Seroprevalencia de Leptospira interrogans sensu lato en caninos en la zona urbana del Municipio de Montería
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(2) No. ÍNDICE. Página. 1. INTRODUCCIÓN. 7. 2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. 8. 3. OBJETIVOS. 10. 4. JUSTIFICACIÓN. 11. 5. MARCO CONCEPTUAL. 13. 6. DISEÑO METODOLOGICO. 31. 7. RESULTADOS. 36. 8. DISCUSION. 42. 9. RECOMENDACIONES. 45. 10. CONCLUSIONES. 46. 11. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS. 47. 12. ANEXOS. 53.
(3) LISTA DE TABLAS Tabla Nº 1. Seroprevalencias de Leptospira interrogans sensu lato en diferentes áreas de Colombia Tabla Nº 2. Operacionalizacion de variables Tabla Nº 3. Serogrupos y serovares de Leptospira interrogans sensu lato disponibles en el GIMBIC. Tabla Nº 4. Seropositividad a Leptospira interrogans sensu lato según edad. Tabla Nº 5. Seropositividad contra Leptospira interrogans sensu lato según sexo. Tabla Nº 6. Seropositividad contra Leptospira interrogans sensu lato según si las hembras tuvieron partos o no. Tabla Nº 7. Seropositividad contra Leptospira interrogans sensu lato según si los animales estaban vacunados o no. Tabla Nº 8. Seropositividad contra Leptospira interrogans sensu lato según si los animales tenían hábitos callejeros. Tabla Nº 9. Seropositividad a serogrupos patógenos de Leptospira interrogans sensu lato en caninos (n=318). Tabla Nº 10. Títulos de anticuerpos contra serogrupos patógenos de Leptospira interrogans sensu lato en caninos (n=318). Tabla Nº 11. Cantidad de muestras positivas que presentaron coaglutinación (presencia de anticuerpos a dos o más serovares)..
(4) LISTA DE FIGURAS Figura Nº 1. Georreferenciación de estudios seleccionados sobre prevalencias de leptospirosis Colombia. Figura Nº 2. Distribución geográfica de los estudios de prevalencia leptospirosis en Córdoba – Colombia Figura Nº 3. Porcentaje de seropositividad a Leptospira interrogans sensu lato. Figura Nº 4. Frecuencias de seropositividad por serogrupos de Leptospira interrogans sensu lato..
(5) LISTA DE ANEXOS Anexo Nº 1: Formato ficha epidemiológica Anexo Nº 2: Formato consentimiento.
(6) RESUMEN Para determinar la seroprevalencia de Leptospira interrogans sensu lato y los serogrupos más frecuentes, se realizó un estudio epidemiológico transversal que incluyó una muestra de 318 caninos mayores de seis meses, de las comunas 4 y 6 de la ciudad de Montería – Colombia, por medio de la técnica de aglutinación microscópica (MAT) implementada con 13 serogrupos. Se consideró un suero positivo cuando se observó aglutinación del 50% o más de leptospiras aglutinadas, en una dilución ≥ 1:100. La seroprevalencia fue del 48.42% y la mayor frecuencia fue para los serogrupos canicola con 25.47%, australis e icterohaemorragiae con 16.98% y 12.58% respectivamente. Al discriminar la seroprevalencia por número de serogrupos y coaglutinación, se encontró que el 51.95% de las infecciones ocurrieron por un serogrupo, el 17,53% por dos; el 9,74%, por tres; y el 20,78%, por cuatro o más serogrupos. Los patrones de coaglutinación más frecuentes fueron: canicola-australis, canicola-ballum-balcanica–grippotyphosa-icterohaemorragiae. La mayor seropositividad, se determinó en los machos, por ser este el de mayor cantidad de muestras en la población canina evaluada. Estos resultados sugieren el riesgo de transmisión de la leptospirosis a los perros y seres humanos de la ciudad de Montería, además de la necesidad de implementar estrategias para prevenir la enfermedad. Palabras clave: Leptospirosis, serogrupos, Coaglutinación, Microaglutinación Abstract To determine the seroprevalence of Leptospira interrogans and the most frequent serogroups, a cross-sectional epidemiological study was carried out that included a sample of 318 dogs older than six months, from communes 4 and 6 of the city of Montería - Colombia, by means of the technique of microscopic agglutination (MAT) implemented with 13 serogroups. A positive serum was considered when agglutination of 50% or more of agglutinated leptospires was observed, at a dilution ≥ 1: 100. The seroprevalence was 48.42% and the highest frequency was for canicola serogroups with 25.47%, australis and icterohaemorragiae with 16.98% and 12.58% respectively. When discriminating the seroprevalence by number of serogroups and coagglutination, it was found that 51.95% of the infections occurred by one serogroup, 17.53% by two; 9.74%, by three; and 20.78%, by four or more serogroups. The most frequent coagglutination patterns were: canicola-australis, canicola-ballum-balcanica-grippotyphosaicterohaemorragiae. The highest seropositivity was determined in the males, as this was the highest number of samples in the dog population evaluated. These results suggest the risk of transmission of leptospirosis to dogs and humans in the city of Monteria, in addition to the need to implement strategies to prevent the disease. Key words: Leptospirosis, serogroups, Coagglutination, Microagglutination..
(7) INTRODUCCION La leptospirosis, es una enfermedad infectocontagiosa causada por serotipos antigénicamente diferentes de la especie Leptospira interrogans; considerada como una enfermedad reemergente, antropozoonótica y de distribución mundial, con un comportamiento endémico (1). Afecta animales domésticos y salvajes; en hospederos no adaptados se manifiesta con signos clínicos y en hospederos adaptados no hay signos clínicos, pero se presentan problemas reproductivos e infertilidad que generan grandes pérdidas económicas, una característica de estos es que eliminan el microorganismo por la orina y se convierten en portadores renales que pueden afectar a otros animales e incluso al hombre. Los seres humanos, son hospederos accidentales y pueden presentar desde una enfermedad leve y autolimitada hasta una enfermedad mortal con insuficiencia multiorgánica (2). Debido a las afecciones que produce en el hombre y los animales, así como por su repercusión económica en los países desarrollados y en vías de desarrollo, constituye una importante y permanente preocupación para la medicina humana y veterinaria (3). Es un problema de salud pública mundial; la magnitud del problema se puede atribuir, a condiciones climáticas y ambientales, pero también es consecuencia de la probabilidad de que personas y animales entren en contacto con ambientes contaminados con leptospira debido a viviendas con inadecuada disposición de residuos o desechos domiciliarios, convivencia con animales infectados, exposición a aguas contaminadas, lo cual da lugar a diferentes fuentes de infección, esta puede potencialmente, constituir una enfermedad grave aunque susceptible de ser tratada (4). Las prevalencias y tasas de incidencias publicadas para esta enfermedad en el mundo varían notablemente según la zona y pueden llegar a alcanzar valores elevados en tiempos de inundaciones en los países tropicales y subtropicales (5). La leptospirosis en animales es subdiagnosticada, y es de difícil diagnóstico por la gran variedad de manifestaciones clínicas, ya que no involucra necesariamente ictericia, se manifiesta principalmente en forma subclínica, por lo que son más frecuentes los hallazgos serológicos, que la manifestación de la enfermedad (6). Basado en el gran impacto que representa esta enfermedad para salud humana y animal, y teniendo en cuenta la poca información que existe en referencia al área urbana, se propuso realizar un estudio de la misma, teniendo como objetivo la determinación de anticuerpos de Leptospira interrogans sensu lato en caninos existentes en diferentes partes de la zona urbana del municipio de Montería..
(8) PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA La leptospirosis es la enfermedad zoonótica de mayor distribución a nivel mundial, lo cual constituye un gran problema en salud pública humana y veterinaria, estimaciones indican que hay más de 500.000 casos severos de leptospirosis anualmente, cifra que es muy inferior a la realidad, en el ámbito animal, mucho menos preciso, alarma por las cuantiosas pérdidas económicas en las diferentes especies domesticas de producción (7). En Colombia la leptospirosis representa una zoonosis de gran importancia, cuya notificación más frecuente se da en las zonas urbanas probablemente porque allí se encuentran los centros de atención más especializados. Es importante resaltar que el contacto con personas que presenten la sintomatología, así como condiciones de saneamiento deficientes y de proliferación de roedores y otros hospederos son antecedentes comunes en los casos confirmados por nexo y por laboratorio. El departamento de Córdoba y el municipio de Montería es conocido por tener gran biodiversidad y variedad de ecosistemas, es un territorio óptimo para el desarrollo de la vida y de los microorganismos productores de enfermedades. La letalidad por Leptospirosis, ocupo un quinto lugar en el departamento, (2,56 casos por 100.000 habitantes) en el año 2011, encontrándose por encima del promedio nacional (2,23 casos por 100.000 habitantes) (8). De acuerdo al informe epidemiológico de zoonosis del año 2015 del área vigilancia en salud pública de la dirección territorial de salud de Córdoba, se reportó una proporción de incidencia de leptospirosis de 0.17 casos por cada 100.000 habitantes y 0.6 casos de muerte por cada 1´000.000 de habitantes (9). En la semana epidemiológica 52 de 2016, se notificaron al Sivigila 17 casos de leptospirosis, 15 de esa semana y dos notificados de manera tardía; en la misma semana de 2015 se notificaron 35 casos. A la fecha, habían ingresado al Sivigila 2197 casos de leptospirosis; 529 casos confirmados por laboratorio, 33 casos confirmados por nexo epidemiológico y 1635 casos sospechosos. El departamento de Córdoba registró 61 casos notificados como sospechosos (10). Durante el año 2017 se notificaron 1.675 casos de leptospirosis de acuerdo con el tipo de caso se clasificaron 988 pacientes (59 %) como sospechosos y 660 (39,4 %) confirmados por laboratorio y 27 (1,6 %) confirmados por nexo. La incidencia nacional de leptospirosis fue de 1,3 casos por 100.000 habitantes, los casos en el departamento de córdoba se registraron por debajo de la media nacional (11). Hasta el VII periodo epidemiológico del año 2018 se han notificado 1.497 casos y de acuerdo con el tipo de caso se clasificaron 1140 pacientes como sospechosos y 334.
(9) confirmados por laboratorio y 33 confirmados por nexo, registrándose una incidencia de 0,30 casos por cada 100.000 habitantes. El departamento de Córdoba presenta una incidencia de 0 (12). En Montería, no existe un estudio actual que pueda dar como referencia los niveles de seroprevalencia de Leptospira en caninos en la zona urbana y el crecimiento exponencial de la población, junto con la utilización de nuevos sectores periféricos (con riesgo alto de inundación) de la ciudad para construir vivienda, supone alteraciones del equilibrio natural de los microorganismos y su comportamiento con los animales que pudieran servir de hospedero para estos. Actualmente los perros vagos y callejeros han cobrado un nuevo protagonismo, debido a su alto número, al riesgo de transmisión de enfermedades que la población percibe, al daño que provocan en las basuras. Estos pueden infectarse y sufrir la enfermedad, tanto como ser trasmisores o diseminadores de la enfermedad, ya que eliminan el agente causal por la orina, aumentando el riesgo de transmitir la enfermedad a los humanos. La mayor parte de esta problemática tiene su origen en la existencia de un significativo número de tenedores de animales que por motivos diversos, no asumen la tenencia responsable de los mismos. Sumado a eso, la mantención de un número excesivo de ejemplares en el hogar, en espacios insuficientes, la falta de cuidados mínimos, las condiciones higiénicas y sanitarias inadecuadas, la permisividad para que los animales deambulen libremente en la vía pública, son las causas que subyacen en este problema sanitario ambiental..
(10) OBJETIVOS OBJETIVO GENERAL Determinar la prevalencia de Leptospira interrogans sensu lato en caninos de la zona urbana de Montería. OBJETIVOS ESPECIFICOS . Caracterizar epidemiológicamente la población objeto de estudio.. . Establecer la presencia de anticuerpos frente a Leptospira interrogans sensu lato en caninos infectados naturalmente en la zona urbana de Montería.. . Identificar los serogrupos de Leptospira interrogans sensu lato de mayor circulación en la población canina del área urbana de Montería..
(11) JUSTIFICACION El Municipio de Montería requiere de la adecuación de los procesos intersectoriales que le permitan atender las situaciones asociadas con la tenencia de animales domésticos que pueden afectar el bienestar de la comunidad; adicionando las intervenciones realizadas por las dependencias del municipio responsables por competencia de la atención de las situaciones relacionadas con la tenencia y manejo de animales domésticos. Por lo tanto se requiere de actividades adecuadas para la intervención integral del control y la vigilancia de las zoonosis y la protección de los animales, de acuerdo a las normatividad que las regulan, siendo éste el mayor obstáculo para la aplicación de las medidas de promoción de la salud, prevención de la enfermedad, vigilancia y control tanto de las zoonosis y como de la protección de los animales. Por otra parte, se han ampliado la atención de los nuevos retos que la globalización genera como la aparición de zoonosis emergentes y re emergentes; además de acogerse a los lineamientos internacionales sobre la atención de enfermedades zoonóticas, y el manejo de poblaciones con un enfoque humanitario como medida primordial para la mitigación de los riesgos que los animales domésticos representan para la salud y el bienestar, considerando, por ejemplo, la educación y participación comunitaria alrededor de esta problemática y la vacunación de la población susceptible. Siendo el diagnóstico, parte fundamental de la erradicación de las enfermedades, es de suma importancia ampliar los rangos de identificación de estas enfermedades que afectan a la población más desprotegida, por tal motivo es preponderante llevar a cabo acciones que nos ayuden a la identificación de este problema para luego empezar a tomar medidas de tratamiento y control frente a esta situación de salud en el municipio. Teniendo en cuenta las condiciones socioeconómicas en el departamento de Córdoba y más específicamente en el municipio de Montería, donde las necesidades básicas insatisfechas llegan a los 44 puntos porcentuales (8); la leptospirosis es una enfermedad asociada a las precarias condiciones de vida y a la higiene, de gran impacto en la salud de las personas y de los animales. Se considera que varios sectores de la zona urbana de Montería, entre esos las comunas 4 y 6, son un sitio óptimo para la realización de trabajos de investigación de este tipo, donde se ayude a recolectar datos que sirvan para un posterior accionar frente a los procesos de intervención colectiva frente a estas enfermedades. Aunque la seroprevalencia de leptospira en caninos en el área urbana de Montería en la actualidad se desconoce, los sectores donde se recolectaran las muestras pueden considerarse como zonas de riesgo potencial, ya que se encuentran muchos factores y situaciones condicionantes para el contagio de leptospirosis, como lo es la existencia de.
(12) roedores y perros callejeros en el área urbana, incrementando el contacto con los perros, esto principalmente en barrios periféricos o áreas de invasión; la mayoría de los barrios residenciales en las comunas donde se recolectaran las muestras, están en zonas inundables o de depresiones naturales provocando que las aguas se estanquen cuando incrementan las lluvias, lo que permite la permanencia de leptospira en el ambiente, sumado a la deambulación sin calzado adecuado por parte de los niños en dichas aguas estancadas, lo cual aumenta el nivel de exposición; aunque existe plan de tratamiento de basuras, en muchos sectores todavía se depositan basuras en lotes y terrenos baldíos, lo cual incrementa la proliferación de roedores, principales transmisores de leptospira. En el área urbana de Montería (hasta el alcance de esta investigación) no existen reportes actuales sobre prevalencias de leptospira en caninos en el área urbana; existe un estudio preliminar que data del año 1981 realizado por Navarrete y otro limitado a una unidad militar dentro de la ciudad por Narváez en 2012 (14). El presente estudio aporta datos de interés en salud pública sobre la prevalencia de la leptospirosis canina y los serogrupos involucrados, con el propósito de determinar su papel potencial como agentes diseminadores de la infección tanto al humano como a otras especies susceptibles y su contribución al mantenimiento de este microorganismo en el ambiente; la información suministrada servirá de base para el diseño de planes de para fortalecer la vigilancia a nivel de las autoridades sanitarias y ambientales y diseño de estrategias de prevención y control de la enfermedad en el municipio de Montería..
(13) MARCO CONCEPTUAL De acuerdo con la normatividad vigente, el decreto 2257 de 1986, en su artículo 28 establece que la leptospirosis debe notificarse por períodos epidemiológicos, teniendo en cuenta que nos encontramos en una zona tropical; esta enfermedad es endémica en ciertas regiones del país y es necesario mantener un sistema de vigilancia epidemiológica que permita conocer la circulación de la leptospira en Colombia, analizar si hay aumento de los casos para predecir brotes y generar estrategias intersectoriales de prevención y control. En Colombia, la enfermedad es considerada como un evento de notificación obligatoria e individual al sistema nacional de vigilancia (Sivigila) desde el año 2007 y ha cobrado mayor interés para las autoridades sanitarias especialmente por el incremento de casos relacionados con las temporadas de lluvia e inundaciones ocurridas en el país durante los últimos años (15). Las especies patógenas del género Leptospira son los agentes causales de la leptospirosis, enfermedad considerada como la zoonosis de mayor distribución en el mundo. Fue separada de otras patologías semejantes en 1886 por Weil, denominándose su presentación ictérica en el hombre como enfermedad de Weil. En los animales domésticos destinados a consumo, produce grandes pérdidas económicas por agalactia, abortos y muerte perinatal. La infección puede ser transmitida mediante la orina al humano, causando una enfermedad aguda y sistémica, que cursa con cuadros clínicos caracterizados por cefaleas, fiebre elevada, meningitis e ictericia. La presencia de la infección por su presentación clínica no específica, se considera solo esporádica determinando que el índice de casos sospechosos este por debajo de lo real. Se debe tener en cuenta que, si el enfermo no es tratado tempranamente, la enfermedad puede progresar, dando cuadros graves, que lo pueden llevar a la muerte. A nivel mundial la leptospirosis tiene una alta endemicidad biogeográfica y su reservorio lo ocupan principalmente dos especies (los roedores y los caninos) de suma importancia por el contacto directo que mantiene con el ser humano, convirtiéndose así en importantes fuentes de inicio de brotes epidémicos. La epidemiología de la leptospirosis ha sufrido cambios significativos en recientes años y en la actualidad ha emergido como una zoonosis de importancia global, que se presenta en ambientes urbanos (16). El perro padece dos formas de leptospirosis, una con ictericia aguda semejante a la enfermedad de Weil y otra sin ictericia, denominada enfermedad de Stuttgart o tifus canino (17). Las leptospiras patógenas se alojan en los túbulos contorneados proximales del riñón y son excretadas con la orina durante meses o años; así contaminan lodo, ríos, y abrevaderos (18)..
(14) El potencial que los perros callejeros tienen como portadores de leptospiras patógenas es muy importante, ya que éstos son el vehículo para mantener la prevalencia de leptospirosis entre la población canina, y más aún, el riesgo potencial de salud pública entre grupos de poblaciones marginadas. Es necesario realizar estudios encaminados a relacionar la seroprevalencia con la eliminación de leptospiras por orina en perros, con el fin de tener una visión más clara de la magnitud de este problema (18).. Sinonimia Enfermedad de Weil, enfermedad de los porqueros, fiebre de los arrozales, fiebres de los cañaveras y otros nombres locales; enfermedad de Stuttgart (perros) (19). Etiología Se reconocen dos especies, “L interrogans y L biflexa”. La primera es patógena para el hombre y para los animales, mientras L. biflexa es de vida libre, se encuentra en aguas superficiales y raramente está asociado a infecciones en los mamíferos (19). La especie que interesa como agente zoonótico es L. interrogans, que contiene alrededor de 180 variantes serológicas, denominadas serovares, que constituye al taxón básico. A su vez, los serovares están agrupados por conveniencia en 18 serogrupos (que no es un taxón reconocido), sobre la base de los componentes aglutinogénicos predominantes que comparten (20). Clasificación Las leptospiras pertenecen al orden Spirochaetales, familia Leptospiraceae, género Leptospira, que comprende dos especies L. interrogans y L. biflexa. Las especies de este género han sido reclasificadas tomando como base los estudios de DNA. Las especies patógenas (antes L. interrogans) son: L. interrogans sensu stricto, L. kirschneri y L. noguchi, L. fainei, L. borgpetersenii, L. santarosai y L. weilii, L. inadai, L. alexanderi. Dentro de las no patógenas (antes L. biflexa) están L. biflexa, L. meyeri y L. wolbachi. Serológicamente las patógenas se subdividen en 223 serovares (subespecies) que se agrupan, por compartir determinantes antigénicos, en 25 serogrupos (que no constituyen una categoría taxonómica). Las especies apatógenas (L. biflexa) se corresponden con organismos de vida libre, a pesar de algunos reportes aislados de leptospirosis producida por esta especie (21). La gran diversidad dentro de Leptospira interrogans sensu lato está demostrada por los 223 serovares actualmente reconocidos de acuerdo al criterio serológico. La prueba de aglutinación microscópica y el test de absorción y aglutinación cruzada son usados para la clasificación de leptospiras a nivel de serovariedad. Las serovares serológicamente relacionadas son agrupadas funcionalmente en 25 serogrupos. La seroagrupación es un estudio simple que requiere sólo 25 muestras de suero. En contraste, la.
(15) serotipificación a nivel serovar necesita una colección completa tanto de las cepas de referencia (223) como sus sueros correspondientes. Además, la absorción cruzada es un procedimiento complejo y subjetivo (21). Morfología y características generales Las leptospiras son microorganismos de forma helicoidal; cada célula posee un cilindro protoplasmático con 18 o más giros, que forman una espiral apretada. Son flexibles, miden 0,1 µm de diámetro y 6 a 20 µm de longitud. En uno o ambos extremos presentan una forma típica de gancho y sus movimientos característicos aparecen como una rotación alternada alrededor del axis y traslación, sin diferenciación de polos o en dirección de su extremo sin gancho. Una membrana o envoltura externa recubre el microorganismo. El cilindro protoplasmático (CP) contiene los componentes celulares. Este CP tiene una capa de glucopéptido y una membrana citoplasmática que envuelve los contenidos citoplásmicos de la célula. Dos flagelos periplásmicos, también llamados endoflagelos o filamentos axiales, están ubicados entre la envoltura exterior y el CP, insertados subterminalmente uno en cada polo dirigiéndose hacia el centro y raramente sobrepasando la región central de la célula, por lo que no se superponen. Los cuerpos basales flagelares se asemejan a aquellos de las bacterias gramnegativas. Las L. interrogans y L. biflexa son morfológicamente indistinguibles. Por su contenido en ácido diaminopimélico pueden diferenciarse de otros microorganismos morfológicamente similares (20). Reservorio Animales silvestres y domésticos. Las serovariedades se adaptan a una o más especies de animales que actúan como reservorio; las ratas (L. icterohaemorrhagiae), los cerdos (L. pomona), el ganado bovino (L. hardjo), los perros (L. canicola) y los mapaches (L. autumnalis). (20). Distribución geográfica Mundial. Hay serovares universales, como por ejemplo L. interrogans serovar icterohaemorrhagiae y serovar canicola, y serovares que ocurren sólo en ciertas regiones. Cada región se caracteriza por los serotipos que contiene, determinados por su ecología. La leptospirosis tiene una alta prevalencia en los países tropicales donde hay grandes precipitaciones pluviales y el suelo es nuestro es neutro o alcalino. (21). Epidemiología Las enfermedades producidas por Leptospira tienen una amplia distribución en el mundo. En salud humana el reconocimiento de la enfermedad es poco frecuente. Estudios epidemiológicos en personas sanas demostraron una serorreactividad del orden del 6%, indicando contacto con este microorganismo; posiblemente pocos de ellos han tenido manifestaciones graves atribuibles a esta etiología. La presentación.
(16) ictérica de la enfermedad suele subdiagnosticarse debido a la confusión con otras patologías como hepatitis viral, meningitis viral, influenza, etc. (21). La media de incidencia global de leptospirosis humana endémica, excluyendo los casos debidos a brotes, es de 5 casos por 100.000 habitantes, pero en algunas áreas la incidencia fue tan alta como 975 casos por 100.000. La incidencia global anual de leptospirosis epidémica, reportada en los informes de brotes, fue de 14 casos por 100.000 habitantes (22). La leptospirosis se transmite por el agua y se ha asociado con actividades laborales y recreativas, así como con desastres naturales tales como inundaciones y huracanes, y responde a múltiples factores, entre los cuales el clima tiene un papel clave en su transmisión y propagación. La ubicación geográfica de Colombia, su clima y su hidrología hacen del país un lugar óptimo para la persistencia de la leptospirosis. La leptospirosis a nivel nacional y en algunas regiones del país aumentó durante el fenómeno de El Niño - Oscilación del Sur, el cual constituye una herramienta útil en el sistema de alerta temprana para la leptospirosis en Colombia a escala interanual (23). La mayoría de los estudios realizados en animales, al estar basados en muestras remitidas por profesionales, solo revelan la eficacia del veterinario en sospechar la enfermedad y no la real presencia de la misma. Estudios realizados en mataderos muestran valores muy amplios desde el 50 al 80% en bovinos. La prevalencia en caninos es del orden del 16%, mientras que en felinos su presentación es rara (21). A raíz del huracán Mitch en 1995, se informó de un brote de leptospirosis con hemorragias pulmonares en Nicaragua. En 1998, hubo un brote en los Estados Unidos continentales. En 1998 se registró un brote en Perú y Ecuador tras las fuertes inundaciones. Un brote de post-ciclón se informó en Orissa, India, en 1999 (24). Situación de la leptospirosis en Colombia En Colombia se han realizado estudios a nivel local que han permitido conocer la incidencia o prevalencia de la enfermedad en diversas áreas específicas; pero a nivel nacional hacen falta estudios generalizados que permitan conocer la prevalencia real de la enfermedad en el país, ya que en la actualidad no se identifican la mayoría de los casos de leptospirosis debido en gran parte a su cuadro clínico inespecífico, porque se atribuyen los casos a otras enfermedades endémicas con las que la enfermedad tiene sintomatología asociada y por la falta de herramientas diagnósticas en la mayoría del territorio nacional. Por todo el país se han realizado extensivas investigaciones en el campo de la leptospirosis, estos estudios han sido dirigidos casi en total por universidades, grupos de investigación e investigadores dedicados al campo del estudio de la leptospirosis. Los resultados de esas investigaciones y sus datos más importantes como sitio de estudio y área de influencia del mismo, especie investigada, serovares o.
(17) serogrupos de leptospira reportados, porcentaje de prevalencia, están consignados en la tabla Nº 1. La georreferenciación de estudios representativos que se han hecho en el país, están descritos en la figura Nº1.. Especie investigada. Caninos. Área de influencia. Córdoba. Montería. 48.42. 10 SG. Presente estudio. Córdoba. Ciénaga de oro. 70.0. 6 SG. Ensuncho 2017 (25). Córdoba. Ciénaga de oro. 47.14. 14 SV. Álvarez 2011 (26). Córdoba. Montería. 12. 4 SV. Sánchez 2010 (1). Córdoba. Montería, Cereté, Ciénaga de oro. 35.2. 11 SV. Calderón 2014 (27). Valle del cauca. Referencia. 31. 18 SV. Romero 2009 (28). 21.4. 6 SV. Romero 2010 (29). Bogotá. Buenaventura Mariquita, Lérida y Piedras Bogotá. 33. 4 SV. Medrano 2011 (30). Valle del cauca. Cali. 41.1. 7SV. Rodríguez 2004 (31). Caldas. Manizales. 20.5. 5 SV. Silva 2008 (32). Atlántico. Barranquilla. 22.9. 7 SG. Romero 2013 (33). Córdoba. Ciénaga de oro Montería, Cereté, Ciénaga de oro Montería, Cereté, Ciénaga de Oro, Chimá, Cotorra, Lorica, Momil, Purísima Urabá Antioqueño Mariquita, Lérida y Piedras. 45.5. 6 SG. Ensuncho 2017 (25). 75.8. 11 SV. Calderón 2014 (27). 13.1. ND. Nájera 2005 (34). 12.5. 6 SV. Agudelo 2007 (16). 6. 5 SV. Romero 2010 (29). Risaralda. Pereira*. 25. 4 SV. Romero 2012 (35). Meta. Villavicencio. 26.4. 6 SV. Quintian 2009 (36). Meta. Villavicencio. 19**. ND. Góngora 2008 (37). Atlántico. Barranquilla. 12.5. 10 SG. Romero 2013 (33). Meta. Villavicencio***. 100. ND. Morales 2011 (38). Quindío. Armenia. 26.7. ND. Sánchez 2008 (39). Antioquia. Don Matías. 22.4. 6 SG. Ochoa 2000 (40). 13.3. 13 SV. Ríos 2008 (41). 35. 6 SV. Pedraza 2012 (42). 60.2. 14 SV. Agudelo 2007 (43). Tolima. Córdoba. Córdoba. Antioquia Tolima. Humanos. Serovares o Seroprevalencia serogrupos (%) reportados. Departamento. Sucre. Boyacá Antioquia. Betulia, Sampués, San Pedro, Guaranda, Los Palmitos, Majagual, Morroa, San Onofre, Sincé y Tolú Viejo Sogamoso, Chiquinquirá, Paipa, Aquitania y Tuta Antioquia.
(18) Meta Córdoba Porcinos Córdoba. Roedores. Bovinos. Primates. Villavicencio*** Montería, Cereté, Ciénaga de oro, San Pelayo y Cotorra Montería, Cereté, Ciénaga de oro. 90.9. 7 SV. Morales 2011 (38). 43. 5 SV. Almenteros 2004 (44). 55.9. 11 SV. Calderón 2014 (27). 6 SG. Ochoa 2000 (40). 11 SV. Agudelo 2009 (45). 8 SG. Romero 2013 (33). Antioquia. Don Matías. Antioquia. Medellín. Atlántico. Barranquilla. 10.3**** 25.7**** 25 18.8. Meta. Villavicencio***. 100. 3 SV. Morales 2011 (38). Córdoba. Ciénaga de oro. 74.5. 11 SG. Ensuncho 2017 (25). Córdoba. Montería. 41. 5 SV. Betancur 2013 (46). Antioquia. Don Matías. 60.9. 6 SG. Ochoa 2000 (40). Risaralda. Pereira*. 23.07. 4 SV. Romero 2012 (35). Tabla Nº 1: Seroprevalencia de Leptospira interrogans sensu lato en diferentes áreas de Colombia.. *Estudio realizado en trabajadores y primates del zoológico Matecaña – Pereira. ** Estudio realizado en grupos de riesgo (trabajador de matadero, veterinario y auxiliar de clínica de pequeños animales, estudiantes de último año de Medicina Veterinaria y Zootecnia, ordeñador de granjas de ganado, trabajadoras de arrozales, trabajadoras de granjas porcícolas, trabajadoras de piscícolas) ***Estudio realizado en una granja dedicada a la producción porcina en Villavicencio.. ****10.3 % en cerdos de ceba y 25.7 % en cerdos de cría..
(19) Figura Nº 1. Georreferenciación de estudios seleccionados sobre prevalencias de leptospirosis en Colombia. Adaptado de Carreño – 2017 (47).. En el Departamento de Córdoba se han adelantado varias investigaciones para identificar prevalencias de leptospirosis; estas investigaciones se desarrollaron principalmente en los municipios de Montería, Cereté y Ciénaga de Oro; así como también en otros municipios como Lorica, Cotorra, Purísima, Momil y Chimá. Los estudios se hicieron teniendo en cuenta las especies canina y humana mayormente, se reportaron prevalencias desde el 13 a 75 % en humanos, de 12 a 70 % en caninos, 41 a 75 % en bovinos, de 43 a 56 % en porcinos (47)..
(20) 7. 6. 5. 2. 1. 8 4 3. 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.. Montería Cereté Ciénaga de oro Chimá Cotorra Lorica Purísima Momil. Figura Nº 2. Distribución geográfica de los estudios de prevalencia leptospirosis en Córdoba – Colombia.. Papel de los animales en la epidemiología: El papel de los animales silvestres o domésticos es esencial para el mantenimiento de las leptospiras patógenas en la naturaleza. La transmisión de la infección de los animales al hombre, se produce directa o indirectamente. La transmisión interhumana es excepcional. El hombre es un huésped accidental y sólo en condiciones muy especiales puede contribuir a mantener un brote epidémico. Tal fue el caso de la epidemia descrita en la selva del noroeste de Hanói (Vietnam). El brote ocurrió en soldados dedicados al talado de árboles y a sus transportes por búfalos a través de un área pantanosa. El 12% de los 66 soldados convalecientes tenían leptospiruria. En cambio, en los búfalos y los roedores silvestres de la región, la tasa de infección fue insignificante. El pH del agua superficial era neutro, los soldados trabajaban descalzos y la orina de los animales, cuya dieta era vegetariana, tenía un pH con oscilaciones, alrededor de 7. En algunos de los soldados la leptospiruria persistió por más de 6 meses (48). Ocurrencia en el hombre: Varía en diferentes partes del mundo. Puede ocurrir en forma esporádica o en brotes epidémicos. En general los brotes se producen por exposición a aguas contaminadas con orinas de animales infectados. Varios grupos ocupacionales están especialmente.
(21) expuestos, tales como los trabajadores de arrozales, cañaverales, minas, alcantarillados y matadero, cuidadores de animales y médicos veterinarios (20). Ocurrencia en los animales: La infección es común en roedores y en otros mamíferos silvestres y domésticos. Cada serovar tiene sus huéspedes animales predilectos, pero en cada especie animal puede ser huésped de uno o más serovares. Así, por ejemplo, el serovar pomona tiene como huésped al cerdo y al bovino, pero puede infectar en forma más transitoria a otros animales. El reservorio principal de canicola es el perro, pero en ocasiones se le puede encontrar en zorros, cerdos y bovinos (20). Fuente de infección y modo de trasmisión Después de la primera semana de leptospiremia, las leptospiras se eliminan del organismo animal por vía urinaria y contamina el medio ambiente. Los reservorios más perfectos de la infección son los animales, que tienen una leptospiruria prolongada y generalmente no sufren ellos mismos la enfermedad. Tal es el caso, de las ratas que albergan el serovar Icterohaemorragiae y que rara vez tienen lesiones. La infección del hombre se produce de manera directa e indirecta a través de la piel y de las mucosas bucal, nasal y conjuntival. La vía más común es la indirecta, a través de aguas, suelos y alimentos contaminados con orina de animales infectados, reservorios naturales así como también el contacto directo con estos animales. También las aguas contaminadas, leche cruda, descarga vaginal, feto de animales infectados y fetos abortados etc. Siendo considerada como enfermedad profesional. La infección en granjeros, veterinarios, trabajadores de mataderos, médicos de inspección de carne, trabajadores de control de roedores (49). Ocupaciones que requieren contacto con animales, el contacto directo y/o indirecto es importante para mineros, soldados, trabajadores de higiene y de pesca, trabajadores de ferias de animales, arroceros, trabajadores de platanales, y cortadores de caña de azúcar (50). Las personas que trabajan con ganado están mucho más expuestas a la orina de los animales, ya sea de modo directo o por aerosol, se puede contaminar sus conjuntivas con mucosa nasal o abrasiones en las partes descubiertas de la piel, también pueden infectarse en forma indirecta, al caminar descalzos en lugares donde los animales han orinado (20). En muchos países, los animales domésticos, sobretodo cerdos y bovinos, constituyen importantes reservorios de leptospiras y una fuente frecuente de infección para el hombre. Los trabajadores de arrozales, el agua contaminada por la orina de roedores que infectan los campos. Entre los trabajadores agrícolas, los que recogen caña de azúcar constituyen otro grupo de alto riesgo. Los ratones de campo que anidan sobre vegetales son una fuente de infección para los trabajadores que recogen diferentes.
(22) cosechas, especialmente en horas de la mañana cuando las manos de estos entran en contacto con el rocío mezclado con la orina (20). Entre los animales de compañía, el perro es una fuente común para el hombre, por los serovares canicola e icterohaemorragiae. Las regiones tropicales son áreas endémicas de leptospirosis y las tasas más altas de casos corresponden a las zonas donde las precipitaciones son más abundantes. El mayor número de casos se presenta en la estación de lluvias. Brotes epidémicos se presentan por cambios ambientales, tales como inundaciones que causan la migración de los roedores hacia las ciudades (20). La humedad, la temperatura elevada y la abundancia de ratas son factores principales en desencadenar brotes en las regiones tropicales. Pequeños brotes epidémicos se originan también por actividades recreativas, tales como la natación o la inmersión en arroyos o lagunas contaminadas por orinas de animales infectados, domésticos o roedores. Brotes epidémicos de varios serovares se han producidos en soldados que vadearon arroyos o acamparon en bancos de ríos, durante maniobras en la selva. Tales epidemias han ocurrió en Panamá y Malasia; en estos casos, la fuente de infección fue la orina de animales silvestres infectados (20). Para los animales, constituye la mayor fuente de infección la orina de animales infectados, asintomáticos y portadores; también el agua, leche, forrajes, pastos, tejidos de animales, descargas postparto, saliva, semen, instrumentos quirúrgicos, siendo los roedores (ratas y ratones) los más importantes por su condición de reservorio natural (50). La densidad de la población de los huéspedes y las condiciones del medio ambiente en que viven desempeñan un papel importante. En los establecimientos ganaderos la infección suele ser introducida por animales portadores con leptospiruria y, a veces, por anegamiento del campo por aguas contaminadas de un establecimiento vecino. Las leptospiras patógenas (L. interrogans) no se multiplican fuera del organismo animal. Por consiguiente, para que se constituya un foco de leptospirosis es necesario que, además de animales portadores, existan condiciones ambientales favorables para la supervivencia del agente causal en el medio exterior. Las leptospiras requieren un alto grado de humedad ambiental, un pH neutro o ligeramente alcalino y temperaturas adecuadas. Terrenos bajos, anegadizos, receptáculos naturales o artificiales de agua dulce (lagunas, arroyos, embalses y otros) son favorables a su supervivencia en tanto que el agua salina les resulta deletérea. La composición del suelo, tanto en el aspecto fisicoquímico como biológico (población microbiana), también influye para alargar o abreviar su vida en el medio ambiente. La temperatura reinante en los países tropicales es un factor muy favorable para las leptospiras, pero esto no excluye que casos de leptospirosis se presenten en climas fríos, aunque con menos frecuencia (20)..
(23) Es una enfermedad cosmopolita que encuentra en las regiones tropicales y subtropicales las condiciones ambientales adecuadas para su propagación y mantenimiento en el medio, aunque aún en condiciones extremas de temperatura, han ocurrido casos de infección en bovinos en época invernal en Canadá con temperaturas de varios grados por debajo de cero. Es importante destacar que, el 28% de los casos clínicos detectados en las personas corresponde a áreas densamente pobladas, lo que la clasifica como una importante zoonosis urbana de notificación obligatoria (21).. Aspectos clínicos La enfermedad en el hombre El hombre es susceptible a un gran número de serovares. El periodo de incubación de la enfermad dura a 1 a 2 semanas, aunque se conocen casos con incubación de sólo 2 días. La enfermedad se caracteriza por dos fases, la bacteriémica, que dura de 7 a 10 días y la leptospirurica, que dura de una semana a algunos meses (21). Las manifestaciones clínicas son variables y con diferentes grados de severidad. Además, numerosos casos de infección transcurren de forma inaparente, subclínica. En general, se distinguen dos tipos clínicos: el ictérico y anictérico. El tipo ictérico o hepatonefrítico grave (enfermedad de Weil) es mucho menos frecuente que el anictérico. Muchas veces se relación con la infección por icterohaemorrhagiae, pero este no es el único serovar que la puede producir. Por otra parte, numerosas infecciones por icterohaemorrhagiae transcurren de forma anictérica. En la forma clásica de la enfermedad de Weil, los síntomas se instalan bruscamente con fiebre, dolor de cabeza, mialgias, conjuntivitis, nauseas, vómitos, diarreas y constipación. La postración puede ser marcada. Son comunes las petequias en la piel, las hemorragias en el aparato gastrointestinal y la proteinuria. Cuando desaparecen las leptospiras de la circulación sanguínea y la fiebre declina, se encuentran hepatomegalia e ictericia, insuficiencia renal con marcada oliguria o anuria, azotemia o desequilibrio electrolítico. Si el paciente evoluciona hacia la curación, la diuresis de restablece y disminuye la ictericia. La convalecencia dura de uno a dos meses, durante los cuales pueden reaparecer por unos días la fiebre, cefalalgia, mialgia, y malestar general. En los casos anictéricos la sintomatología es más leve. Durante la leptospiremia (primera semana de la enfermedad) se observa fiebre, mialgia, conjuntivitis, rigidez de la nuca, náuseas y a veces vómitos. Muchas veces la enfermedad se asemeja a la influenza. La forma anictérica es de curso benigno y los pacientes se recuperan en cerca de un mes. La leptospiruria puede continuar por una semana o varios meses después de la desaparición de los síntomas clínicos (21)..
(24) La presentación diversa y frecuentemente no especifica de la leptospirosis, indudablemente conduce a un número considerable de casos que pasan sin reconocimiento. Por otro lado, los estudios serológicos realizados, indican que numerosas infecciones pasan desapercibidas o presentan características subclínicas (21). La enfermedad en los animales La enfermedad en los bovinos se manifiesta con temperatura elevada durante 4 a 5 días, depresión, pérdida de apetito, conjuntivitis, anemia y agalactia. Posteriormente la orina se oscurece y puede aparecer encefalitis y, en casos graves necrosis hepática. Produce aborto, infección congénita e infertilidad. En porcinos las complicaciones más importantes son el aborto y muerte neonatal (21). Los serovares predominantes en el perro son canicola e icterohaemorragiae. Además de estos serovares en América Latina y el Caribe se han aislado pyogenes, paidjan y tarassovi. La infección puede variar desde una forma asintomática a cuadros clínicos graves. La forma más grave es la hemorrágica, que se instala repentinamente con fiebre por 3 a 4 días, seguida por rigidez y mialgias en los miembros posteriores, hemorragias en la cavidad bucal con tendencia a la necrosis y faringitis. En una etapa posterior puede haber gastroenteritis hemorragia y nefritis aguda. Tanto en la infección por canicola como por icterohaemorragiae puede haber, sobretodo en la infección por ultimo serovar. La letalidad se estima en cerca de un 10%. Los felinos no muestran síntomas aparentes aunque se han aislado leptospiras de lesiones renales graves (21). En equinos se observan pirexia, anorexia, petequias en las mucosas, conjuntivitis, hemoglobinuria y debilidad muscular. Una complicación común es la iridociclitis (debido a un proceso inmune). En los ovinos y caprinos se produce aumento de temperatura, hemoglobinuria, anemia, infertilidad, aborto y muerte perinatal (21). Respuesta inmune La mayoría de los estudios realizados se basa, únicamente, en la investigación de la inmunidad humoral. Tras la infección, inicialmente se produce una elevación de las IgM, que alcanzan niveles detectables a los pocos días de la desaparición del periodo febril que acontecen durante la fase de bacteriemia, es decir a los 2-5 días de la aparición de los signos de la enfermedad aguda. Los anticuerpos IgM dificultan la multiplicación de las leptospiras, pero no las destruyen, disminuyen poco después de que comienzan a detectarse las IgG específicos, que producen la lisis de las leptospiras. Estos anticuerpos persisten durante años en el animal. Las IgM alcanzan su pico máximo a las 3- 4 semanas, y las IgG a las 4- 12 semanas (51)..
(25) Durante toda la fase de leptospiruria, los niveles de IgM pueden no detectarse en sangre. En cambio, se puede detectar las IgG en orina, aproximadamente a las 6 semanas después de la infección. Además, los animales suelen presentar una respuesta inmune local, lo que provoca la aparición de IgA en la orina, hacia las 12 semanas de la infección. Esta presencia de IgA y la aparición de IgG en la orina, parece tener un efecto negativo sobre la variabilidad de las leptospiras en ésta (51). En la mayoría de los casos, en el momento del aborto los niveles de anticuerpos son bajos, incluso negativos. Esto redunda en una dificultad a la hora de realizar el diagnóstico de los abortos por leptospiras (51). Patogénesis Las leptospiras penetran en el cuerpo por las membranas mucosas o cortes en la piel, si tienen un número y virulencia suficiente para vencer la resistencia del hospedero, se multiplican y producen una infección clínica generalizada o subclínica (etapa leptospirémica). La infección se localiza en el riñón. En ese momento, los organismos aparecen en la orina y se depositan en el medio ambiente con cada infección (etapa leptospirúrica). Hay también tendencia a localizarse en el útero gestante y en esta forma puede causar el aborto (52). Después de penetrar por la piel (abrasiones) o mucosas, o al consumir alimentos o agua contaminada los microorganismos se multiplican rápidamente en el torrente sanguíneo, cursando con varios días de fiebre hasta que declina (fase leptospirémica, puede durar hasta 7 días). En la fase septicémica puede haber casos clínicos con muerte subsecuente de uno a siete días por la producción de algunos serotipos de hemolisinas, provocando la hemólisis grave, anoxia anémica con nefrosis hemoglobinúrica particularmente en animales jóvenes; o simplemente cursar de forma asintomática, frecuente en adultos. Luego que declina la fiebre aparecen anticuerpos en el torrente circulatorio (fase de formación de anticuerpos, se inicia al final de la primera semana hasta el final de la segunda) y microorganismos en la orina. La fase septicémica remite los microorganismos particularmente a los riñones que da lugar a la tercera fase de eliminación con carácter continuo o intermitente, las lesiones renales dan origen a leptospiruria prolongada. El agente se localiza también en el hígado lo que complica el cuadro, pudiendo sobrevenir la muerte por insuficiencia hepática o uremia (53). Es frecuente la localización de las leptospiras en el sistema nervioso de ovinos y caprinos provocando síntomas de encefalitis. La ictericia por excesiva destrucción de glóbulos rojos (ictericia hemolítica) o prehepática comienza con la excesiva destrucción de glóbulos rojos (en este caso por las leptospiras), al aumentar la hemoglobina en sangre esta se metaboliza en el hígado, aumentando la cantidad de pigmentos biliares,.
(26) parte de estos pasan del hígado a la sangre, aumentando la bilirrubina libre en sangre dando el tinte ictérico a las mucosas y piel del animal. La muerte puede sobrevenir antes de producirse ictericia o no producir cantidades de bilirrubina superiores a la capacidad de excreción del hígado. Se ha descrito que además algunos serovares no pueden producir hemolisinas, estos casos serían anictéricos (54). Sintomatología clínica De forma general las infecciones pueden ser asintomáticas o pueden resultar en una variedad de trastornos: fiebre, ictericia, hemoglobinuria, aborto y muerte (55). Las Leptospiras son muy invasivas debido a la producción de enzimas o a factores mecánicos, como la motilidad por excavación y a su tropismo orgánico. Ambas causas se han sugerido como mecanismos por los que éstas alcanzan sitios normalmente protegidos del organismo, como el líquido cefalorraquídeo (LCR) y humor vítreo del ojo. La capacidad lesional de estos gérmenes puede ser debida a factores tóxicos (hemolisina, fibrolisinas, lipasas) y endotoxinas (catalasa, hialuronidasa) (54). Las leptospiras penetran en el organismo animal o humano, mediante la ingestión de los alimentos contaminados o agua, o a través de las membranas mucosas de ojo, boca, fosas nasales, vagina y pene, o a través de la piel dañada o reblandecida por el agua, piel escoriada. El agente se difunde a partir del punto sin dejar lesión, invadiendo la torrente sanguíneo, multiplicándose en éste y en el parénquima hepático durante un período de incubación entre 2-30 días según sea el caso, circulando en la sangre provocando leptospiremia por al menos 7 días produciendo pirexia, eliminación de leptospiras en la leche, anorexia, daño funcional de algunos órganos (hígado, bazo o celebro,) especialmente en animales jóvenes (56). Los signos de la enfermedad aguda generalmente coinciden con la fase de leptospiremia, donde estos pueden atribuirse a la existencia de determinados factores de patogenicidad bacteriana, como la hemolisina y las lipasas siendo la primera causa de la anemia. Estos factores son más frecuentes en determinados serovares como: pomona o grippotyphosa. Más tarde, se le suma la acción de los anticuerpos situados en la superficie eritrocitaria que sensibilizan al eritrocito, causando su rotura-anemia. Durante esta fase (leptospiremia) ocurre una reacción inflamatoria en la mama (mastitis). La hemólisis producida por la hemolisina y por el daño hepatocelular se le atribuye a las causas isquémicas y toxicas–ictericia (52). Tras esta fase, las leptospiras se concentran en el riñón, lugar de difícil accesos para los anticuerpos, la ubicación en los túbulos renales se ve facilitada por la producción de ureasa por parte de las leptospiras posteriormente, se multiplicaran en la luz de los túbulos contorneados renales, principalmente en las proximidades de la.
(27) microvellosidades , donde la nefritis está provocada por el daño capilar y la producción de determinadas endotoxinas y hemolisinas, que terminan por producir anoxia y nefrosis hemoglobinuria, por la posible isquemia debida a la agregación intravascular de hemoglobina que obstruiría los capilares y también por la presencia de mononucleares infiltrados por una reacción autoinmune, lo que da lugar a la tercera fase (leptospiruria) que puede tener carácter continuo o intermitente y de duración variable según la especie afectada . El bovino puede tener una leptospiruria hasta 7 meses. (20). La localización de agentes patógenas en el hígado y humor acuoso complica el cuadro y el desenvolvimiento clínicos, también el aborto es causa de la fiebre y la reacción sistémica general, por el paso de hemolisina y otras toxinas a través de la placenta destruyendo los eritrocitos fetales y los cambios degenerativos microscópicos en la placenta interfieren en el intercambio fisiológico entre la madre y el feto, pudiendo originar la muerte fetal. Siempre hay que tener en cuenta que, en algunos casos, la aparición del aborto es muy posterior al momento de la infección (54). El período de incubación generalmente es de 2-30 días, que a veces es de 5-14, los síntomas son muy variables, dependiendo de la especie animal, el serovar infectante, la virulencia del germen y la inmunidad del hospedero (57).. Diagnóstico Teniendo en cuenta la clasificación actual de la leptospirosis por el INS, el diagnóstico se realiza de acuerdo a los tres tipos de casos: Sospechoso Confirmado por laboratorio Por nexo epidemiológico El diagnóstico de leptospirosis puede ser complicado o difícil, debido principalmente a las características intrínsecas de las leptospiras y a la epidemiologia. En el caso de los estudios epidemiológicos donde se cuenta con un gran número de muestras; las técnicas indicadas son las serológicas, a pesar que su interpretación es muchas veces subjetiva (58). Lamentablemente no es posible llegar a un diagnóstico de leptospirosis basándose solamente en los signos clínicos o en los resultados de las pruebas rutinarias de laboratorio, debido a que es difícil de diferenciar de otras enfermedades (59). . Diagnóstico epidemiológico: Hace referencia a la confirmación de los casos a partir de la asociación de las variables de tiempo, lugar y persona..
(28) . Diagnóstico clínico: Se realiza fundamentalmente a través de los signos y síntomas que presentan los animales y las personas. Además de las lesiones anatomopatologicas características de la enfermedad.. Diagnóstico de laboratorio: Las técnicas bacteriológicas son las más complejas y nos brindan resultados muy importantes, tales como, la observación, el aislamiento y la identificación del microorganismo. Estos métodos se pueden dividir en técnicas indirectas, que detectan anticuerpos frente a las leptospiras y técnicas directas, encaminadas a la detección de leptospiras o sus antígenos y/o ácidos nucleicos en las muestras (60). Técnicas indirectas: Prueba de Aglutinación Microscópica (MAT): Se emplea para detectar anticuerpos leptospirales en el suero, es reconocida como la prueba Gold Standar o Test de referencia para el diagnóstico de la leptospiras. Además, sirve para identificar los aislamientos de leptospiras, clasificar cepas y también es utilizada como técnica de referencia para evaluar otro método serológico. Tiene la capacidad de detectar tanto anticuerpos tempranos como anticuerpos tardíos en el suero, por eso su sensibilidad es bastante alta (60). . Ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas – ELISA: En esta técnica se utilizan tiras reactivas, recubiertas con el antígeno del leptospira. Los anticuerpos específicos presentes en la muestra del paciente se ligan a estos antígenos. Este test es cualitativo para la detección de anticuerpos género específico contra las leptospiras en suero, y su utilidad está dada en los pacientes con fase aguda de la enfermedad (60).. Técnicas directas: . Observación en microscopio de campo oscuro Prueba de Aglutinación Microscópica con Antígeno Muerto Fijación del Complemento Tinción Argénica Técnicas de tinción inmunohistoquimica Inmunofluorescencia Inmunoperoxidasa Marcado de partículas de oro Técnicas de detección y estudio de ácidos nucleicos Aislamiento..
(29) Diagnóstico diferencial Para el hombre: Esta debe realizarse de acuerdo con la presentación clínica de la enfermedad. En las formas anictéricas el diagnóstico diferencial debe establecerse con enfermedades febriles tales como: influenza, dengue, hepatitis virales, neumonía, meningitis virales, mononucleosis, brucelosis, borreliosis, toxoplasmosis. En la forma ictérica (síndrome de Weil), el diagnóstico diferencial debe hacerse con: hepatitis virales, dengue hemorrágico, malaria, fiebre tifoidea, fiebre amarilla, rickettsiosis, fiebre hemorrágica venezolana e infecciones debidas a antivirus, pielonefritis e intoxicaciones (61). Para animales: Durante la fase aguda de la enfermedad se deben considerar nefrosis toxica aguda por etilenglicol o metales pesados, hepatopatía, hepatitis infecciosa canina, ehrilichiosis, dirofilariosis, anemia hemolítica autoinmune, lupus, toxoplasmosis, neoplasias, cálculos renales, meningitis y sepsis. En las fases crónicas se deben considerar todas las causas de aborto, sobre todo en los animales destinados a producción, brucelosis, herpes virus y distemper (61). Control En el hombre las medidas de control incluyen: higiene personal, uso de ropa protectora para las tareas rurales; principalmente para los grupos de riesgo ocupacional, drenaje de terrenos bajos cuando se es posible; evitando estancamientos de aguas cerca de las viviendas, construcciones a prueba de roedores y/o eliminación de estos reservorios; no tocarlos sin la debida protección, protección de alimentos (principalmente del contacto con ratas) y eliminación correcta de desperdicios para evitar acumulación de basuras; donde las ratas y/o perros puedan diseminar la enfermedad, control de la infección en animales domésticos, evitar la natación en arroyos u otros cursos de agua dulce que pueden estar contaminados, ducharse luego de realizar deportes acuáticos, utilizar siempre calzado, principalmente donde los suelos son de tierra (62). El mejor control de la enfermedad consiste en la erradicación de los reservorios de leptospira. Por ello, se aconsejan medidas de desratización y aislamiento de animales domésticos infectados, así como también la eliminación preventiva del agente infeccioso en lugares encharcados. Como medida aconsejable de protección individual a la población en riesgo se recomienda igualmente el uso de botas o zapatos cerrados para las zonas donde se produzcan inundaciones. Profilaxis Entre los animales domésticos, la vacunación entre cerdos, bovinos y perros es eficaz para prevenir la enfermedad, pero no protege por completo contra la infección. Los animales vacunados pueden infectarse sin mostrar síntomas clínicos, y pueden tener leptospiruria, aunque en menor grado y por menor tiempo que los animales no.
(30) vacunados. Se conocen algunos casos humanos de leptospirosis contraída de perros vacunados. Existen bacterinas para la protección de bovinos contra los serovares pomona, hardjo y grippotyphosa, contra pomona para cerdos y contra canicola e icterohaemorragiae para perros. La inmunidad es predominante serovar-especifica, y es necesario conocer el serovar o serovares que actúa en un foco para poder inmunizar en forma correcta los animales. Las hembras deben ser vacunadas antes del periodo de la producción para protegerlas durante la preñez. Los animales jóvenes se pueden inmunizar a partir de los 3 o 4 meses de edad. Con las bacterinas en uso, se necesita una revacunación anual (63). Se ha demostrado que la vacunación con bacterias estimula al principio la producción de anticuerpos IgM, que desaparecen después de algunos meses para dar lugar a los IgG. La vacunación no interfiere mayormente con el diagnostico por la pronta desaparición de los anticuerpos IgM, que actúan en la aglutinación. Los anticuerpos protectores son los IgG, que se ponen en evidencia mediante ensayos de seroprotección en hámsteres o por la prueba de inhibición de medios de cultivo. Las vacunas para perros, generalmente, pero no exclusivamente, contienen serovares canicola e icterohaemorrhagiae. Las vacunas generalmente protegen contra las enfermedades y la excreción renal en condiciones experimentales, pero la transmisión del serovar icterohaemorrhagiae en perros inmunizados a los seres humanos ha sido reportada. Por otra parte, los perros inmunizados pueden infectarse con serovares diferentes de los contenidos en las vacunas comerciales. Vacunas recientes también pueden incluir serovares grippotyphosa y pomona además de las cepas de vacunas tradicionales, en respuesta a la creciente incidencia de la infección canina con estos serovares (63). Analizar la posibilidad de administrar profilaxis a los contactos de los casos sospechosos, entendiéndose por contacto a las personas que se encuentren expuestas a los mismos factores de riesgo en la zona, de la siguiente manera: . Mayores de 12 años, una dosis semanal de 200 mg de doxiciclina por un mes De 8 a 12 años, una dosis semanal de 100 mg de doxiciclina por un mes De 4 a 8 años, 250 mg cada 8 horas de amoxicilina durante 3 días De 2 a 4 años, 125 mg cada 8 horas de amoxicilina durante 3 días Embarazadas, 500 mg cada 8 horas de amoxicilina durante 3 días (15).. La quimioterapia es promisoria. De modo experimental se ha podido demostrar que una sola inyección de dihidroestreptomicina a razón de 25mg/kg de peso vivo, es eficaz contra leptospiruria en bovinos y cerdos. Se ha podido erradicar la infección de varias piaras con el tratamiento antibiótico y medidas de higiene ambiental. Se ha propuesto la combinación de vacunación y quimioterapia para el control de la leptospirosis porcina..
(31) El buen manejo del rebaño es importante para el control. Se ha demostrado en muchas ocasiones que los cerdos son causantes de la infección de los bovinos por pomona. Por tanto la separación de ambas especies es importante para la profilaxis (20). Tratamiento Tanto en humanos y animales, los antibióticos son de gran utilidad en el tratamiento de la enfermedad. Se ha usado Ampicilina, Amoxicilina, Eritromicina y azitromicina para el tratamiento de la Leptospirosis leve. Penicilina G y la doxiciclina se recomiendan para los casos severos. Es importante realizar el tratamiento completo y con las dosis adecuada, de acuerdo a la especie, debido a que, si bien, el paciente puede mostrar una recuperación completa, las leptospiras pueden permanecer en riñones, ser portadores y diseminadores de la enfermedad (64). Las leptospiras son sensibles a gran variedad de antimicrobianos. La terapia de soporte depende de la severidad de la infección, empleando tratamiento para deshidratación y desequilibrio electrolítico. El tratamiento se basa en la combinación de penicilina a dosis de 100.000 UI/Kg con dihidroestreptomicina en dosis de 10 mg/kg por vía intramuscular durante 7 a 10 días. La dihidroestreptomicina es necesaria para erradicar la colonización renal y la aparición de un estado de portador (leptospiruria), la cual pudiera durar de 1 a 4 años, con la continua eliminación de bacterias por la orina, cuando se receta tetraciclina debe usarse a dos de 15 mg/kg durante 15 días (62). La doxiciclina a dosis de 2.5 a 5 mg/kg vía oral durante dos semanas es recomendada después de la conclusión de la terapia con penicilina para eliminar las leptospiras del riñón, esta además de tener valor terapéutico, también tiene valor profiláctico. Las cefalosporinas de tercera generación pueden ser útiles para el tratamiento de leptospirosis (65)..
(32) DISEÑO METODOLOGICO TIPO DE ESTUDIO: Descriptivo de corte transversal. UNIVERSO: Caninos del área urbana del municipio de Montería POBLACION: Caninos residentes de las comunas 4 y 6 de la zona urbana del municipio de Montería, departamento de Córdoba. CÁLCULO Y TAMAÑO DE LA MUESTRA: Mediante un diseño no probabilístico, se escogieron dos comunas. Se estimó para el estudio una frecuencia del 48% según estudios previos (26) un error máximo del 5% y un nivel de confiabilidad del 99%, ajustando el tamaño de la muestra (66) a 318 caninos de dos barrios de Montería. Estos caninos fueron considerados como semidomésticos, ya que los propietarios permiten que pasen deambulando por las calles durante muchas horas del día. ZONA DEL ESTUDIO: La zona urbana del Municipio de Montería, capital del departamento de Córdoba, ubicada al noroeste de Colombia; situada a 8º45' de latitud norte y 75º53' de longitud oeste, con altitud de 18 msnm y ubicada en el valle medio del río Sinú. Con una extensión de 3.043km2, el clima es cálido tropical con una estación de sequía y una de lluvias a lo largo del año y una precipitación anual de 1200 a 1500mm. La temperatura promedio anual es de 28ºC y humedad relativa del 85 - 90 % (67). Para este estudio se determinó escoger como espacio geográfico para el muestreo, distintos barrios de las comunas 4 y 6 del área urbana del municipio de Montería.. CRITERIOS DE INCLUSION: Caninos que residían en viviendas habitadas de las comunas 4 y 6. Caninos mayores de 6 meses.. RECOLECCIÓN DE DATOS EPIDEMIOLÓGICOS: Se utilizó formato de consentimiento informado por parte de los propietarios de los caninos para la inclusión de los animales al estudio. Se utilizó formato de ficha epidemiológica para caracterizar las variables independientes que se utilizaran en este estudio. Se llevó el registro de cada uno de los caninos en hoja de formato tabulada con datos del propietario y del animal..
(33) VARIABLES VARIABLE DEPENDIENTE: Seropositividad para Leptospira interrogans sensu lato. VARIABLES INDEPENDIENTES: o o o o o o. Raza (Tamaño) Edad Sexo Número de partos de las hembras Presentación de carnet de vacunación Hábitos callejeros. OPERACIONALIZACION DE VARIABLES Variable.. Tipo de variable.. Edad. Cuantitativa discreta. Sexo Raza (Tamaño). Cualitativa nominal dicotómica Cualitativa nominal politómica. Operacionalizacion de variable. Escala. Descripción. De 6 a 216 meses Macho - Hembra Tipo de raza. Hábitos callejeros. Cualitativa nominal dicotómica. Si - No. Ha tenido partos. Cualitativa nominal dicotómica. Si - No. Carnet de vacunación vigente. Cualitativa nominal dicotómica. Si - No. Meses cumplidos al momento de la encuesta. Sexo biológico de pertenencia. Raza a que pertenece el canino Ha tenido o tiene actualmente hábitos callejeros. Si la hembra ha tenido uno o más partos en su vida. Si al momento de la encuesta presenta carnet de vacunación vigente.. Tabla Nº 2. Operacionalización de variables.. OBTENCION DE LAS MUESTRAS: Las muestras de sangre se obtuvieron por venopunción en vena yugular o cefálica, se extrajeron cinco mililitros de sangre, con previa desinfección del área con alcohol antiséptico al 70%, la muestra se depositó en un tubo vacutainer sin anticoagulante, previamente rotulado con la identificación del animal. No hubo en ningún caso la necesidad de sedar a los animales..
(34) PROCESAMIENTO DE LAS MUESTRAS: Las muestras recolectadas fueron procesadas con Test de Microaglutinación (MAT) para detectar la presencia de anticuerpos frente a Leptospira interrogans sensu lato y determinar los títulos de anticuerpos en las muestras seropositivas de caninos frente a diferentes serovariedades de Leptospira interrogans sensu lato.. TECNICA DE AGLUTINACION MICROSCOPICA (MAT): Antígenos: Los antígenos a utilizar presentaron entre 7 y 10 días de crecimiento, de forma individual se verificó su viabilidad y densidad celular, en caso de ser necesario serán diluidos con solución fisiológica tamponada para obtener una densidad de 1-2 x 108 leptospiras/ml. Dilución del suero: El suero se inactivó a 56°C por 30 minutos. A partir del suero inactivado se realizó una dilución de 1:50 en fosfato salino tamponado pH 7,4. Ejemplo: Se tomara 30ul del suero inactivado y se adicionara a 1470ul de PBS, luego se mezclara MAT Cualitativa. El objetivo de esta técnica fue determinar el(los) serogrupo(s) hacia los cuales hubo respuesta de anticuerpos. En placas de microtitulación de 96 pozos fondo plano se depositaron 25ul de la dilución 1:50 del suero, luego se adicionó 25ul del antígeno correspondiente, la dilución final del suero fue de 1:100. Por cada antígeno se montó un control de antígeno, para esto se depositó 25ul de fosfato salino tamponado pH 7,4 y se adicionó 25 ul del antígeno correspondiente. Se Incubo la placa de microtitulación a 30 C por 2 horas. La lectura de aglutinación se realizó en el microscopio de campo oscuro. Cada suero que presente una aglutinación en el 50% o más de las leptospiras (comparadas con el antígeno control) fue considerado positivo. MAT Cuantitativa: Se llevó a cabo, haciendo diluciones seriadas dobles (2X) del suero en fosfato salino tamponado pH 7,4 para determinar el título de anticuerpos para cada uno de los antígenos positivos. Cada dilución se procesó como lo descrito en la prueba cualitativa. Después de las dos horas de incubación se leyó en microscopio de campo oscuro, el titulo fue la mayor dilución donde se presentó aglutinación en el 50% o más de las leptospiras (comparadas con el antígeno control). En la tabla que se muestra a continuación se relacionan 13 serogrupos que están disponibles en el laboratorio del Grupo de Investigaciones Microbiológicas y Biomédicas de Córdoba (GIMBIC) del Programa de Bacteriología-Universidad de Córdoba y que se emplearan para la detección de anticuerpos contra Leptospira interrogans sensu lato..
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