Public-Private Sector Research Center
Workshop on
“Energy Efficiency in Buildings and European Regulation”
Barcelona, 29 de abril de 2011
El pasado 29 de abril tuvo lugar en la sede del IESE en Barcelona un taller sobre la eficiencia energética en el sector de la construcción y su regulación en el ámbito de la Unión Europea, organizado por el Centro Sector Público-Sector Privado (SP-SP) en colaboración con la Fundación Alcoa. Bajo el título Workshop on Energy Efficiency in Buildings and European Regulation, la jornada contó la participación de José Luís Moraga y Sebastián Curet, del SP- SP; Ferran Bermejo y Gloria Díez, del iMAT-Centro Tecnológico de la Construcción; Marcos González, del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE); Claudio Lutzky, profesor de la Universidad de Buenos Aires; Roger Marcos, del Instituto Catalán de la Energía (ICAEN); Rosa García, de Alcoa, y Xavier Labandeira, profesor de la Universidad de Vigo.
Ponentes y asistentes del Workshop
Public-Private Sector Research Center
El punto de partida del taller fue el estudio Overview of European Policies regarding Energy Efficiency and the Construction Sector, de los investigadores del SP-SP José Luís Moraga, Sebastián Curet y Miguel de Quinto, basado fundamentalmente en la eficiencia energética en edificios, por un lado, y, por otro, en el impacto presente y futuro de la regulación europea orientada tanto a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero como a optimizar la eficiencia energética en el sector de la construcción.
De hecho, José Luís Moraga fue el encargado de inaugurar la sesión, y, tras dar la bienvenida a los asistentes, describió grosso modo la actual situación regulatoria en materia de eficiencia energética y desarrollo sostenible en la UE, desde la Integrated Product Policy (IPP), del 2001, hasta la reforma, en el 2010, de la European Performance of Buildings Directive (EPBD). A tal respecto, Moraga ponderó la relevancia de uno de los objetivos fundamentales de la directiva EPBD, el de los “edificios de consumo energético casi nulo”, de aplicación a todos los edificios de nueva construcción, mediante el que se pretende reducir considerablemente las emisiones y mejorar la eficiencia energética de los inmuebles.
José Luis Moraga inaugurando el Workshop
Tal finalidad ha sido objeto, según Moraga, de numerosas críticas por su imprecisión, pues deja al arbitrio de los Estados la definición de lo que debe entenderse por “casi nulo” en sus respectivos territorios. Sin embargo, tanto Moraga, primero, como el resto de los ponentes, después, coincidieron en señalar que el objetivo “casi nulo” es de por sí positivo, en la medida en
Public-Private Sector Research Center
que incrementa el compromiso de los Estados con los objetivos de la EPBD sin exigirles que adopten obligaciones de dudosa viabilidad.
Así pues, el “objetivo primordial –al decir de Moraga- debe ser cambiar las características de los edificios, pero, dicho esto, cabe preguntarse: ¿cómo hacerlo? ¿Son los subsidios, por ejemplo, la mejor manera de de reducir la emisión de gases de efecto invernadero? ¿Son viables económicamente los edificios de consumo energético “casi nulo”?
Regulación europea, eficiencia energética y mercados
Acto seguido, tomó la palabra Sebastián Curet, quien presentó el proyecto del SP-SP, en colaboración con la Fundación Alcoa, European regulation, Energy Efficiency and Markets. Curet puso de relieve los principales objetivos del proyecto. En primer lugar, estimar hasta qué punto determinan la demanda los llamados “certificados verdes” que acreditan la eficiencia energética de los edificios, es decir, en qué medida esos certificados inciden en la voluntad de pagar (willingness to pay) de los consumidores. Segundo, analizar el impacto que la concesión de tales certificados tiene sobre la rehabilitación de viviendas, sobre todo teniendo en cuenta que la mayor parte de la inversión en edificios corresponde precisamente a la rehabilitación y no a la construcción. Y por último,
tratar de prever los efectos que tendrá la legislación nacional (Green Power Procurement) de cada uno de los Estados de la UE sobre el resto del mercado, es decir, fundamentalmente si ésta afectará o no a los proveedores de materiales de construcción.
Sebastián Curet, investigador del Public-Private Sector Research Center
Public-Private Sector Research Center
Curet apuntó que “los países de la UE distan mucho de cumplir sus objetivos en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de cara al año 2020”, tanto los Estados de la UE-15, cuyo objetivo es reducirlas en un 8% y que hasta el 2008 únicamente habían logrado reducirlas en un 6%, como los de la UE-27, cuyo objetivo es reducirlas en un 20% pero que hasta el 2008 sólo las habían reducido en un 11%. Todo ello, advierte Curet, teniendo en cuenta que “la crisis económica ha supuesto una caída de la actividad comercial que ha reducido considerablemente las emisiones”, por lo que, en su opinión, cabe preguntarse “cuán lejos estaría la UE de sus objetivos en la materia de no haber sido por la recesión económica de los últimos tres años”.
The Life Cycle Approach
Tras un breve receso, Ferran Bermejo y Gloria Díez, del iMAT, expusieron su visión sobre el asesoramiento medioambiental de edificios desde una perspectiva LCA (Life Cycle Assessment, estándar de gestión medioambiental ISO 12000). Bermejo señaló que el iMAT, centro tecnológico orientado a la mejora de la competitividad de las empresas fabricantes de productos de construcción, aboga por un “salto tecnológico del proceso constructivo, mediante la investigación, la transferencia de conocimientos y los servicios tecnológicos”. Resaltó la importancia de los proyectos de I+D+i y, en aras de la eficiencia energética, defendió la necesidad de un cambio del
paradigma dominante en el sector, basado en una reducción sustantiva del número de materiales y componentes utilizados en la construcción de edificios.
Asimismo, Bermejo explicó que
“el iMAT se sitúa a medio camino entre los centros de investigación básica y las empresas”, y se organiza en distintas unidades de trabajo en función de diferentes fases del ciclo de vida de la construcción, entre las que destacan la unidad de acondicionamiento térmico, la de eficiencia energética y energías renovables, la de acondicionamiento acústico y, por último, la de medio ambiente, a cargo de Gloria Díez.
Ferran Bermejo y Gloria Díez, del iMAT
Public-Private Sector Research Center
Díez, por su parte, explicó la metodología basada en el análisis del ciclo de vida, que consiste en hacer un recorrido por las diferentes etapas del proceso constructivo, en este caso de un edificio, “desde la fase de diseño hasta que finalmente se desmantela un inmueble”. Díez destacó la importancia de la etapa de análisis de inventario, “cuyo objetivo es cuantificar para cada una de las fases analizadas cuáles son las entradas y salidas en términos de materiales, de energía, etc., y que permite establecer una relación de causa efecto entre el contenido de ese inventario y el impacto medioambiental –emisión de gases de efecto invernadero, daños en la capa de ozono, etc.- del proceso de construcción de un edificio”.
En cuanto a la regulación europea en esta materia, Díez constató las diferencias entre los países a la hora de aplicar normativas, como la ISO 14025 o la ISO 21930, orientadas a fomentar el uso materiales reciclables y sostenibles a lo largo de todo el ciclo de vida de los edificios, no sólo durante la construcción sino también en la fase de transporte de los materiales, uso de los inmuebles, consumo de agua, etc. A tal respecto, Díez añadió que en España “se tiende a focalizar la atención en la fase de uso de los edificios y a dejar a un lado otras etapas no menos importantes”.
La regulación en España
Marcos González, del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), habló sobre la aplicación de las nuevas normativas europeas en España mediante el National Energy Efficiency Action Plan. Destacó que “España es uno de los países con una normativa más exigente en materia de eficiencia energética”, lo que, según él, se está viendo reflejado en una importante reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del sector de la construcción. Aún así, González reconoció que
“queda mucho por hacer”. Marcos González, IDAE
Public-Private Sector Research Center
La transposición al ordenamiento jurídico español de la directiva de la Comisión Europea 2002/91 supone, al decir de González, un endurecimiento de los requisitos de eficiencia que se exigen en la construcción de edificios. Entre otras cosas, la directiva prevé la llamada Certificación Energética de Edificios, que obliga a calificar el edificio desde el punto de vista energético, y que
“sin duda exigirá una mayor atención a la sostenibilidad del consumo energético necesario para la climatización y para las instalaciones de los edificios.
Además, la directiva, en su artículo 9, establece que todos los edificios públicos deberán ser “edificios de consumo energético casi nulo” a partir del año 2019, obligación que se hará extensiva a todos los edificios a partir del 2021. Pero ¿cómo podemos definir un “edificio de consumo energético casi nulo”? Pues mediante el desarrollo de una escala de calificación energética, que va de la A, para los edificios más eficientes, a la G, para los menos eficientes.
González puntualizó que “todas estas directivas afectan sobre todo a los edificios de nueva construcción, por lo que cabe preguntarse qué hacer con los edificios ya existentes”. Pues bien, la directiva prevé que los mismos estándares exigidos para los edificios nuevos se requieran también para los edificios que soporten rehabilitaciones importantes, en el caso de España aquéllas cuyos costes totales sean superiores al 25% del valor del edificio, excluido el valor del terreno.
Claudio Lutzky centró su análisis de la eficiencia energética y el mercado de créditos de carbono en ámbitos como las Naciones Unidas o la Unión Europea. El sistema europeo (EU ETS), basado en los dispuesto por la ONU - fundamentalmente en el Protocolo de Kioto-,
“prevé que de cara al 2020 se reduzcan en un 20%
las emisiones de CO2, con la particularidad de que en esta materia, al contrario que en otras, la UE sí actúa con una sola voz, es decir, actúa en bloque, por lo que ese objetivo del 20% afecta al conjunto de la UE y no a cada uno de los Estados de forma individual”.
Claudio Lutzky, UBA & MGM International
Por otra parte, Lutzky expuso que “la eficiencia energética está llamada a ser uno de los temas centrales en la lucha contra el cambio climático”, en la medida en que “las políticas
Public-Private Sector Research Center
medioambientales y las relativas a la eficiencia energética tienden a converger cada vez más”.
A continuación tomó la palabra Roger Marcos, quien, coincidiendo con Gloria Díez, insistió en que el ciclo de vida de los materiales y productos utilizados en el sector de la construcción va mucho más allá del consumo energético derivado del uso cotidiano de los inmuebles por los consumidores finales, pues incluye desde la
elección de ciertos materiales, en detrimento de otros, hasta el reciclaje de residuos de construcción y demolición. Sin embargo, según Roger Marcos, responsable del área de ahorro y eficiencia energética del Instituto Catalán de la Energía (ICAEN), “en España, la calificación energética de edificios sólo contempla el uso de los inmuebles, olvidando todo lo demás, es decir, aspectos tan importantes como la energía que se ha empleado para su construcción, mantenimiento, demolición, etcétera”.
Roger Marcos, ICAEN
De hecho, el citado estudio Overview of European Policies regarding Energy Efficiency and the Construction Sector coincide con el análisis de Marcos en cuanto a que en España la legislación sobre el impacto medioambiental del sector de la construcción ha avanzado menos en pos de la eficiencia energética que en otros países de nuestro entorno, como los Países Bajos o el Reino Unido. Además, España se ha convertido en uno de los países más ineficientes desde el punto de vista de la energía, como lo demuestra el hecho de que en el periodo 1990-2008 haya aumentado sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 42%, siendo los sectores del transporte y la energía los más contaminantes con diferencia.
En cuanto al concepto de “edificio de consumo energético casi nulo”, Marcos mostró su discrepancia con el resto de los ponentes, que ponderaron las ventajas efectivas del concepto pese a su ambigüedad. Marcos, por el contrario, afirmó que, con la adopción de ese concepto, Europa había perdido una oportunidad de ser más preciso sobre cuáles deben ser los objetivos del sector en materia de eficiencia energética.
Public-Private Sector Research Center
Mesa redonda: “Eficiencia energética: diferencias regulatorias entre los Estados miembros de la UE”
Por último, tuvo lugar una mesa redonda acerca de la eficiencia energética y las diferentes velocidades regulatorias en Europa, en la que participaron Rosa García, directora de EHS & Sustainability de Alcoa, Xavier Labandeira, profesor de Economía en la Universidad de Vigo, así como Marcos González y Roger Marcos. El debate abordó en detalle algunas de las cuestiones tratadas a lo largo de la jornada y puso de relieve la coincidencia de todos los participantes en cuanto a la necesidad de profundizar en la aplicación de políticas de eficiencia energética en España y en el conjunto de Europa.
Rosa García Piñeiro, directora de EHS & Sustainability de Alcoa
Fue Rosa García quien inició el debate, destacando el interés de iniciativas como el proyecto conjunto entre el SP-SP y la Fundación Alcoa, en cuyo marco se desarrollaba el taller, para poder entender mejor cómo los diferentes Estados miembros de la UE van a aplicar la normativa europea sobre eficiencia energética. Luego, García incidió en la necesidad de que empresas como Alcoa sean sostenibles en tres ámbitos fundamentales. “Primero, en el capítulo de los recursos necesarios (minas, energía eléctrica, etc.); segundo, en cuanto al funcionamiento operacional de nuestras plantas de producción (residuos, consumo de energía eléctrica) y, por último, para nosotros es fundamental que nuestros productos sean también sostenibles”. A tal respecto, señaló que “es imprescindible saber cómo va afectar la nueva normativa europea al
Public-Private Sector Research Center
mercado de la construcción, pues conviene recordar que el 40% de la energía que se consume en Europa se hace en el sector de la construcción”.
Xavier Labandeira concluyó que “la eficiencia energética no es un fin en sí mismo, sino que es un medio que nos ayuda a reducir las emisiones de CO2 y otros perjuicios para el medio ambiente derivados de sectores como el de la construcción, nos permite reducir nuestra dependencia energética y, en última instancia, también hacer negocio”.
Xavier Labandeira, Prof. Universidad de Vigo Finalmente, José Luís Moraga clausuró la
sesión agradeciendo a los asistentes su presencia.