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La Fraternidad espirituana (1886 1887) Relaciones interraciales y discurso periodístico

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Academic year: 2020

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(1)universidad central “Martha abreu” de las Villas Facultad de Humanidades. Tesis en opción al título de Licenciatura en Letras. Título: La Fraternidad espirituana (1886-1887). Relaciones interraciales y discurso periodístico.. Autor: Ysmaray García Varela Tutor: MSc. Ricardo Vázquez Díaz. 2010-2011.

(2) Exergo. “El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca una raza u otra: dígase hombre y ya se ha dicho todos los derechos.” José Martí 1.

(3) Dedicatoria A mi papá, por ser el motor impulsor de mi vida A mi mamá, por tantos desvelos A mima, por enseñarme a amar las Letras A abuela Ada, por estar conmigo siempre y ser la mejor abuela del mundo A Yianelis, por ser mi hermana A Isbel, por hacerme reír A tía Chana, porque aunque ya no está conmigo, esta tesis también es de ella A Yohandry, por ser mi ejemplo como Licenciado A Jorge Alejandro, por ser el sobrino más cariñoso del mundo A Michael, por trasmitir tantos sueños A Toby, por quererme tanto. 2.

(4) Agradecimientos A mi tutor Ricardo Vázquez, por ayudarme a ser una profesional y enseñarme los misterios de las relaciones raciales en S.S. A Lisbe, por ser mi mejor amiga por estos 6 años, y por compartir tantos sueños… A Lili y Sergio, por seguir siendo los mismos de siempre A Mary, por apoyarme y hacerme conocer lo que realmente era Trinidad A Lori, por las tertulias mañaneras y por la experiencia de conocer Baraguá A la Jima y Yamir, por ser unos amigos incondicionales A la Jarra # 1(Gloria) y Jarra # 2(Magda), por su hospitalidad y confianza A Grigor, Tabares y Armando, por ser grandes en el terreno de la amistad A Dayanis, por sus consejos A Emi, por enseñarme que las personas alegres existen Al Jhony, por enseñarme que existen lugares como Cienfuegos y La Habana., A Yunior, por seguir siendo un amigo A Yusmila, porque a pesar de los años no ha cambiado nuestra amistad A los chicos de mi nueva aula, por hacerme sentir como una más del grupo A Yisliany y Rockney, por hacerme pasar unas noches inolvidables de fiesta A Arianna, Mirta, Laura y Dayana por ser como son A Taimí por apropiarse de utensilios para regalármelos A Gerardo y Alfredo, por buscarme el vestuario de la tesis A Gretell y Arlé, por seguir siendo mis primos A tío Gilbertico, por brindarme una mano A Maritza González, por ayudarme a terminar la tesis.. ¡!! A todos, de verdad muchísimas gracias ¡!! 3.

(5) Resumen En la presente investigación titulada La Fraternidad espirituana (1886-1887). Relaciones interraciales y discurso periodístico se develan problemas raciales existentes en la villa espirituana, prejuicios que todavía perviven en la actualidad y que tienen sus orígenes en la Cuba colonial, sobre todo en los siglos de esclavitud. El estudio preliminar llevó a la selección del tema: el reflejo de las relaciones interraciales en la prensa espirituana escrita por/para la clase media criolla y blanca a finales del siglo XIX, eligiendo como pregunta científica central: ¿Qué rasgos distinguieron la construcción del discurso de La Fraternidad sobre relaciones interraciales en sus dos primeros años de salida? Es por ello que se propuso como objetivo: Caracterizar la construcción del discurso periodístico sobre relaciones interraciales en La Fraternidad en el período mayo de 1886- diciembre de 1887. Esta investigación tiene un carácter cualitativo y se utilizaron para guiar el estudio dos variables: discurso periodístico y relaciones interraciales. El eje metodológico de nuestro trabajo fue el análisis de contenido, para ello se recurrió a las clasificaciones propuestas por Flory Fernández Chávez y Luis Alvárez Alvárez. Finalmente, se presentan los resultados del análisis en correspondencia con el objetivo propuesto mostrando que existe, aunque enmascarada, una discriminación por parte de los redactores de La Fraternidad pertenecientes a la clase media y alta blanca criolla en contra de las personas de color negro.. 4.

(6) ÍNDICE. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................. 6 CAPÍTULO 1: DISCURSO PERIODÍSTICO Y RELACIONES INTERRACIALES: APUNTES TEÓRICOS Y CONTEXTO COLONIAL ............................................................................................................. 14. 1.1 Discurso periodístico: aspectos teóricos generales ............................................................ 14 1.2 Discurso periodístico cubano hasta el siglo XIX ............................................................... 15 1.2.1 Discurso periodístico espirituano en la etapa colonial ........................................................ 23 1.3 Relaciones interraciales: aspectos teóricos generales........................................................ 29 1.4 Bases históricas de las relaciones interraciales: la Colonia .............................................. 34 1.4.1 Peculiaridades de las relaciones interraciales en Sancti Spíritus hasta 1898 ...................... 37 CAPÍTULO 2 PERIODISMO, POESÍA Y RELACIONES INTERRACIALES EN LA FRATERNIDAD (1886-1887).................................................................................................................................. 42 2.1 Caracterización del semanario La Fraternidad en sus dos primeros años de salida (1886-1887).................................................................................................................................. 42 2.2 Relaciones interraciales y discurso periodístico en La Fraternidad ................................. 45 2.3 Relaciones interraciales y poesía en La Fraternidad ......................................................... 59 CONCLUSIONES ........................................................................................................................ 70. RECOMENDACIONES …………………………………………………………………..67. BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................................. 73. 5.

(7) INTRODUCCIÓN La problemática racial ha sido una temática muy discutida entre los diversos sectores de la cultura, tanto en escritores como periodistas del siglo pasado y del nuevo siglo. Los prejuicios existentes en la actualidad tienen sus orígenes en la Cuba colonial, sobre todo en los siglos de esclavitud. Como bien dijera Esteban Morales en su libro Desafíos de la problemática racial en Cuba «la esclavitud generó el racismo y éste a su vez todo el consecuente sistema de valores que dividió a la naciente sociedad cubana.» (Morales Domínguez, 2007, p. 54) Por la trascendencia de este tipo de relaciones sociales para entender los derroteros de la nación cubana a finales del siglo XIX, se ha decidido describir el reflejo de las relaciones interraciales en la prensa espirituana en el último cuarto de esta centuria, específicamente en el semanario La Fraternidad, órgano oficial de la sociedad El Progreso, que por acuerdo de la misma comenzó a publicarse el 9 de mayo de 1886. Este semanario fue en su época importante vocero de la literatura, de las artes y de los problemas de la sociedad. En su evolución abarca tres importantes etapas de la historia cubana; la primera duró hasta 1895, período en el que fue el más legítimo y verídico exponente de la cultura espirituana, no ocurriendo así con los dos momentos que le sucedieron, pues, aunque se trató de seguir idéntica línea, el pensamiento intelectual no era el mismo que el que se había forjado hacia 1895. Como antecedentes de esta temática tenemos algunas investigaciones realizadas en la Universidad Central «Martha Abreu» de Las Villas en la Facultad de Humanidades, estas fueron organizadas según el uso para la presente investigación. Las de periodismo, para la metodología en el estudio de la prensa escrita, como son las tesis de Liliana Portela García (2009): «Tratamiento periodístico en la sección cultural de Vanguardia Digital»; Giselle Rodríguez Morales (2007) «El Arriero: del discurso a los públicos» y Yeneily García García (2005): «El periodismo investigativo en la sección “En Cuba” de la revista Bohemia». Las tesis de Letras como la de Danilo Vega (2005): «La población de color libre santaclareña en el siglo XIX: una aproximación a la historia» y la de Kyzzy Sánchez 6.

(8) (2008): «La esclavitud urbana en Santa Clara desde su fundación hasta 1797: hacia una interpretación contextualizada», fueron útiles por su corte histórico y por su gran importancia para las relaciones raciales en la región central. Además de los anteriores trabajos de diploma encontramos otros que abordan la temática del periodismo espirituano, antecedentes directos de este estudio: Norma Concepción (1986): «Apuntes acerca de las publicaciones periódicas de Sancti Spíritus de 1800 a 1898» y Adys Peláez (1998): «Análisis de la crítica social publicada en el semanario La Fraternidad (1886-1896)». Esta última sirvió como texto fuente para el estudio, pues aborda desde la perspectiva del semanario la vida de costumbres de la sociedad espirituana. También fue de gran utilidad la investigación inédita «Discurso periodístico y relaciones interraciales: La Unión espirituana», de Ricardo Vázquez Díaz. De algún modo, el presente informe viene a ser la contrapartida de ese estudio pues Vázquez Díaz lo dedica al rotativo más importante de la villa entre los escritos por y para negros y mulatos, en su mayoría artesanos. Parte de los criterios vertidos en este informe surgieron de la confrontación de las diferencias en el tratamiento de este tema por ambos periódicos. Dentro de los estudios encontrados hasta ahora sobre el siglo XIX, podemos ver que la temática de la esclavitud ha sido un tema poco tratado por científicos sociales en la villa espirituana. La relevancia del presente trabajo radica en mostrar la significación de las relaciones interraciales para comprender el legado nefasto de la esclavitud y las condicionantes que impone a la sociedad republicana en la ciudad a través de uno de los periódicos más significativos de la segunda mitad del siglo XIX. El empleo de la prensa escrita como fuente histórica no es novedoso, pero interesa ahora estudiar el discurso periodístico como una re-construcción de la realidad y la vida cotidiana en una villa colonial por parte de su clase media blanca y criolla. Es importante señalar que la importancia del estudio ahora defendido no radica solo en Sancti Spíritus, su fuente histórica y el registro que hacen de la vida sociocultural, sino más bien como muestra de la ideología del período y especialmente la de la clase media criolla y blanca espirituana.. 7.

(9) Para la presente investigación se han utilizado otros textos básicos que abordan puntos clave para el análisis. Ya se citaba a Esteban Morales Domínguez y su libro Desafíos de la problemática racial en Cuba, donde realiza un estudio bastante complejo y polémico sobre el tratamiento racial en la isla desde la Colonia hasta hoy bajo el prisma de que la relaciones raciales, «más allá de expresarse como algo que debe ser enfrentado y resuelto, casi siempre se le ha visto y tratado como algo que ha amenazado continuamente la existencia de la nación» (Morales Domínguez, 2007, p. 44). Este autor apunta el tema de la discriminación racial como un fenómeno de la actualidad y no como algo pasado. Menciona el estudio que existe en las universidades sobre los temas afrocubanos, generalmente desde enfoques antropológicos y etnográficos, que se acercan a él desde la otredad. Se impone entonces un acercamiento culturológico y holístico que devele la verdadera significación de lo afrocubano, la esclavitud y discriminación como variables esenciales para entender la cultura cubana. Morales menciona además el poco reconocimiento que se le ha dado a las primeras masas de esclavos que fueron introducidas en Cuba contra su voluntad, y su rol en el desarrollo de la nación. Deja por sentado que estos y otros elementos han generado el racismo en el país, llamando a las personas negras como «personas de color o personas de piel oscura». Su trabajo está dirigido al fortalecimiento de la nación y a romper con todos aquellos temas tabú que padece aún la sociedad cubana. Sancti Spíritus es una región historiada por sus habitantes desde muy temprano en el siglo XIX. Uno de esos textos históricos es Epítome de la Historia de Sancti Spíritus, de Manuel Martínez Moles (1936), él cuál resultó de particular importancia pues hace un bosquejo amplio sobre aspectos significativos de la villa espirituana, desde su descubrimiento, conquista y colonización hasta los principales acontecimientos del siglo XX. Este investigador realiza contribuciones relevantes a la historiografía espirituana, pues realza el valor de la región como una de las primeras villas fundadas por Diego Velázquez, mencionando además las primeras construcciones realizadas dentro de la misma como la Iglesia Mayor y el puente Yayabo, entre otros valores culturales.. 8.

(10) El autor también tiene entre sus escritos Periodismo y periódicos espirituanos (1930), en este libro él sienta las bases de lo que ha sido la vida cultural de la villa desde su primera publicación (El Fénix, 1834) del siglo XIX hasta los periódicos más reconocidos de la sociedad cubana del primer cuarto del siglo XX. En sus páginas se puede apreciar el auge periodístico que fue obteniendo la villa espirituana y la variación en los intereses y motivaciones de este discurso, primero solo se publicaba lo que decidía la censura, luego esto comenzó a cambiar y dejó de ser mero escrito de costumbres para empezar a reflejar críticamente los males que aquejaban a la sociedad. El estudio preliminar de este campo de investigación lleva a la selección del tema: el reflejo de las relaciones interraciales en la prensa espirituana escrita por/para la clase media criolla y blanca a finales del siglo XIX. Este reflejo condiciona y es condicionado por el imaginario colectivo de los villareños sobre tales relaciones, por lo que su descripción es un aporte a la futura reconstrucción de ese imaginario. La pregunta científica central de esta investigación podría formularse como sigue: ¿Qué rasgos distinguieron la construcción del discurso de La Fraternidad sobre relaciones interraciales en sus dos primeros años de salida? Donde la elección de este rotativo está condicionada por el hecho ya declarado de su importancia para la villa del Espíritu Santo y por formar parte la investigación de un proyecto mayor para el estudio de las relaciones interraciales en la localidad. Se limita la muestra a los dos primeros años de su salida no solo por el cúmulo de información que puede arrojar un semanario, por lo demás bien conservado en el archivo de Historia Provincial de Sancti Spíritus, sino porque esta fecha coincide con la proclamación de la Abolición de la Esclavitud, lo que permitía estudiar la reacción del grupo social productor del periódico ante esta ley. Se propone entonces el siguiente objetivo: . Caracterizar la construcción del discurso periodístico sobre relaciones interraciales en La Fraternidad en el período mayo de 1886- diciembre de 1887. Con la hipótesis de que el tema de las relaciones interraciales se aborda en La Fraternidad desde un discurso periodístico discriminador propio de la ideología de los. 9.

(11) criollos blancos de clase media, pero encubierto, como consecuencia del tránsito al trabajo libre que se producía intensamente en el período 1886-1887. Dos variables guían el estudio, las relaciones interraciales y el discurso periodístico. El concepto de relaciones raciales es trabajado por Esteban Morales Domínguez asociado a la discriminación racial y los prejuicios de este tipo en la historia cubana, sin desconocer que las reacciones personales ante este fenómeno cubren una gran gama de actitudes desde la ingenuidad hasta el cinismo, la impotencia, la cobardía, la burla y la franca discriminación. (Morales Domínguez, 2007) De la lectura de este y otros textos puede definirse relaciones raciales como relaciones sociales que tienen lo racial como eje estructurador y que se pueden manifestar con matices que van desde lo armónico hasta la discriminación abierta y descarnada. Este concepto será ampliado en el capítulo inicial de la investigación, adaptándolo a la realidad espirituana, de donde surgirá la propuesta de referirse a tales relaciones sociales, desde la interacción/integración culturales, como relaciones interraciales. Para la otra variable se ha tomado la definición de Eva Salgado por su carácter integrador y utilidad para el análisis del objeto de estudio antes propuesto. Para la autora el discurso periodístico es una manifestación cultural que permite acercarse a la forma como la realidad es reproducida para públicos masivos. Como género, suele agruparse en tres grandes subgéneros: informativos, interpretativos y de opinión. (Salgado Andrade, 2001). Aunque se reconoce que el discurso poético posee marcas que lo diferencian del periodístico, se han estudiado también un grupo de poemas escogidos por su temática y se escrutan desde los presupuestos del análisis poético para buscar en ellos huellas de crítica social y menciones a las relaciones interraciales. Pero, atendiendo al redimensionamiento que reciben al insertarse en un semanario, estos textos poéticos son valorados en ese contexto discursivo como parte del mismo proceso de reconstrucción de la realidad. Se ha decidido ampliar el análisis hasta el discurso literario incluido en el semanario por tener en él una sección fija y para lograr un mayor grado de objetividad en los resultados. 10.

(12) La metodología recurrente en los últimos lustros para el estudio del discurso periodístico ha sido el análisis crítico del discurso, encabezada por Teun A. van Dijk, cuyo concepto de ideología se acerca al de imaginario propuesto por otros autores: «es una representación mental almacenada en la memoria, que puede ser usada para actividades tales como la interpretación de acontecimientos y acciones, la comprehensión de un discurso o la producción de (inter-) acciones.» (Dijk T. A., 2005, p. 10) No desconocemos los aportes de esta metodología y su carácter interdisciplinar (Dijk T. v., 2002, Gallegos), pero este estudio tiene pretensiones más estrechas, ya que el carácter mercantil y la caducidad de este tipo de discurso en la actualidad (Salgado Andrade, 2001) difiere de sus rasgos decimonónicos espirituanos. Por otra parte, el análisis crítico del discurso, que no puede catalogarse como escuela o secta, sino como perspectiva crítica dentro del análisis del discurso, se interesa por las relaciones de poder y cómo estas se reproducen en el discurso; pero no se detiene en la descripción sino que toma partido en contra de la desigualdad social que describe. Esta radicalización surge en el pensamiento de Van Dijk a raíz de sus estudios sobre el racismo en la sociedad contemporánea y lo ha llevado a una generalización en el estudio de la ideología y sus relaciones con el discurso. Como podrá apreciarse, aunque tentador, el análisis crítico del discurso no es la perspectiva que se sigue en esta investigación. No solo porque la publicación que se estudia pertenece a finales del siglo. XIX,. sino porque no está entre los objetivos ver la. herencia que ese discurso lega a las relaciones raciales del Sancti Spíritus actual. La oposición de la autora a las desigualdades sociales que la discriminación racial impone en la sociedad está implícita en el objeto mismo de este estudio; el solo hecho de esta elección implica también una postura social ante este problema en la Cuba de hoy. El análisis de contenido resulta entonces el eje metodológico del trabajo. Los autores que abordan esta temática adoptan posturas diferentes respecto a este método y desarrollan aspectos diversos. Tal vez el desacuerdo fundamental reside en que algunos teóricos lo ven como método y otros como un instrumento, como una parte; sin advertir que lo más importante es que este se ajuste al objeto de estudio y a los objetivos de la investigación que se realice. (Díaz & Navarro, 1998) 11.

(13) Los documentos escritos son registros de gran valor pues permiten reconstruir elementos propios de una realidad ya pasada, así como resaltar un presente. Como anticipábamos, la prensa escrita es una manifestación cultural que posibilita acercarse a la forma en que la realidad es re-producida para públicos masivos. Es meritorio señalar la labor del investigador, pues este no puede olvidar que son fuentes secundarias de información, se encuentran afectadas por los prejuicios de los autores, los intereses personales y colectivos a que responden y otro amplio número de condicionamientos. Para estos elementos será mejor atender a la clasificación propuesta por Flory Fernández sobre la naturaleza de tales documentos (Fernández Chávez, 2002): . Obras de creación literaria. . Documentos institucionales (agendas, afiches, carteles, consignas, folletos, resúmenes ejecutivos, reglamentos). . Informaciones periodísticas: artículos, noticias. Lo que Fernández aglomera bajo el nombre de documentos personales se encuentra fuera de la muestra de la investigación, pues solo aparecen en el medio cuando tienen un carácter público. La intención del proyecto fue siempre caracterizar determinados componentes de diferentes números de La Fraternidad y su clasificación bajo la forma de variables y categorías que evidencien el reflejo de las relaciones interraciales en la prensa espirituana escrita por/para la clase media criolla y blanca a finales del siglo XIX. Para el análisis de los documentos fue adecuado acudir a dos categorías, nombradas por Fernández, frecuentes en estudios como este (Fernández Chavez, 2002): Sentido de la comunicación respecto a la cuestión racial: abordaría la presencia/ausencia del tema por números; su carácter explícito/implícito por números, secciones, emisores y géneros periodísticos o literarios; y, en todos los casos, la presencia/ausencia de actitud discriminadora o integradora, hacia cualquiera de los grupos raciales y su carácter explícito o implícito.. 12.

(14) Toma de posición del emisor respecto a la cuestión racial: estas se encuentran estrechamente vinculadas con las variables diseñadas por Esteban Morales para el estudio de las relaciones raciales en la colonia (Morales Domínguez, 2007):  Colonización-esclavitud  Miedo al negro  Política de blanqueamiento  Etnicidad-raza-color de la piel Un elemento que también distingue al análisis de contenido es su carácter interdisciplinario y extensivo a todos los niveles del texto. Pero esto no quiere decir que deban desligarse los enfoques o estudiarse por separado la sintaxis, la semántica y la pragmática; por el contrario, se trata de integrar, de concebir el discurso como una unidad en que todos los niveles son significantes (Álvarez & Ramos, 2003). La muestra es, como puede inferirse de lo antes expuesto, de tipo intencional, tanto para los artículos periodísticos como para los textos poéticos. La estructura de este informe de investigación sigue los cánones al uso: un desarrollo dividido en dos capítulos; el primero compuesto por cuatro epígrafes y dos subepígrafes, en donde se pueden encontrar un marco teórico sobre las relaciones interraciales y el discurso periodístico, desde aspectos teóricos generales hasta las peculiaridades que se encontraban en la villa espirituana en la etapa de la colonia. En el segundo capítulo se reflejan los resultados del análisis del periódico La Fraternidad, atendiendo a los criterios abordados por los diferentes investigadores en el primer capítulo. Luego se arriba a conclusiones y se consigna la bibliografía empleada.. 13.

(15) CAPÍTULO 1: DISCURSO PERIODÍSTICO Y RELACIONES INTERRACIALES: APUNTES TEÓRICOS Y CONTEXTO COLONIAL. 1.1 Discurso periodístico: aspectos teóricos generales En la última edición del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia convergen diferentes acepciones de discurso. Una de ellas remite a una cuestión lógica: «Facultad racional con que se infieren unas cosas de otras, sacándolas por consecuencia de sus principios o conociéndolas por indicios y señales.» Otra acepción que consigna el diccionario es: «Serie de palabras y frases empleadas para manifestar lo que se piensa o siente». Aunque no es intención del trabajo emplear el análisis del discurso, consideramos pertinente mencionar algunos de sus rasgos característicos propuestos por los autores Teun van Dijk y Cristian Gallegos. Teun A. van Dijk, tiene numerosos estudios sobre esta temática dentro de los que podemos citar: «Algunas notas sobre la ideología y la teoría del discurso» en donde considera la ideología como un sistema cognitivo. Un fundamento primario es el hecho mismo de que el análisis del discurso como teoría y metodología se basa en esa relación que existe entre las marcas o índices lingüísticos (cuestiones lexicales, morfológicas, sintácticas) y los significados y sentidos que a partir de ahí se generan. Por su parte Cristian Gallegos piensa el discurso como práctica social compleja, concibe el mismo en esa interrelación entre lo social y lo lingüístico. «El análisis del discurso es un instrumento de investigación y de acción social desplegada para entender los discursos como prácticas sociales producidas en todos los ámbitos de la vida social en que se usa la palabra oral o escrita.» (Gallegos, 2001: 1) Para la investigación se toman como centro los criterios que expone Eva Salgado Andrade en «La realidad por escrito. Reflexiones en torno al análisis del discurso periodístico» (2001) pues consideramos que son los más integradores y útiles para el trabajo. Este documento es una metodología para el análisis crítico del discurso de la. 14.

(16) prensa escrita que tienen en cuenta aspectos propios del discurso periodístico como: su carácter de mercancía, su caducidad y periodicidad. En este artículo Eva Salgado toma en cuenta criterios de otros estudiosos acerca de este tema como Max Figueroa, Teun van Dijk y Karin Bohman. El primero desde el punto de vista de la comunicación, concibiéndola como propio del habla define el discurso como: «uso efectivo del sistema lingüístico por los hablantes tanto oralmente cuanto por medio de la escritura». (Salgado, 2001: 133) Por su parte Teun Van Dijk define dicho análisis como «planteamiento especial dedicado a estudiar los textos y el habla y que emerge de la crítica lingüística, de la crítica semiótica y, en general, del modo sociopolítico consciente y oposicionista en que se investigan el lenguaje, el discurso y la comunicación» (Salgado, 2001: 134)). Karin Bohman habla sobre el discurso de la prensa escrita y sostiene que «a través de los medios de comunicación masiva […] se puede crear hoy un consenso nacional que se adapta al proceso de reproducción dependiente de acuerdo con las respectivas necesidades políticas, económicas y culturales». (Salgado, 2001: 134) También se imponen como elementos esenciales en relación con este discurso la semiología y la lingüística, pues S. Chaim Kats lo concibe como «un sistema con una estructura determinada, entendida ésta como un sistema que permite articular conocimientos que son establecidos por sus elementos constituyentes y la modificación de uno de ellos acarrearía la modificación sistemática de los otros» (Salgado, 2001: 138) Tomando como base los criterios de los anteriores estudiosos del tema se entiende aquí el discurso periodístico como una manifestación cultural que permite acercarse a la forma como la realidad es reproducida para públicos masivos. (Salgado, 2001: 140) 1.2 Discurso periodístico cubano hasta el siglo XIX Para este epígrafe fue de gran apoyo la tesis de periodismo de Sabdiel Batista Díaz y Yorjandy Ramírez Pérez (2007): Diario de la Marina y Patria: dos trincheras en una guerra de papel, pues realizan un riguroso marco teórico sobre la labor de la prensa desde sus orígenes. El trabajo se centra en la labor periodística sostenida entre finales del siglo XVIII, con la aparición de la imprenta en Cuba, hasta finales del siglo XIX, pues el 15.

(17) periódico La Fraternidad, surge en la segunda mitad de este siglo en la provincia de Sancti Spíritus. Es importante destacar que en La Habana, en el año 1879 Juan Gualberto Gómez funda un periódico con el mismo nombre, pero no responde a los intereses que perseguimos con el trabajo pues su suplemento velaba por los intereses de los oprimidos y la independencia de Cuba, el del análisis aquí presentado, por las demandas de la clase media criolla blanca. Juan Marrero en su libro Dos siglos de periodismo en Cuba (1999) refiere en sus primeras páginas el proceso que se llevó a cabo con la aparición de la imprenta en Cuba. «Dícese que la imprenta entró en Cuba en 1724, pero que durante muchas décadas se utilizó exclusivamente para publicar el Almanaque anual de la isla y algunos otros trabajos autorizados por la capitanía general de la colonia. La imprenta significaba luz, y España no quería que sus rayos penetrasen en la sociedad cubana.» (Marrero, 1999: 9) Según palabras de este propio autor al conde de Ricla se le atribuye el «engrandecimiento» de La Habana, y junto a ello la introducción de la prensa periódica en Cuba. Uno de los periódicos que tuvo gran aceptación en el mundo de las letras en este período fue El Papel Periódico de la Havana, este aparece bajo el gobierno de don Luis de las Casas, el 24 de octubre de 1790. «Entonces según un historiador de la época, se vieron salir profusamente de las prensas, proyectos sobre agricultura, comercio, medicina, educación, policía, filantropía, bellas artes». (Marrero, 1999:10) Empieza el siglo XIX con la aparición de un nuevo suplemento de un formato similar al Papel Periódico; El regañón de la Havana, cuyo fundador fue el mismísimo Pascual Ferrer, escritor chispeante y de agudo sentido crítico. Frecuentes y duras críticas aparecieron en El regañón de la Havana como la siguiente que es ilustrativa: «Se suplica a los subscriptores del Papel Periódico que no se borren tan aprisa de él, porque todavía no se ha acabado, aunque le falta muy poco» (Marrero, 1999). En ambos periódicos quedaron volcados y expuestos los anhelos iniciales de una nacionalidad en proceso de formación. Para algunos historiadores la sociedad en Cuba a partir de 1810 y hasta 1868, sin encasillarse en etapas, es escenario de un gran forcejeo ideológico 16.

(18) y de intereses. Esclavismo o abolición, reformismo o anexionismo, autonomía o independencia, conservadurismo o liberalismo son temas y corrientes de pensamiento que afloran y se enfrentan con colores y matices varios, en este período de la historia. Los periódicos y revistas que nacen, algunos de ellos con efímera vida, no lo hacen para complacencia y desahogo de sus redactores, sino que se utilizan como instrumentos para la promoción y defensa de diferentes ideas e intereses, en ocasiones contrapuestos. (Marrero, 1999:17) José Antonio Benítez en Los orígenes del periodismo en Nuestra América (2004) señala: «las publicaciones que se fundaron a raíz de la Constitución de Cádiz, en 1812, fueron muy numerosas, entre ellas se publicaba en La Habana en septiembre de 1813 El Noticioso de la Tarde, de Pedro Nolazco Palmer». (Benítez, 2004: 37) Juan Marrero acentúa que solo de 1812 a 1832, aparecieron más de doscientos periódicos, revistas y boletines en La Habana y otras ciudades. Además destaca que las primeras publicaciones de Santiago de Cuba, Matanzas, Bayamo, Trinidad, Puerto Príncipe (Camagüey), Villa Clara y Cienfuegos nacen en este período. Tomás Rodríguez en La Prensa de Cuba destaca que por esa época, se publicaba uno de los periódicos más importantes de la primera mitad del siglo: El Observador Habanero. «Era redactado por discípulos de Félix Varela, y su primer número estaba dedicado a revolucionarios españoles, hecho que indicaba los principios y las ideas que sustentaban sus redactores y colaboradores: José A. Govantes, Leonardo Santos Suárez, Antonio María Escobedo, Felipe Poey, José Antonio Saco y el propio Varela.» (Ramírez y Batista, 2007) Por sus escritos independentistas, Varela fue uno de los primeros a los que se persiguió, por lo que tuvo que refugiarse en Gibraltar, y de ahí trasladarse a Estados Unidos. Según Marrero lo primero que hizo Varela al llegar a los Estados Unidos fue publicar en español, en la ciudad de Filadelfia, el periódico El Habanero, destinado a llamar a los cubanos a «ocuparse de la suerte de la patria» y «a operar con energía para ser libres». Este periódico era enviado clandestinamente a Cuba y su circulación en el interior del país en los dos años que tuvo de vida contribuyó a mantener vivo el anhelo por la independencia. 17.

(19) Varela y Saco, también en Estados Unidos, poco tiempo después del periódico anteriormente referenciado, fundan El Mensajero Semanal. Marrero plantea que este suplemento tiene características mucho más abarcadoras que el anterior. «Abandona la propaganda directa independentista, pero en sus páginas alienta al desarrollo de la cultura cubana con especial énfasis en sus diferenciaciones con lo peninsular y en la reafirmación de lo americano.» (Marrero, 1999: 21) José Antonio Saco, anteriormente mencionado por ser fundador del Mensajero Semanal y redactor de El Observador Habanero, publica en Cuba, en 1834 la revista Bimestre Cubana. Según Francisco Fina en su libro Historia del Periodismo (Orígenes) «ejerció una poderosa influencia en Cuba. Saco fue desterrado nuevamente por lo que publicaba la revista». (Fina, 1958:60) Resulta de importancia destacar un periódico político que devino en esclavista, El Faro Industrial de la Habana, « se creó en 1841 con el perfil de publicar noticias políticas, mercantiles, económicas y literarias. Su primer director fue José M. Cárdenas (…) Bajo el seudónimo de Jeremías Docaransa publicó en El Faro Industrial excelentes crónicas sobre la vida colonial en las que se identificaba con los oprimidos y desheredados. » (Marrero, 1999: 22) Este mismo periódico ocho años después, cambia su carácter independentista por esclavista, pues el gobierno colonial toma el poder de su redacción. « La dirección del Faro Industrial pasa a ser esclavista. No era solo que utilizase a esclavos para la manipulación de la prensa existente, sino que, en sus páginas, publicaba anuncios que eran expresión del menosprecio del ser humano.» (Marrero, 1999: 22) Del periodismo cubano de la primera mitad del siglo XIX fueron partícipes numerosas figuras de la intelectualidad, unos fueron destinados al destierro y otros, a la pena de muerte. Eduardo Facciolo y Alba, aunque no formó parte de los grandes pensadores de la época tiene un lugar primigenio dentro de la prensa escrita pues demostró con su muerte, el poder que ejerce la palabra. « (…) joven de 23 años de edad, apresado por las autoridades coloniales en la imprenta donde editaba el cuarto número de La Voz del Pueblo Cubano, periódico del cual fue alma y brazo, (…) en su primer número 18.

(20) consignaba que “el periódico tiene por objeto representar la opinión libre y franca de los criollos cubanos, propagar el noble sentimiento de la libertad de que debe estar poseído todo pueblo culto.”» (Marrero, 1999: 24) Joaquín LLaverías en Contribución a la historia de la prensa periódica expresa: « La Voz del Pueblo Cubano se fundó el 13 de junio de 1832 y fue un paso tan decisivo en la causa revolucionaria que las autoridades españolas extremaron las medidas contra las ideas independentistas y, entre otras providencias incrementaron las persecuciones y la censura.» (LLaverías, 1957: 90) En esta etapa también podemos hablar de la mercantilización de la prensa, servidores del poder español. Ejemplo de ello es el periódico anteriormente mencionado El Noticioso de la Tarde, que tuvo como continuadores al Diario de la Marina y La Prensa de La Habana. Marrero destaca dentro de los citados, el papel «nefasto y anticubano» que desempeñó El Diario de la Marina desde el primero hasta el último de sus números. « El Diario de la Marina vio la luz en 1844 como una sociedad anónima, y duró más de un siglo. Dio realce en sus páginas, desde un inicio, a la propaganda comercial, presentándola atractivamente, lo que hizo posible que fabricantes, detallistas y profesionales llegasen a comprender que anunciarse era un buen negocio, representaba más ventas y más ganancias.» (Marrero, 1999:26) La Aurora, surge en 1865, tres años antes de estallar la Guerra de 1868, es el primer periódico dedicado a servir los intereses de los trabajadores de Cuba. «Fue una publicación de cultura general. Materiales literarios y científicos, junto a análisis sobre los problemas cotidianos que afectaban a los trabajadores. Escritos de Luis Victoriano Betancourt, Joaquín Lorenzo Luaces, José Fornaris, Alfredo Torroella, Felipe Poey y otras prominentes figuras de la intelectualidad cubana de la época aparecían en La Aurora.» (Marrero, 1999: 28) En la segunda mitad del siglo podemos decir que la línea periodística adquirió matices independentistas pues se desarrolló entre dos etapas que marcarían la historia cubana, la aparición de periódicos con fines liberadores y el Grito de Yara, denominación con que se conoce el inicio de la sublevación cubana de 1868. 19.

(21) En el Manual de Historia de Cuba aparece que del 10 de octubre al 13 del mes siguiente el nuevo gobernador colonial dictó un decreto de libertad de imprenta. La iniciativa duró solamente 34 días y se impuso de nuevo una censura rigurosa. (Guerra, 1964) Podemos decir según el criterio de los autores anteriormente mencionados que en este período que comienza con la Guerra por la Independencia (1868), fueron publicados varios periódicos con matices e ideologías diferentes, dentro de las principales características, la prensa cubana va a ser: informativa, combativa, revolucionaria y en gran medida se va a desarrollar en el destierro. Marrero destaca que en 1868, en la ciudad de Bayamo «se editaba el periódico La Regeneración, y el 16 de octubre de ese año fue sustituido por El Cubano Libre, pero casi todos los ejemplares de las publicaciones separatistas se perdieron cuando los revolucionarios cubanos incendiaron la ciudad de Bayamo, ante la inminente ocupación de ella por el ejército español.» (Marrero, 1999: 34) El Cubano Libre, fue fundado por Carlos Manuel de Céspedes y entre sus colaboradores se encontraban destacados intelectuales cubanos de la época como José Joaquín Palma. Fornet dice que «El Cubano Libre fue tribuna de lucha ante las manifestaciones de El Heraldo y El Imparcial, ambos de Madrid» (Fornet, 1994) Otros periódicos insurrectos de gran relevancia en la época fueron: El Mambí, dirigido y redactado por Ignacio Mora en Guáimaro, publicado hasta 1871; El Boletín de Guerra, sustituyó a El Cubano Libre y fungió como órgano oficial del gobierno desde 1873 a 1875 y La Estrella Solitaria publicado en Camagüey (1875-1877) en donde colaboraron figuras tan consagradas como Manuel Sanguily, Ramón Roa y Francisco Larrúa. Según Salvador Bueno, después de pronunciado el Grito de Yara se dio a conocer el primer periódico manuscrito después de la introducción en Cuba de la imprenta. Este tenía por nombre El Siboney, era dirigido por José Martí y redactado por estudiantes de segunda enseñanza. Entre sus principales propósitos estaba apoyar el levantamiento de Céspedes en La Demajagua. (Ramírez y Batista, 2007) A este periódico le sucedieron El Diablo Cojuelo y La Patria Libre, el primero editado por Fermín Valdés Domínguez y José Martí. Se pudo ver como la figura del apóstol 20.

(22) representó pieza clave en los escritos, ejemplo de ello fue su poema «Abdala», que representa el amor ferviente hacia la patria. De estos dos suplementos, el pueblo cubano solo pudo ver un número. Según palabras de Juan Marrero tras el Pacto del Zanjón el periodismo oficial adquirió gran significación pues las autoridades coloniales decretan la libertad de imprenta, tal como lo habían hecho ya en 1812 y en 1969. Esto sirvió para la aparición de nuevos periódicos y que se pusiera de manifiesto, la inconciliable pugna de intereses e ideas de dominadores y dominados. «En las ciudades, en particular en La Habana, se mantiene a lo largo de las tres décadas finales del siglo XIX el impulso a una prensa diaria de naturaleza mercantil que mantiene en esencia su apoyo a la metrópoli y, a la vez, una turba iletrada que asalta y denigra al periodismo fundando publicaciones de diferente tipo.» (Marrero, 1999: 36) En esta década del 70 surge el periódico El Triunfo (1879), era órgano de los autonomistas cubanos y aunque era un periódico de gran carácter político, tuvo una circulación sorprendente. La censura más de una vez obligó a suspender sus publicaciones, para luego aparecer con el nombre de El Trunco y unos años más tarde El País (1884). Afirma Fornet que en el mismo año de salida de El Triunfo, «Juan Gualberto Gómez uno de los más destacados periodistas de finales del siglo XIX y principios del XX, fundó La Fraternidad, y desde él realizó una gran campaña por la independencia de Cuba y por la abolición de la esclavitud.» (Fornet, 1994:20) Marrero corrobora las palabras anteriormente citadas de Fornet y cita otros periódicos que le sucedieron a La Fraternidad que tuvieron sus mismos fines. «Avalado por una experiencia de ejercicio profesional en Francia, funda los periódicos La Fraternidad, en 1879, La Igualdad, en 1884 y posteriormente se incorpora a las redacciones de varias publicaciones de La Habana, entre ellas el periódico La Discusión, fundado en 1889.» (Marrero, 1999: 38). 21.

(23) Ya habíamos visto que la prensa dedicada a los intereses de los trabajadores se había dejado sentir por la década del 60 con el surgimiento de La Aurora, ahora, en los años finales del siglo aparece un periódico de los obreros: El Productor. «publicado a partir de 1887 por el aporte económico de un industrial panadero. Enrique Roig San Martín fue su primer director, publicó artículos de Carlos Baliño y otras figuras que en esos tiempos preconizaban las ideas sobre la lucha de clases y el socialismo (…) Criticó fuertemente la mediatización de la prensa de la época, a la que calificaba “como servil defensora de bastardos intereses, encubierta con el antifaz de la moralidad y el orden”.» (Marrero, 1999: 39) Calificada como «la obra periodística cubana de mayor relieve y alcance del siglo XIX» sale a la luz el 14 de marzo de 1892, el periódico Patria. Su fundador fue José Martí y fue creado «con el objetivo de guiar en la lucha al pueblo cubano». Marrero define a Patria como «el espíritu de Martí pintado de cuerpo entero: su prosa, su oficio y sus propósitos liberadores.» (Marrero, 1999: 41) Podemos decir que la prensa cubana pasó por diferentes etapas para lograr cierto grado de madurez; desde la aparición de la imprenta en Cuba en 1724 hasta la fundación del periódico Patria en 1892. Por lo anteriormente expresado podemos decir que la prensa se convirtió en el «espejo de la nación» y un punto importante dentro del contexto histórico cubano. La prensa del siglo XIX como podemos ver tiene diferencias notables con respecto a la de estos días, fue sobre todo mero escritos de costumbres, aunque se puede hablar de una diversidad periodística en el decurso de todo el siglo, pues rasgos autonomistas, independentistas, esclavistas y antiesclavistas, y sobre todo anexionistas a finales de siglo dejaron entreverse en el ejercicio de la pluma. Todo esto estuvo condicionado por diversos factores como fue la constitución de Cádiz en 1812 que propició un auge periodístico, luego los diferentes sectores de la sociedad se afiliaron unos a la tendencia que más beneficios les propiciaba y otros, como los intelectuales dignos, a los ideales de independencia que fueron reflejados desde los primeros años del siglo pero que tuvieron mayor realce en la segunda mitad. 22.

(24) El hecho de que los estudios consultados no refieran la evolución del tema racial en la prensa decimonónica, es una muestra más de la necesidad de investigaciones como la que aquí se presentan. 1.2.1 Discurso periodístico espirituano en la etapa colonial Toda comunidad debe tener una publicación local capaz de mostrar al público los factores positivos y negativos que se encuentran en ella. El territorio que hoy lleva el nombre de Sancti Spíritus formó parte del descubrimiento en 1492 de las provincias indianas denominadas Ornofay y Magón. «Considerado el periodismo como una necesidad social y barómetro de la cultura de los pueblos, podemos decir que Sancti Spíritus sufrió esa necesidad por espacio de 320 años.» (Martínez, 1930: 4) Esta villa careció de ámbito literario y periodístico hasta el año 1834 por ser un pueblo del interior de la isla en donde la falta de comunicación, mantenía a sus ciudadanos alejados del ámbito cultural nacional. Es por ello que resultaba extremadamente difícil la incursión de una empresa periodística, lográndose solo con la ayuda de la Diputación Patriótica de la Sociedad Económica de Amigos del País. Esta referencia es conocida por uno de los historiadores más prominentes de Sancti Spíritus de finales del siglo XIX y principios del XX, Manuel Martínez Moles. En su libro Periodismo y periódicos espirituanos (1930), sienta las bases de la vida periodística de la villa, realizando un estudio minucioso respecto al tratamiento de la noticia desde su primer periódico El Fénix (1834). En la villa espirituana el primer intento periodístico, como ya se mencionaba ocurre con El Fénix (1834), este suplemento es creado para que el público pudiera enterarse de lo que pasaba fuera de la localidad y comunicarse por medio de la prensa sus propias y mutuas impresiones. «El entusiasmo que despertó la aparición del periódico, quedó demostrado en sus primeros números y en su lista de suscriptores; pero la novedad pasó y aquellos entusiasmos fueron decayendo, porque siendo corto el personal capaz de escribir para el público, se llenaban las cuatro páginas del periódico de asuntos de carácter oficial, noticias de fuera de la localidad y alguna que otra poesía.» (Martínez, 1930: 10) 23.

(25) Cada periódico, desde El Fénix hasta las publicaciones del siglo XX aportaron algo nuevo; frases, pensamientos, ideologías, motivos por el cual el público se sintiera parte de la labor que estaban llevando a cabo los editores o redactores del mismo. Esta identificación del periódico con el público en sus inicios, es decir con El Fénix, no duró mucho debido a factores que aquejaban a los pobladores de la villa como la falta de escuelas, de comercio y de vías de comunicación, además de una fuerte epidemia que arrebató la vida a más de 630 pobladores. Se necesitaba para levantar el espíritu del pueblo algo extraordinario que solo se logró con la llegada del Escuadrón de Lanceros del Rey, cuyo oficial Rafael Hernández de Alba, lleno de un aliento creador quiso resucitar El Fénix. Este oficial además literato y poeta bajo el seudónimo de Varapalo escribía con gran fluidez y con su talento impulsó de tal manera el periódico que «sobraron los que se atrevieron a escribir versos y artículos de costumbres y otras materias.» (Martínez, 1930: 21) En estos primeros años, el ejercicio de periodista era visto como entretenimiento de desocupación por muchos sobre todo por las personas de la tercera edad. En 1858, D. José María de Armas y Céspedes dirigió El Diario, este había sido fundado por D. Bartolomé. Este fue un suplemento que dio más realce a la labor periodística de la villa, entre los temas tratados se destacan la Agricultura, el Comercio, la Religión y la Literatura; todo acogidos por el pueblo espirituano con éxito notable. En 1864, el habanero Fernando Pie y Faura funda El Localista. Aunque tuvo corta duración, su enseñanza quedó plasmada en jóvenes escritores que hacían sus primeras incursiones en la prensa. En esta primera etapa del periodismo en Sancti Spíritus de 1834 hasta casi iniciada la guerra de independencia, 1868, podemos ver que la prensa tuvo fuertes reveses a causa de diversos factores tanto internos como externos. Internos pues sus propios pobladores no se sintieron partícipes de esta empresa. Además la epidemia que aquejó a la villa y la falta de comunicación aumentó la desmotivación de los suscriptores, dejando en manos de «extranjeros» la labor de la pluma.. 24.

(26) Ya por estos años se deja ver una fuerte censura hacia el campo de la política, elemento fundamental para el periodismo, la difusión de ideas por todos los ámbitos sociales, el conocimiento del pueblo de lo que realmente ocurre en el país. Es entonces la época de los «poetas cantores a Lesbia y a Darila; que ni enseñaban nada al pueblo, ni para ellos traía conveniencia alguna el limitar sus actividades a la revista de baile, la corrida de Santiago y al chisme de barrio, con el anuncio de la venta de una negra tan buena para el barrido como para el fregado» (Martínez, 1930: 25) Bajo esta censura, cae el año 1868 en Sancti Spíritus, completamente ajeno a lo que se gestaba fuera de la villa, la libertad de los esclavos y el llamado de la lucha pronunciado en el Oriente por Carlos Manuel de Céspedes en su ingenio La Demajagua. Transcurrido un año, en 1869 el general español Dulce promulga el decreto de libertad de imprenta, producto de ello sale a la luz El Espirituano Liberal. Tuvo muy corta vida pues su director y fundador Calixto Echemendía y Moles fue expatriado por los escritos de sus páginas. Este momento es recogido por Martínez Moles bajo estas palabras: «A los primeros vagidos del niño político que con tal decreto nacía, la desnaturalizada madre segaba su existencia para hacerlo callar.» (Martínez, 1930: 27) Luego de este impactante suceso, muchos de los espirituanos marcharon al campo insurrecto o a la emigración, es entonces cuando el ejercicio del periodismo queda en manos españolas; aunque se mantenía la censura, podían escribir y sus fines se limitaban a «apoyar el gobierno y denigrar al cubano separatista.» (Martínez, 1930: 29) En septiembre de 1869 sale La voz del comercio, fundado por D. Felipe Taboada y Leal, fiel representante del despotismo español. Era vocero de los integristas dueños y dependientes de bodegas y tiendas de ropa que formaban el Cuerpo de Voluntarios en sus ¾ partes. Este periódico asumió la voz local de la villa, pues no salió otro hasta 1872, esto se debe a las trabas impuestas por la Ley de Imprenta por medio de decretos, como el establecido el 7 de diciembre de 1873: «para la publicación de un periódico, es necesario acredite haber depositado (…) en áreas del Tesoro la cantidad de 500 pesos.» (Martínez, 1930: 32). 25.

(27) Este decreto no eximía a los periódicos que se encontraban publicando, pues transcurrido el plazo impuesto (30 días), eran suprimidos. Según Martínez Moles esto reducía en gran medida la labor periodística y en una villa del interior de la isla como Sancti Spíritus, lo condenaba a un completo mutismo y a su total desaparición. En 1874 funda un abogado español Las Villas, este lamentándose del ambiente periodístico respirado no solo en la villa sino en toda Cuba, escribe: «¿Cuál es el círculo en que puede buscar sus inspiraciones el escritor en Cuba? Aquel debe ser todo por España. Este, el amor a la Patria y el respeto de autoridad, fuera de estos dos principios nada cabe en la prensa española; fuera de ellos todo es ilegal, todo antipatriótico» (Martínez, 1930: 33) Este jurista le concedía prioridad el silenciar los errores de su gobierno, así como creía extremadamente necesario el papel de la censura, pero no del Gobierno sino de hombres ilustrados. Ya casi terminada la Guerra de los Diez Años, en 1877 un periodista español procedente de Madrid, colaborador de la Voz del Comercio funda el Guzmán de Alfarache. Acude al seudónimo de Alfarache por el nombre de una novela picaresca española del siglo XVII, además sus escritos entran en consonancia con este tipo de novela en donde la presencia de la sátira se encuentra fuertemente reflejada. Periódico de intereses generales, se pronunció enemigo del fanatismo religioso, del caciquismo y de toda opresión tanto política como social. Un elemento imperante de este suplemento es la defensa hacia los negros, la lucha por su libertad y el interés hacia su cultura. Fue el primer periódico vendido por las calles espirituanas. Este período de guerra, podemos situarlo como la segunda etapa del periodismo en la villa. Estuvo enmarcado por una fuerte censura, y unido al Grito de Yara, los cubanos marcharon hacia dos posibles destinos: la emigración o la lucha por la independencia. Por ello, la prensa que hasta el momento se llevaba a cabo entre cubanos y españoles, ahora quedaba solamente en manos españolas. Cuando comienza el período de Tregua Fecunda (1878- 1895) y aparejado a ello ocurre el Pacto del Zanjón el 10 de febrero de 1878, los espirituanos creyeron en la posibilidad de escribir sin limitaciones, pero la censura siempre vigente, cortó una vez más su 26.

(28) quehacer periodístico, esta limitación a la hora de manifestar el ejercicio de la pluma ya no era oficio de los Gobernadores de la villa, sino de los alcaldes. En el período 1880-1885 aparecen en la villa periódicos como El País, que le sucede a El Fénix, pues asume la representación del partido Unión Constitucional. Su propietario fue D. Carlos Canto Cueto. Fue un diario político que publicaba disposiciones, leyes y reglamentos como el de la Abolición de la Esclavitud. En este quinquenio también aparecen El Trabajo, El Porvenir y El Guajiro, este último fundado por D Modesto del Valle y dirigido por Rafael Félix Pérez. En etapa también aparecen dos periódicos representativos de las sociedades de color: La Armonía y La Unión, ambos de 1882. Este último es conocido como «el primer periódico de la raza negra en Sancti Spíritus», se publicó durante trece años y su lema era la unión de todos los elementos de la raza, además se pronunciaba a favor de las reivindicaciones sociales. Con este incremento de publicaciones, se puede apreciar un mayor gusto por lo literario, proveniente de los intelectuales y periodistas que se encontraban tanto dentro como fuera de Sancti Spíritus escribiendo. Este auge periodístico continuó en los próximos años, en 1886 aparecen La Buena Nueva y El Pensamiento Católico, de profundo carácter religioso y un fuerte españolismo en sus páginas. Además en este mismo año surge La Fraternidad, importante vocero de la literatura, de las artes y de la sociedad. Por ser el objeto de estudio de este trabajo creemos pertinente desarrollar en el capítulo II primer epígrafe una caracterización de este suplemento en sus dos primeros años de salida.. La Aurora sale a la luz un año después (1887), publicado por el joven de color Juan Rafael Valdés. Este periódico fue órgano de la sociedad de recreo La Armonía, su publicación era una vez al mes y abordaba tanto temas literarios como de interés general. La tercera etapa del periodismo de la villa la ocupa el período de Tregua Fecunda; a pesar de que sigue ejerciendo la censura su papel, es aquí donde adquiere gran relevancia la prensa en la villa, hay un interés por el conocimiento y es en este período donde aparecen los primeros escritos sobre la abolición de la esclavitud. 27.

(29) Del período 1890-1895 podemos encontrar al Comercio Local, el Boletín Médico Quirúrgico y La Asociación en 1894. Esta última era una revista semanal, su primer número sale el 5 de julio, dirigida por Fernando Flores Vergara y representaba al órgano de la Asociación de Propietarios de las Riquezas Rústicas y Pecuarias del Centro de la Propiedad Urbana de Sancti Spíritus. Según Juan Marrero, en esta etapa aparece en Cuba la obra periodística de mayor relieve y alcance del siglo XIX, Patria, periódico fundado por el apóstol José Martí. Resulta ineluctable destacar la labor del periódico no solo en la villa sino también fuera de ella, en el fragor del combate, la manigua. Desde la Guerra de los Diez Años se había dejado oír la voz del periodismo, pero sin gran relevancia pues el gobierno español lo había segado rápidamente. Donde más auge tomó fue en el comienzo de la Guerra Necesaria (1895), se establece por iniciativa del Jefe del Cuarto Cuerpo una imprenta en los montes de La Quinta de Jobosí, lugar conocido como El Salto, es ahí donde aparece Las Villas, dirigido por el espirituano Narciso Gómez de Olmo. En esta misma etapa se continuó publicando en Sancti Spíritus El País y El Fénix, las noticias que aparecían esbozadas en sus páginas eran favorables a la causa española, sin importar si eran auténticas o no. La intervención norteamericana fue el resultado de la política mantenida desde finales del siglo XVIII y enriquecida durante el siglo XIX, ya en 1898 Cuba pasaba de manos de España a los Estados Unidos. Martínez Moles destaca en esta etapa que el periodismo pudo entonces «respirar a sus anchas, sin embargo una penuria inmensa aplastaba los corazones, mantenía alejados de la prensa a aquellos que habrían podido darle auge y brillante exposición.» (Martínez, 1930: 20). Podemos decir que la frase del investigador Martínez Moles anteriormente citada tiene un carácter optimista pues Cuba no estaba siendo totalmente libre para que el periodismo pudiera respirar a sus anchas, sino que estaba cambiando de dominio de España a los Estados Unidos. Es por ello que los periodistas que se mantenían alejados de la pluma, desterrados por sus ideas liberadoras, era casi necesario que se mantuvieran donde estaban pues no convenía nuevos problemas en estos años. 28.

(30) En estos momentos de gran incertidumbre tanto para la villa como para el país aparece el 1 de septiembre de 1898, La Nación, semanario de carácter independiente. Salía todos los domingos y su lema era: «La Patria cubana se establece para todos». Este suplemento era redactado en el central Mapos por el Cuerpo de Estado Mayor del general José Miguel Gómez. La frase de «para todos» pudiera provenir de las ideas del apóstol José Martí, pues en sus escritos se dejó entrever siempre que la patria era para todos los que fueran capaces de defenderla y amarla por encima de todo. En 1899, el 1 de enero surge La Paz, periódico de intereses generales, su director y propietario era Carlos Cueto. Su índice de vida fue muy corto pues apenas cinco meses después de su primera tirada deja de publicarse debido a la atmósfera hostil inhalante no solo en la villa sino en toda Cuba. En este mismo año aparecieron otros periódicos, pero no dejaron una huella relevante a su paso ejemplo de ello fueron: La Tea y El Estudiante. El siglo XIX cierra en Sancti Spíritus con un total de publicaciones aproximadas de setenta y cuatro revistas y periódicos. El periodismo en la villa a pesar de ser tardío y tener en sus inicios fuertes contratiempos supo mostrar carácter y madurez con el paso del siglo. Aunque existieron periódicos de diversas. corrientes. de. pensamiento:. esclavistas,. abolicionistas,. anexionistas,. independentistas; la prensa espirituana logró convertirse en un reflejo de los problemas que aquejaban a la sociedad, más allá de ser artículos de costumbres. 1.3 Relaciones interraciales: aspectos teóricos generales Como eje de las reflexiones teóricas para la presente investigación se encuentran los criterios del profesor e investigador titular de la Universidad de La Habana, Esteban Morales; sus libros Desafíos de la problemática racial en Cuba (2007) y el más actual, La problemática racial en Cuba, algunos de sus desafíos (2010) marcan pautas relevantes sobre este tema tan polémico. Para entender la cuestión racial en Cuba es necesario (…) tomar en consideración tres antecedentes de suma importancia: primero, la esclavitud, con su amplia gama de consecuencias; incluso psicológicas, segundo, el peso relevante que tuvo el problema racial en lo económico, lo político, lo social, 29.

(31) lo ideológico, lo cultural y hasta en lo demográfico con el síndrome del miedo al negro a partir de la Revolución Haitiana; y el tercero, el largo tiempo que transcurrió hasta la abolición de la esclavitud en 1886.(Morales Domínguez, 2010, pág. 16) Para fortalecer la visión de lo que han sido las relaciones raciales en Cuba desde épocas tan remotas como la llegada a Cuba de sus primeros colonizadores, Esteban Morales ha utilizado conceptos como el de discriminación racial y el de racismo, para este último se ha apoyado en criterios de autores como Rebeca J. Scott y Cornel West. Con respecto a la discriminación racial: Puede ser definida como práctica o ejercicio del racismo; subyacente en los prejuicios raciales, que se expresan en las estereotipos negativos sobre el otro. O sea, donde existen los estereotipos y los prejuicios raciales, el racismo está presente, aunque no exista o no se ejerza de manera institucionalizada, o pueda hablarse de él solo como subyacente en la conciencia individual o de algunos grupos. (Morales, 2007: 51) Podemos decir que este criterio de Esteban Morales sobre discriminación racial se encuentra bien formulado pues es cierto que donde existen prejuicios raciales ya se encuentra implícito la discriminación. Esta problemática en Cuba viene de los años de colonización, pues los primeros conquistadores ejercieron esta diferencia racial desde su llegada a América cuando vieron que los habitantes de la isla tenían una tez y un lenguaje bien diferente al que ellos estaban acostumbrados. Esta distinción de color de piel aunque no es institucionalizada en la sociedad, todavía se encuentra vigente en la conciencia de muchos de los individuos. Cuando se define racismo, se debe entender que se trata de una forma ideológica de la conciencia social que considera a unos hombres inferiores a otros, ya sea por nacionalidad, origen social, sexo, género, raza o color de piel, etcétera (Morales, 2007:50) Rebeca J Scott por su parte explicita «el racismo no es una simple herencia de la esclavitud o del colonialismo, es una serie de actitudes inherentes a la cultura dominante. Incluye prácticas que son producidas, discutidas y valoradas de múltiples formas y que tienen múltiples efectos. » (Morales, 2007: 56) 30.

(32) Los criterios anteriormente expuestos de Morales y J. Scott los encontramos muy acertados pues el racismo puede ser expresado de diferentes formas como bien mencionan los autores, no solo el color de piel es una condicionante pues también lo pueden ser el origen social y el género como bien dice Esteban Morales. Además se considera el criterio de J Scott relevante pues aunque se cree que la discriminación racial la originó el proceso de colonización y es una herencia de la esclavitud, cosa que no considera esta investigadora si resulta de importancia destacar que el racismo es una práctica que puede ser expresada de múltiples formas. Según Cornel West: hay cuatro concepciones del racismo. La primera subsume el racismo bajo la categoría general de la explotación de la clase obrera. Este punto de vista tiende a ignorar las formas del racismo que no están determinadas por el lugar de trabajo; la segunda concepción de racismo en la tradición marxista, reconoce la operación científica del racismo dentro del lugar de trabajo, pero guarda silencio sobre esas operaciones fuera del lugar de trabajo, la tercera, la así llamada Tesis de la Nación Negra, ha sido la más influyente…ella sostiene que la mejor manera de entender la operación del racismo, es entenderla como un resultado de la explotación general y específica de la clase obrera, y de la opresión nacional (…) la cuarta concepción del racismo sostiene que las prácticas racistas, no resultan solamente de la explotación general y específica de la clase obrera; sino también de actitudes xenófobas que no son reducibles estrictamente a la explotación de clase. (Morales, 2007:121) Con respecto a las concepciones sobre el racismo que ofrece Cornel West, la cuarta resulta la más completa pues asume que el racismo no nace solo de la explotación general de la clase obrera, sino también de actitudes xenófobas que no se resumen solo a la explotación de clases. Para la investigación sobre las relaciones raciales, esta última concepción parece la más acertada pues asume que las prácticas racistas van más allá de la explotación del hombre. Resulta de vital importancia destacar que los textos sobre el tema racial en el país son escasos, como bien señala Esteban Morales en La problemática racial en Cuba, algunos. 31.

(33) de sus desafíos. Los artículos encontrados además de los libros del citado autor se ubican en revistas como Temas (2006) y La Gaceta de Cuba (2005). En el número 1 de la revista La Gaceta de Cuba del 2005, aparecen escritos como el de Lázara Menéndez, «Los peoples del barrio». Esta autora muestra su visión acerca de la problemática racial no solo de Cuba, sino también en todo el Caribe y Latinoamérica. Una discreta revisión bibliográfica sobre cuestiones raciales en Cuba, el Caribe y Latinoamérica, me permite corroborar que la racialización de las relaciones interpersonales es una de las problemáticas no resuelta. En la conciencia colectiva cubana, se mantiene férreamente atada a la cultura para no dejarnos olvidar la deshumanización que impuso la esclavitud ni los procesos específicos de exclusión a los que han estado sometidos los no blancos. (Menéndez, 2005 p:18) Además menciona el eje raza, teniendo sus raíces en la propia constitución de América según palabras de Aníbal Quijano, autor del que se vale la escritora al hacer esta referencia. La construcción y subjetivación del eje raza en el poder hegemónico contemporáneo hinca sus raíces en la Constitución de América, edificada, según palabras de Aníbal Quijano como «referencia a supuestas estructuras biológicas diferenciales entre conquistadores y conquistados; en la medida en que las relaciones sociales que estaban configurándose eran relaciones de dominación, tales identidades fueron asociadas a las jerarquías, lugares y roles sociales correspondientes» (Menéndez, 2005:18) Al final del artículo aparece un concepto de racismo que comparte semejanzas con los expuestos anteriormente por el autor Esteban Morales y J. Scott: El racismo, entendido como el proceso de opresión provocado por un complejo entretejido de relaciones sociales desiguales, se instituye en determinada comunidad o territorio para defender un espacio cultural o una autoridad moral contra la amenaza de una pérdida de «pureza», con lo cual se despliega un ejercicio del poder cultural y moral que determina lo bueno y lo malo, lo normal y lo anormal, lo adecuado y lo inadecuado. (Menéndez, 2005:20) Por su parte la Revista Temas, número 45 de 2006, propone en sus ensayos un enfoque un poco más amplio sobre lo que trae aparejado la problemática social, como el 32.

Referencias

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