La distinción sentido-referencia, y la tesis de identidad en el materialismo

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Texto completo

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LA DISTINCIÓN

SENTIDO-REFERENCIA,

Y LA TESIS DE LA IDENTIDAD

EN EL MATERIALISMO*

El materialismo sostieneque la mente o lo mental es materia. Hay varias formasde especificaresto.Se puede afirmar que lo mental es en realidad o realmentealgo material o materia,es decir, que a pesarde las aparienciasen contra, lo mental sólo es una forma de lo material o de la materia.

¿Qué materia puede ser la que componelo mental? Éste resulta un tema de controversia.Unos afirman que la materia sin más, es decir, sin análisis adicional; otros afirman que un órgano del cuerpo humano, por ejemplo,el cerebro;otros más..que la identidad se da entre lo mental y un compuesto neurofisiológicoo bioquímico. Otros afirman que la identidad se da con la materia según la determina la ciencia, esto es, según resultará determinada en el avancede la investigacióncientífica.

La tesis materialista siempre ha resultado repugnante frente a hechos cotidianoscomonuestraconcienciao el sentimientode nuestrapropia existen-cia e identidad. Nos parece que nuestro pensamiento,nuestra imaginación, nuestracreatividady nuestroyo no puedenser algo material, algo como una piedra o una sustanciaquímica, por sutil que éstasea.Aunque nos fascinela idea de no ser extrañosen el conciertouniversal,pensamosque estaparticipa-ción en la totalidad no debe conducir a nuestra aniquilaestaparticipa-ción en la materia, sino que debe preservarsenuestra singularidad como sujetosque piensany actúanfrentea lo material.¿Quéhacerante estaactitud? ¿Cómosatisfacereste deseode singularidad?¿Cómo poder sostenerque "todo es materia"?Los mo-dernos materialistascreen haber hallado una respuestaa este problema, a saber,distinguir entre el sentido de expresionescomo "dolor" y "sucesocere-bi:al C" y la referenciade esasexpresiones.

Es decir: los materialistasmodernos,siguiendo a Frege, se apoyan en la distinción entre el sentido y la referencia de una oración para acomodara fa vez nuestra impresión de que nuestrospensamientos,emociones,etcétera, no son materia,y el hecho de que todo seamaterial o materia.Veamos.

Como se recordará,Frege distingue entre el sentido de una expresiónu oracióny su referencia.El ejemplo que utiliza es el de "la estrellamatutina" , y "la estrella vespertina": las cuales son dos maneras o formas de hablar acercade un único y mismo planeta,a saber,Venus. Alguien puede entender las [rases"estrella matutina" y "estrella vespertina" sin saber que ambas designanun mismo planeta.Esa persona,despuésde usar esasfrasesdurante toda su vida, puede llegar a conocerun día que con las dos hablaba del

mis-• El presente trabajo forma parte de una investigación más amplia que versa sobre las teorías de la significaciónyel concepto de persona. En una segunda parte, abordaré el tema del materialismo en conexión con las teorías dela 'significación.

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mo planeta.Es decir, el uso apropiado y la comprensiónde esasfrasesresulta independiente-por lo menosen parte- del conocimientode la realidad a la que se refieren o sobre la cual versan.

Ese importante ejemplo de Frege nos muestra una separaciónentre nues-tro lenguajey nuestracomprensión,por una parte, y por otra, la realidad del mundo, esto es, entre cómo hablamos del mundo y cómo es el mundo, entre lenguajey realidad, comprensión y verdad, sentido y referencia.

Veamos ahora cómo utilizan y cómo quieren utilizar los modernos mate-rialistas la distinción de Frege. Estos matemate-rialistas argumentanque así como las personas,por ejemplo, conocíany entendían lo que es un rayo porque veíanel relámpagoy oían el estruendo(sin saberque un rayo es una descarga eléctricay, por lo tanto, sin conocerla naturaleza del rayo),así nosotroscono-cemoslo que es tener un dolor porque sentimosla sensaciónynos

contorsío-namos,gesticulamosy proferimos vocesdolidas, pero ignoramosque el dolor es el resultado de un cambio bioquímico o de un sucesoneurofisiológico y por lo tanto ignoramosla naturaleza misma del dolor. Tendríamos así:

EsQUEMA 1

"rayo" "descarga

, eléctrica"

\

,

,

,

,

,

'lt '

ISll"

"dolor" "sucesolIcuro· , , fisiológico D"

...

,

,

"

"1 S21 ,¡

Estos materialistas sostienen,por lo tanto, que con respecto al dolor y a los demásestadosmentalesestamosen una situación similar a aquella en la que se encontrabanlas personascon respectoa los rayos,es decir, en ignoran-cia de otras designacionesalternativas que capturen la naturaleza de los dolo-res.El uso apropiado del lenguaje del dolor de ninguna manera establecedi-chanaturaleza.Es verdad que el uso apropiado de "dolor" supone un acceso epistemológicoapropiado al dolor. Esto quiere decir, en consecuencia,que no hay un "Únicoaccesoa la realidad o a la referenciay que, así como podemos accederal fenómenosatmosféricoS1que designamosindistintamente con las denominaciones"rayo" y "descargaeléctrica", así podemos acceder indistin-tamenteal hecho o enteS2 mediante las denominaciones"dolor" o "suceso neurofisiológicoD".

Por lo tanto, ahora tenemosdos expresiones,dos accesosepistemológicos y un solo hecho o ente. Esto es:

ESQUEMA 2

"rayo" "descarga "dolor" "suceso nettro·

eléctrica" fisiológico D"

I I I

I I I

I I

I I

( I

I I

I I I

I I I

..

+

..

+

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Para evitar confusión debemoseliminar uno de los cuadros.La alternati-va que así resulta es la siguiente:dejar un solo cuadro conectadoa lasIíneas punteadasque designanaccesosepistemológicos,como en el primer esquema, o bien, introducir el signo de identidad entre los cuadrosSl y los cuadrosS2'

De estemodo tendríamos:

"rayo"

EsQUEMA 3

#- "descarga "dolor" # "sucesolIetlTO'

eléctrica" fisiológico D"

I I I

r I r

#- I I # r

r I r

r I I

..

.-

.-= 1Sll 1 S21 1

S21

Algunos materialistasmodernoshablan aquí de una identidad contingen-te. Esto no deja de ser extraño, pues el esquemaanterior deja en claro que en cada caso,es decir, enS,y S2' hay dos designaciones,dos accesosepistemo-lógicosydos hechoso referentesque resultan ser un solo hecho o referencia.

La identidad sólo se estableceentre Sl y entreS2' no entre las expresionesni entre los accesosepistemológicos.

Esto último resulta de crucial importancia a la vez para lo que estosma-terialistasdiceny lo que quieren decir. Por una parte, está nuestroproblema inicial, a saber,cómo compaginarnuestraintuición de que lo mental es como pletamentediferente de lo material, con la afirmación de que "todo es mate-ria". La respuestaesdirecta: la diferencia estáen las designacionesyen nues-tro accesoepistemológico.La identidad estámás allá del lenguajey del cono-cimiento. El lenguaje y el conocimiento de "dolor" y de "suceso

neurofísio-lógico D" siempre serán diferentesy podremosestar segurosde que, en este sentidoy estenivel, mi dolor no es ni será algo cerebral. Pero esta diferencia no elimina una identidad que, desconocidaaún, puede darseen otro nively que hacequeinconscientementey en ignorancia me estérefiriendo a un único y mismo sucesoo hecho cuando digo "me duele"y cuando digo "ocurre un sucesoneurofisiológicoD".

En estaforma pareceque la distinción sentido-referenciapuede acomodar lo que parecía incompatible1y satisfacer nuestro provincialismo epistemo-lógico dándonos la tranquilidad de que nuestros dolores, pensamientos,in-tenciones,etcétera,no se reducena mera materia sino que son algo más, algo sobrey por encima de la materia. Este "algo más" queda acomodadoen el lenguaje y en el accesoepistemológicoy deja la puerta abierta para que sin embargoseestablezcaque el dolor es (idéntico con) un sucesoneurofisiol6gico de un tipo dado.

1Es decir, acomodar nuestra subjetividad frente al mundo. Nuestra experiencia del

dolor queda del lado del sentido, junto con el lenguaje con el que nos expresamos.El dolor mismo queda del lado de la referencia. Este desmantelamiento ha sido puesto en duda recientemente por S. Kripke y T. Nagel. Para Kripke véase la nota 7. Para Nagel véase

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Pero algunosmaterialistasmodernos,al elaborar el anterior punto de vis-ta, dicen que la identidad entre losSl y losS2 es una identidad contingente. ¿En qué consistela contingenciade estaidentidad?

U. T. Place dice que "la conciencia es un procesocerebral"2 y "un

enun-ciado contingenteverificado por observación... " Lo que él deseaes contras-tar eseenunciado con enunciadosdel tipo "un triángulo es una figura con tresángulos",que seestablecenpor definición. SegúnPlace, la identidad entre "conciencia"y "procesocerebral" se establecemediante dos procesosde veri-ficación: uno, la autobservación;otro, ciertos procesosespecialesde observa-ción compleja," En forma equívoca,Place dice que el procesopara determinar la naturalezade "conciencia" es radicalmente diferente del procesopara de-terminar la naturalezade "procesocerebral",«

J.

C. Smart coincide con Place acerca de la contingenciade la identidad y dice: "'La estrella matutina y la estrella vespertina son una y la misma cosa'es una proposición contingente."5 Para Smart, el camino hacia la

iden-tidad es más complejo de lo que Place admite, porque implica la introduc-ción de un lenguaje tópico-neutral,pero su adhesióna la tesis de la contin-genciade la identidad es irrestricta.

La tesisde la contingenciade la identidad es extraña porque una vez que se ha distinguido entre el nivel lingüísticoy el epistemológico,por un lado, y un nivel' ontológico por el otro, y se dice abundantementeque nue~tro accesoa la identidad es mútliple y diverso,pero que la identidad es única, no parecehaber lugar para afirmar ninguna contingencia en ella.

No hay lugar para la contingenciaporque la diferencia entre el caso del triánguloy el casode la conciencia reside precisamenteen el modo como se estableceo se descubrela identidad, no en nada que concierna a la identidad misma.La contingencia-si la hayo si éstaes la palabra adecuadapara con-ceptuar el hecho encuestión-es está del lado del accesoepistemológicoa la identidady del lado de su expresiónlingüística.

La contingenciaestá del lado del accesoepistemológicoporque los proce-sosde observacióno verificación de "conciencia" y "procesocerebral" -o, en nuestroejemplo anterior, "dolor" y "sucesoneurofisiológico't-c. son diferentes

2 "Is Consciousnessa Brain Process?", en,C. V. Borst [ed.),The MindjBrain Identity Theory(Macmillan, 1970). .

3Resulta extraño hablar de verificación al fijar la referencia de los términos de la

iden-tidad.

4 Place habla de procesos mediante los cuales, y a partir del lenguaje común, vamos -con el auxilio de la ciencia- aproximándonos en forma gradual a la referencia, hasta fijar definitivamente su naturaleza.

5 C. V. Borst,op.cit.Hay que observar que lo que se declara contingente es la propo·

sición, es decir, el lenguaje, pero esto no establece que aquello de lo que habla la propo· sición -la identidad- tenga que ser contingente. Aquí es donde Smart ignora la fuerza y el motivo de la distinción sentido-referencia y la usa en una dirección opuesta a la que tiene.

6Kripke ha señalado que hay en esto una confusión entre dos distinciones, a saber,la

dea priori-a posterior;y la de necesidad y contingencia. La primera concierne al orden del conocimiento, la segunda al orden dela existencia. Esta forma de ponerlo juega muy bien con la tesis de la distinción sentido-referencia. C].nota 7.

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en cuanto a su naturaleza y en cuanto al tiempo en el que se llevan a cabo.. y estátambién del lado del lenguaje porque las expresiones"dolor" y "suceso

neurofisiológico" --de acuerdocon Placey Smart.,.,no son, quizá, las adecua-das, y en todo caso se trata de expresionesque no reflejan la unidad de la referenciaacercade la cual hablan. Son expresionesque muestran,por lo tan-to, una arbitrariedad frente a la necesidadontológica que constituye el caso. Así pues, en la medida en que el accesoepistemológico a la identidad en cuestiónno tiene que ser único, y en la medida en que las expresionesque forman los polos de la identidad sugierenuna pluralidad engañosa,podemos aceptar una forma de contingencia en esosniveles, pero no tenemospor qué hacerlo enel nivel de la identidad misma.Es más,precisamenteen la medida en que hablamos de contingenciaen esosniveles lingüístico y epistemológico, hablamoscorrelativamentede una instancia que no es contingenteella misma. Así, hablamos de un accesopor el cual arribamos a algo que no tiene el carácterdel'acceso,y de una forma lingüística que difiere de aquello a lo cual se refiere.

La distinción sentido-referencia,en la medida en que es una distinción fundamentaly auténtica, obliga por lo tanto a poner la contingencia o el caráctera posteriori -para hablar con Kripke- del lado del sentido,y deja aparte el caráctermodal de la referencia.Pero este"dejar aparte" sólo quiere decir que los argumentosde Smart y Place no reconocenla fuerza de la distin-ción entre sentidoy referenciacon la cual han podido introducir con mayor plausibilidad la tesis materialista, y se han comprometido, sin argumentos. en favor de una contingenciade la identidad.Concomítantemente, la cuestión del caráctermodal de la identidad queda a salvo de su interpretación y, aun cuando hay una presunción en favor de su necesidadvis tivis con la contin-gencia o el caráctera posteriori del sentido, es necesarioargumentar explíci-tamenteen lavar de estanecesidad."

Retornemosa 10 dicho antesacercade 10 que Smart y Place dicen y lo que quieren decir: lo que dicen es que el accesoa la identidad es múltiple y que la identidad es, por lo tanto, contingente;lo que quiereny pueden decir es que el accesoa la identidad es múltiple y a posteriori y quizá contingente, y que la identidad misma así descubiertase encuentramás allá de eseaccesoy por ello no estácontagiadade las característicasque agobian a su acceso.

ENRIQUE VILLANUEVA

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

7 El argumento más excitante en este sentido es el de Kripke. VéaseIdentidad , neceo sidad (Cuadernos de Cr{tica NQ 5); tambiénNaming rb Necessit»,en Barman 8c: Davidson

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