ESCLEROSIS LATERAL
AMIOTRÓFICA
La ELA es una enfermedad del sistema nervioso, de etiología incierta,
caracterizada por una degeneración progresiva de las neuronas motoras en la corteza cerebral, tronco del encéfalo y médula espinal. La consecuencia de esto es una debilidad muscular que avanza hasta la parálisis, afectando a la
autonomía motora, la comunicación oral, la deglución y la respiración y
ocasionando una insuficiencia respiratoria en un plazo de 2 a 5 años de media. La relación hombre/mujer es de 1,5/1. La mayoría de los casos son esporádicos. Entre un 5 y un 10% de los casos son familiares con herencia autosómica
Presentación clínica
Existen distintas formas clínicas de
presentación: ELA clásica (85%, con
afectación cortical y espinal); Síndrome
de MNI puro (10%, o Atrofia muscular
progresiva); Síndrome de MNS puro
(1%, o Esclerosis lateral primaria,
progresión simétrica a tetraparesia
ELA CLÁSICA
La clínica se inicia por debilidad, gralmente de localización distal en una
extremidad, con debilidad en una mano o en un pie, dando lugar a un pie caído. Cuando se afectan los músculos bulbares puede manifestarse como disartria y/o disfonía y, menos frecuente como síntoma de inicio, disfagia para líquidos.
Ocasionalmente la debilidad puede iniciarse en un hemicuerpo (forma
hemipléjica).
Muy infrecuentemente se puede iniciar por síntomas respiratorios (disnea)
especialmente por afectación del diafragma.
Atrofia muscular. Fasciculaciones.
Calambres musculares.
Alteración de ROT: hiperreflexia o hiporreflexia.
Alteración del tono muscular: espasticidad o hipotonía. Signo de Babinski.
Signos y síntomas de afectación de MNS
Pérdida de destreza: puede expresarse como rigidez, lentitud o
torpeza en la manipulación fina. En particular, se ven afectados los movimientos breves repetitivos rápidos.
Pérdida de fuerza muscular: suelen estar más afectados los músculos
extensores de extremidades superiores y flexores de las inferiores.
Espasticidad: característica fundamental de la enfermedad. Fenómeno
de rigidez en “navaja”.
Hiperreflexia patológica: otra manifestación crucial de la enfermedad.
Reflejos patológicos: Babinski, Hoffman, mentoniano exaltado.
Exaltación de reflejos en una extremidad atrófica.
Parálisis pseudobulbar (espástica): afectación de la articulación del
lenguaje, la masticación y la deglución.
Signos y síntomas de afectación de MNI
Pérdida de fuerza muscular (debilidad). Atrofia muscular.
Hiporreflexia.
Hipotonía muscular (flaccidez).
Fasciculaciones: signo típico e imprescindible en la enfermedad de
motoneurona. Contracciones finas, rápidas, a veces vermiformes, en la superficie muscular, que se presentan de modo generalizado y persistente en el tiempo.
Calambres musculares: contracción o acortamiento muscular
abrupto, involuntario y doloroso, que se acompaña de
endurecimiento visible o palpable de la masa muscular, y con
frecuencia posición anómala de la articulación afectada. Ceden con el estiramiento y masaje del vientre muscular.
Síndrome bulbar: dificultad en la pronunciación (disartria), cambios
Insuficiencia respiratoria
Suele ser una manifestación clínica constante
en los pacientes con ELA, aunque el momento
de aparición varía según los segmentos
afectados a lo largo de la evolución. Puede
deberse tanto a afectación de MNS como de
MNI. En las pruebas de función respiratoria se
manifiesta como un patrón restrictivo y su
aparición suele asociarse a mal pronóstico y
complicaciones graves (hipoventilación
Historia clínica
ANAMNESIS:
detectar síntomas sugerentes de alteraciónmotora de inicio insidioso y curso clínico progresivo. Interrogar sobre la existencia de antecedentes familiares similares, la edad de debut y el tiempo de evolución.
EXAMEN FÍSICO:
Confirmar la afectación de MNS y MNI.
Valorar patrón clínico (focal-multifocal-difuso).
Descartar signos atípicos o de disfunción del sistema nervioso a otros niveles.
INSPECCIÓN: atrofia muscular, fasciculaciones (palpación). REFLEJOS MUSCULARES: exaltación o disminución.
REFLEJOS PATOLÓGICOS: Babinski, Hoffman, exaltación del mentoniano.
Diagnóstico
Es difícil establecer de forma precoz el diagnóstico de ELA
debido a su variabilidad clínica y ausencia de marcadores
biológicos.
Se han establecido criterios diagnósticos basados en la
presencia de signos clínicos compatibles con ELA y
exclusión de otras posibles causas, pero que son poco
sensibles y no suelen utilizarse en la práctica clínica
asistencial.
Deben realizarse estudios neurofisiológicos en todos los
pacientes en los que clínicamente se sospeche una ELA,
para confirmar el diagnóstico, excluir otras patologías,
Estudios neurofisiológicos
1º ELECTROMIOGRAMA -EMG- (Registro de la actividad bioeléctrica
del músculo). Es el procedimiento neurofisiológico más preciso para el diagnóstico precoz de la ELA, detectando la afectación de la
motoneurona inferior. Hay que estudiar al menos, dos de las cuatro regiones corporales, la bulbar, la cervical, la torácica y la lumbosacra.
2º ELECTRONEUROGRAMA -ENG- (Estudios de conducción
nerviosa). A) Estudio de la conducción motora de los nervios mediano, cubital, radial, peroneo común y del tibial. En todos ellos con estimulación tanto proximal como distal, con el fin de descartar bloqueos de conducción. Se observa con frecuencia una lentificación de la
conducción motora, con una disminución de la amplitud del potencial de acción muscular. B) Estudio de la conducción sensitiva de los nervios mediano, cubital y radial en los miembros superiores, así como del peroneo superficial y del sural en los inferiores. Dichas conducciones deben ser
Estudios complementarios
RNM craneal y/o cervical: para descartar otras patologías.
Prueba de función respiratoria.
Pruebas analíticas:
-
Elevación de CK: secundaria a denervación muscular.
-
Disminución de creatinina: por pérdida de masa muscular.
-Hipocloremia y aumento de bicarbonato en sangre: en IR
Tratamiento neuroprotector
Tratamiento farmacológico con Riluzol.
Análisis de función hepática antes del
inicio, mensualmente durante los 3
Tratamiento sintomático
Sialorrea: aspiración de secreciones con aspirador portátil o
tto farmacológico con Amitriptilina, Atropina sublingual o
Toxina botulínica.
Dolor por calambres, inmovilización, deformidades
articulares: movilización activa o pasiva diaria de
articulaciones de mayor riesgo de dolor. TTo farmacológico
inicialmente con analgésicos menores o AINES, relajantes
musculares, antiespasmódicos, inyección de toxina
botulínica. Para dolores moderados a intensos se prefieren
opioides.
Calambres: Sulfato de quinina, diazepam, fenitoína,
Tratamiento sintomático
Espasticidad: Tto farmacológico lentamente progresivo para evitar
empeorar la disfagia o la función ventilatoria con dantroleno. Posible debilidad secundaria. Sumar terapia física.
Labilidad emocional: Amitriptilina o IRS, la asociación
dextrometorfano – quinidina disminuye la frecuencia de las crisis emocionales.
Depresión: Fluoxetina, BDZ para fases avanzadas y situaciones que
asocien crisis de ansiedad graves.
Alteraciones del sueño: Abordaje inicial con fcos antidepresivos
como los IRS seguido por Trazodona asociada a los anteriores o de manera aislada. Evitar fcos depresores de la respiración como BDZ.
Estreñimiento: Aumentar ingesta de líquidos y fibras en la dieta,
posible tto farmacológico con lactulosa o supositorios.
Nutrición: cuando no se consigue mantener un buen estado de
Neumología
Pruebas de función ventilatoria para vigilancia de manera
regular.
Oximetría nocturna en casa en pacientes con síntomas de
hipoventilación nocturna.
Correcto manejo de secreciones bronquiales para evitar
aspiraciones y posteriores neumonías que compliquen el
cuadro.
Al aparecer signos y síntomas de IR consensuarse las
opciones de tratamiento como VMNI o VMT.