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ESTUDIO 8: LA OBEDIENCIA

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Academic year: 2021

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ESTUDIO 8: LA OBEDIENCIA

Para seguir un proceso ordenado en el desarrollo de este estudio, se recomienda seguir las siguientes instrucciones. Al tema a tratarse se le debe dar el tiempo adecuado para ser explorado.

Paso 1: Tomando en cuenta el objetivo del tema, estudie minuciosamente los pasajes bíblicos y sus contextos para que pueda entender claramente el significado que el autor quiso comunicar y la importancia que ese contenido tiene para nosotros hoy. Las conclusiones de este estudio deben ser discutidas en el grupo.

Paso 2: Lea y analice la contribución que las lecturas hacen al tema bajo estudio, las cuales pueden hacerse en forma individual o en grupo, según se considere. Las reflexiones resultantes de estas lecturas deben ser compartidas en el grupo.

Paso 3: Discuta las preguntas de reflexión sobre el tema con el grupo. Muchas de estas preguntas no tienen respuestas simples y requieren de una cuidadosa reflexión y discusión.

Paso 4: Elabore los proyectos en forma individual a menos que se indique lo contrario, y compártelos en el grupo.

TEMA: LA OBEDIENCIA

Objetivo: Desarrollar un entendimiento del señorío de Cristo y las

Implicaciones para la vida del cristiano.

PASAJES BÍBLICOS

LECTURAS PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR

1 Sam. 15:22 (p. 46) Sal. 1:3-5 (p. 46) 1 Pd. 1:13-16; 2:11-12 (p. 46) "Hijos Obedientes" (pp. 47-49)

1. ¿Qué significa el señorío de Cristo en la vida de un creyente? ¿Cómo se evidencia este señorío?

2. ¿A quién (quiénes) debe obedecer un creyente? ¿Qué papel juega la Biblia en esta obediencia? ¿Cuáles son algunas evidencias observables en la vida del creyente que vive en obediencia a Dios?

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PROYECTO PERSONAL

El proyecto tiene el propósito de orientarle en la aplicación práctica de los principios bíblicos estudiados en este tema. Desarrolle el proyecto y entréguelo a su tutor. También debe compartirse en el grupo. Tiene la libertad para desarrollar otros proyectos relacionados con el tema bajo la supervisión del tutor. El proyecto debe ser realizado después que todas las preguntas hayan sido suficientemente estudiadas.

TITULO: LA OBEDIENCIA CONTENIDO:

1. Escriba un párrafo describiendo los cambios en su estilo de vida como resultado de reconocer a Cristo como Señor de su vida. Puede mencionar algunas luchas además de las victorias, y observaciones de otros como su familia y amigos.

2. A la luz del señorío de Cristo, escriba una crítica del siguiente poema:

INVENCIBLE

Más allá de la noche que me llega a cubrir Negra como el abismo de polo a polo Agradezco a los dioses que puedan existir Por mi espíritu que en todo puede valerse solo. En la mortífera garra de las eventualidades No he retrocedido ni impetuosamente implorado, Bajo los golpes de las fatalidades

Mi cabeza está ensangrentada, pero no se ha inclinado. Más allá de este lugar de ira y de sufrimiento

Espejismos no más que el horror del averno, Y aún la amenaza del envejecimiento

Me encuentran y me encontrarán sereno. Importa no cuán estrecha es la puerta

O cuán lleno con castigos esté el pergamino, Yo soy el capitán de mi alma;

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LECTURA BIBLICA

NOTAS

DEL ESTUDIO

1o Samuel 15:22

22. ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezcan a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.

Salmo 1:1-3

1. Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

2. Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y noche.

3. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

1a Pedro 1:13-16; 2:11-12

13. Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;

14. como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15. sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16. porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

11. Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

12. manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

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HIJOS OBEDIENTES

Cuando la persona decide aceptar a Cristo como Señor debe iniciar una vida de obediencia absoluta a Él. En este sentido se puede decir que la obediencia caracteriza al creyente que realmente se ha puesto bajo el señorío de Cristo. No hay otra manera de evidenciar este señorío ni otra forma de mostrar cuánto amamos a Dios.

1. LA OBEDIENCIA DEBE CARACTERIZAR AL CRISTIANO.

1.1. Debemos obedecer a Dios. La obediencia puede ser definida como el

cumplimiento de lo que alguien ha establecido. Cuando una persona obedece a otra, está reconociendo, en cierta manera, la autoridad que el otro tiene así como el respeto que merece.

Dios merece ser obedecido por nosotros debido a que: Él creó nuestras vidas (Salmo 100:3).

Él nos salvó a través de Cristo (Romanos 5:8).

Él es soberano por encima de toda la creación (Hechos 4:24). Dios ha dado a Jesús todo este poder y señorío de manera que le ha constituido Señor por encima de todas las cosas (Filipenses 2:9-11). Así que cuando Ud. decidió aceptar a Cristo como Salvador y Señor de su vida, estaba decidiendo obedecerle en forma absoluta para siempre. Es aquí donde debemos reflexionar en torno a la obediencia que estamos tributando a Jesús como Señor de nuestras vidas.

Podemos señalar algunas exigencias de Dios que debemos tomar en cuenta para fortalecer nuestra vida de obediencia a Él:

1.1.1 Leer su Palabra. Dios demanda de nosotros que leamos y estudiemos cuidadosamente la Biblia, que es su voluntad expresa para nosotros (1o Pedro 2:2).2 Si queremos obedecer al Señor lo más natural es que

sepamos qué es lo que Él quiere que hagamos, y esto se encuentra precisamente revelado en su Palabra. De allí que su lectura constante debe ser el anhelo de cada cristiano (Salmo 119:40).

1.1.2 Orar en forma permanente. La oración juntamente con la lectura y estudio de la Palabra de Dios se constituyen en el alimento diario del cristiano. El Señor nos pide que oremos en forma constante (1Tesalonicenses 5:17). Cada cristiano debe apartar un tiempo especial del día en el cual pueda tener un momento de especial comunión con el Señor. De esto depende nuestra fortaleza en medio de las dificultades que puedan llegar a nuestra vida (Hebreos 4:16).

2 En este versículo se usa un lenguaje figurado que presenta al creyente como un niño recién nacido y la Palabra de Dios como leche espiritual (el nutrimento fundamental de los niños recién nacidos). Con esta figura el apóstol Pedro nos advierte acerca de la necesidad de

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1.1.3 Reunirnos con otros cristianos. Otra forma a través de la cual podemos crecer como cristianos es la comunión con los hermanos. Dios pide a los creyentes que no dejen de reunirse por ningún motivo (Hebreos 10:25). Cristo ha prometido respaldar con su presencia a los creyentes que se reúnen en su nombre (Mateo 18:20). En la reunión de los creyentes se manifiesta el Señor a través de los testimonios, alabanzas, enseñanzas de la Biblia, oraciones y otras muchas formas. El creyente no debe dejar de reunirse bajo ningún pretexto.

1.1.4 Resistir el pecado. Satanás está atento para hacernos caer en trampas cuidadosamente diseñadas para nuestra ruina espiritual. La Biblia lo compara con un león al acecho, dispuesto a devorar al creyente que se descuide (1Pedro 5:8-9). Pero también se nos exhorta a resistirle. Esta resistencia se entiende como el esfuerzo de parte del creyente para no hacer las cosas que ofenden a Dios. Es resistir al pecado en todas sus formas, es decir, el desarrollo de una vida en santidad (1Pedro 2:11).

1.2. Debemos obedecer a los padres. Dios también nos manda a obedecer

a nuestros padres como parte de nuestro testimonio cristiano (Efesios 6:1-3). En ocasiones, el hijo considera que los padres no tienen la razón en sus planteamientos, pero el deber es obedecer lo que nos señalan por respeto a ellos y a Dios. Esta obediencia no quedará sin recompensa de parte de Dios.

1.3. Debemos obedecer a las autoridades civiles. No sólo estamos llamados

a obedecer a Dios y los padres, sino también a las autoridades civiles (Romanos 13:1). El creyente debe dar buen testimonio como ciudadano que cuida correctamente sus deberes para con las leyes y autoridades de su ciudad, estado o país. También los creyentes están llamados a orar por sus gobernantes para que Dios les ayude a desarrollar bien esta tarea tan difícil (1Timoteo 2:1-2).

Tal vez, para algunos, sólo deben ser obedecidos aquellas autoridades civiles que desarrollen un buen trabajo. Pero la Biblia no hace tal distinción en relación a la sujeción ante las autoridades. Debemos sujetarnos a ellos no importa cómo estén desarrollando su trabajo.

1.4. Debemos obedecer a las autoridades eclesiásticas. Finalmente debe

destacarse que el cristiano debe también obedecer y respetar a las autoridades eclesiásticas que Dios ha puesto en la iglesia (Hebreos 13:17). Estas autoridades son nombradas por la iglesia en la confianza que el mismo Señor ha designado a estos ministros o líderes para que conduzcan a la iglesia al cumplimiento de su misión.

2. FRUTOS DE LA OBEDIENCIA.

2.1. Liberación del pecado. Cuando un creyente ha decidido obedecer los

designios de Dios, comienza a experimentar cambios notables en su vida que le conducirán cada vez más a la madurez y fortaleza espiritual.

Tal vez el primer resultado de la obediencia la experimentó el creyente cuando decidió aceptar el mensaje del evangelio y obedecer el llamado de Dios a dejar su antigua vida de pecado. La Biblia presenta esta obediencia como una liberación del

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obedecíamos todo lo que nuestras pasiones y deseos insanos nos pedían. Pero una vez que conocemos a Cristo y su mensaje liberador, decidimos renunciar a aquella antigua vida y obedecer los preceptos de Dios. Esto lo llama la Biblia libertad del

pecado.

2.2. Santidad. La obediencia a Dios trae también como resultado la

santidad (Romanos 6:22). La tendencia del corazón del hombre es hacer lo malo, lo que desagrada a Dios. Esa misma tentación la tiene una persona después de conocer a Cristo y aceptarle como Salvador. Pero esta lucha que se presenta puede ser superada cuando nos decidimos a hacer lo que Dios quiere. La voluntad de Dios es librarnos de conductas erradas que aunque parezcan placenteras o beneficiosas su fin es destructivo para nuestra salud espiritual (Proverbios 14:12). Él quiere nuestra santificación. Nos toca a nosotros obedecerle para que así sea.

2.3. Buen testimonio. Otro resultado de la obediencia es el buen testimonio.

Cuando un creyente obedece a Dios esto produce un impacto en aquellos que le rodean. De inmediato se dan cuenta que aquella persona tiene otros principios de vida y que esta diferencia consiste en que es obediente a Dios. Así pasó con los cristianos de Roma (Romanos 16:19), Tesalónica (1Tesalonicenses 1:8-10) y otras comunidades cristianas.

Referencias

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