DIP. VÍCTOR MANUEL SILVA TEJEDA, PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA DEL H. CONGRESO DEL ESTADO DE MICHOACÁN DE OCAMPO.

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DIP.VÍCTOR MANUEL SILVA TEJEDA, PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA DEL H.CONGRESO DEL ESTADO DE

MICHOACÁN DE OCAMPO.

Elías Ibarra Torres, María Eugenia Méndez Dávalos, Osbaldo Esquivel Lucatero, Salomón Fernando Rosales Reyes y Rigel Macías Hernández, diputados integrantes de la Comisión de Salud y Asistencia Social en ejercicio del derecho conferido por el artículo 36 fracción II de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano del Estado de Michoacán de Ocampo, 8 fracción II, 64 fracción V, 91, 234, 235 y 246 de la Ley Orgánica y de Procedimientos del Congreso del Estado de Michoacán de Ocampo, nos permitimos someter a consideración y votación de esta Honorable Asamblea, la Iniciativa con carácter de Dictamen por la que se adiciona el artículo 31 Bis a la Ley de Salud del Estado de Michoacán de Ocampo, de acuerdo con la siguiente

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:

Que con fecha 23 de noviembre del año en curso, cada uno de los integrantes de la Comisión de Salud y Asistencia Social, recibieron el proyecto que contiene la iniciativa que adiciona un artículo 31 bis a la Ley de Salud del Estado de Michoacán de Ocampo, propuesta elaborada por las Diputadas María Eugenia Méndez Dávalos y la Bertha Ligia López Aceves.

Que los diputados que suscribimos el presente dictamen ante la importancia y relevancia de la materia, decidimos hacerla propia de esta Comisión, y presentarla al pleno de esta Legislatura como iniciativa con carácter de dictamen.

Que la carga que representan las enfermedades no transmisibles hoy en día es mayor y se agudiza cada vez más para las familias, la sociedad y el Estado, aún cuando la gran mayoría de estas se pueden prevenir.

Datos obtenidos de la Organización Mundial de la Salud indican que en la mayoría de los países, algunos factores de riesgo específicos son responsables de gran parte de la morbilidad y la mortalidad. En el caso de las enfermedades no transmisibles, los factores de riesgo más importantes son: hipertensión arterial, hipercolesterolemia, escasa ingesta de frutas y hortalizas, exceso de peso u obesidad mórbida, síndrome metabólico, falta de actividad física, consumo de tabaco y alcohol.

Es de resaltar que cinco de estos seis factores de riesgo están estrechamente asociados a los patrones de una vida sedentaria carente de buenos hábitos alimenticios y deportivos.

Según datos proporcionados por José de Jesús Ceja Rodríguez, Jefe del Departamento de Nutrición y Dietética del Hospital Regional Nº 1 del IMSS, siete de cada diez pacientes que acuden a medicina familiar y de especialidad lo hacen a causa de enfermedades derivadas de la alimentación y actividad física, especialmente por obesidad mórbida y sobrepeso.

Cada año fallecen por lo menos 2.8 millones de personas adultas en el mundo como consecuencia del sobrepeso o la obesidad que degeneran en enfermedades cardiovasculares. Además, el 44% de la carga de diabetes, el 23% de la carga de cardiopatías isquémicas y entre el 7% y el 41% de la carga de algunos cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad.

En este sentido, las principales enfermedades asociadas a este factor son: cáncer de mama, cáncer de colon (hombres), cirrosis, hepatitis, gastritis, gota, reflujo gastroesofágico, diabetes mellitus, depresión, lumbalgias, ansiedad, hipertensión, infertilidad, gonartrosis y osteoartritis.

En efecto, según un estudio publicado en marzo de este año por el Centro Médico ABC, con información del Obesity update 2012 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, de los 1,200 millones de personas que tienen problemas de sobrepeso y obesidad en el mundo, 80 millones son mexicanos.

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Esto coloca a México en segundo lugar de los países con mayor índice de obesidad en su población, superado únicamente por Estados Unidos de América, y en el cuarto lugar mundial de obesidad infantil, con más de 4 millones de niños que sufren sobrepeso y obesidad.

La alimentación poco saludable y la poca actividad física, son las principales causas de las enfermedades no transmisibles con mayor incidencia, como las cardiovasculares, la diabetes de tipo 2 y determinados tipos de cáncer, contribuyendo sustancialmente a la carga de morbilidad, mortalidad, discapacidad y a la gran demanda de servicios de salud, así como al gasto público que implica.

Derivado de lo anterior y de acuerdo a la nota descriptiva Nº 311 de Mayo de 2012 emitida por la Organización Mundial de la Salud, podemos decir que los principales factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles son el régimen alimentario y la falta de práctica de actividades físicas.

Esa carga atribuible a las enfermedades no transmisibles tiende a aumentar en los países en vías de desarrollo, como el nuestro, donde las personas afectadas son en promedio más jóvenes que en los países desarrollados y donde se registra el 66% de las muertes causadas por dichas enfermedades.

Derivado de ello, no resulta extraño que en las comunidades de México y de nuestra entidad coexistan lado a lado la desnutrición y la obesidad, así como una ausencia clara de una cultura deportiva.

Hasta hace poco, en los países de ingresos bajos y medianos, las enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo afectaban más a los niveles socioeconómicos medio y alto. Sin embargo, los datos recientes indican que, con el tiempo, los hábitos de comportamiento poco saludables y las enfermedades no transmisibles conexas se concentran en las comunidades más pobres y contribuyen a incrementar las desigualdades sociales y económicas.

En estos países, los niños son más propensos a recibir una nutrición prenatal, del lactante y del niño pequeño, insuficiente grave. Al mismo tiempo, están expuestos a alimentos hipocalóricos ricos en grasa, azúcar y sal y pobres en micronutrientes, que suelen ser poco costosos. Estos hábitos alimentarios, juntamente con una escasa actividad física en el hogar, la escuela y el medio social, tienen como resultado un crecimiento brusco de la obesidad infantil, al tiempo que los problemas de la desnutrición continúan sin resolverse.

Por ello, la mala alimentación, la insuficiente actividad física y la falta de equilibrio energético que se observan en los niños y los adolescentes, repercute directamente en sus probabilidades de morbilidad y mortalidad durante la edad adulta o la vejez, sumándose a la carga de enfermedades transmisibles ya existente.

El sobrepeso y la obesidad infantil se asocian a una mayor probabilidad de enfermedades cardiovasculares en la juventud y muerte y discapacidad prematuras en la edad adulta y al síndrome metabólico. De esta forma, los niños con sobrepeso u obesos tienen mayores probabilidades de continuar siéndolo en edad adulta y de padecer en edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.

El riesgo de la mayoría de las enfermedades no transmisibles depende en parte de la edad de inicio y de la duración del sobrepeso y la obesidad mórbida.

Esta situación no sólo es de preocupación, sino que además nos obliga a poner mayor atención y a plantear acciones públicas preventivas inmediatas que la contrarresten a fin de mantener la salud y la capacidad funcional de la población michoacana como factor decisivo para

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reducir la demanda de servicios de salud y los gastos correspondientes, ya que la salud es un factor determinante del desarrollo social y un motor del crecimiento económico.

Estas acciones pueden significar en un inicio un gasto oneroso para el sistema de Salud Estatal, pero la Comisión sobre Macroeconomía y Salud de la Organización Mundial de la Salud, ha destacado la importancia de la inversión preventiva en la salud para el desarrollo económico, ya que se ha demostrado, que estas enfermedades significan mucha más presión para las finanzas familiares y públicas que lo que significa el posible gasto en prevención y atención temprana.

En la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, se reconoce que el crecimiento limitado a menos que las poblaciones se encuentren sanas.

Las intervenciones más costo-eficaces para contener las enfermedades no transmisibles son las de que tienen que ver con la prevención y las centradas en los factores de riesgo de estas enfermedades. Por consiguiente, los programas de promoción de la alimentación sana y la activación física deben considerarse como una necesidad para el desarrollo y deben recibir apoyo financiero y político.

En este sentido, el Gobierno del Estado de Michoacán de Ocampo, debe desempeñar un papel fundamental para la creación de un entorno que impulse y mejore el comportamiento de las personas, las familias y las comunidades en la adopción de decisiones positivas en relación con una alimentación saludable y la realización de actividades físicas que les permitan mejorar sus vidas, además de brindar atención temprana gratuita a todo aquél que la solicite, con la convicción de que los programas encaminados a prevenir cualquier enfermedad son instrumentos socialmente determinantes.

Se debe invertir en la vigilancia, investigación y evaluación, apoyados en los indicadores reconocidos por la comunidad científica como criterios cuantitativos validos de la actividad física, de componentes alimentarios seleccionados, del peso corporal y talla, a fin de establecer mecanismos efectivos para evaluar la eficiencia y el costo-eficacia de los programas.

como de los factores biológicos de riesgo relacionados con la nutrición y de la composición de los productos alimenticios, junto con la comunicación al público de la información obtenida, son componentes fundamentales en la aplicación de los programas.

Por otro lado, las dependencias y entidades de la administración pública estatal y los municipios, en coordinación con la Secretaría de Salud, pueden desempeñar un papel importante en la aplicación de los programas en materia de régimen alimentario y activación física, pues ayudarían a dar seguimiento, coordinar actividades y prestar información básica respecto a entornos particulares.

De igual manera, es preciso garantizar la posibilidad de adoptar decisiones saludables en el lugar de trabajo y apoyar y promover la actividad física, pues el entorno laboral resulta idóneo para promover la salud y prevenir las enfermedades, además de que el costo de las enfermedades no transmisibles para los empleadores es una carga que puede reducirse con medidas de prevención básicas.

El objetivo general de esta reforma es que desde el Gobierno del Estado se diseñen y realicen intervenciones eficaces para posibilitar que las personas vivan más y lleven una vida sana, reducir las desigualdades y promover el desarrollo.

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1) Reducir los factores de riesgo de enfermedades no transmisibles asociados a un régimen alimentario poco sano y a la falta de actividad física mediante una acción de salud pública esencial y medidas de promoción de la salud y prevención de la morbimortalidad;

2) Promover la conciencia y el conocimiento generales acerca de la influencia intervenciones de prevención;

3) Fomentar el establecimiento, el fortalecimiento y la aplicación de políticas y Programas encaminados a mejorar las dietas y aumentar la actividad física, que sean sostenibles, integrales y hagan participar activamente a todos los sectores, con inclusión de la sociedad civil, el sector privado y los medios de difusión; y,

4) Seguir de cerca los datos y los principales efectos sobre el régimen alimentario y la actividad física y fortalecer los recursos humanos que se necesiten en este terreno para mejorar y mantener la salud.

acumulativos y sostenibles, mucho mayores que el efecto de las intervenciones centradas únicamente en las personas que corren alto riesgo bajo las normas técnicas de manejo integral de la obesidad y el tratamiento integral del sobrepeso y obesidad.

Si bien es cierto que existen normas oficiales como la NOM-174-SSA1-1998: Para el manejo integral de la obesidad, la NOM-008-SSA3-2010: Para el tratamiento integral del sobrepeso y la obesidad, la NOM-008-SSA2-1993: Control de la Nutrición, Crecimiento y Desarrollo del Niño y del Adolescente. Criterios y Procedimientos para la Prestación del Servicio, entre otras, es necesario crear dentro de nuestra legislación un marco normativo que ayude a combatir este padecimiento.

Por lo anteriormente expuesto y con fundamento en los 62 fracción XXV, 63, 64 fracción V, 91, 234, 235 y 246 de la Ley Orgánica y de Procedimientos del Congreso del Estado de Michoacán de Ocampo, nos permitimos presentar al Pleno de esta Legislatura para su votación, la siguiente Iniciativa con carácter de dictamen, con el siguiente proyecto de:

DECRETO:

Único. Se adiciona un artículo 31 Bis a la Ley de Salud del Estado de Michoacán de Ocampo, para quedar como sigue:

Artículo 31 Bis. A fin de prevenir y atender integralmente la obesidad, el sobrepeso, el síndrome metabólico, la desnutrición y los trastornos de la conducta alimentaria, así como promover la adopción de hábitos de alimentación y actividad física correctos, la Secretaría desarrollará, entre otras, las siguientes acciones:

I. Planear, diseñar, elaborar, ejecutar, supervisar y evaluar un programa para la prevención, combate y atención de la obesidad, sobrepeso, síndrome metabólico, desnutrición y trastornos de la conducta alimentaria, priorizando en él las medidas dirigidas a niñas, niños, adolescentes y mujeres gestantes, poniendo especial atención a las necesidades de los grupos socioeconómicos más vulnerables, en coherencia con las recomendaciones de los organismos internacionales; II. Promover y coordinar, con las autoridades municipales, la implementación de este tipo de programas a nivel municipal de acuerdo a su capacidad financiera;

III. Garantizar la suficiencia y disponibilidad de servicios gratuitos de salud para la prevención, atención y tratamiento de la obesidad, sobrepeso, síndrome metabólico, desnutrición y trastornos de la conducta alimentaria;

IV. Elaborar una guía para la población en general y, de manera particular, para los padres y madres, donde se incluya de forma didáctica información básica sobre el sobrepeso, la obesidad, la desnutrición y los trastornos de la conducta alimentaria, la forma de detectarlas, el perfil de las personas que las padecen y los hábitos que pueden adoptarse en el ámbito familiar, así como

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información respecto a los lugares a donde acudir a recibir orientación, atención médica preventiva y promoción de la salud;

V. Elaborar, en coordinación con la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte, una guía de rutinas de activación física que permitan modificar hábitos de sedentarismo en el hogar, la escuela y el trabajo, en los sectores público y privado;

VI. Realizar investigaciones sobre agentes causales, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades vinculadas, patologías derivadas, asistencia integral y rehabilitación, así como de medidas tendientes a evitar su propagación;

VII. Generar y difundir bases de datos, desagregadas por grupos de edad, sexo, ubicación geográfica y nivel socioeconómico, que registren la incidencia de obesidad, sobrepeso, síndrome metabólico, desnutrición y trastornos de la conducta alimentaria en la población, indicando peso, talla y masa corporal, poniendo especial atención en niños, niñas, adolescentes, adultos mayores y grupos vulnerables;

VIII. Implementar una estrategia para fomentar una alimentación saludable y promover la práctica de actividad física, en coordinación con las entidades y dependencias de la administración pública estatal, los poderes Legislativo y Judicial del Estado y los municipios, así como con la participación de los sectores social y privado;

IX. Realizar acciones tendientes a eliminar la discriminación y la estigmatización en el ámbito laboral, educacional o social, motivadas por el sobrepeso, obesidad, desnutrición y los trastornos de la conducta alimentaria; y,

X. Desarrollar actividades de difusión, a través de los diferentes medios masivos de comunicación; dirigidas a la población en general y a grupos de riesgo en particular, a fin de concientizar sobre los riesgos en la salud que ocasionan las dietas sin control médico y de instruir a la población sobre hábitos alimentarios y físicos saludables y adecuados a cada etapa de crecimiento.

TRANSITORIOS:

Artículo Primero. El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Periódico Oficial del Gobierno Constitucional del Estado de Michoacán de Ocampo.

Artículo Segundo. Dese cuenta del presente Decreto al Titular del Poder Ejecutivo del Estado y al Titular de la Secretaría de Salud para los efectos correspondientes.

DADO EN EL PALACIO DEL PODER LEGISLATIVO.Morelia, Michoacán de Ocampo, a los 30 días del mes de noviembre del año 2012.

Comisión de Salud y Asistencia Social:Dip. Elías Ibarra Torres, Presidente; Dip. María Eugenia Méndez Dávalos, Integrante; Dip. Osbaldo Esquivel Lucatero, Integrante; Dip. Salomón Fernando Rosales Reyes, Integrante; Dip. Rigel Macías Hernández, Integrante.

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