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C O L A

C O L A B O R AB O R A N E N E S TN E N E S T E E N U M E R O :N U M E R O :

Cés

César Airaar Aira , Jor, Jorge ge Luis BoLuis Borges, rges, ArAr tutu roro Carrera, Emeterio Cerro, Arturo Cua Carrera, Emeterio Cerro, Arturo Cua drado, Roberto Ferro, Zulema Gonzá drado, Roberto Ferro, Zulema Gonzá lez, Jorge Lépore, Francisco lez, Jorge Lépore, Francisco Madaria-ga, Enrique Molina, Olga Orozco, Jor ga, Enrique Molina, Olga Orozco, Jor ge Santiago Perednik, Alfredo ge Santiago Perednik, Alfredo Rubio-ne, Nahuel Santana, Jorge Schwartz ne, Nahuel Santana, Jorge Schwartz y Luis Thonis.

y Luis Thonis.

C O N S E J O D E R E D A C C I O N : C O N S E J O D E R E D A C C I O N :

Roberto Ferro, Jorge Lépore, Jorge Roberto Ferro, Jorge Lépore, Jorge Santiago Perednik, Nahuel Santana y Santiago Perednik, Nahuel Santana y Luis Thonis.

Luis Thonis.

DIAGRAMACION: Equipo XUL. DIAGRAMACION: Equipo XUL.

signo viejo y nuevo

signo viejo y nuevo

REVISTA DE POESIA REVISTA DE POESIA

N° 6 mayo 84.

N° 6 mayo 84.

ILUSTRACIONES: ILUSTRACIONES:  A  Alflf rere ddo o PrPr ioio r.r. CONSEJO EDITOR: CONSEJO EDITOR: Roberto Ferro, J. S. Roberto Ferro, J. S. huel Santana. huel Santana. Perednik y Perednik y Na-EDITOR: EDITOR:

Jorge Santiago Perednik. Jorge Santiago Perednik.

Registro de la propiedad intelectual Registro de la propiedad intelectual en trámite. Hecho de depósito que en trámite. Hecho de depósito que marca la Ley 11.7

marca la Ley 11.7 23. Los 23. Los artículoartículo ss firmados son responsabilidad de sus firmados son responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente autores y no reflejan necesariamente la opinión de la revista. Los artículos la opinión de la revista. Los artículos no firmados son escritos por el Conse no firmados son escritos por el Conse  jo

 jo de de ReRe dada cccc ióió n. n. Se Se pepe rmrm itit e e la la rereprproo ducción de textos por cualquier me ducción de textos por cualquier me dio a condición de citar el nombre dio a condición de citar el nombre del autor correspondiente y el de la del autor correspondiente y el de la fuen

fuen te y te y enviar dos ejeenviar dos eje mplares, mplares, de lade la publicación a XUL. Cheques y giros a publicación a XUL. Cheques y giros a nombre de Jorge Santiago Perednik / nombre de Jorge Santiago Perednik / Casill

Casilla, a, de Cde C orreo orreo 179179 , Sucursal 53 , Sucursal 53 // (1453)

(1453) Buenos Buenos Aires / Aires / ArgeArge ntinntin a.a. Suscripción al Exterior: cuatro núme Suscripción al Exterior: cuatro núme ros U$S 20.- Colección Completa, nú ros U$S 20.- Colección Completa, nú meros 1 al 7 incluidos U$S

meros 1 al 7 incluidos U$S

50.-Composición en frío: Ricardo Montiel Composición en frío: Ricardo Montiel Tel. 2428567. Impresión: Litodar Tel. 2428567. Impresión: Litodar -Viel 1444 - Capital.

Viel 1444 - Capital.

Errata: En el Número 4 se le adjudicó Errata: En el Número 4 se le adjudicó erróneamente a Ricardo Montiel la tra erróneamente a Ricardo Montiel la tra ducción al Latín y al Griego del Martín ducción al Latín y al Griego del Martín Fierro, siendo su única obra la traduc Fierro, siendo su única obra la traduc ción al Sánscrito. ción al Sánscrito.

S U

S U M A

M A R I O

R I O

Editorial

3

Editorial

3

El Nilo

El Nilo

4

4

Oliverio Girondo

Oliverio Girondo

Versos al Campo

Versos al Campo

5

5

Oliverio Girondo

Oliverio Girondo

Proyecto en estudio para

Proyecto en estudio para

la Revista Martín Fierro

la Revista Martín Fierro

6

6

Oliverio

Oliverio Girondo

Girondo

Warrants Agrícolas

Warrants Agrícolas

7

7

Oliverio Girondo

Oliverio Girondo

 Ar

 Ar tte,

e, arte

arte pu

puro

ro, arte

, arte

propaganda

propaganda

8

8

Oliverio

Oliverio Girondo

Girondo

Testimonio

Testimonio

10

10

Jorge

Jorge Luis

Luis Borge

Borgess

Testimonio

10

Testimonio

10

 A

 Art

rt ur

ur o

o Cuadrado

Cuadrado

Testimonio

Testimonio

11

11

Francisco Madariaga

Francisco Madariaga

Testimonio

11

Testimonio

11

Olga Orozco

Olga Orozco

El discurso de lo arbitrario

El discurso de lo arbitrario

en Oliverio Girondo

en Oliverio Girondo

12

12

Roberto Ferro

Roberto Ferro

Oliverio Girondo en la

Oliverio Girondo en la

médula del lenguaje

médula del lenguaje

18

18

Enrique

Enrique Molina

Molina

Campo Nuestro y

Campo Nuestro y

propiedades críticas

propiedades críticas

21

21

Jorge Santiago Perednik

Jorge Santiago Perednik

El

El sexo

sexo de

de la

las

s chicas

chicas

25

25

Néstor Perlongher

Néstor Perlongher

La literatura bifronte

La literatura bifronte

29

29

Alf

Alf redo

redo Rubio

Rubione

ne

¿A quién espanta el

¿A quién espanta el

espantapájaros?

espantapájaros?

30

30

Jorge

Jorge Schwar

Schwartz

tz

Dos teoremas en Oliverio

Dos teoremas en Oliverio

Girondo

Girondo

37

37

Luis

Luis Thoni

Thoniss

Había una vez. . . (Frag.)

Había una vez. . . (Frag.)

47

47

César Aira

César Aira

Oliveria Postestad

Oliveria Postestad

47

47

 A

 Art

rt ur

ur o

o Carrera

Carrera

La melodía en don Oliverio

La melodía en don Oliverio

49

49

Emeterio Cerro

Emeterio Cerro

Carta a Oliverio Girondo

Carta a Oliverio Girondo

49

49

 A.

 A.E.

E.G.

G.

Separata: El Mal Vino

(3)

C O L A

C O L A B O R AB O R A N E N E S TN E N E S T E E N U M E R O :N U M E R O :

Cés

César Airaar Aira , Jor, Jorge ge Luis BoLuis Borges, rges, ArAr tutu roro Carrera, Emeterio Cerro, Arturo Cua Carrera, Emeterio Cerro, Arturo Cua drado, Roberto Ferro, Zulema Gonzá drado, Roberto Ferro, Zulema Gonzá lez, Jorge Lépore, Francisco lez, Jorge Lépore, Francisco Madaria-ga, Enrique Molina, Olga Orozco, Jor ga, Enrique Molina, Olga Orozco, Jor ge Santiago Perednik, Alfredo ge Santiago Perednik, Alfredo Rubio-ne, Nahuel Santana, Jorge Schwartz ne, Nahuel Santana, Jorge Schwartz y Luis Thonis.

y Luis Thonis.

C O N S E J O D E R E D A C C I O N : C O N S E J O D E R E D A C C I O N :

Roberto Ferro, Jorge Lépore, Jorge Roberto Ferro, Jorge Lépore, Jorge Santiago Perednik, Nahuel Santana y Santiago Perednik, Nahuel Santana y Luis Thonis.

Luis Thonis.

DIAGRAMACION: Equipo XUL. DIAGRAMACION: Equipo XUL.

signo viejo y nuevo

signo viejo y nuevo

REVISTA DE POESIA REVISTA DE POESIA

N° 6 mayo 84.

N° 6 mayo 84.

ILUSTRACIONES: ILUSTRACIONES:  A  Alflf rere ddo o PrPr ioio r.r. CONSEJO EDITOR: CONSEJO EDITOR: Roberto Ferro, J. S. Roberto Ferro, J. S. huel Santana. huel Santana. Perednik y Perednik y Na-EDITOR: EDITOR:

Jorge Santiago Perednik. Jorge Santiago Perednik.

Registro de la propiedad intelectual Registro de la propiedad intelectual en trámite. Hecho de depósito que en trámite. Hecho de depósito que marca la Ley 11.7

marca la Ley 11.7 23. Los 23. Los artículoartículo ss firmados son responsabilidad de sus firmados son responsabilidad de sus autores y no reflejan necesariamente autores y no reflejan necesariamente la opinión de la revista. Los artículos la opinión de la revista. Los artículos no firmados son escritos por el Conse no firmados son escritos por el Conse  jo

 jo de de ReRe dada cccc ióió n. n. Se Se pepe rmrm itit e e la la rereprproo ducción de textos por cualquier me ducción de textos por cualquier me dio a condición de citar el nombre dio a condición de citar el nombre del autor correspondiente y el de la del autor correspondiente y el de la fuen

fuen te y te y enviar dos ejeenviar dos eje mplares, mplares, de lade la publicación a XUL. Cheques y giros a publicación a XUL. Cheques y giros a nombre de Jorge Santiago Perednik / nombre de Jorge Santiago Perednik / Casill

Casilla, a, de Cde C orreo orreo 179179 , Sucursal 53 , Sucursal 53 // (1453)

(1453) Buenos Buenos Aires / Aires / ArgeArge ntinntin a.a. Suscripción al Exterior: cuatro núme Suscripción al Exterior: cuatro núme ros U$S 20.- Colección Completa, nú ros U$S 20.- Colección Completa, nú meros 1 al 7 incluidos U$S

meros 1 al 7 incluidos U$S

50.-Composición en frío: Ricardo Montiel Composición en frío: Ricardo Montiel Tel. 2428567. Impresión: Litodar Tel. 2428567. Impresión: Litodar -Viel 1444 - Capital.

Viel 1444 - Capital.

Errata: En el Número 4 se le adjudicó Errata: En el Número 4 se le adjudicó erróneamente a Ricardo Montiel la tra erróneamente a Ricardo Montiel la tra ducción al Latín y al Griego del Martín ducción al Latín y al Griego del Martín Fierro, siendo su única obra la traduc Fierro, siendo su única obra la traduc ción al Sánscrito. ción al Sánscrito.

S U

S U M A

M A R I O

R I O

Editorial

3

Editorial

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El Nilo

El Nilo

4

4

Oliverio Girondo

Oliverio Girondo

Versos al Campo

Versos al Campo

5

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Oliverio Girondo

Oliverio Girondo

Proyecto en estudio para

Proyecto en estudio para

la Revista Martín Fierro

la Revista Martín Fierro

6

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Oliverio

Oliverio Girondo

Girondo

Warrants Agrícolas

Warrants Agrícolas

7

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Oliverio Girondo

Oliverio Girondo

 Ar

 Ar tte,

e, arte

arte pu

puro

ro, arte

, arte

propaganda

propaganda

8

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Oliverio

Oliverio Girondo

Girondo

Testimonio

Testimonio

10

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Jorge

Jorge Luis

Luis Borge

Borgess

Testimonio

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Testimonio

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 A

 Art

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o Cuadrado

Cuadrado

Testimonio

Testimonio

11

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Francisco Madariaga

Francisco Madariaga

Testimonio

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Testimonio

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Olga Orozco

Olga Orozco

El discurso de lo arbitrario

El discurso de lo arbitrario

en Oliverio Girondo

en Oliverio Girondo

12

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Roberto Ferro

Roberto Ferro

Oliverio Girondo en la

Oliverio Girondo en la

médula del lenguaje

médula del lenguaje

18

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Enrique

Enrique Molina

Molina

Campo Nuestro y

Campo Nuestro y

propiedades críticas

propiedades críticas

21

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Jorge Santiago Perednik

Jorge Santiago Perednik

El

El sexo

sexo de

de la

las

s chicas

chicas

25

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Néstor Perlongher

Néstor Perlongher

La literatura bifronte

La literatura bifronte

29

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Alf

Alf redo

redo Rubio

Rubione

ne

¿A quién espanta el

¿A quién espanta el

espantapájaros?

espantapájaros?

30

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Jorge

Jorge Schwar

Schwartz

tz

Dos teoremas en Oliverio

Dos teoremas en Oliverio

Girondo

Girondo

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Luis

Luis Thoni

Thoniss

Había una vez. . . (Frag.)

Había una vez. . . (Frag.)

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César Aira

César Aira

Oliveria Postestad

Oliveria Postestad

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 A

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o Carrera

Carrera

La melodía en don Oliverio

La melodía en don Oliverio

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Emeterio Cerro

Emeterio Cerro

Carta a Oliverio Girondo

Carta a Oliverio Girondo

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 A.E.

E.G.

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Separata: El Mal Vino

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E D I T O R I A L

E D I T O R I A L

¿ S e n e c e s i t a b a t a n t a l o b o t o m í a p a r a ¿ S e n e c e s i t a b a t a n t a l o b o t o m í a p a r a a p a g a r t a n p o c o f o f o f o n d o ? a p a g a r t a n p o c o f o f o f o n d o ?

Una publicación contemporánea edita un número sobre Gi Una publicación contemporánea edita un número sobre Gi rondo como si fuera el símil de un número sobre la mecánica rondo como si fuera el símil de un número sobre la mecánica exilatoria; es decir, un número de XUL: construcciones y de exilatoria; es decir, un número de XUL: construcciones y de construcciones de unos cuerpos exulados, texturas abiertas. El construcciones de unos cuerpos exulados, texturas abiertas. El exulado, producto de la mecánica exulatoria, se reproduce —gi exulado, producto de la mecánica exulatoria, se reproduce —gi ra y gira el pedal y por el cedazo pasan estoicos, lotófagos, si ra y gira el pedal y por el cedazo pasan estoicos, lotófagos, si cofantas— espejea y especula como ley de la Arcadia Literaria: cofantas— espejea y especula como ley de la Arcadia Literaria: en el fofo fofondo todos somos egipcios, a lo cual resta Giron en el fofo fofondo todos somos egipcios, a lo cual resta Giron do:

do: no sólo el fono sólo el fo fo fonfo fon dodo . El . El exulaexula do do es es un un falso remedio falso remedio concon tra la

tra la egipcegipc iofobiofob ia: ia: la esla esfingfinge del e del exiexi lio finge un lio finge un enigma peroenigma pero sólo puede fingir (existir) dentro del modo apodíctico en que sólo puede fingir (existir) dentro del modo apodíctico en que afirma su razón de existencia, en el cual aunque los sujetos afirma su razón de existencia, en el cual aunque los sujetos puedan ser invertidos o cambiar permanece el mismo orden de puedan ser invertidos o cambiar permanece el mismo orden de predicación, la misma sintaxis de antaño y sus cada vez más predicación, la misma sintaxis de antaño y sus cada vez más pronunciadas metáforas guerreras. Con un desplazamiento el pronunciadas metáforas guerreras. Con un desplazamiento el enigma se evanece, la esfinge deja de fingir: lo que oculta es la enigma se evanece, la esfinge deja de fingir: lo que oculta es la lucha discursiva por la ocupación de un territorio en la que na lucha discursiva por la ocupación de un territorio en la que na die sale del orden geográfico o casuístico. Se trata siempre de die sale del orden geográfico o casuístico. Se trata siempre de variantes despóticas, de un rápido cambio de investiduras: del variantes despóticas, de un rápido cambio de investiduras: del tópico del exilio usado para exilar.

tópico del exilio usado para exilar.

Desde un contexto concentracionario la publicación con Desde un contexto concentracionario la publicación con temporánea piensa que el sufragio significa la posibilidad de temporánea piensa que el sufragio significa la posibilidad de regresar a un orden jurídicocivil sin abandonar la crítica al sis regresar a un orden jurídicocivil sin abandonar la crítica al sis tema de opciones impuestas por arbitrio anterior, que incluye. tema de opciones impuestas por arbitrio anterior, que incluye.

es necesario redundar, anterioridades, arbitrios, imposiciones es necesario redundar, anterioridades, arbitrios, imposiciones y opciones sistematizadas. Sucede que con posterioridad a la y opciones sistematizadas. Sucede que con posterioridad a la germinación de líquidas ("bellum") palpita en la ontología germinación de líquidas ("bellum") palpita en la ontología mete

mete orolorol ógicógic a a una una conveconve rsión masiva rsión masiva al estoicisal estoicis mo: mo: tras tras cascasii diez años de casados una se entera que el otro —soldado de Li diez años de casados una se entera que el otro —soldado de Li curgo— tenía un incunable de Solón. ¿Licurgo y Solón un solo curgo— tenía un incunable de Solón. ¿Licurgo y Solón un solo corazón? ¿El que no salta es un epicúreo? ¿El viejo truco de corazón? ¿El que no salta es un epicúreo? ¿El viejo truco de querer decirlo todo según los criterios hipnóticos que usa la querer decirlo todo según los criterios hipnóticos que usa la publicidad? Las cosas que pueden llegar a fraguarse para ser publicidad? Las cosas que pueden llegar a fraguarse para ser leídos. Todo un vitalismo espectorante en pos de la másfoto. leídos. Todo un vitalismo espectorante en pos de la másfoto.

Lobotomía y literatura (resurgen, se dirá, viejas creencias Lobotomía y literatura (resurgen, se dirá, viejas creencias en una publicación contemporánea). La prueba de existencia en una publicación contemporánea). La prueba de existencia de Girondo se afirma también en una ausencia: la de los me de Girondo se afirma también en una ausencia: la de los me dios masivos de designación niveladora. "Yo no tengo ni deseo dios masivos de designación niveladora. "Yo no tengo ni deseo tener sangre de estatua. Yo no pretendo sufrir la humillación tener sangre de estatua. Yo no pretendo sufrir la humillación de los gorriones. Yo no aspiro a que me babeen la tumba de lu de los gorriones. Yo no aspiro a que me babeen la tumba de lu gares comunes, ya que lo único realmente interesante es el me gares comunes, ya que lo único realmente interesante es el me canismo de sentir

canismo de sentir y de pensay de pensar. r. ¡Prueba ¡Prueba de exisde exis tenten ciacia !" Est!" Esta aua au sencia reenvía a ciertas lógicas, algunas políticas, varias estéti sencia reenvía a ciertas lógicas, algunas políticas, varias estéti cas —todas ellas exuladas— en fin, a los cuerpos atópicos que cas —todas ellas exuladas— en fin, a los cuerpos atópicos que no pueden ser incluidos dentro del modelo de ratio no pueden ser incluidos dentro del modelo de ratio lobotómi-ca cuya mecánilobotómi-ca es su sóla prueba de existencia, la reduplilobotómi-ca ca cuya mecánica es su sóla prueba de existencia, la reduplica ción al infinito del paralizante metaboludismo ilustrado por ción al infinito del paralizante metaboludismo ilustrado por parte de sujetos que se sienten amenazados y perseguidos por parte de sujetos que se sienten amenazados y perseguidos por la no su

la no su jecijeci ón. ón. ¿S¿Se necesitaban tane necesitaban tan tos colectitos colecti vos en vos en desuso desuso papa ra juntar estoicos, sicofantas, lotófagos, jesuitas, espartanos, et ra juntar estoicos, sicofantas, lotófagos, jesuitas, espartanos, et cétera, y egipcios, y no sacarlos del mismo lugar?

cétera, y egipcios, y no sacarlos del mismo lugar?

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OLIVERIO

GIRONDO

OLIVERIO

GIRONDO

un poema inédito:

un poema inédito:

el nilo

el nilo

El nilo —sin cocodrilos—

El nilo —sin cocodrilos—

¡pero eso sí! —con inglesas

¡pero eso sí! —con inglesas

hambrientas de exotismo y de sol

hambrientas de exotismo y de sol

con sonrisas letárgicas

con sonrisas letárgicas

que nos consuelan de la ausencia

que nos consuelan de la ausencia

de ese anfibio de talabartería.

de ese anfibio de talabartería.

El Nilo —sin cocodrilos

El Nilo —sin cocodrilos

pero con olas de arena

pero con olas de arena

con formas animales

con formas animales

que dormitan al sol;

que dormitan al sol;

lleno de

lleno de bar

barcas con al

cas con alas de gavi

as de gaviota, —

ota, —

y sobre las márgenes:

y sobre las márgenes:

caravanas de dromedarios

caravanas de dromedarios

oasis de palmeras

oasis de palmeras

aldeas miméticas que se confunden con el

aldeas miméticas que se confunden con el

desierto.

desierto.

 Arenales

 Arenales habitado

habitados

s tan

tan solo

solo por

por ejérci

ejércitos

tos

de ibis.

de ibis.

Pereza de cocodrilo, de lagarto.

Pereza de cocodrilo, de lagarto.

Toda la vida en el reflejo del sol

Toda la vida en el reflejo del sol

sobre la fuerza de los árboles, del arenal,

sobre la fuerza de los árboles, del arenal,

del agua.

del agua.

Dicha mansa y tranquila,

Dicha mansa y tranquila,

de sentir los pies calientes por el sol

de sentir los pies calientes por el sol

como si fuera nuestro perro

como si fuera nuestro perro

y tener la conciencia sin una idea, sin una nube.

y tener la conciencia sin una idea, sin una nube.

Como el cielo.

Como el cielo.

Y sentirse satisfecho porque los árboles son

Y sentirse satisfecho porque los árboles son

bellos y tranquilos,

bellos y tranquilos,

porque se destacan en la pureza de un

porque se destacan en la pureza de un

cielo azul azul (hasta dar vergüenza)

cielo azul azul (hasta dar vergüenza)

El río es un pedazo de cielo más

El río es un pedazo de cielo más

y las mujeres semidesnudas tienen

y las mujeres semidesnudas tienen

el mismo color de la arena.

el mismo color de la arena.

¡Son admirables los círculos que

¡Son admirables los círculos que

describe un pájaro

describe un pájaro

que va a apoyarse sobre un poste con

que va a apoyarse sobre un poste con

una destreza y una liviandad que

una destreza y una liviandad que

consterna!

consterna!

Los camellos se perfilan en el horizonte

Los camellos se perfilan en el horizonte

y hay en la cadencia de su paso una

y hay en la cadencia de su paso una

tranquilidad tan grande

tranquilidad tan grande

que algo de beatífico nos penetra.

que algo de beatífico nos penetra.

Plena satisfacción de sentirse vivir tanto

Plena satisfacción de sentirse vivir tanto

que ya nos parece que no es vida.

que ya nos parece que no es vida.

Bondad de no sentir la necesidad

Bondad de no sentir la necesidad

de satisfacer ningún deseo

de satisfacer ningún deseo

inclusive

inclusive

de

de tod

tod o

o ímpetu

ímpetu

en el reposo de un instante de

en el reposo de un instante de

eternidad

eternidad

que es plenitud de vida

que es plenitud de vida

y que tiene algo de muerto

y que tiene algo de muerto

y

y pregu

pregusto

sto

de

de muert

muerte.

e.

E l p o e m a

E l p o e m a  E l N i l o  E l N i l o  f u e e s c r i t o d u r a  f u e e s c r i t o d u r a n t e e l v i a j e a E u r on t e e l v i a j e a E u r o p a y E g ip a y E g i p t o q u e G ip t o q u e G i r o nr o n d o r e a l i z a r a e n d o r e a l i z a r a e n 1 9 2 7 1 9 2 7 y f o r my f o r m a a p a r t e p a r t e d e l c u a d e r n od e l c u a d e r n o   E g i p t o N °  E g i p t o N °  1. I  1. I ntegrarntegrar á á elel l i b r o d e J o r g e S c h w a r t z :

(6)

O . G I R O N D O

O . G I R O N D O

versos

versos

al campo

al campo

No es mar. No es tierra en pelo. No es mar. No es tierra en pelo.

No es constancia de cielo, No es constancia de cielo,

ni horizonte altanero. ni horizonte altanero. Es nada. Es pura nada. Es nada. Es pura nada. Es la

Es la nadnad a.. a.. . que ladra.. que ladra.

Por mitades: Por mitades: caballo caballo hombre sólo hombre sólo de sombra. de sombra. En silencio. En silencio. ¡Al galope! ¡Al galope! Con su polvo. Con su polvo. ¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde? * *

Su pingo entero y nocturno Su pingo entero y nocturno

el silencio ha sofrenado, el silencio ha sofrenado, Pasta el humo de los ranchos. Pasta el humo de los ranchos.

Pero la

Pero las huellas se vs huellas se v an.an. En vez de troncos cantores En vez de troncos cantores los montes quieren

los montes quieren seser campor campo .. Toma aliento el viento macho, Toma aliento el viento macho,

Pero las huellas se van. Pero las huellas se van. En vez de troncos cantores En vez de troncos cantores los montes quieren ser campo. los montes quieren ser campo. Toma aliento el viento macho. Toma aliento el viento macho.

Pero las huellas se van. Pero las huellas se van. Hasta la arisca distancia Hasta la arisca distancia má

más que horizs que horiz onte es abrazo.onte es abrazo. La tarde se ha desnudado. La tarde se ha desnudado. Pero las huellas se van. Pero las huellas se van.

Nocturno mugido solo Nocturno mugido solo

—¿Luna vaca?— —¿Luna vaca?— —¿Luna toro?— —¿Luna toro?—

que nos inmensa la pampa; que nos inmensa la pampa; mugir de nubes con guampas. mugir de nubes con guampas.

* *

Los montes ya tienen alas; Los montes ya tienen alas;

los pantanos,

los pantanos, payadores.payadores. ¡Polvo entre polvo que ladra!. . ¡Polvo entre polvo que ladra!. .

Los montes: alas. Los montes: alas.

Yo nada. Yo nada. Nubes potrancas: el campo. Nubes potrancas: el campo. Payadores: los pantanos. Payadores: los pantanos. Perdidos en ritmo pampa: Perdidos en ritmo pampa: montes, pantanos. montes, pantanos. Yo nada. Yo nada. * *  Asp

 Asp era era lulu z. z. VVieie nnto to ppoottroro .. Nubes de pelo tormenta. Nubes de pelo tormenta. El campo sólo es relincho; El campo sólo es relincho; el relincho, tarde muerta. el relincho, tarde muerta.

* *

 A

 Ammiigg o o saposapo —la luna —la luna

pinta un arcángel caballo pinta un arcángel caballo galopando soledades. .. galopando soledades. .. amigo de estar con nadie. amigo de estar con nadie.

* *

Me están hablando los campos Me están hablando los campos

pero yo no los comprendo. pero yo no los comprendo. Ojos de charcos lunares Ojos de charcos lunares Viento duende. Nube viuda. Viento duende. Nube viuda. Me están hablando en silencio. Me están hablando en silencio.

Se aquerencia mi penumbra. Se aquerencia mi penumbra.

Fuga de garzas nupciales. Fuga de garzas nupciales. Calma con ansias de cielo. Calma con ansias de cielo. Me están hablando los campos Me están hablando los campos pero yo no los comprendo. pero yo no los comprendo.

* * Tarde, pliega Tarde, pliega en silencio, en silencio, aunque te mueras, aunque te mueras, simplemente las alas. simplemente las alas.

No digas nada. No digas nada. El campo compañero, El campo compañero, el campo serio, el campo serio, te mira y te acompaña; te mira y te acompaña; pero aunque mueras, pero aunque mueras, tarde, aunque te mueras, tarde, aunque te mueras,

no dirá nada. no dirá nada.

* *

 An

 An gugu ststia ia padpad re re de de ttoo rr oo.. Cielo absorto.

Cielo absorto. Campo sordo. Campo sordo.

Distancia madre de todo. Distancia madre de todo.

* *  Al  Al gaga lolopepe ,, en su caballo muerto, en su caballo muerto, ya se aproxima. ya se aproxima. noche, noche, el silencio, el silencio, al galope. al galope.  Au

 Au nqnq ue ue sofsof renren e e y y bebabeba luna; luna; como una yegua,

como una yegua,

noche; noche; espéralo desnuda, espéralo desnuda, al galope. al galope. * *

¿Quién eres polvo fantasma? ¿Quién eres polvo fantasma? ¿Quién eres sombra de nada? ¿Quién eres sombra de nada?

* *

En esa nube. En pelo. En esa nube. En pelo. ¡A los lonjazos! Cielo. ¡A los lonjazos! Cielo.

¡A la carrera! ¡A la carrera! En esa nube overa. En esa nube overa.

* *

 Au

 Au nqnq ue ue lo lo lamlam an an las las vacasvacas Se va.

Se va.

No quiere ser campo: No quiere ser campo: parvas de calma, distancia, parvas de calma, distancia, bostezo azul, ni nostalgia. bostezo azul, ni nostalgia. Puede templar su guitarra, Puede templar su guitarra, murmurarlo al alambrado. murmurarlo al alambrado. Se va.

Se va.

No quiere ser campo. No quiere ser campo. ¿Hambre de cielo o de nada?. . ¿Hambre de cielo o de nada?. .

Versos al campo

Versos al campo  f u e r o n p u b l i c a d o s e n  f u e r o n p u b l i c a d o s e n La NacióLa Nación,n, elel 10 de Di

10 de Di ciecie mbrmbr e de 19e de 19 50 50 y no y no están inclestán incl uiduid os en os en laslas

Obras Completas

Obras Completas d e d e G i rG i r o n do n d o .o .

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OLIVERIO

GIRONDO

 proyecto para la rev. martín fierro

P r o y e c t o e n e s t u d i o  (1925) / M A R T I N F I E R R O / D I R E C C I O N - A D M I N I S T R A C I O N - C O L A B O  R A D O R E S / O li v er io G i ro n d o , P a b l o R o j a s P a z , S e r g i o P i ñ e ro , F r a n c i s c o L u i s B e r n á r d e z  D i r e c t o  res /  C r í t i c a l i t e r a r i a : /  Ricardo Güiraldez: ( L i t e r a t u r a n a c i o n a l , letras francesas, * / *  Hipólito Ca ramba/: ( A u t o r e s a r g e n t i n o s , c l á s i cos y modernos, /  Francisco Luis Bernárdez: A u t o r e s e s p a ñ o l e s , p o r t u g u e s e s , / * Sandro Volta: A u  t o r e s i t a l i a n o s , /  Pablo Rojas Paz:

(Crítica literaria de nuevos escri tores argentinos y americanos) / Poesía: Oliverio Girondo:  ( O r i e n  t a c i ó n p o é t i c a n u e v a ; c o n t r o l , d i  fus ió n; uni ón co n las vanguardias mundiales) /  Jorge Luis Borges:

(Examen de clásicos y modernos, nuevas tendencias europeas; crio l l i s m o ) /  Córdoba Iturburu:  (Pre sentación nuevos poetas, crítica de autores locales / *  Sandro Pian-tanida: (Di fus ión ¡deas estéticas, p i n t u r a , l i t e r a t u r a , t e a t r o , i m p r e n  ta, música) / *  Emil io Pettoruti

-(Colaboración, ideas estéticas nue vas, examen arte local) / *  XulSo lar - ( C o l a b o r a c i ó n , c r í t i c a de a rt e general, local, autores nuevos) / T e a t r o y M ú s i c a : *  Luis Góngora

- ( A r t e l í r i c o , t e a t r o e x t r a n j e r o , crítica y crónicas) / *  José B. Cai-rola: ( T e a t r o a r g e n t i n o , u r u g u a y o ; nuevas tendencias extranjeras; ci n e m a t ó g r a f o ) / *  Gastón O. Cala món: ( A r t e l í r i c o , c o n c i e r t o s , c r í  tic a musical arge ntin a, y en gene ral) / *  Samuel Eichelbaum:  ( A m  b i e n t e t e a t r a l l o c a l , a u t o r e s , o b r a s , c r í t i c a g e n e r a l ) /  Enrique Gonzá lez Tuñón: ( C r í t i c a t e a t r o n ac i o  nal) /  Evar Méndez:  ( D a n z a , M u -sic Hall) /  P o l í t i c a :  Sergio Pinero

-( E x a m e n d e l a p o l í t i c a l o c a l , n o  tas de actualidad / *  Leónidas Campbell: ( P o l í t i c a a r g e n t i n a e i n  t e r n a c i o n a l , c r í t i c a s o c i a l , s o c i o l o  gía) / *  Juan Carlos Rébora:  (Jui c i o s p o l í t i c a n a c i o n a l , j u i c i o s p o l í  tica educacional) / *  Mariano A. Barrenechea: ( P o l í t i c a a r t í s t i c a y educa ciona l (univer sitaria ) / *  Leo  poldo Hurtado: ( C r í t i c a o j u i c i o s a s u n t o s a r t í s t i c o - c o m u n a l e s , c r í t i  c a s o c i a l , c o m e n t a r i o s c i u d a d a n o s )

 / Santiago Ganduglia: (Te mas de p o l í t i c a a r g e n t i n a i n t e r n a c i o n a l ) / N o t a s G r á f i c a s : P e t t o r u t i ; X u l S o l a r ; N o r a h B o r g e s ; S a n d r o V o l t a ; S i r i o ; C e n t u r i ó n ; J u a n Ca r l o s F i -g a r i * ; A l b e r t o G ü i r a l d e s ; O l i v e r i o G i r o n d o ; B o n o m i ; L i n o P a l a c i o ; * F c o . A . P a l o m a r ; F e d . A . B o x a c a ; * H. Mar tín ez Fer rer; Queri no C r i s t i a n i ; / C o l a b o r a d o r e s a s i d u os : L e o p o l d o L u g o n e s ; P e d r o F i g a r i ; * And rés L. Caro ; Luis Cané; Bran dan Caraffa; Raúl González Tu ñ ó n ; P e d r o M o r e n o ; P í a I l l a r i ; * K e l l e r S a r m i e n t o ; * G o n z á l e z L a -nuz a; * V de E. Laz cano Teg ui; * L u í s L . B e l l o t ; R o b e r t o L e d e s m a ; L e o p o l d o M a r e c h a l ; R e n é Z a p a t a Quesada; Samuel Glusberg; Mace-donio Fernández; * Nora Lange; R o b e r t o M a r i a n i ; N i c o l á s O l i v a r i ; * Luis L. Fr anc o; Pedr o V. Blake; H e r n á n G ó m e z ; E s l a v o y A r g e n t o .

El origin al de este afiche está en el Ins tit uto de Lite ratu ra Arge ntina "R ica rd o Rojas" de la U.B.A. Fue reproducido por gentileza del Dr. Antonio Pagés Larraya.

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OLIVERIO

GIRONDO

warrants

agrícolas

CAPITULO PRIMERO

Como toda otra industria, la agrícola está supeditada a dos elementos primordiales: el trabajo y el capital. Tanto de uno como de otro, depende necesariamente su prosperidad. Si el hombre sin dinero —al decir de las Partidas— es un muerto en tre los vivos, éste sin aquél pierde toda su razón de ser. Ambos elementos se complementan y se vigorizan y cuando uno llega a subyugar al otro, fatalmente se produce un desequilibrio.

Quizás sea ésta una de las características más salientes de la civilización contemporánea y a ella se debe, a no dudarlo, la reacción que significa el moderno movimiento socialista y que arrancando de Carlos Marx llega a nuestros días. Por esto un a de las misiones más serias de los Estados con te m poráneos ha de ser la de trabajar en conciliar estas fuerzas, al parecer antagónicas, valiéndose de leyes, que, como la de Warrants, tiene, entre otras esa finalidad.

Las faenas agrícolas, por las mismas eventualidades a que están expuestas, necesitan ser protegidas y armadas para que puedan, por sí mismas, defenderse y esa arma es el capital. En ello, no sólo están comprometidos los intereses de innumera bles ciudadanos, sino también la prosperidad de la nación.

En las condiciones que actualmente se llevan a cabo los trabajos agrícolas, se hacen indispensables fuertes sumas de dinero y la nación que no se esmere en proporcionárselas al agricultor, se resentirá inevitablemente en una de las fuentes principales de sus riquezas.

El problema del cultivo del suelo no se reduce, pues, a la preocupación de poblar el territorio. Es imprescindible, a la vez, ofrecer a quien lo pueble, los medios necesarios para que su trabajo no resulte infructífero. Adquiere, de esa manera, importancia el estudio de un sistema creditorio destinado a cumplir ese cometido y, accidentalmente, el tema que nos ocupa, por ser éste una de las modalidades más importantes de aquél.

En Europa y sobretodo en Inglaterra —cuna del warrant— se ha palpado prácticamente la importancia que reviste un buen sistema de crédito en materia agrícola y lo necesario que resulta, el reglamentarlo de una manera eficaz.

¿Por qué razón no la tendría su implantación entre nos otros?

Si bien es cierto que las condiciones en que se practica la agricultura en Europa, son distintas a las nuestras, el propor cionar capitales al agricultor es tanto o más necesario, pues la carestía de los cultivos intensivos europeos está compensada con la extensión que éstos adquieren en nuestra República.

El colono necesita dinero para comprar la semilla, labrar su tierra, hacer los sembradíos, recolectar los productos y aún después que éstos están listos, ha menester estar en condicio nes de esperar el momento propicio para la venta, y "contri buir a ello, no es sólo velar por su bienestar y conjurar su ru in a, sino atenuar los efect os de las grandes calamidade s públicas y alimentar las fuentes de la prosperidad del país" (Chastenet)

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Si no se proporcionara al agricultor los medios para defen derse de los especuladores y esperar el momento apropiado para liquidar sus productos, serían vanos los esfuerzos tendien tes a facilitarle el capital necesario para efectuar los trabajos preparatorios de la tierra. Por esta razón, la ley de prenda agraria perdería en gran parte su eficacia, si no existiera la de warrant, que la complementa y la completa.

 Am ba s leyes tiende n a pr op or ci on ar al ag ri cu lt or capita l en condiciones regulares de intereses y en ellas encontrará aquél un modo de defenderse de los hábitos ratoniles de los interme diarios. En nuestra campaña, pulula esta especie de traficantes, tan faltos de escrúpulos, como opulentos en artimañas usure ras. Disfr azad os de almacenero s, llegan con sus cachivaches a la estación de un pueblo que quizás exista algún día, y allí, al la do del andén, instala su boliche. Su negocio es bien sencillo: vender al fiado y a precios exorbitantes mercaderías falsifica das y averiadas; adelantar fondos al 40 % a la clientela que ofrezca alguna garantía y llegada la cosecha, cobrarse lo que se le adeuda y muchas veces quedarse él con los productos de aquélla.

Práctica tan generalizada es la que motiva en buena parte lo frecuente que es encontrar en nuestra campaña hombres labo riosos e inteligentes que, después de trabajar largos años, ape nas si han mejorado de situación!

Demostrado lo urgente que es suministrar al agricultor los capitales indispensables a su trabajo, entremos a examinar los medios que se pueden utilizar con ese objeto y comencemos por las antiguas formas de crédito, vale decir, el personal y el hipotecario.

El crédito personal reposa únicamente en la confianza —elemento de suyo harto impreciso— y expuesto de continuo a la inestabilidad propia de los negocios. De su existencia nadie puede estar seguro: quién deposite en él su porvenir, estará perpetuamente expuesto a la bancarrota. Podrá haber cumpli do con puntualidad sus compromisos; gozará del privilegio de poder girar en descubierto en las instituciones bancarias. Ma ñana, quizás hoy mismo, puede ocurrir que todas las puertas se le cierren y no tener entonces a quién recurrir: una guerra, una "corrida", o alguna de las múltiples y complicadas causas de la restricción del crédito pueden haber motivado tal estado de cosas.

El crédito personal, por otra parte, se presta a negociaciones que han de tratarse de reprimir por ilícitas y ello agrega un mo tivo más para buscar una solución que evite ese peligro.

La hipoteca, esa rancia institución conocida de los Roma nos, se amolda mal a las exigencias de la vida moderna, en que las cosas muebles han adquirido tanto o más importancia que las inmuebles.

Por otra parte, para gozar de sus beneficios, se necesita in dispensablemente ser propietario, cosa que rara vez acontece entre los que se dedican a la agricultura, pues generalmente el propietario arrienda su finca a un tercero que es quien la ex plota. Agréguese a los inconvenientes enumerados, el no menos grave, de lo oneroso que resulta esa clase de operaciones, que, por las mismas formalidades de que están rodeadas, requieren gastos de consideración, y se las verán inutilizadas para présta mos de menor cuantía.

Era, pues, imprescindible, por una parte, buscar un medio que permitiera al agricultor ofrecer una garantía sólida al pres tamista, sin que dicha garantía entorpeciera el desarrollo de sus tareas; y, por otra, crear un papel de comercio que, sin dificul tad, pudiera convertirse en efectivo y cuya transmisión no sig nificara necesariamente la venta de las mercaderías, que, de positadas, garantizan de una manera real ese papel.

Tales necesidades han sido llenadas por la prenda agraria y los warrants: ambas leyes —como he dicho anteriormente— se complementan, formando un todo armónico, sin dejar por ello, de tener cada una su propia esfera de acción.

La prenda está llamada a satisfacer las primeras y más ur gentes necesidades del colono; valiéndose de ella, puede éste conseguir el capital indispensable para efectuar las faenas en sus campos, pero cuando la cosecha esté recojida, no puede ya recurrir a ella, y se verá obligado entonces, si necesita hacerse de fondos, valerse de la ley de warrant.

N O T A

S e t r a t a d e l a m o n o g r a f í a " W a r r a n t s A g r í c o l a s " e s c r i t a p o r G i r o n d o cuando cursaba estudios de abogacía, para la Cátedra de Derecho Agra rio de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA. El original m e c a n o g r a f i a d o s e e n c u e n t r a e n a l B i b l i o t e c a N a c i o n a l . S e r e p r o d u c e aq uí el prim er capí tu lo "E l créd it o agrí col a. Las antig uas y las nuevas f o r m a s d e c r é d i t o " , c o n e x c e p c i ó n d e l p r i m e r p á r r a f o ( i n t r o d u c t o r i o ) y e l ú l t i m o ( e n l a c e c o n e l s e g u n d o c a p í t u l o ) , q u e d e t o d a s m a n e r a s X U L i n c l u y e a c o n t i n u a c i ó n :

P o r s er e l w a r r a n t u n i n s t r u m e n t o d e c r é d i t o c u y a f i n a l i d a d es en ci al es —y lo será aún por mucho tiempo entre nosotros— puramente agrí col a y ente ndi end o que al den omi na r la Facu lta d el tema que me ocupa en la forma que lo ha hecho ha querido significar que se trate al warrant p r i n c i p a l m e n t e e n s us r e l a c i o n e s c o n l a a g r i c u l t u r a , m e i n d u c e , a l c o m e n z a r e s t a t e s i s , d i c i e n d o a l g o s o b r e e l c r é d i t o a g r í c o l a .

Esa estrecha rela ción entr e una y otr a ley, nos induce a decir algo de la primera, antes de pasar a tratar la última, que será el objeto del pre s e n t e t r a b a j o .

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OLIVERIO

GIRONDO

arte, arte puro,

arte

propaganda

De no ser así, una obra cuya ideología nos fuera extraña o contradijera a la nuestra, jamás lograría interesarnos, y un ateo se hallaría incap acitado --p or eje mp lo - de apreciar los frescos de Giotto cuando, en realidad, puede captar todo lo que hay en ellos de trascendental (sic) al que, por cierto, no lo constitu ye el tema, la anécdota que nos cuenta el Giotto, ni tan siquie ra su misticismo, sino la belleza que sus frescos encierran, la emoción estética que se desprende de ellos.

La superioridad del arte sobre las otras manifestaciones del espíritu sólo radica en eso. Ella se encuentra más allá de la mo ral, de la filosofía y por lo tanto de la política, porque, al crear belleza, encuentra una verdad, una "utilidad", una razón de ser, en sí misma, y se libera, en cierto modo, de las contingen cias del tiempo y del espacio, ya que expresa algo perdurable y universal.

Todo esto no significa, ni mucho menos que el artista se aparte de la vida e ignore la existencia del calendario. Si una actitud semejante fuera posible, resultaría perniciosa, o, por lo menos, demasiado poco humana. El artista —ser sensible por exelencia (s/c)— al contacto de la vida que lo rodea y lo mode la, capta el ritmo de su época y traduce su acento, en la obra que crea. Hasta en las épocas de mayor recogimiento no ha su cedido otra cosa, y es así, como no es necesario un gran olfato para reconstruir, al través de la obra de arte más abstracta- un poem a de Mal lar mé , un cuadr o de Picasso- la época en que se produjo.

Personalmente, sin embargo —pero aquí tocamos una cues tión de epidermis—, creo que un excesivo recato perjudica más bien que beneficia, la creación artística. Por mucho heroísmo que entrañe, el sacrificio de la vida no redunda en provecho de la obra, y al menos para mí —y me parece para todo america no— el arte no debe ser una forma elegante de escamotear la vida, sino una posibilidad de vivirla más intensamente, pues así no sólo nos preservaremos de la monstruosidad que significa dejar de vivir para expresar lo que no hemos vivido, sino que nuestra obra resultará más entrañable y más profunda.

De ahí proviene que el "arte puro" —lo que se ha dado en llamar el "arte puro", que en realidad no es tal— jamás consiga entusiasmarme y aunque obligue, a veces, mi admiración, me deja, a pesar de ella, un gustito que me repugna. Me acontece con él lo que me acontece con los reptiles: ¡son admirab les, pero me dan frío!

El arte no debe "servir" a nadie, pero puede servirse de to do. . . hasta de la política. Hay que reconocer, sin embargo, que éste  (sic)  nunca inspiró obras de verdadera importancia, debido a que los problemas que plantea por apremian tes, por angustiosos que resulten— son de orden práctico y carecen, por lo tanto, del desinterés y de la libertad que requiere toda crea ción artística. Esto no implica, en lo más mínimo, que un ar tista no pueda encontrar en la política la veta que le conviene. La obra de Siqueiros está allí para demostrarlo. Podía o no gustar su pintura; negar que existe en él un pintor me parece arriesgado. Y eso es lo único que le interesa al arte. El conteni do ideológico de la obra carece de importancia. Más aún: es su "o br a mu er ta" , lo que, en la may orí a de los casos, la hace ca llar en el olvido.

 A ta nt a pe rf ec ci ón , a tal pureza, pr ef ie ro lo desgajado y lo viviente; aspiro a un arte de carne y hueso, con cerebro y con sexo, menos perfecto, o de una perfección disimulada bajo una trabajosa y cálida espontaneidad; un arte para todos los días, un poco popular, un poco desgarrado —si se quiere-; pudoroso en su impureza, contenido dentro de la más absoluta libertad de expresión; un arte, en fin, cuya dignidad le impide hallarse al servicio de nadie, ni de nada, y obedezca, tan solo, a las ne cesidades de su propia existencia.

N O T A

T e x t o o m i t i d o d e la s b i b l i o g r a f í a s s o b r e G i r o n d o . P u b l i c a d o e n " ' C o n  tra' Todas las escuelas Todas las tendencias Todas las opiniones. La re v i s t a d e l o s f r a n c o t i r a d o r e s " . B u e n o s A i r e s , N ú m e r o 4 , A g o s t o d e 1 9 3 3 . E l e s c r i t o f u e " d e s c u b i e r t o " p o r A l f r e d o R u b i o n e e i n t e g r a c o m o a p é n  dice su trabajo  Oliverio Girondo en "Contra",  a ú n i n é d i t o .

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testimonios 

J O R G E

L U IS

B O R G E S

Oliverio simulaba libros que consistían sobre todo en páginas en blanco, carátulas. Si le publicaran las obras completas, bueno, no llega rían a una página. ¿Si hay un posible paralelismo conmi go? ¡Pero no !, yo alguna página rescatable creo haber escrito. Oliverio era un infeliz, Xul Solar en cambio era un hombre de genio. El se reía de Xul Solar y después lo plagió tardíamente en un libro que se llama En la masmédu-la. Una vez recuerdo que nos reunimos los miembros de la revista Martín Fierro y dijimos ¿cuál es el más flojo?, algunos pensaban en un escritor. Piñero, que murió, pero en general dijimos que el más flojo era Oliverio Girondo. El estaba muy interesado en la venta de los libros, fue uno de los precursores de la promoción, que se ignoraba entonces. Yo pub liqu é mi prim er li br o, Fervor de Buenos Aires, en el año 23, y no se me ocurrió mandar un solo ejemplar a la librerías, o a los diarios, o a otro s escritores, yo los dis tri bu í entre mis amigos, pero él no ; claro, él vino de París y trajo ese concepto comercial de la literatura. Las cartas de Oliverio Girondo no se entendían, eran como Finnegan's Wake. Un día me dijo que había conseguido un español macanudo que le corregía los originales, porque cuando se los corregía Ricardo Güiraldes se los llenaba de paréntesis, comas, cremas diéresis, etc. Y al pobre Oliverio, caramba, eso no le agradaba.

(Entrevista realizada por integrantes de la Revista XUL en 1983.)

ARTURO

CUADRADO

Oliverio Girondo ha sido para mí como para todos los españoles uno de los mejores poetas que tenemos. En España lo consideramos uno de sus mejores poetas, es decir, que antes de ser conocido en Buenos Aires, en Madrid la Revista de Occidente, que dirigía Ortega y Gasset, abre sus puertas a la poesía y convoca a García Lorc a, Rafael Al be rt i, Luis Cer-nuda, toda esa gran generación de la poesía entra de la mano de Ortega. Luego entra Miguel Hernández y de pro nt o ¿quién figura entre las pági nas de la Revista de Occident e? Pues Gi ro ndo . Es el prime r poeta ame ricano que logra entrar en la revista dirigida por Ortega y Gasset. Un día bajábamos nosotro s por la calle Esmeralda record ando el itinerar io que hacíamos con Federico García Lorca y Oliveri o me dice "A rt ur o, tú que diriges una an tolo gía sonora , ¿por qué no me grabas la vo z? ". Pide él grabar su vo z. Mu ch a gent e rehuy e grabar la voz porqu e piensan que puede significar la inmortalidad, y la muerte. "Vamos a hacer una colec ción nueva, 'La palabra en el vie nto ', para inaugurar una nueva serie de voces con la tuya", le dije. Oliverio feliz de grabar. Al rato no más fui mos a los estudios de grabación, que estaban en la calle Tucumán, y comprometimos un horario. El día que apareció él para grabar se sentó, estuvo miranto todo ese mundo ficticio que es la grabación, de actores, de actrices, de ayudantes, y era un espectáculo. Comenzó a grabar y a los pocos segundos paró. El técnico o ingeniero dice "continúe la graba ci ón ". "N o , no grabo más". Y nos fuimos. No estaba conte nto ese día él mismo de su voz. Cosa verdaderamente extraordinaria: el hombre que duda de su voz. Y en el Imparcial, tomando manzanilla y comiendo ca racoles, él me dice "Arturo, yo me temo que voy a morir pronto. Pero antes voy a dejar mi voz, voy a dejar esta grabación para que quede co mo ejemplo a los poetas jóvenes de cómo hay que trabajar". Y surge una extraña pregunta: "yo quisiera conocer a la más importante poeta  jo ve n de Bu en os Ai re s ". " C o m o los po eta s te ne mo s el do n de hace r los

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de Buen os Air es, la más extra ord ina ria de todas ell as" . Sale el disco he c h o y d i c e " A r t u r o , q u i e r o e s c u c h a r l o e n m i c a s a " . Y e n u n a r e u n i ó n mu y ín ti ma , estaba Olga Or ozc o, escuch amos la gra baci ón. El está en si len cio , está gozándose a sí mis mo y cuan do ter min a la pri mer a cara de pasarse, se levanta y aplaude. Se aplaude a sí mismo. Estaba tan conten to de que había salido perfecto el disco, pues era una grabación extraor d i n a r i a , q u e n o q u i s o e s c u c h a r l a s e g u n d a p a r t e . D i j o " N o r a h , t r a e v i n o " y pasamos toda la noche esc uchá ndol o hablar ; en realidad escuc harl o era como una fiesta . En f in , yo sé que se va a mor ir y me prepa ro ante su muerte a que conozca a la nueva poeta argentina. El bar Moderno era u n o d e l o s g r a n de s f o c o s i n t e l e c t u a l e s d e l a A r g e n t i n a . A l l í í b a m o s t o  d o s . Y a l l í c o n o c í a u n a j o v e n c i t a q u e m e a n d u v o f a s t i d i a n d o d u r a n t e un ti emp o, tend rí a trece o cator ce años y me di o su dire cci ón. Yo le aviso que Oli ver io G ir on do va a ir a su casa y queda des lum bra da. Y lo llevé. Cuand o íbamo s a él se le oc ur ri ó pasar por la Av da . de Mayo y com pr ó dos botel las de vin o Marqu és de Risc al, el vin o que to ma la no bleza española. Aparecimos en un conventillo de la calle Asamblea, en Parque Chacab uco. Y en el con ve nt il lo , en uno de esos pati os de co n ventillo, se estaba haciendo un asadito. Está una señora de 90 años, la abuela, está la m adr e, está un h er man o, está la poet a y está una veci na. Y cuando Oli ver io entra —hay velas, esta casa, un co nv en ti ll o, no tiene luz eléctrica— está la mesa, está el fue gui to del asador, y nos senta mos. Oliverio se sienta entre la abuela y la poeta. El, habituado a las grandes residencias argentinas, se encuentra con que la gran poeta que viene está en un conventillo. Es el pueblo. Y comienza a hablar. Y habl a sobre R i m b a u d . L a m e j o r c o n f e r e n c i a q u e s e p u e d a e s c u c h a r s o b r e R i m b a u d la dice él así, a analfabetos. En vez de dar esta conferencia en una cáte dra lo hace hablando entre dos velas, cinco analfabetos y el Marqués de Riscal. Se ter min a el Marqu és de Riscal y viene una damaju ana. Y viene ya el amanecer y él sigue hab lan do. Pero se deti ene y dice "¿ pe ro yo a qué vengo. Arturo, a qué me traes aquí. No veníamos a ver a la poeta?" " S í , é s ta e s l a c h i c a " , " ¿ t ú , t a n j o v e n ? " . " S í " . " B u e n o , a ve r , u n p o e m a tu yo ". Y la chi ca se levant a, romp e su blusa y enseña los dos pechos . Dos pechos de una chica de trece años. Oliverio ve las dos tetas de la chi quil ina y ¿qué hace? Se qued a mi ra nd o, ext asi ado , esa cosa inespera d a , l a g r a n p o e s í a d e l c u e r p o . Y d i c e " A r t u r o , v á m o n o s " . N o s l e v a n t a  m o s y n o s f u i m o s . O l i v e r i o , h o m b r e d e u n a s e n s u a l i d a d q u e s e p r o y e c  taba sobre las mujer es y el vi no , por ese gran mo me nt o su yo , llega a la adoraci ón de u na venus es el cue rpo de esa muc hac ha. A los poco s días me llama Nor a, me dice que él va a mor ir . Tres veces me lla mó . Ta m bién Oliverio reclamó por mí. No quise ir a verlo, no quise ir a verlo. No pude aguantar. Fui a su entierro. Había una costumbre que cuando se salía de la Recoleta se iba a un Café a tomar un vaso de vino. Y él me d i c e " A r t u r o , c u a n d o y o m e m u e r a , t e v ie n e s a q u í a t o m a r u n v as o d e v i n o " . E l d í a de l e n t i e r r o , l o r e c u e r d o b i e n , c o n R a ú l G o n z á l e z T u ñ ó n salimos del cementerio, después de llevar el ataúd, no con lágrimas, por q u e é l er a u n h o m b r e i n m o r t a l , y f u i m o s a c u m p l i r s u v o l u n t a d , a t o m a r

Raúl y yo donde él me ordenó un vaso de vino.

(Entrevista realizada por integrantes de la Revista XUL en 1983.)

FRANCISCO

MADARIAGA

H a p e r j u d i c a d o s i e m p r e a l o s o f i c i a l i s m o s l i t e r a r i o s c o n s u a p t i t u d d e a b s o l u t a m e n t e p o e t a n a t u r a l , c o m p l e t a m e n t e m o d e r n o . N o p e r t e n e c i ó a la legión de atr ofi ado s artistas de mezqu inas desgracias, insensibles al gran trago huma no de lo ju st o, y carentes de una ap ti tu d contra ria de las miserias, las humillaciones y el desprecio, de toda índole, que ejer c e n la s e x p l o t a c i o n e s m o d e r n a s , e n t o d o s l o s ó r d e n e s . P e r o l t a m p o c o pertene ció a la otra legión de decl amad ores , con pret ensio nes de socia l es o d e h u m a n i s t a s . D e l h u m a n i s m o v u l g a r , l a m e n t a d o r , i n a p e t e n t e , d e los "niveladores por la base". Los primeros: artistas a medias, desencan t a d os " c o n t e m p l a d o r e s " , e n f e r m o s d e at r a s ad a s d o l e n c i a s m e n o r e s , arrastradas del siglo pasado, pero mendicantes y sin defensas. Los segun

dos: inf eri ori zado res de las ideas, o de la visi ón del mu nd o que pre ten  d e n r e p r e s e n t a r e n e l p l a n o e s t é t i c o : s i e m p r e , e n e l f o n d o , c o n f o r m i s t a s y , r e a l m e n t e , i r r e a l es . E n O l i v e r i o G i r o n d o , u n v e r d a d e r o e s p í r i t u c r i o  l l o h a p r o v o c a d o , s i e m p r e , s u b t e r r á n e a m e n t e , a s u p o e t a , y é s t e l e h a consagrado, y devuelto, los abismos más libres y sangrantes.

OLGA

OROZCO

(. . .) esos largos diez años de lucha den odad a cont ra las tra mpas y las falacias del lenguaje, esos años en que Oliverio Girondo se desvela en la quinta de Glew o en su casa de la calle Suipacha combatiendo hasta el amanecer con las imágenes inasibles y las fantasmagóricas palabras. Diez carpetas de papeles que pueden ser diez libros arden y se consumen en l a n a d a , s i m b o l i z a n d o , t a l v e z , u n a c t o d e f e e n l a i de a de l a n i q u i l a m i e n  t o y e n l a c o n v i c c i ó n d e l a i n u t i l i d a d t o t a l .

Yo lo con ozc o casi al fina l de esa époc a, en 19 39. La poco más que tímida adolescente que yo era, estaba sentada en una comida de escrito res frent e a ese caball ero de copiosa barba negra, ojos deso rbit ados y c o n v e r s a c i ó n d e s l u m b r a n t e , q u e d e v o r a b a s u p o l e n t a c o n p a j a r i t o s c o n m o d a l e s a r i s t o c r á t i c o s , m a t i z a d o s p o r a l g u n o s g e s t o s y a l g u n a s e x c l a m a  c i o n e s d e t r o g l o d i t a . M e i m p r e s i o n a b a n s u v i t a l i d a d d e s b o r d a n t e , s u i n  g e n i o i n a g o t a b l e , s us e x c l a m a c i o n e s e n e r g u m é n i c a s , s u p o t e n t e y h er  m o s a v o z d e J ú p i t e r t o n a n t e o d e j u s t o S an P e d r o , p e r o , s o b r e t o d o , s u m i r a d a i m p l a c a b l e , t i e r n a , c o m p r e n s i v a y a c u s a d o r a a l a v e z , e n l a q u e se podí an ver desfilar tod os los fulgores de la ad mo ni ci ón y de la co m pasión humanas. Me sentí culpable de todos mis defectos y absuelta por tod a la mag ni tu d de mi ins igni fic anci a, y no pud e evit ar una lágr ima de solidaridad piadosa con esos humildes pajaritos, con esos frágiles huese-c i t o s q u e huese-c r u j í a n , t a n l a m e n t a b l e s , e n t r e s u s g o z o s a s y o l í m p i huese-c a s f a u huese-c e s .  A ú n est á v i v o el a d em á n de a u t o c o n d e n a c o n qu e r ec ha zó de p r o n t o el p l a t o y m á s v i v a a ú n l a e x p r e s i ó n d e a n i q u i l a d o r a i n d u l g e n c i a c o n q u e e x c l a m ó : " N o p u e d o c o m e r c u a n d o u n a n i n f a l l o r a " . F u e e l c o m i e n z o de una larga amist ad que d ur ó hasta el fi na l, ami stad en la que siem pre q u e d ó t e m b l a n d o u n a l á g r i m a d e p e r t u r b a d o r a i n h i b i c i ó n , a m i s t a d p r o  t e c t o r a y a b i e r t a q u e r e c i b í c o m o u n p r i v i l e g i o s o r p r e n d e n t e , s i e m p r e nue vo, siemp re c on mov ed or , y que será un o de los grandes y mejore s recuerdos que me lleve de este duro planeta.

Comencé a frecuentar entonces esa casa única de la calle Suipacha, en la cu al, a lo largo de más de vei nt ioc ho años, vi desfilar a la ju ve nt ud m á s e f e r v e s c e n t e , a l o s a r t i s t a s e x t r a n j e r o s m á s e x t r a o r d i n a r i o s , a l o s artistas argentinos más valiosos y más auténticos. Aquel espantapájaros q u e h a b í a a n u n c i a d o , t a n e s p e c t a c u l a r m e n t e , l a s al i d a d e l l i b r o d e l m i s  mo nombre, recibía al visitante en lo alto de los ocho escalones de la entr ada; después se penet raba co mo para siempr e en esos ámb it os do n de reinab an ta nagras, hua cos, Figaris y negros vene cian os, ent re tallas y m u e b l e s c o l o n i a l e s . A l g o e s c o n d i d o , p e r o p l a n e a n d o e n l o a l t o , u n b l a n  co albatros abría sus alas baudelerianas sobre el vuelo detenido de tan tas trasnochadas(. . .)

(. . .) su o br a, desde sus libr os ant eri ore s, fue recibi da con silen cios, con ret icenc ias, con balbuceo s inex plic able s. Es que los poetas que crean nuevas leyes para el juego, los que rompen las convenciones lle vand o el riesgo muc ho más lejos, han sido siempre mal mir ado s. Y Ol i v e r i o G i r o n d o h a s i d o e n t r e n o s o t r o s e l a r c á n g e l n e g r o q u e i r r u m p e , a v e r g o n z a d o , e n e l m o m e n t o d e l a m í s e r a r e p a r t i c i ó n d e p r e m i o s ; e l gran pájar o que ahuye nta co n su alta sombr a la asamblea de los gor ri o nes; el voluntario que lleva la bomba o acerca la llama a la carga de dina mi ta ; el que marc hit a co n el fue go sagrado los pobres ramil letes de los  ju eg os f l or a l e s ; el qu e t ie ne la ma r c a so br e la f r e n t e ; el q ue pa re ce el embozado porque es el emisario de otro mundo. De ahí la sospecha y el s i l e n c i o .

(Fragmentos de una Conferencia pronunciada en España por Olga Orozco.)

(13)

R O B E R T O

F E R R O

el discurso de lo

arbitrario

en

oliverio girondo

1 - Es desde el título que (PD) envía a una singular configu ración que organiza en los textos de cada poema una trama de relaciones antagónica s. En ella , los mate riale s elegidos son transformados a partir de un conjunto de procedimientos que ponen en acto un montaje (montaje en el que los puntos de articulación se ligan en orden a un sistema de oposiciones dicotómicas donde se pueden rastrear los ecos de algunos núcleos de significación que la tradición literaria de Occidente ha privilegiado a través de sucesivas elaboraciones); así como el registro distintivo con que esta escritura los trastorna.

El enunciado  Persuación de los días  es la instalación discur siva de una escritura en la que confluyen el gesto ético y el gesto cosmogónico; al día la unidad de tiempo elemental por la que el hombre toma conciencia de su situación en el cosmos y del discurrir del tiempo se atribuye la acción distintiva de la persuación como ejercicio del convencimiento que la sucesión temporal decanta con su fluir.

En Los Trabajos y los Días de Hesíodo se da el enfrenta-miento de un mundo bello, ideal frente a las vicisitudes de la existencia que deviene por los limitados cauces de una época triste, sin arraigos; así recupera el mito de los dos caminos que se repite en la ética órfico-pitagórica, que los traslada al infier no, en toda la filosofía idealista que se origina en la reflexión platónica y en los Evangelios, generando una matriz de pro ducción de significaciones ineludibles en toda la estructura ideológica de Occidente. Esta consideración no se hace como perspectiva genética de la producción literaria, concepción que generalmente postula el desarrollo de determinados núcleos de significación a partir de autoridades de las cuales fluye el senti do y que en definitiva acuden al recurso de la influencia para la descrip ción y el análisis. La menció n se hace desde otro marco teórico, hay determinados tópicos que tienen importantes an tecedentes en la tradición ideológica que domina el campo in telectual en el que se produce el texto de Girondo, y que son de continua reelaboración y transformación a través de toda la serie literaria. Se impone entonces una descripción del trata miento recibido al solo efecto de ponerlos de manifiesto como materiales con los que trabaja la escritura. Es importante en tonces señalar un aspecto que es fundamento de toda la expo sición : el carácter mate rial del proceso social de prod ucción de los hechos de significación y su dimensión ideológica.

En (PD) Oliverio Girondo opone dos ámbitos que su escri tura produce como diametralmente opuestos, uno el mundo anterior a toda culpa, que es propuesto como un paisaje cam pestre en el que se retoma muchos tópicos de la poesía bucó lica:

 Allí están / allí estaban / las trashumantes nubes, /la fácil desnudez del arroyo / la voz de la madera, / los trigales ardientes / la amistad apacible de las piedras (T).

Este tratamiento tiene antiguos antecedentes que pueden llegar hasta el poeta alejandrino Teócrito de Siracusa en el S. III a. C; "ama n el campo como un paraíso semiolvidado; hu yen a él como a un refugio de la artificialidad de la vida urba na". 7

El hombre de la poesía pastorial se siente cosa distinta de la naturaleza que lo rodea y busca tener acceso a ella como a una edad de oro. El Beatus Ille de Horacio es casi un texto canóni co de la poética bucólica de retiro y apartamiento en la que la

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