Trayectorias juveniles desiguales:
volviendo a las anclas estructurales
Cecilia Rossel Denisse Gelber 16 de agosto de 2012
La importancia de las trayectorias
juveniles
•
La transición a la vida adulta se compone de
varios eventos, cuyo orden y temporalidad
tienen consecuencias de largo plazo.
•
Las decisiones están determinadas por la
interacción entre experiencias previas y la
situación actual de los jóvenes.
•
Las decisiones respecto a cada uno de estos
eventos condicionan la probabilidad y la forma
en que las otras transformaciones suceden
¿Que sabemos sobre las trayectorias
juveniles en Uruguay?
Principales resultados Autores
Mayores tasas de desempleo en sectores de menores ingresos y sin seguro de desempleo, amplias brechas en cobertura de seguridad social
Bucheli (2006), Amarante (2011) Dos patrones emancipatorios por nivel socio-económico del hogar (abandono temprano
del sistema educativo, inserción laboral temprana de los varones, hogar propio y parternidad/maternidad más tempranos. Jefatura juvenil fuertemente asociada a vulnerabilidad y pobreza
Filgueira (1996, 1998 y 2002); Ciganda (2008), (Rossel, 2008)
Las mujeres jóvenes tienen en promedio más hijos que las no pobres, “empobrecimiento de la reproducción
Varela, Pollero y Fostik, (2008) Fuertes brechas en coberturas de salud y en atención médica preventiva MSP-Infamilia (2008)
Patrones emancipatorios diferenciales por sexo: entre los varones casi se superponen el abandono educativo y la inserción laboral. Las mujeres forman hogar propio antes que los varones, y también tienden a convivir con su pareja –y a tener hijos- antes que los varones.
(Filardo, Chouhy, y Noboa 2009; Filardo 2010; Filardo 2011).
Los varones con menor educación abandonan tempranamente los estudios y se
incorporan al mercado laboral, mientras las mujeres con bajo nivel educativo abandonan los estudios y luego se emancipan, unen o tienen hijos, tendiendo menos a insertarse al mercado laboral.
Cardozo y Iervolino (2009)
Clara segmentación de trayectorias educativas por competencias en matemáticas (PISA 2003), el clima educativo del hogar incide fuertemente en las chances de completar la educación media, el principal factor para predecir trayectorias educativas es el entorno sociocultural del centro educativo. Asistencia educativa estratificada por ingresos
Boado and Fernández, (2010), ANEP –CODICEN (2008), ANEP-MESyFOD (2000)
Trayectorias juveniles desiguales en un
mapa de elementos estructurales
•
Las trayectorias juveniles desiguales se explican en
buena medida por los factores estructurales y
facetas de desigualdad que configuran el acceso al
bienestar en Uruguay
•
El hecho de que los principales anclas sean
estructurales reafirma que:
– No se modifican en el corto plazo (probablemente
tampoco en el mediano)
– Están vinculados entre sí, operan en forma conjunta, y
Tres dimensiones estructurales de desigualdad
que se superponen en la adolescencia y la
juventud:
• Desigualdad etaria: los jóvenes de hoy son los hijos de la
infantilización de la pobreza; escasos márgenes para equilibrar la balanza
• Desigualdad entre estratos sociales: fisuras profundas
en el modelo corporativo de bienestar, amplios sectores excluidos, una sociedad haciéndose cargo –aunque todavía muy parcialmente- de una nueva estructura de riesgos
• Desigualdad de género: en términos de: (i) distribución
Sesgo etario y desventaja juvenil
• El debate sobre trayectorias juveniles desiguales estambién un debate sobre los sesgos generacionales con que se distribuye el bienestar y sobre la acumulación de
déficits desde la infancia
• Este desbalance se refleja en mayor incidencia de pobreza
en edades más tempranas, cuyas raíces estructurales no se han modificado sustancialmente
– Sesgo en el gasto social
– Estratificación de la reproducción
0,00 2,00 4,00 6,00 8,00 10,00 12,00 14,00 1990 2000 2010
AMÉRICA LATINA (17 PAÍSES): EVOLUCIÓN DEL RATIO ENTRE POBREZA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES Y EN LA POBLACIÓN DE 65 AÑOS Y MÁS, ALREDEDOR DE 1990, 2000 Y 2010.
(En razón de porcentajes)
(i) Las brechas entre pobreza infantil y adolescente y pobreza entre adultos mayores han ido aumentando, (ii) Uruguay ocupa el peor lugar – alejado de los países de la región- en materia de sesgo generacional
Evolución de las tasas de pobreza según tramos etarios, 1994-2009 Fuente: CEPALSTAT 0 0,5 1 1,5 2 2,5 1994 1997 1999 2002 2005 2007 2008 2009 0 a 14 15 a 19
Evolución de ratios entre pobreza en distintos grupos de edad y pobreza total, 1994-2009.
(i) La pobreza infantil se traduce, con el tiempo, en pobreza juvenil y la pobreza juvenil genera –a través de la reproducción- niños pobres (ii) la relación entre pobreza juvenil y pobreza total no se ha modificado
0,00 5,00 10,00 15,00 20,00 25,00 30,00 35,00 40,00 1994 1997 1999 2002 2005 2007 2008 2009
Evolución de las tasas de pobreza según tramos etareos (1994-2009, zonas urbanas)
La secuencia del sesgo etario y desventaja
juvenil
• Disminución estratificada de la fecundidad
– Infantilización de la pobreza (en un contexto general de
reducción de pobreza)
– Acumulación de riesgos (desempeño educativo,
maternidad adolescente, cohesión, etc)
• Vulnerabilidad asociada a la emancipación juvenil
• Transformaciones familiares (surgimiento de hogares
monoparentales femeninos)
Distribución de la población (según tramos etarios) en “los tres Uruguay” (en base a Filgueira et. Al, 2005)
Fuente: Elaboración en base a conglomerados con encuestas de hogares en 1990 y 2010.
1990 2010
(i) Gran estabilidad del sesgo etario en la profunda segmentación de la protección social uruguaya
(ii) Sesgos que se mantienen igual, aún con los esfuerzos recientes de
reorientar el gasto y de generar políticas no contributivas –entre ellas Asignaciones familiares y más recientemente sistema de cuidados-
61,8% 55,0% 51,0% 16,3% 26,5% 30,9% 30,4% 18,8% 11,8% 14,1% 18,6% 64,9% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 0 a 14 15 a 29 30 a 64 65 y más
Uruguay vulnerado Uruguay privado Uruguay corporativo
64,4% 54,7% 47,1% 13,4% 23,6% 32,6% 37,3% 27,2% 12,1% 12,7% 15,6% 59,4% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 0 a 14 15 a 29 30 a 64 65 y más
Evolución de las tasas de desempleo juvenil y desempleo total, 1990-2009
Fuente: Elaboración en base a encuestas de hogares 1990-2009
0 5 10 15 20 25 30 35 40 1990 1994 1997 1999 2002 2005 2007 2009 15 a 24 años Total
Las brechas entre desempleo juvenil y desempleo total se han mantenido estables y, de hecho, en 2009 se encontraban exactamente en el mismo nivel que en 1990 (2.74 jóvenes desempleados por cada desempleado en el total de la población)
Desigualdad entre estratos sociales
•
Un diagnóstico conocido:
– Deterioro de mecanismos de movilidad social
ascendente
– Procesos crecientes de exclusión y núcleos duros de
desigualdad
– Mayores distancias – en múltiples dimensiones
(geográficas, culturales, de ingresos, de inserción laboral, de resultados educativos)- entre sectores de más y menos recursos
– Algunas de las peores versiones de estos procesos se
observan en la adolescencia y la juventud –aún cuando la pobreza continúa concentrándose en la infancia-
15 4,5 3,8 3,7 3,6 3,3 0 2 4 6 8 10 12 14 16
Uruguay Brasil América Latina El Salvador Costa Rica Chile
Ratios de pobreza entre hogares encabezados por jóvenes con y sin niños, en países seleccionados y promedio de América Latina (2009).
MATERNIDAD/PATERNIDAD: La asunción temprana de roles adultos
(principalmente tenencia de hijos) está mucho más asociada a pobreza en Uruguay que en la mayor parte de los países de la región
Ratios (quintil 1/quintil 5) de porcentajes de conclusión de la educación secundaria en países seleccionados y promedio de América Latina (2008).
0,65 0,14 0,13 0,30 0,00 0,10 0,20 0,30 0,40 0,50 0,60 0,70
Chile Uruguay El Salvador América Latina
EDUCACIÓN: Uruguay está ya muy lejos de los países con que solía
compararse en América Latina. Las brechas entre sectores de más y menos ingresos en la conclusión de la educación secundaria son alarmantes: entre las más altas de la región
52,75 62,68 15,84 54,78 62,11 11,80 0,00 10,00 20,00 30,00 40,00 50,00 60,00 70,00 80,00 90,00 100,00
Ocupación Participación Desempleo Uruguay América Latina
0,56 0,60 1,58 0,65 0,73 0,77 0,00 0,20 0,40 0,60 0,80 1,00 1,20 1,40 1,60 1,80
Ocupación Participación Desempleo Uruguay América Latina
Principales indicadores laborales (jóvenes de 15 a 29 años). Uruguay y América Latina,
alrededor de 2008.
Ratios (primaria incompleta/universitaria) de tasas de ocupación, participación y desempleo
entre ocupados de 15 a 29 años. Uruguay y América Latina, alrededor de 2008.
MERCADO LABORAL: Pese a que en indicadores laborales la posición de
Uruguay es relativamente similar (y ya no mejor) a la del promedio de la región, el incremento de desigualdades por nivel educativo es bastante mayor en Uruguay que en el promedio regional
12,7 12,7 9,0 5,4 0,0 2,0 4,0 6,0 8,0 10,0 12,0 14,0
Uruguay Honduras Chile América Latina
Ratios (primaria incompleta/universitaria) de tasas de informalidad entre ocupados de 15 a 29 años en países seleccionados y promedio de América
Latina (2008).
Las distancias en las tasas de informalidad de jóvenes más y menos educados son equiparables a las de países con bastante menor nivel de desarrollo y están muy por encima del promedio regional
Desigualdad de género
•
El debate sobre déficits y vulnerabilidades en la
juventud es también un debate sobre la
desigualdad de género
•
Es en esta etapa donde las mujeres enfrentan
obstáculos múltiples y mayores que los que
enfrentan los hombres para estudiar/trabajar,
debido a:
– la carga de cuidado infantil y los déficits en la oferta de
servicios
– las pautas de distribución de trabajo no remunerado
0 10 20 30 40 50 60 1990 1994 1997 1999 2002 2005 2007 2009 1990 1994 1997 1999 2002 2005 2007 2009 Quintil 1 Quintil 5 Hombres Mujeres
Evolución de las tasas de empleo juvenil según quintiles y sexo, 1990-2009.
Fuente: Elaboración en base a encuestas de hogares 1990-2009
Fuertes brechas entre sectores de más y menos ingresos en las tasas de empleo femenino, que se han reducido levemente pero que se mantienen y que contrastan con distancias muy bajas entre los hombres
Evolución de las tasas de desempleo juvenil según quintiles y sexo (1990-2009)
Fuente: Elaboración en base a encuestas de hogares 1990-2009
0 5 10 15 20 25 30 35 40 1990 1999 2009 1990 1999 2009 Quintil 1 Quintil 5 2,8 2,1 1,8 1,7 2,1 1,6 0,0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 1990 1999 2009 1990 1999 2009 Hombres Mujeres
Evolución de los ratios en desempleo (quintil 1/quintil 5), por sexo (1990-2009)
Hombres Mujeres
La brecha entre el desempleo de jóvenes de más y menos ingresos se redujo, pero esta reducción ha sido básicamente masculina. Entre las mujeres, apenas se ha movido. Más aun, cuando en los 90s entre los hombres bajó, entre las mujeres aumentó.
Evolución de las tasas de informalidad juvenil según quintiles y sexo (1990-2009)
Fuente: Elaboración en base a encuestas de hogares 1990-2009
Evolución de los ratios en informalidad juvenil (quintil 1/quintil 5), por sexo (1990-2009)
Las brechas de informalidad entre sectores de más y menos ingresos han ido aumentando tanto entre hombres como entre mujeres, pero entre estas últimas adquieren niveles más preocupantes
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 1990 2000 2009 1990 2000 2009 Quintil 1 Quintil 5 Hombres Mujeres 1,5 2,1 2,9 2,4 2,4 3,9 0,0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 3,5 4,0 4,5 1990 2000 2009 1990 2000 2009 Hombres Mujeres
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 1990 2008 Primaria completa Educación terciaria y más
1.72 3.09 0 10 20 30 40 50 60 1990 2008 1990 2008 Primaria completa Educación terciaria y más
1.73 2.57
1.78
4.39 Hombres Mujeres
Porcentaje de adolescentes y jóvenes de 12 a 29 años que creen que “Es preferible que las mujeres, en lugar de trabajar, atiendan a la familia y a los chicos”.
Encuestas de juventud 1990-2008.
(i) Las distancias entre jóvenes más y menos educados se han
incrementado en relación a las visiones sobre la igualdad de género y la asociación femenina con trabajo no remunerado
Volviendo al ancla estructural…
• Uruguay distribuye en forma muy desigual entre:
– población infantil/joven y población adulta/adulta mayor – estratos de más y menos ingresos
– hombres y mujeres jóvenes
• Entre los adolescentes y jóvenes se conjugan y se potencian
estas desigualdades
• Pese a los logros recientes en materia de pobreza y desigualdad, este patrón no se ha modificado e incluso se ha profundizado en las últimas dos décadas
• A nivel regional, Uruguay empeora su posicionamiento en
Por qué poner el foco en los anclas
estructurales?
• Si no se modifican estos procesos, pocas serán las chances
de mejorar la situación de la adolescencia y la juventud, aún cuando se avance significativamente en políticas específicas para la juventud
• Si no se opera en todos a la vez y recordando que se
superoponen, los esfuerzos tendrán –si los tienen- menos efectos de los esperados
Y qué implica esto para las políticas? (i)
• Retomar una agenda estructural de políticas para
problemas estructurales:
• Seguir invirtiendo en la primera infancia, la infancia y la
adolescencia: el país está muy lejos de saldar esta deuda y pasar a otra
• Poner a la juventud en primer plano implica justamente
retomar el imperativo de inversión en estas etapas, no asumir que “ahora es el momento de los jóvenes”
exclusivamente
• Poner la desigualdad de género –y su reflejo en la inserción
laboral de las mujeres de menores recursos- en el centro de la discusión sobre política juvenil (cuidados, cuidados, cuidados)
Y qué implica esto para las políticas? (ii)
• Sin perjuicio de ello, es preciso operar para dilatar –yapoyar, cuando esto no es posible- las conductas
emancipatorios en los sectores de menores ingresos
• Seguir insistiendo en la necesidad de mayor regulación
estatal en el mercado laboral y, especialmente, en el empleo juvenil
• Apostar con mayor firmeza a la política educativa para
reducir desigualdades: redistribución de recursos (de distinto tipo) en el sistema educativo, modificación profunda de funcionamiento en la educación media, infraestructura, políticas (incentivos) fuertes para aumentar retención en el sistema educativo