cara a las problemáticas que enfrenta la sociedad colombiana.
- Poner el conocimiento científico en función de las necesidades que se presentan en un posible escenario de post conflicto.
- Promover en la sociedad una apropiación cultural de los contenidos científicos.
- Apoyar y cuestionar los avances científicos y su aplicación en el país.
- Realizar un proyecto de periodismo científico de calidad.
- Aprovechar las ventajas que ofrecen los medios digitales para realizar y difundir un proyecto periodístico propio.
- Materializar los objetivos anteriores en un programa piloto en formato audiovisual.
Categorías de análisis
Periodismo científico
El proceso histórico que ha tenido la relación entre ciencia y sociedad, hace que aún sea ambiguo hablar de periodismo científico. Los procesos comunicativos en este campo han sido tan diversos en sus formas y en sus motivaciones que pueden cagar en sí diversos modelos sistemáticos que otorgan diferentes significantes al término de periodismo científico. Además, este término varía dependiendo del contexto social, político y económico, la razón es que, aunque la ciencia y el periodismo parezcan estar definidos, su interacción y los retos que se imponen uno a otro cambian para concordar con la sociedad en que conviven.
Por eso uno de los problemas fundamentales a los que se enfrentan muchos de los programas y experiencias que trabajan en la relación ciencia y sociedad, especialmente en los países en desarrollo, radica en la concepción misma de la comunicación y el modelo de déficit en el que se basan33.
Hablamos de modelo déficit cuando pensamos en un periodismo que no cuestiona la ciencia, ni se preocupa por los modelos de comunicación de esta y los efectos sociales que puedan acarrear. Por eso se propone desde la reflexión de diversos autores, partiendo del informe ‘Ciencia: La Frontera Sin Fin’
que el científico Vannevar Bush elaboró para el gobierno de Franklin D.
Roosevelt, en 1944.
A partir de estas reflexiones se habla de El Nuevo Contrato Social sobre la Ciencia como una forma de pensamiento que ya no cree en un desarrollo del proceso científico que al llevar una investigación básica a una ciencia aplicada produzca por decantación un bienestar social. Por el contrario, se piensa como elemento necesario la apropiación de conocimiento por parte de una determinada sociedad.
33 LOZANO, Mónica, “El nuevo contrato social sobre la ciencia: retos para la comunicación de la ciencia en américa latina”, Razón y Palabra, No. 65. Disponible en:
http://www.razonypalabra.org.mx/N/n65/actual/mlozano.html
Una perspectiva de la comunicación desde el marco de un nuevo contrato social sobre la ciencia sugiere la necesidad de un replanteamiento de su definición, objetivos y estrategias, de manera que incorpore una concepción de la ciencia y la tecnología.
La redefinición de la comunicación implicaría la necesidad de repensar la pertinencia de seguir utilizando términos como divulgación, vulgarización o comunicación de la ciencia y la tecnología.
La utilización de estos términos, producto de una tradición y de importantes procesos de negociación social y de intentos de conceptualización (más o menos sistemáticos), trae de manera explícita una serie de consideraciones acerca de la actividad y de su público: „poner al alcance del público‟, „exponer una ciencia, o una materia técnica cualquiera, en forma asequible al vulgo‟, „dar un carácter de popular a algo‟, implican dentro de sí una concepción difusionista de la actividad.
“El asumir una idea de ciencia más compleja, de público portador de conocimientos, saberes, experticias no sólo útiles para él sino también para la toma de decisiones en ciencia y tecnología, de pensar formas de comunicación en doble vía, implican la necesidad de construir una definición mucho más compleja y asumir, igualmente, un término que la refleje.”34
Otro autor que analiza la definición de este concepto desde el término que se le da es Manuel Calvo Hernando. El autor específica que el primer problema que enfrenta el periodismo científico es su propio nombre, ya que es una denominación anfibológica, es decir, de doble sentido; quien se encuentre con este concepto puede interpretarla
“como el nombre de una disciplina que estudiará el periodismo como ciencia o como conjunto de tecnologías que tienen como objetivo final la información35”, pero el autor propone una afirmación a parte de estas dos, habla de “una especialización informativa que consiste en divulgar la ciencia y la tecnología a través de los medios de comunicación de masas”36.
El concepto de periodismo científico tienen sus inicios en la primera mitad del siglo XIX, como consecuencia del impulso de la revolución industrial en la que se presentan
34 Íbid.
35 CALVO, Manuel. 1992. Periodismo Científico. Editorial Paraninfo. Madrid, España, pág. 22.
36 Íbid.
esfuerzos para poner la ciencia a disposición de ciertas clases profesionales vinculadas al maquinismo, como por ejemplo mecánicos. Para explicar por qué esta pretensión no era tan fuerte antes, el autor cita a Goldsmith (1986)37, quien afirma que la presentación adecuada de la ciencia a un público general no podía plantearse hasta que la educación pública realizara un proceso de alfabetización, ya que esta evolucionaría en una demanda de mayor información.
La relación que Goldsmith plantea nos reafirma que el periodismo científico se ha adaptado desde sus inicios a las necesidades del contexto y que tiene una cercanía íntima con los procesos educativos. Calvo marca una distinción entre periodismo científico y divulgación científica, argumentando que esta última comprende toda actividad de explicación y difusión de los conocimientos, de la cultura y del pensamiento científico y técnico, sin embargo esta no debe tener la función de formar nuevos especialistas o perfeccionarlos en su propio campo. La diferencia reside en que el periodismo científico debe hacerse necesariamente a través de un medio de comunicación y que el periodista científico no puede ser un “mero divulgador”, sino que es el impulsador de un proceso social que se articula a partir de la relación entre organizaciones formales (editoras, emisoras, canales) y la colectividad (públicos, receptores) asegurando la transmisión de informaciones de naturaleza científica y tecnológica.
Otro autor que nos habla de la diferencia entre periodismo científico y divulgación es Carlos Elías (2008), afirman que la diferencia básica está en que la divulgación la hacen siempre las fuentes, o sea los científicos, y por tanto tiene como objetivo
“beneficiar al entorno de la fuente”. El autor establece que el periodismo científico a veces hace divulgación, pero no se conforma sólo con eso: también debe contextualizar un determinado avance científico en relación a la esfera social y política. El periodismo no busca beneficiar a la fuente, sino a la sociedad.
Manuel Calvo señala un contraste entre una visión de periodismo científico, limitada a satisfacer la curiosidad popular, sobre todo después de la física nuclear y la
37 GOLDSMITH, Maurice. (1986). El público idóneo para la ciencia. Conferencia en la Fundación Ramón Areces. Madrid, España, pág. 18.
exploración espacial, y un estado actual de opinión casi contrario, sobre todo en cuanto a las consecuencias de las aplicaciones negativas de los descubrimientos.
El autor explica que la función primordial del periodismo científico es “captar, codificar y divulgar información de actualidad sobre acontecimientos de un sub-sistema social”38, con este concepto se refiere a un campo específico de la sociedad en el que se produce información que se puede agrupar y sistematizar, en este caso, la ciencia.
El periodismo científico se define, entonces, como una actividad que selecciona, reorienta, adapta, refunde un conocimiento específico, producido en el contexto particular de ciertas comunidades científicas, con el fin de que tal conocimiento, pueda ser apropiado por la sociedad y analizado dentro de problemáticas sociales, políticas, y económicas.
En definitiva el periodismo científico vendría siendo una herramienta de democratización del conocimiento, que le permite al ciudadano ejercer poder dentro del sistema científico y tecnológico. Sin embargo, hay que aclarar que sería problemática considerar al periodismo como el único responsable de la difusión del conocimiento, ya que sería un sistema dependiente de una mediación acertada y que no se dejara contaminar por intereses políticos y económicos. Además, el periodismo científico sería una herramienta para la creación de espacios de dialogo en el conocimiento científico y la sociedad, pero la educación es la que debe cargar el estandarte de formación de públicos y la interacción entre sociedad y ciencia.
Ciencia
Pienso que dentro de esta categoría también se debe definir lo que se entiende como ciencia para el presente trabajo. El diccionario de la Real Academia Española (DRAE) define a la ciencia como el conjunto de conocimientos obtenidos durante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales. Aunque es una definición muy ilustrativa resulta muy general, y bajo ella pueden caber espacios como la política o la pedagogía y
38 CALVO, Manuel. Óp. Cit. pág. 24.
estos tienen sus propios ámbitos. Por lo tanto se definirá como ciencia, para el periodismo científico, a las ciencias naturales.
El periodismo científico aborda la información de los avances, intereses o hechos suministrados por las ciencias y los científicos naturales, “se centra en lo proveniente de las cinco grandes áreas de estudio de la naturaleza en las que se ha dividido la ciencia moderna: la física, la química, la biología, la geología y las matemáticas”39. Sin embargo, hay que aclarar que dentro de lo que entendemos para ciencia en este trabajo incluimos a aquellos campos que son aplicaciones prácticas de las ciencias naturales, tales como la medicina, el medio ambiente o la ingeniería. La razón de esta decisión es que estos campos tienen los mismos procedimientos y leyes generales que aquellas cinco grandes ramas.
Relevancia
Ya hemos definido lo que es la ciencia para este trabajo, sin embargo, tener claridad sobre el objeto de estudio no es suficientemente claro para el ejercicio periodístico. En las aulas académicas comúnmente se usa el término de relevancia para ser más específicos, pero ¿Qué es lo que hace a algo relevante? ¿A caso la ciencia no es importante en sí? Entonces, ¿Cómo definir que es más importante que porque algunos autores hablan de que para que la ciencia sea relevante necesita del periodismo científico? A continuación me propongo a explicar la forma en que abordo estas preguntas en el presente trabajo.
Para definir esta categoría empezaremos por definir el concepto de lo útil desde una perspectiva filosófica, la razón de buscar esta perspectiva es que si la utilidad de la ciencia es un argumento repetido en las investigaciones que hablan del tema es importante esclarecer cómo y porqué se usa un concepto tan amplio, como lo es lo „útil´; aclarando que nuestra búsqueda se guía a establecer la definición de una relevancia social. Según Martin Heidegger en su
39 ELÍAS, Carlos. 2008 Op. Cit. pág. 15
obra El ser y el tiempo explica que lo útil es esa ocupación que define a un determinado ente y el trato que se le da describe su utilidad. Por lo tanto lo útil es aquello que sirve para algo, a partir de ese para algo se define una empleabilidad y una manejabilidad40.
La importancia de esta definición de lo útil es que estable que la utilidad de algo siempre remite a algo más, la utilidad de algo sólo se puede ver „en relación a‟, nunca „es‟, ya que si se le toma rigurosamente sólo sería una cosa.
A partir de esta explicación de Heidegger entiendo que si hablamos de lo útil de la ciencia, está sólo sería útil en cuanto se piensa en relación a otros conocimientos, la ciencia misma como conocimiento sólo sería una cosa, su utilidad entraría cuando se relaciona con lo social, lo político y lo económico.
La relación de un elemento con estas tres esferas en las que se mueve la modernidad serían las que le dan el carácter de útil y la primera condición que entendemos necesaria para tener una relevancia social.
Pero hay un análisis que queremos incluir en el entendimiento de la utilidad, este es el que realiza Hinkelammert41, este establece que la globalización ha canalizado toda acción humana en un cálculo de utilidad, pero dentro de este juega un papel importante la maximización de ganancias, esto quiere decir que la valoración de cualquier elemento de la sociedad es valorado por un cálculo de utilidad.
La razón por la que traemos a colación este análisis es porque para Hinkelammert, en el mundo globalizado, no hay una relevancia social si algo además de ser necesario, no es útil. A pesar de que el teólogo alemán lo plantea como una crítica, lo cierto que es las decisiones de una persona actualmente se guían por este margen de utilidad, el ejemplo que
40 HEIDEGGER, Martín. 1926. El ser y el tiempo. Traducción de Jorge Eduardo Olivera. Edición digital de: http://www.philosophia.cl
41 Hinkelammert, Franz (2005) Clase Magistral de Inauguración del Año Académico 2005 en la Universidad Bolivariana. En: Polis, Santiago de Chile, Volumen 4 Número 11