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Los programas de entrenamiento en HAPS

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Academic year: 2021

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Los programas de entrenamiento en HAPS

Permiten llevar a cabo las funciones del integrador social:

Es decir, programar, desarrollar y evaluar actividades socioeducativas para incorporar o recuperar hábitos de autonomía personal y social. De manera individualizada para cada persona usuaria.

Para su estudio, nos centraremos en conocer:

Qué son los programas de entrenamiento.

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Los programas de entrenamiento en HAPS

¿Qué son los programas de entrenamiento?

Son contratos con un plazo de vigencia establecido.

Los objetivos, según el tipo de intervención requerido, serán:

Adquirir nuevas habilidades o perfeccionar las que ya se poseen. Recuperar o rehabilitar las habilidades o funcionalidades perdidas. Estimular la funcionalidad para poner en práctica las habilidades. Mantener las habilidades que se conservan y/o retrasar su deterioro. Disminuir o eliminar comportamientos o actitudes indeseadas.

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Los programas de entrenamiento en HAPS

¿Qué son los programas de entrenamiento?

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Los programas de entrenamiento en HAPS

Los programas de entrenamiento en entornos institucionalizados

Cuando los programas de entrenamiento de AVD se realicen en instituciones, la intervención:

Estará adscrita al programa de intervención terapéutica del centro.

Se concretará en el plan individual de intervención terapéutica.

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Los programas de entrenamiento en HAPS

Los programas de entrenamiento en entornos institucionalizados

El programa de intervención terapéutica del centro

La propuesta de programas o actividades terapéuticas abarca las diferentes áreas de intervención:

Ámbito funcional y de movilidad. Ámbito cognitivo.

Ámbito psicoafectivo y relacional.

El programa de intervención terapéutica es el conjunto de actividades terapéuticas de un centro para atender las necesidades específicas de las personas usuarias de manera integral.

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Los programas de entrenamiento en HAPS

Los programas de entrenamiento en entornos institucionalizados

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Los programas de entrenamiento en HAPS

Los programas de entrenamiento en entornos institucionalizados

El plan individual de intervención terapéutica

Deben participar en su elaboración: Los y las profesionales del centro. La familia.

La persona usuaria.

Formarán parte de él los programas de entrenamiento de HAPS y de estimulación cognitiva.

El plan individual de intervención terapéutica especifica los programas y actividades terapéuticas para una persona concreta, para dar una respuesta adecuada a las necesidades interdisciplinares que presenta.

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Valoración inicial de las HAPS

Determina si la persona se encuentra en situación de

dependencia, en qué grado y en qué áreas.

Para ello deberemos recoger y analizar información: Sobre las circunstancias que la rodean.

Sobre sus características personales.

La valoración de la autonomía y del grado de dependencia deben realizarse en función del nivel de capacidad funcional que se mantiene y que se puede recuperar.

La valoración de las HAPS consiste en la evaluación de las actividades en las cuales la persona presenta déficits y de su intensidad.

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Valoración inicial de las HAPS

Objetivos de la valoración

La información recogida debe ser valorada con criterios objetivos para:

Detectar situaciones de riesgo. Identificar áreas deficitarias.

Reconocer las necesidades de la persona. Obtener un diagnóstico.

Determinar el tipo de atención que se requiere. Establecer el programa de cuidados.

Evaluar los cuidados programados y los resultados de la intervención.

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Valoración inicial de las HAPS

Instrumentos de evaluación de la autonomía personal

Disponemos de varios instrumentos o técnicas: La entrevista.

La observación. Tiene como variante la autoobservación, que presenta inconvenientes:

Es difícil de aplicar en personas con ciertos déficits.

La persona puede registrar lo que quiere que vean las otras personas, en lugar de lo que siente o piensa.

Las escalas estandarizadas:

Escalas de valoración funcional.

Escalas de valoración de los aspectos cognitivos. Escalas de valoración del estado emocional.

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Valoración inicial de las HAPS

Indicadores de pérdida de autonomía

La pérdida de autonomía la detectan las personas cercanas a la afectada, pero conviene una evaluación formal cualificada.

Según el Libro blanco sobre la atención a las personas en situación de dependencia, esta implica una relación compleja entre:

Las condiciones de salud alteradas.

Las funciones o estructuras corporales afectadas. Las limitaciones para realizar diversas actividades.

Los factores del contexto donde se desenvuelve la persona. Y esto comporta:

Considerar múltiples parámetros o dimensiones.

Concretarlos en indicadores fácilmente interpretables.

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Valoración inicial de las HAPS

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Planificación del programa de entrenamiento

Precisa como mínimo de los siguientes componentes: Unos objetivos generales o metas a alcanzar.

Unas actividades para conseguir dichos objetivos, sistematizadas en fichas que describen:

Los objetivos específicos.

El desarrollo de las actividades y la metodología utilizada. La duración o temporalización.

Los recursos.

Las pautas de evaluación.

La temporalización de estas actividades.

La planificación establece los objetivos que se pretenden alcanzar y define cómo se llevará a cabo el programa.

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Planificación del programa de entrenamiento

La formulación de los objetivos

Son las metas que queremos lograr como resultado de la intervención. Son la base de la programación.

Deben guiar la intervención y actuar como referentes para la evaluación

de los resultados.

Según el nivel de concreción, diferenciamos dos categorías de objetivos: Objetivos generales.

Objetivos específicos.

Deben ser claros, concretos y cuantificables, y redactarse en infinitivo. Conviene acordarlos con la persona y sus cuidadores más cercanos. Debe establecerse el plazo en el que deben cumplirse.

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Planificación del programa de entrenamiento

La metodología

La metodología empleada se concretará en la explicación:

Del desarrollo de las actividades. De las técnicas de intervención que se utilizarán en cada caso.

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Planificación del programa de entrenamiento

La metodología

El desarrollo de las actividades

Cada actividad irá acompañada de una descripción sobre su puesta en práctica.

Es recomendable que estén muy bien secuenciados: Los pasos.

Las actuaciones de la persona que los lleva a cabo. Las técnicas que debe emplear.

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Planificación del programa de entrenamiento

La metodología

La selección de las técnicas de intervención

Según el objetivo que persiguen, agrupamos las distintas técnicas en:

Técnicas de modificación de conducta.

Técnicas para el entrenamiento de las AVD.

Técnicas para el entrenamiento de la movilidad. Técnicas para facilitar la orientación.

Técnicas para el entrenamiento en habilidades sociales. Técnicas de estimulación de las funciones cognitivas.

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Planificación del programa de entrenamiento

La temporalización

La planificación del tiempo en un programa de intervención se debe realizar a dos niveles:

A nivel de programa:

Para establecer la duración de la intervención,

número de sesiones y distribución de las actividades. El instrumento más utilizado es el cronograma.

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Planificación del programa de entrenamiento

Los recursos necesarios

Podemos diferenciar entre:

Recursos espaciales.

Recursos materiales, que incluyen los productos de apoyo.

Recursos humanos. Recursos económicos.

Los recursos se deben planificar a nivel de programa y de actividad.

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Ejecución del programa

El éxito de poner en práctica una actividad depende de muchos aspectos, relacionados con:

La persona usuaria.

Su afinidad con las o los profesionales.

La ejecución del programa supone la puesta en práctica de las actividades planificadas en la fase anterior.

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Ejecución del programa

Consideraciones en la ejecución de actividades

Conviene que entre persona usuaria y profesional se dé una buena relación comunicativa, de afinidad y de complicidad. La persona debe tener:

Plena confianza en sus posibilidades y en la capacidad del profesional.

La capacidad suficiente para adquirir los aprendizajes. Hay que asegurarse de que la persona ha comprendido y asimilado las instrucciones y sabe lo que tiene que hacer. La motivación y la actitud son requisitos para el aprendizaje. El entorno tiene que estar ambientado y los materiales

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Ejecución del programa

Fases en la ejecución del programa

FASE 1. Preparación.

FASE 2. Adquisición del aprendizaje.

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La evaluación

Se trata de un proceso continuo que impregna: Todas las etapas de intervención.

Todas las actuaciones que se realizan. Un buen diseño de evaluación deberá dar respuesta a tres cuestiones:

Cuándo evaluar. Qué evaluar. Cómo evaluar.

La evaluación consiste en la valoración de todas las acciones que se llevan a cabo, así como de los resultados obtenidos.

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La evaluación

¿

Cuándo

se tiene que llevar a cabo la evaluación?

Se debe desarrollar antes, durante, al final y después del programa, mediante:

Una evaluación inicial. La evaluación del proceso. La evaluación del resultado.

Si hay seguimiento de la consolidación del hábito o para detectar nuevos problemas, se hará una evaluación del seguimiento.

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La evaluación

¿

Qué

hay que evaluar?

Podremos establecer una evaluación a dos niveles: La evaluación del programa:

¿La persona usuaria ha alcanzado los objetivos previstos? ¿Los objetivos generales son coherentes con las

posibilidades de la persona?

¿Las actividades diseñadas son las más idóneas para alcanzar los objetivos previstos?

¿La temporalización de las actividades es la más adecuada? ¿Cuál es el grado de satisfacción de la persona usuaria?

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La evaluación

¿

Qué

hay que evaluar?

La evaluación de las actividades:

¿La actividad contribuye a la consecución de los objetivos generales del programa?

¿Los objetivos de la actividad están bien formulados? ¿Los objetivos planteados se han alcanzado plenamente? ¿Hemos contado con los recursos suficientes? ¿Son estos recursos los adecuados?

¿El papel de las o los profesionales ha sido satisfactorio? ¿Cuál es el grado de satisfacción de la persona usuaria respecto a la actividad?

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La evaluación

¿

Cómo

evaluar?

Utilizaremos las mismas técnicas que en la valoración inicial, sobre todo la observación:

Elaborando tablas específicas.

Seleccionando los indicadores más adecuados. Determinando los criterios de evaluación. Para ello, usaremos los instrumentos siguientes:

Listas de comprobación. Escalas de estimación.

Registros más descriptivos.

En cada caso, seleccionaremos el método que mejor se adecúe al tipo de información que queramos recabar.

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La evaluación

La elaboración de informes

En él se realiza una síntesis de todo el proceso. Tiene una finalidad evaluativa.

Es un instrumento de comunicación para persona, familia y equipo de intervención.

En el informe de evaluación se recogen los resultados del programa de entrenamiento y se valora la consecución de los objetivos.

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Coordinación con la familia

En el proceso de entrenamiento, contaremos con los integrantes de la familia, ya que:

Conocen mejor a la persona usuaria.

Pasan con ella la mayor parte del tiempo. Son su referente emocional y afectivo.

Se precisa la participación de la familia con el equipo multidisciplinar: Sobre todo en la fase de ejecución y seguimiento.

Para dar continuidad y prestar los apoyos necesarios en el ámbito cotidiano.

El hábito sólo se automatizará y consolidará si la habilidad aprendida se practica y se generaliza en

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Coordinación con la familia

La intervención con familias

La familia, y sobre todo la persona cuidadora, tendrá una doble exigencia: Debe estar capacitada para las funciones requeridas, y disponer de las habilidades correspondientes.

Las actuaciones tienen que estar coordinadas con el equipo interdisciplinar a través de la persona de referencia.

En función de los problemas de la familia, se prestarán apoyos en: Información.

Formación. Orientación.

Apoyo emocional.

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Coordinación con la familia

Actitudes básicas para el trabajo con familias

Honestidad. Respeto.

Privacidad y confidencialidad. Escucha.

Comunicación.

Empatía y distancia profesional (enganche afectivo). Paciencia.

Disponibilidad.

Priorización del bienestar de la persona usuaria. Exigencia de respeto. El éxito del programa de entrenamiento va a depender, en gran medida, de la colaboración entre familia y profesionales.

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Coordinación con la familia

Objetivos de la intervención

Debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones: Hay que mantener una comunicación bidireccional continuada entre familia y profesionales.

Se debe capacitar a la familia para que preste una atención correcta a la persona usuaria.

Se debe lograr que la familia funcione de manera autónoma y que todos sus miembros estén atendidos.

Debemos prestar apoyo psicológico o de otro tipo que se estime conveniente, sobre todo a cuidadoras/es.

Asesoraremos a la familia sobre los recursos sociales útiles y la ayudaremos en los trámites para acceder a dichos recursos.

Referencias

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